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Muy buenos días hermanos y amigos,
que Dios nos bendiga en esta hermosa mañana que el Señor nos
regala. Pues seamos bienvenidos una vez más a este tiempo de
lectura, meditación y oración. En este día nos corresponde leer
el libro de Levítico, específicamente sus capítulos 4, 5 y 6. Así que
yo le invito por favor a que se anime y me acompañe en la
lectura con su Biblia en mano, si está a su alcance. sino pues
como le he dicho en otras ocasiones pues preste atención con detenimiento
a esta lectura ignoramos de que traiga alguna palabra de edificación
para su vida sea animado, sea desafiado y también si hay pecado
en su vida que casi siempre lo hay pues como en todo ser humano
pues que también le lleve al arrepentimiento así que sin perder
tiempo comenzamos con lo que es el capítulo 4 nos dice así
la palabra del señor Entonces el Señor habló a Moisés,
di a los israelitas, si alguien peca inadvertidamente en cualquiera
de las cosas que el Señor ha mandado que no se hagan y hace
alguna de ellas, si el que peca es el sacerdote ungido, trayendo
culpa sobre el pueblo, que entonces ofrezca al Señor un novillo sin
defecto como ofrenda por el pecado, por el pecado que ha cometido.
Traerá el novillo a la puerta de la tienda de reunión delante
del Señor, pondrá su mano sobre la cabeza del novillo y lo degollará
delante del Señor. Luego el sacerdote ungido tomará
de la sangre del novillo y la traerá a la tienda de reunión. y el sacerdote mojará su dedo
en la sangre y rociará siete veces de la sangre delante del
Señor frente al velo del santuario. El sacerdote pondrá también de
esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático
que está en la tienda de reunión delante del Señor y derramará
toda la sangre del novillo al pie del altar del holocausto
que está a la puerta de la tienda de reunión. y quitará toda la
grasa del novillo de la ofrenda por el pecado, la grasa que cubre
las entrañas, toda la grasa que está sobre las entrañas, los
dos riñones con la grasa que está sobre ellos y sobre los
lomos, y el óvulo del hígado que quitará con los riñones,
de la manera que se quita del buey del sacrificio de las ofrendas
de paz, y el sacerdote los quemará sobre el altar del holocausto.
Pero la piel del novillo y toda su carne, con su cabeza, sus
patas, sus entrañas y su estiércol, es decir, todo el resto del novillo,
lo llevará a un lugar limpio fuera del campamento donde se
echan las cenizas y lo quemará el fuego sobre la leña. Donde
se echan las cenizas, lo quemará. Si toda la congregación de Israel
es la que comete error y el asunto pasa desapercibido a la asamblea
y hacen cualquiera de las cosas que el Señor ha mandado que no
se hagan, haciéndose así culpables, cuando se llegue a saber el pecado
que ellos han cometido, entonces la asamblea ofrecerá un novillo
del ganado como ofrenda por el pecado y lo traerán delante de
la tienda de reunión. Los ancianos de la congregación
pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo delante del Señor,
y el novillo será degollado delante del Señor. Entonces el sacerdote
ungido traerá sangre del novillo a la tienda de reunión. El sacerdote
mojará su dedo en la sangre y la rociará siete veces delante del
Señor frente al velo. Pondrá sangre sobre los cuernos
del altar que está delante del Señor en la tienda de reunión
y derramará toda la sangre al pie del altar del holocausto. que está a la puerta de la tienda
de reunión. Le quitará toda la grasa y lo
quemará sobre el altar. Hará con este novillo lo mismo
que hizo con el novillo de la ofrenda por el pecado. De esta
manera hará con él. Así el sacerdote hará expiación
por ellos, y ellos serán perdonados. sacará el novillo fuera del campamento
y lo quemará como quemó el primer novillo. Es la ofrenda por el
pecado de la asamblea. Cuando es un jefe el que peca
e inadvertidamente hace alguna de las cosas que el Señor su
Dios ha mandado que no se hagan, haciéndose así culpable, y se
le hace saber el pecado que ha cometido, traerá como su ofrenda
un macho cabrío sin defecto. pondrá su mano sobre la cabeza
del macho cabrillo y lo degollará en el lugar donde se degüella
el holocausto delante del Señor. Es una ofrenda por el pecado.
Entonces el sacerdote tomará con su dedo de la sangre de la
ofrenda por el pecado y la pondrá sobre los cuernos del altar del
holocausto y derramará el resto de la sangre al pie del altar
del holocausto. quemará toda la grasa sobre el
altar, como en el caso de la grasa del sacrificio de las ofrendas
de paz. Así el sacerdote hará expiación
por él, por su pecado, y será perdonado. Y si es alguien del
pueblo el que peca inadvertidamente, haciendo cualquiera de las cosas
que el Señor ha mandado que no se hagan, y se hace así culpable,
y se le hace saber el pecado que ha cometido, traerá como
su ofrenda una cabra sin defecto por el pecado que ha cometido,
pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado,
y la degollará en el lugar del holocausto. Entonces el sacerdote
tomará con su dedo de la sangre y la pondrá sobre los cuernos
del altar del holocausto y derramará todo el resto de la sangre al
pie del altar. Luego quitará toda la grasa,
de la manera que se quitó la grasa del sacrificio de las ofrendas
de paz, y el sacerdote lo quemará sobre el altar como aroma agradable
para el Señor. Así el sacerdote hará expiación
por él y será perdonado. Pero si trae un cordero como
su ofrenda por el pecado, que traiga una hembra sin defecto. Pondrá su mano sobre la cabeza
de la ofrenda por el pecado y la degollará como ofrenda por el
pecado en el lugar donde se degolla el holocausto. Entonces el sacerdote
tomará con su dedo de la sangre de la ofrenda por el pecado y
la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará
todo el resto de la sangre al pie del altar. Luego quitará
toda la grasa de la misma manera que se quita la grasa del cordero
del sacrificio de las ofrendas de paz, y el sacerdote lo quemará
en el altar con las ofrendas encendidas para el Señor. Así
el sacerdote hará expiación por él, por el pecado que ha cometido,
y será perdonado. Capítulo 5 Si alguien peca al
ser llamado a testificar, siendo testigo de lo que ha visto o
sabe, y no lo declara, será culpable. O si alguien toca cualquier cosa
inmunda, ya sea el cadáver de una fiera inmunda, o el cadáver
de ganado inmundo, o el cadáver de un reptil inmundo, aunque
no se dé cuenta de ello y se contamina, será culpable. O si toca inmundicia humana,
de cualquier clase que sea la inmundicia con que se contamine
sin darse cuenta y después llega a saberlo, será culpable. O si alguien sin pecar jura con
sus labios hacer mal o hacer bien, En cualquier asunto que
el hombre hable sin pensar con juramento, sin darse cuenta,
y luego llega a saberlo, será culpable de cualquiera de estas
cosas. Cuando alguien llegue a ser culpable
de cualquiera de estas cosas, confesará aquello en que ha pecado. Traerá también al Señor su ofrenda
por la culpa, por el pecado que ha cometido, una hembra del rebaño,
una cordera o una cabra como ofrenda por el pecado. Entonces
el sacerdote le hará expiación por su pecado. Pero si no tiene
lo suficiente para ofrecer un cordero, entonces traerá al Señor
como ofrenda por la culpa de aquello en que ha pecado, dos
tórtolas o dos pichones, uno como ofrenda por el pecado y
el otro como holocausto. Los traerá el sacerdote, el cual
ofrecerá primero el que es para ofrenda por el pecado, y le cortará
la cabeza por el cuello sin arrancarla. Rociará también de la sangre
de la ofrenda por el pecado sobre un lado del altar, y el resto
de la sangre será exprimida al pie del altar. Es ofrenda por
el pecado. Entonces preparará el segundo
como locausto según la ordenanza. Así el sacerdote hará expiación
por el pecado. Hará expiación por él, por el
pecado que ha cometido y le será perdonado. Pero si no tiene lo
suficiente para dos tórtolas o dos pichones, entonces, como
ofrenda por el pecado que ha cometido, traerá la décima parte
de un hefa de flor de harina como ofrenda por el pecado. No
pondrá aceite ni incienso en ella, pues es ofrenda por el
pecado. Y la traerá el sacerdote, y el
sacerdote tomará de ella un puñado como memorial y la quemará sobre
el altar con las ofrendas encendidas para el Señor. es una ofrenda
por el pecado. Así el sacerdote hará expiación
por él, por el pecado que ha cometido en alguna de estas cosas,
y le será perdonado. El resto será del sacerdote como
en la ofrenda de cereal. El Señor le dijo a Moisés, si
alguien comete una falta y peca inadvertidamente en las cosas
sagradas del Señor, traerá su ofrenda por la culpa al Señor. Un carnero sin defecto del rebaño,
conforme a tu valuación en ciclos de plata, según el ciclo del
santuario, como ofrenda por la culpa. hará restitución por aquello
en que ha pecado en las cosas sagradas, y añadirá ello la quinta
parte, y se lo dará al sacerdote. Y el sacerdote hará expiación
por él con el carnero de la ofrenda por la culpa, y le será perdonado. Si alguien peca y hace cualquiera
de las cosas que el Señor ha mandado que no se hagan, aunque
no se dé cuenta, será culpable y llevará su castigo. Entonces
traerá al sacerdote un carnero sin defecto del rebaño, conforme
a tu valuación, como ofrenda por la culpa. Así el sacerdote
hará expiación por él, por su error, por él por su error mediante
el cual ha pecado inadvertidamente, y sin él saberlo, y le será perdonado. Es ofrenda por la culpa. Ciertamente
era culpable delante del Señor. Capítulo 6 Entonces el Señor
le dijo a Moisés, cuando alguien pecae y cometa una falta contra
el Señor, engañando a su prójimo en cuanto a un depósito o alguna
cosa que se le ha confiado, o por robo, o por haber extorsionado
a su prójimo, o ha encontrado lo que estaba perdido y ha mentido
acerca de ello, y ha jurado falsamente, de manera que peca en cualquiera
de las cosas que suele hacer el hombre, será entonces que
cuando peque y sea culpable, devolverá lo que tomó al robar
o lo que obtuvo mediante extorsión, o el depósito que le fue confiado,
o la cosa perdida que ha encontrado, o cualquier cosa cerca de la
cual juró falsamente, hará completa restitución de ello y le añadirá
una quinta parte más. se la dará al que le pertenece
el día que presente su ofrenda por la culpa. Entonces traerá
al sacerdote su ofrenda por la culpa para el Señor, un carnero
sin defecto del rebaño, conforme a tu valuación como ofrenda por
la culpa, y el sacerdote hará expiación por él delante del
Señor, y le será perdonada cualquier cosa que haya hecho por la cual
sea culpable. Entonces el Señor le dijo a Moisés,
ordena a Aron y a sus hijos, y diles, esta es la ley del holocausto. El holocausto mismo permanecerá
sobre el fuego, sobre el altar, toda la noche hasta la mañana,
y el fuego del altar ha de mantenerse encendido en él. El sacerdote
vestirá su túnica de lino y se pondrá calzoncillos de lino fino
sobre su cuerpo. Tomará las cenizas a que el fuego
ha reducido el holocausto sobre el altar y las pondrá junto al
altar. Después se quitará sus vestiduras,
se pondrá otras vestiduras y llevará las cenizas fuera del campamento
a un lugar limpio. El fuego del altar se mantendrá
encendido sobre el altar. No se apagará, sino que el sacerdote
quemará leña en él todas las mañanas y pondrá sobre él el
holocausto y quemará sobre él la grasa de las ofrendas de paz.
El fuego se mantendrá encendido continuamente en el altar. No se apagará. Esta es la ley
de la ofrenda de cereal. Los hijos de Arón la presentarán
delante del Señor frente al altar. Entonces uno de los sacerdotes
tomará de ella un puñado de flor de harina de la ofrenda de cereal,
con su aceite y todo el incienso que hay en la ofrenda de cereal,
y la quemará sobre el altar. Es aroma agradable, su ofrenda
memorial para el Señor. Y lo que quede de ella, Arón
y sus hijos lo comerán. Debe comerse como tortas, sin
levadura, en lugar santo. En el atrio de la tienda de reunión
lo comerán. No se coserá con levadura. Se
la he dado como parte de mis ofrendas encendidas. Es cosa
santísima, lo mismo que la ofrenda por el pecado y la ofrenda por
la culpa. Todo varón entre los hijos de
Arón pueden comerla. Es una ordenanza perpetua por
todas las generaciones de ustedes, tocante a las ofrendas encendidas
para el Señor. Todo lo que las toque quedará
consagrado. Y el Señor le dijo a Moisés,
esta es la ofrenda que Arón y sus hijos han de ofrecer al Señor
el día de su unción. la décima parte de un hefa de
flor de harina como ofrenda perpetua de cereal, la mitad por la mañana
y la mitad por la tarde. Se preparará con aceite en una
sartén y cuando se haya mezclado bien la traerás. Ofrecerás la
ofrenda de cereal en pedazos cocidos al horno como aroma agradable
para el Señor. La ofrecerá el sacerdote que
de entre los hijos de Arón se ha ungido en su lugar. por ordenanza
perpetua será totalmente quemada para el Señor. Así que toda ofrenda
de cereal del sacerdote será totalmente quemada, no se comerá. Entonces el Señor habló a Moisés,
di a Arón y a sus hijos, esta es la ley de la ofrenda por el
pecado. La ofrenda por el pecado será
ofrecida delante del Señor en el mismo lugar donde el holocausto
es ofrecido. Es cosa santísima. El sacerdote
que la ofrezca por el pecado la comerá. Se comerá en un lugar
santo, en el atrio de la tienda de reunión. Todo el que toque
su carne quedará consagrado. Y si la sangre salpica sobre
una vestidura, lavarás en un lugar santo lo que fue salpicado. Y la vasija de barro en la cual
fue hervida será quebrada. Y si se hirvió en una vasija
de bronce, se restregará y se lavará con agua. Todo varón de
entre los sacerdotes puede comer de ella, es cosa santísima, pero
no se comerá de ninguna ofrenda por el pecado cuya sangre se
haya traído a la tienda de reunión para hacer expiación en el lugar
santo. Al fuego será quemada. Esta ha sido la lectura del día
de hoy. Libro de Levíticos, sus capítulos
4, 5 al 6. Le invito a que prestemos atención
a lo que son los pensamientos para el culto personal y familiar
correspondientes a cada uno de estos capítulos. Comenzamos con
el capítulo 4, nos dice así. El pecado es la transgresión
de la ley y la ignorancia de la ley no es excusa. Dios es
tan santo y su ley es tan inflexible que como humanidad caída no hacemos
sino ofender a Dios, ya que nuestro corazón es engañoso y perverso,
como nos dice Jeremías 17, 9. Además, el pecado es instintivo
y podemos cometerlo por ignorancia, descuido o sin intención. Pensando que todo está bien,
podemos ser culpables de tales pecados más de lo que imaginamos.
Sin embargo, Dios ha provisto o ha previsto los medios para
traer con el pecado. para tratar con el pecado. Dios
ha previsto los medios para tratar con el pecado. Es decir, hay
un sacrificio para los pecados de ignorancia también. Así que
cuando nos damos cuenta de ellos y los confesamos, son cubiertos
por la expiación vicaria de Cristo. Oremos como David, líbrame de
los pecados que me son ocultos. Salmo 19, 12. ¿Cómo puedes desarrollar
un hábito de rendir estrechamente cuentas a Dios. El capítulo 4
termina con una afirmación gloriosa que relaciona la expiación con
el perdón. Eso está ahí en el versículo
35. Puesto que el perdón es la consecuencia maravillosa y favorable
para el pecador, todos aquellos que verdaderamente confían en
Cristo para salvación, son cubiertos por su preciosa sangre y librados
de cualquier experiencia personal de la ira de Dios. Cristo tomó
la ira en nuestro lugar y, por tanto, Dios es fiel y justo para
perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad, como nos dice
1ª de Juan 1.9. ¿Cómo podrías aconsejar a una
persona que sinceramente confía en el Señor Jesucristo, pero
todavía siente culpa y temor ante la ira de Dios? Todo aquel
que ha confiado en Cristo, todo aquel que ha venido en arrepentimiento
y fe, todos sus pecados han sido cubiertos por esa preciosa sangre
derramada por Cristo en la cruz del Calvario. Pecados pasados,
presentes y futuros, todos han sido cubiertos por su sangre.
Cuando sentimos algún tipo de culpabilidad, por algún pecado
cometido contra el Señor debemos de acudir a su palabra y confiar
en estas promesas de que así como este sistema de sacrificios
de animales apuntaban a ese Mesías que habría de venir nosotros
como creyentes ya del siglo XXI lo vemos como algo que ocurrió
en el pasado y que por lo tanto nos alcanza para toda la vida
Cristo es ese cordero inmolado que dio su vida por nosotros,
ocupó el lugar que nosotros nos merecíamos y por lo tanto solamente
debemos de confiar. Si hay algo que tenemos que arrepentirnos,
debemos de hacerlo, confesar nuestros pecados, no ocultarlos
y acudir al Señor, descansar en esa promesa fiel que nos dice
que todos nuestros pecados han sido perdonados por la sangre
derramada por Cristo en la cruz del Calvario. Eso es lo que podemos
aprender de este capítulo 4. Veamos en el capítulo 5 los pensamientos
para el culto personal y familiar. ¡Qué maravillosa es la gracia
de Dios! Si la gente no tenía la posibilidad de ofrecer un
cordero o cabrito, un poco de harina era aceptable. Esta es
una clara evidencia de que no había nada en la sangre de un
animal que tuviera poder para tratar con el pecado. Lo cierto
es que Dios estaba y está más preocupado por la condición del
corazón que por la forma del ritual. Con los ojos de la fe,
el ofrendante podía ver más allá. El sacrificio dependía del antitipo
de esta sombra, es decir, de Jesucristo. nuestro señor nuestro
perdón le costó todo pero a nosotros nada como nos dice romano 6 23
ya que cumplió todas estas ofrendas la ofrenda por la transgresión
es una deuda para con dios bueno esto está esta primera parte
acá antes de leer la el segundo párrafo debemos de saber mis
hermanos que el señor pues Murió, como les dije, por nuestros pecados.
Todas estas ofrendas apuntaban a Cristo. Incluso ahí vemos que
cuando una persona no podía traer un cordero, un ovillo, una cabra,
pues una ofrenda de harina incluso era recibida. Porque todo eso
era símbolo, todo eso apuntaba al sacrificio de Cristo. Todo
apuntaba al sacrificio de Cristo. Por eso es que todo gira en torno
a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Nosotros somos llamados a confiar
en eso, a venir delante de Él en arrepentimiento y fe, a entregarnos
a Él por completo y vivir el resto del tiempo que nos queda
en esta tierra glorificándole a Él y tratando de vivir en santidad. Claro, está apartado del pecado,
como vemos también en este capítulo 6, que ahora vamos a leer. aquí
también en este capítulo 5 antes de entrar al capítulo 6 hay una
pequeña hay un pequeño párrafo que habla acerca de la ofrenda
por la transgresión dice así la ofrenda por la transgresión
es una deuda para con dios se le tiene que pagar una compensación
Por eso Cristo nos enseñó a orar, y perdónanos nuestras deudas,
Mateo 6, 12. Sin embargo, lo que debíamos,
Jesús lo pagó, ya que Él satisfizo a Dios. Su obediencia pasiva
pagó el castigo de la ley, y su obediencia activa pagó la deuda
que teníamos en torno a los preceptos de la ley. Estas dos constituyen
su rectitud justificante. teniendo nuestras deudas pagadas,
¿en qué nos deberíamos centrar? Si ya hemos recibido el pago
completo de todas nuestras deudas, ¿en qué debemos de centrarnos?
¿No será en vivir el resto de nuestro tiempo conociéndole a
Él? ¿Vivir para Él? ¿Entregado a Él? ¿No sería esto
lo mínimo que podríamos dedicar al Señor? Él toda nuestra vida,
si Él nos ha garantizado a nosotros una eternidad de gozo, de paz,
de plenitud, de vida en su presencia, ¿no podríamos vivir el resto
del tiempo en esta tierra a pesar de las vicisitudes, luchas y
batallas glorificándole a Él? Yo creo que sí. Yo creo que eso
es lo menos que pudiéramos darle al Señor, sino toda nuestra vida,
mis hermanos, toda nuestra vida. Capítulo 6 de los pensamientos
para el culto personal y familiar nos dicen así. El daño a otros
es un daño hecho a Dios. El verso 2 dice, hiciere prevaricación
contra Jehová, de modo que el pecado quebranta ambas tablas
de la ley. El Salmo 50, es decir, ambas
tablas de la ley refieren a los pecados contra Jehová Dios y
los pecados contra mi prójimo, que son las dos divisiones en
que está la ley, los diez mandamientos. El Salmo es un ejemplo clásico
de este principio. El Salmo 51 es un ejemplo clásico
de este principio. El pecado de David fue contra
distintas personas. Sin embargo, confesó que pecó
sólo contra Dios. ¿Por qué Dios ve nuestros pecados
contra otros como si fueran contra Él? ¿Por qué Dios ve nuestros
pecados contra otros como si fueran contra Él? Hermanos, el
Señor nos llama a entender que nosotros vivimos delante del
rostro de Dios. Una ofensa contra mi prójimo
también es una ofensa contra Dios. Debemos de verlo así siempre. Levantar las cenizas y llevarlas
fuera del campamento era un humilde pero sagrado servicio para los
sacerdotes. Así es también para nosotros,
que somos sacerdotes de Dios, como nos dice 1 Pedro 2, 5 y
9. No solo el culto, sino también el servicio diario debe ser hecho
como al Señor, como nos dice Colosense 3.17 y 22 al 23. Nada
es mundano o secular para nosotros. Nada es mundano o secular para
nosotros. Aprendamos eso, mis hermanos.
Es decir, yo no tengo una vida santa en la iglesia, una vida
secular en la calle, no. Yo soy santo en la iglesia y
soy llamado a ser santo en la calle. No hay una división. Todo
lo que yo hago debe de buscar glorificar a Dios. Hasta el trabajo
más insignificante que pudiera existir en esta tierra, allí,
ese creyente debe de buscar glorificar a Dios. Y por último, en este
capítulo 6 aprendemos algo acerca de ese fuego que debería de permanecer
siempre en el altar. Dice así, el fuego perpetuo,
en parte, simbolizaba al Espíritu Santo. Lo cierto es que su influencia
ilumina, advierte, consuela y corrige. Él también consume nuestro pecado
y purifica nuestros corazones. En el caso de los sacerdotes,
ellos se aseguraron de mantener el fuego perpetuo. Pero nosotros,
¿cómo podemos estar seguros de no apagar el Espíritu de Dios? ¿Cómo podemos estar seguros?
Pues la Palabra de Dios nos dice que no contristemos al Espíritu
Santo. Creo que es siempre con ese temor reverente a no ofender
la majestad de Dios a través de algunos pecados. Todo tiene
que ver con eso. La única forma en que yo evito
que ese fuego se apague en mí es cuando caigo en pecado. Por
eso tengo que ser una persona vigilante con mi vista a... altiva,
siempre, no en el sentido negativo, sino mirando hacia lo alto, ¿verdad? Examinándome a la luz de su palabra,
viendo en mí si hay algún, como dice el salmista, algún camino
de perversidad y pedirle al Señor que nos lleve por el camino de
justicia. Esa debe de ser nuestra actitud como creyentes. Es un
desafío que tenemos, mis hermanos, pero tenemos que hacerlo, el
Señor nos ha dado su Espíritu Santo precisamente para eso,
así que el Señor nos ayude a mantener siempre ese fuego del Espíritu
Santo ardiendo en nuestros corazones. Oremos al Señor. Padre bueno
y Dios, Tú que moras en las alturas de los cielos, en este día, Señor,
te damos las gracias por estos tres capítulos que hemos leído,
cómo aprendemos acerca de este sistema de sacrificios que apuntaban
a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Padre, nosotros no merecíamos
que Él muriera en nuestro lugar, pero ese gran amor y misericordia
que Tú has tenido para con nosotros, pues, fue la razón para enviar
a tu hijo a morir, para que tu nombre sea glorificado, para
que tu nombre sea exaltado. Danos a nosotros, Señor, siempre
esa fortaleza de espíritu, esa conciencia viva, despierta, a
la luz de tu palabra, para que podamos mantener nuestra vida
en santidad, buscando glorificarte a ti en todo lo que hacemos.
Perdona nuestros pecados, Señor, perdona nuestra inmadurez, Nuestra
falta de dominio propio, Señor. Guíanos, oh Dios, en esos momentos
de adversidad, para mantenernos firme en Tu Palabra, para mantener
en alto el testimonio de Tu Palabra en todo lo que hacemos, Señor.
Fortalécenos, oh Dios. Fortalécenos, Padre. Sé con nosotros,
oh Dios. Sé con nosotros, Padre. Esto
te lo pedimos, Señor, en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Señor
y Salvador. amén y amén. Muy bien, mis hermanos, que Dios
nos bendiga en esta noche, o en esta mañana, mejor dicho, que
Dios nos guarde, y que la pasemos bien, hoy es día del Señor, hoy
tenemos que reunirnos como creyentes, si usted no tiene una iglesia
cerca a donde congregarse, pues yo le invito a que me escriba
con toda confianza, me llame, o me dé un toquecito por por
estos medios que le proveemos aquí en la descripción del video
y con gusto yo estoy más que dispuesto a ayudarle a conseguir
una iglesia local visible donde usted pueda congregarse, donde
usted pueda hacer su membresía y entonces en aquel lugar pueda
desarrollar esos dones y talentos que Dios le ha dado para la gloria
del Señor, pero también para la edificación del cuerpo de
Cristo, que es la iglesia. Que Dios les bendiga, que Dios
les guarde y esperaré sus comunicaciones. Que la pasen bien.
170-Tiempo de lectura, meditación y oración (Levitico 4 al 6)
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| Sermon ID | 618221646274874 |
| Duration | 32:11 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | Leviticus 4 |
| Language | Spanish |
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