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Muy buenos días, amados hermanos.
Bienvenidos a la Casa del Señor. El título es ¿Cómo es la vida
en el Nuevo Templo? Siempre haríamos bien en escuchar
las voces de nuestros pastores fieles a la palabra. No cada
vez que la persona o hermano, aunque tengan años, comienzan
a desobedecer o piensan que el pastor está equivocado en las
cosas que enseña o predica, hay un grave peligro. Entonces, hemos
estado hablando de algo, un tema que a lo mejor chocó a algunos
en las conversaciones con los evangelistas, en el hecho de
que el Señor Jesucristo hizo un nuevo templo, hay un nuevo
pacto. Eso, por supuesto, es bien desconocido en muchos círculos,
sobre todo en escuelas premilenaristas, pero si hay un nuevo templo,
Jesús construyó un nuevo templo bajo un nuevo pacto, entonces
es importante cómo es la vida en ese nuevo templo. O sea, el
Señor no nos ha dejado a nosotros en el aire. A relacionar un mensaje
con el otro ocurre en el Oikos la edificación. Estamos hablando
de un solo tema que nos ayuda a entender el plan y el propósito
de Dios para nuestra vida. Porque el tiempo pasa, el tiempo
vuela. Hoy estamos aquí, mañana no estamos. Las cosas cambian.
Y creo que estos dos últimos años usted sabe cuántas cosas
han cambiado y nos hemos tenido que adaptar Y una de las cosas
que facilita eso es la tecnología. Si la tecnología cambia, entonces
también nosotros tenemos que adaptarnos al paso de la tecnología,
porque de lo contrario nos quedamos atrás. Algunos van cerquita,
otros van más atrás. Me imagino que cuando lleguemos
a una edad en que no podamos, no lo haremos. Entonces, para
que veas cómo las cosas han ido cambiando y avanzando. Porque
algunos piensan que si el Señor no cambia, como Él dice en Malakía,
que no hay cambios en sus planes. Entonces recuerda que todo esto
vino cuando el Señor le anunció a la generación de su tiempo
que no quedaría piedra sobre piedra del templo, lo cual ya
ha ocurrido. O sea que cuando tú y yo nos
situamos en la historia y en la cultura del tiempo moderno,
y podemos mirar hacia atrás, nos damos cuenta que en verdad
el Señor se cumplió lo que dijo a la generación del tiempo de
ellos. Entonces, ¿por qué hay escuelas
o gente que, bien intencionada, dicen, bueno, el templo se tiene
que volver a reidentificar? Y uno se pregunta, ¿es eso lo
que Jesús quiso decir? Porque Él es el Jefe. Dios es
el Creador de todas las cosas. El todo de lo que es la salvación,
el origen de la salvación y de la creación es de Dios. Y Él
pone lo que cambia, Él pone lo que establece. Y Él dice, esta
es la razón y el motivo. Entonces, claro, obviamente la
mente de algunas personas es, sí, se acabó el templo y acabó
la vida religiosa del pueblo judío. Entonces cuando uno mira
la historia, es para que entiendan por qué en la Biblia hay antiguo
pacto y nuevo pacto. La idea de antiguo es como que
ya está obsoleto, pero no es así en la escritura. La idea
de antiguo es demostrarnos por qué el nuevo tiene vigencia.
y que lo antiguo formó la base para lo nuevo. Porque uno puede
hablar y decir, no, eso ya está viejo y está anticuado. En el
término del pacto, ciertamente, pero forma la continuidad de
vida. Es como que, por ejemplo, has
tenido, o las mujeres, ¿no?, nueve meses de embarazo o 38
o 40 semanas, y entonces has tenido una vida ahí. Es un ser. pero no es un ser que tenga vida
exterior. Cuando da salud o ese niño sale
al mundo y todos nos alegramos. Casi no hay nadie que no se regocije
en su mente normal cuando viene un nuevo ser al mundo. ¿Verdad
que sí? Nos alegramos del trabajo, de
la felicidad, de la nueva pareja, la continuidad de su existencia,
etc. Nadie piensa, uy, se va a enfermar.
Uy, este, caramba, a lo mejor le va a dar una enfermedad y
se va a morir temprano. Mira el mundo cómo está, de inmoralidad
y lleno de violencia, etc. Nadie piensa porque son cosas
normales de la vida. O sea, todos los que estamos
aquí pasaremos por esos rituales de la vida, pero vale la pena
cuando uno conoce a Dios. Entonces, su vida extrauterina
es lo que marca la diferencia de la vida intrauterina. Entonces
su vida intrauterina era real. Voy a hacer este símil y comparación.
Y realmente la vida intrauterina es corta. La extrauterina o la
del mundo como lo conocemos nosotros es mucho más larga en comparación. Y esto es muy parecido a lo que
es nuestra vida en la tierra conociendo a Dios y lo que será
nuestra vida conociendo a Dios en el cielo para siempre. La
diferencia y la comparación son enormes. porque este es un breve
momento, nuestros setenta, ochenta, noventa o cien años, conforme
la misericordia de Dios, es nada comparado a una eternidad contemplando
la gloria de Dios. Y ese es el plan de Dios. Ese es el trabajo de Dios. Y
un segundo motivo es que cuando Dios libera a su pueblo en el
antiguo pacto, primero lo hace para que haya una adoración centrada,
porque como hoy en día mucha gente, la gente adoraba lo que
pensaba que era mejor. Entonces cuando tú piensas que
el pueblo de Israel estuvo 400 años en Egipto, y ellos miraban
los dioses de los egipcios y los cananeos, y tú comienzas a leer
el Antiguo Testamento, el Señor, el Pentateuco sobre todo, le
dice, tú viste los dioses de los cananeos, tú viste los dioses
de los egipcios, tú no harás así. Entonces el Señor centraliza
la adoración en el tabernáculo. Le enseña por siglos que la adoración
no es como te parece, ni como tú lo ves a los demás, ni como
es la idea de toda la gente. El Señor trata con siglos en
poner un solo templo, un solo lugar de adoración hasta que
llega el templo de Salomón, que era el fijo, porque el tabernáculo
era una tienda a través del desierto. Lo armaban y lo desarmaban. era
la presencia de Dios en medio de su pueblo redimido. Eso fue
lo que enseñó el pueblo de Israel, pero ellos fracasaron en que
siempre buscaron a los Baales. No es una coincidencia la adoración
del becerro de oro. Baal, Canaán van de la mano. Y es interesante porque a veces
cuando traen un buey aquí para Miami, el buey que existe en
Wall Street allá en New York, lo que tú encuentras es que El
Güey es una representación milenaria de no adorar a Dios, de la idolatría,
y todavía se sigue haciendo. Entonces, ¿pero Dios qué hizo?
No solo centralizó la adoración, y por eso ves todo cuando lees
la historia del Antiguo Testamento, no es algo viejo, es que tú aprendes
la manera como Dios desarrolla el plan de salvación, forma la
base de lo que es ahora el Nuevo Pacto y el Nuevo Testamento y
lo que es la Iglesia de Dios. Entonces el Señor dejó a un lado
ahora el templo en Jerusalén porque ha descentralizado esa
adoración. ¿Ves el paso? Cambios. ¿Y cómo
lo ha descentralizado? Porque ahora ya vino Cristo.
Pero Cristo es el Cordero Pascual, o sea que la transición y el
cambio que Dios hace no es sin ton ni son. Dice, este templo
prefiguraba lo que Cristo iba a ser. Por eso el evangelio según
San Juan, como los otros evangelios, lo que nos muestran es que si
Cristo es el Mesías y es nuestro sumo sacerdote, pero también
es el Cordero, ya no hay razón del templo. Y por eso Jesús a
la mujer samaritana le dijo, créeme que la hora viene cuando
ni en este templo, Jerisím, donde los samaritanos construyeron
su propio templo en contra de lo que Dios había establecido
como incés, sino que la adoración era en Jerusalén, ni en Jerusalén
adorarán al Padre porque lo que el Padre busca es verdaderos
adoradores en espíritu y en verdad. Pero como el hombre siempre tergiversa
todo para su propia conveniencia, entonces mucha gente dice, ¿ves?
Por eso no voy a la iglesia. ¿Cómo es la vida en el Nuevo
Templo? porque ese era lo que extrañaba el pueblo de Israel.
Y por eso es que los apóstoles cambian su enseñanza. No lo dicen
abiertamente, pero es obvio por lo que la Escritura dice. Y es
algo tan milenario como el Pentateuco, en la manera como te deja una
reflexión teológica de por qué ahora no hay sinagogas. Bueno,
la hay en la religión judía. ¿Y por qué ahora el Señor le
llama iglesia? Y ese es el templo de Dios, pero
no físico, sino tú, nosotros como personas. Y porque en la
Nueva Jerusalén no hay templo. Entonces quiere decir que en
este tiempo tú y yo tenemos que vivir una vida en este nuevo
templo de Dios. Y a eso nos vamos a abocar. Oremos. Gracias, Padre, por la bendición
de poder cada domingo oír tu palabra. la reflexión que tú
nos tienes, cómo tú nos hablas desde el cielo y enseñas a tu
pueblo para saber cómo andar como extranjeros y peregrinos
en santidad en esta tierra. Derrama, por lo tanto, tu favor
sobre nosotros. En el nombre de nuestro Señor
Jesucristo te lo pedimos. Amén. Entonces, ¿cómo parte esa
vida en el Nuevo Templo? parte primero de la famosa declaración
de Cesarea. Cuando hablamos de declaración,
porque hoy hay conferencias, hay declaraciones, hay confesiones,
hay constituciones, pero vamos a la escritura y Mateo nos dice
que con la confesión de Pedro, cuando ellos estaban en Cesarea,
él le dice a la pregunta de Jesús, ¿Quién dicen los hombres que
es el hijo del hombre? Y ellos respondieron, unos Juan
el Bautista y otros Elías, pero otros Jeremías o algunos de los
profetas. —¿Y ustedes quién dicen que soy
yo? —les preguntó Jesús. Simón Pedro
respondió, —Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces
Jesús le dijo, bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque
esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está
en los cielos. Yo también te digo que tú eres
Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia y las puertas del
Hades no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del
reino de los cielos y lo que ates en la tierra será atado
en los cielos y lo que desates en la tierra será desatado en
los cielos. Entonces ordenó a los discípulos
que a nadie dijeran que él era el Cristo. ¿Cuál es el principio? ¿Cuál es el comienzo? La declaración
que Jesús es el Cristo. Esta palabra todavía produce
urticaria, picazón en mucha gente. Si no creemos que Jesús es el
Mesías, único y ungido de Dios, el único que te puede salvar,
y ahí encierro todas las religiones. Cristiana o si no cristiana,
realmente no eres cristiano, no eres seguidor de Dios. Entonces
tú puedes declarar como judío, como musulmán, como todo lo que
tú creas que eres, como católico, testigo de Jehová, adventista,
si tú declaras que Jesús es el único, mis hijos. el único ungido
de Dios que nos puede salvar, entonces perteneces a la Iglesia
del Señor. Esa es la señal, cómo inicia,
y nos hemos dado cuenta porque cuando los apóstoles van y comienzan
a predicar el Evangelio, lo hacen partiendo de esta Escritura.
No de Mateo 16, sino de este punto. Es la muerte, sepultura
y resurrección de Cristo. ¿Recuerdan Lucas 24? Decía, tardos
de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho. O
sea, que estaba desde un comienzo por los profetas, profetizado
para hacer el énfasis de que el Cristo de Dios vendría a sufrir. Tenía que morir. Pero lo hace
como Cordero Pascual, porque el Señor había anunciado un nuevo
pacto. Y ahí sí vamos a leer el pasaje
que tenemos en Jeremías, en el capítulo 31. que el Señor había
anunciado la aparición de este nuevo pacto. Jeremías, en el
capítulo 31, versículo 31, en adelante. Pueden leer desde el
27, donde dice, Vienen días, declara el Señor, en que sembraré
la casa de Israel y la casa de Judá, de simiente de hombre y
de simiente de animal, etcétera. Sigue diciendo, y velaré para
edificar y para plantar, declara el Señor. En aquellos días no
dirán, los padres comieron uvas agrias y los dientes de los hijos
tienen la dentera. O sea, la situación que Israel
de Dios en aquel entonces estaba ocurriendo y pasando. Les recuerdo que Jeremías es
el que predice los 70 años del exilio babilónico, donde todo
cambia en el pueblo de Dios, fiel y no fiel en el Antiguo
Testamento. ya en lo que ellos estaban pasando,
sino que cada cual por su propia iniquidad morirá. Todo hombre
que coma uva sagra, sus dientes tendrán la dentera. Vienen días,
declara el Señor, en que haré con la casa de Israel y con la
casa de Judá un nuevo pacto, no como el pacto que hice con
sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la
tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron. Aunque fui un
esposo para ellos, declara el Señor, porque este es el pacto
que haré con la casa de Israel después de aquellos días, declara
el Señor. Pondré mi ley dentro de ellos
y sobre sus corazones la escribiré. Entonces yo seré su Dios y ellos
serán mi pueblo. Y esta es la gran diferencia
que hay entre el Antiguo y el Nuevo Pacto. O sea, el Señor
dice, hay un nuevo pacto que voy a hacer, hay un nuevo pacto
que voy a establecer. Entonces, cuando Jesús se sienta
con su discípulo, parte el pan y come y toma de la copa, ¿qué
está haciendo? La confirmación de Jeremías.
Es un nuevo pacto. ¿Cuál es la diferencia entre
un creyente del Nuevo Pacto y un creyente del Antiguo Pacto? En
que el Señor ha escrito las leyes en nuestro corazón. Por eso ahora
podemos ser fieles a Dios. Y como no hay templo, no quiere
decir que no tengamos nuestra liturgia. No quiere decir que
no tengamos que hacer nosotros el olor fragante para Dios. ¿Dónde presentamos ahora nuestros
sacrificios? ¿Cómo adoramos a Dios? Es algo
que se le ha olvidado a muchas personas. O sí, ya no hay templo. La gente quiere restablecer,
a lo mejor reconstruir un templo. ¿Ya para qué? Porque el Señor
está diciendo que al hacer un nuevo pacto, Entonces esa ley
va a estar escrita en nuestros corazones porque Zacarías IX
estaba hablando de la entrada triunfal, de cómo el rey entra
triunfalmente, o sea que estaba profetizado. También estaban
profetizadas las piezas de plata con que lo venderían. Y también
Zacarías estaba hablando de cómo lo traspasaron. O sea que todo
el cumplimiento está en Cristo como Mesías, de que este profeta
que había de venir, este sacrificio que había de venir por el pueblo
santo de Dios y que habría de morir estaba profetizado. Y Malaquías
termina en nuestra Biblia como el último libro profetizando
la venida de Juan el Bautista, como el último profeta del Antiguo
Testamento. Entonces lo que quiero decir
con todo esto es que estaba anunciado que él es el Mesías y aún Jesucristo
aquí en la tierra, en su ministerio, reconoce que Juan el Bautista
es el Lías que había de venir. No en una reencarnación, obviamente,
porque no creemos en aquello, sino en el espíritu del Lías,
en el hecho de cómo el Lías predicó y trabajó en medio de la apostasía
de Israel. cuando no había un rey fiel y
tampoco había sacerdotes fieles, por ponerlo así. Y ese sacrificio
de olor fragante, todas las cosas que se hacían en el templo, ahora
continúan de otra forma en el nuevo pacto. Yo voy como cualquier
otro hermano, voy a mi grupo en Oikos, y las personas hacen
clic. Ah, entonces ahora yo relaciono
que el templo o lo judío, etcétera, se parece mucho a la religión
tradicional de la cual yo vengo y ustedes se imaginan cuál. En
que es por obras. Esa es una bendición para aquel
que enseña o predica. Cuando ustedes maduran, el Espíritu
los hace hablar y cuando ustedes hablan y comentan, muestran el
cumplimiento de la palabra de Dios en su vida. Ahora, hay algo
interesante en todo esto porque aunque lo hemos creído, pero
la mayoría de iglesias evangélicas como se desarrollan es, escuchan
la palabra, las personas entienden lo que quieren entender y se
van a sus casas. No hay lugar del comentario. El estudio bíblico
muchas veces en los hogares, en otros sitios es que es otro
caso, es otro tema. No da lugar a como trabajamos
en el sentido, no porque querramos decir que es mejor, es mejor
en el sentido de resultado de la edificación, porque ustedes
al rumiar esto o hablar o pensar de nuevo en el mensaje, entonces
les ayuda, ayudan que el Espíritu Santo que mora en ustedes, le
da la aplicación que ustedes necesitan y benefician a otros
y otros se benefician de ustedes y es un binomio perfecto. Por eso cuando hay otro hermano
que habla, uno también escucha. Usualmente los pastores toman
una posición, como en este pulpito, y piensan que no hay nadie ahí
que les pueda enseñar, pero yo he aprendido mucho de ustedes
a través de las décadas. Cualquier pastor que minimice
que Dios puede enseñarle por su congregación está mal, porque
ustedes tienen al Espíritu Santo como este servidor. Mi trabajo,
mi oficio es diferente. está en enseñarles a ustedes
la escritura, y de eso no cabe la menor duda. Mi trabajo, mi
oficio, es que ustedes puedan aplicar esa verdad. Y cuando
no la aplican, o cuando encuentres hermanos que son brincadores,
¿no? Hace tiempo escribí algo de brincadores.
La gente piensa que puedo ir a esta otra iglesia, etc., y
entonces voy a... es lo mismo. No es la manera
como el Señor quiere. Él enseñó que la adoración es
en su templo. está centralizado en el lugar
donde Dios te ha puesto. Está centralizado porque es el
desarrollo de tu vida cristiana. Pero si vamos buscando iglesias
perfectas o buscando declaraciones perfectas, hay un pequeño inconveniente. Quizá te va a demorar más, pero
no hay una oveja que no tenga su redilio. Una oveja tiene que
tener su redilio y alguien que lo guíe. Y hay hermanos que pueden
comprender o entender y hay otros que no. Entonces cuando tenemos
los grupos en el lógico, en los grupos pequeños, grupos celulares,
como tú le quieras llamar, y por eso animamos a la gente que vaya,
es porque hay una reflexión, hay una interiorización de la
palabra que produce un efecto de crecimiento. y era lo que
Dios quería para su pueblo en el Antiguo Testamento. ¿Cómo
tú creces? ¿Cómo tú te edificas? ¿Cómo los
pecados que cometes, cómo tú vas a poder resolverlos? ¿Dónde
obtienes tú el mantenerte puro como el Señor es puro? Entonces
la gente tiene una idea equivocada de lo que es la iglesia. Ellos
piensan con ir a una iglesia y cumplir a lo mejor de hoy,
ya sé, San, se acabó, y de lunes hasta el sábado siguen haciendo
su vida. ¿Cuál diferencia hay con tu iglesia
antigua? ¿Qué diferencia hay con la manera
como tú vivías antes si no ibas a ninguna iglesia? Porque uno
puede identificarse con una iglesia o una denominación o algo, pero
si del lunes a sábado tú no lo practicas, tú no compartes con
otros hermanos, ¿dónde está la oración sumo sacerdotal de Jesucristo
para que seamos uno? en unidad y te das cuenta que
las cartas que escribieron los apóstoles era porque había desunión,
había una desarmonía, no había armonía y la iglesia del Señor
se ha puesto para que haya esa armonía. Entonces Dios ha hecho
un nuevo edificio, ¿ves como Pablo lo utiliza? ha hecho un
nuevo templo. Sí, pero la vida en ese nuevo
templo tiene también sus usos y sazones y sus razones. Ya no
hay herramientas, no hay instrumentos, pero cuando uno va leyendo salpicadamente
el Nuevo Testamento, dice Pablo, tú y yo somos utensilios. Ah,
¿a qué te recuerda los utensilios? Sí, en el templo había utensilios,
pero los utensilios ahora se han cambiado, son de carne y
hueso. Por eso te dice que debes ponerte
en el altar de la consagración. O sea, ves que el cambio y la
transición que el Señor ha hecho en el nuevo templo es tomado
del símil del antiguo. Y para que no te quede duda,
es algo bíblico, es algo que Dios ha establecido de manera
tal que es simplemente nuestra ignorancia que no lo hace poner
en práctica. y hay profundas aplicaciones
que tú y yo podemos hacer y por eso estamos recordando que cuando
habla el cumplimiento de los gentiles hasta que llegue lo
que quiere decir es que nosotros que no éramos judíos que no practicamos
nada del judaísmo hemos sido incorporados ¿verdad? Y recordamos
que tanto Pedro, Bernabé, Pablo y Jacobo están de acuerdo en
decir que ahora los gentiles pertenecen al tabernáculo caído
de David. Oígame, eso es una gran revelación
que hasta se me ponen los pelos de punta. ¿Por qué? Que tú y
yo que no teníamos ningún tipo de esperanza somos del pueblo,
No quiero emplear el nuevo Israel porque no era esa la intención
y porque puede ser confundido con otras declaraciones de otras
escuelas, sino que el plan maestro de Dios siempre fue su iglesia
y Pablo lo utiliza, Pablo se da cuenta en cuanto a eso, por
eso Pablo es el apóstol a los gentiles. La declaración de Pedro
no es la formación de la iglesia católica romana, Es que Él es
el que va y predica a los gentiles. ¿Recuerdan a Cornelio? Él emplea
las llaves del reino en predicar el Evangelio a todas las personas.
Él siendo un judío creyente en el reino de Dios en Israel, es
el mismo que abre las llaves. Y después Dios le dice a los
ángeles que están en las siete iglesias de Apocalipsis, que
Él es el que tiene las llaves. Entonces, bajo la declaración
que tú y yo creemos que Él es el Cristo, entonces sí, vemos
que Pedro, vemos que Jacobo y vemos que Juan son tres de los discípulos
que están más cercanos al Señor, que son los que forman la base
con los otros apóstoles de la Iglesia del Señor. Pero el apóstol
Pablo, que es el apóstolo a los gentiles que viene posteriormente,
viene como un abortivo, como dice él, lo cual también su inclusión
como apóstol es interesante. La gente pierde el son y el ton,
y perder a ver cuál es la realidad de todas estas cosas y por qué
si Pablo fue llamado posteriormente. Bueno, hoy día no hay apóstoles.
Pablo fue llamado en una manera especial para mí simplemente
por algo. Él forma parte y es como el último
apóstol para que se muestre que él va a ir a los gentiles. Pero
es un judío. Recuerda, de dónde sale todas
las cosas de la verdad de Dios es del pueblo judío. Yo no estoy
diciendo que hay que negar aquello, porque yo creo que la gente ha
puesto en nuestra mente en que o eres judío o eres gentil o
eres de la iglesia de Dios y tratan de poner separaciones. No, es
la base. Sin esa base no hay nada. Pero
así como es tardío, la inclusión de los gentiles es tardía. Y
por eso él cuando habla a los romanos, muchos de ellos prosélitos,
muchos de ellos creyentes en el judaísmo, cuando lees tú en
Romanos el capítulo 11, Él ha hablado todo lo concerniente
a la iglesia en los primeros capítulos, como es la costumbre
y la manera del apóstol Pablo. Pero ahora en Romanos, el capítulo
11, el versículo 25, hay un pasaje aquí que le causa mucha confusión
a las personas. Pero cuando vienes trayendo todo
el sistema de Dios, la revelación de Dios, no hay ningún problema,
porque no quiero, hermanos, que ignoren este misterio para que
no sean sabios en su propia opinión, que a Israel le ha acontecido
un endurecimiento parcial hasta que ha entrado la plenitud de
los gentiles. Otra vez aparece la misma forma
y expresión que Jesús utilizó en Lucas cuando lo leímos, la
plenitud de los gentiles. A raíz de esto hay gente que
lo ha interpretado otra vez muy a su época o dispensacionalmente
o premianalmente. Pero como estamos viendo es la
incorporación de los gentiles al pueblo de Dios, de manera
tal que nos convertimos en cristianos. Los que han nacido o crecido
en esta iglesia no tienen ningún problema de entender, son aquellos
que a lo mejor han sido participantes de otras ideas o otras escuelas. Dice en el versículo 26, así
todo Israel será salvo tal como está escrito. Nota como Pablo
hace todo el Israel, Ahora, te recuerdo que Jacob no siempre
fue Jacob. Dios le cambió el nombre a Israel.
La bendición no era para Esaú, sino para Jacob. No porque Dios
haga discriminación, sino por aquel que elige. Todos nosotros
tenemos un antes de Cristo y un después de Cristo. Todos nosotros
entendemos mejor nuestro nombre y cómo lo vivimos después de
Cristo. Cuando hay gente que te quiere cambiar el nombre o
lo que sea, no. Tú naciste con un nombre pero Dios te da a entender
ahora que desde que tú eres creyente, tienes un nombre distinto. El
nombre que Dios te ha dado como cristiano. Entonces cuando habla
de Israel, que no es otro más que Jacob, habla del pueblo convertido. Del pueblo creyente. Del pueblo
que entiende las cosas de Dios. ¿Es algo que Dios ha hecho o
es una interpretación antojadiza mía? ¡Oh, no! ¡Abram! Y el Señor le dijo a
Abram, no será tu nombre Abram más, sino Abraham, para que me
entiendan los hispanos. ¿Le cambió el nombre? Sí. Sara
es más fácil, ¿no? No será Sarai tu nombre más,
sino será Sara. Era Sarai o Sarai, como dicen
algunos, sino será Sara. Entonces, si digo Jacobi que
Dios le cambia a Israel, no estoy poniendo nada teológicamente
extraño. ¿Qué había para Saulo de Tarso
que se convirtió en el apóstol Pablo? ¿Qué había cuando él dijo en
su mente Todo Israel será salvo, como está escrito, y nota lo
que él pone en relación a ese todo Israel. El Libertador vendrá
de Sion, apartará la impiedad de Jacob, y este es mi pacto
con ellos cuando yo quite sus pecados. Todo aquel que cree
que Cristo le quita sus pecados, pertenece al Israel de Dios.
Esa es la verdad de lo que él está mencionando. No estoy añadiendo nada, porque
¿quién es el que puede quitar pecados? ¿Cuál fue la controversia
de esos judíos que mandaron a Cristo a la cruz si no fue porque como
este siendo hombre se hace Dios? ¿Con quién sino Dios puede perdonar
pecados? Ahí está en los evangelios. Si no quieres verlo es porque
eres simplemente ciego a la verdad de Dios. Y el Señor añade diciéndonos
que este es el Israel de Dios, y este es mi pacto con ellos,
cuando yo quite sus pecados. ¿No fue lo que Cristo hizo en
la cruz del Calvario? Entonces podemos comprender mejor,
en que interesa que lo entiendan y comprendan Efesios 2. porque
otra vez romanos, está escrito a los romanos que vivían en Roma,
lejos de Jerusalén, miles de kilómetros en distancia. Efesios
es un poquito más cerca, pero igual, prácticamente al final
del Asia Menor en Turquía moderna. Cuando él escribe y Pablo pasa
varios años en la escuela de uno llamado Tirano, nos dice,
entonces Efesios 2, que es un pasaje que nosotros como gentiles
repetimos mucho, que somos salvos por la gracia de Dios, etc. ¿Pero
cuál es la aplicación que hace el apóstol Pablo? Dice, por tanto,
recuerden versículo 11, que en otro tiempo, ustedes los gentiles
en la carne que son llamados incircuncisión por la tal llamada
circuncisión hecha en la carne por manos humanas, recuerden
que en ese tiempo ustedes estaban separados de Cristo, excluidos
de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin
tener esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo
Jesús, ustedes que en otro tiempo estaban lejos, han sido acercados
por la sangre de Cristo. porque Él mismo es nuestra paz.
Y eso de paz ahí, uff, todavía hay para llenar porque es el
famoso Shalom de Dios, cómo tengo paz con Dios. Y de ambos pueblos
hizo uno. derribando la pared intermedia
de separación. ¿Cuál es esa pared intermedia
de separación? Si no fue el velo, uno, la separación
entre judíos y gentiles, poniendo fin a la enemistad en su carne,
la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas para crear en él
mismo, de los dos, un nuevo hombre. y cuando está Él se refiere a
Cristo, estableciendo así la paz y para reconciliar con Dios
a los dos en un cuerpo por medio de la cruz, habiendo dado muerte
en ella la enemistad. Y vino y anunció paz a ustedes
que estaban lejos y paz a los que estaban cerca. ¿Quiénes son
los que estaban lejos? ¿Quiénes eran los que estaban
cerca? Los judíos. De ambos pueblos hizo uno, Y
Pablo lo utiliza también en Romanos cuando habla de que tú y yo hemos
sido injertados, lo cual otra vez nos demuestra no es que estamos
poniendo a un lado a Israel, que ya dejó esto de ser, no,
no, es que es el mismo tronco. Él dice que tú y yo hemos sido
injertados, pero al ser injertados hay una sola rama, ahora un solo
tronco. No es una división en que tienes
que elegir uno y otro. Es lo que Él está diciéndonos
aquí. A los dos los reconcilió. Así pues ustedes ya no son extraños,
no son extranjeros, sino que son conciudadanos de los santos
y son de la familia de Dios. Están edificados sobre el fundamento
de los apóstoles y profetas. ¿Quiénes son los apóstoles del
nuevo pacto? ¿Quiénes son los profetas? Los
del antiguo pacto. que anunciaron estas mismas cosas,
y luego sigue diciendo sobre el fundamento de estos apóstoles
y profetas, siendo Cristo, el Mesías, Jesús encarnado por nosotros,
mismo la piedra angular. Sobre esta roca edificaré mi
iglesia. es Cristo la piedra angular,
en quien todo el edificio bien ajustado va creciendo para ser
un templo santo en el Señor. O sea, si al pastor Arcefa se
le ocurre cómo es la vida en el nuevo templo, hay un nuevo
edificio, no es un invento mío. Que otra gente hayan empleado
mal las terminologías bíblicas, hayan acuñado mal otras cosas,
es problema de ellos. ahora con esa expresión, pero
tú y yo lo que entendemos en la Biblia, lo que está Pablo
diciéndonos a nosotros aquí, es que tú y yo ahora somos un
templo santo en el Señor. Dios construyó un nuevo templo
y ese templo tiene una manera de decir, de hacerse y de decirse,
en Cristo también ustedes son juntamente edificados para morada
de Dios en el espíritu. ¿Qué está teniendo Pablo en mente?
Obviamente que cuando se hizo el templo y se llenó de humo
y ahí estaba la presencia de Dios estaba enseñándole al pueblo
del antiguo pacto como a nosotros que la presencia de Dios es en
un solo lugar, es en un solo sitio, de ahí yo me voy a manifestar
a mi pueblo, a Israel, le voy a hablar a Moisés cara a cara,
pero después vendrán otros en que me manifestaré de allí, a su pueblo, y aún se puede ver
y notar en la distribución del campamento en el desierto, dónde
iban cada tribu, iguales con nosotros ahora en el Señor, que
es lo que Pablo está diciéndonos, ahora como yo soy edificado en
el Espíritu. Para morada de Dios, o sea, Dios
mora en medio de su pueblo. no ha cambiado nada más que la
estructura. Se ha completado la estructura
en que Cristo Jesús es el que ha hecho este nuevo cambio, el
nuevo edificio. Pero no quiere decir que el creyente
es un antinomiano que vive sin ley. Entonces es muy revelador
de que el judío converso al cristianismo le explica a los efesios. Y repito, no es que Dios ha desechado
ni ha puesto, sino que ha hecho un solo pueblo. Entonces aprobamos
que ciertamente hay un solo salvador y que así que el fuego de Dios
descendió en el altar del holocausto en el templo de Salomón, Como
la bendición de Dios estaba en el tabernáculo, en el desierto,
así también cuando hoy es el Pentecostés, lenguas de fuego
fueron repartidas sobre la cabeza de los discípulos. La presencia de Dios ahora está
en ti. Por eso, cuán equivocada mucha
gente está cuando quieren ser ellos ungidos especiales. Cuando
a veces los hermanos, la gente, muy inocentemente dicen, uy,
pero tiene fuego de Dios. No es solo para él, es para ti.
Es que el fuego ahora se combina junto para que nosotros glorifiquemos
al nombre del Señor. No hay nadie especial en ese
sentido. Eso se ha dado cuenta, eso lo ha aclarado y lo ha dicho
muy bien el Señor en cuanto a su pueblo. Entonces, ¿cómo debe
ser la vida en este nuevo templo? y pasamos al otro. En 2 Corintios,
capítulo 6, otra vez el apóstol Pablo comienza a decirnos a nosotros
que somos el templo de Dios. Lo puedes ver en muchos lugares.
La vida en este nuevo templo ¿Quién es este templo si no somos
tú y yo donde mora el creyente? Vamos a ahorrar un poquito de
tiempo. 2 Corintios 6, 14 nos dice, no estén unidos en yugo
desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tiene la
justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las
tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial? ¿O qué tiene
en común un creyente con un incrédulo? ¿O qué acuerdo tiene el Templo
de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos el Templo
del Dios vivo. Tú eres la Iglesia, tú eres el
Templo del Dios vivo. Tú ves, claro, muchas veces reducimos
la bendición de Dios a un estatus simplemente, oye, no te vayas
a casar con un incrédulo. Mira lo que la Biblia dice, hay
novelas. ¿Quién no ha leído, no? O sea,
muchas novelas que hablan de esto. Pero esto es con todo,
con todo el que no es creyente. No es que no tengamos un trato
con ellos, es cómo es el resultado de tu conversación con esas personas,
cuando aún hablando a veces con otros creyentes hay cosas que
se dicen disparatadamente. Y uno dice, le falta mucho de
la Biblia. Pero muchas personas piensan que así no deben ser
ciertas cosas. Saben más que los pastores o
saben más que otra gente. Y aunque es verdad que tú tienes
el Espíritu Santo, estamos para ser edificados con la Escritura
para mostrarnos lo que está bien y lo que no está bien. No es
lo que te parece, no es lo que debe ser. Porque a veces creemos
que estamos ante el pastor como ante el médico. Yo imagino que
muchos médicos vivirán muchas barrabasadas, pero el que he
estudiado es él. Puede ser que esté equivocado
o no. Si está equivocado, mala suerte para ti. Porque si se
equivoca contigo, a lo mejor o te enferma más o te mata. Que te enferme más y hay recuperación
y solución, qué bueno. Yo he conocido personas que han
sido tratadas de Parkinson y al final no tenían Parkinson, qué
triste. Los doctores son humanos, se
equivocan. ¿Los pastores se pueden equivocar
humanamente? Claro. pero no podemos estar
equivocados en relación a la palabra, que es siempre mi defensa. No soy infalible. Nadie como
ser humano es infalible. Pero lo que te hace infalible
a ti, aún a ti como cristiano, es la verdad que tú conoces de
Dios. Es que cuando vivimos la vida
cristiana juntos, como la hemos vivido tantos años, y vemos que
esto se cumple, vemos la realidad de lo que tanto el pastor como
los hermanos viven, entonces nos damos cuenta que Dios está
en medio de nosotros. El sacerdote. Elí se equivocó
muchas veces, pero los sacerdotes tenían que cumplir la verdad
de Dios en el templo. El símil es fascinante cuando
tú lo estudias. Tenían que hacerlo como Dios
dijo. aunque ellos mismos no lo vivieran, pero eso no está
permitido en el Nuevo Templo. Ahora, ¿qué es lo que sigue diciendo
aquí Pablo? Habitaré, o el Espíritu Santo,
que es lo mismo, habitaré en ellos y andaré entre ellos y
seré su Dios y ellos serán mi pueblo. O sea, está cumpliéndose. Lo mismo que era el Dios en el
Antiguo Pacto, en el Antiguo Testamento, ahora lo dice a nosotros. Por tanto, salgan de en medio
de ellos y apártense, dice el Señor, y no toquen lo inmundo,
yo los recibiré. Yo seré un padre para ustedes,
ustedes serán para mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Por
tanto, amados, teniendo estas promesas, limpiémonos de toda
inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad
en el temor de Dios. Tu vida en el nuevo templo, en
el nuevo edificio, es crecimiento en el espíritu, es crecimiento
en el temor y en la santidad de Dios. Cuando digo que el creyente
no es un antinomiano es porque no puede andar errante por la
vida. Eso lo ves a cada rato. Si tú
te has educado, te has disciplinado aquí, porque también es cómo
empleamos nosotros ciertos términos. La disciplina cristiana no es
castigo, es ejercicio de los dones y talentos que Dios nos
da para crecer. El cristiano tiene una disciplina,
como la disciplina del atleta, la disciplina de un profesional.
El cristiano tiene una manera de ser, tiene una conducta. Y
no es la conducta a la cual tú estás acostumbrada porque eres
muy libre ahora o a lo que te conviene. ¿Cuánta gente no es
así? Es difícil pertenecer al pueblo de Dios, a la Iglesia
del Señor y ser fiel. Hay cuantas personas que uno
conoce, bueno, uno por el oficio y el trabajo dice, bueno, su
cristianismo deja mucho que desear. Algunas veces es notorio y algunas
veces es porque no es del todo perfecto. Y Dios exige de nosotros
perfección, exige de nosotros maldez. No puede exigir menos
en cuanto a eso. El Señor dice, yo he hecho que
tú que no eras santo, seas santo. Tú que no eras puro, ahora eres
puro. Pero ahora considera como el pueblo de Israel en el Antiguo
Testamento, tú no puedes contaminarte con lo impuro. Lo puedes hacer
puro si tú le evangelizas, si le testificas. No es que te apartes
completamente de aquello. Y es más, cuando Pablo, y aunque
no está ahí, tú tienes que encontrar en primera Corintios, creo que
5-7, nuestra Pascua, que es Cristo ya fue sacrificada por nosotros.
O sea que lo que Pablo está escribiendo a los corintos, otra vez, no
es Jerusalén. A los corintos, ahora es en Europa. Le está diciendo
ustedes tienen que tener una manera de vivir. Ustedes son
no el templo en Jerusalén, son el templo en Corinto. Ustedes
tienen que vivir de una manera y por eso es que les recalcan,
que tienen su conducta que tiene que ser santa y pura. Unas páginas
hacia atrás, Primera Corintios 5, 5 del 7 al 11, nos dice así. La jactancia de ustedes no es
buena, ¿no saben que un poco de levadura fermenta toda la
masa? limpien la levadura vieja para que sea masa nueva, así
como lo son en realidad sin levadura, porque aún Cristo, nuestra Pascua,
ha sido sacrificado. Por tanto, celebremos la fiesta
no con la levadura vieja, que sería el antiguo pacto y con
sus leyes, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con
panes y levadura de sinceridad y de verdad. Si no hubiera esta
relación, Pablo, no hubiera escrito eso. Y esa pascua ha hecho que tú
ya no tengas levadura. Oh, tenemos los resabios de la
levadura, por supuesto. Y de eso se trata el resto de
los versículos que veremos. 1 Corintios 7 del 11, 1 Corintios,
capítulo 6, 9 al 20. ¿O no saben que los injustos
no heredarán el reino de Dios? No se dejen engañar. ni los inmorales,
ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores,
ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y estos eran
algunos de ustedes, pero fueron lavados, pero fueron santificados,
fueron justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el
Espíritu de nuestro Dios. Todas las cosas me son lícitas,
sigue diciendo, pero vamos a ir al verso 18. Huyan de la fornicación. Todos los demás pecados que un
hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca
contra su propio cuerpo. ¿O no saben que su cuerpo es
templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen
de Dios y que ustedes no se pertenecen a sí mismos, porque han sido
comprados por un precio? Por tanto, glorifiquen a Dios
en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios. Antes,
en el antiguo pacto, había contaminación y tenías que purificarte de cierta
manera para mantenerte puro. Ahora, en el nuevo pacto, no
puedes contaminar tu cuerpo. ¿Ves? El pecado nos contamina,
nos hace impuros, pero Dios, en el siguiente pasaje, nos enseña. Entonces, ¿cómo ahora yo practico
mi vida cristiana? Entiendo que soy diferente de
las tinieblas. Eres luz. No que tú eres mejor,
porque no es la comparación humana. Dios te ha hecho mejor. Dios
te ha hecho santo, Dios te ha hecho puro. Es la justicia de
Cristo la que ha hecho eso en nosotros. Somos verdaderos hijos
de Dios. Y como extranjeros y peregrinos
ahora en el desierto, entonces caminamos de una manera totalmente
distintiva. Vamos, Hebreos 10. y van a entender
por qué dice, ah, no dejando de congregarnos como algunos
tienen por costumbre. Obvio, si ya no había templo,
¿dónde voy a ir a mi peregrinación? ¿Dónde voy a cumplir mi ejercicio
espiritual? Entonces, Hebreo es fantástico
cuando lo podemos ver y aunque estamos yendo de diferentes pasajes,
creo que nos va a ayudar si lo tenemos todo unido en nuestra
mente o cuando lo leas posteriormente. Hebreo 10, versículo 18, nos
dice lo siguiente, Bueno, el 16 habla del nuevo pacto que
haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor. Pondré mis
leyes en su corazón y en su mente las escribiré. ¿Dónde está? En
las mías. Y nunca más me acordaré de sus
pecados e iniquidades. O sea, lo primero que soluciona
la vida en el nuevo templo es que ya no tienes que estar ofreciendo
sacrificio por tus pecados. Comparalo y contrasta con la
práctica de tu penitencia. de que la gente está pidiendo
perdón por sus pecados. Una vez que tú te arrepientes
y conoces al Señor, no hay necesidad ya de mayor perdón de pecados,
salvo el pecado del creyente, que es lo que voy a ver. ¿Me
entienden? Entonces, la práctica de cualquier
religión para purificarte y perdonar tus pecados, cuando ya Cristo
lo ha hecho una vez y para siempre, no va para el creyente. No existe
tal cosa como la penitencia. La expiación se logró en la Cruz
del Calvario para todo aquel que cree y confiesa que Jesús
es el Cristo, que vino a morir por nosotros. Dice, ahora bien,
donde hay perdón de estas cosas, ya no hay más ofrenda por el
pecado. Claro, porque en el templo antiguo o en el tabernáculo,
¿cómo ofrezco yo mis ofrendas por la culpa que no tenía culpa? porque hay ofrendas no por el
pecado, sino hay por la ofrenda por el pecado cometido sin culpa. no culposo por error y omisión. ¿Dónde ofrezco mis cereales?
¿Dónde ofrezco mi ofrenda de paz en holocausto de olor agradable
a Dios, que Él ha aceptado mi perdón? Entonces, mi vida de
edificación y santidad, ¿dónde la ofrezco a Dios para mantener
esa pureza? Eso una vez que ya está aquí,
la gente lo utiliza. Tú puedes perder tu salvación.
Lo que está diciendo es que en la nueva vida, en el nuevo templo,
Es que no es que tú vas a pecar como te da la gana. No es que
tú vas a vivir como tú quieres. No eres un antinomiano sin ley.
Por eso esa frase mal acuñada que la has oído, que mucha gente
de otro estilo, de otra iglesia, hablan de los bautistas y dicen,
ah, tú eres de los salvos, para siempre salvos, menospreciándonos. No entienden. Si tú pecas después
de creyente y lo comparas con el templo del Antiguo Testamento,
Ya no hay sacrificio por ese pecado. Ahora eres santo. Ya no hay manera
en que tú puedas reconciliar aquello. Y eso es interesante
en el libro de Hebreo. Cómo lo escribe Hebreo. Lógicamente
aquellos que tenían aquella práctica y nos enseña a nosotros los creyentes. Por lo tanto, para ti y para
mí, que ya hemos recibido la salvación de Dios, tenemos una
nueva manera de vivir en santidad para Dios, en crecimiento para
santidad para Dios. Todo el pasaje es largo, pero
valdría la pena que ustedes lo puedan ver porque habla de exhortación
a la perseverancia. Mantengamos firme la profesión
de nuestra esperanza. Hermanos, puesto que tenemos
confianza para entrar ahora al lugar santísimo por la sangre
de Jesús, ¿qué está diciendo? Ahora tienes entrada por el camino
nuevo y vivo que Él inauguró para nosotros por medio del velo,
el velo que se rasgó, es decir, su carne, y puesto que tenemos
un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón
sincero, lo que no podían hacer antes. Ahora nos acercamos a
Dios. Dios, perdona mi pecado. Lo bueno
que debo hacer y no lo he hecho, perdóname, porque eso es pecado
también. O lo malo que no debía hacer y que he hecho, perdónamelo,
Señor. Ahora tengo una plena certidumbre.
Teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro
cuerpo lavado con agua pura, mantengamos firme la profesión. de nuestra esperanza sin vacilar,
porque fiel es aquel que prometió. Consideremos cómo estimularnos
unos al otro al amor y a la buena sobra, no dejando de congregarnos
como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros
y mucho más al ver que el día se acerca. Ese es lo que ahora
nosotros como iglesia hacemos. ¿Por qué debemos congregarnos
presencialmente o por qué debemos congregarnos en grupos pequeños?
Porque esa es la exhortación. Antes en el templo lo ibas y
lo hacías. Hacías toda tu práctica, pero
ahora que tú eres el templo, que tú eres el nuevo edificio
de Dios, el Señor te manda que es juntos, que ofrecemos nuestra
adoración a Dios. Es más, nuestros sacrificios
de olor fragante a Dios, la alabanza de nuestro cántico. Cuando uno
mira el himnario, ¿tú quieres conocer cuánto sabe una iglesia
de Dios? Mira lo que canta, escucha lo
que canta. La frase de Martín Lutero, de
cara a Dios, mi corazón para Dios, Corán Deum, o sea, yo vivo
de cara a Dios, el creyente vive de cara a Dios, porque Pedro
dijo que tú eres ahora rey y sacerdote del Señor. Noten ahora en Hebreos,
que habla de esa perseverancia, pueden seguir, habla de los héroes
de la fe en el capítulo 12, versículo 14, y la razón que menciona a
los héroes de la fe es porque mi fe en el nuevo pacto, en el
Nuevo Templo y Nuevo Edificio es muy diferente de la fe de
los antiguos. ¿Sabes en qué es diferente? En que es mejor porque
ya está establecida para mejores cosas. Es como cuando los israelitas
salieron de Egipto, lo que vivían era en la servidumbre, salieron
al desierto donde no había nada, pero Dios les construyó el tabernáculo.
Pasó el tiempo y claro, David tenía en su corazón y Salomón
les construyó un templo. El templo que fue destruido y
fue reconstruido después en el tiempo de Ajeo, de Edras y Nehemias,
etcétera, hasta que el Señor vino y el templo que era Herodes
el Grande, que lo estaba reconstruyendo y del cual Jesús dijo, no quedaría
piedra sobre piedra. porque Él tiene un mejor edificio,
un mejor edificio que somos nosotros. Capítulo 12, verso 14 rápidamente
dice así, busquen la paz con todos y la santidad sin la cual
nadie verá al Señor. ¿Qué tenía el sacerdote? Santidad
a Jehová en su mitad. Está diciendo ahora tú eres santo.
Tú puedes entrar en la misma presencia de Dios y ver a Dios.
Lo cual él se había asegurado en el antiguo pacto que solamente
los sacerdotes podían acercarse a Dios. Luego en el versículo
24 nos sigue diciendo el contraste entre el Sinaí y el monte de
Sion. Léalo con calma bajo esta perspectiva
y se darán cuenta de lo que les estoy diciendo. Y a Jesús, el
mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor
que la sangre de Abel. Capítulo 13, versículo 10. Dice,
nosotros tenemos un altar del cual no tienen derecho comer
los que sirven en el tabernáculo. Está diciendo que ahora tú y
yo podemos comer lo que antes solo comían los sacerdotes. Si
has leído el Antiguo Testamento. O sea, ahora podemos. Lo que
antes no se podía, lo que permite el Señor. Porque los cuerpos
de aquellos animales cuya sangre es llevada al santuario por el
sumo sacerdote como ofrenda por el pecado, son quemados fuera
del campamento. Por lo cual también Jesús, para
santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera
de la puerta. Así pues, salgamos a ese encuentro
fuera del campamento. El contraste es lo opuesto, porque
el que estaba impuro lo sacaban del campamento. Jesús, para hacernos
a nosotros santos y puros, fue puesto fuera del campamento de
Jerusalén. Por eso dice, fuera de la ciudad
lo llevaron, en el Gólgota. Por eso no es el santo sepulcro
donde está ahora, es fuera que él llevó para que nosotros seamos
santos. Y ahora nos dice, salgamos a
él. porque ahora ya estamos santificados y purificados por su obra, porque
no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que buscamos la que está
por venir. Por tanto, ofrezcamos continuamente
mediante él sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de
labios que confiesan su nombre. ¿Qué es lo que hablamos? ¿Qué
es lo que comentamos? que decimos, por eso el chisme
y la calumnia es algo que desagrada tanto a Dios en la boca de un
creyente. No se olviden ustedes de hacer
el bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se
agrada a Dios, sean los sacrificios que ahora tú día tras día ofreces
al Señor, ese sacrificio que hacemos cuando cantamos y no
sabemos cantar. Pero hay que cantar. Por eso
cantamos, porque hay que cantar. Son alabanzas a nuestro Dios,
de regocijo en la obra que el Señor ha hecho en nuestra vida.
¿Dónde lo ves? Cuando el pueblo salió y cruzó
el Mar Rojo, ¡está el cántico de María! ¡Está el cántico del
pueblo en deuteronomio igual! El pueblo de Dios canta, porque
ha sido redimido. Si tú no cantas, no te digo si
es entonado, No te digo que cantas como ópera, no, no, no. Es que
si te sale de ti cantar las glorias y las aleluyas al Señor. Porque
cuando hay alguien que está callado y no quiere expresar nada, es
anemotivo, bueno, yo no voy a juzgar pudiéndolo hacer, quizá de tu
declaración de fe. Pero ¿cómo cantas? ¿Cantas la
realidad de lo que Dios ha hecho en tu vida? o cantas la realidad
de lo que tú sientes, o no cantas nada. Tu vida es un continuo
silencio para Dios. Yo creo que nosotros como creyentes,
yo no soy experto en música, pero a mí póngame un calderón.
Es decir, yo quisiera cantar todo el tiempo, extenderlo más
del tiempo debido, como es el calderón. Lo extiendes. Por eso en los grupos también
cantamos, pues es la expresión de nuestro corazón. Y por eso
es que la Escritura, la Palabra de Dios, nos habla en cuanto
a eso. En Apocalipsis hay el cántico de aquellos redimidos
por la sangre del Cordero. Para terminar con Hebreos, nota
lo que dice del 10 al 15. Ahí está seguido, es del 10 hasta
el 21, pero quiero anotar en manera especial los versículos
15. El 15 dice esos labios, y no
se olviden ustedes de hacer el bien del ayudo a mutuo. El verso
17, ¿obedezcan a qué? ¿A qué dice ahí? Ahí no se oye,
pastor. Obedezcan y sujétense a ellos porque ellos
velan por sus almas como quienes han de dar cuenta permítanles
que lo hagan con alegría y no quejándose porque eso no sería
provechoso para ustedes no quejándose pero muchas veces siempre vemos la paja en el ojo ajeno y no
vemos qué la viga que está en el ojo ajeno está en tu propio
ojo. Yo lo digo esto con amor, hermanos,
porque si no fuera pastor o no entendería cómo es la naturaleza
humana, créeme que humanamente yo no estaría aquí. Humanamente
hay muchas cosas que una persona podría hacer. Estamos aquí al
llamado de Dios. Y si uno lee la escritura, ¿cuántas
veces la gente estaba dispuesto a obedecer a Moisés? O sea, si ustedes no desobedecieran,
o ustedes no trataran de vivir su propia vida, su propio gusto
y su propio antojo, y que elijan ustedes, lo malo es como un padre
que disciplina al hijo, que uno no entiende cómo es que uno quiere
que vayan por el camino bueno, pero ellos deciden siempre por
lo contrario. ¡No va por la vida! Igual es cuando el pastor dice
alguna cosa, enseña lo que es la verdad de Dios, yo no me puedo
frustrar, porque mira al pueblo de Israel, No dice que 10 veces
se rebelaron contra Dios. No es contra Moisés, es contra
Dios. Moisés simplemente era el que transmitía la escritura
y la palabra. Y ahora en la iglesia, en el
nuevo templo, en la nueva forma, la gente tenía que obedecer lo
que el sacerdote decía. Esto es las cosas que tú tienes
que hacer. Aunque andaban mal, ¿no? Muchos de ellos, los sacerdotes,
por eso los profetas salen. Los profetas surgen en el Antiguo
Testamento como en el Nuevo, y el Señor les dice, obedezcan,
ahora es a sus pastores en el Nuevo Edificio, lo que es la
Escritura, no es lo que te conviene. Ahora, el pastor no es directivo
de la vida, tú tienes que tomar tus propias decisiones, obviamente,
eso estoy claro. El pastor no es terapeuta de
la familia, No es que yo tengo que decirte cómo crías a tus
hijos, tus adolescentes, tus niños. No es cómo debes conducir
tu matrimonio. Alguna gente piensa eso, no como
pastor, no. Cuando habla de obedecer aquí
es la Escritura. Es lo que concierne a tu alma. Es lo que concierne
a la Escritura y a la Palabra de Dios para que tú estés ubicado
eclesialmente. Y cuando tú comparas esto con
el tiempo moderno, hay tanta gente que va a las iglesias,
pero no están ubicados eclesialmente. ¿Pones en tela de juicio lo que
el pastor dice o lo que el pastor enseña? O sea, yo no me refiero
a un dictador que tiene que hacer todo lo que el pastor dice. No,
a eso no me refiero. Aquí lo que está diciendo es
obedezcan a sus pastores, sujétense a ellos, ¿no? Porque ellos velan
por vuestras almas. Y más diciendo que ellos mismos
no sé si es en este mismo capítulo, oren por nosotros, pues confiamos
que tenemos buena confianza, o sea que la voluntad del Señor
es agradable y perfecta para todos nosotros, que cuando obedecemos
al siervo de Dios, obedecemos la obra del Señor, nos va bien,
y eso es lo que el pacto eterno significa, Jesús al final es
el que nos pastorea a todos nosotros. Y por último tenemos que somos
reyes y sacerdotes. No vamos a quedar aquí aunque
haya el tiempo como siempre nos haga nada. Pero somos reyes y
sacerdotes. Podemos pasar a la última diapositiva.
La razón por qué no hay templo en los cielos. Porque tú eres
el templo de Dios. Ya no hay templo. Donde se ejercite
todo eso. Ahora hay algunos que cuando
emplean apocalipsis dicen no, ya la iglesia no está en el apocalipsis
después del capítulo 4. Pero seamos razonables. Un libro
como Apocalipsis que enseña por qué parte con siete iglesias.
¿Por qué? Si no es para la iglesia. Ya
el apóstol Juan no está pensando en Jerusalén, probablemente ya
el templo ha sido destruido, ya cumplió su objetivo. Entonces
el libro de Apocalipsis es para todo el Israel de Dios. Es para
todos los creyentes, tanto del Antiguo como del Nuevo Pacto. Por eso aquí nos dice que ya
no hay templo en los cielos. Pero habla de la práctica de
la vida de las iglesias en los primeros tres capítulos. No habla de una sola iglesia
porque los profetas del Antiguo Testamento hablaban de la situación
de un solo templo. Pero como ahora la adoración
ha sido descentralizada, entonces es para nosotros ver que la obra
de Dios se manifiesta a través de la vida de estas siete iglesias,
donde quiera que estén a través de la historia y del tiempo.
El Cordero de Dios consumó el Templo para nosotros. La gran
pléyade de cristianos, de judeocristianos, que hemos recibido a Jesús como
al Cristo. El Mesías ungido por Dios mismo,
sin importar tu gentilencia o tu nacionalidad. Ojalá que tú no
te enojes contra esta gran verdad. Dios ha hecho un solo pueblo.
Y para los judíos, quizás, debes creer que Jesús es el Cristo.
Y no estoy insultando. Esa es la razón por la cual Jesús,
como judío, vino a la tierra. Como el Hijo de Dios se encarnó,
aunque te incomode. Es la verdad que el apóstol Pablo,
como un ex judío, se convirtió al cristianismo por la gracia
de Dios para hablarle a los gentiles, que es también para mí. Mejor
dicho, tú como judío fallaste en que yo, como gentil, adorara
al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Y ahora tú que debieras
adorar al Dios de Abraham, Isaac y Jacob no lo haces. Pero ahora
este gentil que ha recibido al Cristo la promesa de Dios en
Abraham, Isaac y Jacob te dice cómo tú puedes ser del pueblo
de Dios creyendo en la promesa que Dios le dio a Abraham, Isaac
y Jacob. Para que tú y yo juntos debiéramos
adorar a este Dios que vive por los siglos de los siglos. Nota
en Apocalipsis 22, el último capítulo, que lo que estoy diciendo ahora,
lo último, pega, va con aquello. Versículo 13. Y aunque hay mucho
más que en mi corazón para poder enseñarles, Dios me diante que
dan otros domingos para seguir predicando esta gloriosa verdad. El Señor dice, versículo 10,
22-10, también me dijo, no se oye las palabras de la profecía
de este libro porque el tiempo está cerca. Que el injusto siga
siendo injusticias, que el impuro siga siendo impuro, no importa
de qué religión seas. El judío supuestamente sabe cómo
ser puro según su religión. Que el justo siga practicando
la justicia y que el que es santo siga guardándose santo. Por tanto
yo vengo pronto y mi recompensa está conmigo para recompensar
a cada uno según sea su obra. Yo soy el álfilo omega, el primero
y el último, el principio y el fin. Bienaventurados los que
lavan sus vestiduras para tener derecho al árbol de la vida y
para entrar por las puertas a la ciudad. Afuera están los perros,
los hechiceros, los inmorales, los asesinos, los idólatras y
todo el que ama y practica la mentira. Yo, Jesús, he enviado
a mi ángel a fin de darles a ustedes testimonio de estas cosas para
las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia
de David. Eso es para la iglesia. Es el
nuevo pueblo de Dios. Porque la raíz de David no es
otra más que Cristo. O sea, quiere decir que lo que
estaba en el antiguo pacto forma la base de lo que estamos enseñando
y predicando, no solo ahora, sino Juan, el lucero resplandeciente
de la mañana. A las iglesias, pero yo que soy
de la descendencia de David, judío, no de la descendencia
de David conforme al Cristo, que fue judío, claro que sí,
pero luego dice el espíritu y la esposa dicen Ben. ¿Quién es la
esposa? Y el que oye, diga, ven. Y al
que tiene sed, venga. Y el que desee que tome gratuitamente
del agua de la vida. Yo testifico a todos los que
oyen las palabras de la profecía de este libro. Si alguien añade
a ella, Dios traerá sobre las plagas que están escritas en
este libro. Y si alguien quita de las palabras
del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del árbol de
la vida y de la ciudad santa descritos en este libro. El que testifica de estas cosas
dice, si vengo pronto, amén, ven Señor Jesús, la gracia del
Señor Jesús sea con todos vosotros. El espíritu y la iglesia, el
espíritu y la esposa dicen, ven. Esa es la invitación que Dios
le hace. a cualquier persona que no es
creyente, salite en medio de ellos, y yo os recibiré como
hijos e hijas, dice el Señor Dios Todopoderoso. Gracias, amado Dios, haz que
esta verdad ilumine y alumbre el conocimiento de tu pueblo,
y que en estos últimos días que estamos viviendo nuestra vida
sea ejemplar por la obra de Cristo, sea en santidad, sea anhelar
tu vuelta, tu regreso que está ahí a las puertas. Que este mensaje
pueda ser oído como un principio entre judíos y gentiles para
pertenecer al Israel de Dios, para conocer lo que es el verdadero
plan de Dios en su plan maestro, la iglesia. El espíritu y la
esposa dicen, Gracias Padre, porque tus promesas siempre se
cumplirán. Y hemos creído que Jesús es el
Cristo, el Hijo de Dios. Y al creer sabemos y tenemos
la seguridad no sólo del perdón de pecados, sino que moraremos
contigo para siempre en la Nueva Jerusalén. Despide a tu pueblo
con tu paz y tu bendición. Y que esta semana laboral, la
semana que empezamos comúnmente con los avatares de la vida,
Las batallas del trabajo, pensemos, algún día estaremos contigo. Y tú vendrás y pondrás orden
en toda esta tierra y en el universo. La gloria sea siempre para ti.
Amén. Señor, los bendiga.
La vida en el nuevo templo
-Apóstoles comenzaron a predicar el evangelio.
-Declaración de Cesarea.
-El nuevo "edificio".
-Pedro, Pablo y Jacobo.
-Plenitud de los gentiles, todo Israel será salvo.
-Somos el templo del Dios vivo.
-El cristiano tiene una ética y conducta santa y pura.
-La perseverancia de los santos.
-Somos reyes y sacerdotes.
-¿Por qué no hay templo en los cielos?
| Sermon ID | 425221714456905 |
| Duration | 1:10:16 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Peter 1:13-25; Hebrews 10:16-39 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.