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vamos a estar en el libro de
Juan en el capítulo veinte creo que ya tienen las notas y es
el verso diecinueve al treinta y uno si no tienen las notas
puede preguntarle a alguno de los diáconos o servidores el
título es Jesús venció la muerte y ofrece vida Jesús venció la
muerte y ofrece vida antes de leer el texto quiero dar una
introducción y la la muerte es atestiguada por
toda la humanidad como final nada la puede cambiar es irreversible
humanamente no hay nada que se puede hacer después de que alguien
muere pero en los evangelios encontramos un testimonio diferente
cuando nos muestran la muerte y resurrección del señor Jesucristo
deja ver que hay un poder Dios ha levantado a Jesús de
entre los muertos y así cumple con todas las predicciones que
nos habla el Antiguo Testamento. Las expectativas que los discípulos
tenían cuando andan con el Señor Jesucristo ellos tenían ciertas
expectativas del Mesías pero todo es volteado al revés para
ellos cuando Jesucristo han leído en la ley que todo
el que muere colgado de un árbol es un blasfemo y un traidor.
No vamos a ir allí, pero en Deuteronomio veintiuno veintidós al veintitrés
dice que es un maldito de Dios. Y así es como muere su Mesías.
Imagínense. ¿Cómo se sienten los discípulos?
Pero también imagínense esto que la narrativa de los cuatro
evangelios hablara hasta la muerte del señor Jesucristo y su sepultura
y no hubiera otro capítulo más después de allí simplemente estaríamos
hablando de otro hombre otra fiesta vamos a No es así. Los evangelios presentan
al Mesías como el Hijo de Dios, no como uno, un hombre en particular
que se enfrentó al imperio romano y murió pagando las consecuencias
de eso. Cada evangelio contiene otro
capítulo después de la muerte del Señor Jesús. No fue el fin
para él. Hay una nueva creación que irrumpe,
quiebra, entra en la historia de la humanidad y es apenas el
comienzo de la transformación. Todo cambia a partir de este
evento histórico. E insisto, histórico. Histórico
porque es probable, se puede probar. No hay probabilidades,
me refiero a que hay pruebas del evento histórico de la resurrección. No estamos hablando de un evento
religioso. No estamos hablando de un evento litúrgico, estamos
hablando de un evento histórico, un evento histórico como lo que
hicimos hoy cuando José preguntó quiénes cumplieron años. Hubo
un evento histórico ese día donde usted nació. Es un evento histórico
ese día donde usted se casó. Es un evento histórico, sucedió
en la historia. Así es la resurrección del Señor
Jesucristo de entre los muertos. no es una narrativa que a alguien
se le ocurrió poner en los libros de los evangelios el domingo
por la mañana después de que Jesús resucitó de los muertos
las primeras personas que se dan cuenta que él no está en
la tumba son mujeres y los que critican la resurrección y y
cuestionan la veracidad del las que encontraron la tumba
vacía, fueron las primeras que hacen con eso. ¿Por qué me refiero
a esto? Porque en el siglo primero el testimonio de una mujer no
era tenido en cuenta. Es más, en una corte nunca una
mujer podía ser testigo. Entonces, cuando vemos que los
evangelistas escriben que mujeres fueron las primeras que encontraron
la tumba vacía, eso nos muestra que el evento histórico, de la
manera como está narrada, no es una invención. Simplemente
están escribiendo lo que sucedió. ¿Por qué? Porque el testimonio
de las mujeres iría en contra de escribir el testimonio para
probar que él resucitó, lo cual demuestra que él resucitó. es una de las maneras que podemos
comprobar la resurrección del Señor Jesucristo. Eso está, no
lo vamos a verlo, pero en Mateo veintiocho diez, en Marcos dieciséis,
uno al siete, Lucas veinticuatro, uno al siete, Juan veinte después de que ella se encuentra
en la tumba vacía, que los discípulos no creen el testimonio de ellas
acerca de la resurrección de Jesús. Y la razón es porque en
el siglo primero, allí en Palestina, no creían el testimonio de una
mujer. Es muy importante, insisto, este
detalle, porque nos muestra la veracidad del evento. los escritores de los evangelios
no están tratando de armar una historia, simplemente están narrando
los hechos tal como sucedieron. Jesucristo resucitó, sí, él resucitó
en un día como este. Él se levantó de los muertos
hace más de dos mil años. Es el hecho histórico que cambió
el curso de la humanidad. Hay un efecto con la resurrección
del Señor Jesucristo, hay un efecto en la humanidad. Y vamos
a mirar parte de ese efecto comienza con lo que sucede con los discípulos
del señor Jesucristo ¿Qué pasó en la vida de ellos? Y eso lo
vamos a encontrar allí en Juan capítulo veinte versos diecinueve
vamos a ver hasta el treinta y uno y comenzamos con el primer
subtítulo Jesucristo transforma a los diez. Usted dirá, ¿Por
qué él pone el título? Jesucristo Bueno, vamos a ver por qué Jesucristo
transforma a los diez versos diecinueve al veintitrés, el
verso diecinueve dice, al atardecer de aquel día, el primero de la
semana, estando cerrada las puertas del lugar donde los discípulos
se encontraban por miedo a los judíos, vino Jesús y se puso
en medio de ellos y les dijo paz a ustedes. Entonces Jesucristo
viene y se para en medio de ellos. ¿Y cómo están estos hombres?
Dice que están llenos de miedo. La palabra miedo en griego es
la palabra Phobos, P-H-O-B-O-S, Phobos, así se lee en griego,
de donde se deriva la palabra fobia. es lo que entendemos y
ahí se derivan todos los temores, la fobia. Así se encuentran ellos,
llenos de fobia, de temor. Lo que está en la mente de los
discípulos que es la muerte violenta del Señor Jesús. Su Señor ha
sido crucificado, la muerte más horrenda que existe en el imperio
romano en el siglo primero. Parece que los judíos han ganado
su intento de asesinar al Mesías y a callar su mensaje del reino. Entonces, la esperanza de los
discípulos no solo se ha esfumado al verlo crucificar, pero ellos
mismos se sienten en peligro de ser perseguidos y encontrados
por los enemigos de Jesús y posiblemente llevados a la muerte. Están con
miedo, las puertas están cerradas, temerosos de que lleguen a rezarlos
o matarlos por ser seguidores de Jesús. Una muestra de esto
se ve cuando Pedro niega al Señor Jesucristo en la madrugada del
viernes, Pedro lo que está demostrando es temor, temor de ser identificado
con Jesús, con el Jesús que está siendo juzgado con el Jesús que
está siendo a punto de ser condenado a muerte y lo niega al punto
de que Pedro comienza a maldecir, hablando como los que están allí
para no ser identificado como él. Todos lo dejaron solo a Elena
Cruz. y a este punto no saben qué hacer,
están escondidos, se encuentran como ovejas sin pastor. Yo creo
que esta es una descripción de la vida de una persona que no
tiene a Cristo Jesús. Yo creo que es la descripción
de una persona que no cree en Cristo Jesús, y tiene temores
en su vida, tiene fobias, tiene muchas dificultades, y no tiene
el poder para confrontarla, no tiene esperanza, no tiene un
futuro, porque no hay resurrección para esas personas, porque no
han creído. Obviamente la hay en Cristo Jesús,
pero ellos no han creído. Son como ovejas sin pastor. Si
miráramos un rebaño, no cercado, pero un rebaño en las montañas,
abierto, de ovejas, ¿qué va a pasar con esas ovejas? Las ovejas sin
pastor se las va a comer el lobo, se van a caer en los hoyos, se
van a caer de lado, no se van a poder levantar otra vez, cuando
estén asustadas se caen y se quedan paralizadas, las patas
les quedan tiesas y no se pueden enderezar, la sangre empieza
a parar su circulación y se mueren. Son como ovejas sin pastor. Los que andan sueltos en la en
en el terreno salvaje, son las cabras, no las ovejas. Entonces, la ausencia de Jesús
y el temor de los diez es lo que nos deja ver el verso diecinueve
de su primera parte. Ahora movámonos a cuando Jesús
les da paz. En los versos diecinueve, en
la segunda parte del verso veinte. Dice, Jesús vino y se puso en Recuerden, las puertas están
cerradas. Están en un lugar secreto. pero de repente Jesús está en
medio de ellos. Ni las puertas ni los muros pudieron
detener al Señor de llegar y estar allí en medio de ellos. Jesús
ha resucitado con un cuerpo glorioso y simplemente pasa a través de
las paredes, se para en medio de ellos, y lo primero que le
dice es paz a ustedes. Y vaya que necesitaban escuchar
eso del Señor. le da paz a ustedes. Y no solo
les da paz, pero también les muestra las marcas en sus manos
y su costado, verso veinte, allí en Juan veinte, dice, y diciendo
esto, les mostró las manos y el costado, entonces los discípulos
se regocijaron al ver al señor. Dice que se regocijaron cuando
lo hay otro evangelio que nos da
detalles que Juan nos lo dio. Quiero explicar algo rápido aquí.
Los cuatro evangelios dan detalles diferentes, no son contradictorios,
son complementarios. Es decir, si cuatro de nosotros
vemos un accidente y la policía nos pide escribir un reporte
y una mujer estaría describiendo qué tipo de maquillaje tenía
la mujer que iba manejando, qué tipo de vestido tenía, cómo era
su peinado. Un hombre diría el modelo del carro, la puerta,
tenía un una marca en la puerta, estaría diferente, complementaríamos
hablando del mismo evento, solo que los discípulos hicieron,
bueno, dos no eran discípulos, pero son creyentes que escribieron
los cuatro evangelios. Pero quiero que miremos ese detalle
en Lucas veinticuatro treinta y seis al cuarenta y tres porque
Juan dice que cuando vieron al señor se regocijaron y pero Lucas veinticuatro treinta
y seis al cuarenta y tres nos deja ver la condición en que
ellos se encuentran de manera más detallada. Lucas veinticuatro
treinta y seis al cuarenta y tres dice mientras ellos relataban
estas cosas Jesús se puso en medio de ellos y les dijo paz
a ustedes pero ellos aterrorizados y asustados esto es están aterrorizados y piensan
que han visto un espíritu, es decir, a lo que se refiere es
un fantasma. Ellos piensan que un fantasma
se les presentó porque lo que está en su mente es Jesucristo
en la cruz, muriendo. Y aquí describe la fobia que
ellos tienen, es terror. lo que se refiere es a un nivel
de trauma al que ellos están experimentando. Una persona cuando
está en un trauma pierde control de sus emociones, pierde control
de sus pensamientos, tiene un nivel de mucha dificultad cuando
se encuentra así, así están ellos. Ellos necesitaban escuchar las
palabras del Señor Jesucristo cuando se para en medio de ellos
y les dice paz a ustedes, pero la primera reacción no es regocijo,
La primera reacción es terror porque piensan que es un fantasma. Ellos no entienden la resurrección.
No la entienden todavía. Y eso nos explica por qué Jesús
les muestra entonces sus manos, las marcas de su cuerpo. El mismo
cuerpo con que Cristo murió en la cruz. es el mismo cuerpo con
que se está presentando delante de ellos. Él no es un espíritu
que resucitó, él no es un espíritu que se levantó, él es Jesucristo,
el mismo, el mismo que nació en Belén y que murió allí en
Jerusalén, el mismo cuerpo, pero un cuerpo que ha superado ya
la muerte. Y Jesucristo les da esa paz. ¿Qué más pudieran tener ellos?
Si Jesús conquistó a una hasta la muerte. Ellos necesitan esa
paz y ahí se las da. El verso veinte, la segunda parte
dice, entonces, los discípulos, regresé a Juan veinte, se regocijaron
al ver al Señor. Entonces, después de que les
muestra, hay un cambio. ¿Cuál es el cambio en ellos?
Del temor de estar aterrorizados al regocijo. Hay un cambio drástico
en la vida de estos hombres en este momento. Encontrarse con
Jesús produce ese cambio, un cambio profundo, así con cada
persona que se encuentra con Cristo. Hay un cambio profundo
en su corazón, como el testimonio que compartió John Sen hace unos
momentos de esta mujer cuando tuve ese encuentro con Jesús,
fue cambiada, una transformación en su corazón. Yo recuerdo en
enero de mil novecientos noventa y uno, cuando el Señor me salvó,
yo no me salvé, yo no hice a Cristo mi señor y mi salvador, él me
salvó. Él abrió mi mente, él habló a
mi corazón, él me llamó y me dio fe para que creyera, esa
es la salvación. Y cuando Cristo hizo eso en mi
vida, Yo me acuerdo que en esos días yo comencé a llorar mucho,
todos los días lloraba, en las noches. Salía del trabajo en
la madrugada, iba llorando a la casa, orando, orando, orando,
porque estaba experimentando paz en mi corazón. viví veintiséis
años de mi vida corriendo aquí y allá sin tener paz, moviéndome
de una ciudad a otra sin tener paz, haciendo cosas que ponían
en riesgo mi vida, porque no tenía paz. Pero cuando Cristo
me salvó, sentí que no tenía que correr, que ya no tenía que
buscar, era diferente, y así es, la persona que es transformada
por el Señor Jesucristo no es la misma persona. Estos
hombres tienen un encuentro con el señor Jesucristo, el Cristo
resucitado, ellos han creído en él, ellos han confiado en
Cristo Jesús, pero aquí tienen un encuentro con el Cristo resucitado,
y hay una transformación en ellos, porque experimentan la paz que
el Señor le da. Entonces, cuando Jesucristo le No es un saludo judío, yo no
creo, aunque así saludan los judíos. Shalom. Él les está dando paz en sus
corazones. Jesucristo está efectuando una
transformación en el corazón de estos diez hombres. Son diez. Son diez los que están versos veintiuno al veintitrés
verso veintiuno allí de Juan veinte dice Jesús les dijo otra
vez pasa a ustedes como el padre me ha enviado así también yo
los envío de nuevo les dice la misma frase y ahora los está
comisionando ya que los discípulos se ha despejado de ellos las
dudas de la Entonces los comisiona y ¿qué
hace el Señor Jesucristo? Les otorga autoridad, les da
poder y les da propósito en su vida. ¿Cómo estaban estos hombres
antes de eso? ¿Estaban con temor? ¿Estaban
aterrorizados? ¿Estaban sin propósito en la
vida? ¿Estaban huyendo por temor a la muerte? ahora estos hombres
tienen autoridad, poder, y propósito. Ellos no lograron la autoridad,
ni el poder, ni el propósito en sus vidas. Cristo está haciendo
esa transformación en ellos. El Cristo resucitado. Está cambiando
el corazón de estas personas. los comisiona, les otorga autoridad,
además de prometerles poder, Jesús los envía dándoles un propósito
claro y definido. Ellos han visto la misión que
Jesús cumplió mientras ellos, Jesús estuvo con ellos. Ahora
los envía para que continúen con esta tarea de anunciar el
reino de Dios y llamar a las personas al arrepentimiento.
Por eso nosotros, los cristianos, anunciamos la resurrección del
señor Jesucristo porque hubo una transformación en nuestras
vidas y no vemos este día como un día normal no vemos este día
como otro domingo en el año es diferente es diferente porque
el Cristo que resucitó transformó nuestros corazones y lo anunciamos
porque él nos comisionó, nos dio autoridad, nos dio poder,
y nos ha dado propósito en la vida. No andamos a la vida a
ver qué hacemos o qué ganamos con el trabajo, qué acumulamos
y dónde logró llegar con mi retiro. No, no, no. somos discípulos
del señor Jesucristo y anunciamos al Cristo resucitado en cada
oportunidad que encontramos lo anunciamos, hablamos de él, damos
testimonio de la transformación que él ha hecho en nuestra vida. Si usted está en Cristo, eso
es lo que usted hace porque ahorita vamos a llegar allí en el espíritu.
Es el poder que Dios le ha dado. Verso veintidós, vamos a ver
el poder. Después de decir esto, sopló sobre ellos y Un texto muy mal usado, por cierto,
por los rateros de la, perdón, por los predicadores de la prosperidad,
perdón, que se me sale esa palabra de rateros. Me propongo no decir
que son rateros, pero se me sale decir que son rateros. Es lo
que son. Roban a la gente, le prometen
prosperidad, y usan el nombre del Señor Jesucristo, y usan
textos fuera de contexto. para promover su inmundicia.
Pero este texto dice, después de decir esto, sopló sobre ellos
y les dijo, reciban el Espíritu Santo. Para aclarar el significado
de lo que quiso decir Juan, tenemos que tener en cuenta otros textos.
¿Cuál es el principio que usamos para la interpretación correcta
de qué es ese soplo? la Biblia misma. El principio
básico de interpretación bíblica es la Biblia interpreta la Biblia. Hay algo que nos causa duda,
busquemos la respuesta ¿dónde? En la Biblia, no en los falsos
maestros. Entonces Hechos 2 habla que en
el día de Pentecostés fue cuando los discípulos recibieron al
Espíritu Santo. Así que, a lo que se refiere
Juan, muy seguramente, es como escribe, y aquí yo me estoy apoyando
en dos comentaristas, George Slatt y MacArthur George Slatt,
en su Teología del Nuevo Testamento dice, probablemente la acción
de Jesús soplando sobre los discípulos es una parábola de la acción
y un anticipo de la llegada del Espíritu Santo en Pentecostés.
Es una representación de algo que viene más adelante. De lo
contrario, sería una contradicción con esos dos. MacArthur lo interpreta
de la siguiente manera. Esto fue un acto simbólico y
profético, así como los profetas del Antiguo Testamento usaban
lecciones objetivas para ilustrar sus mensajes. En este caso, el
objeto es el soplo para ilustrar el mensaje que Jesucristo quiere
dar. En otras palabras, Jesús no impartió el Espíritu Santo
a los discípulos, sino que declaró con una figura visible lo que
pasaría con ellos en el Pentecostés. Entonces miremos qué pasó en
el Pentecostés. Esto es muy importante. Hechos uno ocho. Avance unas
dos páginas y ahí ya va a encontrar hechos. Hechos uno ocho. Estamos viendo el punto de cuando
Jesús sopló sobre ellos y les dijo reciban el Espíritu Santo. Hechos uno ocho. El Señor Jesucristo
es el que está hablando aquí con ellos y les dice, pero recibirán
poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes y serán mis
testigos en Jerusalén, en toda Judea, Samaria, y hasta los confines
de la tierra. ¿En qué? ¿Cómo está conjugado
el verbo aquí? En futuro, ¿Cierto? Te recibirán,
o sea que no ha sucedido. Cuando el Espíritu Santo venga,
o Capítulo 20 no puede estar hablando
de que ahí fue cuando recibieron el Espíritu Santo. Es un anuncio
que Jesucristo está dando de lo que va a venir más adelante.
Mire, Hechos 2-4. Avanzamos un poquito allí, Hechos
2-4. todos fueron llenos del espíritu,
aquí sucede la venida del espíritu, todos fueron tiempo pasado, bueno
es un es un presente progresivo, todos fueron llenos del espíritu
santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el espíritu
les daba habilidad para expresarse. Ese es el bautismo del Espíritu
Santo sobre estos discípulos. En este momento es cuando está
sucediendo. Entonces, lo que Juan está diciendo, en Juan 20,
es cuando Jesucristo dice que los sopló sobre ellos y les dijo,
reciban el Espíritu Santo, se está refiriendo a lo que viene
más adelante. De lo contrario, estaríamos hablando
de una contradicción. La Biblia no se contradice. Entonces,
es la manera más acertada para interpretar este texto. Ahora,
la presencia del Espíritu Santo en la vida de los discípulos
es la promesa del poder, por eso dice en Hechos uno ocho,
recibirán ¿Qué? Poder. ¿Cuándo? Cuando el Espíritu
Santo venga sobre ustedes. Entonces Jesucristo les ha dado
autoridad, les ha dado propósito, y les está prometiendo poder
para llevar a cabo la gran comisión, eso es lo que él está haciendo
allí. Entonces es el poder del Espíritu Santo para que puedan
llevar a cabo la gran comisión y así como el padre envió a Jesucristo,
él los está Así es para cada creyente. Si
usted es un creyente, usted tiene la presencia y el poder del Espíritu
Santo a su disposición para cumplir con la gran comisión que el Señor
nos ha dado a quienes somos sus discípulos. Esta es característica
de una persona salva. Una persona salva hace discípulos. Si usted dice que usted es salvo,
acuérdese lo que dijo John Senn. El esposo de esta señora decía
que era cristiano. John le habló del evangelio,
no conocía el evangelio, y seguramente si le hubiera preguntado cuáles
son tus discípulos, no tenía ninguno. Una persona que dice, yo he sido
transformado por el poder del Cristo, resucitado, pero no tiene
poder en su vida, usted tiene que dudar. Por favor, hágalo. Es lo mejor que puede hacer,
si no hay evidencia, no usted del poder del Espíritu Santo.
Porque esto no es ni un juego, ni una religión, ni una confesión
de labios. Es una transformación que el
Señor hace. Y el texto nos está dejando ver
que esto es posible porque Cristo resucitó, él se levantó de los
muertos. El poder de levantar a alguien
de los muertos es el poder de Dios mismo, es el poder que transforma
la vida de estos discípulos, es el poder que transforma nuestras
vidas. y vivir sin ese poder es una
negación de que Cristo resucitó de los muertos, por tanto, esa
persona no habla del Cristo resucitado, ni testifica de él, ni puede
hacer las obras que él dice que harán, los que son suyos. Pero
aquí él los está comisionando, les está dando la autoridad,
les está dando el propósito, les está dando el poder para
ellos llevar a cabo la gran comisión. El soplo del Señor también deja
ver otra cosa. si fuéramos a Génesis dos siete
no vamos a ir allá pero cuando Dios crea a Adán dice que Dios
respiró aliento de vida, le dio soplo de vida en él, puso espíritu
de vida después de haberlo formado del barro y es es la creación
inicial cuando Jesucristo dice de este soplo es una nueva creación
ese es el impacto de la resurrección del Señor Jesucristo en la historia
de la humanidad, hay una nueva creación, hay personas nuevas,
diferentes con la vida del Espíritu Santo ahora en ellos. El Espíritu
Santo que viene de lo alto de Dios es la vida de Dios en el
creyente, porque el creyente no puede producir esta vida.
Nadie puede producir esta vida. Los discípulos no podían producir
esta vida. Estuvieron tres años o tres años y medio caminando
con Jesús, vieron los milagros, vieron muertos ser levantados
por el poder del Señor Jesucristo. Ellos no pudieron. ¿Qué pudieron
hacer ellos? ¿Esconderse? cerrar la puerta con llave, ponerle
doble candado, prender la alarma y estar ahí encerrados. Es todo lo que ellos pudieron
hacer. Pero cuando el Cristo resucitado viene, se encuentra
con ellos, entonces hay una transformación. Hay una transformación de la
nueva vida establecida con la resurrección de Jesús de entre
los muertos. ¿Se dan cuenta lo importante de celebrar el día
de resurrección? ¿Se dan cuenta la importancia de hacer esta
proclamación? ¿Y se dan cuenta de lo horrible
el no hacerlo? Hasta aquí nada más. Y nos faltan,
tenemos que llegar hasta el verso treinta y uno. Verso veintitrés,
Juan veinte. A quienes perdonen los pecados,
éstos les son perdonados. A quienes retengan los pecados,
éstos les son retenidos. Aquí está hablando de la autoridad
que le da el Señor a ellos. Esta autoridad se está refiriendo
no a que los apóstoles o ciertos sacerdotes, como la religión
católica falsamente asume, puedan perdonarle los pecados a una
persona. Él no está diciendo eso. Si uno interpreta correctamente
el texto a la luz de Mateo 16, verso diecinueve, Mateo dieciocho,
versos quince al dieciocho, lo que Jesucristo está hablando
es de la disciplina en la iglesia cuando ellos son los primeros
que forman la iglesia, tienen la autoridad Cuando una persona
insiste en su pecado, decirle, tú estás en tus pecados. ¿Por
qué? Están confirmando lo que la Biblia afirma de alguien que
no quiere dejar sus pecados. Entonces lo que dice es, a quienes
le perdonen los pecados, éstos les serán perdonados. A quienes
le retengan los pecados, éstos les serán retenidos. El único
que puede perdonar pecados, ¿quién es? Es el Señor, ¿cierto? entonces Jesucristo está hablando
de la autoridad que ellos tienen para reconocer esto y a veces
la iglesia hace eso. Miremoslo en Mateo dieciocho
quince al dieciocho para que quede más claro nuestras mentes.
¿De qué está hablando el señor aquí? Yo creo que nos interesa
nos interesa saber alguien que salió de los muertos y está hablando
¿Qué fue lo que dijo? ¿Cómo es que transforma la vida
de estos hombres y las palabras que les dice cuál es su significado?
Mire, Mateo dieciocho quince al diecinueve, si tu hermano
peca, ve y repréndelo a solas. Aquí hay pecado envuelto. Si
te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no te escucha, lleva
contigo a uno o dos más, a dos más, para que toda palabra sea
confirmada por boca de dos o El creyente maduro va y le confronta.
No se arrepiente, entonces busca dos o tres testigos. Esos dos
o tres testigos no son dos o tres aliados. Es decir, esa persona
no va y le empieza a contar a otras personas lo que tiene contra
aquel. No, eso es chisme, eso es otro pecado, encima del pecado
que ya se cometió. ¿Qué es lo que hace esta persona?
Busca a dos o tres hermanos maduros en la fe que no saben del problema
y les pide, por favor, acompáñame, necesito testigos para esta situación.
Eso es lo que está hablando el texto aquí. Y si se rehúsa a
escucharlos, verso diecisiete, dilo a la iglesia, y si también
rehúsa a escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y
el recaudador de impuestos, en verdad les digo que todo lo que
ustedes aten en la tierra, será atado en el cielo, y todo lo
que desaten en la tierra será desatado en el cielo. Ese es
el contexto. Es decir, cuando llega el punto en que la iglesia
en unidad, después de haber tratado de donde le han dicho, déjase pecado,
arrepiéntate, y le instruyen, le ayudan, le ofrecen consejería,
y la persona no quiere dejar el pecado, sigue blasfemando
el nombre del Señor, dando mal testimonio de la iglesia del
Señor. Entonces, la iglesia lo retira, es lo que lo que hace
la iglesia, lo trata como un inconverso. Entonces, la iglesia
está diciendo, estás atado en tus pecados, porque la palabra
dice que no estás arrepentido, tus acciones así lo demuestran.
de lo que es atado en el cielo, es es atado en la tierra, es
atado en el cielo, y lo que es desatado en la tierra, es desatado
en el cielo, es decir, si esa persona regresa, pide perdón,
la iglesia afirma ese perdón, y son desatados, es una confirmación
de que ha sido desatado por la autoridad que viene del cielo,
eso es lo que Jesucristo está hablando, entonces les dio, les
ha dado propósito, les ha dado poder, y les ha dado autoridad,
¿sí? y la autoridad, ¿Cuál es? La
palabra del señor. Asimismo, lo proclaman y asimismo
lo aplican en todas las áreas de la iglesia. El estándar que
mide la iglesia, entonces, ¿Cuál es? La palabra, lo que señor
dice aquí, si alguien está pecando en la iglesia, insiste en su
pecado, es confrontado, y la iglesia no le perdón, es, sí,
insiste en el pecado y la iglesia no le y dice Apocalipsis que una de
esas iglesias, ese señor la vomita de su boca, porque no son ni
fríos ni calientes. Y la solidez de la iglesia viene
de la obediencia a la palabra, porque de allí viene su autoridad.
Es decir, la iglesia proclama la verdad del Señor, vive bajo
la verdad del Señor y mide todo de acuerdo a esa verdad solamente. Así nunca llega a ser algo diferente
a lo que debe ser la iglesia. Y el Señor les respalda. Entonces,
¿qué estamos viendo aquí? Diez hombres aterrorizados, confundidos,
escondidos, sin dirección, y hay una transformación poderosa en
sus vidas. A este punto han recibido paz,
han creído en el Cristo resucitado, han sido comisionados, tienen
propósito, poder y autoridad. ¿Cómo es su vida? ¿En cuál lado
está usted? Adentro de ese cuarto con las
puertas cerradas, cuidando de su propia vida, de sus propios
propósitos, de sus propios deseos, sus propios planes, sus propios
temores, o afuera como quedan ellos, cuidando los propósitos
de Dios, los planes del reino, la proclamación del Cristo resucitado,
una vida de poder, una vida de propósito, una vida de autoridad.
La diferencia la hace el Cristo resucitado. Pero estos son diez
de los once discípulos de Jesús. Queda faltando uno. Bueno, queda
faltando uno porque Judas traicionó al Señor Jesús, fue y se ahorcó. Él no se arrepintió, cometió
suicidio y se fue al infierno. No era uno de ellos en realidad.
Entonces queda uno porque son once de los discípulos. Judas
es reemplazado después hasta Hechos, pero aquí todavía no.
Entonces vamos a pasar al segundo punto. Jesús no deja a ninguno
atrás. Jesús no deja a ninguno atrás.
No es como los rusos que salen por allí, que están dejando a
sus soldados muertos atrás. Yo no sé si es verdad, pero la
propaganda que están haciendo, así la muestran. Jesús no deja
a ninguno atrás. Versos veinticuatro hasta el
veintinueve, allí en Juan veinte, empecemos con veinticuatro, veinticinco,
dice, Tomás, ese es el que Tomás uno de los doce, llamado
el Didimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Entonces los
otros discípulos, los diez, le decían, hemos visto al Señor,
¿qué pasa con ellos? Acuérdense, están aterrorizados,
encerrados. ¿Ellos van a anunciar algo de
Jesús? No, se están escondiendo. En
este caso, hablan con Tomás y están anunciando, hemos visto al Señor. Hay una transformación y hay
una evidencia de esa transformación. Hemos visto al Señor. Pero él
le dijo, si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto
el dedo en el lugar de los clavos y pongo la mano a su costado,
no creeré. Imagínense lo drástico de lo
que está diciendo Tomás. Si no meto mi dedo allí donde
quedó el hueco de los clavos que le pusieron en la cruz, si
no pongo mi mano allí adentro donde el soldado lo perforó con
la lanza, no voy a creer. Es drástico lo que Tomás está
diciendo aquí. Pero sabemos que Tomás amaba
al Señor. Tomás amaba tanto al Señor cuando
estudiamos la vida de Tomás, que él no quería ser separado
del Señor. Su mayor temor era ese, ser separado
del Señor, y desafortunadamente se había hecho realidad. ¿Por
qué no estaba con los demás discípulos? ¿Dónde andaba Tomás? Posiblemente
él quería estar solo. no le haya sentido a su vida
ya sin el señor. Tal vez estaba más deprimido
que todos los otros discípulos. No que su sufrimiento fuera más,
pues todos sufrieron igual. Pero su reacción era más marcada
y las personas reaccionamos diferente. Podemos sufrir la misma dificultad,
el mismo problema y reaccionamos de maneras diferentes. Así es
Tomás aquí. Y él no estaba seguramente dispuesto
a tener otra desilusión como la que había pasado. Cuando Cristo
muere en la cruz es la desilusión mayor en su vida. Entonces se
niega a creer que ellos lo han visto. Él no quiere pasar por
ese dolor otra vez. aunque los otros discípulos le
dicen ya lo vimos no lo cree y por eso pone esas condiciones
hasta que no vea sus las marcas en sus manos ponga mi dedo allí
donde pusieron los clavos y meta mi mano en el costado donde le
traspasó la lanza no voy a creer ha puesto una barrera ha tomado
una postura defensiva y hasta agresiva porque se quiere proteger
y las personas así reaccionan o reaccionamos ante ciertas dificultades,
levantamos barreras ante las dificultades, lo cual una persona
pone muchas barreras porque hay mucho temor en su corazón. Tomás
no es que sea un enemigo de Cristo, es que tiene temor, tiene mucho
temor en su corazón. Él está reaccionando de una manera
que se protege. No lo voy a hacer si no hago
así, así, así, así. Ahí se ve una persona muy dura. Y fue cuando dijo, si no veo
en sus manos la señal de los clavos y meto el dedo en el lugar
de los clavos y pongo la mano en su costado, no creeré. Dice, esta es mi declaración.
pasan una semana, Tomás está con los diez, ahí están los once,
dice verso veintiséis, ocho días después, sus discípulos estaban
otra vez dentro, y Tomás con ellos, estando las puertas cerradas. Han hecho una declaración, la
primera declaración es a Tomás, pero otra vez están encerrados.
Jesús vino, se puso en medio de ellos, y dijo, ¿qué dijo?
Paz a Paz a ustedes. ¿Por qué? Porque Tomás no lo había escuchado
todavía. Faltaba Tomás. Y es interesante que Jesucristo
no se aparece a Tomás solo, sino a Tomás con el grupo. Pero se
dirige específicamente a Tomás y en el verso veintisiete le
dijo, acerca aquí tu dedo, mira mis manos, extiende aquí tu mano,
y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente. ¿Qué está haciendo Jesús aquí?
Él no está reprendiendo a Tomás. Eso no es una reprensión. ¿Saben
qué está haciendo el Señor Jesucristo? Tomás, lo más que pudo avanzar
por sí mismo, fue hasta esa pared que él en sus llagas hasta que no ponga
mi mano en su herida hasta allí llegó Tomás es todo lo que él
podía hacer y Jesucristo viene y lo encuentra exactamente allí
y le dice Tomás mira mis manos pon tu dedo en mis heridas extiende
tu mano y ponla adentro de mi llaga o de mi perforación o de
mi Jesucristo lo está encontrando a él exactamente donde Tomás
pudo llegar. Así hace el Señor Jesucristo
con usted. Donde quiera que usted esté. Déjeme le digo una cosa. Usted tiene la responsabilidad
de creer, pero usted no puede venir a Cristo. Cristo es el
que va a venir a usted. Cristo no está perdido, el que
está perdido es usted. Usted es el que necesita de y
él es el único que tiene el poder y la capacidad y la autoridad,
él es el único que venció la muerte, se levantó de los muertos,
el único que le conoce a usted perfectamente, él está viendo
sus pensamientos, su corazón, él sabe dónde está su vida en
este momento, cuál es el sufrimiento, el temor, la angustia que usted
tiene, la dificultad, el orgullo, la dureza en su corazón, él conoce
eso y eso no es un obstáculo para él. Tomás no avientó al
Señor, nomás dejó ver su necesidad. Jesucristo lo vio por lo que
era y allí se encuentra con él. ¿Y qué pasa con Tomás? Tomás
se quiebra al ver al Señor. al escuchar sus palabras, no
de reprensión, pero de profundo amor, lo reconoce y hace la declaración
más grande que ninguno de los discípulos ha hecho hasta este
momento y tal vez la declaración que faltaba que se hiciera. Y
Tomás es el que la hace. Verso veintiocho. Señor mío y
Dios mío, así dijo Tomás. Y Jesús recibe la adoración de
Tomás, afirmando una vez su deidad, 100% Dios, 100% hombre. Estos hombres tienen un trauma,
están aterrorizados, tienen temor, no tienen propósito, no saben
a dónde ir. ¿Qué es lo que ellos necesitan?
¿Cuál es su necesidad? ¿Un médico? ¿Un psiquiatra? ¿Un
psicólogo? ¿Un tratamiento? ¿Unas clases? ¿Saben qué necesitan ellos? Adorar
a Jesucristo como Señor y Dios. Esa es la diferencia del cambio.
Y eso es lo que Cristo les da. Cristo se presenta a ellos y
les está dando la oportunidad que lo adoren porque Él es Dios. Esa es la necesidad de cada persona. Allí está el cambio. Allí está
la victoria. Allí es donde se ve el poder
del Cristo resucitado. cuando una persona es llevada
por el poder del Señor, por su gracia, por su bondad, por su
misericordia, a ese punto de arrepentimiento y reconociendo
a Jesús como Señor y Dios, Señor mío y Dios mío, no hay declaración
más grande para adorar al Señor. Y Tomás es el que la hace. Con los otros diez, asimismo,
como con Tomás el Señor, se muestra a ellos. Les ayuda a llegar a
donde deben estar en su relación con Él, como su Señor y Salvador. Así es el Señor con cada persona,
ayudándole a llegar al arrepentimiento y a la salvación. Jesucristo
no vino para condenar a las personas. Él no vino para condenar. Él
vino para salvar. Cuando Él venga, Él no va a salvar. Él va a traer condenación. Pero
este es el tiempo de la gracia. Él viene para salvarle ahora.
Él viene para encontrarlo exactamente donde usted se encuentra y acercarlo
a él. Y la respuesta ante el llamado
del Señor es la misma de Tomás. Señor mío y Dios mío. Jesús mira hacia el futuro y
y afirma allí enseguida la fe de los que van a creer en él
sin haberlo visto. Aquí entramos nosotros, verso
veintinueve, el capítulo veinte. Jesús le dijo, porque me has
visto, has creído, dichosos los que no vieron y sin embargo creyeron. Jesucristo no lo está restaurando
a él para reprenderlo. no creo que es eso más bien lo
que está es afirmando la dicha de los que van a creer en el
futuro sin haberlo visto a él porque él hizo esa declaración
en ese momento arrasó a los otros diez discípulos con él a hacer
esa declaración yo creo que a ese punto es cuando todos lo adoran
al señor y esto es lo que hace posible que se lleve a cabo la
gran comisión es decir ellos hicieron discípulos y esos discípulos
hicieron otros discípulos y así por dos mil años hasta que llegó
a usted y a mí Jesucristo está viendo eso y dice bienaventurados
los que no vieron ni creyeron miren primera de Pedro uno del
ocho a nueve primero de Pedro uno del ocho
a nueve Déjenme les pregunto, ¿Es importante la resurrección
del Señor Jesucristo? ¿Es importante este día? Debe
tener una marca muy grande en nuestros calendarios, de veras
que sí, la más grande posible. Pino de Pedro uno versos ocho
al nueve dice a quien sin haber visto, ustedes lo aman y a quien
ahora no ven pero creen en él y se regocijan grandemente con
gozo inefable lleno de gloria obteniendo como resultado de
su fe la salvación de sus almas sin verlo creyeron en él sin
verlo creyeron en él yo creo que Jesús está hablando de eso
Es algo que vemos aquí, lo que Jesús hace con Tomás es que él
jamás abandona a ninguno de los suyos, jamás. Los diez se sentían
solos y perdidos y él llega ahí con ellos y falta uno. Y en el
tiempo adecuado lo trae con el rebaño y lo afirma allí con los
demás. Y esta confesión de Tomás es
como el sello que completa la revelación del Señor desde que
se levantó de los muertos. En la mañana un ángel había anunciado
a María y a las otras mujeres que él ya no estaba allí en la
tumba, que él estaba vivo. Después ellas llevan el anuncio
a los discípulos y ellos no creen, pero Jesús se para en medio de
ellos y se sigue revelando, sigue la secuencia de la revelación
del Señor. Y por último viene la declaración
de Tomás y ese es el sello de la revelación del Cristo resucitado
que vemos aquí en las escrituras. Ellos son entonces los que el
Señor comisiona, los afirma, le quita toda duda, temor, los
llena de paz, autoridad, poder, propósito, y los mantiene en
unidad, yendo por el último que le faltaba para que quedaran
los once allí. De no haber creído ellos, no
hubiera habido evangelio para predicar, ni discípulos para
hacer, no estaríamos aquí. El Señor de manera soberana obra
en ellos para llevar a cabo ese propósito en la tierra. Y Él
no ha terminado. Es Su voluntad que nadie se pierda. Él no quiere que nadie se pierda,
sino que todos vengan al arrepentimiento. y él tiene el poder sobre el
pecado, el poder sobre Satanás, sobre los demonios, tiene poder
sobre la muerte, él tiene la autoridad que el padre le ha
dado en el cielo y en la tierra para darle la salvación que usted
necesita ¿Por qué dudar? Si él se levantó de los muertos él puede perdonarle sus pecados
Él puede darle la fe que usted necesita para creer y él puede
otorgarle la vida eterna que solo él puede dar. Y Juan concluye
la narrativa con las siguientes palabras en relación con todo
lo que ha estado diciendo. Ese es el punto tres, el final.
Jesús da vida eterna. la decisión de creer es suya. Versos treinta al treinta y uno.
Y muchas otras señales hizo también Jesús. Estoy allí en Juan veinte. Y muchas otras señales hizo también
Jesús en presencia de sus discípulos que no están escritas en este
libro. Pero estas se han escrito para que ustedes crean que Jesús
es el Cristo, el hijo de Dios, y la evidencia de su poder como
el Cristo resucitado. Él la manifestó por cuarenta
días. Pablo dice que en primera de
Corintios quince que el señor Jesucristo se apareció a más
de quinientos discípulos al mismo tiempo. Entonces no fue un evento
de dos mujeres que lo vieron en la mañana y de once hombres
que estaban escondidos con temor, pero habla de quinientos más
juntos. Están cuando Jesucristo está
con ellos. Por cuarenta días el señor anduvo
con ellos, hizo muchas otras señales y Juan dice no se han
escrito aquí. no caben aquí, pero estas se
escribieron, ¿Para qué? Para que usted crea. Usted necesita
evidencia de la resurrección del Señor Jesucristo, la acaba
de escuchar. Está delante de usted. Estamos
en una corte en la cual usted tiene que tomar una decisión.
Es Cristo quien o no es y usted se va a ir igual
de como usted vino aquí al lugar, a este lugar hoy. Usted tiene
que tomar la decisión, en usted está creer, usted necesita creer. Y la evidencia es escuchar las
palabras escritas en la Biblia. Ellas dan testimonio del Cristo
resucitado, del plan y la provisión de Dios para dar perdón de los
pecados y salvación del alma. De nuevo, verso treinta y uno.
Pero estas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es
el Cristo y Juan está dando el propósito del evangelio de Juan
aquí. crean que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que al
creer tengan vida en su nombre. Juan tres dieciséis dice de tal
manera amó Dios al mundo que dio a su único hijo para que
todo aquel que en él crea no se pierda más tenga vida eterna
y la manera de creer es escuchando la palabra de cuando empezamos el sermón hablamos
de la muerte y la muerte todos testifican que es el fin nada
más se puede hacer allí pero Jesucristo rompió eso antes de
la resurrección de Jesucristo la muerte era el fin no había
evidencia de que alguien pudiera levantarse de los muertos algunos
fueron resucitados por un tiempo pero murieron otra vez pero desde
que Jesús se levantó de los todo cambió. Todo fue cambiado. Para los que creen en Jesucristo
como el hijo de Dios y en él ponen toda su confianza, la promesa
es esta, la resurrección de entre los muertos, cuando él venga
por su iglesia. Los creyentes esperamos un cuerpo
glorioso cuando Jesucristo regrese por nosotros Cuando decimos feliz
día de resurrección, estamos dando a entender un día yo estaré
con un cuerpo resucitado, glorificado, adorando a Dios por la eternidad,
porque Él resucitó, por eso puedo decir feliz día de resurrección. Es más que un saludo. Pero para
quienes no esperan en Jesús, lo que viene es una horrenda
expectación de juicio por la eternidad. la muerte física y
la muerte espiritual que los va a embargar robándoles de toda
expectativa de vida, solo sufrimiento y tormento por la eternidad.
Esa es la realidad. Pero Cristo, Cristo murió para
tomar ese sufrimiento, para tomar ese castigo. Cuando estaba en
la cruz, él fue maldecido por Dios, fue maldito por Dios porque
tomó pecado y Dios derramó su ira haciendo justicia en él,
él ajustició nuestros pecados en él para que nosotros no paguemos
por esos pecados el castigo de los pecadores fue
ejecutado sobre el Murió y venció la muerte y se
levantó de los muertos. Usted no tiene que pasar la eternidad
en la oscuridad y el tormento de la ira de Dios. Sus pecados
tienen que ser juzgados. Todos los pecados que usted ha
cometido tienen que ser juzgados. Pero no en usted. Si pone su
confianza en Cristo Jesús como su Señor y Salvador, en él son
juzgados sus pecados y usted es hecho libre. Si confiesa sus
pecados y viene a los pies de Cristo, confesándolo como Señor
y Salvador, usted puede tener el perdón y la reconciliación
con Dios. Dios le ofrece paz, como le dio
a sus discípulos. Pero si usted continúa su propio
camino, entonces lo que le espera es el castigo y el terror de
una eternidad sin Dios. Eso es lo que va a encontrar.
Lo que acabamos de estudiar, como dice Juan, en el verso treinta
y uno, fue escrito para que usted crea. Esta es la evidencia que
usted necesita, lo repito, no necesita otra evidencia, esa
es la evidencia para que usted venga a los pies de Ahora, tome una decisión, si
Dios ha hablado a su corazón, si usted ha entendido este mensaje,
si Dios está poniendo fe en su corazón y convicción de pecado,
venga a él, venga a Cristo. En él hay salvación y hay vida
eterna, porque él resucitó de los muertos. Vamos ahora, ¿por
qué no nos ponemos de pie y cerramos con una oración? Dándole gracias
al Señor, ¿Qué día? El día de resurrección. ¿Qué día? Señor gloria a ti. Gloria a ti, tú dijiste, nadie
me quita la vida, sino que yo la pongo de mi propia voluntad
para volverla a tomar y fue exactamente lo que tú hiciste. Tú declaraste
yo soy el y Juan declara que el que cree
las palabras escritas en este libro y pone su confianza en
Cristo Jesús como su señor y salvador, como el hijo de Dios, tiene el
perdón de los pecados y la vida eterna, porque tú venciste la
muerte, Cristo Jesús, gracias, señor. Padre Oro por quienes
están escuchando y Dios ha hablado sus corazones el día de que no
se detengan pero que respondan en obediencia a tu palabra, que
confiesen sus pecados, que te confiesen a ti, señor, como señor
salvador de sus vidas. Y por la iglesia oro, señor,
que el significado, el peso que tiene un día como hoy, marque
nuestros corazones, nuestras mentes, y nos ayude, señor, a
regocijarnos, a alegrarnos con la libertad que ahora tenemos
de saber que no hay necesidad de tener temor de la muerte la
encontraremos un día seguramente para el otro lado estás tú esperándonos
con la vida eterna que nos has prometido y mientras señor no
queremos irnos solos sino anunciar a vengan a Cristo, él resucitó
de los muertos, él está vivo, él es Dios vivo y eterno, y él
le puede dar salvación. Te bendecimos, Señor, postramos
nuestros corazones delante de ti, y te damos a ti toda la gloria
y toda la honra, en el nombre de Jesucristo, amén y amén. Dios le bendiga.
Jesús Venció La Muerte y Ofrece Vida Eterna
Series Semana Santa/Holy Week 2022
Juan 20:19–31 (NBLA)
- Jesus Transforma a los diez VS. 19-23
a) La Ausencia de Jesús y el Temor de los Diez (vs. 19ª)
b) Jesús les da paz. (Vs. 19b-20)
Luc. 24:36-46 muestra que están aterrorizados
c) Jesús los Comisiona (vs. 21-23)
Hechos 1:8; 2:4 La venida del Espíritu Santo
Vs. 23 Aquí se refiere a la autoridad que les otorga. Mat. 16:19; 18:15-18
- Jesús no deja a ninguno atrás . Vs. 24-29
1Ped. 1:8-9 pura fe, sin que lo vean
- Jesús Da Vida Eterna, la Decisión de Creer es Suya. Vs. 30-31
Jn. 3:16
| Sermon ID | 420222011301131 |
| Duration | 58:28 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | John 20:19-31 |
| Language | Spanish |
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