00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
de semana puede buscar los mensajes
en YouTube, allí está el miércoles, jueves y viernes y ahora queremos
concluir con el mensaje de la Resurrección del Señor Jesucristo
entonces el título es El Poder Transformador de la Resurrección
El Poder Transformador de la Resurrección ¿Alguien quiere
notas y no alcanzó a recibir notas? por favor levanten la
mano y los servidores le pueden ayudar a hacer una copia extra
¿todos tienen copia? ok que gran responsabilidad predicar
la palabra del señor y presentar la verdad de Dios pero sencillamente
de eso se trata de leer el texto explicar el texto y tratar de
comprender la aplicación para nosotros. No se trata de que
el predicador tenga grandes ideas o grandiosas experiencias. sino que sea una persona, un
hombre fiel a entrar en el texto como es. Ahora eso indica una
lucha espiritual, no es simplemente sentarse, leer y ya lo tengo,
es una lucha espiritual. De poder entender cómo el Espíritu
Santo quiere dirigir a ese hombre en presentar la escritura del
Señor. ¿Cómo poner junto ese texto en
particular o esas ideas que trae ese texto, esa información y
presentarla a la iglesia? Y es un proceso, es un proceso
de oración, es un proceso aún cuando se predica expositivamente,
que se sigue verso por verso, es un proceso espiritual donde
tiene que haber un quebrantamiento delante del Señor y un buscar
el rostro del Señor y buscar ayuda. y también viene un proceso
donde el hombre que va a predicar la palabra del Señor se deja
en las manos del Señor, no de una forma irresponsable porque
debe de estudiar y prepararse bien y entender el texto pero
de una manera donde está confiando no en su habilidad sino en el
poder de Dios porque es la palabra de Dios y él viene a ser un instrumento
nada más Me gusta la ilustración del pastor John MacArthur cuando
dice que el predicador es como un mesero. El mesero recibe la
comida en la cocina. la pone en la bandeja, la trae
y la sirve en la mesa, pero él no anda poniéndole sal, no anda
poniéndole pimienta, no anda moviendo la receta, él simplemente
la entrega como fue preparada. Así es la palabra del Señor.
Y la parte del oyente es sentarse y tener un espíritu de adoración,
de humillación, de dependencia y rogarle al Señor que le ayude
a entender. Entonces quisiera hacer eso con
ustedes, que oremos juntos y le pidamos al señor padre, señor,
estamos aquí todos con mucha necesidad, mucha necesidad de
escuchar tu palabra, mucha necesidad de ser ministrados por tu verdad,
confrontados por ella, desafiados, llamados al arrepentimiento,
llamados al cambio, llamados al sometimiento, a la disposición
delante de ti. Señor, tenemos hambre de la verdad,
queremos escuchar lo que tú nos quieres decir el día de hoy,
rogamos. pidiéndote que nos ayudes a escuchar y que me ayudes a
mí a estar bajo la autoridad de tu palabra entregándola señor
así como tú la quisiste inspirar gracias te damos señor gracias
por este día que recurrimos a tu palabra y porque cristo resucitó
es plena es verdadera es veraz, es poderosa, es suficiente, es
perfecta. Puede transformar nuestra mente,
nuestro corazón, nuestras vidas, completamente. Si nos postramos
ante ella y dejamos que obre el propósito por el cual tú la
envías, oramos que así sea, Señor, y te damos las gracias en el
nombre de Jesucristo. Amén y amén. Entonces, el poder
transformador de la resurrección Vamos a estar en Juan, en el
libro de Juan, en el capítulo 20. Si tiene la Nueva Biblia
de las Américas, es página 1108. Algunos nos reímos cuando digo
este número porque hace unas semanas empecé a hacer esto,
pero parece que a veces es una buena ayuda saber qué página
vamos a estar si tiene la Nueva Biblia de las Américas. Y el texto lo vamos a ir leyendo
mientras vaya avanzando en el mensaje, pero quiero empezar
con la introducción. El día viernes, el Señor Jesucristo
entregó su espíritu cuando estaba clavado en la cruz. Y digo, Él
lo entregó porque fue su voluntad entregar su vida allí. Yo no
creo que era necesario que Él muriera en una cruz. Usted dirá,
¿pero qué está diciendo? Si la Biblia afirma que Él iba
a morir en la cruz. Yo creo que no era necesario
en este sentido. en el sentido de que él voluntariamente
estaba dispuesto a entregar su vida, cruz o no cruz. ¿Pero por
qué la cruz? Estarán pensando, ¿por qué no
lo predicó el viernes? Bueno, es que quiero tomar de allí para
avanzar ahora lo que vamos a decir. La razón de la cruz tiene que
ver con que Dios permite en la cruz el sistema más horrendo
de matar a un criminal para mostrar precisamente en la cruz el pecado
de la humanidad, la maldad, la perversidad y lo oscuro del corazón
del ser humano con la persona más santa, justa, perfecta, el
único verdadero, Cristo Jesús. Entonces la cruz permite ver
eso, permite ver la inmundicia del corazón del hombre, la torcido,
la oscuridad que hay allí, la bajeza de la humanidad al dar
tal trato al Hijo de Dios y también muestra la necesidad del ser
humano, la necesidad tan grande de un Redentor. Allí está lo
máximo de la humanidad representado en el trato que el Señor Jesucristo
recibe allí en la cruz. Él es el Salvador, el Mesías.
el que trae el rescate de la condena segura por el pecado
y la cruz nos apunta a esa condena todos estamos condenados por
nuestros pecados sin excepción y Jesucristo es el único que
llega allí sin ninguna culpa completamente inocente, santo
para pagar por esa deuda Por eso era necesaria la cruz, pero
no era necesario clavar al Señor Jesucristo, no era necesario
amarrarlo, no era necesario tener un ejército para vigilarlo hasta
que muriera. Él voluntariamente estaba llegando
allí para poner su vida a favor de los que él iba a salvar. Así que de manera voluntaria,
el Señor Jesucristo llega a la cruz, permite que las personas
manifiesten plenamente lo que son con el matrato y la humillación
que le dan. Para así cumplir con todo lo
que la palabra del Padre había dispuesto desde la eternidad
que Él hiciera. Y allí su obra quedó completa. Fue terminada en su totalidad.
Cantamos varios cantos hoy declarando eso. Mientras Jesús andaba con
sus discípulos, él había anunciado su muerte y también su resurrección
en varias ocasiones. Y quiero leer una de esas ocasiones
en Mateo 16, 21. Recuerden, estoy usando esto
para mirar lo que sucede en la cruz como el Señor Jesucristo
lo anunció y nos vamos a mover hacia su resurrección. Mateo
16, 21. verso veintiuno, la primera vez
que el Señor Jesucristo anuncia a sus discípulos y les dice desde
entonces Jesucristo comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir
a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos, de
los principales sacerdotes y de los escribas y ser muerto y resucitar
al tercer día. Él mismo lo está anunciando.
Jesucristo no fue obligado a estar allí. En el Antiguo Testamento,
la resurrección del Señor Jesucristo es profetizada en salmos como
en el Salmo 2,6 que hemos estado estudiando juntos. Rápidamente
allí, en el Salmo 2,6 dice, Dios el Padre está afirmando a su
Hijo Y está afirmando que lo ha consagrado,
es decir, está afirmando que Jesucristo efectivamente estará
allí, en su santo monte, reinando. Miren, Salmo 16, verso 10, hay
una afirmación allí de la resurrección, cuando dice el rey David, porque
tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu
santo sufra corrupción. Está hablando de la resurrección.
Entonces, la resurrección es conocida desde el Antiguo Testamento,
es anunciada por el Señor Jesucristo cuando está con sus discípulos.
Y Jesús mismo hizo una declaración impresionante acerca de su amor
por sus ovejas y su autoridad y poder sobre la vida y sobre
la muerte, afirmando que Él resucitaría de entre los muertos por obediencia
al Padre. Mira lo que dice Juan 10, verso
11. El Evangelio de Juan en el capítulo
10, verso 11 Dice así, yo soy el buen pastor,
el buen pastor da su vida por las ovejas Ahora el verso 15
al igual que el padre me conoce y yo conozco al padre y doy mi
vida por las ovejas de nuevo está hablando de dar su vida
verso 17 por eso el padre me ama porque yo doy mi vida para
tomarla de nuevo tres veces está diciendo lo mismo en el verso
18 afirma nadie me la quita sino que yo la doy de mi propia voluntad
tengo autoridad para darla y tengo autoridad para tomarla de nuevo.
Este mandamiento recibí de mi padre. Jesucristo dice lo voy
a hacer por obediencia al padre. Él me dijo que muera y él me
dijo que me levante de los muertos y eso es lo que voy a hacer por
amor a mis ovejas. Jesucristo no fue una víctima. Jesucristo voluntariamente en
plena autoridad y en pleno dominio, en plena soberanía hizo la obra
de la cruz, lo cual nos da una referencia de que entonces él
podía hacer la obra de la resurrección igualmente. Eso es lo que vamos
a ver, el testimonio de Juan acerca de los hechos de la resurrección
del Señor Jesucristo de entre los muertos y el poder transformador
del Señor Jesucristo, de su resurrección en la vida, de quienes fueron
testigos, y creo que miremos dos testigos. Primero, lo que
vamos a hacer en dos partes, vamos a ver los testigos del
sepulcro vacío, y segundo, vamos a ver los testigos de la resurrección
de Jesús. Primer punto, los testigos de
la tumba vacía, a María Magdalena, la otra María, y el ángel. Juan
20, versos del uno al ocho. dice el primer día de la semana
María Magdalena fue temprano al sepulcro cuando todavía estaba
oscuro y vio que la piedra ya había sido quitada del sepulcro
vamos a parar allí Marcos aquí da el detalle que José había
hecho rodar una piedra a la entrada del sepulcro porque estoy diciendo
esto si el texto dice María dice María fue temprano al sepulcro
cuando todavía estaba oscuro y vio que la piedra Marcos dice
que José de Arimatea hizo rodar una piedra sobre el sepulcro.
Si se fija, la descripción que los cuatro evangelios dan coinciden
una con la otra. Cada uno está hablando de detalles
específicos que nos indican del lugar donde el Señor Jesucristo
fue sepultado. Miremos Mateo veintiocho verso
uno al cuatro y mantengamos en mente que estamos en Juan veinte.
No vamos a separar de allí, pero necesito mirar otros detalles
en otros textos para afirmar lo que queremos ver aquí juntos.
Entonces, María llega, María Magdalena, en mi título lo puse,
y la otra María porque cuando miramos otros textos ella no
fue sola. Usualmente las personas no andaban
solas, menos a esas horas. Mateo 28, verso 1 al 4. Quiero
que miremos aquí el testimonio del ángel. Pasado el día de reposo,
al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y
la otra María vinieron a ver el sepulcro, y se produjo un
gran terremoto porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo
y acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto
era como un relámpago y su vestidura blanca como la nieve, y de miedo
a él, los guardias temblaron y se quedaron como muertos. Ese
ángel viene a remover la tierra para que los discípulos puedan
entrar y ver que la tumba está vacía. Él no mueve la piedra
para que Jesús salga. Ya Jesús ha resucitado. Pero
este ángel es testigo de la resurrección del Señor Jesucristo. María Magdalena
es testiga de la resurrección del Señor Jesucristo y la otra
María. Hasta este punto, lo que ellas han visto es la tumba vacía. El ángel ya vio a Jesús resucitado. Y el ángel está afirmando, si
uno sigue leyendo, que Jesús ya no está allí. que se levantó
de los muertos. Ahora miremos a Pedro y Juan,
letra B, verso 2 Juan 20 Salieron pues Pedro y el otro discípulo
y fueron hacia el sepulcro. Entonces María va a anunciar lo que ella vio,
una tumba vacía, y le habla a los discípulos y dos de ellos vienen
corriendo que son Pedro y Juan. Pero yo me pregunto, y es bueno
cuando usted lea la Biblia, pregúntele a la Biblia, hágase muchas preguntas.
¿Cómo saben dónde está el sepulcro? ¿Cómo es que Pedro y Juan van
corriendo y cómo es que saben dónde van a llegar? ¿Cómo saben
dónde está el sepulcro? Recordemos, dos hombres del Sanedrín
fueron los que sepultaron al Señor Jesucristo. No fueron sus
discípulos, fueron dos hombres del Sanedrín, José de Arimatea
y Nicodemo, fueron los que sepultaron al Señor Jesucristo. Cuando ellos
sepultaron al Señor Jesucristo, María y otras personas, mujeres,
estaban testigas viendo dónde estaban enterrando al Señor.
Y otra evidencia que tenemos es que los fariseos sabían del
lugar y le pidieron a Pilato que pusiera una guardia de soldados
para vigilar la tumba. Entonces, de acuerdo a esta información,
todo mundo sabe dónde fue sepultado el Señor Jesucristo. No era un
secreto. Parece que esa tumba estaba situada
bastante cerca del lugar donde murió Jesús. la razón es porque
los detalles que dan los evangelios es que no había mucho tiempo
para sepultarlo porque estaba terminando el día para ellos
termina a las seis y a las seis empezaba el día de reposo entonces
a esa hora el día de reposo no lo podían enterrar de acuerdo
a la ley no podían era una violación de la ley acuérdense de esto
Jesucristo cumplió la ley al pie a la letra al punto aún cuando
estaba muerto aún cuando estaba muerto Entonces, no podía ser una tumba
que estaba muy lejos de allí, no tenían tiempo para transportar
el cuerpo lejos de allí. En Lucas 23, 54 al 56, nos da
otro detalle. Entonces, estamos mirando los
testigos de la tumba vacía. En eso es que estamos centrados
ahorita. Lucas 23, 54 al 56, Dice el texto. sepultado. Y ellas están esperando
para regresar, para regresar el cuerpo porque la manera como
fue sepultado fue muy rápido. Entonces lo que está en su corazón
es que el Señor Jesucristo tenga una sepultura apropiada. Así
que todos saben dónde fue sepultado Jesús. ¿Quién lo sepultó? ¿Y cómo fue sepultado? Las mujeres
tienen razón de sobra para querer regresar a la tumba. Los hombres,
no. Ellos no tienen mucha razón para
regresar a la tumba. ¿Por qué? Porque para ellos era
peligroso ser identificados como discípulos del Señor Jesucristo.
Porque así como mataron al Señor Jesucristo, los podían matar
a ellos también. Entonces, para los hombres es
súper peligroso. Solamente dos tomaron el riesgo,
que fueron José de Arimatea, los menos esperados. y Nicodemo,
que eran parte del Sanedrín. Ellos expusieron, dice la palabra,
la historia, perdón, la tradición, que Nicodemo, por mostrar su
fe en el Señor Jesucristo de manera pública, que era un hombre
rico, de mucho estatus, en medio de su pueblo, terminó en la pobreza,
porque los judíos lo despojaron completamente por haber declarado
a Jesús como el Señor y el Salvador de su vida. Vamos a Juan 20, verso 4. Regresemos allí. Seguimos con
los testigos de la tumba vacía. Entonces estamos viendo a Pedro
y a Juan, nos detuvimos para mirar cómo es que Pedro y Juan
saben dónde está la tumba. Ya encontramos la evidencia,
hay mucha evidencia de que todos saben dónde está la tumba. Verso
4 dice, los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió
más a prisa que Pedro y llegó primero al sepulcro. Inclinándose para mirar adentro,
vio las envolturas de lino puestas allí, pero no entró. Marcos dice que José de Arimatea
había comprado un lienzo de lino y en él había envuelto el cuerpo
del Señor para sepultarlo. Juan en su evangelio dice que
Juan ve adentro en el sepulcro y lo que ve es ese lino, pero
no el cuerpo. y dice que ve el lino nada más,
pero no el cuerpo. Verso 6 dice, entonces llegó
también Simón Pedro tras él, entró al sepulcro y vio las envolturas
de lino puestas allí, y el sudario que había estado sobre la cabeza,
es un nuevo detalle, no puesto con las envolturas de lino, da
otro detalle, sino enrollado en el lugar, aparte, muchos detalles. Verso 8 también, entró el otro
discípulo, otra vez, después de que Pedro entró bien adentro,
entonces el otro ya entró, Entró el otro discípulo, el que había
llegado primero al sepulcro y vio y creyó. Porque todavía no habían
entendido la escritura de que Jesús debía resucitar de entre
los muertos. Los discípulos entonces se fueron
de nuevo a sus casas. Juan está mostrando muchos detalles,
detalles específicos. ¿Qué es lo que se encuentra ahora
en la tumba? ¿Qué es lo que Juan y Pedro esperaban
encontrar en la tumba? El cuerpo del Señor Jesucristo,
porque él había muerto. ¿Qué es lo que María Magdalena
y la otra María esperaban encontrar en la tumba? El cuerpo del Señor. ¿Pero qué se encuentran? A un
ángel que mueve la piedra y les dice que el Señor ya no está
allí. Así que Juan muestra detalladamente
qué fue lo que los dos vieron al entrar en la tumba. ¿Y cómo
no lo hubiera hecho si lo que esperaban ver era el cuerpo de
Jesús? Pero a este punto todavía la resurrección sigue siendo
un enigma para ellos. Aunque el texto dice que creyeron.
Lo mismo que para las mujeres. La razón es porque no han visto
al Señor. Ellos no han visto al Señor.
Ellos no han creído todavía 100% en la resurrección y para eso
entonces tenemos que movernos de los testigos de la tumba vacía
a los testigos de la resurrección, los testigos de Jesús resucitado. Es el punto 2, la letra A, el
encuentro con María. Versos 11 al 18 de Juan capítulo
20. dice pero María estaba afuera
llorando junto al sepulcro y mientras lloraba se inclinó y miró dentro
del sepulcro María está desconsolada no sólo han maltratado y humillado
al Señor lo tuvieron que sepultar a la carrera y ahora que ha vuelto
para darle el honor que merece simplemente el cuerpo no está
esta María que está hablando aquí Juan Es María Magdalena
y dice la palabra en Lucas ocho dos, no vamos a ir allá, pero
dice que ella tenía siete demonios adentro de ella, siete demonios
y Jesucristo la había liberado. Es decir, que esta era una mujer
menospreciada, una mujer abandonada por su condición, pero Jesús
había mostrado compasión al librarla de su opresor y devolverle su
vida y regresarle su libertad. Una mujer llena de agradecimiento
por su Señor y allí está de nuevo en la tumba pensando qué pasaría
con el cuerpo del Señor. Desconsolada, llorando. Verso 12. Y vio dos ángeles vestidos
de blanco sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno
a la cabecera y otro a los pies. Juan mantiene la descripción
detallada en relación con el lugar donde habían estado el
cuerpo de Jesús Y continúa entonces con la pregunta de los ángeles
en el verso 13. Mujer, ¿por qué lloras? Le preguntaron. Y ella responde, porque se han
llevado a mi señor y no sé dónde lo han puesto, les contestó.
Verso 14, al decir esto, se volvió y vio a Jesús que estaba allí,
pero no sabía que era Jesús. Ya no son los ángeles, es Jesús.
¿Por qué ella no puede reconocer al Señor Jesucristo? Mire, la
imagen que María tiene, el recordatorio que ella tiene del Señor Jesucristo,
es un Cristo ensangrentado, con su rostro hinchado, deshidratado,
maltratado en esa cruz, un cuerpo sin vida. Esa es la imagen que
ella tiene en su mente. Entonces, cuando Jesús está enfrente
de ella, ella no puede pensar que es ese. No lo reconoce. Simplemente
no lo puede reconocer. En el verso 15, el Señor Jesucristo
le dice, Mujer, ¿por qué lloras? Y le dijo, le dijo Jesús, ¿a
quién buscas? Ella pensando que era el que
cuidaba el huerto, le dijo, Señor, Si usted se lo ha llevado, dígame
dónde lo ha puesto y yo me lo llevaré. ¿A dónde se lo va a
llevar ella? Ella quería regresarlo a la tumba para hacer la sepultura
honrosa que el Señor se merecía. su deseo era darle ese funeral
digno pero el señor hace algo en este momento en el verso 16
y la llama por su nombre aquí es donde cambia todo el señor
dice María le dijo Jesús cuando María había estado endemoniada
miren seguramente nadie la llamaba por su nombre tal vez le decían
la endemoniada la loca la que está afuera de sí además que
ella no hubiera podido responder a su nombre porque estaba endemoniada.
Cuando Jesús la había liberado, él la llamó por su nombre, la
restauró y ella empezó a ser llamada de nuevo por su nombre.
Entonces, cuando Jesús allí en la tumba le dice, María. Guau, qué momento tan emocional,
qué momento tan impresionante que está sucediendo allí el encuentro
de Jesús con ella. Y su respuesta fue instantánea
a la voz del Señor. Ella volviéndose le dijo en hebreo,
raboni, que quiere decir maestro. Jesús le dijo, suéltame, porque
todavía no he subido al Padre, pero ve a mis hermanos y dile,
subo a mi Padre y Padre de ustedes, a mi Dios y Dios de ustedes. No solo dijo maestro, pero de
inmediato María se aferró al Señor. No lo quería soltar. Había encontrado al Señor que
había muerto, está vivo ahora por el que estaba llorando, por
el que alegraba por lo menos darle una sepultura digna y lo
abraza y no lo quiere soltar. Jesucristo le dice suéltame porque
todavía no he subido al Padre. Suéltame porque hay otras cosas
que necesito hacer todavía. no quería perder de nuevo a su
Señor. El cariño de esta mujer por el Señor es sorprendente
y los detalles nos dejan ver mucho de la vida de ella si los
miramos con cuidado. Bien dijo el Señor en otra ocasión
¿Quién amo más? Cuando habla de dos hombres que
se les es perdonada una deuda a uno le perdonan mucho y al
otro le perdonan poco y la pregunta es ¿Quién amo más? al que se
le perdonó más. A María se le había perdonado
mucho. No sabemos cómo llegó ella al punto de tener siete
demonios en ella. ¿Qué era lo que hacía? ¿En qué
se había metido esta mujer? ¿Qué clase de vida llevaba que
llegó hasta tal punto? pero Jesucristo le había restaurado,
le había perdonado sus pecados y ella amaba mucho al Señor. Verso 18, María Magdalena fue
y anunció a los discípulos, he visto al Señor y que Él le había
dicho todas estas cosas. Lo primero que hace es correr
y dar aviso a los discípulos como el Señor le había dicho.
Todo lo que tiene, todo el que tiene un encuentro real con Jesús
Queda completamente transformado. No era un encuentro casual. María
no dijo, oh, bueno, voy a buscar, yo mejor tengo que decirle algo.
¿Será que lo pongo en Facebook? No. María está impresionada en
su corazón y todo lo que puede hacer es salir corriendo de allí.
Y anunciar, el Señor está vivo. Él vive. Es la primera persona. que ve con vida al Señor Jesucristo. Una mujer que tenía mucho que
agradecerle al Señor, que había recibido el amor del Señor de
manera abundante. Su amor por el Señor la embarga
y va a millas extras buscando cómo complacerlo. Así es María. ¡Qué amor! qué testimonio y qué
alegría la de esta mujer frente al Cristo resucitado una vida
completamente transformada ya no tenía razón para llorar y
si lo hubiera tenido hubiera sido de alegría que hubiera derramado
llanto por el Señor Jesucristo su vida fue transformada por
el ministerio de Jesús pero ahora su vida ha sido confirmada asegurada
y garantizada por el Jesús resucitado por eso Yo creo que es imposible
que una persona diga yo creo en Dios y su vida no esté transformada. Es imposible tener un encuentro
con el Cristo resucitado y no tener una vida nueva, una vida
diferente. Es imposible. Es una mentira. Es una mentira. Sería negar el
poder de la resurrección. Sería negar las promesas de la
palabra. Sería negar todo lo que la Biblia nos dice. Una vida
sin poderes, una vida sin Cristo. Mire, vamos al segundo testigo,
ve. El encuentro con Tomás y vamos a mirar Juan 20, versos 24 al
29. Verso 24 dice Tomás, uno de los
doce, llamado el Didimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
Vamos a parar allí. Miremos un poquito acerca de
Tomás. ¿Quién es Tomás? ¿Quién era él? Era uno de los
discípulos del Señor Jesucristo. Jesús dice en Juan 11 que Él
va a regresar a Judea, a Betanía porque Lázaro estaba enfermo. Los discípulos se sorprenden
que el Señor dice que va a regresar a Judea o a Betanía. Betanía
está dentro de Judea. porque habían tratado de apedrearlo
en ese lugar. Vamos allí. Juan 11, versos 11
al 16. Estamos viendo los testigos de
la resurrección. Ya vimos la vida transformada
de María. Vamos a mirar qué pasó con la
vida de Tomás, que parece que fue el último en creer. Juan
11, del 11 al 16. Dice, dijo esto y después añadió,
nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero voy a despertarlo. Los discípulos
entonces le dijeron, señor, si se ha dormido, se recuperará.
Jesús había hablado de la muerte de Lázaro, pero ellos creyeron
que hablaba literalmente del sueño. Entonces Jesús, por eso
le dijo claramente, Lázaro ha muerto. y por causa de ustedes
me alegro de no haber estado allí para que crean pero vamos
a donde está él Jesús está ahí con sus discípulos Tomás está
dentro de ese grupo de discípulos con el Señor Jesucristo ellos
no entienden la razón de regresar porque era un lugar peligroso
para el Señor Jesucristo ¿no entiendes? pero Tomás es un hombre
pesimista bien pesimista ¿y saben qué? Se necesitan los pesimistas
como los optimistas también. Y la diferencia entre el optimista
y el pesimista es que cuando hay una situación de peligro,
el optimista dice todo va a salir bien, no necesita mucha valentía. Pero el pesimista dice todo va
a salir mal, pero de todas maneras allí está. Ese es un valiente,
porque está yendo en contra de todas sus emociones. Mira el
verso 16. Tomás, llamado el Didimo, dijo
entonces a sus condisípulos, vamos nosotros también para morir
con él. ¿Saben por qué dijo eso? Se está refiriendo a lo que dijeron
en el verso ocho. Si regresamos al verso ocho dice, los discípulos
le dijeron, Rabí, hace poco que los judíos te querían apedrear
y vas allá otra vez. Tomás está pensando lo peor y
asume que Jesús puede morir al regresar a ese lugar. Pero no solamente toma la actitud
pesimista, pero también es valiente, pues a pesar de sus temores y
aunque espera lo peor, está dispuesto a ir con Jesús a Judea y a morir
con él. Por eso dijo, vamos nosotros
también a morir con él. Este es Tomás. Quiere decir que
Tomás estaba tan desconsolado por la muerte del Señor que no
había estado con ellos por ocho días. Dice que los discípulos
están reunidos cuando Jesús aparece a ellos, pero Tomás no está allí. Ocho días después es cuando Tomás
se encuentra allí en el encuentro con el Señor Jesucristo. ¿Por
qué? Tomás no encontraba consuelo
con los demás discípulos. Su desconsuelo era mayor y se
había separado. Estaba solo. No soportaba la
idea de no tener al Señor frente a él. Sabe que aunque él dijo,
vamos para que muramos con él, él abandonó al Señor. Fue uno
de los que traicionó al Señor, como todos los discípulos. Se dio cuenta que en realidad
no había estado dispuesto a morir con Jesús. Su propia vida le
había importado más. Y en este punto, Tomás es un
desastre. Es un desastre. Podemos asumirlo
por los detalles que nos dan el texto. Regresemos a Juan 20
para que continuemos con la historia y veamos el encuentro de Tomás
con el Señor Jesucristo. Verso 25 dice, entonces los otros
discípulos le decían, hemos visto al Señor. Pero él les dijo, recuerden
ha pasado ocho días. si no veo en sus manos la señal
de los clavos y meto el dedo en el lugar de los clavos y pongo
la mano en su costado no creeré, firme, no creeré Tomás no está dispuesto a creer
que el Señor Jesucristo ha resucitado no puede pensar que en creer
algo así para después tener otra desilusión si es que no fuera
cierto para él como pesimista todo había acabado. Verso 26,
ocho días después, sus discípulos estaban otra vez dentro y Tomás
con ellos. Estando las puertas cerradas,
Jesús vino y se puso en medio de ellos y dijo, pasa ustedes.
Luego dijo a Tomás, acerca aquí tu dedo y mira mis manos, extiende
aquí tu mano y métela en mi costado. No seas incrédulo, sino creyente. El Señor se presenta de repente
y Tomás puede ver las manos del Señor, puede ver la herida en
su costado. Jesús le está ayudando a Tomás. Jesús está ayudándole a Tomás
en su incredulidad y le da la prueba que ha pedido para él
creer. ¿Cuál es la respuesta de Tomás
en el verso 28? Señor mío y Dios mío dijo Tomás y sabe que en
la Biblia está la declaración más fuerte que hay en la resurrección
del Señor Jesucristo cuando una persona dice Señor mío y Dios
mío está hablando de la deidad del Señor Jesucristo está reconociendo
que Él es el Hijo de Dios Él es el Mesías La declaración más contundente
después de la resurrección de Jesús que nadie jamás haya hecho.
Señor mío y Dios mío, Tomás queda al instante completamente transformado
al reconocer al Señor y lo declara Dios. Él amaba al Señor Jesucristo,
pero sólo hasta ahora entiende que Él es Dios. El Jesús resucitado
es la evidencia que marca la diferencia para que todos sus
discípulos entiendan lo que todo el tiempo les había enseñado.
Es ahora cuando ellos entienden. Jesús murió en la cruz y para
todos ellos fue el fin. Ninguno de ellos esperaba verlo
nuevo, verlo de nuevo con vida. Pero cuando lo vieron, todos
fueron transformados. Tomás quedó completamente transformado
al ver al Señor Jesucristo y en el verso 29 Jesús le dijo ¿Por
qué me has visto? ¿Has creído? Y la otra frase dice Dichoso los
ojos que no vieron y sin embargo creyeron ¿Para quién es esta
frase? no solamente para Tomás es para todos los discípulos
porque ninguno había creído hasta que hasta que lo vieron a él
ninguno había creído en el verso 19 dice que las puertas del lugar
estaban todas cerradas quiere decir que los discípulos tenían
temor estaban con miedo estaban encerrados Jesucristo entra allí
obviamente sin abrir la puerta sin abrir ninguna ventana su
cuerpo es glorificado y se presenta y le dice paz a ustedes otra
evidencia que encontramos aquí de la resurrección del señor
Jesucristo cuando le dice mira mis manos toca la herida Y el
Señor le dice, no soy un espíritu, un espíritu no tiene carne y
huesos como yo los tengo. Jesucristo resucitó con el cuerpo
con que vivió aquí en la tierra. Él resucitó con el mismo cuerpo
con que fue crucificado. Esa es la resurrección. Significa
levantarse de entre los muertos. No significa la aparición de
un espíritu. Jesucristo aquí no es un espíritu. Está plenamente en su humanidad. En su humanidad. Y así se presenta,
dice la palabra, que él comió con ellos los textos que leyeron
los hermanos al principio nos indican todo esto. Tomás quedó
completamente transformado. Y aunque Tomás antes había dicho,
vamos todos con él para que muramos con él. Se dio cuenta en el momento
del arresto del Señor Jesucristo que él dijo eso en sus propias
fuerzas, en su propia capacidad. Pero cuando el Señor Jesucristo
resucita, Tomás, por el poder de Dios en él, empieza a obrar
por el poder de Dios, no en su propia capacidad. ¿Saben qué
hizo Tomás? Dice la historia que Tomás predicó
tan lejos como la India. Él fue a predicar hasta la India.
En la India, una iglesia llamada Mar Toma, que tiene sus orígenes
en él. Él fundó esa iglesia. Dice la
historia que Tomás murió atravesado por una lanza. Lo mataron por
predicar a Cristo Jesús. Jamás volvió a dejar al Señor. Jamás lo negó. y dedicó su vida
para predicar al Cristo resucitado. El poder de la resurrección trajo
una transformación total en todos estos hombres y la evidencia
es notable. Después de ver a Cristo resucitado,
Tomás ya no dependía de sus habilidades, ya no dependía de su personalidad
ni su valentía, dependía del poder transformador de Dios en
su vida. El apóstol Pablo, otro hombre
que fue transformado, dice esto en Efesios 1, 18 al 23. Esos eran los dos ejemplos que
queríamos ver acerca del Cristo resucitado, después de ver los
testimonios de la tumba vacía. Efesios 1, 18 al 23. El apóstol
Pablo está haciendo esta oración. Recordemos que el apóstol Pablo
perseguía a la iglesia del Señor. Está en el camino de Maús. El
Cristo resucitado se aparece a él, le habla. ¿Y qué pasa con
Pablo cuando ve al Cristo resucitado? Es completamente transformado. 180 grados. 180 grados. Un cambio total. Y esto es la
oración que él hace por los Efesios. Mi oración, verso 18 al 23, es
que los ojos de su corazón le sean iluminados para que sepan
cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la
gloria de su herencia en los santos. ¿De qué está hablando
Pablo aquí cuando dice estas palabras? ¿Esperanza? ¿Gloria? ¿Está hablando del futuro? ¿Por
qué está orando por esto? por la garantía de la resurrección.
Porque Jesucristo cuando resucitó de los muertos garantiza todas
las promesas, las hace posibles. Entonces cuando Pablo está hablando,
orando por ellos, no está teniendo un buen deseo por ellos, está
orando la verdad y pidiendo que ellos sepan. ¿Cuál es la esperanza
de su llamamiento? ¿Cuál es la riqueza de la gloria
de su herencia en los santos? Verso 19, y ¿cuál la extraordinaria
grandeza de su poder para con nosotros los que creemos conforme
a la eficacia de la fuerza de su poder? Ese poder obró en Cristo
cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su diestra
en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado,
autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no
sólo en este siglo, sino también en el venidero. Y todo lo sometió
bajo sus pies y a él lo dio por cabeza, sobre todas las cosas,
a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena
todo. en él. Jesucristo transformó
la vida de sus discípulos y nació la iglesia y Pablo está orando
aquí por la iglesia, que la iglesia se fundamente en el poder de
la resurrección, que la iglesia conozca el poder de Dios que
obró en él, en el Señor Jesucristo, porque es el mismo poder que
opera en la vida de los creyentes. Por tanto, La vida de una persona
que ha tenido un encuentro con el Cristo resucitado es una vida
transformada donde hay una separación del mundo, hay una separación
del pecado, hay un hambre y hay un deseo por agradar al Señor
como estas personas que hemos visto aquí lo demuestran al tener
su encuentro con el Señor. Así que el Antiguo Testamento
nos dice que Dios dice que su Hijo resucitaría y resucitó. Jesús anunció que Él moriría
por sus ovejas y que se levantaría de los muertos al tercer día
y así fue, murió y resucitó. Los discípulos lo vieron, comieron
con Él y fueron enviados por Él mismo, resucitado, a transformar
el mundo entero con el mensaje del Evangelio. Y fueron y lo
hicieron, como Cristo les había dicho. Predicamos a un Cristo vivo.
predicamos a un Cristo vencedor, todopoderoso, y esperamos un
día ser llevados ante su presencia y reinar con él por la eternidad. Todo esto porque Jesús resucitó
de entre los muertos. Él vive. Mi pregunta para ustedes
es esta. ¿Usted cree en Dios? La mayoría
de la gente dice que sí. ¿Usted cree en Cristo Jesús porque
nadie puede ir al Padre si no es por el Hijo? Mucha gente dice
que sí. ¿Y si es así, está el poder de
la resurrección operando en su vida? ¿O usted vive en sus pecados? No puede vencer sus pecados.
No puede vencer sus vicios. No puede vencer el no separarse
del mundo. Si es así, venga Cristo. No estamos predicando una historia.
No estamos predicando un cuento. No estamos predicando la experiencia
de unas personas. Estamos predicando al Cristo
resucitado. Él puede transformar su vida. Si Dios le está llamando, usted
debe venir a Él, a sus pies. Declararlo como el Señor y el
Salvador de su vida. Él puede transformar su vida.
Y si usted escogiera morir en sus pecados, entonces, Él no
será su Salvador. Él será su juez porque Él se
levantó con autoridad también para juzgar a todas las naciones.
Pero usted tiene que tomar la decisión. ¿Por qué no nos ponemos
de pie y oramos? Le damos gracias a Dios por su
palabra. Señor, gracias porque desde la
antigüedad fue anunciada la resurrección de entre los muertos de Jesucristo. No fue un resucitamiento, no
fue un avivamiento, fue una resurrección. No fue como Lázaro que tú lo
resucitaste, pero después volvió a morir. Tú te levantaste, Señor,
habiendo vencido a la muerte para siempre. Y tú vas a regresar
un día, Señor, para los que son tuyos y dar resurrección a todos
los que esperan en ti, Cristo Jesús. Pero también traerás condenación
a todos los que no esperan en ti. Tú eres real, tú eres cierto,
tú eres verdadero, tú eres todopoderoso, tú estás sentado a la diestra
de Dios Padre y tu poder opera en el corazón de todos los que
son tuyos. Por eso sus vidas son vidas completamente
transformadas. Pero en los que no se ve ese
poder, oramos por arrepentimiento. Oramos, Señor, que si hay personas
confesando a Cristo, pero viviendo como el diablo, que paren de
hacer eso. que acepten su condición para
que puedan clamar por misericordia para que puedan clamar a ti señor
por la salvación de su alma concedes Señor, según tu misericordia,
el arrepentimiento y la fe necesaria para que crean en ti, Cristo
Jesús, te lo pedimos. Señor, a tu iglesia, a nosotros,
ayúdanos a conocer más y más el poder con que tú fuiste resucitado
de entre los muertos, el mismo poder que opera en nosotros,
para dejarnos en tus manos y decirte, emí aquí, Señor. Yo te voy a
declarar, yo te voy a anunciar, Yo voy a llevar el mensaje del
Cristo resucitado, un mensaje de esperanza, de salvación, de
libertad, de vida eterna para todo aquel que cree. Te damos
las gracias Señor y celebramos este día que tú vives y tú vives
para siempre y en ti tenemos vida eterna. Gracias Señor en
enorme
El Poder Transformador de la Resurrección
Series Semana de Resurreccion 2021
En este mensaje veremos el testimonio de la tumba vacía y el testimonio del poder transformador del encuentro con Jesús resucitado
| Sermon ID | 45212034105854 |
| Duration | 48:08 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.