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Padre, gracias. Es un privilegio
estar frente a tu iglesia, a tu pueblo, a la familia, Señor,
que nos has dado en Cristo Jesús. Es un honor estar abriendo las
Escrituras, Señor, y una gran responsabilidad poderlas dar. oro suplicando señor por tu gracia
por la fluidez en el espíritu santo y por tu gracia en cada
uno de nosotros al escuchar las palabras del texto y abrirnos
para el efecto que debe tener en nuestras vidas señor que sea
de darte honor y gloria a ti gracias padre en el nombre de
jesucristo amén y amén El apóstol Pablo, como hemos venido estudiando
en Romanos capítulo 11, está hablando de la restauración de
Israel. Y en el capítulo 9, haciendo
un recuento de lo primero que Pablo dice, porque allí es donde
abre este tema y lo completa hasta el 11. Son tres capítulos
que forman un solo bloque dentro del libro de Romanos. Pablo expresa
que tiene una gran tristeza y un continuo dolor en su corazón
y empieza a hablar de por qué él siente esta tristeza tan grande
y este continuo dolor. Y es debido a Israel, porque
él anhela la salvación de Israel como nación. Él anhela que ellos
vengan a la fe en Cristo Jesús y empieza a hablar de la elección
de Dios allí en el capítulo 9. Después en el capítulo 10 habla
acerca de Israel siendo responsable por haber rechazado a Dios, pero
en medio de eso afirma una y otra vez que es dentro del plan de
Dios que eso está sucediendo y Dios tiene un plan para Israel.
En el capítulo 11 habla de la evidencia de que Dios no ha rechazado
a su pueblo. En el verso 2 dice Dios no ha
desechado a su pueblo al cual conoció con anterioridad y empieza
a desarrollar ese tema. estuvimos viendo en el verso
11 acerca del tropiezo de Israel y Pablo dice acaso tropezaron
para caer y él afirma de ningún modo entonces este de ningún
modo no dios nos ha abandonado son el pueblo de dios prevalece
en los capítulos 9 10 y 11 Y en este proceso hay una distinción
que hicimos la semana pasada entre remanente o el pueblo de
Israel. El remanente quiere decir que
Dios siempre ha tenido un remanente, un grupo pequeño de creyentes.
Y Pablo muestra la evidencia con Elías, después con él y después
en el tiempo presente. Entonces siempre hay un grupo
de judíos creyendo. Ellos rechazan al Mesías, se
abre la puerta para los gentiles y la mayoría de los gentiles
creen y sigue creyendo un remanente, siempre en un grupo pequeño de
israelitas. Y ahora vamos a ver, como él presenta aquí, hay un
cambio. Ahora se va a voltear todo, va
a ser todo Israel que va a entrar. Y es un remanente de gentiles
los que van a entrar al final. Ahí vamos a llegar. Entonces,
lo que vamos a ver hoy es tres aspectos del carácter de Dios
que garantizan la salvación de todo Israel. Tres aspectos del
carácter de Dios que garantizan la salvación de todo Israel.
Lo dejé puesto en la hoja de notas. Ahí está. Esa es la preposición
o la frase que resume todo lo que vamos a ver. El título es,
porque Dios es soberano, Israel puede ser salvo. Y el texto donde
vamos a estar es Romanos 11, 25 al 32. Posiblemente hay un
error con el verso, dice 36, pero es 32. Entonces, el primer
punto, el primer aspecto que vamos a ver del carácter de Dios
es el endurecimiento de Israel siendo superado por la fidelidad
de Dios. El segundo aspecto del carácter
de Dios es la enemistad de Israel siendo superada por el amor de
Dios. Y el tercer aspecto del carácter
de Dios es la desobediencia de Israel siendo superada por la
misericordia de Dios. Es el enfoque que Pablo le da.
Israel actúa, pero Dios está por encima de las acciones de
Israel y al final el plan de Dios de una manera maravillosa
se lleva a cabo con ellos. Entonces, el primero. el endurecimiento
de Israel siendo superado por la fidelidad de Dios. Versos
25 al 27, empecemos con el 25. Porque no quiero, hermanos, que
ignoren este misterio para que no sean sabios en su propia opinión,
que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta
que haya entrado la plenitud de los gentiles. Entonces, aquí
hay una relación entre Israel y los gentiles. Hay un efecto
que está provocando el endurecimiento de Israel. Pablo claramente dice
que es un endurecimiento parcial. Pero él empieza con la palabra
en el verso 25, porque no quiero, porque es una conjunción, es
una de esas palabritas que cuando está allí, usted dice, oh, esto
está uniendo lo que va a decir con algo que ya dijo antes. Y
es la continuidad a las afirmaciones dadas a los gentiles de la iglesia
en Roma en cuanto a la restauración de Israel. Y un llamado a no
ignorar que están frente a un misterio, ¿sí? Y el cual Pablo
pasa a explicar. Entonces, Pablo, esta es una
continuación de lo que nos está diciendo anteriormente. Y el
orden en el verso 18, que ya lo vimos, es a no ser arrogantes
contra Israel. Y la orden, o la orden más bien,
ahora es que no ignoren. Pero quiero que miremos a Zacarías
2.8, lo que dice, porque el tema sigue siendo, primero no sean
arrogantes, lo vimos la semana pasada, ahora es no ignoren,
llegando a su propia conclusión. Pero mire lo que dice Zacarías
2.8, en cuanto a la actitud que una persona puede tomar frente
a Israel. Y de paso, no sé si usted ha
visto las noticias, me imagino que sí, pero hay muchos rockets
que están tirando dentro de Israel. Israel no comenzó eso, pero en
las noticias usted no va a ver eso. Usted va a ver un reporte,
usualmente desde Gaza, hablando de que hay muertos y siempre
termina la misma frase. Usted presta atención y dice,
y también niños, y también niños. Cada periodista repite la misma
frase. ¿Por qué? Porque el enfoque que
están haciendo es que Israel está matando gente en Gaza. Pero
nunca dicen que Israel se está defendiendo de los ataques que
les están mandando a ellos. ¿Por qué lo digo? Porque en el
mundo hay un concepto definido en cuanto a Israel. Y es obvio,
Israel es el pueblo de Dios. ¿El mundo es amigo de Dios? No,
el mundo es enemigo de Dios. Entonces, lo que Dios establece,
el mundo lo rechaza. ¿Por qué todo el mundo se une
contra ese pueblo? Es obvio. Y miremos lo que dice
aquí, Zacarías 2.8. Dice así el profeta, porque así
dice el Señor de los ejércitos, cuya gloria me ha enviado contra
las naciones que los despojaron, porque el que los toca, toca
la niña de su ojo. ¿De qué está hablando él aquí?
El que se mete con Israel está tocando la niña de su ojo, la
niña del ojo del Señor. Yo me acuerdo una vez fuimos
a un retiro de varones y había un canto de moda que decía, yo
soy la niña, la niña de tus ojos. Y un montón de hombres cantando,
yo soy la niña, y el predicador decía, ustedes están cantando
que ustedes son la niña. La niña de tus ojos es el círculo
pequeñito que está en el iris del ojo, esa es la pupila. Y
por la pupila entra la luz que captura el cerebro y ya maneja
todo que es la información de eso. Pero esa es la parte más
sensible. en una persona. Entonces, Zacarías
está usando esa ilustración para decir, el que toca a Israel es
como que le toca a Dios esa parte, la pupila de su ojo, la niña
de su ojo. Es decir, es algo donde Dios
va a responder, es algo sensible para él. Lo estoy usando porque
en Romanos 11 la palabra claramente dice, no seas arrogante contra
Israel. Lo vimos la semana pasada. Ahora
Pablo empieza a decir, no ignores este misterio para que no te
hagas arrogante por tu propio razonamiento. Entonces, el concepto
que una persona tiene de Israel tiene que ver con el concepto
que tiene de Dios. Y cuando predicamos el Evangelio,
es bueno también recurrir a la evidencia de la obra de Dios
a través de Israel, los judíos. De allí viene el Evangelio, de
allí viene el Salvador, de allí vienen las promesas, de allí
viene la verdad de Dios, de los judíos. Entonces, este capítulo
tiene que ver con nosotros, como cristianos. Nosotros tenemos
que estar bien definidos. ¿Quién es Israel a los ojos de
Dios? Entonces, semana pasada, no sean arrogantes, ahora dice,
no quiero, hermanos, que ignoren este misterio para que no sean
sabios en su propia opinión. ¿Qué es ser sabio en su propia
opinión? Ser sabio en su propia opinión, yo no sé si usted ha
escuchado, pero a veces usted puede hablar con una persona
y esa persona da su opinión, su opinión la impone sobre la
conversación, su opinión domina, su opinión es la que dirige.
Eso es arrogancia. Eso es arrogancia. Porque la
opinión de una persona, ¿qué es? Es solo eso, es una opinión. Pero si en base a esa opinión
se toma una decisión o una postura, esto es muy peligroso. Esto es
arrogante. Y Pablo está hablando de no tomar
esa postura frente a este misterio. Ahorita vamos a ver cuál es ese
misterio. Entonces, es una advertencia que hay allí de no ser sabios
en su propia opinión. Le dice a los gentiles y los
judíos que están en la iglesia de Roma. Tenemos que considerarlo
para nosotros también. Entonces, pasa a definir que
a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial. Mira
en Efesios 3, 3 al 6. Pablo, quiero mirar allí porque
en Efesios 3, Pablo habla de un misterio. En Romanos 11, Pablo
está hablando de otro misterio, pero quiero mostrarles cuál es
la relación entre el misterio de Efesios 3 y el de Romanos
11, que es el que queremos ver. En Romanos 3, versos 3, perdón,
Efesios 3, 3 al 6, dice lo siguiente, que por revelación me fue dado
a conocer el misterio tal como antes les escribí brevemente.
Un misterio aquí, ¿cierto? En vista de lo cual, leyendo,
podrán entender mi comprensión del misterio de Cristo, que en
otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los
hombres, como ahora ha sido revelado a sus santos apóstoles y profetas
por el Espíritu, a saber, aquí está el misterio, que los gentiles
son coherederos y miembros del mismo cuerpo, participando igualmente
de la promesa en Cristo Jesús mediante el Evangelio. Es un
misterio. Israel fue la nación elegida
por Dios. Israel fue quien recibió la promesa
del Libertador. Israel de ellos viene el Mesías. Entonces es un misterio. Pablo
dice, es un misterio que ahora los gentiles han entrado y han
sido hechos parte del pueblo de Dios. Ese es un misterio en
ese sentido de los gentiles. Pero después cambian las cosas.
Porque ahora los gentiles son los que creen. Y Pablo está hablando
con la iglesia en Roma. Los gentiles son los que creen.
¿Cuál es el misterio? Que Israel no está adentro. Ese
es el misterio. Es al revés. Se esperaba que
Israel fuera y lo que entra son los gentiles. Ese es el primer
misterio. El misterio de Romanos 11 es
que los gentiles son los que han entrado e Israel no ha entrado
todavía. Entonces, ese es un misterio. Pablo dice, no ignoren este misterio. que ha habido un endurecimiento
parcial de Israel. ¿Por qué un endurecimiento parcial?
Si Pablo hubiera dicho endurecimiento total, quiere decir que nadie
de Israel hubiera sido salvo. Pero cuando dice un endurecimiento
parcial, quiere decir que una parte de Israel siempre ha estado
creyendo. Es el remanente que hicimos la
distinción la semana pasada. Siempre hay un remanente creyendo.
Entonces, el endurecimiento es parcial. Y Pablo dice, no ignoren
este misterio, porque ese misterio es que ese endurecimiento parcial
es hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. Ahí
en Romanos 11.25. hasta que haya entrado la plenitud
de los gentiles. ¿Qué quiere decir esto? Se refiere
a todas las personas de entre los gentiles, ustedes y yo, y
las personas de todo el mundo que no son judíos, que van a
entrar en el reino de Dios. Cuando terminen de entrar, el
total de los que Dios va a salvar de entre los gentiles, cuando
tengan la salvación, entonces hasta allí llega el endurecimiento
parcial de Israel. Se detiene el endurecimiento
parcial y se abre, se hace una apertura para que entre toda
la nación de Israel, va a entrar todo Israel. Eso es lo que va
a suceder allí. Entonces, Pablo está hablando
de ese cambio drástico que sucede allí. El remanente de Israel
sigue entrando mientras está en endurecimiento parcial junto
con los gentiles. Y entonces, cuando terminan de
entrar los gentiles, el cambio es este, que Israel entra, ¿y
cuál es el remanente? Los gentiles. Un poquito de los
gentiles son salvos, cuando todo Israel está siendo salvo. Si
ven el cambio que hay, la rotación que sucede, Ahora todos los gentiles
y un poquito de Israel remanente. Se termina ese endurecimiento
de Israel y cambia, entra todo Israel y entra un poquito de
los gentiles. Hasta el final eso se ve en Apocalipsis. Entonces, Israel es el pueblo
escogido por Dios. el pueblo que Dios hizo de ellos
una nación. A ellos les dio la tierra, a
ellos les dio los jueces, los profetas, los reyes, el dominio,
toda esa área. A ellos les habló de manera personal,
como no lo hizo con ninguna otra nación de forma directa. Les
prometió a ellos el Mesías. Cuando viene el Mesías, ellos
lo rechazan, pero lo que se esperaba por todos es que cuando viniera,
todo Israel sería salvo. Pero en vez de ser así, no son
ellos sino los gentiles los que empiezan a entrar al reino en
su gran mayoría, aunque hubo muchos judíos salvos. Entonces,
ese es el primer misterio. Nadie esperaba esto. Así que
ahora, lo misterioso es que Israel no ha entrado, pero entrarán
en el futuro, una vez que Dios complete el número de los gentiles
que va a salvar. Eso es la plenitud de los gentiles.
Pablo usó el mismo término, la plenitud, en el verso 12, cuando
dice, para que miren la relación de esa palabra, y si su transgresión,
refiriéndose a Israel, es riqueza para el mundo, y su fracaso es
riqueza para los gentiles, ¿cuánto más será su plenitud? Es decir, todo Israel, no un
remanente, todo Israel. Ahora, cuando se complete la
plenitud de los gentiles, la palabra aplicada a los gentiles,
no a Israel, es todos los gentiles que van a ser salvos. No todas
las personas van a ser salvas, pero de los que Dios llama, los
que van a ser salvos, cuando se complete ese número. En verso
26, sigamos aquí en Romanos 11, dice, así todo Israel será salvo. Una pausa. ¿Qué significa todo
Israel será salvo? Ayúdenme ustedes un poquito aquí.
Todo Israel será salvo, gracias hermana Blanca. Todo Israel será
salvo. ¿Estamos de acuerdo? Todo Israel
será salvo. ¿Quién es todo Israel? Toda la
nación de Israel. En el tiempo, cuando se termine
o se complete la plenitud de los gentiles, todo Israel será
salvo. Esas son las palabras de Pablo.
Todo Israel será salvo. No es un remanente. Aquí no está
hablando de un remanente. Está hablando de la nación de
Israel. Y mire lo que dice enseguida,
verso 26 de Romanos 11. Tal como está escrito, el libertador
vendrá de Sion, apartará la impiedad de Jacob. Tal como está escrito,
¿qué nos está mostrando? Dios dijo que los iba a salvar. Y si Dios cumple lo que Él dijo,
¿qué nos muestra eso del carácter de Dios? Que es el punto que
estamos viendo. Dios es fiel. Dios es fiel. Entonces el endurecimiento
de Israel es superado por la fidelidad de Dios para que Israel
sea salvo. Es el primer punto que estamos
viendo. Entonces Pablo ahí se refiere a un texto en Isaías
59, 20 al 21. Hoy quiero recurrir más al Antiguo
Testamento porque es lo que Pablo está haciendo. Entonces vamos
allí a Isaías 59, 20 al 21. Y acuérdense, siempre vamos a
regresar a Romanos 11. Allí es donde vamos a regresar,
es nuestro texto base. Entonces Isaías 59, en relación
a la promesa de la restauración de Israel, Pablo usa dos textos. El primero es Isaías 59, después
vamos a ver el otro. Verso 20 y 21. Dice así. Y vendrá un redentor a Sion y
a los que se aparten de la transgresión en Jacob. Y recuerde el nombre
Jacob porque es importante aquí. Como dijo en el capítulo 11,
el libertador vendrá de Sion, apartará la impiedad de Jacob.
¿Quién es Jacob? Es Israel. Es otro nombre para
Israel. Entonces Isaías 59, 20 dice, Dice el Señor, este es mi pacto
con ellos. Mire que no está hablando de
que ellos tengan un pacto con Dios, está diciendo que Dios
tiene un pacto con ellos. Estamos hablando de la fidelidad
de Dios. Aquí se ve, mi espíritu que está sobre ti, mis palabras
que he puesto en tu boca, no se apartarán de tu boca, ni de
la boca de tu descendencia, ni de la boca de la descendencia
de tu descendencia. ¿Quiénes son ellos? Israel. Usa el nombre Jacob pero se está
refiriendo a la nación de Israel. Dice el Señor desde ahora y hasta
cuando y para siempre. Entonces aquí está afirmando
lo que Pablo dice en Romanos 11. Pablo se está refiriendo
a esta promesa en Romanos 11. Pero él se refiere también a
Isaías 27, 10, porque mezcla dos profecías para lo que dice
en Romanos 11, 26. Pero en Isaías 27, verso 10,
mira lo que dice. El punto, acuérdese, estamos
viendo la fidelidad de Dios que supera la dureza del corazón
de Israel. Es el primer aspecto del carácter
de Dios que afirma que la salvación es para Israel. Israelías 27.10
dice, porque solitaria está la ciudad fortificada, un lugar
desamparado y abandonado como un desierto, allí pastará el
becerro y allí se echará y se alimentará de sus ramas. ¿Saben
qué? Creo que confundí mi texto. Esto
es lo que dice. Perdón, les quedé mal. A veces
cometo estos errores. ¿A ustedes les pasa alguna vez
un error con un texto? Lo malo es que cuando yo lo cometo,
se nota de una manera muy grande. Tengo que ir a casa y repasar
cuál texto era el que quería. Déjenme, creo que puedo hacer
algo. Creo que puedo hacer algo para no quedarnos sin mirar exactamente
cuál es el texto que queremos ver. Ok, no, no lo apunté aquí. Pero esto es lo que él está diciendo.
Reversemos entonces a Romanos 11, porque ahí lo vamos a ver.
Nomás que quería mostrar el otro texto y aquí leo todo el capítulo.
Dice, y este es mi pacto con ellos cuando yo quite sus pecados.
La primera parte, En 26 dice, el libertador vendrá de Sion,
apartará la impiedad de Jacob. Viene un libertador, no dice
que Israel se restaura, es el libertador. ¿Y qué va a quitar?
La impiedad de ellos, el pecado. ¿Y qué dice el verso 27? Dice,
es mi pacto. Acuérdese, en Isaías 59 leímos
que Dios tiene un pacto con ellos, aquí lo afirma, verso 27. Y este
es mi pacto con ellos cuando yo quite sus pecados. cuando
yo quite sus pecados. Entonces Dios va a quitar el
pecado de Israel. Israel no va a entrar a la salvación
de manera automática. Ellos no son salvos porque fueron
el pueblo de Dios escogido por Dios. Ellos son salvos porque
Dios es fiel en cumplir estas promesas. No es algo automático. No es como ellos han pensado
y la razón por la cual rechazaron a Jesús. Somos el pueblo de Dios. Por tanto, Dios tiene que bendecirnos. Dios tiene que restaurarnos.
Dios tiene que darnos victoria sobre todas las naciones. No
es así. Porque tiene que haber primero
una limpieza del pecado. Tiene que venir el Libertador
para perdonar sus pecados. Esa es la promesa de Dios. y
Dios lo va a hacer con ellos. Todos sus pecados van a ser quitados
y esto se nos está hablando de la gracia de Dios. No es hombre para que mienta,
ni hijo de hombre para que se arrepienta. Así que Dios no le
va a fallar a Israel. Miremos un texto que nos muestra
en el Antiguo Testamento la fidelidad de Dios con su pueblo Israel
cuando alguien quiere maldecirlos a ellos. Números 23-19. Espero
que no me haya equivocado en este. Número 23.19. Gracias por
su paciencia conmigo, por su bondad, que me permiten todavía
predicar aunque cometa esos errores. Número 23.19. Número 23.19 dice, Dios no es hombre para que mienta,
ni hijo de hombre para que se arrepienta. Lo ha dicho Él y
no lo hará. ¿Ha hablado y no lo cumplirá? Si Dios dijo que va a hacer algo,
¿no lo va a cumplir? Dios lo va a cumplir. ¿Qué está
sucediendo en este texto en Números capítulo 23? Israel está acampando
y Balaam le dice a Balak Balaam es un rey, enemigo de Israel.
Él le dice a Balak, que es un falso profeta, él le dice, ven
para que maldigas a la nación de Israel porque son muchos.
Quiero que los maldigas. Y este hombre, Balaam, después
es juzgado por Dios, aunque aquí él habla lo que Dios quiere hablar
sobre Israel. ¿Y qué es lo que sale? Que Dios
bendice a Israel. Y el profeta, que es un profeta
falso, no puede maldecir a Israel, no puede, nunca lo logra. Hacen
varios intentos y nunca lo logra. Y le ofrecen grandes cantidades
de dinero. Y este falso profeta no puede
maldecir a Israel. ¿Por qué no los puede maldecir?
Son el pueblo de Dios. ¿Quién los llamó a ellos? Dios.
¿Quién los protege a ellos? Dios. ¿Quién los defiende a ellos?
Dios. ¿Quién los castiga a ellos cuando los va a disciplinar?
Es Dios. Entonces de afuera es imposible destruir Israel porque
Dios es el que cuida a su nación y la evidencia la vemos el día
de hoy después de miles de años donde esta nación ha sido perseguida
y allí están como nación. Y están rodeados, hay un anillo
que formaron sus enemigos alrededor de Israel. Con Jordania, con
Gaza, con los que están al norte, está formado. Irán está detrás
de todo eso, fundando las armas contra ellos y el odio contra
ellos. Pero eso no importa. El plan de Dios es restaurar
a Israel, Él los va a restaurar. Desafortunadamente, ellos ahora
están esperando un Mesías que no coincide con el de la Biblia.
Y van a ser engañados para entrar en un tratado para que haya una
paz en esa región, lo cual usted ahora dice es imposible que allí
haya paz. Y esa paz, aparente, los va a llevar a construir el
templo, que el libro de Ezequiel habla bastante de eso. pero va
a ser bajo un engaño y cuando el que los engaña a ellos que
es el anticristo se siente en el trono en el templo y diga
que él es Dios Israel va a entender es cuando es quebrada esa dureza
de Israel y ellos ven y miran Nosotros lo tuvimos por herido,
lo tuvimos por azotado. Ellos van a llorar y van a lamentar. Israel va a ser restaurado en
el futuro. Dios no ha maldecido a Israel.
Dios no ha desechado a Israel. Dios no ha terminado con Israel.
No, Dios es fiel con su pueblo. Esa es la primera característica
que vemos o la primera evento que vemos del carácter de Dios
por la cual sabemos que Israel va a ser salvo. Y aunque se ha
endurecido y solo un remanente ha entrado, Dios supera el endurecimiento
con su fidelidad. Dios es soberano, por eso permanece
siendo fiel con Israel. La fidelidad de Dios no es movida
ni es tocada por ningún evento y no depende de algo que una
persona haga. Dios es fiel, por eso podemos
decir Dios es fiel. Cuando sucede un evento en nuestras
vidas, nosotros nunca oramos, por lo menos yo no, ni les he
enseñado a ustedes, basado en las escrituras, que le pidamos
a Dios que venga y tome el control. Eso es un error, eso es una negación
de la soberanía y de la fidelidad de Dios. No decimos Dios, ven
y toma el control, porque entonces, ¿quién es el que ha tenido el
control cuando estamos en medio de un caos? que está en control
de Dios. Él sigue siendo fiel. Él sigue
siendo fiel con Israel. Las cosas con Israel nunca han
estado fuera de control. Cuando rechazaron al Mesías,
Dios está en control. Cuando endurecen su corazón contra
el Evangelio, Dios está en control. Cuando se levantan sus enemigos,
Dios está en control. Dios va a permitir lo que Él
va a permitir para lograr su propósito. Y Pablo lo presenta
en estos tres capítulos, 9, 10 y 11, para llegar a un punto
culminante que es donde queremos llegar. Es como la cúspide. cuando
Pablo llega allí al final. Así que presten atención, no
se pierdan las palabras que tenemos que decir aquí para que lleguemos
juntos allí. Esto es maravilloso. Mire, la
plenitud de Israel entra entonces en el tiempo de la gran tribulación.
En Apocalipsis capítulo 7, lo hemos visto antes, Dios salva
a 144.000 jóvenes judíos, los sellan a ellos para que el anticristo
no los pueda matar. Y ellos son la fuerza misionera
más grande en la historia de la humanidad para predicar el
evangelio, principalmente, ¿a quién? A Israel. ¿Por qué? Ellos lo predican en
general, pero es Israel el que Dios le abre sus oídos y su corazón
para que ellos vengan a la salvación. Entonces, la gran mayoría de
los salvos en ese tiempo es Israel. Y como se cambian los papeles,
entra un remanente de gentiles. Entran gentiles también. Pero
es Israel principalmente el objeto de Dios cuando llega allí. Entonces,
están esos jóvenes predicando en Apocalipsis 7. En Apocalipsis
11, verso 3, si quieren vamos rápidamente ahí para mostrarles
cómo Dios va a llevar a cabo el cumplimiento de su promesa
con Israel. para rescatar a toda la nación
de Israel, perdonando sus pecados para que ellos entren al reino
de Dios. Apocalipsis 11, 3 dice, otorgaré autoridad a mis dos
testigos y ellos profetizarán por 1260 días vestidos de silicio. Ellos están profetizando, están
evangelizando. Ellos están evangelizando. Y
la bestia no los puede matar. Ellos hacen que caiga fuego del
cielo y siguen predicando. Después Dios les permite que
los mate. Sucede eso allí. Ahora miremos Apocalipsis 14,
6. Entonces, en el capítulo 7 hay 144.000 judíos predicando. En
el capítulo 11 están los dos testigos. Ahora miremos en Apocalipsis
14, verso 6. Después vi volar en medio del
cielo a otro ángel que tenía un evangelio eterno para anunciarlo
a los que moran en la tierra y a toda nación, tribulengua
y pueblo, que decía a gran voz, teman a Dios y den a él gloria,
porque la hora de su juicio ha llegado, adoren al que hizo el
cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. ¿Quiénes
responden principalmente ahí? Es Israel, de acuerdo a lo que
estamos estudiando, aunque hay gente de toda nación que todavía
sigue creyendo. Pero la mayoría es Israel, la nación de Israel
es restaurada. Entonces, ¿qué le impide a Dios? Enviar a dos testigos que vienen
del cielo, que no han muerto. Dos personas, creo yo, que no
han muerto. Dios se las llevó estando vivos
y los regresa para que prediquen por ese tiempo. Y después un
ángel que viene y predica el evangelio. O sea, ¿hay algo imposible
para Dios? No, Dios es soberano y Él es
fiel en cumplir. Cuando Él dijo que lo va a cumplir,
lo va a cumplir. Entonces, el trato de Dios con Israel es una
ilustración a nivel mundial para manifestar su fidelidad. Y a
mí me gusta usar esto cuando evangelizo. Y bueno. Me sorprende ver la cara de las
personas, porque la mayoría del mundo odia a Israel por la falsa
información que reciben. Ver su cara cuando le digo, de
los judíos viene la salvación, de ellos viene la salvación.
El Mesías es judío, el Mesías es judío. Entonces, el trato
de Dios con Israel es una ilustración a nivel mundial, donde Dios muestra
su fidelidad. La parte nuestra, como dice Pablo
a la iglesia romana, es no sea arrogante en relación con Israel. No ignore este misterio, no lo
ignore. ¿Por qué dice no lo ignore? El
creyente no debe ignorar esta realidad de lo que Dios va a
hacer porque está pendiente de conocer los planes de Dios y
están revelados aquí. No lo ignore. Nosotros no podemos
vivir como que no tenemos nada que ver con Israel. No podemos
vivir así. tenemos que ver con Israel. De
allí ha venido nuestra salvación de los judíos. Entonces, al evangelizar
está bien apuntar la fidelidad de Dios con Israel y la realidad
que ellos vienen a la salvación por la gracia de Dios cuando
Dios perdone sus pecados. En ellos no hay ningún crédito.
Entonces, el endurecimiento de Israel siendo superado por la
fidelidad de Dios, la primera parte que vemos del carácter
de Dios. Segundo, La enemistad de Israel siendo superada por
el amor de Dios. Entonces, primero vimos la fidelidad,
ahora vamos a movernos al amor de Dios. Versos 28 y 29, Romanos
11. En cuanto al evangelio, son enemigos
por causa de ustedes. Paremos ahí la primera parte
del verso 28. Entonces aquí está hablando de enemistad de parte
de los judíos. No sé si usted haya visto alguna
vez, pero las personas que tratan de evangelizar en Israel son
perseguidos. Los escupen, los judíos los escupen
en la cara. y los persiguen a ellos para
que no prediquen el evangelio. Es más, creo que el parlamento
judío ya pasó esta ley donde es prohibido tratar de convertir
a un judío fuera de su creencia. Es ilegal ahora. Entonces, Pablo
dice, en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de ustedes.
Acordémonos siempre de eso. Está la promesa de su salvación,
pero ellos no tienen ningún crédito en llegar allí. Es Dios que por
su fidelidad supera su dureza. Y es Dios que por su amor supera
su enemistad. Es Dios obrando, no Israel. El
exaltado aquí es Dios, no Israel. Entonces, y esta enemistad, dice
Pablo, son enemigos por causa de ustedes. Es decir, esa enemistad
con el Evangelio ha causado que ustedes, los gentiles, entren
a la salvación, de eso está hablando. Mire Mateo 21, verso 43, las
palabras del Señor Jesús en relación con Israel. Siento necesidad
de leerlo por razón de entender por qué están dichas estas palabras
y cuál es la relación con Romanos 11 para entender que Israel no
está desechado por Dios. Porque al leer Mateo 21 va a
sonar como que Israel fue desechado por Dios. Mateo 21, 43. Dice así el Señor Jesucristo,
por eso les digo que el reino de Dios les será quitado a ustedes. ¿Quiénes son ustedes? Los judíos,
Israel. Y será dado a una nación que
produzca los frutos del reino. ¿A cuál nación? A los gentiles. Hubo ese endurecimiento, entonces
los gentiles entran. Pero Jesucristo no está diciendo
ahí que Dios ya se olvidó de Israel. Los que lo usan así están
equivocados. Vamos de nuevo a Romanos 11.
Sigamos con el verso 28. Lo voy a leer de nuevo. En cuanto
al evangelio, son enemigos por causa de ustedes. Pero en cuanto
a la elección de Dios, son amados por causa de los padres. Frente
al evangelio, se endurecieron y responden como enemigos. Está
claro eso. Eso ha provocado la salvación
de los gentiles. Pero en cuanto a la elección
de Dios, son amados por causa de los padres. La elección de
Dios es cuando Dios elige a Israel. Fue Dios el que los eligió a
ellos. ¿Y la elección de Dios de qué dependió para elegir a
Israel? Empieza con Abraham. ¿Abraham
era un gran hombre de Dios? No. ¿Abraham era un hombre que
adoraba a Dios? No. Abraham era un pagano que
vivía en Ur de los Caldeos y Condisidera, que ese lugar era un lugar muy
próspero, donde la gente vivía muy bien. idólatras que vivían
muy bien y Dios llama a Abraham para que deje esa ciudad, que
se vaya de donde él es y se vaya a otro lugar y Abraham le crea
al Señor. Y Abraham cuando le crea a Dios,
eso le es contado por justicia, Dios le promete a él hacer de
él una nación y de su simiente bendecir a todas las naciones
de la tierra. Entonces, por el evangelio son enemigos por causa
de ustedes, entran ustedes los gentiles a la salvación, pero
en cuanto a la elección de Dios, Son amados por causa de los padres.
O sea, la elección de Dios no va a cambiar. ¿Y cuáles son los
padres? Abraham, Isaac y Jacob. Usted lo lee en Génesis. Dios
le promete a Abraham. Dios le promete a Isaac. Dios
le promete a Jacob. La misma promesa. ¿Depende de
ellos que esa promesa se cumpla? No, Dios fue el que hizo la promesa
y no es una promesa acondicionada, es un pacto. Por eso leímos,
cuando leímos en el texto del Antiguo Testamento, este es mi
pacto con ellos y yo les voy a quitar sus pecados y van a
ser restaurados. Entonces, Dios les da la promesa
y los ama personalmente. Les afirma su futuro como nación
por causa de los padres, porque se lo prometió a los padres y
lo va a cumplir en ellos. Entonces, algo que debe quedar
muy claro es que Israel nunca eligió a Dios. Dios eligió a
Israel. Quiero mirar algunos textos para
comprobar esto. ¿Me acompañan a Deuteronomio?
Vamos hasta Deuteronomio unos 3.500 años atrás, algo así. Vamos
allá, Deuteronomio 7, versos 6 al 8. Es el quinto libro de su Biblia. Acordémonos del enfoque de lo
que estamos estudiando. Primero fue la fidelidad de Dios.
Ahorita estamos hablando del amor de Dios. Para comprobar
el amor de Dios, tenemos que comprobar que Israel no amó a
Dios. Dios amó a Israel. ¿Cierto? Ok. Terminemos aquí de Terón
7, versos 6 al 8. Porque tú eres pueblo santo para
el Señor tu Dios. El Señor tu Dios te ha escogido.
La lección la hizo Dios para ser pueblo suyo de entre todos
los pueblos que están sobre la superficie de la tierra. El Señor
no puso, mire aquí está el amor de Dios, el Señor no puso su
amor en ustedes, ni los escogió por ser ustedes más numerosos
que otro pueblo, pues eran el más pequeño de todos los pueblos.
Más porque el Señor los amó. Y mira la parte que sigue aquí.
¿Quién es el que está obrando aquí? Dios los amó. Dios los escogió. Dios prometió. Dios los libertó. Y no porque ellos fueran un pueblo
grande. No porque ellos fueran alguien
que mereciera el amor de Dios. Dios quiso amarlos. Dios los
eligió para amarlos. Sí, Dios eligió a Israel para
amarlos. Cuando ellos van por el desierto,
el Señor quiere destruir a Israel en un punto, dice la palabra.
Y Moisés le dice, Señor, si tú haces eso, ¿qué van a decir las
naciones de ti? Es un diálogo que hay entre Moisés
y Dios. ¿Van a pensar que los sacaste de Egipto para matarlos
aquí? Porque Dios les dice, yo puedo
empezar de nuevo contigo a ser toda una nación. Muestra el enojo
de Dios con Israel. Nos deja ver que Israel no merece
el amor de Dios, pero Dios no retira su amor de ellos. Porque
Él los eligió, Él les prometió, Él los sigue amando. Por causa
de las promesas aquí en Abraham, Isaac, Jacob. por causa del amor
a los padres. Esos son los padres o los patriarcas.
Ellos son amados por Dios. Ahora regresemos, después de
escuchar esta afirmación de Dios en Deuteronomio a Romanos 11,
29. Siempre vamos a regresar allí.
Siempre regresamos allí. Dice verso 29, porque los dones
y el llamamiento de Dios son irrevocables. ¿Qué viene a nuestra
mente cuando escuchamos la palabra dones? Los dones del espíritu,
¿cierto? Ok, no es de eso que estaba hablando.
Los dones o regalos de Dios o la gracia de Dios sobre ello. Eso es a lo que se está refiriendo.
Dones es la palabra carisma y en este caso se está refiriendo
a algo dado por Dios. Entonces los dones y el llamamiento
de Dios son ¿qué? irrevocables, irrevocables. Un ejemplo de algo irrevocable
es cuando en el libro de Daniel el rey firma el edicto donde
dice que el que no adore al rey y adore a otro dios va a ser
lanzado al foso de los leones. Es irrevocable porque la ley
de los persas así era. Una vez que firmaba ya no se
podía echar para atrás. Cuando se da cuenta que es una
trampa de los enemigos de Daniel para matarlo, el rey está consternado,
está triste, no duerme en toda la noche porque no puede revocar,
es irrevocable. Y Daniel termina en el foso de
los leones, pero Dios lo protege. Entonces, en este caso, Pablo
dice, los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. ¿Por
qué son irrevocables? ¿Quién dio los dones? ¿Quién
hizo el llamamiento? ¿Y por qué va a ser revocable
algo que Dios hizo? Lo único que lo puede revocar
es Dios. ¿En dónde dice en la Biblia que Dios revocó eso? No
dice. Voy a hacer una pausa aquí, porque
hay muchos que dicen que sí. Hay dos pactos que hay que considerar
en el Antiguo Testamento. Dios hizo un pacto con Abraham,
lo afirmó con Jacob, con Isaac y con Jacob. ¿Ese pacto de quién
depende cuando Dios hace ese pacto? De Dios. Dios dice es
mi pacto. Después viene Moisés. Dios hace
otro pacto con Israel. ¿Cómo es ese pacto? La ley. Dios les da la ley. ¿En qué consiste
ese pacto? Yo les doy la ley, si ustedes
obedecen, los bendigo. Si ustedes desobedecen, los maldigo. Ese pacto es condicionado a que
Israel obedezca. ¿Qué hizo Israel con ese pacto?
Lo quebró, todo el tiempo lo quebró. Entonces, de acuerdo
a ese pacto, si fuera ese pacto el que estuviera hablando Pablo,
no hay nada para Israel. Israel ya debería estar desaparecido
cuanto hace. Pero es que no es en base a ese
pacto. Es en base al pacto que Dios hizo con Abraham. Porque
ese pacto no es condicional. Ese pacto depende solamente de
Dios, no de Israel. Entonces, que ese pacto se lleve
a cabo, que se cumpla, depende de Dios. El pacto de Moisés lo
quebraron. ¿Y qué hace Dios? Oh, pues borremos
ese pacto. No, envió a su hijo, que vino
y cumplió todo este pacto de la ley. Todo. Sin quebrar nunca
ningún punto de la ley. Y Jesucristo hace posible que
ese pacto sea puesto a favor de Israel cuando él muere por
ellos en la cruz y cuando les perdona todos sus pecados, que
es algo que va a suceder en el futuro. Entonces, Dios cumple
su pacto. Israel nunca puede con su propio
pacto, pero Dios envía a su Hijo Jesucristo, que hace posible
que este pacto también se lleve a cabo con Israel y obviamente
con los gentiles que hemos creído. Entonces, Los dones y el llamamiento
de Dios son irrevocables. No tiene sentido decir que la
iglesia reemplazó a Israel. No tiene sentido decir que la
iglesia somos el Israel espiritual. Eso es falso. Eso es mentiras. El texto no sostiene ese punto
de vista. Israel es Israel. Y usted es
mexicano, guatemalteco, hondureño, de donde usted sea, pero no judío. Usted no es judío. Y no le crea
a los que dicen que todos los creyentes ahora tienen una ascendencia
judía. Y le dicen, ¿eres Pérez? ¿Apellido
Pérez hoy? Hacen el trace. Y digo, Pérez,
Pérez Serás. Bueno, sigamos aquí para no perdernos.
Entonces, las promesas de Dios a Israel, estos son dones o regalos
inmerecidos y el llamado, como vimos en Deuteronomio 7, Dios
los amó, Dios los llamó, Dios los separó para él, Dios no se
va a olvidar nunca de ellos. También le dijo a Israel que
lo había llamado. Imagínense que Dios le hubiera
dicho a Israel que lo llamó y luego le dice, bueno, siempre no era
con ustedes. Era otro grupo y quiero presentárselos, ¿son ellos en
realidad? No. No aparecen en las escrituras.
Entonces, sus llamados, los dones que le dio son irrevocables.
Miremos un ejemplo de esto en Malaquías 3.6, donde Dios afirma
esto con Israel. Si llega a Mateo y se mueve un
poquito atrás, ahí está Malaquías. Es el último libro del Antiguo
Testamento. Malaquías 3.6. Dice así el Señor. Está hablando con Israel. Israel
es infiel con el Señor y así le habla Dios a ellos. Porque
yo, el Señor, no cambio. Por eso ustedes, hijos de Jacob,
que es Israel, no han sido consumidos. ¿Por qué se sostiene Israel al
día de hoy? Porque Dios no cambia. Dios no ha cambiado. Dios es
fiel y Dios ama a su pueblo. Entonces, la enemistad de Israel
es superada por el amor de Dios que no cambia. Una pregunta,
¿con cuánto amor amó Dios a su pueblo escogido? ¿Cómo ama a
Dios? Con todo su amor. Con todo su
amor. Dios no los condicionó para amarlos.
¿Cómo ama a Dios? Completamente, perfectamente,
eternamente, incambiablemente. ¿De qué depende que Dios ame?
¿Qué hace que Dios ame? ¿De qué depende eso? La palabra
dice que Dios es amor. De tal manera, amó Dios al mundo
que dio a su Hijo único para que todo aquel que en él cree
no se pierda más tenga vida eterna. ¿Qué motivó a Dios para amar
al mundo en ese texto? Dios es amor, Dios manifiesta
su amor y lo hizo pagando un precio muy alto. El sacrificio,
la muerte de su Hijo Jesucristo en la Cruz del Calvario para
que el que crea en él tenga vida, para que no se pierda. Así es
el amor de Dios con Israel. No depende de nada ni de nadie,
no depende de Israel. No puede depender de Israel porque
entonces Dios no pudiera amar. Dejaría de ser Dios y dejaría
de ser amor como la palabra lo define a Él. Sería un Dios muy
injusto. Su carácter es el que sobresale
y sobrepasa toda dureza y enemistad de Israel. Dios es bueno, es
fiel, es amoroso y es soberano para cumplir sus promesas a Israel. Una persona le puede decir a
otra, te voy a amar hasta la muerte, pero esa persona no es
soberana. ¿Cómo sabe que lo va a hacer? No es soberana, lo desea. Dios no le habla así a Israel.
Dios no le habla a Israel con un deseo de amor. Dios les habla
a ellos como Él es, Él es amor. Eso hace algo que no va a cambiar
nunca. Entonces, por eso sabemos que
la salvación no se puede perder, porque la fidelidad de Dios no
cambia, porque el amor de Dios no disminuye ni es afectado por
circunstancias fuera de Él. No cambia, no es afectado en
ninguna manera. El carácter de Dios es el que
sobresale y el que es exaltado aquí, no Israel. Y si hubiera
algún revocamiento de los dones, el llamamiento, solo Dios pudiera
hacerlo. Y si Él lo hiciera, sería una contradicción a su
carácter, dejaría de ser Dios. ¿Y para qué predicamos el evangelio
entonces? Él es Dios. Él no cambia. Por
eso Israel no deja de ser el pueblo de Dios. Entonces, el
endurecimiento de Israel ha sido superado por la fidelidad de
Dios y la enemistad de Israel, que es por causa del evangelio,
ha sido superada por el amor de Dios. Tercero, la desobediencia
de Israel siendo superada por la misericordia de Dios. Tercer
aspecto del carácter de Dios que garantiza la salvación de
Israel. La desobediencia de Israel siendo superada por la misericordia
de Dios, versos 30 al 32, Romanos capítulo 11. Dice, verso 30 y
31, pues así, después leemos el 32, como ustedes en otro tiempo
fueron desobedientes a Dios, pero ahora se les ha mostrado
misericordia por razón de la desobediencia de ellos, Así también
ahora éstos han sido desobedientes, para que por la misericordia
mostrada a ustedes, también a ellos, ahora les sea mostrada misericordia. Es como que cuando Israel cree,
los gentiles no creen. Vienen Mesías, los gentiles creen,
Israel no cree. Entonces como que están siempre
así. Pero el centro de lo que está diciendo el apóstol Pablo
aquí es la misericordia de Dios. Ese es el punto que él está haciendo
aquí. Es decir, que Israel va a recibir misericordia de la
misma manera que los gentiles han recibido misericordia. Para
no enredarnos un poquito en las palabras, aquí lo he resumido
de esta manera. Israel va a recibir misericordia,
así como los gentiles han recibido misericordia. No hay diferencia
en la misericordia que Dios da. Cuando Pablo dice en esta frase,
también a ellos ahora, ¿En qué tiempo escribió Pablo esto? En
el siglo primero, hace 2000 años, hace 2020 y algo de años. Dice,
también ellos, ahora les será mostrada, les será mostrada misericordia. ¿Por qué habla Pablo como que
ahora, en el tiempo de él? Nosotros pudiéramos pensar ahora,
estamos cerca de la venida del Señor, como que coincide más.
Pablo está hablando así porque para él la venida del Señor Jesucristo
y el cumplimiento de todas sus promesas, él los ve como un evento
unido en tiempo. Él esperaba la venida del Señor.
Pablo escribe y habla esperando que el Señor venga en su tiempo.
Porque una vez que Jesucristo vino, es así cuando encontramos
textos, cuando el Señor Jesucristo dice, esta generación, ¿cuál
generación? La generación que vio la venida
del Señor Jesucristo hasta su regreso. Es esa generación, está
hablando de ese tiempo. Esa es la manera como la Biblia
habla. Entonces cuando Pablo dice, ahora, Se está refiriendo
al tiempo del evangelio y la venida del Señor, o la parucia,
así se llama ello. Eso, como una unidad de tiempo. En otras palabras, es el ahora
de los últimos tiempos. Eso es lo que está hablando.
Ahora, verso 32. Porque Dios ha encerrado a todos en desobediencia
para mostrar misericordia a todos. El enfoque es la misericordia
de Dios. Pero aquí dice que Dios los encerró a todos en desobediencia. Entonces, ¿Dios provocó que ellos
fueran desobedientes para entonces mostrar misericordia? No. Dios
permitió que el hombre, el ser humano, elija por sí mismo en
su rebelión contra Dios ser desobediente. Ser desobediente resistiéndose,
endureciendo a la verdad, rechazando la verdad. Pero cuando el hombre
hace eso de manera judicial, Dios endurece el corazón de las
personas, es decir, los deja en su rebelión sin intervenir
a favor de ellos. Y al final, muestra su misericordia
cuando los salva. Dios es soberano. No se preocupe
si hay un cortocircuito a veces cuando hablamos de la soberanía
de Dios. Pero esa es la verdad de Dios. Acuérdense lo que Pablo
dijo en el capítulo 10. El que cuestiona, pero Dios,
¿por qué hace eso? ¿Acaso es injusto? Él dice, ¿quién
eres tú para que cuestiones a Dios? ¿Quién eres tú? Y aquí está diciendo
no seas arrogante en cuanto a cómo Dios obra con Israel. No seas
arrogante. No te guíes por tu propio razonamiento. Mira el misterio. Este es el
misterio. El misterio aquí se desarrolla plenamente sabiendo
que Dios ha encerrado a todos. ¿Quiénes todos? Los gentiles
y también los judíos. Todos. Porque acaba de hablar
en el verso anterior. ellos endurecieron o ellos fueron
desobedientes, ustedes recibieron misericordia, ustedes fueron
desobedientes, ellos recibieron misericordia. La conclusión es
que Israel recibió misericordia como los gentiles recibieron
misericordia. ¿Pero por qué reciben misericordia? Porque todos fueron
endurecidos. ¿Para qué? Para Dios mostrar
su misericordia. Cuando Dios muestra su misericordia,
¿qué sucede con Dios? ¿Cuál es el punto de llegada
de Pablo aquí después de todo lo que está diciendo? Que Dios
es honrado. que Dios es glorificado. Nosotros
lo experimentamos de manera pequeña. Pedimos al Señor, clamamos al
Señor, suplicamos por algunas necesidades que tenemos. Y cuando
vemos la respuesta del Señor decimos, gracias Dios por tu
misericordia. Gracias Señor. Glorificamos a
Dios. Cuando oramos por la salvación
de una persona, ¿en base a qué pedimos por la salvación de nuestros
seres queridos? Que nos duele en el corazón no
verlos glorificando a Dios. en base a la misericordia de
Dios. Dios lo está mostrando aquí. Pablo lo está mostrando
a través de... Dios lo muestra a través del escrito de Pablo
aquí, cuando Pablo se refiere a cómo Dios trata a Israel. Y
eso nos da esperanza a todos nosotros en nuestra oración. Eso nos da seguridad a los que
ya tenemos la salvación. Y eso nos debe impulsar para
suplicar, para que las personas sean salvas. ¿Para qué? Para
que Dios sea glorificado. La salvación de Israel tiene
que ver con la gloria de Dios. No meramente con ellos como nación,
es por la gloria de Dios. Esa es la razón central que Pablo
está presentando aquí. Esa es la razón de ser del evangelio. Dios, lo que podemos ver aquí
es la acción operante en la historia de toda la humanidad. Todo tiene
que ver con Dios. Dios obrando desde el principio
hasta el fin con el propósito de él ser glorificado cuando
él muestra misericordia. Y eso no lo cuestionamos porque
él es Dios. Él es Dios. ¿Cuál es la parte,
entonces, en toda la historia y en toda esta historia del ser
humano? ¿Cuál es la parte que usted y
yo tomamos aquí? ¿Y cuál es la parte que Israel tomó? Fueron
desobedientes. Esa es la parte de ellos. Esa
es su parte. Esa es mi parte. Hemos sido desobedientes. No tenemos ningún crédito. No
tenemos ningún, nada a nuestro favor. Israel no lo tiene tampoco.
Los gentiles ninguno tienen ningún crédito delante del Señor. Nadie,
nada, cero. Y Dios, en medio de eso, viene
y muestra misericordia. No nos da el castigo que nos
merecemos. ¿Cuál es la parte de Dios permitirle ser desobedientes?
Él no tuerce el brazo de nadie, pero de manera soberana así lo
dispone, que sean desobedientes sin violar la voluntad de las
personas. Así es Dios. Dios no es como nosotros, así
que cuando tratemos de entender la soberanía de Dios, por favor,
no compare a Dios como ustedes. Eso es idolatría. No podemos
reducir a Dios a como nosotros somos. Él es diferente. Miremos
el recorrido que Pablo hace desde el capítulo 1. Yo sé que ustedes
no tienen prisa y queremos terminar bien. Necesitamos mirar un poquito
más de evidencia. Estamos en el tercer punto, acuérdense. Estamos hablando del amor de
Dios, de la misericordia de Dios. Entonces, capítulo 1, versículo
24, para que miremos el papel del hombre y el papel de Dios,
que Pablo lo está resumiendo cuando llega al capítulo 11.
Romanos 1, 24. Por lo cual Dios los entregó
a la impureza. ¿A quién? A todas las personas. Este es a todas las personas.
Dios los entregó a la impureza. Dios los entregó, Dios los dejó
en su pecado. en la lujuria de sus corazones,
de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos. Verso
26. Por esta razón Dios los entregó
a pasiones degradantes. Otra vez Dios los entregó porque
sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contranaturaleza.
Está hablando del lesbianismo. Verso 28. Y así como ellos no
tuvieron a bien reconocer a Dios, Y en el verso 18 ya Pablo dijo
que han visto los atributos de Dios manifestados en la creación
y aún así oprimen la verdad y no dan gloria a Dios. Aquí dice,
así como ellos no tuvieron en bien reconocer a Dios, ¿quién
es el que está ofendiendo primero? Es el ser humano. Quiere decir
que están endureciéndose por voluntad propia. Es el ser humano.
Mira la respuesta de Dios. Dios los entregó. Este es el
endurecimiento judicial de Dios sobre las personas. Dios los
entregó a una mente depravada para que hicieran las cosas que
no convienen. La historia de la humanidad es
la historia de Dios tratando con el hombre y Dios queriendo
mostrar al final su misericordia y su bondad. Mire capítulo 9,
verso 18. Aquí mismo en Romanos, capítulo
9, verso 18. Así que Dios tiene misericordia
del que quiere y al que quiere endurecer, endurece. ¿Cuál es
la parte del hombre al principio? rebelión, pecado, inmundicia,
idolatría, y Dios los abandona allí. Un endurecimiento judicial. ¿Cuál es la parte de Dios? Dios
tiene misericordia. Esa es la parte de Dios. Dios
tiene misericordia. ¿De quién él va a tener misericordia? Verso
25 del mismo. Como también dice en Oseas, a
los que no eran mi pueblo llamaré mi pueblo mío, y a la que no
era amada, amada mía. Ahí está la bondad de Dios alcanzando
a los que Él va a alcanzar. Este es el ordenamiento providencial
de Dios. Él permite a cada uno, según
su voluntad propia, endurecerse y al mismo tiempo impone un endurecimiento
judicial sobre ellos cuando los abandonan su pecado. Lo peor
que le puede pasar a un ser humano es que prospere en su pecado.
Es lo peor. Yo no sé cómo los predicadores
de la prosperidad pueden estar tan revueltos, tan retorcidos,
bien dice Segunda de Pedro, que son como un perro que vuelve
a su vómito, así lo describe. Porque le dicen a la gente que
prosperen en la inmundicia de su deseo de riquezas, en la inmundicia
de su deseo de tener bienes y de su deseo de tener el favor aquí
en la tierra, sin lidiar con su pecado. Les está diciendo
que Dios los maldiga, así le dicen, y la gente los ovaciona
y los miran por millones. Lo peor que le puede pasar a
una persona es que prospere en su pecado. Es una persona maldita,
sin gracia. Eso es esa persona. Lo mejor
que le puede pasar a una persona es la misericordia de Dios cuando
Dios viene e interrumpe ese patrón de pecado y los llama para que
no vivan en el pecado. Dios es lo que está haciendo
con Israel al mostrar su misericordia. ¿Cómo no va a ser glorificado
Él cuando cuál es la salida de la persona? ¿Qué puede hacer
esa persona por sí mismo? ¿Qué puede hacer Israel para
ser salvo? ¿Qué pueden hacer ellos? Están
perdidos, están atrapados. Por eso dice que a todos los
atrapó o los encerró en esta condición. Aprisionados. ¿Por qué? Por su propia desobediencia.
El endurecimiento de Dios es un endurecimiento judicial de
parte de Dios. ¿Quién puede escapar entonces?
Nadie. Nadie. Usted no puede salir de
su vida de miseria y de pecado. Lo voy a repetir, usted no puede
salir de su vida de miseria y de pecado, no importa lo que usted
haga, no importa lo que usted haga. Usted necesita de la misericordia
de Dios. Si Dios no extiende su mano de
misericordia para sacarle a usted de ese hoyo de oscuridad y de
condenación, usted no puede ser salvo. Nadie puede ser, Israel
no puede ser, los gentiles no pueden ser. Solo puede salir por la misericordia
de Dios que le da esa libertad. ¿Para qué? ¿Para que usted le
vaya bien? ¿Para que ya no tenga problemas?
¿Para que no se enferme? ¡No! Para que Dios sea glorificado. Es a la cúspide donde Pablo nos
está llevando en estos tres capítulos. Es a la cúspide. Es el lugar
donde él está llevando todo este diálogo para llegar allí. Para
Dios mostrar misericordia a todos. Dios muestra compasión y misericordia
al proveer el medio para perdonar los pecados de quienes van a
creer en su Hijo como Señor y Salvador de sus almas. Mire Primera de
Pedro 1.3. Vamos rápidamente allí. Ya estamos llegando al
final. Primera de Pedro 1.3. Bendito sea el Dios, y este bendito
es una glorificación a él. Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia nos
ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva mediante la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos. El único glorificado aquí es
Dios. Es la obra de Dios, la única
que permite que haya una salida de esa condición de miseria.
Dios muestra misericordia al no dar el castigo merecido y
da salvación por gracia, es decir, no solamente no da el castigo,
sino que concede una gracia inmerecida, justificación, amor, bondad,
compasión, justicia, santidad y una gloria eterna para vivir
con él por medio del perdón de los pecados en Cristo Jesús.
La única esperanza para todo ser humano es la misericordia
de Dios. Esa es su única esperanza. Esa
es la única esperanza de las personas a las que les predicamos
el evangelio. Y no les predicamos para que
a ellos les vaya bien. ¡No! Eso es una garantía de parte
de Dios, pero no es la razón por la cual predicamos el evangelio.
No es la razón por la cual nosotros estamos enviando algunos miles
de dólares cada mes para apoyar misiones en el extranjero. Esa
no es la razón. La razón es porque ellos están
predicando para que las personas vengan y glorifiquen a Dios.
Esa es la razón. Y el que glorifica a Dios, entonces
ahí están las bendiciones del Señor. Pero necesita de la misericordia
del Señor. Todo el argumento de Pablo apunta
a esta verdad que conduce a glorificar al Señor. Entonces, vamos a empezar
a cerrar. Conocer el plan de Dios con Israel
permite ver el plan de Dios con la humanidad. Israel es la ilustración
más grande que tiene todo el mundo para ver el amor, la fidelidad,
la bondad de Dios, la misericordia de Dios. Israel, ahí está. Y
su plan es ser glorificado al manifestar ese carácter fiel
de amor y misericordia ante un mundo desobediente, endurecido
y enemistado con él. Dios es soberano. Gloria sea
a Dios. Gloria a Dios. ¿Por qué no nos
ponemos de pie y cerramos con una oración? Tal vez usted nunca pensó que
conocer algo de Israel le llevara al punto de glorificar a Dios
y decir gloria a Dios. Ojalá que esa sea su experiencia. Ojalá. Señor, te adoramos, Padre. Podemos ver la ilustración tan
gráfica con Israel, un pueblo que ha tenido todas las promesas,
los profetas, los reyes, las promesas tuyas, Señor, el pacto. pero se han endurecido. Pero
tú superaste ese endurecimiento, Señor, siendo fiel, cumpliendo
tus promesas. Se hicieron enemigos, pero tú
superaste eso, Señor, amándolos, porque amaste a los padres. Señor,
y fueron desobedientes, pero tú superaste eso, porque muestras
misericordia. Igual es con nosotros, Señor,
no hay ninguna diferencia. La única diferencia es que ellos
son una nación escogida, nosotros no. Padre, pero el lugar que
llegamos es el mismo. Tú eres digno de recibir toda
la gloria y toda la honra. Señor, gracias por las promesas
para Israel. Oramos por su cumplimiento por
ese tiempo. Gracias por la misericordia,
Señor, que los va a salvar finalmente. Gracias porque a nosotros nos
has salvado por tu misericordia. Y gracias, Señor, porque todo
el que está aquí el que está escuchando este mensaje puede
saber la misericordia de dios le puede sacar del lugar donde
usted está para que tenga la salvación el perdón de sus pecados
y la vida eterna y usted viva glorificando a dios esa es la
razón de ser glorificarte a ti señor gracias padre te bendecimos
señor en el nombre de tu hijo jesucristo amén y amén i
Porque Dios es soberano, Israel puede ser salvo
Series Romanos
Tres aspectos del carácter de Dios que garantizan la salvación de todo Israel.
El endurecimiento de Israel siendo superado por la fidelidad de Dios vs. 25-27
La enemistad de Israel siendo superada por el amor de Dios vs. 28-29
La desobediencia de Israel siendo superada por la misericordia de Dios vs. 30-32
| Sermon ID | 5123238481586 |
| Duration | 1:08:20 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 11:25-32 |
| Language | Spanish |
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