00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Vamos a estar continuando con
el Hebreos capítulo 4 y expuestos ante Dios. Antes de empezar,
vamos a entregar este tiempo al Señor que nos ayude, nos guíe
en la exposición y que realmente sea de bendición para cada uno
de nosotros esta mañana. Vamos a orar, hermanos. Gracias
Señor por esta mañana. Realmente te pido que nos ayudes,
que nuestros corazones estén quietos y abiertos para recibir lo que
tú tienes para cada uno de nosotros. que entendamos que nosotros estamos
totalmente expuestos delante de Ti, que no podemos esconder
absolutamente nada de Ti, Señor, y que en todo lo que Tú nos estás
enseñando, Tu palabra es lo que nos guía. Tu Espíritu Santo es
el que nos da el poder para seguir lo que tú dices, Señor. Y te
pido que juntos, como tu iglesia, podamos estar creciendo en ti
y que podamos estar madurando en ti, Señor. Gracias, Señor,
por tu palabra nuevamente en tu nombre. Amén. Esta mañana continuamos con el
bosquejo que comenzamos la semana pasada y es Expuestos ante Dios. El texto esta mañana es Hebreos
capítulo 4 y versículos 12 y 13. Hebreos 4, 12 y 13. Y la semana pasada, vamos a dar
un repaso breve, pero la palabra es viva y eficaz. Esta mañana
vamos a ver todo expuesto delante de él y rendiremos cuentas. Adiós. Las preguntas con las cuales
empezamos la semana pasada. Yo les pregunté, ¿por qué es
que cuando estamos siendo confrontados por otra persona es que recién
reaccionamos para por lo menos darnos cuenta y a veces cambiar
nuestro comportamiento? Lo que no entendemos muchas veces
es que Dios está Bueno, Dios ve todo lo que estamos haciendo,
todo lo que decimos, todo lo que pensamos, todo lo que está
dentro de nuestro corazón. Pero con la reprensión de Dios
mismo, muchas veces no reaccionamos. Muchas veces tememos más el juicio
del hombre que el juicio de Dios. Y así la pregunta es, ¿por qué
tememos más el juicio del hombre que el juicio de Dios. Así que
vamos a continuar meditando en estas verdades. que su palabra
realmente nos escudriñe en todo nuestro ser para que podamos
evaluarnos y ver en este contexto lo que estos versículos están
diciendo y también aplicarlos a nuestras vidas. Vamos a dar
lectura a Hebreos capítulo 4. Voy a estar leyendo de la Nueva
Biblia de las Américas. Hebreos capítulo 4. Por tanto, temamos. No sea que
permaneciendo a una promesa de entrar en su reposo, alguno de
ustedes parezca no haberlo alcanzado, porque en verdad a nosotros se
nos han anunciado las buenas nuevas, como también a ellos. Pero la palabra que ellos oyeron
no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en los que la oyeron. Porque los que hemos creído entramos
en ese reposo. Tal como él ha dicho, como juré
en mi ira, no entrarán en mi reposo. Aunque las obras de él
estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque decía dicho
en cierto lugar acerca del séptimo día. Y Dios reposó en el séptimo
día de todas sus obras. Y otra vez en ese pasaje, no
entrarán en mi reposo. Por tanto, puesto que todavía
falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes antes se
les anunció las buenas nuevas no entraron por causa de su desobediencia,
Dios otra vez fija un día, hoy, diciendo por medio de David después
de mucho tiempo, como se ha dicho antes, si ustedes oyen hoy su
voz, No endurezcan sus corazones, porque si Josué les hubiera dado
reposo, Dios no habría hablado de otro día después de ese. Queda,
por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios. Pues
el que ha entrado a su reposo, él mismo ha reposado de sus obras,
como Dios reposó de las suyas. Por tanto, esforcémonos por entrar
en ese reposo. No sea que alguien caiga siguiendo
el mismo ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es
viva y eficaz, más cortante que cualquier espada de dos filos.
Penetra hasta la división del alma y del espíritu de las coyunturas
y los tuétenos. Es poderoso para discernir los
pensamientos y las intenciones del corazón. No hay cosa creada
oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto
y desnudas ante los ojos de Aquel a Quien tenemos que dar cuenta.
Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que trascendió los
cielos, Jesús, el Hijo de Dios, retengamos nuestra fe. Porque
no tenemos un sumo sacerdote que no puede compadecerse de
nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como
nosotros. pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos
con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia
y hallemos gracia para la ayuda oportuna. Así dice la palabra
de Dios. La verdad principal es Lo siguiente,
es el colmo de la necedad tomar poco serio nuestra maldad interior. La palabra de Dios discierne
todo lo íntimo de nosotros y será ante Dios que tendremos que rendir
cuentas por todas nuestras acciones, palabras, pensamientos e intenciones. Y para empezar, una cita breve
de Keystone Maker dice, La Biblia demanda una respuesta. La Biblia demanda una respuesta. Puesto que Dios no tolera ni
la indiferencia ni la desobediencia. La Biblia demanda una respuesta. Dios no tolera ni la indiferencia
ni la desobediencia. La verdad es, cada uno de nosotros
es muy capaz de engañar a nosotros mismos. Cada uno se puede engañar
a sí mismo. Podemos hasta engañar a otras
personas, hasta nuestro cónyuge, nuestros hijos, los otros hermanos
de la iglesia, pero jamás vamos a engañarle a Dios. Todo queda
claramente expuesto delante de él. Lo que vimos la semana pasada
es la palabra es vida y eficaz y lo que estudiamos ahí es que
Dios Al decir que la palabra es viva y eficaz, está diciendo
que siempre efectúa lo que tiene que efectuar. El mensaje del
Evangelio, por ejemplo, es vida para los que se someten a ese
mensaje. En cambio, los que no se someten
al mensaje del Evangelio serán juzgados por esa misma palabra. Dios nos ha dado su palabra para
nuestro bien y lo que continuaremos viendo de los israelitas en el
Antiguo Testamento, en estas historias a las cuales estos
versículos hacen referencia, Dios les había dado muchas promesas,
Dios les había dado su ley, les había dado muchas cosas y todo
eso fue para su bien. Pero cuando ellos rechazaron
a Dios, rechazaron a su palabra, en sí resultó en su juicio. Muchas personas dicen, bueno,
así soy y no puedo cambiar. Los israelitas yo creo que podrían
haber dicho lo mismo, así somos. Pero lo que, al decir eso, lo
que están diciendo implícitamente es que la palabra de Dios no
es viva ni eficaz. No puede efectuar esos cambios
en mi persona. Y si rehusamos someternos a Dios
en su palabra, la cual sí es viva y eficaz, no es, bueno,
va a ser para nuestro juicio en vez de nuestra ayuda. La semana pasada vimos que la
palabra es como una espada que corta de doble filo y así que
eso quiere decir que es eficaz en todo lo que hace. En su totalidad,
en su aplicabilidad, no existe momento que la palabra deje de
ser viva y eficaz. Pensamos en la historia de Adán
y Eva por un tiempo. Dios registra una sola orden
que Dios les había dado y dijo, en el día en que comas del árbol,
ciertamente morirás. Y eso fue la palabra tanto de
vida, si hubieran obedecido, y de juicio, si no. Y esa palabra, esa misma palabra,
se cumplió el mismo día que comieron del árbol. Ellos escucharon el
sonido, el trueno de Yahweh Dios viniendo en juicio para con ellos. Los expulsaron del jardín de
Edén. Así que cuando uno va pasando
por toda la palabra, ve que la palabra de Dios es viva y eficaz. Isaías 55, 11 dice, Isaías 55,
11, Así será mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí vacía
sin haber realizado lo que yo deseo y logrado el propósito
para el cual la envié. Entonces, así será mi palabra
que sale de mi boca. No volverá a mí vacía sin haber
realizado lo que yo deseo y logrado el propósito para el cual la
envié. Así que la palabra de Dios es
viva y eficaz. Continuamos con el segundo punto
del bosquejo, todo expuesto delante de él. La Palabra de Dios es
eficaz para dejar expuesto no sólo lo externo, lo que estamos
manifestando a otros, sino lo más íntimo de nuestro ser. Expone
nuestros pensamientos e intenciones ocultas, si son buenas o son
malas. Así es la Palabra de Dios. Leemos de vuelta esos versículos,
Hebreos 4, versículos 12 y 13. Hebreos 4, 12 y 13. Porque la palabra de Dios es
viva y eficaz, más cortante que cualquier espada de dos filos.
Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas
y los tuétenos, y es poderosa para discernir o para juzgar
los pensamientos y las intenciones del corazón. No hay cosa creada,
oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto,
desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Comenzamos con la figura que
usa el autor aquí para explicar lo que quiere transmitir. Ya
hemos visto algo de la espada, ¿no? Esa espada fue una arma
muy potente, espada de dos filos, que era el arma más cortante
en todo el arsenal y la usaba obviamente para matar, para descuartizar
al enemigo. Usaba esa. Y en la mano de un
soldado hábil podía destrozar al enemigo. Y estos versículos
dicen que la espada de la palabra puede penetrar como para dividir
alma y del espíritu. Dividir el alma del espíritu. Las acoyunturas de los tuétanos. Obviamente, cuando hablamos de
dividir alma del espíritu es algo figurativo, porque la espada
física no puede tocar lo inmaterial de nosotros. Así que lo que está
enfatizando es que no existe absolutamente nada que pueda escapar el filo de la espada
de Dios. Llegará a lo más íntimo y escondido
de nuestro ser. nuestro corazón, nuestros pensamientos,
nuestras intenciones. Hay unas intenciones que podemos
tener que ocultamos de nosotros mismos. La palabra de Dios los
pueden exponer. No existe nada que le sea, por
decir, a salvo de su mirada. El segundo lo que dice es dividir las coyunturas
de los tuétanos y estos forman parte de nuestra constitución
física. Pensando en esa parte, la espada
podía llegar a lo más interior, por decir, y profundo de nuestro
ser para dividir aún las partes que son bastante difíciles para
dividir. puede dejar aún lo más íntimo
de nuestro ser, de nuestro cuerpo físico, abierto para la vista
de los que están ahí. Sería como cuando estamos pasando
por una cirugía, ¿qué es lo que el cirujano hace? Es que él corta
y abre el cuerpo físico para que pueda ver bien lo que está
pasando ahí. Y solo después de descubrir la
realidad de lo que existe ahí, ¿qué es lo que está pasando ahí?
Es que puede reparar lo dañado. Y lo que está diciendo en los
próximos versículos aquí es que no, obviamente otra vez, no queda
nada que no está expuesto delante de Dios. Y cuando pensamos en esto, lo
que vamos a estar viendo en las próximas predicas es sobre el
sumo sacerdocio de Jesucristo. Y Jesucristo, siendo nuestro
sumo sacerdote, es quien nos representa delante de Dios. Así que aún para el creyente
verdadero, aún esos pensamientos, esas intenciones Jesucristo es
el que nos aboga a nuestro favor pidiendo su propio sangre a su
Padre como el sacrificio por lo que nosotros hemos hecho. Y aún estas cosas malvadas que
podemos llegar a pensar, nuestras intenciones, Jesucristo es nuestro
sumo sacerdote. Pero hay que, vamos a estar llegando
a eso muy pronto, en las próximas predicas. Pero todo eso, no hay
nada de nuestra maldad que no quede expuesto delante de Dios. La palabra de Dios separa y expone
absolutamente todo. Y debemos entender que este versículo,
por ejemplo, al decir que también la palabra de Dios no divide
hasta el espíritu del alma, no creo que está tocando el debate
si somos de tres partes o de dos partes en sí, pero lo que
está diciendo es lo que aún no se puede dividir, La palabra de Dios llega a esa
profundidad. No solo es que la palabra penetra
hasta lo más íntimo, más bien usa la palabra disierne o discernir
o juzga. y cuando dice juzga o disierne
lo que está diciendo que puede distinguir entre cualidades o
aspectos de nuestro ser entre las por decir materiales y sustancias
incluye obviamente el discernimiento entre lo bueno y lo malo que
es realmente lo que está en el dentro de nosotros. Volviendo
al ejemplo del cirujano, cuando está viendo si hay cáncer adentro,
lo que puede hacer es penetrar hasta descubrir el tumor de la carne que está bien. Así que
él, de esa forma, llegando a abrir, descubrir, puede extirpar lo
que está mal. Eso es lo que hace la palabra
de Dios. En Santiago, por ejemplo, dice que debemos ponernos frente
a la palabra para así discernir entre lo bueno y lo malo. La palabra de Dios hace todo
eso. Pasamos a Hebreos, o continuamos,
perdón, a Hebreos 4, 13. Hebreos 4, 13, que dice, No hay
cosa creada oculta a su vista. No hay cosa creada oculta a su
vista. Sino que todas las cosas están
al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos
que dar cuenta. Y aquí dice, no hay cosa creada,
oculta, a su vista. Y podemos preguntar de quién
se habla. ¿Quién es el su aquí? Y acabamos
de estar hablando de la palabra de Dios, ¿no? Que expone todo. Y así que la pregunta legítima
es, bueno, sigue hablando de la palabra de Dios como lo que
descubre. Pero si recuerdan lo que dije... Aquí hay tres diferentes, por
decir, personajes en estos versículos. Tenemos la palabra de Dios. Tenemos
aquí el Padre. Su vista, desnudas, dice ante
los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Y eso está hablando
de Dios Padre. Versículo 14 en adelante está
hablando del sumo sacerdocio de Jesucristo, de Jesucristo
mismo. Y así que creo que hay la distinción entre lo que sale
de la boca de Dios es su palabra, de Dios mismo, el Dios Padre,
y luego Dios Hijo. Pero la coherencia entre las
tres. La coherencia es lo que sale
de la boca de Dios, su palabra, por ejemplo, es una palabra de
vida y de juicio. Nosotros rendimos cuenta delante
de Dios como el que ha dado esa palabra. Y así la pregunta es aquí en Hebreos
4.13. ¿Quién puede esconderse de la
mirada de Dios? ¿Quién puede esconderse del juicio
de Dios? Y muchas veces Actuamos como
si fuera posible. Pero la respuesta es nadie puede
escapar de la mirada de Dios. Nadie puede escapar del juicio
de Dios. Muchas veces damos lugar a pensamientos
muy pecaminosos. Pueden ser pensamientos de desprecio,
de odio, de crítica. Y pueden ser pensamientos de
avaricia, de inmoralidad, perversidad. y hasta pensamientos de menospreciar
y criticar a Dios mismo. Pero en ninguno de esos pensamientos
le escapa a Dios. Isaías 29, vamos a citar ahí. Isaías 29, 15 y luego Jeremías
23. Isaías 29, 15. Hay de los que van muy hondo para esconder
sus planes a Yahweh. Realizan sus obras en tinieblas
y dicen, ¿Quién nos ve? o ¿Quién nos conoce? Aquí ellos
van muy hondo para esconder sus planes de Yahweh Dios. Pero ellos piensan, podemos hacer
eso, podemos escondernos los planes de Dios. Jeremías 23,
23 y 24. ¿Acaso soy yo un Dios solo de
cerca? Declara Yahweh. ¿Y no un Dios
de lejos? ¿Podrá alguien esconderse en
escondites de modo que yo no lo vea? Declara Yahweh. ¿No lleno
yo los cielos y la tierra? Declara Yahweh. Así que Yahweh,
Dios, ve todo. No hay nada que le queda oculto
a su vista. Eso es exactamente lo que dice
en la siguiente frase en Hebreos 4.13. sino que todas las cosas
están al descubierto y desnudas ante los ojos de Dios. Entonces, no hay cosa creada,
oculta su vista. Todas las cosas están al descubierto,
desnudas ante sus ojos. Y en las traducciones, ustedes
tienen varias traducciones, tenemos diferentes palabras, ahí descubierto,
desnudas, abiertas, son las diferentes traducciones
y hay dos palabras en el griego y el primero significa Bueno, Tagi dice, significa desnudo,
ligero de ropa o descubierto. Y esta primera palabra, la primera
palabra, es que se usa varias veces para hablar de personas
que o están totalmente desnudas, es decir, sin ropa, o están con
solo la ropa interior. Indica que el cuerpo se ha expuesto
a los ojos que están alrededor. Así que, Esta primera palabra
quiere decir no se puede esconder. Todo el cuerpo está al descubierto
delante de los ojos que están alrededor. Y usan también esta
misma palabra en sentido figurativo como aquí, significando que no
queda nada que no sea expuesto y al descubierto para los que
están observando y criticando. La segunda palabra, voy a citar
el Strong's, dice que viene de una palabra que
es cuello o garganta y la palabra significa agarrar
por la garganta o cuello o exponer, esa es la parte importante, exponer
la garganta de una víctima para matarle, entonces es para exponer
la garganta para matarle, como el verdugo, ¿no? Quitaba la cabeza
cuando estaba ejecutando ese juicio. Eso es quedar expuesto
la garganta. Y tiene que ver con lo que exponer,
como dije, la garganta para que el verdugo no se equivoque cuando
está para dar el golpe mortal. y quiere decir no se puede proteger
de otro. Estas dos palabras son muy explícitas
en enfatizar la idea de cómo estamos delante de nuestro creador. La pregunta otra vez es, ¿hay
algún pensamiento que queda escondido de Dios? Otra vez la respuesta
es no. No hay nada, absolutamente nada
que no le quede, que le podamos esconder. Y otra vez, la respuesta
para los creyentes verdaderos, aún con nuestros pensamientos
e intenciones, es acercar al trono de la gracia para recibir
la ayuda que necesitamos. Pero estos versículos vienen
en medio. Después de habernos advertido
que no debemos ser como los israelitas, que no creyeron y que perecieron
en el desierto, Y ya está diciéndonos la palabra de Dios. Dios mismo
ve absolutamente todo. Y luego nos va a dar la respuesta
en Jesucristo, nuestro sacerdote. Otra vez volviendo a estos versículos,
muchas veces nos engañamos a nosotros mismos. El extremo es hasta disimular
nuestras propias motivaciones. y somos bien capaces de hacer
eso. Yo puedo decir, bueno, no podía
estar en la iglesia porque, bueno, estaba mal de salud, por decir. Pero con sentir un poquito mal,
ya uno se excusa de participar. Solo por ejemplo, o de realizar
las tareas en casa que necesita hacer, o de pasar tiempo con
el señor. Muchas veces nos damos cualquier
razón para decir, bueno, no podía por esta razón, y somos bien
capaces de engañar hasta nosotros mismos. ¿Cuántas veces los niños hablando
a los niños o adolescentes no hacen caso a sus padres solo
porque no les parece? Y pueden dar cualquier excusa
para decir, bueno, no merecen, no me parece la orden y varias
cosas así. Que nosotros no hacemos caso
y damos razones por decir o razonamos eso. Pero todas esas motivaciones
le queda totalmente expuesto delante de Dios. Yahweh Dios,
muchas veces podemos engañar, como dije, a nosotros mismos.
Podemos engañar a otras personas, pero no podemos engañar a Yahweh
Dios. Yahweh Dios no puede ser traicionado
en la misma forma que puede ser traicionado el hombre. El hombre,
no, Yahweh Dios sabe el momento en el cual uno de nosotros está
pensando traicionarle. En cambio, nosotros podemos vivir
mucho tiempo pensando que todo está bien, mientras estamos siendo
traicionados o mientras nosotros mismos estamos traicionando a
otro. Y solo después, cuando las acciones
son ya manifiestas, es que recién nos enteramos de eso. No es así
con la palabra, con Dios y su palabra. Y es importante mencionar, a
veces no solo es que nos engañamos a nosotros mismos, muchas veces
podemos ser también juzgados por otras personas, juzgados
de una forma equivocada. O yo puedo juzgar a un hermano
equivocadamente, o él me puede juzgar a mí. Pero Dios sabe la
realidad de nuestro corazón. El Salmo 139, Salmo 139, Y los primeros versículos, Oh
Yahweh, tú me has escudriñado y conocido. Tú conoces mi sentarme
y mi levantarme. Desde lejos comprendes mis pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso. Conoces bien todos mis caminos. Aún antes de que haya palabra
en mi boca, oh Señor, Tú lo sabes todo. Por detrás y por delante
me ha acercado Tu mano pusiste sobre mí. Así que Yahweh Dios
es el único que conoce todos nuestros pensamientos, hasta
lo más íntimo de nuestro ser. Cuando pensamos en lo que está
pasando, quiero hacer otra aplicación y luego vamos a pasar al tercer
punto. Otra aplicación de lo que está
pasando hoy en día en el mundo, cuando hablamos de la tecnología,
la tecnología, todos tenemos un celular, todos tenemos internet,
ya se están poniendo cámaras de seguridad por todos lados.
Y bueno, tanto las empresas, personas particulares y los gobernantes
están usando esas tecnologías. ¿Y qué están usando esas tecnologías? Para, bueno, espiar. Para ver lo que está pasando
con cada persona. Y ya hay tecnologías también
que están usando, comenzando a usar en China, que hasta están
evaluando y están grabando los pensamientos de los niños ahí. Bueno, están probando con diferentes
personas y evaluando, por ejemplo, cuando están en un estado de
ánimo, cuando están enojados, lo que sea. Y así que hasta los
mismos pensamientos, el ser humano quiere grabar, quiere escudriñar
y quiere juzgar. Pero eso es algo que solo a Dios
le queda. No nos queda a nosotros juzgar
las motivaciones de otro ser humano. No nos queda a nosotros
ser el juez final de esa persona. Pero con la tecnología, ahí estamos
llegando. El ser humano siempre, en su
maldad, siempre quiere controlar y quiere usar de otras personas
para sus propios propósitos. Pero estos versículos también,
no es la aplicación obviamente directa, Pero indirecta, cuando
dice que Dios es el que escudriña y sabe absolutamente todo. Y
cuando el hombre comienza a tomar ese lugar, ya viene el juicio
de Dios. El comentarista Ceballos dice,
si algún lector es tentado a fingir, volviendo a lo central de estos
versículos, si algún lector es tentado a fingir esta fe, el
autor le recuerda que la fe fingida no se puede esconder delante
de Dios. La palabra que él nos habla tiene
vida y poder para penetrar hasta lo más recóndito del corazón,
revelar los pensamientos y motivos que pueden estar ocultos a todos
los demás. El Dios vivo nos habla en la
Escritura y por tanto escuchamos una palabra viva, pertinente
al día en que primero se pronunció, también pertinente a cada generación
que la lee. La palabra de Dios nunca será
una palabra anticuada. La raíz de eficaz se usa generalmente
para el poder divino. El ser humano dedica mucho tiempo
y esfuerzo a la producción de máscaras. No queremos que nadie
vea nuestra verdadera naturaleza, egoísta, orgullosa. Nos escondemos
de nuestros vecinos y familias, y aún podemos engañarnos a nosotros
mismos. Pero quedamos desnudos expuestos
ante Dios. Él nos creó y nos entiende mejor
que nosotros mismos. Él nos ha hablado revelando su
voluntad y tendremos que dar cuentas delante de Él. ¿No les satisfacen nuestros pretextos? Querrá saber si vivimos esforzándonos
para alcanzar su reposo o si vivimos según nuestra propia
voluntad. Y así por eso está diciendo,
todo queda expuesto. No podemos esconder pensamientos
ni intenciones. Pasamos al último punto esta
mañana. Rendiremos cuentas a Dios. Al final de cuentas, no es a
ningún hombre sino solo a Yahweh Dios a quien tendremos que rendir
cuentas. Él es quien sabe todo y quien
expone absolutamente todo por su palabra. Él es el juez justo
y perfecto. 4 veces Roma a Hebreos, perdón,
4.13, no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las
cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien
tenemos que dar cuenta. Y la frase final aquí dice, ante
los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Y dar cuenta
es la misma palabra que se traduce, palabra, al inicio de Hebreos
4, versículo 12. y que dice la palabra de Dios
es viva y eficaz y es la palabra palabra. Eso es lo que es. Y
este significa otra vez palabra, dicho, mensaje, enseñanza o también
puede significar ajuste de cuentas. Y lo que está significando, ante
los ojos de aquel, más literal, sería decir, ante los ojos de
aquel a quien tenemos que dar palabra. Es decir, explicar,
dar razón por decir, buscar justificar nuestras acciones. Eso es lo
que está indicando. Cuando está hablando de ajuste
de cuentas. Y qué es lo que pasa cuando ajustamos
cuentas, cuando rendimos cuentas. Bueno, el auditor viene y la
persona auditada tiene que mostrar cada gasto, cada ingreso, justificando
y haciendo el balance. No debe faltar nada. Cada transacción
tiene que ser justificada y también el saldo final tiene que ser
lo que muestra el balance. Cuando cada persona está delante
de Dios, ¿cuáles son, por ejemplo, algunas inversiones, ingresos
podemos decir, por las cuales vamos a tener
que dar cuentas? Bueno, somos criaturas de Yahweh
Dios. Dios nos ha hecho a su imagen. Somos creados para amarle y servirle. Somos, todos tenemos también
toda la creación como testigo del creador. Y eso es muy importante,
porque no hay nadie que quede con excusa delante de Dios. Dicen
que va a poder decir, no sabía que tú existieras. Muchos también tenemos la palabra
de Dios para saber precisamente qué es su voluntad. Y tenemos
vida, fuerzas, hemos recibido tiempo, recursos para usar amando
y sirviendo a Dios y otras personas y muchas otras cosas. Y por todo
lo que Dios nos ha dado, vamos a tener que rendir cuentas a
Dios. Cada persona, y por ejemplo, los que no son creyentes, los
que llegan a la eternidad sin haber arrepentido. Ellos han
gastado todo lo que Dios les ha dado para sus propios fines
egoístas. Ni han tomado en cuenta su Creador. Cada pensamiento, cada palabra,
cada acción, toda la energía, el dinero, los recursos han usado
egoístamente en rebelión contra Dios. Y dice en 1 Pedro 4, 3
a 5, porque el tiempo ya pasó. ya, perdón, porque el tiempo
ya pasado les es suficiente para haber hecho lo que agrada a los
gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras,
orgías, embriagueces y abominables idolatrías. Y en todo esto se
sorprenden de que ustedes no corren con ellos en el mismo
desenfreno de desilusión y los insultan. Pero ellos, los incrédulos,
darán cuenta a aquel que está preparado para juzgar a los vivos
y a los muertos. ¿Y cuál será su reacción cuando
entienden que toda su maldad está expuesta delante del juez? Voy a citar al Keystone Maker. El incrédulo busca huir de Dios,
pero es incapaz de hacerlo. El hombre puede ocultar de su
prójimo sus pecados, sus secretos, pero ante Dios queda descubierto
y desnudo. En Apocalipsis capítulo 6, Apocalipsis
capítulo 6, ¿Qué es lo que va a ser la reacción de estas personas
cuando ya se dan cuenta que realmente Dios no estaba hablando en broma? Dice Apocalipsis 6, 15. Los reyes de la tierra, los grandes,
los comandantes, los ricos, los poderosos y todo siervo y todo
libre se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes
y decían a los montes y las peñas caigan sobre nosotros y escóndenos
de la presencia de aquel que está sentado en el trono y de
la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día de la ira
de ellos. ¿Y quién podrá sostenerse? ¿Quién podrá mantenerse en pie? Apocalipsis 14, versículo 9. en adelante, Apocalipsis 14,
entonces lo siguió otro ángel, el tercero, diciendo a gran voz,
si alguien adora a la bestia y a su imagen y recibe una marca
en su frente o en su mano, Él también beberá del vino del furor
de Dios, que está preparado puro en la copa de su ira. Será atormentado
con fuego y azufre delante de los santos ángeles y en presencia
del Cordero. El humo de su tormento asciende
por los siglos de los siglos. No tiene reposo ni de día ni
de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, cualquiera
que reciba la marca de su nombre. Y así que ellos no van a poder
escapar del juicio de Dios, tal como los israelitas en el desierto.
Dios les había dado su palabra, les había dado todos esos beneficios
de rescatarlos, de salvarlos, de hacerles muchas promesas,
pero ellos rehusaron creer y obedecer a Dios. Y así ellos experimentaron
el juicio de Dios en el desierto. Y así las personas que llegan
a morir en su incredulidad van a experimentar el juicio de Dios. No van a escapar porque van a
tener que rendir cuentas delante de Dios. Y yo creo que sí, eso
es la primera aplicación de este pasaje. Porque los israelitas
en el desierto, como dije, experimentaron el juicio de Dios. La palabra
dada les fue, que podía haber sido por su bien, les fue por
su juicio. Y la segunda aplicación, vamos
a ver varias aplicaciones de este pasaje, especialmente de esta última,
de que no podemos, no vamos a tener que rendir cuentas delante de
Dios. Otra aplicación es que no somos jueces de nuestro hermano.
Y eso es lo que ya hemos tocado cuando leímos el Salmo 139. Dios
es el único que sabe todo lo que está dentro de nuestro nuestro
ser y no debemos pensar que yo puedo juzgar las intenciones
del corazón. y nosotros mismos aún sin saber
y ya con la tecnología el ser humano está buscando saber primero
y luego juzgar esos pensamientos y esas intenciones. Pero realmente
no nos corresponde. Solo le corresponde a Dios hacer
eso. Nosotros somos muy propensos
a lanzar un juicio y aún hasta por decir ejecutar sentencia
sobre otra persona. pero Dios es el juez tanto de
mi persona como de mi hermano. La tercera aplicación y que es
realmente muy importante aquí es que cada uno de nosotros vamos
a tener que rendir cuentas a Dios. Todos los creyentes, ¿no? El
primero es, los incrédulos van a tener que rendir cuentas delante
de Dios. Aún, ¿no? Tanto los que están
en el mundo, también los que están dentro de la iglesia, pero
nunca llegan a a arrepentirse. Y vamos a estar hablando más
de esa aplicación en un momento. Pero la tercera aplicación, o
la segunda, perdón, es de no juzgar las intenciones de mi
hermano. La tercera es que nosotros, cada
uno de nosotros, vamos a tener que rendir cuentas a Dios. Y
eso se vincula con la segunda aplicación. Romanos capítulo
14, Romanos 14, versículo 10, en adelante, pero ¿tú por qué
juzgas a tu hermano? ¿Por qué desprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante
el tribunal de Dios. Porque está escrito, vivo yo,
dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua
alabará a Dios. De modo que cada uno de nosotros
dará cuenta de sí mismo a Dios. Cada uno de nosotros dará a Dios
cuenta de sí mismo. No existe creyente que esté exento
de tener que rendirle cuentas a Dios. No vamos a rendir cuentas
a ninguna otra persona al final, sino a Dios mismo. Y la cuarta
aplicación es lo que ya mencioné brevemente, no solo los que están
ya en el mundo mundo que van a tener que rendir cuentas a
Dios, sino que hay muchos que están dentro de la congregación,
dentro de la iglesia, que va a tener que rendir cuentas
porque ellos en sí no se han arrepentido de verdad. Y eso es, por ejemplo, la aplicación
central de estos versículos. El contexto aquí es que los judíos
profesaban ser creyentes, profesaban ser los que conocían a Jesucristo. Y estos capítulos son una exhortación
para asegurar que eran creyentes de verdad. Y en ese pasaje, como
hemos visto varias veces, el ejemplo de los israelitas, habiendo
recibido la palabra, habiendo recibido las promesas, habiendo
experimentado todas esas bendiciones de Dios, el rescate de Egipto,
la ley y todo lo que Dios les había dado, ellos rehusaron creer
en él. Y eso, su desconfianza y también
su desobediencia reveló lo que estaba dentro de sus corazones. Recordamos Hebreos 3, 12. Hebreos
3, 12. Tengan cuidado, hermanos. Tengan cuidado, hermanos. No
sé que en alguno de ustedes hay un corazón malo de incredulidad
para apartarse del Dios vivo. Y eso es para nosotros. La aplicación
central aquí de estos versículos es que nosotros tengamos ese
cuidado de entender que nosotros tenemos que ver nuestros propios
corazones también. Y si recordamos también el versículo
11 de capítulo 4, Hebreos 4, 11, Por tanto, esforcémonos por
entrar en ese reposo. No sé que alguien caiga siguiendo
el mismo ejemplo de desobediencia. Y después de esa advertencia
de esforzarnos para entrar, dice, porque la palabra de Dios es
viva y eficaz. Entonces, revela lo que realmente
está en nuestro corazón. Revela si realmente somos creyentes
de verdad. Y muchas veces pensamos que Yahweh
Dios no nos ve. Los israelitas en ese tiempo
no pensaron, y es increíblemente triste ver que aun después de
haber visto muchos juicios de Dios, seguían en su incredulidad de
Dios, pensando que tal vez no les iba a alcanzar semejante
juicio de parte de Dios. Pero ellos cayeron muertos en
el desierto. Como dije, creo que fue un número
de como 90 personas por día que morían en el desierto. Pero había
un gran número de personas que morían cada día en el desierto
mientras peregrinaban por su desobediencia. Y así que la advertencia
es Que nosotros tengamos el cuidado debido de eso. Ellos en ese entonces participaban
en el pueblo de Dios, tal como muchas personas participan en
la iglesia visible de Dios, reciben muchas bendiciones de parte de
Dios. Y en el Nuevo Testamento también,
en Mateo, Jesucristo en su ministerio Dijo a algunas ciudades allí,
donde él llevaba a cabo su ministerio, y también ellos habían tenido
la palabra de Dios del Antiguo Testamento. En Mateo capítulo
11, 23 y 24, dice, Y tú, Capernaum, ¿acaso serás elevado hasta los
cielos? Hasta el Hades descenderás. Porque si los milagros que se
hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, ésta hubiera permanecido
hasta hoy. Sin embargo, les digo que en
el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de
Sodoma que para ti. Les digo otra vez que en el día
del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de
Sodoma que para ti. Y esos son para los que fingen
ser creyentes. fingen seguir a Dios. Estos, los que estaban oyendo
a Jesucristo, ellos decían que conocían el Dios verdadero. Bueno,
ellos sí tenían la palabra de Dios, tenían la circuncisión.
Pero ellos rechazaron el Mesías prometido. Y así Jesucristo les
dijo, el castigo será más fuerte para ti. Y recuerden los versículos
que leí para comenzar este punto del juicio de los incrédulos
de Apocalipsis 14. No cesará su tormento por toda
la eternidad y eso será aún más terrible para los que profesen
pero no son de verdad. El castigo por un pagano que
Dios va a ejecutar sobre el pagano en un rincón del mundo no será
nada en comparación con el castigo para los que profesen ser creyentes
pero no son de verdad. Y nosotros, yo creo que cada
uno de nosotros, hay muchos que participan en la iglesia por
un tiempo y luego se van alejando de la iglesia. Nosotros, por
ejemplo, tenemos en nuestra iglesia un pacto de compromiso con la
iglesia. Pero muchas veces tomamos muy
ligeramente nuestro compromiso con Dios por medio de ese pacto. Muchas veces pensamos, bueno,
yo puedo ser un creyente, bueno, tal vez no vamos a decir con
la boca, con las palabras, pero interiormente nuestras acciones
muestran que podemos ser un creyente solitario. Pero Dios ha dado
su cuerpo, la iglesia, que es para el crecimiento de todos.
Y juntos nosotros crecemos, juntos nosotros nos animamos, nos exhortamos
en Cristo. Y así que Muchas veces tratamos
a Dios como los israelitas trataron a Dios, a su conveniencia. Si me conviene, voy a participar. Si no tengo deporte, si no tengo
cualquier trabajo, ya, no puedo. O cualquier cosa, fácilmente
nosotros dejamos de lado a Dios la lectura de su palabra, la
oración y también la participación en su cuerpo. Dejamos a un lado
lo más fundamental, lo más importante. Muy fácilmente llegamos a quejar,
quejar de nuestras circunstancias, de quejar de Dios y aún, bueno,
muchas veces de su cuerpo, de su iglesia. Y eso muestra lo
que está dentro de nuestros corazones. Recuerden, el contexto de este
pasaje, el ejemplo que está usando es de los israelitas en el Antiguo
Testamento. Que ellos experimentaron todas
esas bendiciones de Dios. Pero la palabra les fue palabra
de juicio, porque ellos no confiaron en Dios, ni obedecían a Dios. Y así, la palabra de Dios también,
y Dios mismo es quien nos, quien expone todo de nuestros corazones.
Él es quien nos va a juzgar. A Él, es a quien tendremos que
rendir cuentas. Hebreos, capítulo 10. Hebreos,
capítulo 10. Versículo 26 en adelante. Hebreos 10, 26 en adelante. Está hablando en un contexto
similar a lo que estamos aquí. Una advertencia. Porque si continuamos
pecando, deliberadamente, después de haber recibido el conocimiento
de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados. sino
cierta horrenda expectación de juicio y la furia de un fuego
que ha de consumir a los adversarios. Cualquiera que viola la ley de
Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres
testigos. ¿Cuánto mayor castigo piensan
ustedes que merecerá el que ha pisoteado bajo sus pies al Hijo
de Dios y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual
fue santificado? y ha ultrajado el espíritu de
gracia. Pues conocemos a aquel que dijo,
mía es la venganza, yo pagaré. Y otra vez, el Señor juzgará
a su pueblo. Horrenda cosa es caer en las
manos del Dios vivo. Y eso es la aplicación principal
de estos versículos. Fácilmente, otra vez, nos engañamos
a nosotros mismos. Pero la palabra de Dios y Dios
mismo escudriña hasta lo más escondido de nuestro corazón.
No podemos escondernos de Dios. Así que primero para los que,
bueno, obviamente para los que me están escuchando, están dentro
de la comunidad de los creyentes. Pero la pregunta es, si eres
creyente de verdad, ¿qué muestra que muestran tus acciones, tus
palabras, las intenciones de tu corazón. El creyente verdadero podemos acudir
a Jesucristo cuando vemos que hay maldad en nuestro corazón.
Pero el no creyente, si alguien me está escuchando que no es
creyente, va a tener que o va a ser juzgado por cada intención
y pensamiento malo que ha tenido. Y así que la respuesta es que
hoy día es el día del arrepentimiento, que hoy día confía sólo en Cristo,
quien es el sumo sacerdote, para los que confían en él. Para los
creyentes, obviamente, es de entender que no podemos esconder
nada de Dios. Y nosotros tenemos que esforzarnos,
como dice el versículo 11, de esforzarnos a entrar ese reposo. Y luego los versículos después
es, acerquémonos con confianza el trono de la gracia para recibir
la ayuda que necesitamos. Y si no estamos haciendo esas
dos admonestaciones, la pregunta es si uno es creyente de verdad. Pero para el creyente, eso es
lo que necesitamos hacer, de acercarnos a Dios o a Jesucristo
para recibir lo que necesitamos. La palabra de Dios es vida eficaz
y Dios nos ha dado su Hijo para darnos todo lo que necesitamos. Él nos ayuda en cualquier momento. Quiero terminar leyendo unos
versículos de Salmo 139 y después los últimos versículos de Hebreos
capítulo 4. Salmo 139. Oh Yahweh, tú me has
escudriñado, mi conocido. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme. Desde lejos comprendes mis pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso. Conoces bien todos mis caminos. Aun antes de que haya palabra
en mi boca, oh Yahweh, tú ya la sabes todo. Y pasando a Hebreos
4.13, no hay cosa, Hebreos 4.13, no hay cosa creada oculta su
vista, sino que todas las cosas están al descubierto, desnudas
ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta, teniendo
pues un gran sumo sacerdote que trascendió los cielos, Jesús
el Hijo de Dios, retengamos nuestra confianza, porque no tenemos
un sumo sacerdote que no puede compadecerse de nuestras flaquezas,
sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin
pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza
al trono de la gracia, para que recibamos misericordia y hallemos
gracia para la ayuda oportuna. Vamos a orar, hermanos. Gracias,
Señor, por tu palabra. Y te pido, Señor, por la exposición
esta mañana, que tú nos ayudes a entender que todo está expuesto
delante de ti. No podemos esconder absolutamente
nada. Y bueno, la primera aplicación
fundamental de este pasaje es de asegurarnos de que somos creyentes
de verdad, Señor. Tal como en el ejemplo de los
israelitas, habían muchos que desconfiaban en ti, no confiaban,
no eran creyentes de verdad. tal como aún dentro de la iglesia
de los hebreos había los que no confiaban en ti, que eran
tentados a volver atrás. Así puede ser hoy día, que hay
personas que no confían solamente en ti. Y te pido primero por
ellos, Señor, que entiendan el peligro en el cual están. También
para los que somos creyentes, Señor, que entendamos que aún
así vamos a tener que rendir cuentas a Dios. No debemos despreciar
a Jesucristo en el sentido de sólo decirnos a nosotros mismos,
bueno, tengo un gran sumo sacerdote, así que puede ser lo que quiera,
y luego recibir el perdón. Ayúdenos a no despreciarle de
esa forma, más bien a buscarle en el momento que necesitamos
la ayuda para que no caigamos, Señor, en pecado, ni en nuestros
pensamientos, ni en nuestras intenciones, sino que cada momento
nos acercamos al trono de la gracia. Y aún cuando pecamos
en nuestra palabra, nuestras acciones, nuestras intenciones
y motivaciones, que sepamos, Señor, que podemos acercar tu
trono para recibir también el perdón. Ayúdenos, Señor, a no
tomar a la ligera lo que tú has hecho, no tomarte a ti a la ligera,
más bien a realmente darte gracias y esforzarnos en tu poder. Gracias, Señor, por toda tu paciencia,
tu misericordia y tu obra en cada uno de nosotros. En tu nombre.
Amén.
Expuestos ante Dios #2
Series Hebreos
VERDAD PRINCIPAL: Es el colmo de la necedad tomar poco serio nuestra maldad interior. La palabra de Dios discierne todo lo íntimo de nosotros y será ante Dios que tendremos que rendir cuentas por todos nuestras acciones, palabras, pensamientos e intenciones.
Escrituras tomadas de la Nueva Biblia de las Américas Copyright 2005 por The Lockman Foundation; usadas con permiso; todos los derechos reservados. www.NuevaBiblia.com
| Sermon ID | 521231856247103 |
| Duration | 1:06:04 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 4:12-13 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.