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Padre Celestial, estamos reunidos
nuevamente en tu presencia y con muchas acciones de gracias por
habernos cuidado, protegido a lo largo de tantas actividades en
transcurso de esta semana que terminó al día de ayer y ahora
comenzando esta supuesta Semana Santa. Le damos muchas gracias
porque aquí están todos los que has traído y en tu nombre vamos
a seguir adorándote en espíritu y en verdad, prestando mucha
atención a tu palabra. Y en base a esta palabra te pedimos
que nos ayudes a captar la naturaleza profunda del tema que vamos a
abarcar y que por tu espíritu podamos responder con tu gracia
obrando en el corazón de cada creyente y también en el corazón
de los que no te conocen. Y por eso te damos las gracias.
En el nombre de Cristo Jesús. Amén. Ahora seguimos en esta
miniserie. Nos estamos acercando a cerrar
este tema de las guerras y los pacificadores. Vamos a aterrizar
con una lista de puntos muy prácticos sobre lo que hacen las personas
que pretenden ser instrumentos en las manos de Dios para traer
paz a nuestro entorno y específicamente,
como vamos a ver en relación con el tema del evangelismo,
en síntesis, el hecho de que desde que fuimos convertidos
a Cristo, la verdadera guerra terminó entre Dios y nosotros,
eso ya no existe y nos ha estado transformando y capacitando para
que la paz que tenemos con Él reine en nuestros corazones,
y como lo vuelvo a decir, para que seamos instrumentos en este
gran tema de las bienaventuranzas de los pacificadores. Pero como
ya hemos estado viendo, este tema es complicado, y tan complicado
porque después de tener esta paz para con Dios y procurarla,
y esto es la parte final en que vamos a centrar nuestra atención,
la paz con los demás, tenemos que superaron sin número de obstáculos,
¿no? Y estamos detenidos aquí en relación
con los obstáculos que son, en síntesis, la falta de contentamiento
en nosotros mismos, lo que impide que seamos verdaderamente estos
instrumentos de paz. Y en la lista de obstáculos ya
tenemos, en forma resumida, algunos de los puntos anteriores. Muchísima
gente aún convertida a Cristo sigue con su identidad en Cristo,
con la persona que son y fueron destinados a ser en Cristo. Y
tantas personas en relación con lo anterior luchan constantemente
con aspectos de la soberanía de Dios en sus propias vidas,
en donde Dios tiene el control, tiene un plan predestinado, y
ese plan no puede fallar, pero tú y yo podemos meternos en un
sinnúmero de problemas luchando en contra de la soberanía de
Dios. Todo esto acaba con la paz, ¿no? Y acaba con todo el
propósito de que tú y yo seamos instrumentos de paz. Luego, en
el tema de los motivos, estamos detenidos en relación con los
motivos. Ya hemos visto los que no tienen
contentamiento, viven en el descontento en relación con toda una lista
de motivos equivocados que obstaculizan este contentamiento. ¿Cómo vamos
a sembrar paz y contentamiento en los demás cuando nosotros
mismos estamos descontentados? Y ahora, hace ocho días, en esta
parte sobre los obstáculos y el contentamiento, Vimos en una
forma muy resumida la historia del hombre rico insensato y cómo
la parábola termina con Cristo diciendo que el fin de este hombre
es el fin de todos los que no son ricos en Dios. y en este
tema de qué significa que tú y yo seamos ricos en Dios, no?
Vimos una pequeña parte de este tema en donde todo es nuestro
en virtud de la relación que tenemos con Cristo, todo nos
pertenece, no? Todos los atributos de Dios,
todo lo que Dios es, todo lo que Dios hace, todo lo que Dios
puede ser, todo está a favor de cada creyente, de tal modo
que nuestras necesidades siempre serán suplidas, de tal modo que
Dios siempre será nuestro defensor, siempre será nuestro salvador,
benefactor, padre celestial, nuestro pastor, y vimos esto
nuevamente, lo repasamos en el Salmo 23, esta riqueza que tenemos
en Dios, ¿no? Antes de leer estos textos, el
día de hoy comenzamos Acercándonos a concluir esta miniserie, el
día de hoy comenzamos con este gran tema de en esta riqueza
que tenemos en Dios y en el contentamiento que se encuentra tan solo en
él, viene este tema que es el mismo tema de los pacificadores,
el tema de la amistad con Dios. Es el mismo asunto de la riqueza
y el hecho de ser ricos en Dios. Pero como vamos a ver, los creyentes
son los únicos que disfrutamos de esta amistad con Dios y nuestro
papel como pacificadores. Eso es lo que estamos buscando
para con los demás. que termine su guerra en contra de Dios,
que sean reconciliados con su Creador, que conozcan su paz
en sus corazones, que sean ricos en él y que disfruten de lo que
vamos a introducir en la segunda parte del sermón del día de hoy.
Viene este tema de la amistad con Dios. en el misterioso beso
santo, ¿no? El misteriosísimo tema de la
famosa ósculo santo, en nuestra versión
antigua. Entonces, el primer texto que
vamos a leer, porque con este texto vamos a terminar el sermón,
se encuentra en el libro de los Salmos, y viene al final del
Salmo número dos, este texto. Y lo que vamos a introducir terminando
el día de hoy, no se va, no le vamos a dar seguimiento hasta
dentro de algunos domingos, no? Por lo de lo del domingo de la
resurrección y otros compromisos. Pero vamos a vamos a aterrizar
el día de hoy con esto. En medio de uno de los salmos
más fuertes, más interesantes, más importantes de la Biblia,
en donde hay una narración de toda la oposición que se levanta
en contra del verdadero Dios, en contra de nuestro Señor Jesús,
en donde Dios se ríe de todos sus enemigos, en donde Dios en
el versículo 7 publica el decreto. acerca de de la encarnación de
su hijo, la segunda persona de la divinidad, nuestro señor Jesús,
en donde hay una tremenda referencia a lo que vendrá a ser, ¿no? El
reino eterno, pedidme, te daré por heredad, las gentes, las
posesiones tuyas, todos los términos de la tierra, este su famosa
vara de hierro, como vaso del alfarero, ¿no? Acabará con todos
y se acabará la guerra, ¿no? Y luego se dirige a los reyes
y les está avisando de antemano, los jueces de la tierra, servir
a Jehová con temor, con temblor. Y viene ahora el famosísimo,
como vamos a ver, beso santo, se introduce aquí. Y el texto
dice, besada al hijo. ¿Qué quiere decir eso? Porque
no se enoje y perezcáis en el camino cuando se encendiera.
Está solo un poquito su ira, su furor. Y la contraparte, todos
los que besan al hijo entran a la bienaventuranza de la salvación,
bienaventurados todos los que en él confían. Este es el texto de entrada y
con este texto vamos a terminar el sermón. Ahora vamos a Lucas, al Evangelio
segundo Lucas, por favor. A su capítulo 7 del Evangelio
Según Lucas vamos. Rápido Tomás. Y al final de esta
famosísima, yo voy a decir confrontación que sucedió en la casa de Simón,
el fariseo, en relación con esta tan discutida mujer pecadora
que no No es nuestro tema tampoco el día de hoy, la verdadera identidad
de ella y los debates. Y todo el lío aquí que se arma
en la casa de Simón termina con... Es increíble cómo está enredado
aquí nuestro tema, ¿no? Que cuando estaba ya regañando
a Simón, Y en 44 le dice, besa a esta mujer, ¿no? Y por ella
ya se estaba equivocadamente juzgando, totalmente equivocadamente
en su juicio, Simón, juzgando a nuestro Señor Jesús. En el 45, nuestro tema con el
cual vamos a encaminarnos a esto, que es, como vamos a ver, este
es el mismo asunto aquí. No me diste este famosísimo beso,
ni siquiera ¿No? Cuando Cristo entró a la
casa, ¿no? Ahí está la mujer besando mis pies al final del
45. Y es increíble lo que sucedió aquí, ¿no? Cómo esta mujer en
el 40 le puso un cuento, perfume, ¿no? Y se dedicaba tan solo a
besar sus pies, nada más, en el 38 al final, limpiaba con
sus cabellos, los cabellos de su cabeza, sus pies y con sus
lágrimas lavaba, regaba y al mismo tiempo le aplicaba el famosísimo
unjuento o perfume a esta mujer. ¿Qué estaba sucediendo con todo
esto? Ahora, por último, vamos al libro
de Proverbios. No pierdan de vista, Lucas, ese texto volveremos.
Y ahora vamos al libro de Proverbios. Y vamos a comenzar a discutir
esto. Al último versículo del capítulo 18 de Proverbios, vamos.
Y vamos a darle vueltas varias veces, por lo menos tres veces,
a este asunto que es nuestro tema el día de hoy. de cómo,
a través del Evangelio, somos reconciliados con Dios, al grado
en que llegamos a ser, como lo vimos hace ocho días, ricos en
Dios. Pero en la práctica de toda esta riqueza, nos vamos
a meter con un solo argumento el día de hoy, al cual vamos
a dar varias vueltas para aterrizar con el famosísimo Beso Santo.
Y este es el tema de la verdadera amistad con Dios. Esta verdadera amistad. Ahora, sin meternos en más cosas
aquí en el libro de Proverbios, en donde algunos afirman que
entre tantos temas en el libro de Proverbios, el tema de la
amistad es uno de los más recurrentes, uno de los más importantes, como
voy a ilustrarlo en un momento. Aquí tenemos este comentario
como si fuera parte, al final, la segunda parte, el segundo
renglón del versículo 24 de Proverbios 18, en donde después de decir,
el que tiene amigos ha de mostrarse amigo, De inmediato dice, y hay
un amigo más, y muchas traducciones, más fiel que un hermano, más
conjunto que un hermano, más unido que un hermano, más cerca
que un hermano, son las traducciones. En Proverbios 18.24, de inmediato
la pregunta, ¿quién será este amigo? Obviamente ya sabemos
que este amigo es Dios. es nuestro Señor Jesús. Él es
este amigo más fiel que cualquier otro, no? Él es ese amigo que
se preocupa por ti. Vamos a ver una forma increíble
que siempre está pensando en relación con cada creyente y
esta amistad que tenemos con Dios. Este amigo siempre está
pensando acerca de nosotros. Este amigo es el que ya comprobó,
demostró más allá de cualquier duda la realidad de esta amistad
al entregarse por nosotros, es el único amigo capaz de haberlo
hecho, el único que podría habernos rescatado de la ruina del pecado,
haciendo lo máximo que se podría haber hecho. Es ese amigo que
te ama incondicionalmente, es ese amigo cuyo amor resulta ser
irresistible. irresistible, es este amigo que
es el único que te comprende, que te entiende de la manera
más profunda posible, el único amigo que nos conoce mejor de
lo que nos conocemos a nosotros mismos y el único amigo que nunca
nos dejará solos, nunca, nunca nos dejará para siempre. Este
es el amigo que resulta ser nuestro amigo eterno, el que dijo que
en la casa de sus amigos fue herido, Y este amigo eterno,
el verdadero amigo, que en el libro de Proverbios es un gran
tema, no lo vamos a dar seguimiento el día de hoy, esto es tan solo
un concepto de introducción. Este es el amigo que, con todo
lo anterior, se dedica a aconsejar, se dedica a corregir, se dedica
a consultar, ¿no? En su consejo, corrección y con,
yo estoy usando la palabra consulta, ¿no? Este amigo Siempre está
proporcionándonos este cordial consejo del amigo en el capítulo
27, que la medida en que se comprenda esto, el texto dice, alegra el
corazón. Este es el único amigo cuyos
consejos nunca fracasan. Proverbios 15 el texto es el
que fue herido en la casa de sus amigos y luego la contraparte
en el capítulo 27 dice y fieles son las heridas de este mismo
amigo heridas que recibiremos de este amigo en su corrección
y el señor al que ama Corrige, ¿no? Todo este paquete está a
lo largo del libro de Proverbios. Es un gran tema que tan solo
lo estoy comentando aquí. Este es en el capítulo 17, el
amigo que ama en todo tiempo. Lo vimos hace ocho días en las
etapas de la vida narradas en el Salmo 23. Este es el amigo
que en todo momento, en todo tiempo, nos ama este amigo. Este es el verdadero amigo, ¿no?
Cuya amistad es para siempre. Esta es la única realidad acerca,
como vamos a ver, de todos nuestros amigos. El único que en cualquier
circunstancia, siempre, en cualquier situación, siempre está presente. Este amigo, ¿no? Y el más fiel. que tu hermano cercano, el más
fiel, que cualquier otro tipo, cualquier otra, y en esto nos
vamos a meter, ¿no? Todo este tema, lo hemos estado
viendo entre semana en otra forma, aquí lo vamos a ver en una forma
más amplia, todo este asunto de los amigos, ¿no?, que no lo
son, con esto incluso vamos a terminar, no con el beso santo, con el
beso de traición, terminaremos el sermón el día de hoy. Pero
aquí estamos entonces para bosquejar Y le vamos a dar dos o tres vueltas
a este asunto en el tiempo que nos resta este tema. Ahora comencemos
con el hecho de que el propósito de la salvación es este. En un
sentido podríamos discutir mil propósitos de la salvación, pero
estamos resumiendo todo en esto. El gran propósito de la salvación
es el de traernos a esta relación de amistad con este Dios tan
misterioso, este Dios extraordinario, este Dios, la persona más interesante
en el universo entero, este Dios que lo vimos a grandes rasgos
en Isaías 48 días, este Dios que tiene el número de estrellas,
¿no? Es incalculable, según una serie de textos, este es el mismo
Dios que está pensando cómo vamos a volver a verlo en unos momentos
acerca de cada uno de nosotros, este Dios que planeó desde la
eternidad nuestra salvación y en su salvación, en su plan de rescatarnos,
Dios, escuchen lo que estamos diciendo, tiene la plena intención
de establecer con nosotros esta relación de amistad. Esta amistad que en la práctica
es comunión y compañerismo con Dios, entre otras cosas. Y el
tema comienza así. La Biblia narra la entrada del
pecado a nuestro mundo que resultó en la ruptura la destrucción
de esta amistad entre Dios y los hombres. De ahí viene todo el
gran tema de las guerras que vimos al principio de esta miniserie.
La caída de nuestra raza resultó no tan solo en la separación
de Dios, sino echó a perder la raza, ¿no? Y lo que se llegó
a arruinar en toda esta caída fue, desde un principio, el verdadero
conocimiento de Dios. la verdadera comunión y compañerismo
con Dios, la relación íntima de amistad con Dios. Todo esto Adán y Eva lo echaron
a perder en la caída y desde su caída hasta el día de hoy,
la raza humana vive en rebeldía en contra de su creador. hasta
vive en vano, buscando su razón de ser, su propósito de vivir,
buscando cómo ser felices, cómo cumplir con anhelos y deseos
los más profundos del corazón humano. Buscan en una crisis
no tan solo de identidad, sino en una crisis psicológica emocional,
buscan cómo solucionar el gran problema en su vida. El hecho
de que no saben ni cuál es su origen, menos cuál será su destino
eterno. El hecho de que buscan su propósito
de vivir sin Dios. El hecho de que no pueden encontrar,
por más que buscan en el mundo, por más que buscan en un sinnúmero
de placeres, por más que buscan en todos los ídolos de su corazón,
por más que buscan en lo temporal, lo pasajero, lo momentáneo y
lo físico, no pueden encontrar algo que se echó a perder. Algo
que se perdió desde un principio, ¿no? es de saber una relación
de amistad con su Hacedor, con su Creador, con su Dios. Y peor aún, no tan sólo ignoran
la realidad acerca de esto, no tan sólo no comprenden lo que
es la causa principal de todos sus problemas, sino aún peor,
no tienen interés alguno en este
Dios. Lo tengo que volver a decir,
menos, menos les interesa amistad con Él. No tienen ningún deseo
de caminar con Dios, de vivir en comunión con Dios, de disfrutar
el compañerismo con su mismo Creador, salen huyendo de este
Dios. Hacen un gran esfuerzo, según
una lista de textos, para no saber nada de este Dios. No quieren
saber, ni siquiera en nuestra versión antigua, ni siquiera
quieren recibir noticias de Él, dice. Nada. No quieren nada con
Él. Prefieren vivir sin Dios. La
verdad es que preferirían siempre vivir en un mundo en donde Dios
no existe o no exista, ¿no? Preferirían siempre la no existencia
de este Dios. Su enemistad, su conflicto, ¿no? Su guerra con su, este, es un
gran tema, estoy tentado a dar mil ilustraciones que están pasando
por mi mente, no es necesario decir más. Los únicos que saben
algo de esto somos los creyentes, Pero los incrédulos, de esta
bendición de la cual vamos a hablar, la verdadera amistad con Dios,
no saben nada y no quieren saber nada. El hecho de que el Dios eterno,
el Dios inmutable, nos hizo para esto, El fin principal del hombre dice
en las confesiones de fe, glorificar a Dios y gozar de él para siempre,
disfrutar de qué? De la riqueza, disfrutar de la
riqueza que tenemos en este Dios, disfrutar, como vamos a ver,
de la amistad que tenemos. Con él. Este tema tan misterioso,
es un gran debate, se repite tan solo, los argumentos son
muchos, con un grupo muy limitado de personas a los lados del Antiguo
Testamento encontramos este término, amigo de Dios. Aún entre una
muchedumbre de gente en el pequeño remanente de Israel, un grupo
muy selecto llega a ser identificada como amigos de Dios. Y la realidad de esto, es tan
sorprendente, en un sentido tan misterioso, el hecho que el verdadero
Dios, el Soberano del Universo, el Creador del Cielo a la Tierra,
se digna, la palabra se digna aquí quiere decir se humilla,
a este nivel, al nivel de tener una relación tan directa, tan
íntima y tan personal con cada creyente, que tan solo se puede
describir en estos términos la relación, en términos de ¿Compañerismo? ¿Comunión? ¿Amistad? ¿Amistad con Dios? Lo que al mundo en converso al
escuchar algo como esto se les hace como que estamos hablando
necesidades, como si todo esto fuera una fantasía. No, esto
no es fantasía, no son necesidades, son las verdades trascendentales
más grandes que un ser humano puede contemplar. El hecho de
que tú puedes decir el Dios del universo entero ¿Es mi amigo? El hecho de que el eterno tiene
contacto con las criaturas del tiempo, ¿no? El infinito con
criaturas finitas, el hombre tan débil, tan limitado, puede
tener una relación con el Dios omnipotente y soberano, como
que una criatura del polvo de la tierra, cuyo cuerpo consiste
de todos los químicos de los cuales el polvo de la tierra
está compuesto, como esta criatura, ¿Puede tener una relación íntima,
directa y personal con el Creador, la primera causa de todo, el
soberano, único, verdadero Dios? Sí. Ahora, vamos a Primera de
Juan, por favor, a uno de esos textos que es, en forma de síntesis,
lo que estamos diciendo. Primera de Juan, por favor, su
capítulo uno, vamos rápido. para leer este comentario de
la boca del apóstol Juan. Y aquí viene lo que yo estaba
resumiendo al introducir nuestro tema. Ya lo tienen. Y rápido, tenemos que repasar
una serie de puntos aquí para plantear el argumento y hasta
cuál punto podemos meternos a fondo en los elementos en esta realidad.
El tiempo lo va a dictar el día de hoy. Desde el primer capítulo,
el primer apóstol de Juan, el primer versículo, lo que era
desde el principio. Todo el tema del Dios eterno, que existe fuera
de los límites del tiempo. Lo que hemos Oído, de él lo habían
oído, ¿no? A través de su palabra, a lo
largo del antiguo pacto como judíos. Y luego con la llegada
de, esto es el tema más increíble, la encarnación de nuestro Señor
Jesús, como vamos a ver, es a los pies de esta persona que
aquella mujer de la cual estábamos leyendo se puso de rodillas,
Alabar con sus lágrimas, sus pies. Lo que hemos mirado, dice, con
nuestros ojos. Y la palabra técnica, palparon nuestras manos, dicen. ¿Cómo? Y el famoso logos, verbo,
palabra de vida, un término técnico que identifica a esta persona
como no tan solo el Mesías, sino la segunda persona en el misterio
de la Trinidad. ¿No? Verbo de vida, palabra de
vida. ¿Por qué esta vida fue manifestada?
Y vimos, y testificamos, y anunciamos aquella vida eterna la cual estaba
con el Padre y nos ha aparecido, y lo que hemos visto y oído,
estos anunciamos, ¿para qué? Esto es nuestro tema. Para que
tengáis comunión con nosotros. Y nuestra comunión con la palabra
griega, voy a insertar aquí la palabra amistad, es verdaderamente
con el Padre y con su Hijo Jesucristo y todo lo anterior. ¿Para qué?
Para que vuestro gozo sea cumplido. Todo lo anterior. Ahora, ¿qué
es esto? Este es nuestro tema. ¿Cuál es
el tema? Todo está resumido en esta tan
conocida palabra comunión, rápido, en forma técnica, la palabra
griega koinonia que se usa aquí, traducida al español como comunión,
participación, comunicación, compañerismo, colaboración e
incluso amistad. Esta palabra incluso se puede
traducir como socio, eso es otro gran tema en la mayordomía, que
no vamos a discutir el día de hoy. Se refiere a una relación
que existe aquí entre Dios y los creyentes. Una relación profunda,
una relación la más profunda posible, espiritual, una relación
de amor, una relación de amistad. Esto es el contexto del uso de
esta palabra en relación con el argumento sembrado, planteado
aquí. Y el argumento es lo que yo sigo diciendo, ¿no? Que desde
un principio, Dios tenía este propósito, de que tuviésemos
como sus criaturas esta relación. Y lo vuelvo a decir, esto presupone
todo lo que hemos estado viendo en esta miniserie desde un principio,
el hecho de que no hay paz con Dios, sino un estado de guerra.
y el tema aquí en el trasfondo, la pacificación exige que haya
reconciliación. Incluso la pacificación en el
contexto de las guerras y los pacificadores presupone todo
lo que sabemos, todo lo que hemos resumido aquí. El hecho de que
en nuestra condición caída, ningún ser humano disfruta esta paz
para con Dios. El hecho de que nuestro señor
Jesús vino desde el cielo para hacer esta paz. El hecho de que
nuestro pecado nos separó desde un principio del creador y trajo
no tan solo la separación y la muerte espiritual en relación
con nuestra relación con Dios, sino algo peor. La enemistad
contra Dios, que estábamos resumiendo a grandes rasgos al comenzar
el sermón. Esta enemistad contra Dios, nuestra reacción normal
en cuanto a Dios es odio, rechazo, enemistad, como ya lo hemos estado
viendo y diciendo nuevamente el día de hoy. El hecho de que
el pecado trajo un conflicto que se describe como una larga. Cada persona en conversa vive
desde que tenga uso de su razón en un contexto espiritual, vive
en una guerra continua hasta el día de su muerte. Vive peleando
en contra de Dios. Con la palabra técnica, enemistad
en su corazón, la carne es enemistad contra Dios, en Romanos 8. Por
eso no se sujeta a la ley de Dios. Y peor, incapaz, no puede,
no puede sujetarse a Dios, no puede obligarse. Vive y muere
cada persona en conversa en este conflicto cósmico están peleando
en contra de su creador, están al lado del enemigo de sus propias
almas, están abrazando hasta el día de su muerte el pecado
que ha traído esta catástrofe al mundo y el pecado que a estas
personas les mantiene separados a lo largo de su vida de su creador
y el pecado que garantiza que pasarán toda la eternidad separados
del mismo creador. Entonces, el punto aquí es obvio. Para que haya amistad con Dios,
debe haber reconciliación con él, ¿no? Y esta reconciliación
tiene que quitar todos los obstáculos. Y esto quiere decir, en forma
técnica, teológica, que tiene que suceder un cambio en nuestro
estado legal ante Dios, y tiene que suceder un cambio en nuestra
condición espiritual, en lo interior de nuestro corazón. Esta enemistad
tiene que ser quitada y transformada en amor. Y esto es el gran tema
de la reconciliación con Dios. Lo vuelvo a decir, es legalmente,
técnicamente somos culpables de traición, rebeldía y enemistad
en contra de nuestro Creador. Estamos en un conflicto cósmico
en contra de nuestro Creador. Ilegalmente a los traidores,
¿no? serán fusilados. Esa es la condición
legal. Y la condición espiritual, tenemos
que ser perdonados por nuestro Creador y cambiados por nuestro
Creador. En el sentido práctico, esto
es todo el tema de la salvación, perdonados y cambiados. Exactamente
lo que esta mujer que comenzó a besar al hijo, Estaba mostrando
a esta mujer con sus lágrimas, un cambio tan profundo como para
derramar lágrimas de arrepentimiento, un cambio tan grande como para
decir, esta mujer me ama tanto porque ha sido perdonada tanto,
cambiada y perdonada y transformada, y la encontramos a ella, mientras
que el fariseo, el supersanto religioso, de principio a fin,
en enemistad, en contra, en contra, de nuestro Señor Jesús, como
la mayoría de la gente religiosa en todo el mundo. Entonces, ya
estamos entrando a nuestro tema, ¿no? Y en el contexto de este
tema vienen todos estos puntos, ¿no? Cristo es el único que nos
puede reconciliar, el único que nos puede perdonar, el único
que nos puede otorgar, no tan solo el perdón, que quita el
gran obstáculo del pecado entre Dios y nosotros, el único que
puede transformar nuestro corazón. Y hasta que seamos reconciliados
con Dios por medio de nuestro Señor Jesús, adoptados como sus
hijos, con todo lo que esto implica, el espíritu de adopción, que
es en el trasfondo del asunto más que el mero hecho de ser
amigos de Dios. Pero hasta que todo esto suceda,
hasta que nuestros ojos sean abiertos para ver nuestra necesidad
de Cristo y conocer esta realidad del perdón y la reconciliación
por medio de su obra salvadora, entonces continuaremos para siempre
alejados de Dios. Pero una vez perdonados, una
vez aceptados, una vez perdonados por Cristo, Todo cambia. Y el cambio es tan profundo y
tan radical que la forma que la Biblia lo explica es en lo
que vamos a bosquejar ahora. Llegamos a estar conscientes
de nuestra necesidad más importante, lo vuelvo a decir, de ser perdonados
y cambiados por este Dios. Y al experimentar a nivel personal
esta realidad, ¿no? Hay un cambio en nuestro corazón
que termina transformándonos. Escuchen lo que estamos diciendo.
de enemigos a amigos de Dios. Somos transformados de sus peores
enemigos, como Saulo el Perseguidor, en sus mejores amigos. Los más
íntimos, ¿no? Como en el Antiguo Testamento,
Abraham, amigo de Dios. Moisés, amigo de Dios. Enoch,
en su comunión y compañerismo, otro amigo de Dios. Incluso el
mismísimo Noé. Es un gran tema en relación con
estos cuatro grandes protagonistas en la historia del Antiguo Testamento.
El hecho de que cada uno de ellos fue convertido en grandes amigos. Ahora, muchas personas, y esto
es un tema que vamos a discutir más a fondo próximamente, no
entienden ni siquiera qué quiere decir la palabra amistad. Esto es otro gran lío, ¿no? Y
de paso aquí lo que tenemos que hacer es, y lo vamos a hacer
en dos formas, resumir los elementos incluidos en esta realidad de
la amistad con Dios. Todo el asunto comienza con qué?
Con que seamos reconciliados con Él y convertidos en sus amigos
por medio de la obra salvadora de Cristo. Pero de inmediato
cuando nosotros pensamos, ahora vamos a decirlo en forma mundana,
de lo que es la idea que el mundo tiene de la palabra amistad,
¿no? La amistad es un tema muy discutido, es un tema gigantesco
incluso en la Biblia, pero la amistad incluye, aquí viene una
lista de elementos, estima y afecto, ¿no? Entre las dos partes, el
uno para con el otro y viceversa, que se consideran como amigos,
debe haber cierta estima y cierto grado de afecto. entre dos amigos,
¿no? Tenemos una estimación alta,
entre comillas digo, alta de nuestros verdaderos amigos, y
sentimos un profundo afecto por ellos, ¿no? Eso es saber, en
toda la realidad de esto, aun entre gente mundana, hay una
atracción entre las dos personas, ¿no? Esta atracción aquí es simplemente
a nivel amistoso, nada más, en donde hay verdadero afecto, verdadera
estima entre las dos partes. En el momento en que se acaban
estos elementos, se acaba la amistad, primero. Segundo, dado lo anterior, afecto
y estimación de las dos partes en algún grado, el segundo elemento,
placer y gozo. ¿Qué quiere decir eso? Deseamos
la presencia de estas personas en nuestra vida, porque en alguna
medida recibimos cierto placer y disfrutamos cierto gozo en
base a esta amistad, nos sentimos satisfechos hasta cierto punto
en el contexto del compañerismo, con comunión y amistad con estas
personas, hay placer, gozo y satisfacción. Misteriosamente, sí. Ahora, tercero,
estamos resumiendo aquí un concepto básico sobre lo que quiere decir
la palabra tan solo amistad aquí. Debe haber, a la luz de lo anterior,
verdadera comunicación entre nosotros. Eso quiere decir en
forma abierta, trascendental, en forma franca y abierta, sin
reservas y sin temor, hablamos con nuestros amigos. ¿Sí o no? ¿No? ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir mucho, ¿no? Porque
en el momento en que ya no puedes hablar así con alguien que pensaba
que era tu amigo, ya no le puedo, ya se acabó la comunicación entre
nosotros o la comunicación que tenemos ya no es abierta. Ya no es sin reservas, ya no
es directa y franca, ¿no? Es saber, ya no puedo compartir
con este supuesto, ahora estoy dudando, ¿no?, de su amistad.
Ya no puedo compartir los deseos más profundos de mi corazón con
él o con ella, ya no. Ah, porque se acabó la confianza. Y eso es el cuarto elemento,
debe haber confianza, Y esta confianza quiere decir algo tremendo,
¿no? Que hay un nivel de aceptación, al cual volveremos, ¿no? No hay temor de que seamos rechazados,
no hay miedo de que seamos malentendidos. No estamos pensando, ¿qué andan
diciendo a mis espaldas estos amigos míos, no? No hay la más
mínima sospecha de que andan juzgando y criticando y dando
rienda suelta a la lengua, chismeando, porque hay confianza. Hay cierto nivel de aceptación.
Y todo lo anterior, estimación, afecto, resultando en una relación
placentera, en donde hay comunicación verdadera, hay confianza y seguridad,
todo lo anterior quiere decir que en la verdadera amistad hay
amor. ¿No? Y cómo vamos a ver amor
de complacencia y amor de propósito. Como vamos a explicar en un momento.
Así, los elementos básicos de la amistad son la base para entender
ahora la amistad con Dios. Y es el mismo argumento en una
forma mucho más profunda. Hay verdadera estima misteriosamente
por ambas partes en esta relación de amistad con Dios. ¿Cómo es
posible esto? Ustedes que saben algo de las
interminables controversias acerca del libro de Cantares en el Antiguo
Testamento, y a este libro voy a hacer referencia aquí un momento,
saben que en el libro de Cantares se pinta una relación entre dos
personas en donde hay un nivel de estima, un nivel de afecto
de las dos partes. Hay una atracción espiritual
verdadera narrada en el libro de Cantares, ¿no? Y aquí lo que
estamos diciendo es, en la verdadera amistad con Dios hay una atracción
espiritual verdadera increíblemente entre las dos partes. ¿Cómo? Guarden en mente que vamos a
llegar a los besos. Hacia eso vamos a llegar. No sé si me explico,
¿no? Ya anticipando el argumento aquí.
Hay una atracción espiritual en la amistad con Dios. La parte
misteriosa no es que tú y yo seamos atraídos hacia Dios, no,
hacia nuestro Señor Jesús, hacia nuestro Señor y Salvador. No,
eso, hay una hermosura infinita en Dios, en sus atributos, en
su naturaleza, en su carácter, en su gloria. Hay una atracción,
hay una fascinación. Dios resulta ser el ser más poderoso,
sabio, inteligente, interesante. etcétera, etcétera, etcétera,
hay una fuente de fascinación, nada para dejarte fastidiado,
aburrido, insatisfecho, sino todo lo contrario, es un océano
de atracción. de estima, de afecto, en relación
con lo que encontramos en nuestro Dios. Esto es algo insondiable,
algo inescrutable que nunca se acabará, que sobrepasa todos
los conceptos humanos de la palabra atracción. Sí, esto es así. Y hay placer y gozo. El hecho de deleitarnos en la
compañía, en el compañerismo, El uno con el otro. ¿Vean cómo
lo estoy diciendo? ¿Placer y gozo? Hasta la palabra
se deleitan los creyentes con una verdadera felicidad, con
una profunda satisfacción. Y en los términos del libro de
Cantares escuchen, yo soy la rosa de Saron. Yo soy el lirio
de los valles. Como el lirio entre los espinos.
Así es mi amiga entre las doncellas. El libro de Cantares. Bajo la sombra del deseado me
sentí y su fruto fue dulce a mi paladar. Y una tremenda lista de textos
tan discutidos, les aseguro de que el libro de Cantares no es
un manual sobre la sexualidad humana. Estoy tan harto de haber
escuchado estos argumentos falsos más en los tiempos recientes
que en los tiempos anteriores. Y como vamos a ver, este beso
santo no es el beso sensual, no lo es, no es el beso sexual,
como nos quieren decir esto tantos comentaristas hoy en día que
pretenden convertir el libro de Cantares en algo que no es,
porque no comprenden o no entienden lo que es la realidad de esto.
Pero rápido, hay comunicación verdadera, la más profunda posible,
Hablamos con nuestro Padre Celestial y nuestro Padre Celestial habla
con nosotros como hablaba Jehová a Moisés. La fórmula técnica
cara a cara, como habla cualquiera con su prójimo. Pero en otros
textos, el argumento hablaba hablaba Moisés con Dios y Dios
con Moisés, como hablan los amigos. En el libro de Cantares, muéstrame
tu rostro, hazme oír tu voz. Dulce es la voz tuya, hermoso
tu aspecto. Y aquí estoy a la puerta, llamo,
en el Nuevo Testamento ahora el texto, si alguno oyere mi
voz y abriera la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo. De la boca de nuestro Señor Jesús,
el argumento, en donde hay una relación tan profunda y tan íntima
como para la simbología, la alegoría de estos de estos puntos técnicos,
¿no? Hay una relación de confianza,
de seguridad, mi amado es mío, el libro de Kantar es, y yo suya. En esta relación, escuchen lo
que estamos diciendo, hay algo que sobrepasa cualquier amistad
humana, hay algo en el asunto, es tan profundo, hemos llegado
a tener una relación con el único que nos entiende verdaderamente,
Con el único que sabe, como veremos todo acerca de nosotros, a la
perfección sabe, y sin embargo nos acepta. El único que comprende
todo lo que hay en nuestro corazón. Hemos llegado a aquel quien es
absoluto en su conocimiento, absoluto en su poder, absoluto
en sus propósitos. Y a la luz de esto, comenzamos
a sentir esta relación de amor. Esta relación de amor, escuchen
cómo lo estamos diciendo, amor de propósito y amor de complacencia. En el libro de Cantares, su bandera
sobre mí, dice la amada, su bandera sobre mí fue el amor. Una bandera
de amor. No, esto no es la presión. ¿No es la célula del amor en
el matrimonio entre dos seres humanos en donde están encerrados
de por vida hasta que aprenden a amarse el uno al otro? No,
no, esto no es este amor. Esto es un amor divino que sobrepasa
cualquier relación de amor que exista en este mundo entre los
seres humanos. Hemos llegado a este Dios que
tiene en su amor de propósito Su amor salvador, su amor especial,
tiene el propósito de convertirnos en las personas que fuimos destinados
a ser. La persona que fuimos predestinados
a ser en Cristo. Todo lo que vimos, las personas
en su crisis de identidad, las personas peleando contra la soberanía
de Dios, las personas con una lista de motivos que estorban
que sean contentos. en su relación con Dios. Lo vimos
en los sermones, los estudios anteriores. Pero aquí en este
amor de propósito, Dios, en su amor soberano, en su beneplácito,
en su amor incondicional, Dios no cederá por vencido nunca en
transformarnos en la persona que Él quiere que seamos, semejantes
a Cristo. Ya lo sabemos, ¿no? En su amor
de propósito, en su amor soberano, Dios hará lo que se tenga que
hacer para transformar tu vida. Este es un asunto gigantesco. La fórmula es tan sencilla si
la vemos desde la perspectiva de la relación de padres e hijos.
Es lo que todos nosotros como padres quisiéramos lograr con
nuestros hijos, que si pudiéramos lograrlo tan solo amándolos,
Que se convierten en la persona que quisiéramos que fueran nuestros
hijos, ¿no? Que si nuestro amor de propósito
fuera suficiente, lo lograríamos. Pero el amor de este Dios es
suficiente. Esto no lo vamos a escuchar el día de hoy. Este
es el amor celoso de Dios metido por medio en este asunto, el
más misterioso aspecto de su amor. Este es el Dios que nos
ama celosamente, dice Santiago. En su amor de propósito, no se
va a dar por vencido nunca. En su propósito amoroso, de hacernos
las personas que hemos de ser. Pero en su amor de complacencia,
vean esto, en contraste con lo anterior, En su amor de complacencia,
¿qué es esto? Esto es el gran tema que está
en Juan 14 y en otros textos, en donde hay una respuesta de
parte de Dios en la medida en que ve que nosotros estamos siendo
transformados por su amor de propósito. Nuestra relación de
amistad se profundiza más. Yo les llevo años diciendo que
por la pura gracia de Dios, dos de mis hijos que están presentes
en este culto el día de hoy, desde hace muchos años dejamos
la guerra. Desde hace mucho tiempo terminaron
los conflictos entre nosotros. Por la pura gracia de Dios, han
sido convertidos en mis mejores amigos que tengo en este mundo. Inesperadamente, inexplicablemente,
milagrosamente. Y estoy ilustrando no algo acerca
de nosotros, Estoy ilustrando lo que es el propósito de Dios
en este asunto, ¿no? De que tú y yo seamos convertidos
en la persona capaz de complacer a Dios, ¿no? Cuando nos preguntamos
si hay alguien en quien nos deletamos más que a él, ¿no? O en él. Si
estamos buscando la aceptación o la aprobación de alguien más
que nuestro Dios. Si quisiéramos agradar a alguien
más que a nuestro Señor. Si preferiríamos estar con alguien
¿Más que con Él? ¿Más que con nuestro Dios? Estas preguntas. De si alguien,
de si fuera posible sentir más placer y más gozo y más contentamiento
en la presencia de alguien que no sea Él. No sé si me explico. Y en el argumento de nuestro
Señor Jesús, cuando uno de los argumentos sobre el amor de complacencia
viene en este texto tan controvertido, ¿no? Cuando dice, el que me ama
será amado de mí, yo le amaré y me manifestaré a él. De la boca de Cristo, el que
tiene mis mandamientos y los guardas aquel que me ama. Y el
que me ama será amado de mí, será amado de mi Padre. me manifestaría
a él. Y se escandalizó Judas al escuchar
esto misteriosamente, el que va a terminar dándole a nuestro
señor Jesús el beso de muerte. Se escandalizó al escuchar esta
afirmación y responde a Jesús, lo vuelve a decir, el que me
ama mi palabra guardará, mi padre le amará y vendremos a él y haremos
con él y los debates acerca de la palabra traducida, haremos
con él morada. En la misma palabra traducida
en la casa de mi padre celestial hay muchas moradas. Esto es en la eternidad, pero
esto es aquí en la tierra. Vendremos a él y haremos con
él morada. El texto tan discutido de Juan
14 es el trasfondo que estamos usando aquí para decir que este
Dios nos ama incondicionalmente. Y en su amor de propósito busca
nuestro bienestar eterno, hace a la luz de la eternidad lo que
es lo mejor para nosotros. Y en su amor de complacencia,
al vernos transformados, al vernos cambiados, en alguna medida moldeados
a la imagen de su hijo, nos ama con un amor de contentamiento,
nos ama con un amor de complacencia. Nos ama con un amor de profunda
satisfacción. Y todas esas personas, y tengo
que buscar la oportunidad, a esto volveremos, que nos quieren decir
que el Dios de la Biblia no tiene emociones. No. Todas estas personas buscan,
vamos a descartar definitivamente este argumento, vean en Sofonías,
vean de paso aquí, buscan en este texto misterioso del Antiguo
Testamento, Sofonías en su capítulo 3, esas personas que dicen que
Dios no tiene emociones, ¿no? Por favor, por favor. Y tienen
miedo de que si le fuéramos a otorgarle a nuestro Dios emociones, como
las que vemos en nuestro Señor Jesús en su encarnación. Entonces
Dios ya no sería inmutable es lo que nos dicen. Que esto echaría
a perder la realidad de sus atributos eternos que son inmutables y
se enredan increíblemente. Hay pleitos en este momento en
el gringolandés, es increíble como seminarios enteros se han
dividido sobre el punto que estoy señalando aquí. Y su problema
no es con la teología de todo esto, ni cómo explicarlo. Su
problema es que simple y sencillamente no creen lo que está escrito
aquí. Y no tienes que entenderlo para creerlo. Ahora, aquí en
Suafonías tenemos este amor de complacencia. La parte en que
estamos metiéndonos aquí en Suafonías es una profecía acerca de la
conversión futura de Israel, sin discutir eso. Algunos que
dicen que esto tampoco está en la Biblia. Por favor. Y sí, no
estamos de acuerdo con el despensacionalismo, pero por favor, este, dejen de
pelear sobre estos asuntos. Esto es el contexto de una conversión
futura del pueblo de Israel. Se describe este pueblo con las
palabras Zeon, la palabra Israel y la palabra Jerusalén aquí varias
veces. Y nos dicen, no, pero todo esto
se cumple en la iglesia. Por favor, pónganlo a un lado.
Esto no es nuestro tema el día de hoy. Lo que nos interesa es
este amor de complacencia en nuestros dios. Ven lo que dice.
El resto de Israel, ¿no? Que ahora está siendo restaurada,
¿no? Este es el tema y los términos
técnicos, todo el lío. Pero lo que nos interesa, vamos
hasta el versículo 17, Jehová en medio de ti, ¿no? Es Jerusalén, es Sion, es Israel. Jehová en medio de ti, poderoso. Él salvará. Se gozará sobre ti. Es el gozo una emoción. Ayúdenme,
ayúdenme. ¿Es el gozo una emoción o no?
Jehová dice se gozará sobre este pueblo con júbilo, con alegría
en la versión antigua. ¿Hasta cuál grado? Cantando. Cayerá de amor. Se quedará tan
conmovido por este paquete emocional que se describe aquí, regocijándose. Sobre ti, dice el texto. Y expresando,
el hecho de cantar es una profunda expresión de emoción controlada. Y aquí vemos este amor de complacencia,
gozo, regocijo, satisfacción. ¿De parte de quién? ¿Quién se
gozará sobre ti con alegría? ¿Quién se regocijará sobre ti
cantando con cánticos. ¿Quién se quedará en su amor
guardando? Esto decayará. Es que tiene que detenerse hasta
guardar silencio. Y luego otra vez comienza a cantar. ¿Quién es esta persona? Este
es el amor de complacencia de parte de nuestro Dios. Al Dios a quien nosotros cantamos
himnos de alabanza y honra, expresando en alguna medida nuestro amor,
nuestras emociones. Y esto es misteriosamente el
mismo Dios, como lo vemos en el Libro de Cantares, cantando. Ahí aquí tú eras hermosa. El Libro de Cantares, amiga mía
hermosa, la personificación de la iglesia en el simbolismo. Tú eras hermoso, amado mío y
dulce, dice la amiga. Y el amigo, la réplica. ¿Qué es lo que estamos viendo
aquí? La amistad con Dios. Ahora, el tiempo se nos está
yendo. Tengo que revisar el reloj aquí. Ya tenemos exactamente
el tiempo necesario para, en el tiempo que nos resta, Abarcar
dos puntos. El primer punto es, quiero volver
a discutir esto, volver a señalar los elementos para que se quedan
grabados en tu mente, en nuestra mente. Yo llevo un tiempo recordándome
de estos elementos de la amistad para con Dios. Y el primer elemento
es, esto es un ejercicio cotidiano en mi vida, reconciliación. Lo que vimos al principio, Ya
no hay separación, ya no hay enemistad, ya no hay hostilidad,
ya no hay ningún conflicto. Hemos sido reconciliados por
la cruz de Cristo. Él es nuestra paz. Todo el asunto
lo vimos en los primeros estudios sobre este tema de los pacificadores. La obra de Cristo superó la brecha. La obra de Cristo quitó todo
lo que obstaculizaba esa relación, canceló la deuda pagándola, liquidándola. En la cruz del Calvario se acabó
la guerra entre Dios y cada creyente. Y cuando somos reconciliados
con Dios, llegamos a la cruz y al estilo de esa mujer, como
vamos a ver, caemos de rodillas, entendiendo lo que pasó, lo que
este Dios hizo en su amor. Y comienzan a fluir las lágrimas. Y comenzamos a besar. al Hijo de
Dios. Reconciliación. Es tan sencillo,
¿no? Podríamos terminar media hora,
los conflictos matrimoniales terminan, la guerra tiene que
terminar. Y cuando termina la guerra, o
él o ella, el uno o el otro, pudieran ser las dos partes,
sería lo mejor. Están pensando en abrazarse. Se acabaron los balazos, ahora
puros abrazos. Abrazarse. Y esto no es suficiente,
ya lo sabemos. Se va a terminar en el beso o
en los besos de reconciliación. Esto es el diario vivir en muchos
matrimonios, no voy a decir más. Pero es una ilustración de algo
mucho más grande. Dos enemigos reconciliados y
convertidos en amigos para siempre. Esto es la realidad espiritual,
primero. Segundo, segundo, ahora escuchen
esto. Amor, no es simplemente paz,
sino algo más profundo que sobrepasa no la reconciliación ni la paz.
El amor. es el elemento crucial. Y la
Biblia comienza y termina así, una iglesia entera en peligro
de ser rechazada y desconocida por su señor, nada más, por un
solo punto, por un solo detalle. Yo sé tus obras, yo sé tu trabajo,
yo sé tu paciencia, yo sé que tú no puedes sufrir a los malos,
los has puesto a prueba, se preocupaban por la sana doctrina, se preocupaban
por predicar y enseñar la verdad y practicar la verdad. Yo sé
que has sufrido, yo sé que has trabajado por mi nombre y que
no te has desfallecido, dice Cristo a la iglesia en Éfeso.
Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Recuerdo, por lo tanto, donde
has caído, arrepiéntete y haz las primeras obras, pues si no,
vendré presto a ti y quitaré tu candelero, el símbolo noa
que tenemos en el candelero, en el símbolo los valdenses,
todo el simbolismo del apocalipsis viene de este argumento, si no
te hubieras arrepentido. En esta relación de amor, ¿no?
Y lo veremos. O es besar al hijo, o vendrás
a huir. Así Pablo termina la primera
epístola de los Corintios, ¿no? Diciéndoles, el que no amare
al Señor Jesucristo, sea anatema. La famosísima marananta a la
venida, cuando venga el Señor, o amar al Señor Jesús, o la anatema
eterna, ¿no? La condenación, la anatema es
la condenación al peor lugar del infierno. Entonces, en esta
relación, el primer elemento es reconciliación, el segundo
es amor. Y no vamos a tardar aquí para narrar todo lo involucrado
en este gran amor especial de parte de Dios. Este océano incomprensible
en donde Cristo, en su argumento dice en Juan 15, como el Padre
me amó a mí, así también. Es tal como el Padre, así también. Y su amor eterno, el amor eterno
entre el Padre y el Hijo es el ejemplo de lo que experimentamos. Al entrar en este océano infinito
del amor de Dios en Cristo, el que dijo al profeta Jeremías
que le había amado eternamente, que le había amado antes del
comienzo del universo. Tal como el padre y el hijo se
amaban antes del comienzo del universo, este amor eterno que
no tuvo un comienzo y jamás llegará a su fin con amor eterno. Te he amado eternamente. Este gran misterio, ¿con cuál
fin? De convertirnos en sus amigos.
Ese es el fin. Este es el amor inmutable, no
variable, no sujeto a cambios, incondicional, que es el océano del amor. Y en este océano del amor, el
cielo es ese mundo de amor. estaremos nadando, aquí estamos
como el pececito, ¿se acuerdan de la ilustración? Atrapado en
su acuario, que no tiene idea alguna de lo que es el océano
del amor, al cual llegará, ¿no? Tú y yo somos este pececito aquí
en la tierra, rodeados por este amor de Dios, como viviendo en
una burbuja, un pequeño acuario, y nos va a librar, y nos va a
dejar nadar eternamente en su amor, que nunca se acabará. Y el argumento de Cristo es que
no hay, en esta amistad, no hay un amor más grande que dar su
vida. Ya en este amor, Cristo hizo
lo máximo que se puede hacer. Cuando éramos sus enemigos, dice,
nos amó así. ¿Cuánto más ahora? Y su amor nos convirtió en sus
amigos. De igual manera, hay intimidad.
Como lo hemos estado comentando, en donde, en esta relación de
intimidad, hay una relación la más fuerte posible, relación
de honestidad, de transparencia, de franqueza, en donde no hay
nada oculto, nada que esconder. No es posible. En la relación
matrimonial, esa es la catástrofe. ¿Cuántos años llevamos predicando
sobre esto? Se quedan encerrados en la celda
del amor, en la prisión. y encerrados de por vida, en
teoría, permanecerán hasta el último día de sus vidas encerrados
en esta celda y a lo largo de los años van a ir descubriendo
todo lo mejor y todo lo peor. Van a ir conociendo todos sus
pecados del uno y del otro. Y van a ir sufriendo de esta
triste realidad. Van a pecar el uno en contra
del otro. Y al vivir todo esto, estarán buscando, se deshicieron
de las llaves, estarán ahí tumbando, tráiganme, no, el martillo, tráiganme
un bulldozer, tráiganme algo para tumbar las puertas, tengo
que salir de aquí, y salen huyendo del matrimonio. Pero en esta
relación, escuchen lo que vamos a decir, Todas las fallas, todos
los pecados, todas las incongruencias, todas las debilidades, todas
las tendencias pecaminosas, toda la falta de obediencia, de submisión,
los pecados de omisión, no habiendo hecho lo que deberíamos haber
hecho. Todo lo peor le es conocido por nuestro mejor amigo. Dios
sabe, Dios entiende, Tú y yo ni somos jueces competentes de
nosotros mismos. Todo el tema de los espejos y
la imagen falsa está aquí. Pero el Dios que sabe lo peor. El egoísmo, la soberbia, las
envidias, la hipocresía, la rebeldía. Hazla lista. Todos los anhelos
pecaminosos de tu corazón. Todos los ídolos de tu corazón.
Y en su amor infinitamente paciente. En su amor nunca jamás se dará
por vencido. En su amor nunca se va a cansar
de aguantar, de soportar, de perdonar miles y miles y miles
de ofensas. Usamos en los estudios sobre
padres e hijos la misma ilustración desde chicos, ¿no? Conocemos
todo lo mejor y todo lo peor de nuestros hijos y como padres
nunca nos vamos a dar por vencidos. Como padres, aunque se queden
encerrados en almoloya, vamos a aguantar, vamos a perdonar,
¿sí? Miles de ofensas. Y nos van a
devolver un 5 o 10% de cuanto amor que les hemos dado como
padres Es una ilustración de algo que es mucho más profundo
en esta relación. El Dios que sabe todo lo peor. Y nosotros con saber lo más mínimo
de nuestros mejores amigos se disminuye algo nuestro afecto.
Con saber un poquito más de su egoísmo se disminuye más el amor. Con ver que al fin y al cabo
todavía son soberbios en algunos puntos y luego se disminuye más
nuestro afecto y más nuestro amor. Pero con Dios esto nunca sucede. Y aún más, vean, Hay que repasar
esto en la mañana. Este Dios me ama de esta manera. Me ama con un amor de lealtad,
de fidelidad que nunca me va a abandonar, nunca me va a desamparar.
Jamás, tantos textos hablan de esto. Esta relación no puede
terminar. No me va a desechar. En esta
amistad, esto es tu amigo eterno. Sí. Y en su omnipresencia, en
su presencia especial, en el Salmo 139 se narra todo esto,
de todo, hasta tus palabras antes de que salgan de tu boca. Sabe
lo que estás pensando, sabe lo que está en tu corazón. Y cuando,
al acostarte en el Salmo 139, él está haciendo ahí tu almohada
y arreglando la cama y en la mañana dice el salmista, me despierto
y aún estás conmigo. Y su presencia como tu creador,
como tu hacedor, como tu redentor, como tu padre celestial, su presencia
como tu mejor amigo. Y aún más, esto lo comentábamos
en la oración, este elemento en esta amistad es increíble.
Siempre está pensando acerca de nosotros. Lo comentábamos. La semana pasada, lo comentábamos
hoy en la mañana, en el Salmo 139 dice, tus pensamientos acerca
de mí, vean lo que dice, tus pensamientos acerca de mí suman
más que los granos de arena, más que el número de estrellas
que es incontable en el universo, tus pensamientos acerca de mí
Y lo increíble aquí, este Dios que estaba pensando acerca de
nosotros antes de que naciéramos, que llevaba nuestros nombres
grabados en su mano, en su palma, a lo largo de su ministerio público,
Cristo estaba pensando acerca de cada creyente, en cada momento,
en cada instancia de su vida perfecta, la cual vivió en lugar
nuestro, para que su justicia, su vida perfecta nos sea acreditado.
al superar cualquier tentación, toda la oposición del infierno
y Satanás mismo estaba pensando. Una lista de textos lo dicen.
A lo largo de cada momento de su vida en el ministerio público,
este amigo estaba pensando acerca de ti. ¿Cuánto más en la cruz
del Calvario? ¿Cuánto más a la hora de su muerte?
Estaba pensando. estaba intercediendo. Cuando
salieron de su boca estas palabras, perdónalos, estaba suplicando
y intercediendo por el perdón de tus pecados. ¿Cuánto más en
su plan y sus propósitos para tu vida como creyente? Esta persona es la única que
nos ama al 100% del tiempo. está pensando increíblemente
como si tú fueras la única persona en el universo creyente. Está
pensando acerca de ti, acerca de mí, si
en verdad somos creyentes. Ahora el tiempo se nos fue, y
como aquí estoy moviendo mis apuntes aquí, como la meta es
de aterrizar con el beso santo, ahora vamos a hacerlo, con ayuda
de Dios vamos a concluir con este tema que vemos aquí con
esta mujer, la tan discutida pecadora, ¿no? Y el tema de que no me diste
ni un beso, Simón, Y esta, desde que entré a la casa, no ha cesado
de besar mis pies. ¿Ven cómo lo dice? Estaba así
humillándose, ¿no? Arrodillada, besando sus pies,
según Lucas 7, la parte final de esta tremenda historia. En el contexto viene el gran
argumento acerca de por qué. El por qué es que esta mujer
ama mucho porque ha sido perdonada mucho El argumento de cuánto
hemos sido perdonados, mucho o poco, en la ilustración aquí
hay algo espantoso. Le plantea el argumento en términos
de una persona que le debía 500 denarios y una persona que le
debía 50 denarios. El dinero, el sueldo de una persona,
el sueldo mínimo del trabajo de un solo día, y en 41 un creador
tenía dos deudores y uno le debía 500 y el otro 50 es 10 a 1 y
los 500 dinarios son dos años de sueldo y los 50 son un mes
y medio, dos meses, 10 a 1. Y el argumento tú, Simón, tú
piensas que tú eres el que me debes tan solo, quizás, si crees
que me debes algo, 50. Pero esta mujer sabe que me debe
500. Y el que ama más es el que ha sido perdonado más. Y todo
el asunto que conocemos, ¿no? El cuánto hemos sido perdonados
y cómo hemos sido perdonados. Y cuánto tuvo que pagar el que
vino, ¿no? Para rescatarnos. Ahora vamos
a terminar con esto. Y esto introduce un tema al cual
vamos a volver. Pero con el tiempo ya hay que
concluir con esto. Hay por lo menos cinco textos,
como en Romanos 16. Salúdense los unos a los otros
con un beso santo. Al final de Primera de Corintios,
al final de Segunda de Corintios, no, al final de Primera de Tessalonicenses,
al final de Primera de Pedro, los textos. Al final de Romanos,
el texto. Ya lo mencioné, el ósculo santo,
de la palabra griega philema. Ósculo santo. Ya lo mencioné. Este beso es dado con respeto
y afecto, no se relaciona con la sexualidad. Es un beso ya
sea en la mejilla, en la frente, en las manos, aquí en los pies,
pero no en los labios. No. Es el famoso beso del amor
fraternal en la boca de Pedro la fórmula. ¿El beso del amor
fraternal? A todo esto vamos a volver, ¿no? ¿Qué quiere decir eso? Ahora,
rápido. Por lo menos 50 veces encontramos
ejemplos en la Biblia de este beso santo. Por lo menos 50 ejemplos de esto. A qué decirlo, esto es algo único,
esto es algo extraordinario, esto es algo especial, es un
distintivo, así lo voy a decir. Porque estos besos reflejan algo
real que hay en sus corazones, para introducir el concepto así.
Ahora rápido, escuchen, el tiempo se nos va a ir, lo voy a buscar
diciendo lo mínimo. ¿Qué es lo que está de por medio
en esto? Rápido, escuchan. Hay una lista de cosas y a estas
cosas volveremos. Primero, besar requiere proximidad corporal
y física o física. O sea, si tú vas a besar a una
persona, es muchas personas que no me conocen, me ven así, yo
estoy así. protegiéndome, ¿no?, de algo. No es del beso que me quieren
dar, les aseguro que no. Esperemos que no. Pero lo que
estoy ilustrando es que si alguien se te acerca y te quiere abrazar
o besar, esto requiere proximidad. O sea, y la lista de ejemplos,
¿no? Cuando Isaac ya no veía bien
y quería saber si era adeveres Jacob o no. Dice, ven cerca, hijo mío, acércate. Y del Génesis 27, y bésame, y
voy a saber si eras o no, Isaú. ¿Se acuerdan del engaño y toda
la historia? Lo mismo está en una lista de
textos. La cercanía física, corporal, es lo que implica. No hay nada de... En la Biblia,
¿cómo lo voy a decir? Tengo que decirlo para los que
están ya confundidos. No hay nada de lanzar besos. No, estoy resistiendo aquí. Yo
podría convertirme en un muy buen actor aquí, no lo voy a
hacer. No hay nada de lanzar besos, menos de lo que vemos
en las redes sociales, en donde te mandan besos. No, no, no,
no. Nada de esto existía en este
contexto. Nada. Era proximidad física. Primero. Segundo. Esto exigía,
este tipo de beso requiere ¿qué? Confianza. Obviamente confianza. Y como yo tengo miedo de muchas
cosas, es mi desconfianza. Es desconfianza. El beso requiere
confianza. Y esto es algo espantoso en la
Biblia. Porque encontramos a Joab, este
cuate que conocemos de la vida, el general, el más... el argumento
del más malvado. encargado del ejército bajo el
rey David. Y este joab, ¿qué es lo que hizo
en Segundo de Samuel? Se acercó a Abner bajo el pretexto,
bajo el pretexto de besarlo. Y lo apuñaló. Y lo mató. Lo mismo con Amasa lo tomó por
la barba con la mano derecha, indicando que lo quería besar
para darle un beso, y lo mismo. Sacó la espalda y lo mató. ¿Qué
es esto? Es un ejemplo de lo que estoy
diciendo. Debe haber confianza. Rápido. Es un bosquejo, nada
más. Tercero. Tercero. Este beso en esencia es una muestra
de afecto, que en teoría está expresando lo que hay en el corazón.
Es una muestra de afecto, sí o no. Encontramos a algún amigo,
por lo menos, esto es muy variado, pero entre los hombres es por
lo menos el abrazo, entre las mujeres es el beso de afecto
en teoría. La teoría es esta. Proximidad,
confianza y afecto. Punto, ¿no? Ahora rápido, en
las escrituras encontramos toda una lista de distintos tipos
de besos. Diferentes tipos de besos. ¿Y esto qué quiere decir
en relación con su significado? El famoso beso de saludo o beso
de despedida es lo mismo. está a lo largo de la Biblia,
¿no? Muchas veces es el beso acompañado de un abrazo para
saludar o para despedir, ¿no? Así, de sencillo. Esto se sobreentiende. En muchas
culturas esto se hace al día de hoy, ¿no? Saludar o despedirse
con un beso. En muchas culturas la gringa
es la mano. o como si es un medio gringo, medio mescolán de nadie
sabe qué, es el codazo, nada más, se queda con el codazo,
lo mismo, es una forma para saludar o despedirse, no es a patadas,
es con el codazo, nada más. Primero, segundo, diferentes
tipos de besos, el beso marital, matrimonial, No, del libro de
Cantares. El libro comienza con que me
besara con los besos de su boca, porque mejor es tu amor que el
vino. El versículo 2, el capítulo 1
del libro de Cantares. El beso matrimonial, sin discutir
todo el contexto. El beso que demuestra esta relación. Y hay que entender lo que estamos
diciendo aquí, porque en la relación matrimonial se van a besar con
ese tipo de beso. Nada más. Pero luego la contraparte
que está en Proverbios 7, el beso adultero y la famosísima
mujer la prohibida. En Proverbios 7 se encuentra
vestida como prostituta con un corazón lleno, ¿no? de adulterio,
y el texto dice, si no conocen toda esta increíble descripción,
que al muchacho, que al necio, al tonto, dice, lo atrapa y lo
besa. Lo atrapa y lo besa, dice la
mujer adultera. Con el beso malvado, prostituyendo,
El uso de sus labios con un intento más que malvado de por medio
en el asunto. Increíble este tipo de beso,
¿no? El beso de la persona adúltera,
mujer o hombre, es lo mismo. Atrapando a la contraparte, usando
no el beso santo, sino el beso pecaminoso, obviamente. Increíble. Tipos de besos están
en la Biblia. Guarden en mente ese ejemplo.
Ahora, el próximo. Estos besos, las traducciones
son muchas. Regios, yo digo de la realeza.
A lo largo de la Biblia, en un sentido, el famoso beso de la
realeza es el saber, el beso de homenaje, expresando devoción. En un momento dado, submisión. ¿no? A la persona en un puesto
de autoridad aquí, el contexto es el rey. El beso que expresa
devoción, entrega, submisión, homenaje a la realeza antigua,
todo este gran paquete, ¿no? Que en teoría está en muchas
películas hasta el día de hoy en donde están, y se le acercan
y extiende la mano, ¿no? Para que le besen la mano. O
el beso de bendición, esto es tremendo, Tremendo, el beso que
sirve como señal de bendición o puede ser incluso de perdón.
Hay una larga lista con los patriarcas en donde es el beso de bendición,
pero con el rey David y su hijo Absalón, es increíble después
de los dos años que recibe a su hijo pródigo, aquí lo voy a decir,
lo recibe con un beso de perdón. Lo mismísimo en la parábola del
hijo pródigo en Lucas 15. El padre, eso es lo que le enfurece
al hermano mayor. El padre recibe en casa al hijo
pródigo con un beso. Al hijo pródigo lo recibe en
casa con un beso de aceptación, con un beso de perdón. Aquí no
podemos atendernos, estoy repasando los ejemplos, ¿no? Y en un momento
vamos a terminar. Y luego viene todo este asunto
que ya mencionamos, de cómo el beso se ha convertido para muchas
personas en algo exclusivamente romántico. ¿Qué es esto? En relación con la relación matrimonial
lo entendemos, Pero fuera de la relación matrimonial, podríamos
pasar media hora hablando de cosas indebidas, desde ese púlpito
no lo vamos a hacer. Pero un acto que se ha romantizado
hasta el grado, ¿no? Que lo vemos en todas las películas
de Hollywood, en donde el beso está siendo usado con otros fines,
así lo voy a decir. Nada más, así lo vamos a dejar. Así, así, así. Y hay más cosas aquí, pero tengo
que cortar esa parte. Toda una lista de ejemplos de
diferentes tipos de besos. Punto. Ahora llegamos al grano
del asunto. ¿Por qué con la encarnación de
nuestro Señor Jesús todo este asunto cambió? ¿Cómo es que cambió? Dios se
hizo hombre. Moró entre nosotros. El Dios
que, lo máximo, hablaba Moisés cara a cara en el monte, ¿no?
Con Jehová y Elohim. Sí. Nada más. A lo largo del Antiguo Testamento,
por lo menos dos mil años mínimo, post-deluvio, nadie podía acercarse
a Dios con esta intención. ¿Nadie podía besar a Dios? Es
lo que estoy diciendo. ¿Ese Dios no podía ser besado
físicamente por labios humanos? ¡No! ¡Claro que no! Porque no tenía un cuerpo humano. ¿Nadie le podía besar en ninguno
de los sentidos anteriores? Y el libro de los Salmos anunciando
la venida en el capítulo 2 lo vimos, la llegada del Hijo de
Dios en su encarnación. ¿Y el Salmo termina con qué?
Ahora ustedes deben besar a este Hijo y si no lo hacen, si no
lo hacen, permanecerán eternamente en un estado de guerra en contra
de Dios y serán aplastados por ese Dios. A esto volveremos en
un momento. ¿Qué quiere decir besar a este
Hijo? Lo estamos viendo aquí con esta mujer. Con la encarnación
de nuestro Señor Jesús se cambió radicalmente este asunto. Porque
ahora este Dios invisible es visible. Se ha convertido en
hombre, entre comillas, con toda la plenitud de una naturaleza
humana perfecta. Ahora este Dios puede ser visto.
Este Dios puede ser contemplado. Este Dios, yo les decía al principio,
lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, lo
citábamos al principio del sermón, lo que palparon nuestras manos
tocando al verbo de vida, porque la vida fue manifestada y vimos
y testificamos y os anunciamos aquella vida la cual estaba con
el padre y nos ha aparecido y lo sigue diciendo nosotros lo hemos
visto y hemos oído y estos anunciamos para que para que vosotros tengan
amistad comunión verdadera con el padre y con su Hijo Jesucristo,
todo con el fin de que vuestro gozo sea cumplido. De eso estamos hablando ahora. La encarnación de nuestro Señor
Jesús. Esta es la persona que veremos
todos los creyentes al llegar al cielo. Esta es la persona
frente a quien nos vamos a postrar a sus pies. Lo haremos echando
nuestras coronas, dice Apocalipsis, a sus pies. Yo me atrevo a decir
que algo, si no igual, pudiera superar increíblemente lo que
hacía aquella mujer que besaba a sus pies. Sopresivamente, Cristo
les mostraba en una serie de ejemplos cuando dudaban de si
era o no el Hijo de Dios resucitado, les mostraba sus manos y sus pies. La encarnación cambió todo esto. ¿Y el escándalo si Simón se hubiera
dado cuenta de que esta mujer estaba besando los pies de Dios
encarnado, con él en su necesidad de ceguera espiritual y soberbia,
condenándola? Por un lado, mujer pecadora,
y peor aún, condenando al Hijo de Dios encarnado, diciendo dentro
de sí, este no es, este no es el Mesías, este no es el profeta.
De otra manera, jamás permitiría eso. Y Cristo le dice, ¿qué? ¿Qué? ¿Cómo? Por eso he venido. Esta mujer me debía los 500 denarios.
Sus pecados le son perdonados. No puedo hacer más que besar
mis pies con lágrimas. Y hay un debate terrible acerca
de lavar o secar, no importa, con su cabello. Llorando. Y Cristo viendo el
dolor. en su corazón, en el corazón
de ella, un dolor profundo por sus pecados y estas lágrimas
de arrepentimiento. Y la única esperanza que tenía
una mujer de esa índole, de esa clase de la mujer pecadora en
este texto, tenía una sola esperanza de salvación. No había otra. Ahora escuchen bien. Ella obedecía al Salmo 2. Al besar al hijo. Entraba al reino de Dios en ese
momento esta mujer. Así termina la entrevista. Ve
en paz. Reconciliada. Pacificadora ya. Vete en paz. Tu fe te ha salvado. Así termina el asunto. Para concluir, ahora viene lo
peor. Hay un segundo ejemplo de una persona besando a nuestro
Señor Jesús. Tan solo dos están en la Biblia.
Eso no quiere decir que son los únicos ejemplos, pero tan solo
dos están registrados aquí. El primer ejemplo es este que
nos ha ocupado a grandes rasgos. Hemos dado toda la vuelta para
aterrizar otra vez con ella. Pero el segundo ejemplo, ya sabemos de qué se trata. El beso no santo. El beso literalmente de muerte. El beso que bajo el pretexto,
¿no? De ser discípulo. Bajo el pretexto
de engañar al maestro expresando amor. El beso de Judas. Que ya tiene un significado profundamente
siniestro. El más impío de todos los posibles
ejemplos, ¿no? Porque es el beso de traición.
Sí. Y eso es lo que sale de la boca
de nuestro Señor Jesús. Y nuestro Señor Jesús, sabiendo
todo el asunto, Ve desde lejos que se le acerca a Judas. Conociendo bien su intención,
habiéndolo profetizado en la cena, le permite el acceso. Se acerca
a la proximidad. Le permite la confianza. Y le permite su beso en sincero
y falso. y tan sólo de inmediato traicionas
al hijo del hombre con un beso? Un beso de odio, un beso de enemistad, Y aquí podríamos tardar, no,
no se asusten, no lo vamos a hacer. Narrando esto y aplicándoselo,
ya salimos de Simón. Esto es poca cosa, esto de Fariseo
Simón. Podríamos describir exactamente
esto en la religión que domina en este país. Es el beso de la muerte. Es el beso del traidor. Y increíblemente, dentro de 24
horas, tanto Judas como el Señor, ambos estarán muertos. Los dos morirán. Después de este
beso, los dos van a morir. Los dos van a morir suspendidos
entre el cielo y la tierra. Uno de estos dos será clavado
en una cruz como consecuencia de ese beso clavado en una cruz. Y el otro en una soga se aburrió,
Judas, y murió suspendido de igual manera entre el cielo y
la tierra. ¿Cuán misterioso es este beso? ¿Qué tan fuerte es lo que dice
el Salmo 2? ¿Qué tan terrible es el significado
de esto? Besar al Hijo. Besar al Hijo. Lo estoy diciendo mal. Besar
al Hijo. para que no se enojen y perezcáis
en el camino cuando se encendiere un poco, tan solo un poquito
su furor. Su ira es la palabra. Bienaventurados todos los que
en él confían. Y así el texto mismo nos saca
de dudas. Besar al hijo significa confiar
en el hijo. Besar al hijo significa besarlo
como una expresión, como lo que vemos con esta mujer, una expresión
de amor, de reverencia. Besarle al hijo significa reconciliación,
humillación. Esta mujer pecadora con lágrimas
de arrepentimiento y amor, Besaba al Hijo de Dios encarnado como
un acto de fe. Cristo interpreta lo que ella
hizo como un acto de fe. Besarlo mediante la fe, que es
creer, confiar y entregarse al Hijo. Besarlo como vuestro Salvador.
Es lo que vemos con ella. Besarle como vuestro soberano
Señor. Besarlo mediante vuestro aprecio
y afecto. Algunos teólogos dicen, ven lo
que dicen, lo cambian por completo. Dicen, debemos dejarnos besar
por el hijo antes de que podamos besarlo
a él. Desde la perspectiva teológica
tienen toda la razón. Estos que son sus enemigos declarados
con sus armas de guerra, Estos que lo máximo que pueden expresar
es un beso igual como lo que vemos en el traidor, en su religiosidad
falsa incluso. Hay que dejar que nos bese nuestro Señor antes
de que podamos besarlo a Él. Yo voy a decir algo muy sencillo. Hay que besarlo como nuestro
amigo, nada más, nada más. Hay que besar al Hijo de Dios
como nuestro mejor amigo. Oh, qué amigo nos es Cristo. y eso es lo que vamos a cantar.
Padres, damos muchas gracias por tu palabra, por habernos
reunido. Ayúdanos a cada persona presente a besar de todo corazón los pies de nuestro Señor, abrazándolo entregándonos a él, amándolo
de todo corazón, recibiéndolo como nuestro amigo y nuestro salvador. Te lo pedimos en su nombre. Amén.
Vamos a ponernos de pie. El himno que vamos a cantar es
este
Guerras y Pacificadores 15
Series Guerras y Pacificadores
El propósito de la salvación es traernos a una relación de amistad real y eterna con Dios...
| Sermon ID | 4224156323857 |
| Duration | 2:00:12 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Proverbs 18:24; Psalm 2:11-12 |
| Language | Spanish |
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