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Juan XIV y los primeros tres
versículos dicen, No se torbe vuestro corazón, crees en Dios,
cree también en mí. En la casa de mi padre muchas
moradas hay. Si así no fuera, yo os lo hubiere
dicho. Voy pues a preparar lugar para
vosotros. Y si me fuera y os preparara
el lugar, Vendré otra vez. Yo os tomaré a mí mismo. Para que donde yo estoy, vosotros
también estáis. También Filipenses 3. Filipenses
3. OK, perdóname. Empezando en trece, por favor,
escuchen. Hermanos, yo mismo no pretendo
haberlo ya alcanzado, pero una cosa hago, omitando ciertamente
lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está adelante, prosigo
a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús, Así que todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos. Y si otra cosa sentís, esto también
os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado,
sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa. Hermanos, sed
imitadores de mí y mirad a los que así se conducen según el
ejemplo que tenéis en nosotros, porque por ahí andan muchos de
los cuales los dije muchas veces, y ahora lo digo llorando, que
son enemigos de la cruz de Cristo, el fin de los cuales será perdición,
cuyo Dios es el vientre y cuya gloria es su vergüenza, que sólo
piensan en lo terrenal. más nuestra ciudadanía está en
los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor
Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra
para que sea semejante al cuerpo de la gloria Suya, por el poder
con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Y también el último libro de
la Biblia, Apocalipsis. Voy a leer 21. 21, 1 hasta 7. 21, Apocalipsis, 1 hasta
7. Vi un cielo duero. y una tierra nueva, porque el
primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía
más. Y yo, Juan, vi la santa ciudad,
la nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios, dispuesta
como una esposa atallada para su marido. Y oí una gran voz
del cielo que decía, el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él
morará con ellos, y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará
con ellos como su Dios. Enlugará a Dios toda lágrima
de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto,
ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasarán. Pasaron,
perdón. Y el que estaba sentado en el
trono dijo, de aquí yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo, escribe,
porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo, hecho
está. Yo soy el alfa y la omega. el principio y el fin. Al que
tuviera sed, yo le daré gratuitamente de la fuente de agua de la vida. El que venciere heredará todas
las cosas, y yo seré su Dios, y él será mío. Finalmente, vamos a reos. Si están preguntando, ¿es cierto,
Pastor, que tenemos que ver todos estos pasajes? Sí, es cierto. Es bueno, excelente para nosotros. Hebreos 11, los versículos 13
hasta 16, donde vamos a querer estudiar específicamente 13 y
parte de 16. Dice 13, conforme a la fe, murieron todos estos sin haber
recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos y creyéndolo y saludándolo
y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra,
porque los que esto dicen claramente dan a entender que buscan una
patria, pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde
salieron, ciertamente tenían tiempo de volver, pero anhelaban
una mejor. Esto es celestial, por lo cual
Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha
preparado una ciudad. Amén. Queridos amigos, Y ustedes saben que hay gran
diferencia que cuando pasan estas cosas en los Estados Unidos,
muchos van a grabar por sus celulares, muchos van a querer ser testigos
contra los que han hecho el mal, muchos van a querer estar para
ver estos a los, a la policía también,
no son justos. Nosotros tenemos miedo muchas
veces cuando pasan estas cosas. Y nosotros no sabemos qué hacer. Nuestra ciudad está bien, tranquila. Nosotros sabemos que mañana no
va a ser celebración normal, como debe ser en día de fiesta. Va a ser algo diferente. ¿Por
qué? porque nosotros sabemos que muchos
no van a querer andar en las calles hasta el momento que es
necesario. Queridos amigos, tenemos que
ver que Dios dice algo a nosotros para animarnos y confirmar para
nosotros que aun cuando es difícil, aun cuando no hay justicia, aun
cuando tenemos miedo salir en las calles, aun cuando parece
que los narcos han ganado. Nosotros sabemos que esto no
es el fin de la historia. Esto no es el fin de lo que va
a pasar. Y regocijamos que Dios ha dicho
muchas cosas para animarnos y causarnos ser fijados en el futuro. Digo esto si estamos bien fijados. El versículo trece aquí. Hay
mucho para animarnos. Pero voy a empezar con las últimas
palabras de dieciséis. Dieciséis dice otra vez, pero
anhelaban una mejor esfuerzo celestial, por lo cual Dios no
se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado
una ciudad Y concuerden muy bien con las palabras de Cristo Jesús. ¿Dónde fue Cristo después de
ascender al cielo, a la diestra de Dios, sentado en su mismo
trono, dice Apocalipsis? ¿Y qué dice Juan 14 que hace
Cristo Jesús? Está allá para prepararnos lugar. Primeramente, podemos confirmar
otra vez la doctrina de la Trinidad. Jesús dice que está preparando
un lugar para nosotros. Aquí dice que Dios preparó un
lugar para nosotros. Y nosotros, para nosotros no
es problema porque nosotros sabemos regocijar en Cristo, adorar a
Cristo, inclinar a Cristo, dar la rodilla a Cristo y celebrarle
como el Dios que Él es. Entonces, queridos amigos, también
dice algo aquí que no debemos olvidar. Deben fijarse en las
últimas palabras de 16 otra vez. No dice que va a preparar, pero
dice que es preparado. Les ha preparado una ciudad,
significa que ya está hecha, ya está lista. Y nosotros tenemos
un lugar. Y no tenemos que solamente pensar
en la resurrección o solamente pensar, como leímos en Apocalipsis
21, en una nueva creación. Sabemos que ya está hecha la
nueva creación. Podemos discutir, pues, cómo. en el mundo. Pero nosotros sabemos
como habla Dios. Habla de cosas en el futuro como
si fueran en el pasado. Porque hay con Dios realidades
que los ojos no pueden ver. Y el punto siempre de Hebreos
11 es causarnos vivir por nuestra fe, ver con los ojos espirituales
ver que cuando Dios dice una cosa que es algo firme, ya, hecha,
y no debemos tener miedo de las promesas de Dios. Entonces, cuando
tú, querido amigo, estás pensando en, o estás pensando en tu vida,
tu futuro, qué va a pasar contigo, debes pensar que Eso es la Palabra de Dios y por
eso leímos de Juan, de Filipenses, de Apocalipses. Pudimos leer
de 1 Corintios 15. Pudimos leer de otros pasajes
también. Pero eso fue suficiente confirmando
que hay un lado para nosotros. Y ahora cuando regresamos a 13. Podemos unir nuestra fe con la
fe de los que ya fallecieron. Conforme a la fe murieron todos
estos, sin haber recibido lo prometido. ¿Quiénes son los que
murieron? De acuerdo con el pasaje, Abel,
Enoch, Noé, Abram, Sara, Isaac, Jacob. Pero claro, el punto de
escribir así, conforme a la fe, murieron todos estos, los que están escritos aquí en
Hebreos. Pero significa más. Es obvio. Porque su punto es
nada más mostrarnos pocos ejemplos durante la historia del pueblo
de Dios. Mencionar Enoch. Mencionar Abraham. Mencionar Sarah. Mencionar Noé. Y él mencionó ellos solo como
ejemplos. Pero podemos regresar estamos solamente en Génesis. Estamos hablando solamente de
Génesis uno a los de treinta. Veinte capítulos más de Génesis. Y nosotros sabemos que en los
primeros treinta capítulos de Génesis habla de muchos más santos
y muchos más que murieron en su fe. Entonces cuando él dijo
conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido. Claro, queridos amigos, como
dice Dolce Burnham del mismo libro, que tenemos una gran nube
de testigos. Eso es un poco más grande para
contemplar El punto es ellos murieron sin
haber recibido lo prometido, sin recibir lo que Dios prometió. Murieron. Es tan importante reconocer
que ustedes no son locos ni son tontos por creer y guardar esperanza
en las cosas que no pueden Son normales. Son como los santos
de los siglos de los siglos. Ustedes son los que han visto
algo que solamente Dios puede revelar. Dice Juan 3 en las palabras
de Jesús. No podemos entrar en el reino
de Dios sin ser nacidos de nuevo. Dice luego en las mismas palabras
de Jesús. Ni podemos ver el reino de los
cielos por medio, sin ser nacidos de nuevo. En otras palabras,
si ustedes pueden ver que viene el reino de Dios, si pueden ver
que Dios tiene una ciudad, si pueden ver que hay una recompensa
que viene para los que creen en Cristo Jesús. Si pueden ver
que Cristo tiene una promesa de salvación para toda la eternidad
que no va a cambiar y no vamos a morir. Ustedes tienen que tener
la confianza como ellos tuvieron. Está bien morir sin recibir, ¿Cuántos años tuvo cuando salió
de su país? 75. En 75 años, con 75 años voy a
decir, mi papá dijo que jamás iba a trabajar. Después de jubilar
en su trabajo con 65, tuvo otros trabajos, 3 o 4 trabajos por
algunos años. Pero un día hablamos y me dijo,
jamás voy a trabajar. ¿Cómo papá? No. Tengo bastante
años. No tengo bastante fuerza para
trabajar. No voy a trabajar jamás. Pero con 75 años, Abraham salió
de su país y se fue a una aventura. Es la palabra que quiero. Aventura. Y se fue de su país y era el
viaje de cientos de millas, a lo mejor más de 1500 kilómetros,
para empezar una nueva vida con 75 años, porque Dios le prometió
alguna cosa. Y después de 25 años, su niño
nació, Isaac. Y después de setenta y cinco
años más, con ciento setenta y cinco años, murió. En cien
años, Dios no llegó a cabo su promesa. Murió. Murió sin ver nada de la promesa. Pero murió en fe. A la fe murieron todos estos
sin haber recibido lo prometido. Queridos amigos, ¿qué es? ¿Qué es lo que esperan de parte
de Dios? Muchos van a decir que están
esperando una bendición. Otros van a decir que están esperando
salud. Están esperando una herencia.
Están esperando todo en su vida que necesita
o quiere en la vida. Pero queridos amigos, nunca pasó,
nunca pasó para nuestro hermano Adam. Murió sin recibir. Y es fuerte
la enseñanza, ¿verdad? Es fuerte porque eso quiere decir
que él guardó su esperanza Su fe no caminó por experiencias,
no caminó por sentimientos, no caminó esperando gloria en nuestro
mundo, no caminó pensando que un día iba a necesitar un trono,
no caminó así, pero caminó viendo lo indiscible, esperando los
prometidos. dice aquí, en segundo lugar,
sino mirando de lejos. Mirando de lejos y creéndolo
y saludando. Pues voy a decir la verdad. Entiendo
que quiere decir mirándolo de lejos. Dios hablaba de su recompensa. Dios dijo de su gran herencia
por causa de su promesa. Miró a estas palabras y se fijó
muy bien en estas palabras, creyéndolo. Dice, casi lo igual. Entiendo
esto. Pero en un sentido no exactamente
entiendo saludándolo. Tuve que checar lo que dice el
riego para asegurarme que es buena la traducción en español. Cierto que es buena la traducción
española, saludándolo. ¿Cómo vamos a saludar una ciudad
que está lejos? Que está lejos de nosotros, no
está aquí, ni podemos ver con los ojos. No entiendo exactamente
cómo hacerlo, pero entiendo el punto. El punto era fijar bien
en la promesa. Y cuando había oferta de pecado,
cuando había tentación, Él se fijó bien en la promesa. Y cuando vino la oportunidad
de caerse o de esperar una cosa mundana, Él se fijó en la ciudad. Y cuando había oportunidad de
ser rico por las manos de otras personas, Él se fijó en su Dios
y no quiso las riquezas de otras personas. Y cuando había oportunidad
para él recibir algo, dijo, no. En un sentido, es lo mejor que
puedo hacer para decir qué significa saludar la recompensa, saludar
la ciudad de lejos. Podemos. Y pocos son reportados a la policía. Hay alrededor de 100,000 secuestrados
de una forma u otra. Y solo 1,300 van a dar reporte
a la policía. Y de estos 1,300, 130 son extranjeros. Los extranjeros van a reportar
a la policía sin saber si Hay un lugar donde no habrá nada
de injusticia. Y eso es para creer en su esperanza,
su gran esperanza. Y espero que guarden esa esperanza
ustedes en sus vidas, porque no hay ningún riesgo. Finalmente, versículo 13 dice,
contesando que eran extranjeros y peregrinos, sobre la tierra. Y quiero decir que es obvio lo
que quiere decir. Y una pregunta, ¿es su experiencia? Es una gran invitación que tenemos
aquí en Versículo 13. Y nosotros podemos decir cuando
leemos versículos como Juan 14, ¿Qué gran invitación es creer
en Cristo Jesús? ¿Qué gran invitación es dejar
todas las cosas de esta creación para tener lo que la eternidad
tiene? Y cuando hemos ido a Filipenses
3, decimos lo igual. Y luego Apocalipsis 21, igual
otra vez. Pero aquí cuando leemos esas
palabras podemos decir que es más fuerte. ¿Ustedes confiesan
que son extranjeros y peregrinos sobre la tierra? Yo soy extranjero. Muchas veces me siento como un
mexicano. Y yo me voy a Costco en noviembre. necesidad y entro al bosque hoy. Mira, puros gringos, canadienses,
y siento muy raro porque todos están aquí hoy, no entiendo. Eso es sentir como extranjero.
Algunos de ustedes han visitado otros países y saben de qué hablamos
cuando decimos que muchas veces no sabes qué decir, qué hacer,
qué sentir. Es otro país, no es tu tierra.
Y para ser misioneros es algo más peor para nosotros. Regresamos
a los Estados Unidos, pero hemos adoptado mucho de México. Vamos
a nuestro país y podemos ver todo de nuestro país y nos sentimos
raros. Eso es el punto de usar esta
palabra. Ustedes tienen que ver que cuando
la fe es nuestra cuando tenemos esta esperanza, cuando nosotros
queremos el mundo venidero, cuando estamos esperando a la venida
de Cristo, cuando nosotros esperamos a la recompensa de los justos
en el juicio final, nosotros vamos a sentir raros en nuestro
propio país. ¿Verdad? No puedo relacionarme con todo
lo que pasa aquí en este mundo. Esa experiencia es gran invitación. Es gran invitación por medio
del Espíritu Santo escribiendo esas palabras, que es tu confesión. Eres extranjero aquí en el mundo,
pero también eres tu peregrino. ¿Es tu peregrino en el mundo? Nosotros sabemos poco de peregrinaciones,
porque hemos visto los miles caminando hacia Talca. Y a ellos, ellos piensan que
esto es peregrinación. Van a dejar sus trabajos, pues
creo que la mayoría no tienen trabajos. Van a dejar sus casas. Y viene atrás de ellos alguien
con camioneta llena de sus slippers, lleno de su ropa para cambiar
y jabón para lavar de vez en cuando, espero. Y ellos piensan
que es una peregrinación. Sufrieron unas semanas caminando. Y he visto que empiezan desde
aguas calientes. Van a llegar en talpa. No puedo
imaginar eso. Dios no tiene placer en eso. Dios es Santísimo. ¿Qué es esto? Es una caminata de dos meses
nomás. No sirve frente a Dios. No puede ayudarnos. A mi amigo
Hilario me dijo un día, ¿sabes? ¿Recuerdas qué pasó cuando nació
mi semana? Cuéntemelo, Hidalgo. Cuando nacieron mis gemelos,
me fui de rodillas a la iglesia, así recuerdo. ¿Y recuerdas, sabrías,
que me fui toda esta distancia de mis rodillas en las calles
pedregadas? Sí, recuerdo. ¿Y recuerdas cuando
llegué a la iglesia, estando en la iglesia en mis rodillas,
hinchados, sangrando, y con cortes por todos lados, ni podía levantarme,
puse mis sombreros en las manos del sacerdote, si recuerdo. ¿Me recuerdas a Cris que en aquel
momento el sacerdote me dijo que estoy bastante bendecido
de parte de Dios por haber hecho esto? Si recuerdo. Después de
un poco de silencio me dijo, no sirvió para nada. Cristo hizo todo en la cruz para
nosotros. Y tenemos toda nuestra confianza
en lo que hizo Él. Y tanta confianza tenemos que
hasta la muerte podemos dejar la vida a los que quieren matarnos. Queremos dar todas las cosas
a los que quieren robarnos. Podemos sufrir cualquier necesidad
por causa del reino de Dios. No es nada. Eso es peregrinación. Eso es seguir a Cristo. Y Cristo
dijo que la persona que en realidad tiene fe, así es. Así es de peregrinación. El que va en pos de mí y no deja
padre y madre e hijos y terrenos y todo. no merece mi salvación. No quiere decir que salvación
es ponerle frente a otras. Quiere decir cómo es la fe nuestra. La fe nuestra es tal que va a
dejar todas las cosas para seguir Cristo. Porque sabemos lo que
hay Mucho mejor que cualquier cosa
que podemos ganar, comprar, conseguir, tener, experimentar en el mundo. Han recibido la invitación de
Dios. dice que hay una ciudad preparada,
ya preparada para nosotros.
Somos peregrinos
Series Hebreos
| Sermon ID | 53152131577 |
| Duration | 33:25 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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