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Bendito Dios y Padre nuestro,
en esta tarde alabamos tu nombre por tu amor y fidelidad, sabiendo,
Señor, de que tú nos has dado las herramientas para que crezcamos
en tu temor, crezcamos en un corazón humilde, crezcamos en
todo aspecto de la vida espiritual por la que tú quieres, Señor,
que nosotros glorifiquemos tu nombre. Ayúdanos, bendice al
pastor Rafael y dale gracia ahora en su oposición. Que tú seas
con cada uno de nosotros y a los que vienen de camino, tú les
ayudes y les abras puertas. En Cristo Jesús, amén. Amén. Pastor Rafael, usted puede entonces
comenzar. Bien, gracias, Ciervo. Bueno, me toca exponer sobre
los capítulos del 42 al 46, cinco capítulos en total. Buen material,
mucho material, pero esperemos que Dios nos conceda el tiempo
para eso. Vamos a iniciar con el capítulo
42, que trata sobre la ortodoxia luterana. es el primer punto
en el bosquejo. En el siglo 17, la ortodoxia
europea se centró en sistematizar y clarificar los asuntos doctrinales
que habían adoptado de las costumbres de los siglos anteriores, donde
ya la filosofía y la teología se habían independizado. Ahora hubo un período entre el
siglo XVII y el siglo XIX, donde la teología tomó y se enfocó
en las obras de la filosofía y de la ciencia y abandonaron
la ortodoxia, moviéndose cada vez más hacia el racionalismo. En este capítulo aparecen nueve
teólogos que se resaltan allí en el capítulo XVII. Lo veremos
uno por uno. de forma bien resumida, empezando
con Martin Schemitz, quien fue un procurador de la ortodoxia
luterana, que se dedicó a conciliar las distintas posiciones que
habían surgido dentro del luteranismo. Con él, la tradición luterana
inició una nueva etapa teológica mucho más positiva. y partiendo
y participó, perdón, en la redacción de aquella fórmula de concordia
en la que trataba de demostrar que el consuelo y que el Concilio
de Trento se había apartado de las escrituras, lo que trajo
la polémica entre el catolicismo en la persona de Belarminio y
el protestantismo. Anteriormente, había escrito
un tratado acerca de las dos naturalezas de Cristo e intentó
escribir una teología sistemática titulada Loxi Teologici, la cual
fue publicada después de su muerte. El segundo teólogo que se trata
allí es Egidio Junio, con H Junio, Se le se le reconoce por llevar
la ortodoxia literana, la la ortodoxia luterana a las universidades
de Marburgo. Él no escribió obra que se puedan
renombrar solo comentarios bíblicos que luego fueron usados por teólogos
más sistemáticos. El tercero es Leonardo Hunter. que fue un colega de Eligio Junio
en la Universidad de Wittenberg, donde contribuyó con sus obras. Pero sin embargo, Hunter se dedicó
a los dogmas de los credos y de las confesiones. Junto a Gerard,
desarrolló un estudio sobre la inspiración de la escritura que
se convertiría en referencia para el periodo de la ortodoxia
luterana. Este también escribió contra
los católicos en su libro 20 diputaciones contra Belarminio
y también escribió una obra en defensa de los reformados. Contra el teólogo alemán Rudolf
Ospinian. En su teología también estuvo
cerca del luteranismo. de Melaton ese. Ese hombre que
le llama mucho la atención al pastor Argelis. El cuarto teólogo que figura
allí es Joan Gerard, a juicio del escritor, este fue el teólogo
más sobresaliente de ese periodo luterano. Debido tal vez a que
fue estudiante de la Universidad de Wittenberg, donde fue enseñado
por Eligio Junio y por Leonardo Hunter. Aunque se alejó notablemente
de Lutero al adoptar la metafísica de Aristóteles como base para
su teología sistemática, a la cual hizo una contribución importante
como disciplina, se le puede conocer que hizo gran contribución
en temas como la inspiración de la de las escrituras y la
cristología. Su principal obra fue completar
la armonía de los evangelios, iniciada por Chemin, cuyo objetivo
era mostrar la coherencia lógica interna de las escrituras. Para el autor, su principal obra. Los y Teologici, la cual se convirtió
en teología sistemática de la ortodoxia luterana y en la que
mostraba la conexión interna sistemática de todo el cuerpo
del conocimiento teológico. Le sigue Nicolás Uño, hijo de
Eligio Uño, quien se convirtió en el sucesor de un profesor
llamado Leonardo Hunter en la Universidad de Wittenberg y se
le conoce aquí por haber contribuido en dos aspectos durante el período
de la ortodoxia luterana. Tanto en su desarrollo como en
su propagación. Pero según el escritor, su mayor
contribución a la ortodoxia luterana estuvo en la distinción entre
los artículos de la fe de la importancia primaria y los de
los artículos de la fe, de la importancia, de la importancia
secundaria. Y esto mantuvo unido a los teólogos
a pesar de sus diferencias. Y sobre esto el autor agrega
una nota importante que traigo literalmente y abro comillas,
dice el autor. Esto no quiere decir que unió
estuviese dispuesto a reducir el cristianismo a una especie
de mínimo común denominador, puesto que lo que para él era
fundamental era buena parte de la teología luterana tradicional
y por tanto insistía en que las diferencias entre luteranos y
reformados tenía que ver con asuntos de importancia primordial
sobre los cuales no se podía hacer concesión alguna. Joan Danauer, bueno estos alemanes
son terribles de pronunciar, Joan Danauer, este es el teólogo
número seis que se trata en el capítulo 42, más que todo fue
un predicador de la ortodoxia luterana, escribió contra el
catolicismo romano, el calvinismo y contra el sincretismo protestante. También sobre ética en su libro
abierto de la ciencia y sobre la vida cristiana como una peregrinación. Según el autor, la importancia
de este hombre en la historia del pensamiento cristiano radica
en que fue el maestro de Spiner y que por lo tanto constituye
un eslabón entre la ortodoxia luterana y el pietismo. El pietismo es un movimiento
parecido al avivamiento espiritual que se dio entre los luteranos. Abraham Callow es el número siete
y este sí que me llamó mucho la atención por unos personajes
que tenemos en la escuela militar Abraham Callow, para el autor,
es el más importante teólogo de la ortodoxia luterana posterior. También se unió a la facultad
de Wittenberg y su obra Sistema Teológico solo fue superada por
Losi Theology, traducida al español, me agregué a Google para hacerlo,
a lugares teológicos. de Joan Gerard, pero donde se
destacó fue como polemista. Se involucró en todas las controversias
de su época. Por ejemplo, a los sincretistas
le dedicó nada más y nada menos que 28 obras. Se enfrentó a los
católicos, a los calvidistas, a los arminianos. a los espiritualistas
racionalista, entre otros. El escritor lo describe como
una máquina dedicada a la controversia, aunque sin duda fuera un gran
intelectual y estudioso serio de la escritura, comprometido
con la fe sobre todo. El autor señala de los siguientes
y su habilidad intelectual lo llevaron a una rigidez dogmática
y a una actitud polémica que eran difícilmente compatible
con el evangelio de que pretendía dar testimonio. El número 8 es Joan Gangsted. Este fue lo contrario a Caló,
aunque sí más irónico que él. no escapó a las polémicas, como
era normal en la teología de la época. Pero era más pacífico,
obviamente no era más, no era tan controversial como Carlos.
Y sus raíces familiares entre los teólogos fueron notorias
en él, porque fue sobrino de Gerard, fue suegro de Carlos,
el hombre más polémico y yerno de otro teólogo llamado Scharf. Como teólogo no fue un pensador
original, pero sí un un erudito con habilidad sintetizadora que
le permitieron compilar lo mejor de la tradición de la era ortodoxa
luterana en su sistema de teología presentada como oposición al
catolicismo y al calvinismo. dentro de los teólogos está David
Olax se considera el último de los teólogos de la ortodoxia
luterana toda su vida fue pastor y maestro específicamente de
la juventud y fue de los pocos que no se ocupó en ninguna cátedra
universitaria fue gran conocedor de la ortodoxia
luterana, a tal punto que hizo un resumen para sus jóvenes estudiantes
en el libro Examen Teológico, a lo que añadió comentarios personales
para mostrar la importancia de alguna doctrina para la vida
cristiana. Jorge Calixto, lo vamos a tratar
junto entonces con la controversia sincretista. Jorge Calixto fue egresado de
la Universidad de Elmstead, donde la ortodoxia tomó la metafísica
aristotélica. Allí estudió humanidades, teología. También fue influenciado por
su padre, el cual a su vez fue alumno de Melaton, en la Universidad
de Wittenberg. Sus diferentes viajes, sobre
todo al occidente, lo llevó a ver diferentes confesiones y se tomó
la tarea de invitar a las diversas tradiciones cristianas a reconocerle
mutuamente como verdaderas iglesias de Cristo. Sostenía que los cristianos
son unos a pesar de las diferencias doctrinales, ya que lo único
que se requería para ser conocido como cristiano eran los artículos
fundamentales de la fe. Sin menospreciar las cuestiones
secundarias, porque los artículos secundarios de la fe como tan
como como parte de la verdad cristiana y por ello entendía
que debía dejarse a un lado la diferencia cerca de la presencia
de Cristo en la Eucaristía y aceptar a los católicos romanos como
cristianos. Su pensamiento estaba muy cerca
de los luteranos y entendía que la Biblia es la única fuente
de doctrina cristiana y en ella se encuentra todo lo necesario
para la salvación. Ahí no se equivoca. En su libro basado, fue basado
en distinguir entre las verdades fundamentales y las verdades
secundarias. Bajo esa teoría entiende, y abro
comilla, que si las diversas iglesias reconociesen que sus
diferencias, a pesar de ser importantes, no son fundamentales y esenciales
para la salvación. Sería posible una comunión externa
que incluiría incluso la participación conjunta de la cena del señor. Este hombre era un reconciliador
por exilencia. Para él, la tradición tiene un
papel en la teología, junto a las escrituras y con esta posición
lo que procuraba era tener un acercamiento con la iglesia católica. La posición de Calixto provocó
una controversia en la que se vieron involucrados tanto Calof
como Joan Mousseau. El primero con una posición intransigente
dirigida en contra de los de las distinciones fundamentales
y secundarias, como era típico de su temperamento y actitud
teológica, y el segundo era más conciliador, aunque rechazó de
plano el sincretismo de Calixto. Joan Mousseau sostenía que en
la iglesia puede a ver muchas personas sinceras a quienes Dios
salvará. Pero ello no quiere decir que
la iglesia luterana ha de aceptar a esos otros cuerpos eclesiáticos
como verdaderas iglesias evangélicas. A pesar de todo, la controversia
sincretista dejó sus aportes. Contribuyó al desarrollo de la
más rígida ortodoxia luterana y segundo, después de la muerte
de Calixto, las relaciones confesionales continuaron circulando por medio
de su discípulo Mélanos, a lo que se unieron ilustres como
Lefnis y Josué. Queremos ver un poquito entonces
ahora de la teoría, de la teología, de la ortodoxia luterana. Luteros y sus contemporáneos
insistieron sólo en la autoridad única de las escrituras y no
llegaron a desarrollar una teoría de su origen e inspiración. Y
los ortodoxos luteranos de ese siglo XVII se encargaron de llenar
ese vacío. Sólo que lo hicieron a partir
de la filosofía aristotélica de la metafísica a partir de
la materia y de la forma que se había hecho popular en ese
tiempo, entendiendo la materia de las escrituras como el texto
mismo y la forma como el mensaje del texto que Dios quiere comunicarnos. Aunque se identificaban con la
filosofía aristotélica, se alejan del racionalismo de él, porque
se inclinaba al socinianismo, en el cual se negaba a la doctrina
de la Trinidad. Ellos sostuvieron que el texto
escritutario fue inspirado por el espíritu santo, donde los
hombres escogidos recibieron una inspiración especial relacionada especialmente con
el acto de escribir el texto, lo que implica que las escrituras
inspiradas fueron solo bien, perdón, lo que implica que los
escritores inspirados fueron solo inspirados mientras escribían. De ahí que ninguna otra acción
o palabra en las escrituras puede reclamarse como inspiración sostiene
él. En tal sentido, todo lo que el
espíritu inspiró fue escrito y se encuentra ahora en la escritura. Con esto se distanciaba de los
católicos romanos. Lo tuvieron también que la inspiración
de la escritura fue oral y verbal, oral, porque todo lo contenido
en ella fue escrito por inspiración divina y verbal. porque el Espíritu
Santo les guió a escribir cada palabra. En ese sentido, los
escritores inspirados pueden decirse que fueron unos amanuenses
de las escrituras, de los cuales el Espíritu tomó en cuenta su
estilo, su personalidad y la condición particular de ellos. Es importante la nota que le
voy a decir ahora, dice importante. Si ellos llegaron a la conclusión
de que la teología no es una ciencia, sino una doctrina de
la fe. Ya que el contenido de la teología
no es otro que Cristo, el cual solo puede conocerse mediante
la fe. Por tanto, solo los que creen
en Cristo pueden ser teólogos. por su relación con la metafísica
aristotélica con la cual coincidía con los jesuitas, a los ortodoxos
luteranos, le llegaron a llamar despectivamente escolásticos
protestantes. Y a pesar de haber sido identificado
como el escolatismo o el escolaticismo protestante, un aporte positivo
al luteranismo, se les reconoce que mantuvieron, que mantuvieron
viva la herencia de la tradición luterana. Hasta ahí vamos a ver
ahora la teología reformada después del siglo XVIII. Para el autor, el autor apunta
Aunque comúnmente se piensa que hablar del galvinismo y de la
teología reformada es lo mismo, lo cierto es que la teología
reformada se encuentra en la obra de los que les habían precedido
antes, como fue el caso de Zwinglio, de Mucero y Escolampadio. También otros en tiempo de calvino
y de forma independiente hicieron sus contribuciones a la teología
reformada y el nombre que estos teólogos se daban a sí mismos
eran reformados y el término calvinista solo fue aplicado
posteriormente y como una señal de herejía por sus opositores
que venían tanto de mismo como de la del ambiente católico. Veremos ahora la teología reformada
del siglo 16 con el surgimiento del calvinismo como organizador
y líder de la iglesia, opacó a otros que antes, durante y
después de él brillaron con luz propia. Tal fue el caso de se le considera el padre de la
reforma. A medida que el pensamiento de
Calvino sobre la Eucaristía iba logrando mayor aceptación, la
teología de Zwinglio fue quedando rezagada, aunque la doctrina
de la predestinación de Zwinglio se enmarcaba dentro de la providencia
y la creación. mientras que el calvino la ubicaba
en el marco de la soteriología, o sea, la salvación. Muchos de
los calvinistas se inclinaron por Swinglio, Juan Escolampadio
de Basilea fue uno de los que brindó su apoyo a estas doctrinas. De Bucero se dice que influenció
a Calvino, sobre todo en lo que se refiere a la Eucaristía y
a la Eclesiología. El hombre que se encargó de expandir
la teología reformada en Alemania. No sé cómo voy a pronunciar estos
nombres alemanes. Voy a pronunciar el que más fácil
es. Capito se llama Wolfgang Fabricius
Capito, un erudito que tenía tres doutorados, nada más que
en medicina, en derecho y en teología, en eminencia. En la teología reformada durante
el siglo XVI se destacan cuatro, además de Calvino, está Pedro
Mártir, está Jerónimo Sánchez, Teodoro Besa y Zacarías Urcino. Comenzaremos a desarrollar uno
por uno de estos hombres brevemente. Pedro Mártir un natural de Florencia
e influenciado por Juan Valdés, no tuvo éxito en propagar la
teología reformada en Italia, de ahí que partió a Zürich, en
Alemania, y luego a Estrasburgo y Ginebra, donde ejerció como
profesor de teología, enseñando en la Universidad de Oxford.
Este teólogo fue uno de los que hizo una combinación del estudio
de las escrituras y el estudio de Aristóteles. Su contribución a la teología
reformada radica en la función de un método por medio del cual
los teólogos reformados aceptaron y enseñaron la doctrina de la
predestinación bajo lo encabezado de la doctrina de Dios. abandonando
así la práctica de Calvino de colocar esta doctrina bajo el
encabezado de la soteriología. Jerónimo Sanchi fue un alumno
de Pedro Mártir que ocupó la cátedra de Teología de Heidelberg,
que Ursino había dejado. Este no era muy dado a la controversia,
más bien se le conocía como un teólogo pacífico. Su contribución
en la teología de la reforma fue con sus obras escritas cerca
de la predestinación y de la doctrina de la Trinidad, la cual
se encuentra en su retrato, la doctrina de la predestinación
expuesta y definida, desarrollada de manera sistemática en la que
utilizaba los atributos divinos tales como la presencia de Dios,
la omnisciencia y la omnipotencia. En ese contexto, por considerar
lo importante, y cito de él lo siguiente, abro comilla, la predestinación
significa no solamente la decisión divina que algunos sean salvos
y otros no, sino que también el gobierno divino sobre todas
las cosas que predetermina todos los acontecimientos. Así como
Dios no quiso que cada individuo se salvara, tampoco quiso que
Cristo muriera propia e inmediatamente por cada persona. Y por tanto, se sigue que aunque
la sangre de Cristo era suficiente para la redención de todos a
base de su propio poder intrínseco. Sin embargo, a consecuencia de
la decisión del padre. Cristo la vertió intencionalmente
y por tanto, inmediata y efectivamente solo. para los elegidos. Con esa lógica fría e inexorable,
Sanchi transformó la doctrina de Calvino sobre la predestinación,
haciendo de ella una doctrina que pueda demostrarse a partir
de la naturaleza de Dios más que por medio de la doctrina
de la gracia. Teodoro Besa se dice que fue
un teólogo que trató personalmente con Calvino al ser invitado por
éste para que enseñara en la Academia de Ginebra y después
de la muerte de Calvino asumió el liderazgo del movimiento en
Ginebra. Para el escritor Besa le interesa
como teólogo dentro de la historia del pensamiento cristiano, porque
su punto de vista, que se encuentra en su obra, la confesión de fe
cristiana, su teología es muy parecida a la de Sanchi, siendo
al mismo tiempo una continuación de las opiniones de Calvino. Su contribución consistió en
llevar el sistema calvinista hasta las últimas consecuencias
en aquellos lugares donde Calvino se había negado a unir todos
sus puntos, por ejemplo, la inspiración de la escritura, el suprapalapsarianismo,
la expiación limitada entre otros. Se dice de Zacarías Urcino también
que fue un amigo y discípulo el amigo del pastor Argeli, Mel
Anton, e influenciado por la interpretación calvidista sobre
la escena del señor. Tuvo que ser auxiliado por Pedro
Mártir. Para que se refugiar en Palatinado,
donde fue a huir después que fue acusado por los cripto calvinistas
como se le llamaba a los luteranos del siglo 16 por su contribución
más importante al calvinismo fue la composición del catecismo
de Heidelberg que luego se convirtió en la confesión de fe de la iglesia
reformada alemana. En ese catecismo se inclinó por
la teología de Calvino y en él no pretendió probar la doctrina
de la predestinación como consecuencia de la naturaleza de Dios, según
Sánchez. Ahora queremos ver lo que fue
el calvinismo en Suiza y en Alemania. El calvinismo, que no había tenido
buena acogida en Suiza, fue de pronto floreciendo, fruto de
la llegada de la segunda confesión de fe helvética, que de hecho,
sea de paso, no fue compuesta por calvinistas. Su escritura
se le atribuye a Bullinger, que no era un calvinista estrictamente
dicho, y le escribió a solicitud de Federico Tercero, era un cardenal
este hombre. Esta segunda confesión helvética
fue aceptada por casi toda la iglesia de Suiza y ahí comenzó
a florecer. Aunque fue escrita por Vulliger,
quien fue influenciado por Swinglio, no cabe duda de que era una confesión
calvinista. La confesión polaca se considera
una copia de esa confesión helvética. Básicamente, lo que se hizo en
esta segunda confesión helvética fue conciliar los puntos de vista
de Calvino y la ortodoxia calvinista en cuanto a la doctrina de la
predestinación y a la doctrina de la inspiración de las escrituras. En Ginebra, la influencia de
Besa era grande y fue expandiéndose a otra parte de Suiza. Ahí se
hicieron notorios el caso de Samuel Huber y de Claude Aubry,
quienes causaron, quienes acusaron, perdón, a un pastor llamado Abraham
Musculus de no ser fiel a la doctrina de Calvino tras una
serie de debates que el escritor no detalla, ahí el gran consejo
de Berna les condenó. Tras la muerte de Besa, surgieron
como líderes en Suiza, Benedito y François Torrentini, padre
e hijo, donde a juicio del escritor François fue probablemente el
teólogo más importante de la ortodoxia calvinista del continente. Escribió tres volúmenes sobre
su obra más importante, Instituciones de la Teología. De Torrentín se dice que se ocupó
de mostrar la autoridad de la escritura a la que la teología
cristiana debía sujetarse Luego pasó a la discusión sobre la
Septuaginta, si era inspirada o no era inspirada esa discusión
con el llamado Consenso Helvético de 1685, compuesto por él más
dos teólogos más, llegando a la conclusión de que los punto de
vocalización del texto hebreo fueron también inspirado y por
tanto no hay error alguno en ellos. Pero todo no fue color
de rosa porque surgió en Ginebra una oposición a esa clase de
calvinistas que vino justo de un quien encabezó una reacción liberal
que logró que se aboliera en Ginebra no sólo los decretos
de Dordt, sino también la segunda confesión helvética. En Alemania,
el Catecismo de Heidelberg fue el documento que el lector favorecía
en cuanto a la fe reformada. Con frecuencia, los teólogos
reformados acudían a los teólogos de Heidelberg, como era el caso
de Thomas Erasto, era un profesor de medicina en la Universidad
de Heidelberg y miembro de la iglesia de Swinglio. Tuvo controversia
con los luteranos por la teología eucarística y con el calvidismo
en cuanto al gobierno de la iglesia, hasta el punto de ser excomulgado
de la iglesia de Heidelberg, acusado de ser sociniano, o sea,
de aquellos que rechazaban la interpretación de la Biblia de
forma literal. Y a partir de ahí elaboró una
teoría donde explica que la iglesia misma no tiene autoridad para
excomungar lo que se conoce con el nombre de eratianismo. Los socinianos, que eran los
seguidores del helio socino, además, no creían en algunos
atributos de Dios como la omnipotencia y como la omnisciencia. Pasemos ahora entonces a ver
el calvinismo, pero en los Países Bajos. En Holanda, la controversia
estuvo alrededor de la doctrina de la predestinación, igual que
en los otros países. también la expiación limitada,
la gracia irresistible y la depravación total y la perseverancia de los
santos. Según los puntos de vista del
holandés armenio y su colega en la universidad, Francisco
Gomaro, el autor resalta sobre ellos que fueron calvinistas
toda su vida. pero que llevaron la controversia
a tal punto que se veían como anticalvinistas, lo cual es la
razón de ser del arminianismo. En cuanto a la predestinación,
lo que Arvinio creía básicamente era que Cristo murió por toda
la raza humana y que por tanto la doctrina de la expiación limitada
debía rechazarse. Y a todo esto los calvinistas
escritos afirmaban que el modo de Arminio entender la predestinación
destruía el propósito mismo de esa doctrina que consistía en
asegurarse de que nadie pudiera jactarse de su propia salvación. Sobre la gracia irresistible,
Arminio entendía que por ser irresistible era posible abandonarla
y caer de ella. Como él mismo afirma, y abro
comillas, es cierto que a veces los que han sido regenerados
pierden la gracia del Espíritu Santo. Mientras que los calvinistas
estrictos aseguraban que ciertamente si la causa de nuestra elección
no es otra que la presencia que Dios tiene de nuestro que lo que determina la salvación
es nuestra propia respuesta al llamado del evangelio, es decir,
nuestra propia fe y no la gracia de Dios. En medio de esta controversia
no faltó lo político, tampoco faltó lo social. Las clases dominantes
La clase burguesa tomaron parte en ello y se inclinaron por la
posición arminiana, mientras que la clase baja rural apoyaron
el calvidismo estricto. Y para poner fin a todo esto,
se convocó el símbolo de Dor en 1618, el cual terminó condenando las posiciones de Armenio y sus
seguidores. Concluyendo que, en primer lugar,
la elección es completamente incondicional y, por tanto, no
se basa en la presencia, sino solamente en la decisión soberana
de Dios. Y en segundo lugar, que si Cristo
había muerto por toda la humanidad o no, el sínodo de Dora afirmó
que la muerte de Cristo es de valor y poder infinito, absolutamente
suficiente para expiar los pecados de todo el mundo. Pero a pesar
de ello, fue la voluntad de Dios que Cristo mediante la sangre
de la cruz efectivamente redimies a todos aquellos y solamente
aquellos que habían sido elegidos desde la eternidad. Esta es la
respuesta a la expiación limitada, la cual se convirtió en la marca
distintiva de la ortodoxia calvinista a partir de ese momento. En tercer lugar, sobre la depravación
total Mientras los arminianos y sus seguidores se negaban a
unir la depravación con la gracia irresistible, el signo dodedor
sí establece una relación entre ambas, porque solamente una gracia
que sea irresistible puede mover el corazón de un pecador totalmente
depravado. En cuarto lugar, en cuanto a
la perseverancia de los santos, aunque los remonstrantes no negaban
ni atacaban esta doctrina, ni negaban que era incorrecta, pero
se negaban a enseñar la doctrina contraria, es decir, la posibilidad
de caer de la gracia fue el sínodo de Dor que hizo de la doctrina
de la gracia de los santos una marca necesaria de la verdadera
fe cristiana. En resumen, la controversia arminiana
en el sínodo de Dor fue que su resultado constituye otro episodio
en el proceso mediante el cual la teología reformada se sistematizó
hasta llegar a formar una ortodoxia estricta. Bueno, pasemos de los
Países Bajos ahora al calvinismo en Francia. El protestantismo tuvo frío en
Francia y nunca aceptó la ortodoxia calvinista. Y no fue hasta el
año 1559 en el que fue organizado un sínodo y con él dos años más
tarde se desató una guerra con la corona para luego elaborar
la confesión de Rochelet mil quinientos setenta y uno y esto
fue para garantizarle ciertas libertades y Enrique IV se le
dio algunas concesiones como fueron doscientas plazas fuertes,
ahí tuvo la política meclada y el derecho a sostener un ejército,
lo que convirtió en un, lo que lo convirtió en un estado dentro
de otro estado y una clase acaudalada con poderes políticos, el cual
perdieron en medio de una guerra religiosa y le fue entonces revocado
el edito de Nantes por parte de Luis XIV, lo que hizo que
casi medio millón de súbditos abandonaran el territorio. El
más notable teólogo francés y ha sido estudioso de la obra de
Calvino, que se reconoce de la época, fue Moisés Amirot, cuya
teología se diferenció del calvinismo tradicional. Se libró de las
acusaciones de hereje en otro sínodo, en el sínodo de Alecón,
en el 1637, donde fue acusado. Pasemos ahora al calvinismo en
Escocia. Los partidos políticos tuvieron
una gran incidencia en la vida religiosa de Escocia, dado que
el país estaba dividido. Uno eran pro franceses y otro
pro ingleses. Y el hecho de que Inglaterra
se haya convertido a la reforma y los católicos se habían alzado
con el poder en Francia, los escoceses tendieron a inclinarse
al protestantismo, lo que fue consolidado con la disposición
del rey escocés para dar paso a los tronos unidos entre Inglaterra
y Escocia. El triunfo de la reforma escocesa
fue gracias a varios factores, a los lores Primeramente de la
congregación, eran protestantes antifranceses. A las aleidades
políticas y maritales de María Estuardo, a la ayuda inglesa
y a la dirección firme de Juan Knox. El hombre que le dio forma
al calvinismo y a la tradición previsteriana, además de que
probablemente fue el reformador más genuinamente calvinista del
siglo XVI. Según el escritor, a él se le
atribuye la confesión escocesa de 1560. Se destaca que su biografía
fue en su biografía que fue el traductor de Calvino para Escocia
y para buena parte de habla inglesa convencido de la teología de
Calvino para Escocia. El autor señala que por su modo
de ver, la predestinación más que de Calvino, Knox recibió
más influencia y apoyo de Swinglio por medio de Bullinger, quien
pasó más tiempo en Alemania, específicamente en Zurich. Después de haber dado una gira
por estos países, vamos a ver ahora el movimiento puritano. En el siglo XVI se le llamó puritanos
a un amplio número de personas celosas de su fe que deseaban
purificar la iglesia de toda creencia y práctica no bíblica. creían que la tarea de la reforma
no había llegado a una conclusión adecuada y que tal reforma requería
de una adicción estricta a las prácticas del nuevo tentamento
en todo el aspecto. Entendían que la reforma que
tratase de reconciliar, como lo quería la reina Isabel, la
tradición de la iglesia, con el testimonio bíblico sería siempre
infiel a este último. Lo que los puritanos buscaban
era una obediencia absoluta a la palabra de Dios tal como ellos
las entendían sin hacer concesiones como lo pretendía la corona.
Los anglicanos Trataron de minimizar la controversia con los puritanos
y por medio del obispo Grindel, escribió una carta a Bullinger
en la que textualmente decía, es difícil de creer cuánto ha
perturbado a nuestra iglesia y todavía continúa perturbando
en gran medida esta controversia sobre cuestiones que no tienen
importancia. Sin embargo, el propósito de
los puritanos no era destruir la iglesia andicana. Por el contrario,
estaban de acuerdo con una iglesia nacional en sí. Y lo que buscaban
era promover un cambio radical en la iglesia de Inglaterra,
no rompiendo con la iglesia y el Estado. Los primeros puritanos
tenían tres puntos básicos. Vamos a detallarlo. Primero.
Sostenían una teología del pacto, según el cual en el en la escritura
Dios establece pacto con su pueblo y y este tiene que obedecer ese
esos pactos para que Dios cumpla su parte. Y en ese sentido incluían
también al Estado. En segundo lugar, sostenían que
el verdadero gobierno de la iglesia debía ser de carácter previsteriano
y que el episcopado debía abolirse. En tercer lugar, aceptaban la
ordenación de los obispos, pero se negaban a hacerse cargo de
una congregación a menos que esa congregación lo llamara.
cuarto lugar llegaron a la conclusión de que la iglesia del estado
nunca llegaría a reformarse según Dios. Lo que quería y era necesario
formar una iglesia aparte. Nada de eso fue del agrado de
la reina Isabel, puesto que minaba la estrecha colaboración que
había entre la iglesia y el estado. La primera iglesia congregacional
vino como fruto de la expulsión del clero anglicano de Robert
Brown en el 1581. La doctrina de la elección en
ellos no produjo un quietismo como muchos pensaban, sino que
todo lo contrario, porque estaban convencidos que habían sido elegido
para salvación eterna y para la colaboración en el plano divino
de la humanidad. Entendían que el dinero, que
el tiempo, que la energía no debían malgastarse en asuntos
frívolos, que no parecían relacionarse estrechamente
con el propósito divino y como eran de clase media se unieron
en ese sentido y dieron apoyo a la creciente economía tanto
en Inglaterra como en las colonias americanas que vinieron a Estados
Unidos. Aunque todos los puritanos estaban
de acuerdo de aquel gobierno de la iglesia debía ajustarse
a las normas bíblicas no dejó de surgir diferencias entre ellos
sobre esos asuntos. Algunos se mantuvieron fieles
a las posiciones previsterianas y otros a la iglesia congregacional,
como lo era la iglesia del Nuevo Testamento. Según ellos, la iglesia
del Nuevo Testamento era estrictamente una comunidad de creyentes unidos
por un pacto o alianza entre sí y Dios. Tal iglesia tenía
que mantenerse libre de toda relación con el Estado, que no
es una comunidad voluntaria como ella. Sus miembros debían serlo
por decisión personal y, por tanto, podían unirse a ella siendo
adulto por lo que el bautismo infantil debía ser rechazado. A partir de ahí solo aceptaron
el bautismo por inmersión y por ello se comenzó a llamarse a
este movimiento bautista. Y esa doctrina pronto se dividió
en dos grupos, los bautistas generales, que rechazaban la
doctrina de la predestinación de los calvinistas, y los bautistas
particulares que si aceptaban esta doctrina. La sucesión de
la reina de Inglaterra por el rey James o Jacobo VI como de
su hijo Carlos fue un fracaso total para el movimiento puritano. Ellos que habían por supuesto
la esperanza en estos hombres dividió a los previterianos haciéndoles
concesiones nobles y contraponiéndolos a los líderes puritanos. Lo único
que le concedió fue una nueva versión de la Biblia en mil seisciento
once la que hoy conocemos como la Biblia King James y para Guillermo Lauch, un hombre aunque
honesto, aunque pío, pero era enemigo de los puritanos. Él
estaba convencido de que la iglesia de Inglaterra debía hacer la
paz con Roma, aunque no era católico romano, pero su apertura hacia
esa iglesia fue tal y su posición en contra del calvinismo fue
tal que Roma le ofreció el puesto de Cardenal. Por eso, por esa
razón, no gozaba de la simpatía de los puritanos, este hombre
llamado Guillermo Lauch. Carlos disolvió el parlamento
en 1629, puesto que éste se inclinaba por el movimiento puritano, lo
que llevó a Escocia en 1638 a una rebelión por los edictos reales que limitaban
la libertad religiosa. Sin embargo, se vio obligado
a acudir a él en el 1640 en busca de apoyo, lo que el parlamento
aprovechó para favorecer la causa puritana. Entre esa causa se
destacan primero la convocatoria a la asamblea de Westminster,
unos 151 personas incluyeron allí, cuya tarea sería aconsejar
el parlamento en los asuntos religiosos. Segundo, entre otros
documentos está la asamblea, esta asamblea produjo la confesión
de Westminster un dato muy importante y tercero los dos catecismos,
se le llamaba entonces el catecismo breve y el catecismo largo. Para el autor la confesión de
Wexminster le merece cierta consideración ya que es de vital importancia
en la teología calvinista, dando una repasadita la confesión de
Westminster, por relación a esta confesión
y Calvino se observan también algunas diferencias. La confesión
inicia en el primer capítulo tratando sobre la Sagrada Escritura
y afirma que los textos griegos y hebreos Tanto el Antiguo como el Nuevo
Testamento han sido mantenidos puros a través de las edades. Son inmediatamente inspirados
por Dios. La regla infalible para interpretar
la Escritura no es sino la Escritura misma, donde se encuentran expuestos
todos los elementos necesarios para la salvación. El autor destaca
que aunque Calvino hubiera estado de acuerdo con la importancia
de las escrituras, sin embargo, hay dos puntos en los que este
documento difiere de él. El primero es el lugar mismo
que la doctrina de la inspiración ocupa en las estructuras de la
teología. Para Calvino, el punto de partida
de la teología es la condición humana y la meta de la existencia
humana. Por tanto, la Biblia es importante
para ayudarnos a alcanzar la meta para la que fuimos creados. Y agrega lo siguiente, abro comilla,
en la confesión la Biblia se vuelve casi un libro de jurisprudencia
en la que se encuentran textos que sirven para apoyar y para
aprobar diversos puntos. En segundo lugar, el otro punto
en que la confesión difiere de Calvino es en su énfasis en la
inerrancia de la Biblia. Y lo que Calvino subraya era
que el Espíritu Santo hace uso de las escrituras dentro de la
comunidad de fe, especialmente en el acto de la predicación. Mientras que la confesión coloca
el texto sagrado dentro de un contexto más individualista,
siendo de él la guía para la fe de cada cristiano en particular. La confección de Westminster
concuerda con la mayoría de los calvilistas posteriores al colocar
la doctrina de la predestinación en un lugar en la estructura
de la teología. que parece derivarse de la naturaleza
de Dios más bien que de la experiencia de la gracia dentro de la comunidad
de la fe. Luego de afirmar la autoridad
de las escrituras, la confesión pasó a considerar en el capítulo
2 la deidad y en el capítulo 3 los decretos eternos de Dios
sobre la deidad. La diferencia entre el puritanismo
y la teología del Calvino se ve en el modo en que la confesión
trata el tema de la oración. Sobre la oración, Calvino dice
lo siguiente. La oración es el momento en que
más nos aproximamos a nuestra propia meta. En la oración glorificamos
a Dios y nos relacionamos con la deidad de tal modo que verdaderamente
llegamos a esperar que Dios sea la fuente de todo lo que somos
y necesitamos. Mientras que la confesión trata
la oración de manera legalista, afirmando que se requiere de
todos los humanos que ha de ser en el nombre del hijo en lengua
conocida y que no se ha de orar por los muertos. Sobre la deidad
en cuanto al día de reposo, aquí la confesión es totalmente opuesta
a la de Calvino, el cual había dicho que el día de reposo era
figura de las cosas por venir y por lo tanto había sido abolido
por Cristo cuya resurrección era el principio del reposo final. Para él la celebración del domingo
no debía ser entonces una nueva observancia supersticiosa de
los días, sino que era más bien un modo práctico para que la
iglesia pudiera adorar junta y pasar a darle descanso a los
que trabajan. En cierto modo, todos los cristianos
vivimos ya, desde ahora, en el día de reposo, porque ya no dependemos
de nuestras obras. En contraste con esto, la confesión
afirma que Dios, en su palabra, mediante un mandamiento a todos los hombres y en todas
las edades ha señalado particularmente un día cada siete como de reposo
para hacerle guardado santo ante Dios. Este día desde el principio
del mundo hasta la resurrección de Cristo fue el último día de
la semana y desde la resurrección de Cristo fue cambiado al primer
día. En las Escrituras se llama el
día del Señor y ha de ser continuado hasta el fin del mundo como el
día del reposo cristiano. La confesión sigue sosteniendo
que este día se mantiene santo ante Dios cuando los humanos
tras prepararse adecuadamente en su corazón y habiéndose ocupado
de antemano de los asuntos de su comunidad, no solamente observan
un reposo santo todo el día de todas sus obras, palabras, pensamientos
sobre sus empleos y recreaciones del mundo, sino también dedican
todo el tiempo a los ejercicios públicos y privados de adoración,
a las tareas necesarias y de misericordia. El autor trata
en paralelo estos dos puntos importantes de la confesión de
Westminster. Y primero señala que la influencia
positiva del calvinismo en la confesión, señalando que tanto
la ley como el evangelio son parte del pacto de la gracia.
En otro orden, la confesión continúa diciendo que Adán en su creación
original estaba bajo un pacto de obra y que fue solamente después,
tras la caída, que se estableció el pacto de gracias. Según el
autor, Calvino nunca hubiera dicho tal cosa, que hace de la
fe un sustituto para las obras que ya no podemos llevar a cabo. Si la fe pertenece únicamente
al nuevo pacto, ha de suponer entonces que no se requeriría
de Adán y de Eva como es ahora requerida de nosotros y de todos
los de las generaciones desde entonces. Como conclusión, el
autor resalta lo siguiente y abro comillas, la ortodoxia calvinista
le hizo mal al verdadero calvinismo por cuanto las generaciones de las opiniones de Calvino y
por tanto vinieron en él una rigidez que no fue suya. Las
consecuencias ha sido que el reformador de Ginebra no ha recibido
fuera de la tradición calvinista el estudio y atención que su
teología merece. Pasemos ahora entonces al capítulo
3. Ah, bueno. Pues esos cinco minutos
vamos a ver hasta dónde llegamos en el capítulo tres, ¿le parece?
Sí, hermano. Bueno, el capítulo tres trata
sobre el despertar de la piedad personal. La ortodoxia que surgió como
un que pretendía exponer con tanto
detalle y claridad como fueran posibles los temas de profundidad
y de importancia religiosa, también contribuyó con el desarrollo
de la teología protestante. Fruto de la rigidez con que se
elaboraban los temas, surgieron dos movimientos que se opusieron
acerca de esa ortodoxia. El primero fue el movimiento
de racionalismo y el otro fue el pietismo. El racionalismo,
aunque no era un movimiento, se encargó de poner en duda parte
del fundamento intelectual de la ortodoxia y como contraparte
de esto surgió el pietismo. El pietismo entonces es la contraparte
del metodismo. Estos movimientos pusieron énfasis
sobre la religiosidad personal como una de las dos reacciones
de la ortodoxia protestante. A pesar de su diferencia, les
unía la convicción de que la fe cristiana era mucho más vital
que el examen riguroso de los teólogos escolácticos o las especulaciones
de la filosofía. ¿Y en qué consistía esa rigidez
de la ortodoxia? Bueno, en que las siguientes
generaciones que iban heredando las obras teológicas de sus predecesores
le fueron haciendo cada vez más rígida, como si la importancia
de la teología se encontraba ante todo una serie de verdades
que pudieran ser expuestas únicamente. Los diferentes movimientos de
la época se detaca el pietismo, los moravos, el metodismo y el
despertar de las colonias británicas en Norteamérica. En estos tres
minutos hablemos del pietismo, un movimiento surgido en Alemania
en la persona de Philip Jacob Spiner, el cual lo introdujo
luego de su viaje a Suiza, donde fue influenciado por un ex jesuita
que, aunque tenía diferentes diferencias doctrinales con él,
le impactó sobre su fe y decidieron que trataría de despertar, al
igual que la iglesia luterana. Este movimiento enargó las seis
métodos que ellos llaman seis deseos píos y con eso pretendo
terminar sobre con el pietismo y la exposición porque los minutos
entonces se habrán ido dice primero al primero de esos métodos que
el cristiano se sintiera motivado a buscar una comprensión de las
escrituras aclara y profunda a través del estudio de voto
en pequeños grupos reunidos en los hogares. Segundo, que el
laico redescubriese el sacerdocio universal de los creyentes. Con
ese propósito en mente le daba a los laicos posiciones de responsabilidad
en los grupos que fundaban. Tercero, llamaba a todos a reconocer que
la naturaleza del cristianismo era tal que no pudiera limitarse
a fórmulas doctrinales, sino más bien en toda una experiencia
de la fe y una actitud que abarcaba toda la vida. Cuarto, como consecuencia
del deseo ante Dios, abrigaban la esperanza de que todas las
controversias tuvieran lugar en un espíritu de caridad. Quinto,
que el adiestramiento de los pastores fuese más allá de la
fría lógica y de la teología ortodoxa e incluyese una inmersión
profunda en la literatura y la práctica devocional, así como
adiestramiento y experiencia en el trabajo actual de servir
como pastor de rebaño. Y por último, como resultado
de ese De ese claro adietramiento, deseaba que el púlpito recobrara
su propósito original de instruir, de inspirar y de alimentar a
los creyentes en lugar de ser utilizado para un examen riguroso
sobre puntos de doctrinas recónditos o irrelevantes. A pesar de todo
esto, se ve el énfasis en ello, en la piedad personal de este
movimiento pietista. Se acabaron los cinco minutos,
me imagino yo, ¿verdad? Sí, mis hermanos. Bueno, damos
gracias al Señor por el esfuerzo que ha hecho nuestro hermano
Rafael. realmente es mucho material y realmente también para profundizar
hay que procurar uno mismo también sentarse a leer y a meditar en
este material pero vamos ahora a aprovechar y abrir los micrófonos
para que algunos hermanos puedan hacer alguna pregunta o algún
comentario que pueda servir también de edificación pues la idea es
que también podamos compartir nuestras ideas en cuanto al material,
lo que hemos podido leer, lo que hemos podido escuchar. Así
que si hay alguna pregunta o comentario, pueden hacerla ahora. El hermano
Jason Duran levantó la mano. Sí, gracias. Saludos a todos,
hermanos. ¿Me escuchan? Fuerte y claro. Ah, OK. Sí. No sé si pregunta o comentario. Lo que creo que hemos todos visto
durante todo el estudio de este libro es que brillan, a través
de toda la historia del desarrollo del pensamiento cristiano, brillan
las... Wow. Las controversias. hemos visto
a través de todo el estudio estas controversias desde los inicios,
no solamente para ese tiempo que pudiéramos llamarle o como
yo y Andrés, por lo menos, le llamamos de ese túnel católico
que algunos no estuvieron de acuerdo, pero donde evidentemente
se distinguían más esos obispos católicos de esos tiempos, siglo
diez, once, doce, trece, el ocurrantismo, todo eso, sino que también vemos
que aún ya más recientemente en ese tiempo,
ya cuando llega el movimiento puritano, cuando ya llega este
señor Lutero Calvino, vemos que aún en ese contexto seguían las
controversias, no solamente entre los que pudiéramos llamarle los
católicos y los que a la luz de hoy pudiéramos decir que en
ese momento eran como, como calvinistas o reformados, sino que aún entre
los mismos reformados, por usar un término para incluirlos a
todos, incluyase los, los luteranos, los calvinistas, y luego el movimiento
puritano, vemos aún entre ellos mismos controversia y aprovecho
para citar la última que mencionó el hermano Rafael, que la confesión
de fe que surgió de Westminster, aún entre esa confesión y el
mismo Calví no habían diferencias y se cita la de la del día de
reposo que dice aquí que dice el autor que el mismo Calvino
había dicho que el día de reposo era una figura de las cosas por
venir y que por tanto había sido abolido por Cristo cuya resurrección
es el principio del reposo final y que el domingo no debía ser
entonces una nueva observancia. Bueno, no lo voy a leer completo,
pero el pato Rafael lo mencionó ahorita. Sin embargo, la confesión
entonces decía que no, que en su palabra, mediante un mandamiento
positivo, moral y perpetuo, Dios obliga a todos los hombres en
todas las edades a que guarden un día de cada siete como como
reposo para él. En fin, el punto, hermanos, que
vemos todas esas controversias durante todo ese tiempo y yo
me pregunto realmente independientemente de que todo eso está dentro de
la providencia de Dios realmente ese espíritu de controversia
o toda esa controversia que caracterizó ese desarrollo del pensamiento
cristiano pudiéramos decir que es algo conforme al corazón de
Dios o sea realmente quiso Dios que dentro del desarrollo del
pensamiento cristiano hubieran tantas controversias, el pastor
Rafael también me mencionaba un comentario que hizo un un
obispo, el obispo de de Grindal, con el cual yo estoy de acuerdo,
donde él decía, qué difícil es creer cuánto ha perturbado a
nuestras iglesias y todavía continúa perturbándolas en gran medida.
Esta controversia sobre cuestiones que no tienen importancia. quisiera escuchar la opinión
de algunos de ustedes hermanos o sea realmente podemos pudiéramos
ver como positivo todas esas controversias o realmente son
son realmente conforme al corazón de Dios eh yo no veo al señor
Jesucristo en su misterio eh aquí eh dedicándole tiempo a
a tantas controversias. Si él defendía la verdad, acusaba
a los fariseos cuando tenía que delatarlos, pero no lo vemos
a él en esas controversias. Entonces sus seguidores después
de él, fíjense que durante todos esos siglos después de él, fue
un fue de controversia en controversia, de controversia en controversia.
Realmente eso es conforme al corazón de Dios o fue necesario
o podemos ver todas esas controversias como positivas. Eso es lo que
quisiera que escuchar la posición de alguno de ustedes. Si me permite
Jason. Sí, claro, adelante. Yo pienso
que sí, que las controversias fueron positivas, porque obviamente
cuando vemos ahí este libro que hemos tratado, mientras más avanzamos,
vamos viendo más claro la luz del túnel. Vamos viendo las posiciones
teológicas, más acorde con las escrituras, aunque divinamente el Señor ha
ido llevando ese proceso en ese sentido, porque a mí me agradó
mucho tratar esa porción del libro, porque ciertamente a partir
del siglo XVI en adelante, cuando hay más luz y las controversias, aunque ciertamente
habían unos necios que se inventaban las controversias
por estar en las polémicas. Yo le mencioné uno y le dije
que lo subrayaba a Carlos López, era un hombre que le gustaba
discutir mucho y sobre los... ¿Se fue el pastor Rafael o soy
yo solo? Se fue, parece. Se fue el hombre. Que apague
la cámara, por favor, a ver si eso le ayuda. Eso fue Karloff
que lo mandó a tumbar. Sí, porque estaba hablando de
él. En lo que viene el hermano Rafael
y se reconecta, vamos a echarse a Julio Medina, que tiene la
mano levantada. Bueno, Julio. Sí, buenas noches,
hermanos. En cuanto a ese tema de la pregunta
de Jason. Yo considero que la controversia
dentro de en el marco de la de la del estudio de la teología
es lo que llamamos muchas veces apologética. defensa de la fe
necesariamente ante las herejías o ante las malas interpretaciones,
se hace necesario presentar, defender la verdad, como Dios
nos las ha revelado en su palabra, y se produce inevitablemente
la controversia. Pero yo considero que la controversia
es necesaria solamente, bueno, fundamentalmente. ¿Me escuchan
bien? Sí. ¿Me escuchan? Sí. La controversia
es fundamentalmente necesaria. Sí, escuchamos. Cuando se trata
de esa de esa doctrina que podemos enmarcar dentro de lo que llamamos
soterología. Porque al final de todo, después
de todo discurso oído, después de todo pensamiento lo más importante
es el destino final de las almas. Entonces, siempre y cuando la
verdad, en cuanto a la salvación, necesite ser defendida, bienvenida
a la controversia. Eso pienso yo. Sí, sí. Perdón, Pastor, estoy de acuerdo
contigo ahí, pero mi comentario va más en torno a esas controversias. que no tienen que ver con eso
que tú mencionas, de lo que pudiéramos englobarlo dentro de la esoterología,
no las rutinas que tienen que ver con la con la salvación.
Pero fíjate que muchas de esas controversias, la gran mayoría
diría yo, no son precisamente o no fueron precisamente relativas
a esas cosas. Sí, déjame ponerte un ejemplo.
De hecho, el tema del bautismo, por ejemplo, y la eucaristía,
o sea, en por cuántos siglos no fuese el principal tema de
controversia, el tema de la controversia eucarística, la presencia de
o no de Cristo en los en los elementos y eso sí. Yo creo que en esos temas como
la la la eucaristía o el tema del bautismo, si se puede bautizar
a los niños. Nosotros tenemos posturas claras
con respecto a esos temas y probablemente en algún momento sea necesario
la defensa de la fe. Pero yo creo que debe tener un
límite esta controversia por amor a las almas, sobre todo
porque a veces algunos débiles en la fe debido a que ven discusiones
estériles. A veces eso es para perdición
de los oyentes. Entonces tenemos que saber cuándo,
porque hay principios bíblicos que son innegociables, pero en
otros aspectos podemos decir mira, esto es lo que yo creo
conforme a las escrituras y poner límites a las discusiones. Yo
creo que yo creo que el punto de partida de esa controversia
en el en el capítulo cuarenta y dos el autor da en el clavo
lo que no hizo quizás en todos los temas que trató anteriormente
cuando la teología comenzó a nutrirse de la filosofía y de la ciencia
para aplicar ciertas cosas Hay videos, otros movimientos
del pensamiento que se mezclaron con la teología, que nada tenía
que ver con cómo era la naturaleza para explicar,
por ejemplo, la creación. Entonces, a partir de ahí, cuando
se mezcló la teología con esa ciencia, tratando de usarla para
explicar los asuntos de la especie de año, y vinieron otras, obviamente,
controversia, sobre todo con esos filósofos que planteaban
a partir de su posición, su creencia. Bueno, el hermano Milciades. Bueno, mi opinión es con respecto
a esto es que la controversia nunca, nunca van a terminar. Desde aquellos tiempos hasta
estos tiempos todavía continuamos con cierta controversia y con
cosas que todavía no nos ponemos de acuerdo. y eso es normal y
realmente la verdad siempre causa ese tipo de controversia eso
siempre va a ser así y yo entiendo que desde un punto de vista también
esas cosas nos mantienen alerta y en busca de esa verdad o de
nosotros defender esa verdad la controversia no mantiene nos
mantiene activos en ciertos sentidos. Eso es todo. ¿Me escuchan? Sí. Sí, para todas las helis. Es obviamente esta controversia
que me lleva a la búsqueda de la verdad, que me lleva a las
escrituras para poder explicar a la luz de ellas muchas de las
doctrinas que llegaban a punto controversial, lo cual evidentemente
sí es positivo. Pero hay un aspecto negativo
de esa controversia que la vemos extendida hasta el día de hoy,
que es ese deseo insaciable del hombre de tener la razón por
encima de la verdad. Y eso lo vemos aún el día de
hoy, como Julio planteaba hace un momento. Hay aspectos de las
escrituras que nosotros estamos convencidos. que podemos plantearla
y podemos plantear nuestros argumentos. Pero eso no significa que nadie
tenga el derecho o se abroga el derecho de tirar hacia abajo
mis argumentos porque él considere otra cosa hasta rayar al límite
del irrespeto personal. Y eso se ve muchas veces aún
en nuestras propias discusiones. Ese aspecto de la controversia
negativo no es un buen testimonio para el Evangelio. No es agradable
entre los ojos del Señor bajo ninguna circunstancia. Pienso
que es algo de lo que Jason hablaba. Pero sí, ese aspecto... Por ahí
precisamente es que va mi pensamiento. Sí, sí, por eso pensaba que íbamos
por ahí. Entonces nosotros debemos aprender
al ejemplo de las Escrituras, como vemos en Gálatas, y como
vemos a Pablo hablando a los Gálatas, y luego a Juan, hablando
en el primera en la primera carta de Juan. Fíjate que en ambos
casos ambos apóstoles están tratando una controversia, pero el aspecto
en que tratan esa controversia es totalmente bíblico. No vemos
a Pablo diciendo ahí al hereje de Jason que está enseñando aquí
a judaizar. Correctamente, correctamente. Ni vemos a Juan tampoco diciendo
mira al gnóstico de Tito que creo que ellos trataron el punto
de vista desde las escrituras, establecieron lo que las escrituras
decían y punto. Pero a nosotros hoy en día, no
sé si es el contexto latino, las pasiones, porque fíjate cómo
muchas de aquellas discusiones se daban en un contexto de respeto.
No sé cuánto han tenido la oportunidad de leer acerca de Whitfield y
su gran amigo Menonita, que fue Si el pastor Lante me acuerda
que fue a quien él ayudaba en la escuela, se me fue el nombre
ahora, Wesley. Como Whitfield y Wesley fueron
grandes amigos, con diferencias doctrinales enormes. Y es importante ver y es hasta
interesante ver cómo se respondían con un respeto increíble sus
cartas y hasta sus propios mensajes. Y creo que es un ejemplo que
nosotros podemos aprender hoy. Hubo un hombre que evangelizó
a Benjamin Kitsch. Y este hombre, luego que Benjamin
vino al evangelio por él, y por muchos años tuvieron gran diferencia
doctrinal, el día de su muerte, Benjamin Kitsch dijo, ese es
el hombre que yo quiero que predique en mi funeral, cuando estaba
a punto de morir. ¿Llegaríamos nosotros hasta ahí en la etapa
en que llevamos hoy en día la controversia, que creo que es
el espíritu de lo que Jason plantea? Yo creo que no llegamos hasta
ahí. Sí, fíjate que como tú bien dices, ninguno de ellos se acusaba
o acusaba al otro de hereje. Esos dos amigos que tú acabas
de mencionar ahora, Wesley y su compañero, no se decían el uno
al otro hereje, que era precisamente donde desembocaban muchas de
esas, muchas de esas controversias en que no, tú eres hereje. Y
la iglesia decía esto son herejes y que no, porque ustedes creen
ahora otra cosa contraria, son herejes. Y es interesante e importante
traer de nuevo a colación algo que el pastor Rafael también
hablaba de Jorge Calixto, que él contemplaba una distinción
entre los artículos, lo que llamaba artículos de fe fundamentales
y secundarios. Y muchas de estas controversias,
porque yo no estoy hablando de defender la verdad, eso en principio,
claro, en las escrituras hay que contender alientemente por
la verdad. sino de usando el contexto de
Calixto, de lo que pudiéramos llamar los asuntos de fe secundarios. ¿Cuánta controversia ha habido
sobre esos asuntos de fe secundarios? Asuntos de fe que tú lo veas
de esa manera o que yo lo vea de esta manera no tienen que
ver con o si tú eres un verdadero creyente o que Dios haya dispuesto
en su soberanía, salvarte él por su obra y su gracia, no por
lo que tú hagas o por lo que tú mal crees sobre esos asuntos
secundarios. Sin embargo, cuánto nos hemos
ofendido, cuánto nos hemos maltratado. Por eso yo decía al inicio es
eso conforme al espíritu de el Señor Jesucristo. Cuántos se
han acusado e insultado los cristianos O vamos a llamarle creyentes
a través de los siglos por estas controversias de asuntos no fundamentales. Bueno. Disculpen, hermano. Tuve que
bajar un momentito para mover el vehículo. Madre mía, ¿te quería
decir algo más? Sí, solo agregar a lo que decía
el hermano Jason ahora. que ciertamente, Jason, es así.
Hay una tendencia moderna ahora con este asunto de las doctrinas
fundamentales y no fundamentales, que va mucho más allá de esto
que vemos en el libro. Y es hasta peligrosa, porque
esto está llevando a aspectos secundarios, cosas que son primarias.
Entonces, simplemente como levantar la banderita, porque hay hoy
en día una tendencia en este sentido, que es peligrosa, porque
está llevando a esos aspectos secundarios, muchas cosas que
son primarias. Simplemente poner la nota. Ah, pero sin salirnos
de esos límites, obviamente. Sí, sí, claro. Por eso nada más
quería poner la nota. Poniéndonos en el contexto de
Calixto, por decir algo. Sí, por eso nada más quería poner
la nota. Sí, pero entendí, sí, entendí
Historia del pensamiento cristiano #6
Series AMT
Historia del pensamiento cristiano
| Sermon ID | 6224184818753 |
| Duration | 1:33:45 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Language | Spanish |
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