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...ver un versículo más, Mateo
capítulo 5, y vamos a leer el versículo 13. Mateo capítulo
5, vamos a leer versículo... ... y el mundo no está tan acomodado,
porque nosotros vamos a estar acomodados. Nosotros tenemos una propuesta,
un motor, podemos andar o andar a favor a este mundo. Vamos a
ver, la primera cosa es, en el siglo XIII, nuestro padre está
sazonando nuestro alrededor, y dice en el siglo XVI, vosotros
sois la sal. Ahora bueno, el señor alquilístico está hablando
aquí de los físicos, y dice, vosotros sois, con otras palabras, ustedes sois,
vosotros sois, la sal de este mundo. La expresión acá implica, enfatemente,
que entero somos la sal. Nosotros somos lo que damos sabor
a este mundo. Nosotros somos la persona que pidió que acabe el mundo,
¿no es verdad? No este, no, desde hace tanto. Y ahora si lo sé, no se lo tendrán
que dejar en los centros de motocicletas y medias para que... ¿Tú qué
haces con la sal? ¿Qué te da la esquina? ¡Te voy a dejar! ¡Te voy a decir
aquí cómo que la sal sirve para darle sabor! ¡Y hermano, nosotros
debemos dejarle sabor! Así es como... Hace dos años, yo estaba
en la Secretaría de Salud y me hicieron encuentra con personas que no hacían ciencia.
Y preguntaron para mí la razón por la cual no hacían ciencia. Y es que después
de la encuentra, desde que yo llegué a la presidencia, me descubrieron testigos. Unos
dijeron que en la iglesia solamente están pidiendo dinero. La otra dijeron,
bueno, es que en la iglesia siempre hay muchas estrellas. Y la otra
dijeron que la iglesia siempre está ganando. La muerte. Pero nosotros no necesitamos
nada de eso. Y por esa razón, por un del amor
que amamos, y el amor que nosotros debemos emanar para que las personas
tengan conocimiento de nuestros trabajos físicos. Nosotros debemos
estacionar nuestro alrededor. Deberíamos tomar la sal. Adictos a la sal
tienen influencia en la comida. Así valen que tenemos influencia
en el humo. ¿Cuál es el capítulo 4? ¿Cuál es el capítulo 5? ¿Cuál es el
capítulo 6? ¿Cuál es el capítulo 4? ¿Cuál es el capítulo 6? ¿Cuál es el
capítulo 6? ¿Cuál es el capítulo 6? ¿Cuál
es el capítulo 6? ¿Cuál es el capítulo 6? ¿Cuál
es el capítulo 6? ¿Cuál es el capítulo 6? ¿Cuál es el capítulo 6? ¿Cuál
es el capítulo 6? ¿Cuál es el capítulo 6? ¿Cuál
es y el mando de vez desplazan a
nuestro alrededor el piano de la plena actitud. Pero lo que
ha sido posible para el mundo salvó. Pero el resto de los conversantes
que no dicen vosotros oirás a quien le digas trabajo. Ustedes están
soñando con los alrededores de que están dando sabor. Que quieran
que nos dejemos enterrados en la calle o que hagan eso. Que
nos está pasando el momento en el que vamos a jugar. De esta
manera, se convierte al señor Sánchez. Vosotros, curiosos,
tal vez, va a hablar cualquiera de esta mañana. Pero el resto
de la gente que no está bien, se está avisando de su alrededor.
Así es, seguro, a ustedes y a vosotros, a tal de la guerra. Todos sabemos
que la sal sirve para purificar y la sal ya era algo, era muy
gorda. Ya hace tantos años que en el
municipio de Buenos Aires se abastecieron de la sal. Cuando era maestro,
era compañero de la sal. Ya porque en mi casa no había heladora,
no tenía más que la carne y la envidia de la sal. Y la sal,
retenía el dolor de la carne. Porque la sal, si no se pica,
la purifica. Entonces ese tipo, si con un
cuchillo le pone sal, ¿verdad? Es purificante. Entonces la sal,
era un símbolo de pura. Era un símbolo de salvador, una
salva, un servicio a Dios. Eso la usan. Y la sal, que yo
prefiero bien practicar con sal y guarnición. Artículo 2. Dividido
en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en
dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido
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en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido
en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido en dos. Dividido
en dos. Dividido en dos. Divid la palabra general y la palabra
espiritual. Cuando digo que nosotros somos
la gracia y queremos un alto valor, tenemos la gran responsabilidad
de usar algo. Los hijos puros, pero antes la
culpa que acaba en nosotros. Nosotros somos nada y obtenemos
culpa de nuestro alrededor. Deja de decirme mierda yo. Es
verdad. No sé demasiado lo que han compaño. ¿Verdad? Porque
esta cosa la voy pasando a mí, ¿no? Y después de la amenizar,
los hijos me van a hacer. Yo soy la sangre del tierra.
Por otro, yo no la curaré jamás ya. Adiós, la cinta, el pez. Cierto, a Dios se cree en el
día. Tiene que buscar al lado del destino. Y por su desdoblamiento,
su persona ya es incómoda. Siempre va a tratar de ponerse
en riesgo. Nunca va a ser persona mala como el otro. Siempre va
a decir, ¡Oh, Dios mío! ¿Sabes cómo es hacer todo? ¡Un día no
pasa! Mientras, vamos a explicar el ratón. Quieres superar esta
necesidad. Quieres todo. Y un lado se va
a exigir. De otra manera, fíjate en la
pureza moral. Y fue así lo que saca, que saca,
que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca,
que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca,
que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca,
que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca,
que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca,
que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que
saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que
saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que saca, que
saca, que saca, que saca, que saca, Maldito, maldito, maldito, maldito,
maldito. y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este... y este... y este... y este... y este... y este...
y este... y este Dice que cambia el sitio, ¿verdad?
Si va a estar llando a alguien. ¿Y cómo? ¿Y a ti? Nadie. No sirve. Es de opinión, papá. Yo no soy.
O al contrario, claro, vosotros lo queréis. Nosotros no existimos.
Pero las personas en plan otros tienen lo que es nosotros. Opina,
¿no? Opina. Opina al lado del juez. ¿De verdad?
¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad?
¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad?
¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad?
¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad?
¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad?
¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿De verdad? Nuestra vida debe de estar sanando
nuestro alrededor. Dice ahí nosotros perdemos nuestras cualidades
como cristianos y venimos a ser como la sociedad no estaremos haciendo ningún
impacto en este mundo. Ahora, habían dos tipos de sal
en Palestina. Un tipo de sal que era sacado
del mar mediterráneo y otro tipo de sal
que era sacado del mar muerto. En el mar muerto, la sal que
era sacada de allí esa sal venía acompañada con muchos minerales. Y entonces lo que hacían era
que ponían la sal ahí en un montón, ¿verdad? Ahí lo ponían en las
casas, y luego cuando la lluvia descendía, cuando llovía y todo
eso, entonces la sal verdadera se iba. Y sólo quedaba la impureza
de la sal. Y eso era lo que echaban en las
casas para poner, digamos, para las veredas. Y eso se ponía pero
duro. Ya ven, a veces en nuestros países
hay caminos, verdad, así que la gente pasa y pasa y pasa y
pasa. ¿Cómo se huele esa tierra? Dura,
¿verdad? Pues así se volvía eso, esa sal. Esa era la sal que era hollada
por los hombres. Ahí es lo que dice aquí el Señor.
Dice, no sirve más para nada sino para ser echada afuera y
hollada por los hombres. En otras palabras, hermanos,
cuando nosotros como creyentes no hacemos el impacto que debemos
de hacer, lo que venimos a hacer es comida de toda la gente. Todo el mundo habla de nosotros
hoy. Si vieran cómo se porta Julano,
el hermano Julano que va hasta la iglesia, imagínense cómo serán
los demás hermanos. Hasta ustedes, todos ustedes
salen ahí, sin conocerlos, pero todos se incluyen. ¿Por qué? Porque han venido a
hacer lo que dice aquí el Señor, sirve sino para ser echada afuera
y hollada por los hombres. Otra palabra, ser pisoteada por
los hombres. Y hermanos, muchos cristianos
en el día de hoy están siendo pisoteados por los hombres. Pero
la culpa es de ellos mismos. No es de la iglesia, porque todo
el mundo le echa la culpa a quién. O es que el pastor no enseña
la Biblia. No. Nosotros siempre somos los culpables.
Los culpables somos nosotros. Y si las personas están hablando
mal de nosotros es porque nosotros les hemos dado lugar. No hemos
sido la sal que debemos de ser, y hemos permitido ser la sal
que dice aquí que no sirve más para nada, sino que así estamos
siendo hollados, pisoteados por los hombres. Y hermanos, nosotros no somos
la excepción. Todos nosotros podemos, podemos
llegar al punto de que nosotros seamos pisoteados por los hombres,
si no tenemos cuidado. Si usted y yo paramos de ser
la sal que debemos de ser, un día seremos pisoteados por los
hombres. Y hay grandes hombres de Dios,
en el pasado fueron grandes hombres de Dios, que desgraciadamente
hoy en día está siendo pisoteado por los hombres por causa de
haber parado de ser la sal de la tierra. La sal de la tierra. Abre manos, es interesante. Jesús
no nos llamó azúcar, nos llamó sal. Jesús no nos llamó azúcar. En otras palabras, usted no está
para endulzar el mundo. Para algunos la azúcar es mala.
Para mí es mala la azúcar. Pero lo que quiero que vean,
hermanos, es que no estamos tratando de endulzar a nadie. La sal muchas veces irrita. ¿Verdad? La sal muchas veces
te irrita. Pero preserva. ¿Cómo se llama?
Preserva. Preserva. Preserva. Quiere decir esto, quiere decir
que el Señor nos ha llamado a ser personas diferentes, diferentes. El mundo sabrá que nosotros hemos
conocido al Señor a través de nuestro testimonio,
a través de la forma en que nosotros nos
conducimos en este mundo. cuando tratamos de hacer las
cosas correctas en este mundo. No importa que todo el mundo
lo haga, pero yo no lo voy a hacer. ¿Por qué no lo voy a hacer? Porque
el Señor me manda a que yo sea diferente. Hay un libro que tengo
que se llama Atrévete a ser diferente. Yo no sé cuántos lo han leído,
pero es un libro para jóvenes, que lo leí cuando yo estaba joven. Pero todavía lo conservo. Es
un libro que tiene en la portada un montón de limones, pero tiene
uno que es color diferente. Todos son amarillos, pero hay
uno verde. Entonces la idea es, atrévete a ser diferente. En
otras palabras, atrévete a ser lo que Dios dice. ¿Por qué? Porque
es diferente a lo que el mundo hace. Y nosotros somos llamados
a hacer la diferencia en este mundo. Es por eso que el Señor
nos dice, vosotros sois la sal de este mundo, la sal de la tierra. Ahora, ¿cuál es el sabor que
le estamos dando a este mundo? ¿Qué es lo que usted debe hacer
para tener una influencia positiva del Evangelio ¿Es usted la sal o es usted azúcar? Quiere estar bien con todos.
Y para que no se irriten, usted hace las cosas que ellos hacen
también. Para que no se molesten. Podemos llegar hasta cierto punto. Tenemos un balance, pero hay
ciertas cosas que ya no podemos seguir de ahí para allá. hay ciertas cosas que no podemos
hacer. Porque la Biblia me da parámetros.
La Biblia me dice hasta dónde yo puedo llegar. Yo puedo estar con un inconverso,
puedo tratar de ganarlo para Cristo, puedo tratar de ayudarle
en lo que sea, en lo que sea necesario, puedo estar involucrado
en las cosas de su vida, En otras palabras, tratando de ayudarle,
pero yo no voy a hacer lo que él hace. Yo puedo ser muy amigo
con él, pero no voy a hacer lo que él hace. Porque si yo lo
hago, entonces yo no estoy haciendo al azar, sino que me estoy volviendo
azúcar. Porque quiero estar Quiero estar,
quiero tener una amistad con Él y quiero mantener la amistad,
entonces yo voy a hacer lo que Él hace para que Él vea que mi
amistad es sincera. Pero la verdad que no. El Señor
me da parámetros y yo tengo que seguir esos parámetros y no puedo
pasarme de ahí, porque el día que yo me pase, entonces yo dejo
de ser una influencia para esa persona, una influencia positiva,
y comienzo a ser una influencia negativa. porque después de todo,
hermanos, nosotros somos una influencia para todas las personas,
ya sea positiva o negativa. Entre lo más importante y lo que parece importante debemos
nosotros de saber que lo que cuenta es que somos importantes
para Dios. y que Dios nos ha llamado a ser
un agente de preservación. Dios nos ha
llamado a hacer la sal de este mundo. Dios no nos ha llamado a estar
endulzando este mundo. Dios nos ha llamado a ser una
influencia, pero una influencia positiva. Y la única forma en
que Ud. y yo vamos a influenciar a este
mundo, la única forma en que Ud. y yo vamos a poder alcanzar
a la persona que no conoce al Señor como salvador personal,
es cuando Ud. y yo venimos a ser la sal de
la tierra. Cuando Ud. y yo venimos a hacer
las cosas conforme a la palabra de Dios. conforme a la Palabra de Dios.
Y no importa lo que nos digan, pero debemos nosotros de mantenernos con lo que dice la Palabra de
Dios. En mi trabajo ha habido problemas
en el sentido de que no hay mucho trabajo y cambio de dueño y un montón de
cosas, entonces El manager me dice, estoy viendo que tú no
estás vendiendo nada, ningún servicio. Y yo le digo, bueno,
yo solamente vendo los servicios que son necesarios. No vendo
lo que no necesitan. Entonces yo le empecé a enumerar
las personas que están vendiendo servicios que no necesitan, y
yo le digo, yo no voy a hacer algo que no va de acuerdo a mis principios.
Por lo tanto, yo no voy a vender nada que no sea necesario. Y él no le gustó. Y le dije,
si no te parece, tú puedes decirme que me vaya, no hay problema.
Pero yo no voy a hacer nada indebido. Entonces yo no voy a perder,
le digo, mi comunión con Dios por quedar bien contigo. Y él
sabe que yo soy cristiano y soy pastor. Y entonces, mucho más
todavía, ¿verdad? Y entonces, este... y él no le
gustó un poco, pero... pero, este... quedó con aquello
en su mente, ¿no? El siguiente día, hay un iraquí
ahí que, este, dice... dice el iraquí, mira, nosotros
no robamos, le dice, yo tengo a Alá, dice que es mi testigo,
y él tiene a Dios, le dice. Entonces, Dios nos está viendo,
Él nos está viendo a Él, y Alá nos está viendo a mí. Entonces
nosotros somos las personas que nos robamos, pero tenéis que
tener cuidado con los demás, les digo. Y entonces, pero, lo
que quiero que vean, hermanos, que muchas veces, en el mundo
en que vivimos, muchas veces es más fácil ir con la corriente
para mantener la paz, ¿verdad?, con todos. Oh, hay que ser pacificadores,
¿no? El Señor Jesucristo cuando estuvo
acá en la tierra dijo algunas cosas que a muchos les tocó,
¿verdad? Pero lo que quiero que vea, hermano,
que la forma en que usted y yo vamos a hacer la sal de la tierra
es siempre y cuando nosotros hagamos las cosas de acuerdo
a los principios bíblicos. Y si por eso vamos a perder los
trabajos, pues Dios tiene otro mejor. Dios tiene otro mejor. Yo eso le digo a mi jefe, tú
me puedes botar la obra que tú quieres, Dios tiene otro mejor.
Y entonces él sólo se pone a reír. Pero, este, la verdad es que
yo le digo, si tú me estás forzando a hacer cosas indebidas, yo lo
siento mucho, pero yo voy a tener que irme. Entonces, pues yo no
voy a compartir lo que tú quieres. Y de esa forma, yo creo que de
esa forma yo estoy siendo salvo. porque estoy preservando mi lugar,
estoy sazonando, ¿verdad?, y estoy sanando. Porque si yo me vuelvo
parte de los demás, entonces, ¿cuál va a ser mi influencia?
Ninguna. Ninguna. Y hermanos, la palabra
sal quiere decir que usted y yo somos influencia. ¿Cómo está
nuestra sala? ¿Estamos nosotros sazonando este
mundo? ¿Estamos nosotros ayudando a
que este mundo no se deteriore más rápidamente? ¿Estamos nosotros con nuestra
sala alcanzando a aquellas personas que no conocen del Señor como
salvador personal? ¿Ven las personas nuestra influencia
positiva o la ven de una forma negativa? Porque algunos dicen,
para ser como el hermano Julano, mejor me quedo como estoy. Usted y yo somos la sal de la
tierra. No se olvide. Donde quiera que
estemos, somos la sal de la tierra. ¿Cómo está su sal? Vamos a hablar.
¿Como Está Tu Sal?
| Sermon ID | 43006192927 |
| Duration | 1:14:29 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Language | Spanish |
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