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y es importante creo que nosotros
notemos que estamos llamando los tiempos de prueba del Señor,
son del Señor, vienen del Señor, ya sea directa o indirectamente,
en el sentido de que Dios permita que ciertas pruebas lleguen a
nosotros porque las provocamos nosotros con nuestra desobediencia,
nuestro pecado, nuestra irresponsabilidad y diversas cosas y en su providencia
mediante la cual Dios gobierna, dispone, sustenta, dirige y ordena
todas las cosas por la palabra de su poder usa eso para edificarnos
y formarnos completarnos de manera que lleguemos a lo que la escritura
llama la madurez, que es un estado en el que estamos completos,
sin que nos falte cosa alguna, sin que nos falte recurso alguno
para nosotros enfrentar cualquier debate, debate no, embate, cualquier
ataque que recibamos, ya sea del enemigo, de nosotros mismos,
de nuestro propio pecado, de otros, etc. los tiempos de prueba
del Señor dice la primera carta de Pedro capítulo 2 y versículo
21 pues para esto fuisteis llamados porque también Cristo padeció
por nosotros dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas Cuando
el texto dice pues para esto, esto se refiere a lo que dice
el versículo anterior. ¿Y qué dice el versículo anterior?
Dice si haciéndolo bueno sufrís y lo soportáis, esto ciertamente
es aprobado delante de Dios. Si haciéndolo bueno sufrís. Entonces
ahí luego viene el versículo 21 y dice porque para esto, ¿para
qué? Para sufrir. Para sufrir haciéndolo
bueno. Ojo, haciéndolo bueno. Fuisteis
llamados. Para eso fuisteis llamados. No
para estar con los pies para arriba, en un charlón. Aunque si usted tiene su charlón,
obviamente, úselo y acuéstese. Pero nos referimos a la ilustración
de estar sin ningún tipo de dificultades o problemas en esta vida. No
fue para eso que fuimos llamados. Sino para nosotros participar
de los sufrimientos de Cristo. Habiendo leído ese sustento bíblico
otra vez, recordamos entonces que comenzamos
a ver el último tema de los tiempos de prueba del Señor, y vimos
ahí la perspectiva del Señor en cuanto a las pruebas en ese
texto. Su perspectiva, su forma de ver las cosas, es que para
eso Él nos llamó, para que nosotros suframos así como Cristo sufrió. Si recibimos la herencia de Cristo,
y los beneficios de su muerte también recibimos el padecer
por él. Eso lo enseña la escritura claramente,
como ya hemos comentado. Entonces, no es la perspectiva
correcta el pensar que el cristiano exitoso es aquel que evita las
pruebas, que el matrimonio exitoso es aquel que no tiene pruebas.
No. Es aquel que en la prueba sale aprobado. Aquel que pasa
la prueba, no el que no tiene pruebas. el estudiante exitoso
no es el que no le dan pruebas es el que toma las pruebas y
las pasa y pasa de curso con buena nota no con 70 porque le
dieron uno para ayudarlo pero fue 69 que sacó no es el que
pasa la prueba con buena nota así que debemos siempre ver eso
así mis hermanos en nuestro matrimonio las pruebas son parte del plan
de dios y eso debemos de comprenderlo se lo recuerdo una vez más son
parte del plan del plan de dios ese dolor esa decepción que tú
padeces por tu pareja amada es parte del plan de dios para tu
vida pero no sólo en matrimonio también la decepción que padeces
de tu jefe en el trabajo de un compañero de un amigo de tus
conciudadanos en el tránsito todo eso es parte del plan de
dios para nosotros y cuál es el plan de dios para nosotros
en ese sentido También lo vimos en el propósito de las pruebas.
A la luz de Santiago 1, 2 al 4. Tened por sumo gozo cuando
halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra
fe produce paciencia. Y que esa paciencia no es simplemente
eso, sino que debe producir, como dice el texto, su obra completa. para que estéis completos, dice
para que seáis perfectos y cabales sin que os falte cosa alguna.
O sea que las pruebas no solamente desarrollan paciencia sino madurez. ¿Y qué es la madurez? Lo dijimos
ahorita, es estar equipados. con todos los recursos, sin que
os falte cosa alguna, como dice el texto. Y hablábamos de esa
madurez, lo ilustrábamos como ya usted va a estar equipado
con todos los recursos de paciencia, de amor, de dominio propio, de
no devolver mal por mal, de no maldecir cuando usted es maldecido,
sino más bien bendecir. Y lo ilustrábamos con el hecho
de que cuando usted esté así, por medio de las pruebas, esa
prueba produce paciencia y esa paciencia madurez usted va a
estar capacitado para pelear contra la prueba con una sola
mano y defenderse de ella y vencerla o aprobar entonces vimos eso el propósito
de las de las pruebas que es que el señor produzca en nosotros
paciencia y madurez y nos equipe con todo tipo de recursos Y en
tercer lugar, vimos en nuestras espinas personales, o nuestros
aguijones en la carne, que tomando el principio de lo que nos muestra
la escritura, en la segunda carta de los Corintios, capítulo 12,
donde Pablo habla de su aguijón, nosotros decíamos, no intentamos
decir cuál era el aguijón de Pablo, no hablamos de eso, ni
tampoco Queremos establecer que nuestras parejas es nuestro aguijón,
nuestro cónyuge. No. Lo que sí establecíamos es
que tomando ese principio, nosotros debemos hacer igual que el apóstol
Pablo, que cuando él identificó un área en su vida de debilidad
y aún luego de que le pidió al Señor que la quitara y el Señor
le dijo, no, te la voy a dejar ahí para que te baste mi gracia.
Entonces, Pablo, habiendo identificado eso, hace lo que él nos dice
aquí en los versículos 8 al 10 dice por tanto como el señor
ya no me va a quitar eso y yo voy a tener que lidiar con eso
mientras vida tenga para que su poder se perfeccione
en mi debilidad por tanto de buena gana me gloriaré en mis
debilidades o sea él asumía él asumió su aguijón y enseñábamos
hermanos que usted y yo tenemos que asumir nuestros aguijones.
¿Cuáles? Decíamos áreas de nuestra vida,
pero sobre todo de nuestra pareja, que probablemente no cambien
mientras estemos vivos. Y eso es muy importante, porque
pensamos que, bueno, y de hecho vivimos en muchas dificultades, vivimos en decepción, juntos
pero separados, etcétera, etcétera, porque tenemos amargura y dolor
por áreas de la vida de nuestro cónyuge que no cambian y que
yo quiero que cambien. Y, de hecho, ya vimos un tema
en el que si usted quiere que su pareja, Dios, obre un cambio
en ella, usted tiene que hacerlo mediante la fuerza reactiva,
mediante la fuerza activa del amor ágape, o sea, amándolo siempre
con amor ágape, y la fuerza reactiva de la bendición. Bendiciendo
aun cuando somos maldecidos. Pero si aun así esa área en la
vida de su pareja no cambia, entonces ahí tenemos que hacer
como dice el apóstol Pablo. Eso fue lo que establecimos.
Asumir nuestros aguijones. Asumir nuestras espinas personales. Comenzar a verlo como algo que
Dios ha dispuesto que se mantenga ahí para que te baste su gracia. Digo, eso es lo que entiendo
que enseña la palabra de Dios. Cuando Pablo nos dejó eso, el
Espíritu Santo nos dejó ese ejemplo del aguijón de Pablo, entiendo
que se refiere a eso. Nosotros tenemos que aprender
a identificar cuál es de esas pruebas, de esas áreas débiles
en nuestra vida y la de nuestro cónyuge que nos causan dolor,
son un aguijón para nuestra carne. Por lo cual, por amor a Cristo,
y enfatizo siempre eso, por amor a Cristo me gozo en las debilidades,
no es que me causan placer, recuerdan la diferencia entre el gozo y
la alegría y el placer, el gozo es una actitud, el corazón de tranquilidad por
saber que Dios está controlando todas las cosas. De manera que
yo puedo estar muriéndome de un cáncer y me está doliendo
el cuerpo, pero estoy gozoso. Recuerden siempre que el gozo
es eso. Entonces Pablo dice que yo me gozo en las debilidades,
en afrentas, en necesidades, en persecución, en angustias.
Estás angustiado pero estás gozoso a la vez. Una cosa profunda esa. Eso lo puede el creyente, el
hijo de Dios. Estar angustiado, estar gozándose en esa angustia.
Tremendo eso. Porque cuando soy débil, entonces
soy fuerte. Bien, hasta ahí llegamos el domingo
pasado. Y hermanos, es muy importante
eso, recuerden. Y pidale a Dios sabiduría. Asuma
sus espinas personales, asuma su aguijón en la carne. Pero
no simplemente de manera pasiva, sino haciendo lo que Pablo dice
aquí. Me gloriaré de buenas ganas mis
debilidades, pero para que repose sobre mí el poder de Cristo,
para eso. No simplemente ya dejar las cosas así y va bueno, si
ya él es así, él no va a cambiar, no. Es que ustedes ejerciten
eso para que repose sobre ustedes el poder de Cristo. Bien, hay otras pruebas en nuestras
vidas, en nuestros matrimonios, hay pruebas de todo tipo. Vamos
a ver algunas. El trabajo, los niños, las relaciones
personales, el horario. Hay muchas cosas que traen pruebas
que son de las más comunes en nuestra vida cotidiana y en nuestro
matrimonio. Y hermanos, como ya hemos dicho,
estar pendientes de ellas, atentos, conscientes de que vienen, de
que están ahí, y son muchas sino la mayoría predecibles, entonces
vamos a estar, como dice el texto, preparados, equipados, sin que
nos falte cosa alguna para cuando vengan esas pruebas nosotros
poder recibirlas con las herramientas apropiadas y entonces ser aprobados
por el Señor. Nuestros trabajos, nuestros niños,
nuestras relaciones con otros son cosas que traen pruebas o
sirven como pruebas en nuestra vida. Muchas veces son malos
entendidos con otros, pero a menudo las pruebas vienen por nuestro
propio pecado o por un comportamiento irresponsable de parte de nosotros.
Si es así, confesémoslo al Señor, pidamos perdón. Es el que confiesa
su pecado y se aparta que prospera, el que lo encubre no prospera
y eso en cualquier área. Si un pecado está causando problemas
en su relación con otro, con su cónyuge, con su amigo, con
su compañero de trabajo, con su jefe, si usted lo encubre,
esa relación no va a prosperar. Ahora, si lo confiesa y se aparta,
ahí sí hay una promesa de que se alcanzará misericordia. Y
eso tenemos que aplicarlo. Y confiésele también si su pecado
afectó a una persona también, no solamente al señor que hay
que confesarle el pecado, también a su prójimo que usted haya afectado
con su pecado, sobre todo a su prójimo más cercano, su esposa.
Debemos aprender y ejercitarnos a confesar nuestros pecados a
nuestra pareja y pedirle perdón al igual que el señor. Con respecto a las pruebas en
nuestros trabajos, debemos todos reconocer que es un área donde pasamos por muchas pruebas o
podemos pasar por muchas pruebas. Las relaciones de trabajo, las
personas, a nosotros nos gusta, a todo el mundo, no solamente
es que necesitamos trabajar para nuestro sustento, sino que también
nos gusta sentirnos productivos y apreciados. Y hay muchas cosas
que afectan el hecho de uno estar conforme o satisfecho en un trabajo. Las condiciones, saber que es el trabajo correcto
o algo que es su área o algo que a usted le gusta aunque no
sea su área. Muchas cosas influyen en que
estemos animados en nuestro trabajo y disfrutemos de él. y que estemos
orgullosos del trabajo que hacemos. Ahora bien, sabemos que en la
práctica eso no pasa mucho, sino que todo lo contrario. Muchas
personas están en áreas que no les gustan, pero eso es lo que
hay. Están con personas que no les
gustan Es más, en un entorno ideal, yo siempre pienso en mi
mente cuando veo personas que viven aquí en la charla y trabajan
en los alcarrizos y tienen que ir todos los días de aquí a los
alcarrizos cogiendo, qué sé yo, cuántos carros. Óigame, yo digo,
y si hubiera una forma de que todos los que viven en la zona
oriental trabajaran también en la zona oriental, y los que viven
allá, allá, y que cada quien estuviera como en su lado. Oye,
eso sería genial. Es más, que no hubiera que coger
carro para ir a su trabajo, porque le queda a un par de esquinas
y llegáramos caminando. Póngale un kilómetro. Ahí se
tira usted un kilómetro diario caminando, bueno para la salud.
Oigan, eso fuera genial, pero no es así. ¿Qué es lo que quiero
decir? La realidad del trabajo es un
factor de mucho estrés para la vida de las personas en todos
sus aspectos. Entonces, ese estrés normal que
causa el trabajo todos los días es algo que usted lleva a su
casa, donde está su pareja, su amado, su amada, y eso trae problemas,
trae conflictos. Entonces, hermano, nosotros debemos
estar conscientes de eso y prepararnos para las pruebas de nuestro trabajo.
Nosotros necesitamos apoyo mutuo. La esposa necesita apoyo en la
casa, aunque no sale, pero es un trabajo arduo. Y también necesita
comprender a su marido que sale a la calle y que viene con ese
estrés. La frustración del trabajo es
un problema normal y predecible. Entonces, como es normal y predecible,
hermanos, debemos estar preparados y ser sabios, actuar con sabiduría,
renovar nuestra mente. Vamos a encontrarnos con supervisores
envidiosos, con jefes insensibles, con compañeros chismosos, con
los de personalidad tóxica. Hermanos, hay personas que tienen
una personalidad tóxica, de verdad, aún cristianos. yo conozco que
no es que quieren ser así es que muchas veces ni siquiera
se dan cuenta de que lo son pero una negatividad y conflictividad
por cualquier cositas se quieren ahogar en un vaso de agua y proyectan
eso contaminan Nada de eso está fuera de lo
normal en el contexto del trabajo. Nos vamos a encontrar con esas
cosas, mis hermanos. Nos vamos a encontrar con eso. Los que
quieren cerrucharnos el palo, los que no reconocen nuestras
habilidades por envidia, por mezquindad. La naturaleza egoísta y pecaminosa
va a estar ahí y no podemos ignorarla. A veces, muchas veces ir al trabajo
es doloroso. Puede haber alguien aquí que
sea doloroso y ir a su trabajo. Para mí, ya yo tengo un punto
que es doloroso. Y estoy tratando de cambiar,
por la gracia de Dios, y hacer un arreglito por ahí. Pero hermano,
es doloroso ir a trabajar. Por cosas como esas. Efectos
insensibles. Cosas que usted ve, que usted
no está de acuerdo, y usted dice, no, pero yo... quisiera estar aquí pero debemos apoyarnos mutuamente
y recordar que son parte de esas pruebas el punto es hermano que
no debemos dejar que esas cosas que nuestra pareja se convierta
en él en la válvula de escape de lo que causan estas pruebas del
trabajo en nuestras vidas. Nuestra pareja no puede ser la
válvula de escape. Nosotros no somos nuestra pareja,
es nuestro hogar. Ni nuestros hijos, ni nuestra
esposa, ni nuestro esposo. Así que... evaluemos hermanos
primero tengamos pendiente eso de que nuestra pareja no puede
ser la válvula de escape y segundo mantengamos evaluando en la medida
de lo posible nuestras posibilidades respecto a nuestros trabajos
porque hay muchas cosas que pueden aliviar o disminuir el nivel
de prueba o de estrés de nuestro trabajo como ya yo decía ojalá
que pudiéramos trabajar a dos esquinas de nuestra casa bueno
pero mire a ver Si se le presenta una oportunidad de un trabajo
cerca de su casa, va a ganar 5 mil pesos menos, evalúe si
quizás esos 5 mil pesos usted los gasta en transporte y se
va a ahorrar el tapón, el estrés, va a poder ir a comer a su casa,
o sea, ah pero mira, esto es una oportunidad. Y si tiene la
oportunidad, hágalo. o si puede cambiar a un empleo
que usted hace lo que le gusta, que usted va a salir, usted no
va a ir con dolor a su trabajo, y cuando llegue a su casa va
a estar feliz. Tuve una jornada muy productiva,
hice esto, hice aquello. Si tiene la oportunidad, hágalo,
pero debemos estar siempre velando, velando esas oportunidades, y
no ser simplemente resignados y, ay, estoy en un trabajo que
no me gusta, y criticarlo, y criticarlo, y que la cosa, y que el... Todas
las dificultades. Bueno, pero si el señor pone
delante de usted oportunidades, sea sabio, aprovechelas. Y en
la medida de sus posibilidades, mire a ver si usted logra o puede
llegar a hacer lo que a usted le gusta. No siempre eso es posible,
lograrlo o encontrar la oportunidad, pero qué triste sería que si
la oportunidad se presenta a usted por insensato, no la aproveche. Así que hermanos, nuestros trabajos
son una área y una esfera normal de pruebas en nuestra vida. Está
claro, ¿verdad? Bien. Los niños, nuestros hijos también
son una gran bendición. ¿Quién no cree que los hijos
son una gran bendición de Dios? Ok. Estamos de acuerdo. Los hijos,
gran bendición de Dios, son también una causa de grandes pruebas
en nuestro camino de nuestra relación matrimonial. De grandes pruebas. Ellos, al
igual que nosotros, son pecadores y nosotros intentamos criarlos
para que sean adultos independientes y muchas veces fallamos en eso.
En vez de criarlos y prepararlos para que sean adultos independientes,
lo que hacemos es que los preparamos para que sean adultos dependientes,
dependientes de papá y mamá, porque se lo queremos poner todo
ahí, todo así. Y eso a veces está en la mente
de uno de los cónyuges, a veces en los dos, pero a veces en la
mente de uno. Cuando uno de los cónyuges está la perspectiva
de que a los hijos hay que entrenarlos para que ellos sean independientes,
que desde cierta edad ya se le vaya delegando responsabilidades,
se le deja asumir las consecuencias de sus errores, etcétera. Cuando uno de los cónyuges tiene
esa perspectiva, pero el otro no, el otro le quiere resolver
todo, limpiar sus desastres, ponérselo todo así, ¿qué usted
cree que va a haber ahí? ¿Va a haber conflicto? Va a venir una prueba, van a
venir desacuerdos, va a venir decepción, desilusión, discusiones,
si no andamos según la sabiduría. Vamos a equivocarnos y vamos
a desilusionarnos, debemos tenerle paciencia a nuestros hijos y
perdonarlos, mucha paciencia, pero mucha. Y para mí ahora es fácil decirlo.
Quizá uno aquí oiga tener mucha paciencia, pero no logra tener
una comprensión tan apropiada de qué estamos diciendo con tenerle
paciencia y mucha paciencia. Estamos hablando de tener que
ver con muchísima frecuencia lo mismo repetido que usted le
ha dicho, mi hijo, eso no lo haga por esto y por esto. y sí,
sí, sí, y usted volver a verlo al día siguiente, lo mismo, y
lo mismo, y lo mismo, y lo mismo, y hasta 70 veces sí hay que perdonar,
y tener mucha paciencia, pero en eso fallamos. Muchos conflictos y pruebas vienen
a la pareja con relación a los niños, no siempre directamente
por el comportamiento de ellos, sino por las diferencias de criterio
entre los dos cónyuges. A veces el padre es débil en
cuanto a disciplinar y la madre es fuerte, a veces viceversa.
La madre disciplina porque entiende que debe hacerlo y el padre le
dice no delante de los muchachos, no se debe. Eso es un ejemplo
o viceversa. Defender a los niños delante
de la autoridad que lo haya disciplinado, independientemente de que lo
haya disciplinado mal. Cosas así traen conflictos. Pero debemos
de comportarnos, hermanos, en medio de esas pruebas, con una actitud de apoyo. Los
cónyuges se deben apoyar. Lo que pasa es que normalmente
lo que hacemos es lo contrario. Nos disgustamos el uno al otro,
nos distanciamos, por esos desacuerdos. Pero no
podemos ignorar las maquinaciones, recuerden, mi enemigo no es mi
cónyuge. Está el pecado, está Satanás,
pero también esa diferencia normal de criterios. Si eso le causa,
aplique todas las cosas que hemos estado viendo. Si eso es algo
que usted trata, lo trata, a menudo lo hablan, tratan de ponerse
de acuerdo respecto a cómo hacer ciertas cosas, pero como quiera
usted ve que hay esa inclinación natural, entonces asúmalo como un aguijón
en la carne, si es necesario. Si ya lo han hablado y re que
te he hablado, pero como quiera. Entonces, mire a ver si eso es
algo ya con lo que usted va a tener que ver en usted el poder de
Dios perfeccionado, perfeccionándose en su debilidad. Las pruebas con los niños se
pueden desarrollar temprano, hasta desde el embarazo. Hay parejas que ven menguada
su intimidad con el embarazo. Hay otras que no, que eso es
como que no está pasando nada. Pero otras que sí. Y ya desde
ahí, uno de los cónyuges se siente afectado. Pero después que el niño nace,
¿cuánta tensión requiere? Demasiada tensión. no hay para
nadie oiga bien cuando llega un muchacho no hay para nadie
hermano no hay para nadie esposo que estás aquí bueno ya tú debes
saberlo si ya tú tienes niños no hay para nadie usted pasa
un segundo plano olvídese y por más salomónica que quiera
ser su mujer es como tratando de que usted
no se sienta mal pero su corazón y su mente están en ese muchacho,
en esa muchacha. El esposo comprensivo y paciente
ayudará a su esposa con las comidas, con los oficios, no solo en el
embarazo, durante los primeros tiempos de vida del bebé. Los bebés distorsionan a sus
madres con sus enfermedades y sus horarios de dormir. Las mamás que tienen que levantarse
de madrugada, muchas veces, porque el muchacho ya a las 3 está despierto,
a las 1, a las 3 y a las 5. Eso le causa problemas de sueño
a ella y los problemas de sueño traen
muchas cosas, traen obesidad, amanecen aburridas por la mañana
porque no durmieron bien. Eso estresa, eso trae problemas. El marido sabio, el hombre comprometido
que estudiamos en capítulos anteriores, va a mirar por encima de eso. Y que veamos el domingo pasado
cuál fue una de las motivaciones de Cristo. Dice la Escritura
que él por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz. En medio de las pruebas nosotros
debemos de imitar a Cristo y mirar más allá de ese sufrimiento.
Este sufrimiento que estoy pasando ahora, qué vamos a lograr, qué
nos va a traer al final. Debemos de mirar hacia eso. Cuando
los niños llegan a la escuela, la disciplina. Hay que involucrarse,
mis hermanos, eso es tremendo. Hay que involucrarse en la disciplina
con ellos, estar pendiente a si están estudiando, si no están
estudiando, si están haciendo la tarea. Que las... las compañías que
tienen, los amiguitos de la escuela. Hay que involucrarse en muchas
cosas con ellos, aparte de todas las que uno tiene arriba ya. Y eso hay que hacerlo de manera
conjunta y buscando continuamente apoyar, sobre todo hermanos nosotros,
los esposos. Porque normalmente se asume por
default que las madres son las que más se involucran en eso.
Pero nosotros tenemos que involucrarnos también y dar la asistencia porque
eso no es sencillo. Eso es un trabajo arduo. Y muchas
veces nuestros hijos procuran conscientemente todo gestionarlo
a través de la mamá. Porque saben que si van con papá
puede haber un poco más de rigurosidad con ciertos estándares y se quieren
ir por su mamá. Entonces involúcrese. Pero el
punto es hermanos que vendrán pruebas, es un área normal de
pruebas, la crianza y el cuidado de nuestros niños. El padre debe
disciplinar, involucrarse, pero también hacerlo con amor y pasar
tiempo con sus hijos. Un padre que disciplina, pero
que no pasa tiempo con sus hijos, no está teniendo el debido efecto,
el efecto apropiado. Si solamente disciplina y ya.
Debe de pasar tiempo con sus hijos también. Hace falta amor
y disciplina, ambos a la vez, para desarrollar relaciones sanas. Así que, mis hermanos, no dejemos
que estas cosas que ya conocemos nos causen problemas que no podamos solucionar las relaciones personales van
a traernos también pruebas ya dijimos no sólo en el trabajo
también con los vecinos en la iglesia hermano los vecinos ahí
tenemos todos algo que decir el que pone el musicón al lado
suyo Señores, yo no me logro explicar
cómo es. ¿Qué está pasando por la cabeza
de alguien que pone una música y sabe que está afectando al
de al lado, al de aquí, al de aquí, al de aquí, al de aquí,
al de aquí? Que ellos no pueden, si están durmiendo, dormir o
si están viendo un programa en su televisor, no pueden oírlo.
O sea, ¿qué pasa por la cabeza de esas personas que creen como
que será que ellos son el jefe del lugar? Yo no entiendo eso. o la que le tira basura a su
lado, a la misma vecina de ahí, le pone la basura del lado suyo. Pero esos son apenas dos ejemplos,
cuántas cosas, cuánto sufrimiento no tenemos con los vecinos, cuántas
pruebas. Nosotros elegimos, o sea las
parejas, debemos elegir las parejas en el Señor, debemos elegir cómo
tratar con las relaciones dañinas para evitar amarguras a largo
plazo. Porque recuerden que muchas veces
esos problemas que tenemos con el vecino o disgustos que no
necesariamente tienen que ver con uno hablar con el vecino,
simplemente un día uno sale y ve la basura y que se la puso al
lado. Usted no ha hablado con el vecino, ni lo ha visto. Pero
entonces usted entra a la casa y dice algo. Y su esposo le responde
una cosa. Y usted entendió que él le dijo
algo como que implica que él o ya tiene la culpa de eso, o
que si tú le hubieras tirado la basura para allá hace rato,
ya ella no lo hubiera hecho. Y sin usted darse cuenta, ya
están discutiendo usted y su marido. Pero sin darse cuenta,
y uno dice, ¿y cómo llegamos aquí? ¿Pero y qué fue? Debemos de tratar el dolor rápidamente. Por eso la escritura dice, no
se pone el sol sobre nuestro enojo. Cuando el dolor se deja para
después, desarrolla enfado y amargura. Y no tratar con estas tensiones
puede llevar a esa amargura crónica que le roba a las parejas la
fe y la esperanza. Recuerden, mis hermanos, tratemos
con el dolor, con las cosas que nos causan dolor a mí y a mi
pareja. No las dejemos para después.
Simplemente estamos dejando que crezcan y se agiganten. Nos están
robando la fe y la esperanza a nosotros, no al vecino. perder el trabajo o perder un
ascenso porque un irresponsable me me me boicoteó eso trae dolor es una prueba y la amargura a largo plazo es
el enemigo de la fe no desarrollemos amargura por
esas pruebas que vienen a nuestra vida Pablo desarrollaba amargura
¿Qué fue lo que él dijo? Bueno, por amor a Cristo me voy
a gozar en esta angustia, en esta necesidad. Sí, sé que causarán dolor, hermanos,
pero no dejemos el dolor para después. Por eso es importante
que nuestra pareja esté ahí para nosotros, para conversar, para
buscar juntos consuelo de Dios en oración. Pero si no hay unidad,
esa unidad de la que hablábamos en los primeros capítulos, la
unidad que debe de haber en el matrimonio, esa unidad que también
hay en Dios, Padre, Espíritu y en el Hijo, que quieren que
nosotros también estemos unidos, que haya unidad en nuestro matrimonio
como ellos. Por eso el matrimonio es una relación simbólica de
la relación de Cristo y la Iglesia, en la cual debe de haber unidad. Sin esa unidad no va a haber
eso. y con quien comparto yo mi dolor si estoy peleado con
mi vieja desde hace seis meses si hace seis meses que somos
extraños en la misma casa y yo con esta bomba de frustraciones
y problemas ahí pero ni siquiera tengo con quien hablarlo porque no hay unidad hay pruebas que causan mucho
dolor como la muerte de un familiar la infertilidad Hermanos, hay muchas cosas duras. Cuando muere un familiar, debemos
de ponernos en modo soporte. Si muere un familiar de nuestra
esposa o de nuestro esposo, debemos de ponernos en modo soporte para
ella, para él. Y saber que son cosas que causan
dolor, pero sobre todo que nosotros los creyentes abordamos la muerte
de una manera distinta. Nosotros no lloramos como aquellos
que no tienen esperanza. Pero hay que ser paciente, mis
hermanos. A veces, a pesar de eso, tu cónyuge puede sufrir
mucho por la muerte de un familiar. Y ya tú pensar que ya está bueno. Oye, ya está bueno. ¿Qué pasa?
O sea, ¿dónde está tu esperanza? Sí, pero aún así, sé paciente
y déjala que... que bote el dolor que le queda
todavía. Sé paciente. cuando muere un hijo eso es uno
de los dolores más fuertes que una pareja puede pasar sobre
todo para la madre hermanos cuántas wow cuántas
parejas se han separado por la muerte de un hijo en vez de ser
esto algo que los como que los una más se separan y a veces uno de los cónyuges
no le tiene paciencia a otros y si queda sobre en sobre sobre
manera afectado por la muerte de su hijo como decimos nosotros
que a veces ni se recupera de eso aún siendo creyente pero
hay que tener paciencia mis hermanos si es verdad que ya como un hombre
una mujer de dios que ve las las cosas a la manera de dios
ya van dos años ya se supone que tú tienes que que está restaurado,
restaurada, porque hoy no fue el Señor que se lo llevó, él
no es que da vida y que la quita. Cuidado si tú estás resentido
o resentido contra Dios. Eso es un pensamiento lógico
y correcto bíblicamente. Pero aún así, mis hermanos, no
somos Dios. Podemos hablarle al corazón de nuestra pareja,
pero es el Espíritu Santo y el Señor que traen la convicción.
¿Cuál es nuestro deber mientras tanto? Ser pacientes. Y amorosos,
amantes. la infertilidad trae muchos problemas
y desánimo, mucho desánimo. A veces, la esposa, si es ella que tiene
problemas para concebir, se siente inútil, se siente que su marido
no la quiere, todavía por más que el marido le diga que sí
y le reitere y le exprese su amor, ella cree que es porque
está haciendo salomónico, pero que en realidad él está muy triste,
y desilusionado porque quería tener muchachos. Imagínense,
él le pintó una serie de cosas cuando eran novios y todos los
planes que iban a hacer y ella lo tiene ahí en eso y ella no
le pudo dar eso. Se cayeron los planes por ella.
Pero a veces es el marido que tiene problemas. Recuerden hermanos, ¿qué es lo
que debemos hacer en estas situaciones? Mirar, mirar hacia aquel que
dentro de su plan tiene que nosotros pasemos por diversas pruebas
para que esas pruebas produzcan paciencia y madurez sin que nos
falte cosa alguna. Hay situaciones que se pueden
enfrentar, la infertilidad es algo que se puede enfrentar,
hay doctores que trabajan con eso, con la infertilidad. Con
paciencia y amor, comunicación, acuerdo, miren a ver lo que pueden
hacer. Y si después de hacer algo o
no pueden hacer por cualquier razón, o lo hacen y aún así, hay un último recurso que es
bíblico. El Señor nos adopta a nosotros en el amado. Nosotros
somos hijos de Dios adoptados. Si hablan y se ponen de acuerdo,
pueden adoptar. Pueden adoptar un niño, una niña. Pero esa prueba, hermanos, no
puede destruir su matrimonio. ¿O acaso usted cree que Dios
se equivocó o que no lo vio? ¿O que no vio venir eso? ¡Claro
que sí! Su esposa, aunque no pueda concebir, es la provisión
de Dios para usted, para sus necesidades personales. Recuerden
ese compromiso de fe. Esto que hemos hablado es de
hacer compromisos de fe a largo plazo. por fe me comprometo a
recibir a mi esposa como el don de dios para mis necesidades
particulares aunque no pueda dar hijos o fue que se le pasó
al señor eso se le escapó ahí mira marilyn no puede dar hijos
y no me di cuenta que hago ahora no somos así y esa fue la que
el señor te dio como le dio a rebecca estéril a Isaac, y como le dio
a Sara, estéril, a Abraham. Claro, con ella él, dentro de sus planes, le permitió
concebir, así como a Ana, la mamá de Samuel, así como a Elizabeth.
¿Dónde está Elizabeth? Nada, no está aquí. Ella se sienta
ahí. Así como a Elizabeth, que la llamaban estéril, y ya era
el sexto mes para la que llamaban estéril, la mamá de Juan el Bautista. Pero es el Señor que da la vida,
que la quita y que también controla el fruto del vientre. ¿Qué le
dijo claramente Jacob a Rebeca? Dame hijos o me muero. Y le dijo
yo, le dijo él. ¿Acaso, pero mujer? ¿Acaso soy
yo Dios que te impide el fruto de tu vientre? Y eso es muy importante,
la forma tan clara en que el Espíritu Santo puso ahí. No solamente,
¿soy yo Dios que maneja las cosas? No, no, no. Él dice claramente,
¿soy yo Dios que te impide el fruto de tu vientre? Jacobo está
diciendo, Dios te está impidiendo que tú tengas hijos. ¿Dios? ¿Clarísimo? No soy yo, no eres tú. Oye, ni
siquiera eres tú. No es que tú eres estéril o que
yo tengo varicoseles. Es que Dios te está impidiendo
el fruto de tu vientre. Entonces, hermanos, una pareja
con la perspectiva de Dios se dará consuelo en vez de... No
es que no va a causar dolor, sí lo sabemos, pero debemos estar
preparados para esas cosas. El dolor no puede ser lo que
dicte nuestra situación, sino la obediencia por principios
al Señor. Y si no puede adoptar, pues nada.
En los planes de Dios no estuvo que usted tuviera hijos. Punto. El divorcio también es una cosa
que nos trae pruebas. Eso puede ser una espina, una
guijón de azúcar en el resto de su vida. Procuremos hermanos, hermanas,
que no lleguemos a ese punto. Porque está en Dios, en Dios
están los recursos para no llegar ahí. Pero tenemos que está dispuesto
a utilizarlos. Y normalmente los recursos de
Dios implican que nos quitemos los recursos de nosotros. Implica
un desvestirse para vestirse con otra cosa. Pero no nos queremos
quitar nuestra ropa, nuestro atuendo, de nuestro orgullo,
del dolor. Hermanos, hay personas que se
visten con ese dolor. con todo ese dolor y amargura
que me ha causado, que es verdad, pero cogen eso como algo con
que vestirse y tenerlo ahí. No, mira, todo este dolor y esta
amargura no me lo quito yo por nada, como justificación a yo
no perdonarte. Si es así tu caso, hermano, hermana,
recuerda que el perdón es lo único que restablece. Una pareja
que se divorcia por no haber aplicado los principios bíblicos
o simplemente guiados por el orgullo. No estamos hablando
de una situación que quizás, en términos humanos, realmente
justificaron divorcio como maltrato. Si no de esas cosas que tienen
que ver con... No, simplemente porque se dejaron llevar del
orgullo. Ni tú ni yo estábamos trancados, ni para adelante ni
para atrás. Entonces, no, vamos a separarnos. Esas parejas pueden llegar a
recasarse si reconocen su pecado y si todavía se quieren y entienden
estas verdades bíblicas y se disponen a hacer compromisos
de fe y retomar su relación, pueden hacerlo. Pero hay que
perdonar. Si no se perdona no se logra.
Pero aún si no pueden volver a unirse, ya uno de los dos se
ha casado, hay que perdonar. Si no se perdona, usted probablemente
no esté preparado para volverse a casar, porque usted ni confía
en Dios, ni confía en las personas. Y decimos que ni confía en Dios,
porque hay un gran grado de desconfianza en Dios si usted llega a divorciarse
de su pareja, por las cosas que estamos viendo aquí, como ya
dijimos. Simplemente por temas de orgullo, por temas de desobediencia, ¿Por qué eso implica que usted
tampoco confíe en Dios? Porque ya hemos visto que Dios
fue el que le dio a usted, a su cónyuge, como la provisión para
sus necesidades personales. Entonces usted está diciendo,
usted dijo cuando se divorció, que Dios se equivocó y que fue
injusto con usted. Oiga, aunque no lo diga con palabras,
lo está implicando. Y usted tuvo que deshacer esa
obra imperfecta e incorrecta que Dios hizo con usted, divorciándose. Y ya yo no confío en nadie. Y
si inclusive Dios que se equivocó contigo y te puso esa cruz, ese
abusador. Oye, pero qué abusador fue Dios
conmigo que me puso ese hombre. O me puso esa mujer. Qué abuso hizo Dios conmigo.
Entonces usted tiene que aprender a perdonar. Aún si ya no se puede
volver a juntar con su pareja. para poder vivir con otra persona.
Tiene que aprender a confiar en esa persona, con sus imperfecciones,
porque no va a encontrar uno. Así como dicen que uno nunca
va a encontrar un príncipe azul, así tampoco usted va a encontrar
una persona sin imperfecciones. Lo que usted va a estar es equipada
y madura por la paciencia y la madurez que produce la prueba,
sin que os falte cosa alguna. y usted va a poder manejar cualquier
saco de sal que se le presente en su camino. Eso es lo que Dios
busca con las pruebas, que no nos falte cosa alguna. Hermano,
la cotidianidad también trae pruebas. Nuestra vida cotidiana,
ahí pudiéramos hablar de muchas cosas, detallitos que ni siquiera
lo vemos venir. Hay cosas que sí la vemos venir. Por ejemplo,
ya sabemos que los hijos nos van a traer pruebas. las relaciones
personales, el trabajo, esto aquí, esto allí. Pero hermano,
las pruebas vienen de tantos lugares y tantas formas que a
veces no las vemos venir en detallitos muy pequeños de la cotidianidad. Me pisó el dedo miñique. Cuando pasó por la cocina, yo
estaba sentado ahí, me pisó el dedo miñique en la puntica. le rompí la uña y se la acababa
de pintar y cortar y se estaba secando ahí y sin querer le rompo
la uña mudarse aquí no es tan común
pero en cuentan los autores que en eeuu es muy común mudarse Depende del tipo de trabajo que
tenga la persona, se tiene que estar mudando a cada rato, eso
le trae problemas a la esposa, a los hijos que pierden sus amigos,
tienen que hacer nuevas relaciones, nuevos vecinos, quizá vecinos
que no son muy amigables o muy respetuosos, en fin. Hay muchas
cosas que traen pruebas para nosotros. El horario apretado,
hermano, usted sabe que el horario apretado es una prueba. Una prueba grande. y uno pudiera decir en Estados
Unidos pero ya yo creo que en cuanto horario es aquí yo siempre
me pongo a pensar que o ya Santo Domingo está más o menos igual
o que pronto le estará a lo que dicen de que Nueva York nunca
duerme pero hermano yo no yo no entiendo yo a veces espero
los tardes para venir de allá y a veces a las 10 de la noche
vengo y eso está como que son las 5 de la tarde yo no entiendo y los horarios consumiendo lo que debe lo que
debiera ser nuestra comunión la comunión no sólo de la pareja
sino de la familia el horario va a ser una prueba
mi hermano tú tienes debes de ser paciente con tu cónyuge sea
el esposo con la esposa la esposa con el esposo los horarios los
horarios disparejos pueden ser un problema o son un problema.
No solamente el horario muy extendido en cuanto a que alguien llega
tarde a la casa, sino también la diferencia de horario. Muchas
veces no es que uno de los cónyuges llega tarde a la casa, pero cuando
uno de los cónyuges está libre, el otro está ocupado en la casa. Y cuando el otro se desocupa,
el que estaba desocupado se ocupó. Y esa ocupación puede ser que
se durmió. Yo me acuesto tarde. Trato de
ir bajando eso, pero vamos a decir después de las 10. Pero mi esposa
se acuesta con las gallinas y se levanta con las gallinas también
a preparar las cosas a los muchachos y se acuesta temprano. Y hermano,
pasan días, pasan días que ni nos vemos a veces porque a veces
yo llego y ya está acostada. Las diferencias de horario y
los horarios extendidos pueden ser causa de una prueba y son
parte de la cotidianidad. Entonces, mis hermanos amados,
veamos las pruebas con el lente de Dios. Para esto fuisteis llamados. Y recordemos que la prueba de
vuestra fe produce paciencia. y que esa paciencia tenga su
obra completa para que seáis perfectos y cabales sin que os
falte cosa alguna. Así es que debes ver hoy, mañana
y el resto de tu vida las pruebas que enfrentes con tu esposa,
con tu esposo. No te ensañes contra él, contra
ella. Mira más allá. Entiende que son parte del plan
de Dios para tu vida, para nuestra vida, que hemos sido llamados
para eso y que cuando estemos equipados sin que nos falte cosa
alguna podremos ser aprobados en medio de esas cosas cuando
vengan porque no dejarán de venir. Lo que vamos a estar es ya maduros
para pasar toda prueba que venga con 80, con 85, con 90, con 95
y hasta con 100. No es que van a dejar de venir,
pero vamos a pasar siempre la prueba. No te ensañes contra
tu esposo, contra tu esposa. No es él, no es ella. Es el pecado
que muere en ella. Es Satanás detrás buscando destruir. Ten la perspectiva del Señor. Las pruebas son parte de su plan
para ti, para tu vida, para tu matrimonio. Que las pruebas no
destruyan nuestro matrimonio, mis hermanos. que así lo haga
el Señor con nosotros. Vamos a pedirlo en oración. Dios
eterno bendícenos concediéndonos que tu palabra
gane terreno y cobre vida de manera aplicada en nuestras vidas
y matrimonios. Señor, tú nos has mostrado claramente
que hemos sido llamados para padecer Así que ayúdanos a tener
en nosotros este mismo sentir que hubo en Cristo Jesús. Quien
cuando le maldecían no respondía con maldición. Señor que hagamos
como bien dice tu palabra. Claramente ella nos lo dice. Pero somos como los discípulos.
De quien tú decías todavía no entendéis. Que no pase con nosotros
Señor. Lo que dice Santiago. Que nos
sorprendamos. cuando pasamos por diversas pruebas.
Que no sea sorpresa para nosotros pasar por diversas pruebas, sino
que cuando estemos en medio de ellas, sepamos y podamos decir,
¿qué quieres, Señor, mostrarme a través de esta prueba? Así
que bendícenos y restaura, fortalece y renueva el bienestar de nuestras
relaciones matrimoniales. Bendice los matrimonios de esta
iglesia, Señor. Con tu poder, Espíritu Santo, glorifícate en
esto, santificando, renovando, sustentando, fortaleciendo nuestros
matrimonios. Te lo pedimos para tu gloria
en el nombre de Jesús.
Los tiempos de prueba del Señor #2
Series Dos haciéndose uno
Los tiempos de prueba del Señor
| Sermon ID | 56241610533315 |
| Duration | 55:49 |
| Date | |
| Category | Sunday School |
| Bible Text | 1 Peter 2:21-22 |
| Language | Spanish |
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