00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Es el tema de cómo usar el tiempo
ahora durante esta crisis del COVID-19. Se siente bastante
raro estar dando un estudio por esta vía. Es un medio que yo
uso todos los días, todo el tiempo en el trabajo estoy conectado
a videoconferencias y estos medios, pero la verdad es que se siente
un poco raro dar un estudio por esta vía. Pero bueno, vamos a
confiar en el señor y vamos a, vamos a reclinar sobre él y confiar
en su ayuda. La verdad es que Es una bendición
tener acceso a estos medios modernos. En otras épocas hubiéramos tenido
que hacer algo mucho más difícil para poder reunirnos y seguir
escuchando la palabra y edificándonos en una situación como esta. No
sabemos cuánto tiempo más va a durar esto. pero Dios mediante
vamos a seguir empleando esto del mundo. Algunos países ya
están llegando a la cumbre, al pico de esta famosa curva de
infecciones. Ya están empezando a ver un poco de luz al final
del túnel, pero aquí en México es posible que apenas vayamos
empezando. De hecho, es lo que nos ha dicho el gobierno y parece
que lo más difícil está todavía por venir. Así que hemos de seguir
confiando en el señor y hemos de seguir buscando ser siervos
útiles en medio de todo esto. Ahora sí vamos a nuestro tema
de hoy, el uso del tiempo. La pregunta que vamos a considerar
hoy es cómo hemos de usar el tiempo durante esta crisis mundial
que estamos viviendo. Algunos, espero que muchos, pero
no creo que ese sea el caso. Algunos tenemos la bendición
de seguir trabajando. Todavía estamos trabajando. Hasta
a veces digo que parece a algunos de mis compañeros de trabajo,
les digo que parece que estamos trabajando más en medio de todo esto porque
estamos tapando hoyos y manejando crisis, pero algunos tenemos
esta bendición de seguir trabajando. Simplemente empleamos estos métodos
modernos de telepresencia y seguimos con nuestra rutina, pero muchos,
yo supongo que la mayoría de nosotros, la mayoría de los mexicanos,
la mayoría de los hermanos que estamos reunidos en este estudio
de manera virtual, no podemos seguir trabajando. Eh, nuestra
ocupación o nuestro negocio o la situación económica de mi patrón
o muchos factores, sean los que sean, nos impiden seguir trabajando
y seguir con nuestra rutina diaria. Entonces muchos, o tal vez la
mayoría, tienen mucho tiempo libre en estos días. Muchos de
nosotros tenemos muchísimo tiempo libre y, muchos o algunos no
saben cómo usarlo, no saben qué hacer con él, no como aprovecharlo,
cómo usarlo bien. De hecho, este tema del tiempo,
del uso del tiempo, la disciplina en el uso del tiempo siempre
es un tema muy retador a lo largo de la vida. Aún en circunstancias
normales, este es un tema muy importante y muy retador. Ninguno
de nosotros podría decir que hacemos el uso que debiéramos
del uso del tiempo, pero creo que en la situación que estamos
viviendo cobra especial importancia. Entonces los invito a abrir sus
Biblias en Juan capítulo 9 y capítulo 5. Juan capítulo 9 y Efesios
capítulo 5. Vamos a leer los dos pasajes
principales para hoy antes de orar y pedir la ayuda de Dios. Leemos primero en Juan capítulo
9 versículo 4 que Cristo dijo que le era preciso hacer las
obras del que le envió mientras durara el día. porque la noche
viene cuando nadie puede trabajar y ahora vamos a Efesios capítulo
5 Efesios capítulo 5 a partir del versículo 15 Dice lo siguiente, mirad pues
con diligencia como andéis, no como necios, sino como sabios,
aprovechando bien el tiempo. Aquí está nuestro tema, aprovechando
bien el tiempo porque los días son malos. Por tanto, no seáis
insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. Vamos a orar, los invito a para
pedir su ayuda. Padre, te damos gracias por todos
tus cuidados por nosotros, por tu pueblo. En medio de todo esto,
te damos gracias, Señor, porque tenemos acceso a estos medios
para reunirnos de manera virtual. Padre, rogamos tu ayuda. Te ruego
tu ayuda, Señor. Dependemos de ti completamente.
Yo no puedo convencer a nadie. Yo no puedo superar esta incomodidad
por estos medios virtuales. Te necesitamos a ti, Señor. Somos mendigos espirituales.
Acudimos a ti con confianza real. Ayúdanos a considerar nuestras
vidas en medio de esta crisis, a considerar el tiempo que nos
has dado. Danos gracias, Señor, para aprovechar
el tiempo, para ver tu mano en todo lo que está sucediendo y
darte gloria con nuestras vidas. Te rogamos esto y nos encomendamos
a ti en el nombre de Cristo Jesús. Amén. Entonces, el uso del tiempo. qué hacer con mi tiempo, cómo
usar mi tiempo mejor en medio de esta crisis que muchos a muchos
nos tienen cerrados y con mucho tiempo libre que debemos usar
bien. La primera reacción que hemos visto en el mundo ante
todo esto es que hay que entretenerse, hay que entretenerse, hay que
ver la manera de pasarla bien. Yo no sé cuántos post, cuántos
memes, cuántas frases inspiradoras, He visto acerca de este tema
en los últimos días. He visto desde celebridades hasta funcionarios
de gobierno recomendando que todos la pasemos viendo tele,
que nos sentemos enfrente de Netflix todo el día y disfrutemos
del entretenimiento que está disponible. Otros invitándonos
a que nos dediquemos a los videojuegos 24 7. Estas son probablemente las peores
recomendaciones que he visto. También he visto otras recomendaciones
no tan malas, como leer libros, dedicar tiempo a tus hijos, a
tu pareja, hacer más ejercicio, tomar cursos, aprender nuevas
habilidades. He visto muchos videos, retos
que básicamente te dicen, ponte a hacer lo que siempre dijiste
que no hacías porque te faltaba tiempo. En fin, he visto recomendaciones
muy malas, otras buenas, pero la realidad es que muchos van
a desperdiciar la mayoría de este tiempo. Muchos no van a
aprovecharlo. Lo peor de todo es que hay quienes
afirman ser creyentes que no van a aprovechar el tiempo que
tienen, no van a aprovechar esta oportunidad. Así que lo que queremos
ver hoy es una lista de recomendaciones para ayudarnos a no estar entre
la lista de los que desperdiciaron la cuarentena. No va a ser un
estudio exhaustivo sobre el tema, simplemente algunos puntos importantes
que espero que Dios use y aplique a nuestras vidas y nuestros corazones
en medio de todo esto. En primer lugar, la primera estrategia
es organizarte, poner algún tipo de orden a tu tiempo, a tus días. Para algunos esto significa poner
literalmente horarios, dividir tu día en horarios y fraccionarlo
de esa manera para que logres lo que quieres lograr y lleves
a cabo lo que quieres hacer a lo largo del día. Para otros será
simplemente tener una lista, una lista de tareas, una lista
de lo que vas a hacer o lo que vas a ir sacando sin tener necesariamente
horarios fijos. Pero ese es el primer punto.
Ese es el primer punto a implementar en todo esto, poner un orden
y fijar objetivos. ¿Qué vas a hacer? ¿Para cuándo
lo vas a hacer? ¿Para cuándo lo tienes que sacar?
¿Qué son las cosas que tienes que sacar y cómo vas a aprovechar
el tiempo extra que tienes? Puedes usar una lista, un cuaderno,
una agenda, algún programa en la computadora, Excel. A mí me
gusta mucho usar Excel, pero tienes que tener un orden, poner
un orden. Este es un principio que aplica
ahora durante la crisis y en cualquier otro tiempo realmente
aplica siempre. Tienes que tener alguna manera
de controlar tu tiempo porque si no, otros lo van a controlar.
Otras cosas te van a descarrilar y lo vas a desperdiciar. Esto
es algo que vimos en los estudios de la mayordomía. Aplica este
tema igual con el dinero, igual con el tiempo. Muchas personas
viven sin saber cuánto dinero entra y cuánto dinero sale. no
tienen un estado de resultados básico, no saben cuánto dinero.
Es tremendo para mí que muchas personas no saben cuánto dinero
ganan, cuánto dinero entra. Yo sé que a veces eso es más
complicado cuando tienes un negocio, pero es tremendo que personas
que reciben un sueldo fijo muchas veces no tienen claro cuánto
ganan y no tienen mucho menos. Tienen claro cuánto dinero sale,
qué obligaciones fijas tienen y además no tienen ningún tipo
de provisión para emergencias, para imprevistos y por eso siempre
están en aprietos financieros. Siempre están en problemas con
el dinero. Ahora es exactamente lo mismo con tu tiempo. Si no
sabes en qué lo usas, si no tienes ningún sistema para saber cuánto
tienes, aplicarlo, controlarlo, usarlo en una lista de prioridades
y metas en los que vas a invertir tus horas diarias. siempre vas
a ser de estas personas que no tienen tiempo, siempre vas a
estar sin tiempo y además sin lograr nada, sin llevar nada
a cabo, siempre vas a estar dando excusas de por qué no avanzas
en nada importante y por qué no atiendes a tu familia, por
qué no entregas a tiempo en el trabajo, por qué no tienes tiempo
para servir a Dios, para dedicar a la iglesia, para servir a tu
prójimo. Entonces ese es el primer principio que tienes que aplicar.
Tienes que implementar algún tipo de sistema para controlar
tu tiempo. Nuestro segundo punto, Nuestro segundo consejo para
usar bien el tiempo durante esta crisis es aprender a disciplinarte
a ti mismo, desarrollar la habilidad de disciplinarte a ti mismo.
Hay muchas personas en este mundo que tienen que tener a otros
tras de ellos o no hacen nada, no logran nada, no completan
nada. Una persona que no es capaz de
moverse, ni trabajar, ni hacer nada con su vida, a menos que
tenga a alguien atrás, va a desperdiciar su vida. va a desperdiciar muchísimo
tiempo, muchísimas oportunidades. Les voy a leer una lista. Bueno,
vamos a leer primero en Proverbios, capítulo 6. Los invito a ir en
sus Biblias al capítulo 6 de Proverbios. Vamos a leer del
versículo 6 al versículo 11 y más adelante vamos a consultar más
este libro de Proverbios. Proverbios, capítulo 6, por favor.
Dice lo siguiente. Ve a la hormiga, oh perezoso. Observa sus caminos y sé sabio.
Ella no tiene jefe, ni comisario, ni gobernador, pero prepara su
comida en el verano y guarda su sustento en el tiempo de la
ciega, perezoso. Hasta cuándo has de ser estar
acostado? Cuando te levantarás de tu sueño?
Un poco de dormir, un poco de dormitar y un poco de cruzar
las manos para reposar. Así vendrá tu pobreza como un
vagabundo y tu escasez como un hombre armado. Entonces, de nuevo,
hay personas que no son capaces de hacer nada si no tienen a
alguien presionándolos, pero Eso no debe ser así. Ese es un
pecado que tenemos que mortificar como creyentes. No es lo que
Dios espera de nosotros. Este mandamiento, este ejemplo
que debemos observar de la hormiga, la hormiga no requiere a alguien
atrás de él con un látigo. Lo que estamos viendo aquí es
que Dios nos pone este ejemplo en la escritura y nos llama a
ser autodisciplinados, a desarrollar la autodisciplina. No debemos
de ser personas que requerimos a alguien vigilándonos, a alguien
al lado de nosotros, siempre atrás de nosotros. para que hagamos
algo, para que trabajemos. Y aquí viene la importancia de
nuestro punto anterior. Tienes que desarrollar un sistema, tienes
que organizarte, tienes que desarrollar un sistema que te funcione a
ti para que no desperdicies tu vida. El mundo está lleno de
personas que sin supervisión no avanzan, no hacen nada y nunca
logran nada. Pero ese no debe de ser nuestro
caso como creyentes. Y lo triste aquí es que incluso
en la iglesia, Llegamos a ver que muchos no están dispuestos
a trabajar. Muchos no se disciplinan sin llamadas de atención. No
hay un sentido de urgencia, no hay un sentido del valor del
tiempo, no hay una conciencia de lo que dijo Cristo. Me es
preciso, me es necesario hacer las obras del que me envió mientras
dure el día. ¿Por qué? Porque la noche viene
cuando nadie puede trabajar. Entonces, ¿cuál es la aplicación?
La aplicación es esta. ¿Hay una urgencia en tu vida?
¿Hay una urgencia en tu corazón por usar bien tu vida, por usar
bien tu tiempo? ¿Sientes un peso, una necesidad
diariamente de realizar lo que Dios te tiene aquí para hacer
antes de que llegue la noche, antes de que se acabe tu tiempo?
¿O la urgencia solo viene cuando alguien está atrás de ti regañándote? Si la respuesta es que sí, si
tienes un sentido de urgencia, si tienes, entiendes el valor
del tiempo a la luz de la palabra, ¿cómo te estás organizando? ¿Qué
estás haciendo? ¿Qué medidas estás tomando para
asegurar que no pasen tus días sin ser redimidos? ¿Cómo estás
aprovechando el tiempo en esta contingencia? Muchos esperan
que esto se acabe en una semana, dos semanas, pues todos esperamos
que se acabe pronto, pero no tenemos ninguna garantía de esto.
Podría durar mucho tiempo, podríamos tener mucho más tiempo libre
de lo que esperábamos. Entonces, Proverbios 6.6, ve
a la hormiga perezoso, observa sus caminos y sé sabio. Haz tu sistema, velo optimizando,
conócete a ti mismo, aprende lo que te funciona y lo que no
te funciona. Y sobre todo, pídele a Dios su ayuda. ¿Haces tú una
prioridad en tu vida de oración? Pídele que te ayude a aprender
a autodisciplinarte, a crecer en autodisciplina, y servirle
más y mejor. El tercer punto en la lista para
hoy es no busques estar siempre divertido, siempre entretenido. No busques estar siempre divirtiéndote. Este es un tema tremendo en nuestros
días. Vivimos en una época y en una
generación que no ve el tiempo como algo que debe ser usado
y aprovechado, sino como algo que existe meramente para pasarla
bien. para mi diversión, para mi placer. Hemos visto varias
noticias en las últimas semanas acerca de Netflix, Amazon Prime
y servicios similares que están teniendo que bajar la calidad
o la resolución de sus contenidos porque tienen tanta demanda.
O sea, en otras palabras, hay tanta gente viendo Netflix todo
el día que están colapsando el Internet. La capacidad de redes
a nivel mundial no da para la demanda de servicios de televisión
por Internet. que ha habido en estos días de
la contingencia. A ese nivel está mostrándose
la adicción al entretenimiento que tiene la sociedad, que tienen
las personas hoy día. ¿Qué dice la Biblia? ¿Qué dice
la Biblia acerca del entretenimiento? Vamos a Ecclesiastes rápidamente,
capítulo 3. Según Ecclesiastes 3, sí hay
lugar para la diversión. si hay lugar para la diversión
en la vida de un creyente, hay un lugar para relajarse, hay
un lugar para el entretenimiento, pero eso solo debe ser una parte
de tu vida, no el centro de tu vida, no toda tu vida. Vemos
en el versículo 1 de Eclesiastes 3 que todo tiene su tiempo, todo
lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Y si brincamos
al versículo 4, aquí en esta famosa lista que todos han de
conocer, encontramos las dos menciones mencionadas en este
pasaje, Sólo encontramos un par. Sólo encontramos dos menciones
que podríamos decir sin duda son asociadas a diversión, a
entretenimiento. Entonces, ¿qué podemos sacar
de esto? ¿Cuál es la conclusión? La búsqueda de tiempos de diversión
y entretenimiento no deben dominar tu vida. Oye, hermano, pero ahorita
en la contingencia no hay nada que hacer. ¿Qué más me queda
más que entretenerme y divertirme? No, hay muchas otras cosas. Dios
mediante, vamos a cubrirlo antes de terminar. Tu vida, ni siquiera
ahorita en esta situación, puede estar dominada por la búsqueda
de diversión y entretenimiento. Eso sí es algo, es algo con lo
que todos luchamos. Algunos lo tenemos más controlados
que otros, pero es algo que tenemos que luchar por mortificar como
creyentes, especialmente ahora, hoy día, con los celulares, con
las computadoras, con las teles, internet, se ha vuelto más difícil. Siempre tenemos a la mano un
dispositivo que en un instante nos puede tener entretenidos.
Muchos han comentado con estas nuevas formas de revisar en tu
celular las horas de uso, que cuando se meten a ver cuántas
horas al día están usando su celular, se espantan y se asustan
de ver cuánto tiempo están dedicando ahí en el dispositivo y el aparato.
Entonces, la vida de millones de personas en este mundo gira
en torno a la diversión y en torno al entretenimiento. Pero
según Colosenses 3, los invito a buscar Colosenses 3, Los creyentes
tenemos un mandamiento a regir nuestras actividades y usar nuestro
tiempo de tal manera que hagamos todo en nombre de Cristo. Tenemos un mandamiento de regir
nuestras actividades y usar nuestro tiempo de tal manera que podamos
decir que hacemos todo en nombre de Cristo. Leemos en Colosians
3, versículo 17. Todo lo que hagáis, sea de palabra
o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando
gracias a Dios Padre por medio de Él. Para mí este es uno de
los pasajes más retadores de la Biblia, uno de los mandamientos
más retadores de la palabra. Todo lo que hagamos tenemos que
hacerlo en nombre de Cristo y eso incluye por supuesto tu tiempo,
incluye cuánto tiempo dedicas a tus pasatiempos y diversiones,
incluye qué vas a hacer con tu tiempo durante esta crisis, durante
esta cuarentena del coronavirus. Entonces pasamos a nuestra cuarta
recomendación, El cuarto principio a seguir para usar bien tu tiempo
en este periodo de cuarentena es hacer primero las tareas difíciles,
hacer primero las tareas difíciles. Este es un principio importantísimo
en la vida, en tu trabajo, en las tareas del hogar, con tus
hijos. Pongas el ejemplo que quieras.
Es un principio muy importante, un principio que debemos inculcar
en nuestros hijos desde pequeños. Muchos luchamos mucho con la
tentación a hacer exactamente lo opuesto. Dejar lo más difícil
al último. Hacer lo más fácil primero, lo
que me gusta, lo que quiero hacer, lo que es más fácil y empujar
esas tareas que no queremos hacer y no queremos enfrentar hasta
el final de la lista. para que al final le diga, híjole,
y modo, se acabó el tiempo, no salió, no me alcanzó el día.
Pero la única manera de asegurar que no pasen días o semanas sin
que lleves a cabo las cosas más importantes en tu vida es poner
lo más importante al principio de tu lista. Leemos en Eclesiastes
11, Eclesiastes capítulo 11, versículo 4, el que observa el
viento no sembrará y el que se queda mirando las nubes no se
agarra. Y realmente hay muchísimos pasajes
que hablan de este tema. Los invito a ir buscando en proverbios
porque vamos a leer en unos momentos una lista de pasajes. Pero cuál
es el punto en los que muchos si están encerrados en su casa,
completamente fuera de su rutina, sin poder ir a trabajar, sin
poder hacer lo que hacen con en el día a día, sienten que
los días no tienen ni pies ni cabeza, no saben cómo organizarse,
están perdidos. Pues uno de los principios más
importantes es arranca, tu día, concentrándote en lo más importante. Si quieres asegurarte de darle
a Dios el tiempo que merece, si quieres asegurarte de servirle
con tu vida, pon las cosas más importantes primero, ponlas al
principio de tu lista, hasta arriba, hazlas primero cada día.
Y eso es algo que te va a costar, pero es crítico, crítico para
usar bien tu vida. Y por menos está lleno de advertencias, lleno
de pasajes que advierten las consecuencias de procrastinar,
de aplazar, de dejar al último las cosas más importantes. y
les quiero leer algunos vamos a leer en el capítulo 13 el capítulo
14 18 y el capítulo 20 primero proverbios 13 4 dice el alma
del perezoso desea y nada alcanza pero el alma de los diligentes
será prosperada este es un principio bíblico el que se la pasa aflojeando
El que se la pasa solo deseando, sin levantar un dedo, sin organizarse,
sin poner disciplina, autodisciplina en su vida, sin atacar las cosas
más importantes, nada alcanza. Pero el que es diligente será
prosperado. Proverbios 1423 En toda labor
hay fruto, más las vanas palabras de los labios empobrecen. Es
decir, andar hablando todo el tiempo de lo que vas a hacer
no te va a traer nada. Tienes que ponerte a trabajar.
Proverbios 18, versículo 9. El que es negligente en su trabajo
es hermano del destructor. Una tremenda advertencia. Y por
último, 24. El perezoso no hará al comienzo de la estación. Es
decir, el flojo, el perezoso, no se pone a trabajar cuando
tiene que trabajar, no pone lo más importante hasta arriba de
la lista y dice que buscarán el tiempo de la ciega. y no hallara? Entonces, una advertencia tras
otra. Dios nos guarda de caer en estas
trampas y malgastar la oportunidad que tenemos en estos días. Nos
faltan dos puntos, dos puntos en nuestra lista para hoy. El
quinto principio que debemos seguir es practicar la autonegación. Debemos desarrollar la autonegación
en nuestras vidas. Una parte indispensable de la
disciplina en el uso del tiempo es practicar la autonegación.
Aprender a decirme a mí mismo que no, Aprender a decir a lo
que yo quiero, a mis deseos, a lo que me gusta, a lo que se
me antoja, que no. Aprender a negarme a lo que quiero
para hacer lo que debo. Aprender a negarme a lo que quiero
para hacer lo que debo. Pablo, en su famoso pasaje de
1 Corintios 9, decía en el versículo 27, pongo mi cuerpo bajo disciplina,
lo hago obedecer. La versión 60 dice, golpeo mi
cuerpo, lo pongo en servidumbre. Este versículo es una tremenda
ilustración de esta lucha, de lo difícil que es disciplinarnos
a nosotros mismos, negarnos a nosotros mismos. Sabemos que lo que estaba
diciendo aquí Pablo no es algo literal. No estaba recomendando
que saques el látigo para flagelarte, pero Pablo usó este lenguaje
para ilustrar lo difícil que es esta lucha. Negarte a ti mismo
a hacer lo que debes en vez de lo que quieres requiere violencia
espiritual, requiere una lucha espiritual. Es una batalla intensa
que se puede describir en estos términos que usó Pablo y aplica
a muchas áreas de la vida. Significa, por ejemplo, que en
esta cuarentena no hay excusa para estarte parando a las 10,
11 de la mañana todos los días. Hay personas que van a estar
haciendo eso por un mes o dos meses o lo que dure esto. Significa
que aunque quieras pasarla jugando y divirtiéndote, tienes que negarte
a esos deseos. Significa que tienes que vivir
nuestro texto inicial. En Efesios, ¿qué leímos en Efesios
capítulo 5? Mirad pues con diligencia como
andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien
el tiempo, porque sin duda, como dice nuestro pasaje, los días
son malos. Estamos en medio de días malos,
entonces con más razón tenemos que aprovechar el tiempo de acuerdo
a la palabra de Dios. Si tú estás en este grupo de
personas que están encerrados, sin poder trabajar, o con una
carga de trabajo muy reducida, con una rutina muy reducida.
Si tienes mucho tiempo libre que normalmente no tendrías,
qué vas a hacer con ese tiempo? Qué vas a hacer? A qué te vas
a dedicar? Tienes un plan para negarte a
tu a ti mismo o tu plan es gratificarte a ti mismo? Estos uno o dos meses
o no sabemos cuánto tiempo vamos a estar aquí. Y algunos se preguntan,
bueno, hermano, ok, estoy convencido. Qué puedo hacer? ¿Cómo uso mi
tiempo? Bueno, la pregunta más grande,
yo creo que la mejor forma de preguntar eso es, ¿cómo puedes
servir a Dios en este tiempo? ¿Cómo puedes usar este tiempo
en nombre de Cristo, como leímos hace unos momentos? Podríamos
dar muchísimos ejemplos. He visto muchos ejemplos en estos
días. Algunos hermanos se están organizando para llevar el evangelio,
para ir a volantear, para seguir llevando las buenas nuevas a
las personas necesitadas de este país y de las ciudades de este
país. Otros están mandando sermones, mandando videos, mandando pasajes,
mandando folletos, sermones, buscando oportunidades para hablar
con sus amigos, con su familia. Tienes a todo mundo, prácticamente
todo mundo cautivo ahorita. No tienen nada que hacer. Si
le hablas a tu tía, a tus abuelos, a tu vecino, a tu amigo, no tienen
nada que hacer. Tienen tiempo para escucharte.
Otros están dedicando tiempo a devocionales en casa con la
familia. Varios de los hermanos, varios de los pastores, ¿Están
dando estudios diarios o están realizando videos para edificar
a otros? Otros, muchos, espero, esto yo
no lo he visto, pero creo que muchos hermanos están pasando
más tiempo en oración, están dedicando más tiempo a la oración
de lo que normalmente dedicarían. ¿Cómo puedes usar algo de este
tiempo para Dios? Esa es la pregunta. ¿Cómo puedes
asegurarte que lo que podrás, que podrás decir de este tiempo,
de esta cuarentena, que lo usaste, como leímos en Colosenses 3,
en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por
medio de Él. Siéntate a hacer tu lista. Agarra
un papel, agarra un lápiz, siéntate, organízate, pon metas, pon objetivos,
niégate a estar entretenido todo el tiempo. a pasarla simplemente
echado enfrente de una pantalla, pon lo más difícil al principio
de la lista, niégate a ti mismo, niégate a lo que se te antoja,
a lo que quieres hacer y pon todo esto en oración. Pon todo
esto en oración cada día, busca la ayuda de Dios para poder aplicar
lo que estamos viendo el día de hoy a tu vida. En sexto lugar,
el último punto, acepta más responsabilidades con gusto. acepta más responsabilidad
con gusto, busca más responsabilidad, busca ser responsable por más
en tu casa, ser responsable por más en tu trabajo. Si es posible,
si estás trabajando, levanta la mano, sé responsable. Si estás
en una empresa que sigue trabajando y que está manejando una crisis,
levanta la mano y ofrécete para llevar a cabo más responsabilidades.
Ofrécete para llevar más responsabilidades en tu iglesia en la medida de
lo posible ofrécete para la sé que tenemos hermanos conectados
que están en muchas de nuestras iglesias hermanas busca en tu
iglesia que están haciendo están volanteando están organizando
equipos de oración que es lo que están haciendo levanta la
mano acepta más responsabilidad apúntate Uno de mis versículos
favoritos, muchos de ustedes saben que en mi lista de versículos
favoritos que siempre menciono, es misteriosa porque nadie la
ve. Yo simplemente digo, este es
uno de mis favoritos. Eclesiastes 9.10 es uno de mis
versículos favoritos desde hace muchos años. Eclesiastes 9.10
dice, todo lo que te venga a la mano para hacer, hazlo con empeño. Todo lo que te venga a la mano
para hacer, hazlo con empeño. Porque en el seol, es decir,
en la tumba donde vas, no hay obras, ni cuentas, ni conocimiento,
ni sabiduría. Vivimos en una época en la que
en todas las esferas de la vida, la mayoría de las personas huyen
de la responsabilidad. Nadie quiere hacerse responsable
de nada. Nadie quiere levantar la mano en la casa, en el trabajo,
en la vecindad, o tristemente, en la iglesia. porque no vayan
a abusar de mí, no vaya yo a trabajar más que los demás, no vayan a
hacerme trabajar demasiado. Tristemente, lo más común es
que hay que obligar a las personas a hacerse responsables por algo,
obligarlos a anotarse para algo que hay que hacer en el trabajo
o en la iglesia. Y si se anotan, muchos no van a cumplir. Muchos
no van a hacer lo que dijeron que iban a hacer. Muchos no van
a concluir lo que comenzaron. Dicen que van a ir y no van.
Dicen que van a entregar y no entregan. Dicen que van a participar
y no participan. Todo está sujeto a cómo me siento,
cómo me siento hoy. ¿Me siento con ganas o no me
siento con ganas? ¿Me quedó hoy el horario para
ir a hacer lo que me había comprometido hacer o ya no me quedó el horario?
Esta no debe ser la actitud de un creyente hacia la responsabilidad.
Si esta es tu actitud, hacia las oportunidades que sin duda
van a traer, que sin duda van a venir en esta crisis, va a
ser un rotundo fracaso tu uso de este tiempo. Busca oportunidades
de compartir el evangelio. Tus amigos, tu familia están
necesitados, no tienen otra cosa que hacer. Puedes grabarles videos,
puedes mandarles mensajes de audio, puedes mandarles sermones.
Busca oportunidades de servir más en tu familia, oportunidades
de servir más en tu iglesia, oportunidades de crecer más.
en tu relación con el señor leemos en romanos 8 ni siquiera les
voy a pedir que vayan a este pasaje porque todos lo conocen
a los que aman a dios todas las cosas ayudan a bien esto es a
los que conforme a su propósito son llamados si eres creyente
dios tiene propósitos para ti en todo esto El pasaje no dice
que todas las cosas son placenteras, que todas las cosas son fáciles. No dice que no hay dolor. Muchos
están pasando situaciones difíciles en medio de esta crisis, escasez,
dificultades económicas. Pero tal vez una de las cosas,
parte del bien que Dios tiene para ti en esta crisis, es que
aprendas a usar mejor tu tiempo. aprendas a ver tu tiempo a la
luz de la eternidad. Aprendas a organizarte, a disciplinarte,
a autonegarte. Y cierro dirigiéndome a cualquier
persona que esté escuchando que no conozca a Cristo. No, realmente
no sé quiénes están del otro lado, pero estoy seguro que habrá
alguien ahí que no conoce a Cristo. Este mensaje ha sido principalmente
para creyentes. Claro que hay principios que
cualquiera puede aplicar en su vida, pero si hoy estás sin Cristo,
Sin duda, lo que Dios tiene para ti en todo esto es que le busques,
es que te humilles, es que le conozcas a Él. Eso es lo que
Dios tiene para ti en todo esto. Esto es el por qué esto llegó
a tu vida. Esto es lo que debes de buscar
con toda tu alma, con todas tus fuerzas. La palabra dice que
Dios contesta al que llama, llama y se abrirá. La palabra dice
que Dios recibe a todo aquel que acude a Él y se entrega de
todo corazón. No hay nada más importante, ninguna
oportunidad más grande. Si tú estás pensando, ah, muy
bien, ¿cuál es la gran oportunidad que tengo en esta crisis? Si
no conoces a Cristo, la gran oportunidad que tienes es de
conocer a tu creador por primera vez en tu vida. Hoy es el día
aceptable. Hoy es el día de salvación. Y
para los demás, para los creyentes que están sintonizados esta noche,
pidamos todos al Señor que nos ayude a llevar esto a nuestros
corazones. a considerarlo con seriedad y
a pedir lo que pedí el salmista vamos todos al salmo treinta
y nueve por favor salmos capítulo treinta y nueve versículo cuatro salmo treinta y nueve versículo
cuatro vamos a leer este pasaje vamos a orar y al final no sé
qué tan bien funcione esto pero si alguien tiene alguna duda
pues me puede escribir en el chat y como siempre me reservo
el derecho de responder ahora o en un momento futuro. Entonces,
todos pidamos al Señor, hermanos, pidamos al Señor que aplique
estas lecciones a nuestros corazones, examinémonos, llevémonoslo en
oración, y pidámosle al Señor con el salmista, Salmo 39, 4,
hazme saber, oh Jehová, mi final. Y cual sea la medida de mis días,
sepa yo, Juan pasajero, soy. Vamos a orar. Padre, te damos
la caridad. Te agradecemos la claridad de
tu palabra, que es lámpara a nuestros pies, luz a nuestro camino. Te
pedimos, Señor, que tú hagas las aplicaciones a nuestras vidas.
Sin duda, todos tenemos oportunidades únicas, tal vez oportunidades
que son únicas en nuestras vidas en esta crisis. Ayúdanos a usar
bien el tiempo, a escudriñar nuestras vidas, organizarnos,
a crecer en la autonegación, a disciplinarnos más. Ayúdanos a que podamos decir
de todo corazón que estamos luchando por dedicar cada día, cada hora,
a ti, a hacer todo lo que estamos haciendo en nombre de Cristo.
Y si hay alguien que no te conoce, Señor, por tu palabra, usando
tu poderosa palabra, obres en su vida, lo animes, Señor, a
buscarte, a acercarse más, a acercarse incluso a cualquiera de los que
está en esta transmisión o a cualquier hermano que conozca, a cualquier
creyente verdadero que está aquí en esta transmisión para hacer
las preguntas acerca de su alma, las preguntas más importantes.
Te damos gracias Señor por todo lo que has hecho, porque nos
tienes aquí en torno a tu palabra, nos encomendamos a ti. Te damos
gracias en el nombre de Cristo Jesús.
El uso del Tiempo Covid19
Series Corona Virus Covid19
Principios Bíblicos básicos para el uso del tiempo durante la contingencia por el Covid19. ¿Qué fruto vas a dar con el tiempo y las oportunidades de que presenta esta crisis?
| Sermon ID | 41420038361354 |
| Duration | 34:16 |
| Date | |
| Category | Bible Study |
| Bible Text | Ephesians 5:15-17; John 9:4 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2025 SermonAudio.