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considerando los tiempos de prueba
del Señor en el contexto de nuestra vida matrimonial. Comenzamos
a ver este último tema el domingo pasado y vimos que Dios tiene
una perspectiva respecto a nuestra vida cristiana, a nuestra vida
cristiana en todas sus facetas. O sea, cuando digo que Dios tiene
una perspectiva es que así es que Dios ve y ha diseñado para
nosotros sus hijos nuestra vida cuando venimos a él, cuando él
nos llama. Y esa perspectiva la vimos basada
en un texto de las escrituras. Ustedes dijeron muchos hasta
que llegamos al que tenemos aquí. ¿Quién recuerda ese texto que
nos muestra la perspectiva de Dios respecto a las pruebas? Los tiempos de prueba del Señor.
Nadie lo recuerda. ¿Juana? No. Ustedes mencionaron varios. Es
el texto que se encuentra en la primera carta de Pedro, capítulo
1, perdón capítulo doce versículo veintiuno allí dice pues para
esto fuisteis llamados porque también Cristo padeció por nosotros
dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas esa es la perspectiva
de Dios para nuestra vida cristiana en o sea cuando somos cristianos
solteros cuando somos cristianos casados cuando somos cristianos
empleados desempleados, como cristianos ciudadanos de una
nación, como cristianos vecinos, como cristianos hombres, como
cristianos mujeres, como cristianos niños, como cristianos jóvenes,
en cualquiera de esas facetas de nuestra vida que nos encontremos,
fuimos llamados a padecer. Esa es la perspectiva de Dios.
Entonces, nos está diciendo claramente que nuestro matrimonio como cristianos,
ya sea que seamos cristianos en un matrimonio que no lo sea,
o sea, un cónyuge cristiano y un cónyuge que no lo es, o en nuestro
matrimonio cristiano donde ambos cónyuges son cristianos, como
mis amados hermanos aquí presentes, van a padecer. Vamos o vamos
a padecer. Pues para esto fuiste llamados.
Cristo también padeció y nos dejó un ejemplo para que sigamos
sus pisadas. Y Cristo padeció, muy interesante, podemos decirlo
así alegóricamente, también padeció de su pueblo. O sea, como si
dijéramos dentro del matrimonio, el matrimonio de Cristo con su
pueblo, Israel, con los judíos. dice la misma biblia dice no
yo para que no digan que yo me estoy inventando cosas la misma
biblia dice que a lo suyo vino y los suyos no le recibieron
lo crucificaron los suyos como es suyo su cónyuge como es suya
su esposa como es suyo su esposo y el suyo le hace ok ya volvió el suyo le hace
padecer los nuestros nos hacen padecer pero hermanos el punto
es tranquilos para esto fuiste llamado si usted se acelera y
se desespera cuando usted padece usted está ignorando las escrituras
entonces ahí sí complementa el otro texto que ustedes mencionaron
el domingo pasado recuerdo manuel no sorprendáis como si algo extraño
les estuviera aconteciendo cuando ustedes son afligidos en diversas
pruebas. No se sorprendan que eso es lo
normal si usted es cristiano. Eso es lo normal. Y no de fuera,
no es de fuera que usted va a padecer, de adentro. Recuerde siempre
al Señor Jesucristo, fue de adentro, no fue de los romanos que él
padeció. Señor, no fueron los romanos. Pilato lo trató a él
con más condescendencia que los propios judíos. Pilato decía,
yo no encuentro mal en ese hombre. Pero los de él decían, crucifícalo,
crucifícalo, esto, lo otro, es aquello, un reguero de falsos
testimonios. De los de adentro, no de los
de fuera. Hermano, vas a padecer de los
de adentro, hermano, vas a padecer de los de adentro, de tu esposo,
de tu esposa, de tu vieja. Vieja me tal cosa, a lo tú, vas
a padecer. Viejo, tráeme esto, tráelo tú. Pero para eso fuiste llamado. No te pierdas de ahí mi hermano,
para eso fuiste llamado. Si tú has pensado que te fuiste
llamado para que te complazcan en todo, estás equivocado. El
Señor te llamó para eso, para que cuando tú digas tráeme, te
digan tráelo tú. Y más aún, no solo tráelo tú,
no, mejor tráemelo a mí. Tráeme tal cosa viejo. Tráelo tú y tráeme el mío también.
Para eso fuiste llamado. O alguien tiene una posición contraria
a eso. O alguien entiende que no, que
no es así. Puede levantar la mano. Bien, comenzamos a ver el propósito
de las pruebas. Obviamente hay varios textos,
Santiago 1, 2 al 4, tener por sumo gozo cuando halléis en diversas
pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
A la luz de ese texto comenzamos a ver el propósito de las pruebas.
Y lo primero que vimos fue que el texto dice que tengan por
sumo gozo cuando se encuentren en pruebas, no si se encuentran
con pruebas, estableciendo que vamos a estar de manera normal
en pruebas. No es que es una posibilidad
remota, no. Eso está programado, por decirlo
así. Entonces, cuando se encuentren
en esas pruebas, ténganlo por sumo gozo, porque van para allá,
van a pasar por ahí. Si usted va para la ciudad, usted
va a pasar por el Puente Duarte, o sea, y si algún sabión no me quiere
decir no por el puente de Duarte yo puedo pasar por el flotante
o por el mella está bien pero vas a pasar por un puente o vas
a cruzar el río entonces yo puedo con toda propiedad para que ustedes
lo tengan claro cuál es la idea decirle cuando estén cruzando
el puente hagan tal cosa si yo le digo a ustedes Clara
va para allá para la Luperón Y yo le digo, si tú cruzas el
puente, o si tú cruzas un puente, haz esto. ¿Cómo que si cruza? Si yo voy para la luz, Pedro,
yo tengo que cruzar un puente obligado. Por eso yo le debo decir, cuando
estés cruzando un puente, o el puente, el que sea, entonces
tú te paras ahí en el medio del puente, ¿sabes? Y tira una cosa
para allá abajo, para el río. Por eso yo le digo, cuando pases
el puente, porque va a pasar por ahí. El texto dice, cuando
estáis pasando por la prueba, porque van a pasar por ahí, ¿de
camino a dónde? ¿De camino a dónde? Sí, pero ¿de camino a dónde?
Ya terminamos con la alegoría. ¿Eh? Correcto. ¿Y dónde está la salvación?
Sí, pero ya a nivel de lugar. en el cielo, de camino al cielo,
de camino al canal La Celestial. Vamos de camino al canal La Celestial.
Hay varios puentes en ese camino. Esos puentes son pruebas. Vamos a estar pasando por puentes
de pruebas. Entonces, Santiago dice, ¿por
qué conocer la ruta? Cuando estoy pasando por el puente
de la prueba matrimonial, y después por el puente de la prueba económica
y luego por el puente de la prueba de la enfermedad y por este otro puente de esta
otra prueba, ténganlo por su mogoso. Otra cosa que vimos fue
en el pasaje que dice diversas pruebas y que el término diverso
se refiere en el idioma original griego, ese término significa
multicolor. Diversas pruebas. Vienen, decíamos,
en todos los tamaños, colores, olores y sabores. Así como la
gama de colores del arco iris. Así son las pruebas. Pueden ser
de muchas maneras. Y veíamos ahí que en un mundo
donde por esas pruebas los matrimonios se rompen con mucha facilidad,
una pareja que persiste por fe en el Señor y para el Señor,
eso es relevante en medio de la sociedad, en medio de un mundo
donde los matrimonios cada vez más se rompen más rápido y un
Hollywood que entonces lo vive promocionando como si fuera normal,
no es que yo lo quiera, no es que cuando una par de famosos
se casan y se divorcian al mes, no es que yo quieran hacerlo,
pero al eso hacerse público y viral se va viendo como algo normal uno se casa no funciona divorcio
normal tranquilo no pasó nada pero en una sociedad así matrimonios
que permanecen y que perseveran no es una cosa pequeña así que
hermanos debemos de animarnos a nosotros perseverar Mantener un espíritu de gozo
mientras usted o su pareja experimentan pruebas, eso no es algo natural,
sino que eso es una respuesta de fe. Por eso hemos insistido
desde el inicio de este estudio que el matrimonio es una relación
de fe. Como bien es ejecutada el verbo,
en Hebreos capítulo 11, donde allí se ejecuta ese verbo de
la fe. Dice, la fe es tal cosa. Primero
lo define. Muy gramatical, muy bonito el
capítulo 11, porque primero define fe. La fe es tal y tal y tal
cosa. Entonces luego la aplica como verbo. Y dice, por la fe
fulano hizo tal cosa. Por la fe Moisés renunció a ser
llamado hijo de la hija de Faraón. y prefirió ser maltratado con
el pueblo de Dios. O sea, por la fe se hace esto y esto y esto.
El matrimonio es una relación de fe porque por la fe, el cónyuge
tal no se separa de su mujer porque le dijo, porque le dijo
barriga verde. Por la fe, el cónyuge tal no
trata, no maldice a su cónyuge cuando ella o él lo maldijo,
sino que la bendice. Como Cristo no Maldecía cuando
él, cuando él recibía maldición. A eso es que nos referimos con
relación de fe. Usted hace las cosas en su matrimonio
por obediencia a Dios, por confianza en Dios. Confiando en lo que
Dios le manda y hace compromisos de fe a largo plazo. Compromiso
de qué? De amar a mi cónyuge con amor
ágape. Amar a mi esposa con el amor
ágape. que es el amor que no es condicional, que no hace bien
y no ama según lo que el cónyuge me responda, sino que sea como
sea, yo la voy a amar, yo lo voy a amar, como Cristo nos amó
a nosotros incondicionalmente. A eso nos referimos con que el
matrimonio es una relación de fe. Por lo tanto, cuando mantenemos
un espíritu de gozo, cuando vienen las pruebas y no nos sorprendemos
y hacemos lo que dice la palabra, que lo tomamos como sumo gozo,
para hacer eso así tiene que ser por fe. No es que naturalmente
cuando usted está en una prueba, su cuerpo está agradado con eso. Como cuando usted se come un
flan de leche, que lo saborea, que eso le causa una sensación
bioquímica al cuerpo de placer, de bienestar, una cosa que va
al cerebro y una sustancia que se desprenden ahí, dopamina,
que le dice que eso es algo placentero. No pasa así cuando usted está
en una prueba. No hay una hormona que le dice
al cerebro, ay, esto sí es bueno. No. Eso es por fe que se hace. Esa
prueba que biológicamente lo que me causa es estrés. me causa
un pique, ese nudo que se le pone ahí, que usted sabe, cuando
te coge un pique que ya, que ni quiere comer. Eso es lo que
biológicamente me causa la prueba. Pero por fe, yo me gozo. Y no es que me ría, sino que
por dentro sé que esta prueba que me está pasando es parte
del propósito de Dios. Y con gozo me dispongo a hacer
lo que tengo que hacer para que esa prueba no destruya mi relación
con mi cónyuge. De eso que estamos hablando,
mi hermano. Y el texto nos sigue diciendo,
recuerden que estamos en el propósito de las pruebas. El propósito
de las pruebas. Debemos mantener, mantenernos
con gozo mientras estamos en la prueba. Y dice el texto que
Cristo el que se encuentra en Hebreos 12.2 no el que leímos
en Santiago Cristo por el gozo puesto delante de él Hebreos
12.2 sufrió la cruz y eso nos revela algo gigante respecto
a esa actitud que debemos tener frente a la prueba y de conocer
cuál es el propósito de las pruebas Cristo sufrió la cruz hermanos
porque Él sabía que yendo a la cruz, un día usted y yo íbamos
a estar con él en la eternidad. Usted le ha dado mente a eso.
Ya ha leído Hebreos 12.2. Es la Biblia que lo dice, no
yo. Que Cristo, por el gozo puesto delante de él, sufrió la cruz.
Y en Isaías también dice que él vería el fruto de la aflicción
de su alma y quedaría satisfecho. ¿Cuál es el fruto de Cristo haber
sido afligido, de Él haber sufrido todos los vituperios que Él sufrió?
¿Qué era lo que Él buscaba con eso? Salvarte a ti, salvarme a mí,
salvar a cada uno de los que estamos aquí. Obviamente también
otras cosas como obedecer a su Padre. Pero uno de los frutos de eso
era tenernos a nosotros junto con él en la eternidad. Y él
veía eso y ese gozo. De tenernos a nosotros con él,
como bien él le dijo en la carta de en el evangelio de Juan a
los discípulos para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Eso le causa gozo al Señor, o
sea, él quiere que nosotros estemos con él y más aún él mismo dice
y que vean mi gloria. él quiere eso, él se siente bien
con eso, se goza con eso, que nosotros estemos con él y que
veamos su gloria. Él es el único que puede decir eso sin ser vanaglorioso,
ni actancioso, para que vean mi gloria. Ese es el único caso
de alguien que quiere que veamos su gloria y que es algo puro,
sin falla. Entonces él Viendo eso, a todo
lo que Él salvó, estando con Él y viendo su gloria, ese gozo
lo hizo sufrir la cruz, como Él lo hizo, tranquilo, callado. Sufrió la cruz porque sabía que
algún día estaríamos con Él en la eternidad. Él miró más allá
del sufrimiento y vio a los que pasaríamos la eternidad con Él.
Cuando hablamos de pruebas, hermanos, debemos hacer lo mismo. ¿Qué? Mirar más allá del sufrimiento.
Lo que pasa es que ahí la vista se nos queda demasiado corta.
Cuando estamos en la prueba no queremos mirar más allá del sufrimiento.
Lo que queremos es no mirar ahí y al objeto y arremeter contra
el objeto que me está causando la prueba. Que también es un
error porque ya vimos que no es él, no es ella. Es el pecado
que muere en ella y iba a decir el amigo aquel, no,
el enemigo aquel, el enemigo de nuestras almas que se pone
detrás y engaña. Y nos hace pensar que nuestro
cónyuge es el problema. Y nos hace abrirle la boca y
maldecirlo. No necesariamente decirle una
maldición, sino decirle cosas hirientes. Eso que se refiere
que cuando le maldecían, eso implica cualquier acción o palabra
que va en contra del bienestar de alguien. Y el enemigo busca
que nosotros arremetamos contra nuestra pareja. Nosotros debemos de mirar más
allá. Me está causando aflicción mi amada esposa, mi amado esposo. Mira más allá. Primero, recuerda
que eso es normal. No te sorprendas cuando pasas
por diversas pruebas. Ah, pero es que siempre. Si es siempre,
gloria a Dios, como vamos a ver. Porque vamos a ver que hay un
aguijón en la carne. Porque a veces pensamos que las
pruebas son temporales. Muchas veces sí, pero otras veces
no. ¿Usted sabía que hay pruebas que son hasta que usted se muera?
Gloria a Dios que nos dejó ahí claro ese principio. Pablo tenía un aguijón en su
carne. y que hasta le pidió al señor porque podemos hacerlo.
Señor quítame esto y le dijo no, yo te lo quiero dejar ahí
para que en tu debilidad yo fortalecerme. Usted sabía que puede ser que
usted durante su vida entera tenga una prueba. Mi mamá va como con 40 años enferma,
usted lo sabe. y terminará sus vidas, sus días,
así, en esa condición. Otros tienen un hijo con... Hay pruebas que van a ser hasta
que usted se parta de esta tierra. La hermana Dolores, pásenle un
micrófono, por favor. Santiago también indica, dentro
del propósito de las pruebas, que Dios aprobará y aprueba a
la persona que persevera. La prueba de vuestra fe produce
paciencia, pero tenga la paciencia su obra completa. Dice en el capítulo 1 versículo
12, bienaventurado el varón que soporta la tentación, porque
cuando haya resistido la prueba recibirá la corona de vida que
Dios ha prometido para los que le aman. Bienaventurado el varón
que soporta la tentación y esa palabra bienaventurado incluye
la experiencia más intensa de ser aprobado por Dios. O sea,
cuando haya pasado la tentación recibirá la Corona de Vida. Esa
imagen del Señor dándole la Corona de Vida, ¿qué significa? El Señor
aprobándonos. O sea, óyeme, pasaste la prueba,
mijo. ¡Qué bien! Toma. Y el Señor aprobándonos debe ser algo que traiga aliento. a nuestra vida, pero también
esa palabra de aprobado tiene que ver como con el control de
calidad. Cuando una vasija en ese tiempo, una tinaja, tenía
por ejemplo una filtración, ustedes saben que esas cosas se hacen
con fuego, calentando el barro o el material que sea del que
se haga. y entonces se ponía al fuego para que el material
volviera y se ablandara un poco y luego cuando se endureciera,
sellara, si había una grieta, entonces Dios sube la temperatura
a través de las pruebas para que esa grieta que está ahí quede
sellada y entonces cuando ya se sale de la prueba el señor
le pone el sello de aprobada ya esa vacía está aprobada ya
no se vota esa es la idea bienaventurado el varón que soporta
la tentación cuando haya resistido la prueba recibirá la crona de
vida será aprobado por dios así que hermanos ese es el propósito
de la prueba en tu matrimonio que el señor te te apruebe que
selle alguna grieta o crees que no tienes grietas hermano tenemos
muchísimas grietas por favor lo que pasa es que una vez más
lo perdemos de vista y lo que nos enfocamos es en que él me
hace y que ella me hace pero no miramos el por qué me lo hace
o por qué Dios está permitiendo que me lo haga para ponerme en
este fuego de prueba para sellarme una grieta de las muchas que
tengo hermana Dolores sí Yo pienso que camino hacia la celestial,
las pruebas son necesarias porque tenemos que crecer en el fruto
del Santo Espíritu. Una de esas cualidades es la
paciencia. Correctamente, es la primera
que dice el texto. De hecho, interesante es que
el texto produce paciencia, como si esa incluyera muchas otras. Por eso dice, pero que tenga
la paciencia su obra completa. su obra completa, o sea, las
demás gracias que también va a producir esa paciencia o que
pueden florecer mediante la paciencia. Porque para usted, por ejemplo,
dar una blanda respuesta, usted tiene primero que ser paciente
y ya cuando la paciencia está activada, y le impide a usted
devolver la maldición que recibió, entonces ahí usted puede bendecir. Usar la palabra blanda, pero
porque ya usted activó la paciencia. Si usted no hubiera activado
la paciencia, ya no iba a poder usar la otra arma. Por eso la
prueba de vuestra fe produce paciencia. Y la paciencia, entonces,
da lugar a esos otros sellos de aprobación que el Señor pone. Así que, hermanos, no dejemos,
y eso lo vimos en clases pasadas, no dejemos que las pruebas nos
sorprendan. No ignoramos las maquinaciones
de Satanás. No ignoramos el propósito de
las pruebas. Lo estamos viendo. La Escritura lo revela. Entonces,
si no ignoramos el propósito de las pruebas, si no ignoramos
la realidad de las pruebas que Dios las pone, que son los puentes
a través de los cuales vamos a pasar en el camino hacia la
señal celestial, y no ignoramos las maquinaciones de Satanás,
¿Por qué, entonces, dejamos que la prueba nos sorprenda y ante
la prueba arremetemos contra nuestro cónyuge? ¿Por qué, mi
hermano? Porque te estás desenfocando. Entonces, quiera el Espíritu
Santo ayudarnos a reenfocar nuestra vista en estas verdades. Y que
podamos, entonces, en nuestros matrimonios responder apropiadamente. Muchas parejas pasan por las
pruebas y culpan al cónyuge y a veces indirectamente a Dios, porque
está permitiendo que eso ocurra en su vida. No, mi hermano, no
culpes a tu pareja, aunque sea el medio por el cual Dios está
trayendo la prueba a tu vida. Así que hemos visto el propósito
de las pruebas, hermanos, perfeccionarnos, sellar nuestras grietas. Y debemos mantener entonces un
espíritu de gozo en medio de de la prueba. Somos bienaventurados
cuando soportamos la prueba y necesitamos la fe para en medio de la prueba
nosotros no arremeter contra nuestro cónyuge, sino mirar como
Cristo más allá de ese sufrimiento a lo que Dios tiene y quiere
para nosotros. Nuestras espinas personales,
nuestros aguijones, ¿Alguien tiene un aguijón? Y que lo quiera
decir, porque puede que lo tengan y que no lo quiera decir. No
es que diga cuál es, pero... ¿Alguien tiene un aguijón o una
prueba que considere un aguijón? Ah, pero somos bienaventurados
aquí. Gloria a Dios. Todo el mundo tiene una o dos
áreas que son simplemente difíciles. Si usted no quiere decir aguijón,
está bien. Pero a mí no me va usted a decir
que usted no tiene un área en su vida que es... bien difícil
con la que tiene que estar luchando mucho. Aunque me diga que no,
yo no se lo creo, así que, ahorréselo, ahorréselo. El micrófono amarillo
por aquí. Todo el mundo tiene uno o dos
áreas, y a veces tres, en su vida, que simplemente son difíciles. Y ahí es que viene Pablo, en
2 Coríntios, capítulo 12, Dice él que para limitar su orgullo,
Dios le dio un aguijón en su carne para que no se exaltara.
No sabemos exactamente cuál era ese problema que tenía Pablo,
con exactitud no se sabe. Pero dice él en el texto, versículos
8 al 10, respecto a lo cual, a ese aguijón o a esa situación
difícil para él en su vida, respecto a esa prueba o eso que le causaba
prueba o era motivo de prueba para él, Le he rogado al Señor
tres veces que lo quite de mí. Y me ha dicho, bástate mi gracia,
porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de
buena gana me gloriaré en mis debilidades, para que repose
sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo,
me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en
persecuciones, en angustias. Porque cuando soy débil, entonces
soy fuerte. Hermanos, hay... Ahí hay tanto
que yo no sé por dónde entrarle a ese versículo. Pero miren, de buena gana, dice
Pablo, por lo tanto, de buena gana me gloriaré más bien en
mis debilidades. Por lo cual, por amor a Cristo,
me gozo en mis debilidades. Pero por amor a Cristo, no porque
sea una respuesta natural de la carne. por amor a cristo me
gozo en mis debilidades y dice por tanto de buena gana me gloriare
mas bien en mis debilidades osea que es lo que esta diciendo pablo
aqui el esta ok esta esta situacion el llegaba hasta a pedirle al
señor que la quite de mi y el me ha dicho no te la voy a dejar
ahi basta de mi gracias entonces que dice el bueno pues me me
gloriare en mis debilidades osea ya las voy a asumir las voy a
Asumir. Y dice, y por amor a Cristo me
gozo en afrenta, necesidad, persecución. Aplique eso a su matrimonio. Está teniendo problemas con su
pareja. ¿Cuál es la respuesta humana natural? Acelera para
allá. Divorcio. ¿Y qué dice Pablo aquí? Me gloriaré en mi debilidad.
La asume. Pues asume. Asume a tu pareja. asume a tu esposo, en vez de
divorciarte de él, es asumirlo. Y luego dice, y me gozo en afrentas,
en la afrenta que te causa tu esposa y tu esposo, por amor,
pero por amor a Cristo, eso está claro ahí, lo primero que dice,
por amor a Cristo, me gozo en las debilidades, en afrentas,
en necesidades, Es incómodo, yo lo sé, cuando pasan necesidad
por una mala decisión del saco de sal. Bueno, pero ya están
pasando por ahí. Me gozo en necesidades, en persecuciones,
en angustias, en la angustia que te causa tu esposa, tu esposo,
por estar de cabezón, por no oír lo que tú le has dicho 80
veces. Que no tiene que decirse lo que
se lo ha dicho 80 veces. pero ya se lo he dicho 80 veces y
él y tú lo saben y tú y ella lo saben y te causa angustia
por amor a cristo me gozo en angustias y en debilidades y
en necesidad porque el señor la quiere ahí
un aguijón en tu carne ah bueno no bueno no bueno no bueno no
esto esto es para aquellos que son valientes. Y no digo el matrimonio,
la vida cristiana. El que quiere ser mi discípulo,
niéguese a sí mismo. Así que ningún bueno, ningún
bueno, no bueno. Coja su cruz y sígame. Dime Marilis. Bueno, yo diría
que mi aguijón es... Bueno, ya tiene que decirlo porque
ya pusiste en expectativa. No, ¿cómo diría yo? Poner en práctica todos los días
como refrenarme, estarme refrenando ahí. Y el señor ha puesto eso
en mí. ¿Refrenarte qué? Como digo yo,
¿cómo que le llamó? El dominio propio. OK. Y el señor
lo tiene ahí porque parece que quiere que se me quede y está
dando afinar y afina aquí. No, no, el señor me quiere así
y yo lo acepté porque es lo que me toca. Ok. Muchas personas tienen cargas
que deben soportar. Tenemos cargas que debemos soportar.
Entonces, aceptar las espinas que nos han tocado es algo vital
para la madurez cristiana. Hermano, aceptar la espina que
te ha tocado, que puede ser tu cónyuge, Puede no ser tu cónyuge. No todos los cónyuges son espinas. No, espérate ya, María. ¿Ya tú
agotaste tu turno? Ya no te están oyendo. Es vital para la madurez de la
vida cristiana, es lo que estamos diciendo. Aceptar tus espinas. Y a veces, una de las espinas
puede ser tu cónyuge. Puede no serlo. Pero aunque no
sea la espina, Representa algunas espinitas. Usted ha visto las
matas de rosas, ¿verdad? Los rosales. Los tallos tienen
muchas espinitas. Puede que haya una grande, una
más grande. Pero aunque haya una grande,
hay otras chiquitas. Pero el tema es que hay espinas. Puede
ser que tu cónyuge sea esa espina la más grande. Pero si no es
la más grande, es de las chiquitas. Pero una espina vamos a representar. Porque es que somos humanos y
somos débiles. Pero aceptar nuestras espinas
es vital para la madurez cristiana, la madurez en tu vida cristiana,
mi hermano. Así que tú puedes prepararte para la posibilidad.
Oye, venga, esto es muy importante. Si no estás preparado, hazlo,
porque todavía estamos a tiempo mientras estamos vivos. Tú tienes
que prepararte para la posibilidad de que tú y tu pareja tengan
al menos un área que nunca cambie en lo que les resta de vida.
¿Entendiste eso? Apercíbete, mi hermano, mi hermana,
que puede ser que tú y tu pareja, tú y tu esposo, tú y tu esposa,
en lo que les queda de vida, encuentren o que la tengan ya
un área en su vida que nunca cambie. Y eso a pesar de que
estemos ejercitándonos en la enseñanza que hemos visto de
la fuerza activa del amor ágape para cambiar a la pareja, ¿recuerdan?
O para que Dios cambie a nuestra pareja. Nosotros no podemos cambiar
a nadie, mucho menos a nuestra pareja. Que nos unimos a ella
o a él después que tenían ya por lo menos 20 años. A veces nos casamos a los 25. Otros más inquietos, como el
hermano Buanerje, se casan a los 22. Pero ya, por lo menos, ya
habían 22 años que un ser humano ya tenía un carácter forjado. Entonces tú no puedes venir a
cambiar eso repentinamente. Ni estás llamado a hacerlo, ni
puedes hacerlo. Dios puede. Entonces, él dice,
bueno, tú quieres ver si yo me decido cambiarle algo. Aplica
el amor ágape. Y es posible que yo te tire una
ayudita por ahí y le cambie tal cosa. Pero es con el amor ágape. Solamente. Puede ser, hermano,
que aún con el amor ágape, hay un área en la vida de tu pareja,
tuya y de tu pareja, que no cambie. por el resto de sus días. ¿Qué
sería eso o qué representaría eso para ustedes? Un aguijón. Tienen que asumirlo. Así de simple,
mis hermanos, tenemos que asumirlo. Y óigame, no estés disvariando
por ahí de que es que si tenemos un problema, de que la mujer
me agrede y me aruña y yo tengo que estar yendo a la fiscalía
o que el hombre me da golpe, que yo voy a asumir eso. No.
Estamos hablando de esos asuntos del carácter, del corazón. Que
es desconsiderado, que es desorganizado, que nunca pone la media dentro
de los zapatos, que deja la cosa por aquí, que le digo, trae un
ching de agua y me dice, búscala tú. Estamos hablando de eso. O simplemente de un hombre que
quizá nunca llega a sentar cabeza en cuanto a la organización.
no se ha manejado bien financieramente, y puede que durante toda tu vida
tú tengas que estar detrás de tu marido, cuando él es el que
debe estar detrás, o perdón, delante, dirigiendo, pero que
tú seas el que tenga que estar detrás de él para que no esté
metiendo la pata y llevando a la familia a problemas a cada rato.
Puede ser eso mientras te quede vida, lo que sea, cualquier situación. Entonces hay que asumir esas
espinas. Esos aguijones hay que asumirlos.
Pablo los consideraba una espina en la carne. Tú también tienes
que considerarlo un aguijón en tu carne. Para muchas personas
puede ser un problema de peso también, de peso. Problema en
la tiroides o en la bocoide. Sí, porque, oye, ¿cuánta gente
se lo achaca a la pobre tiroides? tiene que ver con el dominio
propio falta de orden lo decíamos tira las medias o sea ojalá que
mis hijos cambien pero mire por cómo van ahora ese cuarto yo
ya yo se lo he dicho y mire y yo no había pensado eso pues una
espinita en mi carne porque como yo soy tan yo soy enfermo con
eso pero cada vez que yo paso, porque mi habitación está aquí
y la de ellos aquí, cada vez que yo voy para mi habitación,
que hago así, ahí veo mi espina, por decir algo, quizás eso no
representa una espina, pero yo sé que eso me molesta cada vez
que lo veo y por dentro solamente hago así, pero wow. Ayer precisamente
estaba preguntándole a mi hijo, mientras estaba ahí en su cama
recostado de la pared, le decía pero y es que no te molesta como
tú tienes mira el sucio que tiene esa pared hay parte que ya está
en el concreto que ya la pintura ya se le ha ido de ellos recostarse
de ahí y ese hombre está feliz ahí y pero yo cada vez que yo
miro eso así me repugna hermano una parte de la pared
así una parte sucia otra parte con la pintura como ya medio
desgastada otra parte con la pintura gastada y ya otra parte
en el concreto No, oye, allá hay pintura. No
es que le compre. Es que yo quisiera, como que
ellos me dirán, hay papi, pero eso sí está feo ahí. Vamos a pintar
eso. Pongan la pintura que yo voy a pintar. Pero el tema es
que él está, oigan, increíblemente feliz ahí. Y eso a mí, yo no
entiendo eso. Eso me choca. Pero junto con eso, la cama siempre
extendida. y medias en el piso, la mochila,
tenis, los pantalones de la escuela, cuadernos, ¿qué más? Un reguero. Para otras personas puede ser
una baja autoestima, el aguijón en su carne, una baja autoestima. He visto grandes hombres, dice
el autor, con problemas de orgullo. Su aguijón es el orgullo, son
muy orgullosos. Pero otro del problema es su
inseguridad. En mi propia vida, mi inseguridad
relacionada con hablar en público es un problema, dice él. Es mi
aguijón. Puede ser que usted no considere
eso como un aguijón. Pero para él, dice él, que es
un aguijón para él. su inseguridad de hablar en público.
El autor Don, ese mismo que en su luna de miel lo que estaba
pendiente a ver un partido de fútbol americano, ese, ese dice
aquí que su aguijón es su inseguridad para hablar en público. Dice
él, estoy seguro de que está allí por mi bien, o sea, esa
debilidad que él tiene, y que llegará a ser una fuente de fuerza
en mi vida. Hablar en público es un área con la que he luchado,
cuestionado y agonizado con Dios. Reitero, dice él, puede ser que
para usted eso sea cómodo, pero ¿y por eso tú estás agonizando
con Dios? Bueno, esa es su experiencia. Le ha causado un poco de trauma
a mi familia y a mí con un poco de dolor, pero sigue allí. Y
yo no sé a qué se refiere con que le ha causado un poco de
trauma a su familia, pero la realidad es que a veces usted como hombre
tiene que hablar. Imagínese un hombre que tenga que para presentar
a la familia con algo y que esté con un miedo de... Hermano, ¿hablé? No, parece que no. Al trabajar alrededor de mi aguijón
he podido reconocer los aguijones de otros y sé que hay millones
de matrimonios con personas paralizadas por alguna debilidad permanente. Y esto ha llegado a robar toda
su alegría y esperanza. Hermano, hermana, estás tú paralizado
al día de hoy, tu matrimonio, por alguna espina, o sea, por
alguna debilidad permanente que está allí, y que ante esa debilidad
permanente, ustedes han decidido soltar, tirar la toalla. Si estás
en esa condición, mi hermano, mi hermana, mi querida pareja
cristiana, como bien dice aquí, has dejado que te roben la alegría
y la esperanza. Ese no es el propósito de Dios,
ni para el matrimonio, ni con las pruebas. Entonces tú entiendes
que el propósito de Dios con esa prueba que te ha mandado
de esa área permanente en tu vieja, en tu viejo, en tu viejo,
que nunca, que todavía no ha cambiado y que quizás no cambie,
tú crees que lo que Dios busca con eso es que ustedes se mantengan
separados y amargados. podrás decirme que no, pero me
lo estás diciendo con palabras, pero con tus acciones, estás
diciendo que sí, que eso es lo que tú entiendes. Y ya, o sea, no hay esperanza
para nosotros. ¿Quién dijo que no? Claro que
hay esperanza en el arrepentimiento y en la obediencia, en la fe. Haz por fe lo que tienes que
hacer. Olvídate del otro, de que el otro no haga, haz tú. Pero para eso se requiere fe.
Y ver, como dice Isaías, no recuerdo el capítulo, que mi recompensa
está con mi Dios. La recompensa de tú hacer lo
que tienes que hacer con tu pareja, aunque no se lo merezca, tu recompensa
está con tu Dios, no con él o con ella, con tu Dios. Tú llevarle el vaso de agua a
tu pareja. Cuando tú le pides uno a él,
él dice, búscalo tú y tráeme a mí. Tú llevárselo con la conciencia de que tu recompensa
está con tu Dios. Esa es la meta que tú debes perseguir. Por la fe, Moisés hizo. Por la fe, Vladimir hizo. Por
la fe. Paola hizo. Por la fe. Si usted o su pareja tienen algún
problema que parece imposible de compaginar, traten de abordarlo
como hacía Pablo, viéndolo como un aguijón. Quizá usted no lo
ha abordado de esa manera. Abórdelo así. OK. Este es mi
aguijón en mi carne. Quizá no lo sea, pero abórdelo
así. Y quizá luego usted vea que no,
que en realidad no era un aguijón. Era una simple rebeldía, desobediencia,
ignorancia, insensatez. O puede que sea un aguijón. Abórdelo
así para ver si realmente lo es. Y si lo es, entonces comience
a tratarlo como lo hacía Pablo. ¿Cómo lo hacía Pablo? Luego de
que se dio cuenta que era un aguijón. Después que le dijo al Señor
que se lo quite y él no se lo quitó. Ya lo leímos. ¿Qué le hacía él?
Bueno, dice, pues me gloriaré en mi debilidad. Y por amor a
Cristo me gozo en esa afrenta, en esa necesidad, en ese padecimiento,
en ese mal carácter que tiene, en esa bocadura que tiene. Me
gozaré en eso. Pero recuerden, el gozo que es
por la fe. No es que no te vas a sentir mal cuando te dice algo
desconsiderado. Te vas a sentir mal. Como se
sentía el Señor mal cuando le hundían la corona de espinas
en la frente, pero él miraba el gozo puesto delante de él
y sufría su espina. Pero dice, pero el gozo puesto
delante de él, Cristo sufrió la cruz con gozo, mi hermano.
Oiga bien. Eso pudiera parecerle incomprensible
a la gente que no conoce la Escritura, que no tiene el Espíritu Santo.
¿Que Cristo sufrió la cruz con gozo? Sí. ¿Con dolor? Con mucho
dolor físico, sí. Pero con gozo. El gozo es en
el corazón, es una actitud, es algo interno. Él sufrió la cruz
con gozo. Cuando le dolían las espinas,
cuando se le entraban por las hienas, cuando se le hundían.
Dice que le golpeaban con la caña. Imagínense, la corona de
espinas y le daban con la caña en la cabeza arriba de la corona
de espinas. ¿Se le hundían las espinas? Eso le dolía. Pero dice que él le enfrentó
eso con gozo. Como bien dice Pablo aquí, entonces
yo me voy a gozar. Me va a romper el corazón cuando
me diga esas palabras desconsideradas. Pero yo lo voy a asumir con gozo. mirando, quiero que el señor
está trabajando conmigo con esta prueba, con este aguijón en mi
carne. Y tranquilo mi hermano, en vez de estar mortificándote,
porque pero ¿y cuándo es que este hombre va a cambiar? ¿y
cuándo es que este hombre va a dejar eso? Pero ¿y qué sabes tú si
no está en el plan de Dios que cambie eso? Si no, que lo que
está en el plan de Dios es que eso se mantenga para usarlo como
un aguijón entonces no perda tu tiempo el
poco tiempo de vida que te queda amargado en tu matrimonio porque
no cambia cógelo así sin cambiar como aguijón
y comienza a gozarte por favor porque bien que no todo sea nada
más la aflicción y la dificultad en el matrimonio hay tiempos
de gozo y tiempos de aflicción tiempos de dificultad entonces
cuando nada más estamos así o los tiempos de gozo se los pierden
pues ya deja de perderte tus tiempos de gozo de tu matrimonio trancado a banda porque lo que
tú quieres que cambie qué cosa o cambia o nada o cambia
o nos morimos como dos como dos hermanitos en la misma casa Pero
como dos hermanitos, si no cambia, así que vamos a llegar al final
de nuestras vidas. Por favor. Se están perdiendo la bendición.
Y hermano, yo sé que no es fácil salir de ahí por uno mismo. Porque
yo estaba trancado a banda, ¿sí? Pero claro. Yo sé que no es fácil,
mi hermano. Pero aprendamos a ver, aprendamos
a ver los tiempos de prueba del Señor y el propósito de la prueba. Y ya dejemos de ver la prueba
como algo que, como si fuera un aliado de Satanás para dañar
nuestro matrimonio, ¿no? Cuando tenemos la perspectiva
de Dios, aún las pruebas las vamos a saber capitalizar. Hermanos,
Tenemos en Cristo la capacidad de capitalizar las pruebas. ¿Qué
te parece? Capitalizar las pruebas, sacarle provecho a las pruebas
y al dolor que pasamos. No es fácil, yo lo sé. Pero tenemos
el poder de Dios. Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece. Dice tú a cada rato. Para la chuchería, pero no para
eso. Para eso que de verdad si se
requiere el poder de Cristo. Para eso no. Ahí tú no puedes. Eso en Cristo que te fortalece.
No, eso no. Eso no. Es más, yo no quiero poder. Yo
no quiero poder. Yo me quiero quedar así. Hasta
que cambie. O de maldad. Para que vea. Ah sí, yo ponerme bueno y ella
quedarse mala. o yo ponerme, sí, yo ponerme
a obedecer yo y ser obediente y el que es cristiano también,
eh, actuando como un impío. No, pues yo no quiero poder en
Cristo que me fortalece eso, yo me quiero quedar así. Mano, puede ser que esa sea tu
actitud, abierta o oculta, consciente o inconsciente,
esa puede ser tu actitud. Activa o pasivamente. Nuestro corazón es engañoso y
perverso, hermano. ¿Quién lo conocerá? Óigame, es tan perverso
que tú no sabes. Él te puede estar manipulando
así. Y óyeme, si se va por aquí y lo sorprende, se pone por aquí.
No, no es consciente. Déjame hacerlo inconscientemente.
No querer cambiar, porque yo no quiero cambiar para acá, para
que se beneficie ella. Entonces después dice, no, no,
no, déjame. Dejame hacerlo pasivamente. Fulano, pero mira, hace esto
para que las cosas mejoren. Está bien. Pero no hace nada. Una resignación pasiva. Ese corazón engañoso se va por
donde se tenga que ir. Toma las pruebas. como las tomó el Señor Jesucristo.
Mira el gozo puesto delante de ti. Mira sus propósitos. Si él quiere un área en tu vida
o en la de tu esposa o en la de tu esposo que no va a cambiar
nunca, recibela como un aguijón y comienza a imitar lo que Dios
dice en su palabra. No Pablo. Él lo dijo por medio
de Pablo. Pero lo que Dios dice en su palabra, comienza a imitarlo. ¿A qué? Anota el texto si tú
quieres. A con gozo gloriarte en tus debilidades,
en necesidad, en angustia, en decepción. Póngale otra cosa
que no está ahí en el texto. En decepciones. En... tema. En todo eso que te ha pasado. Comienza a gozarse en eso y a
gloriarse en sus debilidades. Si no ponemos manos a la obra,
no estamos en nada, mis hermanos. Y eso es Biblia, ¿eh? Es el Espíritu Santo que lo dice
por boca de Pablo. Le he dicho al Señor que me lo
quite y no ha querido. Entonces, ¿qué voy a hacer? ¿Me
voy a tirar del puente? No, hermano, comienza a gozarte y a gloriarte
en tus debilidades. Abórdala de otra manera. Y verás. Verás el resultado. O sea, esto
no es invento. Haz la prueba. Haz la prueba
y tú verás. Vamos a pedir al Señor en oración
que nos ayude, porque eso es imposible para la carne. Imposible
para la carne. Padre eterno, gracias por... tu propósito para nosotros que
nos revela en tu palabra de que nosotros pasemos por diversas
pruebas. Pues para ello fuimos llamados,
cuando fuimos llamados en Cristo a ser salvos y a ser hijos de
Dios, nos llamaste también a padecer los sufrimientos de Cristo. Danos
la capacidad, la gracia que no está en nosotros de ver las pruebas
como tú las ves y de alinear nuestra vista a la vista tuya y de obedecer tu palabra, lo
cual es imposible para nuestra naturaleza humana. Ayúdanos a
obedecer por fe tu palabra, aunque nos humille y concedanos ver con gozo en
nuestro corazón el fruto de nuestra obediencia, matrimonios restaurados
y capacitados para continuar enfrentando las pruebas y las
debilidades, venciéndolas cada vez con mayor eficacia. Ven y
haz esto, señores nosotros, para tu gloria. Lo pedimos en el nombre
de Jesús.
Considerando los tiempos de pruebas en el matrimonio
Series Dos haciéndose uno
Considerando los tiempos de pruebas en el matrimonio
| Sermon ID | 56241622318 |
| Duration | 55:49 |
| Date | |
| Category | Sunday School |
| Bible Text | 1 Peter 2:21-23 |
| Language | Spanish |
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