Nelson, yo les bendiga hermanos,
es un privilegio estar aquí, de verdad que sí, es una gran
responsabilidad delante del Señor. Presentar la palabra del Señor
Es algo que está muy por arriba de nosotros. Nadie puede pararse
y decir voy a hablar de lo que Dios dice pensando que está arriba
de la palabra. Todos estamos abajo de la palabra.
La palabra de Dios es la autoridad sobre nosotros. Así que lo que
queremos hacer venir delante del Señor y mirar su palabra.
Pero antes de empezar a Yo me pongo nervioso cuando no predico
a mi iglesia. Si predico a mi iglesia, me siento
en casa. Pero si no es mi iglesia, me pongo nervioso. Y olvidé mi
password aquí. ¿Qué voy a hacer para abrir mis
notas? OK. Ya me acordé. OK, ya. Ya ahí está. Qué cosa,
depender uno de los electrónicos, a ver si se puede quedar en el
aire. ¿Están listos para que miremos
juntos la palabra? ok lo que vamos a hacer y confiamos
que el señor nos va a enseñar porque no oramos primero y de
allí vamos a entrar en el tema señor gracias por el tiempo que
podemos estar reunidos aquí la intención en nuestro corazón
es aprender de ti y tener una actitud de adoración frente a
tu palabra Queremos que tú seas exaltado, que tu nombre sea glorificado,
que tu palabra sea reverenciada, Señor, y que nuestras vidas sean
transformadas por ella, Señor. Danos la fe y el entendimiento,
Padre, para recibir lo que quieres tú que miremos hoy. En el nombre
de Jesucristo, amén y amén. Estaba pensando, preparando este
mensaje acerca de lo que vamos a mirar es la palabra, la palabra
contiene información. Pero estaba pensando, obviamente
no es cualquier información, es incomparable, eso no hay la
menor duda, pero pensaba en general, ¿qué tipo de información está
disponible hoy en día? Y encontraba que hay más de 300.000
libros que se publican cada año en Estados Unidos, en Estados
Unidos solamente, más de 300.000 libros. Hay más de 350 millones
de páginas de Internet. 150.000 páginas nuevas se crean
cada año, páginas de Internet. Se escriben millones de artículos. Se suben 35 horas de video cada
hora a YouTube de información. Fotos. Es impresionante el número
de fotos que se sube a la Internet. Artículos, blogs. La información
es sobreabundante y está al alcance de nuestras manos. La cargamos
en la mano constantemente con el acceso a la Internet. Esto
ha cambiado completamente la manera de pensar de muchas personas.
Pero pensaba en esto, tanta información, tantos recursos que hay. El efecto
que esto ha traído sobre la humanidad es lo mismo. La gente no ha cambiado,
no han podido resolver el problema del pecado, los miles de problemas
que tienen. Y mucha de esa información, en
realidad, va en contra de la verdad de Dios. Es decir, trabaja
en contra de las personas que tienen acceso a eso. Y muchos
acceden allí sin tener ningún discernimiento. Se exalta la
humanidad creando un problema serio. Porque todo esto que se
escucha son voces. Y tienen algo en común todas
estas voces. Y lo que tienen en común es que
en ellas no hay vida. No hay vida. No lleva a una persona
a la vida eterna. Seguro que podemos encontrar
recursos útiles para el diario vivir. Cómo arreglar la estufa
cuando se daña. Cómo entender a la esposa si
no la puede entender. No, eso no lo va a encontrar
allí. Seguro que hay cosas útiles y encontramos allí para nuestra
vida diaria, pero no encontramos nada para la salvación del alma,
a menos que sea información relacionada con la Biblia. No encontramos
cómo obtener la paz para con Dios. No encontramos cómo tener
la esperanza verdadera. Es un man de información sin
fondo. y tiene un punto común de llegada. Proverbios 14, 12
dice que hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero su fin
es camino de muerte. Al final no queda nada. El hombre
sin el conocimiento de Dios es como, y voy a hacer un ejemplo
común, que nosotros conocemos en los ranchos, es como una gallina
sin cabeza, que anda corriendo, sin dirección, pero llega a un
otro lado, a la muerte. Pero Dios no ha dejado a la humanidad
así, con un mensaje que lo vaya a perder o en la oscuridad. Él
ha dado a conocer por medio de su revelación general en la naturaleza
y su revelación especial en la palabra escrita, las sagradas
escrituras. Dios nos ha dejado allí un mensaje
compuesto de 66 libros. que se recopiló en un periodo
de 1.500 años por 40 diferentes autores, pero todos bajo la inspiración
del Espíritu Santo, la guianza del mismo autor. 66 diferentes porciones que,
al ponerlas juntas, forman un mensaje unificado y perfecto. Cada pieza complementa a la otra,
es como un rompecabezas, y una no es sin la otra. ha sido traducida
a más de 500 idiomas, llevada a cada continente. Es el libro
más leído, el más distribuido, el más deseado y el más odiado. Cientos de mártires han derramado
su sangre para poderla traducir, reproducir y distribuir, y millones
han muerto por predicarla en cientos de ocasiones. Han tratado
de destruirla, pero la palabra permanece, aumenta y crece en
su alcance. Es el mensaje de Dios para la
humanidad. Trata con el matrimonio, los
hijos, el trabajo, agricultura, gobierno, astronomía, geografía,
historia, cada área de la vida del hombre es cubierta en la
Biblia. Es como pensar en la presentación de un diamante,
cuando pienso en esta comparación que hago de la información general
de la Biblia. Si usted tiene un diamante y un circonio, un
circonio es como una imitación, pero los tiene juntos en un trasfondo
que es claro y la luz no se refleja bien, no puede saber mucho la
diferencia, pero si pone los dos en un terciopelo negro y
pone la luz enfrente, va a notar inmediatamente cuál es la diferencia. Usted va a saber cuál es el diamante,
no necesita ser un experto. El brillo va a llamar su atención
y usted lo va a apreciar en su belleza única. y va a tomar ese
diamante y va a decir, mío. Es mío si es suyo, obviamente,
no estábamos hablando de tomar lo que no es suyo. Pero si usted
toma el diamante, no lo va a sostener como si sostuviera el circonio,
lo va a cuidar, lo va a llevar a su casa, lo va a poner en el
lugar más seguro que tiene en su casa. Y cuando tiene visitantes,
lo va a mostrar con mucho orgullo, va a hablar de él, va a ser algo
precioso. y lo va a poner para que reflejen la luz que viene
a él para que se aprecie. Pero la diferencia que tenemos
con la palabra es que la palabra no necesita ser iluminada. La
palabra misma es la luz, ella misma irradia. La luz y ella
misma es la que da vida. Es una gran diferencia. La palabra
es autosuficiente. No depende de que sea llevada
de un lugar a otro. Dios la dio ya completa. Es poderosa
en sí misma para dar vida eterna. Pero también puede juzgar y destruir.
No necesita ser defendida, ella es viva, es eficaz, es más cortante
que cualquier espada de dos filos, que puede penetrar hasta la división
del alma y del espíritu, y de las coyunturas y los tuétanos,
y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones
del corazón, y nada queda oculto de ella. Así es la palabra del
Señor. Y quiero que miremos en el Salmo
19 el testimonio que Dios da de su misma palabra. Ahí vamos
a encontrar seis títulos, seis características y el efecto que
da en el corazón del hombre. Es mi oración. que al concluir
este mensaje usted se ha estimulado a crecer en su confianza en la
Biblia. Que sepa con certeza que es la
única y suficiente fuente por medio de la cual puede crecer
en conocimiento verdadero, en todo discernimiento. Y que esta
confianza en la palabra le lleve a que usted escoja lo mejor para
que pueda vivir una vida plena. a que haga buenas elecciones,
una vida abundante, como es la intención del Señor, para honrarlo
a Él. Entonces, Salmo 19, el autor
es David, inspirado por el Espíritu Santo. Tiene dos divisiones principales,
del 1 al 6 habla de la revelación general de Dios en la naturaleza,
del 7 al 14 está hablando de la revelación especial del Señor
y la respuesta del hombre al final. Nos vamos a enfocar más
que todo en el verso 7 en adelante, pero quiero leer la primera porción
para ver la revelación general de Dios y dice así. Voy a leer de la Biblia de las
Américas. Los cielos proclaman la gloria de Dios y la expansión
anuncia la obra de sus manos. Un día transmite el mensaje al
otro día y una noche a la otra noche revela sabiduría. No hay
mensaje, no hay palabras. No se oye su voz, mas por toda
la tierra salió su voz y hasta los confines del mundo sus palabras. En ellos puso una tienda para
el sol y éste, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija
cual hombre fuerte al correr su carrera de un extremo de los
cielos es su salida y su curso hasta el otro extremo de ellos
y nada hay que se esconda de su calor. Vamos a dejar hasta
allí para mirar la revelación general de Dios. Si David empieza
a decir al principio. Los cielos proclaman la gloria
de Dios. Quiero mostrar algo aquí. Cuando
dice Dios aquí y después en el verso 7 dice la ley es del Señor,
la ley del Señor usa dos palabras diferentes para referirse al
Señor. La primera palabra cuando dice Dios es refiriéndose al
ser sobrenatural que creó y que gobierna todo el universo. Está
refiriéndose a él como el creador y lo pone junto allí en su revelación
general. Dice que Dios ha manifestado
su gloria en la creación. Y el salmista de toda la creación,
si se fijan, la creación puede ser, podemos hablar de un insecto,
algo pequeño o algo grande. Él se enfoca en lo que todos
podemos ver, en el cielo, en el firmamento. Y dice que un
día transmite el mensaje a otro día y una noche a otra noche
revela sabiduría. Es decir, todos lo podemos ver,
toda la humanidad. Y es una revelación donde no
hay palabras habladas o escritas, mas sin embargo el salmista dice
que se escucha su voz, que se conoce, que salió su voz hasta
los confines de toda la tierra. Lo que está hablando es que es
imposible no notar la creación del Señor. Es imposible no notarla. todos somos expuestos a verla. El hombre dedica su vida en lo
que llamamos ciencia a estudiar esta parte de la revelación del
Señor, la revelación general. Estudia la creación, estudia
el ciclo del agua, estudia una cosa, otra, y se dedica a eso
toda su vida. Y de esto que el hombre se dedica
a estudiar, David toma el enfoque en una parte de la creación que
es el sol. Y empieza a hablar del sol. Entonces,
Cuando empieza a hablar del sol, habla de la ruta que lleva el
sol. En Génesis lo llama como la lumbrera mayor. Y dice en
el verso 4, en ellos puso una tienda para el sol y este, como
un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual hombre fuerte
al correr su carrera. Allí en el cielo vive el sol.
Sale con la devoción de un recién casado. Cuando dice que sale
como uno de la alcoba cuando está recién casado. pero también
describe su recorrido como un atleta determinado a correr su
carrera, a llegar a otro lado. De un extremo de los cielos es
su salida, verso 6, y su curso hasta el otro extremo de ellos.
Y aquí yo no creo que se está refiriendo solamente a lo que
se puede ver del sol cuando decimos, salió el sol y se metió el sol. Porque dice que va de un extremo
de los cielos hasta el otro. Empecé a investigar qué pasa
con el Sol, qué información tenemos ahora del recorrido del Sol.
Anda a 514 mil millas por hora. Esa es la velocidad a la que
se está moviendo el Sol en este instante, en el espacio. Y obviamente
el sistema solar está siendo arrastrado por el Sol a esa velocidad.
Si pusiéramos un objeto a dar la vuelta a la Tierra, a esa
velocidad, lo daría en 2 minutos y 54 segundos. Es rápido, es
rápido. Tiene sentido cuando uno de los
salmos dice, ¿quién es el hombre? Para que te fijes en él. Es maravillosa
la creación del Señor. ¿Y saben cuánto tiempo le toma
al sol para ir de un lado al otro? Los científicos consideran
que toma 250 millones de años para que el sol dé una sola vuelta
de su órbita en la vía láctea. Estamos en el sistema solar,
el sistema solar está en la vía láctea. Así de grande es la creación
del Señor. y dice que nada se oculta de
su calor. El sol manifiesta la gloria de
Dios. La temperatura del sol en su núcleo es de 27 millones
de grados Fahrenheit. y 15 millones o 15 millones de
grados centígrados. La superficie no está tan caliente,
son 10.000 grados nada más, 10.000 grados Fahrenheit. Ese no está
tan pesado, 5.500 grados centígrados. ¿Por qué menciono esto? Porque
la revelación general de Dios le permite al hombre que la estudie,
que la conozca. Han durado 40 años para hacer
estos estudios. Mandaron una sonda al espacio
que ha durado creo que 20 años para estudiar las ondas que salen
del sol y por eso determinar qué es lo que está dentro del
sol. Y todos esos estudios los han puesto y es fascinante. ¿Cuál
es la conclusión que nos lleva a esto? ¡Adorar a Dios! Porque
la creación en ella, Dios manifiesta su gloria. Los que conocemos
a Dios. Pero generalmente el hombre mira
la manifestación de la revelación general de Dios y no lo hace.
Científicos que se dedican toda la vida a estudiar la revelación
general de Dios en la naturaleza. Y van avanzando en la escalera
del conocimiento, de lo que descubren. Y van avanzando, y van avanzando.
Dedican toda su vida. Y cuando llegan arriba, a la
cima, a lo máximo, se encuentran con el teólogo que les dice,
es Dios. Esa es la respuesta, es Dios.
Es Dios el que lo hizo. Es Dios el que está manifestando
su gloria allí. Romanos 1.20 dice que porque
desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su
eterno poder y divinidad se han visto con toda claridad, siendo
entendidos por medio de lo creado de manera que no tienen excusa.
El hombre no tiene excusa ante la revelación general de Dios,
pero no alcanza para su salvación. Lo puede condenar más bien al
final por no reconocer quién es el creador. Y vamos a movernos
ahora a la revelación especial del Señor. A la revelación especial
del Señor. En el verso 7 hasta el 14, vamos
al verso 7, la revelación de Dios en su palabra escrita. Verso 7 dice, la ley del Señor
es perfecta que restaura el alma. Aquí ya cambia completamente.
Está hablando de un efecto en el corazón del hombre. Y cuando
dice la ley, está hablando de instrucción. Se refiere al pacto
de Dios con Israel que dio por medio de la ley. Obviamente es
David el que está escribiendo esto. Es la voluntad de Dios
revelada, el decreto de Dios allí escrito. La instrucción
divina que le muestra al hombre lo que necesita saber para vivir
su vida en plenitud. Allí se encuentra. Una ilustración
de cómo funciona la ley. La ley nos protege a todos. Cuando
usted venía para acá, asumo que tomó el freeway 99. ¿Alguien
se vino por otro que no fuera el 99? No, ¿cierto? Es el único
que hay aquí. Pero cuando venía en el freeway,
usted tenía que seguir las leyes que indican cómo andar en un
freeway. Usted anduvo a 65 millas por
hora, ¿cierto? ¿Ok? ¿Se mantuvo en el carril
que necesitaba mantenerse? Hay indicaciones, hay señales
que le dicen qué hacer, por dónde andar, cómo andar. ¿Usted obedeció
esa ley para llegar bien aquí? Entonces, indican cómo vivir.
Para cruzar la calle necesitan leyes que le protegen para llegar
al otro lado con vida. a menos que esté en la Ciudad
de México, no sé cómo funciona allá. En Colombia, el que más
rápido corre es el que puede llegar al otro lado. Pero la
ley da orden y dirección. Dios ha dado su ley, la ley del
Señor. Y es perfecta. Dice que es perfecta
la ley. Es decir, perfecta, lo que se
está refiriendo, el término que usa allí David tiene que ver
con ser completa, intachable, insuperable. En ella no queda
absolutamente nada que cubrir, nada ha quedado por fuera. Es
como decir, si miramos una bola, si tuviéramos una bola aquí y
la subieramos, quisiéramos mirar de este tamaño, una pelota de
soccer, pongámosle. Y la queremos mirar, pero vamos
a ver, el que la está sosteniendo solamente puede ver un lado de
esa pelota. Tiene que voltearla para ver
el otro lado, pero ya no ve el que había visto. La ley del Señor
no es así. La ley del Señor cubre todo,
ve todo y expone todo al mismo tiempo. Es completa. Esa es la
perfección que está hablando el texto aquí. Y en contraste
con las leyes del hombre, que cada vez son más complejas. Y
si usted se fija, las leyes del hombre no paran. siempre hay
otra ley, siempre hay un amendment, siempre hay un cambio, siempre
tienen que mejorar algo o cambiar algo porque no es perfecta, pero
la ley de Dios no necesita añadirsele nada, es perfecta, está completa
y esto quiere decir algo muy importante en la aplicación para
nosotros, si la ley del Señor es perfecta o es completa quiere
decir que es suficiente, es suficiente, mira lo que dice Romanos 12.2 cuando Pablo habla acerca de
la ley del Señor y cómo vivir nuestras vidas. Y no os aptéis
a este mundo, sino transformados mediante la renovación de vuestra
mente para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios, que es
buena, aceptable y perfecta. O si es reina valera, buena,
agradable y perfecta. Pero dice que la ley del Señor
es perfecta. Y lo que puede cambiar el corazón
del hombre o restará su alma es la ley, dice el Salmo 19,
que restaura el alma, es decir, el ser interior del hombre. no
existe nada, y puedo usar absolutos aquí con plena libertad porque
es lo que la palabra indica, no existe nada que pueda reparar
o restaurar el alma de un ser humano. Por eso los sistemas
del hombre son obsoletos para solucionar el problema principal
del hombre, la restauración de su alma. La ley del Señor, siendo
perfecta, es poderosa, entonces, para transformar el alma. Pablo
dice, no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para
salvación, es decir, la restauración del alma. Miren, un testimonio
rápido del poder de la palabra. Mi papá era un hombre gnóstico,
mi hermano mayor era un delincuente y un drogadicto y era un ateo.
y la Palabra nos transformó. Dos pastores y un evangelista
de allí. El mundo no puede hacer nada. Usted tiene un testimonio
así, ojalá tome el tiempo para hablar con alguien y testifique
del poder de la Palabra en su vida, cómo transformó su alma
la Palabra del Señor. Y es una transformación que es
completa, garantizada totalmente por el Señor. El Efesios 2.1
dice, Él os dio vida a vosotros que estabais muertos en vuestros
delitos y pecados. La palabra, la ley del Señor
que es perfecta, no crea una moralidad aparente, una bondad
humanística, más bien da vida, restaura el alma. Por eso el
que restaura el alma viene a ser una nueva persona cuando está
restaurado. Es una transformación permanente, notable, es otra
persona. Así que no podemos No podemos
hacer espacio en nuestros corazones para perder confianza en la Palabra
de Dios. No podemos hacer eso. La Palabra
es perfecta, es poderosa para transformar el alma. Debemos
declararlo, decirlo, creerlo, vivir de acuerdo a eso. Es completa
y es suficiente. Voy a poner una ilustración pequeña
de lo que es no confiar a veces en la Palabra. Un amigo Su amigo
pierde a su hijo. Dice, ¿cómo le hago? La palabra
te va a dar el consuelo y la dirección para que le ayudes.
Pero dice, ¿la Biblia? ¿No hay algo más? Tiene que haber
algo más. Tiene que haber un libro que yo le pueda dar a él.
Tiene que haber un video, tal vez, que le pueda mostrar. Tiene
que haber alguien que le pueda venir y ayudar. La palabra de
Dios es perfecta. puede transformar el alma, puede
darle el consuelo, el ánimo que él necesita, puede darle la dirección
que él necesita. Y restaurar su alma, el ser interior,
porque no existe nada, nada humano que pueda hacer ese trabajo es
la palabra de Dios. Vámonos a la siguiente característica.
Estamos en el verso 7. El testimonio del Señor es seguro
que hace sabio al sencillo. El testimonio del Señor está
hablando aquí de que Dios testifica de sí mismo. Dios testifica de
su propia palabra. Por eso leer la palabra de Dios
o sus testimonios es lo mismo que escuchar de Dios. Mire, si
usted quiere escuchar la voz audible de Dios, simplemente
lea la Biblia en voz alta y está escuchando la voz de Dios. Allí
está la voz de Dios. allí está Él hablándole porque
estas son las palabras de Él y la palabra si usted se fija
los calificativos que tiene son los mismos calificativos cuando
nos referimos a Dios es decir la palabra está al mismo nivel
de Dios alguien que habla mal de la palabra está hablando mal
de Dios alguien que se resiste a la palabra se resiste a Dios
es igual por eso tenemos una gran responsabilidad al ir a
ella a mirarla así como Dios la presenta. Él testifica de
su palabra. Y dice que es seguro el testimonio
del Señor. Los millones de libros y publicaciones,
artículos, videos, testimonios, pueden todos ponerse en duda
y todos son imperfectos. Pero no la palabra del Señor.
El testimonio del Señor es seguro. Quiere decir que es perfecto,
completo, seguro 100%. es 100% Pedro dice que tenemos
la palabra profética más segura dice yo estuve allí yo vi la
transformación del Señor lo vimos pero tenemos la palabra profética
más segura la palabra escrita la revelación especial de Dios
esa es a la que hacéis bien en prestar atención en la palabra
del Señor y dice el efecto en el corazón del hombre hace sabio
al sencillo Hace sabio al sencillo. Sencillo es el término que está
usando David allí. Está hablando de una persona
que es fácil de engañar. Es una persona de mente abierta.
No es sencillo opuesto a complicado, no. Está hablando de una persona
de mente abierta. En mente abierta, la gente piensa
hoy en día, oh, hay que tener la mente abierta. Yo le digo,
de veras, ¿por qué no la cierras? Porque entra por un lado y sale
por otro lado, ¿no? ¿No se acuerda? Yo me acuerdo
que mi mamá nos decía, te digo, pero te entra por un lado y te
sale por otro lado. Eso es una mente abierta, es una mente sencilla,
pero el testimonio del Señor puede hacer sabio al sencillo.
Lo que indica esto es que le puede dar capacidad de sabiduría
para poder retener la información que necesita, para que tenga
convicción de lo contrario. El sencillo es como el camaleón,
el camaleón toma el color de acuerdo donde se encuentra. Así
es una persona sencilla en este sentido, es una persona simple,
es una persona que no tiene convicciones, que no se para bien, que no toma
decisiones basadas en un discernimiento apropiado de acuerdo a información
que tiene, que es verdadera, que obviamente viene de la palabra
del Señor. El testimonio del Señor es el que puede hacer eso
porque es seguro. Le puede hacer sabio, le puede hacer intachable,
le puede hacer una persona firme. Pablo dice en Efesios 4, versos
13 al 14. hasta que todos lleguemos, está
hablándose de ser preparado por los líderes en la palabra, hasta
que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno
del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida
de la estatura del aprendizaje de Cristo, para que ya no seamos
niños sacudidos por las olas, llevados de aquí para allá por
todo viento de doctrina, ese es un simple, un sencillo, por
la astucia de hombres, por las artimañas engañosas del error.
Hay que tener convicción. Hay que tener convicción. Usted
puede confiar 100% en el testimonio del Señor porque es seguro. Le
puede hacer sabio para desechar lo que no es honroso. Le puede
hacer sabio para no correr con los que andan en los placeres
del mundo. Le puede hacer sabio para no exponer su mente a las
mentiras del humanismo que el mundo trae en abundancia. El
testimonio del Señor es seguro y de seguro le hace sabio y habilidoso
para discernir correctamente. Entonces, usted puede terminar
escogiendo lo mejor para que sus obras glorifiquen al Señor. La tercera característica en
el verso 8. Los preceptos del Señor son rectos
que alegran el corazón. Preceptos son principios o doctrina. En una ocasión, alguien me invitaba
a una conferencia y decía, por favor, por favor, no vayas a
predicar doctrina, no traigas doctrina. Igual, estaba pensando yo, ¿será
posible enseñar la palabra del Señor, sus preceptos, sin enseñar
doctrina? Pero es que la doctrina divide.
Claro, debe de dividir, debe de dividir lo bueno de lo malo,
lo verdadero de lo falso, la oscuridad de la luz. Debe de
dividir para que se pueda ver entonces la verdad. Necesitamos
la enseñanza del Señor, la doctrina, los preceptos del Señor. Dice
Mateo que la gente se admiraba de la doctrina del Señor porque
les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Doctrina, enseñanza, es lo mismo, es lo que la Biblia enseña. No
estamos hablando de doctrina de hombre, estamos hablando de
la palabra del Señor. Y los preceptos del Señor son
rectos. Los preceptos indican el camino por donde hay que andar. Se escucha decir, y esto es muy
común, caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Eso
es mentiras. Ya hay un camino. Si usted trata
de hacer su propio camino, se va a perder. Hay caminos que
al hombre le parecen rectos, pero al final es camino de muerte.
La palabra nos muestra el camino. Jesucristo declaró, yo soy el
camino, la verdad y la vida. Entonces, los preceptos del Señor
allí nos llevan a la verdad para vivir en el camino correcto.
Y dice que estos preceptos alegran el corazón, alegran el corazón. En Emias 8, 8, verso 8 dice,
y leyeron el libro de la ley de Dios traduciéndolo y dándole
el sentido para que entendieran la lectura. El verso 12 dice,
y todo el pueblo se fue a comer, a beber, a mandar porciones,
a celebrar una gran fiesta porque comprendieron las palabras que
les habían enseñado. Palabra alegra el corazón ellos
al principio estaban triste cuando Esra les estaba hablando de la
palabra pero le dijeron no estén tristes este es día de santidad
este es día para el Señor alegrense porque estamos recibiendo la
palabra del Señor la palabra del Señor alegra el corazón Salmo
1 dice bienaventurado o alegre o contento o bendecido el hombre
que no tuvo un consejo de malos, pero después se mueve a decir
que se deleita en la palabra del Señor y en su palabra medita
de día y de noche y todo lo que hace prosperará. ¿Cómo no va
a estar el corazón alegre si todo lo que hace prospera? Pero
no se refiere a hacer todo lo que él quiere. Se refiere a hacer
conforme Dios le indica en su palabra, porque si su palabra
es el deleite de su corazón, lo que va a hacer es lo que indica
la palabra y Dios va a prosperar todo lo que hace. Dios quiere
hacer eso. Entonces, es importante que usted
deje que la palabra del Señor capture sus pensamientos, que
llene su corazón, que usted disfrute el incomparable gozo que produce
estar en la palabra. Estábamos hablando un poquito
ayer con Josías. Decía, es que cuando estás estudiando,
te captura. Tu mente es capturada por la
palabra, te llena. Entras en una lucha con el texto,
a estudiarlo, a conocerlo, a entenderlo, pero sales contento de allí.
Te da vida, te anima, te alegra el corazón. Pero tienes que ser
diligente en ir a ella. Es un problema cuando se le pregunta
a alguien de la iglesia, ¿cómo estás en tu lectura de la Biblia?
Es que he estado muy ocupado, he tenido mucho trabajo. Digo,
¿cómo? O sea, ¿cómo puedes permitir
que eso pase? A una persona le decíamos en
una consejería, ¿cómo está tu tiempo en la palabra? Dice, pues,
que las ocupaciones de la vida no me permiten ir a ella. Le
digo, pues, que la vida. está movida o llevada o dirigida
por la palabra de Dios. No puedes delegar tu vida, decir
mi vida es separada y la palabra de Dios es como un, por eso no
uso mucho el término devocional, no es nada pecaminoso usarlo,
es normal, es bueno. Pero a veces el término devocional
indica como, ya hice mis cinco minutos de la mañana, allá se
quedó la palabra. No, no, no, no. La palabra te
la llevas en el corazón. Debes meditar en ella constantemente,
pensar en ella. Hablar de acuerdo a lo que ella
dice. Cuatro. La cuatra característica en el
verso ocho, la segunda parte dice, el mandamiento del Señor
es puro que alumbra los ojos. Mandamientos hablando de autoridad.
La autoridad con que Dios habla. Dios no nos presenta una opinión
en su palabra. No tenemos derecho a dar nuestra
opinión acerca del texto. No podemos leer el texto y pensar,
¿qué te gustó? ¿Qué no te gustó? tenemos esa autoridad Dios tiene
la autoridad y cuando Él habla nos habla con esa autoridad entonces
nosotros entramos bajo la palabra para obedecer lo que la palabra
dice para hacer como Él indica sus mandamientos son para obedecerlos
bueno También se pueden desobedecer, pero habla de maldición para
el que desobedece los mandamientos del Señor. Dice que el mandamiento
es puro. Puro quiere decir sin ninguna
influencia externa, sin mezcla, claro, en su totalidad. El mandamiento
puede y debe ser obedecido en su totalidad porque es puro.
No es confuso, solo demanda tener fe, confiar porque es lo que
Dios ordena. Una persona preguntaba, pastor,
¿conocer la voluntad de Dios es difícil? Y digo, no. Conocer
la voluntad es fácil. Bueno, fácil no en el sentido
de que sea insignificante. Fácil en el sentido de que es
accesible. Es decir, Dios ha manifestado su revelación especial
para que la conozcamos, para que sepamos. Él quiere que sepamos. Dios no escondió su palabra.
Dios no dio la palabra con claves raras por allí para descubrir
cosas secretas. No, no, no, no. La palabra está
abierta. para entrar al corazón, para
hablar a las personas, para dirigirnos cómo vivir, es pura, no está
mezclada con nada. Le quiero mostrar una ilustración
de lo que es la pureza y la impureza. La palabra de Dios siendo pura
no necesita nada más. No hay nada que se pueda poner
al lado de la palabra y decirle puedo añadir esto, la puedo complementar,
no existe nada, nada. Usted tiene un vaso de agua,
o digamos yo tengo aquí esta botella de agua, Yo sé que pienso
que es agua pura, me dijeron que era agua pura. Pero se ve
como agua pura. Tengo la botella con agua. Y
alguien viene y le pone una gota, nada más una gota, de agua de
toilet y se la pone ahí adentro. Ya no es pura. ¿Usted se lo tomaría? ¿Usted se lo tomaría? Yo no me
lo tomaría. Yo solamente me tomaría el agua pura. Porque sé que si
me tomo la que no es impura, estoy arriesgando una enfermedad,
bacterias. La palabra del Señor es pura.
Miren, sostenga su Biblia. Háganlo físicamente ahorita,
¿por qué no? Sostenga su Biblia. Allí están impresas las palabras
de Dios. No queremos exaltar el papel
o el material que tenemos aquí, sino su contenido. porque cuando
estamos pensando en la palabra de Dios nos habla de que es pura,
no se puede comparar con nada, es incomparable, la necesitamos. Así que usted puede obedecer
el mandamiento del Señor con absoluta seguridad porque es
puro y dice que la ley del Señor que es pura alumbra los ojos.
Estaba viendo un programa hace un tiempo, los firefighters,
los bomberos, cuando entran en un edificio que está lleno de
humo, usan unas máscaras especiales. Esas máscaras tienen electrónicos,
son carísimas, pero les permite ver en medio del humo dónde están
las personas o cómo no caer en algo que pueda acabar con sus
vidas. Eso es lo que la palabra del Señor hace. Abre los ojos,
los ilumina. En medio de tanta confusión,
tanta información, el humanismo y todo lo que el hombre pone,
El hombre puede ver con claridad, puede discernir en medio de situaciones
bien difíciles porque la palabra cuando hay conflictos, cuando
hay dificultades le muestra con claridad que es lo que necesita
hacer. Así que obedecer los mandamientos es seguro y sólo lleva en una
sola dirección y esa dirección es la vida eterna en Cristo Jesús. Salmo 119, verso 98 al 100, dice,
tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos porque
son míos para siempre. Tengo más discernimiento que
todos mis maestros porque tus testimonios son mi meditación.
Entiendo más que los ancianos porque tus preceptos he guardado.
Una vista clara, una visión clara. Es como cuando uno ya tiene edad,
bueno, no todo mundo de edad, pero en mi caso, si me quito
los lentes, yo sé que ustedes están allí. pero no los puedo
ver claramente. Pero si me pongo los lentes,
oh, mi esposa hago eso porque ella no quiere usar sus lentes
y me pongo los lentes, oh, eres tú, Verónica, ya te puedo ver
jugando con ella para animarla a que los use. La palabra de
Dios le permite ver, le permite ver con claridad. ¿Tiene problemas
en su matrimonio? Vaya la palabra. Obedezca lo
que dice allí, sus mandamientos son puros. ¿Tiene problemas con
sus hijos? Vaya la palabra. ¿Con qué limpiará
al joven su camino? Con guardar su palabra. Lo que
usted necesite, va a encontrar la respuesta en la palabra. Necesita
obedecerla. Quinto, el verso 9. El temor
del Señor es limpio que permanece para siempre. El temor del Señor
o la reverencia, lo que enfatiza el temor del Señor es una respuesta
en adoración a Él. La Biblia nos instruye, es el
manual de cómo adorar al Señor. El libro de los Salmos. Era el
himnario de Israel. Ellos usaban los Salmos como
los Salmos de ascenso, donde iban cantando lo que la palabra
decía, preparándose. Cuando ellos iban ascendiendo
a Sion o a Jerusalén para ir al templo y adorar al Señor.
Les guiaba en cómo adorar al Señor. Les guía, nos guía ahora.
Y el temor del Señor es limpio. Purificado, preparado ceremonialmente
y éticamente. Así es la palabra del Señor. Prepara al hombre para presentarse
delante de Dios. Lo habilita, le instruye en cómo
adorar al Señor. No sé si se fijaron los cantos
que cantamos. Están bien seleccionados. ¿Qué indica? Que los cantos que
cantamos nos están llevando a adorar a Dios. cuando son guiados por
la palabra. Esa es nuestra guía. El temor
del Señor nos guía allí. La palabra del Señor es limpia
porque no contiene ningún error. Es el testimonio que Dios mismo
da de Él mismo, de sus palabras. Antes de comerse un plato de
comida, usted se pregunta, ¿está limpio ese plato? Y si está limpio,
entonces se come esa comida con confianza. Así es la palabra
del Señor. Dice que permanece para siempre.
Lo opuesto de lo que no permanece para siempre es todo lo que vemos.
Digamos, usted compra un ramo de flores, se lo lleva a su esposa,
la conquista, tiene una cena romántica con ella, y se pone
y dice, ¡ay, qué bonitas flores! ¡Ay, los colores y la forma,
precioso! Pero a los tres días, ¿qué pasa
con ese ramo de flores? empieza a cambiar, ¿cierto? Ya
no tienen la misma consistencia, el color empieza a cambiar, se
va debilitando y pronto hay que tirarlas. Las modas así son,
cambian. Los pensamientos pueden venir
e ir, pueden cambiar. El razonamiento humano no se
mantiene para siempre. Los cambios culturales, la cultura
va dando vueltas, es como un círculo, se repite, pero está
cambiando. Pero no el temor del Señor. El
temor del Señor es permanente. La palabra no puede verse como
pasada de moda, es trascendente, es decir que va por arriba de
todo lo demás, sobrepasa a todo lo demás y no depende absolutamente
de nada, es ella misma. toca a todo y a todos y en todas
las épocas no tiene que sufrir cambios no necesita adaptaciones
es permanente a la iglesia le han dicho que tiene que añadir
otras cosas para ministrar al pueblo de Dios no la iglesia
necesita la palabra de Dios predicar la Palabra de Dios, leer la Palabra
de Dios, orar conforme a la Palabra de Dios, cantar los cantos conforme
a la Palabra de Dios, pensar conforme a la Palabra de Dios,
aconsejar conforme a la Palabra de Dios. Es la Palabra de Dios
la única que es permanente. ¿Por qué buscar otras cosas? No tiene sentido, pero pasa.
1 Pedro 1.4 hablando acerca del
no cambio dice para obtener una herencia incorruptible, inmaculada
y que no se marchitará, reservada en los cielos para vosotros,
algo permanente. Está hablando la obra del Señor
lo que le espera al creyente. El Señor mismo dice acerca de
su propia palabra, el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras
no pasarán. Mateo 24.35 dice eso. No depende
de una encuesta, no depende de las opiniones, no depende de
hacer cambios, no depende de descubrimientos es suficiente
porque es perfecta, es segura, es recta, es pura, es limpia
que permanece para siempre es todo lo que el hombre necesita
Dios quiera que usted al salir de aquí salga con un concepto
claro si no lo ha tenido. Y si lo ha tenido con un concepto
más afirmado de la suficiencia de las escrituras, la necesidad
es suya. Usted es el que necesita ir a
las escrituras. Usted es el que necesita ser
disciplinado para escudriñar las escrituras, para conocer
las escrituras, para resolver sus situaciones de acuerdo a
lo que dice aquí. Y mucho más que eso, para saber
que le instruyen cómo vivir una vida santa que honra y glorifica
al Señor. Y se puede manifestar en todos
alrededor. Sexto, verso 9, la segunda parte,
los juicios del Señor son verdaderos, todos ellos justos. Los juicios
del Señor es la definición del recto o incorrecto, bueno o malo
en asuntos de tipo legal. Es decir, Dios juzga con su palabra
todo, es el estándar. Dice que son verdaderos, es decir,
que son completamente confiables. No se pueden cuestionar, no se
pueden poner en duda, lastimosamente hay muchos que ponen en duda
la palabra del Señor. trataba de evangelizar a una
persona hace un tiempo atrás y le decía mira la palabra puedes
confiar en ella, ah son los que vieron unos 5 o 6 guys por allá
que saberse que pusieron allí y le digo no mira la evidencia
de la palabra te muestra esto, ah que y le dije ¿sabes qué? tú eres un enemigo de Dios porque
tú rechazas la palabra de Dios Dios no te bendice ni te escucha
ni te da esperanza si tú no te arrepientes y vienes a ella porque
ella te juzga y te muestra como un enemigo de Dios Hablar contra
la palabra de Dios, menospreciar la palabra de Dios es irse contra
Dios mismo. Son verdaderos los juicios del
Señor. Es lo único que es correcto,
lo único que es verdad. Señor Jesucristo dijo, santifícalos
en tu verdad, tu palabra es verdad. Cuando el espíritu de verdad
venga, os guiará a toda verdad la palabra de Dios. Juan 16,
13. Lo que dice acerca de la pureza
sexual, es verdad. Lo que dice acerca de la creación,
es verdad. Acerca del matrimonio, es verdad.
Acerca de los negocios, del gobierno, del perdón, del amor, de la paz,
del juicio venidero. Acerca de cómo predicar el evangelio,
es verdad. Acerca del arrepentimiento y
la reconciliación, es verdad. Acerca de la venida del Señor
Jesucristo, cuando viene a establecer su reino milenial aquí en la
tierra, es verdad. Acerca del gran trono blanco,
donde todos los muertos van a ser levantados para ser juzgados
y lanzados después al lago de fuego. Es verdad. De la presencia
de Dios con los suyos para enjuagar las lágrimas de sus ojos. Es
verdad. Es verdad. Todos ellos justos,
dice el salmista. Sin excepción, llevan a una vida
justa. Y todos serán juzgados por ellos. unos para retribución
por no haber obedecido el evangelio y otros para recibir galardones
porque son hallados justos en Cristo Jesús. En ellos, el hombre
enteramente preparado para toda buena obra, es enteramente preparado
para toda buena obra, para toda justicia. El hombre que está
en la palabra del Señor puede andar en integridad y ser justo
en todos sus caminos. No necesita de compararse con
nada. Nada debe defenderse poniéndolo
al lado de las escrituras. La Biblia, la palabra de Dios,
es única, es separada, es justa en su totalidad, es completa.
No se necesita agregarle ni se le puede agregar. El Señor mismo
dice al final en el libro de Apocalipsis. No le quites, no
le pongas. Porque las plagas de este libro
caerán sobre aquel que haga eso. Séptimo, son deseables. Verso
10, deseables más que el oro, sí, más que mucho oro fino. Es más deseable que el oro porque
el oro, aunque es un metal precioso, es terrenal, es un objeto que
no puede cambiar nada, solamente una apariencia. En cambio, la
palabra es de origen celestial, viene de Dios. El oro puede embellecer,
pero la palabra puede tratar con todo asunto de la vida y
de la fe de toda persona en su totalidad, para todos los días
de su vida. Salomón, cuando le pidió a Dios,
le dijo, pídeme. Lo que los mezquigueras pedían,
le pidió sabiduría. Le pidió que el Señor los guiara,
conforme a su palabra, para guiar al pueblo de Israel. Él hizo
la elección correcta. Y David no solamente dice que
es más deseable que el oro, sino más que mucho oro fino. Más dulces que la miel y que
el destilar del panar. El tesoro mayor en la palabra. Y el deleite más exquisito en
la palabra. Verso 11 dice, además, tu siervo
es amonestado por ellos, en guardarlos hay gran recompensa. ¿Quién puede
discernir sus propios errores? Absuelve de los que me son ocultos,
guarda también a tu siervo de pecados de soberbia, que no se
enseñoren de mí, entonces seré íntegro y seré absuelto de gran
transgresión. Nos protege, nos guía, nos reprende,
nos enseña, nos corrige, nos prepara. En el verso 14, se han
engrata las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón
delante de Dios Señor, roca mía y Redentor mío. Que esa sea nuestra
oración. Que esa sea nuestra oración.
Que los dichos de mi boca coincidan con lo que Dios dice. Que mi
pensamiento esté bajo la autoridad y la alianza de Dios. Que cuando
hablo de mi corazón se manifieste que está lleno de la palabra
del Señor, lleno del espíritu. es estar lleno de la palabra
del Señor para ser guiado por el Espíritu y manifestar el fruto
del Espíritu. ¿Quiere vivir una vida significativa?
Yo pienso que sí. Yo no creo que haya una persona
en sus cinco sentidos que quiera vivir una vida insignificante.
No me refiero a tomar fama o reconocimiento, pero a aportar en la vida. ¿Quiere
tener una vida de poder donde pueda vencer el pecado, la tentación,
superar las pruebas? ¿Quiere tener un buen matrimonio,
ser efectivo como padre, como esposo, como trabajador? ¿Quiere
ser alguien que dé mucho fruto en el reino de Dios? ¿Quiere
ser un creyente que exalta al Señor en la manera como usted
vive? Llénese de la palabra, apreciela por lo que es. Si usted
es una de esas personas que tiene excusa en cuanto a conocer la
Biblia, Arrepiéntase de eso, arrepiéntase de eso. Yo le digo
a mi iglesia, si usted tiene más de un año de convertido y
no ha leído toda la Biblia, shame on you. Aunque es injusto porque seguramente
hay personas que le toman más tiempo, pero por lo menos estar
en la ruta de leerla toda, de conocerla toda. No hay excusa
para no leerla. No es razón para pensar que no
debemos ir a ella o que no la necesitamos. Nos va a hacer agradable
a los ojos de Dios exaltándolo a él. Le prepara en santidad
y esa santidad le prepara a usted con gozo y con alegría y con
mucha motivación y ánimo para que usted esté preparado para
recibir al Señor Jesucristo cuando él venga por su iglesia o si
es el tiempo de irse antes. Mire, cuando una persona está
en sus últimas horas para morir. Y esa persona ha estado llena
de la palabra, esa persona está lista. Esa persona, ¿de qué habla? ¿De qué habla? Del Señor. Ya
estoy listo, estoy preparado. Pero cuando alguien no está preparado,
está llena de temor. No sabe qué va a pasar. Lo que
le importa es salir de ese hospital y no morirse en ese momento.
El que está en la palabra del Señor le da gracias al Señor
todos los días porque conoce del amor de Dios por él. Pero
el que no está en la palabra le da gracias a Dios en la mañana
y dice, qué bueno que estoy vivo todavía. Hay una gran diferencia. ¿Qué clase de hombre quiere ser
usted? El poder transformador se encuentra en la palabra de
Dios. En Ezequiel 36, no me voy a meter ahí, solo quiero comentar,
Dios le da la promesa a Israel de restaurarlos. pero lo dice
que es por su palabra. No es la obra de un moralista,
es la obra de Dios. Son las palabras de Dios. Usted
necesita escuchar la voz de Dios y vivir de acuerdo a la voz de
Dios. Vamos ahora, ¿por qué no nos
ponemos de pie y cerramos con una oración? Señor, creemos que tu palabra
es perfecta, que puede transformar el alma. Que tus testimonios,
Señor, son seguros, que hacen sabios al que no tiene discernimiento. Que tus preceptos son rectos,
que pueden alegrar el corazón. Que tu mandamiento es puro, que
alumbra los ojos y permite ver con claridad. Que el temor tuyo
es limpio, nos prepara para adorarte, Señor, porque permanece para
siempre. Que tus juicios son verdaderos, Señor, todos ellos
justos. deseables más que el oro, más
que el oro fino, más dulces que la miel y que el destinar del
panal, Señor. Y en tu palabra somos amonestados,
somos enseñados, somos corregidos, somos instruidos, Señor. Nos
da convicción de pecado para que entonces podamos ser transformados,
Señor. Gracias por tu palabra, por el
regalo precioso que es mayor e incomparable, inclusive con
el oro, más delicioso que la miel, Señor. Oramos, Señor, que
respondamos a lo que Tu Espíritu Santo hace en nosotros porque
Tú das tanto el querer como el hacer. de ir a tu palabra, que
sea nuestra pasión, nuestro deseo mayor, que sea lo primero que
hagamos al levantarnos y también durante el día que estemos pensando,
meditando, memorizando y usando tu palabra, confesándola, orando
de acuerdo a la instrucción que encontramos allí y adorándote
Señor en espíritu y en verdad porque ella nos indica cómo adorarte
apropiadamente Señor. Gracias por tu bendita palabra,
Señor. Te bendecimos, Señor. Te damos la gloria y la honra.
Lloramos que ese sea el efecto en nosotros, una pasión por ella.
Todos los días, Señor. En el nombre de Jesucristo. Amén
y amén. Dios los bendiga.