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Salmo 141, y si Dios lo permite,
lo que veremos es que debes de confiar en Dios en tus pruebas
más difíciles. Confía en Dios en tus pruebas
más difíciles pidiendo ayuda, pidiendo sabiduría, pidiendo
defensa y pidiendo libertad. Confía en Dios en tus pruebas
más difíciles. Ahora, cuando estaba en la universidad,
yo trabajaba en un escenario, en un teatro, y construíamos
escenarios para los diferentes teatros, óperas, o diferentes
producciones que se hacían allí, y entonces no solamente las construíamos,
sino que también las movíamos de lado a lado, y a veces teníamos
que llevar diferentes sets a un sitio para almacenarlas, como
un almacén, porque como se construían de madera sólida, o sea, madera
pura, pues esos sets duraban años. Entonces tenían un almacén
con sets que en todo el tiempo de la universidad, incluso había
objetos ahí que tenían 75 años de edad, aún se usaban y a veces
se volvían a pintar o se volvían a usar y entonces teníamos que
mover con un camión grande, teníamos que mover estos sets dependiendo
de la necesidad. Entonces, si había que construir una puerta,
pues se construía. Si había que construir una plataforma más grande o varias
plataformas para diferentes niveles, pues había que traerlas, había
que construirlas. Entonces, era un constante movimiento de estos
escenarios. Y recuerdo varias veces que al
mover estas plataformas, porque las plataformas eran muy grandes,
pues requería varios hombres en moverlas. Y pesaban mucho
porque era de madera sólida. Y la razón por la que era madera
sólida es porque... Bueno, ahí en Estados Unidos
la madera es más barata, pero también porque muchas veces había
un coro de cientos de personas sobre el set, y entonces requería
poder retener ese peso. Entonces, esas plataformas pesaban
un montón. Y yo recuerdo varias veces donde
esas plataformas, al moverlas, llegaban a ser un peligro. Porque
si esa plataforma te caía encima, o si esa plataforma no se estaba
moviendo adecuadamente o muchas veces las teníamos que elevar
por encima de nuestras cabezas para ponerlas en su lugar Ese
peso era una carga muy grande sobre una persona. Incluso a
veces las teníamos que mover con menos personal de lo que
se necesitaba. Y a veces nos encontrábamos con
necesidad. ¡Y clamábamos! Y a veces... cuando nos estábamos moviendo,
yo recuerdo una vez específicamente que estábamos moviendo plataformas
porque las poníamos vertical para almacenarlas y entonces
a veces necesitamos una plataforma la que está en el medio entonces
había alguien que estaba sujetando las otras plataformas mientras
las estábamos moviendo y de repente llegaba el punto que el peso
era demasiado para la persona que las estaba sosteniendo Y
entonces metía un grito, porque se les caía, se le caían encima.
Y entonces clamaba ¡Ayuda! ¡Ayuda! Y nosotros conocíamos
ese clamor, porque cada uno de nosotros nos habíamos encontrado
en una situación similar. Sosteniendo esas plataformas
vertical, que pesan un montón, y si se te salen de las manos,
o sea, si de repente es demasiado peso para ti, y empiezan a inclinarse
hacia ti, no tienes escapatoria. O sea, tienes que saltar, o sea,
tienes que quitarte del medio, o pedir ayuda, intentar resolver
la situación para que no se caigan. Porque cuando cae ese peso, eso
rompe cosas. Y más vale que no seas tú. Más
vale que no sean ninguno de tus huesos, o ninguno de los huesos
de tus amigos. Y entonces por eso el clamor,
y recuerdo una vez que eso ocurrió, y el chico era el más pequeño
de todos. Y estaba insosteniendo porque
la plataforma que estábamos intentando sacar era muy grande, entonces
necesitamos toda la fuerza posible para sacarla, pero al mismo tiempo
él se quedó solo ante todas estas plataformas, y se vio en una situación desesperada. porque dijo, o me ayudan, o no
salgo de ésta. Y entonces metió ese grito de
ayuda. Y ahí es cuando venimos en ayuda, para rescatar, para
ayudar, y ese fervor, ese deseo, esa dependencia, esa urgencia,
es lo que está reflejando aquí el salmista, en Salmo 141. porque aquí en Salmo 141 vemos
que es Salmo de David, nos lo dice el título, y entonces empieza
con ese clamor, y el volver a clamar, y el volver a pedir que Dios
escuche su oración, y que constantemente esté su oración, su petición
delante de Dios para que Dios escuche, pero también ayude. No solamente el escuchar o el
inclinar su oído para escuchar, sino realmente atiende y actúa
ahora porque los enemigos me están buscando para destruirme.
Y esa presión es tan grande que el único que puede ayudar es
Dios. Entonces vamos a empezar leyendo aquí el Salmo 141. Empezando
con el título, dice, Salmo de David. Jehová, a ti he clamado,
apresúrate a mí. Escucha mi voz cuando te invocare. Suba mi oración delante de ti
como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde.
Pon guarda a mi boca, oh Jehová, guarda la puerta de mis labios.
No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, a hacer obras impías
con los que hacen iniquidad. Y no como yo de sus deleites,
que el justo me castigue será un favor, y que me reprenda será
un excelente bálsamo, que no me herirá la cabeza. Pero mi
oración será continuamente contra las maldades de aquellos. Serán
despeñados sus jueces y oirán mis palabras, que son verdaderas,
como quien hiende y rompe la tierra. Son esparcidos nuestros
huesos a la boca del Seol. Por tanto, a ti, oh Jehová, Señor,
mirarán mis ojos. En ti he confiado. No desampares
mi alma. Guárdame de los lazos que me
han tendido, y de las trampas de los que hacen iniquidad. Caigan
los impíos a una en sus redes, mientras yo pasaré adelante."
Entonces, lo que vemos en este Salmo es la necesidad de buscar
siempre a Dios primero. Porque Dios es el que escucha
la oración de fe. Dios protege. de hacer maldad
y protege a sus hijos del hombre malo. La reprensión del justo
es fiel. Dios no desampara a sus hijos.
Dios provee protección para sus hijos. Y por ello debes de confiar
en Dios en tus pruebas más difíciles. Ahora, lo primero que vamos a
ver es que debes de confiar en Dios pidiendo ayuda. Solo vemos el
versículo 1 al versículo 2 Y eso es lo que vemos en esta expresión
de dedicación, una expresión de dependencia, una expresión
de urgencia. Y repitiendo el clamor a Dios,
en versículo 1 dice, Jehová, a ti he clamado, apresúrate a
mí, escucha mi voz cuando te invocare, suba mi oración delante
de ti como el incienso y el don de mis manos como la ofrenda
de la tarde. Y entonces vemos esa conexión
que tiene con Dios, usando el nombre del pacto, ese término
que va en el original Yahweh, que tiene esa conexión con el
pacto, esa fidelidad, esa lealtad, y por ello puede clamar a Dios,
porque tiene una relación especial. Y sabe que Dios va a actuar,
porque Él es fiel. Y por ello clama a Él, reconociéndole
como Dios, Pero viendo ese deseo de que se apresure, de que ayude,
y clava a Dios porque sabe que Dios ayudará. Confía en Dios
sin titubear. Y entonces, muestra que se ha
encontrado en situaciones similares. Pero... en esta situación necesita la
ayuda ahora y puede confiar de que va a ayudar porque en esas
situaciones similares en las que se ha encontrado Dios ha
venido y por eso pide que Dios se apresure porque desea que
Dios actúe rápidamente No hay necesidad de demora. O sea, no
hay necesidad de que tardes en responder. Yo sé que vas a responder,
entonces responde ahora. Te necesito ahora, por favor.
Y entonces muestra una relación íntima con Dios. Muestra mucho
conocimiento de Dios, porque está dispuesto a esperar, pero
también está dispuesto a clamar. Y por eso dice, escucha mi voz
cuando te invocaré. Mostrando esa repetición de ese
término clamar. clamar, proclamar el nombre de
Dios. Porque sabe que puede confiar
en Él. Y por eso le pide que se apresure. Y en versículo 2
dice, Suba mi oración delante de ti como el incienso. Simplemente
enfatizando esa idea de clamar a Dios y saber que Dios lo escucha,
que su clamor llega hasta la presencia de Dios. Y por eso
lo refleja aquí como esa ofrenda de incienso, incluso
ahí dice el don de mis manos, como la ofrenda de la tarde,
entonces esa alabanza o esa ofrenda, porque ese término don tiene
la idea de lo que se levanta. Y puede... Puede enfatizar, levantar
las manos en oración, en adoración, en alabanza, pero también puede
ser esa idea de ofrenda, de levantarle algo. Pero entonces, esa ofrenda,
incluso me tiene esa idea de incienso, porque tenemos que
recordar las ofrendas diarias. En Éxodo 30, manteniendo un dedo
aquí, vamos a Éxodo 30, versículo 7, Éxodo 30, versículo 7, vemos aquí la ley en cuanto a
las ofrendas, en cuanto al incienso de adoración, versículo 7, éxodo
30 versículo 7. Y Arón quemará incienso aromático
sobre él. Cada mañana, cuando aliste las
lámparas, lo quemará. Cuando Arón encienda las lámparas
al anochecer, quemará el incienso, rito perpetuo delante de Jehová,
por todas, por vuestras generaciones. Entonces debe de quemar incienso
en la mañana y también al anochecer, en la tarde, ¿no? Y entonces,
al mencionar esto del salmista, es como que está clamando. en
la mañana, en la noche, día tras día, día tras día, día tras día,
día tras día, y está clamando a Dios, y está pidiendo que Dios
ayude, que responda inmediatamente. En Levítico 2, versículo 1 al
2, vemos estas ofrendas que había que presentar, delante de Dios. Entonces había esa conexión entre
la ofrenda y el incienso. Y aquí en Levítico 2, versículo
1 dice, cuando alguna persona ofreciere oblación a Jehová,
su ofrenda será de flor de harina. Esto es una ofrenda de cereal.
Dice sobre la cual echará aceite y pondrá sobre ella incienso.
Esto es Levítico 2, y ahora versículo 2. Y la traerá a los sacerdotes
hijos de Aarón, y de ello tomará el sacerdote su puño lleno de
flor de anina, del aceite, y del aceite con todo el incienso,
y lo hará arder sobre el altar para memorial. Ofrenda encendida
es. De Olorgrato a Jehová. También en Éxodo 29. Éxodo 29,
versículo 38. Éxodo 29, versículo 38. dice esto es lo que ofrecerá
sobre el altar dos corderos de un año cada día continuamente
es el 39 ofrecerás uno de los corderos por la mañana y el otro
cordero ofrecerás la caída de la tarde además con cada cordero
una décima parte de un efa de flor de harina amasada con la
cuarta parte de unín de aceite de olivas machacadas y para la
libación la cuarta parte de unín de vino y ofrecerás el otro cordero
a la caída de la tarde haciendo conforme a la ofrenda de la mañana
y conforme a su libación el olor grato ofrenda encendida a Jehová
esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones a la
puerta del tabernáculo de reunión delante de Jehová en el cual
me reuniré con vosotros para hablaros allí simplemente mostrando
ese sacrificio diario que se debía de presentar y entonces
al quemarlo pues esa ofrenda, ese olor es grato delante de
Dios y entonces volviendo aquí al Salmo 141 vemos esa idea de
que suba mi oración como ese incienso que suba mi clamor y
que esta ofrenda que yo te presento suba delante de ti como esos
sacrificios en el tabernáculo y en el templo, para que Dios
los recibe, y de la misma forma que recibe ese incienso, y que
ese olor sea grato a él, a Dios, pues que Dios reciba la oración
del salmista. Al igual que en Apocalipsis 5-8,
nos dice que las copas de oro llenas de incienso, que son las
oraciones de los santos, le da esa conexión, ese incienso con
las oraciones de los santos, eso es Apocalipsis 5, 8. Incluso
también en Hebreos 13, versículo 15, nos dice que nuestro sacrificio
de alabanza también, lo debemos de ofrecer a Dios. Es Hebreos
13, 15, donde dice así que ofrezcamos siempre a Dios por medio de el
sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan
su nombre. Entonces es una ofrenda de alabanza. Entonces eso es lo que está reflejando
aquí el salmista en Salmo 141, versículo 2, cuando dice, suba
mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos
como la ofrenda de la tarde. Y entonces, lo que está pidiendo
es ayuda de Dios. Y esa petición refleja dedicación,
refleja esa dependencia, y por eso es constante. Una constante
petición, un clamor de que Dios se apresure a ayudar. Porque
le necesita. Y ese debe ser nuestro corazón.
cuando nos encontramos en un problema, cuando nos encontramos
en una situación que nos sobrepasa, cuando nos encontramos con obstáculos
que no sabemos cómo sobrepasarlos, cómo llegar al otro lado. Siempre
debemos de buscar a Dios. Siempre debemos de pedir ayuda
de Dios y mostrar nuestra confianza en Dios pidiendo ayuda. Porque debemos de confiar en
Dios en nuestras pruebas más difíciles, pidiendo ayuda, pero
también pidiendo sabiduría. Eso lo vemos en el versículo
3 al versículo 5, es de confiar en Dios pidiendo sabiduría. Aquí
en Salmo 141 versículo 3 dice, Pon guarda a mi boca, oh Jehová,
guarda la puerta de mis labios, no dejes que se incline mi corazón
a cosa mala. a hacer obras impías con los
que hacen iniquidad. Y no coma yo de sus deleites,
que el justo me castigue será un favor, y que me reprenda será
un excelente bálsamo, que no me herirá la cabeza, pero mi
oración será continuamente contra las maldades de aquellos Entonces vemos ahí, como que
realmente está pidiendo sabiduría para saber cómo actuar correctamente. Porque quiere que Dios le ayude
a guardar su boca, ahí lo dice el versículo 3, incluso a guardar
su corazón, porque no quiere apartarse del buen camino, y
no quiere hacer obras impías, no quiere seguir a los impíos,
ni disfrutar de sus deleites. Incluso lo pide esa sabiduría
tan fervientemente, o sea, pide ser irreprensible que está dispuesto
a recibir castigo, está dispuesto a recibir reprensión del justo. Ahora, ¿por qué del justo? Porque
sabe que el que anda en el temor de Dios, el que es recto, castiga
y reprende para el bien de la persona. Y entonces esa reprensión,
ese castigo, no es para mal, sino que edifica Y entonces anima
y fortalece. Y por ello está dispuesto a recibir
esa sabiduría del justo, porque no le va a dañar. No es para
matarle, no es para dañarle, sino que es para ayudarle, para
edificar. Por eso pide sabiduría. Pide
entender la situación en la que se encuentra. Ahora, a mí me encantan... a
mí me encanta el GPS, ¿no? Navegador. Porque te dirige a
dónde vas. Especialmente porque a mí, no
sé si te pasa a ti, pero a mí me cuesta muchas veces pedir
direcciones. Y me dicen que muchos hombres
son así, ¿no? Que no les gusta pedir direcciones. ¿A dónde hay que llegar? ¿Qué
hay que hacer? Es que parar a alguien en la calle es difícil. Y preguntarle,
especialmente cuando seguramente estás a dos pasos. Cuando seguramente
está a la vuelta de la esquina, lo que estás buscando. Y a veces
nos pasa también con los GPS, o un navegador, porque... Bueno,
¡está en esta área! ¡Sabemos que está aquí! ¿Pero
dónde? Y entonces, lo único que tenemos
que hacer es pedir ayuda, o pedir sabiduría. ¿No? Necesitamos saber
dónde. Tú tienes el conocimiento, porque
vives en esta zona, pues, te voy a preguntar a ti, para que
me des ese conocimiento, para que me indiques dónde está esa
tienda, o dónde está esa casa, o dónde está ese museo, o dónde
está ese lugar el cual estoy buscando. Pero muchas veces nos
cuesta. Y... Como creyentes, siempre
debemos de estar dispuestos a clamar a Dios por sabiduría. La escritura
nos dice que Él es la fuente de sabiduría, y debemos de buscar
ayuda en Dios, y buscar su sabiduría, y buscar que Él nos dé su sabiduría,
que Él nos guarde, que Él nos proteja, que Él nos ayude, y
estar dispuestos que otros nos indiquen cuando estamos en error. Que otros nos indiquen que vamos
por mal camino, y que nos corrijan, y que estemos dispuestos a recibir
esa corrección de aquellos que son sabios espiritualmente. Y entonces aquí el salmista,
en Salmo 141, versículo 3 al 5, vemos que pide sabiduría,
y al igual pide que Dios le guarde, que guarde su boca para que hable
sabiduría, ¿no? Por eso dice, Pon guarda mi boca,
oh Jehová, guarda la puerta de mis labios. Y entonces, esa idea
de pon guarda mi boca, es como pon un centinela para que me
la guarde, ¿no? Para que guarde mi boca. Y luego,
el otro término guarda, tiene la idea de proteger con atención. Por eso dice, protege la puerta
de mis labios. ¿Para qué? para que refleje sabiduría
al hablar, para que hable lo que es de acuerdo al temor de
Dios, para que no se desvíe de lo que es bueno, y que sus labios
siempre digan lo que es recto. Porque en Santiago 3, versículo
9, bueno, incluso el capítulo 3, nos dice que la lengua hay
que cuidarla, hay que proteger, hay que tener mucho cuidado porque
la lengua es fácil que se desvíe. Y incluso ahí en Santiago 3,
versículo 9, dice, con ella, hablando de la lengua, bendecimos
al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos
a la semejanza de Dios. Muchas veces, o sea, decimos
algo bueno de Dios, o alabamos a Dios, y en la siguiente frase
criticamos a alguien. Y estamos reflejando que realmente no estamos dejando
nuestra lengua al control de Dios. Y eso es lo que el salmista
pide. Pon guarda mi boca, oh Jehová.
Guarda la puerta de mis labios. Y está pidiendo esa sabiduría
para poder mantenerse fiel. Desea mantenerse fiel, dedicado,
obediente, perfecto. Quiere agradar a Dios. Y en el
Salmo 39, versículo 1, vemos este... Este mismo espíritu de mantener
su lengua firme para con Dios, y en Salmo 39, versículo 1, dice,
Atenderé a mis caminos para no pecar con mi lengua. Guardaré
mi boca con freno en tanto que el impío esté delante de mí.
Ahí está. ¿Qué es lo que está haciendo? Está atendiendo a sus caminos,
porque quiere andar rectamente, para no pecar con su lengua. y va a guardar su lengua con
freno para que no pegue contra Dios. En Salmo 140, versículo 3, nos
dice que los impíos dañan con su boca. Salmo 140, versículo
3, dice, aguzaron, que es la idea de afilar, aguzaron su lengua
como la serpiente. Veneno de aspiz hay debajo de
sus labios. Reflejando que el impío daña
con su boca. Y por ello el salmista, aquí
en Salmo 141, quiere que Dios guarde su boca porque necesita
ayuda de Dios. No puede solo. Necesita que Dios
le fortalezca para que guarde su lengua. Pero no solamente
su lengua, sino también en el versículo 4 dice su corazón.
Dice, no dejes que se incline mi corazón a cosa mala, a hacer
obras impías con los que hacen iniquidad y no coma yo de sus
deleites. Ahora, en Proverbios 4, versículo
23, nos dice, sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón,
porque de él mana la vida. Sus Proverbios 4.23 Mostrando
la importancia de proteger, de custodiar con atención nuestro
corazón. Porque no nos queremos desviar
de Dios. Y por ello es tan importante guardar el corazón. Porque el
corazón refleja qué clase de persona eres. Y el salmista en
Salmo 119 refleja el deseo de guardar su
corazón. Ahí en versículo 10, Salmo 119,
versículo 10. Con todo mi corazón te he buscado,
no me dejes desviarme de tus mandamientos. Con todo su ser,
con todo lo que es, con todo su corazón busca a Dios. en versículo 37, perdón, 36. Salmo 119, versículo 36. Inclina mi corazón a tus testimonios
y no a la avaricia. Entonces, quiere proteger su
corazón, ¿cómo? Con la Escritura. Y no se quiere apartar, no se
quiere apartar de la ley de Dios. No quiere ir tras la avaricia,
tras la codicia. En versículo 133, Salmo 119,
versículo 133. Dice, ordena mis pasos con tu
palabra y ninguna iniquidad se enseñaré de mí. No quiere que
el pecado le controle. No quiere que... que no quiere
desviarse de la palabra de Dios, sino quiere que Dios le controle. No quiere apartarse del camino
de justicia, sino que quiere obedecer a Dios, porque eso es
su prioridad. Y conoce lo perverso que es su
corazón, y por eso pide ayuda de Dios. Necesita la ayuda de
Dios para mantenerse firme. Porque sin la ayuda de Dios,
caerá en pecado. Y no quiere buscar el pecado. No quiere tener apetito por el
pecado. Por eso, aquí en Salmo 141, versículo
4, dice, no dejes que se incline mi corazón a cosa mala. A hacer
obras impías con los que hacen iniquidad. Y no coma yo de sus
deleites. Es la idea de disfrutar de lo
que ellos disfrutan. Y esos deleites realmente reflejan
algo bueno, pero que han tomado a la fuerza, o con impiedad.
Y por ello, aquello que es bueno, realmente ya no es bueno, porque
lo han hecho con maldad. Y por eso el islamista no quiere
acercarse a ello, a esas obras impías. No quiere inclinar su
corazón a cosa mala, aunque sea deleitoso. No quiere. porque
sabe que es maldad. Y entonces llega aquí al versículo
5, donde refleja este deseo de andar rectamente, conforme a
la sabiduría de Dios, conforme al temor de Dios, y está dispuesto
a que el justo le castigue. Y ese término, castigue, literalmente
es la idea de golpear. Y es que está dispuesto que le
reprendan, que le golpeen, para mantenerse firme. Está dispuesto
a recibir ese castigo. Incluso dice, será un favor. Es interesante porque ese término
favor es el término gesed, que tiene la idea de amor leal, de
fidelidad, de lealtad. Y entonces ese castigo del justo
refleja lealtad. Refleja que le ama. Refleja que
le quiere ayudar. No está ahí para dañarle. Y usa
un Proverbios 27, versículo 6. Dice, Fieles son las heridas
del que ama, pero importunos los besos del que aborrece. Será
Proverbios 27, versículo 6. Fieles son las heridas del que
ama. No, porque el que ama, cuando
castiga, cuando golpea, cuando reprende, lo hace para bien.
Lo hace para ayudar. También en Proverbios 17, versículo
10, Proverbios 17, versículo 10, dice, La reprensión aprovecha
al entendido, más que cien azotes al necio. Entonces, cuando alguien
es sabio, cuando alguien teme a Dios, cuando le castigan, cuando
le reprenden, pues aprende. y le aprovecha. Y entonces, eso
es lo que quiere el salmista, aquí en Salmo 141, versículo
5. Quiere que le castiguen, si es necesario, porque va a ser
un favor. Quiere que le reprendan, porque
será un excelente bálsamo. Y entonces, es esa idea de ese
aceite que le va a sanar, que le va a ayudar. Ese aceite de
sanidad. Y entonces dice aún al final del versículo 5, Pero
mi oración será continuamente contra las maldades de aquellos. Porque desea andar rectamente
y ora para que la maldad sea destruida. Para que aquellos
que están haciendo la maldad, que sean juzgados justamente,
pero que se arrepientan de su pecado y de su maldad para que
vuelvan a Dios. Y lo que refleja al desear esa
corrección, refleja mucha humildad, mucha sinceridad, mucha madurez.
Muestra deseo de obediencia, deseo de mantenerse firme, de
hacer lo que es recto, de andar conforme a la ley de Dios, deseo
de agradar a Dios. Y en su dedicación a Dios, odia
la maldad. Entonces debes de confiar en
Dios en tus pruebas más difíciles, pidiendo ayuda de Dios, pidiendo
sabiduría de Dios, pero también pidiendo defensa. Lo vemos en
el versículo 6 al versículo 7, porque ahora dice, serán despeñados
sus jueces, y oirán mis palabras que son verdaderas, como quien
hiende y rompe la tierra, son esparcidos nuestros huesos a
la boca del Seol. Entonces está pidiendo defensa
de aquellos líderes malvados, de aquellos jueces que juzgan
injustamente. Y quieren que sean despeñados. Y esa idea de despeñados es literalmente
tirados por un barranco. O sea, tirados contra las peñas.
Es que quieren ser vindicados. Quieren que aquellos que son
malos, que rechazan a Dios, sean castigados. Y entonces, cuando
ellos reciban su justicia, pues, los demás van a escuchar las
palabras del salmista, y se van a dar cuenta de que las palabras
del salmista son justas. Y por ello, las van a escuchar,
las van a oír, porque son verdaderas, son placenteras. Ese término
verdaderas tiene la idea de agradables, de placenteras. Y lo que el samista
está haciendo está enfatizando su justicia en contraste con
esos jueces malvados que van a caer, van a ser destruidos. Porque el justo es el que se
mantiene firme. Los malos van a caer, van a recibir su daño
cuando el justo va a salir adelante sin daño. Porque Dios es el juez
justo. Y Él lo conoce todo. Nada se
escapa de su observación. Él hace lo que es justo. No se
equivoca. No puede ser sobernado. Dios
juzga con justicia. Y entonces aquí, llegamos aquí
al versículo 7. Y en el versículo 7 dice, como
quien yende y rompe la tierra. Ese término yende tiene la idea
de arar. Entonces, como que alguien que
está arando y rompiendo la tierra, dice, son esparcidos nuestros
huesos a la boca del Seol. Ahora, aquí hay una división
de interpretación. Algunos comentaristas piensan
que está hablando el salmista cuando dice, son esparcidos nuestros
huesos a la boca del Seol. lo cual es una posibilidad. Hay
otros que piensan que ahora están hablando los malos. Y si están
hablando los malos, al decir que son esparcidos nuestros huesos
a la boca del Seol, simplemente significa que los malos van a
morir sin sepulcro. O sea, como que van a arar, van
a romper la tierra y van a ser esparcidos sus huesos sobre la
tierra y no van a tener ningún sepulcro, lo cual no van a tener
ninguna clase de honor. Pero si realmente se refiere
al pueblo de Dios, Simplemente está expresando esa necesidad
ferviente de que Dios actúe porque están sufriendo. Y es similar
al Salmo 79, versículo 1 al 3. Salmo 79. Versículo 1 al 3, donde dice,
Oh Dios, vinieron las naciones a tu heredad, han profanado tu
santo templo, redujeron a Jerusalén a escombros, dieron los cuerpos
de tus siervos por comer a las aves de los cielos, la carne
de tus santos a las bestias de la tierra, derramaron su sangre
como agua en los alrededores de Jerusalén, y no hubo quien
los enterrase. Y entonces, si aquí el Salmo
141, versículo 7, se refiere al pueblo de Dios, sería algo
similar aquí al Salmo 79, del 1 al 3, donde refleja una devastación
total del enemigo, y cómo el enemigo ha dañado al pueblo de
Dios, y están sufriendo a frente, incluso, dicen que han muerto
y no hay quien los enterrase. Pero lo que está pidiendo el
salmista aquí en el Salmo 141 es esa defensa de Dios, que Dios
ayude, que Dios acude, acuda para librar. Entonces vemos que
debes de confiar en Dios en tus pruebas más difíciles pidiendo
ayuda, pidiendo sabiduría, pidiendo defensa y por último pidiendo
libertad. Porque termina el Salmo 141 del
versículo 8 al versículo 10 pidiendo libertad. Ahí en versículo 8
dice, por tanto a ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos, reflejando
esa esperanza, reflejando que espera con dedicación en Dios,
el cual es el único que puede ayudar. Por eso dice, oh Jehová
Señor, miran mis ojos, a ti miran mis ojos, en ti he confiado,
no desampares mi alma. Guárdame de los lazos que me
han tendido, y de las trampas de los que hacen iniquidad. Caigan
los impíos a una en sus redes, mientras yo pasaré adelante. Entonces, está pidiendo libertad. Está mostrando mucha confianza
en Dios, pidiendo libertad, aun cuando los enemigos están poniendo
trampas a su alrededor. Y los enemigos están acechando
por las esquinas. Y el Salmista, ya lo saben, ¿quién
puede confiar en cuanto a las personas que le rodean? Pero
sí puede confiar en Dios. Y por eso, mira fervientemente
a Dios. Por eso dice, por tanto, a ti,
oh Jehová Señor. Miran mis ojos. Mostrando esa
lealtad de que Dios realmente es su maestro, el que le gobierna.
Por eso le llama Adonai. ¿No? Yahweh Adonai. Que es el
que le... Es el que le protege. Es el que
le guía. Es a quien busca ayuda. En quien depende. Por eso, a
ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos. Porque espera Con fidelidad. Confía por completo en Dios.
Depende exclusivamente en Dios. No busca ayuda en nadie más.
Ni en nada más. No intenta salir de su problema
solo. No niega que el impío está alrededor
buscando destruirle. Pero no quiere seguir sus pisadas.
Sino que busca a Dios porque sabe y confía que Dios va a venir
en su ayuda. Pero mientras que llega, mientras
que viene esa ayuda, pide que Dios le guarde de los lazos,
de esas trampas. Porque ese término, lazos, tiene
la idea de las garras de una trampa. Esas garras que se cierran
sobre el animal, o sobre la... Bueno, esas garras que atrapan... Cuando pisas, entonces esas garras
que desgajan y dañan las piernas de los animales, por eso dice,
guárdame los lazos que me han tendido. Ese término, incluso,
ese término lazos, literalmente, traduce dos palabras, garras
y dientes, entonces... Bueno, garras, dientes y trampas,
entonces esa trampa que te atrapa, y esas trampas que han tendido
para atrapar, para dañar, y de las trampas de los que hacen
iniquidad. Es que aquellos malos desean
destruir al justo. Los impíos desprecian al justo.
e incluso le odian, en Proverbios 29, versículo 27, Proverbios
29, 27, dice, Abominación es a los justos el hombre iniquo,
y abominación es al impío el camino, el de caminos rectos. Entonces, abominación es al impío
el de caminos rectos. odian al justo y por eso le quieren
destruir, ponen trampas para dañar, para atrapar, para oprimir. Pero la justicia de Dios demanda
que ellos, esos impíos, caigan en sus propias trampas. Y por
eso hay en versículo 10, el salmista pide que Dios le ayude a no caer
en una trampa, pero que los impíos caigan en sus propias trampas.
Por eso dice, caigan los impíos en una de sus redes. Ese término
caigan tiene la idea de colapsar. O sea, que ellos caigan en sus
redes. Ese término redes tiene la idea
de una red para cazar, ¿no? O para cazar o para pescar. Las
cuales... Los animales les tienen miedo. Les tienen pánico. Porque cuando
cae esa red y te atrapa, el pájaro ya no puede salir volando. El
pájaro ya no se puede mover. Está atrapado y sabe que es en
contra de su vida. Pero esas trampas van a caer,
pero van a caer sobre los empíos. Mientras, ahí dice la última
frase, mientras yo pasaré adelante. Que es la idea que va a pasar
por enfrente de las trampas, pero no va a caer en ellas, porque
Dios es fiel y le va a proteger. En Salmo 9, Salmo 9, versículo... 15 al 16 dice se hundieron las
naciones en el hoyo que hicieron en la red que escondieron fue
tomado su pie jehová se ha hecho conocer en el juicio que ejecutó
en la obra de sus manos fue enlazado el malo entonces hay reflejando
¿Cómo que van a caer en sus propias trampas, aquellos malvados? También
en Salmo 57, versículo 6. Salmo 57, versículo 6. Dice,
Red han armado a mis pasos. Se ha abatido mi alma. Hoyo han
cavado delante de mí. Pero en medio de él han caído
ellos mismos. Entonces, han puesto trampas,
han puesto esos hoyos. Pero aún así, Dios protege a
su hijo, que se mantiene firme y le obedece, y por ello puede
pasar sin daño. Entonces, vemos esta confianza
total en Dios en medio de sus pruebas más difíciles. Ahora,
¿cuál es nuestra respuesta ante nuestras pruebas? ¿Cuál es nuestra
actitud? ante las redes, ante las trampas,
ante esas garras que si nos pillan nos van a destruir, nos van a
romper los huesos. ¿Cuál es nuestra respuesta ante
nuestras dificultades? Porque aquí en el Salmo 141 es
muy claro que nos exhorta a confiar en Dios en nuestras pruebas más
difíciles. pidiendo ayuda, pidiendo sabiduría,
pidiendo defensa y pidiendo libertad. Confía en Dios en tus pruebas
más difíciles. Vamos a terminar en oración.
Confía en Dios en Tus Pruebas más Difíciles
Series Salmos
| Sermon ID | 612161550540 |
| Duration | 43:23 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Psalm 141 |
| Language | Spanish |
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