00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
7, Filipenses capítulo 4, a partir
del versículo 10. Pablo escribe, En gran manera
me gocen el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado
de mí, de lo cual también estabais solicitos, pero os faltaba la
oportunidad. No lo digo porque tenga escasez,
pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
sé vivir humildemente y sé tener abundancia. En todo y por todo
estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre,
así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo
lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, bien hicisteis en
participar conmigo en mi tribulación. Y sabéis también vosotros, oh
filipenses, que al principio de la predicación del Evangelio,
cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en
razón de dar y decidir, sino vosotros solos. pues a una tesalónica
me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. No es que
busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta.
Pero todo lo he recibido y tengo abundancia. Estoy lleno, habiendo
recibido de epafrodito lo que enviasteis, olor fragante, sacrificio
acepto, agradable a Dios. Mi Dios, pues, suplirá todo lo
que os falta conforme a sus riquezas en gloria, en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria
por los siglos de los siglos. Amén. Saludad a todos los santos en
Cristo Jesús, los hermanos que están conmigo o saludan. Todos
los santos os saludan, especialmente los de la casa de César. La gracia
de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. y damos la
ayuda de Dios y su bendición en la siguiente hora. Oramos
juntos. Padre Celestial, gracias por este tiempo ahora reunidos
con mi familia de la iglesia. Te pido que obres en esta siguiente
hora, a través mío y en nuestros corazones al escuchar. para que tu buena obra duradera
esté en nosotros, tu obra eterna se logre en nuestro corazón y
en nuestras vidas. Nos reunimos como tu iglesia. Necesitamos
este tiempo de predicación. Necesitamos lo que ocurre a través
del ministerio único de la palabra predicada, que nuestras almas
sean alimentadas. Necesitamos que tú sostengas
nuestra fe y usas este ministerio como un medio para lograrlo.
Necesitamos estas cosas. Así que estamos acá como tu pueblo,
pero estamos conscientes que hay personas entre nosotros que
no te conocen. Y como tu pueblo, anhelamos la salvación de otros.
Así que oramos por cualquiera que me escuche que no conoce
a tu hijo, que este sea el día de salvación. exhorta a tu iglesia,
sustena a tu iglesia, corrige tu iglesia, porque tú conoces
donde necesitamos corrección. Así que te pedimos que hagas
toda esta buena obra con tu conocimiento perfecto de nosotros. Lo pedimos
en el nombre de Jesús. Amén. Las iglesias sanas honran a Jesús. reconocemos la naturaleza exaltada
de Su persona. Todo comienza con conocer la
verdad acerca de Cristo mismo. Pero conociendo la verdad acerca
de Cristo, le exaltamos reconociéndolo como la cabeza de Su iglesia. Él es la cabeza de la iglesia.
lo reconocemos en su oficio como el príncipe de los pastores,
principal pastor de la iglesia. Lo reconocemos como el gran sumo
sacerdote de la iglesia, lo reconocemos como el señor de la iglesia.
Las iglesias que exaltan a Cristo no están buscando hacer un ministerio
a su propio estilo, sino que buscan tener un ministerio sumiso. Tomando nota de lo que Dios ha
revelado en Su Palabra, nos sometemos a Su Palabra. Es la voluntad
de Cristo que anhelamos que se haga en la iglesia. ¿Cómo explicas
este tipo de iglesias? En última instancia, por supuesto,
es por la salvación, por la regeneración. Es la obra salvadora de Dios
en tu vida lo que te hace una persona que honra a Cristo. Es
la obra salvadora del Señor en nuestras vidas que hace que esta
congregación honre a Cristo. Así que en última instancia,
todo se explica por la salvación. Pero el pensar en cómo esto funciona,
cómo esto se vive, Cuando piensas en la filosofía del ministerio,
la estructura del ministerio, pensar en las cosas que hacemos
como una iglesia local en el ministerio como... es que se mantiene la naturaleza
de honrar a Cristo. ¿Cómo estamos o permanecemos
en el carril correcto? Muchas cosas que podríamos decir
acerca de esto. Ninguna iglesia honra a Cristo
que no está creciendo en el conocimiento de Cristo. Lo honramos a medida
que conocemos más de Él. Ninguna iglesia honra a Cristo
que no aprecia a Cristo, contándolo como nuestro mayor tesoro. Ninguna iglesia honra a Cristo
que no prioriza a Cristo. Él tiene que tener el primer
lugar en todo en la vida de la iglesia. Pero esta mañana quiero hablar
de un elemento no negociable que estará presente en toda congregación
que honra a Cristo. Y quiero enfocarme en esta cualidad
porque no es muy mencionada. De todas las cosas que hablamos
que caracterizan una iglesia que honra a Cristo, casi nunca
escucho esta mencionada en ese tipo de contexto. No lo encontraremos en las nuevas
marcas de una iglesia sana. En muchas de las cosas que son
buenas y que ayudan para que una iglesia sea sana, esta cualidad
no se menciona muy seguido. Y antes de que lo diga expresamente,
quiero decírselos de la siguiente manera. No podemos honrar a Cristo
mientras entretenemos ídolos. Cristo no será honrado en una
iglesia a menos que esté huyendo de la idolatría. Colosenses 3.5
Hacen morir, pues, lo terrenal en vosotros, fornicación, impureza,
pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia que es idolatría. Es interesante que Pablo menciona
estos pecados que identificaríamos automáticamente con la idolatría,
pero termina hablando de la avaricia, y la equipara con la idolatría,
y avaricia que es idolatría. John MacArthur comenta sobre
esto. Avaricia, literalmente este término significa tener
más. Es el deseo insaciable de ganar
más. Especialmente de cosas que son
prohibidas. Éxodo 20.17, Deuteronomio 5,
Santiago capítulo 4. que es idolatría. Cuando las
personas se involucran en ya sea la avaricia o los pecados
sexuales que Pablo ha catalogado, siguen sus deseos en lugar de
seguir los deseos de Dios, y en esencia se están adorando a sí
mismos, lo cual es idolatría. quiero más, no estoy satisfecho,
necesito más. Deseando cosas en algunas instancias
que son prohibidas, o queriendo cosas en algunos casos que no
son inherentemente pecaminosas, pero no es lo que Dios me ha
asignado en estos momentos, pero mi corazón no está satisfecho
donde yo estoy, quiero algo más, aunque técnicamente no está fuera
de los límites, pero Dios ha escogido no dármelo en estos
momentos. Así que no estoy satisfecho.
Y en el Señor mismo, no estoy satisfecho en Cristo, no estoy
satisfecho con la voluntad de Dios. Y todo esto puede ser resumido
en la palabra contentamiento. ¿Qué caracterizará una iglesia
que honra a Cristo? Será una iglesia que se caracteriza
por el contentamiento. En contraste con el deseo de
querer tener algo que no tenemos, en contraste con el deseo de
tener cosas que no debemos tener, tenemos el contentamiento. Contentos con lo que Dios nos
da. contentos sin lo que Dios ha
decidido no darnos, contentos independientemente de nuestras
circunstancias actuales, contentos con lo que Dios ha identificado
como suficiente. Esto es lo que les he dado para
la vida y el ministerio, y es suficiente para ti. Y nuestro
corazón dice, sí, Señor, es suficiente. contentos en toda circunstancia
y época de la vida congregacional. Hay, en las iglesias, uno pasa
por temporadas en la vida del ministerio. Algunas de esas temporadas
son muy difíciles. Algunas de esas temporadas parece
ser el cielo en la tierra. Pero ya sea que estemos en los
tiempos dulces o en los tiempos difíciles, el contentamiento
es la parte que sigue satisfecha Dice que tu corazón está satisfecho
en el Señor, contentos cuando parece que estamos floreciendo
y contentos cuando parece que estamos marchitándonos, contentos
sabiendo que no podemos hacer nada mejor que simplemente confiar
y obedecer. nunca vamos a poder actuar mejor
que ser fieles. Independientemente de qué área
de la vida estés batallando con tu adelantamiento, crees tú que
no puedes hacer un mejor trabajo en tus circunstancias actuales
que simplemente confiar en el Señor y obedecerle. No tratando
de hacerlo según tus propias ideas y tus propios planes, sino
lo que estás buscando hacer es ser sumiso al Señor y fiel al
Señor y su palabra donde tú estás actualmente. contentos cuando
las personas nos celebran, contentos cuando las personas nos condenan,
porque en cualquier circunstancia no estamos buscando la alabanza
de los hombres. Estamos buscando complacer al
Señor. Así que si me celebras, le doy
gracias a Dios por lo bueno que Él ha hecho a través mío. Si
me condenas, mi identidad no está atado en lo que tú piensas
de mí porque yo no vivo mi vida para complacerte, vivo mi vida
para complacer a Cristo. Eso es contentamiento. Y eso es lo que encuentras en
toda iglesia donde Jesús verdaderamente está siendo exaltado. Es una
iglesia caracterizada por el contentamiento. Esto produce fruto observable. Donde una iglesia
está caracterizada por el contentamiento, el fruto del contentamiento estará
ahí. Quiero mencionar solo algunos.
Ya sea donde hay contentamiento, está el fruto de la sencillez
en el ministerio. No un ministerio que es simplista,
sino un ministerio que es sencillo. libre de la confusión de la inmersión
humana, libre de las ideologías mundanas y las estrategias del
mundo que los hombres toman porque quieren algo más. En el nombre
de lograr sus metas y capturar su visión, empiezan a salirse
de la palabra de Dios y vienen con sus propias ideas para poder
lograr estas cosas. Cuando una iglesia está llena
de contentamiento, esas cosas se van. creyendo en la suficiencia
de lo que Dios nos ha dado para el ministerio. Nosotros hacemos
simplemente lo que Dios nos ha dicho que hagamos y continuamos
haciendo lo que Dios nos ha dicho que hagamos. Así que oramos y
exhortamos y estudiamos y amamos y servimos. Hacemos las cosas
que Dios ha revelado en su palabra y confiamos en Él para lograr
lo que solo Él puede lograr. Sencillez se muestra en la iglesia
que tiene contentamiento. También se tiene el fruto de
la paz. Tenemos descanso en Dios y en Su Palabra y la obra que
Él nos ha asignado. Estamos contentos con lo que
Él nos ha dado que hagamos. Yo realmente creo que desplegado
en el mundo evangélico de nuestro tiempo es una masa de personas
no contentas, hombres que deben pastorear a la iglesia, tienen
sus ideas y su corazón y sus ojos en el fin de la tierra queriendo
lograr mayor impacto, queriendo tener más influencia, constantemente
viendo más allá del campo que Dios les ha asignado, porque
no están satisfechos con donde están sus pies en estos momentos.
Donde una iglesia se caracteriza por el contentamiento, lo que
el Señor nos ha asignado es suficiente. De hecho, es más que suficiente
porque no hay nadie adecuado para todo esto que Dios nos ha
dado. No queremos más, queremos ser fiel con lo que Dios nos
ha dado. Y si Él nos da más, queremos
ser fieles con eso también. Pero lo que Él nos asigne, eso
es suficiente para nosotros. el fruto de la unidad. Donde
hay contentamiento en Cristo, estamos libres de la competencia
unos para con otros. ¿Cuántos celos existen en el
ministerio cristiano? ¿Cuántos celos existen en la
vida de la iglesia? Donde el corazón está satisfecho
con Cristo, no te comparas con otros. Todos estamos buscando
el mismo fin, exaltar a Cristo viviendo vidas que están siendo
conformadas a su imagen. No estamos en competencia. Queremos ayudarnos unos a otros
para el mismo fin. No hay celos de los dones espirituales
o de las asignaturas ministeriales. Si el Señor te escoge para exaltar
a su Hijo de una manera que yo quisiera hacer, pero no me permite
que yo lo haga, sino que Dios ha escogido a ti, Yo ahora puedo
ser yo tu mayor ayudante, porque lo que es más importante para
mí no es la auto-exaltación, sino la exaltación de Cristo.
Y si Él te usa a ti para hacerlo, el Hijo está siendo exaltado.
Y eso es mi deseo y también tu deseo. Donde hay contentamiento en una
iglesia, es una iglesia agradecida, es una iglesia gozosa. pero como se nos recordará en
los versículos esta mañana, eso no es algo automático para los
cristianos, el contentamiento. Es algo que tienes que aprender. Versículo 11, no lo digo porque
tengas que hacer, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que
sea mi situación. El contentamiento es algo que
se aprende a través de la vida. Es algo que puedes decir que
lo has aprendido, en otro sentido, lo continúas aprendiendo, hasta
que un día tu corazón está satisfecho al ver a tu Salvador, aprendiendo
a que tu corazón descanse en Él. Es una cualidad experimentada
indirectamente. No es algo que obtienes directamente,
hoy estaré contento y por lo tanto estoy contento. Tú puedes
estarte diciendo que debes estar contento y estar batallando con
estar descontento. Es algo indirecto en la manera
en que lo experimentamos y decir que se aprende en el horno de
las circunstancias ordenadas por Dios que nos zarandearán
y nos purificarán. Dios te enseña a descansar en
él poniéndote en circunstancias donde debes descansar en él. Y de esa manera, nuestro Dios
nos enseña la vanidad de poner nuestra esperanza en cosas que
no son nuestra esperanza en última instancia. colocando tu esperanza
en cosas materiales, colocando tu esperanza en una posición
que tienes, ya sea en el trabajo o en otro ámbito, colocando tu
esperanza en las personas. El Señor nos saca de eso, de
esa dependencia equivocada a través de las circunstancias, y aprendemos
que solo Él puede satisfacer nuestro corazón. Cualquier otra
cosa es idolatría. Así que lo podemos decir sencillamente,
nunca honraremos a Cristo en Su iglesia si no estamos satisfechos
con Cristo en Su iglesia. Nunca honraremos a Cristo en
Su iglesia si no estamos satisfechos con Cristo en Su iglesia. Esto se experimenta, por cierto,
un creyente a la vez. Si hablamos de una iglesia caracterizada
por el contentamiento, lo que eso quiere decir es que los individuos
cuyos rostros estoy viendo son personas caracterizadas por el
contentamiento. Un alma a la vez, la iglesia
se convierte en una iglesia caracterizada por el contentamiento. Dos puntos principales que veremos
esta mañana. En primer lugar, quiero que veamos
el gozo de Pablo declarado. el gozo de Pablo declarado. En gran manera me gocé en el
Señor de que ya, al fin, habéis adivido vuestro cuidado de mí,
de lo cual también estabais solicitos, pero os faltaba la oportunidad.
No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme
cualquiera que sea mi situación. Pablo está concluyendo esta carta,
pero antes de terminar la carta, hay un tema que quiere tratar. Ha dado pistas en cuanto a esta,
desde el capítulo uno, versículo tres, doy gracias a mi Dios siempre
que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones, rogando
con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio
desde el primer día hasta ahora. Cuando pienso en vosotros en
mis oraciones, yo me estoy gozando porque puedo reflexionar en cómo
tú me has ayudado, cómo vosotros me han ayudado en el ministerio
del evangelio desde el principio de mi ministerio entre vosotros
hasta este día. Yo le doy gracias a Dios, pero
quiero darles a ustedes gracias también, que es lo que él hace. Trata el tema ahora directamente.
Este es un gracias al final de la carta a los filipenses. Los
filipenses, por las manos de Epafrodito, entregaron apoyo
material a Pablo, versículo 18, pero todo lo he recibido y tengo
abundancia. Estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que
enviasteis. Olor fragante, sacrificio acepto,
agradable a Dios. Así que los filipenses, por medio
de Epafrodito, envían una ofrenda. Pablo está en una prisión romana.
Está sobreviviendo en las provisiones más básicas. Está, desde un punto
de vista material, en necesidad. Está enfrentando un juicio frente
a las autoridades romanas. existía la posibilidad de la
ejecución, aunque él no pensaba que eso fuera así. Y en medio
de esas circunstancias, se encuentra con amistad, con amor, con preocupación
de parte de la iglesia en Filipos, porque Epafrodito ha llegado
con su ofrenda, y ese hombre, el hombre mismo es un don para
Pablo. Debe haber sido un gran aliento para Pablo cuando Epafrodito
llegó. Así que Pablo quiere dar las
gracias. Y su acción de gracias es fascinante,
porque está rico en instrucción. Es un gracias que es más que
gracias. Pablo, el apóstol, haciendo lo que siempre hace, tomando
un gracias, y lo toma como una oportunidad para dar instrucción.
Y lo que quiere hacer es modelar para ellos lo que quiere decir
estar contento en el Señor. La instrucción es un gran recordatorio
que la salvación es algo sobrenatural. Es vida eterna, es comunión con
Dios y con Su Hijo. En la salvación está la presencia
de la fe genuina, y donde hay fe genuina, Hay una cosmovisión
única, un punto de vista único tanto de la vida y el significado
de la vida y del fin de la vida. Hay una perspectiva eterna que
es posible, que existe donde la salvación ha llegado. Y esta
perspectiva eterna permite actos únicos de servicio. La salvación
es sobrenatural, y entonces lo que las personas salvas hacen
es sobrenatural también. Y en estos versículos, Pablo
nota tres cosas que están ocurriendo que son sobrenaturales. Hay un
tipo cristiano de dádiva. Todos, todas las personas, creyentes
o no creyentes, dan, regalan. Hoy habrán personas inconversas
que darán regalos a otras personas. Pero hay un tipo de dádiva que
solo los cristianos pueden hacer. Y hay una manera de recibir las
dádivas que es único para el cristianismo. La manera en cómo
vemos el regalo, al dador del regalo, en el ministerio, vemos
una comunión única y especial en dar y recibir. Pablo está ansioso de enseñarles
acerca del contentamiento porque les está enseñando también acerca
de dar y recibir y comunión en el ministerio. Y a través de todo esto está
la idea de que su corazón está satisfecho en el Señor. Así que
él declara su gozo. Está recordando algo. Me gocé, en gran manera me gocé
en el Señor, cuando Pafrodito llegó, en gran manera me gocé
en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado
de mí. De lo cual también estaba en
solícitos, pero os faltaba la oportunidad. Es bueno recordar
algunas cosas acá. Han pasado muchos años, quizás
10 años, de que ha estado en Filipos. La primera iglesia plantada
en Europa fue en Filipos. una iglesia que existía en el
área de Macedonia. Hechos capítulo 16 nos dice eso.
Pablo comienza en Filipos, tuvo problemas ahí, de Filipos se
va a Tesalónica y se encuentra con problemas
ahí también. Primera Tesalonicense 2.2 dice, pues habiendo antes
padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, Pablo escribiendo
a los tesalonicenses. Tuvimos de nuevo a nuestro Dios
para anunciarles el Evangelio de Dios en medio de gran oposición. Así que pasa de problemas en
Filipos a problemas en Tesalónica. Cuando está en Tesalónica, los
creyentes filipenses, la iglesia no se olvida de él, le envían
ayuda. Eso es lo que dice en el versículo
15. Y sabéis también vosotros, filipenses, que al principio
de la predicación del Evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna
iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino
vosotros solos, pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez
para mis necesidades. Así que aquí está Epafrodito
llegando a Pablo en su situación de prisión, y dice el apóstol
en el versículo 10, me gocé en gran manera, recordando cómo
me han amado antes, cómo me han ministrado a mis necesidades
antes. Este es el gozo que involucra el recordar. Esta no es la primera
vez. La iglesia en Filipo es una iglesia
generosa. Y Pablo tiene necesidades reales. Está bajo prisión en un pequeño
apartamento. Como muchos nos dicen, él tenía
que pagar por sus propias cosas. Él podía tener visitas, pero
seguramente no tenía muchas visitas. No podía trabajar. Así que tenía
que depender de la generosidad de amigos. No tiene muchas cosas
el apóstol Pablo. Epafrodito llega, y ahí está
la faz de un hermano, de un amigo, y de una expresión tangible de
amor. Y no es la primera vez que Pablo
es recibido de esta iglesia, así que su corazón está lleno
de gozo. Quiere asegurarse de que entendemos su gozo. No solo
recuerda su gozo, sino que lo identifica. ¿Qué tipo de gozo
es? Es un gozo en el Señor, versículo 10, en gran manera me gocé en
el Señor. Es un gozo que conoce en el contexto
de su relación con Cristo y la relación de la iglesia de Filipo
con Cristo. Es un gozo del Evangelio, un gozo de la salvación. Existe el contexto de Dios obrando.
Ves que Dios hace algo y tu corazón se goza. Epafrodito llegó y Pablo
se gozó, y no de una manera pequeña, sino que se gozó en gran manera
en el Señor. Gozo en una relación renovada.
Me gocen el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado
de mí. Esa palabra revivido es una palabra
griega que quiere decir, o que se usaba en la horticultura. se usa únicamente
aquí en el Nuevo Testamento que quiere decir crecer de nuevo. Un árbol, por ejemplo, que duerme,
por así decirlo, en el invierno y luego en la primavera empieza
a resurgir, a tener vida nuevamente. Esta es la imagen que Pablo nos
está dando acá. Esto es la renovación de lo que he conocido de ustedes,
una reconexión, una renovación de la comunión en el Evangelio,
de amistad en el Evangelio. Así que había gozo en una nueva
oportunidad, de que ya al fin habéis vivido vuestro cuidado
de mí, de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la
oportunidad. Él no quiere que estén confundidos.
Estaban pensando de mí, luego me olvidaron, ahora se acuerdan
de mí de nuevo. No, no está diciendo eso. Han estado pensando en mí
todo este tiempo, pero ahora tu habilidad, vuestra oportunidad
de ayudarme y mi necesidad se han unido. Dios está obrando
en ustedes, que aunque el deseo estaba ahí, ahora tienen la oportunidad
y la habilidad de darme ayuda justo en este momento cuando
yo necesito especialmente ayuda. Así que Pablo se está deleitando
en la obra de Dios que unió la voluntad de la iglesia en Filipos
con la necesidad del apóstol. Declara Él su gozo. El gozo de Pablo declarado, ese
es punto número uno. El gozo de Pablo clarificado,
versículos de 11 al 14. No lo digo porque tenga escasez,
pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
Sé vivir humildemente y sé tener abundancia. En todo y por todo
estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre,
así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo
lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, bien hicisteis en
participar conmigo en mi tribulación. ¿Qué es lo que Pablo quiere aclarar?
Quiere dejar claro que su gozo no es en el regalo material. Tú me diste algo, mi corazón
está lleno de gozo. Mi gozo no se trata del regalo
en sí. ¿Por qué quiere comunicar esto?
Porque él es un maestro. Está queriendo enseñarle lecciones
acerca de dar y recibir y de comunión cristiana. Y todo se
resume en una instrucción acerca del contentamiento. la verdad
que le enseñaba también a los corintios, pero en un contexto
diferente. La iglesia en Corintio, estaba Pablo batallando con calumnias,
y la iglesia estaba volviendo en contra de él, y él les tuvo
que decir cuál era su corazón para con ellos. Segunda de Corintio
12, 14, y aquí por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros
y no seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros. No busco lo que ustedes tienen. Los amo a ustedes, me importan
ustedes. Yo busco a ustedes. No vengo
a traer o a recoger algo de ustedes, sino que me preocupan ustedes.
Y luego escribe, pues no deben atesorar los hijos para los padres,
sino los padres para los hijos. No puedes decir, no me importa
lo que tú tienes, sino que me importas tú, y decirlo genuinamente,
a menos que tus motivaciones hayan sido purificadas por la
actitud de contentamiento. Pablo quiere aclarar a los filipenses
que no es por un deseo de tener lo de ellos, porque él tiene
contentamiento. Entonces, ¿qué quiere decir el
contentamiento? Altárques es la palabra griega, Algunas palabras en esa sección
no se encuentran en otro lado del Nuevo Testamento. Esta palabra
es un ejemplo de otras palabras en esa sección que no se encuentran
en otro lado del Nuevo Testamento y tiene el significado de ser
autosuficiente. Si vemos la palabra misma, habla de una cierta independencia. Autosuficiente. Los paganos lo usaban. Los estoicos
lo usaban, por ejemplo. para hablar de llegar a un lugar
de absoluta indiferencia. No importa lo que ocurra, no
importa cual sea mi circunstancia, yo me he disciplinado para que
no me importe. Esa es la idea. Me he disciplinado
para que no me importe. si tengo mucho, si tengo poco,
estoy en el mismo lugar, porque me he enseñado que no me importe,
esto es la manera que es, nada gano en batallarlo, así que simplemente
me entrego mis circunstancias. Eso no es de lo que Pablo está
hablando acá. Así es como un pagano hubiera
pensado hacerse el contentamiento, y lo peligroso es que muchos
cristianos piensan de esta manera. no puedes cambiarlo, así que
solo te sometes a ello. He aprendido, me he predicado
a mí mismo que no me importa y me he dicho que no importa.
Eso no es contentamiento. William Henriksen dijo algo que
me gustó mucho, Pablo no es un estoico, que está confiando en
sus propios recursos y supuestamente no es movido, ya sea por el gozo
o el dolor, y que busca someterse sin quejarse a la necesidad inevitable. El apóstol no es una estatua,
él es un hombre de carne y sangre. Él conoce tanto los gozos y las
tristezas y sin embargo está contento. pero su contentamiento
tiene su causa en alguien aparte de él mismo. Yo conozco el gozo
y conozco la tristeza, yo sé lo que es batallar con mis circunstancias,
y sin embargo yo conozco el contentamiento y la explicación no se encuentra
en mí, sino en alguien que me ayuda, que me enseña. Así que vamos a entender este
término. Tenemos que ver algo más que
un diccionario. Tenemos que ver cómo Pablo lo
usa. ¿Cuál es el entendimiento cristiano
del contentamiento? Notemos cómo lo caracteriza.
En primer lugar, podemos decir que el contentamiento descansa
en la providencia de Dios. Esto es lo que Pablo escribe
en el versículo 10, hablando de cómo las circunstancias trabajan
juntamente para llevarlo a este momento. Han estado pensando
en mí, filipenses, pero ahora es el tiempo en que tu habilidad
y vuestra disposición se encuentran con mi necesidad. Y Pablo ve esto como la mano de
Dios, porque lo es. El amor cristiano se encuentra
con la oportunidad dada por Dios. Pablo entiende esto porque Pablo
entiende la soberanía de Dios. Nunca vas a ser una persona contenta
si no crees completamente en la soberanía de Dios. no estás donde estás en estos
momentos por accidente. Tus circunstancias no han ocurrido
accidentalmente. Tú estás en la situación en la
que estás por el diseño de Dios. Esto incluye cosas que no son
placenteras, incluso cosas en error. Por ejemplo, no estoy
diciendo que estás sufriendo por mano de otra persona. No
es que Dios se deleite en cómo ya se están tratando, pero sí
estoy diciendo Dios tiene la habilidad de remover eso en un
instante. Así que si estás tratando con
ello, hay algo que Dios está haciendo en tu vida porque te
ama, te conoce perfectamente, es soberano sobre toda circunstancia
de tu vida. Si habría algo mejor para ti
en estos momentos, tú lo tendrías. Porque ese es el amor de Dios
para con sus hijos. Donde tú estás, Dios está obrando
soberanamente a través de su providencia, haciendo algo bueno
y que honra a Cristo, haciéndolo en tu vida. Si crees eso, dí
a mí. Dios es soberano sobre nuestras
circunstancias. Y el contentamiento lo cree.
El contentamiento cree que Dios sabe lo mejor para nosotros y
lo que es mejor para nosotros no puede ser definido materialmente. Así pensamos nosotros muchas
veces. ¿Cómo puede ser mejor para mí que yo esté batallando
financieramente? ¿Cómo puede ser mejor para mí
que yo no tenga lo que considero una necesidad básica? ¿Cómo puede
ser mejor para mí estar experimentando toda la presión y los problemas
que tiene que ver con las circunstancias difíciles? ¿Cómo puede ser esto
lo mejor para mí? Tienes que realizar que lo mejor para ti
no es lo que es más placentero materialmente hablando, sino
que lo mejor para ti es lo que es mejor para tu alma. Lo mejor
para ti es la santidad. Lo que es mejor para ti es ser
como Cristo. Nunca Dios te amará más. Y ponerte
circunstancias que no contribuyan a que tú seas más a la imagen
de Jesucristo. Como leemos en Proverbios 38, vanidad y palabra
mentirosa parte de mí. No me des pobreza ni riquezas. Manténme del pan necesario. Dios,
tú sabes lo que yo necesito, lo que es mejor para mí. ¿No
me des mucho para que falle? Ni muy poco. ¿Dónde en mi debilidad
yo fallaría? Dame lo que es mejor para mi
alma. Eso es lo que caracteriza el
contentamiento cristiano. Descansamos. Obtenemos nuestro
descanso en el conocimiento de la soberanía de Dios. En segundo lugar, el contentamiento
está satisfecho con Dios cuando tienes poco. El contentamiento
puede estar satisfecho con Dios cuando tienes poco. Versículo
11 de Filipenses 4, no lo digo porque tenga escasez. No es por necesidad que estoy
hablando esto, pues he aprendido a contentarme cualquiera que
sea mi situación. El descanso que encontramos en
el contentamiento se explica por las riquezas que se identifican
en el contentamiento. Tus tesoros dictan de si tendrás
descanso cuando tienes poco, si tu tesoro es Dios mismo, si
tú reconoces que el mayor don que Dios te ha dado es Él mismo,
que eres infinitamente rico por virtud de la salvación, Entonces,
aun cuando tienes poco en el campo material, tú eres la persona
más rica sobre la faz de la tierra. Y tú crees esto, y sabes esto,
y sientes esto. No estoy hablando porque tenga
escasez. Y luego el versículo 12 dice
que tiene necesidad. Dice así para estar saciado como
para tener hambre. Así para tener abundancia como
para padecer necesidad. Aunque tenga necesidad, no me
siento necesitado. Aún cuando tenga necesidad, no
me siento deprivado. teniendo al Señor, tenía todo
lo que necesitaba, aun cuando habían necesidades que no habían
sido llenas. Este es un hombre que está escribiendo
que está en prisión, tiene provisiones limitadas, tiene los placeres
de una prisión, y sin embargo dice que no tenía un sentido
de necesidad. Dice que él ha aprendido esto
a través del tiempo. Pues he aprendido a contentarme
cualquiera que sea mi situación. Un escritor habla de la palabra
griega traducida, he aprendido, se usa para acciones lineales
que han sido completadas y que se consideran como un todo. Es
decir, que toda la experiencia de Pablo hasta el presente, sobre
todo como un cristiano, ha sido una escuela cuya lección no... He aprendido eso durante toda
mi vida, durante todas las circunstancias que Dios me ha llevado, esto
es lo que el Señor me está enseñando, que mi contentamiento no se encuentra
en mis circunstancias, se encuentra en mi Dios. Puedes ser contento
aunque tengas poco. En tercer lugar, el contentamiento
es ser libre de la tiranía de las circunstancias. Dice en el
versículo 12, en todo y por todo estoy enseñado.
Esta es otra palabra para enseñar. Dice el versículo 12, sé vivir
humildemente y sé tener abundancia, en todo y por todo estoy enseñado.
Es una palabra diferente en el griego. Tiene que ver con ser
introducido a un secreto. No es algo que tú haces para
ti mismo, sino algo que hacen por ti. Dice, a través de todas
mis circunstancias variadas, El Señor me ha traído, me ha
llevado al secreto del contentamiento. Me ha enseñado a mi corazón a
estar contento y descansando en él. Y hace tres comparaciones. Sé vivir humildemente, sé tener
abundancia. El secreto de estar saciado y
también tener hambre. También tener abundancia como
para padecer necesidad. Tres parejas de comparaciones. En diferentes extremos del espectro,
uno tiene poco o teniendo mucho. Lo que está diciendo es, Dios
nos enseña a través de las circunstancias no ser gobernados por las circunstancias. Dios nos lleva a circunstancias
variadas, algunas representando abundancia, algunas representando
falta, y nos lleva a través de todas para enseñarnos que nuestra
vida no está dictada por nuestras circunstancias. Nuestro corazón encuentra su
satisfacción en Dios. Circunstancias que nos humillan.
Circunstancias que nos enriquecen. Circunstancias que nos satisfacen
físicamente. Tengo, he aprendido a tener un
festín y circunstancias que me llevan a una falta de satisfacción
física. Sé que lo que es tener hambre.
Circunstancias que me llevan más allá de lo que yo pensaba
que podía llegar y en algunos casos que no llevo a donde pensé
que iba a llegar en todo. He aprendido a tener contentamiento
en cualquier circunstancia en la que esté. Menciona a ambos extremos del
espectro. Tú necesitas contentamiento cuando tienes abundancia, así
como necesitas contentamiento cuando tienes poco. Él lo ha
aprendido en ambos sets de circunstancias. Se necesita gracia para estar
contento únicamente con Dios cuando estás en una circunstancia
de abundancia. Aun cuando todo está muy bien
y cuando tienes todo lo que podías esperar, no colocas tu corazón
en ello. mantienes tu corazón fijo en
Él. Así que si se quitaran todas esas cosas terrenales, tu corazón
sigue satisfecho en Dios, porque has estado fijo en Él todo el
tiempo. Por eso es que Pablo puede decir,
yo me gozo, pero no me gozo en la dádiva, porque la dádiva no
ha cambiado donde mi corazón encuentra satisfacción. Me gozo
en lo que la dádiva representa. Vuestro amor por mí, el amor
de Dios para con ustedes. La soberanía de Dios que ha unido
su deseo con una oportunidad. Juan Crisóstomo dijo, pero dice
uno, no hay necesidad de virtud o de sabiduría para abundar.
no necesitas gracia para tener abundancia. Pero Crisóstomo dice
lo siguiente, hay una gran necesidad de virtud, no menos que en el
otro caso, porque así como la necesidad nos inclina a hacer
muchas cosas malas, también lo hace la plenitud. Porque muchas
veces, cuando tenemos plenitud, muchos se vuelven indolentes. y no saben cómo sobrellevar la
buena fortuna. Llegas a la plenitud de cosas
y espiritualmente te vuelves Alguien aquí puede testificar
que los problemas te ayudan en tu vida de oración. Cuando te
encuentras, tú tienes el sentido que tienes necesidad. Tenemos
que batallar para que nuestro corazón se fijo en Dios en abundancia
como en la necesidad. El contentamiento descansa en
la soberanía de Dios. Satisfecho en Dios, libre de
la tiranía de las circunstancias. Las circunstancias no dictan
mi vida. Mi corazón está fijo en Cristo. Cuarto lugar, el contentamiento
tiene su fuente en Cristo mismo. Versículo 13, todo lo puedo en
Cristo que me fortalece. No dice que lo puede hacer porque
tiene mucha disciplina o porque tiene un método en su mente de
cómo pensar en estas cosas. Dice, todo lo puedo en Cristo
que me fortalece. literalmente dice, todas las
cosas puedo yo hacer por el que me fortalece. Estar satisfecho
en Cristo quiere decir que estoy siendo fortalecido en Cristo.
Es el poder de Cristo que me permite tener una actitud que
honra a Dios. Es el poder de Cristo que me
permite decir, tengo lo suficiente. No hay nada muy difícil para
Dios, por lo tanto, no hay circunstancia en la que Pablo no puede estar
contento, porque el poder de Dios siempre es suficiente para
todas las circunstancias que enfrentamos. Este es un contentamiento
que viene directamente de la suficiencia de Cristo y la comunión
con Cristo. Si tu corazón está batallando
con la satisfacción, entonces corre el hijo de Dios mismo. y realiza que Él tiene todo lo
que necesita para tu circunstancia, y Él es la respuesta para todo
lo que necesitas. Es en comunión con Él, que encuentras
el poder para honrar a Dios, no importa cuál sea tu circunstancia. La quinta cosa que vemos acerca
del contentamiento es conocer la verdadera gratitud por todos
los beneficios de Dios. Conociendo la verdadera gratitud
por todos los beneficios de Dios, versículo 14, sin embargo, bien
hicisteis en participar conmigo en mi tribulación. No me estoy
gozando en vuestra ládiva, pero lo hicieron bien. No me estoy
gozando en el regalo mismo, pero le doy gracias a Dios por ello.
el verdadero contentamiento no te hace ingrato. Tengo a Jesús,
tengo todo lo que necesito, hiciste eso por mí, pero no le presto
atención. Eso no es lo que Pablo está diciendo
o haciendo. Él presta mucha atención a lo
que los filipenses han hecho, pero sus motivaciones son puras. Su corazón está fijo no en el
don, sino en Cristo, y Cristo está orando a través de los filipenses.
Eso quiere decir que aún los detalles más pequeños son los
grandes sacrificios. llevan nuestro corazón hacia
Dios y terminan en apreciación y acción de gracias por los instrumentos
que Dios usa para llenar nuestras necesidades. Ahora, imaginémonos una iglesia
llena de este tipo de personas. Imaginémonos una iglesia que
descansa en la providencia de Dios, una iglesia que confía
la soberanía de Dios en todas circunstancias, que es bueno
para mí. Yo no tengo que imaginarme, yo creo que he visto una iglesia
así. Estamos en un gimnasio, hemos
estado aquí por un buen tiempo, y no he visto que nadie se esté
quejando o tenga falta de gozo. ¿De dónde aprendimos eso? Lo
aprendimos de la Palabra de Dios. lo hemos aprendido de creer en
la soberanía de Dios. Imaginémonos una iglesia que
descanse en la soberanía de Dios. Imaginémonos una iglesia que
esté satisfecha en Dios, aun cuando tiene poco. Nosotros somos
bendecidos, tenemos una gran abundancia, pero hay congregaciones
alrededor del mundo que apenas si tienen lo necesario, pero
sabemos que ellos tienen todo lo que necesitan para tener gozo,
aun en medio de circunstancias de necesidad, porque tienen a
Cristo. Tienen a Cristo. Imaginemos una
iglesia que no está siendo llevada por sus circunstancias, no es
arandeada por las diferentes temporadas, se mantiene firme
sin importar lo que ocurre adentro o afuera. Imaginémonos una iglesia
que encuentra su fortaleza en su cabeza. Todo esto fluye, no
solo de la suficiencia de Cristo, sino de nuestra comunión con
Cristo. Imaginemos una iglesia que está
continuamente consciente de su bendición, que está lleno de
acción de gracias y alabanza y gozo y sonrisas, porque no
importa lo que está ocurriendo en nuestra vida, somos las personas
más bendecidas sobre la faz de la tierra, y lo sabemos. Imaginemos una iglesia compuesta
de creyentes contentos. ¿Cuál será su confesión? ¿Cuál
será su actitud? ¿Cuál será su voz en adoración?
Un texto que considero que expresa lo que encontrarás en esta iglesia,
Salmo 73, 23, con todo, yo siempre estuve contigo. El salmista dice,
yo siempre estoy contigo, me tomaste de la mano derecha, me
has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos
sino a Ti? Y fuera de Ti nada deseo en la
tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen,
mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. Mi porción es Dios para siempre.
Dios, Tú eres mi don. Tú eres mi porción. Y Tú eres
mi porción, no sólo ahora. Tú eres mi porción para siempre.
Tú serás mi porción en el cielo como lo eres en la tierra. Así
que no tengo, no hay nada en la tierra que desee fuera de
Ti. No tengo a nadie en los cielos sino a Ti. Tú eres mi porción.
Así que antes de orar, quiero preguntar, traerlo a nivel individual. Una iglesia que glorifica a Dios
es una iglesia contenta, así que debo verme a mí mismo y preguntarme,
¿qué está ocurriendo en tu vida en estos momentos donde tu contentamiento
está siendo retado? ¿Qué está ocurriendo en tu vida
esta mañana donde tu contentamiento está siendo retado? Y quiero preguntarte si estás
viendo tus circunstancias desde una perspectiva eterna. ¿Qué
producirá esto que es bueno para mi alma? De tal manera que estás tú confiando
en la soberanía de Dios sobre tu vida. Estás confiando que
esto es providencial. Dios está obrando a través de
ello. ¿Y sabes tú lo que es? Que te importe más la gloria
de Dios que tu propio confort, que tu propia comodidad. ¿Cómo
este Pablo puede decidir esto de una prisión? Porque a él le
importa más la gloria de Dios de lo que le importa su propia
vida, su propia comodidad. La mayoría de nuestras quejas
vienen de un deseo de mayor comodidad, circunstancias más cómodas, relaciones
más cómodas, o lo que sea el caso. ¿Te importa más la gloria
de Dios, su obra en tu alma y a través tuyo en otras personas, de lo
que te preocupa tu comodidad? Estás tú consciente de otras
personas. Esto nos pasa a veces. Nuestro contentamiento está siendo
retado. Nos enfocamos en nosotros mismos.
Pensamos solo en nosotros. Pensamos en nuestro dolor. Pensamos
en nuestra dificultad. Pensamos en las cosas que retan
nuestro contentamiento. Cuando lo mejor para nuestra
alma es ver hacia arriba y luego hacia afuera. Dios, yo quiero
que esta época que está probando mi contentamiento, que sea una
época para invertir de mi batalla que yo invierta en la vida de
otras personas, que tu consuelo para mí sea un consuelo para
otros a través mío. Finalmente quiero preguntar,
¿le pedirás a Dios que te ayude a aprender esto? ¿Le pedirás
al Señor que te ayude a aprender lo que te está enseñando a través
de todas las circunstancias de la vida? Tener tu corazón, descansar
en Él. Porque ahí es donde Cristo es
exaltado. Amén. Oremos, Padre en los cielos,
gracias por esta obra que Tú haces en nuestra alma. Perdónanos
donde caemos presa de la idolatría. ¿Queremos algo más, aun cuando no es algo prohibido?
sino que es algo prohibido en el sentido de que no nos lo has
dado tú. Ayúdanos a estar contentos con
lo que tú nos has dado, en todo y cualquier circunstancia, que
nuestro corazón esté descansando en Jesús, que sepamos que somos
las personas más benditas en la faz de la tierra, porque te
tenemos a ti. A través de tu Hijo lo pedimos,
en el nombre de Jesús. Amén.
Honrando a Cristo a travez del contentamiento
Series Spanish Translation
Cristo no morara en una iglesia que no esta alejada de la idolatia y debemos tener contentamiento aun en los momentos mas dificiles siempre implorando al Señor que nos fortalesca con su espiritu.
| Sermon ID | 372412516288 |
| Duration | 58:35 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Philippians 4:10-20 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.