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Muy buenos días hermanos y amigos,
que Dios nos bendiga en esta hermosa mañana que el Señor nos
regala. En este día seguimos con nuestro
desafío del año dos mil veintidós. Leamos la Biblia en cincuenta
y dos semanas. Así que yo le invito por favor
a que me acompañe en la lectura que tenemos todos los sábados
que corresponde a las epístolas estamos específicamente en las
epístolas paulinas es decir que su autor fue el autor humano
fue el apóstol Pablo nosotros hoy concluimos la lectura de
la epístola a los efesios los últimos tres capítulos nos corresponde
leer hoy, es decir, capítulos cuatro, cinco y seis. Así que
sin perder tiempo, acompáñenme en esta hermosa lectura. A mí
me encantan las lecturas de las epístolas, principalmente porque
allí es que está condensada gran parte de la doctrina gran parte
de nuestra fe evangélica reformada así que es no es el único lugar
dije gran parte así que sin pérdida de tiempo vámonos a la lectura
comenzamos con el capítulo 4 nos dice así la palabra del señor
Yo, pues, prisionero del Señor, les ruego que ustedes vivan de
una manera digna de la vocación con que han sido llamados. Que
vivan con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos
a otros en amor, esforzándose por preservar la unidad del espíritu
en el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo
espíritu, así como también ustedes fueron llamados en una misma
esperanza de su vocación. Un solo Señor, una sola fe, un
solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos,
por todos y en todos. Pero a cada uno de nosotros se
nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por tanto, dice, cuando ascendió
a lo alto, llevó cautivo un gran número de cautivos y dio dones
a los hombres. Esta expresión, ascendió, ¿qué
significa? Si no que él también había descendido
a las profundidades de la tierra. El que descendió es también el
mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos para
poder llenarlo todo. Y Él dio a algunos el ser apóstoles,
a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros,
a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio,
para la edificación del cuerpo de Cristo. hasta que todos lleguemos
a la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo de Dios,
a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de
la plenitud de Cristo. Entonces ya no seremos niños
sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento
de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas
engañosas del error. Más bien, al hablar la verdad
en amor, creceremos en todos los aspectos en aquel que es
la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo, estando
bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen,
conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento
del cuerpo para su propia edificación en amor. Esto digo, pues, y afirmo
juntamente con el Señor, que ustedes ya no anden así como
andan también los gentiles en la vanidad de su mente, Ellos
tienen entenebrecido su entendimiento. Están excluidos de la vida de
Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos, por la dureza
de su corazón. Habiendo llegado a ser insensibles,
se entregaron a la sensualidad para cometer con avidez toda
clase de impurezas. pero ustedes no han aprendido
a Cristo de esta manera. Si en verdad lo oyeron y han
sido enseñados en él, conforme a la verdad que hay en Jesús,
que en cuanto a la anterior manera de vivir, ustedes se despojen
del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engañosos, y
que sean renovados en el espíritu de su mente, y se vistan del
nuevo hombre, el cual, en la semejanza de Dios, ha sido creado
en la justicia y santidad de la verdad. Por tanto, dejando
a un lado la falsedad, hablen verdad cada cual con su prójimo,
porque somos miembros los unos de los otros. Enójense, pero
no pequen, no se ponga el sol sobre su enojo, ni den oportunidad
al diablo. El que roba, no robe más, sino
más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno,
a fin de que tenga que compartir con el que tiene necesidad. No
salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala, sino sólo la que
sea buena para edificación según la necesidad del momento, para
que imparta gracia a los que escuchan. y no entristezcan al
Espíritu Santo de Dios por el cual fueron sellados para el
día de la redención. Sea quitada de ustedes toda amargura,
enojo, ira, gritos, insultos, así como toda malicia. Sean más
bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose
unos a otros, así como también Dios los perdonó en Cristo. Capítulo 5. Sean pues imitadores de Dios
como hijos amados, y anden en amor, así como también Cristo
les amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio
a Dios como fragante aroma. pero que la inmoralidad y toda
impureza o avaricia ni siquiera se mencione entre ustedes como
corresponde a los santos. Tampoco hay obscenidades, ni
necedades, ni groserías que no son apropiadas sino más bien
acciones de gracias. Porque con certeza ustedes saben
esto, que ningún inmoral, impuro o avaro que es idólatra tiene
herencia en el reino de Cristo y de Dios. que nadie los engañe
con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de
Dios viene sobre los hijos de desobediencia. Por tanto, no
sean partícipes con ellos, porque antes ustedes eran tinieblas,
pero ahora son luz en el Señor. Anden como hijos de luz. Porque
el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad. examinen qué es lo que agrada
al Señor y no participen en las obras estériles de las tinieblas,
sino más bien desenmascárenlas. Porque es vergonzoso aún hablar
de las cosas que ellos hacen en secreto. Pero todas las cosas
se hacen visibles cuando son expuestas por la luz, pues todo
lo que se hace visible es luz. Por esta razón dice, despierta
tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará
Cristo. Por tanto, tengan cuidado como
andan, no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien
el tiempo, porque los días son malos. Así pues, no sean necios
si no entiendan cuál es la voluntad del Señor. y no se embriaguen
con vino, en lo cual hay disolución, si no sean llenos del Espíritu.
Hablen entre ustedes con salmos, himnos y cantos espirituales,
cantando y alabando con su corazón al Señor. Den siempre gracias
por todo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios el Padre. Sométanse unos a otros en el
temor de Cristo. Las mujeres estén sometidas a
sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de
la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo
Él mismo el Salvador del cuerpo. Pero así como la iglesia está
sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos
en todo. Maridos, amen a sus mujeres,
así como Cristo amó a la iglesia y se dio Él mismo por ella, para
santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con
la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda
su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante,
sino que fuera santa e inmaculada. Así deben también los maridos
amar a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a
su mujer, a sí mismo se ama, porque nadie aborreció jamás
su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como
también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por esto el hombre dejará a su
padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una
sola carne. Grande es este misterio, pero
hablo con referencia a Cristo y a la Iglesia. En todo caso,
cada uno de ustedes ame también a su mujer como a sí mismo, y
que la mujer respete a su marido. Capítulo 6 Hijos, obedezcan a
sus padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre
y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para
que te vaya bien y para que tengas larga vida sobre la tierra. Y
ustedes, padres, no provoquen a ir a sus hijos, sino críenlos
en la disciplina e instrucción del Señor. Siervos, obedezcan
a sus amos en la tierra con temor y temblor, con la sinceridad
de su corazón, como a Cristo, no para ser vistos como los que
quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo,
haciendo de corazón la voluntad de Dios. Sirvan de buena voluntad,
como al Señor y no a los hombres, sabiendo que cualquier cosa buena
que cada uno haga, esto recibirá del Señor, sea siervo o sea libre. Y ustedes, amos, hagan lo mismo
con sus siervos, y dejen las amenazas, sabiendo que el Señor
de ellos y de ustedes está en los cielos, y que para Él no
hay acepción de personas. Por lo demás, fortalezcanse en
el Señor y en el poder de su fuerza. Revístanse con toda la
armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias
del diablo. Porque nuestra lucha no es contra
sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los
poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales
de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomen toda la armadura
de Dios para que puedan resistir en el día malo y, habiéndolo
hecho todo, estar firmes. Estén, pues, firmes, ceñida su
cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia
y calzados los pies con la preparación para anunciar el Evangelio de
la Paz. Sobre todo, tomen el escudo de
la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del
maligno. Tomen también el casco de la
salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Con
toda oración y súplica, oren en todo tiempo en el Espíritu,
y así velen con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Oren también por mí, para que
me sea dada palabra al abrir mi boca, a fin de dar a conocer
sin temor el misterio del Evangelio, por el cual soy embajador en
cadenas, que al proclamarlo hable sin temor, como debo hablar.
Pero a fin de que también ustedes sepan mi situación y lo que hago,
todo se lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro
en el Señor, a quien he enviado a ustedes precisamente para esto,
para que sepan de nosotros y para que consuele sus corazones. paz
sea a los hermanos y amor con fe de parte de Dios el Padre
y del Señor Jesucristo. La gracia sea con todos los que
aman a nuestro Señor Jesucristo con amor incorruptible. Bien, ésta ha sido la lectura
del día de hoy, Efesios y sus capítulos cuatro, cinco y seis. Yo le invito por favor a que
consideremos lo que son los pensamientos para el culto personal y familiar
correspondientes a estos tres capítulos. Leemos así. Pensamientos para el culto personal
y familiar, capítulo 4. La doctrina demanda acción. Una fe viva produce obras. Es presuntuoso descansar en nuestro
conocimiento acerca de Dios si no andamos de una manera apropiada
a ese conocimiento. Incluso los demonios creen y
tiemblan. La primera consecuencia del Evangelio
es la humildad. Aquellos que creen las doctrinas
de la gracia deberían ser los más humildes de todos. Por tanto, examinémonos a nosotros
mismos, contristémonos por el orgullo, oremos por la humildad
y meditemos en el Evangelio. El arrepentimiento es fundamental
en la vida cristiana. Volverse del pecado hacia el
Señor no es sólo el ABC de la fe, sino el AZ. de lo cual nunca
nos graduamos, de lo cual nunca nos graduamos. Todos los cristianos
deben continuamente despojarse del pecado y vestirse de la imagen
de Cristo. El arrepentimiento debe ser específico,
por cuanto los mandamientos de la Biblia se dirigen a áreas
específicas de la vida. según los mandamientos de este
capítulo, el capítulo 4, ¿de qué necesitas arrepentirte? ¿de
qué debes despojarte? ¿de qué debes vestirte? Es tremendo,
mis hermanos, esto valga la redundancia, mis hermanos, porque nosotros
tenemos siempre ese desafío, todo creyente tiene ese desafío,
nadie está exento, nadie, le dije, nadie está exento en este
momento de tener como esa lucha entre vivir un estilo de vida
y creer lo que las escrituras enseñan porque tenemos que llevar
eso que las escrituras enseñan a ese estilo de vida y es un
desafío constante Necesitamos constantemente del Señor. Necesitamos
constantemente de la alianza de su Espíritu Santo. Necesitamos
ser personas humildes a tal punto que cuando cometamos el error,
cuando metamos la pata, cuando pequemos contra Dios, pues podamos
acudir al Señor en arrepentimiento. Esto es una constante de nuestra
vida como cristianos. Mientras estemos en esta tierra
no vamos a estar exento de flaquear en algunas áreas de nuestras
vidas. Por eso siempre tenemos que autoexaminarnos a la luz
de la palabra para ver dónde están esos puntos débiles en
nuestras vidas, dónde yo necesito enfocarme más para fortalecer
esa área. para dejar entonces para no dejar
espacio mejor dicho a que satanás gane ventaja en esas áreas débiles
de mi vida necesitamos eso lo necesito yo constantemente lo
necesita usted también como creyente y si no es creyente pues aún
más aún más lo necesita Si el creyente, ya siendo creyente,
habiendo nacido de nuevo necesita esto, necesita ese arrepentimiento
constante, esa renovación constante, ese autoexamen constante, el
siempre examinarse a la luz de lo que cree, si está viviendo
conforme a eso que cree, si eso es el creyente imagínese que
le vamos a dejar al inconverso con mucho más razón necesita
aún más la ayuda del señor así que siempre necesitaremos mientras
estemos en esta vida de esa ayuda de esa guianza divina y de ir
a la palabra y examinarnos a la luz de la palabra donde están
esas áreas débiles esas áreas que necesitan ser fortalecidas
esos pecados también que necesitan ser confesados y arrepentirnos
de ellos para que el señor nos dé esa gracia de seguir avanzando
viviendo la vida en santidad, como él demanda en su palabra.
El pensamiento correspondiente al capítulo 5 nos dice de la
siguiente forma. Los cristianos no deben ser como
el mundo. Muy a menudo la iglesia se quiere
camuflar, ya sea para evitar la persecución o para atraer
nuevos miembros. Pero, ¿cómo se mezclará la luz
con las tinieblas sin dejar de ser luz? Nuestra misión requiere
que seamos diferentes. El proyecto de testimonio más
efectivo consiste en producir gente que irradia bondad, justicia
y verdad. Tales cristianos, por sus mismas
vidas, dejan convictos a los pecadores, validan la ley y el
juicio de Dios y confirman el poder del Evangelio. Ora para
que el Espíritu llene tu iglesia. Pide a Dios que haga de tu congregación
un pueblo que va diariamente a Cristo y bebe profundamente
del gozo embriagador del Espíritu Santo. Busca la gracia del Espíritu
para cantar de corazón los salmos, para dar gracias profundamente
al Padre a través de Cristo y para tener una humilde sumisión a
la autoridad en el hogar, la iglesia y el Estado. El matrimonio
existe para mostrar la gloria de Cristo. No es un contrato
social formado cuando y como nos plazca. No es simplemente
una conveniencia para satisfacer nuestros deseos. Es una vitrina
divina de la hermosa relación entre Cristo y la Iglesia. Los
maridos y las mujeres tienen un alto llamamiento. Comprométete
a servir a tu esposa como Dios ordena en su palabra, ya sea
tu matrimonio dulce o amargo. Es lo que podemos aprender en
este capítulo 5. No voy a hacer más comentario.
Paso de una vez a lo que es la lectura de los pensamientos correspondiente
al capítulo 6 de Efesios. Nos dice de la siguiente forma.
Las instrucciones de Pablo para los padres son sorprendentemente
simples. Por una parte, es así porque
lo más difícil de ser padre o madre es hacer lo que sabes que debes
hacer. ser amable y justo, no estar
enfadado ni ser injusto, educar y disciplinar a tus hijos de
manera consistente, enseñarles la palabra de Dios. Por otra
parte, las pocas palabras de Pablo a los padres descansan
sobre dos amplias bases. Primero, el libro de los proverbios
ofrece una gran riqueza de sabiduría para educar a los hijos. Segundo,
el resto de Efesios, capítulos 4 al 6, nos recuerda que el éxito
de la crianza requiere que andemos de manera digna de nuestro llamamiento
en cada área de la vida. la iglesia, el arrepentimiento
diario, evitando la mundanalidad y teniendo un matrimonio de amor
y respeto. Si somos fieles en estas cuatro
áreas, hemos puesto un sólido fundamento para educar a nuestros
hijos. Ningún cristiano es un civil
espiritual. Todos nosotros somos soldados
en el frente de batalla. Por lo tanto, debemos vivir en
un estado de preparación para la batalla, estando siempre alerta
de nuestro enemigo. Sin embargo, los creyentes no
necesitan vivir en la esclavitud del miedo. Cristo es nuestra
armadura y Él es poderoso para vencer una legión de ángeles
caídos. Por lo tanto, hagamos que el
caminar con Cristo sea nuestro estilo de vida, meditando en
la verdad, haciendo lo que es justo, descansando en la sangre
de Cristo para la paz de conciencia, confiando en las promesas de
Dios, esperando la salvación total, hablando la palabra de
Dios y orando siempre por nosotros mismos, por otros cristianos
y por los predicadores del Evangelio. por la gracia de Dios en Cristo
podemos vencer al maligno hermoso mis hermanos lo que podemos aprender
en estas meditaciones nada más que añadir solamente le pido
que hagamos nuestra estas palabras que meditemos en estas lecturas
la lectura de la palabra del Señor principalmente, luego las
meditaciones, en ese orden. Si es necesario volver a escuchar
estas lecturas, hágalo, porque estoy seguro de que va a ser
de edificación a su vida. Oremos al Señor. Padre bueno
y Dios, Tú que moras en las alturas de los cielos, en este día, Señor,
nosotros alabamos y glorificamos Tu nombre. Gracias te damos,
Señor, por lo que nosotros podemos aprender en estas epístolas que
Tú nos has dado, Señor. con este sólido fundamento doctrinal
que nos lleva, nos desafía a ser mejores cristianos, Señor, a
pelear la buena batalla de la fe, a echar mano de la corona
de vida que tú tienes preparada para cada uno de tus hijos. Gracias,
Señor, por estas lecturas que nos desafían, Señor, a ser mejores
cristianos, creyentes de la palabra, personas que vivamos la Palabra,
Señor. Suplicamos, oh Dios, que Tú perdones
nuestros pecados, Señor, nuestras metidas de pata. Pádrete misericordia
de nuestras vidas, Señor, y danos esa fortaleza de espíritu. Danos
esa unción, Señor, para mantenernos, plantarnos firmes en esta verdad
revelada, que es Tu Santa Biblia, Señor. y así no importa qué tan
fuerte vengan los vientos huracanados sobre nuestras vidas, Señor.
Nosotros no seamos movidos de donde estemos plantados, Señor,
que es esa roca inconmovible de los siglos, Cristo Jesús nuestro
Salvador. Padre, que en los momentos en
los cuales seamos tentados a olvidar esa gracia que Tú has dado, esos
beneficios que hemos recibido al traernos a salvación. Tu Espíritu
Santo los traiga a nuestra mente, a nuestra memoria, Señor, y desechemos
toda insidia del enemigo, toda insidia de Satanás, Padre. En
tus manos nos ponemos, Señor. Esto te lo pedimos, Padre, en
el nombre de Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Amén. Amén. Que Dios les bendiga mis
hermanos y será hasta el día de mañana. Así que ya ustedes
saben, mediten esto, que está muy bonita esta porción de las
Escrituras. Que la pasen bien.
169-Tiempo de lectura, meditación y oración (Efesios 4 al 6)
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| Sermon ID | 61722209403108 |
| Duration | 27:26 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | Ephesians 4 |
| Language | Spanish |
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