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Así que esta mañana estamos en
Hebreos capítulo 5. Vamos a estar viendo los primeros
10 versículos. El título es Jesús constituido
sacerdote por Dios. Jesús constituido sacerdote por
Dios. Vamos a entregar este tiempo
al Señor y a que Él nos bendiga, nos ayude en la exposición de
su palabra. Gracias, Señor, por todas tus
bendiciones y lo que vamos a estar viendo esta mañana del sumo sacerdocio
de Jesucristo. Ayúdanos a entender qué tan fundamental
es tu obra a nuestro favor, lo que tú has hecho aquí en la tierra,
lo que tú sigues haciendo ahorita, Señor, como nuestro sumo sacerdote
delante del Padre, intercediendo, abogando. Y te pido, Señor, por
la exposición, que haya claridad en cuanto a eso y también la
comprensión para que entendamos los fundamentos que estamos poniendo,
la importancia de entender lo que tú dices aquí en este pasaje.
Gracias Señor por tu palabra como tu nos vas animando y ayudando
y que tu nos estés bendiciendo
esta mañana en este tiempo. En tu nombre, amén. Entonces estamos en Hebreos capítulo
5 Y bueno, a veces ustedes van a notar que hemos tomado un buen
tiempo los últimos cinco versículos en Hebreos capítulo 4, unos cuatro
sermones. En Hebreos capítulo 5 vamos a
estar viendo todo el capítulo en dos sermones, este domingo
y el próximo. Y en sí, Hebreos 5, especialmente
estos 10 versículos que estamos viendo esta mañana, son un poco
de transición vinculando lo que hemos visto en los últimos sermones
con lo que viene después. Y casi todo lo que vamos a estar
viendo esta mañana se va a desarrollar aún más en los próximos capítulos
de Hebreos y así no vamos a tomar tanto tiempo en ver todos estos
versículos esta mañana o todas las verdades pero si vamos a
Empatizar las cosas que no hemos visto mucho y también, obviamente,
el tema de estos días versículos. Y el tema es comparando el sumo
sacerdocio de Jesucristo con los sumos sacerdotes anteriores. Y el enfoque es la grandeza de
Jesucristo, realmente lo que Él ha hecho y lo que Él sigue
haciendo a nuestro favor. Y a veces también quiero animarles. A veces pensamos, bueno, ¿qué
de práctico hay en estos versículos? Todas las verdades que hemos
estado viendo en los capítulos 3 y 4, había varias amonestaciones
de confiar, de tener fe en Cristo. Y esa fe repercute o siempre
conlleva obediencia. En los versículos de hoy, la
pregunta es, ¿qué de práctico hay en esos versículos? Pero
es interesante que en los próximos versículos, la próxima semana, va a hablar de la inmadurez de
los creyentes por no asimilar las verdades que el autor ha
estado enseñando, incluyendo lo que vamos a estar viendo esta
mañana. Entonces, si no estamos meditando, asimilando, entendiendo
las verdades que vamos desarrollando Vamos a quedar muy inmaduros
en la fe. Y la pregunta para nosotros es
qué tan maduro o que no es cada uno de nosotros, que tan madura
es nuestra congregación, nuestra iglesia. Y la madurez viene por
meditar esas verdades, viene por luego entender cómo de práctico
tengo que aplicar lo que estamos viendo, como los últimos versículos
de Hebreos 4 que dice, por tanto, acerquémonos con confianza al
trono de la gracia. Todo lo que estuvimos viendo
era para ayudarnos a entender la ayuda que tenemos en nuestro
gran sumo sacerdote. Si vamos a dar lectura esta mañana
a Hebreos, vamos a comenzar en Hebreos 4, 14 y vamos a leer
también hasta el final del capítulo 5. Entonces Hebreos 4, 14 en
adelante. Teniendo pues un gran sumo sacerdote
que trascendió los cielos, Jesús, el hijo de Dios, retengamos nuestra
fe. porque no tenemos un sumo sacerdote
que no puede compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno
que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza
al trono de la gracia para que recibamos misericordia y hallemos
gracia para la ayuda oportuna. Porque todo sumo sacerdote tomado
de entre los hombres es constituido a favor de los hombres, en las
cosas que a Dios se refieren, para presentar ofrendas y sacrificios
por los pecados. puede obrar con benignidad para
con los ignorantes y extraviados, puesto que él mismo está sujeto
a flaquezas. Por esa causa está obligado a
ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí mismo como por el
pueblo. Nadie toma este honor para sí
mismo. sino que lo recibe cuando es
llamado por Dios, así como lo fue Aarón. De la misma manera,
Cristo no se glorificó a él mismo para hacerse sumo sacerdote,
sino que lo glorificó el que le dijo, hijo mío eres tú, yo
te he engendrado hoy. Como también dice en otro pasaje,
tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Cristo, en los días de su carne,
habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al
que lo podía librar de la muerte, fue huido a causa de su temor
reverente. Aunque era hijo, aprendió obediencia
por lo que padeció, y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser
fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen. siendo
constituido por Dios como su sumo sacerdote según el orden
de Melquisedec. Acerca de esto tenemos mucho
que decir. Y es difícil de explicar, puesto
que ustedes se han hecho tardos para oír, pues aunque ya deberían
ser maestros, otra vez tienen necesidad de que alguien les
enseñe los principios alimentares de los oráculos de Dios. Y han llegado a tener necesidad
de leche. y no de alimento sólido, porque
todo el que toma sólo leche no está acostumbrado a la palabra
de justicia, porque es niño. Pero el alimento sólido es para
los adultos, es decir, los que han alcanzado madurez, los cuales
por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el
bien y el mal. Así dice la palabra de Dios.
La verdad principal es, Jesús logró la perfecta madurez y fue
constituido sumo sacerdote por Dios. Por eso, Él llegó a ser
la fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen. Podemos recordar varias verdades
de lo que ya hemos visto en esta carta sobre quién es el Hijo
y su superioridad sobre todo lo que existe. Él es superior
a toda su creación porque Él es el creador y sustentador. Él es superior a los ángeles.
y los ángeles le deben adoración y servicio por quien él es. Él
es superior a todos los hombres porque llegó a ser hombre perfectamente
maduro por haber pasado toda clase de dificultad y sufrimiento,
tentación sin pecar. Él es superior a todos los sacrificios
del Antiguo Testamento, todos los anteriores, porque Él ofreció
el perfecto sacrificio. Y Él es superior a todos los
sacerdotes y los sumos sacerdotes anteriores por su perfección
y su sumo sacerdocio eterno. Y eso es lo que estaremos meditando
esta mañana, su sumo sacerdocio. Y vamos a ir comparando lo que
él es y lo que él ha logrado y lo que él está haciendo con
los sumos sacerdotes anteriores. Así que comenzando, vamos a estar
viendo los tres puntos que ustedes ven ahí en sus notas. Los sumos sacerdotes fueron llamados
por Dios. Luego Jesús fue constituido eterno,
sumo sacerdote por Dios. Y Jesús es la fuente de eterna
salvación a todos los que le obedecen. Los primeros versículos de Hebreos
5 hablan de los sumos sacerdotes anteriores. Dicen Hebreos 5 1
hasta 4, porque todos, perdón, todo sumo sacerdote tomado de
entre los hombres es constituido a favor de los hombres en las
cosas que Dios se refieren para presentar ofrendas y sacrificios
por los pecados. puede obrar con benignidad para
con los ignorantes y extraviados, puesto que él mismo está sujeto
a flaquezas. Por esa causa está obligado a
ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí mismo como por el
pueblo. Nadie toma este honor para sí
mismo, sino que lo recibe cuando es llamado por Dios, así como
lo fue a Aarón. los sacerdotes y los sumos sacerdotes
fueron escogidos por Dios. Dice en versículo uno, todo sumo
sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor
de los hombres. Y la pregunta es, ¿quién es el
que constituye, el que pone a esos sacerdotes en su oficio? Y la respuesta es obvia, es Dios. en sí. Versículo 4 dice exactamente
eso. Nadie toma este honor para sí
mismo, sino que lo recibe cuando es llamado por Dios. Yahweh Dios es quien decidió
quién podría ocupar ese cargo. Y el versículo 4 dice, es lo
que dice. Por ejemplo, En Primera de Crónicas, si quieren
pasar ahí está bien, si no está bien pueden anotar o solo escuchar. Primera de Crónicas, 23. Primera de Crónicas 23, versículo
13. Primera crónicas 23 13 dice Los
hijos de Ambrán fueron Aarón y Moisés y Aarón fue separado
para ser santificado como el más santo. Él y sus hijos para
siempre, para quemar incienso delante de Yahweh, para servirle
y para bendecir en su nombre para siempre. Y aquí dice fue
separado para ser santificado. Y la pregunta es, ¿quién es el
que lo había separado? Y fue Yahweh Dios. Fue un llamado
divino por el cual tanto Aarón como sus hijos ocupaban ese oficio. Y la pregunta podemos hacer es,
¿qué es lo que pasó cuando otros se autonombraban o cuando fueron
llamados por otro ser humano? Porque a veces tenemos historias
cuando algunos decían, bueno, yo debo ocupar ese lugar. Y por ejemplo, en la peregrinación
de los israelitas, Corea y el grupo con él, Ellos querían ocupar eso. Y esa historia está en número
16. No vamos a leer, pero en esa historia, al final, ¿qué
es lo que pasa? Ellos fueron tragados por la
tierra y ellos descendieron vivos a la muerte. porque ellos decidieron
por su propia voluntad o no querían someterse a la voluntad de Yahweh
en cuanto a quien Yahweh había constituido, más bien querían
hacerlo su propia manera. Luego, otra historia en Jeroboam,
se puede leer del rey Jeroboam cuando se dividió el reino en
primera de reyes, 12, Habla de cuando el rey Jeroboam, por temor
de que los que estaban en su reino de Israel, cuando se separaron
de Judá, cuando él temía a que todo el reino, las personas,
iban a ir a Jerusalén para ofrecer los sacrificios y ya iban a ir
tendían, bueno, con la tendencia de volver a tener esa lealtad
a los hijos de David. Y así que él fabricó de cerros
también y instituyó su propio culto y sus propios sacerdotes
ahí. Y otra vez, si uno va leyendo,
Esa historia se lee que no fue del agrado de Dios. Y Dios hizo,
bueno, los castigó también por eso. Entonces, a través del Antiguo
Testamento, vemos que Dios es el que escoge, pero cuando el
hombre decide hacer las cosas de su propia manera, no es al
agrado de Dios. Luego, continuando con esos primeros
versículos en Hebreos 5, habla de cuál fue la función y el carácter
de esos sacerdotes. Dice en versículo 1, otra vez,
Hablando de su función, porque todos somos sacerdote tomado
de entre los hombres, es constituido a favor de los hombres en las
cosas que a Dios se refieren, para presentar ofrendas y sacrificios
por los pecados. Versículo 3, por esta causa está
obligado a ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por sí
mismo como por el pueblo. Entonces, la función de los sumos
sacerdotes y también de todos los sacerdotes, pero en especial
el sumo sacerdote, era obrar a favor de los hombres delante
de Dios. Y el sumo sacerdote en especial,
en el día de la expiación, representaba a los hombres ante Dios, presentando
las ofrendas, sacrificios que Dios mandaba. Y hacía eso para
expiar, para propiciar el pecado del pueblo. Pero él no ofrecía
esos sacrificios sólo por los pecados del pueblo, sino también
por su propio pecado, porque él también era pecador. Él también
violaba la ley de Dios. Los sumos sacerdotes anteriores,
antes de Jesucristo, no eran hombres perfectos, como es Jesucristo. Jesucristo es el único, el único
sumo sacerdote quien no pecó y así él es el que no necesita
ir ofreciendo más sacrificios. Él, tanto por su sacrificio perfecto
como por su sumo sacerdocio eterno, puede continuar en ese oficio. Y eso es una verdad que vamos
a seguir viendo a través de esta carta a los hebreos. los sumos sacerdotes anteriores
o la ineficacia de los tantos, bueno, de sus propias vidas,
pero también de los sacrificios que no podían quitar definitivamente
el pecado. Tenían que hacer esos sacrificios
una y otra vez, una y otra vez. Y dice en Hebreos capítulo 9,
Hebreos capítulo 9, Versículo 7, Hebreos 9, 7, pero en el segundo,
es decir, el lugar santísimo, sólo entra el sumo sacerdote
una vez al año, no sin llevar sangre, la cual ofrece por sí
mismo y por los pecados del pueblo cometidos en ignorancia. queriendo
el Espíritu Santo dar a entender esto, que el camino al lugar
santísimo aún no había sido revelado, en tanto que el primer tabernáculo
permaneciera en pie. Y luego versículo 11, pero cuando
Cristo apareció como sumo sacerdote de los bienes futuros a través
de un mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho con manos, es decir,
no de esta creación, entró al lugar santísimo una vez para
siempre, no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros,
sino por medio de su propia sangre, obteniendo redención eterna. Y ahí vemos el contraste entre
los sumos sacerdotes anteriores y su obra, que nunca terminaba,
y la obra completa, terminada de Jesucristo. Entonces, eso fue la función
de los sumos sacerdotes, era ofrecer esos sacrificios, abogar
a favor del pueblo, delante de Dios. Pero, ¿cómo fue el carácter o cómo
tenían que actuar los sacerdotes, esos sumos sacerdotes? En el
versículo 2, volviendo a Hebreos 5, Hebreos 5 2, puede obrar con
benignidad para con los ignorantes y extraviados, puesto que él
mismo está sujeto a flaquezas. Y el sumo sacerdote por tener
esas fallas, esos pecados, Todo lo que él tenía en su propia
vida, eso le ayudaba a tratar bondadosamente a la gente. Dice
el comentarista Kistemaker, el sumo sacerdote debe tratar bondadosamente
a la gente, pero no debe pasar por alto ni excusar el pecado,
ni tampoco colocarse a sí mismo por encima del pueblo. Él mismo,
¿por qué? Por su propio pecado y debilidad. Y es interesante que ahí está
hablando de que él también tenía que ofrecer esos sacrificios
por sí mismo. por entender la lucha contra
el pecado, por entender qué tan fuerte, bueno las tentaciones
el sumo sacerdote podía obrar con benignidad o compasión para
con los ignorantes y extraviados. Entonces eso fue su función y
él en sí no minimizaba la seriedad del pecado. No minimizaba la
seriedad del pecado porque él fue el representante delante
de Dios quien ofrecía esos sacrificios. Entonces cada vez que ofrecía
ese sacrificio fue un recordatorio de qué tan serio es el pecado. Así que por un lado sí tenía
esa bondad pero también él entendía la seriedad del pecado. Quiero hacer una pregunta para
ir pasando al segundo punto del bosquejo esta mañana. Necesitamos
sacerdotes humanos aquí en la tierra con nosotros hoy en día. ¿Cómo tiene la iglesia católica
romana? ¿Necesitamos esa clase de sacerdotes
hoy día? La respuesta es no. Y toda la
Carta de Hebreos va mostrando que ya tenemos un sumo sacerdote
en Jesucristo. Él es el que nos representa delante
de Dios. No necesitamos esos sacerdotes
humanos. No necesitamos como la iglesia
católica también tiene a los santos, a la virgen y cualquier
otra persona humana como para representarnos o como para abogar
delante de Dios a nuestro favor. Porque tenemos este sumo sacerdote
perfecto quien está delante de Dios. Pasamos al segundo punto. Jesús fue constituido eterno
sumo sacerdote por Dios y así que con el sumo sacerdocio de
Jesucristo Ya no necesitamos los sumos sacerdotes que tenían
los judíos en el Antiguo Testamento. Y yo creo que, por ejemplo, si
queremos hablar de lo práctico de cómo son estas verdades, sabemos
por la práctica que no necesitamos ya, como tiene la Iglesia Católica,
esos intercesores, esos sacerdotes humanos, porque tenemos Jesucristo. Y podemos, como hemos leído también
en Hebreos 4, por tener este gran sumo sacerdote que ha trascendido
los cielos, nosotros podemos acercar al trono de la gracia
para recibir todo lo que necesitamos directamente de él. Hebreos capítulo 5, versículos
5 y 6 y luego 10. Hablan de que Jesucristo fue
constituido por Dios mismo en su puesto, su oficio del sumo,
como sumo sacerdote. Versículo 5, Hebreo 5, 5. De la misma manera, Cristo no
se glorificó a él mismo para hacerse sumo sacerdote, sino
que lo glorificó el que le dijo, hijo mío eres tú, yo te he engendrado
hoy. Como también dice en otro pasaje,
tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. siendo constituido, y versículo
10, perdón, pasando versículo 10, siendo constituido por Dios
como sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. Y esos versículos nos indican
cómo fue ordenado, constituido Jesucristo, el sumo sacerdocio
de Jesucristo. Y en versículo 5 tenemos una
cita de Salmo capítulo 2. Y no, hijo mío, eres tú. Yo te he engendrado hoy. Y eso es un un salmo que habla
de la coronación de la obra de Cristo, de su reinado y la coronación
de él, sobre todo. Luego en versículo 6 tenemos
otra cita que dice en Hebreo 5 6, tú eres sacerdote
para siempre según el orden de Melquisedec. Y estas dos citas
hablan de dos funciones que vamos a también seguir viendo a través
de esta carta en hebreos. El reinado, que él es rey y que
también es sacerdote, pero que Dios lo ha constituido en esos
dos oficios rules sobre nosotros. El comentarista Ceballos dice
lo siguiente de esta cita en Hebreos. Estas dos citas en Hebreos
5.5 y 5.6. Ahora Hebreos demuestra que Jesús
tiene los dos requisitos mencionados. y los trata en orden inverso.
Primero, afirma que Cristo fue nombrado sumo sacerdote por Dios. No busca el honor de ser sumo
sacerdote, ni usó su dignidad para satisfacer la ambición o
el orgullo. Más bien, asumió el oficio en
obediencia al llamamiento de su padre. y el autor comprueba
su aseveración con citas de dos salmos mesiánicos. La primera
cita es la misma que aparece en Hebreos 1.5 y proclama que
Dios escogió al Hijo para ser Rey y la cita también recuerda
la superioridad del Hijo a toda la creación. Indica que el hijo,
a la vez que sacerdote, es también rey. Este doble oficio queda
aún más claro en la siguiente cita, Salmo 110, 4. El Salmo
110, como el Salmo 2, es un salmo para la coronación del rey davídico
y también un salmo mesiánico. El autor había aplicado este
Salmo a Cristo en Hebreos 1.13, pero también ahí estaba citando
Salmo 110.1. Él está aplicando al Mesías el
versículo 4 del mismo Salmo. Así que ahí, con estos dos salmos,
está uniendo esas verdades, pero también enfatizando que Dios
mismo es quien había nombrado a Cristo como sumo sacerdote. Y es importante ver que volviendo
a Hebreos 5, versículo 5 usa el título Cristo. en vez de su
nombre Jesús. Y este título dirige a los destinatarios
a la verdad que el sumo sacerdote es el Mesías prometido, el que
vino para rescatar a su pueblo. Tal como Aarón fue constituido
sumo sacerdote, así Cristo recibió un llamado personal y especial
de parte de Dios Padre para llegar a ser sumo sacerdote. Él no se autoconfirió ese título
sobre sí mismo, sino que el Padre mismo es quien lo había llamado
y separado para sí mismo. El versículo 5, Hebreos 5, 5
también dice que Cristo no se glorificó a sí mismo. Y cuando
hablamos de glorificar, estamos hablando de dar un puesto elevado,
de ponerlo en alto sobre otras personas. Dice que Dios mismo
es quien lo glorificó. Dios mismo dio ese puesto, ese
rol, ese oficio a Cristo, ese rol y puesto de poder e influencia. Y cuando dice en Hebreos 5,5, Hijo
mío eres tú, yo te he engendrado hoy, como dije, es una cita de
Salmo 2. Y no debemos confundir la palabra
engendrado que normalmente tiene el significado de ser padre,
nacer, originar, producir. Pero también está usando esa
palabra como constituir, como aquí en Hebreos 5.10. Esa cita
se usa varias veces en el Nuevo Testamento para hablar de Jesucristo. Y siempre está refiriendo a una
posición, un rol que Dios mismo le está confiriendo al Hijo por
haber pasado por la vida, logrando así la plena madurez. Y vamos a estar hablando de eso
en un momento. Entonces, cuando Jesucristo terminó
su obra, fue designado por Dios como rey, como sumo sacerdote,
y fue puesto en esa posesión. Hebreo 5.6 también dice, tú eres
sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. Y esa cita, como indica el Salmo
110, Y en Hebreo 7 vamos a estar estudiando mucho más sobre el
sacerdocio de Melquisedec. Pero en resumidas cuentas, es
un sacerdocio que no depende de ascendencia humana, por decir,
por la línea de Aarón. Y también es un sacerdocio a
la perpetuidad, es decir, no tiene fin. Entonces está usando
esa cita para indicar que el sumo sacerdocio de Jesucristo
no va a tener un fin como tenía fin cada sumo sacerdocio, bueno,
cada sumo sacerdote anterior había muerto. Así que su ministerio
fue pasado a su hijo. Pero no es así con Jesucristo. Y en sí, el versículo 10, Hebreo
5 10, resume esas dos citas diciendo, siendo constituido por Dios como
sacerdote, sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. Entonces
esas dos citas de 5 y de 6, versículos 5 y 6 de Salmo 2 y Salmo 110,
Son usados por este autor para comprobar que Jesucristo fue
constituido por Dios como su sumo sacerdote. Así que eso es
lo que está diciendo el autor. Tenemos ya un sumo sacerdote
que ya por toda la eternidad va a continuar siendo nuestro
sumo sacerdote. Continuando con Hebreos 5, versículos
7 hasta 9. Cristo, dice en versículos 7,
en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas
con gran clamor y lágrimas, al que lo podía librar de la muerte,
fue oído a causa de su temor reverente. En los días de su
carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y
lágrimas al que lo podía librar de la muerte, fue huido a causa
de su temor reverente. Y aquí dice los días de su carne. Esos días de su carne hacen referencia
a su vida terrenal cuando compartía la vida aquí en la tierra con
los otros seres humanos. Y ya hemos contemplado como Jesucristo
participaba en toda clase de sufrimiento, tentación, experiencia,
debilidad humana. Y eso es lo que está diciendo
en los días de su carne. Pero también ya va llevándonos
a un lugar, a un momento más específico que
le pasó. Sigue el versículo. Habiendo
ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas, habiendo
ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas. Y
la pregunta es si esta frase hace referencia a las ocasiones
regulares en las cuales Jesús se apartaba para orar o si hace
referencia a un momento específico en su vida. Y yo creo que esta
frase, aquí, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran
clamor y lágrimas, está refiriéndose a un momento
específico en su vida. Si pueden pasar a Mateo capítulo
26. Mateo capítulo 26, versículo 37. Mateo 26, 37 en adelante, y tomando
con él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse
y a angustiarse. Entonces les dijo, mi alma está
muy afligida hasta el punto de la muerte, quédense aquí y buhelen
junto a mí. Y adelantándose un poco, cayó
sobre su rostro, orando y diciendo, Padre mío, si es posible, que
pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como
tú quieras. Entonces vino Jesús a los discípulos
y los halló durmiendo, y dijo a Pedro, ¿con qué no pudieron
velar una hora junto a mí? velan y oran para que no entran
en tentación. El espíritu está dispuesto, pero
la carne es débil. Apartándose de nuevo, oró por
segunda vez, diciendo, Padre mío, si esta copa no puede pasar
sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Entonces aquí tenemos
esa historia dice en versículo 38 o 37 y tomando
con el Pedro y los dos hijos de Zebedeo comenzó a entristecerse
y a angustiarse y luego dice mi alma está muy afligida hasta
el punto de la muerte Y eso es lo que está haciendo referencia. Si pasamos a Lucas capítulo 22,
Lucas capítulo 22, versículo 41, Lucas 22, 41, Dice, y se apartó de ellos como
un tiro de piedra y poniéndose de rodillas oraba, diciendo,
Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa, pero no se haga
mi voluntad sino la tuya. Entonces se apareció un ángel
del cielo que lo fortalecía, y estando en agonía, oraba con
mucho fervor, y su sudor se volvió como gruesas gotas de sangre
que caían sobre la tierra. En ese momento, debemos entender,
como dice ahí, y estando en agonía, versículo 44, oraba con mucho
fervor. Jesucristo pasó por mucha agonía
y hasta agonía emocional, física y espiritual, porque él entendía
lo que estaba a punto de hacer. Voy a citar el comentarista Kistemaker
que dice, podríamos preguntar por qué Jesús oró para ser librado
de la muerte cuando sabía que había sido enviado a dar su vida
como rescate por todos los hombres. Jesús mismo, como segunda persona
de la Trinidad, había estado de acuerdo con el decreto de
redimir a la humanidad. por medio del envío del Hijo
de Dios a la tierra, de sí mismo. Su oración, por consiguiente,
no surgió de la ignorancia desde un punto de vista. Jesús sabía
que el Padre le había encargado redimir al mundo. por medio de la muerte y sacrificio
del Hijo. Desde otro punto de vista, Jesús
anticipó el horror de tener que sufrir las agonías indescriptibles
de verse abandonado por Dios y de experimentar la muerte eterna,
es decir, el castigo de Dios que nosotros merecemos. Continúa el Keystone Maker diciendo,
Jesús se sometió plenamente a la voluntad del Padre, que requería
que él entrase en la muerte para quitar la maldición, cumpliese
la sentencia pronunciada contra él y redimiese a su pueblo, a
causa de la obra expiatoria de Cristo y de la victoria sobre
la muerte y sobre la tumba. Nosotros nunca conoceremos el
peso del pecado, la severidad de la maldición, la pena del
juicio, ni el significado de la muerte eterna y del infierno. Hemos sido perdonados y liberados
a causa de Jesús. Él entendía lo que ya estaba
a punto de pasar. Hebreos 5 7 en los días de su
carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y
lágrimas. Y ese gran clamor y lágrimas,
como hemos visto en Mateo 26, mi alma está muy afligida, estando
en agonía como dice en Lucas 22. Él entendía que ya el sufrimiento, que ya
estaba a punto de sufrir. Y es un sufrimiento, es una agonía
que ninguno de nosotros va a pasar. Ninguno de nosotros va a pasar
tal agonía como ha pasado Jesucristo. Muchas veces voy a hacerles,
voy a recordarles En Hebreos capítulo 4, versículos 14 a 16,
15 dice, No tenemos un sumo sacerdote que no puede compadecerse de
nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como
nosotros, pero sin pecado. Muchas veces pensamos, bueno,
fue el Hijo de Dios. No pasó por las duras pruebas
que yo estoy pasando. Pero yo les aseguro que ninguno
de nosotros ha pasado la agonía, el sufrimiento que Jesús pasó
en ese momento. De saber lo que Él ya estaba
a punto de hacer, de cargar con el castigo que nosotros merecemos. Nosotros nunca vamos a entender
la agonía, el sufrimiento, tal sufrimiento, la tentación que
iba a experimentar o que iba experimentando en ese momento,
la tentación de abandonar el plan de Dios. Y quiero, vamos a continuar el
mensaje el próximo domingo porque hay mucho más que necesitamos
estar viendo en este pasaje. Pero quiero terminar solo meditando
en esto, la agonía que Jesucristo pasó por nosotros. Él realmente
Es nuestro sumo sacerdote compasivo. Él realmente sabe las tentaciones. Ha experimentado las tentaciones. Ha experimentado la debilidad. Y dice, si puedo hacerles recordar,
en Lucas 22, 41 ó 44, y estando en agonía, oraba
con mucho fervor, y su sudor se volvió como gruesas gotas
de sangre que caían sobre la tierra. Y eso pasó por la agonía
emocional que estaba pasando en ese momento. Y otra vez, nosotros
no entendemos cuánto sufrimiento pasó Jesús, no sólo en la cruz
misma, sino también antes de cuando fue tentado en ese momento,
cuando fue puesto a prueba en ese momento. Y el próximo domingo
vamos a continuar con este pasaje en Hebreos 5, 1 a 10, y vamos
a estar viendo realmente que él llegó a ser perfecto, no en
un sentido de imperfección, sino de maduro. Y vamos a ir meditando
en eso. Pero quiero dejarles con ese
pensamiento esta mañana de ir meditando en el sumo sacerdocio
de Jesucristo y cuánto él sufrió a favor de nosotros, no solo
en la cruz, sino también antes de pasar por la cruz en el huerto
de Getsemaní. Si hay uno que está escuchando
este mensaje esta mañana, deseo que tú entiendas que Jesucristo
en este momento no es tu sumo sacerdote. No tienes representante
delante de Dios. No has sido cubierto por el perfecto
o perdonado por el perfecto sacrificio de Jesucristo. Y tú vas a tener
que dar cuenta delante de Dios por ti mismo. Y vas a estar expuesto
a la ira eterna de Dios. La ira la maldición, el castigo
que Cristo tomó por todos los que confiamos en Él. Y así que
te animo, te insto que hoy día sea el día para arrepentirte
de tus pecados, volver de ti mismo y confiar solo en Jesucristo. Para los que somos creyentes,
Quiero recordarles que el contexto va de estos versículos a unos
versículos que hablan de la inmadurez de esos creyentes, los destinatarios
de esos creyentes. Así que nosotros debemos entender
nuestra inmadurez también, nuestra inmadurez diario. Y esa inmadurez, una manera que Dios nos ha dado
para ir madurando es exactamente por meditar en quién es nuestro
gran sumo sacerdote, por meditar en todo lo que él ha hecho por
nosotros, por meditar en la ayuda que tenemos en el momento que
lo necesitemos. y así que quiero animarles a
ir pensando, meditando en todo lo que Jesucristo ha hecho por
nosotros como nuestro sumo sacerdote. Vamos a terminar leyendo esta
mañana otra vez los versículos 14 a 16 de Hebreos 4 y luego vamos a
leer unos versículos de capítulo 5. Teniendo, pues, un gran sumo
sacerdote que trascendió los cielos, Jesús, el Hijo de Dios,
retengamos nuestra fe, porque no tenemos un sumo sacerdote
que no puede compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno
que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza
al trono de la gracia para que recibamos misericordia. y hallemos
gracia para la ayuda oportuna. Hebreo 5, versículo 5 en adelante. De la misma manera, Cristo no
se glorificó a él mismo para hacerse sumo sacerdote, sino
que lo glorificó él que le dijo, hijo mío, eres tú, yo te he engendrado
hoy. Como también dice en otro pasaje,
tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. Cristo, en los días de su carne,
habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al
que lo podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor
reverente. Aunque era hijo, aprendió obediencia
por lo que padeció, y habiendo sido hecho perfecto vino a ser
fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo
constituido por Dios como sumo sacerdote, según el orden de
Melquisedec. Vamos a orar, hermanos. Gracias, Señor, por tu palabra.
Realmente, gracias por este pasaje. Y aunque sí hemos quedado solo
a la mitad, ayúdanos, Señora, a ir meditando en tu gran obra
que tú has hecho a nuestro favor. No solo en la cruz, ese momento del cual está nuestro
enfoque en la mayoría del tiempo, sino también la agonía, la tentación,
la dificultad que pasó a través de toda su vida, especialmente
en el huerto de Getsemaní, Señor. Te pido, Señor, que tú nos ayudes
a entender que jamás vamos a pasar por tal prueba, que realmente
Jesucristo sabe y ha experimentado toda clase o aún mucho más de
nosotros en cuanto al sufrimiento, en cuanto a la tentación, en
cuanto a experimentar qué es la debilidad humana, Señor, pero
sin ceder al pecado. Y por eso tenemos la confianza
de que podamos acercarnos al trono de la gracia. para recibir
la ayuda que necesitamos. Y así te pido por eso, esta mañana,
que cada hermano en las diferentes situaciones, algunos están en
dificultades personales, con familia, relaciones, dificultades,
por su propio carácter, Señor, por la inmadurez que está dentro
de nosotros. por dificultad económica, por
muchas otras dificultades, Señor. Te pido que Tú nos ayudes a meditar
en estas verdades para que entendamos que Tú eres nuestra ayuda, nuestro
socorro en el momento que necesitamos, porque Tú has pasado por las
mismas tentaciones y pruebas y aún mucho más que nosotros. Gracias, Señor, otra vez por
esta mañana, que podamos ir animados y también desafiados, Señor,
a seguir madurando en ti. En tu nombre santo, tu nombre
glorioso, tu nombre exaltado. Amén.
Jesús, constituido sacerdote por Dios #1
Series Hebreos
VERDAD PRINCIPAL: Jesús logró la perfecta madurez y fue constituido Sumo Sacerdote por Dios. Por eso, Él llegó a ser la fuente de eterna salvación para todos los que Le obedecen.
Escrituras tomadas de la Nueva Biblia de las Américas Copyright 2005 por The Lockman Foundation; usadas con permiso; todos los derechos reservados. www.NuevaBiblia.com
| Sermon ID | 611232313274559 |
| Duration | 54:49 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 5:1-10 |
| Language | Spanish |
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