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Estamos en segunda de crónicas,
capítulos veintiséis y veintisiete especialmente, de Usías y Jotán. Aquí hace varias semanas mencioné
de los abuelos y bisabuelos, de los reyes que vamos a ver
ahora, el dicho antiguo, tal palo tal astilla. La manzana nunca cae lejos del
árbol. Gracias a Dios por padres y madres
espirituales que nos han dado un buen ejemplo. Y así muchos
de nosotros reaccionamos como reaccionaron nuestros padres.
De jóvenes decimos, yo voy a ser diferente a mi padre, yo no voy
a ser como mi madre. Pero cuando llegamos a ser grandes
y estamos para disciplinar a nuestros hijos, Y decimos, ¿qué voy a
hacer ahora con este niño? Lo que primero viene a la mente
es lo que hicieron nuestros padres con nosotros, por bien o por
mal. Y así es que encontramos que
nuestro ejemplo pasa por generaciones. Mencionamos esta mañana que el
pecado, pero también lo bueno, puede pasar hasta cuatro generaciones. Y muchas veces a lo mejor el
hijo es solo un poco mejor de lo que somos, pero ya el nieto,
el bisnieto llega a ser grandes siervos de Dios. Y al contrario,
cuando nosotros somos malos, a veces ya nuestros vicios, nuestro
mal carácter lo miramos en nuestros hijos y nietos, por desgracia
que ha pasado también a unas generaciones. Pero aquí encontramos
que, vamos a ver Ucías, comenzando un poco con su abuelo, que miramos
hace varias semanas, en Segundo de Crónicas 24, tiene a Joás,
un gran rey, que se hizo rey de niño. Y así tenía guía de Joyada, el
buen sacerdote. Y él fue como un sobrino de ese
sacerdote y fue bien guiado. Dice en capítulo 24, versículo
2, que él hizo lo recto todos los días de Joyada, ¿verdad?
Porque aceptó su guía. Así que fue bueno cuando todo
fue bien y fue alabado. Pero más tarde encontró en su
vida que él cayó en idolatría después de la muerte de su tío,
el sacerdote. Allí fue advertido por su primo
que era el profeta, el sacerdote profeta. Y ese primo Zacarías
cuando le advirtió, él no lo quería escuchar. Y entonces Joás
advertido reveló y hasta mató a su primo hermano. Incluso vivió
con él como hermano, pero se molestó tanto por reprenderle
por su idolatría que le mató y en ese momento ya perdió. Unas batallas que normalmente
hubieran sido fáciles de ganar y luego Joás, el gran rey Fiel
al Señor por muchos años, se alejó del Señor al fin de su
vida, y entonces él fue asesinado. Dios lo permitió por su rebeldía. Encontramos entonces que uno
puede ser bueno, pero si cae en idolatría, puede caer en tentaciones
malas. Casi cualquier de nosotros diríamos,
yo no voy a ser borracho, yo no voy a ser mujeriego, yo no
voy a ser idólatra, yo no voy a ser orgulloso, yo no... y al momento no. Pero como dije
esta mañana, por un proceso largo de muchas tentaciones, de mirar
demasiado las cosas del mundo, como alguien dijo esta noche
en su testimonio, cualquiera de nosotros podemos caer. Como
dije esta mañana, no se cae, En una sola noche, sino las caídas,
viene después de un proceso largo de malos pensamientos. Un hombre
empieza a probar un poco de licor, empieza a pensar que no era tan
malo y quiere solo un poco más y un poco más. Uno empieza a
a querer sólo un poco más de dinero y entonces piensa que
yo merezco más y más y ya no puede pensar en nada más que
dinero uno mira sólo un poco de pornografía o pensar un poco
en mujeres en verdad y sólo un poco y la cosa va más y más endurece
y ya con tiempo uno puede caer en borrachera en idolatría al
dinero en fornicación y adulterio, cualquier caería si no mantuviera
su vista en Cristo, su mirada en el Señor, si no asciela la
palabra del Señor. Y así es que tenemos que ser
fieles hasta el fin, porque el Señor dice que los que son bendecidos
son los que terminan bien, no los que comienzan bien. Así es
que el Señor requiere de todos que seamos allá los fieles. Hasta
el fin, pa' la gloria del Señor. ¡Oh, has tenido un hijo, entonces
qué! Joás por lo menos se casó bien,
aunque un problema es que tenía dos esposas, ¿verdad? Pero el
hijo de una buena esposa que amaba al Señor era Amasías. Amasías significa Jehovás fuerte,
y hasta tu papá le guía para casarse con una buena mujer,
Jecolías, y ellos tienen Ursías como su hijo, que significa Jehovás
mi fuerza. Una familia que se concentra
en el Señor, Amasías, es un hombre que sigue el ejemplo de su papá,
Joás, y así es un rey bueno, dice aquí en capítulo 25, los
primeros versículos. Él, durante toda su primera parte
de la vida, tomó consejos de los profetas, igual como había
hecho su papá, Joás, y cuando trató de comprometerse con Israel,
Y el profeta dijo, no haga ese compromiso. Tú pagaste dinero
a su ejército para ayudarle en las batallas contra Edom. Pero,
él dice, pero si yo rompo ese contrato y lo dejo con el dinero,
¿qué pasa con el dinero? Y el Señor dice, Dios le puede
dar mucho más que eso. Y eso es una gran verdad que
todos tenemos que aprender. Tú haces lo correcto, lo que
quiere Dios y Dios puede darle mucho más que eso. Muchas veces
no queremos hacer cosas correctas en nuestra vida. No queremos
obedecer al Señor en todo y decimos, si yo hiciera lo que es correcto,
mi vida sería un desastre y a todo caería Y hay que recordar esta
gran verdad, Dios puede hacerle mucho más que esto. El hecho
es que tenemos que reconocer, que tenemos que tomar el consejo
de los profetas que Dios manda en nuestras vidas, a veces padres,
a veces pastores, otros buenos amigos como profetas, y aunque
uno Hacer lo correcto no significa que no va a sufrir. Es que Astarías,
como había hecho eso, Amasías, como hizo eso, ya perdió montones
de dinero de su reino pagando los otros, y ellos ya estaban
con ganas de ir y matar a alguien. los otros a quienes Él había
pagado. Y así vamos, ya hemos visto aquí, o si usted leyó,
porque yo no lo empaticé, pero si usted leyó aquí en 2 de Crónicas
25, que estos que Él había pagado, se enojaron con Él grandemente
en versículo 10, y entonces encontramos que en los próximos versículos,
ellos que se enojaron con Él llegaron para atacar y matar
muchos israelitas en tira porque él, aunque les había pagado,
no les dejó ir y pelear con él. Él pagó grandes consecuencias
negativas. Si usted hace lo que es correcto,
Lo que Dios me guía para hacer. Yo no digo que será fácil. El
fundador de la universidad, Bob Jones, dice, hay que hacer lo
correcto aunque caigan las estrellas. Y a veces parece que toda la
vida cae por abajo. Parece que están cayendo las
estrellas. Si yo no digo mentiras en este
trabajo, me pueden echar. Y entonces, Hay que decir, mejor
hacerlo correcto, y aunque me echen Dios me puede dar más,
y si Dios me deja padecer hambre porque no me da otro trabajo
muy rápido, con todo es mejor hacerlo correcto, aunque caigan
las estrellas. y aquí varios mueren en una batalla,
incluso no es batalla porque él está en una batalla con Edom,
ganando la batalla cuando vienen los de Israel para atacar las
ciudades de Judá y matan tres mil personas allí cuando él está
ganando otra batalla que está por allí por la gloria del Señor. No digo que será fácil que nunca
va a tener dificultades si hace la voluntad de Dios en su vida,
pero va a tener grandes victorias en su vida y va a dar grandes
bendiciones al Señor. Pero encontramos aquí con Amasías
que cuando él salió, Y entonces, quien tenía allí grandes victorias
en versículos 12 y 13 del segundo de crónicas 25, dice en versículo
14 que volviendo, trajo consigo los dioses de los hijos de Israel. Y a esos dioses no les había
dado a ellos la victoria, pero algo les convenció que esos dioses
eran algo bueno. Es que usted ha visto en esta
vida que el dinero nunca le ha traído a usted gozo, pero alguien
le tienta para ganar más dinero, muchas veces de una forma injusta,
y todavía se queda convencido que los ídolos de dinero le pueden
hacer algo bien. Usted ve a los ricos, ¿son felices? No, siempre están queriendo ganar
más dinero. El hecho es que nunca tienen
bastante. Puede ver ya ejemplos de los
que tienen los ídolos del mundo y no les hacen contentos. ¡Ay, la fama me haría contento! Pero hay muchas estrellas de
música, estrellas de cine que cometen suicidio. es que la fama
no les trae buenos resultados. Muchos con dinero, con fama dicen,
a ver si las drogas me ayudan. Y muchos mueren con sus drogadicciones
y destruyen toda su vida. Encontramos entonces que la idolatría
nunca nos ayuda. Pero aquí encontramos que como
un profeta vino para advertirle y él escuchó bien, ya viene otro
profeta. Hay algunos de nosotros que necesitamos
muchos profetas, ¿verdad? Parece que nos reprende hoy,
hacemos bien y ya hacemos otra tontería luego y nos hace falta
otro profeta. Algunos siguen aceptando los
profetas y siguen mejorando su vida. Pero hay algunos como él
que se cansan de los profetas. Ya escuché al profeta la primera
vez y ¿qué me pasó? ¿Perdí todo ese dinero? Sí, gané
grandes batallas, grandes espojos. Ya, me hice rico, conseguí esos
consejos. Pero mira, muchos murieron y
perdí un montón de dinero también. Y así que ya viene otro profeta
y dice, no debes adorar a estos ídolos. y él ya está cansado
de que le hablen los profetas, ya no quiere hablar y escucharlos
más. Hay muchos que ustedes posiblemente
conocen que en el pasado vinieron a esta iglesia o a otra iglesia
donde los profetas les predicaron y al principio lo aceptaron bien,
pero después de un tiempo se cansaron y ya no quieren venir
y escuchar más porque se cansan de escuchar las refrensiones
de la palabra de Dios. Aquí encontramos que ella se
cansó de eso, y así que ella amenazó al profeta. Recuerda
que Joás, su padre, había matado a un profeta. Él le amenazó al
profeta con muerte, pero no le dio la muerte. Solamente le amenazó
y no le escuchó. El profeta dijo, con esta actitud
Dios le va a juzgar. Si no quiere escuchar la palabra
de Dios, va a tener juicio, castigo de Dios. Es que animamos los
jóvenes y adultos igualmente a escuchar la palabra. Pero muchos
dicen, ese pastor siempre dice lo mismo, ¿verdad? Ese maestro
siempre lo mismo. Mi mamá y mi papá siempre lo
mismo. Estoy cansado de eso. Y ya es
cuando tu vida empieza a ir para abajo. y ya no va a sostener
las mismas victorias. Y así encontramos en estos versículos,
en capítulo 25, que él pierde una batalla contra Israel, a
la cual probablemente no debería haber ido. Pero encontramos en
capítulo 25, que en versículo 20, Amasías no quiso oír y entonces fue adelante para
la batalla y fue advertido no vaya a esa batalla pero no, yo
voy a entrar en esa batalla y mostrar que no necesito Dios, yo puedo
ganar batallas y pierde la batalla. Se queda esclavo. El rey de Israel le lleva en
burla para Jerusalén, destruye las murallas de Jerusalén y entonces
quita todo el dinero de la ciudad, de los príncipes, de la casa
real y hasta entra al templo de Dios porque los israelos tenían
respeto a Dios y quitaron las riquezas del templo de Dios dice
aquí en versículo 24 y así que él perdió la batalla y entonces
más tarde lo que le pasó a su papá le pasó a él fue asesinado
también, y murió dejando un hijo joven de 16 años para ser el
rey siguiente. Aquí encontramos que uno debe
escuchar, pero si no, si va para entrar en batalla sin buscar
al Señor, a lo mejor pierdes las batallas. Aquí está bien
con Dios, hermanos. Todos tenemos batallas. Todos
van a tener luchas en la vida. Anda cerca de Dios para preguntarle,
Señor, ¿debo entrar en esta batalla o en la otra batalla? Porque
si entramos en estas batallas y no es la voluntad de Dios,
ya la cosa no le irá bien. A lo mejor Dios le manda a la
batalla a algún joven a una universidad por allí, ¿verdad? Para estudiar.
Pero tú dices, yo no voy a escuchar a Dios y seguir la voluntad de
Dios en cualquier universidad. Yo voy a escoger y yo puedo vencer
y yo puedo estudiar bien y yo puedo hacer bien y yo, yo, yo.
Y te conviertes en un yo-yo, ¿verdad? Arriba y abajo. Y no
sabes qué hacer porque no buscas la voluntad de Dios, solo tu
voluntad Pero yo puedo, yo voy, voy a ganarme mucho dinero y...
Suerte. No creo en suerte. Así no creo
que tú vas a tener suerte. El hecho es que sin la guía del
Señor, si Dios le manda al Pozo de Leones con Daniel, Dios le
va a proteger. Pero si tu decides yo voy a entrar
en el Pozo de Leone y Dios me va a guardar, pero Dios no le
ha mandado al Pozo de Leone, te van a comer. Van a comer su
fe. ¿Recuerda de Cristo? ¿Satanás? ¿Salta del Templo? No. Si Dios
no le ha mandado a saltar del Pináculo del Templo, yo no lo
voy a hacer, eso es sentar a Dios. Cuando uno no busca la voluntad
de Dios, como el rey Amasías, cae en grandes problemas. No se canse de la palabra de
Dios. No se canse de los profetas que
Dios pone en su vida, de sus padres, de sus pastores, de los
amigos cristianos. No se cansen de su voz. Les rescató
al principio de problemas, pero la segunda vez no escuchó y ya
perdió la batalla, se quedó esclavo, perdió todas sus riquezas, y
entonces murió, sin nada casi. Pero entonces, gracias a Dios
que tenía un hijo bueno, Osías, Eso es fuerte, pero debilitado. Así que encontramos que lo que
pasó al abuelo de Josías, al padre de Josías, le va a pasar
a él. Es que no cae lejos la manzana
del árbol, ¿verdad? Rusia comenzó, puedes leer en
Isaías 1.1, dice que él fue el primer rey cuando comenzó Isaías
a profetizar. Él ya comenzó con Isaías, pero
en Isaías 6, versículo 1, cuando Dios da a Isaías su llamada misionera,
y encontramos santos, santos, santos, y los querubines, y el
templo se llena, y dice, ¿Quién irá por mí? Y Isaías dice, ¡Eme
aquí! dice que cuando Isaias escuchó
su llamado misionero, Fue el año de la muerte de Isaias. Sí
que comenzó en el primero ministerio de Isaias, pero terminó más temprano
por causa de su desobediencia. Aunque él comenzó bien, igual
como su padre, igual como su abuelo. La tercera generación
comenzó bien, aunque ya murió antes de recibir su comisión
misionera, como había recibido Isaias. Pero en el capítulo 26
encontramos que 16 años de Lucía, cuando comenzó a reinar, fue
llamado como joven. Quiero decir eso. Dios quiere
usar jóvenes. Lo digo en inglés para que ellos
escuchen, ¿verdad? Dios quiere usar jóvenes. Dios
puede usar uno de 16 años para reinar sobre una nación. Hemos
visto jóvenes de 16 años de edad que han ganado muchas almas para
el Señor. Hay jóvenes que ya de esa edad
casi son evangelistas en hogares de ancianos y han repartido tratados
en la calle y en las iglesias llegan a ser grandes predicadores. He escuchado jóvenes predicar
con fervor con ánimo, con 16 años de edad, es una gran bendición,
un joven que tiene Dios sobre su vida. Yo pienso en jóvenes
que sus padres están aquí ahora, yo les recuerdo a sus jóvenes,
no que están aquí ahora los jóvenes, pero tengo uno o dos en mente,
que cuando venían aquí con 15, 16 años de edad, eran de los
mejores predicadores que yo había escuchado en un buen rato. Yo
veía la mano de Dios sobre su vida, pero muchos de esos jóvenes,
algunos cuantos, se desanimaron, y yo no los puedo encontrar.
Si vamos a su casa, se esconden, no quieren ni hablar. El hecho
es que veo lo que Dios puede hacer con un joven que de verdad
quiere servir al Señor. Ahora, un joven que solo piensa
en sí mismo, ¿qué van a pensar los otros de mí? Ay, si me pongo a predicar, Te
digo, cree en el Señor Jesucristo y serás salvo. ¿Por qué eres
tan tímido? ¿Por qué estás pensando en ti
mismo? ¿Qué va a pensar la gente de mí? Yo no puedo predicar un
sermón. Yo no puedo testificar. Yo soy
muy tímido. Eso es lo que soy. Soy tímido. Vamos a ir a jugar fútbol. ¡Fútbol!
¡Vamos! ¡Ya! ¡Ya! ¡Gol! Soy tímido. Yo no puedo predicar,
no tengo una voz fuerte, pero ya entiendes, ¿verdad? Yo entiendo. Pobre tímido que es usted. Lo
siento mucho. Tímido porque en cuanto es servir
al Señor, no quieres que la gente se ríe de uno. Pero cuando uno
piensa, tengo un mensaje para predicar. Las armas van al infierno. ¡Puedo verte! ¡Señores, es el
Señor! ¡Caer, morir, ir al infierno! ¡Quemarse allí, para siempre!
¡Hermanos, tengo mensajes para ustedes! ¡Quiero que ustedes
lleguen a ser tango! ¿Me voy a poner tímido en este
caso? ¡Allí hay un fuego! ¡Hay bebé! ¡Hay niños! ¡Toda
la casa en fuego! Y usted se pone... No soy tímido.
Está alguien allí que quiere saber. Por favor, no quiero que se quemen. Oh, ellos le escucharon, ¿verdad?
¿Usted va a ser tímido y dejarles morir? Yo me atrevo a decir que
el fuego va a quitar tu timidez. Y va a decir, ¡Eh, si hay alguien! ¡Salta! ¡El bebé! ¡Entrégamelo! Usted va a querer gritar. Si usted no piensa en sí mismo,
¿Qué van a pensar los otros de mí si me vienen predicando? ¡Sólo
piensa en el mensaje que tiene! ¡En la necesidad de la gente!
¡Que entra un entusiasmo! ¡Una sinceridad! ¡Un fervor! ¡Una pasión! ¡Una compasión! ¡Que le quite toda su timidez! Yo me doy cuenta que ustedes
no lo creen mirándome delante. Pero sinceramente, soy el más
tímido de todos ustedes. Yo sinceramente, si estoy en
una fiesta o algo, si tengo que forzarme para salir y saludar
y llevar la conversación, ¿verdad? Es que el único más tímido que
yo es mi esposa. Y entonces estábamos juntos y
ella con 20 mujeres y de pronto Mi esposo dirá algo, seguro. Yo tengo que forzarme a hablar,
pero no quiero, ¿verdad? Quiero esconderme en un rincón
por aquí. Pero sabemos que es nuestro deber
de hacer la voluntad de Dios. Mi esposo no quiere los lunes
dirigir el grupo de oración de damas. Dice, yo no puedo, me
pongo tan tímida, ¿verdad? Pero se esfuerza con la ayuda
del Señor porque hay algo importante que Dios le ha dado para hacer.
Y así es con ese joven Josías. Un joven Dios le puede usar grandemente. Un joven Dios puede usarle más
que el pastor para ganar otras almas al Señor, para servir al
Señor. Pero uno tiene que ser como Joahusías
para servir al Señor y como era su abuelo Joás cuando eran niños
también. Dios puede llamar a uno cuando
es joven y usar a uno que es joven, especialmente como Josías
que tenía un buen ejemplo de su padre por muchos años, sólo
hasta el final, y que tenía así una buena madre y así que Él
se hizo fuerte y sólo cuando se alejó del Señor se hizo débil,
se debilitaba y se empeoraba. Escogió seguir el buen ejemplo
de su Padre y evitar lo malo al principio, aunque luego también
siguió el mal ejemplo de su Padre. Por eso los padres tenemos que
tener mucho cuidado. Los hijos van a seguir mucho
de lo bueno en nosotros y mucho de lo malo. Si usted sale los
salvos y gana almas, a lo mejor los hijos hacen eso. Pero en
todas las casas, si usted dice mentiras, los hijos van a seguir
eso. Y aquí encontramos que en capítulo
26, versículos 4 al 9, que Él hizo lo recto ante los ojos de
Jehová conforme a todas las cosas que había hecho a Macías su padre. Persiguió en buscar a Dios en
los días de Zacarías. durante el servicio de ese gran
profeta Zacarías. Ahora, otro Zacarías es el que
murió en el tiempo de su abuelo, ¿verdad? Que ya mató un Zacarías,
eso es otro, posiblemente el Zacarías de la Biblia, que tiene
Zacarías malaquías. Pero aquí tiene, ese fue entendido
en las visiones de Dios. Y mientras que tenía un buen
profeta detrás, él servía al Señor. Muchos de nosotros nos
hace falta un buen padre, una buena madre, un buen pastor a
exhortar y animar, porque cuando no tiene ánimo, no hace nada
para Dios. ¿Usted estaría sirviendo, Señor,
estaría aquí en la iglesia esta noche, joven, si no fuera por
tu papá y mamá trayéndote, casi forzándote a estar aquí? Me atrevo
a decir que no, ¿verdad? Es que la carne no va a ser lo
correcto. Sí. Papá y mamá y algún pastor
no están animándonos. Por eso el Señor nos dio la iglesia.
En Hebreos 10, 24 dice, Sortaos, unos a otros. ¿Verdad? Animaos,
unos a otros. ¿Y cuánto más? Dice en versículo
25, cuando ve que la venida del Señor se acerca. Pero los niños
no vestiden padres. Los padres necesitamos unos a
otros y libres para animarnos, pero en los días de sacarías
buscó a Jehová y Él le prosperó. Más tarde se alejó de esos profetas
y no fue prosperado. Pero mira aquí que Dios bendice
con fuerza, con victoria a los que persisten en buscar a Dios
y en hacerlo recto para agradarle. Y así es porque al principio
oyó mucho la voz de los profetas. Además aplicó las buenas lecciones
de su padre a su reino y se fortaleció contra enemigos y ganó batallas
con grandes victorias y hacía de gran gusto ver jóvenes victoriosos. Míralo allí, versículo 5. Petició
en buscar a Dios. Y en esos días, al final del
versículo 5, cuando buscó a Jehová, él le prosperó. Y entonces salió,
peleó contra los Filisteos, rompió el muro de Gac, erigó ciudades. Versículo 7, Dios le dio ayuda
contra los Filisteos, contra los Árabes. Versículo 8, dieron
los amonitas, ellos le dieron presente sus días, divulgó su
fama, tenía gran fama, hasta la frontera de Egipto, porque
se había hecho altamente poderoso, ya tiene edificación, fuerza,
fama, prosperidad, y aquí tiene, dice, muchas bendiciones y poder
del Señor. Mira, esto es una cosa gustosa. Cuando yo veo jóvenes que dicen
a otros jóvenes, hey, hey guys, let's go witness together. Let's come and pray together.
Hey, let's serve God together. Wow, es emocionante. Let's get together and sing. A really neat quartet or eight
of us or six of us together, let's sing for the glory of God.
Oye, vamos a salir y a dormir en las casas de los viejos. Vamos
a salir y a visitar a la gente. Vamos a servir a Dios y a poner
algunas patas en las calles y a intentar salvar a la gente. ¡Ay! No hay
cosa más mejor, más bueno. Es que ya. Las palabras gramáticas,
ya no tengo palabras. Es que no hay cosa mejor. No hay cosa tan buena como eso
de ver jóvenes victoriosos ante otros jóvenes que están... Ah,
yo no quiero servir a Dios, yo no quiero ir a la iglesia. Pero
esos jóvenes que están entregados al Señor... ¡Eh! ¡Vamos a la
iglesia! ¡Vamos a invitar a unos amigos!
¡Vamos a servir al Señor! ¡Es malo eso! ¡Es bonizo eso! ¡Es majestuoso eso! Cuando estuve
en la universidad, había un montón de jóvenes que no tenían ningún
interés. Los que están en las universidades cristianas saben
cómo es. Muchos que no tienen interés.
Pero siempre hay muchos que sí tienen interés. Y así, algunos
me invitaron, ¡eh pastor, vamos a la universidad de Georgia este
fin de semana! Partido Tratado. Allí cuando
estuve hace una noche me agarraron por atrás y dijeron vamos a meterle
a inyectarte con una droga, a ver cómo se siente ser drogado de
verdad. Y entonces ya venía un joven
por allí que habíamos tratado de ganar al Señor y dice, no
déjale, él sólo quiere orar y enseñar la Biblia. Pero otros jóvenes
venían detrás de mí, ¡eh, vamos a servir al Señor en este lugar!
¡Vale la pena! Y entonces otros, ¡vamos a ir
a esta ciudad y comenzar en la iglesia! Primero vas a ir a Atlanta,
Georgia. Luego a Zweitenberg. ¡Vamos a
servir al Señor! ¡Qué ánimo era! ¡Vamos a ir a
la calle a cantar y repartir tratados y predicar en la mera
calle! Era una cosa tremenda de ver
jóvenes que querían servir al Señor, que querían victorias
sobre sus pasiones, sobre su timidez, victorias sobre sus
pecados, victorias sobre su orgullo, y todos se interesaban en servir
al Señor y ganar ánimo para el Señor. Así era Usías, uno que
ya no pensó en sí mismo para ser tímido, uno que sólo pensó
en las almas de otros y en servir al Señor, y así animado fue por
delante y creció en fama y poder. Y cuando vienes a la iglesia
o lugares cristianos, ¿a quién va a respetar más la gente? Oh, yo respeto a este joven tímido. Él es muy humilde, nunca habla
con nadie, nunca molesta a nadie, nunca sirve a Dios, nunca ora,
pero yo le respeto, o la verdad es que le inspira a este joven.
Y cuando hay tiempo de testimonios con los adultos, él se pone,
gracias a Dios por mi salvación, gracias a Dios por las almas.
Yo les digo la verdad, hermanos, es que aquí no tienes muchos
ejemplos de eso. De vez en cuando viene alguien
como Alberto cuando llega a la universidad, o algunos, ¿verdad? Y algunos de ustedes se entusiasman
por un tiempo, entonces por este momento, ¿tienes algún testimonio
o ejemplo de eso? Ojalá pudiera traerles, ¿verdad? Por eso traigo a veces los jóvenes
de Bob Jones que cantan y que predican y hacen dramas con el
equipo de Saban cuando él fue, el equipo de Sergio cuando vino.
Y ya ven jóvenes que saben cantar y con entusiasmo y sin humor
sirven al Señor y les inspira para decir, yo quiero ser como
esto. ¿Sabe joven? Usted puede ser
algo del presidente que tenemos ahora, ¿verdad? Y dice, él siempre
es líder por atrás. Él mira lo que todos los demás
hacen, entonces él sigue y se llama a sí mismo líder, ¿verdad?
Y así hay muchos jóvenes que, si otros lo van a hacer, si otro
va a decir, vamos a ganar almas, a lo mejor yo iría también. Si otro joven dice, vamos a orar
juntos, a lo mejor yo iría para orar con él también. Y todos
están esperando con nosotros. Estaba tan esperándote a ti,
para ser usías, para ser un rey joven. Hemos tenido algunos de
los jóvenes menos santos, les digo la verdad, pero muy entusiastas. Puedo pensar algunos en el pasado
que no estaban tan santos en mucho de su vida, en su vestidura
y cosas, pero por un tiempo en su vida demostraron gozo y gusto
de servirle al Señor. y animaba a los otros jóvenes,
y ya teníamos un grupo de jóvenes, a veces, por un corto tiempo,
bien animados. Y así puede ser hoy. Sólo Dios
está buscando un joven que no va a quedar detrás, sino uno
que viene delante y mira, yo voy a ser el primero. para orar
por los otros jóvenes en la iglesia. Primero por mí mismo a ser un
ganador de almas, un hombre de oración, y entonces yo voy a
animar a otros a venir conmigo a orar por mis hermanos. Yo quiero
hacer esas clases de discípulo, esos libros de discípulo en mi
casa. Yo quiero orar más. Yo quiero ser fiel a la junta
de oración de varones o de damas para las mujeres. Yo quiero que
oren por mí, porque quiero que tengamos un grupo de jóvenes
animados, despiertos en el Señor. Debe ver la última nota, a lo
mejor debo publicarlo y ponerlo en el tablero abajo de Alberto. Alberto va a ser como jefe de
un dormitorio el año que viene en su escuela. Dice, ora por
mi pasores, dormitorio, aunque sea escuela cristiana, el dormitorio
más rebelde de todos los dormitorios. Y así que, esa es la lista de
oraciones que tengo para usted, ¿verdad? Orar que quieren ser
ganadores de alma, que quieren amar al Señor, que quieren ser
humildes, que no quieren pelearse sino cooperar, que ellos tengan
un avivamiento en su corazón para no servir al Señor por fuerza,
sino de tener un corazón entusiasmado para Dios. ¡Amén! ¡Me entusiasma ver un joven que
tiene interés por otros jóvenes y por sí mismo a servir al Señor! ¡Qué bonito es eso! ¡Qué grande! ¡Ay! Todos dan buena fama a los
jóvenes que quieren servir al Señor. No va a ganar ninguna
fama si solamente va a sentarse allí. ¡Ay! Yo no puedo hacer
nada. Yo tengo que jugar mi juego en
el internet, yo tengo que, ya sabe, pero yo no sé por qué la
gente no me respeta, por qué yo no tengo mejor fama con la
gente. Todos creen que soy perezoso
sólo porque no hago nada para Dios, no deben saber. Mi corazón
no es perezoso. Ya sabes por qué no tienes buena
fama. Si llegas a ser como Usías, ¡vamos
a la batalla contra el diablo! ¡Vamos a la batalla contra la
carne! ¡Vamos a la batalla contra el mundo! Va a tener bendiciones
del Señor, fuerza del Señor. Usted puede llegar a ser un gran
líder para Dios, un gran siervo para Dios, la inspiración para
los otros jóvenes de solamente poner el entusiasmo de decir,
yo quiero ser un buen ejemplo en la forma que me he visto.
en la forma que hablo, en la manera que saludo a los otros,
en la manera que animo a otros para servir al Señor conmigo.
Ay, nos hace falta esto tanto con jóvenes como de varones y
todo el mundo. Y así encontramos que en versículo
7 Dios ayuda y Dios bendice a los que se acercan a Él. Y Dios le
da fama, Dios le da poder hasta falta y hasta que ellos se fortalecen
para el Señor en versículo 11 al 14 aquí. Pero entonces encontramos
que Isaías allí tenía un ejército de guerreros. Versículo 12, puso
por jefes de familias valientes y esforzados. Versículo 14, ustedes
preparó para todo el ejército escudos, lanzas, yelmos. Versículo 15 al final. Su fama
se extendió en versículo 15. Su fama se extendió lejos. ¿Por
qué? Vamos a leer juntos los que quieran
al final del versículo 15. ¿Por qué? Fue ayudado maravillosamente
hasta hacerse poderoso. No es una cosa que depende de
ti. Es una cosa de tener la ayuda
de Dios en tu vida. Como muy feis no puedo hablar
y guiar la nación de Israel. Y Dios dice yo soy tu boca. Yo pondré las palabras en ti.
Y así el Puede fortalecerse, lo que dice 2 Timoteo 2,1. Fortaleceos en la gracia del
Señor. Lo que dice en Efesios 6,10 a
18. Fortaleceos en el Señor y en
su poder. Nosotros tenemos que querer hacer
la voluntad de Dios, fortalecernos. Las batallas vienen. Jóvenes,
ustedes ya han tenido batallas. Y habrá más batallas en tu futuro. Mucho peor que las batallas que
has visto hasta ahora. Mucho peor. Muchas batallas en
trabajo, en matrimonio, en la escuela, en tu propia vida. Batallas
contra la tentación al licor. Batallas contra la tentación
a fornicación. Batallas contra la tentación
de amigos mundanos. Batallas para resistir. Batallas
contra la pereza. Batalla contra el orgullo. Suércate,
fortalecete, edifícate en las gracias del Señor para prepararte
para las batallas. Prepárate ahora para estar fuerte
para las batallas después. Dice que no puedes tomar la vitamina
C. para vencer un catarro una vez
que tienes el catarro. Puedes tomarlo pero no le ayuda
para este catarro. Tienes que estar tomando vitaminas
para evitar catarros y estar fortalecido cuando enfrentes
los gérmenes cuando primero llegan. Y así es, hermanos, que tenemos
que estar en la Palabra de Dios ahora, mucha oración ahora, mucha
fidelidad ahora, para fortalecernos en el Señor ahora, para la gloria
del Señor. Y note que él, así en versículos
5, en esos versículos, tuvo guerra, pero siempre ganó. No obstante,
Uno puede llegar a ser grande en los ojos del Señor, vencer
en muchas batallas, en el siglo XVI llegar a ser fuerte, pero
cuidado, mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para
su ruina, porque se rebeló contra Jehová, su Dios, entrando en
el Templo de Dios para quemar incienso, en el altar de incienso. Y entró tras él el sacerdote
Hazarías, no su padre por supuesto, sacerdote del mismo nombre, con
él ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes. Tiene que
ser un varón valiente para ser un predicador para la gloria
del Señor. Se pusieron contra el rey Osías y le dijeron a él,
no te corresponde a ti, Osías, el quemar incienso. Y así en
el final dice, sal del santuario, esto es de los sacerdotes, consagrados
para quemarlo, sal del santuario, porque has prevaricado y no te
será para gloria delante de Jehová Dios. y él sólo se irrita contra
los sacerdotes. Versículo 19, se llenó de ira,
y en su ira contra los sacerdotes, lepra le brotó en el frente,
junto al altar de incienso, en el mero lugar de oración. Y rápido, en el versículo 20,
le echaron del templo allí. El versículo 21 fue leproso hasta
el día de su muerte, y de tan mala fama, que en el siglo XXIII
le sepultaron en el campo ni en los sepulcros de los reyes
de la ciudad porque tenían lepra y tenían que sepultarle allí,
en las afueras. Aquí encontramos, hermanos, que
uno puede ser grandemente usado por Dios, tiene mucho poder,
pero si se pone orgulloso todo se destruye. Nota aquí que el
orgullo está evidenciado aquí en que él no quería hacer la
voluntad de Dios para él, quería hacer otra cosa. ¿Ha visto eso? No te corresponde a ti, rey,
ofrecer incienso. Eso es un gran peligro. Yo puedo
ser el cantante en la iglesia cuando Dios no le ha dado para
corresponder eso. Yo puedo enseñar esta clase cuando
Dios no le ha dado el don de eso. Yo puedo hacer esta cosa
cuando no es lo que Dios le ha llamado para hacer. Hacer la
voluntad de Dios para tu vida. Dios tiene un lugar para ti,
para ser rey, para ser guerrero, si es para ser sacerdote, es
ser sacerdote. Pero si usted debe ser un misionero
y se revela, no, yo puedo ganar mucho dinero, la cosa no le irá
bien. Si usted debe hacer algo con
tu vida, hacer con tu vida lo que Dios tiene planeado para
tu vida. pero que no trates de hacer lo
que Dios no le ha enviado para hacer. ¿Cómo voy a saberlo? Ya lo vas a saber. Créeme. Si
usted es sincero, se ofrece para hacer la voluntad de Dios cual
sea, lo que sea, Dios lo va a hacer, claro, paso a paso, lo que debe
hacer con tu vida, el Espíritu Santo le puede guiar por la palabra
de Dios. Pero cuando uno se pone orgulloso,
no, yo puedo hacer esto y otra cosa, tu vida será un desastre. Puedes ser poderoso, de gran
fama, prosperidad, haciendo la voluntad de Dios para tu vida.
Pero cuando decides hacer otra cosa, la cosa no irá bien. A lo mejor dices, yo sé que Dios
quiere que yo me case con esa muchacha, con ese muchacho, pero
él no es tan guapo como yo quiero, así que voy a casarme con otro
que es más guapo. Y no es la voluntad de Dios para
ti eso, vas a pasar una vida bien triste. Busca la voluntad
de Dios para ti en cuanto a la escuela, en cuanto a la carrera,
en cuanto al matrimonio. en cuanto a lo que debes hacer
semana tras semana en la iglesia donde he servido al Señor y como
he servido al Señor. Y como dicen los dones del Espíritu
en Romanos 12, dedícate a hacer, empeñale en hacer, hacer con
diligencia la cosa que Dios tiene designado para ti. Veo personas que Dios va a usar
y quiere usar grandemente. Si usted solamente diría, Señor,
heme aquí, envíeme a mí. La lección que Usías hubiera
escuchado en el año de su muerte, Isaías 6, cuando Isaías lo escuchó,
pero Usías ya estaba muerto, porque él quería hacer su voluntad
en su vida, y hacer lo que Dios no le había hecho para hacer.
Y entonces, él que hubiera sido tan poderoso por generaciones
más, llegó a morir un poco temprano Y así el Señor le bendijo cuando
anduvo cerca. Pero se apartó de él cuando no
anduvo cerca. ¿No quieres ser todo lo que Dios
quiere para ti? Por eso. De pie, por favor. Nuestro Padre Esencial, te damos
gracias por la enseñanza de la vida de Josías. Un gran hombre de Dios que siguió
el ejemplo de sus padres en lo bueno, que tenía buena madre,
buena abuela, siguió sus consejos, siguió los consejos de Zacarías
el profeta que tú enviaste a él. Pero el Señor, un día, llegando
a ser fuerte en el Señor y usado por el Señor, quería hacer otra
cosa más que la voluntad de Dios. Se puso orgulloso pensando que
podría hacer otra cosa. Y entonces Dios le tocó con un
castigo, castigo de muerte vergonzoso de la lepra. Señor, queremos
ver a los jóvenes y adultos igualmente usados por Ti como Tú quieres.
Ayúdales a consagrarse a Tu voluntad para sus vidas y a hacer Tu voluntad
en todas las cosas.
Fuerza Debilitada - Uzias - 2 Cronicas 26
Series Historias - Antiguo Testamento
Un Rey JOVEN anda cerca del Señor y llega a ser fuerte, próspero y famoso... hasta alejarse del Señor en orgullo. UN SERMON ESPECIALMENTE PARA JOVENES. (Una parte del sermon es bilingue con un poco de ingles para los jovenes. Dios lo usó grandemente en nuestra iglesia.)
| Sermon ID | 53111143441 |
| Duration | 47:28 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | 2 Chronicles 26 |
| Language | Spanish |
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