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Muy buenos días, feliz día del
Señor, hermanos. Les pido abrir sus Biblias en
el Evangelio de Juan, capítulo 11. Hoy vamos a estudiar la resurrección
de Lázaro. Hoy es el tercer domingo que
hemos tenido en mente el tema de resurrección. El Señor sigue moviéndome en esa dirección a
considerar un aspecto nuevo de resurrección. Por eso vamos a
estudiar este, de la resurrección de Lázaro. Pero recuerdo algo
que les dije el domingo pasado. estábamos hablando acerca de
la gloria que será manifestado en nosotros y es es un tema maravilloso
verdad nos nos anima mucho nos motiva mucho servir al señor
y servir fielmente a nuestro señor y meditar en lo que él
tiene nos da gran esperanza lo que él tiene para nuestro futuro
y mencioné que hay vimos de Autonomio 12, Daniel 12, perdón, y también
en Mateo 13 en parábolas, en esos dos pasajes dice que los
resucitados, los redimidos en aquel día que decía la palabra
o que dice la palabra resplandecerán como el sol. Y vimos que en la
transfiguración, el Señor Jesucristo resplandeció como el sol. Eso
es lo que dice en Mateo. Estábamos leyendo en Lucas donde
dice que resplandeció, pero Mateo dice específicamente que resplandeció
como el sol. Y otros pasajes dicen que tendremos
un cuerpo semejante al suyo. Y si esas profecías o parábolas
dicen que el santo resplandecerá como el sol, imagínense cómo
seremos cuando tenemos un cuerpo semejante al cuerpo de nuestro
Señor Jesucristo y Él resplandeció como el sol y nosotros también.
Lo haremos, resplandeceremos como el sol, y eso es algo que
nos sorprende, ver el cambio, ser transformados de tal modo. Pero estaba yo meditando, si
esa gloria que nos hará resplandecer como el sol, ¿Será algo inherente
en nosotros en la transformación del Señor? ¿O algo interior? ¿O será otra cosa? Pues no puedo contestar la pregunta,
pero es posible que será algo que el Señor hace en nosotros,
que nos hace resplandecer así. Pero hay otra cosa que podría
ser. Si recordamos, y no vamos a buscar
los textos, pero recuerden que cuando Moisés subía al monte
para hablar con el Señor Jesucristo en su teofanía, fue el Señor
Jesucristo. Él miraba cara a cara a la teofanía
del Señor Jesucristo Jesús en forma visible, pero No en la
gloria mayor, toda su gloria, pero fue glorioso de todos modos. Cuando él descendía, su rostro,
su semblante resplandecía con la gloria que había absorbido. por decirlo así, ¿verdad? De
la presencia del Señor Jesucristo en ese tiempo. Y Moisés tuvo
que poner un velo sobre su cara para esconder esa gloria. Pues puede ser que decir que
nosotros resplandeceremos es algo que indica que estaremos
tan cerca al Señor constantemente en ese día. el día de la resurrección
y la eternidad, que estaremos tan cerca al Señor, estaremos
en la presencia de tal modo que nosotros vamos a hacer lo que
hacía Moisés, también resplandecer, así reflejando o emitiendo la
gloria que hemos absorbido de la presencia de Dios. No sé cuál
es, pero sé que será algo increíble, hermanos. Increíble. Pues vamos hoy a leer en San
Juan once y vamos a estudiar un largo parte pasaje de este capítulo. Vamos
a leer y estudiar los versículos 1 hasta 44. Entonces no voy a
tomar mucho tiempo en ninguno de los versículos pero un poco
en varios de los versículos. Entonces vamos a empezar la lectura
en versículo 1 y vamos a dividir el capítulo en secciones y la
primera división que encontramos la primera sección versículos
1 a 6 y aquí veremos al Señor Jesucristo miraremos al Señor
Jesucristo obrando soberanamente según el placer divino en la
vida de Lázaro. el placer divino de Dios, obrando
soberanamente en la vida de Lázaro. Versículo 1. Empezamos la lectura. Estaba entonces enfermo uno llamado
Lázaro. No es no hay ninguna conexión
con la parábola o no. Parábola no. La historia que
Jesús dijo de Lázaro que murió y fue llevado al seno de Abraham
es otro Lázaro. y otro evento por completo. Pero estaba entonces enfermo
uno llamado Lázaro de Betania, la aldea de María y de Marta
su Entonces es una familia, Lázaro,
María, Marta, hermanos que viven en Betania. Y él menciona en
versículo 2, María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la
que ungió al señor con perfume y le enjugó los pies con sus
cabellos. Eso es interesante, hermanos,
porque Juan no nos cuenta eso hasta capítulo 12, el siguiente
capítulo. Y aquí dice, es la María que
unció al Señor con perfume. ¿Por qué lo menciona ahora antes
de mencionarlo? ¿Parece raro? Pues tenemos que
recordar que el Evangelio de Juan fue el último de los cuatro
evangelios escritos. Entonces los cristianos ya habían
leído en los otros evangelios de María cuando ella unció a
los pies. del Señor. Entonces, Él lo menciona
sabiendo que ellos ya saben de ese evento, porque han leído
los otros evangelios. Entonces, Él les está explicando,
es la misma María que ucrió. Entonces, lo va a mencionar en
capítulo 12. Pero aquí les muestra a quién
está refiriendo. Lázaro, María, Marta, familia,
rica en realidad viven ahí muy cerca a la ciudad de Jerusalén. Betania es menos de dos millas
de distancia de Jerusalén. Entonces ahí están Y dice las hermanas enviaron
versículo 3. Enviaron pues las hermanas para
decir a Jesús Señor aquí el que amas está enfermo. Jesús estaba
lejos de allí. No recuerdo la distancia, pero
veremos que fue cuatro días viaje para llegar allá en Betania. Estuvo lejos. Pero ellos enviaron
para decir a Jesús, Señor es aquí. El que amas está enfermo. pues ellos ya conocían a Cristo
y aparentemente tenían una relación muy especial con el Señor Jesucristo. Hay mucho que los evangelios
no nos explican. Pero Jesús tenía amigos en todo
Israel, en toda Palestina porque andaba en Galilea y Samaria y
Judea y también al otro lado del Jordán y tenía amigos que
lo recibían en sus casas y compartían con él. Entonces, él había estado
con ellos, obviamente, muchas veces. Tenían una relación muy
especial, muy estrecha. Y las hermanas dicen, Señor,
es aquí el que amas está enfermo. Entonces, tenían una conexión
preciosa. Ellos entonces dicen, Señor,
está enfermo. Y ellos como familia y como creyentes
fueron amados por el Señor. Otra vez lo menciona en versículo
5. Llamaba a Jesús a Marta, a su
hermana y a Lázaro. Lo menciona dos veces. Pero por
qué lo menciona otra vez, la segunda vez? Porque ellos lo
dicen en versículo 3 y Juan lo dice en versículo 5. Pero mire
versículo 4. Oyéndolo, cuando Él recibió el
mensaje de las hermanas, oyéndolo, Jesús dijo, esta enfermedad,
no a ellas, porque ellos enviaron el mensaje, pero a los mensajeros
o a los discípulos que estaban allí con Él. Esta enfermedad
no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el
Hijo de Dios sea glorificado por ella. Jesús pudo sanar inmediatamente
desde distancia, ¿verdad? Lo había hecho en otros casos.
Llegaba gente a decir, mi hijo, mi hija está enferma. Y él dije,
vete a tu casa, está bien. Y él sanó desde la distancia
instantáneamente, simplemente por hablar con el Señor Jesucristo. ¿Y él pudo hacer eso? No lo hizo. ¿Por qué no? Es que Dios tiene
un plan y está haciendo todo conforme a un plan. Y dice no
es para muerte, muerte permanente, porque vemos que sí permitió
a Lázaro morir, ¿verdad? sino para la gloria de Dios.
El Señor tenía un propósito de glorificar al Señor, glorificar
a Dios el Padre, glorificar al mismo Señor Jesucristo, glorificar
a Dios en todo el sentido para que el Hijo de Dios sea glorificado
por ella. Gloria de Dios. El Hijo de Dios
sea glorificado por ella. Y eso nos muestra que el Señor
permite sufrimiento verdad para su gloria. A veces sufrimiento fuerte, enfermedad
grave, y en este caso aún hasta morir con un propósito. Y eso no contradice. Después
de decir que él sufría para la gloria de Dios, pues, a ver,
Señor, ¿eso es amor? Permitirme ¿Sufrir para tu gloria? ¿Eso es amor? Pues sí es. Lo repitió para enfatizarlo. Que no es inconsistente, no es
contradicción, no es contrario el sufrimiento o pruebas, problemas
en nuestras vidas y el amor de Dios para nosotros. Sí podría sanar de distancia. Si podría
eliminar el problema antes de que llegara en nuestra vida.
Pero a veces en su amor permite los problemas. En su amor permite
las pruebas para nuestro bien y para su gloria. Con su muerte lo hace o con su
amor lo hace. Entonces el Señor lo permitió. En amor lo permitió. Y dice en versículo 6. Cuando yo, pues que estaba enfermo,
se quedó dos días más en el lugar donde estaba. Interesante. Ah, pues él está enfermo. Necesita
ser sanado. Y él no se apurra. Quedó. Quedó otros dos días.
Estaba esperando algo. Estaba esperando la muerte. Todavía
estaba enfermo, y Jesús no solamente esperaba para sanarlo, sino esperaba
hasta que muriera. Quedó dos días más. Es que Jesús
estaba haciendo esto conforme a un plan. Dios hace todo conforme a un
plan. Hemos enfatizado siempre aquí
la soberanía de Dios y que Dios tiene un propósito y un pasaje
que hemos leído muchísimas veces pero volvemos a leer Efesios
1.11 dice en él asimismo tuvimos herencia habiendo sido predestinados
conforme al propósito, del que hace todas las cosas según el
designio de su voluntad. Él hace todo según el designio
de su voluntad, conforme al propósito. ¿Qué nos muestra eso? Dios tiene
un plan para todo lo que ocurre. Y todo lo que ocurre, ocurre
dentro de su plan, dentro de su propósito, dentro de su designio. Y fue designio del Señor, plan
del Señor, propósito del Señor que muriera. Lázaro en este caso. Entonces Jesús no fue corriendo
con prisa, sino que siguió ministrando ahí mismo donde estaba presente,
esperando hasta ese momento, el momento de la muerte. También todos los cristianos
conocen muy bien Romanos 8, 28. Necesito predicar sobre ese versículo. Sabemos que a los que aman a
Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados. Parte importante del propósito
es hacernos, en el versículo 29 dice, conformes a la imagen
de su hijo. Entonces, Dios no está obrando
todo para hacernos la versión mejor de nosotros que podríamos
ser. Eso es lo que prediquen muchos.
Ellos que tengamos la versión mejor de nuestra vida posible,
no está obrando para conformarnos a la imagen de su hijo. Entonces, siendo eso el caso,
el Señor está obrando todo, dirigiendo todo a ayudarnos a bien conforme
al propósito. Hemos sido llamados conforme
a su propósito y todas las cosas que ocurren son conforme a su
propósito para conformarnos al hijo, a la imagen del hijo. Pero
tiene un propósito, tiene un plan y está dirigiendo todo para
su gloria. La gloria del hijo para conformarnos
a la imagen del Señor Jesucristo. Hace todo conforme a su plan. No está reaccionando. a cada
cosita. Todo lo que ocurre es conforme
a su plan, un designio, un plan eterno. Entonces, el Señor está
esperando a que cumpliera el plan. Lázaro tiene que morir. Entonces, ya cuando ha muerto,
el Señor sale. Oye que estaba enfermo, quedó
dos días más y cuando muere, entonces sale y será un viaje
de cuatro días para llegar allá donde está Lázaro. Entonces vemos
el señor obrando soberanamente en versículos 1 a 6. Ahora segunda
división. Los versículos 7 a 17 veremos
aquí a Jesús y con sus discípulos y una conversación de sus planes,
lo que va a hacer. El señor discute o tiene conversación. No es un debate. Esa palabra
discutir es difícil porque a veces puede significar conversar o
puede significar debatir. Pero es el sentido positivo. Cuando él discute o platica,
tiene conversación con sus discípulos acerca de sus planes. Versículo
7. 7 a 17 es esta división. Siete y luego, después de eso,
dijo a sus discípulos, vamos a Judea otra vez. Estaban más
al norte y al este, en otro lugar, y le dijeron los discípulos,
Radinha, ahora procuran, procuraban los judíos a pedrearte y otra
vez, ¿vas allá? Aquí estamos bien, aquí estamos
seguros. Señor, ¿por qué vas a ir allá
donde quieren matarte? Bueno, respondió Jesús. ¿No tiene
el día doce horas? El que anda de día no tropieza
porque ve la luz de este mundo, pero el que anda de noche tropieza
porque no hay luz en él. Dicho esto, les dijo, después
nuestro amigo Lázaro duerme, más voy para despertarle. Tengo un plan allá. Tengo que
trabajar cuando es tiempo de trabajar. Durante el día puedo
hacer mi trabajo, de noche, pues normalmente está hablando del
día normal, ¿verdad? Trabajamos de día, de noche,
cuando no hay luz no podemos hacer todo lo que haríamos. Entonces
cuando es tiempo tengo que hacer mi trabajo. sea allá en el lugar
de peligro. Tengo algo que hacer allá. Y
yo creo que en mente el Señor está pensando que no voy a morir
hasta la hora, hasta que llegue el día señalado en el propósito
del Señor. Entonces tengo cosas que hacer,
voy a esperar o voy a ir, voy a trabajar en el tiempo designado
Y hasta que llega la hora que el Señor ha planeado, yo estoy
bien. No hay problema, no hay peligro. Ni es así para todos nosotros.
El Señor ha señalado el día de nuestra muerte. Y hasta que llega
ese día, nadie, nada nos puede quitar la vida. Hay que hacer
lo que Él nos da hacer. Me gusta lo que dice aquí en
versículo 11. Dicho esto, Jesús les dijo después,
Nuestro amigo Lázaro duerme, mas voy para despertarle. Sabemos que murió, ¿verdad? Pero
la palabra que él usa es duerme. Esto encontramos en muchos lugares
en el Nuevo Testamento. Los cristianos, el Señor Jesucristo,
los apóstoles y los cristianos, la palabra, usan esa palabra
dormir. Duermen cuando hablan de la muerte. Los paganos, los griegos usaban
la palabra muerte o dormir para referir, hablar de la muerte,
pero con un solo sentido de dormir en forma permanente, ya, ya no
volver. Pero los cristianos usaron esa
palabra porque indicaban algo. Una persona cuando duerme, normalmente
que ocurre después de unas horas se despierta. Entonces el señor
y el cristiano usa la palabra enfatizando la idea que si la
muerte parece es muerte y parece muy permanente pero es temporal
no es permanente va a despertar Y la muerte de nuestros seres
queridos es que duermen. Tal vez va a ser un largo rato,
pero van a despertar. Eso es lo que el Señor usa e
indica cuando dice duerme. Va a despertar un día. El Señor no nos ha dejado así
en esta condición de muerte. No es permanente. El Señor escogió permitir la
muerte de Lázaro en este caso, porque el Señor designa eso para
toda persona. Y el Señor iba allí para levantar
a Lázaro. Fíjese, otra vez aquí vemos la
soberanía de Dios porque había muchos otros muertos. cuerpos muertos alrededor, pero
sólo fue a levantar a Bázaro. El Señor escoge quién va a ser
objeto o recibir sus milagros según su soberanía. Había muchos
ciegos en la tierra de Israel. Sólo sanó a algunos, muchos mancos. muchos sordos, sólo sanó a algunos. Solamente leemos de pocas personas
que fueron levantados de muerte por un milagro del Señor Jesucristo. Muchos podían decir, pues yo
lo merezco también. Nadie lo merece. Es la bondad
de Dios y es el plan soberano de Dios. Él escoge a quién y
cuándo va a ser un milagro así. Pero si iba a ser un milagro
para Lázaro y no solamente para Lázaro. Veo otra cosa que me gusta en
esta frase del Señor Jesucristo. Él dice Nuestro amigo Lázaro
duerme. La amistad de Cristo dura. A través de la muerte, la amistad
de Cristo. La amistad de Cristo supera la
muerte y aguanta la muerte y permanece a través de la muerte. Nuestro
amigo, el amigo de igual en su muerte como en su vida. Nuestro
amigo Lázaro duerme. Mas voy a despertarle. Los discípulos
no entendían. Ellos pensaban que él hablaba
de dormir naturalmente. Y todo se dice. Dijeron entonces
sus discípulos. Señor, si duerme sanará. Entonces
está bien que duerme. Pues debemos dejarlo tomar descanso. Señor, le hace bien. Perseglo
13, pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro. Juan lo
explica y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente
Lázaro ha muerto. Jesús lo explica. Lázaro ha muerto. No es dormir
de reposo. Pero 15. Y me alegro por vosotros, dice
Jesús, me alegro por vosotros. Ustedes aquí presentes, mis discípulos. De no haber estado allí para
ustedes, es bueno que yo no estaba allí presente con él. Porque
para que creáis. El Señor iba a usar este milagro
para para que para confirmar su fe, para fortalecer su fe,
para que creáis. Ya tenían fe, pero su fe iba
a ser fortalecida. Por medio de mirar este milagro,
entonces Jesús dice Vamos a él. Me alegro. Me agrada por bien
de ustedes, para que creáis, para confirmar su fe y solamente
entonces levantar a Lázaro. Pues pensamos inmediatamente,
pues eso es para el bien de Lázaro, verdad? Lo va a levantar de los
muertos. Ah, no fue solamente para el bien de Lázaro, fue para
el bien de los discípulos, para el bien de su familia. para el
bien de los discípulos que lo iban a mirar, por el bien de
los incrédulos que lo iban a mirar. Y aún para nosotros, para fortalecer
nuestra fe también. El Señor va a dar vida física
y también fortalecer la fe de los suyos. Versículo 16, dijo entonces Tomás,
llamado Dídemo, a sus condisciplos, vamos también nosotros para que
moramos con él. Es interesante mirar en los comentarios
cómo o qué dicen acerca de este dicho de Tomás. Algunos lo miran
como negativo, que pues Él está pensando, ¿para qué vamos
a ir allá? Va a terminar en muerte. Vamos
a morir con Él si vamos allá. Otros lo miran como una afirmación
de valor. Pues, si Cristo va, voy a ir
con Él aunque muero con Él. Pues, algunos lo miran como pesimista
nada más. No, pues yo creo que lo dice
en fe. Si Cristo va a ir ahí a morir,
yo quiero estar con él, aunque muera. Entonces, versículo 17 termina
esta sección. Vino pues Jesús y halló que hacía
ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Llega y encuentra
a Lázaro, exactamente como él había dicho, muerto, ya en el
sepulcro. Ellos enteraban el primer día
cuando fuera posible. Eso fue costumbre allá. Probablemente
el mismo día que murió o el siguiente, los sepultaron cuatro días ya
había estado en qué condición está físicamente muerto no hay
vida en él y ya ha pasado cuatro días y eso es interesante porque
había creencia entre Algunos de los
judíos, muchos de los rabíes, enseñaban que cuando alguien
muere, por tres días, su espíritu vuela allí encima de su cuerpo,
mirando el cuerpo, esperando que se despertara, entonces el
espíritu podrá entrar otra vez en el cuerpo. Eso imaginaban. Pero en el cuarto día iba a observar
que ya ha empezado a deteriorarse, entonces se va a dar cuenta el
espíritu y y que no va a despertar y se va a su lugar. Eso fue creencia de muchos y
es completamente erróneo, pues necio en todo el sentido. Pero
algunos creían eso. Entonces, cuando si ellos miraran
al Señor Jesucristo levantar a Lázaro cuatro días, entonces
en su en su mente iba a ser un milagro aún mayor porque iba
a tener que traer el espíritu de lejos y volverlo al cuerpo. Posiblemente eso fue parte de
eso de esperar cuatro días para mostrarles o enfatizar aún más
el gran poder, la gran mayoría del milagro de levantar. a Lázaro. Ahora, en los versículos 18 a
27, es la siguiente división, 18 a 27, y miramos a Jesús con
Marta. Hay otra discusión sobre la teología
de la resurrección, Jesús hablando con Marta. Empezando en 18, Betania estaba cerca de Jerusalén
como a 15 estadios. Eso es menos de dos millas. Y muchos de los judíos habían
venido a Marta y a María para consolarlas por su hermano. Había muchas personas, muchos
de los judíos, muchas personas ahí presentes, ¿verdad? Muchos
iban a ser testigos de este milagro. Entonces Marta, cuando oyó que
Jesús venía, salió a encontrarle, pero María se quedó en casa. Marta sale, María se queda. Y
Marta, 21, dijo a Jesús, Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano
no habría muerto. Primera cosa veo que ella dice
Señor. Arriba cuando habían enviado
el mensaje, el mensaje también tenía el nombre Señor. Señor
es aquí el que amas. Y aquí ella dice Señor. Eso es
señal de que ella es un discípulo Seguidor, tiene fe en el Señor
Jesucristo. No todos le llamaban Señor, pero
ella sí le llamó. Tenía fe. Es discípulo o discípula,
no sé cómo mejor decirlo. Señor, si hubieses estado aquí,
mi hermano no habría muerto. Muestre su fe. Esto no es un
regaño. Si hubieras venido más a tiempo,
no. Es una declaración de su fe.
Sé que eres todopoderoso. Si hubieras estado aquí, él no
hubiera muerto. Pero tengo fe en ti. Mi fe no ha disminuido. Está diciendo Marta en tantas
palabras. Y 22, ella tal vez está dando Una petición
sin decirlo directamente, con poca esperanza, pero esperando
de todos modos 22. Mas también sé que ahora todo
lo que pides a Dios, Dios te lo dará. Tal vez ella sabía de
otros muertos que habían sido levantados. está pensando posiblemente,
señor, tal vez ella sabía que no lo había hecho muchas veces,
pero tal vez, señor, si quieres puedes levantarlo. Entonces es
una petición indirecta de parte de ella. Ella confía. Dios siempre contesta las peticiones
de Jesús. Tú puedes hacerlo. Jesús le dijo, 23, tu hermano
resucitará. Nosotros, conociendo toda la historia,
sabemos que Él está diciendo, sí, he hecho, lo voy a hacer. Pero ella no dice ni eso todavía. porque era algo muy raro, totalmente
anormal. Jesús no lo había hecho muchas
veces. Jesús dice, tu hermano resucitará,
pero ella sí tiene fe que será resucitado 24. Martha le dijo, yo sé que resucitará
en la resurrección en el día postrero. Veo varias cosas aquí. Pues ella dice, yo sé que resucitará
en aquel día. Confiaba en su resurrección. No imaginaba que iba a ocurrir
inmediatamente, pero ella tenía fe en la resurrección. Recuerden que no todos los judíos
creían en resurrección, pero ella sí. Y veo otra cosa. Importante en realidad que ella
dice, yo sé que resucitaré en la resurrección en el día postrero. Decir el día postrero es significante. Jesús también había usado esa
frase. Recuerden en 6.39.40. Esta es la voluntad del Padre
el que me envió que de todo lo que me diera no pierda yo nada
sino que lo resucite en el día posterior. Y esa es la voluntad
del que me ha enviado, que todo aquel que ve al Hijo, cree en
él, tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día posterior. ¿Por qué enfatizo eso? Bueno,
porque saben que algunos enseñan que después de la resurrección
de los creyentes, hay muchas cosas que van a ocurrir todavía.
Pues va a haber otros siete años de tribulación y otros mil años
de un milenio. Entonces mucho tiempo profético
ocurre después de la resurrección. Pero Jesús lo llama y Marta lo
llama que el día posterior. Jesús nos indica algo importante
en la interpretación de profecía o entendimiento de la profecía,
que la resurrección de los creyentes ocurre en el último día para
esta tierra. Es el día posterior, el último
día, el día final. No hay tiempo o más tiempo para
este mundo después de la resurrección de los creyentes. Pero ella dice que yo sé que
resucitará. Y 25 y le dijo Jesús Yo soy la
resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté
muerto, vivirá. Jesús dirige, tal vez podríamos
decir, redirige. Él mueva, Él quita su atención
de aquel día y lo dirige a dónde? A Él mismo. Mejor mirarme a mí, pensar en
mí. Yo soy la resurrección y la vida. La resurrección viene a través
de mí. El que en mí cree, aunque esté muerto, vivirá. La resurrección viene por mi
poder, por mi obra. aunque esté muerto vivirá. ¿Cómo podría Jesús decir eso? Bueno, si recuerdan lo que ya
estudiamos hace 15 días, Jesús obedeció y le fue prometido que su gloria, resurrección y exaltación. Y junto con eso representaba
a su descendencia. Y eso entonces quiere decir que
por su obediencia ganaba nuestra resurrección y glorificación
también. Entonces aquí Jesús está afirmando
su fuerte confianza, su perfecta, su absoluta confianza que él
ha determinado y va a cumplir perfectamente lo que Dios ha
ordenado y él nos va a resucitar por su gracia y por su poder. Yo soy la resurrección. Lo voy
a ganar yo. Es tuyo. Eso es su promesa. Aunque esté muerto, vivirá porque
yo He ganado su resurrección. Mira el 1 Corintios 15 versículo
20. Pablo aquí que nos afirma más
ahora Cristo ha resucitado de los muertos. Cristo todavía tenía
que ir a la cruz, ir a la tumba y resucitarse al tercer día. Y después Pablo pudo decir, Cristo
ha resucitado de los muertos y que Él es primicia de los que
durmieron. Él es el primero de todos los
demás creyentes que van a seguir después. Él es primicia de todos
los que durmieron en él. La resurrección viene a través
de él. Su resurrección garantiza nuestra
resurrección y su obediencia garantiza nuestra resurrección
y glorificación. También en el mismo capítulo,
versículo 49, Así como hemos traído la imagen del terrenal,
traeremos también la imagen del celestial. Como Él fue resucitado,
seremos resucitados. Como Él fue glorificado, seremos
también glorificados. Y tendremos la imagen de su cuerpo
celestial, ese cuerpo nuevo. Y 53 de Corintios. 15. Porque es necesario que esto
corruptible sea vista de incorrupción y que esto mortal sea vista de
inmortalidad. Cristo está prometiendo. Yo les
aseguro su resurrección. Yo les aseguro la resurrección
de Lázaro y de todos los creyentes. ¿Por qué? Porque yo voy a obedecer
a Dios. Voy a ganar la resurrección y
la gloria para mí mismo y para todos los míos. Eso es su promesa. Jesús había dicho en Juan 5,
28 y 29, Maravilláis de esto, porque vendrá
hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz. Los que hicieron lo bueno saldrán
a resurrección de vida, y los que hicieron lo malo a resurrección
de condenación. Jesús les había asegurado la
resurrección. Para todos, incrédulos y crédulos,
y habrá bendición para los que murieron en fe. Pero junto con
eso, había dicho en 24 y 25, De cierto, de cierto, os digo,
el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna
ahora mismo. Tiene presente vida eterna y
no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De
cierto, de cierto, os digo, viene la hora y ahora es cuando los
muertos oirán la voz del Hijo de Dios y los que la oyeran vivirán. Entonces, ¿qué está diciendo?
Debe haber una resurrección espiritual antes de la resurrección física. Y los que tienen esa resurrección
espiritual tendrán la resurrección de vida. Eso es su promesa. Y entonces,
Aquí en Juan, otra vez en 26, dice todo aquel que vive ha creído
y ha tenido la resurrección espiritual y cree en mí, no morirá eternamente. Tiene vida eterna, no morirá
jamás. Está hablando de dos resurrecciones
en estos versículos. Hay resurrección física, hay
resurrección espiritual. y el que tiene la vida espiritual
no morirá jamás. ¿Crees esto? Él supo que ella sí tenía esa
fe. Quería su testimonio y le dijo,
sí, señor, yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios
que has venido al mundo. Marta da su testimonio. Ahora
en los versículos 28 a 38 encontramos Jesús y María, la siguiente división,
Jesús y María y vemos una demostración de compasión, la compasión de
Jesús. Habiendo dicho esto, fue y llamó
a María, su hermana. Marta fue, llamó a María, su
hermana, diciéndole en secreto, el maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó
de prisa y vino a él. Jesús todavía no había entrado
en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había
encontrado, entonces afuera de la aldea del pueblo. y María
fue allá. Entonces los judíos que estaban
en casa con ella y la consolaban cuando vieron que María se había
levantado de prisa y que había salido la siguieron diciendo
va al sepulcro a llorar allí. La iban a acompañar 32. María,
cuando llegó a donde estaba Jesús al verle, se postró a sus pies,
diciéndole, Señor, otra vez expresa su fe. Él es Señor suya. Señor, si hubieses estado aquí,
no habría muerto mi hermano. Está demostrando un corazón roto,
una expresión de fe. que él es el que hubiera podido
sanar. No está regañando, no está quejando,
simplemente está expresando su fe. Pero también su dolor. Ella lamenta
y eso es normal. Pablo, Dicen 1Tessalonsenses 4.13, recuerden
que no os entristezcáis como los que no tienen esperanza. Ella tenía esperanza. Tristeza, dolor, lágrimas es
100% normal. No es pecado. pero no debemos
entristecernos como los que no tienen esperanza. Y no creo que
ella no lo hacía. Expresaba su fe, su confianza
en el Señor. Y 33 Jesús, entonces, al verla
llorando y a los judíos que la acompañaban también llorando,
se estremeció en espíritu y se conmovió. vio el dolor que ella sufría
y veía las lágrimas de los que le acompañaban. Algunos de ellos
eran profesionales. Ellos hacían eso siempre. con la familia de los difuntos
y lloraban profesionalmente. Tenían que pagar algunos hacerlo
para asegurar que alguien iba a estar allí con ellos, demostrando
un dolor. Pero la reacción de Jesús es
interesante. La reacción de Jesús cuando mira
las lágrimas de ella y las lágrimas de los demás, se estremeció en
espíritu y se conmovió. Honestamente, yo no había entendido
esas palabras. Se estremeció en espíritu y se
conmovió. En realidad, todas las traducciones,
tanto en español como en inglés, tratan de poder decirlo, suavizar
las palabras que Juan usa aquí. Estremeció, se conmovió y hace
parecer que Jesús siente el dolor junto con ellos. Todas las traducciones
en inglés, español, hacen lo mismo. Y tienes que buscar en
los comentarios para ver la explicación de esas dos palabras. Solamente
he visto en los comentarios la evaluación de esas dos palabras
y descubrí algo que me sorprendió un poco, que se estremeció, quiere
decir indignarse. Indica enojo. Y esa palabra se conmovió. Es decir, se turbó, se agitó,
fue agitado. Esas dos palabras indican cierto
enojo que sintió el Señor Jesucristo en ese momento. Tratan de explicarlo de algunas
maneras, pero yo creo que Es mejor entender que Él, viendo
el gran dolor que la muerte provocó en Marta, el gran dolor que la
muerte provocó en los demás que estaban presentes, le llenó de
enojo, viendo el poder feo, duro, horrible, del pecado y de la
muerte y su poder destructiva. El Señor no lo vio con apatía,
sino con enojo. Y Corintios dice que es el último
enemigo que será destruido. La muerte es gran enemigo. Que
ha causado tanto dolor en este mundo, en los corazones. de los
demás cuando muere un ser querido en su familia. Y por eso el Señor
sintió compasión para ella y enojo hacia Satanás y hacia la muerte. Y dice Hebreos que él puede compadecer. Sentía simpatía por ellos y el
enojo hacia lo que había provocado tal dolor. Y entonces, ¿qué siguió? Jesús mismo, Jesús mismo, lloró. Él se enojó, provocado por la
muerte, por la obra de Satanás. Y 34 dice, y dijo, ¿dónde le
pusiste? Le dijeron, Señor, ven y ve.
Y Jesús fue con ellos. Y Jesús lloró, lloró con ellos,
en su simpatía, su compasión para con ellos. Él sintió el
dolor que ellos sentían, no el dolor de alguien que ha perdido,
porque Él supo bien que iba a resucitar a Lázaro, pero el dolor que uno
sufre cuando pierde a alguien a quien ama. Y lloró con ellos, lo sintió con
ellos. 36. Dijeron entonces los judíos,
mirad cómo le amaba. Pues sí, le amaba. Y algunos
de ellos dijeron, no podía este que abrió los ojos al ciego haber
hecho también que Lázaro no muriera. Sí, pudo, pero él tenía otro
plan. 38. Jesús profundamente conmovido. Otra vez vino al sepulcro. Era
una cueva y tenía una piedra puesta encima. Ahora en 39 a
45 encontramos la última división que vamos
a mirar. Jesús y Lázaro. Una demostración
de su poder divino. 39, dijo Dios, quitad la piedra. Marta, la hermana del que había
muerto, le dijo, Señor, y he de ya, porque es de cuatro días. ¿Qué es la condición? Está muerto,
absolutamente, físicamente muerto. Su cuerpo está frío. Ya tiene
odor. No hay ninguna chispa de vida
en su cuerpo. María no puede hacer nada. Marta no puede hacer nada. Lázaro
no puede hacer nada para mejorar su condición. Y ese cuerpo ni estaba pensando
en cambiar su condición. Ya ha pasado eso. Todo depende de Jesús en este
momento, de la voluntad divina en este momento. Y en 40 Jesús
le dijo, no te he dicho que si crees verás la gloria de Dios. Jesús está llevando a cabo su
plan. Va a ser glorificado delante
de todos ellos y para nosotros también. Si creáis, va a fortalecer,
aumentar, confirmar la fe de los suyos por el milagro que
Él va a hacer para desplegar sus excelencias, su majestad,
su poder como creador, su poder como el dador de vida. el Sostenedor de Vida, el Señor
Soberano quien llama de la muerte a la resurrección, el Señor quien
es la resurrección. Verás la gloria de Dios. En 41 y 42 vemos la unidad que
existe entre el padre y el hijo. 41 dice, Entonces quitaron la
piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los
ojos a lo alto, dijo, Padre, Gracias te doy por haberme oído. Ni encontramos la oración, la
petición. Simplemente da gracias que Cristo
había oído. Tal vez ya había orado mientras
que caminaba. Pero sabía que Dios oye. En 42, yo sabía que siempre me
oyes. Y eso quiere decir que Jesús
siempre pedía lo que el Padre quería. La unión perfecta que
hay entre el Padre y el Hijo. A veces pedimos cosas que el
Padre no quiere. No existe esa unión perfecta
todavía entre nosotros y Dios. Pero siempre había. Porque Jesús
es Dios tanto como el Padre. Yo sabía que siempre me oías,
pero le dije por causa de la multitud que está alrededor,
para que crean que tú me has enviado. Entonces, Lo dije por causa de la multitud. Jesús ora para ser oído no solamente
de Dios, sino también de los que están alrededor. Está haciendo
un testimonio, dando un testimonio y es para aumentar la fe de todos. Tiene un propósito que está llevando
a cabo perfectamente. Y en cuarenta y tres, y habiendo
dicho esto, clamó a gran voz, Lázaro ve fuera. No, no pidió, no invitó, no pedía a Lázaro cooperar, simplemente
mandó y ocurrió, y el que había muerto salió. Lázaro, ven fuera,
y el que había muerto salió. Cuando Cristo llama, también
da poder para cumplir con el llamado, con el llamamiento.
Muchos han dicho que Él dijo, Lázaro, porque si no había dicho
Lázaro, todos los muertos hubieran resucitado. Eso tiene una semilla de verdad,
que el llamado de Jesús es poderoso para llevar a cabo lo que Él llama. Pero sabemos
que Él que llama es Él que da. el poder. Y él estaba hablando
al astro. Entonces no es cierto que todos
hubieran resucitado, pero sí es cierto que su llamado es eficaz. Entonces me gusta la idea que
están pensando cuando dicen eso. Pero Él llamaba a un hombre específico
y Él dio poder a ese hombre específico. Pudiera haber dicho, ven y haber
dado poder a Lázaro y solamente a Lázaro. Pero Él cuando llama
da el poder de cumplir con su llamado. El muerto no pudo oír sus palabras,
pero fue objeto del poder que lo vivificaba. Y entonces huyó. Y entonces respondió,
obedeció, hizo. El llamado de Jesús aquí fue
una llamada a la vida y dio vida y dio habilidad de escuchar y
habilidad de obedecer. Fue un llamado eficaz. Bueno, debo terminar ese versículo. Atadas las manos y los pies con
vendas y el rostro envuelto en un sudario, Jesús les dijo, desatadle,
dejadle ir. Entonces, muchos de los judíos
que habían venido para acompañar a María vieron lo que hizo Jesús
y creyeron en Él. Tuvieron fe. Muchos creyeron. 47, los que no creyeron dicen,
mira 47, entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron
el concilio y dijeron, ¿qué haremos? Porque este hombre hace muchas
señales, la palabra señales es muy importante aquí. Pablo, Juan
aquí daba señales, evidencias. de la divinidad del Señor Jesucristo
y aún ellos usaron la palabra. Hace señales, no podemos negar
las señales que él está haciendo. No nos gusta, pero no lo podemos
negar. Son señales, aunque no nos gusta. Él salió y muchos creyeron Hermanos,
1 Tessalonicenses 4,16, la primera frase del versículo, Porque el
Señor mismo con voz de mando, oiremos también la voz de Jesús. Habrá mucho que ocurre en el
día de la resurrección general, porque el Señor mismo con voz
de mando, Jesús va a dar su voz y va a llamar a los muertos suyos
con voz de ángel. Los ángeles van a ser enviados
a recoger esos cuerpos para llevarlos y con trompeta de Dios. La trompeta
final descenderá del cielo y los muertos en Cristo resucitarán
primero. también nosotros. Escucharemos
el llamado que hizo o que escuchó Lázaro. Ven fuera. ¿Y qué ocurrirá? El que había muerto salió. Lo haremos nosotros. Lo harán
nuestros amados que ya han muerto. Oirán. Lo bueno es que ya están
con Jesús. El Señor traerá a sus albos desde
el cielo para esa resurrección. Pero todos oiremos la voz y saldremos de la tumba. Y eso es un maravilloso ejemplo
o ilustración de lo que Jesús había dicho en Juan 5. Hay resurrección
espiritual y hay resurrección física. Jesús también resucita
a los muertos espiritualmente. Jesús todavía está resucitando
a muertos según su soberana voluntad. Está llamando a pecadores a la
vida. Cuando Él salva es una resurrección. estar muerto en delitos y pecados,
pero en Efesios 2, 4 a 6. Pero Dios, que es rico en misericordia
por su gran amor con quien nos amó, aun estando nosotros muertos
en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo. Por gracia sois salvos,
no porque lo merecíamos. Está hablando aquí de nuestra
resurrección espiritual, de ser salvados por gracia. Él nos dio
vida juntamente con Cristo y lo hizo por gracia. Y juntamente
con Él nos presucitó espiritualmente en el momento de la salvación
y también físicamente en el posterior día. Juntamente con él nos resucitó
y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo
Jesús. Y si pienso en mis los de mi
familia que han muerto, confía en el Señor Jesucristo. Pienso
en ellos, debo mirarlos y verlos, ¿dónde? Sentados en los lugares
celestiales con Cristo Jesús, ahí delante del trono, absorbiendo
la gloria del Señor Jesucristo con su semblanza espiritual emitiendo
el resplandor de la gloria de Dios por reflejar su gloria. Ya están los que fueron salvados
y murieron así. Eso es lo que ocurre una resurrección
espiritual cada vez que un pecador se salva. Jesús dijo 11 de Juan
11 25. Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté
muerto, vivirá. Nos ha muerto. Nos ha mostrado
su poder para salvar. Nos ha mostrado su poder para
resucitar a los muertos. Y nos llama. Llama a pecadores. Si no has
nacido de nuevo por la gracia de Dios, estás muerto en pecado. en tus delitos y pecados y necesitas
una resurrección espiritual ahora. Y si no recibes esa resurrección
espiritual ahora, solamente serás resucitado para condenación en
el posterior día. ¿Cuál será? Ven a Cristo. Él dio su vida para los suyos. Él, Él es quien tomó nuestro
lugar y sufrió el castigo que debíamos sufrir para poder darnos
vida eterna. Ven a Él con arrepentimiento,
con fe. Él es la resurrección y la vida.
La resurrección de Lázaro
Series Resucitados con Cristo
Oklahoma City, OK
Nuestra oración es que sean ayudados a crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Si es así, ¡nos daría gran gozo saberlo!
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| Sermon ID | 423232153261885 |
| Duration | 1:08:59 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | John 11:1-45 |
| Language | Spanish |
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