00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
acerca del amor de Dios por nosotros,
y nuestra respuesta, primera de Juan 4, 19, le amamos a Él
porque Él nos amó a nosotros primero. Veremos un poco más
de eso. Cuando uno cree que Dios le ama
tanto, entonces usted quiere amarle a Él. Pero no es un amor
que solo se habla. Nadie quiere solo escuchar te
amo si la persona que lo dice realmente no te ama, no hace
algo por ti, como perdonarte o como ayudarte o como simpatizar
contigo. Usted quiere alguna demuestra
del amor si alguien dice te amo. Y así Dios, de tal manera, amó
Dios al mundo, ¿qué ha dado? a su Hijo Unigénito. Así que
el Señor dio lo mejor, su propio Hijo, Jesucristo, para morir
por nosotros. ¡Qué amor tan grande que veremos
en capítulo 3 en un momento! Pero estamos mirando, ya hemos
visto una cosa hace algunas semanas de Primera de Juan 3, y estamos
tomando un poco el tema de amor en Primera de Juan por el momento,
varias semanas de entender el amor de Dios y cómo demostrar
nuestro amor a Él. Así Primera de Juan habla mucho
de eso en muchas maneras y por eso estamos tomando tiempo para
ver qué dice Primera de Juan acerca de cómo amar a Dios, cómo
demostrar nuestro amor a Dios. Hemos visto unos versículos que
veremos esta mañana. Lo hemos visto antes en capítulo
tres que debemos querer hacer justicia. Si le amamos, queremos
verdad vivir como él quiere que vivamos y veremos más de eso. La otra semana, Día de Madres, queríamos, hablábamos
acerca de cómo el amor de Dios se refleja. en una madre y hemos
visto entonces para día de nuestro aniversario de la iglesia como
nosotros debemos amar a Dios por amarnos unos a otros como
hermanos y hablan mucho primero de Juan de eso era bueno para
el aniversario mirar del amor unos a otros verdad y así que
estudiamos eso la otra semana Otros resultados del amor de
Dios se miran, y vamos a ver algunos esta mañana y terminar
esta miniserie el próximo domingo, y entonces estudiar otros temas
en Primera de Juan. Pero por ahora, vamos a estudiar
tres cosas de resultados del amor a Dios. Si Él nos amó primero,
¿cómo debemos expresarle nuestro amor? Uno está aquí en primera
de Juan 2, 15. El segundo va a estar en primera
de Juan 3, 1 y 2. Y el tercero, entonces, va a
estar en primera de Juan 4, 8 y 9. Así que una cosa en capítulo
2, otro en capítulo 3 y el otro en capítulo 4. Por ahora, Primero
de Juan 2, 15. Si yo amo a Dios, dice, no améis
al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama el
mundo, el amor del padre no está en él. Oremos. Nuestro Padre,
Señor, te damos gracias por tu amor en nosotros. Y como ese
amor nos inspira, Señor, para alejarnos del mundo, dejar el
mundo para seguir a Cristo y querer ayudar a otros o dejar el mundo
para seguir a Cristo. Así ayúdanos, Señor. Sé fieles
a ti y leales a ti. En el nombre del Señor Jesús
te lo pedimos. Amén. Hoy es el 2 de junio. Tengo algunos libros que muestran
qué pasó en la historia de la iglesia en diferentes días del
año y siempre miro si hay algo para hoy. Y hay para hoy, el
2 de junio. Algo muy especial pasó en el
año 597 en Inglaterra. que hace que nosotros realmente
estamos aquí ahora como cristianos. Hay diferentes cosas en la historia
que Dios ha usado que si eso no hubiera pasado, nosotros no
hubiéramos recibido el evangelio. En los primeros siglos después
de morir Cristo y resucitar Cristo de la cruz, salieron algunos
misioneros en como el año cien o ciento veinte, ciento cincuenta
después de Cristo para Inglaterra y varios ingleses se convirtieron
al Señor. Pero entre el año doscientos
y quinientos, quinientos cincuenta, había un grupo de paganos llamado
los anglosajones. El inglés viene de la idea de
anglo, luego inglés. Era como la lengua natal para
el inglés, pero eran muy paganos, muy vulgares, muy guerreros. esos anglosajones en el norte
de Europa y conquistaron a Inglaterra. Incluso las pocas iglesias que
estaban allí desde los primeros siglos lo quemaron todo, destruyeron
todo, mataron cristianos y pastores. Era una cosa tremenda. como en todo el imperio romano,
tenían emperadores que querían destruir el cristianismo y trató
de destruir el cristianismo en Inglaterra. Pero una vez que
entre el evangelio siempre, aunque mates a casi todos, siempre Dios
tiene su remanente, verdad? Y en ese tiempo llegó el 2 de
junio de quinientos noventa y siete. Y había llegado un poco antes
para visitar Inglaterra un obispo que luego llegó a ser papa de
la iglesia católica. Y estaban vendiendo esclavos.
Los primeros esclavos no eran morenos, eran blancos, eran rubios
y eran de los irlandeses como San Patricio o estos anglosajones. Y cuando llevaron tres de los
anglosajones con piel blanco y con pelo rubio, que no estaban
acostumbrados a ver mucho allá para para Italia, y yo no sé si el
Papa, que era obispo en ese tiempo, visitó Inglaterra y miró a los
tres anglosajones esclavos, o si los llevó a Italia, cómo era. Pero él miró a los tres y dice,
mire, nunca he visto a nadie con piel tan blanca. ¿Qué son? Y dice, son anglos. Y dice, bueno,
ellos necesitan el evangelio. En los anglos deben ser ángeles,
deben ser. cristianos, creyentes, el Señor
Jesús. Y así que San Gregorio, inspirado
por los tres anglos, rubios y blancos, envió a un obispo llamado Agustín
para ir a Inglaterra para ganar los anglos para Cristo. Como
dije, En Inglaterra todos eran súper paganos peleándose entre
ellos y uno nunca hubiera pensado que Agustín tendría la oportunidad
de ganar nadie para Cristo allí, pero Había una reina en un distrito
central de Inglaterra, verdad, que era cristiana, la reina de
esa parte central de Inglaterra. Y esta reina escuchó a Angustín,
el misionero enviado por Gregorio para Inglaterra, y dijo, esto
es lo que creo yo. venido de Francia y allí en Francia
había escuchado el evangelio y creyó en el evangelio, y entonces
quería ganar a su esposo, el rey, para Cristo. Y de hecho
el rey dijo, el rey se llamaba Ethelbert, Así que ella era Berta
y él Ethelbert. Y entonces el rey Ethelbert dijo,
OK, como mi esposa quiere que yo le escuche, usted no va a
hacer ninguna magia sobre mí. Él creía que todos los predicadores
trabajaron en magia, ¿verdad? Y entonces, pero así que vamos
afuera y allí usted puede predicar a la gente. Yo estaría allí escuchando
un poco, pero como está afuera, yo no estaré convencido de nada.
Pero nada más escuchó un sermón, el Espíritu Santo obró en su
corazón, y el 2 de junio, 597, Ézalbert el Rey aceptó al Señor Jesucristo. Si
no fuera por eso, Inglaterra, hubiera sido de todo pagano y
nosotros nunca hubiéramos llegado a ser creyentes posiblemente,
porque de Inglaterra salían muchos misioneros siglos más tarde para
América. Y entonces allí, aquí escuchamos
el evangelio de muchos ingleses. Pero una cosa era la salvación
de Éthelbert, el rey, este anglo, Porque Él dice, mira, si Dios
me amó tanto, yo debo amarle a Él y servirle a Él. Y el hecho
es que debo dejar el mundo para seguir a Cristo. Y no solo yo,
pero quiero que todos mis reinos sigan a Cristo. Y un rey, cuando
dijo en aquellos días, quiero que todos sigan a alguien, se
sometían, verdad? Y así que en un solo día, supuestamente
ganó diez mil de los anglosajones para Cristo, mandado por el rey
Ethelbert. Y entonces ellos comenzaron un
gran movimiento cristiano allí en Inglaterra para la gloria
del señor. Uno nunca sabe lo que Dios va
a hacer, pero una cosa que sabemos, que si uno es como Berta o Ethelbert,
que quiere aceptar a Cristo, dice, mi vida no será lo mismo. Ya voy a dejar el paganismo,
el mundo, y yo quiero seguir a Cristo. La primera razón, cosa
que muestra que uno de verdad ama al Señor, que le amó a usted,
es que uno no ama al mundo porque ama al Señor. Primero de Juan
2, 15, no ames al mundo ni las cosas que están en el mundo. ¿Qué es la palabra mundo? ¿Qué
significa eso? En el griego la palabra mundo
es cosmos. De eso viene para las mujeres
la idea de cosméticos, lo que ponen orden en arreglo tu cara. Cosmos es el orden. el arreglo
que está en este mundo. Tiene el mundo de deportes, el
mundo de música, el mundo de política, los diferentes arreglos,
organizaciones que están en el mundo, es el mundo. Pero cuando
uno es salvo y ama tanto al Señor Jesucristo, dice, mira, yo estuve
muy envuelto en el mundo del cine, Pero yo quiero seguir a
Cristo. No quiere amar tanto el mundo
del cine como amo al Señor Jesús. Yo siempre amaba deportes y no
es malo amar deportes en un sentido, porque dice en Timoteo, Es poco
provechoso. Es un poco provechoso el ejercicio
corporal. Debemos disciplinarnos corporalmente. Es buena cosa. Pero es una cosa
tener este aprecio. Es otra cosa amar deportes tanto
que yo digo, mira, el domingo hay deportes y hay adoración
de Dios. No, la adoración de Dios es más
importante que deportes. Y así que no debemos amar el
mundo, el arreglo sea de... Cine, deportes, música. Es que me encanta la música.
Me encanta la música que tenemos hoy. Pero gracias a Dios, como
Samantha y su profesora están aquí para servir a Dios con su
música y no reemplazar la iglesia para música, ¿verdad? Es que
debe apreciar lo que Dios nos da. Pero no amar la música tanto
como dice el mundo de la música. Cada domingo voy a estar en un
concierto de música en vez de estar en la iglesia. No, no debemos
amar al mundo tanto como las cosas del Señor y menos cuando
es música mundana. Música, verdad, que apela mucho
a los sentidos emocionales. Verdad, debo amar a Dios. Y si Él dice, esta música no
me gusta a mí, yo debo hacer lo que gusta al Señor y no amar
al mundo, sino al Señor. Y más cuando habla no amar al
mundo ni las cosas que están en el mundo. Esto es el cosmos,
el mundo de finanzas, de negocios. Todos debemos ganar dinero para
pagar los billes, pero hay algunos que dejan las cosas de Dios porque
solo quieren ganar más dinero y están tan metidos los negocios,
las cosas. de este mundo. Y así que el Señor
está diciendo, bueno, hay que aprovecharse de las cosas del
mundo, pero no amar las cosas del mundo. Y además de las organizaciones
del mundo, no está tan metido en la política o en finanzas
o en deportes o cualquier cosa, verdad, como el Señor. Además
de eso, no amar al mundo. Hablo de personas. Santiago 4-4
dice, O almas adulteras, no sabéis que la amistad del mundo, ahora
hablo de amigos, la amistad del mundo, es enemistad contra Dios. Cristo era amigo de pecadores
en el sentido de querer ganarles al Señor, pero los pecadores
no era más importante para él que se viera Dios. Si era amigo,
era amigo a distancia, digamos, ¿verdad? No como muy metido,
el mejor amigo de los mundanos para hacer pecado con mundanos.
No, él es Dios, no peca. Pero allí dice, si yo voy a amar
al mundo y los amigos del mundo más de lo que amo a Dios realmente,
y prefiero estar con mis amigos en vez de con Dios en tiempos
de alabanza a Dios, eso es malo. No debo amar los amigos del mundo. Cualquiera, pues, que quiera
ser amigo del mundo se constituye enemigo de Dios. Viene un día y el Señor dice,
tú debes estar alabándome a mí. Y usted dice, no, yo tengo mis
amigos que me invitan a fiestas y yo tengo que amarles a ellos
más de lo que amo la iglesia y la obediencia al Señor. Si
tú te pones como enemigo de mí, cuando amas los amigos del mundo
más de lo que amas a Dios. Así que el mundo puede significar
tres cosas. Las organizaciones del mundo,
política, musical, deportista, placentera, cine, lo que sea. O puede hablar de las cosas del
mundo, querer ganar dinero y estar metido en negocios, que eso es
más importante que la casa de Dios y la adoración de Dios.
O puede hablar de personas, amigos, y cuando esos llegan a ser tan
importantes para mí, que me alejan de las cosas de Dios. Entonces
está diciendo eso te hace un enemigo de Dios por tener tanta
amistad con el mundo. El amor de Dios, uno que ama a Dios, cree que
sus problemas, sus promesas, es lo mejor. Uno que de verdad
ama a Dios, cree que sus promesas es mejor que las promesas del
mundo. El mundo dice prometemos felicidad
y gozo y dinero. El Señor dice si ya vives una
vida santa, consagrada a mí, yo prometo felicidad, muchas
bendiciones, galardones. Y uno que de verdad ama a Dios
dice, Señor, de verdad, tus promesas son mejores de lo que promete
el mundo. Tú prometes vida y vida eterna,
si creo en ti, y promete, Señor, vida abundante. Galardones, si
te sigo a ti. Señor, yo creo que lo que tú
prometes es mejor de lo que el mundo promete. Eva pecó en Génesis
3 porque ella creía que las promesas del diablo eran mejores que las
promesas de Dios. Dios dijo, Eva, Adán, no tomen
del fruto de la ciencia del bien y del mal, créeme. Yo prometo
vida eterna, el árbol de vida. Y el diablo dice no, el árbol
de la ciencia del bien y del mal es más bueno que las cosas
que promete Dios. Y ella creyó las promesas del
diablo, que esto que le haría orgulloso de conocimientos, esto
que le haría satisfacería su apetito y su gusto. Eso que sería
una cosa bella para los ojos, para mirar siempre y tocar, la
tentación de la carne, de los ojos y la vanagloria de la vida,
esos eran mejores que la promesa del árbol de vida. Y así que
como ella creyó al diablo, el diablo le engañó. Y esto es lo
que pasa. Si no amamos a Dios como debemos
amar a Dios, entonces nosotros estaremos tentados para amar
al mundo. porque el mundo es muy tentador.
El mundo da grandes promesas y tenemos que decidir, yo amo
a Dios bastante para creer sus promesas o creo que las promesas
del mundo son mejores. Debemos, creemos de verdad que
el mayor placer es tener una conciencia limpia y obedecer
a Dios. O el mayor placer es satisfacer
mi egoísmo, mis deseos por los placeres mundanos. Tenemos que
escoger el placer de Dios, de la buena conciencia, de obediencia,
de fe, o el placer, lo placentero de este mundo. ¿Cuál es más importante
para nosotros? Uno que tiene amor de Dios real,
su amor resulta en Dios darle una conciencia despierta para
amar lo que ama Dios. Una conciencia despierta. Así
que lo que Dios iba a dar posiblemente a Dan y Eva, una buena conciencia,
cuando tomaron el fruto de la ciencia del bien y del mal, despertó
su conciencia de una mala manera. Y así es que Nosotros debemos
decir, Dios, tú me has salvado, me has despertado mi conciencia
para ver lo que a ti te agrada y evitar lo que no te gusta. Ayúdame, Señor. seguir la conciencia
que me has dado. Es como tenemos Pinocchio, ¿verdad? Pinocchio en inglés. ¿Verdad? Que el dibujo animado de Walt
Disney. Y dice que tenía un grillo, un
cricket, llamado Jiminy Cricket, un grillo Jiminy. Y este grillo
era su conciencia que algún ángel había dado para hacer su conciencia. Decía, no hagas esto, eso es
malo, que hagas la otra cosa que es bueno. Y él no escuchó
su conciencia, así que cayó en muchos problemas, ¿verdad? El
hecho es que Dios nos da, no un grillo, pero una conciencia
real en nuestras mentes y corazones, la guía del Espíritu Santo, obrando
con la Palabra de Dios para despertar nuestra conciencia, para ayudarnos
a ver, si yo amo a Dios, qué agrada a Dios. Y yo quiero agradarle. Yo sé que Dios no hace nada malo. Él hace todo lo bueno. Y aunque
el mundo no cree que hacerlo bueno, lo limpio, es la manera
de tener paz y gozo, yo creo que es la manera de paz y gozo
porque así es mi Dios. Y Dios ha despertado mi conciencia
para ver que esto es bueno, servir a Dios, y esto es malo, seguirme
a mí mismo y mis placeres. El hecho es que Dios no hace
nada malo, sino injusto, y así que nos hace a nosotros amar
lo justo. Pone en nosotros este amor por
la justicia con esa conciencia despierta, hasta el punto que
algunos creen que eso es loco. Pero Dios obra con su espíritu
y la conciencia para cosas que el mundo cree que son extremistas.
Es que hay personas que a lo mejor han perdido un lápiz. Y
encuentro un lápiz de otra persona. Es solo un lápiz. Voy a robarme
esto. Pero la conciencia dice no, no
debo robar ni un lápiz si he perdido uno. Algunos de nosotros
que vamos a una tienda en la tienda nos da demasiado dinero
de vuelta. Qué bueno, muy rico. Yo ya con
esto, verdad? Me ha dado 10 dólares de regreso,
21 dólar. Pero un cristiano muchas veces
dice no tengo que quitar esto y regresar nueve dólares, porque
es demasiado lo que me ha dado. El hecho es que es una pequeña
cosa, parece, pero uno que de verdad ama a Dios, ama la justicia
y no ama el mundo, no ama ese dinero, los nueve dólares extra
más de lo que ama a Dios. Quiere una conciencia limpia,
es lo que ama más. Porque cuando Dios nos hace tener
esta conciencia de no amar al mundo, es porque nos ha dado
algo mucho mejor. He dicho que cuando uno mira
al sol brevemente, se pone medio ciego, solo un vistazo, ¿verdad? Pero si alguien luego le muestra
una lámpara, un fuego, tú dices, ya no puedo ni ver la lámpara
o el fuego porque el sol es tan brillante que me ha cegado las
otras cosas. El hecho es que el amor de Dios
así es tan bueno y tan brillante que me hace perder mi amor al
mundo. Nadie tiene que decirme este
versículo, no amar al mundo. Si yo estoy sensible a Dios,
porque ya no amo el mundo. He perdido mi amor al mundo.
Eso pasa esta semana. El martes es nuestro aniversario
de 48 años. Estamos casados, ¿verdad? Y así
es que recuerdo desde primera vez de ver a mi esposa, ¿verdad? Y ese gusto que tenía en conocerla
y solo creció. Inmediatamente me hizo perder
interés en cualquier otra. Muchas veces la iglesia les digo
no quiero ofender a las hermanas. Algunas a lo mejor son mujeres
bonitas y lo demás. Pero lo siento, pero yo tengo
la más bonita de la iglesia, verdad? Y yo creo que cada esposo
debe creer eso de su esposa. Hay otras mujeres a lo mejor
bonitas, pero mi esposa es la mejor. Cuando uno de verdad son
novios, esto era la queja de muchos jóvenes en la universidad.
Si usted ha ido a una universidad, usted va a ver que en la universidad
los jóvenes juegan deportes juntos, o competencias juntos, o lo que
sea, y disfrutan de la amistad unos con otros. Así que alguno
del grupo, se enamora de una muchacha. Una
muchacha se enamora de un muchacho. Y de pronto, hey, fulano, vamos
a jugar deportes esta tarde. Me gustan deportes, pero tengo
algo más importante. Ya nos has abandonado, ¿verdad? Por esta muchacha. Así es. Es que uno pierde interés en
otras cosas por la nueva Amistad, nuevo noviazgo. No debemos perder
ese primer amor. pero temo que lo hacemos. Pero
un esposo debe, como nosotros, 48 años, amar a su esposa con
ese amor que sobrepasa el amor de cualquier otra mujer, de tal
manera que nunca ni tiene interés en ninguna otra mujer, porque
ya ve la más brillante para él. Cuando amas a Dios, Deportes,
música, placeres, dinero. ¿Qué es eso? Es que ya tengo
el amor a Dios que sobrepasa todo eso. Y así es que es como
tener una buena comida y luego me ofrece alguna cosa que ya
ni me apetece porque he comido lo mejor, verdad? Número uno. Si Dios me ama, yo le amo a él
y eso resulta en no amar. al mundo, ni las cosas del mundo,
por tanto amor que tengo a Dios. Número dos, capítulo tres, versículo
uno y dos. ¿Quieres leer eso conmigo? Primero
de Juan tres, uno y dos. Mirad cuál amor nos ha dado el
Padre, para que seamos llamados hijos de Dios. Por esto el mundo
no nos conoce, porque Él no le conoció a Él. Amados, ahora somos
hijos de Dios. Y aún no se ha manifestado lo
que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste,
seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es. Número dos, cuando uno ama a
sus padres, ama al Padre Celestial, resulta en ser semejante. sesenmejantes a los padres, sesenmejantes
a Dios, a Cristo y hasta manifiesta la palabra. Jim Capítulo versículo
dos ha manifestado la relación que tiene con tus padres como
sus hijos. Un hijo por naturaleza es semejante
a su padre, como dice aquí. Es que cuando uno mira a mis
hijos, uno o dos de ellos especialmente, dice, oh, parece mucho el pastor
cuando era de la misma edad, o parece mucho a su mamá, ¿verdad? Hay cosas que ellos se avergüenzan
de ser como su papá, pero si el gusto no, ¿verdad? Así es. tenemos semejanza a nuestros
hijos de algo. Si tú vieras a un niño detrás
y miras a cuatro hombres o cuatro mujeres, es muy posible que hay
algo en ese niño que nadie tiene que decirte, este es el hijo
de fulano o menguana. Es que hay cierta semejanza,
¿verdad? El hecho es que uno es semejante
naturalmente. Si Dios es justo, si Dios es
amoroso, si Dios es santo y yo no soy como Dios en esto de justo,
santo y amoroso, soy un hijo de Dios. Esa es la pregunta. Porque cuando amo a Dios, empiezo
a tener semejanza a Dios. Además de eso, no solo tengo
una semejanza natural, pero tengo un deseo de imitar mi padre. por naturaleza. Cuántos niños
o cuántas niñas? Mira, yo tengo una corbata como
la corbata de mi papi. Yo tengo una blusa como la blusa
de mi mami. Ay, me encanta. Y mira que la
niña está caminando por la casa y poniendo los platos y tenedores
de cierta manera. ¿Por qué lo pone de esa manera?
Porque así hace mi mami, ¿verdad? Un niño está así jugando un béisbol
o fútbol. ¿Y por qué lo hace así? Porque
así hace mi papi, ¿verdad? Es que quiere imitarle su manera
de caminar. Padres, cuidado con eso, ¿verdad?
Hay una historia que he relatado a veces en Día de Padres, ¿verdad? Un papá sale de la casa una tarde
para ir a una cantina a emborracharse y hay nieve, y el papá toma sus
pasos en la nieve. El niño pequeño va corriendo
detrás de él, ¿verdad? Saltando de un paso de papi a
otro paso en la nieve, de papi uno al otro. Y el papá dice,
¿qué haces? Estoy siguiendo tus pisadas,
papá. Estoy siguiendo tus pisadas,
papá. Voy a donde tú vas, voy a hacer lo que tú haces. Nos
hace pensar seriamente en eso como padres. Pero el hecho es
que nuestro padre Dios hay que andar en sus pisadas, dice primero
de Pedro dos, que estudiamos hace unos meses. Pero un hijo
que ama a su padre quiere imitar a su padre. ¿Dónde estaba Cristo
en los días del Señor? Dicen Lucas, como de costumbre. José y María estaban en el templo.
Como de costumbre, el niño Jesús estaba en el templo, en la sinagoga.
Como de costumbre. El hecho es que Jesús seguía
las pisadas de sus padres en la tierra, por eso Dios le dio
a Jesús padres que iban a ir a la sinagoga, o al templo, para
seguir sus pisadas allí. El hecho es que Dios nos ha dado
padres, pero nosotros si amamos a Dios, debemos decir Señor,
¿cómo eres tú? ¿Qué es lo que a ti te gusta?
Yo quiero seguir tus pisadas. Muestra así que hemos estado
con Cristo como los discípulos. Recuerda cuando los discípulos
estaban predicando y dice, ¿de dónde han aprendido esto? Se
nota que han estado con Cristo. Se nota que han estado con Cristo.
Y así es, que si tú y yo pasamos mucho tiempo con Cristo, vamos
a asemejarnos a Él y querer seguir en sus pisadas. Es solo natural. Y por más tiempo que pases con
Él, más serás como Él. Mira una pareja vieja, ¿verdad? Ancianita. Dices Mira, hasta
la sonrisa de ella y él tiene cierta semejanza. La manera que
hablan las cosas que dicen es normal, porque a través de los
años, verdad? Uno casi puede leer la mente
de la otra persona, verdad? Uno ya tiene una risa semejante
a la risa de la otra persona. Se deprime como se deprime la
otra persona. Pero el hecho es que tenemos
que reconocer que esto muestra que hemos estado mucho con el
Señor. Primero de Juan 3 10. En esto se manifiestan los hijos
de Dios y los hijos del diablo. Todo aquel que no hace justicia,
que no ama a su hermano, No es de Dios. Hemos hablado de eso
la otra semana. Un hijo amante a sus padres observa
cómo sus padres hacen. Quieren conocer sus padres. Quieren
apreciar sus padres. Muchos jóvenes ya pierden ese
interés. Parece que no tiene mucho amor
por los padres. No tiene mucho aprecio por los
padres. Ay, yo no voy a hacer lo que hace mi padre. Yo no voy
a vestirme como ese viejo. Yo no voy a hacer las cosas que
hace esta vieja, verdad? Y no se dan cuenta que muchas
veces deben ser sensibles a sus padres, como especialmente a
Dios. Si somos sensibles, verdad? A. A ellos, entonces, vamos a
hacer lo correcto. Si un padre y una madre son sensibles
a la injusticia y no quieren hacer cosas injustas, el niño
mira que le ha dado cambio demasiado y el niño mira que ha regresado
el cambio. El niño allí aprende a ser como
padre, madre. Una madre, un padre que tiene
costumbre de estar en la casa de Dios, costumbre de leer la
Biblia en la familia, mira a papá y mamá en sus devociones y dice,
ah, papá está leyendo la Biblia otra vez aquí en la casa. Mira,
allí está mamá sentada orando otra vez por nosotros en la casa.
Un niño mirando esto llega a ser sensible a lo que es la sensibilidad
de los padres. Es que mis hijos, casi todos,
son misioneros o pastores, ¿verdad? Hay una razón por eso, además
del llamado de Dios número uno. Es que cada domingo desde nacer
han estado en la iglesia. Cada sábado que hay visitación,
han estado de visitación. Ahora, cuando son grandes, ya
a veces no hacen tanto como deben, ¿verdad? Pero durante todo su
niñez, no sabían otra cosa. Más que ser fiel, el miércoles
la noche, domingo la mañana, domingo la noche, viernes junta
de jóvenes, sábado si hay club de jóvenes, si hay evangelismo,
oración, cualquier cosa, si les gustaba o no, ahí estaban, ¿verdad? Y al principio les gustaba eso.
Y a veces, como tengo hijos pastores, parece que todavía les gusta
eso, de servir al Señor y ser fiel al Señor. El hecho es que
Dios no hace nada sino bueno, y así que uno quiere ser como
Dios. Y si un niño mira verdad que
un padre canta, una madre alaba a Dios mucho en la casa, siempre
positivo, dando gracias a Dios y no quejándose mucho en la casa,
el niño entonces sigue sus pisadas y canta y alaba y da gracias
en vez de quejarse por todas las cosas. Y así es que por más
tiempo que pasamos con Dios, como Dios es un Dios de alabanza,
Dios, nuestro Dios hasta canta. Esta noche la Santa Cena dice
que Jesús cantaba el canto con los apóstoles. El hecho es que
entonces nosotros aprendemos a ser como Él cuando le amamos. Queremos seguir sus pisadas.
Y para terminar, Quiere así agradar a su padre y tener una relación
íntima con él. Y no quiere desagradarle si le
ama. Por eso se nota, se manifiesta
que usted es hijo de tu padre, porque usted quiere imitarle,
no quiere romper la relación por hacer cosas que a él no le
gusta. Pero número tres, primero de
Juan cuatro ocho, el que no ama no ha conocido a Dios. Ya como
es mi Padre, Dios es amor. En esto se mostró el amor de
Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo Nigenito
al mundo para que vivamos por él. Después del amor de Dios
resultar en no amar al mundo, por tanto amor que tenemos a
Dios. Segundo, resulta querer semejantes a nuestro Dios, a
Jesucristo, por tanto amor que tenemos a Él. Número tres, no
solo queremos ser semejantes a Él, queremos estar con Él,
vivir con Él. Queremos estar en el cielo con
Él para la eternidad. Y no solo queremos estar con
Él y vivir con Él, pero queremos servirle a él. Ahora en la tierra,
el que no ama no ha conocido a Dios. Así que uno, cuando ama,
versículo nueve al final, mira que Dios unigenito para que vivamos
por él. Él sacrificó todo por nosotros
para que le animemos a él y para que queramos vivir por él. Una novia, No solo pierde interés
en otras cosas, pero muchas veces una novia tiene un hogar bien
cómodo. A lo mejor los padres han pasado
toda la vida para proveer buenos muebles, buena comida, buena
ropa para la muchacha, dinero para hacer cosas que quiere,
pero llega a enamorarse con un novio, se casa con un novio. ¿Y qué pasa si el novio no tiene
una casa tan bonita? ¿Qué pasa si el novio vive en
alguna choza por allí? ¿Verdad? Y tiene un carro estropeado,
no tiene dinero para mucho. ¿Qué hace? Ella dice, no, voy
a quedarme aquí con mis padres. No, si de verdad le ama, ella
sacrifica las riquezas de sus padres a veces para la pobreza
de su novio, porque quiere vivir. con el nuevo esposo, dejar todo
para vivir con él. Y además quería agradarle a él
sobre todas las otras cosas. Así que allí está dejando, a
lo mejor siempre cocinaba de manera que enseñaba mamá, pero
ya que vive con el nuevo esposo, a gusto, Quiere hacer la comida
que a él le gusta. El hecho es que quiere servirle. Quiere limpiar la casa para su
gusto. Quiere mantener las cosas, ¿verdad? En orden para su gusto. Así es
como es una esposa y un esposo que de verdad ama a su esposo
o su esposa. Quiere vivir con ellos como queremos
vivir con Dios. Y queremos entonces servirles
como nosotros queremos servir y agradar a Dios. Así que el
mundo dice, ¡vamos aquí a la fiesta! No, es que ya... Quiero servir Dios más bien.
Yo creo que Dios quiere que haga otra cosa. Quiero agradar a mi
esposo celestial, mi novio celestial. El endemoniado allí en Magdala,
al lado del mar de Galilea, tenía muchos demonios y Dios, Cristo
echó fuera todos los demonios y él se vistió, estaba en mente
cabal. Entonces, quiero la primera cosa
que dijo. Déjame seguirte, Señor, estar
contigo. El Señor dice, me alegro que
quieres estar conmigo. Un día estarás conmigo en el
cielo, pero por ahora, vete a tu casa. para decir cuán grandes
cosas yo he hecho por ti. Sírveme ahora hasta que podamos
estar juntos en el cielo. Y esto es lo que es el amor de
Dios en nosotros y nuestro amor a Él. Nosotros queremos estar
con Él mucho, en oración, en estudio bíblico, un día en el
cielo, día y noche. No hay tiempo, pero podemos decir
24 horas, ¿verdad? Pero por ahora, Como una novia
se casa con un nuevo esposo, quiere servirle, agradarle, estar
con él. Así nosotros queremos servir
al Señor, agradarle y estar con él. Así que, tres cosas encontramos
de nuestro amor al Señor. Resulta no amar al mundo, querer
ser semejante a Cristo, y tercero, querer estar con Cristo y servir
a Cristo, si le amamos. ¿Amas a Cristo? A veces hacemos
este canto que les he enseñado, ¿verdad? Oh, amas a Cristo. Y la respuesta que todos deben
decir es, sí, yo amo a Cristo. ¿Por qué amas a Cristo? Por eso,
amo a Cristo. Usted responde. Dime, ¿por qué
amas a Cristo? Por eso amo a Cristo, pues Él
me amó a mí. ¡Oh, cuánto le amo! ¡Oh, cuánto
le amo! ¡Oh, cuánto le amo! Pues Él me
amó a mí. El hecho es que como el Señor
nos amó a nosotros tanto, nosotros le amamos a Él bastante para
no amar al mundo. para querer ser como Cristo y
servir a Cristo. ¿Le amas de verdad? Dime, ¿amas
a Cristo? ¿Cómo muestra que amas a Cristo? ¿Cuánto sirves a Cristo? ¿Cuánto te alejas de cosas mundanas
para agradar a Cristo? ¿Amas a Cristo? Espero que sí. Él te ama a ti bastante para
morir por ti. ¿Cuánto debes amarle a Él? De
pie, por favor. Nuestro Padre decía, gracias
por la palabra de Dios, gracias por amor que Cristo pone en nuestros
corazones. Por medio de mostrarnos su amor
por nosotros, él nos inspira a amarle a él. Ayúdanos, Señor,
a amarle de una manera que le agrada porque le amamos. Ayúdanos
a servirle, Señor, hasta que un día estemos con él para siempre.
glorifica tu nombre entre almas a ti mismo si hay alguno aquí
que de verdad no ama a cristo como debe amar a cristo puede
ser que no es un cristiano de verdad o amaría más a cristo
puede ser que es un cristiano que no ha meditado mucho en amor
de cristo y lo que agrada a cristo Ayúdanos a meditar en tu amor
por nosotros y meditar en lo que te agradaría, porque así
es lo que debemos querer hacer si te amamos. Ayúdanos a vivir
por Cristo hasta que estemos con Cristo para siempre. En el
nombre de Jesús.
Pruebas de Amor
Series 1-3 Juan
1 Juan 2:15-4:5 Demostramos el amor a Dios con Santidad, Semejanza y Servicio a Dios
| Sermon ID | 62242038126677 |
| Duration | 45:22 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 John 2:15-3:2 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.