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Vamos a abrir nuestras Bibles
en el Evangelio de Marcos en el capítulo número 8, versículos
número 11 al versículo número 13. Esa es la porción que estaremos
estudiando en esta mañana y el título de mi mensaje es La generación
malvada demanda señal. La generación malvada demanda
señal. Dice la palabra del Señor en
esos versículos. Vinieron entonces los fariseos
y comenzaron a discutir con él pidiéndole señal del cielo para
tentarle. Y Jimiendo en su espíritu dijo,
¿Por qué pide señal a esta generación? De cierto os digo que no será
dada señal a esta generación. Y dejándolos volvió a entrar
en la barca y se fue a la otra ribera. En esta mañana hermanos
vamos a estar meditando en esta porción de los versículos número
11 al versículo número 13. en donde estaremos observando
un grupo de hombres duros de corazón, ciegos por causa de
la dureza que hay en su corazón, los cuales vienen a presentarse
delante del Señor Jesucristo hipócritamente con una falsa
actitud tratando de pedirle o de mandándole una señal no con el
propósito de creer sino con el propósito de hacerle fallar.
Este grupo de hombres es un grupo de hombres ciegos que no puede
hacer ninguna otra cosa más que permanecer en tinieblas. Y en
realidad las tinieblas en la vida del hombre es lo que caracteriza
al ser humano. En las doctrinas de la teología
se le llama la doctrina de la total depravación, donde se habla
de una persona que aunque quiera, aunque desee, no puede hacer
ninguna cosa sino que Dios intervenga en él. Y esto ocurre desde el
momento de la caída donde nuestros primeros padres, Adán y Eva,
pecan contra Dios. Y desde entonces la Biblia describe
a toda la humanidad en una condición de ceguera espiritual. Por ejemplo,
En Romanos capítulo 1, en el versículo número 21, dice, pues
habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni
le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos,
dice, y su necio corazón fue entenebrecido. En el capítulo
número 3, a consecuencia del pecado, dice, por cuanto todos
pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. Y esta viene
a ser la condición del ser humano. Y por esa razón, al menos que
Dios intervenga, él no puede hacer nada por sí mismos. La
escritura, por ejemplo, otro pasaje que describe esta doctrina
de la total depravación, se encuentra en Efesios, en el capítulo número
4. En Efesios capítulo número 4, después de que Pablo exhortó
a los creyentes a andar como es digno de la vocación con que
han sido llamados, en el capítulo 4, versículos 17 y 18, dice esto,
pues digo y requiero en el Señor que ya no andéis como los otros
gentiles, y escuche esto, que andan en la vanidad de su mente,
teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos a la vida de Dios por
la ignorancia que en ellos hay por la dureza de su corazón.
Este es un pasaje que describe la condición del hombre sin Cristo,
una total ceguera espiritual. En Segunda de Corintios, el apóstol
Pablo dice que el corazón del hombre está entenebrecido por
la obra de Satanás. Segunda de Corintios, en el capítulo
número 4, Versículos número 3 y 4 dice, Pero si nuestro evangelio está
aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto, en
los cuales el Dios de este siglo cegó el entendimiento de los
incrédulos para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria
de Cristo, el cual es la imagen de Dios. En el evangelio de Juan,
en el capítulo número 3, En los versículos número 19 al 20, se
describe de la misma manera lo que hemos venido viendo, la ceguera
espiritual, pero no solo la ceguera espiritual, sino la condición
en la que el ser humano se encuentra sin el Señor Jesucristo. Dicen
los versículos 19 al versículo número 20, dice, Y esta es la
condenación, que la luz vino al mundo, y los hombres amaron
más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Porque todo aquel que hace lo malo aborrece la luz y no viene
a la luz para que sus obras no sean reprendidas. Este es el
estado natural, el ser humano aborrece la luz. Y en primera
de Corintios, en el capítulo número 2, en el versículo número
14, Nos dice que el hombre natural no percibe las cosas que son
del Espíritu. Dice, pero el hombre natural
no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios porque para
él son locura y no las puede entender porque se han de discernir
espiritualmente. El hombre natural, hermanos,
aquí es una persona que está sin Cristo, una persona que está
en tinieblas. Y Pablo dice, en ese estado natural
no puede percibir las cosas que son del Espíritu de Dios. ¿Por
qué razón? Porque para él son locura. No
las puede entender. ¿Por qué? Porque se han de discernir
espiritualmente, solamente cuando ha nacido de nuevo. En el libro
de los Hechos, en el capítulo número 17, cuando el apóstol
Pablo entra en la ciudad y predica ahí en el aerópago, él hace mención
de la forma en la que los gentiles andan buscando a Dios, o más
bien dicho, la forma en la que intentan tener conocimiento de
Dios. Vean ahí en Hechos 17, en el versículo número 27. Hechos 17, 27. Ahí Pablo está predicando en
Atenas, les ha hablado del Dios, el Dios no conocido. Y en el
versículo 27 dice, para que busquen a Dios y en alguna manera palpando
puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de
nosotros. Notan ahí la palabra palpar. Eso es lo que hace una persona
que está en ceguera espiritual. Trata de entender algo con el
tacto, con el poder palpar algo. Entonces, esta es la condición
en la que se encuentra una persona que no está en el Señor Jesucristo,
o más bien dicho, todas las personas en la humanidad. De hecho, es
tan grave la situación del ser humano que en Génesis capítulo
número 6, en el versículo número 5, Dios observa al ser humano
y lo describe de esta manera. Dice, Y vio Jehová que la maldad
de los hombres era mucha en la tierra. Escuche esto. Esta es
la declaración de Dios. Esta es la apreciación de Dios
acerca del ser humano. La maldad de los hombres, en
plural, era mucha en la tierra. Dice, Y todo designio, todo lo
que quiere, Todo lo que piensa, todo el signo de los pensamientos
del corazón de ellos era de continuo y solamente el mal. Esta es la forma en la que se
describe la condición del ser humano sin Cristo. Y si Cristo
no interviene en la vida de las personas, no ocurre absolutamente
nada, se queda en esa oscuridad espiritual. Sin embargo, damos
gracias a Dios por nuestro Señor Jesucristo, que en esta mañana
los que estamos acá, al menos los que profesamos fe en Cristo,
esa ceguera espiritual ha sido removida. El Señor no la ha quitado,
no la quitó por la fe en el Señor Jesucristo. Miren lo que dice
el apóstol Pablo gracias a la intervención del Señor Jesucristo,
perdón, lo que dice el Evangelio de Juan gracias a la intervención
del Señor Jesucristo. En Juan capítulo 12 en el versículo
46 Jesús dice, yo la luz he venido al mundo para que todo aquel
que cree en mí no permanezca en tinieblas. Es decir que el
único que puede traer la solución a la ceguera espiritual del mundo
es el Señor Jesucristo. No hay otro medio, no hay ninguna
otra forma. En el mismo evangelio de Juan,
en el capítulo número uno, en el versículo número nueve, dice,
aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo. Noten ahí que él es la luz verdadera,
el que alumbra esa ceguera espiritual del hombre. ¿De qué hombre? De
todo hombre. Y él vino a este mundo. En el
capítulo 8, en el versículo número 12, dice Jesús, otra vez Jesús,
Evangelio de Juan 8, 12, otra vez Jesús les habló diciendo,
yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas,
sino que tendrá la luz de la vida. Vea la frase donde dice,
el que me sigue no andará en tinieblas, el que me sigue no
andará en tinieblas. Y esto es algo muy fácil de entender
porque los que hemos puesto nuestra fe en el Señor Jesucristo, le
seguimos continuamente. Y es una metáfora que se utiliza
en el libro de los Salmos. Es algo que usted lo puede observar
muy fácilmente. Hace unos días, mi hijo Isaac
me estaba enseñando una lámpara que le regaló su suegro. Y ahí
donde viene es un lugar muy oscuro. Y mientras que él tiene la lámpara
frente de él y la tiene encendida, no importa dónde vaya caminando,
la luz le está yendo adelante de él, le está precediendo. Y
eso impide que ande en tinieblas, eso impide que tropiece. De la
misma manera, el que está en Cristo Jesús no andará en tinieblas. Ahí mismo Juan en el capítulo
9 en el versículo número 5 dice, entre tanto que estoy en el mundo,
luz soy del mundo. Jesús es la luz del mundo. Y esto hermanos es algo tan poderoso
que en el momento de la conversión Esto es semejante al momento
de la creación, cuando en Génesis la Escritura dice que en el principio
dijo Dios sea la luz y la luz fue hecha. De la misma manera
cuando Dios dice que haya luz en el corazón del hombre, es
iluminado su entendimiento y las tinieblas son disipadas. Segunda
de Corintios 4.6 Dice, porque Dios que mandó que de las tinieblas
resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros
corazones para iluminación del conocimiento de la gloria de
Dios en la faz de Jesucristo. Entonces ahora, gracias al Señor,
somos nuevas criaturas. Las tinieblas han sido disipadas
y nosotros hemos creído en el Señor Jesucristo. Seguimos al
Señor Jesucristo. Sin embargo, esa no es la realidad
de todas las personas. Hay muchas personas que no conocen
a Cristo, rechazan a Cristo, han recibido la suficiente luz
para creer, pero han rechazado lo que han escuchado, lo que
han visto. Y ese es el caso del grupo de fariseos que vamos a
observar aquí en este pasaje. En esta mañana vamos a estar
viendo aquí, en esta porción de la Escritura, que para que
la ceguera espiritual del hombre sea removida, hay que acercarse
a Jesús en una forma de creencia, es decir, de creyendo en Él,
y no rechazándolo. O sea, que si nos acercamos al
Señor Jesucristo, le recibamos por quien Él es y no queriendo
figurar o pensar por nosotros mismos quién es el Señor Jesucristo. Recuerde que la Biblia nos habla
de Dios y lo que de Dios dice es lo que nosotros sabemos. Y
de la misma manera la Biblia nos habla del Señor Jesucristo
y lo que Cristo dice de sí mismo es lo que nosotros debemos de
saber y comprender. Ahora vean hermanos que en el
versículo número 11 vemos una petición. Versículo número 11
vemos una petición Y este primer encabezado es la petición malvada. La petición malvada. Dice el versículo 11. Vinieron
entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole
señal del cielo para tentarle. El grupo de fariseos que no es
la primera vez que se acercan a Jesús. Jesús ya ha disputado
con ellos, ya ha peleado con ellos y uno de los primeros encuentros
que el Señor Jesucristo tuvo con ellos es cuando ellos lo
acusan de echar los demonios en el nombre de Belsebú o por
el poder de Belsebú. Es decir, que le atribuyeron
la obra del Espíritu Santo a los demonios. a Satanás. La idea es de uno que muere y
vuelve después de la muerte, pero viene con un poder sobrenatural
después de la muerte. Entonces, ahí es la primera atribución. Hay otro pleito que tiene otra
confrontación en el capítulo número 7 en cuanto a qué es lo
que contamina el hombre. Recuerde ahí que vienen los fariseos y los escribas Y
se quejan con Jesús de que sus discípulos no se lavan las manos
antes de comer conforme a la tradición de los ancianos. Porque
ellos decían que si muchas veces no se lavan las manos, no comían. Entonces, ellos acusan a los
discípulos de estar contaminados. Y el Señor Jesucristo concluye
esta porción de la escritura diciéndoles que lo que contamina
al hombre no es lo que entra en el corazón sino lo que sale
del corazón. De ahí el Señor se va a una región
de gentiles. Y en esa región de gentiles hace
varios milagros. Algunos están registrados, otros
seguramente no lo están. Pero el primer milagro que vemos
es que el Señor Jesucristo sana o más dicho libera a la hija
de una mujer sirofenicia, una mujer gentil. El segundo milagro
es la sanidad de un hombre sordomudo. Y esto lo hace el Señor Jesucristo,
no sólo para instruir a sus discípulos de que el Evangelio también es
para los gentiles, sino para probar a los escribas, a los
fariseos, que no se contamina la persona por estar entre los
gentiles, sino que lo que contamina a la persona es lo que sale de
dentro. Entonces, hay una serie de confrontaciones
y esta, hermanos, es la última de ellas. Después de esto el
Señor Jesucristo deja la región de Galilea y ya no más tiene
encuentros con los fariseos. Entonces vemos ahí varias cosas.
Versículo 11 de regreso a donde estamos allá hermanos y vean
la petición perversa. Porque dice el versículo, vinieron
entonces los fariseos. Si simplemente dejáramos la frase
ahí y no dijera nada más la escritura, diríamos mira que bueno que los
fariseos finalmente han llegado a entender, ahora ya vinieron
al Señor Jesucristo. Pero hay dos palabras claves
que nos ayudan a ver lo que había en el corazón de ellos que se
hace manifiesto. La primera palabra ahí en el
versículo número 11 dice ahí y comenzaron a discutir. Ellos comenzaron a tener una
disputa con el Señor Jesucristo. Ellos no vinieron a Cristo para
reconocerlo como el Mesías prometido. Ellos no vinieron a Cristo para
reconocer que Él venía de Dios como dijo el Nicodemo, el fariseo. Dijo maestro sabemos que has
venido de Dios Porque si Dios no estuviera contigo, no podrías
hacer las señales que haces. O sea, no hubo un reconocimiento.
Ellos directa y abiertamente venían a disputar. Y esta palabra
disputar tiene que ver con debatir, con presentar argumentos. Y el
argumento que ellos querían probar es que Jesús no es el Mesías.
Porque nos dice la otra palabra clave ahí en el versículo número
11, para tentarle. para hacerle caer. Esta es una
escena similar a la de Mateo capítulo 4, a la de Lucas capítulo
número 4, donde el Espíritu lleva al Señor después de su bautismo
al desierto para ser tentado por el diablo. Y Satanás, después
de que el Señor ha ayunado 40 días y 40 noches, le hace la
frase, si eres el hijo de Dios. Dos veces en Mateo capítulo 4
hace la pregunta a Satanás, si en verdad eres el hijo de Dios. Y esta es la actitud que tienen
los fariseos, si en verdad eres el hijo de Dios, danos una señal.
Danos una señal. Pero ellos no tenían ninguna
intención de querer creer en Cristo porque el versículo claramente
nos muestra que querían tentarle. La idea es hacerlo fallar. Y ahora es importante hermanos
notar aquí que la palabra señal no se usa en el mismo sentido
que se utiliza en el evangelio de Juan donde en el capítulo
2 versículo 11 dice y este fue el principio de señales o esta
es la primera señal que Jesús hace y hace siete señales y al
finalizar el evangelio en el versículo capítulo 20 versículo
30 y 31 dice que muchas cosas muchas otras cosas fueron hechas
pero estas señales se hicieron para que creyéramos que Jesucristo
es el Hijo de Dios y creyendo tuviéramos vida en su nombre
Pero aquí Marcos nunca usa la palabra señal. De hecho, las
palabras que se usan son poder y milagros. Los milagros que
están describiendo aquí Marcos es precisamente eso. Son milagros. Es poder de Dios. Pero no se
usa la palabra señal en un sentido de un milagro. ¿Por qué razón?
Porque ellos ya habían visto al Señor Jesucristo hacer muchos
milagros. Ya tenían la evidencia de que
Él verdaderamente era el Mesías. Pero la evidencia que el Señor
Jesucristo les dio no les bastó. Y esto es similar a cuando el
Satanás lleva al Señor Jesucristo hasta el pináculo del templo.
Dice si en verdad eres hijos de Dios, lánzate. Danos una señal
de que lanzándote desde acá, desde arriba, verdaderamente
tú eres el Hijo de Dios. Que los ángeles de Dios van a
venir y te van a sostener y no dejarán que tu pie caiga. Entonces,
aquí la señal que ellos piden tiene la idea como de, haz llover
fuego del cielo. Haz que una legión de ángeles
vengan y vuelen a nuestro alrededor. Haz que esa montaña se pase de
este lugar hacia el otro. O sea, ellos no estaban pidiendo
una señal para creer lo que ellos querían hacer. Es decir, vamos
a hacerlo fallar. Él va a fallar. Ese era el objetivo. Entonces entendemos que estos
hombres perversos, esta comitiva de Satanás, viene con el propósito
de tentar al Señor Jesucristo, de hacerlo fallar. Pero esto
era imposible hermanos. Esto era imposible porque el
Señor Jesucristo verdaderamente es el Hijo de Dios. Verdaderamente
es el Mesías prometido y ya lo ha venido demostrando haciendo
milagros de sanidad, milagros de liberación, milagros sobre
la naturaleza, milagros de la creación donde alimenta a un
grupo de cinco mil, sin contar mujeres y niños, a un grupo de
cuatro mil. Tiene control sobre la naturaleza. Él ha hecho todo esto que apuntan
a que él verdaderamente es el Mesías, para que se cumpla lo
que dice Marcos en el capítulo número uno, en el versículo número
uno, donde dice, principio del evangelio de Jesucristo, hijo
de Dios. Jesucristo es el hijo de Dios.
Hermanos, ¿con qué actitud venimos nosotros cuando nos acercamos
al Señor Jesucristo? Los que ya hemos creído. ¿Cuál
es nuestra actitud para venir a Cristo? ¿Vemos al Señor Jesucristo
como un Dios utilitario que lo hemos hecho parte de nuestra
vida para que mejore nuestra vida? Porque hay un evangelio
que predica al Cristo utilitario. Es decir, mira, si tú invitas
a Cristo a que venga a tu corazón, Él va a mejorar tu vida. O sea,
que venga a ti para que tu vida sea mejor. ¿Cuál es nuestra actitud,
hermanos, al haber creído en Cristo? Cuando vinimos a Cristo
por primera vez, ¿para que nos mejore la vida? Hermanos, si
nosotros al haber creído en Cristo, no fue porque entendimos que
Él es el Salvador del mundo, el único que nos puede perdonar
nuestros pecados, el único que da vida eterna, y que sin Cristo
no hay perdón de pecados, entonces nosotros fallamos en la forma
de haber venido a Cristo. ¿Por qué estamos aquí en esta
mañana? ¿Porque nos es conveniente vivir? ¿Porque no hay ningún
problema en nuestra vida? ¿O estamos aquí porque tenemos
un problema tan grande que si el Señor Jesucristo no nos lo
resuelve, entonces no sé qué será de nosotros? ¿Por qué estamos
aquí en esta mañana? Yo espero que cada uno de nosotros
esté acá porque reconoce al Señor Jesucristo como el Señor, como
el Mesías, el Salvador del mundo. Y que estamos aquí porque queremos
adorarle. No estamos aquí para que nos
haga una señal. No estamos aquí para que nos
solucione un problema. No estamos acá para ninguna de
esas cosas. Estamos aquí porque le amamos. Porque si nos ocurriera
lo que dice Hof con referencia a Dios, dice, aunque me matara,
le adoraría. ¿Estamos aquí en verdad porque
hemos creído en él como el Mesías, como el Salvador del mundo? Espero
que sí. Segundo punto, en el versículo
número 12. Versículo número 12, nosotros
vemos la negación de Jesús a la petición malvada. La negación
de Jesús a la petición malvada. Dice el versículo, y gimiendo
en su espíritu dijo, ¿Por qué pide señal a esta generación?
De cierto os digo que no será, que no se dará señal a esta generación. La respuesta del Señor Jesucristo
no fue entrar en argumentos con ellos. Él simplemente dice en
la Escritura que gimió en su espíritu. Él en su espíritu se
estremeció. en su espíritu gimió. Vean en
el contexto en el capítulo número 7 en el versículo número 34 donde
dice, y levantando los ojos al cielo gimió Y le dijo, Éfata,
es decir, se ha abierto. En este caso, el Señor está gemiendo,
quizás por la compasión que tiene acerca de este hombro, que es
un sordomudo. Y tiene compasión de él. Clama al Padre para que el milagro
ocurra, para que la sanidad llegue. Pero este gemido que encontramos
en el versículo número 12, Es similar a un dictamen de juicio. Es similar a los ayes que encontramos
en Mateo capítulo 24 contra los fariseos. ¡Ay de vosotros, fariseos
hipócritas! ¡Ay de vosotros! Es lo que en
inglés se le llama un indictment, es una palabra de juicio. Es
un juicio declarado. Y este gemido es por esta razón. Y por eso la pregunta que viene
es ¿Por qué pide señal esta generación? Y la pregunta que nos hacemos
es ¿A qué generación se refiere? Bueno, a la generación de Israel.
a la generación perversa, a la generación que lo sigue, a la
generación que lo sigue por lo que comió, a la generación que
pregunta maestro dónde estabas, te buscamos no te encontramos
y que Jesús les reclama diciéndoles me buscaron por el pan que comieron
y porque satisfacieron. Pero no lo estaban buscando por
quien el Señor Jesucristo es. Y allá en Juan 6 dice la escritura,
y desde entonces muchos dejaron de seguirle. Entonces los discípulos
empiezan a conferenciar juntos y al final del capítulo número
6 Jesús dice, vosotros también os queréis ir? Y de ahí vienen
las famosas palabras de Pedro, Señor a quien iremos si solo
tú tienes palabras de vida eterna? Entonces el Señor Jesucristo
no está dispuesto a darle una señal a esta generación, a este
grupo de líderes religiosos. Esta es una generación que busca
la manifestación de Dios pero en realidad cuando Dios se manifiesta
quieren la siguiente manifestación y no se sacían de recibir manifestaciones
de Dios. Esta generación es básicamente
similar a la generación que sale de Egipto durante 40 años deambula
en el desierto errando sin fe. donde prueban al Señor en las
aguas de Madeán y el Señor, el Señor se queja contra ellos porque
lo están probando. Entonces, aquí vemos hermanos
que el Señor Jesucristo en su respuesta en el versículo número
12 dijimiendo en espíritu porque señal pide, ¿por qué pide señal
a esta generación? Él dice, de cierto os digo. Vean esta frase, es importante.
De cierto os digo. Este es un modismo hebreo que
implica un fuerte rechazo. Los está rechazando completamente. ¿Por qué? ¿Por qué los rechaza
si la escritura dice el que a mí viene no le echo fuera? Porque
ellos no vienen con la actitud correcta. Ellos no vienen para
reconocerlo como Señor, como Salvador. Ellos vienen para tentarlo,
para hacerlo caer. Y el Señor les da el peor de
los rechazos. En el libro de Hebreos, en el
capítulo número 3, versículo 11 dice, por tanto juré en mi
ira, no entrarán en mi reposo. Estas son las palabras de Dios
al pueblo de Israel que ha estado errando sin fe en el desierto.
Dice, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo. Y es la misma idea
que encontramos aquí en Hebreos para los fariseos. Dice, desierto,
os digo que no será dada señal a esta generación. No hay nada
para ellos. En el mismo libro de Hebreos,
en el capítulo 4, en el versículo número 3, dice, pero los que
hemos creído estamos en el reposo, de manera que, de manera que
dijo, por tanto juré en mi ira, no entrarán en mi reposo, aunque
las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.
Y en el versículo número 5, ahí mismo, Hebreos 4, 5, y otra vez
aquí, no entrarán en mi reposo. Hay un rechazo del Señor y Jesús
rechazó a esa generación. Y les dice, no será dada señal
a esta generación. En el evangelio de Mateo, capítulo
número 16, que ya lo leímos en el pasaje del evangelio sinóptico,
nos dice lo siguiente, agrega algo de una señal que sí les
hará daño. Ustedes si pusieron atención
a la lectura bíblica ya sabrán de qué estamos hablando, la señal
del profeta Jonás. ¿Verdad? Ahí en el versículo
capítulo 16 está hablando y en este rechazo dice Dice el versículo número 4, la
generación mala y la adulta le demanda señal, pero señal no
le será dada sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos se
fue. ¿Qué es la señal del profeta
Jonás? La respuesta es la resurrección
del Señor Jesucristo. Esa es la única señal que sería
dada a todos. Y hay algo interesante, hermanos,
que cuando estudiamos el relato de las resurrecciones, de la
resurrección del Señor Jesucristo, no aparece en conversos a no
creyentes, solamente a creyentes. Pero la señal fue dada porque
ellos vieron la evidencia de que Jesús realmente había resucitado. Entonces, esta es la señal que
se les da Pedir un milagro, eso fue lo que ellos querían, pero
no lo querían con el propósito de creer, sino de hacerlo caer. Entonces aquí, hermanos, nosotros
vemos que esta petición es ilegítima. Y aquí hay una lección para nosotros
a aprender. Es ¿qué pedimos a Dios? Santiago
dice, pedís y no recibís, porque pedís para vuestros deleites. Uno tiene que tener cuidado qué
es lo que pide a Dios. La mejor forma de pedir a Dios
es conforme a su voluntad. Orar al terminar de orar. Señor,
hace esto pero si no es tu voluntad que se haga como tú quieras.
Como el Señor Jesucristo en Getsemaní pidió que se hiciera la voluntad
del Padre, no como Él quería. Y nosotros sabemos que estando
en agonía, no le libró de la muerte. Él pasó por la muerte,
pero estuvo con él en la muerte. Entonces, hermanos, esto es importante
notar porque esta expresión de pedir un milagro puede ser una
expresión legítima, pero cuando se acerca a la persona con fe.
Pero si no se acerca con fe, esto es una petición malvada,
es una petición perversa. Es como cuando un ateo dice,
no existe Dios o yo tengo libre albedrío. Mira, yo dejé caer
la Biblia, yo tengo libre albedrío. Si Dios existe, que venga y que
me detenga la mano y que no me deje caer. Eso es absurdo. Eso simplemente es necedad. Y
aquí la señal entonces no es concedida. ¿Por qué razón? Por la intención que había en
el corazón de esa generación perversa. Y esto nos lleva al
versículo número 13 que al parecer es un versículo muy sencillo
hermanos, realmente es un versículo muy potente. Potente especialmente
en la primera frase, donde el versículo nos indica que el Señor
Jesucristo los abandonó. Él los dejó. No hay más para
ellos. Dice, y dejándolos. Esa frase,
hermanos, es una frase muy poderosa. Y es la frase más tenebrosa en
todas las Escrituras. Esta es una frase similar a la
de la filosofía griega de la comedia de Dante y Alederi, donde
dice que en las puertas del infierno hay una inscripción que dice,
abandone toda esperanza el que entre en este lugar. En este
caso, estos hombres no tenían ninguna esperanza. No había milagros
para ellos. No había enseñanza para ellos.
Básicamente Jesús los está abandonando. Y esto es lo peor que le puede
ocurrir a una persona. Dice el versículo ahí si le ponen
atención. Y dejándolos volvió a entrar
en la barca y se fue a la otra ribera. La indignación que el
Señor Jesucristo está presentando aquí es evidente por su abrupta
partida. O sea, a él no hay más conversación. Alguien podría decir, oye, pero
es que esta porción de la Escritura no nos dice nada. Hermanos, nos
dice todo. El silencio de Cristo es lo que
ninguno de nosotros quisiera escuchar. Todos queremos escuchar
la voz de Dios gracias a su palabra. Aquí la podemos escuchar. Pero
que no haya nada. Que una persona pierda todo deseo
de buscar a Dios. Que una persona se vuelva contra
Dios. Que una persona ignore totalmente
a Dios. Eso tiene que ver con el rechazo
de Dios en la vida de la propia persona. Un pasaje que es muy
famoso por el abandono de Dios es Romanos capítulo número 1.
En este pasaje, el abandono es descrito como la ira de Dios
que se revela desde el cielo contra la impiedad e injusticia
de los hombres que detienen con injusticia la verdad. De acuerdo
a lo que dice el versículo número 18. Porque lo que de Dios se
conoce, les es manifiesto, pues Dios se los manifestó. Porque
las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas
por medio de las cosas hechas, y escuche esto, de modo que no
tienen excusa. O sea, no hay más que presentar. El ser humano, aunque jamás haya
escuchado el evangelio del Señor Jesucristo, tiene el testimonio
de la revelación general donde día con día le está recordando
al ser humano que hay un Dios y que es todopoderoso. Porque
las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles desde la creación del mundo. Dice de modo
que no tienen excusa. Ahora vean hermanos ahí, en el
versículo. Pues habiendo conocido a Dios,
no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que
se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron
necios. Cambiaron la gloria de Dios incorruptible
por semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedros
y reptiles. Y escuche esto. Por lo cual,
o sea, por tanto, por esta razón, como resultado de También Dios
los entregó a la inmundicia de sus concupiscencias, de sus corazones,
de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que
cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando
culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito
por los siglos. Amén. Por esto, por esta razón
específica, Dios los entregó a pasiones vergonzosas. pues
aún sus mujeres cambiaron el uso natural, porque es contra
la naturaleza. Y de igual modo también los hombres,
dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en las
civias unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con
hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Otra vez, versículo 28. Como
ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una
mente reprobada para hacer cosas que no convienen. estando testados
de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad,
llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades,
murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios,
altivos y mentores de males, desobedientes a los padres, necios,
desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia,
quienes habiendo entendido el juicio de Dios que los que practican
tales cosas son dignos de muerte pero no se detienen dice no sólo
las hacen sino que también se complacen con los que las practican
y este pasaje claramente describe el abandono de Dios entonces
Jesús cuando Jesús se va está haciendo esto y de hecho nunca
más vuelve a esta región no vuelve. Hermanos, la incredulidad y el
rechazo al Señor Jesucristo trae el abandono de Dios al hombre. El que rehúsa a Cristo no tiene
ninguna esperanza. Juan 3.18 dice que el que no
cree en el Hijo, la ira de Dios está sobre él. El juicio de Dios,
la condenación de Dios está sobre él. No hay ninguna esperanza
para los que rechazan a Cristo. El abandono de Dios es la tragedia
más grande que le puede ocurrir a un hombre. Hermanos, la tragedia
más grande no es ser pobre, ni marginado, ni indigente. o no tener educación universitaria,
la tragedia más grande del hombre es que Dios lo abandone. Es que
Dios quite de él la luz. Es que Dios quite de él lo que
lo restringe, lo que impide que sea tan perverso como él o ella
pueden llegar a ser. Es que Dios retire por un momento,
como dice Pablo en Tesalonicenses, que el hombre de nico y provisión
no ha venido porque a la verdad hay quien lo retiene, quien lo
restringe. ¿Has rechazado al Señor Jesucristo? Por algún tiempo? Y yo me refiero ahorita a los
que no creen en Cristo. Si entre nosotros, alguno de
ustedes, ha escuchado el Evangelio y simplemente Está como uno que
no tiene sentido, no responde, no niega, está en un estado neutro. Déjame decirte que el Señor vomita
a los que están en estado neutro. Es mejor ser frío, es mejor ser
caliente, porque los tibios los vomita el Señor. O sea, has venido,
has escuchado la predicación de la palabra de Dios y simplemente
sigues sentado sin obedecer, sin responder a Cristo, estás
jugando con fuego. Y puede llegar un día en el que
haya un abandono total de Dios en tu vida. y que te vayas y
jamás vuelvas a tener el deseo de pisar una iglesia, de abrir
una biblia, de escuchar un mensaje y ese día te mostrará que estás
en total abandono en el cual no hay vuelta. Yo espero que
no haya nadie entre nosotros aquí. Que si hoy el Espíritu
de Dios te ha hablado a través de su palabra, hoy respondas
en arrepentimiento y fe. Que no dejes ir un día más. Que
no esperes más porque puede llegar un día en el que no habrá ninguna
clase de esperanza. Hay que tener cuidado de esas
cosas hermanos, hay que arrepentirse. Y quizás Dios perdone la maldad
del corazón de aquel que ha rechazado a Cristo. Y para aquellos que
creemos en Cristo hermanos, asegurémonos de adorarlo por quien Él es. De exaltarlo porque Él es el
Señor, Él es el Soberano. Él no es nuestro amuleto de buena
suerte. Él no es nuestra mejora de la
vida. Él es el Señor. Y Él demanda
de nosotros nuestra obediencia. Si me amáis, guardad mis mandamientos. ¿Por qué me llamáis Señor o amigo
y no hacéis lo que os mando? Él demanda obediencia. Asegurémonos
de obedecerlo, de adorarlo, de exaltarlo, de predicarlo. Porque
de otra manera, hermanos, nosotros quizás también estamos engañados.
Necesitamos examinarnos cada uno de nosotros. ¿Por qué hemos
venido a Cristo? ¿Por qué vinimos a Cristo? Y
si al haber venido a Cristo, verdaderamente creímos en Él
y recibimos vida eterna, yo espero que así sea en cada uno de nosotros. Vamos a orar, hermanos. Padre, gracias por esta porción
de tu palabra. Tu palabra es para nosotros como
una porción de pan que sustenta nuestra alma. Y hoy Tu Palabra
nos ha exultado a examinar la razón por la cual hemos venido
a Cristo y cómo consideramos al Señor Jesucristo nuestras
vidas. Oramos, Señor, para que entre nosotros no haya incrédulos
que han venido por venir, han rechazado cada porción de Tu
Palabra que ha sido predicada desde ese púlpito. Porque quizás
algún día ellos reciban el rechazo de Cristo. Pero esperamos Señor
que hoy todavía sea tiempo. y ellos puedan reaccionar, puedan
pensar, puedan venir a ti en arrepentimiento y fe, reconociéndote
que tú eres el Señor, que tú eres el Salvador, el único que
da vida eterna. Padre, estas cosas las rogamos
en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén. Amén. Dios les bendiga, hermanos.
La Generación Perversa Pide Señal
Series Marcos
| Sermon ID | 52323144936528 |
| Duration | 45:51 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 8:1-13 |
| Language | Spanish |
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