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Muy buenos días otra vez hermanos es un gran placer reunirnos para
estudiar la palabra y meditar en la palabra y predicar y oír
la palabra este día domingo verdad gracias por el privilegio gracias
al señor y por todos que me van a prestar su atención esta mañana
vamos a abrir en hebreos capítulo 2 para la primera lectura Este mensaje será una continuación
del mensaje del domingo pasado. El domingo pasado estudiamos,
predicamos el mensaje de dos Adanes y dos pactos. Y no vamos
a repasar todo eso, pero recordamos que eso empezamos y vimos que
hubo dos hombres, Adán y Jesucristo, que eran representantes de su
pueblo. Dios había hecho dos pactos,
un pacto con Adán y otro pacto con el Señor Jesucristo para
representar a su descendencia, ¿verdad? Y el primer hombre,
Adán, representaba a un pueblo y fue un pueblo específico. En
el conocimiento del Señor fue un pueblo específico, fue su
descendencia física. Hijos por generación natural.
Y el segundo Adán, Jesucristo, representaba a un pueblo también
específico en el conocimiento del Señor, fue su descendencia
espiritual, sus hijos por regeneración del Espíritu Santo. Dos Adanes, dos pactos, dos representantes,
Adán y Jesucristo, dos pueblos. la descendencia física y natural,
la descendencia espiritual por regeneración del espíritu. Hoy el título de este mensaje
es Los hijos llevados a la gloria. Vamos a enfocarnos más en ese
pueblo, esa descendencia del Señor Jesucristo. Eso es lo que
quiero presentar para su atención este día y leemos Hebreos 2 10. La Palabra dice, Porque convenía
a Aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas
las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria,
perfeccionase por aflicciones al Autor de la salvación de ellos. ¿Para qué vino Cristo? en cumplimiento
de ese pacto, en obediencia de ese pacto. ¿Y qué iba a hacer? Llevar muchos hijos a la gloria. Eso es la promesa de su pacto. Eso es el pueblo. Él tiene hijos
también. Nosotros que hemos sido salvados
somos hijos del Señor Jesucristo, renacidos. Pero tuvo que perfeccionar
a Cristo por aflicciones. por obediencia a toda la voluntad
del Señor, pero obediencia hasta la muerte, aflicción y sufrimiento
y muerte. Y así se hizo autor de salvación
de sus hijos. Todo eso fue incluido en su pacto
con el Padre, el pacto entre el Padre y el Señor Jesucristo.
Y su descendencia son los hijos que él murió para llevar a la
gloria. Eso es el objeto de su pacto
y el propósito de su venida. Y el pueblo, los redimidos. Este pacto, y quiero pensar primero
en esto. ¿Quiénes son? ¿Quiénes son los
hijos? En este versículo llamados los
hijos que iba a llevar a la gloria. Su descendencia espiritual. ¿Quiénes
son? Este pacto que estamos viendo
se hizo entre el padre y su hijo Jesucristo. Fue hecho en la eternidad. No estamos hablando de otro pacto
más conocido, el pacto nuevo, el pacto que se hace con nosotros. Estamos hablando del pacto entre
el padre y el hijo. El padre hizo un pacto, un arreglo
con su hijo y lo envió para cumplir ese pacto. Entonces no estamos
viendo a costas de esa perspectiva o punto de vista nuestra hacia
el Señor, sino la perspectiva del padre hacia el hijo y el
hijo hacia el padre. Entonces, entre ellos, ¿quiénes
son ese pueblo, esa descendencia? Tenemos que analizarlo desde
la perspectiva divina. ¿Quiénes son? Pues, ¿quién hace este pacto?
Dios, entre padre e hijo. Dios hace el pacto. Entonces,
¿quién es que decide, que designa, que nombra la descendencia, el
pueblo, los que reciben el beneficio del pacto? Es Dios que decide
eso. Dios no estaba esperando para
averiguar quién iba a incluirse a sí mismo en ese pacto entre
el padre y el hijo, no. Es entre ellos y ellos lo deciden. Dios no estaba esperando para
averiguar quién iba a querer ser incluido en el pacto entre
ellos. No, eso no, nada. No fue un pueblo
imaginario. No fue un pueblo indefinido,
incierto, impreciso, variable. Nada de eso. Fue un pueblo específico
que Jesús venía a redimir. ¿Cómo son presentados, nombrados
en las escrituras? Bueno, vamos primero a Salmo
2, 8. El padre habla al hijo. y mire
que le dice el padre al hijo en salmo 2 salmo número 2 y el
versículo 8 es un salmo mesiánico el padre y el hijo hablan entre
ellos y aquí el padre dice a su hijo Jesucristo y el padre le
dice pídeme y te daré por herencia las naciones y como posesión
tuya los confines de la tierra. el padre cuando estaban. Y no sé, no podemos explicar
cómo, cómo Dios decretó y cómo Dios hizo cuando él es Dios eterno
y Dios incambiable, pero desde en manera para entenderlos humanamente. Cuando el padre y el hijo hablaban
y hacían el pacto, el padre dice, pídeme quién quieres para tu
herencia? Y dice, pídeme y te daré tu pueblo. Y dice, puede ser hasta todas
las naciones, como posesión todas las confines de la tierra. Puedes
tomar tu pueblo entre todos. Entonces el Señor le abre y le
ofrece todo lo que él pide. de todo el mundo. Entonces entendemos
que el pueblo incluido en su descendencia, en su pueblo redimido,
¿quién es? Es el pueblo pedido por el Hijo. El Hijo que conoce toda alma,
toda persona, Y el padre dice, pide y te daré. Entonces es un
pueblo pedido por el hijo. Eso nos debe bendecir grandemente
que antes de la fundación del mundo, Jesús pidió tu alma a
su padre. A este quiero, a este quiero
salvar, a este quiero que sea parte de mi herencia. Es un pueblo
pedido del hijo. Entonces pasamos ahora al Nuevo
Testamento en 2 Tesaloricenses capítulo 2 los versículos 13
y 14. 2 Tesaloricenses 2 versículos
13 y 14 Pablo cuando habla a los tesoroicenses.
Él dice acerca de ellos, los hermanos, los creyentes en tesoroicenses. Dice Pablo, pero nosotros debemos
dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos, amados
por el Señor. Dice, doy gracias al Señor por
ustedes, hermanos, han sido amados del Señor. de que Dios os haya
escogido desde el principio para salvación. Entonces, ¿quién es
este pueblo, esa descendencia, los que Jesús vino a redimir
y llevar a la gloria? Es el pueblo que Dios escogió. Dios os haya escogido desde el
principio para salvación, mediante la santificación por el espíritu
y fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio
para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. La gloria,
¿recuerdan? Eso es lo que Adán no alcanzó. Y él así en
su pecado quedó destituido de la gloria de Dios. Y nosotros
siendo pecadores seguimos así destituidos de la gloria de Dios.
Pero Jesucristo vino a alcanzar lo que Adán perdió y hacer lo
que él no pudo hacer. ¿Qué es eso? Alcanzar la gloria
prometida del Señor, vida eterna y todo lo que acompaña la vida
eterna. ¿Y qué dice aquí? Es un pueblo,
ya vimos, pedido por el Señor Jesucristo, por el Hijo. Y es
un pueblo escogido por Dios el Padre desde el principio. para
alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. ¿A quién vino
a redimir Jesús? El pueblo pedido, sí. El pueblo
escogido para salvación, para alcanzar la gloria. Eso es el
pueblo, es un pueblo específico. escogido por el Padre. Entonces
volvemos a Hebreos 2, unas páginas adelante en la Biblia y vamos
a leer la última línea de Hebreos 2.13. está hablando de la venida de
Jesús y su propósito de salvar. Y él dice, y de nuevo, en la
última línea de 2.13, aquí yo y los hijos que Dios me dio. Los hijos que Dios me dio. ¿Quién vino a redimir su descendencia
espiritual? Los hijos que el Padre le dio. Entonces, es Un pueblo pedido
por el Hijo y entonces escogido por el Padre y ese pueblo escogido
le es dado. El Padre escoge y entonces ha
dado ese pueblo a Jesucristo. He aquí yo y los hijos que Dios
me dio. Entonces pedido, escogido y entonces
dado. El Padre dio ese pueblo. Entonces,
cuando Jesús vino, Él tuvo en Su corazón un pueblo ya conocido,
un pueblo específico. Recuerden si han leído en el
Antiguo Testamento en todo pues en Levítico y todo eso cuando
habla de la ley y del tabernáculo y los sacrificios y los sacerdotes
que en la ropa del sumo sacerdote él tenía piedras preciosas sobre
sus hombros y sobre su pecho. Y estaban grabados en esas piedras
preciosas los nombres de las doce tribus de Israel. Él llevaba
los nombres del pueblo que él representaba cuando entraba al
tabernáculo. Llevaba sobre sus hombros. el
pueblo que él representaba. Llevaba sobre su pecho, sobre
su pecho, sobre su corazón, los nombres del pueblo que representaba
el sumo sacerdote. Y todo eso fue típico del Señor
Jesucristo. Entonces si tenemos y estamos
viendo un pueblo pedido del hijo y escogido del padre, entonces
dado del padre al hijo. Sabemos que cuando Jesús vino,
él tenía los nombres de su pueblo sobre sus hombros y en su corazón. Él vino a redimir ese pueblo
conocido y amado, como vimos en Tesoloresenses. Conoce su pueblo y da a sí mismo
por su pueblo. Miramos a segundo Timoteo 1, Según Timoteo 1, los versículos
9 y 10. Este pueblo, siendo que fue pedido,
escogido y dado, ese pueblo va a ser, Cristo vino para esto,
para eficazmente salvar a ese pueblo. Porque Él los va a llevar
a la gloria, como hemos visto en estos versículos. Dice que,
según el último tema 1.9, quien nos salvó. Él sí hizo lo que
vino a hacer. Nos salvó y nos llamó. Cuando andábamos perdidos, Él
nos conocía y nos llamó. Y nos salvó. con un llamamiento
salvo. No, santo, no conforme a nuestras
obras, no porque quisiéramos o merecíamos. Él nos escogió,
sino según su propósito, según el propósito suyo y la gracia
que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.
Sí, en el tiempo de ese pacto. Había escogido a ese pueblo y
había dado esa gracia en ese pacto y tuvo que llevarlo a cabo. Entonces, él eficazmente hizo
lo que vino a hacer. Dice, fue dado antes de los tiempos
de los siglos. Dice, pero ahora ha sido manifestada
por la aparición de nuestro Señor Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio. Todo eso es parte de la gloria. Él quitó la muerte y sacó a luz
la vida. ¡Inmortalidad! Todo eso nos es
presentado en el Evangelio, lo que es parte de la gloria que
Él nos da eficazmente cumpliendo con su pacto. En Juan 6, 37 a
39, El Padre fue dado. Y Cristo vino
para eficazmente, seguramente, poderosamente salvar a ese pueblo
que llevaba sobre sus hombros y su corazón. Y entonces en Juan
6, 37, Jesús dice esto. Todo lo que el Padre me da, ese
pueblo escogido y dado, todo lo que el Padre me da, Verá el
efecto en ellos. Él los llama, como vimos, que
dice, todo lo que el Padre me da vendrá a mí y al que a mí
viene no le echo fuera. Porque he descendido. ¿Por qué
vino? Vino a cumplir ese pacto. He descendido no para ser mi
voluntad, sino la voluntad del que me envió el Padre en el pacto. Le dio una responsabilidad. dice vine vine para hacer su
voluntad y esta es la voluntad del padre que me envió que de
todo lo que me diere de ese pueblo escogido y dado al hijo que todo
lo que me diere no pierda yo nada sino que lo resucite en
el día postrero El pueblo fue escogido y dado al Hijo y Cristo
vino en obediencia al pacto para redimir y dice no voy a perder
ninguno de ellos. Los llevo en mis hombros, en
mi corazón, doy mi vida por ellos y no perderé ninguno de ellos
de este pueblo. Ya fue un pueblo conocido y amado
cuando vino y cuando murió. Es una verdad preciosa para todos
nosotros. Somos salvos porque él nos escogió,
no porque nos escogimos. Nosotros escogimos a él, sino
que él nos escogió a nosotros. Ahora vamos a avanzar a otra
idea. Ya sabemos quién es el pueblo. Ahora pensamos en esto. ¿Cuál
es el futuro en el pacto del padre con el hijo? Ese pacto
de redención. ¿Cuál es el futuro que les fue
prometido en Cristo? El futuro que es prometido a
su descendencia en Cristo. ¿Qué es esa promesa? ¿Qué es
ese futuro? Hermanos, en este mensaje quiero
enfatizar un aspecto de la salvación que raras veces mencionamos. Hablamos de ser perdonados, justificados,
vida eterna, ir al cielo, y todo eso es glorioso, pero siempre
enfatizamos eso. Entonces quiero mencionar hoy
algo que casi no se menciona. Es verdad también, y la Escritura
lo describe con esta palabra que en realidad nos sorprende,
que es la palabra que ha prometido para nosotros gloria. Vamos a leer solamente unos pocos
de muchos versículos que mencionan este tema, hermanos. Pues, ¿nosotros
qué somos? Somos criaturas, ¿verdad? Dios
nos hizo. A Él debe ir toda la gloria. ¿Qué somos nosotros? Pecadores,
criaturas y peor que eso, pecadores. Nacimos en pecado y rebelión
contra el Señor y no hay ningún mérito en nosotros. Y aún siendo
salvos, estamos conscientes de que hay tanto pecado todavía
que mora en nosotros, tanta imperfección. Sin mérito. Dios es glorioso en todo el sentido,
en su poder, en su majestad, en su santidad, en su perfección. Dios glorioso y Él vive en la
gloria y manifiesta la gloria. Y nosotros, criaturas, pecadores,
nos sentimos indignos de usar esta palabra para nosotros. Y por eso, aún cuando leemos
estos versículos, muchas veces nada más pensamos a salvación
o pensamos vida eterna cuando leemos Gloria y pasamos sin meditar. Seguimos adelante. Es demasiado
fácil leer la palabra sin meditar en lo que Cristo nos ha dado.
Hermanos, su gracia ha abundado para nosotros. y Dios nos promete
gloria. Ciertamente, seguramente, la
gloria es un lugar, en primer lugar, primer sentido, hebreos
dos días que leímos al Empezar el mensaje Hebreos 2.10 va a
llevar muchos hijos a la gloria. Parece que él está enfatizando
la idea de llevarnos a un lugar, a la gloria, el cielo y la vida
eterna y el mundo nuevo, la gloria. Dice, porque convenía aquel por
cuya causa son todas las cosas, por quien todas las cosas subsisten,
que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria. Tuve que perfeccionar
por aflicciones al autor de la salvación de ellos. Cristo vino
a llevarnos a la gloria. Y podemos decir justamente que
es un lugar, un sitio específico. vino a llevarnos, eso fue parte
de su pacto, llevarnos a la gloria. Pero la verdad es que no es solamente
un sitio, un lugar. La palabra nos muestra que la
gloria es algo en que participaremos nosotros personalmente, gloria
personal. Buscan Primero Corintios 2.7 Primero Corintios 2.7 Pablo dice aquí, más hablamos,
sabiduría de Dios en misterio. La sabiduría oculta, la cual
Dios predestinó, es algo predestinado, algo incluido en su pacto entre
el Padre y el Hijo antes de la fundación del mundo, la cual
Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria. Dios predestinó algo para nuestra
gloria. Eso es parte del pacto entre
el Padre y el Hijo. Dios ha preparado para nuestra
gloria. No solamente ir y vivir en el
lugar de gloria, sino va a haber gloria en nosotros. La palabra dice que Dios nos va
a transformar. Nuestra transformación será tal
que solamente puede ser llamado gloria. Me pueden mirar a mí hoy y ven
un hombre común, humilde, indigno, pero un día
será diferente. Mire Romanos 5.2. La transformación. Romanos 5.2. Uno termina con Nuestro Señor
Jesucristo, entonces dos, Nuestro Señor Jesucristo por quien también
tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes. Y nos gloriamos en qué? Nos gloriamos
en Cristo, sí. Nos gloriamos en Dios, sí. Nos
gloriamos en la cruz, sí. Pero Pablo dice esto, que nosotros
pues Casi no podemos pensar, no podemos considerar esto. Nos
gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Nos gloriamos
en la esperanza de la gloria de Dios. Es la gloria que Dios
ha preparado para nosotros. Nos ha prometido y nos gloriamos
en esta esperanza. El cambio que Dios va a hacer
en nosotros. La transformación que Dios va
a hacer en nosotros. En Mateo 17, donde habla de la
transfiguración del Señor Jesucristo, leemos que Jesús fue transfigurado. Subraríamos esa palabra delante
de los discípulos, transfigurado. La misma palabra nos describe
a nosotros también. Segundo Corintios 3.18, y aquí
está hablando de su obra de gracia en nosotros, día tras día, por
el Espíritu Santo y por la Palabra. Es una obra progresiva que será
un día perfeccionada. Pero segundo Corintios 3, 18
dice, por tantos nosotros Nosotros todos, mirando la cara descubierta
como en un espejo, la gloria del Señor, mirando a Cristo en
su palabra. Somos transformados. Es la misma
palabra griega que habla de Jesús siendo transfigurado. Somos transformados
en gloria. Somos transformados en gloria. De gloria en gloria. en la misma
imagen como por el Espíritu del Señor. El Señor ya ha empezado
una transformación. Tal vez podríamos decir nos está
transfigurando, nos está transformando de gloria en gloria. Es un cambio a través de la vida
cristiana por el espíritu, por la palabra, por la obra del Señor
Jesucristo. ¿Y qué es esa palabra que se
usa? Metamorfosis. ¿Conocen la palabra? Metamorfosis. Esta palabra puede
describir el cambio que ocurre en una oruga que resulta en qué? Mariposa. Transfigurado, transformación,
metamorfosis de un gusano, de una oruga, que resulta en qué? Mariposa. Dios nos está transformando
y nos va a transformar perfectamente. A veces nos sentimos como gusanos,
¿verdad? Pero todo no termina aquí. Dios nos transformará y por eso
llama a ese estado, esa condición, gloria. Escuchen Filipenses 3.21 filipenses 3 21 versículo 20
termina con las palabras esperamos al salvador al señor jesucristo esperamos al salvador al señor
jesucristo y entonces 21 dice el cual que el cual transformará el cuerpo
de la humillación nuestra. Eso es lo que somos ahora y lo
describe la humillación nuestra. Pero el Señor Jesucristo transformará
el cuerpo de la humillación nuestra para que sea semejante al cuerpo
de la gloria suya. Ven eso hermanos. seremos transformados
para que seamos semejantes al cuerpo de la gloria suya por
el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las
cosas. Eso es el poder sobre todo el
mundo y con ese mismo poder va a transformar nuestro cuerpo
a que sea un cuerpo semejante a la gloria suya. Nunca seremos
dioses, no indica eso, pero tendremos un cuerpo semejante al cuerpo
humano de Jesucristo de su resurrección y que manifiesta su gloria ahora
mismo en el cielo. Eso es metamorfosis, transformación. Y tendríamos un cuerpo semejante
al cuerpo de la gloria suya, dice la palabra. Según el Tesonicensis
2.14. Aquí dice, a lo cual ya vimos este versículo
a lo cual os llamo mediante nuestro evangelio para que para alcanzar
la gloria de nuestro señor Jesucristo que vamos a alcanzar la gloria
de nuestro señor Jesucristo. Eso será manifestado en nosotros. Tendremos un cuerpo semejante
al cuerpo de su gloria, de su resurrección y su perfección. Hay mucho que no podemos entender
sobre esto. Pero una cosa es cierta, hermanos. Estaremos maravillados a mirarnos a nosotros mismos
y a mirar a nuestros hermanos y hermanas en Cristo ese día
cuando Cristo nos transforma. Quiero sugerir un ejemplo que
nos va a sorprender Vamos a Lucas 2 que enseña de la transfiguración
de Jesucristo Lucas 9 27 a 32 Lucas 9 27 Jesús dijo en 9 27 Pero os digo en verdad que a
algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta
que vengan el reino de Dios. Pues aquí Jesús da unas palabras
misteriosas, no explica, pero lo que sigue explica el significado
de lo que apenas dijo. Ellos iban a ver a Jesús en el reino, en su manifestación
que tendrá en el reino eterno. Fue más que una visión. Ellos
vieron la transfiguración de Jesucristo y vieron a Jesús en su gloria del
reino. 28 aconteció como ocho días después
de esas palabras. Entonces vaya a cumplir con lo
que dijo algunos que están aquí, no todos los discípulos, pero
algunos. Y dice 28 después de esas palabras
que tomó a Pedro, a Juan y a Jacob, o algunos, y subió al monte a
orar. ¿Y qué ocurrió allí en el monte? Entre tanto que oraba, la apariencia
de su rostro se hizo otra. Fue transfigurado, dice Mateo.
Aquí no uso la palabra transfiguración, pero es el mismo evento. La apariencia
de su rostro se hizo otra. Y su vestido, blanco. y resplandeciente. Creo que blanco
y resplandeciente describe todo su ser porque su su rostro se
hizo otro y su vestido lo mismo blanco y resplandeciente dice. Y aquí dos varones que hablaban
con él los cuales eran Moisés y Elías. Y la sorpresa es que los discípulos
jamás habían mirado a Moisés y a Elías, pero los conocían. Hay algo maravilloso acerca de
ese estado de gloria. Ahí se presentaron Moisés y Elías
junto con Jesucristo. 31 dice quienes aparecieron rodeados
de gloria y el griego aquí simplemente dice en no dice rodeado específicamente
pero están tratando de expresar que es la la idea de estar en
gloria y lo trajeron rodeados de gloria. Pero si aparecieron
en gloria, no está hablando simplemente del sitio de la gloria. Están
hablando en su condición, en gloria. Y ni han sido resucitados
todavía. Eso es su espíritu. en el estado
intermedio entre su muerte y la resurrección, y aparecieron rodeados
de gloria o en gloria. Hablaban de su partida que iba
Jesús a cumplir en Jerusalén. Entonces su rostro se hizo otra
y su vestido blanco resplandeciente, y los dos hombres, Moisés y Elías,
aparecieron en gloria también. 32 Pedro, y los que estaban con
él estaban rendidos de sueño. Parece extraño en este momento,
¿verdad? Más, permaneciendo despiertos,
vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él. Ellos vieron la gloria de Jesús
en su reino. Su rostro hizo otra y su vestido
blanco y resplandeciente. Vieron a Jesús en gloria. Pensando
en esto, recordando esto, este evento, consideramos al primero
de Juan 3, 2. Primero de Juan 3, 2. Porque
aquí vieron a Jesús en su reino. Y vieron a Jesús
en gloria. Y su rostro se hizo otro. Y 1
Juan 3.2 dice esto. Amados, ahora somos hijos de
Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él porque
le veremos tal como Él es. Pues ya vimos que tendremos un
cuerpo semejante al cuerpo de su gloria. Y dice aquí, cuando
Él se manifieste, seremos semejantes a Él porque le veremos como Él
es. Cuando Él se manifiesta, seremos
semejantes a Él. Ellos vieron a Jesús en su reino
y como le vieron, su rostro se hizo otra. Su vestido blanco y resplandeciente. Cuando le veremos, seremos semejantes
a Él, dice el apóstol Juan. interesante. Seremos semejantes
a él. Ahora vamos a los profetas y
vamos a buscar el profeta Daniel. Daniel capítulo 12. Daniel capítulo
12. Yo sé que han leído estos versículos.
Pero la verdad es que leemos sin pensar mucho en eso, en lo
que dice en realidad. Tal vez es una exageración. Tal vez es simbolismo. Daniel
12. Miren los versículos 2 y 3. Habla
del tiempo del futuro. Habla de la venida de Jesucristo
y de la resurrección. Y Daniel dice y muchos de los
que duermen en el polvo de la tierra serán despertados. Eso
es la resurrección. Unos para vida eterna, otros
para vergüenza y confusión perpetua. Resurrección de creyentes y los
salvos perdidos. Algunos para vida eterna, otros
para vergüenza y confusión perpetua. Los entendidos serán los salvos. Resucitados resplandecerán como
el resplandor del firmamento. resplandecerán como el resplandor
del firmamento. En el día de la resurrección,
los resucitados creyentes resplandecerán como el resplandor. ¿Qué vieron
ellos en la transfiguración de Jesús? Su rostro se hizo otra
y su ropa cambió blanco resplandeciente. En la resurrección, los resucitados
resplandecerán como el resplandor del firmamento, dice Daniel. Mira qué dijo Jesucristo en Mateo
13 en la parábola Mateo 13 43 hablando del día de la resurrección dice Mateo 13 y 43. Entonces los justos resplandecerán
como el sol en el reino de su padre. El que tiene oídos para
oír, oiga. Los justos resplandecerán como
el sol en el reino de su padre. Vieron a Jesús en el reino y
era resplandeciente. Daniel dijo, los resucitados
serán resplandecientes. Jesús mismo dice, los justos
resplandecerán como el sol. ¿Pueden imaginar hermanos mirar
a sus hermanos o mirarse a sí mismo en un espejo y resplandecer? Tendremos un cuerpo semejante
a su cuerpo de gloria, dice. Algo que nunca imaginamos. Seremos semejantes a él. Los
justos resplandecerán. Algo maravilloso, hermanos. ¿Qué más? ¿Cómo se describe,
no solamente en apariencia, pero cómo se describe el cambio en
nosotros? ¿Cómo afectará ese cambio? Eso es número tres. ¿Cómo se
describe el cambio en nosotros? ¿Cómo afectará nuestra vida?
El cambio de la resurrección que se describe como gloria. Miren cambios muy difíciles de
describir, hermanos. Miren lo que Pablo dijo en Romanos
8. Romanos 8, 18. Romanos 8, 18, Pablo dice ahí,
pues, tengo, por cierto, que las aflicciones del tiempo presente
no son comparables con la gloria venidera que en nosotros hay
de manifestarse. Habrá gloria en nosotros. Y las aflicciones del tiempo
presente ni son comparables con esa gloria, la gloria venidera. ni sabe cómo describirlo. Simplemente
decir que ni puedo comparar lo que soy ahora y lo que seré,
lo que vivo ahora y lo que viviré. Pero Pablo sí dio una descripción
breve, maravillosa en 1 Corintios 15. Vamos. 1 Corintios 15. Los versículos 42 al 44. Todo el capítulo 15 habla de
la resurrección, la resurrección de Jesucristo y la resurrección
nuestra por medio de Jesucristo. Y aquí dice en 15.42 Había dado unos ejemplos arriba
y entonces dice en 42, así también es la resurrección de los muertos.
Está hablando de los muertos fieles, creyentes, redimidos. Así también es la resurrección
de los muertos. Se siembra, palabras que refieren directamente
a la muerte, se siembra en corrupción. resucitará en
incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará
en gloria. Se siembra en debilidad, resucitará
en poder. Se siembra cuerpo animal, Resucitará
cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal y hay cuerpo
espiritual. Se siempre refiere al momento
de la muerte y el cambio que seguirá seguirá entonces después
de la resurrección. Pero comprendemos cuando él está
hablando de esas condiciones de corrupción, deshonra, debilidad,
cuerpo animal. Todo eso describe la condición
presente, verdad, y el proceso de la vida que termina con muerte. Nos describe ahora mismo desde el momento, hermanos, de
nacer. Empezó un proceso que termina en la muerte. Se
describe la vida y la muerte como corrupción. Eso es putrefacción, descomposición. Sabemos que eso describe lo que
pasa con el cuerpo humano después de la muerte, cuando vuelva al
polvo, descomposición, pero describe toda la vida. Pasamos de ser
infantes y niños y adolescentes y adultos y entonces viejos. Describe el proceso que termina
en la vejez. Es gran cambio. Empieza con la
juventud y tanta promesa y buena condición. Pero ya pasando los años todo
cambia. Las arrugas manchas. y ya no
tenemos piel tan bonito. El hombre alto, recto, poco a
poco embesquiéndose pierde centímetros y anda encorvado. Pierden su juventud, pierden
la hermosura de la juventud. y se dirige hacia corrupción. Todo cambia, todo se pierde,
todo deshace y termina en el fin, en la muerte. Corrupción. Así es la vida. termina en la
resurrección como lo describe Jesús el Señor o Pablo aquí incorrupción
todo es el revés de corrupción es incorrupción es renovación
es resurrección es vida eterna ya no hay muerte ni temor de
muerte Renacimos resucitados en el estado ideal. Ya no es corrupción sino incorrupción. Eso es parte de la gloria que
se manifestará en nosotros. Entonces él dice que deshonra. Deshonra. Es traducido en la
versión antigua vergüenza. La misma palabra es el sentido,
deshonra o vergüenza. Mirándonos, mirando nuestras
actitudes, mirando nuestro corazón y mirando la condición del cuerpo,
vemos tantas expresiones de deshonra o de vergüenza. Palabra que puede
significar reproche o vileza. Y si pensamos simplemente en
el cuerpo, pensamos en lo que puede pasar en los últimos años
de la vida de un anciano, pues ejemplo de todos conocemos aunque
no nos gusta hablar de eso, pero muchas veces al fin de su vida
pues pierden control de las funciones del cuerpo. Y los adultos tienen
que llevar como se dice, pañales, con un
bebé. Deshonra, vergüenza, simplemente
pensando en el cuerpo o su mente cambia y se hace lelo, atontado. No piensa y no reacciona como
en su madurez. Y nos encontramos con deshonra,
vergüenza. Vienen demencias. Se pierde la memoria. Se pierde a veces la comprensión. Demencias. Alzheimer. Cuando
alguien ni conoce su familia. Ni su esposa, ni sus hijos. Y
tratan a todos con coraje. su cerebro ya no funciona. No
es ellos que se manifiesta, es la manifestación de deshonra
en su cuerpo que se deshace, que se corrompe. A veces hemos
visto ancianos que con la saliva derramándose de su boca o que tratan a todo el mundo con coraje. Pues aún las disforias, las fobias
que hay en este cerebro humano, todo eso son formas de vergüenza
y deshonra que se manifiesta en nosotros durante esta vida,
sin mencionar la vergüenza del pecado. cuando tenemos que humillarnos
delante del Señor y pedir perdón, o humillarnos delante de los
hermanos y pedir perdón. Deshonra, vergüenza, pero en
la resurrección todo eso se convierte en gloria, dice Pablo. El revés de deshonra. Tu abuelo que ya no te conoció. Tu abuelo que ni te acordaba. Va a ser diferente en la resurrección. Completamente diferente. Todo
eso desaparece. Será transformado. Entonces Pablo
usa la palabra debilidad. La debilidad de esta vida, la
debilidad de este cuerpo. Flaqueza. Y en la maldición sobre la creación
y sobre el ser humano ha manifestado esta debilidad de tantas formas
que nos provoca tristeza, dolor. Miramos la enfermedad. y la destrucción
que enfermedad puede producir en nuestros seres queridos. Hemos visto a personas incapacitadas
y algunos aún nacen así, discapacitados. Es parte de la debilidad que
viene por la maldición sobre el pecado. Y algunos al avanzar
su edad, llegando a la vejez, se hacen ciegos. A veces pierden la vista. Algunos
ya no pueden caminar. Y miramos al abuelo con su andador. Apenas puede moverse. Es la debilidad. Ya no caminan. Algunos ya no
tienen uso de sus miembros, los miembros de su cuerpo. Sus manos
ya no funcionan. Ya no oyen. Viven con depresión. Y todo eso provoca tanta tristeza
y tantas lágrimas. Todo eso es la debilidad. Y aparte
de eso, rendirse a la tentación cuando no encontramos cómo resistir
y cómo vivir para la gloria del Señor. Entonces, por la debilidad
del corazón, pecamos. Entonces tenemos que clamar al
Señor otra vez. Señor, perdóname. Pero en la resurrección todo
eso se convierte en poder, dice Pablo. Ya, ya, ya, ya no, ya
ni habrá tentación. Ya el corazón ni será atraído
hacia el pecado, lo que no es para
la gloria del Señor, lo que no es la santidad. Y no habrá debilidad
física tampoco. no habrá enfermedad y no habrá
muerte y no habrá cuerpos discapacitados y nuestros seres queridos que
nacieron sin el poder de mirar o tal vez de oír o tal vez de
caminar tendrán ese cuerpo perfecto en la gloria porque renacimos
con poder y el dice cuerpo animal Nacimos en este mundo con un
cuerpo animal. Y lo que él quiere decir con
eso es un cuerpo preparado para este mundo únicamente. Preparado
para este mundo, pero no preparado para mirar a Dios en su gloria.
Y como hemos visto, no podemos mirar a Dios en su gloria y vivir. Es cuerpo animal. Un cuerpo preparado
para este mundo, pero este cuerpo animal está en peligro de caer. constantemente, de perder constantemente,
de morir constantemente. Es un cuerpo limitado en su poder
y también limitado en su comunión. Aunque hay ángeles alrededor
de nosotros, no los conocemos y no podemos tener comunión con
Dios directamente y con espíritus de los muertos. No somos limitados. Es un cuerpo para este mundo
nada más. Pero renacimos con un cuerpo
espiritual. No está diciendo que no es cuerpo
porque es espiritual. Sí es un cuerpo. Es este cuerpo
en nueva condición. Recuerden cuando Jesús resucitó
de la muerte, la tumba estaba vacía. Entonces era su cuerpo que salió
de la tumba. Fue su cuerpo. Fue cuerpo real,
pero fue un cuerpo espiritual. Y lo que quiere decir con eso
que es un cuerpo apropiado, un cuerpo preparado, un cuerpo adecuado
para el mundo nuevo. un cuerpo adecuado para los cielos
nuevos, un cuerpo adecuado para tener comunión con los ángeles
y un cuerpo aún más importante preparado para tener comunión
con Dios directamente y vivir en la presencia de Dios en toda
su gloria y no morir. Nacimos, renacimos, resucitamos
con un cuerpo espiritual. Un cuerpo que nunca puede deteriorarse
o morir. Es llamado vida eterna. Gloria en nosotros, hermanos. Una transformación completa. En todo eso enfatizaba yo la
condición física porque eso poco mencionamos. Pensamos más en
lo espiritual y no podemos disminuir en ningún sentido lo espiritual,
la corrupción espiritual, la deshonra espiritual, la debilidad
espiritual que se manifiesta en el cuerpo animal. tentación
constante, pecado en el corazón. Todo eso será erradicado por
completo, hermanos, y podremos servir perfectamente a nuestro
Señor. No entrará el pecado ni los pecadores
en la gloria final. En esa ciudad, no. Me gusta pensar en esto, hermanos,
que si Adán fue creado bueno, así dice Génesis 2, 1 y 2, si
Adán fue creado bueno, seremos resucitados buenísimos en Cristo. Seremos semejantes a él con un
cuerpo espiritual, dice. Todo cambiado, todo transformado. Entonces, pensando en eso, estoy
convencido que cualquier cosa, óyeme, cualquier cosa que puede
hacer una persona ahora en su cuerpo animal, todos nosotros
podremos hacerlo mejor cuando participamos de su gloria. Lo
que sea. Tú puedes escoger cualquier actividad
y pensar en la persona que más lo puede hacer y nosotros, quien
quiera, todos nosotros podremos hacerlo mejor cuando hemos entrado
en la gloria. Porque ya no será el cuerpo animal. Entonces todas las limitaciones
en este cerebro serán quitadas. ¿A qué refiero? ¿Qué de los prodigios? Tienen talentos extraordinarios. Hermanos, todos nosotros en ese
estado de gloria tendremos talentos que ahora diríamos extraordinarios. ¿Saben qué? Hay personas tienen
don, habilidad para la música, tocan instrumentos. Y ellos pueden
escuchar, el don es tan maravilloso en ellos, que pueden escuchar
toda una sinfonía una sola vez y después reproducirlo perfectamente
en su instrumento, habiendo escuchado una vez. Sin leer la música,
simplemente escucharlo una vez y después reproducirlo perfectamente. Hay personas que sí hacen eso. ¿Saben tocar violín? Mi hijo
sí sabe, yo no. Pero si quiero tocar violín en
la gloria, podré hacerlo perfectamente. Porque si un hombre caído en
su cuerpo animal puede hacerlo, el cuerpo espiritual mejor podrá
hacerlo. Hay niños de cuatro años que
pueden tocar música clásica en el piano. Pueden tocar Mozart
y Beethoven y Bach. Cuatro años. Empezaron a los
dos años a tocar música y ahora los cuatro están tocando los
clásicos. Cuatro años. Si un niño pecador
ahora puede hacer eso, todos podremos en la gloria, en ese
cuerpo ideal. Hay personas que pueden escuchar
Tú puedes ir al piano allá y ellos pueden mirar para acá y tú puedes
tocar cualquier tecla en el piano y ellos le dirán perfectamente
exactamente cuál tecla fue que tocaste. Tienen perfect pitch, tono perfecto,
no sé cómo llamarlo exactamente. Tal vez cantamos nosotros, ni
podemos llevar la melodía, no alcanzamos las altas, ni alcanzamos
las bajas, estamos más o menos en medio y suena horrible. Y peor cuando ni nos damos cuenta. No, la mayoría sí podemos hacerlo,
pero algunos nunca pueden hacerlo, ¿verdad? Pero en el cuerpo espiritual,
tú puedes recordar a la persona con la voz más bella, más bonita,
más perfecta que jamás has escuchado. Y podrás cantar así en la gloria. Luchamos con la memoria, ¿no?
Hay personas que tienen memoria fotográfica. He mencionado a
un hermano que conozco. Yo fui a su casa, nos sentamos
allí en su estudio y platicábamos acerca de algún tema teológico. Y él dijo, ah, quiero mostrarte
algo. Y él fue Al estar ahí, bajó un
libro que no había leído desde hace años. Y dijo, quiero mostrarte. Y él abrió y volvió las páginas
hasta encontrar este párrafo. Y dice, mira lo que dijo fulano
aquí. Y no había leído el libro desde
hace años. Y él encuentra el párrafo. Recuerde exactamente lo que dice.
Sabe que hay personas que han memorizado, hay varias personas
que han memorizado toda la Biblia. Si un pecador con cuerpo animal
puede hacer esto hoy, todos podremos con el cuerpo espiritual hacerlo. En ese día. Hay niños, niños que comprenden
las ecuaciones. Han visto en fotos o videos,
pues películas, pues alguien, un hombre matemático que está
escribiendo una ecuación. Es una ecuación que llena toda
la pared para explicar algo o comprender algo. Hay niños que hacen eso. Una ecuación que llena toda la
pared y lo comprende. Niños. Cuando sus amigos están aprendiendo
dos por dos es cuatro. Ellos pueden multiplicar en su
cerebro cientos de miles por cientos de miles. Nada más en
unos segundos sin escribirlo. simplemente en su cerebro. Hay
niños que saben dividir números y seguir en la división, seguir
dando las cifras decimales hasta que tú les para. Dicen que no
es número redondo, es un saldo con Cifras decimales infinitas y
ellos pueden darte 5.398 y pueden seguir dando los números, las
cifras hasta que tú les paras del cerebro. Hay personas que aprenden nuevas
idiomas en unos días nada más. Diferentes partes del cerebro
están desarrollados. Algunos pueden tocar instrumentos sin límites. Hay
personas, en inglés el nombre es savant, no encontré en el
diccionario el nombre en español. Pero son personas que tienen
desórdenes mentales. Mentalmente son discapacitados
en casi todo, pero en ellos hay parte de su cerebro desarrollada
extraordinariamente. Son personas que no pueden llevar
una conversación contigo. No pueden funcionar en la vida
normal, pero una parte de su cerebro es desarrollada en tal
forma que son genios en alguna cosa, sea matemática o música
o memoria. Increíble. Einstein no aprendió a hablar
hasta una edad muy avanzada. Pero es el genio más famoso de
nuestra época, ¿verdad? Tal vez apenas puedes caminar. Tal vez ni puedes nadar. Y tu cuerpo no persevera mucho
tiempo. Te cansas rápido. Pero tú podrás correr o nadar
o pescar más que el mejor atleta que ahora vive. Porque será un cuerpo espiritual sin los límites, un cuerpo perfecto,
glorial. Si el hombre caído ahora lo puede
hacer, todos podremos hacer mejor en la gloria. Será una transformación, hermanos,
metamorfosis. La oruga y la mariposa no serán
nada en comparación de lo que miramos ahora y lo que seremos
en la gloria. Y Mursés y Elías ya habían entrado
en la participación de esa gloria aún sin la resurrección, solamente
en los efectos en el espíritu y ya estaban en gloria. Ustedes, caminos muertos, creyentes,
están en gloria. Miren a Cristo, miren a Dios
y manifiestan gloria porque la transformación ya ha empezado
y un día seremos todos resucitados y será manifestado en un cuerpo
semejante al cuerpo de Jesucristo y es llamado gloria. Todo esto alcanzó Jesucristo. para nosotros cuando Él obedeció
y cumplió el pacto. A Pablo no le daba pena decir
que nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Nos gozaremos, hermanos, en un
mundo nuevo y perfecto. y tendremos toda la eternidad
para servir a Dios perfectamente. Eso es gloria. Espero que no están esperando
hasta ese día para dar tu mejor en servicio al Señor. ¿Estás
usando tus habilidades en servicio del Señor? Espero que sí. La
transformación ya ha empezado. ¿Estás usando todo para el Señor?
¿Qué haces tú? Espero que sí. Nos regocijamos,
hermanos, en la esperanza de la gloria. Alamamos al Señor. Nos ha dotado ricamente en su
gracia. Oremos para despedirnos, hermanos.
Los hijos llevados a la gloria
Series Resucitados con Cristo
Oklahoma City OK
Nuestra oración es que sean ayudados a crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Si es así, ¡nos daría gran gozo saberlo!
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| Sermon ID | 4162321290863 |
| Duration | 1:16:00 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 2:10 |
| Language | Spanish |
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