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Levítico capítulo uno, el versículo cuatro. Hablando el Señor a Moisés acerca del holocausto ordenado
para Israel. Dice en Levítico 1.4 acerca del que ofrecerá el holocausto y pondrá su mano
sobre la cabeza del holocausto y él lo aceptará para expiarla,
para expiarle. y pondrá su mano sobre la cabeza
del holocausto y él lo aceptará para expiarle. Oremos. Padre, gracias te damos otra
vez por tu palabra y rogamos tu bendición por medio de su
Santo Espíritu Señor, obrando en nosotros y en medio de todos
nosotros, todos los que escuchan tu palabra Señor para crear la vida nueva, Señor, para
edificar Su pueblo, para acercarnos más a Ti, Señor, para cumplir
todo Su propósito. Lo pedimos en el nombre precioso
de Cristo, con gracias. Amén. Pueden tomar asiento. La paga del pecado es muerte. Dios quiere que cualquier pecador
reconozca y confiese su pecado cuando se allega a él. Quiero
pedirles que busquen a Salmo 6. El Salmo 6. Vamos a leer desde el primer
versículo al sexto. Jehová, no me reprendas en tu
furor, ni me castigues con tu ira. Ten misericordia de mí,
oh Jehová, porque yo estoy debilitado. Sáname, oh Jehová, porque mis
huesos están conmovidos. Mi alma asimismo está muy conturbada. Y Tú, Jehová, ¿hasta cuándo? Vuelve, oh Jehová, libra mi alma. Sálvame por Tu misericordia,
porque en la muerte no hay memoria de Ti. ¿Quién te lo hará en el
sepulcro? Heme consumido a fuerza de gemir. Todas las noches inundo mi lecho. Riego mi estrado con mis lágrimas. a cualquiera que llega con tal
espíritu de arrepentimiento y dolor por su pecado y una mira hacia
la misericordia de Dios, él está listo, preparado para entregar
la consolación, porque ha ordenado una provisión para el penitente.
Dios tiene la provisión hecha. Dios lo ha ordenado. y de eso predicaban los sacrificios
que él instituyó para Israel. El sacrificio principal de Israel,
que era el holocausto que estamos estudiando, considerando, el
sacrificio principal de Israel se reveló para enseñar esta lección
que Dios había provisto había hecho provisión para poder recibir
el pecador, el que llegaba confesando sus
pecados, el que llegaba con este espíritu de un penitente. Repasamos. En breve, al final del versículo
3, encontramos estas palabras, esta frase muy común, delante
de Jehová. Y eso nos hizo pensar en que
fue principalmente, nos llevó a este pensamiento, fue principalmente
por causa del Señor. que esta ofrenda fue instituida
y solamente de manera secundaria la ofrenda tenía referencia al
que ofrendaba. El que ofrendaba tenía que traer
la ofrenda delante de Jehová. Era para Jehová. Era principalmente con referencia al Señor Dios
Todopoderoso, al Creador, a nuestro Señor, al Señor de Jehová, quien esperaba la ofrenda. Era a Él que tenía referencia
la ofrenda primeramente. el propósito de la persona que
traía la ofrenda al llegar al tabernáculo era encontrarse con
el Señor. Y recuerda que habíamos aplicado
eso a hoy, que también cuando nos reunimos como congregación
para adorar a Dios, nuestra preocupación, nuestra atención principal debe
estar en que nos estamos encontrando con nuestro Señor, con Dios,
para adorarle a Él. La persona que llegaba al tabernáculo
para adorar a Dios y presentar el sacrificio apuntado, ordenado,
estaba encontrándose con el Señor con esta ofrenda que Dios había
estipulado para presentar su ofrenda delante de Jehová. Hoy también el Señor es el centro
de nuestra adoración. la Iglesia se reúne para encontrarse
con Dios. Usted debería asistir a esta
congregación de cristianos principalmente por respeto, obediencia y amor
hacia nuestro Señor en común, Cristo Jesús, o a cualquier cualquier reunión de congregantes,
de creyentes que adoran al Señor, según la verdad de la palabra
de Dios, cuando nos congregamos, debe ser por esos motivos, por
respeto, obediencia y amor hacia nuestro Señor, pensando en Él,
considerando que nos vamos a presentar delante de Dios, adorarle y recibir
de Él también las bendiciones que Él tiene para nosotros mediante
Su palabra. y mediante la comunión con él
de cual nos gozamos cuando estamos adorando a Dios y estamos en
su presencia santa. Estamos en una comunión en un
lugar estamos en una congregación debemos estar en una congregación
donde Cristo es elevado donde Dios es ensalzado Y entonces
cómo no vamos a ser bendecidos. Si ese es el caso. ¿Usted está dispuesto a venir
delante del Señor y estar en su presencia? ¿Reconoce que ha
quebrantado su ley y que no tiene ningún derecho de pararse delante
de él? ¿Aparte de su misericordia? ¿Usted
reconoce que no tiene derecho delante de él? ¿Aparte de su
misericordia y su provisión en Cristo? Debería ser así, hermanos. ¿Está dispuesto a confesar su
pecado y admitir que merece el castigo de la muerte eterna en
el juicio de Dios? Él ha provisto, ha provisto un
sacrificio perfecto por el cual usted, que está dispuesto por
razón de su gracia, puede venir a Él, puede llegar a Él. Cristo,
Jesús, el justo, el que murió en la cruz, el Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo, Dios ha proveado. Un sacrificio
perfecto, un sacrificio maravilloso para que nos podamos encontrar
con él. En forma espiritual, cuando llegamos
a adorarle, debemos estar llegando con la vista a esa provisión. con la mira y consideración que
estamos con nuestra ofrenda que Dios proveyó. Quien es Cristo, mi salvador,
tu salvador, su salvador, si es que usted está creyendo dependiendo
de Cristo, como debería ser. llegando con este sacrificio
perfecto que Dios ordenó desde antes de la fundación del mundo,
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, seremos
recibidos, aceptados en una dulce comunión con nuestro Señor y
Salvador, nuestro Dios. Todos los que vienen por medio
de Él, por medio de Jesucristo, son recibidos por Dios. Por Él,
dice Efesios 2, por Él los unos y los otros tenemos entrada,
tenemos la entrada por un mismo Espíritu al Padre. Por Él, por
medio de Él tenemos entrada. Regocijémonos en esa entrada
que Dios nos ha dado. Es como si llegamos a un palacio
del Estado. Y queríamos ver el presidente
de algún país. Y estábamos con el hijo del presidente. Ningún problema. Si tenemos su
recomendación, y el hijo está bien con el padre, entonces vamos
a poder entrar. Y sabemos que Cristo está bien
con el padre. Y somos recibidos cuando Él es
nuestra ofrenda. Y llegamos a Dios dependiendo
de Él. cuando se presentaban los sacrificios,
se presentaban delante de Jehová. El holocausto tenía que ser traído
a la puerta, dice el versículo tres, del tabernáculo del testimonio. Y entonces, como vemos en versículo
cuatro, la mano del que ofrecía era puesta sobre la cabeza del
cordero o del cabrillo o del vacuno de la ave que era presentado
para hacer holocausto a Dios. Sobre la cabeza de la ofrenda,
esta acción lo identificaba aún más con su ofrenda más cercanamente
ya el el que ofrendaba estaba trayendo esta ofrenda estaba
trayendo este animal para adorar a Dios para compensar sus pecados
para para presentarlo delante de Jehová ya había algún algún
cercanamiento algún conexión entre ofrenda y el que ofrendaba
porque él lo estaba trayendo o ella lo estaba trayendo. Pero aún más cercanamente se
identificaron el que ofrendaba con el sacrificio cuando tuvo
que poner el que ofrendaba su mano sobre la cabeza del animal. La Biblia nos indica que el alma,
el alma que peca morirá. El alma que peca morirá. Ese es el decreto de Dios y está
en contra de nosotros porque nosotros hemos pecado. Merecemos
entonces la muerte. Merecemos el castigo del pecado
o la paga del pecado. El alma que peca morirá. Son
palabras horribles para un pecador. Si no fuera por la gracia de
Dios, por la misericordia de Dios y la provisión de Dios de
un sustituto. Aquí habría una muerte en Levítico
en los tiempos de Israel cuando se sacrificaban estas ofrendas,
tantas ofrendas. Aquí en la presentación de este
animal habría una muerte, pero no del que adoraba, sino del
sacrificio. La palabra por pondrá sobre lo
que tenemos en versículo 4 en hebreo. La palabra significa
inclinarse, poner sobre, descansar sobre o apoyarse en. que constituye la acción en una
figura viva de nuestro apoyo y descanso sobre el sacrificio,
sobre Cristo finalmente porque el sacrificio era tipo de Cristo. Es una figura viva de nuestro
apoyo y descanso, apoyo en y descanso sobre el sacrificio. y para nosotros y para cualquiera
que confiaba en el Mesías que para los judíos iba a venir y
nosotros ya estaba sobre Cristo solamente aunque seguramente
ellos no entendieron tanto como ahora nosotros en el otro lado
de la cruz podemos entender que Cristo el Mesías iba a ser ofendido
un sacrificio perfecto para quitar los pecados de cualquiera que
cree en Él. Pero nosotros vamos a confiar
y estamos confiando en Cristo solamente por el perdón. Y ellos
pudieron confiar que Dios había hecho una provisión para recibirlos. y por eso estaban siendo identificados
con el animal que iba a ser matado y ofrendado y quemado
enteramente a Dios en el altar. Así Nos habla este sacrificio del
perdón de Dios y de la reconciliación que Él había hecho la provisión para
tal reconciliación por medio del sacrificio. Confiamos en Él, reposando sobre los brazos eternos
y no sobre nuestra propia impotencia. ¿Qué es exactamente eso? Impotencia. No tenemos ninguna manera de
reconciliarnos con Dios fuera de la provisión que Dios hace.
Y así tenía que tener toda esa mentalidad el israelita que presentaba
un sacrificio. Porque era la provisión de Dios.
El brazo de la carne le fallará. no se atreva a confiar en su
propio brazo, en su propio brazo. No podemos confiar en nuestras
propias fuerzas. Si intentamos hacer nunca más
el mal y siempre el bien, vamos a fallar. Y aún no podemos alcanzar
a satisfacer a Dios por lo mal que hemos hecho hasta ahora,
por los pecados que hemos cometido. Si fuera posible que podríamos
hacer todo justamente y perfectamente desde ahora y para siempre. Hemos pecado contra Él y la paga
del pecado es muerte. Pero Cristo, por el otro lado,
y el Padre y el Espíritu Santo merecen eminentemente, eminentemente,
perdón, eminentemente merecen toda nuestra confianza. Él nos
ha dicho que ha hecho provisión. Él nos ha hablado de, y nos ha
presentado el Evangelio de Cristo, que es la potencia, el poder de Dios para la salvación. Como
dice Pedro, debemos estar echando toda vuestra solicitud en él,
porque él tiene cuidado de vosotros. Nosotros debemos estar echando
toda nuestra solicitud. Él dice a ustedes, a vosotros. Perdón, quiero decir nosotros,
pero la palabra aquí dice vosotros, vuestros. Echando toda vuestra
solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros. La mano que se colocaba sobre el sacrificio,
sobre el holocausto, Probablemente simbolizaba la transferencia
de su culpa a su ofrenda. Porque luego, con el cabrillo
de la culpa, en el capítulo 16 de este mismo libro, encontramos
la acción acompañada por la confesión de pecado. Buscamos a, si tienen
su biblia, pueden buscar a Levítico 16, versículo 21, donde se están presentando los
sacrificios, los animales presentados en el día de la expiación.
Una vez al año, Israel tuvo que observar, celebrar esta ordenanza de Dios
el día de la expiación. y nos dice versículo veintiuno
y pondrá a Arón ambas manos suyas, Arón siendo el sumo sacerdote
de Israel ambos ambas manos suyas sobre la cabeza del macho cabrío
vivo y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos
de Israel y todas sus rebeliones y todos sus pecados poniéndolos
así sobre la cabeza del macho cabrío y lo enviará al desierto
por mano de un hombre destinado para esto. Y entonces en versículo 27 le
llama el macho cabrío de la culpa. Había otro animal que fue quemado. en el altar, pero este simbolizaba
como Dios separa los pecados de su pueblo tanto como del este
al oeste, o del poniente al oriente, el oriente al poniente, como
quieres, como quieren. Vemos la acción de confesión
al mismo tiempo con el poner las manos sobre el animal
sustituto y el texto ahí en Levítico 16 hablaba
de que estaba poniendo los pecados sobre él. Entre otras cosas, Adam Clark,
un comentarista, Adam Clark menciona dos cosas que eran atestiguadas
por la persona que traía un holocausto cuando reposaba sus manos o su
mano sobre la víctima. Testificaba primero el sacrificio
como suyo propio. Y segundo, dice Adam Clarke,
que merecía la muerte porque había pecado. Que el hombre que
estaba poniendo su mano ahí estaba confesando. Yo he pecado contra
Dios. Y que yo merezco la muerte porque
había pecado, porque yo he pecado. Habiendo perdido, continúa Adam
Clarke, habiendo perdido derecho a su vida. habiendo perdido derecho
a su vida por haber quebrado o quebrantado la ley de Dios. La ley. Ahí termina la cita.
Igualmente, cuando nosotros observamos los sacramentos de estos días,
el bautismo y la Santa Cena en particular, estamos confesando
nuestros pecados. Cuando traemos una guagua, por
ejemplo, a un bebé, a ser bautizado. Estamos confesando que este bebé
es pecador y que no hay otra manera que sea salvo sino por
la gracia de Dios y la sangre del amado de Cristo. Y si nosotros
nos presentamos como adultos o en cualquier situación que
se presenta un niño o un hijo al bautismo, según la palabra
de Dios y el mandato de Cristo, Estamos confesando que somos
pecadores y necesitamos la gracia de Dios. Y cuando tomamos la santa cena,
Estamos confesando que somos pecadores, que merecemos la muerte
y que sin la sangre de Cristo y sin el cuerpo quebrantado de
Cristo en nuestro lugar y por nosotros no hay esperanza delante
de Dios. Confesamos que merecemos la muerte,
que somos pecadores y que nuestra confianza, cuando tomamos la
santa cena, estamos proclamando que nuestra confianza está en
Cristo por nuestro perdón. Segundo, nos dice este pasaje que Él lo
aceptará. La ofrenda que Dios había ordenado
sería aceptada por Dios. ¡Qué grande cosa! ¡Qué maravilla!
Que Dios predicó en ese momento a Israel, que cuando obedecían,
cuando traían, con fe obviamente, el contexto de la Biblia nos
indica eso, con fe y arrepentimiento, trayendo el animal, Dios lo aceptaría. dice la palabra de Dios aquí
y pondrá su mano, el que ofrecía, el que ofrendaba, pondrá su mano
sobre la cabeza del holocausto y él lo aceptará para expiarle. Hay una seguridad aquí, hay una
palabra entregando seguridad de que la ofrenda no iba a ser
en vano. Pero Dios aceptará al adorador. Dios aceptará al penitente que
llegaba así con una ofrenda, con un holocausto. ¿Qué es ser aceptado? Esto es, era agradable a Dios
cuando la confianza y el apoyarse sobre la provisión de Dios por
medio de la fe estaba presente en el adorador. Estas ofrendas, esta adoración
era aceptable a Dios, era según su palabra, era correcto y Dios
lo recibía. serviría como una expiación,
una reconciliación entre Dios y el hombre. Como Cristo, el
Cordero de Dios, ha llegado a ser para todo su gente, para nosotros. Cristo se ha puesto en medio
de nosotros y Dios, y es el intermediario en la ofrenda, el sacrificio,
nuestro sumo sacerdote, que hace que nosotros seamos reconciliados
con Dios. Nuestros pecados, limpiados,
expiados, y nosotros recibidos, porque Él murió en nuestro lugar. la escritura dice y el lo aceptará
para expiarle el hebreo nos dice que una de estas dos cosas que
siguen aquí primero y será aceptado por él esto es por el señor el
señor lo aceptará o segundo y será aceptado por él en el sentido
de que serás aceptado por el que ofrendaba. El pronombre ahí podría referirse al señor o al que ofrendaba. Podría ser cualquiera de las
dos. En cualquier caso el señor Dios
era quien lo aceptaba. y él estaba asegurando a su gente
que no serían rechazados en la fiel implementación de esta ordenanza. Si llegaban con fe, en espíritu
de arrepentimiento, Dios los iba a recibir. No serían rechazados. que el regalo, la ofrenda sería
recibido por el Señor conforme a su propósito intencionado y
que debían estar seguros del perdón de sus pecados y de la
reconciliación con su Dios cuando hubieran obedecido la voz del
Señor confiadamente. Los regalos así traídos serían
recibidos por Dios y no rechazados. el regalo sería recibido por
Dios juntamente con la persona que lo trajo. En otras palabras,
aquella persona, cuando era verdaderamente creyente en el Dios de Israel,
arrepentida de sus pecados, podría en realidad ser fortalecida en
la esperanza de la salvación. Como también cuando nosotros
observamos el bautismo o Recordamos que hemos sido bautizados. O
cuando observamos y participamos en la Santa Cena. Somos fortalecidos en la esperanza
de la salvación. Por medio de la misericordia
de Dios, porque el sacramento predica la misericordia de Dios.
Predica la provisión de Dios que ha hecho el Cristo. Y la persona aquí, en este caso,
iba a ver este sacrificio, este animal puesto en el altar, quemado,
y el humo ascendiendo a Dios. Y así iba a tener una seguridad
que ha sido recibido. que Dios ha recibido su ofrenda. Y el recibir su ofrenda significa
que recibía a la adoración. Recibía al adorador. Y Cristo que dijo en Juan capítulo
4 que para para frazar lo que dijo el de memoria y en español estaba diciendo que había un
tiempo cuando se adoraba solamente en Jerusalén, porque el templo
estaba ahí, el altar estaba ahí y había solamente un altar donde
Israel debería adorar a Dios. Pero ahora, dice Cristo, ahora
Dios recibirá adoración en todas partes, siempre que sea en verdad en espíritu y en verdad. Con probabilidad. cuando el que ofrendaba, el adorador
llegaba con su sacrificio y lo puso, el sacerdote lo recibió
y lo puso entonces en el altar Con probabilidad aún el ofrendador
podría contemplar si conocía las promesas acerca del Mesías
que empezaron a ser dadas desde Génesis capítulo 3 versículo
15 a Dan y Eva. Con probabilidad el adorador
aún podría contemplar al Mesías futuro. que cumpliría el tipo
sustitucional que miraba. Podría considerar que Dios tenía
alguna provisión quizás misteriosa un poco para él, pero que Dios
lo iba a recibir. Una cosa por lo menos estaba
clara, el Señor había hecho una provisión por el israelita que
confesaba y el tipo inocente suena un poco raro el tipo pero
es un tipo el animal era un tipo de cristo el tipo inocente era
matado y consumido en vez de el que ofrendaba una cosa por
lo menos estaba clara que el señor había hecho una provisión
por el israelita que confesaba y el tipo inocente era matado
y consumido en vez de él. El israelita que adoraba, el
israelita que llegó delante de Jehová, delante del trono de
Dios, delante de su señor, no fue puesto él por sus pecados
en el altar, no fue quemado por el fuego consumidor por Dios,
el que ofrendaba sino el animal la ofrenda fue quemada la ofrenda
fue recibida y consumida en lugar de el adorador en vez
de el que traía la ofrenda bien
habrá el creyente dejado el tabernáculo regresando a su casa agradecido
aliviado y regocijándose en la misericordia de Dios por haber
hecho tal provisión tan maravillosa. ¿No? Si fuera tú, si fuera usted,
allá en Jerusalén, o en Chilo, o donde estaba el Tabernáculo,
ofrendando habías regresado a su casa triste
o dando gracias a Dios si fuera creyente, si usted era creyente
no estará regocijándose que Dios había recibido su ofrenda, que Dios había hecho tal provisión
tan maravillosa. Además, el aceptar está en el
perfecto, que significa acción completa o cumplida. Robert Young
lo traduce, ha sido aceptado, en su traducción literal. Porque
la propiciación fue aún en esa época ya completa a favor de
los elegidos. Dios sabía lo que iba a hacer.
Era seguro lo que Cristo iba a hacer. Él le iba a obedecer
perfectamente. Él se iba a ofrendar. Y a Israel
les predicaba el evangelio en forma adelantada estos sacrificios. Dios sabía ya desde antes la
fundación del mundo, decreto, lo que Cristo iba a hacer y tenía
su mirada hacia el sacrificio perfecto de su Hijo en lugar
de su pueblo. Ahora sabemos que este rito ha
sido cumplido en Cristo, el Cordero de Dios. Confesando nuestros
pecados, toda nuestra esperanza está en la muerte del inocente
en nuestro lugar, de Jesucristo. La muerte de Jesús en nuestro
lugar. Ahí está reposando nuestra confianza. Entonces podemos llegar
a Dios, como nos llama el libro de Hebreos. Como tenemos un sumo
sacerdote tan grande, tan maravilloso. Llegamos al trono de gracia confesando
nuestros pecados. Buscando la gracia que necesitamos
en tiempo de necesidad. El inocente iba a morir. Estaba
seguro. Y nosotros estamos dependiendo
en lo que ha hecho ya el inocente muriendo en nuestro lugar en
vez de nuestro castigo eterno. Tercero, el Señor además indica
que la ofrenda serviría para propiciar, dice, y él lo aceptará
para expiarle. La ofrenda serviría para propiciar,
para pacificar o para conciliarle a él en su ira contra el pecado. Y contra el pecador. La palabra
de Dios es, que la bestia será aceptada, citamos, para hacer
una expiación con respecto a él. o por sobre él, para hacer una expiación con
respecto a él, o por sobre él. Este él, podría referirse al señor o al
que ofrece. De cualquier forma, la recepción
por parte de Dios, el aceptar era por causa de la propiciación
de su santa ira. La paga del pecado es la muerte. El alma que peca morirá. La ley
demanda la muerte del pecador del que viola la
ley. Pero Dios hizo una provisión
y esta provisión del tipo de la
ofrenda de Israel, del holocausto, iba a ser aceptada para expiar
por causa de la propiciación de la ira de Dios. que no caerá
entonces sobre el pecador, sino sobre el sacrificio. Es de ojos, Dios es de ojos demasiado
puros para ver el pecado, nos dice Abacuc. Sin un sacrificio no podía recibir
Dios a un hombre pecaminoso en su presencia. Cristo es y era
la única manera por cual el hombre podía encontrar favor a la vista
de Dios. Y Él quería que Israel conociera
la necesidad de un sacrificio, la necesidad de un sacrificio
propiciatorio, un sacrificio que parará, que resuelvará la
ira de Dios con el pecador o contra el pecador. Sin un sacrificio Dios no podría
recibir a un hombre pecaminoso en su presencia. Cristo es y era la única manera por cual
el hombre podía encontrar favor a la vista de Dios. Y Dios quería
que conociera esto a Israel. No habría ningún acceso a él
sin apaciguar su ira contra el pecado. Sin eso, sin un propiciatorio,
sin una propiciación, Un pecador no podría haber llegado
a Dios, a una comunión con Dios. Levítico es el libro que nos
habla de comunión con Dios. Con un Dios Santo. La palabra
expiación proviene del hebreo kafar. Una acepción es cubrir
o tapar. Otra acepción o significado es
hacer expiación, purificar, propiciar, apaciguar o pacificar. Algunos estiman que las dos acepciones
están relacionadas. Mientras que otros creen que
no tienen ninguna relación. proveniendo de orígenes distintos.
Si es que están relacionadas las excepciones como lo cree
la mayoría, entonces cubrir podría ser una parte del significado
de la palabra aquí. Y tendamos a pensar eso. En la
mayoría de sus ocurrencias, Como aquí, donde está traducida
hacer expiación, la palabra está en el piel. Esa forma del hebreo, que algunas
veces intensifica el significado, en otras ocasiones lo altera.
de modo que no está absolutamente claro si hacer expiación involucra
la idea de cubrimiento o no. Pero, claramente, saliendo de
esta parte técnica, pero claramente el sentido en que la palabra
está siendo usada aquí es el de propiciación. Él lo aceptará para expiarle. para propiciar, para quitar la
ira de Dios y quitar la sentencia de la muerte y la maldición de
la ley sobre el pecador. Es como para prevenir que la
ira de Dios explota en un fuego consumidor
y destruye al pecador. Hacer expiación involucraba propiciación,
la pacificación de la ira de Dios, quizás proveyendo un cubrimiento
de la ira de Dios, cubriendo así, o para que la ira de Dios
se agotara, un cubrimiento del pecador quizás proveyendo un cubrimiento
de la ira de Dios protegiendo al pecador desde la ira de Dios
o un cubrimiento del pecador para que la ira de Dios se agotara
se agotara sobre el sacrificio con el cual era apaciguada y
no tocará al pecador porque el sacrificio designado Era interpuesto
entre él y la ira de Dios. En cualquier caso, significaba
una satisfacción de la naturaleza justa de Dios por medio de un
sacrificio sustitucional. Un sacrificio que funcionará como sustituto
por el pecador. y quitará entonces la ira de
Dios y el castigo del pecado por recibir ese castigo en sí,
como lo hizo ahora ya nuestro Señor Jesucristo en nuestro lugar por medio de un sacrificio sustitucional. En cualquier caso, significaba
una satisfacción de la naturaleza justa de Dios por medio de un
sacrificio sustitucional. Ese punto era clave y es clave
en todo el evangelio. Cuando el Señor recibía la ofrenda
que Él había designado, el Señor había designado que de la persona
que ofrendaba, ciertamente le recordaba al Señor del sacrificio
perfecto de su hijo Jesús que él había planificado y ya provisto
en su decreto eterno. Una cosa más y concluyamos. ¿A quién se refiere el último
pronombre del versículo también es dudable? aquí quizás en el
español es más difícil pero el último pronombre del versículo
a quien se refiere ese también es dudable no está en la misma
construcción con el pronombre anterior con a o por sino que
está conectado con una preposición diferente, al, que era usualmente traducida
encima de, en contra, al lado, concerniente, en o por sobre. El pronombre podría referirse
al señor o a la persona que ofrendaba. Otra vez. La pacificación podría
referirse al señor entonces o al que ofrendaba. Si fuera al primero,
refiriéndose al señor, entonces significa que la propiciación
era por la causa de Dios. Y el toro dice que la ofrenda
sería aceptada por Dios en lugar del sacrificio propiciatorio
perfecto que vendría. el de Cristo, que verdaderamente
dejaría a Dios satisfecho. Sabemos, como dice Hebreos 10,
que la sangre de los machos cabrios nunca podía dejar, de los beceros
y los machos cabrios nunca podía dejar a Dios satisfecho. Pero
el de Cristo sí, para que fuera apaciguado. Para que pudiera mostrar misericordia
a su gente. Por el otro lado, si el pronombre
hace referencia al que ofrendaba, entonces creo que así es como
lo tenemos aquí en el español para expiarle. Si el pronombre hace referencia
al que ofrendaba, entonces el toro significa que la propiciación
o la satisfacción representada por la recepción de parte de
Dios de la ofrenda era un escudo para el individuo que trajo el
regalo simbolizando la reconciliación que iba a ser realizada por Cristo
a favor del creyente israelita que había así confesado su pecado. Creo que podemos ver que en varias
maneras la misma cosa estaba siendo predicada, inculcada y
empatizada de la sustitución. de la reconciliación y la propiciación
que Cristo iba a hacer por el pecador. Entonces, alabemos al
Señor porque hay una cobertura para pecadores que es Cristo.
Una cobertura, una salvación maravillosa. Una expiación vicaria
y sustitucional que ha realmente sido aceptada por Dios. Él ya
lo aceptó. Una expiación aceptada por Dios
para la redención de cada hijo de Dios, de cada creyente. Alabemos
al Señor, entonces, de corazón, creyendo y dependiendo de nuestro
sacrificio eterno. Nuestro Señor eterno, nuestro
salvador Jesucristo. Segundamente, apoyémonos completamente
en Cristo nuestra Pascua, nuestro sustituto, el sacrificio de Dios
por nuestros pecados. Apoyémonos en Él y no en otras
cosas, no en nosotros mismos, no en nuestras fuerzas, no en
la esperanza que vamos a hacer tal y tal cosa para Dios. No,
en Cristo nos apoyamos. Apoyémonos completamente en Cristo,
no en otras personas. Pero en nuestra Pascua, confiese
sus pecados de nuevo y vea los puestos sobre la cabeza de Cristo
para que pueda usted ser aliviado. Acérquese voluntariamente a la
mesa del Señor. y a sus ordenanzas santas para
hoy incluyendo el bautismo y participe de ellas regocijándose mientras
que admite la justicia del juicio de Dios en declararle merecedor
de la muerte Dios nos ha declarado merecedores de la muerte yo como
pecador usted siendo pecaminoso o pecaminosa. Dios te ha declarado merecedor
o merecedora de la muerte, pero igual usted puede recocijar conmigo,
todos podemos recocijarnos cuando estamos confiando en la provisión
que Dios hizo para nuestros pecados en Cristo y estamos teniendo
nuestra esperanza en Él. y a ningún otro o ninguna otra
cosa. Regocijándose mientras que permitimos
que Dios está airado con los pecadores cada día y que eso
es lo que yo merezco, continuar bajo la maldición de la ley de
Dios. Pero tengo una ofrenda, tengo
un sacrificio perfecto que has sido puesto por mi amado sumo
sacerdote en el altar de Dios para salvarte. Sí, señor, soy
merecedor de la muerte. Merezco el derramamiento de mi
sangre. Pero usted ha hecho provisión
para mí, oh, señor. En Cristo, su hijo amado, y en
Jesús, mi amado salvador. Amén. ¡Gloria a Dios! Alaba al Señor, alma mía, y no
te olvides ninguno de sus beneficios, quien perdona todas tus iniquidades,
el que sana todas tus dolencias, el que rescata del hoyo tu vida,
que te rejuvenesca como el águila. Y, hermanos, vivamos por Él. Vivamos por Él. Seamos crucificados
por Él. Con Él. Como Él murió en la cruz,
nosotros también debemos estar negando a nosotros mismos y muriendo
al pecado continuamente. Seamos crucificados con Él y
vivamos por la fe del que nos amó y se dio a sí mismo por nosotros. Oremos. Padre Santo, te agradecemos que
tú has hecho tan maravilloso, tan maravillosa provisión, Señor,
para recibirnos en Cristo nuestro Señor Jesucristo. Y si, como
hemos considerado, si podría haber regresado a la casa, Señor,
una israelita, regocijándose señor en tu provisión
en tu gracia en en ser aceptado delante de tu presencia señor
cuanto más nosotros que hemos escuchado el evangelio y lo hemos
creído señor y sabemos que tú ha puesto su hijo unigénito como
propiciación un sacrificio perfecto en nuestro lugar y que no dependemos
de nosotros mismos y no dependemos de nuestras lágrimas o nuestros
esfuerzos o nuestro arrepentimiento o nuestra satisfacción sino de
de tu provisión, Señor, de nuestro Señor Jesucristo, del sacrificio
perfecto, el macho cabrio sin faltas, sin tachas, sin problemas,
sin pecados, Señor. y que tú le has recibido como
lo ha notificado a todo el mundo, Señor, en la resurrección de
nuestro Señor. Y en su palabra, gracias te damos,
Señor, que nos podemos recogijar este día y que debemos recogijarnos
en todo momento, Señor, siempre en el Señor. Ayúdanos, Señor,
a así vivir nuestra vida, Señor, en agradecimiento y a poner a
nuestras vidas en el altar, Señor, para vivir crucificados con Él,
Señor, a Tu gloria y a Tu honra. vivir para hacer solamente su
voluntad, Señor. Perdónanos todos nuestros pecados
y límpianos y renuévenos, te rogamos, para que seamos llenos
de su Espíritu Santo, Señor, y seamos fortificados y hechos útiles en tus manos, Señor,
para hacer tu voluntad. Ayúdanos a amar en tu lugar,
Señor. sabemos que es posible porque
tú has hecho la provisión, señor, para que podemos recibir su santo
espíritu y podemos vivir llenos de su santo espíritu y aprender
a amar a nuestros prójimos, aprender a mostrar amor, señor, a uno
de nuestros amigos, a aprender a hacer a dar nuestras manos
para servir a otros, Señor, a dar nuestros pies y nuestra boca
y nuestro tiempo y nuestros estudios, Señor, para servirte mejor y
servir a todos los que nos rodean y a las almas, Señor, perdidas
y las almas de su pueblo, Señor, necesitaras de cualquier forma,
de diferentes formas, Señor, danos la sabiduría que necesitamos,
te rogamos. Guíanos en la vida, señor, y
el poder de su santo espíritu, porque confesamos y reconocemos,
señor, que sin ti nada podemos hacer. Y te rogamos, Señor, tu
misericordia para llenar nuestras vidas, Señor. Sabemos que la
vida es corta y que nuestra necesidad es grande y que las necesidades
de todos los que nos rodean son grandes, Señor. Y el pecado progresa
y los pecadores progresan, Señor, en el mundo. Y tu plan progresa. Y queremos ser señor de bendición. Un sacrificio vivo. Siendo de
olor suave a ti. Viviendo por ti. Gracias te damos, Señor, que
tú nos has salvado, Señor. Gracias te damos por la fe, por
el Evangelio de Cristo, que es el poder, la potencia de tuya,
Señor, para la salvación a cada uno que crea, al judío primeramente,
también al griego, Señor. Gracias te damos que podemos
regocijarnos y alabarte, Señor, porque tú has sido tan bueno
con nosotros. Bendiganos y lo pedimos pidiéndolo
Señor y dándote la gracia en el nombre precioso de Cristo.
Amén.
La Expiación Vicaria
Series Levítico 1 - El Holocausto
El Señor ordenó el holocausto para identificar el que ofrecía con su ofrenda substitucional, la mano puesta sobre la cabeza del animal figurando la confesión del pecado y el mal merecer, y el descanso sobre la provisión del Señor; y Dios indicó que sería aceptada, porque serviría para proclamar la reconciliación que sería efectuada por la obra futura de Cristo.
| Sermon ID | 428151231439 |
| Duration | 1:03:12 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Leviticus 1:4; Romans 6:23 |
| Language | Spanish |
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