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La pistola de Pablo a los romanos
y hoy vamos a seguir nuestro estudio en esta carta y hoy vamos
a llegar a un lugar que para mí es muy difícil. Se me hace
más difícil esta sección que vamos a estar mirando hoy. que
lo que hemos mirado en Romanos 9 y Romanos 10. Entonces abre
ahí conmigo su Biblia en Romanos 11 y vamos a dar lectura de la
Palabra del Señor. Empezando en el 7 y vamos a estar
mirando hasta el 10. Amén, todo lo tiene. Estas son
las palabras del Dios vivo y leen así en Romanos 11 del 5 al 10. Y de la misma manera también
ha quedado en ese tiempo presente un remanente conforme a la lección
de la gracia de Dios. Pero si es por gracia, ya no
es en base de obras. De otra manera, la gracia ya
no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia. De otra manera, la obra ya no
es obra. Entonces, ¿qué? Aquello que Israel
buscaba no lo ha alcanzado, pero los que fueron escogidos lo alcanzaron.
Y los demás fueron endurecidos, tal como está escrito. Dios les
dio un espíritu de estupor. ojos con los que no ven y oídos
con los que no oyen hasta el día de hoy. Y David dice, su
banquete se convierta en lazo y en trampa y en piedra de tropiezo
y en retribución para ellos. Oscúrescanse sus ojos para que
no puedan ver y dobla sus espaldas para siempre. Padre Dramos, gracias
por Tu Palabra en esta tarde. Pedimos Señor que Tu Espíritu
venga Señor y nos abra el entendimiento para poder entender Señor. Te
pido que Tú me des gracia a mí para poder Señor adorarte a través
de la exposición de Tu Palabra. Pido de Tu gracia, pido de Tu
Espíritu para que nos ayude en esta difícil sección Señor. Pido, Señor, de tu gracia. En
el nombre de Jesús, tu Hijo, lo pedimos. Amén. A veces hay
que ser valiente para creer lo que la Biblia enseña. Y hoy nos
toca uno de estos casos. A veces uno tiene que ser audaz
para creer lo que la Biblia nos instruye. Y en mi opinión, esta
sección de aquí es una de las más difíciles de la Escritura. Más que Romanos 9 se me hace
a mí más difícil esta sección que vamos a estar mirando, esta
exposición de estos tres versículos. ¿Qué es lo que ahora va a hacer
Pablo en esta carta, en este capítulo 11? Pues no sé si ha
notado, pero Pablo aquí en el capítulo 11, él ha estado tomando
ideas de Romanos 9 y de Romanos 10, y como que le está dando
otro ángulo, otra perspectiva acerca de lo que ha dicho en
Romanos 9 y Romanos 10. Ha salido a la luz la soberanía
de Dios en la salvación del hombre y la responsabilidad del hombre
en su propia condenación. La doctrina de la elección por
su gracia libre ha resurgido aquí en este capítulo 11 y el
juicio de Dios para los que no quieren creer. Va a surgir de
nuevo aquí nuestro pasaje. Entonces, aquí lo que hemos estado
mirando es de que Pablo ha estado mostrando por qué es que Israel
no ha creído completamente. Ha habido solamente un remanente
y ese remanente ha empezado desde que fue formada la nación. Dios
ha escogido a un con... quien se le puso el nombre de
Israel a Jacob, siempre Dios ha obrado de la misma manera. Entonces Pablo pregunta aquí
en Romanos 11, 7, y él dice, entonces ¿qué? Otra vez Pablo
empieza con ese con ese quien ha estado interactuando en esta
epístola preguntando preguntas y contestándolas y Pablo pregunta
entonces que aquello que Israel busca no lo ha alcanzado entonces
Pablo está diciendo aquí en Romanos 11 7 entonces que Entonces, ¿a
qué conclusión llegamos? ¿Y qué si Dios ha reservado un
remanente según su elección? ¿Qué con ello? ¿Basado a su gracia? ¿Qué pasa? ¿Qué tiene que si
Dios ha guardado un remanente? ¿Qué hacemos con ello? ¿Qué problema
hay? Aquello que Israel no buscaba,
no lo alcanzó. Entonces, Pablo, pregunta la
pregunta, ¿entonces qué? Dios ha tenido un remanente y
ese remanente siempre ha sido basado en la gracia de Dios,
nunca basado en sus obras, nunca basado en su obediencia, nunca
basado en su mérito, siempre ha sido basado en gracia y ha
estado dentro del pueblo de Israel y solamente ese remanente ha
sido salvo a través de las edades. Entonces, ¿qué? Y Pablo pregunta,
aquello que Israel busca no lo ha alcanzado, ¿qué era lo que
Israel siempre buscaba? Estaban siempre atentamente buscando
ellos algo. Todos los religiosos dentro del
pueblo de Israel estaban atentamente, fervientemente buscando algo.
¿Qué era lo que Israel buscaba? Ellos estaban buscando Una posición
bien con Dios. Una buena posición con Dios.
Estaban buscando una justicia. Lo miramos en Romanos 9. ¿Qué
es esa justicia que ellos buscaban con tanta fascinación? O sea,
¿qué era lo que ellos estaban buscando ante Dios? Y Pablo está
diciendo, lo estaban buscando pero no lo alcanzaron. ¿Qué fue
eso? Pues ellos querían que Dios se quedara contento con lo que
ellos traían a la mesa. Ellos querían una buena posición
ante Dios. Querían tener el favor agradable
de Dios. Querían tener la aceptación de
Dios. Ellos miraron la ley. Dios les
dio la ley a ellos. Y ellos tomaron esa ley y la
armaron una escalera, la recargaron en una nube en el cielo y empezaron
a subir al cielo ellos con su propio esfuerzo. La usaron como
un vehículo, una herramienta para llegar al cielo. Ellos equivocadamente
hicieron esta escalera y empezaron a treparse por su propio esfuerzo.
Y equivocadamente pensaron, si yo hago externamente los diez
mandamientos, los ritos, las fiestas. Esto me asistirá en
mi búsqueda por estar bien con Dios. y va a ser basado a mi
propio esfuerzo. Ellos dijeron, yo lo puedo hacer,
yo le voy a mostrar a Dios que Él se debe de agradar de mí por
lo que yo le puedo enseñar. Este fue el afán que ellos tenían.
En este afán vivían, en este afán se enfocaban todas sus fuerzas
buscando, buscando hacer más y más para estar más y más agradable
delante de un Dios Santo exteriormente solamente. Ellos no miraban la
ley como algo interior. Ellos miraban la ley como, oh,
dice que no debo de matar, ok, pues no voy a matar, pero por
dentro yo le voy a estar echando y echando a mi hermano y lo voy
a adiar por dentro, oh, pero por fuera yo soy una santa palomita. Ellos pensaban que hacer la ley
de Dios exteriormente Les iba a ganar puntos ante Dios. Eso
era su afán. Eso era lo que ellos estaban
buscando. En Romanos 9.30, le invito que
vaya ahí a algunas hojas para atrás. En Romanos 9.30, Pablo
nos mostró este afán inútil. Y la razón de por qué se lo perdieron.
¿Aquí qué está diciendo en Romanos 11.7? ¿Qué era lo que andaban
buscando? Pues lo que le andaban buscando. No lo encontraron.
Romanos 9.30, Pablo nos menciona otra vez lo que estaban buscando.
9.30 dice, ¿qué diremos entonces? Que los jundíos, que los gentiles,
que no iban tras la justicia. Los gentiles ni siquiera mencionaban
a Dios, ni siquiera buscaban de Dios. Ellos inventaban dioses. Ellos ni siquiera del Dios vivo,
ni siquiera lo mencionaban, ni siquiera pensaban de Él. Pero
ellos no iban detrás de una justicia. Nosotros no íbamos detrás de
una justicia, pero alcanzamos justicia, es decir, la justicia
que es por fe. O sea, muchos en el mundo gentil,
pagano, no se preocupaban por estar bien con Dios. No tenían
este afán de estar bien con Dios. No se preocupaban de estar en
un buen estado con el Dios Todopoderoso, sino que ¿sabe qué hacían casi
todos los mundanos paganos? Se inventaban dioses más paganos
e inmorales que ellos, y los adoraban y los aplacaban. Dioses
que aplacaban con actos inmorales, con vicios, con ritos perversos,
pero cuando se les predicó la justicia a esta bola de paganos
mundanos, cuando se le predicó la justicia de Cristo en el Evangelio,
que lo recibes por fe, la justicia del Dios verdadero regalada en
el Evangelio, alegremente muchos paganos gentiles La recibieron
por fe. Aunque nunca la andaban buscando,
la recibieron. ¿Y qué dice ahí en el 931? Pero
Israel, que iba tras de una ley de justicia, no alcanzó esa ley. ¿Por qué? Porque no iban tras
de ella por fe, sino como por obras. Tropezaron en la piedra
de tropiezo. O sea, en cambio Israel, nunca
se dieron cuenta que era por fe ellos pensaban que era por
obras y hasta el día de hoy piensan que es por obras porque ellos
son el pueblo elegido de Dios y nada que vengan y díganme que
un Mesías que fue crucificado es mi única entrada al cielo
y mi única justicia que tengo ante Dios ellos dicen no es Por
lo que yo puedo hacer. Y Pablo está diciendo, se lo
perdieron y se lo siguen perdiendo. O sea, ellos no miraron la distinción
entre fe y obras. Los gentiles sí la miraron. Los
gentiles no tenían nada de obras que ofrecer. puras obras paganas,
mundanas, vicios, cosas feas era lo único que un gentil podía
ofrecer a Dios pero cuando miraron de que se les predicó puedes
alcanzar la salvación, puedes ser tuya como regalo de Dios
si pones tu confianza en Cristo Jesús muchos gentiles dijeron
Ok, recibo a Cristo y fueron salvos. Y aquí Pablo está tratando
de mostrar ese punto. Pero por su celo los judíos se
hicieron ignorantes. Tuvieran mucho celo ante Dios.
Se hicieron ignorantes hacia la verdad. No sabían ni querían
saber. ¿Usted conoce esa clase de personas?
Que no saben y no quieren saber. Pues así están los israelitas. Ellos no quieren saber. Ellos
quieren hacer lo que ellos quieren y pueden hacer. No me vengan
a mí con que es por gracia. No me vengan a mí que hay un
Salvador que alcanzó todo en la cruz con una perfecta vida,
una perfecta muerte y una ascensión de entre los muertos. No me vengan
con eso. Yo le voy a mostrar a Dios. Y ellos estaban tratando
de buscar una justicia. que jamás se puede encontrar
en los hechos humanos, malvados, manchados de pecado. Vaya conmigo
a Romanos 10, y ahí Pablo nos muestra otra vez que era lo que
andaban buscando y se perdieron. O sea, se perdieron. Hermanos,
el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por ellos es para su salvación.
Y ahí el 10.2. Porque yo testifico a su favor
de que tienen un celo por Dios. Pero no conforme a un pleno conocimiento,
pues desconociendo la justicia de Dios. Eso es lo que andaban
buscando, pero la desconocieron. Y procurando establecer la suya
propia, no se sometieron a la justicia de Dios. O sea, la desecharon. Y lo Pablo dice, porque Cristo
es el fin de la ley. O sea, cuando llegas a Cristo
ya no hay nada más que hacer. No hay nada más que tú puedes
ofrecer cuando llegas a Cristo. Esa búsqueda para. Y ellos se
ejercitaban, se agotaban, tratando de establecer una justicia propia
y se perdieron. Y se siguen perdiendo hasta el
día de hoy. Y cuando se les predica la justicia que proviene de Cristo
y... y como Cristo la alcanzó toda
ellos la hicieron a un lado y la siguen haciendo a un lado diciendo
quítate yo no, esto me estorba esta justicia ajena yo no la
quiero porque yo le quiero mostrar a Dios yo quiero que Dios mire
mi esfuerzo y basado en mi esfuerzo yo voy a alcanzar la vida eterna
así siguen pensando siguen trabajando y siguen trabajando, trabajando,
trabajando Esto era lo que ellos profundamente
enhelaban. Para esto vivían, para buscar alcanzar una justicia
propia que los colocara en un buen estado ante el Dios Eterno
y se lo perdieron. Y Pablo aquí en Romanos 11.7
dice, entonces, ¿qué? Aquello que Israel busca no lo
ha alcanzado, pero mire lo que dice, pero los que fueron a escogidos
lo alcanzaron. ellos si lo alcanzaron literalmente
se puede traducir este versículo así la elección lo alcanzó y
los demás fueron endurecidos la elección lo alcanzó es algo
interesante lo que Pablo dice todo Israel se lo perdió pero
la elección ese grupito de remanente que Dios ha tenido a través de
los siglos la elección lo alcanzó ¿alcanzó qué? Alcanzó la justicia
que viene de Dios, la justicia que Dios acepta. C.B. Cranfield
lo pone así en su comentario. Poniéndolo así, la elección lo
alcanzó. Coloca un énfasis especial en
la acción de Dios como aquello que es totalmente determinante
de la existencia de los elegidos. Es todo por gracia. La elección
lo alcanzó. ¿Por qué? Porque la elección
siempre fue diseñada por Dios de recibir este regalo por medio
de su gracia. Siempre ha sido por gracia. Lo podemos poner de esta manera,
es decir, los escogidos dentro de Israel, el remanente elegido
por gracia, ellos sí lo alcanzaron. Esa justicia de Cristo, ellos
sí lo alcanzaron. Alcanzaron todo lo que casi Israel
buscaba pero falló obtener. ¿Por qué? Porque La elección
lo alcanzó en base de gracia, por fe. En cambio, todos los
demás israelitas fallaron ¿por qué? Porque ellos querían alcanzar
la justicia de Dios, la buena posición ante Dios con sus méritos,
con sus obras. Y así no es como se alcanza.
Y Pablo aquí nos lo está recalcando una vez más. La salvación, la
justicia de Dios, predicada en el Evangelio, se recibe ¿cómo?
¡Gratis! Por fe. Es algo que tú recibes. No es algo que tú te esfuerzas
para obtener. Es algo que tú abres tú manos
vacías. Un corazón Lo absorbe, lo retienes,
es algo que viene del corazón, algo que viene de fe, algo que
tú recibes como un regalo, no por obras, no por méritos. Y
Pablo dice aquí en Romanos 11.5, mire cómo lo puso ahí. De la
misma manera, también ha quedado en el tiempo presente un remanente
conforme a la elección de la gracia de Dios. Pero si es por
gracia, ya no es en base de obras De otra manera, la gracia ya
no es gracia La elección, los escogidos de Dios dentro del
pueblo de Israel Alcanzaron la justicia de Dios La buena posición
ante la majestad de Dios ¿Cómo? Porque Dios los eligió por gracia
Y ellos respondieron en fe Así de fácil Ahora Aquí es donde
la cosa se pone difícil. Porque Pablo dice ahí en Romanos
11.7, mire lo que dice. Entonces, ¿qué? Aquello que Israel
buscaba, no lo alcanzó, no lo ha alcanzado. Pero los que fueron
escogidos, o sea, ese remanente, lo alcanzaron y los demás fueron
endurecidos. Entonces dentro de un grupo de
Israel a través de las edades hubo un grupito llamado el remanente
elegido por gracia y reciben la salvación de Dios por gracia.
Los demás no lo encontraron y aquí Pablo dice los demás fueron endurecidos. Ahora aquí es donde se pone difícil
¿sabe por qué? Porque mire, ¿se acuerda cuando
estábamos mirando Romanos 9? Una cosa es que Dios endurezca
a alguien como faraón. El villano arrogante, totalitario,
malvado del cuento de cuando Dios redimió a Israel de la esclavitud.
Aún hasta mirando la película El faraón cae mal. Y uno mirando
la película Los 10 mandamientos, uno está diciendo por dentro,
Dios, déjatelo caer a ese hombre tan arrogante, tan malvado. Una cosa es de que Dios endurezca
a una persona así. El villano. El enemigo de Israel. Mire, vamos a leerlo ahí en Romanos
9, 17. Porque ahí Pablo fue cuando lo mencionó. Porque la Escritura
dice a Faraón, para esto mismo te he levantado, para demostrar
mi poder en ti, para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra. Así que, del que quiere, tiene
misericordia y al que quiere, endurece. Una cosa es de que
Dios endurezca a Faraón y gente así. Una cosa es de que Dios
ame a Jacob y aborrezca a Saúl. Esa U era una persona que el
escritor de Hebreos lo describe como una persona inmoral y profana
en Hebreos 12, 16 y ahí lo miramos también en Romanos 9, 11 Porque
aún cuando eran millizos y no habían nacido, no habían hecho
nada ni bueno ni malo para que el propósito de Dios, conforme
a su elección, permaneciera. No por obras. Ahí está otra vez
esa cita que siempre Pablo usa. No por obras, sino por aquel
que llama. Se le dijo a ella, el mayor servirá
al menor, tal como está escrito. A Jacob amé, pero Esaú aborrecí. Una cosa es de que Dios endurezca
a Faraón. O una cosa es de que Dios endurezca
a una persona así como esa. que odia a una persona así como
Esaú pero otra cosa muy distinta es de que Dios endurezca a su
propia gente dentro de su propio pueblo israelitas fueron y siguen
siendo hasta el día de hoy endurecidos déjame les lo repito otra vez
porque esto es lo que Pablo está diciendo la lección lo alcanzó
y los demás fueron endurecidos. Ahora, Dios tiene un propósito
en por qué endureció a muchos dentro de la nación de Israel.
Y en ese propósito entramos nosotros. Dios endureció a un grupo grande
dentro de Israel a través de las edades para Dios mostrar
misericordia a gentiles como tú y como yo. Dios tiene un propósito,
pero la cosa está fea. O sea, esto suena duro, suena
áspero, suena severo. porque aquí esto es lo que Pablo
está enseñando ahora les soy honesto yo quisiera suavizar
un poco este texto porque Pablo pues es duro en las citas que
él toma del Antiguo Testamento yo quisiera suavizarlo pero la
Palabra de Dios es la Palabra de Dios y significa lo que significa
y si Pablo usa lugares duros que explicar pues es difícil
y al final del día yo prefiero que Dios me diga fiel, buen siervo
y fiel a que tratar de suavizar las cosas pero Dios tiene un
propósito en esto sí que lo tiene aunque suena feo si no hubiera
sido por el endurecimiento dentro de Israel tú y yo nunca hubiéramos
alcanzado la gracia de Dios en Cristo Jesús nunca lo hubieras
alcanzado tú Pero hubo un propósito de Dios y ahora Pablo va a empezar
a traer a la luz el propósito de Dios de por qué Dios no ha
salvado a todo Israel. Por qué muchos se han ido a la
perdición eterna. Y por qué Dios lo diseñó así. Dios tiene un propósito. Ahora
quizás tú me preguntarás por qué Dios haría una cosa así.
Pues ¿sabe qué es la respuesta? No sabemos. No sabemos por qué
Dios haría algo así. Lo que sí sé es de que es mejor
de que uno se quede callado, humilde, ante la obra de un gran
Dios que nunca alcanzaremos a entender. Pero Dios puede hacer con cualquier
pecador lo que Él quiera hacer. Ahora mire, se me hace difícil
pensar de que dentro del pueblo del pacto Muchos de ellos fueron
endurecidos. Pero también tenemos que considerar
lo siguiente. No estamos hablando de gente
inocente. No estamos hablando de gente completamente ignorante.
Porque mire lo que Pablo dijo en Romanos 16. Sin embargo, no
todos obedecieron el Evangelio. Se está hablando de que Dios
endureció a gente, pero no gente inocente. Dios nunca endurece
a un inocente. Dios endurece a un pecador, y
todos somos pecadores. Sin embargo, no todos obedecieron
el Evangelio, ¿indicando qué? El Evangelio se les predicó a
todos, pero lo rechazaron. No estamos hablando de gente
inocente que no sabía. Israel sabía. Pablo lo dijo en
Romanos 10, 18. ¿Acaso nunca han oído? Y Pablo
dice, ciertamente que sí. Sí han oído, nomás que ellos
no han querido. No estamos hablando de gente
inocente que no entendía. Porque Romanos 10, 21, Pablo
dice, todo el día he extendido mis manos a un pueblo desobediente
y rebelde. Claro que sí sabían. Libremente
ellos rechazaron, claro que entendían, y ellos decidieron mantenerse
rebeldes. Dios endurece a gente. que por
mucho tiempo rechaza la bondad de Dios, las promesas de Dios,
la fidelidad de Dios, por lo cual ellos mismos también terminan
endureciendo su propio corazón. Aún en la misma historia de Faraón,
leemos de que Dios endureció, en el libro de Éxodo, Dios endureció
el corazón de Faraón, pero también leemos de que Faraón endureció
su propio corazón. Dios no endurece a gente inocente.
Es gente que ha escuchado, es gente que sabía, es gente que
se le ha extendido los brazos todo el día. Pero siguen en su
rebeldía. John MacArthur lo pone así, déjeme
se los cito. Cuando Dios endurece es el resultado
de un proceso de rechazo voluntario, de verdadera justicia, un proceso
de endurecimiento, endurecimiento y endurecimiento. Cuando Dios
se mueve con endurecimiento judicial definitivo y condenador es como
resultado y respuesta a un proceso continuo de rechazo voluntario.
Es una cosa judicial que les llega a los que siguen rechazando,
a los que siguen rechazando y siguen rechazando. Entonces, se podría
decir así, el endurecimiento es un juicio de Dios. Cuando
tú no quieres escuchar la Palabra de Dios, cuando tú ignoras lo
que Dios dice en Su Palabra, cuando tú ignoras la proclamación
libre del Evangelio, cuando tú ignoras órdenes que Dios te da
como arrepiéntete y cree, cuando tú ignoras cosas así y las ignoras,
y las ignoras, Dios toma eso que Él está regalando honestamente
Y como tú no quieres, Dios empieza y dice, ok, ¿no quieres? Pues que se endurezca este corazón,
y que se endurezca, y que Él mismo se endurezca. Y así es
como la gran mayoría de los israelitas fueron endurecidos, como un juicio
de Dios, porque ellos también quisieron voluntariamente rechazar
la verdad de Dios. en Cristo Jesús. Vaya conmigo
a 2 Corintios 3.13. Y en 2 Corintios Pablo lo pone
de esta manera y mire lo que habla acerca del pueblo judío,
los israelitas cuando ellos abren el Antiguo Testamento. 2 Corintios
3.13 dice lo siguiente Y no somos como Moisés que ponía un velo
sobre su rostro para que los hijos de Israel no fijaran su
vista en él a fin de que aquello que había de desvanecerse Pero
el entendimiento de ellos se endureció porque hasta el día
de hoy en la lectura del antiguo pacto el mismo velo permanece
sin alzarse pues solo en Cristo es quitado ese velo solamente
en Él es quitado y hasta el día de hoy cada vez que se lee Moisés
un velo está puesto sobre sus corazones pero cuando alguno
se vuelve al Señor el velo es quitado solo y hasta que se vuelven
al Señor, a Cristo Jesús. El Señor aquí no es Yahweh, no
es Jehová, no es a quien ellos miran como Dios. Dios se ha relevado
en su Hijo. Y si no aceptan a su hijo, sigue
esa ignorancia, sigue ese endurecimiento, sigue ese velo. Por lo cual significa
que si nunca se vuelven, si un judío nunca se vuelve de su rebeldía
y recibe a Cristo, perecerán con ese velo. Perecerán. Ahora, miren lo que Pablo dice,
lo que al apóstol Pablo va a empezar a hacer en los versículos 18
al 10 es lo siguiente, él va a citar de nuevo otra vez el
Antiguo Testamento, va a tomar otra vez del Tanakh, las tres
secciones de las escrituras de los judíos, lo que nosotros tomamos
como el Antiguo Testamento, va a tomar de los profetas, va a
tomar de la ley y va a tomar de los escritos, va a mirar a
A David va a mirar a Moisés y va a mirar a Isaías. O sea, lo que
Pablo está tratando de comprobar es esto. Aunque puede sonar cruel
a nuestros oídos, Pablo está comprobando de que David lo dijo
antes, Moisés también antes lo dijo, y Isaías también lo profetizó
antes, y Pablo solamente lo está trayendo a la luz, a la realidad
del Evangelio de Cristo. Ahora, ¿por qué será que Pablo
usa estas tres secciones del Antiguo Testamento? Porque quizás
en base de dos o tres testigos cada acusación es establecida
y va a tomar de los tres escritos de los judíos y va a decir Dios
los endureció y Dios es justo en donde endurecerlos porque
Dios les ha extendido el brazo abierto todo el día y ustedes
no han querido y Dios tiene el derecho de hacer lo que Él quiere
con gente malvada, rebelde y perversa. Entonces, mire, vamos a exponer
estas citas que Pablo cita del Antiguo Testamento, Romanos 11.8,
tal como está escrito, o sea, el apóstol Pablo Jesús, el apóstol
Juan, el apóstol Pedro, siempre están diciendo tal como fue escrito
porque ellos tenían una vista muy alta de lo que la Escritura
había dicho antes. Entonces Pablo va a enfocarse.
Esto es cierto porque miren, tal como está escrito y miren
lo que dice, Dios les dio. ¿Quién? Uno pensaría, no pues,
Satanás les dio un espíritu de ceguedad. Satanás auntó a Pablo,
no lo menciona en esta carta. Aquí el que Pablo está diciendo
es Dios se los dio. Fue Dios el que les dio un espíritu
de estupor. Isaías 29.10 Ojos con los que
no ven y oídos con los que no oyen hasta el día de hoy. Deuteronomio
29.4 Esta cita viene del profeta Isaías. Dios les dio un espíritu
de estupor. del capítulo 29, versículo 10.
¿Qué está hablando ahí el profeta cuando él está diciendo esta
porción? Pues en el tiempo del profeta
Isaías, la gente era tan insensible al mensaje de Dios, a la palabra
de Dios, que parecían como si estuvieran ebrios, como si estuvieran
en un sueño profundo, no entendiendo, no captando lo que el Dios les
decía, como si estuvieran como zombies en su incredulidad. Y Isaías les dice, Dios les dio
un espíritu de dormimiento, así cuando la gente anda toda dormida,
toda borracha, toda ebria. ¿Recuerda cuál era la misión
original del profeta Isaías? Cuando él miró al Rey Jesús preencarnado
en la visión que él tuvo en Isaías 6. Miren lo que Dios le da la
misión a Isaías, miren lo que Jesús les dice. Ve y di a este
pueblo. Escuchad bien, pero no entendéis. Mirad bien, pero no comprendéis. Haz insensible el corazón de
este pueblo. Endurece sus oídos y nubla sus
ojos. No sea que vean con sus ojos
y oigan con sus oídos y entiendan con su corazón y se arrepienta
y sean curados. Esa fue la misión original de
Isaías. Ve y haz el corazón de este pueblo
gordo, que no pueda sentir nada, que no pueda escuchar nada. ¿Como
qué? Como un juicio de Dios. Y miramos ese juicio de Dios
llegando a su cumplimiento en el profeta Jeremías. ¿Quién le
hizo caso a ese pobre profeta? Nadie. ¿Por qué? Porque Dios
ya les había cegado sus ojos, como un juicio, porque nunca
querían ellos entender. Isaías 29, aquí esta cita que
Pablo toma aquí en Romanos, 29.9 dice, deteneos y esperad, cegados
y sed ciegos. Se embriagan, pero no con vino,
se tambalean, pero no con licor, porque el Señor, porque Yahweh,
ha derramado sobre vosotros espíritu de sueño profundo ha cerrado
vuestros ojos los profetas ha cubierto vuestras cabezas los
videntes Dios lo hizo y Pablo está citando Dios fue el que
lo hizo no fue Satanás no fue el diablo no fue un demonio no
fue un falso profeta fue Dios Ahora la segunda frase de este
versículo 8 sale de Deuteronomio 29 en una de las últimas exhortaciones
finales de Moisés al pueblo de Israel a la nueva generación
de niños que crecieron en el desierto que estaban a punto
de entrar a la tierra prometida y esa es la última el último
discurso, el último mensaje de Moisés y Moisés les recuerda
los grandes hechos que Dios ha hecho a su favor pero no reconocen
porque no pueden apreciar plenamente lo que el Señor ha hecho por
ellos no pueden obedecer los mandamientos del pacto ahí en
Deuteronomio 29.2 miren lo que Moisés les dice Y convocó Moisés
a todo Israel y les dijo Habéis visto todo lo que Yahweh hizo
dentro de, delante de vuestros ojos en la tierra de Egipto,
a Faraón, a todos sus siervos y a toda su tierra. Las grandes
pruebas que vieron vuestros ojos, aquellas grandes señales y maravillas. Pero, hasta el día de hoy, Ya ve, no
nos ha dado un corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para
oír. O sea, Dios intencionalmente
retuvo su gracia regeneradora sobre la mayoría de los israelitas
desde el tiempo de Moisés. Y como resultado, No tuvieron
un corazón para obedecerle, ni ojos para ver sus obras, ni oídos
para escuchar su voz. La incredulidad de Israel no
alteró el plan de Dios. Cuando vino Cristo, la incredulidad
de Israel no alteró el plan de Dios, sino ¿sabe qué? Pablo está
diciendo, siempre fue el plan de Dios de que no todos ellos
creyeran. ¿Para qué? Para algo que Dios
iba a hacer también con los gentiles. Sabía que hay muchas citas en
los profetas donde Dios le promete a Israel de que los gentiles
van a alcanzar la salvación. Ellos nunca lo miraron. Está
lleno el libro de Jeremías. Está lleno el libro de Ezequiel,
está lleno el libro del profeta Isaías. Dios le cerró los ojos,
pero la incredulidad de Israel no alteró el plan de Dios, sino
que siempre ha sido el plan de Dios. Pablo aquí está concediendo
con la ley y con los profetas, dejándolo muy claro, Dios fue
el que les dio un espíritu de estupor, un espíritu donde andan
sonámbulos, un espíritu donde no entienden porque están casi
medios dormidos y les dio ojos para que no vean la grandeza
de Dios en Cristo Jesús. oídos para que no escucharan
la grandeza de la gracia de Dios que se le predica en el Evangelio
y sabe que hasta el día de hoy sigue siendo cierto y sabes por qué Dios lo hace
para que tú y yo alcanzáramos esa gracia Por eso Dios lo hizo. Ahora la próxima cita del Antiguo
Testamento creo yo que es la más espeluznante. Porque Pablo
se atreve en citar un Salmo imprecatorio de David. ¿Qué es una imprecación
o qué es un Salmo imprecatorio? Una imprecación es invocar juicio,
calamidad, desgracia o maldición sobre los enemigos de uno o aquellos
percibidos ser enemigos de Dios. Hay salmos donde el salmista
está pidiendo a Dios que a sus enemigos, los enemigos de Dios,
Dios les caiga con juicio. Hay varios salmos y ¿sabe qué
es lo que Pablo va a hacer? Pablo va a citar uno de los salmos
más importantes para Cristo Jesús y ese salmo es un salmo imprecatorio
donde Jesús se identifica con David y está deseando que Dios
les deje caer un juicio por su incredulidad, porque se han convertido
en enemigos de Dios. Me gustaría leer el contexto
de este Salmo. Vaya conmigo ahí a Salmo 69. Ahora esto está difícil porque,
mire, para agarrar una idea de lo que Pablo está citando y a
lo que Pablo está tratando de llegar, necesitamos leer todo
el Salmo. Necesitamos leerlo y vamos a empezar ahí del Salmo
del versículo 7 y vamos a leer hasta el 29 para agarrar la idea
porque mire mucho de lo que miramos aquí en este Salmo Jesucristo
se identificó con este Salmo Salmo 69 empezando en el 7 mire
lo que dice aquí está el salmista cantando y Jesucristo en la cruz
y en su ministerio también cita este Salmo mire para que agarre
una idea Empezando en el 7, pues, por amor de ti he sufrido de
tu perio. La ignomía me ha cubierto mi
rostro. Ignomía me ha cubierto mi rostro.
Me he convertido en extraño para mis hermanos y en extranjero
para los hijos de mi madre, porque el celo de tu casa me ha consumido. ¿Quién cita ese? Jesucristo cuando
limpia el templo. Los apóstoles dicen, oh para
que se cumpliera lo que fue escrito, el celo de tu casa me ha consumido
y los vetuperios de los que te injuraban han caído sobre mí
cuando lloraba afligido con ayuno mi alma. Esto se convirtió en
frenta para mí. Cuando hice el cilicio, mi vestido
me convertí en proverbio para ellos. Hablaban de mí los que
se sentaban a la puerta. Y yo soy la canción de los borrachos. Pero yo elevo mi oración al Señor
en tiempo propicio. Oh Dios, en la grandeza de tu
misericordia, respóndeme con tu verdad salvadora. Sácame del
cieno. y no me dejes hundir sea yo liberado
de los que me odian y de lo profundo de las aguas no me cubra no me
cubra la corriente de las aguas ni trágueme el abismo ni el pozo
cierre su sobre mí su boca. Respóndeme, oh Yahweh, pues buena
es tu misericordia, vuélvete a mí conforme a tu inmensa compasión. No escondas de mí tu rostro,
el rostro de tu siervo, porque estoy en angustia. Respóndeme
pronto, o sea, hablando de algo que Jesucristo se identificaría
en la cruz del Calvario. No escondas de mí tu rostro,
porque estoy en angustia. Respóndeme pronto, acércate a
mi alma y ¡Redímela! Por causa de mis enemigos, rescátame. Tú conoces mi afrenta, mi vergüenza
y mi ignomía. Todos mis adversarios están delante
de ti. La afrenta ha quebrantado mi
corazón y estoy enfermo. Esperé compasión, pero no hubo. Busqué consoladores, pero no
los hallé. Y por comida me dieron hiel,
y para mi sed me dieron a beber vinagre. Ahí está Jesucristo
citando que le dieron a comer hiel y vinagre, en la cruz le
dieron vinagre. O sea, este es un Salmo mesiánico,
pero a la misma vez es un Salmo imprecatorio. Y mire lo que dice
el 22, que la mesa delante de ellos se convierta en lazo, y
cuando estén en paz, se convierta en una trampa. Núblece sus ojos
para que no puedan ver, y haz que sus lomos tiemblen continuamente. Derrama sobre de ellos tu indignación,
y que el ardor de tu ira los alcance. Sea desaholado su campamento,
y nadie inhabita en sus tiendas, porque han perseguido al que
tú has herido. y cuentan del dolor de aquellos
que tú has traspasado. Añade iniquidad a su iniquidad
y que no entren en tu justicia. Sean borrados del libro de la
vida y no sean inscritos con los justos. Pero yo estoy afligido
y adolorido. Tu salvación, oh Dios, ponga,
me ponga en alto. Es un salmo en contra de aquellos
que se oponen a Dios. Es un Salmo que Jesucristo se
identificó con Él en la Cruz del Calvario. Ahora, en este
caso ahora, hablando de los que rechazan a Dios y a su Mesías,
y el Salmo, el Mesías Cristo Jesús como si fuera hora que
sus enemigos, los enemigos de Dios sean castigados ya sean
judíos o sean gentiles aquel que no obedece a Dios es como
si Jesús estuviera diciendo pues que caigas tu juicio sobre ellos
Y David dice, aquí Pablo lo cita en Romanos 9, 10, 11, 9, su banquete
se convierta en lazo y en trampa y en piedra de tropiezo en retribución
a ellos. Uno pensaría que un banquete
Es el lugar más seguro donde uno puede estar sentado. Es el
lugar de gozo. Es el lugar de bendición porque
está lleno la mesa del banquete alrededor de esa mesa. Pero es
esa misma mesa que se convierte en lazo y en trampa y en piedra
de tropiezo. ¿Qué era lo que los israelitas
consideraban su banquete? Que solamente ellos tenían como
nación. Las promesas de Dios, la ley
de Dios, el agrado de Dios de tenerlos como nación y fue ese
mismo banquete que se les volteó en juicio y en ceguera y en endurecimiento
para ellos. Era lo único que ellos disfrutaban,
la ley de Dios, la Palabra de Dios, las promesas de Dios. Ese mismo banquete de la Palabra
de Dios se les convirtió en trampa que los atrapó. Ese mismo banquete
se convirtió en un lazo, un lazo preparado como cuando uno quiere
agarrar y capturar un animal que es preparado, es cebado con
carne. y cuando la presa viene a tomar
esa rica comida termina atrapado, termina engañado y así miraba
David a los enemigos de Dios y ahora Pablo está citando ese
Salmo y está diciendo Israel se ha convertido en enemigo de
Dios Porque no han creído en el Mesías Ese mismo banquete
se convirtió en tropezadero Cualquier cosa que alguien usa para tropezar
a alguien ¿Por qué Dios haría algo así? ¿Por qué Dios lo haría?
Pues ahí lo dice el versículo 9 En retribución Ustedes no quieren
obedecer Ustedes quieren seguir rebeldes Tú quieres seguir en
tu terquedad En retribución, ahí te va y lo que voy a usar
va a ser lo que tú más te sientes seguro y te sientes más conforme
cuando estás sentado ahí, la mesa, la misma Palabra de Dios,
entonces yo te puedo decir ahorita como por ejemplo, niños Tú naces
aquí en la iglesia y la misma palabra de Dios, si tú la rechazas
y continúas y vives toda una vida rechazándola, esa misma
mesa que tus padres vienen y te introducen a ella, esa misma
mesa se puede convertir en una trampa, en un lazo. Para que caigas Un
comentarista lo pone de esta manera Mientras cantaba David
Israel se ha convertido en enemigo Se oponen en vano al ungido de
Dios Y trágicamente el Israel étnico Estará cegado y permanecerá
endurecido Mientras que se nieguen ver al crucificado Mesías, Salvador
y Señor Una cosa terrible es la severidad de Dios Y Dios puede
usar la cosa más hermosa que está puesta a tu alcance, la
Palabra de Dios, las promesas de Dios. Si tú sigues y sigues
rechazándola, esa misma promesa, bondad, oportunidad se puede
convertir en tu peor enemigo y David sigue cantando y mire
lo que dice y Pablo cita también el 9 y cita también el 10 ahí
en Romanos 11 10 oscurezcanse sus ojos para que no puedan ver
y dobla sus espaldas para siempre continuando hablando así de aquellos
que rechazan ser obedientes a Dios y creer en su Hijo El Mesías
que se identificó con este Salmo nos pinta una vez más la idea,
la escena de ciegos cuyos ojos han sido oscurecidos porque no
han querido ver la obra maravillosa de Dios en Cristo Jesús. Una cosa es lo que vieron los
israelitas cuando Dios los redimió con una redención por medio de
Moisés de la esclavitud de una esclavitud física y ahora los
redimió en Cristo Jesús de una esclavitud espiritual la mejor
redención que pudo Dios hacer y ellos siguen cegados y David
dice oscurezcanse sus ojos para que no vean y ciérrense sus oídos
para que no oigan Quédense ciegos. ¿Cuántas veces Jesús le dice
a sus oponentes ciegos? Cuando está ahí peleando con
los fariseos, les dice un montón de veces ciegos. Como por ejemplo,
en Mateo 15, 14 dice, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego
guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo. Y sabe, cuando Jesús
está en su última semana antes de la crucifixión, cuando se
enfrenta con los fariseos y los escribas y los gobernadores de
Israel, 8 veces en los 8 ayes, 3 veces de esos ayes les dice
ciegos porque Dios los había cegado
y querían ellos seguir en su ceguera 3 veces les dice ciego
porque nunca pudieron ver quien estaba ahí delante de ellos nunca
lo entendieron y dice David y dobla sus espaldas para siempre Yo
antes iba al gimnasio con un viejito que tenía una espalda
doblada. Y yo me acuerdo de él, ya no voy
yo a ese gimnasio, pero yo me acuerdo de él, de que este viejito
iba a ejercitar sus pies, iba a caminar en las corredoras,
y él tenía una espalda tan mal que él no podía ya mirar. a la
gente porque la tenía que mirar de lado y la manera en como uno
lo saludaba es porque él miraba solamente los pies y se aprendía
los tenis que uno tenía y la voz y yo miraba el dolor de este
viejito que ya estaba doblado es una idea de dolor es una escena
de una espalda doblada de alguien descapacitado en dolor que batallará
siempre para andar correctamente que siempre va a batallar para
ver correctamente y necesitará solamente un milagro de Dios
para poder enderezarse y Dios está diciendo aquí lo que está
citando Pablo su retribución por su incredulidad Por su ceguera,
por su endurecimiento, porque ellos no quieren. Dios le extendió
los brazos a un pueblo desobediente y rebelde todo el día. Y ellos
escucharon el Evangelio, mas no obedecieron el Evangelio.
Entonces Dios dice, no quieren, pues ahí les va el juicio de
Dios. No quieren, ahí les va lo que más quieren. Pues entonces
que se cieguen sus ojos, que se tapen sus oídos, y que se
les doble la espalda para siempre. agregue la realidad de que tampoco
pueden ver y la idea es de alguien, de un mendigo que vaga va vagando
por el mundo espiritualmente arruinado cuyos ojos han sido
oscurecidos y va vagando despacio por la oscuridad con un dolor
en su espalda no necesitan quedarse así los judíos, el pueblo de
Israel no necesita quedarse así pero por causa de su incredulidad
Dios les ha dado este juicio espiritual todo lo que necesitan
hacer es arrepentirse de su pecado recibir restauración espiritual
confiando en Cristo Jesús la suprema expresión del Amén de
Dios está en Cristo y ellos lo rechazan andan como mendigos
en la oscuridad, con los ojos tapados, y no quieren. Y como
Dios dice, no quieres, rechazas, ahí te va. Y Pablo dice, David dice, para
siempre. Es triste, que podemos aprender
de esto. El pueblo de Israel hasta el
día de hoy está cegado porque Dios lo ha hecho ciego. Su ceguera, su estupor fue castigo
por su pecado. Dios no ciega a inocentes palomitas. Dios no endurece a corazones
abiertos. Su ceguera es su culpa, su estupor
es su culpa y fue el castigo de Dios por su pecado. Por siglos
no han querido ver no han querido creer en la completa revelación
del Dios eterno en la persona de Cristo Jesús Dios los abandonó
a su deseo pecaminoso entonces es el día de los padres ¿qué
podemos aprender padres? ¿qué podemos aprender niños,
jóvenes? si tú no quieres escuchar la
palabra de Dios Si la Palabra de Dios te aburre, si la Palabra
de Dios te causa sueño, si la Palabra de Dios te causa indiferencia,
ten cuidado, porque puede ser que algún día, de tanta Palabra
que recibes de Dios, y tú no respondes en fe, puede ser que
algún día Dios use esa Palabra para cegarte, que Dios use esa
Palabra para tapar tus oídos, y ya nunca vas a poder ver Una
cosa es la bondad de Dios, que se ofrece libremente a todos. Otra cosa es la severidad de
Dios, y ambas van juntas en un mismo Dios. Tú deseas a Dios,
Dios te da el regalo. Tú rechazas a Dios, Dios te da
lo que tú más quieres. Y puedes sentarte aquí por años
y escuchar la palabra de Dios predicada. Y si tú no respondes
en fe, puede hacer que esa misma palabra, ese mismo banquete,
se convierta en lazo, en trampa, en piedra de tropiezo, en retribución
a tu incredulidad. Joven, Dios te puede mostrar
el reino de los cielos, pero si tú cierras tus ojos y tú rechazas
lo que Dios en Cristo te ofrece, puede ser que lo que miras vagamente,
lo que miras muy poco, Dios te cierre tus ojos para que nunca
lo mires. Una cosa es la bondad de Dios
y es bonita la bondad de Dios, pero ¿sabes qué? cuando hay bondad
de Dios también hay severidad de Dios y Pablo va a expresar
ambas aquí en Romanos 11, ambas, entonces si tú ciegas, tú haces
duro tu corazón, ciegas tus ojos, tapas tus oídos, Dios puede decir
que se tapen esos oídos para siempre y puede seguir viniendo,
puede seguir escuchando pero nunca vas a escuchar la voz del
Maestro ¿Por qué? Por tu incredulidad. ¿Por qué
no quiso entender Israel? Por su incredulidad. ¿Por qué
decidió seguir en rechazo y rechazo y rechazo? Por su pecado. Era mejor su pecado y su manera
llegar al cielo que la gracia de Dios que extiende a cada uno
que la recibe por fe en Cristo Jesús. La rechazaron. Dios dice
Eso es lo que quieres, juicio es lo que recibirás. No menosprecies la bondad de
Dios. No la menosprecies. Yo no quiero
que algún día en el día de juicio me digas a mí, pues tú nunca
me dijiste de que iba a haber severidad de Dios hay severidad
de Dios y Pablo la va a mostrar hay bondad de Dios y Pablo la
ha estado mostrando en el Evangelio de Cristo Jesús y entonces yo
te animo en este día recibe la bondad de Dios mientras que aún
la ves mientras que aún la escuchas recibela recibela obremos Padre En veces es difícil entender
Tu Palabra, en veces es difícil, Señor, contemplar lo que en veces
Tú haces. No tomamos placer, Señor, en
estos versículos, pero es Tu Palabra. Y en veces, Señor, aunque
es un día del Padre, un día de festejo, un día de banquete,
En veces necesitamos lo que Tu Palabra nos dice, Señor, porque
no podemos vivir una vida despreciándote a Ti, pensando que al final Tú
vas a olvidar todo y todo va a ser saldado por medio de Tu
amor. Ayúdanos a ver de que nos muestras bondad y severidad si
nosotros permanecemos en nuestro pecado ayúdanos Señor mueve nuestro
corazón para siempre gloriarnos y estar fijos en tu bondad Señor
te pido que tú bendigas a todos los varones aquí, a todos los
papás que nos bendigas Señor, nos despidas
con bien y que tú bendigas Señor tu palabra En el nombre de Jesús,
tu Hijo, lo pedimos. Amén.
La Elección lo Alcanzó—según Romanos
Series El Evangelio según Romanos
| Sermon ID | 62121415382987 |
| Duration | 56:59 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 11:7-10 |
| Language | Spanish |
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