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Gracias, hermanos, por esta oportunidad nueva de
estar aquí con ustedes. Necesitamos empezar con oración. Señor, Padre nuestro llegamos aquí esta noche en el
nombre de tu hijo sabemos señor que nosotros sin
la obra de él estamos por su obra en la cruz nos invitaba a venir ante ti
entonces llegamos aquí en frente de ti esta noche en el nombre
de Cristo Jesús y queremos Señor en esta noche que nos enseñes O Señor, abre
nuestros corazones a la verdad y a la gloria de tu salvación. Ayúdanos, Señor, de entender.
Ayúdame, Señor, de predicar. O Señor, te amamos, te adoramos. Y lo haremos, Señor, para la
eternidad. En el nombre de Cristo Jesús.
Amén. Hemos estudiado ahora la importancia
de la escritura. Tener nuestra base, nuestro fundamento
en la escritura. Y anoche estudiamos mucho de
la gracia. Pero esta noche vamos a estudiar
dos más solas. Vamos a empezar esta noche con
Solafide, solamente la fe, y luego más tarde estudiaremos Solus
Christus. Pero ahora, mirando a Solafide,
solamente Por la fe. Quise empezar con una lectura
corta de Charles Spurgeon en sus lecturas de cada día. Él dice esto. Es siempre obra del Espíritu
Santo el apartar nuestros ojos de nosotros mismos para ponerlos
en Jesús. Pero la obra de Satanás es diametralmente
opuesta a esta, pues él está continuamente procurando que
nos miremos a nosotros mismos en lugar de que miremos a Cristo. Satanás nos dice, tus pecados
son demasiado grandes para ser perdonados. Tú no tienes fe,
no experimentas sincero arrepentimiento, no podrás perseverar hasta el
fin, tú no tienes el gozo que tienen sus hijos y eres inconstante. Todas estas consideraciones se
dirigen al propio individuo y nosotros nunca hallaremos consuelo o seguridad
si miramos allí. Pero el Espíritu Santo aparta
enteramente de allí nuestros ojos. Él nos dice que nosotros
no somos nada, pero Cristo es todo en todos. Recuerda, por
lo tanto, que no es tu adhesión a Cristo lo que te salva, sino
Cristo mismo. No es tu gozo en Cristo lo que
te salva, sino Cristo. No es ni aún tu fe en Cristo,
aunque la fe es el medio, es más bien la sangre de Cristo. Por lo tanto, no mires a la mano
con la que te tomas de Cristo, sino a Cristo mismo. No mires
a tu esperanza, sino a Cristo Jesús. La fuente de tu esperanza,
no mires a tu fe, sino a Jesús, el autor y consumador de la fe. Nunca hallaremos felicidad por
mirar a nuestras oraciones, o nuestras obras, o a nuestros sentimientos. Es lo que Jesucristo es, no lo
que nosotros somos, lo que da descanso al alma. Si queremos
vencer enseguida a Satanás y tener paz con Dios, tenemos que mirar
a Jesucristo. Pon los ojos únicamente en Él. Que su muerte, sufrimientos,
méritos, glorias y su intercesión se conserven frescos en tu mente. Cuando te despiertes a la mañana
míralo a Él. No permitas que tus esperanzas
o tus temores se interpongan entre ti y Cristo Jesús. Síguelo diligentemente y Él nunca
te dejará. ¡Qué bueno es! Yo no soy Carlos
Spurgeon. Cuando hablamos de la fe, Necesitamos
entender lo que es. Porque en el día de hoy, hay
muchos que dicen, pues yo tengo fe. Y yo digo, ¿fe en qué? Y más, ¿fe en quién? Esto es lo importante. Anoche miramos a la declaración
de Cambridge. Fue escrito hace 19 años. Ellos dicen esto de la fe. Reafirmamos que la justificación
es por gracia solamente, a través de fe solamente, por Cristo solamente. En la justificación, la santidad
de Cristo es imputada a nosotros como la única posible satisfacción
a la justicia perfecta de Dios. Negamos que la justificación
depende de cualquier mérito encontrado en nosotros, o depende de cualquier
infusión de la santidad de Cristo en nosotros, o que una institución
se llame iglesia cuando ésta niega o condena, sola fide, sea
reconocida que una iglesia no es legítima. Es algo muy fuerte, ¿verdad? Este artículo de sola fide es
posible que es lo más importante. La justificación viene a través
de la gracia solamente, por fe solamente, en Cristo solamente. Estas tres solas de gracia, fe
y Cristo Son un solo concepto. No se puede separarlas. La iglesia
romana siempre ha rechazado esta doctrina. Más que todo, su sistema
depende en sus ideas equivocadas de la justificación. ¿Quieres
saber cuál es la división entre ellos y nosotros? Es esto. Esta es la división entre la
iglesia falsa de Roma y la iglesia verdadera de la Reforma. La pregunta
es para nosotros, ¿cómo justifica Dios al impío? ¿Cómo lo hace? Y vamos en esta noche a estudiar,
a escudriñar las escrituras para descubrir qué dice Dios. No tengo
interés en las opiniones de varios, sino qué dice Dios de la justificación,
cómo salva Dios a hombres. Vamos a empezar con Gálatas 3. Empezamos en Gálatas 3 esta noche
y seguiremos de ahí. Pero al empezar, al principio,
queremos irnos a Gálatas 3. Amo tanto al apóstol Pablo, cómo
habla él. A veces, especialmente mi hija
me dice, papá, hablas tan duro. Pues yo tengo mi ejemplo aquí. O gálatas insensatos. ¿Quién os fascinó para no obedecer
a la verdad? A vosotros ante cuyos ojos Jesucristo
fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado. Esto sólo quiero saber de vosotros. ¿Recibisteis el Espíritu por
las obras de la ley o por el oír con fe? ¿Tan necio sois? Habiendo comenzado por el Espíritu,
¿ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido
en vano? ¿Si es que realmente fue en vano? Aquel pues que os suministra
el Espíritu y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por
las obras de la ley? ¿O por el oír con fe? Hay un gran peligro siempre en
la iglesia de regresar al judaísmo. Cuando Él habla aquí de la ley,
está diciendo no solamente de... Él no está hablando de obedecer
los diez mandamientos. está hablando de las ceremonias
y todo el sistema de los judíos de sacrificios de circuncidarse
y todo eso tiene que ver con eso la ley ceremonial está hablando
de eso porque él sigue explicando esto así habrán creyó a dios
y le fue contado por Justicia. Sabe por tanto que los que son
de fe, estos son hijos de Abraham. No tienes que tener sangre de
los judíos en tu cuerpo para ser un hijo de Abraham. Los creyentes en Dios son es
que dice él que los que son de fe estos son
hijos de Abraham y la escritura previendo que Dios había de justificar
por la fe o los gentiles dio de antemano la buena nueva eso
es el evangelio Abraham diciendo en ti serán benditas todas las
naciones De modo que los de la fe son
bendecidos con el creyente Abraham. Porque todos los que dependen
de las obras de la ley están bajo maldición. Pues escrito
está maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas
escritas en el libro de la ley para hacerlas. La ley nunca existía
para salvar, solamente para condenar, para convencer a cualquier persona
que es pecador. No existe para salvar, solamente
condenar. Y que por la ley ninguno se justifica
para con Dios. Es evidente porque el justo por
la fe vivirá. Y la ley no es de fe, sino que
dice, el que hiciera estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos
redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición. porque está escrito maldito todo
el que es colgado en un madero. Para que en Cristo Jesús la bendición
de Abraham alcanzase a los gentiles a fin de que por la fe recibiésemos
la promesa del Espíritu. Es interesante La etnicidad de Pablo que fue? Era judío verdad? Mira que dice
aquí en 14 Para que en Cristo Jesús la bendición
de Abraham alcanzase a los gentiles a fin de que por la fe recibiésemos Él está incluyéndose en el número
de los creyentes gentiles y judíos. Ya ha olvidado del judaísmo y
dice que Él está con ellos, los verdaderos hijos de Abraham,
gentil y judío, juntos en un solo templo. Interesante, ¿no? Vemos que Pablo cita de Abacuc
y en Romanos 1.17 cita el mismo versículo. Miramos pues a Romanos
1.17. Como hablé anoche, Así empezó la reforma, con un solo hombre, un sacerdote de la iglesia romana. Leyendo su Biblia, él miró este versículo. 17. Porque en el Evangelio la justicia
de Dios se revela por fe y para fe como está escrito, mas el
justo por la fe vivirá. Martín Lutero, allí estudiando,
leyó este versículo y Dios abrió su corazón para entender el Evangelio
por la primera vez. Cuidado con la Biblia. Puede
cambiar tu vida. Hace muchos años yo conocí a
un estudiante en el Instituto Bíblico y él me platicó una vez
de su testimonio, cómo Dios había salvado a él. Era marinero. de los Estados Unidos, y allá
en el barco, una vez estaban, visitaron a un puerto, pero él
tuvo que quedarse allí en el barco. Siempre, algunos pueden
andar de libertad, pero los otros tienen que quedarse allí en el
barco. Y estaba, y él estaba muy metido en los estudios de demonios y Satanás y la iglesia
de Satanás y cosas horrendas así, ocultas. Pero él, aburrido allí en el
barco, nada que hacer, vio una Biblia en la cama de otro marinero. Y él, por curiosidad, empezó
a leer la Biblia. Y allí, leyendo en Salmos, y
no recuerdo cuál versículo fue, encontró el Evangelio allí en
Salmos, y Dios le salvó en ese día. por leer la Biblia una sola
vez. Peligrosa es esta palabra, ¿verdad? Dios puede salvar al hombre y
mayormente usa su palabra. Ahora pues, pensando de la justificación. Miramos a Romanos 3. Romanos 3. Pues antes de eso quiero mostrarles
otro versículo porque hay algo en Proverbios que necesitamos
reconocer. En Proverbios hay un problema
muy grande para teólogos. Porque tenemos en Proverbios
17, 15, este versículo. El que justifica al impío Y el
que condena al justo, ambos son igualmente abominación a Jehová. ¿Cómo puede un Dios justo y santo
salvar a un pecador? ¿Cómo lo puede hacer y quedarse
santo? Es un gran problema. Piensa en
esto. A veces miramos a las cosas alrededor
de nosotros y decimos que no hay justicia en nuestro sistema
de gobierno. ¿Qué diríamos de un juez que no condena a los impíos en
frente de él. Y dice, pues yo soy un juez muy
amistoso, muy amable. Te perdono, vete. ¿Qué dijimos? Es injusticia,
¿verdad? Pero Dios ¿Cómo puede Él salvarte? ¿Cómo puede Él perdonarte? Porque dijiste, pues, discúlpame, perdóname. ¿Cómo lo puede hacer Dios? pues ya miramos a Romanos 3. Versículo 19. Anoche miramos a 9 a 19 de la
condición de hombre que no es bueno como piensa. Versículo 19 dice, pero sabemos
que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo
la ley. ¿Cuántos están bajo la ley? Todos. Todos lo mismo. Condenados por la ley. para que toda boca se cierre
y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios. Ya que por las obras de la ley
ningún ser humano será justificado delante de él. Porque por el medio de la ley
es el conocimiento del pecado. La persona que dice yo voy a
seguir los 10 mandamientos Buena suerte con eso Nadie de nosotros ha obedecido
los 10 mandamientos ni un día de tu vida Ningún ser humano será justificado
delante de él, porque por medio de la ley es el conocimiento
del pecado. Mi palabra favorita, pero, pero
ahora aparte de la ley se ha manifestado la justicia de Dios. testificada por la ley y por
los profetas la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo
para todos los que creen en él porque no hay diferencia por
cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios
Siendo justificados gratuitamente por su gracia Mediante la redención
que es en Cristo Jesús ¿De quienes está hablando esto? ¿De todas
las personas en el mundo? ¿Todos son justificados? No. Sabemos eso. Podemos mirar a
nuestros vecinos y saber que la mayoría de la gente no son
justificados. Pero algunos sí. Pero aún los escogidos de Dios
están bajo la misma condenación de Dios porque somos pecadores. ¿Cómo puede Dios perdonarte? Siendo destituido de la gloria
de Dios Siendo justificado gratuitamente por su gracia Mediante la redención
que es en Cristo Jesús A quien Dios puso como propiciación Por
medio de la fe en su sangre Ya vemos como Dios perdona a pecadores. Un sustituto en su lugar. Dios hace propiciación. No tenemos entendimiento hoy
de la palabra propiciación. Pero en el tabernáculo ahí adentro
en el lugar más, el lugar santísimo que fue el arca, ¿verdad? y encima
del arca, ¿qué? el propiciatorio y ahí año tras
año el sumo sacerdote entró con la sangre de un macho cabrillo y puso allí la sangre sobre el
propiciatorio como una promesa que un día habrá el Cordero, va a venir
el Cordero y su sangre que si puede limpiar del pecado. Miramos pues, vimos esto anoche
pero regresamos a Hebreos 9. Tan importante es La mayoría
de la iglesia de hoy no tiene concepto cómo Dios puede salvarle. Cada persona piensa pues hice
una oración. Invité a Cristo a mi corazón. Ay, ay, ay. a veces dicen pues yo acepté
a Cristo que bueno aceptó el a ti eso es la pregunta miramos en hebreos 9 en versículo 11 dice pero estando
ya presente cristo sumo sacerdote de los bienes venideros por el
más amplio y más perfecto tabernáculo no hecho de manos es decir no
de esta creación y no por sangre de machos cabrillos ni de becerros
sino por su propia sangre entró una vez para siempre en el lugar
santísimo habiendo obtenido eterna redención. Estamos esperando para que los
judíos construyan otro templo. No tengo interés en eso. Yo tengo
el verdadero. No hay necesidad de eso. Tenemos Cristo y Él está construyendo
su templo. Dice Pedro que somos piedras
vivas en su templo. Dice en 13, porque si la sangre
de los toros y de los machos cabrillos y las cenizas de la
becerra rociadas a los inmundos santifican para la purificación
de la carne, cuanto más la sangre de Cristo, el cual mediante el
Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará
vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios
vivo. Otra vez vemos aquí la Trinidad muy clara. La sangre de Cristo, la cual
mediante el Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo sin mancha
a Dios. Dios el Padre, el Espíritu Santo
y Cristo Jesús en el mismo versículo. Eso es gratis. Estoy añadiéndolo
solamente gratis para ustedes. No es parte de la conferencia.
No te cuesta nada. así que por eso es mediador de
un nuevo pacto para que interviniendo muerte para la remisión de las
transgresiones que había bajo el primer pacto los llamados
reciban la promesa de la herencia eterna todos reciban los llamados
los llamados reciben ¿Cómo puede Dios perdonar tus pecados? Digo, traba lengua mía. ¿Cómo puede Dios perdonarte?
Necesitas a alguien en tu lugar. Necesitas a alguien que puede
pagar el precio de tus pecados. ¿Verdad? En la justicia de Dios,
la santidad de Dios demanda muerte para el pecado. Muerte. Y entonces Dios en su amor para
su iglesia, la novia de su hijo, él pone en el lugar de la iglesia
su novio. Y él toma en sí mismo el castigo que merecíamos. Y así Dios puede ser justo y
salvador al mismo tiempo Regresamos ahora a Romanos 3 En versículo 25 leímos a quien
Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre para
manifestar su justicia a causa de haber pasado por alto en su
paciencia los pecados pasados. con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia a fin de que él sea el justo y el que
justifica al que es de la fe de Jesús. Así Dios decidió cómo hacerlo. en los decretos de Dios, en el
pacto de la gracia, hecho antes del mundo, antes de la fundación
del mundo, Dios decidió cómo hacerlo. En la Trinidad, el Padre
eligió un pueblo y Cristo prometió de redimir
la iglesia. Y el Espíritu Santo prometió, en
un sentido, de regenerar tal pueblo. Entonces, allí en la Trinidad,
los teólogos llaman la economía de la Trinidad y no está hablando
de su cuenta en el banco. La economía de la Trinidad tiene
que ver con cómo hacen las personas, cómo obran las personas de la
Trinidad. Cada uno tiene su rol, su rumbo, lo que hace. Aunque las tres personas son
un solo Dios, es un misterio para nosotros. Tiene cada uno
su puesto, lo que hace. Y vemos aquí que Cristo Jesús
puso a sí mismo como nuestro sacrificio de justicia. ¿Por qué hizo Dios esto así? 27 de Romanos 3. ¿Dónde pues está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino
por la ley de la fe. Concluimos pues que el hombre
es justificado por fe, sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios de los
judíos? No, es también Dios de los gentiles. Ciertamente también de los gentiles,
porque Dios es uno. Y Él justificará por la fe a
los de la circuncisión y por medio de la fe a los de la incircuncisión. Luego por la fe invalidamos la
ley en ninguna manera, sino que confirmamos la ley. La ley es justa. La ley demandaba
la sangre de los impíos. Y Cristo fue la satisfacción
de la ley. Si miramos a Lucas 18. En Lucas 18, Tenemos el ejemplo de los dos
hombres orando en el templo. Lucas 18, versículo 9. Y van a ver aquí porque prefiero
la lengua española en este pasaje especialmente. Más claro que
en inglés. A unos que confiaban en sí mismos
como justos y menospreciaban a los otros dijo también esta
parábola. Dos hombres subieron al templo
a orar. Uno era fariseo y el otro publicano. El fariseo puesto en pie oraba
consigo mismo. Consigo mismo. De esta manera. Dios, te doy gracias porque no
soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aún como
este publicano. Ayuno dos veces a la semana,
doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos,
No quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba
el pecho diciendo, Dios se propicio a mi pecador. Propicio. Yo necesito un sustituto
porque yo sé que no tengo justicia. Estoy totalmente sin esperanza. Yo necesito un milagro, Dios,
sé tú. Mi propicio. Entendió éste su necesidad. Tú necesitas un propicio. alguien que puede ponerse en
tu lugar ante Dios. Y esto es la justificación. El problema es que hoy hay varias
iglesias, incluyendo a la iglesia romana, que dice que, pues, La
justificación es que Dios solamente usa una infusión de justicia
en tu vida, solamente suficiente para que tú hagas las buenas
obras. Y Él, por gracia, acepta sus
buenas obras. Nosotros, los evangélicos, hemos
hecho lo mismo. En realidad, ¿han escuchado predicaciones
así? Dios ha hecho 99 pasos para ti,
solamente necesitas hacer uno más a Él. Es la misma enseñanza de los
católicos. Solamente una partitura. Un pedacito
que tú puedes hacer y Dios te va a salvar. ¿Y de qué jactaremos? Mi parte. Yo creo que el año
pasado hablé de algo que pasó en mi vida, pero repito porque
es buen ejemplo. Cuando yo era joven, Yo andaba
trabajando de construcción y conseguí trabajo en una fortaleza muy
famosa ahí en Texas que se llama Fortaleza Hood. Muy famosa, muy
grande. Y allí yo andaba en la construcción,
haciendo los dormitorios, edificando dormitorios para los soldados. hace como dos o tres años hubo
un ataque de terror un musulmán entró allí y mató a varios soldados
no sé si fue en las noticias aquí pero fue fue algo tremendo
mató como 27 soldados allí y estuvimos mi esposa y yo mirando
el televisor y allí en el televisor vimos esos mismos dormitorios y dije a mi esposa mira pues
los dormitorios que yo construye en realidad qué parte tenía yo
en eso Yo trabajaba con los mexicanos allí, con una pala. Nada más. ¿Construí esos? No. Yo hice una parte. Nada más. ¿Pero qué hice? Yo jactaba, ¿verdad? De mi parte. Construí. Esos dormitorios Y
así es en la salvación Si piensas que hiciste algo Ayudaste a Dios
en una parte muy pequeña Pero ayudaste Vas a jactar de eso
Y dice Pablo que Dios quitó la jactancia Porque Dios lo hizo
De sí mismo Entonces ya pensando así, ¿Cómo
entendemos la fe? ¿Qué es la fe? Miramos pues a Hebreos. En Hebreos 11 tenemos instrucción
aquí sobre qué es la fe. En Hebreos 11, 1. Y siguiente. Después la fe, la
certeza de lo que se espera. La convicción de lo que no se
ve. Porque por ella alcanzaron buen
testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido
constituido el universo por la palabra de Dios. De modo que
lo que se fue hecho de lo que no se veía. Por la fe, Abel ofreció a Dios
más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio
de que era justo. Dando Dios testimonio de sus
ofrendas, y muerto, aún habla por ella. Por la fe, Enoch. fue traspuesto para no ver muerte
y no fue hallado porque lo traspuso Dios y antes que fuese traspuesto
tuvo testimonio de haber agradado a Dios pero sin fe es imposible
agradar a Dios porque es necesario que el que se acerca a Dios crea
que le hay y que es galardonador de los que le buscan. Entonces
vemos aquí que la fe es una fe objetiva, no es solamente de
nuestros sentimientos sino la fe es la confianza en la persona
de Dios. No es solamente como leímos antes
de Carlos Spurgeon No es solamente una fe en nuestra decisión o
nuestra fe aún en nuestra fe, sino en Cristo Jesús mismo. Quise leerles algo que tenemos
esto escrito, tenemos como folletos que podemos repartir introduciendo
nuestra iglesia allí. Si tocamos la puerta o algo así,
podemos dejar un folleto pues explicando quiénes somos, dónde
estamos, pero al fin tenemos esto. La fe genuina que salva, ¿qué
es? La fe que salva al principio
no es pensamientos deseosos. ¿Me entienden? Muchas veces personas
tienen sus ideas favoritas. Están pensando solamente de sueños. La fe que salva tampoco es un
ejercicio de su libre albedrío. Yo voy a creer. Eso no sirve tampoco. La fe que
salva Tampoco consiste en las tradiciones, costumbres o hábitos
que recibimos de parte de nuestra familia o de la cultura prevalente
alrededor de nosotros. La fe verdadera, genuina, la
fe que salva es una dádiva milagrosa de parte de Dios. como vimos
anoche en Efesios 2. Por lo cual, un pecador perdido
llega a ser convencido a través de las ministraciones del Espíritu
Santo por medio del Evangelio de Cristo Jesús de su condición
horrenda y al mismo tiempo es convencido
de la buena voluntad de Dios para aceptarlo y del sacrificio
vicario y completo de Cristo en su lugar
y también de las glorias de la eternidad el pecador ya despertado
es obligado a clamar a Dios para su misericordia y es consolado
en sus terrores por medio de la obra del Espíritu Santo en
su corazón, causándolo a rechazar con odio a su pecado, acordándose
con el testimonio de la ley en cuanto a la justa retribución
necesaria y ahora confiando solamente en el sacrificio sustitucionario
de Jesucristo para la salvación del alma del pecador. Ya convencido
de su condición, convencido de quién es Cristo y lo que hizo
en la cruz, ya clama a Él, sé propicio a mí, oh Dios. Habrá evidencia de esta salvación. Primeramente por medio de cambios
visibles en la persona. Una persona ya renacida va a cambiar. Algunos cambian más rápido que
otros, pero habrá un cambio. va a empezar otro camino. Ahora él aborrecerá a su pecado. Él amará a Dios y su palabra. Tendrá más y más sed para los
dos. Él amará a los otros creyentes
y deseará asociarse con ellos. Él evitará a las atracciones
mundanas que antes habían sido los ídolos de su corazón. Estos son solamente algunos ejemplos
de los cambios que Dios empezará en la persona con fe verdadera,
fe salvífica. Pero la evidencia más grande
y segura de la fe verdadera es que él perseverará en dicha fe
y endurecerá hasta el fin. Así, así hace la fe que salva. Lo que pasó en mi propia vida como pastor, Yo seguía antes los ejemplos
como me enseñaron. Como evangelizar a la gente. Hace muchos años tratando de
atraerles a la iglesia con quien sabe que. Y luego tratando de
aconsejarlos en la salvación siempre yo seguía pedía a ellos una decisión para
cristo a veces yo soy culpable de esto hermanos de decirles
quieres hacer una oración ahora aceptar a cristo Y lo hice varias veces. En la misericordia de Dios, yo
no era muy exitoso en eso. No soy buen vendedor de salvación. Pero lo hice. y ni uno, ni uno de esas personas
regresaron a la iglesia. A veces regresaron suficiente
tiempo para ser bautizados y luego desaparecidos. No tenía interés
en la palabra, no tenía interés en la iglesia misma, en las cosas
de Dios, ¿Por qué? Pues eso no fue salvación. Yo era vendedor de una cosa,
pero la cosa no servía. Y yo mismo tuve que arrepentirme
ante mi propia iglesia de esas prácticas. Vine ante mi iglesia arrepintiéndome
enfrente de ellos. Diciendo de hoy en adelante voy
a predicar el evangelio verdadero. Y voy a clamar a la gente de
venir a Cristo, pero no a mí. La mitad de mi iglesia salió. Casi inmediatamente. Se enojaron. ¿Por qué? Ellos practicaban lo
mismo. Hermanos, si creemos en la salvación
que es solamente por la fe, la fe verdadera, Esto va a cambiar nuestras predicaciones. Va a cambiar nuestro evangelismo. Vamos a presentar a la gente
de su condición natural. Convenciéndoles de su lugar donde
están. Convenciéndoles que en realidad
son perdidos. ¿Qué tipo de evangelio estás
usando? Necesitamos entender algo y entenderlo
bien. Mira pues en Hechos 11. Tenemos algo aquí que debemos
entender. Pedro regresa a Jerusalén después
de predicar el evangelio a Cornelio. Algunos de los judíos allí se
enojaron. En versículo diecisiete dice,
si Dios Pues les concedió también el
mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo
¿Quién era yo que pudiese estorbar a Dios? Entonces, oídas estas
cosas, callaron y glorificaron a Dios diciendo de manera que
también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida. ¿Quién puede causar el arrepentimiento? Dios. No puedes hacerlo por tus
argumentos. No puedes hacerlo por, pues, convencerlos de su propia mente. Tiene que ser la obra de Dios. Siempre presentamos el Evangelio
a la gente. Y de vez en cuando, Aquí o allá,
uno acá, como dice Dios, dos de una familia y uno de un pueblo,
Él salva. Él puede dar arrepentimiento. Anoche decimos que la gracia
y la misericordia son dos lados de la misma hoja. La bondad de
Dios. También vemos que el arrepentimiento
y la fe son los dos lados de la misma hoja. Justificación. En la justificación Dios convence
al hombre de su condición y le da Una dádiva muy grande de arrepentimiento
y al mismo tiempo la fe de creer. Y así Dios recibe toda la gloria. Toda. Entonces, mi pregunta esta noche
para ustedes es tu salvación, tu fe. ¿En qué es? ¿Tienes fe en tu
decisión para Cristo? ¿O tienes fe en la persona de
Cristo, la sangre que Él derramó en la cruz en tu lugar? Oramos, Señor, gracias por tu
palabra que nos cambia, que nos convence. Oh, Señor, ayúdanos
en esta noche de glorificarte más. Perdónanos, Señor, de nuestras
actancias ante ti. Perdónanos. Sé propicio a mí, oh Dios, en
el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Sola Fide - Nuestra Esperanza
Series Cinco Solas de le Reforma
Una conferencia en Zacatecas, Mexico sobre las Cinco Solas de la Reforma.
| Sermon ID | 421151356350 |
| Duration | 1:04:26 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Language | Spanish |
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