00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Vamos a dar lectura del verso
1 al verso 15. Lucas 16 del verso 1 al verso
15. Estoy leyendo de la Biblia de
las Américas. Dice así la palabra del Señor.
Decía también Jesús a los discípulos. Había cierto hombre rico que
tenía un mayordomo y este fue acusado ante él de derrochar
sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo,
¿qué es esto que oigo acerca de ti? Rinde cuentas de tu administración
porque no puedes ser más mayordomo. Y el mayordomo se dijo a sí mismo,
¿qué haré? Pues mi señor me quita la administración. No tengo fuerzas para acabar
y me da vergüenza mendigar. ya sé lo que haré para que cuando
me destituya de la administración me reciban en sus casas y llamando
a cada uno de los deudores de su señor dijo al primero cuánto
le debes a mi señor y él dijo 100 barriles de aceite y le dijo
toma tu factura siéntate pronto y escribe 50 Después dijo a otro,
¿y tú cuánto debes? Y él respondió, cien medidas
de trigo. Él le dijo, toma tu factura y
escribe ochenta. El Señor elogió al mayordomo
injusto porque había procedido con sagacidad, pues los hijos
de este siglo son más sagaces en las relaciones con sus semejantes
que los hijos de luz. Y yo os digo, Haced amigos por
medio de las riquezas injustas, para que cuando falten, os reciban
en las moradas eternas. El que es fiel en lo muy poco,
es fiel también en lo mucho. Y el que es injusto en lo muy
poco, también es injusto en lo mucho. Por tanto, si no habéis
sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién os
confiará las riquezas verdaderas? Y si no habéis sido fieles en
el uso de lo ajeno, ¿quién os dará lo que es vuestro? Ningún
siervo puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno o amará
a otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios
y a las riquezas. Los fariseos que eran amantes
del dinero oían todas estas cosas y se burlaban de él. Y él les
dijo Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos
ante los hombres. Pero Dios conoce vuestros corazones,
porque lo que entre los hombres es de alta estima abominable
es delante de Dios. Vamos a orar una vez más. Padre,
gracias por tu palabra. Señor, ayúdanos a entenderla. Te pedimos, Señor, que estos versos puedan ser guiados por tu Espíritu
Santo y que realmente puedan ser de provecho para nosotros,
Señor, en este contexto en el que tú estás enseñándonos. Ayúdanos, Señor, a poner nuestra
mente en estos versos nuestra atención y aprender y te pido señor también
por mi vida en esto en en las cosas que tal vez no hay mucha
claridad poder dejarlas ahí y poder saber señor que la confusión
es nuestra señor a Gracias por la oportunidad de compartir tu
palabra y te pido que tú puedas bendecir este tiempo y nos puedas
ayudar. En el nombre de Jesús. Amén. Ahí ustedes en sus bosquejos
tienen el título de la sagacidad en la vida del creyente. Y yo
he puesto eso de manera intencional, porque si ustedes leen versiones
como la NBI o la nueva versión, la traducción viviente, en vez
de la palabra sagaz van a encontrar, y Dios elogió la astucia de este
mayordomo infiel. Entonces el título podría ser
la astucia en la vida del creyente. Pero creía que de entrada iba
a crear prejuicios, porque si uno va a una concordancia y busca,
al menos en la reina Valera buscamos la palabra astucia, al menos
el primer versículo que nosotros encontramos en la Biblia con
astucia, ¿cuál es? Está en Génesis, cuando dice
que la serpiente Con astucia engañó a Eva, la misma repetida
por Pablo en Corintios diciendo y la serpiente le engañó a Eva
con astucia también. Y hay muchos versículos en la
Biblia donde el mismo apóstol Pablo, incluso hablando de los
falsos maestros, está diciendo que nosotros no debemos ser como
ellos porque ellos engañan ¿con qué? Con astucia. Y creo yo que hay más versículos
en la Biblia en una connotación de esta a la que estoy hablando
negativa que habla de astucia. Pero aquí en nuestras versiones,
tanto en la Reina Valera como en la Biblia de las Américas,
usa la palabra sagacidad. Y yo no sé tú, pero cuando alguien
puede decir ¿conoces este hermano? Así, este es un hermano astuto.
Y ya yo creo que por todo, solo por la cantidad de versículos
que hay sobre astucia, nosotros ya agarramos eso no como un cumplir,
sino más bien como algo negativo, la astucia. Pero lo cierto es
que también hay cosas interesantes con esta palabra astucia en la
Biblia que tienen otra dirección. Por ejemplo, cuando Raquel le
dice a su hijo Jacob, que vaya y tome el lugar de su hermano
Esaú. Y su hijo le dice, pero si mi
papá se entera, me va a maldecir. ¿Y qué le dice Raquel? Que la
maldición caiga sobre mí, tú ve. Y en toda la Biblia no vemos
un lugar donde Dios haya reprochado el consejo que Raquel le dio
a su hijo. Y eso fue astucia. El mismo Señor Jesucristo a sus
discípulos les dijo, sean mansos como palomas y astutos como serpientes. Y si uno lee la Biblia con estos
lentes, se va a dar cuenta que hay muchas partes, más que todo
en el Antiguo Testamento, que muchas veces las personas actuaron
con sagacidad y con astucia, de las cuales el Señor no los
reprocha. y hoy estamos viendo una parábola
en algunos empieza en la reina valera o en otras empieza diciendo
la parábola del mayordomo infiel y lo que ya es de entrada si
uno lee superficialmente o rápido esta palabra chocante para nosotros
es que el señor Jesús está elogiando la astucia de este mayordomo
que con maña que con engaño logró sus objetivos Y uno dice, ¿cómo
debo interpretar esto? Estaba leyendo un comentario
de Juan Carlos Wright y Juan Carlos Wright dice, hay nudos
en este pasaje que nunca vamos a lograr desatar. Y si nada vamos
a aprender de este pasaje, decía Juan Carlos Wright, al menos
vamos a aprender humildad para reconocer que la confusión es
nuestra. Y hermanos, por eso el título
ahí, la sagacidad y no la astucia, pero es en otras versiones, como
he dicho, la misma palabra. Astucia. Astuto. La sagacidad en la vida del cristiano.
Y cuando uno busca un diccionario y busca la palabra astucia, un
diccionario secular, no un diccionario bíblico, encuentra prudencia. Encuentra discreción, encuentra
inteligencia, pero también encuentra Artimaña, maña, estrategia. Y vamos a estudiar esto, hermanos,
y vamos a ver cuál es el sentido, porque el punto clave de estos
15 versículos que hemos leído está en el versículo 9. Es como
una pirámide, ustedes saben, como la parábola, ¿no? Y la parábola
tiene un punto más alto y después, ¿no? Y ese punto más alto es
el versículo 9. ¿Qué dice el versículo 9? Dice,
yo os digo, hacéos amigos por medio de las riquezas injustas
para que cuando os falten, os reciban en las moradas eternas. En otras palabras, él va a estar
hablando de este mayordomo y el Señor Jesús te está diciendo
pon atención en este mayordomo y te está diciendo en pocas palabras
tú haz lo mismo, pero vamos a ver lo mismo en qué sentido. y eso
es un llamado y noten que alguien puede decir al final del versículo
15 leíamos diciendo que los fariseos estaban también escuchando y
se estaban burlando del Señor Jesús ¿por qué? porque ellos
eran dice otras versiones avaros y esta versión decía amantes
del dinero ahora otra cosa importante que hay que tomar en cuenta pero
el texto está dirigido a quien dice el verso 1 y también Jesús
dirigió esto ¿a quienes? a sus discípulos les está enseñando
esto a sus discípulos y los fariseos están ahí escuchando pero primariamente
esto está yendo a los discípulos y les está diciendo a ellos sean
astutos sean astutos entonces otra cosa importante que vamos
a tomar en cuenta aquí es cuál es el tema en general del que
está hablando aquí el señor saben cuál es es lo material, es dinero,
es riquezas. Vamos a ver esto desde principio
a fin, es dinero, es riquezas a tal punto que en los últimos
versos que hemos leído va a decir ninguno puede servir a dos señores
y pone una categoría a llave Dios y al otro que pone dinero
lo ponen la misma diciendo lo ponen una categoría de señor
al dinero y vamos a ver a lo largo de este pasaje que el tema
central es el dinero y obviamente nuestra intención con esto no
es que nosotros estamos agradecidos al señor que creo que nuestras
ofrendas están creciendo en la iglesia vamos avanzando pero
mi intención de esto no es para que como alguna iglesia o algo
se menciona de sacar más dinero a través de esto pero el tema
es el dinero y lo vamos a ver en el contexto entonces vamos
a empezar ahí ustedes tienen su verdad principal en sus boletines
dice como creyentes no debemos olvidar que sólo somos administradores
de lo que se nos ha confiado Un día daremos cuentas al dueño
y señor de todo. A la luz de esto debemos ser
inteligentes y prudentes en el trato con nuestros semejantes,
aprovechando las oportunidades que se nos presenta, haciendo
previsión e invirtiendo en lo eterno. y vamos a ir viendo distintas
partes en los puntos de esta verdad principal. Empecemos,
hermanos, ahí en su bosque ustedes tienen la primera parte de estos
versículos que es un mal administrador, un mal administrador. Y vamos
a empezar. Y dijo, dijo también a sus discípulos,
había un hombre rico que tenía un mayordomo y este fue acusado
ante él como disipador de sus bienes. o derrochador o malgastador
en otras versiones. Entonces le llamó y le dijo,
¿qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía
porque ya no podrás ser mayordomo. Es interesante que esta parábola
viene después, ¿exactamente después de qué parábola si lo ven en
sus Biblias? de la parábola que está en algunos títulos al menos
en la reina valera del hijo pródigo y Jesús está contando esto y
dice esto en el versículo 16 dijo también a sus discípulos y empieza a
contar. Ese también está enlazando un
poquito el contexto de lo que venía antes y lo que viene ahora.
Y algo interesante es que en algunas versiones dice que había
un mayordomo que estaba, en la versión de las Américas dice,
derrochando. En la Biblia, en la Reina Valera y en otras usan
las palabras malgastar, consumir. ¿Y saben dónde vimos en la anterior
parábola eso? Si ustedes van un ratito conmigo
a capítulo 15 de Lucas por ejemplo en el donde empieza la palabra
del hijo pródigo ahí cito nomás en el versículo 13 del capítulo
15 dice no muchos días después el hijo menor juntándolo todo
partió a un país lejano y ahí malgastó consumió, derrochó su
hacienda viviendo perdidamente. Es la misma palabra que aquí
tenemos, derrochar, malgastar. También en mismo Lucas 15, en
el versículo 30 dice pero cuando está hablando
el hijo mayor hablando del hijo menor y dice pero cuando vino
este tu hijo que ha consumido que ha derrochado que ha malgastado
tus bienes con rameras mataste para él el becerro engordado
Entonces aquí hay una similitud bien clara a lo que va a empezar
a hablar en Lucas 16 un hijo que había malgastado bienes que
no eran de él por eso le dice el hijo mayor en el versículo
30 que hemos leído ha consumido tus bienes y aquí tenemos un
mayordomo que había consumido los bienes de su amo entonces
hay una similitud ahí y por eso empieza el capítulo 16 diciendo
también a sus discípulos les dijo esta parábola y habla de
consumir malgastar derrochar ahora ya entrando en la parábola
Podemos ver que este mayordomo o la palabra que usa es como
dos palabras para mayordomo y una es ley y la otra es casa. Es decir, no, oikos y nomos,
y es el que pone la ley en la casa, el que regulaba todo. Y
la idea, ¿saben cuál es? Es que este amo había dado toda
su confianza a esta persona para que administre sus bienes. Este
amo parece ser que no vivía en ese lugar y lo había dejado a
cargo de todo. pero él empezó a vivir como si
él fuera el dueño y empezó a usar el dinero o las riquezas y más
que todo este hombre dice la biblia que era rico y como vamos
a ver después cuando va a tener la idea de perdonar las deudas
por ejemplo cuando vamos a llegar versos más adelante este hombre
era riquísimo y le ha dejado a este mayordomo encargado y
lo sabemos porque cuando les dice a los acreedores a los deudores
mejor dicho de su amo y les dice cuánto le debes el versículo
6 le dijo y él dijo 100 vasiles de aceite y él dijo toma tu factura
y siéntate pronto y escribe 50 los comentaristas dicen que 100
vasiles de aceite era el salario de tres años Y él le ha dicho,
50% está pagado. ¿Cómo no va a estar feliz al
que se le está perdonando eso? El siguiente dice, ¿tú cuánto
le debes? Y él dice, 100 medidas de trigo. Y los comentaristas dicen, eso
es 8 años de salario. Y le dice, escribe 80. Escribo 80. Y así tenía muchas
personas que le debían a su amo, ¿sí? Y por eso la Biblia dice
que este hombre era rico, pero lo había dejado a cargo a este
hombre. Pero se nos dice que este mayordomo había sido denunciado. Es decir, este desroche, este
malgasto estaba siendo algo público. porque habían personas que estaban
observando eso y lo habían denunciado ante su amo diciéndole, está
derrochando tu dinero, está malgastando tu dinero. Este mayordomo había
empezado a tomar malas decisiones. Y algo interesante que nosotros
vamos a ver igual similitud con Lucas 15 en la parábola del hijo
pródigo es lo siguiente. Cuando este hijo menor empezó
a derrochar o a malgastar, se nos dice en Lucas que este hijo
menor no estaba pensando bien, no estaba reflexionando, él estaba
gastando como un río, no había freno. Y lo que la idea de aquí
de este mayordomo es algo similar. Y hay alguna similitud, por eso
cuando el amo le va a decir, da cuenta, porque ya no eres
más mayordomo. Es decir, se acabó, despedido,
estás despedido. Entonces cuando él se dio cuenta
de eso, recién encontramos algo exactamente similar a la idea
de Lucas 15, que dice que hace el mayordomo, empieza a pensar
y dice, ¿qué haré? Y es exactamente la misma idea
en Lucas 15, recordarán ustedes, cuando el hijo menor había vivido
perdidamente, llegó a un punto y dijo, y volviendo en sí, dice
la reina Valera, y empezando a pensar nuevamente, comenzando a pensar, dijo, volveré
a mi padre. Y empezó a tomar buenas decisiones.
Y este mayordomo nosotros vemos exactamente lo mismo. Después
de que le dijo, estás despedido, él dice, ¿qué haré? Pero antes
de ese qué haré, no había pensamiento. Todo era derroche, consumir,
malgastar. Entonces, como vemos aquí, empezando
hablando del dinero, el contexto es el dinero. Una de las cosas que... Yo no
he leído el libro, pero John MacArthur ha escrito un libro
que se llama ¿A quién pertenece el dinero? ¿A quién pertenece
el dinero? Y yo creo que eso es una pregunta
obvia. ¿No ve? Como es tan obvio cuando
alguien te pregunta, ¿sabes que vas a dar cuentas un día a Dios
por lo que te ha confiado? Todos nosotros decimos sí. Pero
lo cierto es que parece que el futuro tan lejano no es tan real
para nosotros, porque nosotros decimos Dios es dueño de todo,
pero vivimos como si fuéramos dueños. Entonces una pregunta
importante que aquí esto quiere mencionar es ¿a quién pertenece
el dinero? Y lo segundo se desprende de
esta misma pregunta es ¿cómo debo usar el dinero? Si yo entiendo
a quién pertenece el dinero, la segunda pregunta es ¿entonces
cómo debo usarlo? ¿Cómo puso freno su amo ante
este mayordomo, ante el derroche? Le quitó el trabajo. Y parece
ser, hay una frase que dice que este mayordomo era de cuello
blanco. Esa frase, ¿qué significa en nuestro contexto? Es aquellas
personas que solo pueden hacer un trabajo de escritorio, ¿no?
No te lo pueden cavar y menos mendigar. Y decimos nosotros,
este es de los cuellos blancos. Y este mayordomo, por lo que
él mismo nos dice de él, parece que era así. No puedo cavar y
también parece ser que era una persona de edad. posiblemente
la razón de no poder cavar o no poder trabajar con las manzas
es porque ya es de edad. Pero algo que es interesante
también para nosotros ver acá es que este hombre estaba perdiendo
un lugar de privilegio. Y la idea aquí es que este mayordomo
vivía en la casa de este señor, tenía todas las comodidades que
este señor le había dado, y cuando le dice, da cuentas porque ya
no vas a ser mayordomo, es Saca tus cosas. Y por eso este hombre
dice, ¿y ahora dónde voy a ir? ¿En qué casa voy a ir? ¿Te imaginas
a ti que te den una empresa? Estás muy acomodado y de la noche
a la mañana estás despedido y no tengas dónde ir. ¿Cómo voy a
ser? Esta es la idea. Este hombre
dependía totalmente de este señor y estaba consciente. Y algo interesante
es que ante la acusación de estos hombres, ante su amo del mal
gasto de sus riquezas, no hay una defensa de este mayordomo,
de decir, no es así, son unos envidiosos, no, no. Da por supuesto
que lo que le están acusando era verdad, era verdad. Y algo que vemos acá entonces,
tomó malas decisiones, hizo malas cosas, empezó a consumir las
cosas, como dice acá, de su amo, perdió los privilegios, le quitó
la mayordomía, y empezó a pensar. Ahora, esta es la primera parte
de la historia. Cuando nosotros pensamos en esto,
bueno, al menos yo normalmente tiendo a pensar cuando se habla
de dinero, esto es para los que tienen dinero, ¿no? Y todos los
que vivimos acá, los que estamos en la iglesia, siempre tendemos
a pensar en eso, ¿no? Yo a veces no tengo ni para terminar
la semana. Esto es para personas ricas. Pero una cosa que vamos a notar
acá cuando el Señor les dice hagan ustedes esto e inviertan
y uno piensa en personas que tienen el dinero, la pregunta
es ¿a quiénes les estaba diciendo esto al Señor Jesús? A sus discípulos. Y la pregunta es ¿qué empresas
tenían sus discípulos? ¿Qué negociados tenían? El último
era Pedro que lo dejó todo y le siguió al Señor. Está hablando
a personas y después va a hablar acerca de él, que en lo poco
es fiel, en lo mucho también es fiel. Y algo que podemos ver
acá es que una aplicación para nosotros es que él tenía privilegios
que después se le quitaron. Porque él con esta acción, este
amo, le estaba enseñando a este mayordomo a quién le pertenecían
las riquezas y quién tenía la autoridad. Y muchas veces cosas
así, similares, nos pueden pasar a nosotros cuando alguien puede
despedirnos de un trabajo o se nos puede quitar un privilegio. O algo que se nos ha confiado
por la mala administración que estábamos teniendo. Como decías Rato, tal vez muchos
podemos pensar, este no es mi caso, porque yo no tengo lo que
este hombre estaba malgastando o derrochando. Pero como he dicho,
Jesús le está hablando a sus discípulos. Y algo que pensaba,
algo que vamos a ver acerca de este mayordomo y lo que él tenía
que hacer, al menos son dos cosas. Y una tiene que ver con prever,
provisionar, y la otra tenía que ver con invertir. Y eso es
interesante porque aún en la parte de la vida universitaria,
pienso yo, en la carrera de administración de empresas, para hacer crecer
una empresa, normalmente se enseña esto. Prevean, pero no solo guarden,
inviertan para que esto siga creciendo. Pero por lo que vemos
en Lucas 15, de la palabra del hijo pródigo, que es la similitud,
el hijo pródigo cuando estaba derrochando todos sus bienes,
no tenía en la mente guardar nada. ¿Sí? Y este hombre estaba
haciendo lo mismo, pero también aquí se nos enseña acerca de
lo que es invertir. Y este hombre tampoco estaba
invirtiendo, estaba malgastando. Y hay una aplicación directa,
obviamente, acerca del uso del dinero. Y como he dicho, yo creo
que la mayoría de nosotros no somos ricos, pero aún en lo poco,
la pregunta es cómo usamos el dinero. A veces yo pienso cuando vemos
nuestras casas o los que estamos casados y vamos creciendo y nos
damos cuenta que tenemos tantas cosas que incluso ni necesitamos. Y no es que estamos promoviendo
un ascetismo, ¿verdad? De que no, no, no, no, no. Por el otro lado también ser
avaros, ¿no? De nunca dar, nunca dar. Entonces
hay un equilibrio que aquí va a querer, me está presentando
el Señor entre guardar, prever, que creo que es sabio, la Biblia
enseña eso, pero al mismo tiempo habla de invertir. Invertir. Ahora, después de estos versículos
y después de esta denuncia y después de lo que le dice su amo de que
le va a quitar el trabajo, estamos en el capítulo 16 él en el versículo
3 dice el versículo 3 y el mayordomo se dijo a sí mismo que haré pues
mi señor me quita la administración no tengo fuerzas para acabar
y me da vergüenza mendigar ya sé lo que haré para que cuando
me destituya de la administración me reciban en sus casas y llamando
a cada uno de los deudores de su señor dijo al primero cuánto
le debes a mi señor y él dijo 100 vasiles de aceite y le dijo
toma tu factura siéntate pronto y escribe 50 después dijo al
otro tú cuánto le debes y respondió 100 medidas de trigo él dijo
toma tu factura y escribe 80 Y ahora, el segundo punto que
ustedes tienen, y noten que todo esto es, ¿por qué? Porque el
punto clave es el versículo 9, donde el Señor le está diciendo,
como en palabras sencillas, ¿han visto eso? Sean sagaces ustedes
también. Y entonces, por eso estamos viendo
la acción de este mayordomo, que da la idea de ser un mayordomo
impío, por las acciones que estamos viendo. Pero bueno, voy a dejar
eso ahí. Y empieza a hacer eso. Y el segundo punto que ustedes
tienen ahí es, no se queda en esa situación. Las consecuencias
nos llevan a pensar, a reflexionar, a volver en sí. Y algo que el
Señor Jesús dice, ciertamente, dice más adelante, los hijos
de este siglo, hablando de los impíos, son más sagaces o más
astutos que los hijos de luz, hablando de los cristianos, de
los creyentes. Y eso es verdad. Y pensando en
eso, miren acá. Lo que el Señor está mostrando
algo en cuanto a este mayordomo injusto es lo siguiente. Hizo
cosas malas. Pero normalmente nosotros cuando
hacemos algunas cosas malas, ¿sí? Nos empezamos a lamentar,
¿no? Es mi culpa, lo merezco, estas
consecuencias. Y empezamos ahí a buscar que
nos animen. No vemos eso aquí. Y estamos
hablando de un ejemplo de sagacidad. Este hombre sabía que ya no podía
cambiar su pasado, ya lo había hecho, y lo que había hecho estaba
mal, pero sí podía hacer algo por su futuro. Y eso es algo
que tal vez podemos pensar como iglesia. No sé si ustedes han
notado lo mismo en general, en el mundo y en la iglesia. Los
del mundo normalmente no tienen Dios. Ellos son, aunque dicen
que creen en Dios, ¿verdad? Pero normalmente ellos son su
propio Dios. Pero cuando están en situaciones difíciles, ¿no?
Parece que como no tienen a nadie más, como solos empiezan a salir
adelante y dejan, como la frase que tenemos, a llorar al río.
Ya la arruiné y... Y ya no hay tiempo para llorar,
hay que seguir. Ánimo, hay que trabajar, hay
que hacer. Pero nosotros muchas veces, que somos creyentes y cuando
hacemos cosas malas y nos sobrevienen algunas consecuencias, somos
más de lamentarnos, de deprimirnos, y lo digo somos porque nos pasa
mucho. Pero a este hombre le han quitado el trabajo, lo ha
perdido todo. Y no lo vemos como una actitud que normalmente vemos
en la iglesia cuando una persona pasa esta serie de cosas. Sino
agarra y dice, ¿y ahora qué hago? Y empieza a pensar, es como estar
en un encerrado, y dice, ¿cómo salgo de esta? Y empieza a buscar
por dónde va a ir. Y dice, no puedo trabajar, ¿qué
opciones tengo? Me da vergüenza mendigar. Y después
dice, como la frase Eureka, se vende una idea a sí mismo. Y
dice, ya sé lo que voy a hacer. Esto voy a hacer. Y vemos una
actitud diferente a un hijo de la luz, a un hijo de este siglo. Llorando, lamentando, desanimado,
esperando a ver qué es la voluntad del Señor. Una vez a mi hijo,
un jovencito, le dijo una frase que estaba pensando en esto y
le decía, Estaban hablando, creo, no me acuerdo mucho, y le dijo,
te falta calle, te falta más calle a vos. Una expresión, no
sé si ustedes la han escuchado, pero yo primera vez que la he
escuchado, te falta más calle. ¿Y a qué se refiere? Es que cuando
está uno en la calle, aprende los términos, las formas de vivir
en la calle, y uno está nuevito y dice, te falta más calle todavía
a ti. Estás nuevo, eres novato. Y yo
estaba pensando en esto. Los hijos de este siglo nos podrían
decir a nosotros, les falta más calle a ustedes. Obviamente,
obviamente en el sentido negativo todos podríamos agarrar nosotros
santos, reformados, bautistas, no. Pero noten que el Señor y
un pastor esta semana pasó y me decía en algún consejo, me decía,
¿qué hago en esto? Le decía al pastor y el pastor
me decía, sea astuto Jaime. Y sea astuto, ¿no? Y yo decía,
no qué me estás aconsejando y él me decía si el señor Jesús no
lo diría yo tampoco lo diría si el señor lo dijo por eso te
lo digo entonces empecé a pensar en justo en el tema también que
estoy compartiendo astucia pero antes de su astucia de este hombre
miren él desde dónde viene viene de abajo, viene de haberlo perdido
todo, pero no se ha quedado ahí. Y eso es algo que está ahí en
ese segundo punto porque creo que tiene que ver con la sagacidad
y la astucia de los que están fuera del círculo cristiano.
¿Cómo sobresalen de situaciones difíciles? Obsérvenlos. Y se
van a dar cuenta, hasta hay frases de ex ministros y todo eso, en
situaciones de accidentes, de cánceres, de todo, que decían,
no me puedo morir aquí, no puedo quedarme aquí, tengo que seguir.
Pero nosotros en la primera ya nos ahogamos, estamos chao. Y
esa frase vino a mi mente. Pero este hombre está ahí, lo
ha perdido todo y empieza a decir, no me puedo quedar así. ¿Qué
voy a hacer? ¿Qué voy a hacer? Y empieza a
pensar en eso. Por eso puse ahí como un principio acerca de la
sagacidad. ¿Qué voy a hacer? Y entonces empieza a reflexionar. No se queda a lamentar en sus
decisiones. Entiende que fue su responsabilidad haber llegado
a esa situación y empieza a pensar en la manera de continuar. Y
entonces tiene una buena idea. Por si acaso decía algún comentarista
para los que son jefes, no es buena idea a un hombre que te
has robado darle un poquito más de tiempo porque te va a seguir
robando. Es bueno, decía un comentarista,
sacarlo de una vez. Pero este hombre le dice, da
cuentas porque ya no vas a ser, como dando a entender que le
ha dado un poquito más, pero él ya sabía Yo se pregunté, ¿por
qué no le fui a pedir perdón? No vemos eso tampoco. Tal vez
porque lo conocía a su amo y sabía que si él dice hasta aquí, es
hasta aquí. No hay más. Ese abuso de confianza había
tenido un límite. Se acabó, lo perdiste. Entonces
ya no empezaba a mirar atrás. Ya dijo, ya. ¿Qué me queda por
delante? ¿Qué puedo hacer? Y obviamente,
¿en quién está pensando? ¿En su amo está pensando? No,
él está pensando simplemente en sí mismo. Y eso vamos a ver
más adelante. Entonces, pasamos al tercer punto,
que es el elogio de su amo por haber obrado con astucia. Y la
idea de esto, como está en sus bosquejos, es que aprovechó la
oportunidad que tenía adelante siendo inteligente y prudente
con estrategia, con maña. Este hombre lo hizo con maña.
Vemos también con engaño. y empezó a llamar. Y algo que
vemos acá en la primera palabra dice elogiar. ¿Saben qué significa
esta palabra? El amo le aplaudió. Lo aplaudió. Y uno dice, ¿pero
cómo le va a aplaudir? Le está robando. Algunos comentaristas
dicen que la idea de esto es que el amo no supo de esos descuentos
que él hizo. Al contrario, lo que hizo...
Imagínense usted, si tú fueras el deudor del amo y el mayordomo
vino y te rebaja como año y medio de dinero, ¿sabes qué tú vas
a hacer? ¿Y tú sabes que todavía le representas a su amo? ¿Quién
te está perdonando, el mayordomo o el amo? El amo, porque él solo
es su mayordomo. Entonces, lo que está haciendo
es que al rebajarte eso, mires con mayor agrado a su amo. Está
generando mayor... Y él no recibió ni un peso, sólo
está perdonando deudas porque no le dieron el dinero a él.
Y eso es una pincelada de la cultura judía en cuanto a la
reciprocidad. Él sabía que si hacía ese perdón
tan generoso, cuando se acabe ese trabajo, las puertas no iban
a estar cerradas para él porque eso se devolvía. Pero no iba
a venir el dinero directamente para él. Eso era un perdón generoso. Y entonces su amo dice que lo
alabó, lo elogió, le aplaudió. Y algo que decía un comentarista,
Jesús no elogió al mayordomo por haber robado a su amo. Jesús
lo elogió al hombre por haber aprovechado sabiamente la oportunidad
que tenía delante. O sea, engañó. Y eso no es el
punto aquí, porque incluso lo llama y le elogió al mayordomo
injusto. Sigue siendo injusto y sigue
siendo malo lo que ha hecho. Pero la sagacidad, la astucia
con la que pensó y obró en ese momento, le llevó a su amo a
elogiarlo. Y esto es lo que vemos, como
decía, los hijos de este siglo son expertos en aprovechar las
oportunidades para hacer dinero, amigos y alcanzar sus éxitos.
¿Han visto eso? Es por eso que tenemos la corrupción
que tenemos, ¿sí o no? En donde sea que nosotros vayamos,
de hecho, hasta en el campo, no sé si ustedes han escuchado
las frases del campo cuando hay un niño Y las mamás, cuando el
niño es bien despierto, lo elogian diciendo, vivísimo es él, es
pícaro. Es otra frase para decir astuto. Pero cuando es un niño que es
medio lentito, no reacciona, no lo elogian. Pero a los otros,
que aún con engaño con todo, dicen, este va a ser de grande,
porque es vivo. ¿Sí o no? Entonces, aquí está
elogiando eso, pero no exactamente el pecado, porque claramente
más adelante se nos va a hablar acerca de la fidelidad, el que
es fiel en lo poco es fiel en lo mucho. Pero está hablando
acerca de cómo actuó cuando la oportunidad se presentó. La astucia
que puso. Y en palabras sencillas, como
está acá, la astucia simplemente es haber actuado sabiamente la
oportunidad. Sabios. Y saben, yo creo que
hay contextos. Obviamente nosotros tenemos que
ser, como dice acá la sagacidad en la vida del creyente, tenemos
que ser astutos sagaces, pero sin pecar. Y eso nos complica
más. ¿Por qué es fácil ser astuto
con engañas? Eso es lo que tenemos, ¿no? De
hecho, yo no tengo nada con la gente de Santa Cruz, pero en
mi experiencia, donde más me han engañado a mí han sido en
Santa Cruz. Y cuando he estado un tiempo
viendo ahí, cuando veía algunos obras, cómo se hacen los negocios,
cómo funcionan algunas cosas, alguna persona alguna vez me
decía a mí, tienes que ser más vivo, tienes que ser más pícaro. Entonces, cuando pienso en esto
de ser astuto, yo creo que una persona del mundo lo entiende
bien. Porque sabe, porque ese es su
medio, cómo se mueve para conseguir sus objetivos. entonces este
hombre fue elogiado por su amo porque tenía una oportunidad
y no la desaprovechó y algo que también podemos ver acá en cuanto
a la astucia y yo sé hermanos no pretendo venderles a una idea
a ustedes decir yo Jaime me quedo como estoy así estoy bien el
señor Jesús lo está diciendo sean astutos aprovechen las oportunidades
que tienen delante Y muchas veces, incluso como vemos en el contexto,
va a ser oportunidades con riesgo. Porque no solo podía ser despedido,
sino llevado a la cárcel más por ladrón. Pero se arriesgó. Buscando su propio beneficio,
pero se arriesgó. Tomó decisiones. Y eso es otra
cosa que los hijos de este siglo son diferentes a los hijos de
la luz. Nosotros tenemos varias oportunidades muchas veces y
estamos diciendo, ¿será la voluntad del Señor ¿Será la voluntad? Estoy orando por eso. Y no es
que está mal, hermanos, eso, pero nosotros somos más así. Y algunos de ellos no oran, pero
entran nomás. Y a algunos les ha ido mal, les
ha ido bien, les ha ido mal, les ha ido bien. Yo estaba compartiendo
con un hermano esta semana, en una oportunidad, alguien decía,
Rosner estaba enseñando y decía, todos podemos aprender algo de
todos. Y una persona dijo, ¿y qué podemos aprender del Jaime?
Y él dijo, hacer negocios, dijo. Wow, yo estaba pensando en esto. Entonces yo le compartí a este
hermano esto. Una persona de iglesia piensa que de mí se puede
aprender a hacer negocios. Así es como me miran. Pero yo
y mi esposa podemos saber las veces de metidas de pata que
hemos tenido, el dinero que hemos perdido, las lágrimas y los dolores
que hemos tenido. Pero algo que yo pensaba en esto
y decía, pero si hay algo que hemos hecho, es que cuando habían
oportunidades, tratábamos de meternos. Algunas seguro no debía
meterme. Pero muchos de los hijos de la
luz, las oportunidades, y noten que el contexto aquí, ¿cuál es?
Economía. Es dinero. Pero después el Señor
les va a decir hacia dónde va a direccionar las ganancias de
ese dinero. Pero eso es lo que está diciendo acá. Sean astutos,
sean sagaces, aprovechen la oportunidad. No tenemos, tenemos que orar
como alguien decía y con el periódico a los brazos, tenemos que tocar
puertas, tenemos que hacer eso. Yo muchas veces he visto a varios
hermanos en distintas iglesias con esta actitud, con un potencial,
con muchas habilidades, con muchas oportunidades que el Señor les
ha dado, pero están frente a la puerta diciendo, y si esto pasa
voy a seguir orando, voy a seguir orando. Y yo no sé, yo no estoy diciendo
que es una palabra profética para que mañana dices, ya voy
a tomar, voy a hacer esto, ¿no? Pero el punto es, el Señor está
diciendo, sean astutos como este hombre que tomó la oportunidad
y lo hizo con inteligencia y le salió bien. Y por eso lo aplaudió,
lo elogió. Y quiero compartir un ejemplo
que una persona esta semana me contó de una astucia de su experiencia
personal que me llamó a pensar. Su esposa de este hombre es abogada
y había un hombre, creo que era de alquiler o algo así, que tenía
muchos lotes. Y creo que eran estos loteadores
que se agarran lotes y empiezan a vender lotes. Y este hombre
tenía muchos problemas con los lotes y con sus cuentas bancarias
y todo esto, dinero en grande. Entonces vino de esta abogada
y le dijo que si le podía resolver, le podía ayudar en el caso. La
abogada dice que tomó el caso Pero en uno de esos días que
venía a la oficina de la abogada, le escuchó hablar a la abogada
de un tema muy familiar, que era de un préstamo de 10 mil
dólares que habían hecho a un pariente y que tenía que devolverles
en una semana para continuar la construcción de su casa. Pero
eso nunca llegó, no le devolvían el dinero y estaban angustiados
porque la obra tenía que parar. Y la notó, dice el hombre, mientras
tomaba asiento en su oficina, hablando apasionadamente de esto,
Y le dijo, después de que colgó, ¿necesita $10,000? Le dijo el
hombre. Y le contó la historia. Y el
hombre le dijo, yo se los doy. Y la mujer le dijo, ¿a cuenta
del pago? No, yo se los doy. ¿Con cuánto
de interés? No, yo se los doy. Al día siguiente
volvió el hombre y le dio $10,000. Y le dijo, ni bien me lo cancelen,
me dijo una semana, yo creo que va a tardar máximo un mes y se
lo devolvemos. Tardó cinco años en devolverle
esos $10,000 a esta mujer. Y para eso ya la abogada había
resuelto todo el tema de sus papeles de este hombre. Después
de cinco años lo buscó. Y cuando le dijo, aquí están
los $10,000 y pidiendo disculpas, y con un pensamiento de que aquí
hay gato encerrado, ¿no ve? Como decimos, aquí hay gato encerrado.
Entonces le dio los $10,000. Y estaba mirando a su cara y
le dijo, porque ya le había pagado incluso de sus servicios y esperando
que le diga algo. Y le dijo, gracias por la devolución.
Y después le dijo, nada más, ni un poco de interés. Y el hombre
le dijo, la verdad es que no. ¿Sabe? Cuando yo entré a su oficina
ese día, Justo ese día yo recibí amenazas de que me iban a congelar
o quitar el dinero que yo tenía en el banco. Y yo tenía un poco
más y algo más de esos 10.000 dólares. Entonces, yo vi una
oportunidad en usted como sacar del banco y dárselos a usted
para que me lo guarde. De todas maneras, lo podía perder.
Tal vez con usted también lo iba a perder. Pero hoy veo que
ha sido una buena idea porque me lo ha guardado y tengo el
dinero conmigo. En palabras sencillas, usted no fue mi motivación primera.
Fue guardar mi dinero. Fue astuto. Fue astuto. Se le presentó la
oportunidad y la tomó. ¿Había riesgo? Sí había riesgo,
pero de todas maneras lo hizo. Entonces, este hombre tenía una
oportunidad más en estas últimas horas o minutos de quitarle el
trabajo y fue astuto. No hagan eso con sus jefes. Número
cuatro dice, llamado a ser amigos por medio de las riquezas mundanas
y este es el punto principal de toda la enseñanza todo esto
de este hombre para entender esto llamados a ser amigos que
hizo este hombre se hizo amigos por dineros injustos que no eran
de él no eran de su jefe de su amo y se hizo amigos y la biblia
dice el que tiene dinero también tiene muchos amigos con dinero
se puede hacer muchos amigos eso es verdad entonces este este
hombre hizo eso para su propio bien para que cuando fuera despedido
tenga dónde ir y pueda continuar entonces ahora dice el señor
miren eso y ustedes también hagan lo mismo hagan amigos por medio
de las riquezas en otras versiones mundanas riquezas injustas presten
atención a este mayordomo y hagan lo mismo obviamente no está diciendo
engañen a la gente sino le está diciendo sean sabios y aquí ya
empieza con una vez que has hecho el negocio una vez que si es
en el tema material o si es un tema espiritual y por medio de
eso ahora haz amigos y ahora dice y ahí cambia Este mayordomo
hizo amigos para ser recibido en casas terrenales. Pero ahora nos está llamando
a nosotros a ser amigos para ser recibidos en moradas eternas. Es decir, este sacerdote, este
mayordomo, perdón, lo único que estaba cuidando era su futuro.
¿Y cuál era su futuro próximo? ¿Dónde vivir? La pregunta para
nosotros es, cuiden su futuro. ¿Cuál es nuestro futuro? La eternidad. Allá vamos. y ahora el señor
dice hagan exactamente lo mismo con astucia hablando pero no
con este engaño para que cuando para que sean recibidos en las
moradas eternas es decir observen cómo Los hijos de este siglo
son tan astutos, muchas veces mañudos y para su fin corto,
terrenal, temporal, cómo usan tantas cosas. Bueno, ustedes
pongan todo a la inteligencia, toda la prudencia para hacer
negocios y cuando los hagan, entonces inviertan haciendo amigos
y así sean recibidos en las moradas eternas. Yo pienso, hermanos,
que no es pecado como sabemos tener dinero o querer tener dinero.
Cuando uno dice, señor, quiero poner en esto. ¿Y qué significa
ser amigos para las moradas eternas? Señor, quiero poner este dinero
para que este ministerio avance. Señor, quiero poner este dinero
para que la iglesia puede tener esto, señor. Señor, quiero bendice
este proyecto que tengo para poner en esto, señor. Para que
cuando ya no estemos en esta tierra y vayamos allá a la morada
eterna, Algunos serán nuestros amigos porque invertimos en su
vida. Tal vez fueran creyentes que
estuvieron en situaciones económicas difíciles, pero nosotros hicimos
amistad por medio de invertir en su vida. Y entonces seremos
recibidos por ellos allá arriba. tal vez serán incrédulos que
por medio de ese apoyo económico conocieron el evangelio porque
un misionero fue sustentado para que se les predique y serán nuestros
amigos y seremos recibidos en las moradas eternas y les dice
el señor hagan ustedes también amigos con el dinero úsenlo de
esa manera entonces no está hablando solamente para amontonar en esta
tierra o tener posesiones en esta tierra lo que está diciendo
es miren su futuro, miren hacia arriba, ahí está su final. Entonces este es el punto de
esta enseñanza del Señor Jesús acerca de sean astutos y como
he dicho se lo está diciendo a sus discípulos, personas que
no eran ricos pero le está diciendo cuando hagan esos negocios y
tengan esas ganancias siendo astutos inviértanlo pero inviértanlo
para lo eterno, inviértanlo para lo eterno y aquí hermanos quiero
un poquito pensar acerca de cómo usamos el dinero y los versículos
que van a venir adelante nos van a decir algo interesante
desde el versículo 10 dice y es el quinto punto y ya para ir
terminando la manera como manejamos ahora nuestro dinero muestra
nuestro amor por dios y lo que él nos puede confiar mañana saben
yo creo que muchas veces dios no le da dinero a muchos hijos
de él saben por qué porque el darles dinero es destruirlos
Eso es verdad. Muchos de nosotros decimos ¿Por
qué mi negocio no va? ¿Por qué esto? ¿Por qué mi emprendimiento?
¿Por qué no puedo ganar más por eso? Pero si el Señor te diera
eso, no sería para tu bendición, sino para tu destrucción. El
Señor sabe a quién le va a confiar y al que le va a confiar no sólo
le confía sino que entrena su corazón porque cuando Dios quiere
bendecir materialmente su propósito no es destruirnos y nosotros
sabemos mucha gente que está hoy enamorada del dinero y aún
dentro de iglesias pero lejos de Dios y creen que están con
Dios y la prueba de eso es el dinero que tienen pero lo que
no se dan cuenta que el dinero es la muralla realmente que los
separa de Dios. Entonces empieza estos versículos
miren ya terminando dice el que es fiel en lo muy poco también
también en lo más es fiel y el que y el que en lo muy poco es
injusto también en lo más es injusto pues si en las riquezas
injustas no fuiste fieles quien nos confiará lo verdadero y si
en lo ajeno no fuiste fieles quien nos dará lo que es vuestro
Ningún siervo puede servir a dos señores porque aborrecerá a uno
y amará al otro, estimará a uno y menospreciará al otro. No podéis
servir a Dios y a las riquezas. Y oían, dicen también estas cosas
los fariseos que eran avaros y se burlaban del Señor. Ahora
empieza estos versículos diciendo el que es fiel en lo muy poco. La pregunta para ti, tal vez
una pregunta es, ¿tienes dinero? Y tal vez la respuesta es, tengo
poco. Es ahora. Y no lo digo por eso
decía para la iglesia, porque queremos más dinero. Estamos
agradecidos que hemos podido dar un poco más a la iglesia
y cosas así. Pero el que es fiel en lo poco
también lo es en lo más. Y el que es injusto en lo poco
también es en lo más. Entonces le está diciendo esto
a sus discípulos, gente que era mayormente pobre y les está diciendo
inviertan. Y uno dice que voy a invertir
si ni para mí tengo. Pero les está diciendo a ellos
inviertan, sean sagaces, sean astutos en lo poco que tienes
invierte. Y saben, yo quiero decir también
algo entre paréntesis acá. No estamos de acuerdo con el
evangelio de la prosperidad, sin embargo. tampoco podemos
negar que cuando noten cuando la biblia al menos en textos
dentro de contextos cuando habla de dar y que dios lo bendice
es netamente no es descontextualizar y aunque alguien va a decir no
damos porque dios nos dé más es correcto una motivación así
pero cuando leemos dentro de los contextos esos textos muchas
veces nos damos cuenta que la situación de necesidad que muchos
hermanos pasan saben por qué es porque no dan porque todo
el tiempo están reteniendo, reteniendo, reteniendo. Este señor que me alquila la
casa siempre me dice lo mismo. Yo tengo dos secretos. El primero
es nunca te olvides de dar dinero. Nunca te olvides. No he conocido
un hombre próspero cristiano que sea un avaro. Siempre han
sido generosos. y el otro no viene al caso pero
ese es un secreto que decía él siempre da y algo que también
se ve en esta parábola es cuando este mayordomo perdonó generosamente
a los deudores y el señor dice sean sagaces pero para las cosas
espirituales para lo eterno sean generosos no avaros no amantes
del dinero y ya hemos hablado muchas veces que una manera de
cuidarse del amor al dinero cuál es darlo darlo porque cuando
uno no da empieza a amarlo y empieza a guardar y empieza a preocupar
que mis ahorros que ya no tengo entonces aquí dice que es poco
En lo poco, en lo mucho también, perdón, el que es infiel en lo
poco, en lo mucho también es infiel. El que es injusto en
lo poco, en lo mucho también es injusto. Y dice, pues si en
las riquezas de este mundo no fuiste fieles, ¿quién confiará
lo verdadero? ¿Y qué significa eso? Si en las
riquezas de este mundo no lo has administrado bien, no has
sido una persona que ha dado, ¿quién te dará lo que es verdadero?
O dice otras versiones, o lo que es tuyo, ¿y a qué se refiere
eso? Un día cuando partamos de esta tierra la anterior vez se
hablaba en el púlpito acerca de los juicios y los juicios
para los no creyentes y los juicios para los creyentes y los juicios
para los creyentes se decía que era para qué para las recompensas
si no has manejado bien aquí en esta tierra las cosas mundanas
entonces qué vas a recibir de lo que realmente te pertenece
en el cielo y la respuesta es nada estás perdiendo recompensa
no vas a recibir nada porque ni aún en esta tierra has podido
manejar lo que se te ha dado cómo vas a poder manejar lo que
se te va a dar allá que es tuyo por otro lado dice ninguno puede
servir a dos señores el señor está hablando de una devoción
total al señor y yo escribí aquí algunos comentarios que este
es un pastor que se llama Warren Wisby Y dice lo siguiente acerca
de esta frase de ninguno puede servir a dos señores. Dice, el Señor nos exhorta a
que seamos totalmente devotos a Dios y sinceros. No podremos
amar y servir a dos amos, así como no podemos andar en dos
direcciones al mismo tiempo. Si escogemos servir al dinero,
no podremos servir a Dios. Si escogemos servir a Dios, no
podremos servir al dinero. Si Dios es nuestro Señor, el
dinero será nuestro siervo. y usaremos nuestros recursos
según la voluntad de Dios pero si Dios no es nuestro Señor nos
convertiremos en siervos del dinero y el dinero es un amo
terrible empezaremos a desperdiciar nuestra vida en lugar de aprovecharla
y nos encontraremos sin amigos al llegar a la gloria ninguno puede servir a dos señores
hermanos El contexto de esto es el dinero, el uso del dinero,
las oportunidades que tenemos por delante y los sagaces y lo
astuto que podemos ser. Y yo quiero animarles a pensar
en esto. Como he dicho, no solo por los
beneficios. Muchas veces Dios el dinero no solo es como un
aceta que todo es para la obra. Dios nos ha dado también para
que disfrutemos el dinero. pero muchas veces la timidez
o como este pastor me comentaba esta semana cuando me decía cuando
Rebeca le decía a su hijo a su hijo Jacob ve y preséntate ante
tu padre con no vamos a hacer que es velludo y el guiso y todo
eso y este pastor en son de broma decía pero Jacob era era presbiteriano
reformado y le decía y si esto pasa y si esto pasa Y Rebeca
le dijo, que la maldición caiga sobre mí, tu ve. Y él me decía esto en son de
chiste para decir, cuando nosotros nos dicen, sean astutos, sean
sagaces, entonces decimos, y si esto, y si esto, y si esto, y
si esto, y nos quedamos sentados. Pero nosotros tenemos una mayor
motivación, que es generar esto, trabajar esto, pero no para nosotros. sino para invertir, para dar,
para ser generosos, para ayudar. Y yo espero hermanos, y otro
contexto más, hay muchas personas, dice la Biblia que hay que ser
astutos y pone la comparación como quién, como serpientes. Y fue la serpiente que con astucia
le engañó a Eva en el Adán. en este mundo hostil de tanto
mañuderío, de tanta mentira. Y yo estaba pensando otra aplicación
para nosotros en este tema de la astucia. Hay amistades, hay
familiares con los que uno tiene que ser astuto, astuto. Y muchas veces la astucia no
tiene que ver con el que golpea primero, sino con el que escucha
y reacciona de una manera sabia y prudente. Y eso es un llamado
del Señor. Como dice este pastor, si el
Señor Jesús no lo diría, yo tampoco lo diría. Y yo quiero animarles
en eso en cuanto a la iglesia, en cuanto al uso del dinero. Esto es un tema netamente de
dinero en lo material, pero también quiero decir que aquí se habla
de un mayordomo que no administró bien lo que no era suyo. Y tiene
que ver con algunas cosas que nosotros hemos recibido de Dios,
más allá del dinero, como dones, talentos, que un día también
le vamos a dar cuentas a Dios por eso. ¿Qué estás haciendo
con eso? ¿Qué has recibido del Señor?
¿Y qué estás haciendo? Puedes decir, el dinero yo no
malgasto, yo no hago eso, pero ¿qué estamos haciendo con los
dones y los talentos que el Señor nos ha dado? Como he dicho, escuchamos
a menudo que le vamos a dar cuenta, pero a menudo no estamos conscientes
de esto. Y yo quiero refrescar una vez
más su mente y decir, un día le vamos a rendir cuentas al
Señor, no solo por la parte económica, sino por estas cosas también
que el Señor nos ha bendecido. Vamos a orar, hermanos. Señor,
gracias por tu palabra. Y hay varias cosas, tal vez, Señor,
aquí que escapan. Pero tal vez que no estemos preocupados
por lo que no hemos podido entender, sino por lo que hemos entendido
y tal vez no lo hacemos. Señor, ayúdanos en las oportunidades
que se nos presentan a ser prudentes, sabios, Señor, sin engaño y realmente
poder hacer negocios con nuestros semejantes en la parte espiritual,
Señor, en los dones. Señor, ayúdanos a despertar,
a no estar todo el tiempo lamentándonos por las malas decisiones o los
pecados que hemos hecho, sino a seguir adelante. y mucho más
sabiendo que tú eres un Dios de compasión y misericordia,
Señor. Señor, te pido también porque podamos invertir. Bendice,
Señor, el trabajo que hacemos. Y ayúdanos, Señor, a no amar
el dinero, a darlo, Señor, a invertirlo. Ayúdanos a reconocer que un día
ya no vamos a estar aquí. Y no queremos estar tristes por
tanto derroche, tanto mal gasto o tanto vivir para nosotros mismos,
Señor. Ayúdanos, te lo pido, a mirar
más allá de nuestras propias necesidades, nuestros propios
hijos, nuestra propia familia, y mirar a otros, Señor. Ayúdanos,
Señor, como iglesia, a ser generosos. A ser generosos, Señor, a dar
una iglesia que da. Ayúdanos, Señor, en eso nos cuesta. Siempre estamos pensando en nosotros
mismos. Ayúdanos a confiar en ti. en
que tú cuidas de nosotros. Tenemos padre, no somos los hijos
de este siglo que no tienen un padre, señor. Y ayúdanos a ser
coherentes con eso en cuanto a las preocupaciones, en cuanto
a descuidar las prioridades por ir detrás del dinero. Ayúdanos,
señor. Gracias por tu palabra y gracias
por esta mañana. En el nombre de Jesús. Amén.
La sagacidad en la vida del creyente
Series Parábolas y Milagros de Jesús
Verdad principal: Como creyentes no debemos olvidar que solo somos administradores de lo que se nos ha confiado. Un día daremos cuentas al Dueño y Señor de todo. A la luz de esto, debemos ser inteligentes y prudentes en el trato con nuestros semejantes, aprovechando las oportunidades que se nos presentan, haciendo previsión e invirtiendo en lo eterno.
Escrituras tomadas de: La Biblia de las Américas® (LBLA®), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.LBLA.com
| Sermon ID | 42124104712899 |
| Duration | 1:02:03 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Luke 16:1-15 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.