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Usted está escuchando una traducción de una prédica de Richard Cadwell, pastor y maestro de Founders Baptist Church en Spring, Texas. Esta traducción fue realizada en vivo y sin edición. Nuestro mayor interés es avanzar la verdad de Dios para la gloria de Dios. Usted puede colaborar con nosotros compartiendo esta prédica con sus amigos a través de las redes sociales como Facebook, Twitter, Google Plus y Pinterest.
Por favor, vaya a Romanos, capítulo 14. Romanos, capítulo 14. Leemos esta noche, empezando con el verso 7 y el verso 12, hasta el verso 12. Ramos, porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo, pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos. Por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Porque para esto Cristo murió y resucitó para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios porque está escrito, Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua alabará a Dios. de modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo. Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidir esto. No poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.
Vamos a nuestro Dios juntos en oración. Padre en el cielo, gracias por este día. Hemos disfrutado darte adoración. Mientras que hemos tenido la oportunidad de darte a ti nuestras adoraciones y nuestras gracias, hemos recibido nosotros. Y como siempre, recibimos infinitamente más de lo que damos. Gracias por tu bondad a nosotros en Jesús. Gracias por las bendiciones que tenemos en Él. Gracias de que nosotros amamos a aquel que nos amó primero y que encontramos dentro de nuestro corazón el desear. el servirte a ti y agradarte con todas nuestras vidas. La única tristeza que hemos conocido en nuestra relación contigo es la tristeza que conocemos basado en nosotros mismos y lo que hacemos. Donde quedamos cortos y aún así eres tan agradecido. Estamos tan agradecidos que aún como cantamos esta mañana que en nuestra justicia es Cristo. Estamos tan agradecidos que estamos en paz contigo, que no hay condenación para nosotros porque nuestro Salvador lo tomó todo sobre sí mismo. Pedimos, Señor, Tu bendición esta noche, mientras que vemos Tu Palabra otorga mentes fuertes y corazones fortalecidos para ver y creer, para recibir y vivir las cosas que nos has dado. Pedimos estas cosas en el nombre de Jesús. Amén.
Bueno, estamos veniendo al final de nuestra serie acerca de la hombría, la feminidad bíblica, el matrimonio y la familia. Mi plan, si el Señor quiere, es que terminemos este, esta serie el próximo domingo a la noche. El siguiente domingo a la noche quiero hablar acerca del tema de De los cristianos solteros, quiero que pensemos acerca del papel de los que no están casados en la vida de la iglesia del Señor y lo que significa el vivir a Cristo como una persona soltera. Así que lo que quiero hacer esta noche es enfocarnos en la familia. Quiero enfocarnos en la idea de no solamente un matrimonio, pero de hijos dentro de nuestro hogar. como así que viviendo como creyentes en la familia, esposos, esposas e hijos. Mi meta en esta serie no ha sido el tratar con todos los textos que habla acerca de los temas de los que estamos hablando. Eso nos llevaría mucho tiempo. Y nosotros sabemos que mientras que vamos por la Palabra de Dios, un verso a la vez, estudiamos los libros de la Biblia. Llegamos a esos lugares de todos modos, verso por verso, llegamos a esos temas. Así que a través de los años, nosotros hemos aprendido mucho acerca del matrimonio y acerca de la familia y la vida familiar. Y continuaremos haciendo esto.
Pero tenía en mi corazón por muchas Por varios domingos, enfocarnos en esto juntos, especialmente bajo la luz del asalto que enfrentamos en la cultura en la que estamos viviendo. Así que en vez de tratar con todo el texto, lo que he tratado de hacer es tratar con algunos de aquellos textos que a lo mejor nosotros no pensamos necesariamente primero cuando pensamos acerca de estos temas. Así que evité aquellos con los que yo ya he tratado varias veces. con los que pensamos cuando los memorizamos y los recitamos, pero más bien traté de ir a esos textos que a lo mejor no son tan familiares para nosotros.
Y también hay unos textos fundamentales que se siguen repitiendo a través de la palabra de Dios. Por ejemplo, por eso es que fuimos a Génesis en la historia de la creación, mientras que hablamos acerca de la hombría, la feminidad, el matrimonio. vimos acerca de la santidad del matrimonio y la fidelidad sexual en el libro de Hebreos. Hablamos acerca de la feminidad desde el libro de Proverbios. También hablamos acerca de la hombría y la feminidad desde el libro de Tito. Pensamos juntos acerca de lo que es vivir fielmente en un matrimonio, en una cultura que está dando evidencia de la furia del abandono de parte de Dios de Romanos capítulo uno. Hablamos acerca de eso.
Y el domingo pasado tratamos con lo que Especialmente es un tema actual, el homosexualismo y el pensamiento de la unión de dos homosexuales, y si eso constituye matrimonio, y hablamos acerca de los pasajes que hablan acerca de ese tema. Y esta noche quiero que pensemos acerca de criar hijos, y que pensemos acerca de la vida familiar, y en el sermón de esta noche, le voy a decir por adelantado, realmente tiene un punto. Pero usted está pensando, bueno, ese sería el primer sermón que usted predicó, que solamente tiene un punto. Bueno, va a ser más de un punto, pero realmente hay un punto que en el tiempo en que terminamos esta noche, yo espero que usted se quede con esto. Tengo seis puntos para usted, pero un punto, yo con el que yo espero que usted se vaya esta noche.
Así que déjeme dar el punto desde el principio. Y esperamos que al final del sermón lo hayan entendido bien. Y el punto es este. Mientras que pensamos acerca de lo que significa ser un esposo piadoso, una esposa piadosa, un hijo piadoso, un padre y una madre piadosos, o un miembro familiar piadoso en algún otro nivel, abuelos, tíos, sobrinos, lo más importante que tenemos que darnos cuenta es que ambos por el tiempo y por la eternidad, No existimos para nosotros mismos. No existimos para nosotros mismos. Debemos de enfocarnos en alguien. Debemos de enfocarnos en algo fuera de nosotros. Esa es una cosa muy importante de la cual tenemos que darnos cuenta.
He tenido una carga muy grande en mi corazón por mucho tiempo y usted escuchará que lo repito a través de los años, pero yo creo que muchas veces en la iglesia nos perdemos el bosque por los árboles. Queremos tratar con el tema empezando En el nivel, en el micro nivel, cuando tenemos que empezar en el macro nivel, tenemos que empezar con una idea grande y luego llegamos hasta los detalles que se encuentran en la palabra de Dios. Y muchas veces lo que hacemos es que perdemos la idea grande mientras que nos enfocamos en los detalles.
Así que de inmediato hablamos acerca de crear una familia para la gloria de Dios. Las personas preguntan algunas cosas prácticas que yo puedo aprender como un padre, algunas cosas prácticas que yo puedo aprender como una madre. De qué maneras? Cuáles son las lecciones que tenemos que aprender en nuestro matrimonio? Qué afectará la manera en que criamos a nuestros hijos? Queremos llegar a detalles y a lo mejor algunas cosas prácticas de cómo hacer y no hacer.
Y perdemos en medio de todos esos árboles. Me pregunto si nos perdemos el punto más grande de todos. La cosa más importante de todas. Y eso es que si estamos viviendo en lo temporal o estamos viviendo en lo eterno, nuestra vida debe de estar enfocada, invertida en y gastada en Dios. Vivimos por su gloria. Vivimos para su evangelio, vivimos para su causa, vivimos para su placer. Encontramos nuestro placer, encontramos nuestro propósito y nuestra satisfacción, nuestro todo. en nuestra relación con Él. Y para Él, damos cuentas por todo esto.
Existimos para la gloria de Dios. Eso es lo principal. Y si usted quiere crear una familia para la gloria de Dios, usted tiene que enseñarle a su familia que esa es la razón de su existencia. Es la razón de su existencia como un individuo, ya sea usted el esposo o la esposa, el papá o la mamá. Esa es la razón para la existencia de su matrimonio. Esa es la razón para la existencia de sus hijos y su relación con sus hijos. Esa es la razón para su familia. Usted existe para la gloria de Dios. Ese es el punto principal.
Y solo en ese contexto podemos deducir entonces a los detalles de las escrituras y hacen una diferencia. Solo es cuando ese punto principal está en su lugar. He dicho a las personas por años, cuando se trata del matrimonio prematrimonial, la cosa más importante que usted aprenderá de su matrimonio es el vivir la vida cristiana en su hogar. Viva la vida cristiana en todos lados, pero no la deje cuando usted va a su casa.
Cuando usted piensa acerca de la cantidad de atención que se le da a las escrituras a los específicos de la vida de casados, cuando se toma la cantidad de información en las escrituras que tratan con los detalles y lo compara con toda la información en las escrituras que simplemente tratan con caminar con Dios. No es una comparación, ¿cierto? Toda esta información que trata solamente con el vivir con Dios, y luego usted tiene los detalles acerca del matrimonio y de criar hijos.
a la librería cristiana y se dará cuenta el volumen de información que se ha sido devoto a las cosas específicas del matrimonio y las familias. Tenemos estas cosas al revés, las tenemos fuera de orden. Así que hay cosas que tenemos que aprender de ser un padre, una madre, un esposo, una esposa, pero si usted vive para Cristo, genuinamente y sinceramente, realmente, donde sea que usted esté, y usted no se va y no lo deja afuera cuando va a casa. Tendrá todo lo que usted necesita para glorificar a Dios.
Es interesante cómo él nos enseña los detalles. Y él obra los detalles de unas maneras prácticas, cómo hacer esto, cómo hacer lo otro. Él obra todo eso en nuestras vidas, mientras que nosotros le perseguimos a él genuinamente. se pueda pensar para usted mismo.
Este texto que acabo de leer es un texto extraño para seleccionar. Hablamos acerca de criar hijos y tener una familia para la gloria de Dios. Pero de hecho, yo creo que usted verá qué tan revelante es cuando terminemos.
Empezamos al hablar acerca del contexto mayor. Déjennos cuenta lo que está sucediendo en los pasajes que realmente empiezan en el verso 1. En versos 1 al 6, Pablo está tratando con un tema específico, y eso es que los hermanos están juzgando unos a otros. Están juzgando unos a otros. Están siendo juiciosos. Están tratando, juzgándose unos a otros acerca de temas de la conciencia. Uno observa algún día y otro no. Uno come una cosa y el otro no. Ambos están convencidos en su propia mente que están en lo correcto. Así que lo que termina sucediendo es que el hermano con una conciencia más débil juzga a aquel que toma parte de estas cosas. El hermano con la conciencia más fuerte desprecia a aquel que está molesto por lo que él está comiendo. O el día que observa a ambos, están involucrándose en un juicio. Están juzgando unos a otros. Y Paul no solamente identifica el tema, sino que da instrucción acerca del tema.
3. El que come no menosprece al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado. ¿Quién eres tú para juzgar al creado de otro? Para su propia amo está en pie, o cae y en pie se mantendrá porque el poderoso es el Señor para sostenerlo en pie. Si usted se olvida a quién le pertenece a su hermano, o si usted olvida lo que el Señor ha comprometido en el caso de su hermano, el Señor lo va a hacer que levante. El Señor es capaz de hacer lo que se levante.
Uno juzga un día es superior a otro, otro juzga igual todos los días, cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir. El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda, y el que come, para el Señor come, pues que da gracias a Dios, y el que no come, para el Señor se abstiene y da gracias al Señor. Así que ahí está el tema, ahí está la instrucción.
En versos 7 al 9, Pablo entonces introduce la verdad teológica que es su raya, su instrucción. Se da cuenta de la primera palabra del verso 7 que es, ¿por qué? Porque ninguno de nosotros, por eso es que le estoy diciendo esto, porque ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Pues si vivimos para el Señor, vivimos, y si morimos para el Señor, morimos. Por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, el Señor, del Señor somos. Porque para esto Cristo murió y resucitó para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.
Usted puede estar preguntándose qué significa eso y qué tiene que ver con estos temas. Y voy a explicar en un momento, pero también lo que voy a resaltar es que esta verdad teológica que Pablo introduce para apoyar su instrucción, esta verdad teológica puede, debe de ser, va a ser aplicada a cosas, a otras cosas que solamente los temas de la conciencia.
Esta verdad teológica representa La verdad fundamental que es necesaria para criar a sus hijos, para la gloria de Dios. Esta es la verdad fundamental para toda la vida, para todas las áreas de la vida cristiana. Este, esta es la ancla para la familia cristiana.
El principio teológico, la verdad teológica que está en el verso siete al nueve y luego el verso diez al doce. Así que usted tiene el tema y la instrucción. Usted tiene la verdad teológica que subraya la instrucción.
En el verso de Dios 10 al 12, hay una examinación que se está introduciendo basada en la verdad teológica. Hay preguntas que ellos deben de hacer y conclusiones que deben de sacar.
Pregunta, ¿por qué es que juzgas a tu hermano? O también, ¿tú por qué menosprecias a tu hermano? ¿Por qué estás haciendo esto, la conclusión? Porque todos compadeceremos ante el tribunal de Dios. porque está escrito vivo. Yo dice el Señor que ante mí se dará toda rodilla y toda lengua alabará a Dios, de modo que cada uno de nosotros daremos cuenta de sí mismo.
¿Por qué estás jugando a tu hermano bajo la luz de esta realidad a la cual debes estar completamente consciente? ¿Por qué estás haciendo esto?
Y luego en el verso 13 usted tiene una exhortación basado en la verdad teológica. Verso 13 Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidir esto, no por el obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.
Es que lo que quiero que hagamos es enfocarnos en el verso 7, empezando con la verdad teológica hasta el verso 13. Entienda lo que significa y al mismo tiempo entienda cómo podemos aplicarlo de una manera más amplia, no solamente para temas que surgen en dudas, sino que también para crear una familia para la gloria de Dios.
Y hay seis lecciones. de los argumentos de soporte que Pablo introduce siete lecciones que realmente comunican una verdad grande.
Es la primera de las seis lecciones. Primero que nada, los clientes no existen para sí mismos. Los clientes no existen para sí mismos. Verso siete. Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Esto no solamente es una declaración social acerca de toda la raza humana.
El verso ocho es muy claro. ¿A quién se refiere cuando dicen nosotros? ¿Por qué ninguno de nosotros vive para sí mismo, ninguno muere para sí mismo? ¿De quién estás hablando? Pues si vivimos, para el Señor vivimos. Y si morimos, para el Señor morimos. Por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. ¿Se da cuenta? Somos del Señor.
Así que el nosotros se refiere a nosotros, los creyentes. Si usted es un creyente en Cristo, este es usted. Este lenguaje vive para sí mismo. es vivir egoístamente, vivir para usted mismo. Eso es lo que significa, es vivir como que si su propósito para la existencia es usted mismo. Y él dice en el verso siete, esa no es el propósito del creyente. El propósito para nuestra existencia, hemos venido a conocer, hemos venido a entender, hemos venido a estar convencidos de esta verdad, que ninguno de nosotros existe para nosotros mismos. Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para nosotros mismos. La razón para nuestra existencia, el propósito para nuestra existencia no somos nosotros.
Esta es la segunda lección. Usted dice, bueno, ¿para qué existimos? Bueno, los creyentes que existen para la gloria de Dios. Los creyentes existen para la gloria de Dios. Verso 8, pues si vivimos, para el Señor vivimos. Y si morimos, para el Señor morimos. Y en ambos casos, en términos de la razón por la que no existimos y en términos para lo que existimos, puesto delante de nosotros es una existencia, y continúa sin tomar en cuenta la muerte. A pesar de la muerte, sé que está describiendo el propósito de nuestra existencia en este tiempo en que vivimos en este mundo temporal, pero dése cuenta que la razón para nuestra existencia no va a cambiar. por nuestra muerte física. Tenemos una razón para la existencia ahora, y esa razón para la existencia va a continuar hacia la eternidad. Tenemos una ambición en tiempo y para la eternidad, una un propósito para la existencia de ambos en tiempo y para la eternidad. Y la razón para nuestra existencia no somos nosotros, sino que la existencia para nuestra existencia. La razón para nuestra existencia es el Señor. Si vivimos, vivimos para el Señor y si morimos es para el Señor. Existimos para la gloria de Dios en tiempo y en eternidad. Esa es nuestro propósito.
En esta continuación de tiempo a la eternidad, en términos de nuestros motivos y nuestras ambiciones, nuestro propósito, esto está descrito en este lugar más que solamente en Romanos 14. En Pesas 1.20, Pablo escribe, conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda la confianza aún ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte. pues para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Siguiente declaración, pues para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Pero si el vivir en la carne, esto significa para mí una labor fructífera, entonces no sé cuál escoger, pues de ambos lados me siento oprimido, teniendo el deseo de partir y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor.
yo estoy aquí significa trabajar para Jesús. Si yo muero, significa que yo voy a estar con Jesús. Eso es preferible. Pero es su propósito, el propósito de Dios, el que importa. Y si el propósito de Dios es que yo esté aquí, eso es lo que yo quiero. Por eso es que hay un debate entre donde yo quiero estar. Yo sé que es lo mejor, pero ¿qué es lo que Cristo quiere para mí? Ese es el tema.
Romanos 8.38, porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada, nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor Nuestro. Hemos sido conectados al amor de Dios, conectados a este amor eterno a través de nuestra relación con Jesucristo, el amor de Dios derramado en nuestros corazones. Y hay absolutamente nada que quebrante esa conexión, incluyendo la muerte. Así que ahora estamos en el amor de Dios en Cristo Jesús, nuestro Señor. A través de la muerte seremos transportados a la presencia de Cristo Jesús y continuará en este amor trinitario al cual fuimos introducidos. sin ser quebrantados. La muerte no termina ese amor. Continuamos hacia la presencia de nuestro Salvador.
2 Corintios 5.8 dice,
pero cobramos ánimo y preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y habitar con el Señor. Por eso, ya sea que presentes o ausentes, ambicionamos serle agradables.
te da cuenta no solamente un propósito que no ha sido quebrantado aquí en la gloria de Dios, es por la que existimos en el futuro de la eternidad. La gloria de nuestro Dios será nuestra existencia, pero no solamente nuestro propósito, sino que nuestra meta no cambia ahorita en el tiempo. Nosotros queremos agradar a aquel cuya gloria con la cual estamos consumidos. Y mientras que estemos delante de él algún día, nuestro deseo será de que le hayamos agradado a él.
Así que lo primero que vemos en el verso 7 es que los creyentes no existen para sí mismos. Ninguno de nosotros vive para nosotros mismos. Ninguno de nosotros muere para nosotros mismos. Existimos para la gloria de Dios. Y si vivimos, vivimos para el Señor. Y si morimos, morimos para el Señor. Tercera lección aquí es que los creyentes no se pertenecen a sí mismos. No existimos para nosotros mismos, existimos para Dios, y esto es correcto. Es como debiera de ser, porque nosotros no pertenecemos a Dios. Al final del verso 8, o si vivimos o si morimos, para el Señor morimos.
Criente, ¿sabe usted? Usted no se pertenece a usted mismo. Usted sabe que usted es la propiedad del señor. Usted es la posesión del señor. Usted sabe que a usted se le pagaron. Estoy hablándole usted. Alguien pagó por usted. Usted ha sido comprado. Usted. No fue colgado con las cosas que no tienen valor, el tipo de riquezas que conocemos que son heredadas de nuestros padres. Fuimos comprados con el costo precioso y sin valor, con un valor inestimable de la sangre de Cristo. Usted no se pertenece a usted mismo. Usted no tiene los derechos a su existencia. El Señor lo tiene. Usted es del Señor por virtud de la creación, pero cristiano, usted es del Señor por virtud de redención.
1 Corintios 6, 19. ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu. En ese contexto está hablando de vivir una vida pura, una vida santa, vivir de maneras que agradan a Dios.
¿Por qué yo debo de hacer eso? ¿Por qué? Usted no se pertenece a usted mismo. Usted le pertenece a él. Así que usted no existe para usted mismo. Usted existe para la gloria de Dios. Y eso es correcto y apropiado porque usted es del Señor. Los creyentes son la posesión de Dios. Los creyentes le pertenecen a Dios.
Cuarto. Los creyentes se aferran a esas verdades. Nos aferramos al diseño de Dios en la redención. Nos aferramos a lo que su plan ha sido desde toda la eternidad. Y entendemos que nosotros somos una exhibición de su plan desde toda la oportunidad. Porque dése cuenta que en el verso nueve dice que para esto, no para que usted existiera para usted mismo, para que existiera para la moria de Dios. Y usted no se pertenece a usted mismo, le pertenece al Señor.
Porque para esto, Cristo murió y resucitó para ser Señor. tanto de los muertos como de los vivos. Que mientras que usted viva, si usted es un hijo de Dios, usted reconoce su señoría. Y si a través de la muerte usted entra a su presencia, ahí usted reconoce su señoría. La resurrección de Jesús es la prueba de su señoría. demuestra que todas estas cosas eran ciertas, demuestra la realidad de nuestro perdón y la realidad de nuestra adopción, la realidad de nuestra esperanza prometida.
Cristo vino y murió y fue levantado entre los muertos por este mismo propósito, de que Él sea el Señor de su pueblo. Y como creyentes nos aferramos a eso, amamos a Dios por esto, adoramos a Dios por esto. Con gozo nos sometemos a su propósito eterno. Encontramos nuestro significado en la sabiduría de Dios y el plan de Dios para los tiempos.
David Garland dijo esto, dijo Cristo dio su vida. la entregó en obediencia a la voluntad de Dios, y por lo tanto compró a la iglesia por su sangre. Hechos 20.28. No solo después de su resurrección pudo asumir el señorío de su pueblo, aunque el título del Señor era apropiado en los días de su carne. Marcos 5.19. El título vino a un uso más frecuente y significativo después de la resurrección, ya que ese evento estableció su deidad y su señorío universal. Su triunfo incluyó victoria sobre la muerte, y aun si su poder fue entregado a la muerte temporalmente, ellos no dejaron de ser de él. Mientras que la resurrección corporal del futuro de los cristianos demostrará, él de hecho es el señor de ambos los muertos y los vivos.
Así que la verdad número uno, no existimos por nosotros mismos. Verdad número dos, existimos por su gloria. Verdad número tres, no nos pertenecemos a nosotros mismos. Y pertenecemos a él. Verdad número cuatro, entendemos de que esta es la desarrollo del eterno, del propósito eterno de Dios. Y nos gloriamos en Jesús como ambos muertos y vivos. Esta es la quinta lección.
Los creyentes luego vivieron nuestras vidas bajo la luz de estas realidades. El decir que no existimos para nosotros mismos, esa simplemente es la verdad. El decir que existimos para la gloria del Señor, simplemente es la verdad. El decir que no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino que lo pertenecemos a Él simplemente es la verdad. El decir que Jesús es el Señor es la verdad. El decir que esto tiene que ser vivido. Tiene que ser aplicado. Tiene que ser practicado.
¿Y cómo practicas estas verdades? Practicas estas verdades mientras que usted no solamente las sabe, sino que las cree e interactúa con ellas en los eventos diarios de su vida. Así que mientras que usted se enfrenta a todos los temas de la vida, que es lo que usted está haciendo, usted está haciendo preguntas y usted está sacando conclusiones bajo la luz de estas verdades.
¿Qué significa esto? Eso es lo que Pablo hace aquí para ellos, bajo la luz de estas verdades.
Verso 10. ¿Por qué me nos ofrecéis a tu hermano? El que tiene la... Le habla al otro grupo y dice, ¿Por qué me nos ofrecéis a tus hermanos? Son débiles, son bebés. Si ellos sabían lo que nosotros sufriéramos, no pensarían la manera en que... ¿Por qué estás haciendo esto? Esta es la conclusión que tenemos que entender.
Todos vamos a estar delante de Dios siendo juzgados. Usted está pecando no solamente en juzgar a su hermano sobre algo que Dios no le ha dado un comentario, un mandamiento claro y lo está haciendo un tema de ley bajado en su propio estándar. Pero esto es lo que usted realmente está haciendo si se lo pierde. Usted está insertándose a usted mismo en el lugar de su señor. Usted está robándole su papel. Usted no es el Señor. Acaso usted no sabe eso? No entiende que usted no solamente le está haciendo a su hermano, sino que se lo está haciendo a usted mismo. Porque usted está actuando como que si usted es el juez, el juez de su propio comportamiento y usted no es el juez de su propio comportamiento.
porque todos estaremos delante del juicio de Dios, porque está escrito. Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua lavará. Dios se da cuenta. Todo individuo va a reconocer la señoría de Jesucristo, y eso incluye a los creyentes. y nuestro reconocimiento de su señoría.
Porque dice que Paul incluye a sí mismo, el verso 12, de modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo, se incluye a sí mismo ahí. Vamos a darle cuentas de nosotros mismos a Dios. Nosotros no somos el juez, él es el juez.
Así que él toma una verdad teológica. Él subraya su instrucción acerca de juzgarse unos a otros con una verdad teológica. Él les dice que hagan una pregunta, ¿por qué están haciendo esto? Y luego él lleva a casa la respuesta. Ustedes no están calificados a hacer lo que están haciendo, ¿cierto? Pues es como usted vive la verdad teológica. Usted hace las preguntas correctas y saca las conclusiones correctas. Y la verdadera, la verdadera búsqueda para el creyente, la verdadera verdad sobria para el creyente, el control, el factor de control en la vida de los creyentes es que debemos de amar a Dios. Tenemos que intentar agradar a Dios y todos damos cuentas a Dios. Al final del día, en lo que nos preocupamos más no es en lo que nosotros pensamos acerca de uno del otro, sino que lo que el Señor sabe que es cierto acerca de cada uno de nosotros. No es lo que mi hermano piensa acerca de mí, sino que lo que tú sabes que es cierto acerca de mí. Eso es lo que debemos de preocuparnos más que cualquier otra cosa, porque cada uno de nosotros daremos cuenta a Dios lo que lleva a la sexta verdad.
Y eso es que los creyentes se aman unos a otros. y deseamos lo mejor los unos para los otros. Así que verso 13. Por lo tanto, esta es su conclusión. Por consiguiente, y aquí está su exhortación. Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decide esto. Pare ahí. Sino más bien decide esto. No poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano. Yo no quiero juzgarle, quiero ayudarle. Y quiero vivir mi vida y regular mis propios deseos y decisiones de tal modo que yo no vaya a hacer nada más que animarle a usted en su caminar con Jesús. Yo quiero que a usted le vaya bien. Yo le amo a usted. Yo quiero que a usted le vaya bien.
Ahora, esto es lo que yo quiero que usted haga. Quiero que usted tome esas seis verdades. Y quiero que usted piense acerca de ellas en términos de unos temas de conciencia, pero creo que usted piensa acerca de su familia. ¿Qué si cada miembro de su familia entienden de que Dios no existe para sí mismos? ¿Qué si todos los miembros de nuestra familia entienden de que existimos para la gloria de Dios? Casi todos los miembros de nuestra familia entienden que nosotros no somos dueños de los derechos de nuestras propias vidas. Estoy hablando acerca de familias en las cuales tenemos creyentes. Hemos sido comprados con un precio. Debemos de glorificar a Dios con nuestras vidas. Él es dueño de nosotros. Somos su posesión. Casi todos los miembros de su familia saben y creían y viven la verdad de que Jesús es Señor. de que si están viviendo o si están muriendo, ellos existen para agradarle a él. Y viven sus vidas sometidos a él.
¿Y qué si cada miembro de su familia decidió, decide vivir todos los días bajo la luz de esta realidad, al hacer las preguntas correctas y sacar las conclusiones correctas. Así que usted viene a un problema en su vida familiar, puede ser un conflicto, puede ser una disputa sobre algo, y usted empieza a hacer las preguntas correctas bajo la luz de la razón por su existencia, bajo la luz del Señoridad de Jesucristo, empieza a hacer las preguntas correctas, y usted aplica las respuestas bíblicas. ¿Y qué si? cada miembro de su familia dijera esto. No solamente yo no existo para mí, sino que existo para Jesús. Eso significa que yo existo para usted. Yo vivo no una vida egoísta, vivo una vida de un siervo. Yo le amo a usted y yo quiero lo que es mejor para usted. Y cuando digo que yo quiero lo que es mejor para usted, yo me estoy enfocando en su alma. Yo quiero lo que es mejor para usted en términos de una relación con un Dios verdadero viviente a través de su Hijo Jesús.
Usted dice, ¿cuál es el punto principal, Richard?
¿Cuál es ese punto que usted quiere llevar a casa? Nosotros existimos por la gloria de Dios. Cuando pienso acerca de mí mismo, a pesar de cuál es mi papel, esposo, padre, hijo, hermano, hermano en la familia natural, hermano en la familia espiritual. Cuando pienso acerca de todas mis relaciones en la familia, abuelo, la influencia que tendré en mis dos dulces nietacitas. Yo espero que haya muchas más, muchos más hijos que vendrán si el Señor quiere.
¿Cuál es mi meta? Yo existo para la gloria de Dios y para el bien de otros. Para decirlo en términos de los dos mandamientos, yo debo de amar a Dios con todo lo que soy y debo de amar a mí mismo como a mí mismo. Esa es la meta.
Jackie, mientras que tú y yo existimos como una matrimonio, mientras existimos para la gloria de Dios, como existimos como padres, nuestra influencia debe ser para la gloria de Dios.
Mientras que nos relacionamos a nuestros hijos y las personas con quien se casaron, nuestros nueros y nueras, lo que queremos más y más es influenciarlos para lo que agrada a Jesús. Existimos para la gloria de Dios y la diferencia que tenemos sobre nuestros nietos es para la gloria de Dios. Mientras que nos relacionamos, el cuerpo de la iglesia debe de ser para la gloria de Dios y lo que sea comer, beber, todo lo demás es para la gloria de Dios. Así es como usted cría una familia. Usted vio una imagen de esto en el Antiguo Testamento de Deuteronomio capítulo 6, que va conmigo ahí. Dice que usted conoce esto, pero debemos de recordarnos de Deuteronomio capítulo 6.
Y amigos, lo que espero que usted esté viendo esta noche, es que esta es la idea más grande. Y sin esto, todos los pequeños detalles que de los que todos quieren hablar, esos no van a importar. Toma lo que de lo que estamos hablando. Compáralo. Qué tan importante es de que tengamos a nuestros hijos en actividades de deportes? Ese es el tipo de cosas que las personas quieren hablar. El verdadero tema es esto. Está viendo su existencia. a través del lente correcto.
Deuteronomio 6 verso 1. Esto, pues, son los mandamientos, los estatutos y los decretos que el Señor vuestro Dios me ha mandado que os enseñe para que los cumpláis en la tierra que vais a poseer, para que temas al Señor tu Dios guardando a todos. Es una instrucción generacional que Moisés está dando en el pueblo de Israel y la instrucción va a llevarse a cabo a través de las familias. para que te amáis al Señor tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te ordené, tú y tus hijos y tus nietos, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.
Escucha pues, oh Israel, y cuida de hacerlos, para que te vaya bien y te multipliques en gran manera, en una tierra que mana leche y miel, tal como el Señor, el Dios de tus padres te ha prometido. Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es uno.
Comenzamos con nuestro conocimiento de Dios. ¿Quién es Él? Debe de ser creído, debe de ser confiado. Debemos de agradecerle. Él debe de ser amado. Verso 5, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón. Indiligentemente las enseñarás a tus hijos y hablarás de ellas cuando te sientas en tu casa y cuando andes en el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes.
Sí, es una instrucción de toda la vida. Es cuando se están levantando en la mañana, cuando se van a dormir en la noche. Usted camina con ellos a través del día. Así es como los padres le enseñan a los hijos, pero usted no puede enseñarles a ellos lo que usted no cree. Usted no puede enseñarles acerca de un Dios que usted no conoce, ni un Dios que usted no ama, ni un mensaje que no está en su propio corazón. ¿Se da cuenta? Y le dice a Dios, estas cosas deben de estar en su corazón.
Verso 6. Usted debe de amar a su señor con todo su corazón y su fuerza. Usted debe temer al señor, debe de creer sus promesas. Y usted entonces, en el verso 7, le enseñarás a esto a tus hijos.
Diligentemente, yo le someto a usted que la razón por la cual hay una falta de diligencia en la instrucción de la siguiente generación es porque hay una falta de creencia en la generación actual. Cuando realmente creemos estas cosas y hablamos acerca de los temas de la vida y la muerte, el cielo y el infierno, la eternidad y la realidad, ¿cómo podemos hacer algo distinto que enseñárselas a nuestros hijos y a nuestros nietos? Es acerca de la fe. Creemos estas cosas nosotros mismos.
Mírese cuenta que él indica que estas cosas deben ser creídas en las vidas personales, en las vidas privadas y en las vidas privadas y públicas. Dice que las atarás como una señal en tu mano y serán sus insignias entre sus ojos. Atarás esto a tu persona, como que si fuera. Y los escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas. Y sucederá que cuando el lugar donde usted viene en contacto con la vida pública, la vida pública, privada y personal. Ame a Dios. Vida pública, privada y personal. Crea su palabra. Vida personal. Vida pública. Vida privada. Enseñelo. Ese es el patrón. Es amar al Señor y vivir por el Señor de verdad. Eso es lo más importante para la familia. Y nunca olvidar. y recordar estas cosas, especialmente en tiempos de prosperidad.
Y sucederá que cuando el Señor Dios te traiga a la tierra que juró a tus padres Abraham y Isaac y Jacob, que te daría una tierra con grandes y espléndidas ciudades que tú no identificaste, y cosas llenas de todas buenas cosas que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, y viñas y olivos que tú no plantaste, y comas y te sacies. Entonces ten cuidado, no sea que te olvides del Señor que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. Tendrás solo al Señor, tu Dios, y Él adorarás y jurarás por su nombre.
¿Hay familias aquí que se han olvidado de la fuente de su bendición? Eso tiene que ver con cómo resultaron sus hijos. ¿O usted inclina sus rodillas y le da gracias al Señor por su misericordia y gracia para traer conversión a aquellos a quienes usted ha amado tanto? Esta es la clave. Esta es la ancla para la familia cristiana. Existimos, no para nosotros mismos, existimos para Dios.
Quiero cerrar esta noche con una cita de Juan MacArthur. Escucha lo que él dice. Estudié, por ejemplo, las modas de la terapia cristiana en comillas. Los consejeros parecen tener enfoque en lo externo, teniendo días de cita, afirmándose cada uno de la dignidad, participando en un deporte o un hobby juntos o con una mejor técnica sexual. Hacen hijos el centro de la familia, resultando en la importancia de la estabilidad y la privacidad. muy bien organizados y con actividades familiares. No hay nada malo con la mayoría de esas cosas en su lugar apropiado, pero hemos enfatizado estas hasta el punto de de sobre matarlo por produciendo casi una perspectiva narcisística. Asumimos que una obsesión mutual con la necesidad de los miembros familiares va a sostener a la unidad familiar junta. Todas esas cosas son cosas externas. no van a rescatar a una familia caída. Aún pueden desviar a una familia exitosa al camino de la falla.
Déjame parar ahí e insertar un pensamiento ahí. Ha pensado usted que le va bien juntos hasta que usted lee un libro? Y usted está grabado las siete necesidades de lo que sea y se hace el esto. Eso es lo que significa todo este enfoque en las cosas externas. Puede llevar a una familia que le va bien y desviarlos al camino de la falla.
Siguiente declaración. La verdadera ayuda viene cuando usted ve que la familia existe para un propósito fuera de ella misma. Nuestras familias son saludables al punto solamente de que ellos entienden su función primordial en este mundo, que no es el ser llenarse a sí mismo, sino que la verdadera solidaridad de la familia es un producto de que juntos se exalte a Cristo, que obedezcan su palabra. y tengan un vigor espiritual.
La familia que conoce su propósito espiritual y redentivo no necesita cosas externas. Tiene una cohesión sobrenatural. Sus miembros no tienen opción sino quedarse juntos y construir relaciones significativas no por sus propios bienes, sino porque son llamados por la meta que es más alta. De otra manera, las personas que entienden de que la meta principal de su familia es testificar de Cristo y que el poder que cambia las vidas no tienen la opción de divorciarse, de cometer un adulterio, de abusarse unos a otros o de otra manera destruirse, autodestruirse.
Quiere usted mantener a sus hijos y evitar de que se revelen? Empiece a enseñarles de la edad más temprana de que la. El llamado de la familia más importante es exaltar el nombre de Cristo en la comunidad al vivir en obediencia a él. Es justo de que fortalezcamos a nuestras familias, es correcto, pero no intentemos hacerlo con cosas externas y superficiales. Vivamos no solamente por nosotros sino que para el Señor, al vivir para Él. Vamos a suplir las necesidades de los unos de los otros y que el Señor le dé a nuestras familias un sentido sobrenatural de propósito y que seamos un testimonio para Él en medio de un mundo hostil. y de una iglesia que está en necesidad.
Oremos juntos. Nuestro Padre en el Cielo, esa es nuestra oración. Que nosotros como tu pueblo, entendamos tu, nuestro verdadero propósito, nuestra verdadera razón para existir, ambos en vida y a través de la muerte y en tu presencia. Para que no vivamos para nosotros mismos y no moramos para nosotros mismos. Si vivimos, vivimos para ti, y si crecemos, y si morimos, morimos para ti. Y Señor, te pertenecemos a ti. Y Señor, su resurrección de la Jesús demuestra el hecho de que todas sus promesas son ciertas. Él es quien Él dijo ser, Él es el Señor, y existimos para Él.
Déjanos, Señor, no solamente entender estas cosas, sino que hacer los productos correctos mientras que nos encontramos con la vida, bajo la luz de estas verdades. Y déjanos, Señor, buscar y encontrar y conocer las verdaderas, las respuestas correctas de tu palabra. Señor, no solamente déjanos amarnos, amarte a ti, sino que nos amemos a nosotros para que vivamos vidas de siervos, vidas de sacrificio, intentando lo que es mejor para otros, mejor en términos de una relación contigo. Esta es nuestra razón para existir individualmente y en nuestras familias.
Señor, enséñanos estas cosas. Pedimos esto en el nombre de Jesús. Amén.
Pongamos de pie juntos.
(Spanish) El ancla para la familia cristiana
Esta noche quiero hablar de lo que es el ancla para la familia cristiana. Quiero hablar del cuadro bíblico para nuestras familias ya que nos esforzamos por vivir vidas piadosas, vidas que honran a Cristo en nuestras casas.
El pastor Richard Caldwell estudia este tema en el sermón titulado “El ancla para la familia cristiana”, basado en Romanos 14:7-8
| Sermon ID | 525141716331 |
| Duration | 49:39 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Romans 14:7-8 |
| Language | Spanish |
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