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En el capítulo anterior, Jefté,
con la bendición de Dios, ganó la gran batalla contra los de
Amón. Esto estaba en 1132. Captando el contexto en 11.32,
dice, fue Jefte así a los hijos de Amón para pelear contra ellos,
y Jehová los entregó en su mano. Y desde Arroé hasta llegar a
Minir, veinte ciudades y hasta la vega de las viñas, los derrotó
con muy grande estrago. Así fueron sometidos los amonitas
por los hijos de Israel. Entonces ganó, pero su victoria
no fue muy dulce. ¿Por qué? Ah, él pensó en su mente que
tenía que cumplir con un voto, un voto necio que ni era necesario. Jamás es necesario en estas formas
de negociaciones con Dios. Dios, si tú me haces esto, entonces
yo voy a cumplir algo contigo. Eso estaba en versículo 30, oh
perdón, en Sí, treinta y treinta y uno,
y Jefte hizo voto a Jehová diciendo, si entregares a los amonitas
en mis manos, cualquiera que saliera de las puertas de mi
casa a recibirme cuando regrese victorioso de los amonitas, será
de Jehová, seré en alocausto, alocausto quiere decir, un sacrificio
quemado. Entonces, la que salió esa fue
su hija, su única hija, y la perdió. y ahora él está junto
por ella y eso es el contexto para empezar en versículo uno
de capítulo doce entonces se reunieron los barrones
de Efraín y pasaron hacia el norte y le preguntaron ¿Por qué
fuiste a hacer guerra contra los hijos de Amón y no nos llamaste
para que fuéramos contigo? nosotros quemaremos tu casa contigo
alguien recuerda algún episodio antes de Efraín, últimamente,
cuando dijeron algo casi el mismo. Estos hombres eran soberbios
en el extremo. Cada vez que había victoria,
venían quejando. Quejando y diciendo, ¿por qué
fuimos excluidos? Vamos a capítulo ocho. Unas páginas. Si alguien quiere leer versículo
uno de capítulo ocho. Gracias Héctor. entonces mismo
pasó con ni una más de suavizar la situación es que esos hombres siempre quieren
la gloria de la victoria pero de todos la victoria era de Dios
no de hombre pero ellos siempre querían tener la reputación de
grandes líderes en Israel y esta vez están amenazando quemar la
casa de Jefté ahí con él ahí dentro y todo esto cuando Jefté
estaba sufriendo por la pérdida de su hija. Entonces, seguramente
el diablo estaba feliz, porque lo que está pasando en este capítulo,
en vez de pelear en contra de los enemigos verdaderos de Dios,
el pueblo de Israel estaba luchando en contra del enemigo equivocado.
Mientras el diablo calentaba las manos por el calor de la
discordia de Dios, El pueblo de Dios estaba peleando consigo
mismo. No hay nada más agradable para
el diablo. Versículo 2. Y Jefe les respondió,
yo en mi gran contienda con los hijos de Amón, y os llamé, y
no me defendiste de su mano. Efraín acusó a Jefe de no incluirlos
en la victoria, pero llamó. Y ellos no vinieron. Ahora ellos
a lo mejor por la conciencia encendida vienen echando la culpa. ¿Por qué no lo llamaron? Sí,
lo llamaron. Pero ahora Jefthé está exaltado
como líder en Israel y ellos no. Y ellos veniendo eran culpables
de un motín. Están intentando un golpe del
Estado. Versículo 3. Viendo pues que
no me defendíais, arriesgué mi vida, y pasé contra los hijos
de Amón, y Jehová me los entregó. ¿Por qué, pues, habéis subido
hoy contra mí, para pelear conmigo? Ellos están condenando a Gideón,
a Jefté, Jefté está condenando a ellos. Antes, Gideón sabía
suavizar la situación. Jefté, no. Esta vez no va a terminar
en nada más, pura guerra. entre los que son el pueblo de
Dios. Santiago 4, 1. Santiago 4, 1. ¿De dónde vienen
las guerras y los pleitos entre vosotros? Está hablando de gente
dentro del pueblo de Dios. ¿De dónde vienen las guerras? ¿No es de vuestras pasiones las
cuales combaten entre vosotros mismos? Entonces, a lo mejor
andan en el Nuevo Testamento también. El mismo. Vamos a ver
Proverbios 13. para ver un análisis de dónde
esto siempre empieza a desarrollarse. En Proverbios 13, 10, si alguien
quiere leer. Amén, aleluya. Cuando hay contienda
y tú empiezas a analizar, va a ver que viene de la soberbia.
El orgullo de alguien ha sido herido. Ciertamente la soberbia
concibirá contienda. más con los avisado a la sabiduría. También Proverbios 16, 18. Proverbios 16, 18. Si alguien
quiere leer. Porfa. Entonces se puede ver una profecía.
Si alguien tiene esa soberbia, quiere decir que tiene que caer.
Tiene que estar aplastado de una forma u otra. Entonces estos hombres de Efraín
serán derrotados. Versículo 4 en nuestro texto.
Entonces reunió a Jefté, los varones de Galad, y peleó contra
Efraín. Ya tenemos dos porciones del
pueblo de Dios peleando entre sí en guerras. Y los de Galahad
derrotaron a Efraín, porque habían dicho, vosotros sois sujetivos
de Efraín, vosotros los galahadíes en medio de Efraín y de Manasés. Los de Efraín querían tener a
Jefthé bajo su dominio, pero Dios levantó a este hombre, este
que fue actualmente hijo de una ramera, una prostituta. Dicen
jueces once uno, Jefthé Galahadita era esforzado y valeroso. Era una mujer ramera. El padre de Jefté era Galahad. Era parte del pueblo de Dios,
pero su madre fue una prostituta y por eso el mundo pensó que
pudiera ponerlo abajo. Pero aún Cristo, si podemos decir
con reverencia, aún que... Aún Cristo tenía en su genología
una murramera. ¿Quién fue? Raab. Vamos a Mateo
1. En Mateo 1 tiene toda la genología
de Cristo Jesús. Y en 5 dice, Salmón engendró
a Raab, a Boaz. Boaz engendró a Ruth y a Obed. obeda a Isaí, Isaí engendró a
David. Entonces, unas generaciones antes
de David, estudiamos de Raab, que era prostituta en la línea
directa de Cristo Jesús. Para que sepan de una vez que
en la redención de Dios hay un rescate aún por los peores de
los pecadores, si están dispuestos a arrepentirse. Versículo 5. Y los Galaditas, estos son los
que son de Jefté, tomaron los vados del Jordán a los de Efraín. Y aconteció que cuando decían
los fugitivos de Efraín, quiero pasar, los Galahad les preguntaron,
¿eres tú Efrateo? Y si él respondía no, bueno,
ese pueblo vino para atacar a Jefté. Pero ahora tienen que escapar
porque están perdiendo en la batalla. Y vienen para cruzar
el río y atrapados no pudieran atrapar. Tenían que pasar por
una entrevista para cruzar el río. Y los de Jefté preguntan
a estos pibos de dónde eran, si eran parte del pueblo de Efraín
o no. Y claro, para escapar se van
a mentir. Van a elegir que no. En el siglo
VI. Entonces, ¿Eres tú Efrateo? Si
él respondía no en versículo 6 dice, entonces le decían ahora
Shibboleth. Y él decía Shibboleth, porque
no podía pronunciarlo correctamente. Entonces le echaron mano y le
degollaron junto a los vados del Jordán. Y murieron entonces
de los de Efraín cuarenta y dos mil. Cuarenta y dos mil del pueblo
de Dios. matar a otros que son del pueblo
de Dios. No pudieron fingir, porque estaban
totalmente acostumbrados a pronunciar las palabras de otra manera.
Es como que entre nosotros, que somos tobanos, pero cuando se
lee en la Biblia, algunos hermanos que cuando hablan del camello
pasando por el ojo de la aguja, algunos dicen camello, y otros
dicen camello. Pero no se pierda, es algo involuntario,
es algo que en el paso de Pedro puede revelar quien eres en Mateo
26 Mateo 26 y 69 Podemos ver como descubrieron
que Pedro estaba mintiendo Dice en Mateo 69 cuando Pedro estaba
negando a Jesús, pero estaba sentado, era en el patio, y se
le acercó una criada diciendo, tú también estabas con Jesús
el Galileo. Pero él negó delante de todo,
diciendo, no sé lo que dices. Ojalá eso no pase de alguno de
ustedes. No, es que tú eres cristiano
en la iglesia, en tu trabajo. De qué estás hablando? Siendo
a la puerta, le vio otra y dijo a los que estaban ahí, también
éste estaba con Jesús Nazareno. Pero él negó otra vez con juramento,
no conozco al hombre. Un poco después de estar acercándose,
los que por ahí estaban dijeron a Pedro, verdaderamente también
tú eres de ellos porque aún tu manera de hablar te descubre. La manera de hablar va a descubrir
quién eres. No te puedes fingir. Regresando
al texto, estamos en versículo 7. El capítulo no es muy largo,
pero tiene un punto importante. Estamos en versículo 7 que dice
así, Y Jefté juzgó a Israel seis años, y murió Jefté Galahadita,
y fue sepultado en una de las ciudades de Galahad. Entonces, Dios no honró el motín,
sino que ese motín, ese golpe de Estado fue totalmente aplastado. Y Jefe, ahí juez, pero solamente
por siete años. Ahora, versículo ocho. Después
de él, juzgó a Israel Ibsan de Belén, el cual tuvo treinta hijos
y treinta hijas fuera, y tomó de fuera treinta hijas para sus
hijos, y juzgó a Israel siete años. A ver si alguien está poniendo
atención. ¿Qué fue los dos problemas con
ese hombre? Tenía muchas mujeres, obviamente, para tener tantos
hijos. Estaba copiando las costumbres
de la gente de ahí. La cosa precisamente que Dios
dijo que no pudieran. Estaba copiando el mundo. ¿Qué
otra cosa? Está poniendo a sus hijos en
yugo igual. Está buscando por fuera o por
razones de política o por razones económicas, como hizo Salomón
casándose con una princesa de Egipto y otro lugar. Tener contactos
para tener intercambio de mercancías. Se mezclaba con el mundo. Invitando a uno de las costumbres
aborrecibles del mundo a entrar en el pueblo de Dios. Porque
cuando tú te casas con alguien, si todavía tienes esa mentalidad,
ya está en la casa. Ya va a enseñar estas cosas a
tu hija, a tu hijo. Entonces, en el libro de jueces,
todo va de mal a peor. La gente entra y en vez de destruir
lo que estaba ahí, cada vez más hay más atracción para ellos
aceptar las cosas del mundo. Santiago 4-4, si alguien quiere
leer en voz fuerte. Santiago 4-4. Porque el peligro todavía está
con nosotros, como podemos ver en el Nuevo Testamento. Amén. Muchas veces miramos a
las cosas del mundo y hay una atracción. Y creemos que, no,
pues yo puedo por lo menos mezclarme un poco con esto, un poco con
aquello. Pero la Biblia dice muy claramente, si quieres ser
amigo del mundo, vas a ser enemigo de Dios. Y pasó poco a poco en
el libro de jueces. Primero un poquito de cosas,
un poquito más, y por fin estaban totalmente entregados a las cosas
del mundo. Y estaban viviendo como enemigos
de Dios. Primero de Juan 2.15 Estos son versos muy buenos cuando
tú encuentras personas evangelizando que dicen que soy cristiano.
Obviamente no hay evidencia de esto. Simplemente sus palabras. Y es evidente por su estilo de
vida. En Primero de Juan se dice, no
améis al mundo. Es un mandamiento. No améis al
mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al
mundo, el amor del Padre no está en él. Va a tener el horror.
Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne,
los deseos de los ojos, la vanagloria de la vida no proviene del Padre,
sino del mundo. Pudiéramos ver la vanagloria
de la vida entre esos de Efraín. ¿Por qué nos llamaron? No nos
llamaron porque queríamos ser de las grayas, como conquistadores. Pero no queríamos pelear cuando
Él los llamó. Entonces, de lo que está en el
libro de jueces, que estamos llegando al fin, el próximo será
Sansón y después una historia más. Pero todo va de mal en peor
en toda esta historia. Versículo 10 y hasta el fin. Y murió Isbán y fue sepultado
en Belén. Después de él, juzgó a Israel
Elón, Zabulonita, el cual juzgó a Israel 10 años. Y murió Elón
Zabolonita, y fue sepultado en Ajalón, en la tierra de Dabolón. Después de él, juzgó Israel Abdón,
hijo de Hilel Piratonita. Este tuvo cuarenta hijos, aún
más hijos, treinta nietos, que cabalgaban sobre el sesenta asno,
y juzgaba a Israel ocho años. Y murió Abdón, hijo de Hilel
Piratonita, y fue sepultado en Piratón, en la tierra de Caín,
en el monte de Amalek. De estos somos muchos, pero tenían
frecuentemente muchos hijos, mientras Gefté ni tenía uno. Bueno, vamos a la doctrina que
podemos sacar de este capítulo. El problema entrando en el capítulo
uno de jueces es que En Josué, sabían bien claramente, tenían
que entrar y conquistar esta tierra. Echar fuera todo lo que
era hechiceros, sacrificios. Él tenía un diablo de conquistarlo
o echar la gente o en muchos casos, destruirlos. Pero no quisieron hacerlo. Vamos
a Jueces 2. Entonces, dos, se pudiera ver
cómo empezó. En dos, uno dice, el ángel de
Jehová subió de Gilgal a Boquim y dijo, yo saqué Egipto y os
introdujé en la tierra de la cual había jurado a vuestros
padres diciendo, no invalidaré jamás mi pacto con vosotros,
con tal que vosotros no hagáis pactos con los moradores de esta
tierra, cuyos altares habéis de derribar. ¿Por qué habéis hecho esto? Por tanto, yo también digo, no
los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros
costados, y sus dioses os harán su pesadero. Los hombres de Israel
no querían pelear en contra de estos pueblos. Después de la
muerte de Josué, hicieron cada vez más alianzas con ellos. amaban
al mundo. Y con el tiempo empezaron a copiar
su manera de vivir, su manera de pensar, aún su manera de adorar
falsos dioses. Y por eso fue natural, hermanos,
totalmente natural, que ahora estaban peleando entre sí, matando
el uno al otro. Hablando de la conquista que
Dios les dio, estaban cada vez más como consecuencia. Hasta que en este capítulo, por
primera vez, estaban terminando peleando enemigos equivocados. Había otro enemigo afuera y ellos
estaban peleando entre sí, hermano contra hermano, con el enemigo
verdadero, feliz y prosperando. Esa es la doctrina, aplicación. El mismo puede pasar con nosotros. Dios ha dado a nosotros una gran
conquista. llevar a cabo. Mateo veintiocho,
como Samuel nos ha leído muchas veces últimamente, nosotros tenemos
una tarea o conquista semejante, aunque no tenemos armas físicas,
sí tenemos armas. En Mateo veintiocho, dieciocho,
Cristo dijo, en el cielo y en la tierra, por lo tanto, Haced discípulos a todas las
naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y
del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que
os he mandado y aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta
el fin del mundo. Nosotros tenemos una tarea importante,
pero como en el libro de jueces habrá personas, estoy hablando
de la iglesia en general, habrá personas que no tienen el más
mínimo interés en la tarea de Dios. Él ha dado a su iglesia. Como en Hechos 1, Cristo habló
claramente que es nuestro propósito. Estaban hablando de profecías
en Hechos 1 y mira cómo Cristo habló. En 1.7 dijo, no os toca
a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso
en su sola potestad. Podemos decir, el Señor viene,
pero realmente no sabemos. que va a venir en este siglo,
en otro siglo, en este año, después de mil o diez mil años. No toca
saber los tiempos o los sazones que el Padre puso en su sola
potestad, pero recibiré cuando haya sobre vosotros el Espíritu
Santo y me seréis testigos en Jerusalén, en todo Judea, en
Amaria y hasta el último de la Tierra. Seréis testigos. Muchos
cuando leen esto creen que, oh, testigos, eso es solamente para
los testigos. Dije, wow. Ellos son testigos. Entonces,
no tenemos que mirar mucho ni buscar tanto para ver lo que
Dios quiere de nosotros. Pero sí tenemos que mirar mucho
para ver personas actualmente involucrados. En Mateo 4, 19. Dice, venid en pos de mí y os haré
pescadores de hombres. Pescadores de hombres. Muchos
leen esto y piensan, pescadores de hombres, buena idea para otras
personas pero yo no tengo el más mínimo interés en involucrarme
a mí mismo estoy ocupado de cosas que realmente son importantes
como que en el buen samaritano había una persona pasando, alguien
bien golpeado simbólico de ser golpeado por el diablo, el pecado
del mundo y los religiosos no tenían el más mínimo interés,
se pasaron al otro lado Entonces, frecuentemente, las iglesias
abandonan la conquista, que es nuestra actividad principal.
Y terminamos como Jefté y como Efraín, peleando de sí mismos.
La gente peleaba dentro de sí misma. ¿Por qué no amigos afuera?
Pues vamos a buscar enemigos aquí dentro. Sobre puntos insignificantes. Mientras sentamos por el calor
de la discordia. Si tú no puedes pronunciar mi
letra, te voy a matar. Si tú no tienes los mismos conceptos
de cómo servir a Dios, de cómo separarse del mundo, entonces
te mataré cuando cruces el río. Los hermanos inventan batallas
cuando son ausentes de la batalla verdadera. Los hermanos en la
frontera de la batalla, luchando mano a mano con el enemigo verdadero,
estos tienen unidad. Finalmente, por sus palabras. Mateo doce treinta y seis. Estamos cerrando un poquito temprano.
Empezamos temprano. Mateo doce treinta y seis, Cristo
dijo, mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablan los
hombres de ella darán cuenta en el día de juicio. Cristo siempre
estaba afirmando que habrá un día de juicio mas yo os digo
que toda palabra ociosa que hablan los hombres de ella darán cuenta
en el día del juicio porque por tus palabras serás justificado
y por tus palabras serás condenado como estos que dijeron no somos
de Efraín y pero eran condenados no se pudiera fingir y también
en el día del juicio tu voz te va a descubrir no te puedes esconder
ni fingir como esos de Efraín, por sus frutos los conoceréis. En fin, si tú quieres pelear,
hermano o hermano, contra el enemigo verdadero, y no el enemigo
equivocado, entonces quiero orar por ti en esta noche. Oh Padre,
te damos gracias. Te damos gracias por María Luisa,
que ha salido del hospital y que está aquí con nosotros, Señor.
Te damos gracias que tú estás dando a ella un ministerio con
que va a cambiar el mundo. Oh Padre, derrama tu más rica
bendición sobre nuestra iglesia y todas las actividades que tenemos
planeadas, especialmente Señor, levanta más y más interés en
el evangelismo Señor, saliendo o evangelizando en nuestras vecindades,
vecindades Señor, evangelizando entre familiares, evangelizando
en el trabajo. Ayúdanos Señor a tener ese fuego
quemando en nosotros para que la tentación de buscar una batalla
dentro de la iglesia, mientras la batalla verdadera está allí
afuera. Ayúdanos, Señor, a amar a ti,
escuchar a ti, a tus palabras, y no escuchar las palabras del
enemigo. Pedimos en el santo nombre de
Cristo Jesús. Amén. Bueno, hermanos, aquí estaremos
enfrente si hay alguna petición de oración.
El Enemigo Equivocado - The Wrong Enemy
Series Jueces - Spanish
Cuando no estemos en la lucha en contra del enemigos verdadero, seguramente tendremos contiendas entre de nosotros mismos.
| Sermon ID | 41707156 |
| Duration | 27:48 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Bible Text | Judges 12 |
| Language | Spanish |
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