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Hermanos hoy vamos a concluir
nuestro mensaje de ajeo nuestro cuarto mensaje. Y es en un tiempo prudente y
bueno porque todos nosotros necesitamos en algún momento ser alentados
y estimulados para seguir adelante. ¿Por qué digo esto? Porque si
miramos lo que está pasando a nivel mundial, a nivel internacional
y a nivel local, si vemos las noticias en muchos sentidos son
alarmantes. Son deprimentes y traen mucha
ansiedad e incertidumbre. Estuvimos varios años con el
COVID, dos años aproximadamente, con los temores de los efectos
de esa pandemia. Ahora hay el temor de nuevas
enfermedades, de nuevas epidemias, y no sabemos si los próximos
en caer vamos a ser nosotros. Tenemos inflación por las secuelas
de la pandemia. Esto trajo retraso en la producción
en muchas empresas, en muchas industrias a nivel mundial. Eso
trajo un desbloque con los transportes de los fletes de China a los
diferentes países, y estos se quintuplicaron, se sextuplicaron
trayendo mayor inflación. Y como si eso fuera poco, ahora
tenemos la invasión de Rusia a Ucrania, donde se habla de
que se pueden utilizar artefactos nucleares, para decirlo de esa
manera. Y eso ha traído la amenaza de
guerra, inflación por la escasez de petróleo que se puede presentar.
El barril de petróleo ya había subido a un precio bastante alto,
escasez de gas, de trigo, de maíz y de muchos otros productos. ¿Qué ustedes piensan de eso,
hermano? Son alarmantes esas noticias y traen incertidumbre. Y vemos también las presiones
del movimiento LGTB queriendo establecer leyes que son antibíblicas. Estamos luchando con el calentamiento
global, lo que llaman esto, pues llueve cuando no debe llover,
hay inundaciones. Cuando debe llover, entonces
no llueve y hay sequías. Un tiempo sumamente difícil. hay criminalidad, hay aumento
de la violencia doméstica, hay muchos, muchos, muchos predicando
un falso evangelio. ¿Ustedes creen que necesitamos
ser alentados, sí o no? Necesitamos también un aliento
a nivel personal. Quizás tú necesites que te animen
para seguir trabajando, para ir al trabajo. Ya tú estás cansado,
estás viviendo ciertas situaciones que te tienen ya exhausto. O los jóvenes para seguir en
la escuela o para seguir en la universidad. O quizás estás luchando
con un área específica en tu vida, en tu matrimonio, con tus
hijos, con la salud, con la dieta. Para muchos quizás es difícil
levantarse e ir a trabajar cada día, enfrentar el tránsito y
los problemas que tenemos aquí. O quizás tú estás en el bachillerato
terminándolo o en la universidad y te preguntas, ¿y qué yo voy
a hacer con el resto de mi vida? ¿Para dónde yo voy? O quizás
tú tienes un problema de salud y necesitas un tratamiento médico. O quizás necesitas ser operado. o estás en una edad avanzada
y no sabes qué va a ser de tu futuro. Son muchas cosas, ¿eh?
Y en medio de esto, tú como un hijo de Dios, quieres agradar
a Dios, quieres hacer su voluntad. Hermanos, ¿sí o no que queremos
hacer la voluntad de Dios? Seguro que no lo dicen para hacer
bulto ustedes. Queremos hacer la voluntad de
Dios, pero a uno le gustaría que en el telón que se descubre
de la vida como que Dios le diera un adelanto de qué es lo que
va a suceder, qué va a ocurrir conmigo, qué va a ocurrir con
nosotros. Y nos falta confianza muchas
veces porque pensamos que no podemos hacer todo lo que Dios
nos ha mandado hacer. o quizás alguna de esas realidades
que yo he dicho, o hay otra que quizás te ha golpeado tan fuertemente
en este momento en tu vida, que estás viviendo una situación
que esa confianza está a punto de evaporarse. En ese contexto
a mí me gustaría que fuéramos a Geo capítulo 2 versículo 20
al 23 para que escuchásemos el último mensaje que él recibió. Dice un autor que el aliento,
la exhortación, el ánimo viene de muchas maneras. viene a través
de una palabra de exhortación, viene a través de una sonrisa,
viene a través de una palmadita en la espalda, o a través de
una llamada telefónica amistosa, o alguien que nos escucha atentamente
cuando estamos compartiendo con esa persona nuestras luchas y
temores. Pero hoy, óyame bien, hoy vamos
a ver cómo Dios alentó a su pueblo a través de una visión inspiradora
del futuro. Qué manera más maravillosa de
ser alentado. Sorobabel, como habíamos puesto
junto con el pueblo, se habían desanimado. Él era el líder que
lo estaba guiando. Recordemos antes de leer este
texto que él había guiado al pueblo de la cautividad babilónica
para reconstruir el templo de Salomón, el cual había sido completamente
destruido por los romanos y no quedaba nada en absoluto. Ellos
habían ido allí a reconstruir una nación desde cero. Quizás
tú estás reconstruyendo tu vida desde cero. ellos llegan a reconstruir
el templo hay oposición la obra se retrasa y cada quien empieza
a estar en sus labores y se olvidaron de la reconstrucción del templo
cada quien fue a sus negocios y así pasaron alrededor de 16
años Dios los llama como vimos y les dice que pongan en orden
sus prioridades pongan primero lo que debe ser primero ellos
atienden el llamado de Dios y vuelven a construir pero cuando ven la
magnitud de la obra cuando ven todo lo que tienen que hacer
lo que tienen por delante ellos se desaniman y Dios les dice
no se desanimen esfuércense porque porque yo estoy con ustedes y
yo los estoy guiando y les dice también Obedézcame y sigan adelante. Pero ahora le da un mensaje al
líder, a Zorro Babel, para animarlo. Y con esto en mente, yo quiero
que leamos de los versículos 20 al 23. La Palabra del Señor vino por
segunda vez a Geo el día 24 del mes. Por segunda vez en ese día,
el día 18 de diciembre. Diciendo, habla a Zorobabel,
gobernador de Judá. yo estremeceré los cielos y la
tierra y volcaré el trono de los reinos y destruiré el poder
de los reinos de las naciones y volcaré el carro y a los que
montan en él y caerán los caballos y sus jinetes cada uno por la
espada de su hermano en aquel día declara el señor de los ejércitos
te tomaré a ti Zorobabel, hijo de Salatiel, siervo mío, declara
el Señor, y te pondré como anillo de sellar, porque yo te he escogido,
declara el Señor de los ejércitos. Hermanos, aquí vemos cómo también
los líderes se desanimen. se desaniman, perdón. Nadie sabe
las cargas que soporta un líder y la soledad que experimenta. Y en este momento parece que
este hombre estaba así. Y Dios le dice algo que es maravilloso
en ese sentido. Mira, no te desanimes y te lo
dice a ti hoy y me lo dice a mí. No te desanimes. ¿Tú sabes por
qué? Porque mi plan eterno, dice Dios, el plan del Dios soberano
va a prevalecer sobre todas las cosas. Y por eso este mensaje
lo hemos titulado Dios prevalecerá, Dios nos da aquí una promesa
y una bendición especial cuando le dice esto a Zorobabel y nos
lo dice a nosotros no importa lo que suceda a tu alrededor,
no importa lo que estés viviendo, no importa que tus enemigos sean
grandes, mucho más grandes y poderosos que tú, no importan los anuncios
de guerra, no importan los desastres naturales y humanos que ocurran,
confía, descansa en mí, te dice el Señor, que yo cuido mi pueblo
ahora y siempre y mis propósitos serán cumplidos conforme a mi
voluntad. Con eso en mente, yo quiero que
veamos nuestro primer punto. El plan eterno del Dios soberano
va a prevalecer no importa lo que ocurra a nuestro alrededor.
¿Por qué? Porque Dios tiene un propósito
definido para la historia y Dios tiene un propósito definido para
tu vida y para mi vida. Y eso es algo hermoso. Miren
cómo Él lo expresa. Viene la palabra del Señor versículo
20 en el versículo 21 dice habla a Zorobabel gobernador de Judá
y miren lo que dice yo estremeceré los cielos y la tierra y volcaré
el trono de los reinos y destruiré el poder de los reinos de las
naciones y volcaré el carro y los que se montan en él y caerán
los caballos y sus jinetes cada uno por la espada de su hermano
y que más dice versículo 23 yo Te tomaré a ti, Zorobabel, hijo
de Salatiel, declara el Señor, y te pondré como anillo de sellar,
porque yo te he escogido, declara el Señor de los ejércitos. Ustedes
ven el énfasis en ese pronombre personal yo, porque Dios le está
diciendo a él, yo voy a hacer una obra, no te preocupes. Y aquí tenemos un recordatorio
de ese derrocamiento de los reinos terrenales. Él dice que viene un día, perdón,
que Él hará temblar los cielos y la tierra. En aquel día todo
lo que ha sido hecho por la mano del hombre se derrumbará. Esos
reinos que parecían muy florecientes, reinos que eran muy gloriosos,
reinos muy poderosos, desaparecieron. Destremeceré, volcaré, destruiré,
perdón, caerán. Que está hablando aquí? Que Él
se está enfocando en el poder de Dios para hacer su voluntad,
óyeme bien, su voluntad en las naciones. Esto no habla a nosotros
de la soberanía de Dios a través de la historia, de la soberanía
de Dios que su plan se va a cumplir. Él está diciendo Sorobabel no
temas yo me voy a ocupar de la situación que ustedes tienen
por delante porque en ese tiempo al igual que ahora Habían guerras,
había confusión política y ellos eran un pueblito pequeño, eran
un grupito de alrededor de 50.000 personas rodeados por muchas
naciones enemigas y él está diciendo como nos dice a ti y a mí hoy
no temas, no temas lo que va a suceder porque yo estoy en
control y yo estoy trabajando con todo lo que sucede. ¡Wow! ¡Qué bendición! Mis hermanos
que bendición Dios sabe lo que ha hecho Dios sabe lo que está
haciendo y lo que va a hacer Él tiene un plan definido para
la historia conforme a su plan eterno y tiene un plan para nuestras
vidas En Daniel capítulo 2 versículo
21 dice Daniel Él controla el curso de los sucesos del mundo
Él quita y pone reyes Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a
los estudiosos. Daniel ha visto a esos gobernantes
que no temen a Dios, ha visto esos gobernantes con un poder
ilimitado, pero él sabía que Dios estaba controlando todas
las cosas. Vayan conmigo a Isaías capítulo
14 para que veamos este pasaje. Dice así la Palabra de Dios,
14.24, Isaías. El Señor de los ejércitos ha
jurado ciertamente tal como lo había pensado, así ha sucedido. Tal como lo había planeado, así
se cumplirá. Quebrantaré a Asiria en mi tierra
y la pisotearé sobre mis montes. Entonces su yugo se les quitará
de encima y su carga será quitada de sus hombros. Este es el plan
acordado contra toda la tierra y esta es la mano que está extendida
contra todas las naciones. Versículo 27. Si el Señor de
los ejércitos lo ha determinado, ¿Quién puede frustrarlo? Y en cuanto a su mano extendida
¿Quién podrá apartarla? A nivel humano Asíra parecía
un reino invencible Pero Dios le dice a su pueblo que él iba
a juzgar a los asirios Y ese ejército fue destruido ¿Por qué? Porque Dios determinó que así
había de suceder Vayan conmigo ahora a Isaías capítulo 46 Isaías 46 a partir del versículo
9. Miren lo que él dice aquí. Acuérdense
de las cosas anteriores ya pasadas. ¿Qué le está diciendo aquí? Bueno,
acuérdense cómo fueron cumplidas las profecías del pasado. Acuérdense
cómo ustedes fueron liberados una y otra vez. Acuérdense de
las cosas anteriores ya pasadas. ¿Por qué? Porque yo soy Dios
y no hay otro. yo soy Dios y no hay ninguno
como yo que declaró el fin desde el principio y desde la antigüedad
lo que no ha sido hecho yo digo mi propósito será establecido
y todo lo que quiero realizaré Yo llamo del oriente un ave de
rapiña y de tierra lejana al hombre de mi propósito. En verdad
te he hablado y ciertamente haré que suceda. Lo he planeado y
así lo haré. El Señor ha decretado las cosas
que han de suceder. Recuerden lo que dice el Salmo
115,3. Nuestro Dios está en los cielos. Él hace lo que le place. Hermano, el soberano es Dios.
Nosotros no somos los soberanos. Pero nosotros no creemos que
somos los soberanos. Y aunque nuestros ojos no lo
perciban porque nos cargamos, nos sentimos ansiosos, atribulados
con las cosas que suceden, Dios tiene un plan maestro. Te digo
una cosa, ese plan sigue vigente. Y te digo algo, ¿desde cuándo
Dios hizo ese plan? Desde la eternidad. La historia
de la redención, nosotros somos parte de ese plan. Él ha estado
moviendo todas las cosas, óyeme bien, para hacerlo que llegue
a un fin conforme a su propósito. ¿Y tú sabes cuál es el propósito
de Dios en todas estas cosas? Su gloria. ¡Su gloria! El propósito
de Dios para hacer todo lo que hace es para su gloria para que
el mundo esté lleno del conocimiento de la gloria de Dios como las
aguas cubren el mar y se acerca un día donde todo hombre reconocerá
que Cristo es el Señor y doblarán sus rodillas delante de él Y
tú sabes la bendición que tú y yo tenemos, la bendición de
colaborar con el plan de Dios, con el propósito de Dios. Pero
te digo lo que nos pasa, que estamos tan centrados en nosotros
mismos y pensar que nosotros somos el centro del universo
y pensar que Dios debe vivir para nosotros y no nosotros para
Dios, que se nos olvida eso. y peleamos contra Dios peleamos
contra el Todopoderoso pero te voy a decir algo nada ni nadie
puede vencer al Dios Todopoderoso y Dios va a ser glorificado cuando
aquellos pecadores que se endurecieron estén en su presencia aquellos
que no quisieron recibirle que no se arrepintieron Dios va a
ser glorificado porque reconocerán que Él es el Señor Ustedes tienen planes, ¿verdad?
Tú tienes planes, yo tengo planes, todos nosotros tenemos planes. ¿Tú sabes cuál es la diferencia
entre los planes de Dios y los planes nuestros? Que Dios es
todopoderoso, soberano, el gobernante número uno del universo, y Él
puede llevar a cabo sus planes, y nosotros no. Entonces, cuando
mis planes no salgan como yo quiero, yo no puedo estar frustrado. Yo no puedo estar frustrado.
Él dice lo que va a hacer sin poner condiciones. Él no dice,
yo espero hacer temblar la tierra, o yo espero trastornar los tronos
de los reinos. No. Yo espero ver cómo responden
los hombres. No. Yo te tomaré, sorobabel,
yo te haré a ti un anillo de sellar. Dios declara lo que va
a hacer con él en el futuro. Ahora hermanos, vamos a ponernos
en el lugar de Sorobabel porque nosotros lo oímos ahora y todavía
a nosotros nos suena extraño, ¿verdad? Él es el líder de ese grupo que
ha regresado como vimos, rodeado de enemigos, no tenía ningún
rey que los gobernara, no tenían armas para defenderse, estaban
sometidos al reino más poderoso de la tierra en ese momento,
Y Dios le dice mira tú vas a ser un anillo de sellado. La pregunta
es cómo vamos nosotros a prevalecer. ¿Sabes por qué? Porque Dios lo
dice. Porque Dios lo dice y eso debe llenarnos a nosotros de
aliento, de esperanza. Mis amados Dios no depende de
nosotros. Dios no depende de nuestros frágiles
recursos. Dios depende de su poder. Nuestro Dios es el Dios de lo
imposible. Él puede salvar a la persona
más perversa del mundo. Tú puedes tener un hijo rebelde,
un marido rebelde, una esposa rebelde. Dios solo tiene que
decir la palabra y ella será cambiada. Él será cambiado conforme
a su voluntad. Nadie puede resistir al Dios
Todopoderoso. Para Dios no hay enemigo grande,
no hay problema grande, no hay nada que sea difícil de resolver.
con Él mis amados con Él siempre tenemos recursos para ir adelante
tenemos recursos para resistir las presiones las tentaciones
para ganar la batalla si Dios te ha llamado a actuar cumple
con tu llamado con los recursos que Él te ha dado y confía en
que Él te va a dar la victoria ustedes ven el aliento que Él
necesitaba tú ves el aliento que tú y yo necesitamos hoy ese
ese Ustedes recuerdan el caso de Jonatán, el hijo de Saúl y
su escudero. Ellos ven el campamento filisteo
y Jonatán le dice al escudero, vamos contra ellos. Y le dice,
tal vez, porque él no sabía la voluntad del Señor, el Señor
nos ayude, lo dice en 1 Samuel 14, 6, pero miren lo que dice,
porque nada puede detener al Señor. Tú tienes que decirte
eso en tu corazón. Nada puede detener al Señor.
A mí cualquiera me puede detener, pero a Dios nadie lo puede detener. Y yo voy adelante en el nombre
del Señor. Solamente Él tiene el poder sobre
la vida y la muerte. Solamente Él abre una puerta
que nadie puede cerrar. Pero cuando Él cierra una puerta
nadie puede abrirla. Cuando Él derroca a un rey, este
rey permanece derrocado. Eso no debería asustarnos, mis
hermanos. No hay nada imposible para Dios. Por eso decimos que Él tiene
un plan definido para la historia y poder para llevarlo a cabo. ¿Tú lo crees? ¿Amén? ¿Tú lo crees? Mis hermanos, entonces,
¿por qué nos llenamos de ansiedad? ¿Por qué estamos con tanta incertidumbre? ¿Por qué tenemos tanto temor?
¿Por qué tenemos tanto miedo? ¿Por qué? Dios está en su trono
en los cielos reinando. Nosotros debemos dar un testimonio
de la esperanza, de la confianza que tenemos en Dios para seguir
adelante, para enfrentar los problemas de esta vida. y debemos
buscar agradar a Dios sobre todas las cosas. ¿Qué es lo primero
que hemos visto? Que el plan soberano de Dios
va a prevalecer no importa lo que suceda a nuestro alrededor.
En segundo lugar, ese plan soberano de Dios es de acuerdo a su voluntad,
de acuerdo a su elección. Vayan conmigo al versículo 23. En aquel día, dice el Señor de
los ejércitos, Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh, Sorobabel,
hijo de Salatiel, siervo mío, dice el Señor, y te pondré como
anillo de sellar, porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos. Mis hermanos, ¿por qué Sorobabel fue tan honrado? ¿Qué distinción tenía Sorobabel?
Ninguna. Él había sido reprendido y todavía
estaba siendo animado para el Señor. Él estaba siendo exhortado. Él mismo había estado con el
pueblo dedicado a sus propias labores. Dios lo exhorta para
que reanude el trabajo. Es más, si nosotros hubiéramos
estado al lado de Sorobabel, hubiéramos dicho, pero este hombre
está como yo. Él volvió a su faena. Él se olvidó
de la reconstrucción del templo. Él no estaba buscando primeramente
el reino de Dios. ¿Y cómo Dios le da esa responsabilidad
espiritual? Bueno, como todos nosotros, como
todos los demás, él no fue bendecido por Dios porque hubiese algo
bueno en él. No fue bendecido porque hubiese algún mérito o
alguna buena obra. Dios dijo yo te he escogido.
Dios lo llamó de entre el pueblo para servirlo. Él había sido
llamado con este propósito por la gracia y la misericordia de
Dios. como Dios nos ha escogido a nosotros
para salvación. Alguien define gracia como a
pesar de lo malo que éramos, los corruptos, los maledicientes,
los mentirosos, los codiciosos, a pesar de Dios tuvo misericordia
de nosotros. Y Él lo había escogido para esa
obra que Él iba a realizar. Y le dice, Zorobabel, tú debes
ser como el anillo en el dedo de Dios. ¿Qué significa eso? En ese tiempo los reyes tenían
un anillo con su insignia que llevaban en la mano o lo tenían
como un collar y con eso sellaban los documentos oficiales. Si
sellaban un sobre le ponían cera y le ponían esto en el sobre
y en el documento que ellos preparaban algún edicto le ponían este sello. y eso representaba la autoridad
del rey. Como dice un autor así, un anillo
de sello era mucho más que un anillo decorativo, significaba
honor, autoridad, propiedad, preservación, consideración tierna,
relación especial y una garantía personal de seguridad. Y ese
anillo o ese sello era tan valioso que el rey o la persona que lo
tenía siempre lo tenía con él. Y él está diciendo a Zorobabel,
mira, tú debes ser como el anillo de sello de Dios. ¿Sabes por
qué? Porque tú debes asegurarte que
los mandamientos de Dios se den a conocer claramente. se den
a conocer claramente a él se le dio un gran honor hermanos
tú debes ser como el anillo del sello de Dios tú vas a tener
el privilegio la responsabilidad de guiar de dar las órdenes de
transmitir los oráculos de Dios a ese pueblo y cuál era ese mensaje
que aunque Los reinos más poderosos estaban allí, se tambalearan
y cayeran. Él no debía temer. ¿Sabe por
qué? Porque Dios lo había escogido. Él era precioso para su padre
celestial. Así como el anillo de sellar
es de mucho valor para el rey. Te lo voy a decir en términos
de nosotros hoy. Si tú te has arrepentido de tus pecados y
tú has confiado en Cristo para salvación. Tú eres un hijo de
Dios. Tú eres un hijo de Dios. Cristo
derramó su sangre por ti en la cruz del Calvario. Mi pregunta
es ¿a qué tú le tienes miedo entonces? Si ya Dios tuvo misericordia
de ti. Vayan conmigo a Lucas capítulo
12, versículo 32. Allí el Señor le dice a sus discípulos
no temas rebaño pequeño porque el padre de ustedes ha decidido
darles el reino. Imagínense en esos discípulos
con las situaciones que se vivían allí y el Señor le dice miren
no tengan miedo y es una orden que le está dando porque eso
es un imperativo. Y él les dice Ustedes son mi
rebaño pequeño. Ustedes son mis ovejas. Ustedes
son mis hijos. Ustedes son el objeto de mi gracia. Y aunque yo los envíe como corderos
en medio de lobos, ustedes no deben temer. ¿Tú sabes por qué?
Porque Dios iba a estar con ellos y Dios está con nosotros. Mis
amados, si Dios entregó a su propio hijo, a Jesucristo, por
nosotros, ¿cómo no nos dará todas las cosas? O tú crees que hay
alguien o algo que pueda separarnos de la mano de Dios como Él nos
tiene tomados. Hay algo que pueda hacerlo. Entonces, ¿por qué vivimos con
temor e incertidumbre? ¿Tú sabes lo que pasa? Que debemos
hablar a nuestras almas, a nuestras mentes con la palabra de Dios.
Pero nosotros le hablamos a nuestras almas con lo que vemos a nivel
horizontal. Enfermedades, epidemias, anuncios,
guerras, bombas nucleares. Parece que ciertos movimientos
anticristianos van a prevalecer. No, no van a prevalecer. Dios
va a prevalecer. A Él le ha placido darles el
reino. ¿Sabes lo que significa eso? Que Él ha decidido derramar sobre
nosotros las bendiciones del reino. Dios es nuestro Padre
y es un Padre que cuida de nosotros. Él quiere que andemos en sus
caminos. Él quiere que dependamos de Él. Él nos llamó con un propósito
específico. ¿Ustedes saben para qué? Para
que anunciemos las virtudes de Aquel que nos llamó de las tinieblas
a la luz. Vayan conmigo a 1 Pedro capítulo
2 versículo 9. A nosotros se nos olvida para
qué estamos aquí en este mundo y somos como los niños, como
las ovejas que están pastando, ven un pasto más lejano y van
para ese pasto y por ahí están los lobos, por ahí están los
despeñaderos, por ahí están los desfiladeros y nosotros somos
así. Miren lo que dice el Señor a través del apóstol Pedro, primera
de Pedro 2.9. Pero ustedes son linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión
de Dios. Ustedes ven para que sean felices,
para que ustedes hagan lo que ustedes quieran, para que vivan
para ustedes mismos. Eso es lo que sigue diciendo.
No a fin de que anuncien las virtudes de aquel que los llamó
de las tinieblas a la luz. Para eso Dios nos llamó. ¿Para
qué? Para que anunciemos los hechos, el poder, la gloria,
la sabiduría, la gracia, la misericordia, el amor y la santidad de Dios. Eso debemos proclamarlo con nuestros
labios y con nuestro testimonio. A eso nos llamó Dios. ¿Tú sabes
una cosa? El sello de Dios está sobre nosotros,
sus hijos. Cuando tú te arrepientes de tus
pecados y tú crees en Cristo como tu Salvador, Él nos sella. Segunda a los Corintios 1.21,
yo quiero que me acompañen allí porque yo quiero que ustedes
lo vean con sus propios ojos en la Palabra de Dios. Segunda de Corintios 1.21. Ahora
bien, el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos
ungió, o sea, el que nos comisionó, el que nos apartó para su llamado
es Dios. Pero miren qué dice, también
nos selló, o sea, nos puso su sello, nos identificó como suyos. Esa es una marca de propiedad. En tiempos antiguos, un comerciante
iba al mercado, ¿verdad? o su sirviente su siervo y compraba
maíz una pila de maíz le ponían el sello a eso y ya sabían que
eso pertenecía a él que nadie podía quitárselo pero fíjense
lo que dice quien también nos selló y nos dio el espíritu en
nuestro corazón ¿Cómo? ¿Qué? ¿Qué dice ahí hermano? Dígamelo ustedes. Garantía, como
pago inicial, como depósito. Esa es la primera cuota que se
pagó. Como prenda de fidelidad para
completar la compra, el Espíritu Santo viene como promesa de Dios
de completar la redención final de su pueblo. Oye me bien la
redención final tuya y mía si hemos creído en Dios. Y la presencia
del Espíritu en nuestras vidas es una muestra confiable, es
un anticipo de esa plenitud futura. Yo te pregunto ahora a la luz
de esto ¿Quién podrá separarte del amor de Cristo? ¿Quién podrá
separarte? ¿Qué problema puede venir que
te haga estar lejos de Dios? Ninguno hermanos, ninguno. Déjenme
leerles en Efesios 1.13 de la nueva traducción viviente. Y
ahora ustedes los gentiles, o sea, nosotros, a mi esposa Patricia
le llama mucho la atención cuando dice los gentiles. Nosotros nunca
hubiésemos oído del evangelio y Dios en su gracia lo hizo llegar
a nosotros. Y ahora ustedes los gentiles
también han oído la verdad, la buena noticia de que Dios los
salva. Además, cuando creyeron en Cristo,
Dios los identificó como suyos al darles que el Espíritu Santo
dice el cual había prometido desde tiempo atrás el Espíritu
dice en el versículo 14 es la garantía que tenemos de parte
de Dios de que nos dará la herencia que nos prometió y de que nos
ha comprado para que seamos su pueblo. Dios hizo todo eso para
que le diéramos gloria y alabanza. Dios tiene un plan para la historia.
El plan de Dios es de acuerdo a su voluntad, a su elección.
Y en tercer lugar, ese plan se centra en la persona de Jesucristo. Sorobabel fue un precursor obediente
de nuestro Señor. Él continuó con la obra de reconstruir
el templo. Él lo hizo fiel y lealmente. Ustedes saben algo, Sorobabel
viene de la línea del rey David, de la línea de quien vendría
el Mesías. Si ustedes van conmigo a Mateo
1.12, se lo voy a leer hablando de la genealogía. Después de
la deportación a Babilonia, Jeconías fue el padre de Zalatiel y Zalatiel
de Zorobabel. Zorobabel no llegó al trono,
pero como dice un autor, su tátara, tátara, tátara, tátara nieto,
sí. ¿Cómo lo sabemos? Porque el ángel
Gabriel le dice a Jesús en Lucas 1.32 Este será grande y será
llamado hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de
David su padre y reinará sobre la casa de Jacob para siempre
y su reino no tendrá fin. 500 años o más después de Sorobabel,
nació en Belén un bebé que era descendiente lineal de Sorobabel,
el anillo del sello de Dios. Gloria a Dios por eso, mis hermanos.
Gloria a Dios. Jesucristo es el punto central,
el punto final de la historia de la humanidad. Todas esas promesas
que vemos de Génesis a Apocalipsis, todas esas promesas a Abraham,
a David y a su descendencia se cumplen en Jesucristo. Él es el punto central de la
historia de la redención. Y no debemos olvidar eso. Mis
amados, ¿qué aprendemos de todo esto? En primer lugar, como hemos
dicho, el saber, el plan eterno de que Dios va a prevalecer debe
llevarnos a confiar en Él y hacer Su voluntad. Dios está en control. Déjenme darle este dato que está
en el versículo 23. En aquel día declara el Señor
de los ejércitos. Te tomaré a ti sobre Sorobabel,
hijo de Salatía, el siervo mío. Declara el Señor y te pondré
como anillo de sellar porque yo te he escogido. Declara el
Señor de los ejércitos. Otra vez aquí se nos recuerda
que es Dios que tiene el control soberano de todas las cosas. Se nos recuerda que es Dios que
está en su trono y es Dios que está construyendo su iglesia
para su gloria y por eso estamos nosotros aquí, mis hermanos. Dios cumplió lo que dijo que
iba a hacer. Yo haré temblar, yo derrocaré,
yo volcaré, yo trastornaré. Y el saber que ese plan se va
a cumplir debe llenarnos de gozo, de confianza, mis hermanos, en
medio de este mundo y no debe llevar para que nosotros no temamos
en medio de esta situación. Pero aquí hay algo. En segundo
lugar, Dios nos llamó a salvación por su pura gracia, sin que hubiese
nada bueno en nosotros. Y nos llamó a ser constructores
de su reino. ¿Qué tú estás haciendo en la
construcción del reino de Dios con los dones y talentos que
Dios te ha dado? Yo me imagino a esas personas
reconstruyendo ese templo a poner una piedra, ¿verdad? Quizás muy
pesada, esa argamasa que ellos utilizaban. ¿Y saben cuál es
la parte de construir? Volver a tomar la otra piedra
para seguir construyendo. Quizás eso es lo que está pasando
en tu vida. ¿Tú sabes cuál es la parte más
difícil para luchar con la ansiedad, la incertidumbre, el desaliento?
Dar el próximo paso que debemos dar. Uno da el primero, pero
hay que dar el segundo, el tercero, el cuarto y hay que seguir adelante
haciendo la voluntad de Dios en nuestras vidas. Pero a veces
es tan difícil, y todos lo hemos experimentado, Que a veces nos
sentimos en una cueva oscura sin poder mirar para ningún lado
y pensamos que no vamos a poder salir. Quizás Sorobabel y los
hermanos que estaban allí se sintieron así. Ataques externos,
problemas externos, problemas internos, problemas personales,
luchas, temores, incertidumbre. Yo me imagino que Zorobabel se
miró él mismo primero las luchas que tenía y luego mira a todas
las personas que están allí trabajando, desalentados, volubles, escucha
a los oponentes amenazando, chequea ese gran trabajo que tienen que
hacer y ustedes saben que igual que nosotros muchas veces seguro
quiso darse por vencido. Mis hermanos, Yo no voy a decir
que levanten la mano, la voy a levantar yo solamente. ¿Cuántas
veces no hemos sentido ganas en la vida de tirar la toalla
en muchísimas áreas? Muchísimas veces. Muchísimas
veces. Pero en ese momento mira lo que
Dios le dice a Geo que le diga a Zorobabel dile a Zorobabel
que yo tengo un mensaje para él y ese mensaje es simple sigue
haciendo tu trabajo porque te estoy observando todos los días
sé fiel sigue trabajando y yo te voy a bendecir mis amados
tú y yo tenemos un trabajo que hacer para el Señor Dios nos
llamó a salvación, Dios nos llamó como vimos a vivir para su gloria
y nosotros estamos aquí en iglesia bíblica sola gracia construyendo
para la gloria de Dios. Dios nos amó, nos salvó por el
puro afecto de su voluntad. Y dice Juan hablando de la Vita
y los Pámpanos Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo
los escogí a ustedes y los designé para que vayan y den fruto y
que su fruto permanezca. Ese fruto es para la gloria de
Dios. Mi pregunta es esta hoy. Tú estás
dando fruto para la gloria de Dios. Tú estás viviendo para
la gloria de Dios. Así como Zorobabel fue escogido,
repito, para construir el reino de Dios, así nosotros somos llamados
a trabajar para la expansión del reino de Dios. Y la multiforme
sabiduría de Dios se da a conocer a través de su iglesia. Y Dios no nos ha puesto aquí
por casualidad ni por chepa. No nos ha dado los dones y talentos
que nos ha dado por casualidad y por chepa. No es para que vivamos
para nosotros mismos, que nos ha dado los bienes materiales
que nos ha dado, sino ¿para qué? Para que lo empleemos para su
gloria. Y tú sabes a qué venimos, a la
iglesia, a los domingos. Venimos a adorar a Dios, es verdad. Venimos a alabar a Dios. Venimos
a tener comunión con los hermanos, pero venimos a ser edificados
los unos a los otros. ¿Tú sabes para qué? Para equiparnos
y prepararnos para ir al mundo, a anunciar las virtudes de nuestro
Señor y Salvador, Jesucristo. Y yo quiero concluir esta serie
haciéndote un llamado a ti, a que tú hagas una reflexión, que hagas
un autoexamen hoy que vamos a participar de la cena del Señor, que vamos
a hacer memoria de lo que Cristo hizo por nosotros y te preguntes
¿Tiene Dios el primer lugar en mi vida realmente? Yo estoy trabajando para construir
la Casa de Dios. Yo estoy trabajando en la expansión
del Reino de Dios. Yo estoy buscando la Gloria de
Dios en mi vida o yo estoy buscando mi propia Gloria. Yo estoy buscando
honrar a Dios con mi vida. Yo estoy buscando agradarle haciendo
su voluntad. Estoy yo involucrado con los
dones y talentos que Dios me ha dado para trabajar en iglesia
bíblica sola gracia para la gloria de Dios. Hermano, si el Señor no edifica
la casa en vano trabajan los edificadores. Y por último. Quizá tú estás aquí
y no conoces al Señor. y estás buscando las cosas de
este mundo, las riquezas, el poder, la fama, los placeres,
el reconocimiento, pero te voy a decir algo, todas esas cosas
pasan, todas esas cosas no nos pueden dar una felicidad eterna,
es más te voy a decir algo, si tú sigues buscando Tu felicidad
en ti mismo, en tus propias pasiones y en tu deseo. Dice la Escritura
que hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin
es camino de muerte. Vas camino a una condenación
eterna. Pero si tú hoy ves tu condición
de pecador, si tú ves que no puedes hacer nada bueno para
para obtener la salvación y confías en Cristo y en su obra redentora
en la cruz del Calvario, tú tendrás la vida eterna. Tú tendrás la
seguridad de que eres un hijo de Dios,
de que tus pecados han sido perdonados. Hay un himno que dice solo una
vida pronto pasará. Muchos de nosotros podemos decir.
Solo una vida pronto pasará. Solo lo que hacemos para Cristo
es lo que durará. Tú estás gastando tu vida en
ti mismo, en ti misma o estás trabajando para Dios. Tú conoces
a Jesús en este día, tú vas a tener vida y vida en abundancia. Y Dios te está haciendo un llamado,
que tú corras a Él y que tú lo abraces, reconociendo tu condición. Hemos visto hoy cómo termina
este libro de Ageo con estas palabras de aliento para un líder
desalentado. Dios nos ha dicho hoy, como le
dijo a Zorobabel, no te rindas, nunca te rindas. Tú no sabes
lo precioso que tú eres para mí, dice el Señor. Tú no sabes
los planes que tengo para ti. Mis hermanos, es una palabra
gloriosa para que nosotros salgamos adelante a proclamar las virtudes
de nuestro Salvador y también, ¿sabes para qué? Para enfrentar
los peligros que debemos enfrentar viviendo para la gloria de Dios.
Amén.
Dios Prevalecerá
Series Hageo
El pastor Eduardo Saladín finaliza la mini serie de sermones acerca del libro de Hageo, abramos nuestras Bíblias en el capítulo 2 versículos 20 y 23.
| Sermon ID | 39222240122209 |
| Duration | 46:32 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Haggai 2:20-23 |
| Language | Spanish |
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