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Oramos pues en el nombre maravilloso
de Cristo que tú puedas revelarte y manifestarte a cada persona
aquí que no te conoce. Y a nosotros que somos tus hijos,
fortalecemos. Guíanos, instruyenos a seguir
creciendo y haciendo lo que es tu voluntad, edificándonos en
el poder de tu Santo Espíritu. Oramos en el nombre de Cristo.
Amén. Muy bien, rápidamente en esta
parte es hablar de esta emoción contrastando con las emociones
que destruyen. O sea, lo que tú has experimentado
como creyente, lo que realmente somos o no somos y lo que sí
hemos experimentado si es valedero o no es valedero. Porque el ser
humano es susceptible a ser religioso, es susceptible a guardar religiones.
Y luego hice como un juego de palabras al final donde ustedes
pueden ver de que hemos nacido con una naturaleza corrupta.
Tú no amas a Dios, no buscas a Dios. Estás depravado espiritualmente,
llamaban los teólogos antiguos. Y no es que seas malo, totalmente
malo, es que por fábrica, de fábrica, has venido defectuoso. Porque algunos traducen mal esta
palabra que está allí, default. y algunos dicen bueno por defecto
ha venido tal o cual cosa lo has visto en los teléfonos y
uno dice bueno esto es una mala traducción del inglés al español
es de fábrica de fábrica ya viene todo testeado probado viste el
spanglish testeado inspeccionado todo pero es de fábrica Y tú
y yo de fábrica realmente no buscamos a Dios. Somos pecadores.
No hay justo ni a un uno. Por lo tanto, suena a una realidad.
Tú has nacido con un defecto. Yo también. No es que me excluya.
Solamente que soy el predicador hablando de esta experiencia
que he tenido para poder orientarles a ustedes. Entonces, hablamos
de la promesa del Señor. Y en esta promesa del Señor,
en el Evangelio según San Juan, encontramos, y estaban en sus
preguntas, principios que son básicos. Fíjate que el Señor
lo que hace en el cambio es que tú no tienes que ir a un lugar
religioso para que te acerques a Dios. La promesa de Dios es
que el Padre y el Hijo vendrán a ti. Por eso hemos titulado
esto, Cuando el cielo viene a ti. El que me ama, mi palabra guardará. Y empleamos dos factores que
son sumamente importantes en la manera como Dios obra, la
Escritura y el Espíritu Santo. Tú ves que la gente habla hoy
cosas locas del Espíritu Santo, pero la realidad bíblica y el
principio bíblico es que el Espíritu Santo toca la palabra, aplica
la palabra, emplea la palabra para que obra en ti, obra en
nosotros. Entonces ciertamente el creyente
cree en la palabra de Cristo. Creemos en la palabra que Dios
ha hablado desde el principio. el principio era el verbo y el
verbo era con Dios y todavía aún más dice haremos morada con
él y esto es lo que el mismo apóstol Juan estaba escribiendo
en el comienzo de ese evangelio cuando Juan el Bautista dice
aquí que el verbo de Dios el cordero de Dios iba a habitar
entre nosotros entonces la iglesia es el lugar donde el Señor reside
pero no es las paredes es tu vida y mi vida, es nuestro corazón.
Y por más que uno insista, que uno insista, porque nada de esto
que le estoy hablando, les voy a hablar, es algo nuevo. Son
repeticiones continuas de esta verdad de Dios hasta que se afinque
en nuestro ser. Entonces, quiero que entiendas
que lo que el Señor dice en su evangelio es que el padre y el
hijo, cuando uno cree en Cristo, vienen a morar en nosotros. Somos
el templo del Espíritu Santo. Y también habla de que lo que
va a ser posible esto es la venida del Espíritu de Dios. El Espíritu
de Dios es el que te hace nacer de nuevo, te regenera, te da
una naturaleza divina, porque por defecto has nacido pecador.
¿Qué es lo que nos hace buscar a Dios? ¿Qué es lo que nos hace
entender las cosas de Dios? Es el Espíritu de Dios, que en
Juan capítulo trece, catorce, quince y dieciséis, lo que se
llama el sermón del aposento alto, del tabernáculo, se le
llama el paracleto, el consolador, aquel que iba a estar con nosotros
para siempre. La gente quiere que Dios esté
con ellos para que todo les vaya bien, en la buena o en la mala,
y lamentablemente más son las malas para ellos. Pero el creyente,
Dios está con nosotros todo el tiempo. Y por eso dice que todas
las cosas nos ayuden a bien. aquellos que confiamos y esperamos
en el Señor, aunque aparentemente no sean del todo agradables. Y más adelante encontramos nosotros,
por ejemplo, hechos. O sea, como el Señor, hechos
escritos por Lucas, porque el Señor les abre las escrituras. O sea, cuando el Señor estuvo
en la tierra y sus discípulos anduvieron con él, caminaron
con él, ellos no entendían del todo. cosas que tú y yo en nuestra
vida no entendemos del todo espiritualmente hablando es el proceso del crecimiento
y el señor dijo en hechos que también fue escrito por Lucas
que recibiríamos poder para que ese poder que el señor nos iba
a investir fuésemos testigos de él el poder del espíritu de
Dios no es para que tú hagas milagros y seas un sanador o
sea un falso profeta un apóstol espíritu de Dios ha venido no
solamente para confirmarme que yo soy creyente sino al mismo
tiempo para ser testigo de Cristo. O sea, yo te hablo a ti de Cristo. Nota que no te estoy hablando
de religión, que creas como yo creo. Te hablo de que tú creas
en la persona que yo creo que es Cristo. eso es una gran diferencia. Y luego, los creyentes que comenzaron
a vivir esa vida comunitaria, hay una diferencia entre el Antiguo
y Nuevo Testamento, en esto sí, hay una diferencia en que el
Espíritu de Dios no moraba en el Antiguo Testamento en los
creyentes como mora hoy en día en los creyentes, eso lo trajo
Cristo. Él introdujo ese cambio cuando habló en Juan capítulo
trece, lo que acabamos de leer, el Espíritu de Dios vendría a
ti. Tú no tienes que ir al encuentro con Dios. No puedes ir a un lugar
religioso. Dios no mora ahí. Él vendría
a ti. eres el altar, el centro de adoración,
porque has recibido ese mensaje. Y está basado en Romanos capítulo
cinco, porque Romano cinco nos habla de la justificación por
la fe. O sea, que yo he creído que aquel que murió en la cruz
del Calvario murió por mí, él llevó mi pecado, es mi vicario,
mi representante. Y por eso Pablo aquí en Romano
cinco dice él es el que nos produce la entrada por la fe a esta gracia,
al cielo, nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
Saulo de Tarso, que era el nombre anterior de Pablo, ciertamente
era uno que respiraba amenazas, pero ahora él habiéndose convertido
al Señor, entonces él dice, la única entrada es Cristo. Y es
un apóstolo a nosotros lo gentil, habla de la justificación por
la fe, y la esperanza no avergüenza porque el amor de Dios ha sido
derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos
fue dado. O sea, tú y yo hemos comprendido que el amor de Dios
amor de Dios que ha sido derramado en nosotros. No es un interés
emocional, es la realidad, es un hecho. Cada vez que vayas
a la Biblia, el amor no es un sentimiento, no es una atracción,
es lo que Dios ha hecho por ti. En el amor uno está dispuesto,
es el amor ágape, que a pesar que tú no lo mereces. Escucha
bien, porque hay gente que me dice, no, yo no merezco ser salvo.
Claro, nadie merece ser salvo. Porque si mereciéramos ser salvos
ya no fuera por gracia. Pero a pesar de cómo tú eres,
Dios ha mandado a su Hijo. Él es la propiciación por nuestros
pecados. Es por medio de Él que tenemos
entrada. Entonces cuando el Espíritu de Dios viene y nos muestra esto
en el nuevo nacimiento, poniendo solamente la base doctrinal,
el amor de Dios se derrama en tu vida. Tú dices gracias Señor
por salvarme. gracias señor por hacerme tu
hijo y entonces comenzamos a vivir esa vida en el señor y entonces
el testimonio de nuestra salvación nuestro encuentro con dios hay
una diferencia entre una conversión dramática y una conversión no
dramática la razón por la cual le estoy poniendo esto es porque
hay diferentes circunstancias en la vida de uno Y al mismo
tiempo, porque a veces nosotros como creyentes piensas que si
tú te convertiste dramáticamente, entonces tus hijos o la otra
gente igual tiene que convertirse dramáticamente. Y empleamos varios
ejemplos y dijimos, no necesariamente es así. La importancia es que
tú estás seguro que eres converso. Toda la gente no puede convertirse
de la misma manera. No es lo que el Señor nos dejó. Y por eso pasa a hablar de la
experiencia cristiana. tu conversión puede ser dramática.
Vamos a ponerlo desde el mundo de vista comunitario del hispano
que se convierte mayor. Usualmente ha vivido una vida,
la buena vida, la vida loca, etcétera, etcétera. Una vida
sin Dios, sin esperanza, una vida bastante moral, quizás en
algunos casos, pero la mayoría se ha convertido dramáticamente.
Hubo una experiencia tumbativa, como está allí. Eso lo dice un
diccionario teológico. Pero hay experiencias tranquilas
de salvación. Que el cielo viene a ti, y sobre
todo cuando uno piensa en niños, en jóvenes, que nacieron en hogares
cristianos, una segunda generación, donde sus padres lo exhortaron
a ser cristianos, creyentes, pero no tuvieron una vida mundana,
entre comillas. No fueron pródigos. Algunos quizás. Pero su experiencia salvadora
ha sido una experiencia tranquila. No quiere decir que no sean salvos.
¿Me va siguiendo? Por un lado hay conversiones
dramáticas como la de Saulo de Tarso, como la tuya o la mía
quizás, y por otro lado hay conversiones tranquilas. Y por eso pongo Nicodemo.
Otra vez Nicodemus lo hemos empleado, la serpiente de bronce enseñando
éxodo, mandamiento. No creo que tú pienses que es
la primera vez que menciono la serpiente ardiente. Pero sí en
un nuevo contexto. En el contexto en que Nicodemus,
que era una persona tranquila y no tuvo, por decirlo así, una
conversión dramática, salvo, al final, cuando ustedes lo entiendan,
él no sabía lo que era nacer de nuevo, porque Jesús le dice,
eres tu maestro de Israel y no sabes estas cosas. El que no
naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios. Ahora, te hablo
a ti. A todos aquellos que no han nacido
de nuevo, el Señor Jesús te dice tienes que nacer de nuevo. Lógicamente
y humanamente, naturalmente, materialmente, orgánicamente,
como ser humano. ¿Cómo uno puede nacer de nuevo?
Es imposible nacer de nuevo. Claro. Si tú ya naciste una vez
físicamente, ¿cómo puedes nacer de nuevo? Y esa es la respuesta
natural de Nicodemo. ¿Tengo que entrar de nuevo en
el vientre de mi madre? Está siendo como medio sarcástico
porque ¿cómo puedes entrar una vez que tú eres viejo, crecido? No más ya los dos, tres meses
de haber nacido, ¿cómo vas a volver a entrar en el pobre vientre
de tu madre? A menos que sea cesárea, ¿no? Pero igual nacieron,
lo sacaron, Y Dios le dice, no, Jesucristo le dice, tú tienes
que recordar cuando Moisés levantó la serpiente en el desierto.
Aquellos que eran mordidos por las víboras venenosas tenían
sólo que mirar a la serpiente de bronce que en el tiempo de
sequía se llamó Neustán, porque el pueblo hizo un mal uso de
eso. Recuerda que Dios siempre está
contra la idolatría. No importa, si mal no recuerdo,
el domingo anterior hice el ejemplo de que cualquier cosa que tú
trates de formar y decir que es un Dios, ha sido creado por
Dios. Y Dios no puede ser adorado por
medio de lo que Él ha creado. Tal vez te confunden estas palabras,
pero punto. Si Dios es el creador de todas
las cosas, no hay nada que tú hagas o alguien bendiga que pueda
decir que es Dios. porque es un anatema, es una
maldición, es un ídolo. Dios es espíritu. No hay manera,
no hay imagen a la que tú lo puedas componer. Y entonces es
una aberración porque entonces seríamos panteísta y tendríamos
que adolarnos todos nosotros porque el que nos creó fue Dios.
¿Quiere decir que hay una parte de Dios en nosotros? No. ¿Y tú
ves por qué él está en contra de la idolatría? Pero él dijo,
como Moisés levantó la serpiente en el desierto. Fíjate qué antídoto
tan extraño. Los que eran mordidos se hubieran
muerto, pero sólo tenían que mirar. Y cuando miraban a la
serpiente, entonces eran salvos. Obviamente Jesucristo fue hecho
maldición por nosotros. Maldición en dos maneras. Maldición
en que Llevó nuestro pecado, que introdujo la serpiente Adán
y Eva cuando cayeron, y maldición porque fue puesto en un palo
en la cruz. Maldito es todo aquel que es
puesto en el madero, pero era obviamente porque él es nuestra
justicia, el justo por los injustos. La muerte de Cristo en la cruz
no lo veas ni con pena ni con tristeza. Es la justicia de Dios
para poder nosotros ser salvos. Para que Él nos justifique. Por
eso habla de la justificación por la fe. Porque muy dentro
de nosotros, por defecto, de fábrica, tú crees que te puedes
salvar por tus obras. Tú no eres tan malo. Y no detectas
que has sido mordido por el pecado. Y que sólo Cristo es el que te
puede salvar. Yo creo que este es el peor de
los pecados, porque no sientes. El pecado que condena a la gente
es el pecado de no creer en la obra de Dios. Que Cristo murió
en la cruz por nuestros pecados y que resucitó al tercer día
por nosotros. Y luego está lo contraparte de
la mujer samaritana, que podemos decir que la mujer samaritana
tuvo una conversión dramática. Llama a tu marido, ven acá. Parece
que tú eres como profeta, como algún maestro, algo parecido. Le dices, ven, llama a tu marido,
ven acá. No, no tengo marido. Cinco has tenido y el que ahora
tienes no es tu marido. Bueno, no se trata de hablar
de la vida moral de cada persona, ni nosotros tenemos el derecho
de juzgar la vida de nadie, pero Dios sí. Y a esa mujer Jesucristo
le dijo llanamente, yo soy el Cristo que habla contigo. A uno
le dijo cierta cosa, a otro no. porque a Nicodemo el Señor le
dice algo que tú y yo tenemos que tener en cuenta. El viento
sopla de donde quiere y a donde quiera. No sabemos cómo viene,
no sabemos a dónde va, y así es la salvación. Uno enseña,
uno predica, y de repente alguien se convierte y uno dice, ¿cómo?
Así no fue la mía, pero no quiere decir que así tiene que ser la
del otro. El principio es básico, es Cristo. El segundo principio
básico son las Escrituras. El tercer principio básico es
el Espíritu Santo, que es el que sopla y trae la consolación
y el arrepentimiento al pueblo de Dios cuando Él quiere. Y entonces
por eso vemos cómo le contesta distinto a cada uno. Y luego
se introduce a José de Arimatea, aquí es donde quizás ponemos
la parte nueva del domingo anterior y de este domingo en que Nicodemo
como José de Arimatea pueden ver que Cristo es levantado en
la cruz tú y yo no hemos tenido esa experiencia hemos creído
posteriormente porque obviamente Cristo murió hace dos mil años
yo imagino a Nicodemo y puedo imaginar a José de Arimatea Nicodemo
ve a Jesús como Moisés levantó la serpiente en el desierto Así
es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado. Pero al
mismo tiempo pensar que al tercer día se iba a levantar de entre
los muertos que iba a resucitar. Sólo ellos tenían que esperar.
Sólo ellos tenían que estar esperando. Nada más. El Señor sólo había
estado obrando esa salvación y ahora podía, entonces, ni podemos
esperar. Esperar. Esos tres días. esperar esos tres días a ver
cuando él se levantara entre los muertos, entre la tumba.
Tú y yo no. Ya él se levantó. ¿Tú ves cómo
nuestra fe va cambiando y va siendo distinta y diferente con
el paso del tiempo? Y vas a ver más aplicaciones
de esto en cuanto al futuro. O sea que realmente, por amor
de nosotros, Jesucristo murió. Y esos son los ejemplos que mostramos
de la escritura, pero también hay otros ejemplos que podemos
leer en las biografías. Las biografías me encantan. Así
que tú tienes que leer biografías porque así te das cuenta de la
experiencia salvífica. Hay gente que se opone a veces
a la teología, que doctrina, que errores, pero no hay que
oponerse nada a eso. ¿Sabes por qué? Porque son las
experiencias que esta gente pasaron con Dios. Y desde que el Señor
se levantó de entre los muertos hasta este día que estamos hoy
aquí sentados, ciertamente Dios sigue obrando en la salvación
de las personas. Y por eso es que ponemos ahí
unos cuantos casos. Y sabemos cómo algunos escribieron
novelas que son clásicas, como El progreso del peregrino, y
qué maravillosa experiencia de él cuando Cristiano con su carga
de pecado llega ante la cruz y la carga de pecado cae. Y esa
es la experiencia de todos nosotros que nos hemos convertido de adultos
o de jóvenes, que tenemos cierta convicción, emoción espiritual
de esto, de que hemos sido liberados, una gran carga ha salido de nosotros. David Breiner era un misionero,
era uno que ya estaba trabajando en la obra y no era salvo hasta
que él dice que en una de sus oraciones conocido David Breiner,
cuando el Señor viene en un silbo suave y apacible, él mismo lo
escribe. Su conversión no fue dramática.
Conocí a un misionero que está con el Señor, Samuel Heim, y
él a los tres años tuvo la convicción de que fue salvo. Y aún a los
30 que lo conocí, a los 40 y a los 66 y pico que murió, murió joven
en un infarto. Su convicción de salvación fue
firme y segura. ¿Qué edad se convirtió? Ah, a
lo mejor alguien puede decir, bueno, está tres añitos, ¿qué
puede ser? Tres añitos tiene mi segundo nieto. Pero ¿quién
soy yo para juzgar la obra del espíritu? Sobre todo cuando pasa
el tiempo y alguien se acuerda. Y tú ves que su vida fue una
vida de obediencia para Dios, como misionero que llegó a la
palabra. ¿Cuál fue la diferencia? Que viene de unas generaciones
de creyentes. Generaciones de creyentes que
recién muchos hispanos estamos experimentando. Cuando yo oigo
al hermano Ralph Nabor, que él viene de siete generaciones de
padres que fueron pastores. Esa es una cosa rara para nosotros.
Tú hablas de Charles Spurgeon, que era un gran predicador. Aquellos
que lo conocen han leído sus libros y su historia, pero él
no era el primero en su generación. Era la cuarta generación también
de predicadores. Quiere decir que la segunda,
tercera o cuarta generación deben ser más píos, más piadosos. Si
la tuya no lo es, es porque hay algo que no empleamos bien. algo que no hicimos bien, algo
en que nos dedicamos a otras cosas menos a nuestros hijos
y a nuestras generaciones. Y yo tengo pena o lástima cuando
los pastores pueden estar enseñando, predicando, pero ponen una carga
en sus familias. O tienen pastores de cualquier
lugar, reformado, no reformado, etcétera, tienen una alta lista
de hijos que no siguen el evangelio. Es más, tienen una vida contraria
a lo que los pastores predican. sus padres predican. Y yo no
creo que eso es algo normal. Es verdad que ya son adultos
y pueden hacer su vida, pero hay algo importante, interesante
de entender que mi fe debe ser pasada. Es la promesa que Dios
le hizo a Abraham. Es cómo Dios habló a Abraham.
Dice, yo sé que mandará a sus hijos y a los hijos después de
sus hijos. Y es nuestra oración, ¿verdad?,
que nuestros hijos sigan la fe. ¿De qué nos vale cuando, digamos,
un montón de gente a lo mejor pueda creer lo que nosotros decimos?
Es que podamos escribir muchas cosas en cuanto a la teología
o lo que sea, pero tenemos hijos que están en contra de Dios. Son impíos, son incrédulos. Y
tú mismo aún, aunque no estés, estás sentado ahí, te lamentas
cuando tus hijos no siguen la fe. Cuando tus hijos no siguen
la fe, tú te sientes mal. Yo me sentiría profundamente
mal en cuanto a esto. Y otro es George Whitefield,
que lo voy a volver a mencionar porque los metodistas siguieron
la corriente moderna en muchas iglesias hoy en día, en que si
la gente no tiene una conversión dramática, tú no eres algo. Wesley
tuvo una conversión dramática, Whitefield también tuvo esta
conversión dramática. los metodistas comenzaron a escribir,
tenías que escribir tu testimonio de quinientas palabras por lo
menos, ¿eh? Ahí están en todos los lugares en la que tú tienes
convicción de si eres salvo o no. Y si tú no puedes marcar un momento,
etcétera, entonces a lo mejor tú no eres salvo. Y yo quiero
los dos extremos. Tiene que haber un momento en
que tú sabes que fuiste salvo. Quizá este te ayuda a ti en una
conversión no dramática. No pasaste por un evento traumático,
pero fuiste salvo. La salvación es por creer en
Cristo, no por arrepentirte de las cosas malas que hicieron
los adultos y que ahora quieren cambiar su vida o probar porque
Cristo es un aditivo a ver cómo le va mejor las cosas hoy en
día. Y eso era la base de los dos mensajes anteriores. Y Walford
terminaba siempre sus ceremonias, vengan pobres perdidos y pecadores,
sin fin, vengan a Cristo tal como son y por eso tenemos ese
himno, tal como soy. Fanny Crosby se inspiró en muchas
de estas palabras, Billy Graham invitaba a mucha gente, pero
se invitaba en celebraciones. invitación siempre es para que
tú conozcas al señor no importa dónde estés. Obviamente es el
lugar de la iglesia donde se predica cada domingo para invitarte
a la salvación. Ahora bien, nota cómo voy siendo
cada vez más individualista contigo. ¿Cómo fue la experiencia de tu
conversión? Puedes detallarlo. Toda conversión tiene tres partes.
No hablo de drama. ¿Cómo eras antes? O sea, tú en un momento en que el proceso
de la salvación comenzó, recibiste al Señor como se dice, conociste
a Cristo, y ahora tu vida es una vida totalmente distinta
con Cristo, con el Señor. Bien fácil. No hay manera en
que nos podamos perder cuando hablamos de la experiencia de
tu salvación. Algunos, y ojalá que tú que has tenido una conversión
dramática entiendas que no todos van a tener la misma conversión
que tú tuviste. Yo recuerdo, por ejemplo, que
un misionero, un pastor, se había convertido como a los 12, 13
años, y en un campamento, y él tenía fascinación con el campamento
de intermedios. Y él pensaba que esa era la única
manera de salvarse. No. Hay gente que se queja conmigo
de por qué conoció al Señor tan tarde. Lo tarde sería que nunca
lo conozcas. El Señor en su providencia quiere
salvar a este a los cinco años, al otro a los diez, al otro a
los quince, al otro a los veinte, al otro a los cincuenta, al otro
a los sesenta, pero lo importante es llegar a ser creyente. Porque
casi convertido es totalmente perdido. Hay gente que puede
estar persuadida, aún hasta convencida, pero eso no quiere decir que
sea converso, salvo entonces otra vez mi énfasis de que tú
estés seguro de tu salvación o la confirmes aún en este momento
así como fueron esas circunstancias como eres ahora el arrepentimiento
define tu emoción humana el arrepentimiento bíblico la experiencia humana
eso lo llamamos nosotros salvación mucha gente cree que eso es primero
Después lo vas a entender. Por ejemplo, hay pastores aún
que predican en un púlpito y no saben cuál es el ordo salutis.
Cuando yo quiero ser complicado, soy complicado. El orden de tu
salvación. El orden de la salvación es de
Dios. Primero, el cielo viene a ti. El amor de Dios ha sido
derramado en ti. Pero lo que tú sientes y lo que
tú experimentas del nuevo nacimiento es el arrepentimiento. mucha
gente cree que es primero. El arrepentimiento es el efecto
del nuevo nacimiento. El arrepentimiento es un cambio
de qué? Por eso la gente te dice, oye,
te has vuelto loco. Sí, porque el arrepentimiento
es un cambio de mente. Te vuelves un demente. Hay un
cambio en nuestra mente, en Es metanoía, es una metamorfosis
de mente, que ibas en una dirección contraria a la de Dios y ahora
vas en la dirección de Dios. Uno de los eventos e ilustraciones
bíblicas más claras es de un hijo que vivía muy bien y decidió
irse al mundo. gastó su dinero con prostitutas,
gastó su dinero en todo y ahí tenía amigos, ahí la gente lo
aplaudía por todo lo bien que iba, pero después cayó en lo
más bajo donde un judío podía caer y era cuidar de los cerdos.
Y su hambre era tanta que aún quería comer lo que los cerdos
comían, pero nadie le daba. Y él dijo, espérate, yo soy un
imbécil, yo soy un idiota en la casa de mi padre. hay tantos
jornaleros, hay de todo allí, y yo aquí perezco de hambre. Pero me levantaré e iré donde
mi padre. Estaba aquí, se fue para allá,
¿no? Y le diré, padre, pecado contra
el cielo y contra ti. ¿Dónde empezó su arrepentimiento
cuando él cambió de mente? Y tú y yo como padres sabemos
cuando nuestras decisiones o los hijos jóvenes toman algunas decisiones
hijo pródigo o lo que sea y están demente, están tomando un camino
equivocado y la conversión es volverse, darse vuelta, es la
actitud, es la acción de decirle señor Jesucristo, en realidad
yo no he creído en nada de lo que tú has dicho, oh Dios el
Padre, tú me has dado a tu hijo, no he creído nada de lo que tú
dices, pero ciertamente ahora me vuelvo a ti. Y ahora entramos
a las señales entonces de nuestra conversión. ¿Cómo sabes que te
has arrepentido? ¿Tú ves cómo hay muchas cosas
en la dinámica de nuestra iglesia? No es que han cambiado, sino
que tratamos de ponértelas. Por ejemplo, el maestro, los
que estuvieron en la escuela dominicana, cuán difícil es poner
algunas cosas prácticas. O sea, mostrarlo, no es solamente
conocimiento. Entonces, a través de las señales
de la conversión, de nuestra conversión, lo que queremos es
asegurarte que tú has pasado por esa experiencia salvífica.
Si no, no eres salvo. Mira, yo he fracasado si tú despiertas
en el infierno, pero mi fracaso no es ningún consuelo en ese
sentido, sino el tuyo es un fracaso mayor. O sea, las personas me
dicen, ay, yo no sé, yo no estoy preparado, que esto y que el
otro, pero esa decisión es trágica, porque lo que te espera es el
infierno. Tú estás pensando de que bueno, vas a seguir viviendo,
pero nadie se queda en esta tierra. por si acaso te aviso, ¿no? ¿No
te has dado cuenta que, por ejemplo, tus abuelos, tus tatarabuelos,
bisabuelos, yo mis abuelos, mi abuelo paterno y materno ya conocí
cuando nací, porque cuando nací había muerto. Nadie se queda. Y la oportunidad de entender
la salvación que Dios nos da es en esta vida. No es más allá. Nadie te puede sacar del más
allá. es para vivirlo aquí también, no es para vivirlo más allá,
porque algunas personas piensan, allá cuando esté en el cielo.
Algunas veces los himnos dicen, esta bienaventuranza en el cielo
es de tener, ¿no? Esa bienaventuranza la tenemos.
Disfrutamos de la vida eterna. A ver, ¿cuáles son las señales
de nuestra conversión? Entonces, ¿qué empleamos? Empleamos
las vocales. A, E, I, O. Eso es fácil en nuestro
idioma. ¿Cuál es la primera señal de
que tú eres salvo? Tú quieres aprender de Dios.
Tú quieres aprender de Dios. Saber de tu Padre Celestial.
¿Tú no has visto esos programas en que tratas de encontrar a
quién era tu papá porque fuiste adoptado, abandonado, tu mamá
o tus hermanos que tienes tal o cual familia? Es interesante. Y tú ves la emoción, la alegría
de la pertenencia, de tratar de recobrar tanto tiempo perdido
o aún aunque sepas dónde está tu papá, tu mamá o tus hermanos,
que no has tenido una conexión con él. Tarde o temprano, cuando
son jóvenes, los jóvenes lo que quieren es largarse la casa,
no sé por qué le entres. Pero el asunto es que después
vuelven a tu casa. Todos los que pasan, ya han pasado
por esa experiencia, vuelven. Todos vuelven. Y después vuelven
con los hijos, vuelven con los nietos, vuelven con todo, vuelven
con un marido que no vale la pena, con una mujer que no vale
la pena. Vuelven. Primero tienen que salir, ¿no?
Porque es parte de la vida. O sea, nadie dice que no se vayan
o que hagan su vida porque es parte, pero hay que hacerlo bien.
Pero bueno, uno quiere aprender. de Dios. Uno quiere saber y para
eso Dios nos dio el entendimiento, nos dio la inteligencia. Recuerda
que por defecto de fábrica no sabes nada de Dios. Tú creías. Entonces es interesante porque
Dios no solamente te da el entendimiento sino también te da la inteligencia
y lo dividimos porque la comprensión en que las cosas como los apóstoles
comenzaron a relacionar, a hacerle clic Como el hermano, alguien
mencionó al hermano Ericos, que en una reunión de oración él
dijo, yo quiero que sepan que yo creo como ustedes. Y fue su
conversión. aprendiendo, aprendiendo, y llegó
a ser a incluso darnos clase, enseñarnos aquí en la escuela
dominical. Fue el desarrollo, el crecimiento de la obra de
Dios aquí en este local. Ese entendimiento espiritual,
ese clic, ah, comenzó a hacerle clic, muchas cosas, nos da la
inteligencia para ponerla por práctica. O sea, aquí la inteligencia
de nada vale si no lo pones en práctica. Número dos, obedecer.
De nada vale que tú digas una cosa y no obedezcas. me llame
señor, señor, señor, ¿y qué dijo el señor? Nunca os conocí. Ah,
¿por qué? Porque es la obediencia lo que
caracteriza a un creyente. Si tú no estás dispuesto a obedecer,
no eres salvo. Y es una obediencia que pregunta
a Dios. Y en tercer lugar, tenemos el
deseo que otras personas conozcan al señor. No ponerles bomba.
No matarlos. Ah, tú no crees como yo. No,
no. es lo último de la tierra. Tenemos el deseo. ¿Cuánto más
nuestra casa? ¿Cuántas veces el Señor nos dijo
que tenemos que ir a nuestra casa y hablarle a los nuestros
cuán grandes cosas el Señor ha hecho con nosotros? Vayamos a
la aplicación, entonces vamos a Efesios, capítulo uno. Ahora,
quiero que noten esto. Nuevo nacimiento, Espíritu Santo,
las Escrituras. Póngalo en el orden que tú quieras.
espíritu de Dios es el que aplica la escritura, no solo la escritura,
tú puedes leer toda la escritura, todo lo que tú quieras culturalmente,
y va a ser algo sellado para ti. El cordero es el que abre
los sellos. El Espíritu Santo es el que te
hace entender estos sellos que están abiertos. Efesios capítulo
uno versículo ocho que dice que hizo sobreabundar para con nosotros
en toda sabiduría e inteligencia Ahí están las dos cosas, el entendimiento
espiritual abierto y la inteligencia. Nota cómo el apóstol Pablo habla
a estos creyentes en Éfeso, en la antigua Turquía. Las siete
iglesias que se mencionan en Apocalipsis, una de ellas es
la iglesia en Éfeso. A los efesios le dice que hemos
tenido redención por su sangre. que hemos sido sellados en el
versículo trece, habiendo experimentado esta salvación, habiendo oído
la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo
creído en él, esto es en Cristo, fuiste sellados con el Espíritu
Santo de la promesa. O sea, una vez que tú crees en
Cristo, por esa predicación de la palabra, el Espíritu Santo
te te da las arras de ese entendimiento
para que puedas comprender que el cielo ha venido a ti, que
tú has experimentado a Dios, que sigues experimentando de
Dios. No tenemos que inventarnos visiones, no tenemos que inventarnos
sueños, alucinaciones, apariciones de cualquier naturaleza mística,
porque tú sabes que eres algo, que el cielo ha venido a ti.
Eso es lo que interesa. porque todo lo demás externo
la gente puede asombrarse. Pueden encontrar el arca si quieren,
eso no les va a ayudar a la salvación. La justificación es por la fe.
Entonces el diccionario que está aquí mencionado nos habla de
este entendimiento espiritual de la siguiente manera. Es la
percepción dada por Dios de la naturaleza y significado de las
cosas espirituales, resultando en juicio sano y toma de decisiones,
en particular la habilidad de discernir la verdad espiritual
y aplicarla a la disposición y conducta humana. Si no cambia
tu conducta, no es sabiduría espiritual. De nada me vale oírte
hablar todo lo que tú crees. Porque la Biblia declara que
al final tú eres lo que tú crees. Tú practicas lo que tú crees.
Es interesante. Lo que tú tienes en la mente
lo vas a hacer. Vas a ser semejante a aquellos ídolos, dice Salmo
115. ¿No te parece que es sumamente interesante? La gente vive de
acuerdo a lo que cree. Pero cuando Dios nos salva, nos
da esa sabiduría, ese entendimiento espiritual de decir, ah, mira,
esto es así. Y cuán grande es que tú, no importa
la edad que tengas, que tú puedes comprender a Dios, que Dios te
da la sabiduría, Dios te da el discernimiento. Y que Dios ha
puesto mucha gente de experiencia para guiarte en esta vida, que
Dios sí quiere hablarte, pero no te va a hablar como algunas
personas a lo mejor te dicen o como tus amigos te aconsejan,
es como Dios dice a través de su Escritura. Entonces es importante
ver las definiciones. Es una percepción. Dios te ilumina. Dios alumbra los ojos de tu entendimiento. Yo tenía dos graves problemas.
La matemática ya ni me importaba porque no entendía ni michi.
Había un problema con la matemática, pero no 2 más 2 porque 2 más
2 todo el mundo sabe que es 5. Cuatro. Tenía un profesor de
química que era más difícil. Y el profesor de química dominaba
los radicales de alcohol, muy bien, OH. Y yo de química... nada. Veía los efectos en el
profesor. No podía transmitir su conocimiento. Me acuerdo uno ya más avanzado
de matemática, de cálculo, de trigonometría. Era excelente
el tipo, venía en la pizarra y hacía... En esos tiempos era
tiza, ¿no? ¡La tarea! Y yo llegaba con mi tarea a casa,
igualito se iba a quedar porque no tenía ningún entendimiento.
Y hablo aquí a los jóvenes, te voy a decir, hay cosas que tú
no entiendes, pero de repente alguien te explica otra forma,
otra manera, y tu entendimiento se abre. Ah, dos más dos, cuatro. Dos y dos, veintidós. Y tú ves,
tú vas entendiendo los jueguitos de palabras, tú vas creciendo.
Entonces, aunque tú no lo creas, las personas mayores en la fe
tenemos más conocimiento que tú. No digo que no seas inteligente. La inteligencia tuya va a ser
cuando tú vayas poniendo en práctica aquello que Dios te va mostrando
y comienzas a discernir, esto no es tan bueno, esto no es tan
bueno, esto es malo, esto es pésimo. Dios nos da la experiencia
de otros y nos da ese discernimiento. Y uno de los claros ejemplos
que tú encuentras es Elí. Elí era un maestro. Sabía muchas
cosas. Sus hijos, una desgracia. Pero
Samuel no pudo ser criado por alguien mejor en ese aspecto,
que él conocía a Dios. Y le dijo, cuando tú oigas la
voz otra vez, dile Jehová, habla porque tu siervo escucha. Tenía
el discernimiento, tenía la experiencia. y se la pasó a este niño. Es
lo que queremos de ustedes, que ustedes aprendan a discernir
la voz de Dios. Porque de nada me vale que Dios
me hable a mí y no te hable a ti. Yo estoy puesto para que lo que
Dios me ha dado a mí, como a otros hermanos de experiencia, te la
paso a ti. Para que tú sepas discernir esa
voz de Dios cuando Dios viene a ti. Y luego habla de la inteligencia
espiritual. Y esa inteligencia espiritual,
aunque debemos terminar de leer los versículos 13, 17 de Efesios,
dice, en él también vosotros habiendo oído, ya eso lo leí,
y el versículo 17 dice, para que el Dios de nuestro Señor
Jesucristo El Padre de Gloria os dé espíritu de sabiduría y
de revelación en el conocimiento de Él. Eso quiere decir que el
apóstol Pablo oraba porque los creyentes de Néfeso, como tú
y como yo, no lo podemos saber todo. El momento de nuestra conversión
es el nuevo nacimiento, pero no los podemos saber todo. ¿Vamos
qué? Creciendo. Y Él oraba para que
alumbre los ojos, le dé sabiduría y revelación en el conocimiento
de Él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que
sepáis cuál es la esperanza que Él os ha llamado, cuál es la
riqueza de la gloria de su herencia en los santos, y cuál es la superiminente
grandeza de su poder para con nosotros los que creemos según
la operación del poder de su fuerza. Y tú sabrás que ese poder
es el poder que levantó a Cristo de entre los muertos. es el poder
del evangelio, es el poder del evangelio que ha venido a nosotros
para que podamos tener discernimiento, inteligencia espiritual. Y luego
encontramos inteligencia espiritual es el discernimiento para poner
en práctica todo libro de proverbios. Y el Señor me imagino que ha
guiado al hermano Humberto todos los comienzos de la escuela dominical,
él lee Proverbios. ¿Cuál debe ser tu actitud con
el libro de Proverbios? Leerlo todos los meses, bueno,
por lo menos una vez al año, si te es mucho. Todo el libro
de los salmos. Por eso se llaman libros sapienciales. porque aunque tú tienes la capacidad
de discernir y entender cosas porque eres un ser humano que
vas creciendo Dios en el nuevo nacimiento nos da esta capacidad
pero es a través del conocimiento y la enseñanza de la palabra
del Señor por lo tanto cuando tú lees el salmo ciento diecinueve
que es un salmo que es un acróstico si no sabe dónde está el libro
de los salmos ábrelo por la mitad abre el libro de la Biblia por
la mitad y se abre en el salmo Ahora, el Salmo ciento diecinueve
es un acróstico. Aquí, el Salmo ciento diecinueve
no hay, no sé si dice, no hay ningún título de quién lo compuso,
algunos piensan que fue Moisés. No es un Salmo de David. Pero
tú ves que hay unas palabritas ahí medias raras al comienzo
de cada estrofa? Son las letras en el alfabeto
hebreo. Cada primera letra del soneto
empieza con esa letra en el hebreo. fue inspirada por Dios. No es
en nuestro idioma, lamentablemente, porque no hay ningún idioma que
pueda traducirse exactamente. Pero el Salmo 119 es el Salmo,
no solamente más largo, pero es todo un Salmo que habla de
la Escritura. entonces hay varios versículos
de mucha gente y muchas personas que uno ha aprendido pero el
salmo 119 verso 19 versículo 11 es sumamente interesante hemos
leído anteriormente otras partes pero nota lo que dice el versículo
104 de tus mandamientos he adquirido inteligencia por tanto he aborrecido
todo camino de mentira. Es más exacto porque, ¿recuerdas
el Salmo 1? El Salmo del santo, del justo
que anda en el buen camino y del que no anda por el mal camino.
El bienaventurado es el varón que no anduvo en consejo. Siempre
es la comparación. No es como en el español que
es más romántico. La escritura hebrea o sapiencial
es comparación. Si tú eres inteligente, es para
no hacer cosas incorrectas. Es para ponerlo en práctica.
Entonces, ¿qué es lo que nos habla el salmista? Mira cómo
dice el versículo anterior, ¡cuán dulces son a mi paladar tus palabras!
Más que a la miel a mi boca. Eso es romántico. Tú dices, ¡uy
señor, qué maravilla es tu palabra, mi vida! ese resultado lo que
le importa a Dios, lo que le interesa a Dios. Cuando Él te
da la sabiduría, te da el discernimiento, te da la inteligencia, porque
dice el siguiente, ¿verdad? De tus mandamientos, he adquirido
inteligencia. Como resultado, dejo el camino
de la mentira, del engaño, del error, de las acechanzas del
diablo, la persuasión del enemigo, vas a saber dónde vas porque
dice el lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera mi camino
y ahí pudiéramos seguir entonces ¿cómo tienes la señal de que
Dios está obrando en ti o que ya eres salvo y no te has dado
cuenta? ¿es posible eso? ¿tienes deseo
de aprender de Dios? Entonces pregúntate ¿tienes deseo
de si tú supieras que en la iglesia
vas a aprender de Dios y el uno de las señales del deseo de aprender
de Dios por eso quieres venir a la iglesia si la iglesia te
da show y te da terapia o que hay que hacer todas las cosas
para que no no no no el deber de la iglesia en el sentido organizativo
es proveerte la oportunidad de que tú sigas conociendo más de de Dios. Entonces, Filipenses
capítulo 4, versículo 7, en el Nuevo Testamento ahora para los
creyentes. Filipenses también, aunque nuestros
sermones están siendo temáticos, no por eso dejan de ser expositivos.
Y la paz de Dios, cuando habla de por nada estéis afanosos,
sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración
y ruego, con acción de gracias. La paz de Dios que sobrepasa
todo ¿qué? Entendimiento. Guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús. ¿Has visto gente demente,
gente que no sabe qué hacer? Una señal, yo no digo que no
haya enfermedades. Hay gente que se enferma y es
algo crítico. Pero ¿tú ves en la vida del creyente
la paz que tiene? Es una paz mental. mira esa señal
te da el entendimiento te da la tranquilidad y si notas el
siguiente versículo entonces dice todo lo que es verdadero
todo lo no todo lo que es digno de alabanza en esto pensar Pablo
en otro lugar dice llevando todo pensamiento cautivo a la mente
de Cristo ustedes tienen la mente de Cristo entonces cuando tú
aprendes de Dios quieres aprender de Dios tu entendimiento es otro
estás loco pero por Cristo. Eres demente para las cosas de
Dios. Eres, no eres esquizofrénico
más. Ahora tu mente, tu corazón, tu entendimiento, todo es tu
Dios. Y eso es lo que quiere Dios.
Por lo tanto, si tu mente está dividida, bueno, esto de aquí,
ya tú me entiendes, por acá, esto también, ¿verdad? Que tengo
que dedicarle tiempo. Ah, esta diversión aquí, no que
esté mal. pregunta es amarás al señor tu
dios con toda tu y fíjate que esa es la manera como el espíritu
actúa el primero nos da sabiduría discernimiento nos da la inteligencia
espiritual mencionada por el corazón para poner la el amor
de dios ha sido derramado y entonces empleamos esa energía para servir
a dios mateo capítulo 13 ahí el señor habla de la bendición
de entender esta cosa mire yo sé que yo estoy hablando y predicando
y hay algunos que ni siquiera les llega al oído o si llega
no entiende te hablo de mi propia experiencia la primera vez que
yo fui a la iglesia una iglesia evangélica bautista alguien estaba
predicando y yo me senté ahí y tú has visto que cantamos los
himnos pero a mi himnario y yo oía cantar a la gente y para
mí decía que cantarán más que yo tengo dos oídos que son nulos
para la música. Yo entiendo que si tú vienes
la primera vez y tú ves ahí, qué bonitas letras, pero no entiendes
nada. Así es al comienzo. Cuando el
pastor comenzaba a hablar de la Biblia, bueno, ya yo la había
leído, entonces ya había un cambio diferente. Pero yo me imagino
que al igual que los himnos, hay gente que este pastor habla
de la Biblia y no entienden nada. Para él es otro idioma, es chino. Pero es la manera como el Espíritu
actúa. Pero fíjate que a pesar de que había gente que conocía
la Escritura, no entendía. Esto que está traducido en el
lenguaje actual, la Biblia de la versión, el Señor habla de
la bendición de entender las cosas espirituales. ¿Tú sabes
cuál debe ser una de tus oraciones para aprender a Dios? Es, Señor,
muéstrame. por eso dice aquí el final Dios
los ha bendecido porque ven y escuchan mi mensaje muchas profetas y
mucha gente buena hubieran querido ver lo que ustedes ven y oyen
pero no pudieron y lo mismo te repito yo tú no sabes la tremenda
bendición que estar tú aquí en esta mañana y entender algo y
oír algo de lo que muchos otros desearon ver y oír y no pudieron
y la gente no evalúa aquello. No solo no lo evalúa, sino que
al mismo tiempo no lo entiende. La obediencia. ¿Recuerda que
usamos al etíope? ¿Por qué él fue a Jerusalén a
adorar por obediencia? Se compró un rollo por obediencia. ¿Por qué quiso hacerlo? Por obediencia.
Cuando Felipe nota como el Espíritu de Dios, porque estamos diciendo,
la Escritura, el Espíritu de Dios, son los que obran. El Espíritu
le dijo a Felipe, acércate a ese carro. Él paró, lo llevó en el
carro. Era un carro mato, alado por
caballos. Y los caballos iban adelante,
por si acaso. ¿Por qué se quiso bautizar? Y
aquí hay como un juego de palabras. es el próximo paso en la vida
de fe no no es el próximo paso es el próximo paso en acción
porque hay algunas personas que siempre tienen una objeción yo
no quiero bautizar a nadie aquí que no está listo el único requisito
para aquellos que se van a bautizar es que tú creas en el señor Jesucristo
como tu único y suficiente salvador personal y que así como gente
pasa al frente y se tira y se arrodilla o lo tumban, para mí
bíblicamente es, mira, yo he creído en Cristo, Él es mi Señor,
mi Salvador, bautízame. Esa es la señal externa. Y eso
es lo que está haciendo el etíope. Tuvo una obediencia absoluta
para Dios. No estás con cuentos ni con rodeos. Por favor, el que cree, cree.
Ahora, déjame contarte mi experiencia aquí de tantas décadas. que cuando
las personas están oyendo de Dios, obteniendo discernimiento
de lo bueno que es conocer a Dios, y a lo mejor nosotros lo podemos
pensar, oh bueno, todavía no está... Recuérdate, yo no es
que estoy apurado por eso. Yo no tengo que rendir números
a nadie. No tengo que dar cuentas a nadie de si la iglesia está
creciendo o no, yo no soy misionero. No me pagan a mí por cada alma
que se salva o por cada alma que se bautiza. Por si acaso,
¿no? gente que te presiona y quiere
número producción el americano es así te pide número producción
si no no hay bendición y no entienden que en la obra del espíritu él
sopla como el viento como quiere o por mí ojalá cada día una conversión
pero va a depender de ustedes no de mí y es que el señor nos
dice que tenemos que obedecerle qué señal tienes tú de que eres
salvo no conversó no que tú quieres obedecer a dios quieres obedecer
a Dios que si yo te digo hermano tú quieres obedecer a Dios si
tú quieres bautizarte sí pero tú sabes va a ser en las cataratas
del Niágara con el agua fría en pleno enero con todo el frío
tú vas a comprar tu pasaje y me vas a comprar el mío y no vamos
a ir a bautizarnos en las cataratas de Niágara no importa el frío
no importa nada porque tu corazón es converso tú amas a Dios quieres
obedecer ¿Parece una exageración? Pero ese es el deseo de todo
corazón converso. Es una obediencia a Dios. Una
obediencia de todo. Este es lo que tú me mandas,
Señor. Por lo tanto, cuando uno es renuente, cuando uno no quiere,
estás siendo incrédulo. No estás adecuando ni sopesando
la misericordia de Dios al mostrarte esta gran verdad de que Cristo
ha muerto por ti. por eso Pablo habla de la obediencia a la fe
el incrédulo se convierte para obedecer a la fe y mira lo que
dice Romanos el capítulo uno aunque el texto base ya lo hemos
mencionado anteriormente y porque recibimos la gracia y el apostolado
para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de
su nombre yo no puedo obligarte a ti a que tú guardes mi religión
porque eso no es lo que me ha mandado Dios Pero sí lo que Dios
te manda es obediencia a la fe. Y no me importa de qué país hayas
venido. Dios te manda que obedezcas la
fe. Y por eso el capítulo 16, versículo
19 dice, la obediencia de ustedes es notoria. ¿Y tú sabes dónde
se nota? Pues obviamente en un grupo pequeño,
una iglesia pequeña, celular, lo que tú quieras. A alguna persona
me encanta decirle, dos semanas que no la veo. A veces le pongo
una semana de más. Dice, no, no, no, pastor, dos
semanas que no vengo. Pero es la obediencia. ¿Cómo sé yo que
alguien es salvo? Por su obediencia. Nadie tiene
que estar diciéndote lee la Biblia, aliméntate, etcétera. Tú sabes
que si lees la Biblia y tú quieres aprender y seguir creciendo,
eres obediente, vas a venir, vas a escuchar la palabra del
Señor. Vas a querer saber más de tu Dios y ponerlo por obra
y por práctica. Y mira lo que dice segunda Corintios
capítulo diez versículo cinco. Verso 5. ¿Qué caracteriza si
eres creyente o no? ¿Cuál es la señal? ¿Es que tú
vas a qué? obedecer. Y ahora cambiemos de
apóstol, vamos a primera de Pedro, capítulo dos, para que veas cómo
también él lo pone. Y todavía primero de Pedro, capítulo
uno, es mucho más interesante porque habla otra vez de que
hemos sido comprados por la sangre de Cristo. El espíritu de Dios
nos ha regenerado y este es la palabra que se ha predicado por
el evangelio. El es Cristo, la principal piedra
del ángulo. Dice, siendo renacido, no de
simiente corruptible, sino de incorruptible por la palabra
de Dios que vive y permanece para siempre. ¿Ese es? Verso veintidós. Ah, es que leí
el veintitrés. Habiendo purificado vuestras mediante el espíritu, para el
amor fraternal no fingido, amados unos a otros entrañablemente
de corazón puro. Tu obediencia a la verdad. ¿Verdad
que esto no lo oyes en cualquier lugar? ¿Cuánto quieres aprender
a amar a Dios, obedecer a Dios? Porque amar a Dios es aprender
de Él. ¿Cuánto de tu entendimiento y
tu inteligencia lo pones por obra y por práctica? Apartándote
del mal para hacer el bien como Dios te lo dice. Y aquí también
como nuestro querido apóstol nos dice, habiendo purificado
vuestras almas por la obediencia a la verdad. Oremos. Gracias Señor por tu santo espíritu
que nos ha hecho nacer a esta gran verdad. La realidad de que
somos salvos. Yo no sé la experiencia de cada
uno aquí, de los que se han bautizado o no, si son creyentes o no,
pero ciertamente tú has venido a nosotros. Y le suplicamos de
corazón que se arrepienta, que se convierta. Si tú has abierto
el entendimiento, lo harán. Si le das discernimiento e inteligencia
espiritual, lo harán. Y veremos personas de las tinieblas
a la luz, de muerte a vida, Manifestarán esta vida tuya, Señor, en ellos. Y esa es nuestra alegría, nuestro
regocijo. Que hay gozo en los cielos por
un pecador que se arrepiente. Tú de fábrica, como George Weifel
te digo, pecadores sin fin, ponle fin a tu pecado viniendo a la
cruz de Cristo. Ten una nueva vida creyendo en
Cristo. Señor, dame ese entendimiento, dame ese discernimiento espiritual
que este hombre ha hablado. Ven a mí, haz morada conmigo.
Ayúdame a amarte como tú sabes amar. Muéstrame tu amor en la
cruz del Calvario. Muéstrame la tumba vacía por
amor a mí. Ven a mí y perdona mis pecados.
Si lo haces, el Espíritu de Dios ha orado en ti. la bienaventuranza
del perdón de pecado vendrá a ti. Hay una oportunidad mientras
escuchamos el himno, que para nosotros los creyentes o los
que venimos años a la iglesia, me pregunto cómo es tu obediencia,
cómo es tu deseo de aprender de Dios, cómo es tu discernimiento
espiritual. Muéstranos. tu fe con tus sobres,
en tu propia vida, como creyendo.
Cuando el cielo viene a ti II
Series Cuando el cielo viene a ti
| Sermon ID | 52171155472 |
| Duration | 58:37 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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