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iglesia. Podemos reconocer que
tú quieres usar tanto a los adultos, como a los jóvenes, como a los
ancianos, cada uno de una manera especial, una manera única para
glorificarte a ti. Para que cuando otros quieren
maldecir el nombre de Jesús, viendo cristianos verdaderos,
pueden quedarse avergonzados. viendo que sus críticas son falsas,
porque Cristo sí puede cambiar vidas y sí cambia vidas. Mi Señor,
pedimos que nuestra iglesia, especialmente los jóvenes, puedan
apuntar otros a Cristo para tomar de tu gloria. En nombre de Cristo
pedimos estas cosas. Tito capítulo 2, vamos a seguir.
La semana pasada miramos unas cuantas cosas en versículos 4
y 5 y vamos a seguir allí, empezando en 4 para repasar un poco. Entonces,
siguiendo, hablando de la importancia de jóvenes cristianos aquí, dice
en versículo 4, Tito 2, 4, que enseñan a las mujeres jóvenes
a amar a sus maridos y a sus hijos. a ser prudentes, castas,
cuidadosas de sus casas, buenas, sujetas a sus maridos, para que
la palabra de Dios no sea blasfemada. Exhorta a sí mismo a los jóvenes
a que sean prudentes. Entonces vimos la primera cosa
la semana pasada acerca de la importancia que las hermanas
jóvenes que tienen familias tienen de ser un ejemplo en la manera
en que crían a sus hijos, en la manera en que aman a sus esposos
y a sus hijos y también respetan y se someten a sus esposos. Y
ya la segunda cosa que vamos a ver es que no solamente deben
avergonzar a los enemigos de Dios con, podremos decir, su
parentela, con su familia, pero también menciona tanto a las
jovencitas como a los jovencitos la misma palabra en versículos
5 y entonces en versículos 6 y dice ahí a ser prudentes a las hermanitas
y también en versículos 6 exhorta a sí mismo a los jóvenes a que
sean prudentes. Para la mayoría, cuando piensan
en jóvenes, normalmente la primera palabra que viene a la mente
no es prudente. Normalmente los jóvenes no son
conocidos por su prudencia. No son conocidos por, esta palabra
también se puede traducir, una mente sana, una mente bajo control. No piensan mucho en el futuro
a veces, están muy enfocados en lo presente, en lo que quieren
ahora. Y muchas veces toman decisiones
rápidamente sin pensar en las consecuencias de esas decisiones.
Para los mayores ya han sufrido muchas de esas consecuencias,
entonces piensan más en qué va a pasar si toma esa decisión.
Los jóvenes a veces no han enfrentado esas consecuencias, entonces
no tienen tanta prudencia. Pero no tiene que ser así. Si
un joven es cristiano, puede ser un joven prudente. Con la
ayuda de Dios, ellos pueden ser personas que son sabios. No con su propia sabiduría, pero
con la sabiduría que viene con una relación cercana de Dios. Para que otra vez otros quieran
criticar a los jóvenes cristianos, encuentren que no hay nada para
criticar. Porque son prudentes, toman decisiones
sabios. Un ejemplo interesante de eso
se encuentra en el libro de Hechos. En Hechos capítulo 21, unos versículos
cortos mencionan unas jovencitas, y habla de esas jovencitas de
una manera interesante. Es la única vez que se menciona
a esas jovencitas. En Hechos capítulo 21, aquí Pablo
está yendo a Jerusalén y él sabe que va a enfrentar arresto y
va a ser tomado a Roma. Y en camino muchos se encuentran
con él muy tristes, sabiendo que va a sufrir mucho Pablo. Habla en versículo 7 acerca de
unos jóvenes, Hechos 21 versículo 7. Y dice, nosotros completamos
la navegación saliendo de Tiro y arribando a Ptolemaida y habiendo
saludado a los hermanos, nos quedamos con ellos un día. Al
otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos
a Caesarea. Y entrando en la casa de Felipe,
el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas
que profetizaba. Y permaneciendo nosotros allí
algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Ágapo. Aquí
vemos a Felipe, el evangelista, a quien vemos más antes en el
libro de Hechos, que había guiado a Leonuco al Señor. Pero aquí
vemos que ya tiene cuatro hijas, que son jóvenes. que profetizan. Nosotros no sabemos exactamente
que estaban haciendo. Sabemos que no estaban predicando
porque nos dicen varias veces que las hermanas no deben predicar,
pero si estaban, tenían mucha sabiduría y eran de bendición
con sus palabras y con su sabiduría, con su prudencia a otros. Entonces,
nos muestra aquí un ejemplo muy breve en la Palabra de Dios de
jovencitas que estaban siendo prudentes. Y era de bendición
para Pablo mismo, un apóstol del Señor. Uno que escribió muchos
de los libros de la Biblia, grandemente usado, fue bendecido escuchando
y viendo el ejemplo de la prudencia de esas jovencitas. Y así debemos
ser cada uno de los jóvenes de la iglesia. Sean hermanas o hermanos,
debemos ser conocidos por nuestra prudencia para que cuando otros
quieren criticar y decir, oh no, los jóvenes cristianos son
iguales como todos los otros jóvenes. Deben mirar las decisiones
que hacen los jóvenes cristianos y decir, no, ellos son diferentes.
no son como los otros jóvenes. Los otros jóvenes toman decisiones
sin pensar, solo piensan en ellos mismos, no piensan en el futuro
o el afecto que tiene a otros. Pero esos jóvenes se ven que
han estado con Cristo, que tienen una prudencia mucho más allá
de sus años. ¿Por qué? Porque andan con el
Señor, conocen la palabra de Dios, se someten a sus autoridades
y son guiados no por sus deseos sino por el Espíritu Santo, piensan
bíblicamente, sea con su dinero, sea con sus relaciones con otras
personas, sea con la manera en que tratan a otros, sea en sus
estudios, en sus trabajos, con sus familias, toman decisiones
sabias. ¿Por qué? Porque han dejado la
Palabra de Dios llena. Y espero que los jóvenes, otros
no solamente los jovencitos, pero los jóvenes mayores que
en verdad de nuestra iglesia sean prudentes, que se someten
a la palabra de Dios y dejan a la palabra de Dios. Darles
una sabiduría mucho más allá de los años que tienen para que
pueden tomar decisiones que agradan al Señor. Y cuando otros del
mundo miran a los jóvenes, piensan bueno, la mayoría de los jóvenes
no son prudentes, pero esos jóvenes cristianos tienen una sabiduría,
tienen una prudencia. que no lo vemos muchas veces
en los jóvenes. Hay algo diferente en ellos.
Yo quiero conocer lo que ha hecho la diferencia en ellos. Y otra
vez, como hemos mencionado antes, como dice allí al final del versículo
5, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. La Palabra
de Dios será exaltada porque es la Palabra de Dios la que
ha dado a los jóvenes una prudencia, una sabiduría para hacer decisiones
mucho más sabios que la mayoría de los jóvenes hoy en día. Y
que oremos por los jóvenes, que tengan esa prudencia, que tengan
esa sabiduría que solamente viene de la Palabra de Dios, de la
llanura del Santo Espíritu. para que puedan hacer decisiones
sabias para la gloria del Señor. Hablo un poco más de ese tipo
de sabiduría en Santiago, capítulo 3. En Santiago, capítulo 3, habla
de dos tipos de sabiduría. La sabiduría que normalmente
vemos en los jóvenes y la sabiduría de Dios. Y dice en Santiago 3,
13, ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? muestre por la
buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos
amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis ni mintáis
contra la verdad, porque esta sabiduría no es la que desciende
de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica, porque donde hay celos
y contención, hay apertuación y toda obra perversa. Así es la prudencia de la mayoría
de los jóvenes. Muchos celos, mucha perturbación,
muchas peleas. Mi esposa enseña a algunos jóvenes
de diferentes escuelas en el área, no solamente en nuestra
escuela, también enseña de piano a muchos jóvenes de diferentes
escuelas. Y muchas veces los jóvenes mencionan que en las
escuelas, las otras escuelas, muchas veces, casi cada día,
también los jóvenes de la iglesia aquí que asistan a diferentes
escuelas me han comentado que siempre hay peleas. Siempre están
peleando entre sí. ¿Por qué? Porque así se conocen
los jóvenes de este mundo. Así es su sabiduría, o más bien
dicho, su falta de sabiduría. Pero los jóvenes cristianos no
deben tener la sabiduría del mundo. Deben tener lo que termina
ese pasaje en versículo 17, pero la sabiduría que es de lo alto
es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena
de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra
en paz para aquellos que hacen la paz. Oremos que los jóvenes
de nuestra iglesia, tanto los jóvenes adultos como los jovencitos,
tengan ese tipo de sabiduría. Que son hacedores de paz. No
siempre peleando, buscando su propio deseo, sino buscando el
bien de otros. Buscando ayudar a otros. Y les
aseguro que el mundo notará la diferencia. Notará que los jóvenes
cristianos tienen una prudencia que es muy diferente que la mayoría
de los jóvenes del mundo. Dios busca a jóvenes que avergüenzan
a los adversarios, primeramente con su parentela, con su familia.
Segundo, avergüenzan a sus adversarios con su prudencia. Pero seguimos,
otra vez regresando al versículo 5, para la tercera cosa. Su parentela, prudencia, y entonces
dice allí hacer prudentes versículos 5 y castas, castas. Esta palabra castas También viene
de la misma raíz de la palabra que se traduce Santa en la Biblia. Muchas veces se usa para el Espíritu
Santo. Es esa palabra de ser apartada
para algo especial. También es la misma palabra que
muchas veces cuando se refiere a los cristianos, dice que somos
los santos, los apartados para los propósitos de Dios. No tienen
que buscar, pero solamente escucha algunas de las veces que se usa
esa misma palabra en otros pasajes. En 2 Corintios 11, versículo
2, dice, Porque os celo con celo de Dios. Pues os he desposado
con un solo esposo para presentaros como una virgen pura a Cristo. Esa palabra pura es la misma
palabra traducido aquí en casta. La idea es que Pablo dice que
la iglesia en Corinto debe ser apartada como una virgen solamente
para Dios como su esposo celestial. También menciona esa palabra
en Romanos capítulo 12, un pasaje muy conocido. Y dicen Romanos
2 y 1, así que hermanos, os ruego por las misericordias de Dios
que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo santo. Otra vez esa misma raíz de la
palabra casta, agradable a Dios que es vuestro culto racional.
Tenemos que presentarnos como un sacrificio apartado para los
propósitos de Dios. Eso es la idea allí. Versículo
13 lo usa otra vez y dice allí, compartiendo para las necesidades
de los santos, los que han sido apartado para los propósitos
de Dios. Entonces tenemos que ver aquí
que está diciendo que las jovencitas y también los jovencitos deben
reconocer que son diferentes que la mayoría de los jóvenes
en el mundo. Tienen un propósito diferente.
Han sido apartados para su esposo celestial. Han sido apartados
de pecado, de impureza, de todas esas otras cosas que muchos jóvenes
se involucran para algo mucho más importante. para servir a
nuestro Dios y Señor, para ser una esposa pura para Él. Entonces, tenemos que avergonzarlos
no solamente con nuestra parentela, con nuestra prudencia, pero con
nuestra pureza. Estaba leyendo acerca de una
misionera muy famosa llamada Amy Carmichael. Amy Carmichael
era una misionera a India que ayudó a salvar muchas vidas de
huérfanos y de otras personas allí en India y tuvo un gran
ministerio allí. Pero a veces unas personas de
Inglaterra visitaron a India. Y vieron que Amy no era como
la mayoría de los ingleses. La mayoría de los ingleses siempre
llevaban la ropa de los ingleses y durante ese tiempo los ingleses
estaban en control de India. Entonces ellos eran tenían que
tener respeto y ellos eran los encargados. Entonces trataban
los indios muy malo y ellos entraban como nosotros somos mucho mejores
que ustedes. Pero siempre cuando vieron a
Amy, Amy era muy diferente. Amy se vestía no como un inglés,
sino como una india. Y en vez de vivir aparte y vivir
arriba de ellos, vivió entre ellos. Y andaba con ellos, pasaba
tiempo con ellos y muchos de los ingleses miraban a Amy Conmarco
como alguien muy rara. Pero Dios la usó grandamente
porque ella reconoció que Dios la había apartado para un propósito
mucho mayor que la mayoría de los ingleses. Y así Dios está
buscando a jóvenes que reconocen que no es fácil ser diferente. No nos gusta ser diferente a
los demás, especialmente cuando uno es joven. Pero si uno reconoce
que yo he sido apartado de los demás para un propósito especial,
para servir a mi Dios y mi Rey, en vez de mirar ser diferente
como algo difícil, como una carga o algo malo, lo miren como un
privilegio. Tengo un deber de servir al Rey. Soy un embajador
del Rey y ya son castas, son puestas aparte para los negocios
del Rey. Y así debemos ser cada uno de
los jóvenes. Deben reconocer que es cierto,
muchos de sus amigos, compañeros de la escuela, compañeros de
trabajo para los jóvenes mayores a veces se burlan de los que
quieren hacer lo correcto, de los que no se ríen de los mismos
chistes, de los que a lo mejor no han visto todas las películas
que todos los demás han visto, que los que se comportan diferentemente
de los demás, que se visten de una manera diferente. Y se ríen
de ellos porque son diferentes. Pero en vez de dejar eso desanimarnos,
tenemos que mirarlo como un privilegio. Porque estamos representando
al Señor. Hemos sido llamados para estar
separados para su propósito, para el propósito del Señor,
como un sacrificio vivo. Entonces cuando otros nos critican,
se avergüenzan porque reconocen que somos puros. Hemos sido apartados
para las cosas del Señor. Hemos avergonzado a los enemigos
con su parantela, con su prudencia, con su pureza y siguiendo La
cuarta cosa que vemos aquí se encuentra en versículo 7. Otra
vez hablando los jóvenes, dice en versículo 7 de Tito 2, versículo
7, presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras, que
en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana y irreprochable,
de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo
que decir de vosotras. Ahora habla directamente a Tito,
y parece que Tito también fue joven No sabemos exactamente
cuan joven, pero todavía mas joven que Pablo. Y dice, Tito,
tu tienes que ser un ejemplo a los demas jóvenes y a los demas
en la iglesia. Y tienes que ser un ejemplo por
medio de la manera en que enseñas y la manera en que hablas. Otra
vez, muchas veces los jóvenes no son conocidos por ser muy
sabios en la manera en que hablan. Muchas veces no piensan antes
de hablar y dicen cosas no muy buenas y no usan sus palabras
de la manera más adecuada de que agrada al Señor. Pero dice
a Tito, tienes que ser un ejemplo a los demás con su manera de
hablar, con sus palabras. para que otros otra vez dicen,
oh no, los cristianos jóvenes no son diferentes y escuchan
la manera en que hablan, deben ser avergonzados. Y en vez de
criticar la Palabra de Dios, en vez de criticar al Señor,
deben ser, fui equivocado. La Palabra de Dios en verdad
tiene efecto en las vidas. El Señor si puede cambiar a uno
de los jóvenes y darles palabras que sean sanas. Como dice aquí,
usa varias diferentes palabras para describir la enseñanza de
Tito. Primeramente dice mostrando integridad. Esa es la idea que sus palabras
son confiables. Cuando él enseña algo, lo ha
estudiado, lo piensa bien y enseña con sabiduría para que las personas
que escuchan dicen, yo puedo confiar en lo que está diciendo.
No solamente dice algo sin mirar si es cierto o no. No, es confiable
en lo que dice. Y así deben ser los jóvenes.
Estaba hablando con mi esposa esta tarde acerca de que es triste
a veces, aún en la iglesia, que los jóvenes adultos aún y otros
jóvenes de la iglesia, a veces pedimos que hagan algo y no sabemos
si lo van a hacer o no. Dicen, sí, vamos a hacerlo, pero
entonces Algo pasa y ya no lo pueden hacer. Y no son tan confiables
a veces. Y todos pasamos por eso. Pero
no debe ser así para los jóvenes cristianos ni para cualquiera
de nosotros. Si decimos que vamos a hacer
algo, si hacemos un compromiso, debemos ser confiables. Sea en
el trabajo, sea en la familia, sea en la casa. ¿Cómo van a escuchar
el evangelio de nosotros en el trabajo si siempre estamos diciendo
que vamos a hacer un trabajo y no lo hacemos? ¿Cómo vamos
a hablar a nuestros amigos si nuestros amigos saben que la
mayoría de lo que decimos no saben si va a pasar o no? No
somos confiables. No tenemos integridad. No. Pero
si somos confiables en lo que decimos, si pensamos antes de
prometer algo, si tenemos integridad en nuestra enseñanza, si no compartimos
cosas en Facebook hasta asegurar que en verdad son ciertas, entonces
vamos a ser más confiables. Pero si somos muy ligeros en
lo que decimos y no pensamos y no tenemos integridad, entonces
tampoco van a escuchar cuando tratamos de entregar la palabra
de Dios. Y la palabra de Dios va a ser
blasfemada. Tenemos que enseñar y hablar con integridad y con
seriedad. Van juntos. Tomemos nuestras
palabras en serio. Los jóvenes muchas veces son
conocidos por hablar de la nada, por hablar de juegos de video,
hablar de videos, hablar de cosas tontas que no tienen mucha importancia. Cuando llegan a ser adultos,
un adulto es conocido por no solamente hablar de cosas ligeras,
pero pensar en cosas serias. y hablar en cosas serias. Y jóvenes
deben ser un ejemplo en hablar de la eternidad, de las cosas
de Dios y no solamente de las cosas ligeras que no tienen mucha
importancia. Y debemos asegurar que nuestras
palabras tienen peso, que en verdad son palabras que valen
la pena para hablar. seriedad. Versículo 8, palabras
sana y irreprochable. Tenemos que tener cuidado de
no decir cosas groseras. Otra vez, los jóvenes muchas
veces son conocidos por hacer chistes no muy buenas o hablar
de cosas que no son debidas. Pero si los jóvenes tengan cuidado
de lo que dicen, si en verdad toman en serio las palabras que
usan, si hablan de cosas profundas, la gente va a notar la diferencia
y van a decir que hace la diferencia en esa joven, que sus palabras
son diferentes, tienen peso, habla de cosas importantes, tiene
integridad, es confiable en lo que dice, no solamente habla
por hablar, pero piensa bien en lo que está diciendo. Van
a notar la diferencia y la palabra de Dios no va a ser blasfemada.
Y eso es lo que Pablo está diciendo aquí a Tito otra vez, razón versículo
8, de modo que el adversario se avergüence, no tenga nada
malo que decir de vosotros. Pensamos en los jóvenes, adultos,
jóvenes, jovencitos de la iglesia y les reto jóvenes, si hablo
con tus amigos, si hablo con tus padres, si hablo con otros
que te conocen en la escuela, Pueden decir, no tengan nada
malo que decir de tus palabras. Que tus palabras en verdad exaltan
al Señor. Que tengas cuidado de lo que
hablas, de sus chistes, de la manera en que hablas. Tienes
integridad, eres confiable. Si queremos representar a nuestro
Señor y no avergonzar a nuestro Señor, tenemos que tener cuidado
de la manera en que hablamos. Otra vez habla de eso. en el
libro de Santiago, capítulo 3, al principio, de la importancia
de nuestras palabras y de cuán difícil es controlar nuestras
palabras. Y dice en versículo 1, hermanos
míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos
mayor condenación porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno
no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también
de refrenar todo el cuerpo. He aquí, nosotros ponemos freno
en la boca de los caballos para que nos obedezcan y dirigimos
así todo su cuerpo. Mire también las naves, aunque
tan grandes y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un
muy pequeño timón. por donde el que las gobierne
quiere. Así también la lengua es un miembro
pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí cuán grande bosque
enciende un pequeño fuego. Y la lengua es un fuego, un mundo
de maldad. La lengua está puesta entre nuestros
miembros y contamina todo el cuerpo, inflama la rueda de la
creación y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda
naturaleza de bestias y de aves y de serpientes y de seres del
mar se doma y ha sido domada por la naturaleza humana. Pero
ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no
puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Lastimosamente,
muchos jóvenes encienden fuegos con sus bocas. con chisme y con
amargura, con palabras malas. Pero un cristiano puede hacer
lo que ningún ser humano puede hacer en sí mismo, dominar nuestras
lenguas. Pero solamente cuando estamos
bajo el control del Espíritu Santo. Nosotros no lo podemos
hacer. Solamente Cristo puede hacerlo en nosotros cuando nos
sometemos a Él. Cuando yo estaba en la universidad,
yo tenía varios diferentes amigos. Y me encantaba hablar con muchos
de ellos. Y muchos de ellos, cuando nos juntábamos, hablábamos
de chicas, hablábamos de lo que estaba pasando, de deportes,
de muchas cosas interesantes. Y me encantaba hablar de todas
esas cosas. Pero así era la mayoría de las
conversaciones ahí en la universidad. Pero había unos cuantos jóvenes,
especialmente uno en especial que se llama Daniel. Y cuando
hablaba con él, La conversación siempre era diferente. Él siempre
me estaba hablando de lo que estaba aprendiendo la palabra
de Dios. Me hablaba de una carga que tenía para almas perdidas. Me hablaba de la oración y de
la importancia de la oración. Y siempre cuando pasaba tiempo
con él, notaba una gran diferencia entre las palabras que él usó
y las palabras que la mayoría de mis amigos usaron. Y tuvo
un gran impacto en mí. Él ahora es un misionero en Colombia.
Está sirviendo al Señor fielmente. ¿Por qué? Porque desde ser joven
decidió usar sus palabras de una manera más sana, seria y
ser un ejemplo con sus palabras. En vez de solamente usar sus
palabras en cosas que no importa. Entonces, tenemos que avergonzar
a los enemigos con nuestra parentela, con nuestra prudencia, con nuestra
pureza, con nuestras palabras. Y entonces, regresando a Tito
2, dice otra vez en versículo 5, Tito 2 5, dice, a ser prudentes,
castas, cuidadosas de sus casas, buenas. Entonces, en versículo
7 lo menciona otra vez para los jovencitos, dice presentándote
tú en todo como ejemplo de buenas obras. Vemos aquí la última cosa,
no solamente los jóvenes cristianos deben avergonzar a los enemigos
de Dios con su parentela, con su prudencia, con su pureza,
con sus palabras, pero finalmente con su porto, con la manera en
que se conducen sus vidas. Los jóvenes otra vez muchas veces
son conocidos por ser egoístas. Ellos siempre están pensando
en ellos mismos, lo que yo quiero, lo que a mí, lo que siempre muchas
veces quejándose de la comida, quejándose de la tarea, quejándose
de las reglas, pensando en lo que ellos quieren hacer en el
futuro, en sus amigos, en sus quehaceres. Y demasiado los jóvenes
no son muy buenos, no están muy mucho pensando en lo que necesitan
otros. No están pensando en servir a
otros, en ministrar a las necesidades de otros, en orar por otros.
Pero dice aquí que los jóvenes cristianos deben ser diferentes.
Con su manera de vivir deben ser buenos. Deben buscar servir
a otros y ministrar a las necesidades de otros. Y otra vez cuando el
mundo ve eso, nota una diferencia grande. Cuando hay jóvenes que
no están siempre pensando en ellos mismos, sino pensando en
qué necesitan mis padres, cómo puedo ayudar a mis padres, qué
necesitan los otros de la iglesia, qué necesito los hermanos mayores,
orando por las necesidades de otros, preguntando por las necesidades
de otros. Eso es una gran diferencia de
la mayoría de los hombres. Y solamente Dios puede hacer
esa obra. Pero si lo hace, va a avergonzar
otra vez los adversarios del Señor y exaltar al Señor. Recuerdo que cuando yo era joven,
Una cosa que fue un gran ejemplo para mí es cuando yo era joven
había varios jóvenes en las universidades cristianas y cada verano regresaron
aquí a la iglesia y siempre organizaban muchas diferentes cosas para
servir al Señor. Yo recuerdo a personas como Silvia
que ya es un misionera ahí en Perú y otros de los jóvenes,
mis hermanos mayores, varias veces tuvimos hijos de misioneros
que se quedaron aquí por el verano. Siempre pasaron todo el verano
buscando maneras para servir a otros. Organizaron clubes bíblicos
para los niños. Cada semana fueron a visitar
a los ancianos y cantar a los ancianos. Organizaron las escuelitas
bíblicas y reuniones de jóvenes. Fueron a otras iglesias para
cantar y para servir al Señor de esa manera. Organizaron visitas
a otros países para servir al Señor en otros países. Siempre
cuando regresaron los jóvenes a la universidad en esos entonces,
había un gran impacto en la iglesia. Y se animaron mucho. ¿Por qué? Porque esos jóvenes querían servir
al Señor. Querían hacer cosas para otros.
Y había una gran diferencia entre ellos y las mayores del mundo.
Y necesitamos ese tipo de jóvenes. Doy gracias a Dios por los jóvenes
adultos que están haciendo eso. Doy gracias a Dios por los jóvenes
adultos que sirven en ayudar con la tecnología. Es de gran
bendición ver a los jóvenes ayudando con toda la tecnología, que llegan
aquí temprano para asegurar que todo está funcionando bien, que
sirven al Señor en limpiar y en ayudar en otras áreas. Es una
gran bendición. Y tenemos que seguir orando por
los jóvenes de la iglesia. que siguen siendo diferentes
a los del mundo, que en verdad hacen avergonzar a los enemigos
de Dios por su manera de vivir, por ser buenos, por su buena
conducta, por hacer buenas obras. Y tenemos que orar por los hombres
que no están tan involucrados, que a lo mejor están un poco
desanimados o alejados del Señor. que en verdad se han usado grandamente
por el Señor en esas áreas. Tenemos que darles el ejemplo,
tenemos que amarles y también animar a los jóvenes. Gracias
por los que están sirviendo al Señor y que siguen sirviendo
al Señor y que se animan más para acercarse más al Señor.
Otra vez, no solamente los jóvenes jovencitos, pero también los
jóvenes adultos que sean diferentes a los demás y que cuando otros
vean los jóvenes de esta iglesia dicen, Hay algo muy diferente
en ellos. Yo quiero conocer al Señor. Antes yo estaba blasfemando a
Cristo, blasfemando, diciendo todos son hipócritas. Los jóvenes
de la iglesia son lo mismo que los jóvenes del mundo. Pero ya
viendo esos jóvenes, yo sé que Dios es real, que Cristo en verdad
puede cambiar las vidas. Y yo quiero conocer. Y están
avergonzados por blasfemar el nombre del Señor y su palabra.
que el Señor nos dé ese tipo de jóvenes y que el Señor avergüenza
a los enemigos por causa de su ejemplo. Oremos. Padre, gracias
por tu palabra. Señor, gracias por el ejemplo
de personas como Tito y Timoteo, como esas hijas de Filipe como
muchos otros ejemplos en la Palabra de Dios de tantos jóvenes como
jovencitas que fueron diferentes que los demás de los jóvenes.
Que por medio de dejar a su Santo Espíritu, controlarles y cambiarles,
avergonzaron a los enemigos de Dios. Señor, gracias por los
jóvenes de esta iglesia. Yo he visto en muchos de sus
vidas esa diferencia, ese deseo de servirte, ese deseo de honrarte,
y ha sido de mucha bendición para mí. Pero Señor, te ruego
que pueden seguir así y que pueden seguir creciendo en ti para honrarte,
para levantar en alto tu nombre, para que cuando otros quieren
criticar a la palabra del Señor, quieren criticar el nombre de
Dios, mirando las vidas de los jóvenes de esta iglesia, se avergüence. viendo que tú eres poderoso para
cambiar a los jóvenes de la iglesia. Que seamos más fieles en orar
por ellos, en animarles, en servirles y que sigas traiendo más jóvenes,
que sigas orando en los corazones de los jóvenes adultos y jovencitos
de la iglesia que a lo mejor están desanimados o se han apartado
de ti o no son tan fieles como deben ser. Que ellos pueden en
verdad verte a ti en toda su gloria. y querer ser apartado
de todo lo demás que es de menos valor para servir a Rey de reyes
y Señor de señores, para honrarte a ti, para avergonzar sus enemigos,
para que tú seas exaltado como el Rey que eres y que recibas
la gloria por medio de nosotros ahora y para siempre. En nombre
de Cristo pedimos esas cosas. Amén. Vamos a terminar poniéndolos
así de pie. Vamos a ver si puedo encontrar. No, aquí estaba. Vamos a cantar 528. 528. Ciervos de Jesús, hombres
de verdad, guardas del deber, somos sí. Como siempre, si el Señor ha
obrado su corazón, así eres. Ya un adulto y quieres orar más
para los jóvenes, orar más por ellos. Si hay jóvenes, adultos,
jóvenes, jovencitos que quieren avergonzar a los enemigos de
Dios y reconocen que no han sido tan fieles en hacerlo como deben
y necesitan la ayuda del Señor para ser ese tipo de joven que
avergüenza a los enemigos de Dios, ven adelante. adultos para
animar más a los jóvenes y jóvenes para ser ese tipo de joven que
avergüenza a los enemigos del Señor. Solamente la primera,
528. Siervos de Jesús, hombres de
verdad, guardas del deber, somos, sí, libres de maldad, ricos en
bondad, fieles en la ley, seremos, sí, firmes, fuertes, falsa en
la bandera, grande, noble emblema del Señor. ¡Pantos bravos, pasen
la cocina! ¡Marchen todos, vamos a vencer! Amén. Señoras y hermanos, están
despidos.
Tito habla a jóvenes
Series Epistolas Pastorales
| Sermon ID | 512332455457 |
| Duration | 37:25 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Titus 2 |
| Language | Spanish |
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