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Me alegro de verlos a todos ustedes
cada domingo. Nos gozamos también con esta
serie de mensajes. Estamos gozándonos en esta serie
también de cuando el cielo viene a ti, o sea que entendamos que
es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que vienen a morar con
nosotros. Y cada vez más y más y más se manifiesta esa vida
en el Espíritu en nosotros como creyentes. Es interesante la
manera como el Espíritu obra porque siempre se nos habla de
la Gran Comisión, que es la última de las profecías que tenemos
que cumplir. O sea, como tú y yo podemos evangelizar,
y no es solamente unos cuantos, sino todos debemos evangelizar.
Quiero que noten porque hemos subrayado el número cinco del
de capítulo ocho de Romanos, de vivir en el espíritu, y de
vivir en el espíritu, el domingo anterior hablamos de la morada
del espíritu, o sea, que el número uno, que él habita. No es que
vamos a desarrollar todos los puntos, pero sí me interesa reforzarles
a ustedes el día de hoy la guía del espíritu. Pero todo, todas
estas cosas que Pablo está hablando en Romanos, el razón todo lo que se habló en
la escuela dominical todo lo que nosotros estamos viendo entonces
podemos ver y analizar que todas las cosas cooperan para que tú
y yo seamos conformados a que a la imagen de su hijo Jesucristo
aquí en la tierra y después que partamos de esta tierra seremos
conformados a la imagen de su hijo Jesucristo entonces todo
el propósito espiritual es el avance del reino es que tú y
yo maduremos y que nuestro ejemplo, nuestra persona a quien nosotros
nos dirigimos continuamente es Cristo. No hay que perder eso
de mente porque si no cuando entre a cosas muy personales
no eres tú que eres más espiritual que otra. No eres tú que realizas
grandes cosas. Por ejemplo, uno de los énfasis
en cumplir la Reforma, 500 años de historia de la Reforma, que
se hizo énfasis en el Congreso, que tú lo oyes por la radio,
mucha gente que cree en la doctrina de la Reforma. Una de las fallas
es la aplicación de uno de los puntos de que somos sacerdotes.
El sacerdocio de todos los creyentes. Mi posición aquí no es una posición
en este púlpito de supremacía espiritual o porque tenga un
don especial de Dios en ese aspecto que me haga diferente de ustedes.
Dios escucha mi oración como escucha la tuya. Probablemente
escucha más la oración tuya que la mía, porque muchas veces demasiado
conocimiento ortodoxia impide que nos acerquemos simplemente
al Señor. y por eso está el ruego de la
viuda, como el Señor pone el ejemplo de la viuda, que Él oyó
el ruego de la viuda, Él escuchó el ruego de las personas que
son sinceros y honestos, no que mi oración no sea oída, pero
¿entienden el sacerdocio de todos los creyentes? Tú puedes hacer
la misma obra de Dios que cualquier otro. La gente debe estar interesada
en títulos, no que sea vano, Yo estoy a favor de que no haya
demasiada estructura y organización porque todo eso conduce a desvíos. El Señor ha hecho las cosas simples
y cada vez que complicamos las cosas con reglas, a veces necesarias,
simplemente enredamos más el asunto, no se hace algo simple.
Pero el Cristo que muere en mí es el Cristo que muere en ti.
El Espíritu de Dios es el Espíritu que muere en ti y que muere en
mí. ¿Lo entendimos el domingo anterior? Bueno, uno de los resultados
que estoy viendo es que ustedes se gozan de algo que es básico,
simple, que todo creyente tiene. ¿Verdad? Que el Señor nos ha
regado a todos con su Espíritu Santo. Y por lo tanto, el hecho
de ser o no espirituales o más espirituales, con madurez o no
experiencia, depende de cómo nosotros como creyentes pongamos
en práctica la guía del Espíritu. Entonces, por cierto que somos
adoptados, se certifica, se sella el Espíritu de Dios que mora
en nosotros. Hay una Trinidad que está obrando
en nuestra salvación continua. Y por eso sí, el Señor mora en
nosotros. Eso es lo que hace que nuestra
vida cristiana se desarrolle. Pero no es para que vaya bien
las cosas en tu matrimonio, que va a ocurrir. No es para que
cómo vas a guiar a tus hijos adolescentes, que va a ocurrir. porque tú estás pidiendo la ayuda
de Dios. Todo el propósito de la Iglesia, la enseñanza, la
edificación, la exhortación, el consuelo de las Escrituras,
es para que tú y yo seamos conformados a la imagen de su Hijo Jesucristo.
Si perdemos ese punto de vista, hemos fracasado. La Iglesia se
convierte en un lugar de entrenamiento solamente para cumplir los requisitos
de la organización, Se convierte en un aditivo para enseñarte
a ayudar a vivir bien en este tiempo y no en el hecho de ser
cristianos, en que Cristo mora en mí. Y el deseo de él es que
seamos como el Padre y el Padre en nosotros, que ha sido siempre
el deseo del Señor en su intercesión por nosotros, de ser santos.
Entonces vamos a pasar a explicar lo que es ser guiado por el Espíritu
de Dios. Oremos. Si tú nos iluminas, seguimos
en la oscuridad. Si no nos das el discernimiento
y la inteligencia espiritual, permaneceremos en la ignorancia.
No podremos aplicar estas verdades bíblicas. El mundo no entiende
nada de estas cosas, pero tu pueblo sí. Así que ayúdanos en
esta mañana a ser guiados por ti. ¡Qué bendición de saber que
tú no has dejado esto en manos de unos cuantos! sino que en
cada creyente tú has soplado de tu espíritu para ser guiado
en este mundo como extranjeros y peregrinos que son. Te agradecemos
por las personas que tú pones en el camino para ayudarnos a
encontrar esta guía del Espíritu Santo. Te agradecemos por esas
personas de experiencia, por los creyentes antiguos que vivieron
también siendo guiados por tu Santo Espíritu. Te agradecemos
Señor por todas las cosas que tú haces para que tú seas en
nosotros la esperanza de gloria. Por lo tanto, de acuerdo a cada
experiencia de las personas aquí, hermanos, hermanas, niños, jóvenes,
adultos, aún ancianos, oramos que tu Santo Espíritu ilumine,
alumbre los ojos de nuestro entendimiento. Cosas por las que cada domingo
oramos porque entendemos que la obra es tuya. Pero pon en
nosotros al mismo tiempo la voluntad de hacerlo, de ponerlo por obra,
por práctica. Ten misericordia de tu pueblo.
Tú, mejor que nadie, entiendes cuál es la condición de nuestra
mente, de nuestro corazón, nuestras luchas, nuestras batallas diarias,
y el deseo aún de nuestro corazón, buenos o malos. Derrama, por
lo tanto, tu espíritu como en antaño en nosotros. Guíanos a
la obediencia. En el nombre de Jesucristo, Señor
nuestro. Amén. Entonces, si Él nos guía,
entonces vamos a poder tener nuestros hogares, nuestros hijos,
todo cae en su punto. En primer lugar, para todos nosotros,
miren cómo vamos encadenando las cosas y cómo en una manera
también circular repetimos ciertos principios que hemos hablado
anteriormente, pero ahora más específico en el ministerio del
Espíritu, cómo el Espíritu obra en cada uno de nosotros. Obviamente,
lo primero, así como el nuevo nacimiento, el Espíritu de Dios
nos guía al arrepentimiento. Aquel que no es creyente no es
que tú quieres arrepentirte en cualquier momento. Hay gente
que ignora el proceso de cómo la salvación como un proceso
el Señor va obrando en nuestra vida y en nuestro corazón. Entonces,
aquí lo que tenemos es que el Espíritu nos guía primeramente
al arrepentimiento. El Espíritu de Dios convence. espíritu de Dios persuade y la
acción que hace el hombre porque estamos hablando de experiencia
lo que tú sientes es el arrepentimiento sobre todo si tenemos una conversión
tumbativa una una conversión dramática en ese aspecto pero
aunque no sea tumbativa ni dramática por ejemplo el hermano que estuvo
en el dio su pero él sabía que algo pasó en
su ser, que el Espíritu de Dios obró en su vida. Y otra vez recalco
que estas conversiones aparentemente tranquilas y calladas a una temprana
edad ocurren en hogares cristianos, ocurren en personas que gracias
a Dios tuvieron padres que los guiaron en la fe y que pueden
buscar segunda, tercera, cuarta, quinta generación de hombres
piadosos y mujeres piadosas. Entonces, en realidad yo espero
que mis generaciones sean mejores que la mía, sólo en ese caso,
no como el pensamiento hispano de que queremos que nuestros
hijos sean más porque tú eres menos intelectualmente, o menos
educacionalmente, o menos emocionalmente. La única manera en que te puedo
aceptar ese pensamiento es que mis hijos, mis nietos, mis generaciones
que vienen sean hombres y mujeres más piadosos. más fervorosos
y le hemos allanado el camino para eso. Que si uno siente que
Dios lo ama y que nos ha amado a nosotros, los ama más a ellos
aún. Porque están en esta tierra porque
Él nos amó a nosotros primero. ¿Tú entiendes? Es una bendición
ver nuestra generación en ese aspecto. Que antes uno no lo
veía porque era joven o no era padre o no era abuelo. Pero todas
las cosas, así como nos llevan al reino de Dios, a la consumación
de la historia de la redención, no es porque querramos un mejor
gobierno, no es porque querramos tener dinero en el banco, no
es porque querramos vivir en este mundo sin ningún problema
de reumatismo, de cosas por el estilo, en nuestro cuerpo, porque
vamos a morir. Entendemos mejor que nadie, nuestros
pies están en la tierra y algún día no solo nuestros pies, todos
nosotros estaremos en la tierra. Pero todo lo que ha hecho Dios
en nuestra vida antes y después de ser creyente es con el único
fin y propósito de conducirnos al arrepentimiento. Después de
la caída de Adán y Eva, lo que Dios ha programado en la historia
de esa redención, y por eso Romanos, el capítulo 2, cuando Pablo explica
este evangelio a los hermanos y le muestra la condición del
mundo en aquel entonces, que hoy estamos prácticamente volviendo
a esos principios de la era cristiana en que este mundo no vale la
pena de vivir. Es un mundo agobiado por el pecado. Ya no sabe ni dónde va, ni a
dónde viene. La gente no sabe si es hombre,
si es mujer. No sabe cuál es su destino, ni
su propósito en la vida. Entonces no entendemos que toda
esta perversión producto del pecado es que nos hace inexcusables
delante de Dios y que el juicio de Dios es cierto con los que
practican tales cosas. Y nos dice el versículo 3, ¿y
piensas esto, oh hombre, no habla el hombre cristiano, tú que juzgas
a los que tal hacen y haces lo mismo que tú escaparás del juicio
de Dios? o menosprecian las riquezas de su benignidad y nota que en
contraste a la bondad de Dios en sus riquezas de bondad, de
paciencia, y longanimidad, se ignora voluntariamente que esa
benignidad de Dios nos guía al arrepentimiento. Una queja de
la mayoría del mundo incrédulo es, si Dios fuera bueno, entonces,
¿por qué esto? ¿Te has dado cuenta? O sea, hay
una porque no entienden toda la bondad
y la benignidad de Dios en esta tierra tan pródiga en esta tierra
que la gente trata de buscar por ejemplo tú ves lo del espacio
yo lo pongo al a nivel de la tierra y no sé si tú tienes también
Windows 10 o Windows 10 y tú ves cada vez que prendes tu computadora
te ponen unos paisajes por lo menos yo lo tengo así y van variando
y yo digo qué hermoso planeta Y entonces se están descubriendo
a ver si en Marte hay un vestigio de vida, o en Júpiter hay algo.
¡Allí no hay nada! Pero todo lo que Dios ha puesto
aquí, cuando tú te das cuenta, uy, pero qué bonito cielo, qué
bonita tierra, qué bonito paisaje, qué río, qué mar. ¿Quién lo dice? No lo dicen las aves, no lo dicen
los animales, lo dices tú como ser humano. ¿No te has dado cuenta
qué inteligente eres? ¿Por qué aprecias esa belleza,
esa bondad? Oh, bueno, igual puedes ver la
pobreza, puedes ver la miseria, puedes ver muchas otras cosas,
pero por lo general vemos una tierra pródiga, vemos una belleza
que Dios ha creado y por lo tanto hablamos que la creación testifica
en contra de los que no creen en Dios, en contra de aquellos
que niegan esta bondad de Dios. dice, menosprecias la riqueza
de su benignidad, de la paciencia que él tiene contigo, que tú
hablas en contra de Dios, una longanimidad desde Adán y Eva
que que pecaron, ignorando voluntariamente siempre la ignorancia en la escritura
es voluntaria, que su benignidad te guía al arrepentimiento, y
luego el apóstol añade diciendo, pero por tu dureza, por tu corazón
no arrepentido, atesoras para ti mismo, ira para el día de
la ira y de la revelación del justo juicio de Dios. No es que
nos da la gana de acusar a la gente del juicio de Dios. El
juicio de Dios es contra la dureza de tu corazón. ¿Y cómo Dios garantiza
que tú y yo vamos a ser conducidos al arrepentimiento? Por el Espíritu
Santo. La gente muchas veces habla de
avivamientos y habla de asuntos o temas de que queremos ver un
avivamiento a que la gente haga esto y la gente haga otro y se
olvidan quién es el agente del avivamiento. Sabes que el Espíritu
de Dios si obrara en ti en una fracción de segundo, tú serías
el creyente más fervoroso. Ahora, no es excusa para el hombre
decir, ah, bueno, yo sigo duro y esto porque el Espíritu no
obre en mí. El Espíritu, Dios, ha hecho que el ministerio del
Espíritu sea tan claro y evidente para que tú y yo seamos conducidos
al arrepentimiento, de lo contrario no vendríamos. Fíjate que el
apóstol Juan en Patmos, él tuvo la revelación del apocalipsis
y dice que hay un momento en el tiempo del fin en que aún
los cielos se abrirán, verán la gloria de Dios, como el pueblo
que contempló la gloria de Dios en la faz de Moisés. O veían
el monte Sinaí que estaba ardiendo en fuego, pero ni aún por eso
temieron a Dios y guardaron sus mandamientos. La gente ha dicho
muchas veces o me ha explicado a mí, bueno, si yo hubiera el
nombre de la religión en el cielo, o mi nombre en el cielo ahí puesto,
yo creería tal cosa. Habla su ignorancia, porque Dios
verdaderamente ha traspasado los cielos. Dios se ha revelado
a nosotros por el Evangelio glorioso de Cristo Jesús. lo que demuestra
toda tu incredulidad, todas las excusas, todos los pretextos
para no creer, es la ignorancia, la dureza, tu dura cerviz de
creer en Dios. Por eso ruega a Dios, y cuando
digo ruega a Dios para que tú puedas creer, el agente es el
Espíritu de Dios. Volvamos a nuestro pasaje en
el Cenáculo, en Juan capítulo 16, que está ahí, que es nuestra
próxima referencia, nuestro próximo texto. recuerdan Juan catorce
veintitrés ¿verdad? que es nuestro nuestro texto
básico con que hemos empezado esta serie del cuando el cielo
viene a ti que queremos hacer otro video de promoción y le
estaba hablando a la hermana Hidalia que entre los entreviste
a ustedes ¿cuáles son las preguntas? ¿qué es lo que ustedes quieren
hacer? porque será bonito en ser monaudio verlo allí en que sean
ustedes los que digan ¿cómo el cielo vino a ti? o si esta serie
no te sirve, no te gusta, etcétera, pero que sean ustedes, porque
muchas veces los pastores podemos hablar muy lindo, muy bonito,
y entender, y la gente dice, bueno, está haciendo propaganda,
pero creo que lo más interesante sería verlos a ustedes hablar
en pocas palabras, o en muchas palabras, misceláneamente, como
el cielo vino a ti, y animar a otra gente en el mundo, que
hoy, créeme, hay uno que en la China baja este mensaje, ¿No
crees tú que sería interesante que él oiga tu testimonio también?
Hay muchas otra gente que en lugares que ni siquiera entendemos.
O puede ser que a lo mejor entendió mal y dio al punto y bajó el
mensaje, pero sabemos que hay mucha gente que oye los mensajes
en diferentes lugares. O aquí casi no hay mexicanos,
pero créeme que el otro país que baja mucho de los mensajes
de aquí está en México. Así que sería interesante ver
que no solo a ellos es una bendición, sino a ustedes también. Entonces,
¿qué dice Juan capítulo 14, el versículo 23? El que me ama mi
palabra guardará, y mi Padre le amará, y vendremos a él y
haremos morada con él. entendemos que esa morada es
¿Por qué? Por el espíritu de Dios. Y fíjate que sigue hablando
esto es interesante porque es el preámbulo de lo que es la
iglesia a través del espíritu. Ahora ve a Juan dieciséis, versículo
siete. Pero yo os digo la verdad, os
conviene que yo me vaya, porque si no me fuera, fuera, el consolador
no vendríamos a Y aquí el Señor está hablando
de que muchas veces no queremos separarnos de ciertas cosas.
Yo creo que los discípulos se sintieron no solamente tristes,
sino como desamparados, desconsolados de que Él iba al cielo y entonces
qué iba a pasar con ellos. Como una pérdida objetiva cuando
ocurre la muerte de un ser querido. Y de cierto ellos vieron la muerte
de este ser querido y pensaron que todo había acabado. No entendían
el propósito de Dios. Cristo vive. Y la razón que Él
vive es porque vive en ellos a través del Espíritu de Dios.
Pero cuando Él venga, y eso fue en el Pentecostés, convencerá
al mundo de qué? De pecado, de justicia y de juicio.
De pecado por cuanto no creen en mí. De justicia por cuanto
voy al Padre y no me veréis más. Y de juicio por cuanto el Príncipe
de este mundo ha sido ya juzgado. y no me da el tiempo para explicarle
cada uno de estos puntos, pero ustedes me han oído decir muchas
veces que Dios no te va a juzgar a ti por tu adulterio, fornicación,
homosexualismo. Fíjate lo que dice bien claramente,
de pecado por cuanto no cree en mí. Todo lo demás es fruto
de tu incredulidad. La raíz de tu incredulidad es
que tú no crees en Dios. espíritu de Dios lo que nos convence
no es de la mala forma que tú has vivido, lo utiliza, es la
manera que tú has vivido así porque no has creído en Dios,
que no has mirado la cruz, el amor de Dios en que él ha dado
a su hijo para que tú tengas una vida totalmente nueva y diferente. Y es justo esta obra que el Señor
ha hecho. Dice, no me veréis más, predicamos
a un Cristo que la Hay que creerlo porque si no,
no fuera fe. Pero al mismo tiempo en la cruz
del Calvario, él juzgó al diablo. El diablo no tiene ninguna excusa
y pretexto para decir por qué tú eres salvo. Escúchame bien.
El diablo lo que no quiere es la salvación de tu alma. Y es
tan vil y tan engañoso que tú te aferras a una religión. Y
dice, no, esta es la verdad de Dios y el diablo te lo asegura,
te lo afirma. Y dice, no, tú eres religioso,
tú eres buena gente. No hay manera en que el diablo
puede impedir la salvación de alguien cuando esa persona invoca
el nombre precioso de Jesucristo como su Salvador. No hay forma. Por eso él quería evitar a todas
maneras y en todas las formas ingeniosas o no, que Cristo muriera
en la cruz, pero después pensó, ¡ah, mejor que muera de una vez!
Y te recuerda las palabras de Jehová en el huerto del Edén
a Adán y a Eva. Esta te herirá en el calcañar,
pero tú le aplastarás la cabeza. En ese proto evangelio, cuando
Cristo muere en la cruz y dice con su mago es, Él iba a ver
el fruto de la salvación, y aquí Jehová y los hijos que Él me
dio. El diablo ha sido juzgado. El diablo dice, ¿por qué vas
a salvar tú a la gente? Yo no tengo, y él sabe bien que
él no tiene ninguna posibilidad de salvación, pero tú y yo sí. ¿Cómo Dios garantiza aquello?
Por la obra de su Santo Espíritu. ¿Tú ves cuán interesante es?
¿Qué es lo que tú y yo tenemos que hacer? Ahora recuerda que
la palabra debe ser empleada por el Espíritu. ¿verdad? Como quiera que tú quieras ponerle
el ejemplo del maestro en la escuela dominical. Pero ¿quién
es la boquilla? ¿Quién va a ir a hablarles? ¿Qué
es lo que el Espíritu Santo utiliza? Sí, usa la palabra, pero ¿la
palabra de quién? La palabra que tú y yo hablamos.
Por eso siempre mi recomendación, consejo, acciones, no importa,
habla. Porque tú no sabes cómo el Espíritu
de Dios va a orar en aquella persona que tú estimas, que tú
quieres. ¿Y qué va a obrar? El arrepentimiento. ¿Entendimos
un poquito este primer punto? Vamos al segundo punto. ¿Cómo
el Señor nos guía a través de su Espíritu? Nos guía a la verdad.
Si seguimos leyendo aquí en Juan capítulo dieciséis, nota este
versículo nueve, ¿no? De pecado por cuanto no creen
en mí, de justicia por cuanto voy al padre y no me veréis más,
y de juicio por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado,
punto, pero aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora
no las podéis sobrellevar, pero cuando venga el espíritu de porque no hablará por su propia
cuenta, sino que hablará todo lo que oyere y os hará saber
las cosas que habrán de venir. Él me glorificará porque tomará
de lo mío y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es
mío, por eso dije que tomará de lo mío y os lo hará saber. A ver, poniéndolo otra vez en
experiencia humana, no hay casi nadie de ustedes que no haya
hablado con alguien que le haya dicho, pero ustedes creen que
tienen toda la verdad. ¿Por qué creen ustedes que monopolizan
la verdad? Ah, tú crees que eres el único
que tiene la verdad, pero hay muchas verdades y hay muchas
religiones. ¿No se han dado cuenta? Que las
personas ponen siempre en tela de juicio y lo que posiblemente
para su raciocinio pueda ser verdadero o genuino. Pero cuando
tú y yo somos creyentes y el Espíritu de Dios mora en nuestra
vida, de acuerdo a esta oración de Jesucristo, el Espíritu nos
guía a la verdad de Dios. Los incrédulos están ciegos a
la verdad de Dios. ¿No te parece interesante que
cuando Juan abre el Apocalipsis, el sello, el sello lloraba mucho? No había quien abriera los libros
de los sellos. Y claro, algunos muy espirituales
están pensando, hay cosas intelectuales, espirituales delante de Dios,
que Dios le ha permitido solo a ciertas personas conocer la
verdad. ¡No! El creyente, cualquier creyente
domina la verdad, practica la verdad, disierne la verdad, por
eso ustedes salen de aquí y dicen, ese mensaje llegó, no llegó.
El creyente disierne esa verdad de Dios. La disierne a través
también de la mentira de otros. Uno escucha ciertos predicados,
hay gente, mira, que llena estadio, llena auditorio, y hablan aparentemente
lo que es la verdad de Dios, pero tú no sales muy convencido
de lo que tú oyes. Yo creo que es muy infantil cuando
hay gente que está oyendo a muchos predicadores falsos y piensan
que es una bendición. Para decir de alguien que me
estaba escribiendo el otro día, uy, un amigo mío, su mamá va
a tal iglesia que uno no quiere decir, pero bueno. Y nadie la
saca de ahí. La gente está encandilada por
las falsas verdades. La gente se engaña, es el espíritu
de apostasía moderno. Pero no es así con aquel que
es guiado por el espíritu. Y lo mismo cuando ustedes hablan
y hacen sus comentarios, si tenemos un consenso, es porque es verdad. Si no hay consenso, debes examinar
esa verdad que tú estás diciendo en tu boicos. Porque el Señor
no ha prometido guiarnos a la verdad. El libro es un libro
sellado para los incrédulos. Les falta quien tiene la llave
de Apocalipsis 3-7. El Hijo de Dios tiene la llave
que abre los sellos y esa puerta se abre y nadie puede cerrar.
Cuando tú y yo entendemos la verdad de Dios se clarifica eso.
Amén. Es decir, oh sí, sí, Él ha abierto
esa llave. Es Cristo que abre la verdad
de Dios. No pienses que lo que dice Apocalipsis es para el tiempo
futuro porque ese es el mensaje a una de las iglesias en el capítulo
3. Yo tengo la llave de David, la
llave que lo que yo abro nadie puede cerrar. y si yo cierro
nadie puede abrir. Por eso tú tienes que considerarte
un privilegiado cuando tú entiendes y disiernes esta verdad de Dios. Y eso certifica mi adopción.
Certifica de que en verdad soy un hijo de Dios y yo disierno
la verdad. Si tú entiendes la verdad, si tú conoces la verdad.
Y también esa verdad se dice en amor. Esa verdad que se dice
en amor, yo no te puedo engañar. Si yo te dijera, no es que sea
envidia. No es que a lo mejor porque esta
gente llena estas iglesias uno está hablando por la envidia
por lo que ellos tienen, no, jamás en la vida. Todo el mundo
judío, farisaico o no farisaico de los escribas estuvo en contra
de la enseñanza de la verdad del Salvador. Para los parámetros
del mundo, las normas del mundo, la vida de Cristo hubiera sido
un fracaso y suministerio cuando solamente 11 quedaron porque
uno lo traicionó, se ahorcó. O cuando uno mira que en el aposento
alto, después de que el Señor estuvo 40 días con su discípulo,
sólo había 120. Los números pueden ser importantes.
¿Tú sabes cuándo los números no son importantes? Cuando tú
pasas de los 80 años. O son importantes porque te va
mostrando que cada vez falta menos. O cuando pasan los 40
ya tú sabes que estás en la mitad de tu vida. Y en los 60 ya es
un tercio. Te queda menos de vivir de lo
que ya has vivido, quiere él o no. Sí o sí. Pero en las cosas
espirituales, para los parámetros del mundo, la vida del cristiano
puede parecer una vida triste o derrotada. pero no cuando el
Espíritu de Dios nos sella con garantía y seguridad, con esperanza
de que somos hijos de Dios y que el Señor ha abierto este libro
para nosotros. ¿No crees que es una bendición
cuando tú lees la Biblia y hay pasajes que te llegan? O tú estás
leyendo y entonces estás con mucha duda y de repente el pastor
predica de aquello. Para la gente le parece coincidencia
cuando tú le has hablado a otro y viene acá a la iglesia y dice,
ya este le chismeó todo. ¿Por qué no entienden la obra
de qué? Del Espíritu. Cómo el Espíritu está orando.
Cómo Él quiere abrir los sellos. Y cómo alguna gente quiere cerrarlo
otra vez. Por eso los discípulos dijeron,
no ardía la palabra en nuestro corazón, Él les abrió las Escrituras
para que comprendiesen. Así que cuando Él nos guía a
la verdad, es esa verdad que tú entiendes y comprendes. No
es tu verdad, es la verdad de Dios. confirmada por esa experiencia,
nos guía a toda la verdad. Otra vez, ¿cuál es el propósito?
Que seas conformado a la imagen de su Hijo, Jesucristo. Y por
eso no dejamos también de decir la falsedad, en amor, con cualquiera
que ésta sea. Nos guía también a qué? A la
santidad, amado hermano. El Espíritu de Dios no nos va
a guiar a una vida falsa. nos guía a la vida de santidad.
Puede ser que nos involucremos otra vez en la vida mundana,
el Espíritu de Dios nos va a quitar de ahí. Pero es una vida de piedad
vital, una vida de piedad básica, otra vez a la formación de Cristo
en nosotros. Y el creyente aplica estas verdades
de Dios en su vida. Si no aplicamos estas verdades
de Dios en nuestra vida, no hay edificación. Es el resultado
de la santidad de Dios. Nos guía la santidad. O sea,
ser conformado a la imagen de Dios. ¿Recuerda lo que dice Pedro?
Que nosotros tenemos que ser santos como el Señor es santo.
Entonces esto, ¿cómo? Nos enseña cómo. O sea, ¿cómo
yo sé? ¿A dónde voy? ¿Cuándo? En realidad
todo este tema nos dice dónde, cuándo, cómo y dónde, cuando
muchas veces decimos ciertas cosas que queremos aclararnos
o entender. ¿Sabes cómo te guía la santidad?
Cómo es tu vida de oración. Porque somos sacerdotes de Cristo.
Tenemos una entrada ya franqueada. Por eso cuando la gente llama
en la radio, yo llamo para pedir oración, realmente ahora uno
puede comprender por qué está tan mal aquello. Y en los programas
te ponen, llama para que oremos por ti. O, ¿no crees tú que esto
es revelador? Si yo tengo que llamar a un sitio
para que oren por mí, ¿qué me quiere decir de mi vida de oración?
¿Qué me quiere decir que, qué piensa esta persona de la oración
de los demás? O este líder espiritual, ¿qué
está diciéndole al pueblo en común? Yo puedo orar por ti porque
Dios me oye, dependiendo tu ofrenda, por supuesto. de lo que tú mandes. Y ustedes se ríen, pero es verdad.
Tú mandas un sobre con una cantidad para que oren por tal cosa, hay
cierta élite que va a orar por ti en cierta iglesia de prosperidad. No hay ninguna diferencia con
el tiempo de las indulgencias hace 500 años atrás. Entonces
tal vez tenemos que examinar muchas de las cosas que hoy en
día la gente hace. Cuando te enseñan a que tú tienes
que pedir oración por ti, están diciendo que tu vida de oración
no es eficaz, que tu oración no sólo no tiene poder, sino
que no es eficaz y que tú necesitas que alguien interceda por ti. Pero si el Espíritu de Dios mora
en nosotros, tú vas a crecer en tu vida de oración, en tu
oikos, A mí me encanta oír las oraciones. Yo no quiero oír oraciones
complicadas. Yo no quiero enseñarles a ustedes
a orar a lo mejor como este servidor puede orar teológicamente por
años, cuatro décadas de creyente. Quizás. Es la oración simple
y sencilla. Es el ruego. oración de la como
vemos a veces la oración los los creyentes o pastores o gente
de experiencia con el derramamiento del corazón estoy cerrando los
ojos para concentrarme bien de del corazón de un humilde creyente
la interpretación es borracha digiere tu vino estos están llenos
de mosto y no que derramaron su corazón delante de Dios amado
hermano el velo está roto El velo dejó de existir para siempre
y si tú entiendes lo que yo digo es el velo lo que separaba el
lugar santo del lugar santísimo. El Espíritu de Dios es la presencia
misma de Dios que está en nosotros y por eso ruega con intercesión
con gemidos indecibles. Mientras tú más leas de la Biblia
sabrás mejor cómo orar, cómo dirigirte a tu Dios, Y por ejemplo,
es una tristeza cuando tú comparas tu vida de oración con la vida
de oración de otros. Pero para mí es tradicional.
Yo creo que hace poco viste a Trump, que le pusieron su... Nunca me
acuerdo de la cosa esa en la cabeza. Que se ponen ahí para
ir al mundo, todo el mundo tiene que ponerse. Y ahí están orando.
Aquellos que dicen ser muy religioso, que tú sabes que de repente agarran
un camión, matan a la gente, explotan, religiosamente por
lo menos cinco veces al día tienen que tener su alfombrita hacia
la meca para orar. Su oración es religiosamente
cumplida. El católico tiene su rosario
y él piensa que Dios lo va a oír porque cumple ese rosario. Pero
el cristiano está indiferente porque el espíritu de Dios está
en él. Y tú hablas a Dios. Tú entras a la misma presencia
de Dios. No tienes que tener bolitas,
ni una alfombra, ni mirar a un lugar geográfico. Tu Dios es
omnipresente. Tu oración es válida. No importa quién lo prohíba o
no lo prohíba. Por eso Daniel abría las ventanas.
Decía, Señor, yo sé que tú me oyes. No importa que me vayan
a echar con los leones. ¿Y tú viste que lo echaron con
los leones, no? ¿Y tú sabes por qué eran leones? Y no eran tigres. Porque los dioses babilónicos
eran leones. Y el dios de Babilonia no podía
competir con Jehová de los ejércitos. Y siempre que tú ves el combate
con la idolatría, es quién es tu dios verdadero, real. Yo lo
lamento, pero aunque diga la verdad y hiera, tu dios que te
va a auxiliar no es la Virgen. No es tu judaísmo, no es tu islamismo. El Dios que te va a auxiliar
no es una madre con un niño en brazos. Créeme, Dios nos guía
a través de la oración a un Dios vivo y verdadero, a un Dios santo.
Y nos guía en el ministerio de la intercesión. O sea, como tú,
como creyente, puedes orar por otro creyente que tiene necesidad,
que tú sufres con ellos, es el espíritu. Y no lo entendemos
porque aquí hay un misterio en cuanto a Dios. Es el misterio
de la intercesión. Y que viene por rumiar la palabra
de Dios, porque ahí ves en rojo, ¿no? Hay una vida de meditación.
No es que te tienen que enseñar, no es que tienes, bueno, todo
es bueno cuando hay aprendizaje y enseñanza. Pero ¿cómo lees
tú la Escritura? A nosotros nos enseñaron a aprender
a memorizar la escritura. Y quizás con tantas versiones
hoy día modernas, para mí lo complicado es todos los versos
que yo aprendí son en la sesenta y ya estoy muy viejo para cambiar.
En el sentido de que no me puedo recordar qué puede decir la Enaiví
en aquel versículo. Por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios, es Reina Valera, 1960. Y así por el estilo, pero uno
rumi esa verdad de Dios. Y cuando la oración, vas creciendo
en oraciones porque tienes más palabra. El Espíritu de Dios
usa la palabra para poner más suave tu corazón y tu mente.
Todo tu cerebro, todo tu corazón está empapado de la verdad de
Dios. Y gozamos de la comunión con
Dios. Y eso lo llevamos a la vida comunitaria de la iglesia.
Por eso cuando tú leas esto a la luz de los primeros capítulos
de Hechos, dice cómo la palabra se extendía, pero la iglesia
tenía poder en la oración. Todo está encadenado y es porque
el Espíritu de Dios moraba. ¿Cómo sacaban sus libros de brujería
y eran quemados? ¿Cómo dejaban la idolatría? Es
porque el Espíritu de Dios los guiaba y los enseñaba. O sea,
yo puedo decir todas estas verdades y tú puedes seguir en tu religión
y adorando y rezándole a tu Dios como tú quieras. Pero cuando
el Espíritu de Dios obra, adorarás a Dios como le adoro. Seguirás
esta verdad de Dios. Destruirás los ídolos que hay
ocultos en tu cueva de Acán y que simplemente son anatema para
con Dios. Entonces, mira lo que el Espíritu hace guiándonos a
la santidad. Y también nos guía a ser útiles,
por último. Escúchame bien, nos guía a ser
útiles. Tú sabes que hemos creado, porque yo digo que esta es la
culpa de décadas de una iglesia tradicional, hemos creado gente
perezosa, gente que ama la autoindulgencia, que le gusta vivir la vida espiritual
a su conveniencia. Una de las cosas interesantes,
aunque era duro para digerir para muchos, cuando Ben-Gurion
dijo, yo voy a orar que Dios te mande problemas. te mande
persecución, tribulación. Porque cuando hay persecución,
tribulación, buscamos más de Dios. Y en verdad no tengo que
decirle eso que venga porque tú has entrado por la puerta
estrecha, tú no has entrado por la puerta ancha. El camino es
angosto. Si te están predicando a ti el
no sufrimiento o la prosperidad, la felicidad de estar en la vida
cristiana terrenal, o sea, ¿quieres tener el cielo y el infierno
al mismo tiempo? ¿Quieres vivir como el infierno?
¿Quieres vivir tu vida así y no en santidad? Hay algún tipo de
problema contigo, no eres salvo. El espíritu no te ha conducido
al arrepentimiento. Hijitos, no améis al mundo ni
las cosas que están en el mundo. Amén. Entonces, no nos guía a
la pereza ni a la autoindulgencia. Bueno, aquí en este lugar donde
estamos nosotros, pequeño, ha pasado mucha gente. Son 17 años
que estamos aquí en este local, ahora en la actualidad. Y no
porque yo me fije ni sea por el estilo, aunque fijón soy,
yo soy observador de cosas que tú crees que no observo. Ya con
los años uno ha aprendido a que hay personas que cuando llegan
dicen, este no se va a quedar mucho. No he tenido, gracias
a Dios, necesidad de decirle a nadie, mira, vete. Solito se
van. El que se va es porque no era
de nosotros, no va a trabajar junto, ¿para qué va a ser un
problema con nosotros? No tengo ningún tipo de interés
en reciclar o que otras personas vengan de otra iglesia. Porque
si yo voy a otra iglesia, ¿adivina qué? ¿Sabes lo que va a pasar?
La voy a dañar igual. yo no soy perfecto. Hay mucha
gente que me la voy a tirar en contra y dicen, no, el pastor
antiguo era más santo, más espiritual, él hacía las cosas así. ¿Ves?
Y a lo mejor yo soy mejor pastor que él, pero él no lo va a ver
así. Igual, tú cuando vas a otra iglesia, o lo que sea, la gente
está buscando, está buscando una iglesia como le parece a
ellos, pero como tienen en su idea, en su imaginación. ¿Sabes
por qué? Porque son creyentes de consumerismo.
Es como cuando tú entras a un shopping center, a un centro
comercial. Y entonces, ¿dónde voy? ¿A Sears? Sears vende ropa igual
que JCPenney. ¿Macy's? A ver, es la misma tienda,
¿verdad? Te vende artefactos eléctricos
para la casa, ropa, joyas. Y tú entras de acuerdo a tu preferencia. las ofertas que hay. Igual con
los restaurantes, de acuerdo a lo que tú quieras comer, a
lo que te provoca en ese momento. Todos son restaurantes, pero
la gente tiene esa idea. La gente tiene la idea, por ejemplo,
igual el doctor. Bueno, ahora voy por este que
es el plan o este doctor me gusta más y ya, pero no hay un nexo. No entiendes qué es tu familia
o no entiendes quién es el dueño y la cabeza de la iglesia. entonces
no para ustedes que a lo mejor creyeron aquí se convirtieron
aquí o aquí aprendieron y Dios le mostró algo y esta es su iglesia
ya les he dicho que cuando ustedes dicen yo voy a la iglesia del
hermano Arzafá ustedes están pecando yo espero que esta no
sea mi iglesia la iglesia solo tiene un dueño y es Cristo yo
soy un siervo igual que ustedes o igual cuando yo hablo digo
cuando yo voy a mi iglesia Pero es mi iglesia refiriéndome a
ustedes. Pero tú ves, la gente tiene esa idea. ¿Y por qué lo
digo? Porque por años las personas entran y se van, y a veces sí,
yo me voy a quedar aquí. Porque ellos no están buscando
hacer la voluntad de Dios. Están buscando cómo complacerse
a sí mismos. Es lo mismo cuando mucha gente
se casa equivocadamente. Se casan porque esta persona
me va a hacer feliz, me va a complacer. en lugar de que vamos a trabajar
juntos por el reino de Dios. Si uno no mira su matrimonio
en ese propósito, en ese efecto, bueno, van a tener muchos problemas. El egocentrismo, el pensar en
uno mismo, siempre es un factor para muchas cosas. En la vida
de la iglesia es igual. ¿Por qué no encontramos personas
que sean serios responsables? Porque están buscando su complacencia,
Están buscando ellos lo que les conviene y no están buscando
ser qué? Útiles. Cuando el Espíritu de
Dios te guía a ti, tú eres útil. Y la razón por qué le traje esto
también de la iglesia es que a veces hay personas, mira, nunca
se anotaban, nunca se anotan para cosas. A veces hay las hermanos
o hermanos que están haciendo y se quejan, ¿no? Esto espero
que les ayude a ustedes. nunca traen nada hay alguna actividad
de la iglesia no quieren ir no van exprofesamente ¿cuándo es?
por eso a veces uno me se pregunta está en el boletín pero cuando
yo tengo tengo deseo de servir de ser útil yo estoy atento te
lo voy a poner más más material más cínico si a ti te dicen el
banco fulano de tal a las 10 de la mañana va a dar 100 dólares
a cada persona que llegue ahí primero de tal hora a tal hora
te aseguro que la fila va a estar ahí atento estás atento a la
hora, el día, el lugar, el momento No ves la gente cuando hace el
viernes negro que le llaman acá el Black Friday, están ahí que
llevan hasta su tienda, su carpita, llevan su té, su mate, su café,
porque como tienen que pasar la noche para ahorrarse ¿qué?
¿veinte pesos, treinta pesos, cuarenta, cincuenta, la mitad
de precio? La gente tiene interés y lo va
a hacer. Cuando tú eres creyente tú dices,
Señor, ¿qué quieres que yo haga? como Pablo camino a Damasco o
Saulo cuando el Señor salvó jamás tratan de hacer algo útil y quizás
mi palabra jamás no son útiles no cooperan y eso lo pongo entre
tú y Dios y tampoco los que son útiles se quejan los otros no
hacen nada o no quieren ayudar no quieren cooperar que a ti
después que tú seas útil ¿Tú crees que si por los resultados
yo cada domingo estoy feliz y alegre de venir aquí y predicarte, cuando
ustedes tienen un ánimo de la patada, como decimos vulgarmente,
de que están esperando ahí a las 8 de la mañana para que la hermana
o el hermano abra la puerta para entrar porque quieren oír ustedes
de Dios? Por favor, imagínate, y eso que
tú tienes ánimo, y eso que tú haces muchas cosas porque si
no, no estarías aquí. ¿Qué crees tú que Efesios 2.10
a qué se refiere? El Señor nos salvó no para ser
perezosos, no para que otra gente te diga, oye, ¿tú por qué siempre
estás ahí metido en la iglesia? Lleva tu cama mejor. A mí me
lo dijeron cuando era soltero. Me encanta ahora con mi nieto,
mi niño pequeño, porque bueno, hay que bañarlos. ¿Sí o no? Casi todo padre baña a su hijo
en la noche para que duerma tranquilo. Además, porque sabemos que los
niños son muy pulcro, ellos no se ensucian en el día, no juegan
con la tierra, no hacen nada de estas cosas, ¿verdad? ¿Por
qué los bañan? Porque están sucios, enterrados,
sobre todo como tú ves a mi nieto último, ¿cómo come? Él come por
la cabeza, por las cejas, él come por el cuello, por el pecho,
me da de comer a mí, etc. Sí, el otro día yo fui a ponerme
un pantalón para ir ahí al Congreso y cuando salgo a la calle porque
ya no veo bien, está sucio por acá, digo, ¿qué pasó? Me tuve
que ir y cambiar y cuando vuelvo a salir del pantalón no era azul,
era negro, tuve que volver a cambiarlo. Me digo, oiga mi amado hermano,
le enseñamos a nuestros hijos y Dios también nos enseña a nosotros
ser útiles. nos enseña a ser organizados,
disciplinados. Efesios 2.10, después que habla
que nuestra salvación es por gracia, dice que Él ha preparado
buenas obras para nosotros. Muchas veces no hacemos énfasis
en esto porque pensamos que la gente piensa que si hace obras
va a ser salvo. Pero déjame decirte, Dios te salvó para que tú seas
útil. Qué bueno que en mi caso es que me tengo que levantar
todos los domingos para venir, o visitar, o orar, estudiar la
Palabra para enseñarles a ustedes. ¿No te has dado cuenta cuán útil
eres en tu trabajo? Si no, no te pagaran. Porque
¿quién quiere pagarle a alguien que no trabaja y es útil en el
trabajo? O sea, ¿tú ves que Dios nos ha salvado para que seamos
útiles? Tenemos un propósito de querer servir, de estar dispuesto
y estamos... Sí, aquí estoy. Habla, que tu
siervo escucha. ¡Habla! Estamos dispuestos a
oír esa voz de Dios. Y nota cómo dice ahí, cómo habla
aquí 2 Timoteo 2, el versículo 20. 2 Timoteo 2, el versículo
20. El fundamento de Dios está firme
teniendo este sello. Conoce el Señor a los que son
suyos y apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre
de Cristo. Pero en una casa grande no solamente
hay utensilios de oro y de plata, recuérdate el templo todo lo
que tenía sino también de madera y de barro y unos son para usos
honrosos y otros para usos viles así que si alguno se limpia de
estas cosas será instrumento para honra santificado que dice
allí santificado útil al señor útil Tenemos que ser como aquellos
predicadores. Mire a su hermano que está a
su lado derecho o izquierdo y dígale útil al Señor. Esa es la palabra dulos, Diego.
Dulos quiere decir del diácono también para servir útil al Señor. ¿Dispuesto para qué? Dispuesto
para toda buena hora. Eso es lo que Pablo le encarga
a Timoteo. Tú, cuando estás dispuesto, me encanta cuando las personas
toman esa disposición de ser útiles para Dios. ¿Qué clase
de utilidad tú tienes para Dios? Déjame decirte que aún aunque
tú ocupes una silla ya por tu edad, etc., eres útil. Verdad, que abres la Biblia,
eres útil. Cualquier palabra, cualquier oración. Personas retiradas,
por ejemplo, tienen la habilidad de poder dar tanto tiempo para
Dios y todavía tienen fuerzas. por eso ha animado a varios de
ustedes que ya están en el retiro, que no tienen que trabajar, o
sea, ya tienen una entrada. ¿Cuán útiles son aquellas personas?
Porque tienen ahora el tiempo disponible. Le estaba animando
el hermano Humberto. Hermano, tiene deudas, él tiene
que volver a trabajar. Tú sabes todo el tiempo que tienes
ahora. Él es uno de los buenos hermanos. Y quizás, hermano,
no lo oiga en el corazón orgulloso, ¿no? Pero para un pastor o un
servidor, etcétera, hay muchas cosas que yo sé hacer. Déjeme
decirle que yo no estoy en el ministerio sólo porque sé predicar,
entre comillas. Ustedes saben que yo sé hacer
muchas cosas. Pero cuando usted la hace, para mí es un gozo y
alegría. Porque usted está dando de su
tiempo, de su servicio. Por eso Dios le dio la habilidad. Y no sólo como él, sino como
todos ustedes. Todos los que sirven agarrando
un mapo, como tú quieras. Acabas de leer lo que Pablo dice
aquí? Que ser útiles. Cuando tú no quieres hacer nada,
o a lo mejor dices, ¿y por qué otro no lo hace? Se parece a
los muchachos malcriados, ¿no? ¿Te acuerdas cuando tu papá te
mandaba a otro y tú le decías, ¿y por qué mi hermano no lo hace? Porque
es una bendición cuando tú lo haces. Cuando tú tienes la capacidad
de hacerlo. Y no solo la capacidad, sino
el querer hacerlo. Y no es verdad cuando decimos
tú y yo, Señor, úsame para tu gloria y honra, es una bendición
que toda tu vida ha sido quemada para Dios. Porque hay que hacer
tesoros en los cielos. Todo lo que hagas aquí en la
tierra se queda aquí en la tierra, salvo predicar el Evangelio.
Como Cristo, las almas que tú has llevado al cielo, no por
ti, sino por la obra de predicar el Evangelio de nuestro Señor
Jesucristo. Y esta es la parte un poquito
más mística, en la que tenemos que tener cuidado, pero no quiero
que nieguen ustedes sus emociones, porque les recuerdo que esto
es como una contraparte de hablar de lo que es el Señor, cómo nos
guía el Espíritu. Y hay que tener cuidado o peligro
porque, por ejemplo, nuestros hermanos precostales que Dios
ayuda también, pueden pensar que tienen que buscar estas emociones
continuamente. o tienen que sentir algo. Los
cuáqueros vinieron así. ¿Se acuerdan de los cuáqueros? Viene de esa palabra de temblar
y temblaban, por eso eran cuáqueros. Y claro, después salió el cuáquero
y creemos que es avena y que todo el mundo... ¿Ves ahí? ¿No
ves que el personaje no es uno con tatuaje ni está con el pelo
así? Tú ves ahí un cuáquero. La imagen
de la avena es un cuáquero. uno que meditaba en la escritura.
Y quiero hablarles de cómo el Señor nos guía a nosotros. Y
rápidamente, casi no hay versículo en este aspecto, pero ustedes
pueden meditar en su oico a través de esto. Es un misterio, ¿no? Cómo el Señor nos guía a través
de su Espíritu. Da testimonio en nuestro espíritu
de que somos hijos de Dios. Y, por supuesto, nos guía con
la palabra. Nos guía con la escritura en las cosas que tenemos que
hacer. Nos guía a través de buenos pastores y maestros. O sea que
si tú vienes y el pastor está predicando, el maestro está enseñando,
el Espíritu te está guiando. Por ejemplo, no hay que orar
mucho para bautizarse. Son cosas que hay que hacer.
Uno insiste. No tenemos que insistir mucho
en que el creyente tiene que ofrendar. Eso es parte de su
utilidad. Es algo que Dios pone en nuestro corazón. Cómo, cuánto
quieras dar, dependiendo de tu presupuesto, etcétera, pero el
creyente tiene un corazón dadivoso. Así como tú, si no te anotas
o no quieres participar en ninguna actividad, hay gente que nunca
pone nada en el plato de la ofrenda, y si no pone nada en el plato
de la ofrenda, ni regularmente, tiene que examinar su corazón
delante de Dios. Porque tú ves aquí, yo tengo
63 años, Dios me ha mantenido gracias a él, no por tu ofrenda. ¿Se da cuenta lo que quiero decirle?
Y cuando no hubo iglesia, y yo viví un año y medio sin tener
una iglesia que ofrendara y diezmara porque fue su voluntad, y como
el Señor me trajo, él me sostuvo. No con tu ofrenda, ni tu diezmo
que tú no dabas en aquella época. el pastor o la gente que piensa
que el pastor vive de los diezmos o tiene esa idea, está equivocado.
Nuestra ofrenda es para muchas cosas y no para necesariamente
sostener a alguien en la obra de Dios. Se ayuda. Es la palabra. Y hay veces, y esto me dijeron
que debiera ser un secreto, pero estoy compartiendo contigo experiencias.
No quiero que uses tú la Biblia como una ruleta, Tú sabes, a
ver señor, como la rueda, a ver en qué va a caer, ¿no? Hay gente
que trata la Biblia y piensa que si la abre y la pone ahí
en su casa, ya Dios va a bendecir su casa. O conocí a alguien que
no podía dormir bien y entonces buscaba la Biblia y la ponía
bajo la almohada a ver si dormía mejor. Probablemente si comienzas
a leer la Biblia cuando tengas insomnio, te va a dar sueño en
la postra y te vas a dormir. Ayuda. A mí tiene el efecto contrario,
cuando me pongo a leer me despierta. ¿Por qué? Porque veo que es interesante.
Entonces todo depende de ciertas actividades que tú hagas. O si
no puedes dormir, ven, porque el pastor es experto en hacer
dormir a la gente el domingo de las 11 a las 12 y media. Tú
ves, tú has leído un pasaje en la semana, y esto es muy común.
Vienen preguntas y de repente el pastor predica sobre eso.
El maestro trata de eso. Y tú dices, pero es el espíritu. Pero a veces hay momentos en
la vida, yo recuerdo, y menos mal que ya me confirmó, va a
venir un pastor para el día del aniversario a predicar. Ustedes
lo van a conocer. Algunos de mi familia lo conocen,
a Pablo Quindas. Yo tenía 18, más o menos, para
19 años, cuando él fue al maestro de iglesia y predicó. Y predicó
un mensaje. ¿Cómo invocarán? en aquel en
el cual no han creído. ¿Y cómo irán si no fueran enviados? Y ese fue el momento en que Dios
me llamó a mí. Me dijo, yo quiero que tú seas uno de ellos. Y Él
habló conmigo. Quizás nadie se acuerda, pero
yo quiero que ustedes se acuerden cuando Él venga en este pulpito
y predique cómo el Espíritu obra. Y mi casa quedaba como a tres
cuadras. Yo iba caminando en mi tierna edad, viniendo de un
matrimonio difuncional de mis padres. Y yo decía, ¿será esto
verdad o Dios? Yo estoy equivocado porque no
cree que a los 19 se lleve el mundo, pero esta es una gran
carga, esta es algo en que tu vida está involucrada, en la
que yo quería ser doctor, Y mira, me faltaba nada para entrar a
la universidad porque era joven, 18 años. Hoy día a lo mejor lo
vemos mucho, 19 años, ¿no? Pero no era nada hermoso. ¿Sí
o no ahora tú que tienes 60? 50. Todavía ves a un hombre de
30 años y, ¡eh!, está joven, está pichón. Niño, espero que
no entiendan otros mal con eso. Y yo fui, mira, yo estaba apesadumbrado. por esa decisión o ese señor
por favor háblame y te digo este es un secreto a voces es una
excepción puede ocurrir como no puede ocurrir en otros y yo
abrí la biblia Isaías 26 3 tú guardarás en completa paz aquel
cuyo pensamiento en ti persevera porque en ti ha confiado La emoción
que yo sentí en ese momento nunca ha vuelto a pasar en 42 años.
Con lo que te quiero decir es que puede ser que muchas veces
el cielo viene a ti y se abre una porción. Y si tú eres mío,
yo voy a hacer contigo lo que yo quiero. Y tú puedes decir
lo mismo. Quizás nunca más se vuelva a
repetir. No hay que basarse en cuanto a eso. Por la palabra. Por tus pastores y maestros.
Cuando tú vas a tu boicos y gente común y corriente, entre comillas,
te habla la palabra de Dios porque tiene el deseo que tú conozcas
a ese Dios tan grande que envió a su Hijo para que more en tu
corazón y tú quieres que more también en ti. Y el Espíritu
no te arrea, tú no eres ningún animal, No seáis como el caballo,
como el mulo, que si no lo pones un aparejo no se acerca a ti.
El Señor te ha llamado con cuerdas humanas, con cuerdas de amor.
Nos da el consuelo para que todas las cosas nos ayuden a bien y
para ser conformados a qué? A la imagen de su Hijo. y entonces tú entiendes cuando
el señor iba por el camino de Galilea y por la playa de Galilea
y vio a doce hombres y comenzó a llamarlos a cada uno o a Leví
sentado en la mesa y le dijo ven a mí y que no es diferente
contigo te llama te guía al arrepentimiento no importa del hogar que hayas
venido no importa lo que haya sido en tu vida él nos conduce
al arrepentimiento nos dice yo quiero que tú seas mi hija quiero
que seas mi hijo Quiero cumplir este propósito en ti de ser conformados
a la imagen de Dios. Dime si no hay propósito en esta
vida. Oremos. Gracias Señor por la pertenencia
que nos muestra y nos enseña de que somos tuyos. Somos tus
hijos, somos tus ovejas. Por la manera como tú nos guías.
Perdónanos que nuestra rebelión todavía es evidente. Queremos
ir por nuestros caminos, nuestras formas. Pero tú te aseguras Cuando
ese espíritu nos cela con un celo santo para ser como tú eres
y nos guía a través de este difícil camino de la vida en que queremos
tomar atajo y queremos hacer lo que nos da la gana. Perdónanos
Señor, enséñanos a hacer tu voluntad. Guía a tu pueblo, que tu bendición
sea con nosotros. Tú sabes qué hacer con la música.
Cuando el cielo viene a ti: El Espíritu guía
Series Cuando el cielo viene a ti
| Sermon ID | 52817221482 |
| Duration | 1:01:02 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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