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Hermanos, que el Señor les bendiga,
quiero darles la bienvenida a esta clase de Escuela Dominical, donde
vamos a estar dando comienzo al estudio de la doctrina de
la Iglesia, es decir, la Eclesiología. Y en esta clase estaremos viendo
la definición de la Iglesia, los propósitos de la Iglesia,
autoridad espiritual de la Iglesia, dinámica bíblica de la vida de
la Iglesia, medios de gracia en el seno de la Iglesia, unidad
y pureza en la Iglesia, membresía de la Iglesia, los dones espirituales
en el seno de la Iglesia, un anticipo de cielo, y nada más
hasta ahí vamos a estar estudiando. En realidad es bastante amplia
esta clase, así es que vamos a dar comienzo a esta primera
clase. La iglesia es el lugar más preciado
de la tierra. Esta fue una elocuente descripción
que dijo el predicador inglés del siglo XIX, Carlos Spurgeon,
y capta una adecuada perspectiva respecto a la iglesia. Para todos
los que conocen y aman al Señor Jesucristo, ningún lugar en el
mundo debería ser más dulce ni más apreciado que la iglesia,
y la razón es la siguiente. Por ejemplo, en Efesios 5.25
nos dice, Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó
a la iglesia. Y la última frase de este versículo
nos dice, Y se entregó a sí mismo por ella. Es decir que la iglesia
es preciosa porque Cristo la ama. Debería ser valorada por
todos aquellos que le pertenecen a Él, Y como al principio citamos,
Spurgeon continúa diciendo la siguiente frase. Nada en el mundo
es más amado por el corazón de Dios que su iglesia. Por tanto,
siendo suyos, pertenezcamos a ella para que, por nuestras oraciones,
por nuestras ofrendas y por nuestras labores, podamos sustentarla
y fortalecerla. Si aquellos que son de Cristo
se abstuvieran de contarse entre el pueblo aún por una generación,
no habría ninguna iglesia visible, ni se mantendrían las ordenanzas,
y me temo que habría muy poca predicación del Evangelio." Entonces,
estas palabras fueron dichas por Spurgeon, el predicador inglés,
el cual tiene mucha razón de lo que dijo. Y a la luz de la
vital importancia de la iglesia, los creyentes tenemos mucho que
ganar mediante el cuidadoso estudio de lo que Dios ha revelado respecto
a la iglesia en su bendita palabra. Así que, vamos a dar comienzo
y nosotros vamos a ver lo que es la definición de la iglesia.
A lo largo del Nuevo Testamento, la iglesia se designa con el
término griego eclesía. Este es un vocablo que significa
los que son llamados. En el mundo antiguo, la palabra
eclesía siempre aludía a un grupo de ciudadanos que habían sido
llamados para administrar asuntos cívicos o defender la ciudad
cuando iban a la batalla. Y en sí la palabra es usada en
un modo general, no tan técnico. Esta palabra ha llegado a aludir
a cualquier asamblea, a cualquier grupo de personas que se reúne.
Y fue en ese sentido como Esteban hizo referencia en el libro de
los Hechos, en el capítulo 7, versículo 38, donde dice a la
congregación de Israel como aquellos que habían sido llamados de la
esclavitud de Egipto bajo el liderazgo de Moisés. O sea que
Esteban usa esta palabra para referirse al pueblo de los israelitas
como la congregación. En el libro de Éxodo 19.17 dice
Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios y
se detuvieron al pie del monte. Esto ocurrió después de la liberación
de Egipto. En el libro de los Hechos 19.32
y versículo 41, Lucas empleó el término en alusión a una multitud
enojada que se reunió en Éfeso tras haber sido incitada por
los plateros de ahí. Noten cómo el versículo número
32 de Lucas 19 dice, unos pues gritaban una cosa y otros otra,
porque la concurrencia estaba confusa, y los más no sabían
por qué se habían reunido. Pero en el versículo número 41
dice, y habiendo dicho esto, despidió la asamblea. O sea que
ahí se le está llamando Iglesia a un grupo de alborotadores,
a un grupo de revoltosos, que se les denomina así porque es
un grupo que se juntó. Entonces, cuando el término es
utilizado en el sentido específico del Nuevo Testamento, la Iglesia
de Dios, por ejemplo, Pablo dice en Hechos 20-28, Dice, por tanto,
mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu
Santo os ha puesto por obispos para apacentar la iglesia del
Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Noten que ahí
se le llama la iglesia del Señor. En 1 Corintios 1.2 dice a la
iglesia de Dios, en primera de corintios 10 32 dice no seáis
tropiezo ni a judíos ni a gentiles ni a la iglesia de dios o sea
como podemos observar este es un término que se refiere a la
iglesia de dios y obviamente hay más referencias en cuanto
a este en cuanto a cómo se le llama la iglesia pero esto es
el aludir a la comunidad de aquellos que han sido liberados por Dios
de su esclavitud del pecado por medio de la fe en Jesucristo.
Esto es lo que la palabra de Dios nos dice con referencia
a la iglesia. Somos un grupo de personas que
hemos sido liberados de la esclavitud del pecado para venir a la libertad,
a la fe en el Señor Jesucristo. En Romanos 1, 7, dice, a todos
los que están en Roma, Amados de Dios, llamados a ser santos,
gracia y paz a vosotros de Dios, nuestro Padre, del Señor Jesucristo".
Corintios 1, 2. Primera de Corintios 1, 2. A
la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en
Cristo Jesús, llamados a ser santo con todos los que en cualquier
lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos
y nuestro. Y así sucesivamente. Entonces,
Estos son a quienes Él predestinó en la eternidad pasada, y llamó
y justificó en esta vida presente, y en el futuro glorificará, como
bien lo dice Romanos 8.30. A los que predestinó, a esos
también llamó, y a los que llamó, a esos también justificó, y a
los que justificó, a esos también glorificó. Por consiguiente,
la Iglesia no es un edificio físico donde nos reunimos los
cristianos, no es una institución religiosa, no es una organización
ética ni una asociación sociopolítica. Más bien, la Iglesia es la asamblea
de los redimidos. Somos aquellos que han sido llamados
por Dios Padre para salvación como don de su Hijo amado. Somos un regalo de Dios al Hijo. En Juan 6.37 dice, Todo lo que
el Padre me da vendrá a mí, y aquel que a mí viene no le echo fuera.
Juan 10.29 dice, Mi Padre, que me las dio, es mayor que todos
y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Juan 17.6
He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste.
Entonces podemos observar que la iglesia es un grupo de personas
que son un regalo de Dios, el Padre para el Hijo. Es la reunión
corporativa. Somos el grupo que se reúne,
somos aquellos que han sido transferidos del dominio de la oscuridad al
reino de Cristo, como lo dice Pablo en Colosenses 1.13. Dice,
el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado
al reino de su Hijo amado. Así que, hermanos, para que nosotros
entendamos, hemos sido llamados para ser conciudadanos del cielo
y no de este mundo, como lo dice Filipenses 3.20, mas nuestra
ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al
Salvador, el Señor Jesucristo. La iglesia nació en el día de
Pentecostés. Algunos creyentes debaten en
cuanto a esto, algunos dicen que se refiere a Mateo 16, 18,
donde el Señor Jesucristo habla de la iglesia, pero en realidad
la iglesia nace en el día de Pentecostés. Esto lo observamos
en Hechos capítulo número 2, donde podemos observar que el
Espíritu desciende sobre aquellos que estaban orando y Ese es el
momento en el que el Espíritu desciende sobre ellos y los introduce
en el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. La Iglesia había
sido comprada por el precio del Cristo crucificado que resucitó. En Colosenses 3, del 1 al 4,
dice así, pues habéis resucitado con Cristo, Buscar las cosas
de arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poner la
mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, porque
habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en
Dios. Cuando Cristo, vuestra vida,
se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con
Él en gloria. quien ascendió a la diestra del Padre, sometió
todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas
las cosas a la iglesia. Tras la venida del Espíritu Santo
en el día de Pentecostés, la iglesia aumentó constantemente
en número, conforme el Evangelio se proclamaba con fidelidad para
todo el mundo. Y esto nos da a entender, hermanos,
que el nacimiento, el crecimiento de la Iglesia viene de ahí, del
día de Pentecostés. Por ejemplo, en Hechos 2.41 dice,
Así que los que recibieron su palabra fueron bautizados, y
se añadieron aquel día como tres mil personas. en Hechos 4.4,
pero muchos de los que habían oído la palabra creyeron, y el
número de los varones era como cinco mil. Y así sucesivamente
encontramos referencias en el Libro de los Hechos que nos ayudan
a ver que la iglesia nació y creció en ese día de Pentecostés. Entonces,
las almas comenzaron a añadirse a la iglesia de una en una mediante
el poder regenerador del Espíritu Santo obraba en ellos, y a medida
que el Señor atraía así, por Su gracia, a los pecadores individualmente,
iban siendo parte de la iglesia. Noten cómo dice en Hechos 2.39,
porque para vosotros es la promesa. y para vuestros hijos y para
todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios
llamare". Fue el Señor quien añadía a la
iglesia a los que habían de ser salvos. En Hechos 2, 47 dice,
alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo, y el Señor
añadía cada día a la iglesia a los que habían de ser salvos. Noten que el Señor fundó la iglesia. La hizo crecer,
y cada día le sigue añadiendo los que habrán de ser salvos.
El primer viaje misionero del apóstol Pablo hacia los gentiles
que respondieron a la predicación del Evangelio, dice la Escritura
que ellos se regocijaban y glorificaban la Palabra del Señor y creyeron
todos los que estaban ordenados para vida eterna. Y la Palabra
del Señor se difundía por toda aquella provincia. Hechos 13,
48-49 Es decir que el poder del mensaje
del Evangelio para convertir a las personas a Cristo no se
encontraba en la genialidad ni en la persuasión del predicador,
sino más bien que Dios llamó a Sí mismo a un remanente que
respondería con fe salvadora. En primera de Tesaronisenses
1.5 dice, pues nuestro Evangelio no llegó a vosotros en palabras
solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo, en plena
certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros
por amor de vosotros. Entonces, observamos que el progreso
del Evangelio, que se describe en el Libro de los Hechos, ha
seguido a lo largo de la historia de la iglesia. y conforme las
buenas nuevas de salvación son anunciadas de generación en generación
por los fieles creyentes, la iglesia sigue aumentando y creciendo. En un día, la era de la iglesia
alcanzará su gloriosa plenitud cuando Cristo venga a arrebatar
a los suyos, y eso es lo que llamamos el arrebatamiento. Por ejemplo, en 1 Corintios 15,
51 a 53, He aquí os digo un misterio,
no todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un momento,
en un abrir y cerrar de ojos al final de la trompeta, porque
se atorcará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles,
y nosotros seremos transformados, porque es necesario que esto
corruptible se vista de incorrupción, y eso mortal se vista de inmortalidad. En aquel tiempo, dice Pablo en
1 Tesononicenses 4, 16-17, dice, el Señor mismo, con voz de mando,
con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo,
y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los
que vivimos, a los que ya hemos quedado, seremos arrebatados
juntamente con Él en las nubes, para recibir al Señor en el aire,
y estaremos así, estaremos siempre con Él. Entonces, hermanos, desde
este punto en adelante la iglesia estará en la presencia de su
Salvador durante la eternidad. Leemos, por ejemplo, en Apocalipsis
22, 3 al 5, Y no habrá más maldición, y el trono de Dios y del Cordero
estará en ella, y sus siervos les servirán, y verán su rostro,
y su nombre estará en sus frentes, y no habrá allí noche, y no tienen
necesidad de luz de la lámpara, ni de luz del sol, porque Dios
el Señor los iluminará y reinará por los siglos de los siglos."
¡Qué hermosa porción de la Escritura! Ahora, sabemos que, a lo largo
de la historia de la Iglesia, ha soportado periodos de grave
persecución por parte de fuerzas que son externas. Son gente que
viene de fuera y que ataca. Por ejemplo, en 1 Pedro 6.7 dice,
en lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo
si es necesario tengáis que ser abriguidos en diversas pruebas.
para que su metida aprueba vuestra fe, mucho más preciosa que el
oro, el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego y sea hallada
en alabanza y gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo. En primera de Juan 3.13, hermanos
míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece. Entonces, mientras
la iglesia se enfrenta a las fuerzas externas, también recibe
amenazas internas de los falsos maestros. Segunda de Pedro 2.1
dice, pero hubo también falsos profetas entre el pueblo como
habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente
herejías destructoras y aún negarán al Señor que los rescató, atrayendo
sobre sí destrucción repentina. Judas 3 y 4 dice, amados por
la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra
común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis
ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde
antes han sido destinados para esta condenación, hombres impíos
que convierten en libertad la gracia de nuestro Dios, y niegan
a Dios el único soberano, y a Jesucristo su Hijo. Vemos, hermanos, que
a pesar de tales peligros, tanto los de adentro como los de afuera,
la verdadera iglesia no puede ser rotada ni extinguida jamás. El Señor Jesucristo les aseguró
a Sus discípulos que Él edificaría Su iglesia y que las puertas
de la Hades no la vencerían. Mateo 16, 18. Las puertas de la Hades son una
metáfora de la muerte y por extensión el poder de Satanás. La promesa
de Cristo de Mateo 16, 18 garantiza que el cuerpo universal de creyentes
bajo su jefatura tendrá un testimonio perdurable que el mundo, Satanás
o la muerte misma no pueden destruir. Independientemente de lo legalista
o apóstata que puedan ser sus superficiales adherentes, y de
lo decadente u hostil que pueda llegar hacia el resto del mundo,
Cristo ha prometido que Él edificará Su iglesia. Aunque sus circunstancias
externas puedan parecer desesperantes, el Señor edificará Su iglesia.
Aunque estas circunstancias externas nos parezcan desesperadoras o
imposibles desde la perspectiva humana, el pueblo de Dios pertenece
a una causa que no puede fracasar. como arquitecto, constructor,
dueño y señor de la iglesia, Cristo conforma a sus seguidores
con la verdad de que son su posición personal. La Escritura nos dice
en Tito 2.14, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos
de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio celoso
de buenas obras. los objetos de su amor inagotable
y de su cuidado divino somos nosotros, la iglesia. En Efesios
5.2 dice, y andad en amor como también Cristo nos amó, y se
entregó a sí mismo por nosotros. Ofrenda y sacrificio a Dios en
dolor flagrante. Versículo 25, el final del texto
dice que Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Así que, hermanos, como podemos
ver, la iglesia es lo mejor para los creyentes. Los creyentes
debemos de preocuparnos en conocer la doctrina de la iglesia, saber
que la iglesia es parte de una causa que no tiene fracaso. La
iglesia, desde una perspectiva humana ni divina, no puede ser
destruida. Dios En su perspectiva, él sabe
que la iglesia no puede fracasar. Los creyentes debemos de tomar
la misma perspectiva de Dios. La iglesia no fracasará. Así
que, hermanos, nos regocijamos en esta primera parte de la doctrina
de la iglesia. Que el Señor les bendiga.
La Iglesia Clase 1
Series La Iglesia / Eclesiologia
Una clase de la doctrina De la Iglesia basada en la Teologia de John MacArthur y Richard Meyhue
| Sermon ID | 4524256194251 |
| Duration | 21:38 |
| Date | |
| Category | Sunday School |
| Bible Text | Matthew 16:18 |
| Language | Spanish |
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