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Amén. El título es de él, por
él y para él son todas las cosas. Lo tomé de una de las porciones
del texto que queremos estudiar el día de hoy, que es en Romanos
once, versos treinta y tres a treinta y seis, donde llegamos a la conclusión
de tres capítulos, capítulos nueve, diez y once. Esa es una
sola porción en el libro de los romanos, donde el apóstol Pablo
ha encarado el problema de por qué, si Jesús es el Mesías y
Él ya vino, Israel lo ha rechazado y quedó fuera de la redención,
aparentemente. Entonces surgen preguntas como
Israel entonces no es la nación escogida porque ya está afuera
o Jesús no es el Mesías porque no pudo redimir a Israel cuando
la promesa era redimir a Israel y fue rechazado por ellos o ciertamente
Dios ha fallado al no poder redimir a Israel como nación cuando esto
fue lo que él prometió desde el Antiguo Testamento. Entonces
hay preguntas muy importantes que Pablo está confrontando al
enseñar capítulos 9, 10 y 11. Repetimos de nuevo, eso no es
un paréntesis en el Libro de Romanos, es una parte esencial
en el Libro de los Romanos porque apunta obviamente a la gloria
de Dios por su misericordia. Entonces, Pablo trata en esos
capítulos la razón por la que Israel ha sido puesta a un lado. Y esa razón es, acuérdense, hace
unas pocas semanas atrás, concluimos en el texto del capítulo 11,
para que Dios tenga misericordia de todos porque Él a todos los
encerró bajo desobediencia. Entonces, Pablo explica estos
temas en el capítulo 9. Dios es soberano al haber elegido
a Israel. Usa la ilustración del alfarero
para hablar de la soberanía de Dios. Pero entonces sale esta
pregunta, ¿será que el hombre no es responsable? Al cabo Dios
es el que es soberano. O Dios no es bueno, ¿por qué? Porque escogió a unos y no a
otros. Y es donde Pablo usa el ejemplo de Jacob y Esaú, Jacob
a Mea, Esaú a Borresí. Ya eso lo vimos, solo lo estoy
mencionando. En el capítulo 10, Contesta la
primera objeción. Los judíos son responsables de
las situaciones que se encuentran. Ellos rechazaron al Mesías y
por eso están afuera ahora. En el capítulo 11 contesta la
segunda objeción que hace y muestra la misericordia de Dios para
con Israel. Y por la forma como los ha tratado,
nos está tratando y los tratará, habla de la misericordia de Dios.
¿Cuál es la conclusión? Israel será redimido, toda la
nación, no un remanente, ya eso lo vimos con claridad. Nadie
ha reemplazado a Israel, eso lo vimos claramente. Ellos siguen
siendo el pueblo escogido por Dios y las promesas mesiánicas
son de ellos. Dios no las ha cumplido todavía
y algo clave en este pensamiento es Las promesas que Dios va a
cumplir con Israel están ligadas a un terreno, a una tierra, a
una localidad específica aquí en la tierra, que es allí en
Palestina. Muchos que niegan que Israel
es la nación de Dios ignoran que la promesa está ligada a
la tierra donde Israel está ahora mismo, inclusive. Entonces no
podemos ignorar eso, eso va pegado. Es un resumen general de esos
tres capítulos y todas estas promesas van a tomar lugar para
Israel, no dependen de ninguna condición sobre Israel. Hay dos
pactos, acordémonos, el pacto de la ley, Israel lo rompió,
usted y yo lo rompemos, así que por la ley nadie puede ser salvo.
En Cristo se cumple la ley. Entonces, ¿cuál es el pacto que
garantiza las promesas de Dios para Israel? ¿El pacto de Dios
con quién? Me toca regresarme al principio
del capítulo 9 con ustedes, entonces, Abraham, Dios le prometió a Abraham,
y después lo afirma con Jacob, después lo afirma con su hijo
Isaac, y lo afirma con Israel, lo encontramos en varias profecías,
en Jeremías, en Zacarías, en Ezequiel, Y también por una pregunta que
los discípulos le hacen al Señor Jesús en Hechos 1, 8, cuando
8, 1, 6, creo, 7. Señor, ¿cuándo será el cumplimiento
del reino? ¿Cuándo será esto? Y Jesucristo no les niega a ellos
el reino. Nomás dice, a ustedes no les
corresponden los tiempos, saber los tiempos. Pero él está afirmando
que las promesas de Dios son para Israel. Ahora, una pregunta
es, ¿merece Israel que Dios cumpla sus promesas con ellos? No, son bien cabezaduras, han
sido bien duros. Ellos mismos rechazaron y mataron
al Mesías. Ellos no se merecen que Dios
los redima. Pero es ahí donde Pablo llega, es la misericordia
de Dios. Es la misericordia de Dios, porque
la promesa de Dios no está condicionada. a cumplir sus promesas con ellos. Entonces, Pablo hablando de esto
concluye, casi que concluye en el capítulo 11, sobre la misericordia
de Dios. Y cuando habla de la misericordia
de Dios, después de explicar esto, Pablo explota. Es como, bueno, no explotó literalmente
él, pero lo que quiero decir es que explotó en una doxología,
una expresión donde habla de la adoración que le da a Dios
por su misericordia. A eso lo lleva. Toda esta doctrina
que Pablo está hablando lo lleva a exaltar al Señor. Eso es lo
que debe producir en nosotros conocer la verdad de Dios y así
es en Él. Y es la parte donde nosotros
llegamos y ese es el enfoque de hoy. La exaltación a Dios
por su misericordia. Y lo vamos a ver en tres puntos. Primero, maravilloso Dios. Segundo,
incomprensible Dios. Y tercero, glorioso Dios. La maravilla de Dios, la incomprensibilidad
de Dios y la gloria de Dios. Esos tres puntos. Entonces vamos
al texto. ¿Estamos de acuerdo? Lo primero
es una introducción de lo que Pablo cubrió en relación con
Israel. Llega la misericordia, exalta
al Señor, eso es lo que queremos ver, esa exaltación. Exaltado
por su misericordia. Dice el verso 33 al 36. ¡Oh profundidad de las riquezas
y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son
sus juicios e inescrutables sus caminos! Pues ¿quién ha conocido
la mente del Señor o quién llegó a ser su consejero? ¿O quién
le ha dado a él primero para que se le tenga que recompensar? Porque de él, por él y para él
son todas las cosas. A él sea la gloria para siempre. Amén. Entonces empecemos con
el primer punto. Maravilloso Dios. Verso 33. Oh profundidad de las riquezas
y de la sabiduría del conocimiento de Dios. Y Pablo comienza allí
con la expresión oh. La expresión oh obviamente en
español a veces puede, o bueno, en general puede ser como oh.
Cierto, como, oh, yo no sabía que esto iba a pasar, pero es
algo negativo. En el caso de Pablo, ese oh es
como, wow, es como una profunda admiración. De allí se liga también
una palabra en inglés que es la palabra awesome. Awesome significa
una expresión de mucha admiración que contiene temor. dentro de
esa admiración, porque lo que se está reconociendo con Awesome
es algo supremo, es algo grande. Hoy en día en inglés no vale
nada esa palabra, pero el origen de esa palabra es ese. Yo me
la reservo así, porque solo la uso para Dios. Y Pablo Aquilo
está usando Oh, Oh. Yo recuerdo cuando tenía 18 ó
19 años de edad en una playa en Santa Marta, en Colombia.
Esa playa se llama Taganga, no sé por qué se llama así, me hace
un nombre chistoso, pero así se llama, y es una bahía. Entonces,
con mi amigo Samuel, éramos buenos nadadores y nadamos una media
hora dentro del mar, porque no hay olas, es cristalino, es un
lugar hermoso. Pero una vez que llegamos allá
adentro, decidimos sumergirnos, porque queríamos ver al fondo.
Y nos dimos cuenta que no podíamos ver el fondo. Entonces salimos,
estuvimos flotando un ratito, pero nos dimos cuenta, tenemos
que salirnos de aquí. Estamos muy lejos de la playa
y no sabemos qué hay alrededor de nosotros porque ni siquiera
se puede ver el fondo. Y ese fue un... ¡Oh! Ese fue
un momento de asombro. Yo recuerdo al tratar de mirar
la profundidad y no podía verla, y pensar qué había alrededor
de mí en ese lugar cuando estábamos tan adentro. Tomó un buen rato
para salir. Es más, ese día pensé que no
podía salir, Aquí esto obviamente sí pudimos. El caso es que estaba
investigando que lo que uno puede ver en el mar, en el agua cristalina,
en una hora soleada como esa, era más o menos la una de la
tarde, son 30 pies de profundidad. Y nosotros no podíamos ver más
de allí. Pero esa bahía tiene una profundidad de 66 pies. Eso es bastante agua para estar
uno flotando allí. Pero ¿saben cuán profundo es
el océano? 35.000 pies es lo más profundo
del océano. O sea que nosotros estábamos
en la orilla prácticamente y lo cual era supremamente grande
para nosotros. Pero si hablamos de la profundidad
del océano diríamos, oh, Dios hizo esto. ¿Sabe cuánto son 35.000
pies de profundidad? Los aviones comerciales vuelan
entre 31.000 y 42.000 pies de altura. Es casi la misma distancia
de aquí a donde está un avión comercial, que no lo podemos
ver por la altura, esa cantidad de agua. Así es el océano. ¿Saben cuánto ha sido explorado
del océano? 5%, porque después de 100 pies de
profundidad, todo es completamente oscuro, no hay luz. La luz es
absorbida por el agua y ya no penetra hasta allá. Es un misterio. Pienso yo en la profundidad de
las riquezas, la profundidad de la sabiduría, la profundidad
del conocimiento de Dios. Pablo está maravillado con lo
que acaba de enseñar acerca de la bondad del Señor con su pueblo
de Israel y con la humanidad. Y esa profundidad es inmensidad. Está anonadado. La palabra anonadado
quiere decir cuando algo es tan sobrecogedor que como que no
queremos ni siquiera pensar más en eso porque es demasiado para
nosotros. Y acabando de escribir esto bajo
la inspiración del Espíritu Santo, describe la grandeza del Señor
o profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento
de Dios. Y desde el capítulo 1, cuando
estudiamos el libro de Romanos, Pablo empieza a hablar de la
belleza del evangelio, la necesidad del evangelio, la condición del
ser humano, la condición perdida del ser humano y siempre apunta
hacia la gracia soberana de Dios para salvar a las personas que
no merecen de su bondad y la justificación por la misericordia
dada por Dios y llega a este punto donde dice, oh, profundidad
de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios. Por la obra salvadora de Cristo
Jesús en la Cruz del Calvario es que se ve esa misericordia. Oh, qué profundo es esto, estas
riquezas. Miren lo que dice Apocalipsis
5, 12. La verdad, estoy completamente seguro de que este mensaje no
puede hacer honor a lo que estas palabras dicen, porque es demasiado. Es demasiado. Pero vamos a mirarlo
hasta donde alcancemos. Apocalipsis 5, 12. Aquí hay una
exaltación al Señor en el cielo. Y dice así. Vamos a leerlo desde
un poquito antes para que miremos el contexto. Verso 11. Y miré
y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los
seres vivientes y de los ancianos. El número de ellos era miriadas
de miriadas y millares de millares, o sea, incontables, que decían
a gran voz, el cordero que fue inmolado es digno de recibir
el poder, las riquezas. Estamos viendo, oh, oh, las profundidades,
las riquezas, el poder, la riqueza, la sabiduría, la fortaleza, el
honor, la gloria y la alabanza. ¿Y quién está recibiendo esa
alabanza? El Señor Jesucristo, el Cordero, por la obra redentora
que Él ha hecho. Miremos otro texto en Colosenses
2, 3. Colosenses 2, 3. Otro texto donde Pablo está hablando
de estas riquezas y dice así, y esto mismo les escribí para
que cuando yo llegue no tenga tristeza de parte de los que
debieran alegrarme, confiando en todos ustedes de que mi gozo
sea al mismo tiempo con todos ustedes. Ah, perdón. ¿Por qué
no me corrigen si estoy leyendo Corintios? Con razón me miraban tan feo,
yo no lo estaba mirando, ¿verdad? Conocí a esos dos, tres. Dice... Leamos desde el 12, espero que
con esto sean alentados sus corazones y unidos en amor alcancen todas
las riquezas que proceden de una plena seguridad y comprensión,
resultando en un verdadero conocimiento del misterio de Dios, es decir,
de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría
y del conocimiento. Todas las riquezas de Dios están
escondidas en Jesús. Y Pablo dice, ¡Oh, profundidad
de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! Todo
esto está en Cristo Jesús. Ahora pensemos un poquito para
hacer una comparación. ¿Cómo podemos entender a Dios?
Naturalmente vamos a tender a querer hacer una comparación, hagamos
una comparación que nos puede a lo mejor aclarar un poquito.
La sabiduría del hombre comparada con la sabiduría y el conocimiento
de Dios y las riquezas de Dios, ¿qué es? Miren, es un texto donde
Pablo habla de esto, es en Primera de Corintios, ahora sí es Primera
de Corintios. En el capítulo 3, Verso 19 y 20. Primera de Corintios 3, 19 y
20. Y habla de sabiduría, la sabiduría
de este mundo. Porque la sabiduría de este mundo
es que necedad ante Dios. ¿Qué es necedad? Cuando una persona
es necia, dice ya cállate. Es necio lo que estás diciendo,
ya cállate. Porque la sabiduría de este mundo
es necedad ante Dios, pues escrito está, Él es el que prende a los
sabios en su propia astucia. Y también el Señor conoce los
razonamientos de los sabios, los cuales son inútiles. ¿Qué es la sabiduría del hombre?
Es necedad. Es inútil, así lo describe Dios. Bueno, Pablo, inspirado por el
Espíritu Santo, refiriéndose a textos del Antiguo Testamento.
Verso 21, así que nadie se jacte en los hombres, porque todo es
de ustedes, ya sea Pablo, Apolo, Zocefas, o el mundo, o la vida
o la muerte, o lo presente o lo porveniente, todo es suyo, y
ustedes de Cristo y Cristo de Dios. La sabiduría del hombre
no es nada, es algo inútil, es necedad comparado con la sabiduría
de Dios. Por eso Pablo dice, oh, profundidad
de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento. ¿Quién fue
el que escribió lo que estamos estudiando? Fue Pablo mismo,
pero él mismo después de que lo escribe queda maravillado
y dice estas palabras, oh, profundidad. de la riqueza, de la sabiduría
y del conocimiento. Y el conocimiento de Dios está
representado en las escrituras como omnisciencia. Omnisciencia
quiere decir, omni es total, ciencia es conocimiento. Dios
tiene un conocimiento que es total, es ilimitado. es integral
y perfecto en todos los sentidos. ¿Qué significa que es integral?
Integral significa que Dios conoce todos los ángulos, todas las
posibilidades, todas las formas, todas las maneras que el conocimiento
pudiera tener. Nosotros en el conocimiento que
adquirimos tenemos un ángulo, tenemos una parte. Es más, cuando
hablamos con una persona y escuchamos una historia, tenemos que esperar
hasta escuchar la otra historia y después de que escuchamos las
dos partes, No tenemos todo completo todavía, porque no vamos a ver
lo que hay en el corazón. El conocimiento de Dios es integral,
es ilimitado, es perfecto en todos los sentidos, lo cual quiere
decir que Dios no necesita escuchar de nada ni de nadie para adquirir
algún tipo de conocimiento. Dios ya sabe. Él es omnisciente. Nuestro conocimiento, el conocimiento
más avanzado de toda la humanidad puesto junto, se llama inteligencia
artificial, muy famoso últimamente, tiene mucho auge. Y este conocimiento,
del cual muchos se admiran, está sujeto a la información que se
ha acumulado por años y años en la Internet y a la manera
como son programados para poder manejar toda esta información,
tener acceso y manejarla. Eso es todo lo que se puede saber.
O sea, que a menos que esté en la Internet, la inteligencia
artificial no tiene conocimiento. No puede considerar las profundidades
de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios. Es
decir, que lo más alto en el conocimiento que ha logrado la
humanidad delante de Dios es nada, absolutamente nada. Es más, cuando usted recibe información,
yo uso algo de inteligencia artificial, algunas preguntas que me son
provechosas, pero tengo que seleccionar qué acepto y qué no acepto. ¿Por
qué? Porque es algo limitado, es algo
mecánico. Miremos algo más del conocimiento
de la humanidad, de los avances de la humanidad. El telescopio
espacial James Webb fue lanzado al espacio en el año 2021. Tuvo
un costo de 6.500 millones de dólares. Imagínense esa cantidad. 6.500 millones de dólares. Lo han puesto en una órbita que
está a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra. Nada ha llegado
tan lejos en el espacio como el telescopio espacial James
Webb. Puede mirar, según los científicos,
esta es la meta. trece mil quinientos millones
de años atrás en el tiempo. ¿A qué se refiere esto? Trece
mil quinientos millones de años atrás se está refiriendo a la
distancia que la luz ha recorrido en ese tiempo. Lo cual es inimaginable
para nosotros pensar en tales cantidades. Claro, la Tierra
solamente tiene seis mil años. Ellos piensan que van a mirar
trece mil quinientos millones de años atrás. ¿Qué vimos del
conocimiento del ser humano? Es necio, es inútil. Es su propio razonamiento. En
su propio razonamiento, dice Romanos capítulo 1, verso 18
en adelante, que se han hecho necios en su propio razonamiento. Yo no sé si usted ha visto algo
del telescopio James Webb. Es impresionante lo que esa cosa
puede ver. La tecnología que han usado y
las distancias a las que puede penetrar, las cosas que se están
viendo ahora que nunca se han visto. pero solamente alcanza
a ver una pequeña porción del universo. Y nosotros, comparado
con lo que alcanza a ver, ni siquiera podemos aparecer en
una foto, ni siquiera nos podemos ver del planeta Tierra. Ahora
piense en esto, cuando Dios hace la creación en Génesis 1 y da
los detalles en Génesis 2, el enfoque de la creación es absolutamente
en la Tierra, no en el cielo. Y cuando habla del cielo, lo
menciona para mencionar la grandeza de Dios, pero el enfoque, el
plan de Dios, el plan redentor de Dios, el amor de Dios, está
en la tierra cuando hace a Adán y lo pone en el Edén. Y comienza
en el capítulo 3, lo que es el plan de redención, la promesa
que Dios hace. Entonces, lo que el hombre tiene
de conocimiento es nada. No se impresione con la inteligencia
artificial. Yo sé que hay temores ahora.
Se cree que eso va a llegar a dominar la humanidad al punto de autodestruirla. No sé si ha visto la película
Terminero, pero bueno, de ahí sacan esas ideas. Pero parece
que sí puede llegar allí. Pero igual, el que está en control
es Dios. Eso no es nada delante de Dios. Es uno de los puntos
de la doxología. Y cuando encontramos doxologías
en la Biblia, es decir, exaltación a Dios, como en Isaías capítulo
40, el propósito es animar a los creyentes. es mostrarle la seguridad
que el creyente tiene ante la omnisciencia de Dios, el conocimiento
de Dios, el poder de Dios, la inmensidad de Dios, la profundidad
de las riquezas de Dios que acabamos de mencionar, la profundidad
del océano es 35.000 pies y el hombre solamente nueve o diez
veces ha podido ir hasta allá y ahora solamente por medio de
máquinas. Y solo el 5% del océano ha podido
conocer hasta ahora. Hay criaturas que ni idea tenemos
que existen en la Tierra, ni idea. Y eso, no estoy mencionando las
especies de insectos que hay en el Amazonas. Usted se quedaría
impresionado del número de especies. Y cada especie tiene miles de
divisiones. Son millones y millones. Dios es grande. Nosotros somos
muy pequeños. Dios es todopoderoso. Nosotros
somos muy insignificantes y lo maravilloso. Yo creo que por
eso Pablo llega a esa exaltación al Señor. Es como es que un Dios
tan grande, tan maravilloso, puede mostrar tanto amor y misericordia
con una humanidad que se niega a creer en él. Eso es maravilloso. Un poquito
más del conocimiento de Dios. Dios conoce el pasado, el presente
y el futuro al mismo tiempo. Es más, para Dios no hay tiempo.
Dios creó el tiempo como una dimensión en la que nosotros
existimos. Cuando dicen, Génesis capítulo 1, en el principio,
ese es el tiempo. Creó, esa es la fuerza. Dios,
esa es la energía. Los cielos, ese es el espacio.
Y la Tierra, esa es la materia. Las cinco cosas que conforman
el universo, allí están. Allí están, es Dios. Él hizo el tiempo para nosotros.
Él hizo el espacio para nosotros. Dios no necesita espacio. Él
no necesita tiempo. Él es espíritu. Él está en todas
partes. Él es omnipresente. Nosotros
quisiéramos estar en dos lugares al mismo tiempo a veces, con
el teléfono, con la voz. ¿Y sabe por qué nuestra voz se
oye instantáneamente al otro lado del mundo? Porque eso es
algo de la física. Cuando los átomos, la manera
como los átomos trabajan, hay una reacción instantánea en dos
partes del universo al mismo tiempo. Eso lo estudian los físicos. ¿Quién hizo eso? Pues Dios. Eso
nos permite el nivel de comunicación que tenemos. Dios conoce el pasado,
el presente, el futuro al mismo tiempo. Él no necesita pensar.
Él no necesita acumular conocimiento para luego actuar. Dios sabe
porque Dios es. Cuando hizo la creación, ¿cuál
fue la materia prima que Dios usó? Estoy pensando, por ejemplo,
en la carrera de Pinewood Derby. Y, Miguel, necesito un bloquecito
porque no voy a tener materia prima para hacer el carrito.
Necesitamos materia prima. El bloque es de madera de pino. ¿De dónde salió ese bloque? En
un taller. Después de que cortaron un árbol,
lo cortaron en pedazos y le dieron esa forma. ¿De dónde salió ese
árbol? Estaba en un bosque que tiene,
obviamente, luz, tiene agua, tiene un ambiente donde crece.
¿Qué le dio el crecimiento a eso? Fue una semilla que llegó allí
hace muchos años y creció. ¿Por qué? ¿Quién le dio la vida
a esa semilla? Fue Dios. ¿Quién sostenía ese árbol en
su lugar? Fue Dios. ¿Quién permitió que fuera cortado
y se hiciera lo que es o que hagamos las casas donde vivimos?
Es Dios. Nosotros usamos esa materia que
Él nos ha dado. Cuando Dios hizo la creación,
no había nada. ¿Necesitaba Dios hacer la creación?
No. Dios eternamente ha vivido en
la Trinidad, en una relación perfecta, íntima, entre Padre,
Hijo y Espíritu Santo, sin necesitar a nada ni a nadie. Pero Él decide
desde la eternidad hacer la creación y la hace de qué? De la nada. Dios habló y fue la creación. Quedó el tiempo, el espacio y
la materia con sólo hablarle en existencia. Esto no es todo. La creación misma no puede existir
ni un solo instante, ni un nanosegundo. Nanosegundo es algo en el tiempo
infinitamente pequeño. No puede existir por sí misma.
Necesita energía. Necesita leyes naturales que
la gobiernen. Necesita el tiempo para continuar
existiendo. Necesita la materia que la conforma
para tener forma. Necesita el espacio para poderse
ver. Dios es quien está sosteniendo todo con su palabra de poder. Solamente con su palabra de poder.
Si Dios desea que algo no exista, simplemente lo deseará y dejará
de existir instantáneamente. Si Dios desea que algo exista,
ahí vemos el ejemplo con el Señor Jesucristo, cuando sana a los
paralíticos, cuando alimenta a cinco mil con tres panes y
dos peces, Él crea de la nada, de repente Dios, Él desea que
algo sea y es. Eres Dios. No necesita nada para
hacer lo que él hace, todo necesita de Dios. Él es el que sostiene
todo con su palabra de poder. Y pensando en su conocimiento,
si hubiera algo que Dios no sabe, Dios no pudiera sostener la creación. Si algún detalle hubiera quedado
en el aire, eso es imposible, Dios es Dios. Mire Hebreos, capítulo
1, verso 3. Por eso les decía al principio,
yo no creo que pueda hacer honor a lo que dice este texto con
el tiempo que tengo para predicarlo, pero vamos a tratar. Hebreos
1.3 Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta
de su naturaleza y sostiene todas las cosas por la palabra de su
poder. Todas las cosas. Nada puede ser
en este instante si no es porque Dios lo sostiene. Todo está formado
de átomos. La energía que hay dentro del
átomo, los científicos no pueden explicar de dónde sale. Y como
he dicho antes en una ilustración, el científico se la pasa toda
la vida estudiando y estudiando y estudiando. Cuando llega a
la cima de su conocimiento, se encuentra ya con el teólogo que
le dice, es Dios. Esa es la respuesta, es Dios. Mil Hebreos 4, 13. No hay cosa creada oculta a su
vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas
ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Dios
sabe absolutamente todo y la palabra es el instrumento que
Él usa para abrir eso y mostrarlo. Mira un texto más que habla del
conocimiento de Dios, Salmo 139, versos 1 al 6. Obviamente cuando
hablo del conocimiento también he estado hablando del poder
de Dios, de la soberanía de Dios. de la providencia de Dios, lo
he mencionado, todo esto lo he estado mencionando aquí. Salmo
139, versos 1 al 6, un salmo precioso. Oh Señor, Tú me haces
crudriñado y conocido. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme. Desde lejos comprendes mis pensamientos. Yo hablaba con una psiquiatra
hace unos años atrás. Y le decía, ¿tú puedes ver el
pensamiento de una persona? Porque se supone que para eso
estás, ¿no? Y si estamos así de cerca, con
una máquina para poder leer los pensamientos. Hace como 15 años
escuché eso y todavía sigue siendo lo mismo. Estamos así de cerca.
No hay nada. El hombre no puede ver un pensamiento.
Usted no puede ver un pensamiento. ¿Cómo define usted un pensamiento?
¿Cuál es la forma de un pensamiento? ¿Cuál es el origen del pensamiento?
¿Hasta dónde llega el pensamiento? ¿De dónde viene la memoria? Y aquí dice, desde lejos comprendes
mis pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso. Y conoces bien todos mis caminos. Aún antes de que haya palabra
en mi boca, oh Señor, tú ya la sabes toda. Por detrás y por
delante me ha acercado y tu mano pusiste sobre mí tal conocimiento.
Es demasiado maravilloso para mí. Es muy elevado. No lo puedo
alcanzar. ¡Oh, profundidad de las riquezas! la sabiduría del conocimiento
de Dios. Lo que esto provoca en nosotros
es adoración a Él. Adoración a Él, la grandeza del
Señor, el conocimiento. Mire, el conocimiento tiene que
ver con información. Bueno, un comercial aquí en Física
de Quantum, la conclusión máxima que ellos han llegado es que
todo es información. Dice, ¿cómo que todo es información?
Todo es información. Dios dijo y fue. Eso es información. Dios habló y fue. Todo lo que
nosotros vemos y tocamos viene de la palabra de Dios. Dios habló
y es. Obviamente, tendríamos que ponernos
a pensar en más y más detalles acerca de eso, pero el conocimiento
tiene que ver con información. Dios conoce todo porque Él hizo
todo. Y la sabiduría tiene que ver con saber qué hacer con ese
conocimiento. Los planes de Dios, dice la palabra,
son todos perfectos porque Dios es sabio. Él hace que todo obre
para bien para quienes Él ha llamado a la salvación. Dios
es sabio en todos sus decretos, en todos sus planes, en todas
sus acciones. No hay nada que esté fuera del
conocimiento de Él. No hay nada que esté fuera de
su alcance. No hay nada que esté fuera de su poder para cumplir
con sus propósitos divinos. Dios conoce el final desde el
principio y cuando leemos la Biblia resulta que nos encontramos
con Apocalipsis donde nos dice el final y nos encontramos con
Génesis donde nos dice el principio. Dios sabe todo. Ahí está toda
la historia de la humanidad. Toda. Ahí dice qué va a pasar. Maravilloso Dios. Dios es maravilloso. Debe haber un sentido en nosotros
de admiración incomparable ante la grandeza de nuestro Dios.
Él es maravilloso. Segundo. incomprensible Dios
y esto debe estar produciendo en usted seguridad, una seguridad
absoluta porque este Dios del que estamos hablando lo hemos
estudiado en salmos como el 23 donde dice el Señor es mi pastor
nada me falta y prepara mes adelante de mí se presenta tan cercano
como un Dios que está cara a cara conmigo sirviendo la comida para
cuidar de mí No es mi sirviente, él es Dios. Pero está hablando
del amor profundo de cómo Dios es. Él no es un Dios lejano o
desconocido. Es incomprensible porque nuestra
mente no tiene esa capacidad. Y eso es lo que queremos seguir
aquí. Segundo, incomprensible Dios. Y sigue diciendo el apóstol
Pablo, cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos. Insondable quiere decir que no
se puede profundizar lo suficiente para llegar a conocer. Usted
puede tratar de conocer, inclusive estaba mirando en mi librería
Tengo en mi librería digital, tal vez unos 1200 libros. No
sé cuántos libros tengo en mi librería físicos, tengo algunos
en mi casa. Pero miraba a cada uno y decía,
señor, cada libro está escrito para expresar un poquito de lo
que esta persona conoció de ti. Se especializó en esto. Tomó
años, hizo sus maestrías, su doctorado y escribió este libro
para expresar algo pequeñito de ti. Todos hablan de ti. Es incomprensible, es insondable
sus juicios. Y eso se refiere al carácter
misterioso de los juicios de Dios. ¿Cómo vemos el carácter
misterioso de los juicios de Dios con lo que pasa con las
personas? ¿Cuál ejemplo tenemos? El libro de Job. En el libro
de Job es un misterio los juicios de Dios sobre Job. Es un misterio. Sus amigos, tres de ellos, se
la pasan capítulo tras capítulo tras capítulo, tratando de explicar
los juicios de Dios, acusando a Job. Y después viene Eliab,
el más joven, el que se cree que es más que todos y le dice,
cállense, yo les voy a decir a ustedes. Y cuando viene uno
al final del libro de Job, Job, Dios ni siquiera menciona a Eliab,
ese es más insignificante, ni siquiera lo menciona. Y lo que más puede hacer Job,
el hombre que Dios describe como un hombre perfecto, es decir,
maduro, un hombre que ama a Dios, que sirve a Dios, que busca a
Dios, que está dedicado para servirle al Señor. Lo máximo
que Job puede hacer, y si usted lee el libro de Job, es casi
que acusar a Dios de injusto. Pablo dice, cuán insondables
son sus juicios. Job nunca pudo entender. Y al
final dice, de oídas te había oído pero ahora te conozco. Y
dice, mejor me callo, yo no sé. Son insondables sus juicios.
A veces podemos calificar a otra persona y hacer un juicio cuando
el juicio es de Dios y no entendemos, no sabemos. Cuán insondables
son sus juicios. Sus juicios son insondables,
no se pueden inspeccionar a plenitud. Lo que se puede hacer es aceptarlos,
creer, tener fe, porque Él es Dios, no nosotros. ¿Quién puede
entender a Dios? Miren qué necio es. Tonto es, qué ridículo es, qué
bajo es cuando una persona da su opinión acerca de Dios y nosotros
así constantemente lo hacemos. ¿Qué dice el texto? ¿Qué dice
el texto? ¿Qué dice el texto? No digas tu opinión de Dios,
no lo hagas. No seas un tonto, no seas un
necio, no opines de Dios. ¿Quién eres tú para opinar de
Dios? Es como una hormiguita tratando de explicar el tamaño
de la tierra. o las órbitas alrededor del sol.
No opines de Dios. No hagas eso. Es inescrutable e insondable
sus juicios. Todo lo que podemos hacer es
de lo que nos enseña de sí mismo a través de su palabra. Ese conocimiento
lo expresamos y en base a eso tomamos decisiones, pero no damos
una opinión acerca de Dios. Eso es necio. Es horrible. Pablo dice, inescrutables sus
caminos, no se pueden rastrear. Es como querer ver las huellas
de un barco en el mar después de un mes que hizo su ruta. ¿Cuál
es? Ni siquiera en el mismo día se
va a poder ver, ni siquiera una hora después. Es inescrutable,
eso es lo que está hablando. Y mire el Salmo 77, 19. Salmo 77, 19. Dios es incomparable,
hermanos. Dios es maravilloso. 77, 19 dice así el salmista. En el mar estaba tu camino y
tus sendas en las aguas inmensa y no se conocieron tus huellas. La ilustración que acabo de dar
del barco. ¿Quién puede decir por aquí pasó Dios? Wow. Realmente somos seres tan limitados
nosotros. Somos seres tan finitos, tan
pequeños. Y escuchamos a las personas que
dan su opinión de Dios o hablan de Dios o niegan a Dios. Yo era
uno de esos. Era un necio, era un tonto. Estaba en la oscuridad,
alejado de Dios, enemigo de Dios. Romanos 11, 34, regresemos a
nuestro texto base, dice, pues, ¿quién ha conocido la mente del
Señor o quién llegó a ser su consejero? ¿Quién ha llegado
a conocer la mente del Señor? ¿Qué es lo que podemos conocer
de Dios? Lo que Él nos revela a través de su palabra y no más.
Nada más. Fuera de ahí no hay nada. Primero de Corintios 2, 10. dice
que el Espíritu Santo es el que escudriña lo profundo de Dios. ¿Quién es el Espíritu Santo?
Él es Dios. Es la tercera persona de la Trinidad.
Él es Dios. O sea que solamente Dios conoce
lo mismo de Él mismo. Es lo que está diciendo ese texto. ¿Qué es lo máximo? Hagamos otra
comparación con la humanidad, del conocimiento de la humanidad.
¿Qué es lo máximo? donde ha llegado el hombre para
conocer, en esta vez, al hombre. La psicología. Es la psicología. ¿Esto qué quiere decir? Nada. ¿Qué es la psicología? No es
nada. ¿Esto qué es? No es nada. Se supone que estudian
al ser humano con la psicología. La psicología, la definición
de la psicología tiene que ver con el estudio del alma. Se supone
que estudian al ser humano tratando de entender la mente, pero ignorando
el espíritu, es decir, el corazón. Por tanto, no pueden conocer
nada del hombre. ¿Cuánto menos pudieran conocer la mente de
Dios? Al contrario. Una de las premisas de la psicología,
lo máximo que el hombre ha alcanzado, es la negación de Dios. Es la negación de Dios. Es a
dónde se llega. Es el hombre tratando de encontrar la respuesta
a los problemas del hombre. Y el hombre mismo no se puede
entender a sí mismo, porque los textos que hemos leído dicen,
Dios es el que conoce mis pensamientos, Dios es el que conoce mi levantar
y mi sentarse, Dios es el que conoce mi salir y mi entrar,
Dios es el que me formó en el vientre de mi madre, es Dios
el que me conoce. Miren Salmo 14, 1. Rápidamente
hay un texto que todos conocemos muy bien, está en romanos, pero
Pablo hace referencia a este Salmo. para indicar a dónde llega
el conocimiento del hombre. Acuérdese, la sabiduría del hombre,
¿qué es? Necedad. ¿Y qué más dice? Es inútil. Mira lo que dice el
capítulo 14, verso 1. El necio ha dicho en su corazón,
no hay Dios. No hay Dios. Es hasta allí donde
puede llegar el hombre lo máximo. Miremos el Salmo 19, para que
miremos un contraste entre el conocimiento del hombre y el
conocimiento de Dios. Porque estamos hablando de quién
ha conocido la mente del Señor. La mente del Señor está revelada
en la palabra y en el Salmo 19, en los versos 7 a 9, dice la
ley del Señor es... ¿Cómo? Perfecta. ¿Qué significa que es perfecta?
¿Se le puede agregar algo? No, porque dejaría de ser perfecta.
¿Se puede corregir algo? No, porque si es perfecta, quiere
decir que es completa. Que restaura el alma. Oh, aquí
está la respuesta para el problema del hombre. Restaura el alma. El testimonio del Señor es seguro
que hace sabio al sencillo. ¿Saben quién es el sencillo?
El que tiene la puerta abierta en la cabeza. ¿Qué es abierto
de mente? Lo que entra por ahí mismo se
va. Nada se queda ahí. Ese es el que es abierto de mente.
Ese es el sencillo. El testimonio del Señor seguro
que hace sabio el sencillo. Los preceptos del Señor son rectos
que alegran el corazón. ¡Oh, el corazón! ¡Wow! Está hablando
de la necesidad del hombre. El mandamiento del Señor es puro
que alumbra los ojos. El temor del Señor es limpio
que permanece por un tiempo mientras cambian la doctrina o cambian
de opinión. Permanece para siempre. Es eterno. Los juicios del Señor
son verdaderos, todos ellos justos. Está hablando del carácter de
Dios, de perfección. Está hablando de la seguridad
en el Señor, que Él no cambia. Está hablando de la rectitud
del Señor. Está hablando de la pureza del
Señor. Está hablando de la santidad del Señor, de la permanencia,
de la eternidad del Señor. Está hablando de la veracidad
de Dios aquí. Esta es una descripción del carácter
de Dios. ¿Y está hablando de qué es? De la palabra de Dios,
lo que Dios habló. Por tanto, el hombre no tiene
la respuesta para la necesidad del hombre. En la comparación
que estamos haciendo, el hombre no es nada. Dios es todo. Y si el hombre no recurre a Dios,
no tiene nada. No tiene nada. Nomás tiene torpeza,
necedad. Si usted va con un psicólogo,
lo que ellos tienen que hacer es elegir entre las opciones
que tienen de los pensamientos de los grandes psicólogos y montarse
en ese caballo y decir, este es el caballo que yo voy a montar.
¿Basado en qué? En la opinión de una persona. ¿Por qué? Porque
ni siquiera se pueden poner de acuerdo, poniéndole labels a
la persona. ADHD, que muchos ya se lo tragaron
todo. Esquizofrenia, muchos ya se lo
comieron todo. Bipolaridad, muchos ya se lo
comieron todo. ¡Todos son mentiras! Ninguno
de esos se puede probar. Y los psicólogos no se ponen
de acuerdo en lo que significa cada uno de esos términos. De paso les digo, miren, no hay
enfermedades mentales. No se crea ese cuento. No existen
las enfermedades mentales. No existen. Porque la mente no
se puede estudiar físicamente. Es imposible. Es algo del corazón. Ahora, si hay enfermedades cerebrales,
claro que sí. Si hay enfermedades físicas que
pueden causar una discapacidad, claro que sí. Pero no existen
las enfermedades mentales. Qué lástima que en las escuelas
eso es súper prevaleciente. Miremos otro texto que nos habla.
de Dios. Estos son como comerciales, así
porque quiero predicar eso más adelante, si el Señor me lo permite. Segunda de Timoteo 3, 16, 17.
Estamos hablando del conocimiento de Dios. ¿Quién conoce los pensamientos
de Dios? ¿Quién conoce la mente de Dios? Comparando con el conocimiento
del hombre no es nada, pero miramos la escritura y dice toda escritura
es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender,
para corregir, para instruir en justicia. Aquí está la respuesta
a la necesidad del hombre a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto, equipado para toda buena obra. Una persona que camina
de recto, que piensa bien, que es coherente, que edifica, que
ama, que sirve, que produce. El resultado del conocimiento
de Dios que viene a través de la palabra. ¿Quién conoce el
pensamiento de Dios? Lo siguiendo en Romanos, verso
35. ¿Quién le ha dado a él primero
para que le tenga que recompensar? ¿Quién le ha dado algo a Dios
para que digan, wow, Dios le pagó? ¿O quién cuando llegue
al cielo la palabra promete las coronas, la corona de la vida?
Son las coronas de justicia, las coronas que el Señor promete.
Cuando las recibamos, Dios no nos estará pagando absolutamente
nada. Dios no le debe nada a usted,
no le debe nada a nadie. Cuando usted ora, Dios no tiene
que responder su oración. Él no tiene que. Él es Dios.
Cuando el mundo está en destrucción y en ruina y en sufrimiento,
Dios no tiene que hacer nada. Él es Dios. Yo no estoy hablando
que Dios no sea misericordioso, porque el punto precisamente
de Pablo es que, siendo así, Dios muestra su misericordia.
Siendo así, Dios escucha las oraciones de uno que no es fiel
con Él todo el tiempo y le responde. Esa es la bondad de Dios, la
misericordia del Señor. Eso es lo maravilloso de quién
es Dios y cómo Él es con la humanidad. La palabra de Dios es la mente
revelada de Dios para el hombre. ¿Quién le ha dado a Dios algo?
Nadie. Dios es soberano, es autosuficiente, es trascendente. Trascendente
significa que Él trasciende, que pasa por encima de, que no
necesita. Él no pertenece a la dimensión
del tiempo. Por ejemplo, Dios es trascendiente
al tiempo porque no está limitado para ver pasado, presente y futuro,
porque para Él no hay distinción entre esas cosas. Para nosotros
sí, Dios trasciende. Él es autosuficiente porque no
depende de nadie. Él es soberano porque hace como
Él quiere. Él es libre de cualquier obligación,
no le debe nada a nadie, no tiene que hacer nada por nadie en lo
absoluto, lo maravilloso. Entonces, de la misericordia
de Dios, cuando Pablo habla de eso y lo habla en Romanos capítulo
9, no es. ¿Por qué una persona se va al
infierno? Eso no es de sorprendernos a nadie. ¿Por qué? Yo no tengo
obligación con nadie. Lo sorprendente y que es la razón
por la cual Pablo hace la doxología es ¿Cómo es posible que de entre
todos que merecen el infierno hay uno que es salvo? ¿Cómo es
posible esto? ¡Oh! Profundidad de las riquezas
y de la sabiduría del conocimiento de Dios. Cuán insondables son
sus juicios, e inescrutables sus caminos. Pues ¿Quién ha conocido
la mente del Señor o quién llegó a ser su consejero? ¿Quién le
convenció a él de que hiciera esto cuando esa persona no merece
nada? Dios es maravilloso. Miren Job 41, 11. La Biblia está llena, hermanos,
llena. Obviamente del conocimiento de
Dios, pero es fascinante mirar texto, tras texto, tras texto,
como habla de la grandeza de Dios. Job 41, 11. Dios mismo dice así, ¿Quién me
ha dado algo para que yo se lo restituya? Cuanto existe debajo
de todo el cielo es mío. Es de Él. Él es el dueño. Él es el creador. ¿Cuál es una
de las áreas más atacadas en relación con Dios? Dios como
el creador. ¿Cómo se ataca? Con la evolución.
¿Cuál es otra de las áreas más atacadas en relación con Dios?
La suficiencia de las Escrituras. ¿Cómo se ataca? Trayendo los
métodos del hombre para reemplazar lo que Dios ha ofrecido para
el hombre, haciendo a Dios a un lado. Es obvio. Es obvio, se
nota todo el tiempo. Dios no le ha dado nada a Dios. Dios no le ha dado consejo a
Dios. Dios no le pregunta a nadie. Es necio pensar que hay injusticia
en Dios. Pablo lo dice, es como el barro
hablándole al alfarero, ¿por qué me hiciste así? Cuando el
alfarero tiene potestad de hacer con el barro como él quiera,
el tipo de vaso que él quiera. Es como, piensen en esto, un
pez que está en el océano, un pececito, que se queja porque
está en el agua. ¿Por qué me hicieron en el agua?
¿Por qué me pusieron a vivir en el agua? Ese sería el pensamiento
de lo que es pretender que Dios le debe algo a alguien. Mira
Isaías 40. Isaías 40. Ustedes no tienen prisa, ¿cierto?
Porque ese mensaje como es tan profundo o profundidad de las
riquezas de Dios. Yo quiero profundizar un poquito
más y aquí hay una porción, es uno de mis textos favoritos de
la Biblia y de veras, yo sé que hablo mucho de que son favoritos,
pero este de veras, que es un texto que me ha capturado por
años, por años. Yo miro este texto y digo, wow,
mira cómo es Dios. Mira lo que dice el verso 12,
Isaías 40, 12. ¿Quién midió las aguas? En el hueco de su mano,
ponga la mano así para que pensemos juntos. ¿Cuál es el hueco de
la mano? Este es el hueco de la mano. ¿Cuánta agua cabe aquí?
Cuando usted quiere, tal vez, tomar agua, ¿cierto? Y para poder
tomar algo que valga la pena, tiene que poner las dos manos.
Pero aquí dice, con el hueco de su mano, y está hablando en
singular, midió las aguas. ¿Cuáles aguas? Está hablando
de toda la agua que hay en la tierra. Pero no solamente los
océanos y los ríos, hay ríos subterráneos. Y no solamente
eso, porque hay nubes también. Dice que en el hueco de su mano
las midió. Y con su palmo tomó la medida
de los cielos. Está la medida del palmo. Dios
así midió los cielos. el satélite o el telescopio web
va a medir ¿cuántos? trece mil quinientos millones
de años de distancia. Y mide lejísimos, pero ni siquiera
saben hasta dónde llega. Dice que Dios, Dios no tiene
mano. Dios no tiene hueco en la mano. Dios es espíritu, pero
está usando términos que nosotros conocemos para que pensemos en
la grandeza de Dios. O un tercio de medida, o con
un tercio de medida calculó el polvo de la tierra. Este es un
tercio de medida. con tres dedos midió todo el polvo de la tierra.
Usted ni puede medir el polvo que hay en su casa. Bueno, yo
asumo que usted limpia su casa. ¿Quién pesó los montes con la
báscula? ¿Cuánto pesa una montaña? y las
colinas con la balanza. ¿Qué es el tamaño de una báscula
o de una balanza? ¿Cuál es el tamaño? Mira la ilustración
que Isaías usa aquí para hablar de la grandeza de Dios. Es una,
va una parte en el centro con una base y tiene dos partes donde
cuelga y tiene una partecita donde está la balanza. Eso es
lo que está diciendo. Dios ahí lo pesó. ¿Quién guió al Espíritu
del Señor? o como consejero suyo le enseñó.
¿A quién pidió consejo y quién le dio entendimiento? ¿Quién
lo instruyó en la senda de la justicia, le enseñó conocimiento
y le mostró el camino de la inteligencia? ¡Qué horrible cuando pecamos
y le estamos diciendo a Dios, tú no sabes, yo sí sé, yo lo
voy a hacer a mi manera! ¡De veras que no somos nada hermanos! Es maravilloso el conocimiento
de Dios y la bondad y la misericordia de Dios con seres tan imperfectos,
tan necios, tan finitos como somos nosotros. Él nos hizo,
nosotros nos alejamos de Él con el pecado de Danieva y Él nos
está trayendo a Él, restaurándonos a lo que Él quiso hacer desde
el principio. Verso 15, las naciones le son
como gota en un cubo. Piensa en un cubo de agua, saque
una gota de allí. Una gota. ¿Qué tanto es una gota?
Esas son las naciones para Dios, no son nada. Hay gente que tiene
temor de que China se está levantando, y que Rusia, y se están uniendo,
y que irán acá. Son como una gota para Dios.
Eso es lo que son. Y son estimadas como grano de
polvo en la balanza. Cuando a la balanza le queda
el polvo allí, usted hace... Esos son muchos granos. Aquí
está hablando de uno. Él levanta las islas como polvo fino, como
el fin que está arriba del polvo, lo que está encima, no lo que
se pega. Saltemos al 17. Todas las naciones
ante él son como nada. Nosotros formamos las naciones
que somos nosotros ante Dios. Nada. De acuerdo a este texto,
menos que nada. Y sigue diciendo, e insignificantes
son considerados para él. Más, y más, y más, y más, y más
abajo. Comparado con la grandeza de Dios, con el conocimiento
de Dios, con la soberanía de Dios. Mira allí mismo, vamos
al verso 22. Él es el que está sentado sobre
la redondez de la tierra, cuyos habitantes son como langostas.
Wow. Subimos de escala un poquito
de nada ahora. Langostas, por lo menos. Langostas
como el grillo, ¿no? Él es el que extiende los cielos
como una cortina y los despliega como una tienda para morar. Interesante,
verso 22 dice que Dios está sentado en la redondez de la tierra.
Esto fue escrito 700 años antes de Cristo y Cristóbal Colón dijo
en el año 1412 que la tierra era redonda. Se perdió como 2000
años de historia, no sabía, no había leído de la Biblia. 23.
Él es el que reduce a la nada a los gobernantes y hace insignificantes
a los jueces de la tierra, los que tienen el poder. Verso 26. Hacen a lo alto sus ojos y vean
quién ha creado estos astros. Aquí está, como Dios usa la creación
de los astros. y vean a quién ha creado Dios,
vean quién ha creado estos astros, el que hace salir en orden a
su ejército, está hablando de las estrellas y a todos llama
por su nombre, por la grandeza de su fuerza, la fortaleza de
su poder, no falta ni uno, está diciendo que él es el que los
sostiene. Y si nosotros miramos una foto de nuestra galaxia,
¿nos impresionaría el tamaño tan pequeño que ocupa la Tierra?
Y eso es una pequeña porción comparada con otras galaxias
que están dentro de otro espacio más grande. Son billones y billones
y billones y trillones de estrellas y dice que Dios las nombra cada
una por su nombre. Yo creo que lo mejor es confiar
en Dios, en Dios, no desconfiar de él. De acuerdo a lo que estamos
leyendo, estamos leyendo parcialmente. Esto es un estudio que toma semanas,
hermanos. En el verso 28, ahí mismo. ¿Acaso
no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios
eterno, el Señor creador de los confines de la tierra, no se
fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable. Él no está limitado a nada. Él
no está reducido a nada. Dios no se cansa. Pero dice ahí,
si uno sigue leyendo, que Dios le da esa fuerza al que confía
y espera en Él. Y lo compara después con los
jóvenes que se cansan y se fatigan, pero los que confían en Dios
caminarán y no se fatigarán, correrán y no se cansarán. Porque Dios les da esa fuerza.
Está hablando de la dependencia, la confianza en Dios. Ponga su
confianza en Dios, crea en Él, espere en Él. Entonces, primero,
maravilloso Dios. Segundo, incomprensible Dios.
Tercero, glorioso Dios. Regresando allí a Romanos 11,
36. Porque de él, por él y para él
son todas las cosas. A él sea la gloria para siempre.
Amén. Y esta es la esencia de lo que
Pablo está escribiendo aquí. Esta es la razón de ser por la
cual él está enseñando todo esto. Porque de él, por él y para él
son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos.
Amén. ¿Usted si sabía? Bueno, si usted
se pone de pie aquí, usted sabe que usted tiene una sombra, ¿cierto?
Y a veces usamos términos para jugar como, oh, este anda pegado
como la sombra. O no se puede deshacer ni porque
es su sombra. Dios no tiene sombra. Dios no
tiene sombra. Ninguno de nosotros se puede
ver si no hay luz externa que nos esté iluminando. Todo se
pierde si nosotros no tenemos luz de afuera. Y la luz nos va
a llegar por un lado, podemos poner luces por todos lados,
pero siempre va a haber una sombra para un lado o para otro. Porque
la luz viene de afuera. Dios es luz. Su gloria emana
la luz. Dios es luz. Él no tiene sombra. Él es trascendente, como decíamos
ahora, a todo y a todo. Miren Apocalipsis 4, 10 al 11. Y lo que estamos hablando es
que eso lo uso para hablar de la trascendencia de Dios. Dios
no es como nosotros. Métase eso bien en su cabeza. Dios no es como nosotros. Él
es Dios. Miren Apocalipsis 4, del 10 al
11. Los veinticuatro ancianos se
postran delante de aquel que está sentado en el trono y adoran
a aquel que vive por los siglos de los siglos y echan sus coronas
delante del trono diciendo digno eres señor y Dios nuestro de
recibir la gloria, el honor y el poder porque tú creaste todas
las cosas y por tu voluntad existen y fueron creadas. Dios las creó,
por su voluntad existen y son sostenidas. Todo es de Dios,
porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. Esto quiere
decir que eres el que recibe la gloria. Dios es el que envió
al Mesías para redimir a Israel. Él es el creador. Él es el sustentador. Él es el soberano gobernante
de todo y el propósito de todo lo que ha hecho, que hace y que
hará en la gloria y honra para él mismo a través de la redención
de una humanidad que es rescatada por la obra de Cristo Jesús.
Él es la razón de todo y él es la meta de todas las cosas. Entonces,
adorar a Dios y darle gloria en la razón de su existencia. Esa es la razón de ser. Por eso
estamos aquí. Un predicador enseña, ¿para qué
estoy aquí en la tierra? ¿Cuál es mi propósito aquí en
la tierra? Y se desvían un montón de cosas para mí, mí, mí, mí,
mí, mí. Nunca llega la gloria a Dios. La respuesta de esa pregunta
es, aquí estoy para adorar a Dios. Y esto es posible por medio de
la obra redentora del Señor Jesucristo. Dios le hizo a usted, Él le sustenta.
Él ha determinado sus días aquí en la tierra y le hizo para que
usted lo adore a Él. Usted no va a vivir un día más,
ni un día menos, ni un segundo más, ni un segundo menos, ni
yo. Eso le pertenece a Él. Entonces, su gozo supremo, el
suyo y el mío, es adorar a Dios. Su alegría suprema, su alegría
suprema viene de adorar a Dios. Su seguridad suprema, donde se
van todos sus temores, tiene que ver con adorar a Dios. Y
Pablo dice, por nada estén afanosos, traigan todas sus peticiones
delante de Dios con oración y ruego, con acción de gracias y la paz
de Dios que sobrepasa todo entendimiento. ¿Por qué sobrepasa todo entendimiento?
Porque no lo podemos explicar. Guardará sus pensamientos y su
corazón en Cristo Jesús. Podemos confiar en Él. Pablo
dice de Él, todo viene de Él. Dios es el Padre y la fuente
de la existencia de todo. Él es la causa de todas las cosas. Él es y todo existe. ¿Se entiende
esa diferencia? Él es y todo existe. Por Él,
Dios el Hijo, por medio de Jesucristo fue hecho todo. Él lleva a cabo
el propósito redentor del Padre. Para Él, Dios el Espíritu Santo,
obra para que toda la gloria y honra sean para Dios el Padre,
Dios el Hijo. Quiero terminar con esta lectura,
Apocalipsis 4, 11 y después 5 del 9 al 14. Ya lo leímos una vez, pero vale
la pena terminar aquí. Digno eres, Señor y Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú creaste
todas las cosas y por tu voluntad existen y fueron creadas. Cuando
odore a Dios, acuérdese de que él es el creador, acuérdese de
que eres el dueño, acuérdese de que eres el soberano, acuérdese
de que él es el que sostiene todas las cosas. Solamente con
la palabra de su poder no tiene que hacer un esfuerzo. A Dios
no le cuesta. Cuando ore a Dios, piensa en
esto. Miren el capítulo 5, de 9 al 14. Y cantaban un cántico
nuevo diciendo, digno eres de tomar el libro y de abrir sus
sellos porque tú fuiste inmolado y con tu sangre compraste para
Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Esto es en el
cielo y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios
y reinarán sobre la tierra. Y miré y oí la voz de muchos
ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los
ancianos. El número de ellos eran miliardas de miliardas y
millares de millares que decían a gran voz, el cordero que fue
inmolado es digno de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fortaleza, el honor, la gloria, la alabanza. Y hoy decir a toda
cosa creada, toda cosa creada, mira lo que está diciendo, que
está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra, y en el
mar, y a todas las cosas que en ellos hay, al que está sentado
en el trono. y al Cordero sea la alabanza,
la honra, la gloria, el dominio por los siglos de los siglos.
Los cuatro seres vivientes decían amén y los ancianos se postraron
y adoraron. Toda la creación fue hecha por
Dios, para Dios y para su gloria. y es sostenida por él. Todo es
de Dios. Por eso Pablo, cuando piensa
y habla de la misericordia de Dios con Israel y con la humanidad,
dice, oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y
del conocimiento de Dios. Dios es digno de ser adorado. Dios es digno de ser glorificado
y esto debe producir una seguridad inquebrantable en su corazón,
en sus pensamientos. Un poder superior para vencer
los temores, las dificultades. Un sostenimiento incomparable
para resistir los tiempos de las pruebas y las dificultades.
Una paz inconcebible que guarda su mente y su corazón para lidiar
con todo lo que sucede a su alrededor, todos los momentos de incertidumbre,
de dificultades. Este es el Dios al que nosotros
servimos, por lo menos esta porción pequeña de lo que estamos viendo
de él. y podemos pasar, vamos a pasar toda la eternidad conociéndolo,
exaltándolo, adorándolo y reconociéndolo como el creador, el dueño de
todo. Él tiene la respuesta para sus
problemas, Él tiene la provisión para sus necesidades, Él tiene
el consuelo para sus tristezas, Él tiene la sabiduría para sus
dudas, Él tiene el sostén que usted necesita. Usted puede confiar
en Dios, porque este Dios tan grande como es, se relaciona
con nosotros de manera íntima y personal. Y ha hecho de nosotros
templo y morada del Espíritu Santo. Esto es maravilloso, esto
es increíble, es maravilloso. Bueno, es creíble pues, pero
usando un término de admiración.
De Él, por Él, y para Él son todas las cosas
Series Romanos
¡Maravilloso Dios! (vs. 33a)
¡Incomprensible Dios! (vs. 33b-35)
¡Glorioso Dios! (vs. 36)
| Sermon ID | 5222375934065 |
| Duration | 1:07:38 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 11:33-36 |
| Language | Spanish |
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