00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Para escoger de este gran libro,
La palabra amar o amor, que es el tema mayor de este libro,
uno de los temas mayores de este libro, el tema mayor es Jesucristo,
es saber que Primero de Juan 5, 13, estas cosas están escritas
para que sepáis que tenéis vida eterna, que la tengáis en el
Señor Jesucristo. Así que primero es el amor de
Dios, que hablamos la otra semana, Y la semana pasada, de capítulo
2, miramos en uno o dos versículos acerca de cómo si le amamos a
Dios, queremos hacer justicia. Queremos evitar lo que desagrade
al Señor y queremos servir al Señor con todo corazón y hacer
cosas justas y ganar almas y alabar al Señor, si uno de verdad ama
al Señor. Así es que uno de los versículos
que puede servir como lema esta mañana es Primero de Juan 3,
18. Primero de Juan 3, 18. ¿Quiere
leer ese cuarto versículo conmigo? Hijitos míos, No amemos de palabra
ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Otra vez. Primera de
Juan 3, 18. Hijitos míos, no amemos de palabra
ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Hemos terminado de memorizar
Mateo 5, de versículos 3 al 10, y les animo a seguir aprendiendo,
memorizando la Biblia. A lo mejor hay un versículo de
la Escuela Dominical, como esta mañana en Josué 2, o la otra
semana, o no era en Josué 2, sino a 1 Corintios, o algo que
escogió el hermano. O también aquí tiene un versículo
como esto. Hijitos míos, no amemos de palabra
ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Y a lo mejor tú puedes
escoger un versículo así, un miércoles, este miércoles o el
próximo, repetirlo para nosotros como parte de un testimonio.
y así va a servirle mucho. No quiero que aprendan solo versículos
escogidos por el pastor, pero muchas veces un sermón, un estudio
bíblico como Escuela Dominical o en esto, hay un versículo que
el Espíritu usa para bendecirte, y esto es cortito, por eso lo
menciono, puede usar por la gloria del Señor. De cualquier manera,
el amor, hablamos, es un tema preferido de todos. Todos queremos
ser amados y todos queremos creer que amamos. Si dices, ¿amas tu
esposa? Oh sí, yo tengo cuatro mujeres
más, pero la amo a ella también. ¿De verdad la amas a ella si
no eres fiel a ella? Es lo que dicen, no amemos solo
de palabra, sino en hecho y en verdad. Hay muchos que dicen,
oh, yo amo a Dios. Entonces, ¿qué haces para servir
a Dios? Te alejas de cosas que desagradan
a Dios y te entregas para cosas que son justas, que agradan a
Dios. Como hablamos la semana pasada
y volveremos a hablar más. Esta es la pregunta. Si amas
a Dios, ¿qué haces para Dios? ¿Qué es lo que dejas de hacer
porque no quieres desagradar a Dios? El amor es una cosa que
yo amo a los hermanos de la iglesia. Sí, a lo mejor cuando tenemos
un banquete, tú vienes y comes su comida. Eso dice que tú amas
los hermanos. Lo que gusta es la comida de
los hermanos a lo mejor. Pero, ¿qué haces tú? ¿Cuánto sacrificas tú por los
hermanos en la iglesia? Yo amo a todos los hermanos.
Y si los que están en la iglesia ahora, yo le presento fulano,
menguano, ¿verdad? Usted dice, oh sí, yo le conozco
y así estoy tratando de animarle y orar por él. ¿De verdad le
conoces? ¿Estás orando por él? ¿Le amas
por lo menos hasta allí para llegar a conocerle y orar por
esa persona? ¿Y si sabes de alguna necesidad
ayudarle? ¿O tú mires por la iglesia? Bueno,
yo tengo tres o cuatro amigos y yo realmente sí animo a mis
amigos porque no estamos juntos mucho, ¿verdad? Pero no conozco
a la mayoría que están en la iglesia, pero yo amo la iglesia. No puedes amar a quien no conoces,
así que le animo a conocer a los hermanos para poder amar a los
hermanos, ¿verdad? El amor es una cosa que se hace,
no una cosa que se siente. Mi papá, en el divorcio con mi
mamá, me dijo, Ricardo, yo sé que tú estás en contra del divorcio.
Tú dices, y mi papá conoció tanto la Biblia como yo a veces, es
verdad, y a veces más, y diría, Ricardo, tú sabes que dice la
Biblia, primero de Corintios 7, que cuando uno muere ya termina
el matrimonio. Y digo, Ricardo, mi amor por
tu mamá ha muerto, así que ya termina mi matrimonio. Y yo digo,
no, es que cuando uno físicamente muere. Pero el hecho es que así
es la excusa que da la gente creyendo que amor es alguna cosa
que se puede morir. El amor emocional, si las emociones
pueden morir. Pero si es un amor divino, el
amor es buscar el bienestar de la otra persona, sin importar
cómo te trate a ti. Buscar el bienestar de la otra
persona, sin importar cómo te trate a ti, te crucifica. Padre,
perdónalos, no saben lo que hacen, verdad? Y esto es el amor. Cuando uno dice yo no amo a esa
persona, significa no voy a obedecer a Dios. Yo no voy a obedecer
a Dios y buscar el bienestar de esa persona, porque esa persona
me maltrata. Así que yo no voy a obedecer
a Dios y buscar su bienestar, porque el amor no es lo que se
siente. El amor es lo que se hace. De
tal manera amó Dios que dio a su hijo unigénito. Dios muestra
su amor por nosotros, en que siendo un pecador es Cristo,
murió por nosotros. El amor real, divino, es lo que
se muestra y es eternal. Porque mi fe en el Señor es permanente,
y eso significa que mi deseo de obedecer a Dios es permanente,
Y por eso siempre voy a amarle, no importa cómo usted me trate. en sentido de que siempre voy
a buscar tu bienestar, no importa lo que usted haga conmigo. Verdad? Estaba el chiste anoche
un poco. Pasé por allí. Alguien dijo el
pastor y me vio detrás y dijo No pasó. No estamos hablando
mal de usted. Y dijo Solo estamos tomando un poco de pastor asado,
verdad? Sí. De cualquier manera, taco
de pastor. Así que, así hacen algunos, ¿verdad? Terminan la iglesia y vamos a
buscar allí, ¿verdad? Comer un poco de pastor asado. Pero de cualquier manera, encontramos
que tú puedes hacer eso. Y digo, no importa, hermanos.
Es que yo sé que es un chiste. Pero de cualquier manera, para
algunos no es chiste, ¿verdad? Pero de cualquier manera, yo
les amo. No importa lo que usted haga
conmigo, diga de mí o lo que sea. A lo mejor no tengo sentimiento
caluroso por usted, ¿verdad? Pero voy a perdonar inmediatamente,
no importa lo que haga, porque Dios me da la gracia para hacer
eso. Y voy a buscar tu bienestar. Si quieres venir y orar, quieres
consejos, siempre estoy aquí para servirle de cualquier cosa. El amor es una cosa que se hace,
pero en la Biblia hay muchos tipos de amor. Isaac amaba a
su esposa, Rebecca dice. El amor de un esposo debe ser
fiel, leal, eternal para su esposa. Buscar el bienestar de la esposa,
como Isaac, para Rebecca. Ruth amaba a su suegra, así que
a lo mejor la suegra era no en mi, dulzura, pero dijo, llámame
Mara Amargada, porque mi vida ha sido amargado y a lo mejor
amargaba la vida de otros. Pero Ruth dijo, no me importa
todavía, voy a ir contigo y voy a tu Dios será mi Dios, tu familia
será mi familia y donde tú mueres, yo voy a morir. Eso es amor divino,
que no importa que otro amargue tu vida, tú vas a ser leal, fiel,
ayudador, ¿verdad? Jonathan amó a David. Debemos
hablar de eso en el último punto de qué es amor en esta mañana,
porque el último punto es el amor sacrificante. Y cuando Saúl,
el papá de Jonathan, quería matar a David, Juanita le defendió,
se puso delante y hasta casi tomó una lanza para morir, para
defender a David. Así es, cuando uno de verdad
es un amigo que ama, se sacrifica. Un pródigo maltrató a su papá,
abandonó a su papá, tomó toda su herencia y lo malgastó. en
Lucas 15 y es una parábola. Pero qué hizo el papá para demostrar
el amor de Dios de un padre para un hijo? le perdonó, vino con
brazos abiertos y cuando el hijo estaba arrepentido, ya le dio
toda, toda verdad para la gloria del Señor. Y otra vez, Romanos
5, 8, el padre, el hijo, Dios muestra su amor para con nosotros,
hijos de Dios, en que siendo nosotros aún pecadores, Cristo
murió por nosotros. Eso es amor. El hecho es que
el amor de Dios que hablamos la otra semana de Primera de
Juan, el amor de Dios no sólo resulta en querer agradar a Dios
en cualquier cosa, pero resulta en querer agradarle en amar a
los hermanos. Así que hay cinco cosas que el
amor de Dios hace en nosotros para hacernos, no solo decir
que amamos a Dios, pero demostrarlo en amar la iglesia, en amar los
hermanos que forman la iglesia. Oremos. Padre, gracias por la
palabra de Dios. Ayúdanos a amarte con amor eternal
como tú tienes para nosotros, Señor. El amor de Cristo en nuestros
corazones. Y cuando tú dices si me amas,
ama a los hermanos. Así es, señor, ayúdenos, señor,
obedecer, cómo es natural para uno que ha nacido de nuevo en
la familia de Dios, amar a sus hermanos, con el amor que Dios
pone en el corazón, y con el amor que Dios demanda en la acción. Así es, señor, ayúdenos de mostrar
el amor Tenemos el amor de Dios, no solo
en lengua, en palabra, pero en acción. Probar que amamos a Dios
y probar que para obedecer a Dios amamos los hermanos. En el nombre
de Jesús pedimos esto. Cinco cosas del amor a los hermanos. Número uno, primera de Juan,
dos, diez. He dicho que la mayoría esta
mañana voy a concentrar en capítulo tres. Primero de Juan habla mucho
más. Capítulo cuatro, otros, pero
vamos a limitarnos a unos cinco o seis versículos. Capítulo dos,
versículo diez. ¿Quiere leer conmigo? El que
ama a su hermano permanece en la luz y en él no hay tropiezo. El amor real prueba que uno permanece
en la luz. Número uno, tú dices que permaneces
en la luz, demuéstralo con amor primero a Dios, pero segundo
a los hermanos. Los dos grandes mandamientos,
amarás a Dios con todo tu corazón y amarás a tu prójimo. lo tu
hermano, como a ti mismo. Y con eso pasa dos cosas. Número uno, muestra que tú permaneces
en la luz. Esto significa, entonces, como
Juan Génesis 2, 25 de Adán y Eva dice que estaban desnudos y no
se escondían nada uno del otro. Yo permanezco en la luz en sentido
de que no escondiendo nada de mi amado. Por supuesto, la amada
esposa es una cosa, pero hasta en cosas entre otras, ¿verdad? No debemos esconder nuestra actitud
a ellos, nuestro rencor a ellos, nuestro disgusto por alguna cosa. Debemos tener confianza. Y entonces
permanecer en la luz en sentido de andar en amor, andar en luz,
en apertura, en santidad. El hecho es que cuando uno anda
en la luz, significa que todo está abierto. No quiere un momento
de alejamiento de Dios, ni un momento de alejamiento de tu
amigo, de tu hermano, de tu prójimo. El hecho es que quieres siempre
estar en buena relación con Dios y en buena relación con tus amados,
con tus amigos. No tenemos nada escondido de
rencores y disgustos unos con otros. Todos hemos tenido muchas
personas que Los saludamos cada día, pero llega un día que saludas
a alguien y es como si no quieren. Es como si hay una cosa en su
rostro y pensamos, o a lo mejor decimos, ¿y qué pasa? ¿Por qué
no quieres saludarme hoy? No, todo está bien. Mentiroso. El hecho es que a veces está
escondiendo algún disgusto, alguna cosa. Pero cuando uno de verdad
ama a Dios, ama a su prójimo, significa que no quiere ninguna
sombra entre tú y Dios, ninguna sombra de disgusto entre tú y
un hermano, porque quiere que los dos anden en verdad, anden
en la luz. Cantar de los Cantares es un
libro escrito a propósito de eso, que comienza con un novio
que viene y toca la puerta de su novia. Pero es la mañana y
no está preparada y no quiere molestarse. Así que le ignora
y no se da cuenta que el novio le había traído flores y perfume. Lo mejor de todo. Hasta en la
puerta está ya empapada de perfume, verdad? Y lleno de flores. Y ella más tarde sale y dice,
qué he hecho? No pude amar mi novio para venir
y abrir la puerta para él. Cuando él me trajo tantas cosas
y todo el libro de cantar, de cantar es ella buscando su novio
y él allí trabajando, pensando en ella hasta que se juntan al
final. Pero hay sombra. Ya no están
andando en la luz, están andando en tristeza y oscuridad porque
permitió egoísmo alejarse del novio. ¿Cuántas veces nosotros
nos alejamos de Dios por un motivo y el otro y no andamos con gozo
y felicidad? ¿Cuántas veces hay un disgusto
entre esposo y esposo, entre hijos y padres? No entendemos,
pero no nos sentimos bien si no estamos en comunión, la comunión
de la luz, ¿verdad? Resulta así, número uno, esto
de poder amar al hermano resulta de permanecer en la luz y querer
permanecer en la luz. Y el hecho de amar al hermano,
hace primero que quiero permanecer en la luz con ellos. Pero la
segunda cosa en ese versículo, el que ama a su hermano primero
permanece en la luz y segundo, en él no hay tropiezo. Resulta, si hay amor real, resulta
en apertura de la luz, pero resulta también en evitar tropiezos. Yo no quiero hacer a mi esposa
triste. Yo no quiero alejarle de Dios,
especialmente, o tentarle para hacer cosas malas. Más bien,
en vez de hacerle tropezar en tristeza, yo quiero animarla. Quiero edificarla. Y aquí tenemos
aquí en la iglesia, debe haber perdón, no venganza. Siempre alguien me ofende y se
siente mal y me dice alguna cosa algún día, no importa. Es que
yo primero quiero andar en la luz, pero segundo, no quiero
ser un tropiezo para esa persona. Por esa razón, cuando vengo a
la iglesia, estoy siempre consciente, pendiente. A lo mejor miro, muestro
un rostro disgustado a ese hermano y ya dice, el pastor está disgustado
conmigo. Muchas veces solo que tengo un
dolor del estómago, ¿verdad? Pero el hecho es que tengo que
tener cuidado de no darle a usted un tropiezo. Por eso trato, no
importa cómo me sienta adentro, Trato de dar la sonrisa tanto
como sea posible, ¿verdad? Trato de siempre saludarle con
ánimo y con gusto. Tengo que tener cuidado con las
damas cuando les saludo, porque cuando vienen varios varones,
estoy acostumbrado a apretar. en la mano, ¿verdad? Los que
me conocen saben que, prepárate, ya voy a saludar al pastor. No
me va a dar un pescado, ¿verdad?, en mi mano, ¿verdad? Él va a
saludarme como un hombre, así que tengo yo que afirmarme para
un saludo. Y vienen mujeres y tengo que,
ah, ya soy una mujer, ¿cómo está, hermana? Y así me pongo un poco
más de pescado, ¿verdad? Pero no, pero con todo eso todavía
es firme para mostrar, ¿verdad?, que no quiero ser tropiezo para
usted y desanimarte por mi actitud personal o mis discustos o lo
que sea. Quiero perdonar en todo. Esto
es Hebreos 10, 24, 25, 25. Dice no dejando de reunirnos
como algunos tiempos costumbre, más como viene el día del Señor. Pero antes de eso, en Hebreos
10, 24, dice que debemos animarnos unos a otros. Y eso
es lo que debe ser. El que de verdad ama a Dios quiere
animar a otros y no se tropieza para otros. El hecho es que hay
una historieta que un comentarista dijo, señor Wiersbe, que dice
es como un ciego que tiene un bastón para caminar, pero el
ciego tiene una pequeña luz al fondo de su bastón. Y alguien
pregunta si tú no puedes ver porque pones una luz en tu bastón. Y el ciego dice bueno, es para
no ser tropiezo a otros. Yo no puedo ver por eso el bastón,
pero quiero que otros me vean a mí y no tropiecen sobre el
bastón. Así que pongo una luz en mi bastón
para no ser de tropiezo a otro. Así debe ser nuestra actitud,
¿verdad? Ser en la luz del mundo, andar
en la luz, ¿verdad? Y entonces nosotros ser siempre
unos que permanecemos en la luz porque amamos y unos que, como
amamos, no queremos ser tropiezos para otros. Segunda cosa, o puede
ser tercera, como hay dos cosas en ese versículo, ya vamos al
capítulo 3. Primero de Juan 3, versículo
10. Primero de Juan 3, versículo
10. ¿Quieres leer? En esto se manifiestan los hijos
de Dios y los hijos del diablo. Todo aquel que no hace justicia
y que no ama a su hermano no es de Dios. Hablamos de esto
la semana pasada, la primera mitad de este versículo. Si amamos
a Dios y al hermano, no debemos hacer injusticia. Debemos andar
en la justicia, no hacer cosas malas que desagradan, pero hacer
cosas de justicia, querer servir y animar. Pero después de eso,
el amor no solo hace justicia, pero el número dos aquí, el amor
muestra que somos hijos de Dios y manifiesta que somos hijos
de Dios. Este es el énfasis que quiero
poner. El amor es uno que manifiesta que tú eres un cristiano que
amas a Dios. Se manifiesta. Si usted es un
cristiano, va a resultar en demostrar que tiene nueva vida. Y la manera
de demostrarlo es por el amor. El amor identifica al mundo quién
es un hijo de Dios. Cuando los hermanos demuestran
ante el mundo su amor unos a otros, si no se aman, el mundo no cree
que son hermanos muchas veces. Juan 13, versículo 35, Juan 13,
35. En esto conocerán que sois mis
discípulos si tuvieres amor unos por los otros. Ayer teníamos
el picnic, ¿verdad? Y un hermano trajo un amigo,
que nunca había estado en una iglesia como la nuestra, y le
estuve saludando. Y no sé si el hermano me dijo
o el señor me dijo, pero dijo, yo estoy notando un buen compañerismo
aquí. Estoy notando una buena actitud
entre los que están aquí. La gente está observando, está
notando, y pueden ver si nos amamos unos a otros. O puede
ver que a veces me preocupa eso, como somos tímidos, todos somos
tímidos. Es que yo no le culpo por eso,
yo entiendo. Somos tímidos, hay que decirlo,
¿ok? Yo más que nadie soy tímido sin un púpito. Si estoy afuera
de hacer público, tengo que esforzarme el poder del espíritu para no
ser tímido. ¿No lo cree? Es la verdad. Si
no creo, no. Pero de cualquier manera, todos
somos tímidos. Pero como ayer dije, bueno, ya
tengo que pasar por aquí para saludar a todos. Algunos se me
escaparon antes de poder saludarles, ¿verdad? Pero de cualquier manera,
Traté de ir a todos, si le pasé a usted por alto, es que usted
estaba escondido por allí o algo, ¿verdad? Pero estoy tratando,
¿verdad? Y usted se llama, ¿cómo está, verdad? Con los que son
más nuevos en la iglesia. No los conozco, paso más tiempo
con ellos. Estuve ayer con uno o dos de
los nuevos y estaban platicando, platicando toda su vida y todos
sus movimientos y todos sus trabajos en la vida. Con gusto escucho
eso, aunque usted dice pastor, no está dándome a mí tiempo.
Bueno, hay que entender esto. Hay algunos nuevos y debemos
darles a ellos verdad. Tiempo primero. Y entonces yo
le conozco a usted. No conozco a esa persona, pero
es lo que creo que cada uno debe hacer. Usted debe mirar por la
iglesia, saludar a tus amigos. Claro que sí. Muestra el amor
del Señor a tus amigos, pero Mira a otros que son nuevos y
muestra tu interés en ellos para conocerles. Usted, con la ayuda
del Señor, no va a hacerlo en un culto, en dos o en diez cultos,
pero con tiempo, poco a poco, debe determinar, con la ayuda
de Dios, voy a conocer cada persona que está aquí. De alguna manera,
a lo mejor no ningún detalle, pero por lo menos su nombre verdad. Algo acerca de ellos si tienen
familia, como sea. Pero especialmente debemos demostrar
eso entre hermanos. Un interés unos por otros. Una
precio unos por otros. Perdón, unos por otros. Gozo
cuando estamos juntos unos con otros. Y eso es lo que impresiona a
la gente para querer ser uno de nosotros. Hay muchos que han
regresado a la iglesia no porque les guste el mensaje del pastor,
sino han regresado a la iglesia porque les gusta la hermandad,
el amor unos con otros. Es con el Espíritu Santo y la
buena doctrina primero. Junto con eso es lo que ha mantenido
esa iglesia por 30 años. el hecho de que ustedes demuestren
amor unos a otros. Si vienen personas de visita
y nadie les saluda, han hecho estudios que si usted va a un
nuevo grupo, Si solo una persona le saluda,
usted tiene como 10% o 20% probabilidad de regresar si conoces una persona. Si conoces dos o tres personas,
tienes una probabilidad de regresar que es como 50%. Pero si hay
cinco o más personas que se interesan en usted y te saludan, es casi
70, 90 por ciento posible que va a regresar a esa iglesia o
ese grupo y se quiere hacer parte del grupo. Nosotros tenemos que
demostrar amor unos a otros. Primero, Para que el mundo vea,
yo quiero ser parte de ese grupo y ese amor debe entonces extenderse
a otros que nos visitan. El hecho es que el mundo respeta
y aprecia a los hermanos. El hecho es que muchas veces
solo un hijo de Dios puede amar los hermanos. Si usted viene
a esta iglesia de visita, no es un miembro, ¿será que usted
viene porque usted respeta a los hermanos que están aquí? Si usted
no, entonces dice, estos hermanos, yo los conozco, no pagan sus
biles, no maltratan a la gente, yo no voy a regresar a esa iglesia.
Si voy allí, esa persona me va a criticar, yo sé qué va a pasar.
Esa persona me llegó en ese día y dijo, no me gusta tu blusa
o tu camisa, ya no voy a ir más a esa iglesia, ¿verdad? Pero
el hecho es que cuando entra y mira el amor de los hermanos,
primeramente tiene un respeto y aprecio por eso. pero no tiene todavía un amor
para querer entrar y ser parte de ese grupo. No ama el grupo
tanto si no es parte de la familia, si no es un hermano. Muchos observen
el amor de hermanos con aprecio y gusto, pero no se meten para
convivir con ellos en cada servicio. No se sacrifican para ayudarlos,
llorar por ellos si de verdad no son parte de la familia. Tiene
que ser un cristiano de verdad, un creyente de verdad para amar
a cristianos. De otra manera, usted respeta
a cristianos. Usted aprecia a cristianos. Pero
si no se sacrifica por ellos, si no quiere ser parte de ellos
y servir con ellos y no quiere amarlos, es porque usted Más
tarde, en primero de Juan dice salieron de nosotros porque no
eran de nosotros. Hay muchos que salen de las iglesias
porque nunca forman parte de las iglesias. Siempre se sienten
visitas apreciando la iglesia, pero realmente no uno con la
iglesia, porque uno que es uno con la iglesia lo manifiesta
en amor. Y así que, ¿usted va a sacrificarse
para esta iglesia? ¿Usted va a sacrificarse por
los hermanos en esta iglesia? Estar aquí en cada culto para
especialmente cultos de oración. ¿Usted va a sacrificarse para
venir y orar por ellos? Bueno, no puedo sacrificar tanto,
¿verdad? Yo les amo de mi manera, ¿verdad?
Ya como el esposo que ama a la esposa, pero tiene cuatro novias,
¿verdad? Usted dice que ama. No, usted
respeta, pero usted todavía no nos ama, si no quiere ser parte
de la hermandad. Ser un hermano con nosotros y
le respetamos a ustedes, ¿verdad? Y le amamos, ¿verdad? No como un hermano de la iglesia,
pero como un hermano de la fe. Muchas veces es posible amar
a alguien que es hermano en la fe, pero no de la misma manera. Uno que de verdad es hijo de
Dios y es de un corazón con otros hijos de Dios, lo manifiesta
en amor. En amor que quiere conocer las
personas. Que quiere orar por las personas.
Que quiere animar las personas. Y si es necesario hacer otras
cosas para ayudar a las personas, lo hace. Número tres. Versículos 11 para comenzar y
entonces 23, dos versículos juntos, pero versículo 11 primero. Quiero
leer, porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio,
que nos amemos unos a otros. Y note que es más que solo un
mensaje, está expresado como un mandamiento. Versículo 23
lo dice, 3, 23. Quiero leer, este es su mandamiento. que creamos en el nombre de su
hijo Jesucristo y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. Así es. Un hijo, así que el amor
resulta en obedecer a Dios como su padre. Y si Dios dice ama
a tu hermano, lo hace para obedecer a su padre. Así que, primero,
tenemos un amor porque permanecemos en la luz y queremos mantenernos
en la luz, no queremos estar en el topiezo. Segundo, tenemos
un amor porque somos hijos de Dios y somos de un mismo corazón,
de un mismo sentir, sentimos de la misma familia. Pero tercero,
como mi padre es Dios, Y Dios dice, ama los hermanos, usted
lo hace para obedecer a tu padre, porque ama a tu padre. Un hijo
que ama a su padre, quiere obedecer a su padre, y así muchas veces,
cuando no siente un amor por su hermano, le ama para obedecer
a su padre. Hijo, ayuda a tu hermano. No, no quiero ayudar a mi hermano.
No me gusta a mi hermano. Hoy mi hermano me ofendió. Hijo,
ayuda a tu hermano. Y así que padre está diciendo
ama a tu hermano. Ayuda a tu hermano a demostrar
amor a tu hermano. Y así que lo hace para demostrar
amor, aunque no siente amor, demuestra amor para obedecer
al padre. Los padres así siempre animan
sus hijos a amarse unos otros. Mi mamá era magnífico en eso. Siempre repitiendo, ¿verdad?
Hijos, quiero que se lleven bien. Quiero que se perdonen. Quiero
que se aman unos a otros, ¿verdad? Como una familia. Y el hecho
es que, puesto que ambos de los hermanos aman al mismo padre,
los dos a veces se ayudan Se perdonan cuando no quieren, pero
lo hacen para obedecer al padre y así demuestran amor y respeto
a otros hermanos para obedecer al padre. Hasta algunos padres
exigen de sus hijos que si se han ofendido que se abracen y
que se digan uno al otro te perdono. ¿Has visto? No la he visto en
ese tiempo, pero hace un par de años recuerdo que había una
madre con una camisa de perdón o una camisa de hermanos o algo.
Era como la camisa del padre, que era muy grande. Pero cuando
los dos hermanos se peleaban, puso los dos en la misma camisa,
¿verdad? Uno con un brazo, otro con otro
brazo, y dijo, van a quedarse allí hasta que se perdonen. El
hecho es que tiene que reconocer a veces la necesidad de amar
para obedecer. Es mucho mejor si el amor viene
de adentro, como veremos más aquí. Pero a veces el amar es
una acción y aunque un esposo no siente amor por la esposa,
Dios dice ama a tu esposa. y le trata bien, le busca su
bienestar solo porque Dios lo manda. Y si los dos son hijos
de Dios, hay que amarse uno al otro, porque los padres quieren
que los hijos se aman. Y así que nos manda, que se aman. Número cuatro, versículo catorce. Primera de Juan tres, versículo
catorce. ¿Quieres leer? Nosotros sabemos
que hemos pasado de muerte a vida en que amamos los hermanos. El que no ama a su hermano permanece
en la muerte. Es bueno amar porque lo hago
para obedecer a papá. pero cuánto mejor, mil veces
mejor, millones de veces mejor. No amar solo porque mamá dice,
ama a tu hermano, sino porque es natural dentro de mí perdonar
y amar. Y esto es lo que pasa cuando
uno nace en la familia de Dios. Pasa de muerte a vida y lo demuestra
en amar a sus hermanos Uno así, cuando vive, ama. Si no ama, es porque no tiene
la nueva vida que está en Cristo. Es como la respiración de la
vida espiritual. Poder querer hacer bien a mis
hermanos. Poder y querer perdonar. No solo poder, pero querer. Aunque
Filipenses dice del espíritu es tanto el querer como el poder,
verdad, de querer y hacer. Así que Dios, cuando uno nace
de nuevo, un cambio que Dios obra dentro de ti es el deseo
de amar a otros hermanos en la familia. Si no tiene ese amor
de querer servir en una iglesia, orar por los hermanos en una
buena iglesia. A lo mejor usted tiene que hacerlo
porque Dios lo manda si usted es cristiano, pero a lo mejor
no está sacrificándose por los hermanos porque usted no ha nacido
de nuevo. Usted respeta a los hermanos,
respeta su amor, quiere participar en eso. Pero no es lo mismo que
tú dices, mira, yo voy a sacrificarme para siempre estar en las reuniones
de los hermanos, llorar por los hermanos, de conocer los hermanos,
de ayudar a los hermanos cuando es necesario, de animar a los
hermanos. Esa es una cosa que uno que de
verdad es un creyente quiere hacer. Porque ha pasado de muerte
a vida y es uno de los cambios que Dios ha puesto en su corazón. Pero hace falta ser un hijo de
Dios para tener ese amor. Como digo, no vas a poder querer
sacrificarse tanto Si tú no has cambiado, si no eres un hijo
de Dios, es algo que Dios manda, pero aún más es un amor que él
pone en el corazón como dos gemelos que se nacen. Gemelos que se
nacen. Gemelos. Recuerda eso. Dos gemelos cuando nacen. Se
aman uno al otro. Casi normal. En el feito están
allí abrazándose. Cuando salen, muchas veces los
dos están agitados y ponen los dos juntos y se tranquilizan,
se calman. ¿Verdad? Los dos gemelos tienen
un amor natural porque han sufrido juntos en el vientre de su mamá. han tenido el mismo aliento,
tiene la misma sangre, y con tantas cosas que tienen en común,
tienen amor natural unos por otros. Hace falta, sí, ser un
hijo de Dios para hacer eso, pero luego es natural que quiere
abrazar otros cristianos y ayudarlos, pero hace falta creer en Cristo,
y hace falta creer en su poder, y tener este nueva vida en ti
para hacer esto. Es creer en él, es confiar en
él, confiar en su poder y tener este cambio dentro de ti. Para
terminar, primero de Juan 3, 16 al 18, en esto Quiero leer, en esto hemos conocido
el amor, en que él puso su vida por nosotros. También nosotros
debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero él que
tiene bienes en este mundo y ve a su hermano tener necesidad
y cierra contra él su corazón, ¿cómo muere el amor de Dios en
él? Hijitos míos, no amemos en palabra
ni en lengua, sino de hecho y en verdad. Hoy, mañana, celebramos mañana
más que hoy, el Día Memorial. Muchos de ustedes, posiblemente
como su servidor, hemos tenido hermanos, tíos, padres, que murieron
en la mili para defender su país. Un tío mismo todavía está en
el fondo del mar cerca de Hawái en un submarino al principio
de la Segunda Guerra Mundial. El primer submarino que un submarino
japonés atacó y hundió era el submarino de mi tío y él y todos
sus compañeros están todavía en el fondo del mar. Mi hermano
se enfermó en Vietnam. No sé si de las drogas allí,
de Agent Orange, de qué cosa, del estrés que estaba allí, pero
se volvió loco. Un hermanastro que tuve, que
era, tenía seis años más que su servidor. Murió cuando, no
sé si tenía 60 y algo años de edad, después de 40 años en manicomios. Pero murió, se sacrificó, como
tantos más soldados, por amor a su país, amor a su nación. Hay hermanos aquí que tienen
hijos que no están muertos. Algunos están muertos por causa
de una guerra, pero hay algunos aquí que tienen hijos que, según entiendo, han sufrido más
de lo que cualquier humano debe sufrir. en un carro con cuatro
compañeros y una bomba viene y mata a todos los compañeros
en su carro. Y el atontado pierde su razón,
pierde su sentido, pierde su salud, pero se despierta mirando
a sus compañeros muertos. y decide que sigue quiere seguir
sirviendo para defender nuestra nación. Y hoy en día, Dios le
ayudó para salir de eso y tiene hijos y está viviendo aquí en
California, pero habiendo sufrido demasiado. Haciendo un sacrificio
de amor. Por nosotros, su nación. Hijitos míos, no amemos de palabra
ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Hermanos se sacrifican
para hermanos. Hermanos defienden hermanos cuando
otros atacan y critican a la familia. A lo mejor usted pelea
con su hermano, pero otro viene afuera para atacar a su hermano
y los dos se pelean contra él, ¿verdad? Hermanos defienden hermanos,
porque somos hermanos. Y más en la fe. Debemos defendernos
unos a otros, unirnos unos a otros. tener lealtad, tanto como fidelidad. Y cuando es necesario sacrificarnos
unos por otros, hay personas que necesitan oración aquí. Hay algunos aquí que posiblemente
están muriendo de enfermedades. Y usted no mejor ni lo sabe.
Como pastor, yo sé cosas que otros no siempre saben. Y debemos estar orando. Esto
es un sacrificio. Venir este sábado o en otro miércoles
para orar por los hermanos. Hay algunos que no pueden, tienen
que trabajar, pero muchas veces es solo un poco más de esfuerzo
para venir para orar. Y debemos, cada vez que sea posible,
sacrificarnos para orar unos por otros. Sacrificarnos para
conocer unos a otros. Sacrificarnos a veces para donar
dinero unos a otros. Y como algunos hermanos han donado
sangre o su riñón para un hermano. Así debemos estar dispuestos
no solo a decir yo amo a los hermanos en palabra, pero en
hecho, de querer conocerlos, invitarlos, animarlos, orar por ellos. Este fin de semana,
Día Memorial, además de Día de Aniversario de la Iglesia, es
un buen recuerdo de lo que es el amor. El amor se sacrifica
por sus amados.
El Amor a los Hermanos
Series 1-3 Juan
Iglesia Bíblica Bautista Antioquia
| Sermon ID | 52724459107177 |
| Duration | 46:37 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 John 2-3 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.