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El título de mi mensaje, hermanos,
es Cuidado con los falsos maestros, parte número dos. Y esta es la
continuación de los versículos que hemos venido estudiando en
el contexto de este pasaje del versículo 38 al versículo número
40. Yo quiero comenzar en esta mañana
mi mensaje haciéndoles la siguiente pregunta. ¿Por qué si Dios es
el Señor y dueño del oro y de la plata? nos pide que demos
ofrendas. O sea, si Dios es el dueño de
todas las cosas y Él no necesita nada de nadie, nada de nosotros,
¿por qué nos manda en las Escrituras que cada primer día de la semana,
según como hayamos prosperado, vengamos y demos una ofrenda? ¿Por qué nos dice que ofrendemos
para los misioneros? ¿Por qué nos dice que demos a
los necesitados y que todos lo hagamos en su nombre? Quizás
alguno de nosotros pueda entender que darle a los necesitados.
Bueno, los necesitados tienen necesidad de una ayuda, de una
ofrenda. Pero ¿por qué Dios pide que nosotros
dediquemos un tiempo durante el servicio para que cada uno
libremente, sin ser presionado, conforme haya prosperado, conforme
tenga el deseo en su corazón, no con tristeza ni por necesidad,
se presente delante de Dios con su ofrenda? Cuando nosotros le
damos la ofrenda a Dios necesitamos entender primeramente algo y
quiero utilizar una ilustración que se la escuché a un pastor
y fue de mucha bendición para mí. Cuando nosotros venimos delante
de Dios con nuestra ofrenda es como cuando nuestros hijos pequeñitos
saben que viene la fecha de nuestro cumpleaños y se acercan a nosotros
y nos dices papi me das dinero para comprarte un regalo entonces
el papá toma una cantidad de dinero y se la da la mami va
lo lleva y le compra un regalo al papá con el dinero del papá
y luego viene el cumpleaños y el niño se acerca y le dice feliz
cumpleaños ¿por qué razón hacemos eso? bueno lo hacemos para enseñarle
a nuestros hijos que reconozcan al padre, a la madre, al hermano
en el día del cumpleaños, que tengan una muestra de gratitud,
de cariño. Pero en el caso de los niños,
lo hacemos para enseñarles y recibimos un regalo con nuestro propio
dinero. Cuando llega el día domingo y
nosotros venimos delante del Señor y traemos nuestra ofrenda,
le estamos dando a Él de lo que Él ya nos dio a nosotros. Porque
la única razón por la que podemos trabajar Tener habilidades, tener
fuerza, ir y ser constantes y recibir un pago es porque Dios nos ha
dado la facultad de poder hacerlo. Todo, absolutamente todo dice
la escritura que proviene de Dios. No hay nada que nosotros
no hayamos recibido para que nos gloriemos y digamos esto
lo tengo por mis propias fuerzas, por mi propio trabajo. Como hay
algunas personas que se besan las manos, sus propias manos,
dice todo lo he conseguido con mis manos. Hermanos, nosotros
no conseguimos nada, absolutamente nada. Todo nos es dado por Dios. Y cuando hablamos de la ofrenda
debemos de pensar en estas cosas, porque hemos llegado a una porción
de las Escrituras que si ustedes observan ahí en el pasaje, lo
cual vamos a leer en este momento para poder entender un poco,
es una porción de la Escritura que se ha utilizado mucho a través
de la historia para hablar acerca de la ofrenda. Pero la pregunta
que nosotros vamos a hacer es, ¿este pasaje está hablando de
un ejemplo que nosotros debemos de seguir o está ilustrando algo
que nosotros debemos de evitar? Es la pregunta que nos debemos
de hacer. ¿Es un pasaje que muestra algo que debemos de seguir o
es un pasaje que nos muestra algo que debemos de evitar? Dice
la escritura de la siguiente manera. Estando Jesús sentado
delante del arca de la ofrenda, mirando cómo el pueblo echaba
dinero en el arca, y muchos ricos echaban mucho, y vino una viuda
pobre y echó dos blancas, o sea, un cuadrante. Entonces, llamando
a Jesús, llamando a Jesús, entonces llamando a sus discípulos, les
dijo, de cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos
los que han echado en el arca. porque todos han echado de lo
que les sobra, pero esta de su pobreza echó todo lo que tenía
de su sustento. Este es un pasaje que históricamente
muchos lo han tomado para decir que hay un principio aquí y es
que debemos de dar todo lo que tenemos a Dios. Es un pasaje
que los falsos maestros han utilizado para dejar a las personas sin
dinero. Es un pasaje que se ha abusado
tanto como para sacarle a la iglesia lo último que la iglesia
tenga. Porque dicen, mira, la viuda
que no tenía nada, lo dio todo. Así nosotros debemos de dar todo
también. Pero la pregunta que nos debemos
de hacer es si esa interpretación encaja en el contexto. Porque
una de las reglas de la interpretación bíblica, primero es que la Biblia
se interpreta a sí misma y el contexto importa. Una de las
cosas que dicen los profesores que enseñan hermenéutica bíblica
es que el contexto es el rey. El contexto nos muestra realmente
qué es lo que un pasaje dice. Y la pregunta que nos vamos a
hacer, otra pregunta que nos podemos hacer es, ¿es eso en realidad
lo que este pasaje enseña o nos está mostrando algo que tiene
que ver con el versículo número 40? Donde dice el versículo 40,
que devoran las casas de las viudas y por pretexto hacen largas
oraciones. Y luego dice el versículo, estos
recibirán mayor condenación. El contexto subsiguiente en el
capítulo número 13 habla del sistema religioso de los escribas
y de los fariseos donde dice el versículo número 13 saliendo
Jesús del templo le dijo uno de sus discípulos maestro mira
qué piedras y qué edificios Jesús respondió y le dijo ¿Ves estos
grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra
que no sea derribada. Esas son palabras de juicio.
Y lo que está haciendo el Señor con esas palabras de juicio es
condenando un sistema tan perverso que abusaba de la gente. Entonces
vamos a tratar de estudiar este pasaje. Vamos a expresar un poco
en el contexto una vez más. Nos dice la escritura que en
el contexto el Señor Jesucristo está enseñando, versículo 38.
Y les decía en su doctrina. Entonces Jesús está enseñando.
Él ha pasado mucho tiempo enseñando. Y en el versículo número 41 dice,
estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda. La pregunta
que nos hacemos es, ¿qué hacemos cuando nos cansamos, hermanos?
Nos sentamos a descansar. Y Jesús va a un lugar del templo
donde están las arcas de las ofrendas y Él se sienta. Y en
ese lugar que Él está sentando, Él hace algo que es importante
que dice ahí en el versículo 41. Miraba como el pueblo echaba
dinero en el arca. Esta palabra mirar tiene que
ver con observar detalladamente. prestar la atención, fijar los
ojos en algo. Entonces Cristo, el Señor Jesús,
está viendo cómo unos están dando mucho porque tienen mucho y hay
una mujer que tiene muy poco y lo poco que tiene lo da todo.
Y Él está observando cómo el pueblo está dando. A primera
vista, La instrucción de esta porción de las Escrituras puede
parecer que está destacando la generosidad de una viuda que
tiene poco y lo da todo al punto de quedarse sin nada, ni siquiera
para su comida. La sección anterior como la posterior
que ya lo mencioné, versículo 40 y capítulo número 13 y todos
los textos subsiguientes hablan de juicio. Juicio para los escribas
en el versículo 40 y juicio para el pueblo de Israel y sus líderes
en el capítulo número 13. Y este contexto es muy importante
de entenderlo porque de otra manera nosotros estaríamos forzando
una interpretación en el texto que el texto no nos está dando. Vamos a ver, quiero leerles algunas
interpretaciones que se han dado acerca de este pasaje. En primer
lugar, algunos comentaristas a través de la historia dicen
que este pasaje nos habla de la generosidad que debe de medirse
por la cantidad, que no se debe de medir por la cantidad que
se da, sino por lo que el dador conserva. Es decir, en este caso
la viuda no conserva nada, lo da todo. Otros insisten que la
generosidad debe medirse por el nivel de abnegación del dador. como lo refleja este porcentaje
de los recursos de la viuda de lo que ha dado. Otros comentaristas
dicen que el valor de las dádivas se relaciona directamente con
la actitud con la que se da. Pero la pregunta que hacemos
es la siguiente a estas interpretaciones. ¿Fue dada la ofrenda con humildad
desinteresadamente como una expresión de amor y devoción a Dios. O
sea, ¿el pasaje nos está diciendo eso? ¿Nos está diciendo eso? ¿El Señor Jesucristo está diciendo
que la viuda era piadosa? ¿Nos dice que la viuda era humilde?
¿Nos dice que la viuda era desinteresada? ¿Qué motivación tenía la viuda?
Noten en su pasaje, ahí hermanos, que no dice absolutamente nada.
Lo único que dice que era una viuda pobre. Y en el contexto,
una viuda pobre se relaciona estrechamente con el versículo
40 que dice que los escribas devoran las casas de las viudas.
Y la palabra devorar es acabar con todo. Y aquí tenemos una
viuda en este contexto del versículo 41, donde dice primero, sala
de los ricos, versículo 41, versículo 42, sala de la viuda, y dice
vino una viuda pobre. y esta palabra pobre se repite
dos veces en estos versículos donde dice y echó dos blancas
o sea un cuadrante es decir, dos pequeñas monedas de la valuación
más baja en la escala de las monedas nosotros tenemos en Estados
Unidos el dólar luego tenemos los hay monedas de 50 centavos,
si verdad los 50, 25 centavos, los 10 centavos Cinco centavos y el penny, el
centavo. Bueno, aquí estamos hablando
de una moneda de la más baja escala y tiene dos. Entonces,
esto es lo que se presenta aquí. Pero noten que el Señor Jesucristo
no está alabando a la viuda. Cuando llama a sus discípulos
a unles, simplemente lo que dice es, estos que echan mucho, echan
de lo que les sobra, porque tienen mucho. Y esta que tiene poco,
lo ha dado todo, pero no lo está exaltando. Y el contexto de este
pasaje no permite que interpretemos y digamos que el Señor Jesucristo
está diciendo que seamos como la vida, que lo demos todo, porque
eso contradiciría otras porciones de la escritura. Por ejemplo,
Voy a tratar de recordárselas de memoria. Cuando Pablo le escribe
a los corintios, le dice cada uno en el primer día de la semana,
según como haya prosperado, aparte. Entonces nos dice que apartemos
una cantidad según como hayamos prosperado. Si no ganó, no tiene
que dar. Si ganó mucho, de mucho. Si ganó
muy poco, pues va a dar poco. Pero luego nos dice también que
la dádiva debe de ser no con tristeza, ni por obligación,
o porque es necesario hacerlo. Es decir, que la actitud con
la que yo tengo que venir es una actitud gozosa, que tengo
que venir con una actitud no porque me están forzando, no
para ser visto por las personas. En el Antiguo Testamento, cuando
David va a construir el templo, él aparta los materiales y dice
la Escritura que David dio de lo que tenía. Noten ahí que David
no va a pedir prestado. David no va a robar. David da
de lo que tiene. En mi punto es que no hay nada
en el Nuevo Testamento que nos diga a nosotros que debemos de
dar todo lo que tenemos. De otra manera, ¿cómo se va a
deleitar Dios en dejar que una viuda que no tiene nada, lo de
todo, Cuando la Escritura nos dice en Santiago que la verdadera
religión es asistir a las viudas y a los huérfanos. Tanto en el
Antiguo como en el Nuevo Testamento, las viudas tienen un lugar especial
en el corazón de Dios. Por lo tanto, el Señor Jesucristo
no estaría alabando Lo que esta viuda hizo, lo que él está haciendo
más bien dicho, es condenando un sistema religioso, un sistema
de enseñanzas que habían enseñado que mientras más ofrendabas ibas
a ir al cielo. Un sistema religioso que había
enseñado a las personas a poner su confianza en el dinero. Y
si ustedes tienen entendimiento, perdón, no si tienen entendimiento,
si ustedes recuerdan el contexto de lo que hemos venido estudiando,
el dinero se ha venido mencionando últimamente en los últimos capítulos.
En el capítulo 10, el Señor Jesucristo encuentra a quien? A un joven
rico, que tenía mucho. Y cuando le dice al Señor Jesucristo,
ve y vende todo lo que tienes, ¿cómo se puso? Muy triste. Y el Señor Jesucristo Dice, porque
los discípulos se ponen como muy pensativos, les dice que
es muy difícil que un rico entre en el reino de los cielos, que
es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja. Entonces,
luego enseguida tenemos que el Señor Jesucristo viene al templo
y observa a los cambistas, y observa cómo se venden los animales para
los sacrificios. y se dan cuenta que los fariseos
y los escribas y los administradores del templo están abusando a la
gente con el dinero entonces tenemos una otra señal de dinero
luego después más adelante le hacen la pregunta al señor Jesucristo
acerca del tributo si se debe de dar a César o no y el señor
dice dale a César lo que es de César y dale a Dios lo que es
de Dios Entonces, como podemos observar, el asunto del dinero
ya se ha venido manejando. Y la enseñanza que encontramos
en el Nuevo Testamento es la siguiente. En este contexto,
no se debe poner los ojos en las riquezas. En este contexto,
no se debe utilizar la adoración a Dios para estafar a la gente.
En este contexto, hay que utilizar el dinero sabiamente, dándole
a Dios lo que es de Dios y alcesa lo que es necesario y a Dios
lo que es de Dios. O sea que el dinero ya se ha
venido hablando de esto, pero este pasaje no, el énfasis no
es el dinero. El énfasis aquí no es que cada
uno de nosotros en esta mañana saque todo lo que trae en sus
bolsas, vacíe sus carteritas, asegúrese de no tener ni un solo
centavo, venga y lo deposita aquí al frente. para una muestra
de sacrificio a Dios y de verdadera devoción a Dios. Ese no es el
punto. Hermanos, si podemos entender que Dios no necesita nuestro
dinero. ¿Podemos entender eso? Miren hermanos, el hecho de que
demos nosotros es un privilegio cada uno de nosotros. Cuando
venimos a dar es un privilegio porque Dios ya nos dio a nosotros.
Cuando nosotros damos, estamos obedeciendo la palabra de Dios.
Cuando nosotros damos, estamos adorando a Dios. Cuando nosotros
damos, estamos mostrando que reconocemos que todo proviene
de Dios. O sea que, el hecho de dar no
es para que nadie te dé un lugar especial aquí a mero enfrente.
Mira, enfrente los diezmadores súper generosos. La segunda fila
de los diezmadores. La tercera fila de los que a
veces diezman, a veces no ofrendan. La otra fila de atrás, los que
dan algo y así sucesivamente. Y pues imagínense, ustedes están
atrás hermanos. Serían los desobedientes que
no ofrendan, ¿no? No, ese es el punto. Necesitamos
de nosotros entender verdaderamente que el asunto del dinero no es
para que Dios se agrade con nosotros, ni para que el liderazgo de una
iglesia esté contento con los que dan. O es que fulano de amas
trata mejor a este hermano. Este no da caso y no lo trates
bien. Ese no es el punto del dinero de la ofrenda. El punto
de la ofrenda es mostrar obediencia a Dios, es alabar a Dios, es
ser ejemplo y reconocimiento de que todo viene de Dios. Ahora,
no tener manos en este pasaje Vean el versículo cuando el Señor
Jesucristo habla de la viuda a los discípulos. Versículo número
43. Entonces, llamando a sus discípulos,
les dijo, De ciertos digo que esta viuda pobre echó más que
todos los que han echado en el arca. Versículo 44. Noten que eso es lo único que
dice. Él está repitiendo lo que observó. Nada más está diciendo
Echó más. ¿Por qué? Porque echó todo lo
que tenía. Versículo 44. Porque todos han echado lo que
les sobra, pero esta de su pobreza echó todo lo que tenía, todo
su sustento. ¿Ven la última frase ahí hermanos? ¿Saben la palabra sustento? Es
de donde sacamos la palabra biología, vayos, vida. O sea, la mujer
echó todo lo que tenía que ver para el sustento de su vida.
¿Es eso en armonía con lo que la Escritura enseña en cuanto
a las viudas? No. Santiago dice que la verdadera
religión es ayudar a las viudas. Primera de Timoteo dice que a
las viudas se les ponga una lista para que se les ayude. Las viudas
que llenan ciertas calificaciones para que se les ayude. Entonces,
no puede ser que el Señor Jesucristo está diciendo aquí que qué bueno
que una mujer pobre que no tiene casi nada baida todo y lo que
es para su vida se quede sin nada, absolutamente sin nada.
No lo está exaltando. Lo está describiendo. Y lo está
describiendo en el contexto de lo que dice el versículo número
40. Que devoran las casas de las viudas. Está diciendo, miren,
esta mujer que no le quedaba nada, absolutamente nada, simplemente
dos monedas de la denominación más baja. Ella viene y da estas
dos blancas y las pone. Y en un sentido da mucho más
que todos los que dan de lo que les sobraba. Porque lo que está
haciendo es dar todo lo que tiene. Entonces no le dice a los discípulos
vayan ustedes hagan lo mismo. No se repite esto en ninguna
parte de la escritura donde esto sea lo que se exalta. Simplemente
está describiendo lo que está mostrando. Esta porción de la
escritura está aquí como una muestra de una viuda devorada
por un sistema basado en el dinero y no en una verdadera adoración
a Dios. Eso es lo que esta porción de
la escritura nos enseña. Jesús aquí no hizo ningún planteamiento
en cuanto a la generosidad por el acto de la mujer. Esta historia
no puede interpretarse entonces diciendo que la elección de aquí
es una elección de mayordomía, porque esta no es una buena mayordomía.
¿Saben qué es una buena mayordomía? Distribuir lo que tengo de una
manera sabia y apropiada. Por eso dice la Escritura, cada
quien según como haya prosperado, aparte una porción. No está adociendo
que de todo, porque esa es una pésima mayordomía. Ahora el falso
maestro viene y se deleita como el cerdo en el lodo en un pasaje
como este, y lo agarra y le da vuelta y lo va a malinterpretar
y se lo va a poner en la cara a la gente. Y los pobres que
están sentados ahí frente a ese falso maestro van a venir y van
a dar todo porque lo están engañando con una porción de la Escritura.
Por esa razón, hermanos, cuando estudiamos la Escritura, siempre
estudiamos el contexto. ¿Qué dice antes? ¿Qué dice después? ¿Puedo interpretar este pasaje
de la escritura de esta manera cuando el contexto no me ayuda
para que sea interpretado de esta manera? ¿Estoy diciendo
algo en este pasaje que Jesús no lo está diciendo? Vean otros
pasajes, en Jesús se exalta la fe. Jesús hace un calificativo.
Aquí dice es una viuda pobre. En otros pasajes dice viudas
virtuosas. En otros pasajes dice viudas que tienen fe, que esperan
en Dios. Pero aquí no, no lo está diciendo. Entonces este
pasaje es tan claro de que está hablando no de una heroína, sino
de una víctima. Y algo que nosotros debemos de
evitar. Algo que debemos de evitar. Bueno,
vamos a observar ahora todo el pasaje. Versículo 41. Note que
el Señor está agotado, está cansado y se sienta. y se sienta en un
lugar específico, nos dice el versículo número 41, que está
sentado del arca de la ofrenda. El arca de la ofrenda en un lugar en el patio de las mujeres, donde
había trece canastas o trece receptores, más bien dicho, trece
receptores en forma de cuerno que se abría
y la gente aventaba el dinero y parece que era un metal y todo
sonaba. Según lo pesado de la moneda,
así sonaba la ofrenda. Y había trece receptores de moneda. Cada receptor tenía un nombre
a donde se iba a designar esa ofrenda. Pero la mujer está ofrendando
junto a una cesta específica. Y el Señor simplemente dice,
Marcos simplemente dice en el versículo 41, que está sentado
del arca de la ofrenda. Y él está sentado y está mirando
cómo el pueblo echaba dinero en el arca. Él está observando
cómo la gente ofrendaba en ese sistema. Él está viendo cómo
llegaban ricos y tiraban mucho dinero, lanzaban mucho dinero,
sonaban mucho las cantidades de monedas, pero simplemente
daban de lo que les sobraba. Él es omnisciente. Él ve lo que
uno ofrenda. Un comentarista bíblico dice
como forma de broma, Jesús todavía está sentado observando lo que
tú ofrendas en forma de aplicación. No estoy muy seguro si lo puedo
utilizar para eso, pero eso dice este hombre. Vean que el versículo
nos dice ahí, dice ¿Cómo el pueblo echaba dinero en el arca? Dice
y muchos ricos echaban mucho. Versículo 42 ahora se describe
a la viuda. ¿Pero qué podemos decir de la
forma en la que estos están ofrendando? ¿A quién están ofrendando? ¿A
qué sistema están ofrendando? Recuerden hermanos que en el
contexto de este pasaje, Los escribas y los fariseos quieren
matar al Señor Jesucristo. No están dando muestras de justicia.
Los escribas y los fariseos no saben quién es el Mesías. Los
escribas y los fariseos tenían una mala teología, tenían una
mala doctrina y tenían furtos pésimos. Y este es un sistema,
como un comentarista bíblico lo escribe de la siguiente manera.
Él dice, el sistema era despreciable, apóstata, corrupto, y falso. Y esto es realmente lo que está
haciendo esta gente para dar. Estas personas que tenían mucho
podían dar grandes cantidades. Por tanto, se creía erróneamente
que poseían más situación provechosa para entrar en el reino de los
cielos. Por eso ellos echaban mucho. No era una cuestión de
generosidad. Echaban porque ellos creían que
entraban en el Reino de los Cielos. Ahora la pregunta es ¿Por qué
esta mujer que tenía solo dos blancas, dos monedas muy pequeñas
y es lo único que entra, lo echa todo? Lo echa todo porque ella
quiere entrar al Reino de los Cielos. Lo echa todo porque los
fariseos le dijeron que hasta que no diera todo lo que tenía
no era digna del Reino de los Cielos. Entonces esto no se puede
ver hermanos como un acto heroico. de verdadero cristianismo. Esto
se debe de ver como una persona que ha sido abusada por una religión
falsa, que está acabando con esta pobre mujer. Vean en el
contexto, en el capítulo número 10, en el versículo número 23
y 27, capítulo 10. Versículos 23 al 27, donde llega
un hombre rico. Versículos 23 al 27, si aquí
es. Dice en el versículo 23, Este es otro pasaje que quiero
leer, Marcos 10, 23 al 27. Dice el versículo. Entonces Jesús, mirando alrededor,
dijo a sus discípulos, ¿cuán difícilmente entrarán en el reino
de los cielos los que tienen riquezas? O sea, los ricos. Los
discípulos se asombraron de sus palabras, pero Jesús respondiendo
volvió a decirles, hijos, ¿cuán difícil es entrar en el reino
de Dios a los que confían en las riquezas? Más fácil es pasar
un camello por el ojo de una aguja que entrar un rico en el
reino de Dios. Ellos asombraron aún más diciendo
entre sí ¿Quién podrá ser salvo? Noten que esta pregunta es sumamente
importante. Entonces Jesús mirándolos dijo, para los hombres es imposible,
más para Dios no. Porque todas las cosas son posibles
para Dios O sea, lo que le está diciendo es la salvación es de
Dios Las personas no se pueden salvar a sí mismas El dinero
no salva a nadie Por más dinero que tú des, no puedes comprar
la salvación Lo que Cristo está haciendo es atacando un sistema
falso Que ha enseñado que la salvación se compra Que la salvación
se gana por buenos méritos, por obras Versículo 26 Versículo
27 Dice entonces todas las cosas son posibles para Dios. Jesús
ha venido enseñando esto y después de ver con tristeza como el joven
rico se aleja, porque este es el pasaje del joven rico, versículo
número 22. Pero él afligido por esta palabra
se fue triste porque tenía muchas posesiones. Los discípulos aquí
están asombrados. En la cultura de aquel tiempo,
la idea era de que mientras más dabas, más posibilidades tenías
de entrar al reino de los cielos. Pero el Señor Jesucristo enseña
que entrar al reino de los cielos es una imposibilidad porque solamente
es dada por Dios. Por el contrario, la escritura
enseña que el reino de los... que para los ricos el reino de
los cielos es mucho más... la entrada es mucho más difícil
por estas razones. Primero, La riqueza le da a una
persona una falsa sensación de seguridad. Hermanos, ¿no se han
dado cuenta que aún nosotros que no somos ricos, cuando traemos
una cantidad de dinero o tenemos una cantidad de dinero en el
banco, aunque sea poco, como que nos sentimos tranquilos?
Si usted no es así, lo felicito sumamente piadoso. Pero nosotros
ponemos nuestra esperanza en el dinero. Aunque sea poco, le
ponemos mucho la confianza. Si es demasiado, nos volvemos
locos, ¿no? Pero el punto aquí es que cuando
una persona pone su confianza en la sensación de que el dinero
le da una seguridad, entonces está equivocado. Mire, vea lo
que dice Pablo en cuanto a esto en Primera de Timoteo. Va en la Primera de Timoteo,
capítulo 6, versículo 17. Primera de Timoteo 6, 17. a los
ricos de este siglo manda que no sean altivos ni pongan la
esperanza en las riquezas las cuales son inciertas sino en
el Dios vivo que nos da todas las cosas en abundancia para
que las disfrutemos ven ahí hermanos que tan claro es de no poner
la confianza en las cosas en el dinero porque es incierto
sino que la pongamos en Dios quien es el que nos da todas
las cosas en segundo lugar los ricos Además están consumidos
con las cosas del mundo y donde se haya su tesoro también está
su corazón. No es así hermanos que cuando
una persona tiene mucho, mire vamos a poner una ilustración
muy sencilla. Imagínense una viuda que tiene
un carrito, como diríamos en México, cateadito, bien corrido
con un millaje muy alto. ¿Se lo roban? Uf, le robaron
un carro malito. Pero cuando una persona va al
dealer y compra un carro de... una troca Tesla de 100 mil dólares
¿Dónde la pone? ¿En la calle? No, trata de ponerla
en un garaje. ¿La deja sin aseguranza? No,
en primer lugar la ley dice que le pongan aseguranza. ¿Le pone
el mínimo de la aseguranza o le pone una cobertura completa porque
invitó 100 mil dólares en la camioneta? Oh, cobertura completa. ¿Le pones aseguranza que te cubre
cuando un vago pasa por la calle y te choca el carro o no quieres
tipo de aseguranza? No, pónmele esa aseguranza. Si se le cae
un cable eléctrico y la quema, ¿le ponemos aseguranza también
o no? Si, pónselo por favor. Bueno, queremos todo tipo de
coberturas. Mientras más tiene, más preocupación tiene por cubrir
lo que tiene. O sea, Se siente confiado, pero
al final su corazón está totalmente puesto ahí. Por eso no estamos
diciendo, porque el versículo que acabamos de leer no nos dice
que no se puede ser cristiano rico. Nos dice que si eres rico,
no pongas tu confianza, no seas altivo, porque el dinero produce
altivez. ¿Verdad? El dinero es muy fácil,
hermanos, de producir altivez. Yo le digo a mi esposa en bromas,
si yo fuera rico sería muy soberbio, porque cree uno que todo lo puede,
que todo esto, que todo lo otro, y hay que cuardarse de eso, tener
cuidado de esa altivez. Entonces un cristiano puede ser
rico pero tiene que tener cuidado de la altivez, tiene que tener
cuidado de no poner la esperanza en las riquezas, tiene que poner
su confianza en Dios y tiene que utilizar su dinero para el
reino de los cielos, ser generoso. Versículo 18 Que hagan bien,
que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos. Y al hacer
esto, vea lo que dice el versículo 19. Atesoran para sí buen fundamento
para lo porvenir que echen mano de la vida eterna. O sea, usen
su dinero para la gloria de Dios. Ahora, la escritura también nos
dice en 1 Juan 2.15 al 16. Que no amemos al mundo, ni las
cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor
del Padre no está en él, porque todo lo que hay en el mundo,
los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de
la vida, no provienen del Padre sino del mundo. O sea, hay que
amar a Dios, no hay que amar las cosas que están en el mundo.
Entonces los que se aferran a las riquezas, Son como el rico de
la parábola de Lucas 12. ¿Se recuerdan en Lucas 12, versículo
16 al 21? Donde el Señor Jesús refiere
una parábola de un hombre que ha prosperado tanto, que hace
más graneros para llenarlos de todo lo que tiene. Y cuando los
llena, un día se para y ve todos los graneros y le dice, alma
mía, regocíjate, diviértete que tienes asegurada la vida. Y el Señor dice, ¿necio? esta
noche han demandado tu vida y se acabó entonces la escritura condena,
condena toda la confianza en el dinero por lo tanto el señor
Jesucristo no puede estar enseñando esta porción de la escritura
que hay que dar todo como si al dar todo nosotros pudiéramos
comprar el reino de los cielos y quedarnos totalmente pobres.
No, la escritura no dice que seamos pobres, la escritura no
dice que seamos ricos, la escritura dice que estemos contentos con
lo que tenemos ahora y que seamos sabios en cómo administramos.
Aquí hay que tener cuidado. Versículo número 22, 42 ahora
se describe la viuda. Vamos a la viuda en este pasaje. Versículo 42 Noten aquí que la
atención del Señor Jesús se enfoca sobre todo en esta viuda pobre
que echa dos blancas. Dice el versículo claramente.
Vino una viuda pobre. ¿Por qué es pobre? Bueno, no
tiene al marido. ¿Pero que el marido no le habrá
dejado algo? Seguramente le dejó algo, pero luego vino una escriba
en el versículo 40 y le devoró lo que tenía. Bueno, la mujer
es pobre. Le queda tan poquito que simplemente
le quedan dos penes, dos centavos, por decirlo así, en nuestra moneda
en el día de hoy. Y esto es lo que dice, es pobre
y tiene muy poco. Versículo 43, lo da todo. El enfoque de estos versículos
está en que la viuda es pobre y en que la viuda da todo Y Jesús
aprovecha la oportunidad para usar esta situación, este ejemplo,
no como algo que se debe de seguir, sino como algo que produce un
sistema corrupto de religión. Deja a la gente absolutamente
sin nada. Hermanos, ¿qué acaso cuando escuchamos
el evangelio de la prosperidad no se han dado cuenta que los
únicos que prosperan son los que lo predican? y la gente a
la que se le predica jamás prospera. Es más, muchos de ellos cada
vez están más pobres, cada vez tienen menos. Y es increíble
que muchos de esos falsos maestros, como yo le dije la semana pasada,
se van a África, juntan cantidades de personas, cien, ciento cincuenta
mil personas en un campo abierto y les dicen, da todo lo que tienes
como esta viuda y el Señor te recompensará al ciento por uno. Se tiene ciento cincuenta mil
almas. que traen dos dólares, que es
lo único que tienen, se van a ir con 300 mil dólares en la bolsa
al falso maestro. Y el único que va a prosperar
va a ser él. Y todos los que se quedaron ahí no van a recibir
nada, absolutamente nada, porque estos corruptos no pueden producir
nada bueno ni sano en la vida de las personas. Una mala teología
va a producir siempre personas desgraciadas, en el sentido de
estar en desgracia. Y eso nos lleva a los versículos
43 y 44. Vean el versículo 43. Entonces, llamando a sus discípulos,
les dijo, o sea, él quiere que aprendan algo. Él quiere que
ellos vean algo. ¿Y qué es lo que Jesús quiere
dirigirle la atención? De cierto os digo que esta viuda
pobre echó más que todos los que han echado en el arca, porque
todos han echado lo que les sobra. Pero esta, de su pobreza, echó
todo lo que tenía echó todo lo que tenía, todo su sustento.
¿Qué quiere decir Cristo con esto? ¿Qué les quiere enseñar
Jesucristo a los discípulos? Primero, estas personas están
en un contexto, como ya lo dije, en el que la salvación se gana,
y más por dinero, por obras de dinero. Y Jesús les está diciendo,
unos dan mucho de lo que les sobra, ¿cómo se van a salvar
dando lo que les sobra? Otras dan todo de lo poco que
tiene, ¿cómo se va a salvar dando tan poco? Él está explicando
un sistema corrupto, un sistema quebrantado, un sistema que no
tiene ningún sentido. Y por esta razón llama a los
discípulos para que ellos vengan. Y lo que está haciendo Cristo
aquí en estos versículos 43 y 44 es decirles a ellos. Note cómo comienza en el versículo
43. de cierto os digo ¿qué significa
esto de cierto os digo? lo que está diciendo es que de
cierto esa pobre viuda echó todo lo que le ha quedado en el arca
es decir todo lo que le han dejado los escribas lo cual es nada
porque todos han echado lo que le sobra hablando de los ricos
que han echado todo lo demás Pero esta de su pobreza echó
todo lo que tenía, es decir, todo su sustento. Proporcionalmente,
ella echó todo, más que todos los que han echado mucho de lo
que les sobra. Los ricos dieron lo que les sobraba,
la mujer dio todo lo que tenía. Todas son enseñanzas verdaderas,
todas son justas. Pero en su contexto sirven para
aclarar dos cosas. El sistema corrompido destruye
la vida de las personas. Un sistema corrompido destruye
la vida de las personas. Y aquí hay un ejemplo para que
nosotros veamos que una mala teología, un sistema corrompido,
no puede producir absolutamente nada. Ellos están en el templo. Están dando al templo. No puede
exaltar lo que ellos están haciendo porque el templo va a ser destruido.
Vean lo que él dice en el contexto después, capítulo 13. Están hablando de un lugar magnífico.
Saliendo Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos, maestro,
dice, mira qué piedras y qué edificios. El templo representaba la adoración. El templo representaba la casa
de Dios, la adoración a Dios, todas esas cosas. Y el Señor
Jesucristo dice, Jesús le respondió. Jesús respondiendo le dijo ¿Ves
estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra
que no sea destruida. Y en el año 70 se cumple la profecía
del Señor Jesucristo. El general romano Tito viene
con su ejército y destruye el templo. Y sacrifica un cerdo
en el templo. Y este sistema se termina. ¿Por qué se termina? Porque no
es un sistema aprobado por Dios, porque es un sistema que abusaba
a los más pobres, a las viudas, haciéndoles creer que con hacer
las cosas que ellos les enseñaban y las cosas que ellos decían,
ellos iban a ganar el reino de los cielos Entonces la razón
por la que el Señor destruye esto es porque es un sistema
corrompido, un sistema falso, un sistema que debe de ser abolido
y Dios muestra su voluntad acerca de esto cumpliendo la profecía
del Señor Jesucristo. De ahí en adelante el Señor Jesucristo
comienza a hablar de las señales del fin. Sigue el juicio. En
el versículo número 24 del capítulo 13 dice, pero en aquellos días
después de aquella tribulación el sol se oscurecerá y la luna
no dará su resplandor y las estrellas caerán en el cielo y las potencias
que están en los cielos serán conmovidas. Entonces verán al
Hijo del Hombre que vendrá en las nubes con gran poder y gloria
y entonces enviará a sus ángeles y juntará a sus escogidos de
los cuatro vientos desde los extremos de la tierra hasta el
extremo del cielo. De la higuera aprended la parábola. Recuerden que hay una parábola
en este contexto. Cuando ya su rama está tierna
y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también
vosotros cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está
cerca a las puertas. De cierto os digo que no pasará
esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la
tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero de aquel día
y de la hora nadie sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo,
ni el Hijo del Hombre, sino el Padre. Mirad y velad y orad,
porque no sabéis cuándo será el tiempo. Es como el hombre
que yéndose lejos dejó su casa y dio autoridad a sus siervos,
y a cada uno su obra, y al postrero mandó que velase. Velad pues,
porque no sabéis cuándo vendrá el Señor de la casa, si al anochecer,
o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana, para
que cuando venga De repente, no os hallo durmiendo. Y lo que
a vosotros os digo, a todos lo digo, velad. Esta es la instrucción
de Cristo. El juicio viene. Por lo tanto,
no está aprobando esto aquí. ¿Qué es lo que aprendemos en
forma de aplicación, hermanos? En primer lugar, debemos aprender
que cuando hablamos de la ofrenda, lo que Dios nos pide, en primer
lugar, es justo. Cuando Dios nos pide que apartemos
una cantidad según que hayamos prosperado, es justo. ¿No es
así? ¿Quién nos lo dio? Dios. ¿Por qué lo apartamos? Para agradecer y reconocer que
Dios nos lo dio. En segundo lugar, lo que Él nos
pide es posible, porque dice según como hayan prosperado aparte.
No dice aunque no prospere aparte. En tercer lugar, lo que nos pide
prueba nuestra fe. A veces decimos, bueno gané 100
pesos, 100 dólares, voy a apartar esta cantidad para el Señor,
pero y qué tal si tengo una necesidad entre semana. No, tú dalo, prueba
tu fe, depende del Señor que te dio. La Escritura dice en
Mateo 6, versículo 3 al 4, Mas cuando tú des ofrenda o limosna,
no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que
tu limosna sea en secreto, y tu padre que vea en lo secreto te
recompensará en público. Es decir, que la ofrenda no tiene
el punto de fanfarronear. Damos no para ser vistos por
los hombres, damos por un corazón lleno de gratitud a Dios, y Dios
que vea en lo secreto nos recompensará al público. Lucas 6.38 Dad, y
se os dará medida buena, apretada, remesida, y rebosando, darán
en vuestro regazo. Porque con la medida con que
medís, os volverán a medir. Es decir, cuando nosotros demos
al Señor, demos como proponemos en el corazón, con un corazón
generoso, porque vean el versículo Dice, dadi se os dará. O sea,
que la persona que ofrenda, en este caso, en el contexto del
dar, Dios le sigue dando porque ha cumplido con su obediencia.
Y él le da una medida buena, apretada, remesida, rebosando,
le darán su regazo. Romanos 12, 8. El que exhorta
en la exhortación, el que reparte con liberalidad, el que preside
con solicitud, el que hace misericordia con alegría, vean ahí el que
da, el que reparte como lo debe hacer hermanos, con liberalidad,
con liberalidad. No hay mejor cosa que estar en
una fiesta donde se hizo un pozole con mucha carne, y que usted
se acerque y le van a servir, y que la señora que está sirviendo
le llene la olla y, esperate, otro poquito de caldo, Otro poquito
de carne y sale usted con un plato grande. Estábamos en un
funeral en Redwood City. Hermano Rafael estaba con nosotros.
Falleció un amigo mío. Fui a predicar el funeral. Y
la iglesia era una iglesia hispana con una iglesia de afroamericanos.
Y los afroamericanos hicieron una recepción, una comida. Y
las cocineras todas estaban más altas que yo y más grandes que
yo. Las señoras grandes, ¿no? Y llegamos, el hermano Rafael
y yo nos pusimos en la fila, agarramos nuestro plato, lo puse
así, y me dijo una de las señoras, una señora me agarró una cucharada
grande de papas molidas, y luego agarró un pedazo de pollo, y
llama Ibai y dice, no, no, no, no, no, pastor, dice, you're
a big boy. Y agarró otro pedote de pollo
y ¡pum! Y yo el big boy bien contento
a comer con todo eso. Lo que digo es la sensación del
que da con ganas da y el que recibe gozoso de haber recibido. Son cosas tan sencillas que nos
muestran cómo nuestra dádiva a Dios, sea la cantidad que sea,
en la medida que Dios nos prospera a cada uno de nosotros, es agradable
a Dios. Pero no sin hacer creer a una
persona que porque dio mucho va a ir al cielo, Que porque
dio mucho, Dios lo va a dar más. Que si da todo aunque no tenga
nada, es mejor. No, eso no lo quiere el Señor.
El Señor no quiere cristianos que se sienten miserables por
dar, pero contentos porque ganaron salvación. Esa no es la meta
del Señor. La Escritura dice que Él nos
da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. y nos
pide una parte que es justa, una parte que es posible y la
debemos dar con un corazón alegre. Esa ha sido la enseñanza del
Nuevo Testamento, no esto que estamos viendo aquí. En 2 Corintios
9-7, el versículo que he citado tanto, cada uno de, noten hermanos,
que todos debemos de dar, todos debemos de dar, cada uno de. Y luego dice de, como propuso
en su corazón. Pero el problema es que podemos
tener un corazón muy mezquino en dar o muy pichicato en dar. No sé si saben la palabra que
es pichicato, ¿sí? Poquitero. Y el versículo nos ayuda a quitarnos
la poquitería y lo pichicato y lo mezquino. Dice el versículo,
cada uno de Como propuso en su corazón. Pero asegúrese que su
corazón no está triste. Dice, no con tristeza. Ni porque
lo están obligando en la iglesia. De, porque Dios ama el dador
alegre. O sea que cuando traigamos lo
que traigamos lo tenemos que dar con gozo. Hebreos 13 y 16. Hebreos 13 y 16 que tiene que
ver con las ofrendas. Y de hacer bien Y de la ayuda
mutua no os olvidéis, porque de tales sacrificios se agrada
a Dios. Vean eso hermanos, de tales sacrificios se agrada a
Dios. Dar generosamente puede ser un
sacrificio, pero nunca, nunca, nunca jamás en escrituras se
le va a decir a las personas da todo lo que tienes y quédate
sin ahí, se miserable. Eso solamente lo hacen los falsos
maestros, pervertiendo la escritura. Hermanos, que el Señor nos enseñe
a cada uno de nosotros a prestar atención a las escrituras. Siempre
ve el contexto. Que el Señor nos enseñe no a
repetir una cosa porque la hemos aprendido, como por ejemplo,
este pasaje que dice en primera instancia que habla de la ofrenda.
No, no está hablando de la ofrenda. Que el Señor nos ayude, ya que
tocamos el tema de la ofrenda, sin querer tocar el tema de la
ofrenda. Bueno, lo tocamos de una manera negativa. Que el Señor
nos ayude en una forma positiva. Hacer lo que dice 2 Corintios
9,7, cada uno de como propuso en su corazón, no con tristeza,
ni por necesidad, porque Dios ama a Dalora de Egre. Y que sepamos
que de nuestras ofrendas, que algunas veces pueden ser con
sacrificio dar la ofrenda, Dios se agrada. El Señor se agrada
a estas cosas. Vamos a orar, hermanos. Los invito
a orar. Señor y Padre nuestro, nos queremos
despedir de este servicio. Agradecidos, Padre, por el tiempo
de la meditación de tu palabra, donde tú en ella nos estás mostrando
que tengamos cuidado Con un sistema religioso que acaba con las vidas
de las personas. Un sistema que pone el énfasis
en el dinero. Donde todo es dinero. Donde la gente solo se le predica
sobre el dinero. Donde la gente se le hace creer
que mientras más den, tú más les vas a dar. Que si ellos dan
cien, tú les vas a dar mil. Donde se le hacen tantas malas
y falsas promesas a la gente. La Escritura nos muestra todo
lo contrario, nos dice que de lo que tú nos has dado, nosotros
demos. Nos dices que demos con corazones alegres. Nos dices
que tú te agradas de esos sacrificios. Así es que Señor, ruego que tú
obres entre nosotros y nos ayudes a ser sabios y no caer en las
garras de un sistema legalista que sólo hace énfasis en dinero,
sino que más bien vengamos y entendamos lo que tu palabra dice. y seamos
dadivosos cristianos, generosos y dadivosos. Así como tu palabra
nos lo manda. Pero con el propósito no de ganar
salvación, no de agradar a las personas, sino con el único propósito
de agradarte a ti. Estas cosas te las pedimos en
el nombre de Cristo Jesús. Amén. Dios les bendiga, hermanos.
Cuidado Con Los Falsos Maestros Pt 2
Series Marcos
| Sermon ID | 528241541436881 |
| Duration | 54:18 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 12:41-44 |
| Language | Spanish |
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