00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Juan está escrito para que creamos
en el Señor Jesucristo para darnos ánimo. El hecho es que tenemos
esta mañana bases y evidencias de la fe. Cuando uno duda si
Jesús es Dios, puede venir aquí a Juan 5. Aquí da cinco testigos
del Señor Jesucristo para afirmarnos nuestra fe. Y entonces tenemos
cuatro evidencias que uno tiene fe en Cristo como su Dios. Nosotros necesitamos siempre
estar seguros, primero, de que hay un Dios. Segundo, que Jesús
es ese Dios. Nos hace falta fuerza diaria. Tenemos todas las dificultades
cada día. Nos preguntamos cómo voy a aguantar
un día más y si no hay un Dios, voy a desesperarme. Y si pongo
mi fe en Jesús creyendo que es Dios y no es Dios, voy a desesperarme. Por eso hace falta saber que
hay Dios. Y segundo, que Jesús es Dios
Todopoderoso para poner nuestra fe en Él para tener la fuerza
para aguantar cada día que sólo Dios puede dar. La palabra dice
que sólo Dios puede perdonar pecados. Por esa razón, es necesario
estar seguro que Jesús es Dios y que cuando confiamos en Él
a perdonarnos, Él tiene derecho y poder para perdonarnos de todo
pecado, y también nos hace falta alguien que nos ayude a resistir
tentación, que nos ayude a cambiar nuestro mal carácter, y así el
Señor nos da el Espíritu Santo, pero Él nos da por medio de Jesucristo. Así tenemos que tener fe de que
hay un Dios que puede ayudarnos. Nos desesperamos y decimos, nunca
voy a vencer mi mal carácter. ¿Por qué tratar de hacerlo? Nunca
voy a estar perdonado si no hay un Dios. Pero gracias al Señor
tenemos estas pruebas y testigos de que Jesús es Dios, un Dios
verdadero, y así puedo resistir tentación. Si yo pongo mi fe
en Jesús para llevarme al cielo, ¿cómo tengo seguridad de que
Él es Dios y puede llevarme al cielo? Aquí tenemos entonces
testigos para que yo pueda estar seguro de que Cristo me va a
llevar al cielo como Dios. Tengo seguridad de que Él, siendo
Dios, me ama y me perdona de mis pecados, y siendo Dios también
me ayuda a resistir la tentación, cambiar mi vida, tras ser transformados,
y me da fuerza para cada día. Aquí encontramos la primera prueba
de que Jesús es Dios, en el versículo 30, capítulo 5 de Juan, Juan
5, versículo 30. No puedo yo hacer nada por mí
mismo, sino oigo, así juzgo, según oigo, así juzgo, y mi juicio
es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del
que me envió el Padre. El Señor siempre hizo la voluntad
de Su Padre. Esa obediencia perfecta es prueba
de que Él es Dios. Muchos dicen, oh, usted puede
confiar en mí, pero encontramos que las personas políticas o
quien sea son mentirosos. Pero aquí es uno que prueba por
su vida perfecta que podemos confiar en él. Nadie podría siempre
obedecer con buena actitud. Nadie podría ser perfecto si
no es Dios. Sólo Dios es perfecto, y así
como Él siempre hizo la voluntad de Su Padre, primero en el desierto,
cuando el diablo le estaba tratando de tentar, Él dijo, No tenterás
al Señor tu Dios. Y allí, Él hubiera preferido
morir en el desierto antes de desobedecer a Su Padre. Y por
eso cuando el diablo dice, cambia esas piedras en pan y después
de 40 días y noches de hambre y sed, Él dice, no, si Dios no
lo manda, no voy a hacerlo, solo voy a hacer la voluntad de mi
Padre. Solo Dios puede tener esa fuerza
para poder ayudar a otros o Él mismo resistir cada tentación
y siempre vivir una vida perfecta de obediencia y dice en Filipense
2, obediencia hasta la muerte y muerte de la cruz. El Señor
nos ama tanto que obedeció al Padre en ir hasta la cruz por
nosotros para pagar por nuestros pecados. Y esta obediencia extrema
de ir a la cruz por nosotros y sufrir la agonía de la cruz
es prueba de que Él es Dios, porque sólo Dios puede obedecer
siempre en cada momento. Cuando los hombres dicen algo
de Jesús, Él dice, no pueden hallar ninguna culpa en mí. ¡Pruébame! ¡Muéstrame lo que he hecho mal!
El Señor nunca había hecho nada mal. Es confiable. Gracias al
Señor tenemos un Dios confiable. Jesús es ese Dios, confiable. Y así como Él resistió la tentación,
Él puede ayudarnos a nosotros a resistir toda tentación y servir
nuevas criaturas también. Segundo testigo, además de la
obediencia perfecta de Cristo, está en versículos 31 al 35. Dice, si yo doy testimonio acerca
de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Primero su obediencia
y el testimonio de Él, Pero lo cual él dice que es Dios, tiene
más testimonio que sólo su propia palabra, aunque esto le diga
la verdad, en sí es bastante testimonio. Si sólo Jesús dijo,
yo soy Dios, ya debemos tener suficiente con que lo probara,
¿verdad?, en su vida perfecta, porque si no, no es, si dice
soy Dios y no es Dios, es un mentiroso, no es un hombre confiable. Pero el hecho es que él dice,
yo doy más testimonio que sólo mi propia palabra. Primero, hacer
la voluntad de Dios, mi obediencia. Segundo, versículo 32, otro es
el que da testimonio de mí, y sé que el testimonio que da de mí
es verdadero. Vosotros enviasteis mensajeros
a Juan, y él dio testimonio de la verdad. Ustedes están de acuerdo
con eso, dice que Juan no era ningún mentiroso, él dio el testimonio
de la verdad. Pero yo no recibo testimonio
de alguno, de hombre alguno, no necesito testimonio de un
hombre, mas digo esto para que seáis salvos. Para que usted
pueda ser salvo de su pecado perdonado, tiene que creer en
mí. Y si necesitan otros testigos,
yo no necesito testimonio de un hombre, pero si ustedes necesitan
un testimonio para creer en mí para ser salvo, les doy el testimonio
de Juan el Bautista. Versículo 35, Él era antorcha
que ardía y alumbraba, y vosotros quisiste regocijaros por un tiempo
en su luz. Aquí tenemos Juan el Bautista
y no sólo él, pero los hombres más justos de la historia testificaban
del Señor Jesús. El pastor Esteban está enseñando
apología los sábados y mucho tiene que ver con lo que estamos
mirando esta mañana. Este es el texto más central
y apologética de la Deidad de Cristo, de toda la Biblia casi.
Pero aquí encontramos que una prueba es la prueba de que un
hombre estaría dispuesto a morir por Jesucristo diciendo que Él
es Dios. Hasta Juan tenía sus dudas. Y
esa es una prueba de que estos hombres eran sinceros, no eran
engañados, porque como Tomás, yo quiero tocar sus manos y verlo
en persona. Y el Señor dice, más bienaventurado
es el que cree sin ver, Pero si quieres ver, aquí está la
prueba. Así que, ellos no eran hombres
fáciles de convencer. Juan no iba a morir por cualquier
mentira por allí. Y en la cárcel, él le mandó a
él, unos discípulos de Juan, para decir, es usted el que iba
a venir? Como dijo Juan, vale la pena
para él morir por ti? y el dice mira muestrales los
milagros que estoy haciendolo muestrales las cosas que estoy
enseñando y asi se quedo seguro de que él era Dios y valía la
pena morir por él. Los discípulos también fueron
esparcidos por la tierra más tarde en sus vidas, por lo menos
según las tradiciones de la iglesia. Algunos, como Tomás, murió en
India como misionero, otros murieron en diferentes países. Pablo,
por supuesto, fue decapitado, parece. Y así encontramos que
Según la historia, esos hombres murieron por el Señor Jesucristo. Uno no va a morir por una mentira.
No van a ir por allí a decir a toda la gente, Dios, Jesús
es Dios. Vale la pena vivir y morir por
el Señor Jesús. si no era la verdad y arriesgar
su propia vida. Como dijo Juan en 1 Juan 1, lo
que hemos visto, lo que hemos palpitado con nuestras manos,
lo que hemos oído con nuestros oídos, lo que hemos visto con
nuestros ojos, y no solo visto, pero en 1 Juan 1, la palabra
visto es estudiado, observado cuidadosamente con nuestros ojos. Así es lo que le proclamamos
a ustedes. Vale la pena vivir por Jesús,
confiar en Jesús, morir por Jesús, porque Él es Dios comprobado
primero por su vida perfecta, segundo por el testimonio de
hombres como Juan el Bautista. El hecho es que creyendo que
Jesús es Dios, que es el único que puede perdonar todo pecado,
creyendo que si los hombres no creen en Jesús van a ir al infierno,
van a morir eternamente y sufrir eternamente, y sabiendo que Jesús,
otra vez lo digo, sabiendo que Jesús es su única esperanza,
Ése debe retarnos sabiendo que los hombres, si no somos nosotros
los más crueles de toda la historia, para no importar que los hombres
vayan al infierno para sufrir, si creemos que van a sufrir,
si Cristo no les salva y creemos que sólo Cristo les puede salvar,
Este es bastante para inspirarnos a cualquier a ser misionero. Como algunos han dicho, ojalá
cada cristiano pudiera ir, aunque fuera menos de cinco minutos
al infierno, sólo para ver lo que están para sufrir los que
van allí y tener compasión por sus almas. Y si nosotros No creemos
que Jesús es Dios. Si creemos que hay muchas maneras,
no vamos a entusiasmarnos. Vamos a decir, cada uno sigue
su manera. Pero si tú y yo creemos que Jesús
es la única manera de llegar al cielo como creemos, entonces
vamos a ser misioneros nosotros. Cada cristiano sería un misionero
si meditaba en esa verdad y la creía profundamente que El Señor,
siendo la única esperanza, tenemos que hablar de Él a todo el mundo. Y también, siendo Dios el Señor,
nuestro Creador y Salvador, tiene derecho de mandarnos donde quiere.
Como dije la semana pasada, los jóvenes aquí, muchos se están
graduando de high school. Se preguntan, ¿a dónde voy a
estudiar? ¿Qué voy a estudiar? ¿Qué voy a hacer con mi vida?
Les digo la verdad, eso no es tu decisión. Dios tiene un plan
para tu vida. Él tiene una escuela donde tú
debes ir. Él tiene una carrera que debes
estudiar. La única decisión que tú tienes
es buscar y seguir la voluntad de Dios. o rehusar hacer la voluntad
de Dios y escoger cualquier otro camino y así estar triste en
toda tu vida. Busca tú la voluntad de Dios
si Él es Dios, si Él es Salvador. Él tiene derecho de demandarnos
y nosotros debemos estar inspirados a vivir por Él y hasta morir
por Él, y toda la vida debe estar dedicado para la salvación de
almas. A veces nos manda para un trabajo
secular para poder ganar más almas al Señor, pero estamos
allí para ser testigos misioneros en el trabajo donde estamos.
En España, un joven llamado Kevin estaba en la mili americana,
donde estuvimos trabajando en Rota. Y él siempre dijo, mira,
gracias a Dios que me mandó aquí como misionero. Oh, es cierto
que los Estados Unidos, la mili de los Estados Unidos, está pagando
mi viaje para venir a España para ser misionero aquí. Y ellos
demandan algunas horas cada día que tenga que trabajar por pago,
¿verdad? No obstante, no estoy aquí para
ser militar. Estoy aquí para ser misionero.
Dios le ha puesto a usted en Antioquia, en Pittsburgh, en
Concord, en Brentwood, donde sea, no para vivir una vida cómoda,
sino para ser misionero donde usted está, si Él es Dios. Y así los cristianos, como desde
Juan Bautista, todos durante los siglos que vivieron y murieron
por Él, reclamaron esta verdad. Él es Dios, y vale la pena vivir
por Él y morir por Él. Desde los primeros que le miraron,
que le tocaron, que le observaron que nunca hizo mal, y miraron
allí su poder para resucitar los muertos, así es prueba de
que Él es Dios. y merece nuestro servicio cristiano. Tercero, tenemos en versículo
36 las obras que el Padre le dio para hacer. Mas yo tengo
mayor testimonio que el de Juan. No solo soy perfecto en mi vida,
pero he hecho obras que deben convencerles. Son las obras que
el Padre me dio para que cumpliese. Las mismas obras que yo hago
Dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado. Él puede, Él puede, yo sé que
Él puede, yo sé que todo puede mi Jesús. Sanó a los quebrantados
cautivos del pecar, a los cojos les hizo andar, a los ciegos
vista dio, a los muertos les resucitó, El Señor probó con
todos sus milagros que Él es Dios, que Él ha podido cambiarnos
a nosotros. Él ha podido contestar las oraciones
cuando uno dice, Señor, ten misericordia de mí. Y el Señor siempre tenía
misericordia. A través de los siglos y en nuestras
vidas que creemos, El Señor ha demostrado que Él es Dios en
contestar nuestras oraciones, en hacer milagros a través de
nuestras vidas, en sanar nuestras enfermedades, en librarnos del
pecado. ¡Oh, es un Dios tan grande que
ha podido hacer todas estas cosas para su honra y para su gloria,
y especialmente la gran obra del Señor de tomar pecadores
como nosotros, transformarnos, cambiarnos y hacernos entusiastas
para servirle a Él, Hacernos amantes de la santidad para odiar
la mundanidad y el pecado y las cosas de todo este mundo y de
los mundanos para poder decir, ¡Ay, Señor! Tú eres bueno, voy
a servirte. Mira, ¿quién puede cambiar una
vida egoísta y hacer de uno un misionero que le ama, que le
quiere servir, si él no es Dios? Gracias al Señor que el que hizo
los cojos andar, el que resucitó a Lázaro de entre los muertos,
el que en especial se resucitó a sí mismo, el milagro más grandioso
de toda la historia, es el mismo Dios que ha transformado a nosotros,
nos ha fortalecido contra el pecado y sobre todo la gran obra
que ha hecho de perdonarnos, porque sólo Dios puede perdonar
el pecado y Él Nos ha ofrecido ese perdón, como este paralítico,
que cuando le llevaron para sanar su parálisis, el dijo, yo sé
lo que más quieres, lo que más necesitas, y eso te doy. Hijo, tus pecados te son perdonados. Oh, tienes este para perdonar
pecados. para mostrar que tengo poder
para perdonar pecados? ¡Hijo, levántate y anda! ¡Aleluya! El Señor mostró con los milagros
físicos que Él pudo hacer un milagro más grande de perdonar
todos nuestros pecados para Su honra y gloria. ¡Gracias al Señor! Él es Dios, demostrado por su
vida perfecta que tiene poder para perfeccionarnos nosotros,
demostrado por el testimonio de Juan Bautista y todos los
apóstoles, además de cristianos, de los siglos, que vale la pena. vivir por el Señor y morir por
Él, demostrado por las obras que Él hizo en sanar enfermos
y perdonar pecados, transformar vidas, contestar oraciones, todo
eso que Él hace. para mostrar que Él es Dios y
podemos confiar en Él. ¡Aleluya! Número 4, entonces,
si eso no es suficiente, si es un poco no claro, no cierto lo
que significan estas obras y esta santidad del testimonio de Juan,
y no es suficiente el testimonio de Juan y de todos los apóstoles,
entonces dice, mira, hay una cosa más. Si no escuchas a Juan,
ya escucha la voz de Dios. La voz de mi Padre, versículo
37 y 38, también el Padre que me envió ha dado testimonio de
mí. Nunca habéis oído Su voz, ni
habéis visto Su aspecto, ni tenéis Su palabra morando en vosotros,
porque a quien Él envió, vosotros no creáis. Dice el Padre mismo,
dio testimonio de mí, que los que no son creyentes nunca han
oído. Pero allí en el monte de Transfiguración
los creyentes escucharon la voz del Padre, diciendo, Este es
mi Hijo, amado en quien tengo complacencia. No adore a Elías
y Moisés aquí, oíle a él, a mi Hijo. Allí en su bautismo se
bajó la paloma, se sonó voz como de trueno, para la como la voz
de Dios, para decir, ese es mi hijo. Oh, los incrédulos no lo
querían escuchar, no lo entendían, pero cualquier creyente escucha
la voz del Padre. Así que si solo Dios dice una
cosa, así es verdad. Y él dijo, ese es mi hijo amado,
oídle a él. Él es el verbo y la vida. Y así
encontramos que los que son creyentes le oímos cuando somos guiados
por su espíritu. Le oímos cuando hablamos con
él en oración. Y así, si uno quiere agradar
al Padre, aquí dice, va a alabar al Hijo, seguir al Hijo, venir
detrás de Él, detrás del Hijo. La voz del Padre mismo, hablado
en su bautismo, hablado en la transmigración, en otras ocasiones
de su vida, Es la prueba de que Él es Dios, porque Dios lo ha
dicho. Aunque incrédulos no miraron
los milagros. No eran incrédulos los que fueron
a la Cámara de Jairo para levantar la hija, solo los padres creyentes
y discípulos creyentes. No eran incrédulos los que miraron
a Cristo resucitado varias veces. Eran los creyentes que podían
escuchar la voz del Señor y mirar estos grandes milagros. Y así
es que cuando uno cree en el Señor, ya se aprovecha del poder
de Dios porque cree que Él es Dios. Y hoy, la voz del Padre
por medio para nosotros, con la Escritura como veremos, para
tener seguridad de que Él es Dios. Pero si uno dice, pero
ese trueno en su bautismo, ese trueno en el monte de transfiguración,
¿quién sabe si era Dios? Bueno, si hay alguna duda, Dios
nos ha hablado de una manera especial por medio de la Escritura,
la Palabra de Dios. ¡De eso no se puede equivocar!
¡Están blanco y negro delante de nosotros! 5.39, ¡escudriñad
las Escrituras! Porque a vosotros os parece que
en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio
de mí. Esto, escudriñar, puede ser un
mandato o puede ser una declaración. Muchos traducen eso, ustedes
están escudriñando las escrituras, entonces que vean en las escrituras
la razón por escribirlas, que me vean a mí, que yo soy el Salvador
que doy vida eterna. Aquí encontramos entonces que Podemos ver a Jesucristo, su
resurrección y su deidad en cada página de la Biblia. Alguien
ha dicho que es como una cuerda roja que se traspasa la Biblia
y mancha cada página de la Biblia. Yo digo que es una cuerda roja
entremezclado con una cuerda roja. dorado, de oro, que se
traspasa y mancha cada página. ¿Qué significa la Cuerda de Oro? Es el reino del Señor Jesucristo. Él es Rey y Señor, Señor de señores. Y así cada página de la Biblia
es para mostrar que Él debe ser nuestro Rey. De la Cuerda Roja,
carmesí, es la cuerda que habla de su sangre. En cada página
de la Biblia podemos ver de la sangre de Jesús, su amor, su
pago por nuestro pecado, así hablando en cada versículo de
la Biblia. Toda la Escritura habla de Jesucristo. Habla de su muerte, de su resurrección,
de su deidad, de su reino. Pero las Escrituras recobran
nueva vida sólo para creyentes. Igual como sólo había creyentes
escuchando la voz hablada del Padre en el monte de Transfiguración,
Así, eran solo creyentes y son solo creyentes los que escuchamos
la voz del Padre y la Palabra de Dios. Si yo encuentro por
allí en la calle una carta de amor de algún novio para alguna
novia, yo digo, ay, qué feo es eso, y lo tiro en la basura.
Pero si es una carta de amor de mi esposa para mí, ya es otra
cosa. No le interesa a usted, pero
me interesa a mí. Esta es una carta de amor de
mi Padre Celestial para uno a quien Él ama. Otro dice que es un libro
solo seco de datos históricos y a veces errados según ellos. Pero no hay ningún error. Nadie
puede comprobar ningún error en la Biblia porque no hay ninguno.
Ha durado toda la prueba de los siglos. Cada profecía está cumplida
de la Palabra de Dios, probando que es la Palabra de Dios. Especialmente
las profecías de que Cristo iba a morir y resucitarse. Y así, cuando la Biblia habla,
es seguro. Tiene cada prueba de que es la
Palabra de Dios. Y así sí, Yo tengo, quiero agradar
al padre, escuchando su voz, tengo que ver en la palabra lo
que le agrada. Y así que puede ser un libro
muerto para el mundo, pero eso es el mero libro de vida para
nosotros, porque habla del hijo de vida para nosotros. Obtenemos
cinco pruebas, cinco testigos de que Jesús es Dios. Podemos
confiar en Él para nuestras dificultades, pruebas, perdón del pecado, poder
para cambiar, contestar las oraciones, llevarnos al cielo. La obediencia
perfecta de Cristo, testigos como Juana Bautista, las obras
que el Padre le dio para hacer, la voz del Padre mismo, y las
Escrituras infalibles están allí para decir, si tú eres Dios,
Jesús, puedo confiar en ti y mereces que yo viva por ti. Amén. Luego tenemos, además de los
testigos de la Deidad de Cristo, las evidencias de lo que el Señor
obra en un creyente cuando cree en la Deidad de Cristo. Esto
es lo que el Señor ha hecho en nosotros, los creyentes, y esto
es lo que podemos apuntar al mundo para decir, si tú crees
en la Deidad de Cristo, estos son los beneficios y bendiciones
que van a estar en tu vida. Cuatro cosas. Primero, en versículos
40, 41. No querés Vosotros, los fariseos, venid a mí para que
tengáis vida. ¡Gloria a los hombres! ¡Gloria
de los hombres! ¡No recibo! Aquí encontramos
entonces que Uno que es creyente no es como fariseos. Un creyente
va a Cristo para recibir vida y para glorificar al Padre. Sólo quiere agradarle a Él. Ellos no quieren venir a Él para
tener vida. Y así perdieron su vida. ¿Cuántas personas? Ayer fuimos
repartiendo tratados, invitaciones, y seguro que muchos que recibieron
eso habrán dicho en sus corazones, oh, esto no lo necesito yo. Voy
a encontrar vida en el cine, o voy a encontrar vida en mis
amistades, o en mis fiestas, o en tener más dinero. Y busquen
como quieran, va a ser como una iglesia a ustedes, que puedan
buscar en tener fiestas y dinero y muchas cosas, y decir luego
vanidad y vanidad y todo es vanidad. Está comprobado desde Adán y
Eva que el fruto de la ciencia del bien y del mal no le hace
feliz, solamente le hace sentir peor. Uno que cree en el Señor
Jesús dice, no, yo creyendo en Jesús he visto lo que es vida. Ya tengo vida real. Y como Cristo dice aquí, gloria
de hombres no recibo, así yo no quiero gloria de hombres,
quiero gloria para el Padre. Él me cambió, quiero que le glorificas
a Él, si ves alguna diferencia en mí. Quiero que crean en Él,
no en mí, no en nuestra iglesia, sino en Él. Uno que cree en Cristo
como Dios, la Deidad de Cristo, primero tiene vida en sí, Y es
una vida que quiere glorificar al Padre. Mire que cambio Dios
ha obrado en nosotros. Y si hay alguno que no tiene
ese gozo, esta felicidad, que sepa que eso vendrá cuando usted
se entregue al Señor Jesús para ser tu Dios, tu Salvador, tu
Señor, cuando tú y yo Vivimos por la gloria del Padre. Allí,
como dice en versículo 40, que ellos no tenían vida, aquí nosotros
tenemos vida y experimentamos lo que es vida. Yo no cambiaría
mi vida por todo el mundo. Dice que daría el hombre por
su alma. El hecho es que no puede cambiar
todo el mundo por la vida de su alma. Pero cuando me entregué
al Señor Jesús de niño y en toda mi vida de prepararme y luego
ser misionero por esos 35 años, nunca lo he lamentado. Solo he
lamentado que no he hecho más por Él que murió por mí. Pero
he encontrado que los años y los momentos más gozosos de mi vida
son los momentos cuando más estoy sirviendo al Señor. Y así es
lo que cada cristiano encuentra. Por tanto, que usted se aleje
de la voluntad de Dios, menos disfrute de la vida. Pero por
más que reconozca, Él es mi Dios, mi Salvador, mi Rey. Y así le
voy a ganar almas para Él, voy a servirle, y voy a darle a Él
gloria y alabanza. Cuando venimos juntos, cantamos
con alegría, cantamos con gozo, cantamos con corazón, porque
tenemos vida, pues Él es Dios. Y creyendo que Él es Dios, nosotros
tenemos vida en servirle, en dar gloria al Padre por medio
de eso. En versículo 42, tienen el amor
de Dios para poder alabarle al Señor y servirle. Mas yo os conozco,
fariseos, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Los que
no creen que Jesús es Dios, no se entreguen sus vidas a Él para
ser su Dios y Rey. No tienen este gozo y esta vida
y este amor, pero cuando tú aceptas al Señor Jesús, eso hace un amor
de Dios surgir en tu corazón. Le amamos a Él porque Él nos
amó a nosotros primero. Cuando pienso en todo lo que
Él hizo por mí, en todo lo que hizo para morir en la cruz de
Calvario por mí, dejando su trono en la gloria para sufrir, estar
abandonado, morir y sufrir el infierno en esa cruz por mí,
¿Cómo no le voy a amar a uno que ha hecho tanto por mí? ¿Cómo
no le voy a servir con toda mi alma, con todo mi corazón? Y
así es, por eso venimos aquí, para leer su Biblia, para cantar
a él, para orar a él en amor. Le tenemos amor porque creemos
que es Dios el que murió y resucitó por nosotros, que contesta nuestras
oraciones, que promete llevarnos al cielo, cómo le amamos, oh
cuánto le amo. Cantamos al Señor con amor cuando
creemos que él es Dios. Luego, después de tener vida
y querer glorificar al Padre, después de tener un amor al Padre
y a Dios, y querer obedecerle el amor y servirle el amor, porque
Él dice, Él que me ama, obedeceme, vive una vida santa para glorificarme. Tercero, Versículo 43, cuando
le miramos a él, nos enamoramos de él, ya no queremos recibir
otros amores, falsos maestros. Él nos da discernimiento que
no teníamos antes de qué es la verdadera vida y el verdadero
camino y qué no. Y no queremos que nada nos distraiga
de comunión con nuestro Padre. Por eso no queremos falsos maestros
que nos puedan distraer. 43, no he venido No, versículo
cuarenta y... Sí, cuarenta y tres. Yo he venido
en nombre de mi Padre, y no me recibís vosotros los fariseos. Sí, pero si otro viniera en mi
nombre, a éste recibiréis. Uno que no es un creyente es
como los fariseos que reciben cualquier falso maestro por allí.
A ver si esta iglesia muy divertida es lo que quiero. A ver si esta
iglesia más reverente es lo que yo quiero. El hecho es que ellos
van buscando por allí la felicidad, van buscando por allí la verdad,
pero como no creen en el Señor Jesús para ser su Dios y Rey
y Salvador, no están guiando su vida por la palabra de Dios
que habla de Jesús como Dios. No sabemos que tú y yo sabemos
que Cristo es la verdad. No hay otra verdad más que Él. Cristo es nuestro amado Ser,
y por esa razón, si cualquier otro por allí me quiere atraer,
no le voy a escuchar. Me gustó la ilustración de A. S. David hace varias semanas.
Recuerda que lo mencioné ya una vez, cuando... Dijo un niño que
en la noche en el sermón, ¿verdad?, que sólo escuchara la voz de
una persona para ver dónde estaba un caramelo que él tenía escondido. Y así él puso otros para también
decir, sígueme a mí, yo tengo la respuesta, sígueme a mí. Pero
la nota que le dio el niño dice, no, solo sigue la voz de una
persona. Esa persona es la única que le
debe guiar. Y el niño, aunque todos estaban
gritando, sígueme a mí, el niño se aferraba a la persona que
tenía el caramelo porque tenía fe de que esa nota de Esteban
era verdad. Y así que allí encontró su caramelo,
porque él sólo escuchó la voz de la persona con el caramelo. El hecho es que el Señor es el
que nos da. respuestas a la oración, bendiciones
en la vida, amor verdadero, porque quiero escuchar la voz de otros,
no sé cómo se llama en español esto de Hazón, el argonoto de
los griegos en su barco allí. que había unas mujeres cantando
allí y le querían atraer sirenas o algo así. Es el nombre que
conozco yo de las brujas, ¿verdad?, cantando para distraer el barco
y hacerlo chocar. Y Hasson tenía que atarse a la
masa, según la leyenda, ¿verdad?, para decir, no, No, poner así
cera en los oídos de todos los otros marineros para no escuchar
otras voces más que la voz de la guía. Pero el hecho es que
muchas veces queremos ya ir por otras voces que van a destruir
nuestras vidas. Los amigos dicen, mira, con aquí
es una vida. Y encontramos la vida destruida
con eso. Siempre tenemos miedo por nuestros
hijos. ¡Ay, Señor! Ayúdenles no a escuchar
otras voces, otros falsos profetas que les atraen deseando dinero,
deseando placer, porque van a destruir sus vidas. Pero ayúdales a amarte
a ti sobre todo, Señor. Como creemos que Él es Dios,
nosotros tapamos los ruidos a toda otra voz, y sólo escuchamos la
voz del Señor. No queremos escuchar otras voces
de falsos maestros, sólo la voz de Cristo para guiarnos en nuestras
vidas. Versículo 44. Si Él es Dios, Sólo buscamos agradarle a Él
y recibir la aprobación que Dios ofrece y no importa la aprobación
de otros. Ya hemos visto esto de Cristo,
versículo 41, Gloria de los hombres, no recibo. En 44, ¿cómo podéis vosotros
creer? Pues recibís gloria los unos
de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único. Cuando uno de verdad cree que
Jesús es Dios, Dios, uno dice, ¿qué importa si todo el mundo
me critica porque quiero vestirme como cristiano? ¿Quiero cantar
como cristiano? ¿Quiero ir a la iglesia como
cristiano? ¿Quiero testificar como cristiano? ¿Quiero vivir
una vida santa como cristiano? ¿Qué me importa que todos me
critican? Si Él es Dios, no me importa
más que agradarle a Él. para su honra y para su gloria.
No busco gloria de hombres, solo busco gloria de Dios. Y si Jesús es Dios, busco gloria
de Él siendo Dios. Y versículos 45 a 47 Y si no penséis que voy a acusaros
delante del Padre, hay quien que os acusa. A lo mejor Jesús
es el Juez, pero Él va a juzgarnos conforme a Moisés, la Palabra
de Dios, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyéseis a Moisés
que habló de mí, Entonces me creerías a mí, porque de mí escribió
él. Pero si no crees a sus escritos,
¿cómo creerés mis palabras? Él dice, mira, cuando uno cree
que Jesús es Dios y está comprobado por la Biblia, va a dirigir su
vida por Moisés. por la Palabra de Dios para guiar
su vida. No va a guiar su vida por lo
que le emociona, por doctrinas tentadoras por allí de prosperidad
y salud, si me ofrecen eso a algunas religiones. No, no estoy tentado
para decir allí me ofrecen prosperidad, allí me ofrecen salud, allí me
ofrecen una emoción grande. ¿Qué importa eso? Lo que yo dirijo
en mi vida es la Palabra de Dios que habla de Jesucristo. Así
si Él es Dios, y Él escribió la Biblia, entonces la Palabra
me va a asegurar de Su amor. Como Dios, me va a asegurar de
Su perdón, me va a asegurar de Su poder para ayudarme, para
transformarme, para ayudarme a vencer tentaciones. Gracias
a Dios, que Él es Dios, confirmado por la Palabra, creyendo en Él
como Dios, tengo más fe en la Palabra. Creyendo más en la Palabra,
tengo más fe en Él como Dios. Y así tengo seguridad y tengo
dirección para mi vida. Ya no tengo que preguntarme,
¿qué voy a hacer con mi vida? ¿Voy a hacer esto u otra cosa?
No, solo tengo que orar. Y decir, Señor, dirígeme por
Tu Palabra, ¿qué es lo que Tú quieres que yo haga con mi vida?
Por favor, Señor. ¿Debo yo ser misionero? ¿Debo
yo, Señor, ganar almas aquí? No voy a guiarme si me siento
bien un sábado para ganar almas o no. Voy a guiarme por la palabra
de Dios que dice ir y predicar a toda criatura. Así que no voy
a dirigirme por lo que me emociona. Ah, esta muchacha es bonita.
No voy a dirigirme por la palabra que dice solo busque entre los
que amen al Señor y sirven al Señor. Si yo amo al Señor, no
voy a dirigirme a una iglesia que es emocionante pero no predica
la Biblia. Si yo creo que Él es Dios, como
dice la Biblia, y la Biblia me guió a esa verdad, voy a dirigirme
siempre a una iglesia que enseña la Biblia. Voy a levantarme cada
mañana para hacer mi deber, porque Él es Dios, y siendo Dios le
amo como Dios, y ya le quiero adorar como Dios. Si no le conoces
a mi Dios de esa manera que ha transformado tu vida, le invito
a entregar tu corazón a Él. Oremos.
Jesús es Dios Omnipotente - Bases y evidencias de Fe - Juan 5
Series San Juan
Juan 5:30-47 muestra 5 "testigos" de la deidad de Cristo y 4 "evidencias" que demostramos cuando creemos en Su Deidad.
| Sermon ID | 51111325441 |
| Duration | 40:36 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | John 5:30-47 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.