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Hechos capítulo 6. Antes de dar
lectura a algunos versos, estaba pensando en cuando una
persona va a partir de esta tierra, de todo lo vivido con esa persona,
dependiendo de la relación que tú puedas llegar a tener con
esa persona. En el caso mío, estaba pensando
en mi papá. Has vivido muchas experiencias,
muchas cosas, ¿verdad? Y todo eso, lo más importante
a veces, es los momentos antes en que la persona va a partir
de esta tierra. Y sus palabras quedan muchas veces muy grabadas
en nuestra mente. Tal vez todo lo que ha pasado
a veces se resume muchas veces en las palabras que dan, o normalmente
una persona que va a partir tiende a dar las últimas recomendaciones
antes de partir. Y estaba pensando en eso, y creo
que dependiendo de la relación de esa persona, es la importancia
de sus palabras. En el caso de nosotros, si uno
de nosotros ha perdido un ser querido y ha tenido la oportunidad
de escuchar sus últimas palabras, creo que eso llevamos en esta
tierra como una encomienda importante en nuestra vida, como una meta
para cumplir. Yo recuerdo algunas palabras de mi papá que marcaron
y que me dan un norte en cuanto a mi familia. Entonces estaba
pensando en eso, en lo que vamos a estudiar hoy día en cuanto
a las últimas palabras de Jesús en esta tierra antes de ascender,
después de su resurrección. Y creo que no entendía varias
cosas hasta que estaba estudiando estos pasajes, pero creo que
de la misma manera, mucho más importante que la de un padre,
deben ser para nosotros las últimas palabras que Cristo les dio a
sus discípulos antes de subir. Y nosotros podemos ver eso, justo
leíamos hoy día una de esas en la lectura bíblica en Mateo capítulo
28. No vayan por ahí, rápido voy a pasar por algunos textos.
En Mateo capítulo 28, ustedes saben, está llamado en algunas
versiones Yo tengo mi Biblia sin, sin títulos, ¿no? Sin separaciones, pero en algunos
de ustedes sí tienen separaciones y en esas separaciones dice como
la gran comisión, ¿sí? Entonces, y es interesante las
últimas palabras que Mateo, por ejemplo, en los evangelios registra
donde en Mateo veintiocho leíamos hoy día dice, por tanto y y hacer
discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del
padre, del hijo, del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden
todas las cosas que yo os he mandado y aquí yo estoy con vosotros
todos los días hasta el fin del mundo. Eso es como Mateo y después
de eso dice la Biblia que Jesús ascendió. Marcos lo hace de una
manera más resumida pero desde otra perspectiva y dice en Marcos
capítulo 16 verso 15 y les dijo, id por todo el mundo y predicad
el evangelio a toda criatura. Lucas no lo dice directamente
como un mandamiento, pero recuerdan ustedes en los últimos capítulos
de Lucas, cuando Jesús está caminando con estos caminantes rumbo a
Emmaús y les va a empezar a hablar, va a hablar de la misma manera
en sus últimos capítulos acerca de la predicación del evangelio
y de hacer discípulos y les va a decir eso estaba escrito y
por tanto, cuando venga el Espíritu Santo, van a recibir poder y
van a ser van a predicar el evangelio, van a bautizar. Juan no relata,
recuerdan en el evangelio de Juan solo se puede ver lo que
Jesús le habla a Pedro de manera específica acerca de cómo él
iba a morir por la causa de Cristo. Pero es este Lucas que en el
libro de Hechos, una vez más, vuelve a hablar de este mismo
evento cuando Jesús ha resucitado y va a ascender a los cielos
y condensa todo en una palabra que resume toda la comisión de
Cristo, su última palabra de Cristo. Y es ahí, aunque dije
que abran en Lucas 6, pero un momento podemos ver en Hechos
capítulo 1, que es Lucas, también el mismo autor del Evangelio
de Lucas, es el autor del libro de los Hechos, y en el capítulo
1 Lucas está hablando acerca de
la ascensión de cristo y sus últimas palabras y les dice así voy a leer desde el 7 Hechos
capítulo 1 verso 7 dice y les dijo No os toca a vosotros. Le hicieron una pregunta acerca
si iba a restaurar el reino en esos tiempos y él les responde.
No os toca a vosotros saber los tiempos y las sazones que el
padre puso en su sola potestad, pero recibiréis poder cuando
haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos
en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último
de la tierra. A menudo cuando yo pensaba en
esta palabra de testigo, simplemente pensaba en el hecho de la predicación
evangelística, del evangelio, ¿no? Pero vamos a ver a lo largo
de este sermón que ser testigo es mucho más que eso, aunque
primariamente es exactamente eso. Y me seréis testigos. Y ser testigo tiene que ver con
dar testimonio o hablar de algo o de alguien del cual se tiene
conocimiento, ya sea por haber oído, visto o tocado. Una buena
definición de dar ese testimonio está en Primera de Juan, capítulo
1, donde está hablando Juan y dice, lo que era desde el principio,
lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos y lo
que hemos contemplado y palparon nuestras manos tocante al verbo
de vida, y la hemos visto y testificamos y os anunciamos la vida eterna. Tiene que ver con lo que uno
ha visto, lo que uno ha oído, lo que uno ha tocado, y anunciar
y dar testimonio de eso. Primariamente, pero no solo eso.
Pero hoy nos vamos a centrar un poco más en eso. Pero me llamaba
mucho la atención por esta palabra que Lucas utiliza para resumir
todas las últimas palabras de los evangelios de Mateo, de Marcos,
en una sola palabra. Jesús, antes de irse de esta
tierra, les dijo a sus discípulos, quiero que sean mis testigos. Mis testigos. Y eso es lo que
leemos en Hechos donde dice, y recibiréis poder cuando haya
venido el Espíritu Santo y me seréis testigos. ser testigo. Y sin duda, algo
que me gustaría recordarles a ustedes es cuando nosotros pensamos en
esta palabra y dar ser testigo del Señor y recorrer, como decía,
desde el lugar más cercano, como dicen Hechos, desde toda Jerusalén,
toda Judea. Y la idea es que de lo más cercano
tuyo vas yendo más lejos. Yo creo que cuando pensamos en
esa palabra testigo y pensamos en uno de los personajes bíblicos
del Nuevo Testamento que ha ejemplificado mejor esta palabra, sin duda
es el apóstol Pablo. Desde su inicio, cuando él está
dando testimonio de su conversión en Hechos capítulo 22, en Hechos
capítulo 22, cuando está hablando acerca de su conversión, Pablo
dice lo siguiente, en el versículo 14, el Dios de nuestros padres,
le está hablando, está relatando como a Ananías, el que le puso
las manos para que recobre la vista, porque al entrar en Damasco,
él quedó ciego, como recordarán, y está diciendo Pablo, está recordando
eso, Pablo, y dice, Ananías me dijo, el Dios, y él le dijo,
el Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas
su voluntad, y veas al justo, y oigas la voz de su boca, porque
serás testigo suyo, y todos los hombres perdón, a todos los hombres
de lo que has visto y lo que has oído. Y el mismo relato de
su testimonio, después de su conversión, la primera vez que
él va a relatar su testimonio, él lo relata diciendo, el Señor
me ha escogido para que sea instrumento suyo. Entonces, sin duda, a lo
largo de todo el Nuevo Testamento, una de las personas que más vivió
este término como testigo del Señor fue el apóstol Pablo. Pero
hoy no vamos a hablar del apóstol Pablo. Lo que es interesante,
y lo cité a Pablo y mencioné a Pablo, porque si le preguntaríamos
a Pablo de la persona que hoy vamos a hablar, es interesante
cómo Pablo define a esta persona en una sola palabra. ¿Sí? Pablo define, y hoy día vamos
a hablar de Esteban. Pero Pablo tiene un adjetivo
solamente para Esteban. Y el adjetivo que Pablo le pone
a Esteban es, cuando dices, ¿qué piensas de Esteban? Y Pablo dice,
él era un testigo del Señor. Él era testigo del Señor. Y eso
está en el capítulo 22, otra vez,
cuando Pablo está relatando su conversión y está hablando de
Esteban en el versículo 20, dice, y cuando se derramaba, está hablando
Pablo de la muerte de Esteban, y cuando se derramaba la sangre
de Esteban, tu testigo, tu testigo, yo mismo también estaba presente
y consentía en su muerte y guardaba las ropas de los que estaban
ahí. Esteban. Hoy vamos a hablar de Esteban.
Y creo yo que si hay alguien que entendía y vivió lo que realmente
es ser un testigo, Pablo está hablando de Esteban y decir él
realmente era el testigo del Señor. Cuando pensaba en este
término, como he dicho, al principio yo pensaba que testigo tiene
que ver netamente con ir y predicar el Evangelio y algo así. Pero
como vamos a ver, Pablo fue designado por el Señor para que sea testigo.
Y Pablo no sólo predicaba, sino discipulaba, levantaba iglesias.
Testigo es un término amplio, no sólo tiene que ver con predicar
el evangelio, pero primariamente tiene que ver con eso. Entonces
Pablo, refiriéndose otra vez a Esteban, se refiere a él como
el testigo del Señor. Ese es el término que Pablo le
ha dado a Esteban y Pablo entendía lo que estaba diciendo porque
él lo vivió. Entonces por eso nosotros tenemos
en nuestro título Esteban, testigo del Señor. Hoy vamos a hablar
de Esteban, un hombre que un ministerio fue muy corto, Tal
parece, aunque en la Biblia no se dice, pero Esteban murió muy
joven. Era joven Esteban cuando murió, después de su selección,
que vamos a ver más adelante, como diácono, que era para atender
a las mesas, unos cuantos días de ministerio, y ahí acabó su
vida. Algunos piensan que si Esteban
hubiera vivido más tiempo, hubiese sido igual o mejor que Pablo.
Y eso lo vamos a ver en algunas cosas que Pablo mismo escuchó
de Esteban. Hoy vamos a hablar de Esteban.
Y ahí ustedes tienen en su boletín la verdad principal. Dice la
verdad principal, hemos sido llamados a ser testigos del Señor,
para lo cual trabajamos en nuestro carácter, buscamos oportunidades
para dar a conocer el mensaje y nos animamos con aquel día
de nuestro gran encuentro con nuestro Señor. Y todo esto es
sacado acerca de la vida y la obra de Esteban. ya continuando ya con Esteban
y ahora sí, vámonos a Hechos capítulo seis, donde va a aparecer
Esteban, Hechos capítulo seis. En la vida de Esteban, nosotros
podemos ver tres características de un testigo del Señor, y como
he dicho, el sermón de hoy día tiene que ver con Esteban, y
la verdad principal dice que hemos sido llamados a ser testigos,
y eso está en Hechos uno ocho, donde dice Jesús, y cuando venga
el Espíritu Santo, recibiréis poder, y me van a ser testigos,
y eso por extensión también es para nosotros. Y nosotros encontramos
a Pablo diciendo, Esteban fue testigo del Señor. Y si ustedes
quieren ser testigos del Señor, pues miren la vida de Esteban
e imiten su vida. Hay tres cosas en la vida de
Esteban que nosotros vamos a ver hoy día, que son tres características
que todo testigo del Señor debe tener. De paso, pienso que una
de las razones por las que la secta, los testigos de Jehová,
escogieron ese nombre, es porque entiende un poquito también la
magnitud de esta palabra, testigo de Jehová, aunque no es de el
Jehová de la Biblia, el de otro, ¿no? Pero ellos tomaron este
nombre porque no solo tiene que ver, y aunque ellos lo ejemplifican
yendo a veces de puerta en puerta, ¿verdad? Pero tiene que ver primariamente
con esto, pero es mucho más amplio. Entonces, tres características
que nosotros vamos a ver en la vida de Esteban. Y uno tiene
que ver acerca, como está en su bosquejo, acerca del carácter
de Esteban. Y ahí hemos puesto lo que uno
debe ser. Después, también vamos a ver acerca del mensaje de Esteban,
lo que uno debe conocer de la Biblia, de la palabra del Señor.
Y después vamos a ver como último en cuanto a su victoria, es decir,
su práctica y lo que uno debe hacer. Y estos tres requisitos
son indispensables en la vida de un testigo. A menudo, he ido
varias veces a compartir el evangelio por varios lugares, pero me he
dado cuenta mientras pensaba en esto que estas tres, por eso
digo ahí que estas tres características son indispensables a una persona
que, por así decir, quiere ser un evangelista o quiere ir a
predicar el evangelio. Carácter, conocimiento y práctica. Muchas veces, y en este tiempo
mucho más, donde parece haber una pequeño avivamiento en el
área desreformada, pero el tema tiene que ver más con conocimiento,
¿no? Cada vez son libros más pesados,
que pueden hablar de cosas más profundas, pero no vemos mucho
carácter. A veces vemos, o en los jóvenes
en la librería, o que vienen, yo veo a menudo mucho esto y
digo, ellos tienen conocimiento. Pero la pregunta es, ¿tienen
carácter? Es decir, ¿son piadosos? ¿Son
hombres santos? Y ya también por el otro lado
hay personas que se pueden enfocar tanto en su carácter, en trabajar
en su santidad, incluso en conocer las escrituras, y se pueden pasar
todo el tiempo hablando de la fidelidad a las escrituras, pero
nunca van y nunca predican, nunca hacen eso. Pero pueden hablar
mucho acerca de su propia vida, de estudiar la Biblia, pero no
van. Entonces, por eso estos tres requisitos tienen que ver
con un verdadero testigo. Carácter es lo que tú eres, el
mensaje es lo que tú conoces y la práctica y la victoria es
lo que tú haces con eso. Y eso es un testigo como Pablo
definió a Esteban, tu testigo, ser testigos del Señor. Vamos
a empezar con este primer punto acerca del carácter de un testigo
y para eso vamos a estudiar obviamente la vida de Esteban, no con mucho
detenimiento porque vamos a ver que aunque es corto lo que se
menciona en la Biblia, por así decir, cuando veamos su sermón
que tiene 53 versículos, ni tres sermones de Pablo se pueden comparar
con solo un sermón de Esteban. Es largo y no nos daría todo
el tiempo, pero vamos a ver algunas cosas. Entremos al carácter de
Esteban. Pero antes de entrar al carácter
de Esteban, veamos cuál era el contexto y lo que estaba pasando
en Hechos capítulo 6. Desde el versículo 1 dice, En
aquellos días crecía el número de los discípulos. Hubo murmuración
de los griegos contra los hebreos de que las viudas de aquellos
eran desatendidas de la distribución diaria. Entonces los dos se convocaron
a la multitud de los discípulos y dijeron, no es justo que nosotros
dejemos de atender la palabra de Dios y servir a las mesas.
Buscad pues, hermanos de entre vosotros, a siete varones de
buen testimonio. llenos del Espíritu Santo y de
sabiduría a quienes encarguemos este trabajo, y nosotros persistiremos
en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta
a la multitud y eligieron a Esteban, varón lleno de fe, del Espíritu
Santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas,
y a Nicolás, prosélito de Antioquía. a los cuales presentaron ante
los apóstoles, quienes orándoles impusieron las manos, y crecía
la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba
grandemente en Jerusalén. También muchos de los sacerdotes
obedecían la fe, y Esteban, lleno de la gracia y de poder, hacía
grandes prodigios y señales entre el pueblo. Entonces se levantaron
unos de la sinagoga llamada Los Libertos y los de Sirene y de
Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban, pero
no podían resistir a la sabiduría y al espíritu con que él hablaba. Ahora, este es el contexto. Estaba
creciendo la predicación, estaba empezando la iglesia, Y en las
cosas logísticas, como dice aquí, atender a las mesas tenían que
seleccionar a siete varones. Y esto es interesante porque
dice, no podemos descuidar la oración y la palabra para atender
a las mesas. Escojan siete varones y ponen
los requisitos que deben tener estos varones. Y dice que tienen
que ser de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría. ¿A quién encarguemos qué? Servir
a las mesas. servir a las mesas. Era para
servir a las mesas. Y eso creo que es algo importante
para pensar acerca de el estándar que ellos tenían acerca de lo
que involucraba el servicio a Dios, sea de servir a las mesas o sea
de predicar. Para servir a las mesas, estos
son los requisitos. Búsquenlos. Y algo que es interesante
al empezar es que no tardaron mucho en encontrarlos. Sí, y
noten que los discípulos le están hablando a la multitud. no están
hablando a líderes ni a algunos otros pastores o algunos líderes
de otras iglesias, están hablando a la multitud y dice busquen
a estos siete jóvenes y no tardaron mucho en encontrarlos, estaban
en medio de ellos y los encontraron y encontraron estas características
en medio de su congregación. Yo estaba pensando en esto, y
esto ha sido difícil en este tiempo para estudiar esto, porque
a veces es un poco incómodo o avergonzante, pero decía, pensemos en nuestra
iglesia. Si nosotros tendríamos que decir, busquen a siete varones
llenos del Espíritu Santo y llenos de sabiduría, acá en la iglesia. Busquen, en medio de ustedes. no sé si los encontraríamos tan
rápido. Eso te habla del tipo de creyentes que tenían en ese
momento. Y lo que nos va a sorprender
y lo que nos debe llamar la atención es que cuando encontraron a Esteban,
las características de Esteban eran mucho más del requisito.
Si hay algo que Lucas quiere resaltar de Esteban es que él
era la palabra, hay una palabra que se repite muchas veces para
hablar de la vida de Esteban y es lleno, lleno, lleno de fe,
lleno de sabiduría, lleno del Espíritu Santo, lleno de poder,
lleno de gracia, sobrepasaba los requisitos. joven, en medio
de la multitud, no había resaltado en nada, pero aquí estaba Esteban
y era fácil de terminar. Y ahora nosotros vamos a ver,
estamos viendo acerca del carácter de Esteban. Y vamos a ver cómo
se veía en la práctica. Porque cuando una persona dice,
este hermano es lleno del Espíritu Santo, ¿y cómo nosotros decimos
eso? ¿Qué vemos en la vida práctica,
en el día a día, para decir nosotros eso? ¿Qué vieron en Esteban para
decir, este hombre estaba lleno de poder, lleno del Espíritu
Santo? Y vamos a ir pasando uno por uno. Por ejemplo, se nos
dice que Esteban estaba lleno de fe, lleno de fe. Quiere decir
que Esteban estaba mostrando su confianza en el Señor y una
dependencia que era notoria para todos los que lo conocían. Lo
opuesto a una persona que es lleno de fe, tal vez nos ayuda
a ver eso mejor, es una persona que está llena de dudas, llena
de preocupaciones y llena de temores. Así no era Esteban. Esteban era un hombre que siempre
estaba animando a otros a no preocuparse, a alzar los ojos
a Jesús, llena de fe y lo más cercano tal vez esta misma palabra
que dice llena de fe es la misma palabra que nosotros encontramos
en Lucas capítulo 7 cuando Jesús está hablando de este cinturón
gentil cuando dice cuando dice Jesús en Lucas capítulo 7 donde
va a decir os digo y le decía a la gente os digo que ni aún
en Israel he hallado tanta fe que lo había hallado en esta
persona que era gentil y ustedes recordan la historia que tenía
su siervo que estaba enfermo y que había mandado para que
le traigan Jesús y él dice que ni yo mismo he ido porque no
creo que soy digno de yo ir a tu presencia ni que entres debajo
de mi techo solo di la palabra y mi siervo va a sanar y la idea
de decir y Jesús dice este hombre no he visto su fe en todo Israel
y la idea de eso es que este hombre entendía la capacidad
y el poder del Señor. No necesitas ni venir, solo necesitas
decir, Él va a sanar. Esteban era un hombre lleno de
fe. También dice acá que era un hombre lleno del Espíritu
Santo. Y obviamente, cuando hablamos de eso que hemos visto ya en
Efesios, o alguna vez también ya estudiamos esto, tiene que
ver con manifestar el fruto del Espíritu. Y eso está en Gálatas
capítulo 5, cuando podíamos ver que Esteban era un hombre lleno
de amor. Esteban era un lleno de gozo.
Esteban era un hombre pacífico, paciente, benigno, bondadoso,
mansedumbre. Tenía dominio propio. Esteban
se veía así y por eso lo pudieron escoger. También dice que era
un hombre lleno de gracia, lleno de gracia. En el versículo 8
dice Esteban era un hombre lleno de gracia. Dice Esteban lleno
de gracia y de poder hacía grandes prodigios y señales entre el
pueblo. Y esta palabra gracia Se puede
entender en dos maneras en este contexto. Lleno de gracia es
similar a Efesios capítulo 2 donde dice que por gracia somos salvos
por medio de la fe. La idea es por el favor de Dios
somos salvos. Y la idea de Esteban, cuando
se dice que era lleno de gracia, quiere decir que era un hombre
que el favor de Dios era notorio en su vida. Pero al mismo tiempo,
cuando nosotros vemos en los evangelios la descripción de
Cristo, que era un hombre lleno de verdad y lleno de gracia,
también se puede entender que cuando Esteban predicaba la palabra
o cuando abría su boca, lo hacía no solamente como algo frío,
sino lo hacía con mucha gracia. con mucho amor y eso se notaba
en la forma en cómo hablaba. De la misma manera que cuando
Cristo predicaba y los que le seguían a los fariseos empezaron
a seguir a Jesús porque decían, Él enseña diferente. Y era porque
Cristo no sólo hablaba la verdad sino también lo hacía con gracia. Esteban era un hombre lleno de
fe, lleno del espíritu, lleno de gracia, y también dice lleno
de poder. En el versículo 8 se nos muestra
acerca de la capacidad, y vamos a ver ahí que no propia de Esteban,
pero los milagros y los prodigios que Esteban hacía. Y es interesante
porque se nos dice que a Esteban se lo seleccionó ¿para qué? Para
que atienda las mesas. Y no es que eso descuidó y se
pasó a Esteban a hacer milagros y se olvidó de lo que... No,
él hacía eso, pero eso no lo limitaba a Esteban a usar los
dones que Dios le había dado. Lleno de poder. Y algo interesante
acá, en Hechos capítulo 1, en el versículo que leíamos, en
el capítulo 1 y en el versículo 8, dice, pero recibiréis poder,
pero recibiréis poder cuando haya venido sobre nosotros el
Espíritu Santo. El Espíritu Santo había venido, ellos habían recibido
poder y Esteban había empezado a hacer estas señales y estos
milagros. Pero es interesante que en el
capítulo 3, recordarán ustedes cuando Pedro y Juan están yendo
en este pórtico y este hombre que estaba ahí y tienen esta
sanidad Y toda la gente piensa que es por mano de Pedro y de
Juan que ha ocurrido esto. Entonces en el capítulo 3 y en
el versículo 12, Pedro dice, viendo esto, Pedro respondió
al pueblo, varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto?
¿O por qué ponéis los ojos en nosotros como si por nuestro
poder o piedad hubiésemos hecho andar a éste? Pedro está diciendo,
no, ese poder no es de nosotros. Ese poder viene por la fe y va
a decir, dice, es que nosotros ponemos en Jesucristo. que Dios
nos está usando, y eso es exactamente lo que estaba pasando con Esteban.
No era, aunque dice la Biblia acá, lleno de poder, pero era
un poder que venía de Cristo. La idea es, recordarán que es,
solo Cristo es el único que tiene poder en sí mismo, y ese poder
estaba siendo delegado a Esteban, y Esteban estaba haciendo estas
señales y estos milagros. Pero también se nos dice que
Esteban era lleno de sabiduría. Y eso es interesante porque en
ese en el contexto dicen el versículo 10, pero no podían resistir la
sabiduría y el espíritu con que les hablaba. Y la idea de eso,
y como vamos a ver en toda su sermón. La idea es lleno de sabiduría. Lleno de conocimiento. Lleno
de conocimiento de las escrituras, la convicción y la gracia con
la que Esteban hablaba. Y algo que otra vez me llama la atención acá. ¿Qué
pasó? ¿Esteban no les estaba haciendo nada a los fariseos?
Pero empieza el versículo 9 diciendo, Y eso es interesante porque él
no los estaba molestando, por así decir. Esteban estaba haciendo
señales, milagros, estaba sirviendo, y de pronto dice que se levantaron
y empezaron a discutir con él. ¿Por qué empezaron a discutir
con Esteban? Era obvio. ¿Porque estaban sintiendo qué?
¿Envidia? estaban sintiendo celos de Esteban
y estaban notando que la gente cada vez más, que tal vez venía
ellos, estaba yendo con Esteban. Entonces empezaron a discutir
con Esteban, pero dice que no podían discutir y no podían resistir
la sabiduría, es decir, el conocimiento que Esteban tenía de las Escrituras. Ellos estaban muy incómodos. Ellos tenían un sistema religioso,
pero había llegado Esteban y antes Cristo y los discípulos después,
y los había empezado a incomodar. Yo estaba pensando esta semana,
como líderes de la iglesia o como un pastor de la iglesia, a veces
podemos hablar de la envidia o de los celos, de la incomodidad
que hicieron los fariseos exactamente lo mismo con Cristo para matarlo.
Pero yo creo que tenemos que tener un poco de gracia y cuidado
en esto porque nos estaríamos disparando en el pie. Porque
creo que nosotros, todos nosotros, en algún aspecto de nuestra vida
hemos experimentado lo que aquí está pasando. ¿Qué haríamos nosotros
como líderes, o tal vez como pastor, si viene un joven con
muchas más limitaciones con nosotros? Muchos menos, perdón, limitaciones,
recursos. Pero es un joven muy piadoso,
que predica como ningún otro. No es normal decir qué bendición
de Dios, qué desafío, qué ánimo tu vida. Lo más normal más bien
es sentir celos, envidia. Y a veces, si no controlamos
eso, podemos llegar al punto de que cuando alguien me pregunte
mi opinión sobre ese joven, ya sabemos lo que vamos a opinar.
Eso es lo que estaba pasando acá. Los fariseos empezaron a
ver en Esteban eso y empezaron directamente a discutir con Esteban,
pero no podían porque él era un hombre lleno de sabiduría,
tenía conocimiento, pero eso había incomodado su sistema porque
ellos eran los que enseñaban la palabra de Dios en esos momentos.
Y Esteban les había estado mostrando, sin hablar con ellos, sin decirles
que ellos estaban mal, solo con su vida y su predicación, era
obvio que ellos estaban viendo una religiosidad y estaban viviendo
en una piedad que solamente era apariencias, y estaban empezando
a ver eso en Esteban. Entonces, claramente Lucas empieza
a mostrarnos, para ser un testigo tienen que ser como Esteban,
tienen que trabajar en su carácter, y Esteban era un ejemplo de carácter
en cuanto a todas estas cosas que hemos venido aquí viendo.
Pero algo que me preguntaba, y creo que no es algo nuevo o
un nuevo descubrimiento en la Biblia, así como llegó Esteban
a tener este carácter y como he dicho Esteban era joven porque
cuando empieza en el capítulo 7 dice el sumo sacerdote entonces
le dijo de las acusaciones que vamos a ver más adelante esto
es así y miren lo que Esteban empieza diciendo dice y él dijo
varones hermanos y padres Y era una costumbre de los jóvenes
en ese tiempo referirse a los fariseos mayores porque eran
jóvenes como sus padres. Esteban era un hombre joven,
pero un hombre piadoso. Y vemos tanta ventaja, tanto
provecho en su vida, aún en su corta edad, y uno se pregunta,
¿cómo llegó ahí Esteban? Y algo mientras leí esos textos
que yo encontré al estudiar esto, que creo que nos puede ayudar,
pero no es algo nuevo para nosotros, pero es interesante. Y eso está
en el versículo 15. miren lo que dice en el versículo
15 entonces la idea es Esteban estaban discutiendo no podían
hacer nada contrataron dice a falsos testigos para que lo acusen Esteban
delante del concilio y ya llevándolo en el concilio está ahí y de
paso este concilio este Sanedrín es el mismo el mismo que mató
a quien a Cristo es el mismo Y ahí está el concilio. Entonces,
todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los
ojos en él, vieron el rostro como el, perdón, y vieron su
rostro como el rostro de un ángel. Como el rostro de un ángel. Y
aquí hay algo interesante. Es Lucas quien está escribiendo.
Y si tú revisas su evangelio de Lucas, Y lo que Lucas hablaba
cuando describe en la resurrección de Jesús a los ángeles, tú vas
a entender por qué Lucas en Hechos dice que cuando vieron su rostro
de Esteban, vieron como el rostro, como el rostro de un ángel. Entonces
hay que entender un poquito Lucas y cómo describía Lucas a los
ángeles. ¿Y qué es la palabra más rápida
que nos viene a la mente cuando dice y vieron el rostro como
de un ángel? Es resplandeciente. En Lucas, en la resurrección
de Cristo, cuando las mujeres están viendo a los ángeles, dice
que eran seres, y hoy día lo vimos también en Mateo, resplandecientes. Entonces ellos vieron un resplandor
en la cara de Esteban. ¿Y saben qué es interesante?
Que ni Esteban mismo se daba cuenta de que su cara resplandecía.
Pero ellos vieron eso en pleno juicio de Esteban. Ahí estaba
Esteban en el Sanedrín, en ese concilio, y lo van a juzgar,
pero vieron su rostro, dice, resplandeciente. Y la pregunta
es, ¿a qué nos recuerda esto? obviamente esto nos recuerda
a éxodo capítulo treinta y cuatro versículo veintiocho cuando Moisés
está recibiendo los diez mandamientos y está dice está en presencia
del señor en el capítulo treinta y cuatro verso treinta y ocho
dice y él estuvo hablando de Moisés allí con Jehová cuarenta
días y cuarenta noches no comió pan no bebió agua y escribió
en tablas las palabras del pacto los diez mandamientos Y aconteció
que descendió Moisés del monte de Sinaí con las dos tablas de
testimonio y en su mano al descender del monte no sabía Moisés que
su piel de sus rostros resplandecía después de que hubo hablado con
Dios y esto recupera Pablo en segunda Corintios capítulo 3
y verso 7 y va a hablar acerca de lo mismo y va a decir Y el
ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con
gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista
en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la
cual había de perder. Y ahí Pablo va a intercambiar
la palabra resplandor por gloria. resplandor por gloria y en el
versículo dieciocho de corintios de lo que estamos leyendo dice
por tanto nosotros mirando a cara descubierta como en un espejo
la gloria del señor como moisés su resplandor su gloria somos
transformados de gloria en gloria su imagen como por el espíritu
del señor es decir el rostro de esteban estaba transmitiendo
la gloria de la presencia de dios Y eso quiere decir que no
hay nada nuevo bajo el sol. Esteban era como era por el tiempo
que él pasaba en la presencia del Señor, al punto de que ellos
podían ver el resplandor que ni Esteban mismo se dio cuenta
que estaba en su rostro. Entonces Esteban tenía ese carácter. Pero ahora vamos a pasar a ver
acerca de su mensaje y el conocimiento que tenía Esteban. De paso hermanos,
no vamos a poder leer todos estos 53 versículos y pensar en cada
uno nos da el tiempo, pero si lo lees en casa y piensas en
lo que Esteban y el conocimiento que Esteban tenía. Yo estaba
pensando esta semana, es un buen resumen, Pero Esteban
no está pretendiendo hacer un resumen aquí de todo lo que es
el Antiguo Testamento para apuntar todo lo que tenía que terminar
en Cristo. Pero el conocimiento de Esteban es algo que nos debe animar y
desafiar a estudiar las Escrituras. Yo estaba pensando que a veces
cuando pensamos en seminarios, pensamos que al seminario sólo
tiene que ir el que tiene que ser pastor o algo así. Y no estoy
sugiriendo que todos vayamos a un seminario, pero lo que veo
es que No solo se requiere carácter, sino se requiere conocimiento.
Y alguna vez yo escuché a algún compañero del seminario, porque
estando ahí, le decía, ¿Por qué has venido tú? ¿Por qué estás
aquí en el seminario? Y le decía, porque quiero conocer
más a mi Señor. No porque quiero ser pastor,
ni misionero, sino porque yo quiero conocer más al Señor.
Hablando en un seminario, pero pensaba en nosotros, y el desafío
que puede ser, otra vez, un joven así en medio de la iglesia, en
su conocimiento de las Escrituras, su dominio del Antiguo Testamento.
Estudiar la palabra, no sólo porque quiero ser pastor o misionero,
sino porque quiero conocer las Escrituras, quiero conocer a
Dios mejor. Y cuando vamos viendo todo este
sermón, este discurso que Esteban dio, podemos ver cuánto Esteban
conocía las Escrituras siendo tan joven. Entonces es algo que
espero que en casa puedan poder leer y decir y animarse a decir,
tenemos que prepararnos mejor en esto. El hecho de los sermones
los domingos, los estudios los jueves, pero a veces hermanos
ni aún a eso llegamos algunos de nosotros. En lo poquito que
se da en la iglesia ni aún a eso participamos. ¿Cómo vamos a pretender
crecer en conocimientos si aún las cosas básicas de la iglesia
no logramos atender? Esteban debe ser un desafío en
ese aspecto también, en decir, hay mucho por conocer y hay que
estudiar la Biblia. Y eso no se puede lograr netamente
solo en un seminario, aunque ahí también lo podemos hacer,
pero es el ánimo de poder prepararse, de conocer las Escrituras. Entonces,
ya entrando al otro punto que es su mensaje, me llamó la atención
algo. En el capítulo después, primero
lo van a acusar a Esteban. Contratan personas para que inventen
cosas sobre Esteban. Y entre sus inventos, en el versículo
11 dice que le habían oído hablar palabras blasfemas en contra
del Moisés y en contra de Dios. En el versículo 3 decían estos
testigos, este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas
contra este lugar santo y contra la ley, es decir, contra el templo,
la ley, y lo empiezan a acusar a Esteban. Y en el versículo
7, cuando ya está en ese concilio, perdón, en el capítulo 7, el
sumo sacerdote le hace una sola pregunta a Esteban. ¿Y cuál es
la pregunta? ¿Es esto así? ¿Es esto así? Y otra vez, no
olviden que este es el mismo concilio que mató a Jesucristo.
Este es el mismo concilio de corazones duros que no escucharon
a Cristo y lo crucificaron. Y yo estaba pensando. Ahora le
hacen una pregunta a Esteban. Solo tenía que responder a esa
pregunta y decir, no, no es así. Pero Esteban no responde eso,
más bien dice, escúchenme. Y ahí empieza su discurso. Y
estaba pensando en que Esteban estaba tan enfocado en Cristo
y su mensaje, que hasta se olvidó que su vida corría peligro. Porque
ya le habían traído arrastrando a este concilio, y encima si
se animaba a decir algo más, era un hecho que lo iban a matar. ¿Qué estaba esperando Esteban?
¿Convencerles? Cristo no lo había logrado. ¿Qué
estaba haciendo Esteban? Solo tenía que responder esta
pregunta. Pero Esteban da todo su discurso y me hacía pensar
en algo. Esteban estaba buscando una oportunidad, y su oportunidad
había llegado. ¿Es esto así? Y empieza su discurso
diciendo, escúcheme. Y hay tres cosas, de manera rápida,
por el tiempo que nosotros vamos a ver en este discurso de Esteban,
que Esteban quiere hacer, y quiere hacer que ellos escuchen. Lo
primero que Esteban quiere hacer es, quiere responder a las acusaciones
que le estaban haciendo. Lo segundo que Esteban quiere
hacer es, quiere mostrar su maldad y su pecado de estos hombres
que lo estaban acusando. O los que habían contratado a
los testigos para que le acusen. Y lo tercero que Esteban quiere
hacer es mostrar a Cristo. En pocas palabras, Esteban quiere
compartir el Evangelio con ellos. ¿Sí? Quiere mostrar a Cristo,
a Dios, mostrar su pecado y después les muestro a Cristo. Y de Esteban
dijo, es una gran oportunidad. Y Esteban va a empezar. Y una
de las cosas que nosotros vemos desde el versículo 2 hasta el
versículo 53, que es su versículo que es largo, uno se pregunta,
¿y por qué no fue al grano Esteban? ¿Por qué empezó hablando de Abraham,
Moisés, José, los patriarcas, David? ¿Qué quería lograr Esteban? ¿Por qué Esteban no fue directamente
al punto, les dijo su maldad, les dijo él era Cristo? ¿Qué
estaba haciendo Esteban? Y algo encontré, y de paso al
último voy a leer algo de este autor, del doctor Martin Lowe
Jones, y decía, no se olviden que Esteban era un hombre lleno
¿de qué? De sabiduría. Y en la sabiduría que Dios le
había dado, Dios le guió a decir, si lo haces de manera directa,
al grano, no te va Es imposible, o sea, tu sentencia va a ser
más rápida. Entonces Esteban usó la estrategia
que usaba Cristo y que usó Natán cuando confrontó a David, ¿se
acuerdan? No fue a David y le dijo, tú has hecho esto. Le contó una historia, ¿no? Le
contó una historia y le quería hacer ver en la historia a David
quién era David. Cristo contó la parábola del
hijo pródigo, la manuela perdida, la oveja perdida, para hacerles
ver a los fariseos que ellos eran. parte de su historia y
quería mostrar. Entonces, Esteban está haciendo
lo mismo y dice Lloyd-Jones en su cita acerca de la pregunta,
¿Por qué Esteban dio un discurso tan largo? ¿Por qué no fue al
grano? Lloyd-Jones dice, porque a todos por naturaleza nos resulta
mucho más fácil entender la enseñanza o un punto de vista cuando lo
vemos ilustrado en la vida de alguna otra persona. debido a
que siempre tendemos a protegernos a nosotros mismos, podemos ver
cosas erróneas en otras personas cuando no podemos verlas en nosotros
mismos. Por tanto, una forma buena de
hacer ver lo que es cierto de nosotros por naturaleza es verlo
reflejado en otra persona. Y eso es lo que va a hacer Esteban.
Esteban va a agarrar Y a lo largo de este discurso les va a ir
a decir, ¿se dan cuenta? ¿Me entienden lo que les digo?
Y como los fariseos no eran estúpidos, se van a dar cuenta y van a entender. Y por eso, entonces, el primer
propósito es mostrar que sus acusaciones delante de Esteban
estaban mal. Segundo propósito es, voy a mostrar a través de
este discurso que ustedes son malvados, son pecadores. Y por
último, les voy a mostrar a Cristo. Y empezamos con eso, empezamos
a hablar acerca de la defensa de Esteban de manera rápida,
le acusaron acerca de que él hablaba palabras blasfemas en
contra de Moisés, ¿sí? Y Esteban va a decir, miren lo
que dice en el versículo 22, hablando ya rápido para solo
ir al punto, hablando de Moisés, el versículo más relevante está
en todo su discurso que venía hablando, como he dicho, de Abraham,
venía hablando acerca de Moisés, de José, los patriarcas, David,
y en eso llega Moisés, y en el versículo veintidós dice, hablando
desde el veintiuno, pero siendo expuesta a mejor desde el veinte,
en aquel tiempo, dice Esteban mismo, en aquel mismo tiempo
nació Moisés, y fue agradable a Dios, y fue criado tres meses
en la casa de su de su padre, pero siendo expuesto a la mujer,
a a la muerte, perdón, La hija de Faraón lo recogió y le crió
como a hijo suyo. Y fue enseñado Moisés en toda
la sabiduría de los egipcios y era poderoso en sus palabras
y sus obras. Este versículo debía haber sido
suficiente para los que le estaban acusando para decir que Esteban
estaba mostrando respeto y dignidad por aquel patriarca que ellos
admiraban. Y saben, algo interesante, Moisés
tenía cosas malas, y Esteban se limitó a decir todo lo bueno
de Moisés. Podía haber dicho también cosas malas, pero solo
dijo todas las bondades y las virtudes de Moisés en este discurso. Lo primero, no les dijo directamente,
pero al hablar así de Moisés, era obvio para ellos que él no
estaba dando palabras blasfemas en contra de Moisés. Al mismo
tiempo, en el versículo 37, Esteban reconocía que Moisés era un profeta
enviado por Dios, dice en el versículo 37 del capítulo 7,
este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel, profeta os levantará
el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos como a mí. Es decir, Esteban está diciendo,
yo reconozco que Moisés es profeta, yo reconozco que es poderoso
en sus obras, sus palabras, era agradable delante del Señor.
No hay blasfemia en los labios de Esteban en contra de Moisés.
Pero también lo habían acusado que iba en contra de la ley y
en contra de lo que ellos tenían como lo que Moisés había recibido.
Y en el verso 38 del capítulo 7 dice Esteban, Hablando de Moisés,
este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto
con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí y con nuestros
padres y que recibió las palabras, hablando de la ley, que dice
las palabras de vida que darnos. Este texto otra vez hubiese sido
suficiente para decir yo no tengo problemas contra la ley, la ley
fueron las palabras de vida que Moisés recibió Por otro lado,
le habían acusado acerca de que él iba en contra de las tradiciones
y del templo de ese lugar. Y en el versículo 44, Esteban
hablando desde el tabernáculo hasta la construcción del templo
de Salomón, les va a mostrar, como dicen el 44 del capítulo
7, tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en
el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que
lo hiciese conforme al modelo que había visto. Y así va a empezar
del tabernáculo hasta llegar al templo. para decir yo no estoy
en contra del templo de hecho el templo fue un invento de Dios. Dios le ordenó a Moisés que haga
esto. Entonces va a empezar con todo
este discurso Esteban a mostrar que las acusaciones de las que
le estaban acusando no eran verdaderas pero no va de una manera directa
sino por medio de su discurso al punto de que los que le están
escuchando no pueden ver verdad en estos falsos testigos y después
se le acusó de la blasfemia contra Dios y cuando uno lee todo su
discurso no encuentra una parte en la que Esteban blasfeme en
cuanto a Dios. Entonces, por un lado, Esteban
usa este discurso de una manera indirecta para mostrar que esas
acusaciones no eran verdad. Pero ahora es el punto que Esteban
va a agarrar. Porque primero es como... Me gusta esta parte
porque los que tienen el don de exhortación normalmente hacen
esto, ¿no? Saben que tienen que ir a una
persona porque hay un punto crítico, que le tienen que decir algo
directo, pero no van directo. Primero van, como Cristo y otros
hacían, a hablar acerca de las virtudes, de las bondades de
esta persona, ¿sí? Pablo hacía eso en Corintios.
Recuerden, en Corintios, cuando va a decirles cosas muy duras,
y cuando empieza, pero, Corintios les dice, yo doy gracias por
ustedes, ¿no? Cada vez que me acuerdo, doy
gracias porque ustedes... Y después de haberles dicho eso,
les da lo duro, ¿no ve? Y Esteban está haciendo aquí
lo mismo, ¿sí? ¿Ven que no estoy en desacuerdo
con todo lo que me acusan? Pero ahora que ya he captado su atención,
ahora yo voy a usar este mismo discurso para mostrarles su condición
de ustedes. Y pasamos al segundo punto que
es mostrar su pecado. Mostrar su pecado. Lo primero
que Esteban empieza en su discurso es el siguiente. Miren el versículo
2. Su primera palabra dice, y él dijo, varones, hermanos, padres,
oíd. Y dice, el Dios de gloria se
apareció a nuestro padre Abraham estando en Mesopotamia antes
que morase en Haram. El Dios de gloria. ¿Por qué dice
eso? Porque ¿qué estaba pasando en
el versículo 48, 49, 50 acerca del templo? Leemos el 48 y leemos
el 49 y el 50, dice, ah sí, está hablando acerca de si Dios puede morar en templos
hechos por manos humanas. Y dice el 48, si bien el Altísimo
no habita en templos hechos de manos, como dice el profeta,
el cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué
casa me edificaréis? Dice el Señor. ¿O cuál es el
lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas
cosas? Isaías 66, verso 1, verso 2. ¿Qué estaba pasando en los
líderes de ese tiempo? Es que estaban limitando a Dios
solamente a qué? Al templo. solo el templo. El templo es sagrado porque Dios
no puede adorarse, no puede encontrarse en otro lugar que no sea el templo. Y Esteban empieza su discurso
diciéndole, ustedes están reduciendo a Dios, al Dios de gloria, al
Dios de gloria. Ustedes son personas que han
reducido al dios de gloria y una de las cosas que nosotros podemos
ver cuando predicamos el evangelio a otras personas es que es exactamente
lo mismo que estas personas estaban haciendo en cuanto al templo
las personas que no conocen a dios normalmente tienen un dios que
no es el dios de gloria un dios bien parecido a ellos han reducido
a dios a veces a una caricatura como un dios de amor o como ellos
lo conciben Y algo que podemos ver acerca de la acusación de
Esteban a estos hombres es algo que nosotros también tenemos
que entender cuando le estamos predicando a un inconverso, que
esas personas igual hacen lo mismo. La grandeza, la gloria
de Dios, reducen a alguien semejante a un ser humano como ellos. Y
eso es lo que estaban haciendo ellos. Estaban pensando solamente
en el templo. Sólo el templo es importante.
Y Esteban empieza diciendo el Dios de gloria. Dios de gloria. Y por otro lado, Esteban le está
diciendo algo que por el tiempo no nos va a dar, pero el primer
templo lo quería construir David, ¿recuerdan? Pero lo construyó
su hijo Salomón. Pero cuando Salomón estaba entregando
el templo, ¿qué dice? Él mismo reconocía, ¿acaso el
Dios de gloria puede puede morar en cosas, en templos hechos por
manos, ni los cielos lo pueden contener. Lo mismo, lo que acabamos
de leer, que es una cita de Isaías, donde dice que el cielo es su
trono y la tierra el estrado de sus pies. Ellos reconocían
que el Dios del universo podía morar en algo hecho por nosotros,
la grandeza de Dios. Pero estos fariseos del tiempo
de Esteban habían reducido todo al templo, todo el templo. Y
por eso decían, lo acusaban de eso a Esteban. Por otro lado,
Por otro lado, Esteban quería mostrarles acerca de la ley con
estos versículos. Los fariseos de ese tiempo habían
seducido la ley a simple hecho de decir, yo he cumplido esto,
yo he hecho esto, yo no he hecho esto, yo no he hecho esto. Y
eso es exactamente lo que nosotros también vemos a veces en las
personas en el mundo. Ellos creen que son buenas personas,
¿por qué? Porque no he matado, no he violado, no le hago daño
a nadie. Exactamente el mismo corazón en diferentes circunstancias.
Entonces Esteban les tiene que decir que el propósito de la
ley tiene que ver no con la prohibición netamente, sino con el espíritu
de la ley. El propósito de la ley era para
que puedan amar de mejor manera a la ley y por eso en el versículo
53 del capítulo 7 les va a decir ustedes no guardan la ley. Ustedes dicen que guardan la
ley, pero no guardan porque se remiten a la letra de la ley.
Es decir, ustedes dicen no matar, no he asesinado a nadie, pero
con sus corazones viven en odio. No cometerás adulterio, pero
con sus ojos están codiciando. Habían perdido el sentido de
la ley y el propósito de la ley. Por otro lado, le acusaban a
Esteban de no tomar en cuenta las enseñanzas de Moisés y Esteban
va a volcar la mesa y les va a decir son ustedes los que no
toman en cuenta a Moisés en el capítulo en el versículo 27 del
capítulo 7 dice entonces el que maltrataba a su prójimo les rechazó
diciendo quién te ha puesto por ¿Te ha puesto por gobernante
y juez sobre nosotros? Lo mismo dicen el 37. Este Moisés
es el que dijo a los hijos de Israel, profetos levantará el
Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos como a mí. Si le creerían
a Moisés, entenderían que este versículo 7 es la profecía clara
acerca de la venida del Mesías. Pero porque ustedes no creen
a Moisés es porque tampoco creen en el Mesías. Y a lo largo de
todos estos, por el tiempo otra vez, va a mostrar, por ejemplo,
a José. Y va a decir que sus hermanos lo vendieron a José,
¿por qué? Por envidia. Va a mostrar a Moisés
y va a decir que cuando Moisés pensó que era el libertador del
pueblo, ellos, ¿qué hicieron? Lo rechazaron. Entonces, va a
usar dos palabras ahí y va a repetirlo varias veces para decir, José
era un tipo de Cristo. y sus hermanos tenían celos de
él, envidia de él y lo vendieron. Moisés era un tipo de Cristo
como libertador, pero el pueblo no lo escuchó y lo rechazó. Lo
que estaba diciéndoles Esteban es, ¿no se dan cuenta que Cristo,
ustedes por envidia lo han rechazado y lo han entregado? Esteban estaba
queriendo que vean en su sermón su propia realidad de una manera
indirecta. indirecta y mostrándoles que
ellos eran exactamente, como he dicho, como en Natán, como
vemos en las parábolas, mostrando de una manera indirecta, mostrando
su pecado de esas personas, pero obviamente ellos no entendían
y no escuchaban. Es así que Esteban va a tener
que llegar desde el versículo 53 ya a hablar de manera directa. la aplicación de su sermón y
termina esteben el versículo en el versículo 50 y desde el
51 y les va a decir ya de forma directa ya no hablamos de manera
indirecta con parábolas con historias ahora les resumo mi aplicación
de mi sermón y les dice duros de servicio incircuncisos de
corazón de oídos vosotros existís siempre el espíritu santo como
vuestros padres así también vosotros es decir todo lo que les he venido
diciendo la realidad de sus padres es la misma realidad de ustedes
¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres y mataron a los
que anunciaron de antemano la venida del justo, de quien vosotros
ahora habéis sido entregadores y matadores? Vosotros que recibiste
la ley por disposición de ángeles, como le vea dicho, y no la guardasteis,
oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, crujían los
dientes contra él. Algo que me llama la atención
en la predicación del evangelio es a menudo cuando vamos a predicar
el evangelio a una persona y notamos que las verdades del evangelio
le están ofendiendo a la persona, tratamos de alivianar, ¿no? Y una de las cosas que nosotros
alivianamos eso es, yo soy también así, yo también soy como tú.
Ah, ya, no soy el único entonces, ¿no? O algo así. Pero no vemos
eso en Esteban. Esteban va y les dice, es por
tu culpa. Tú eres el responsable de la
muerte de Cristo. Es lo que nosotros hacemos igual,
el valor de Esteban. Ustedes, tercos, sus corazones,
sus corazones, sus labios, pero sus corazones están lejos de
Dios. ¿Y saben qué me llama la atención?
Miren lo que pasa en el versículo 54. Después de que les dice eso
Esteban, dice el versículo 54, oyendo estas cosas, se enfurecían
en sus corazones y crujían los dientes. ¿Saben qué dice la Biblia
de las Américas? Oyendo estas cosas, se ofendieron,
se ofendieron. ¿Pero saben qué es interesante?
Que en el capítulo 2, el versículo 37, el apóstol Pedro predicó
casi similar que Esteban, casi similar, pero obtuvo otro resultado. exactamente lo mismo en el capítulo
2 en el verso 37 incluso se puede ver los versos miren lo que lo
que va a decir Pedro le va a decir solo voy a leer desde el 36 porque
es igual un discurso largo un sermón largo sepa pues ciertísimamente
toda la casa de israel que a este jesús a quien vosotros crucificaste
dios le ha hecho señor y cristo y aquí está la misma palabra
y al oír esto qué pasó se compungieron de corazón y le dijeron a Pedro
y a los capóstoles, varones hermanos, ¿qué haremos? Y Pedro les dijo,
arrepiéntanse. Lo mismo. Esteban les predica
y les dice, ustedes son responsables, ustedes lo han matado, pero eso
los ofendió. Pero Pedro predica lo mismo y
los compungió. El mismo sermón, perdón, el mismo
mensaje. Y eso me habla algo de ya que
vamos a entrar al último punto acerca de la acción, su victoria
de Esteban. Como he dicho al principio, cuando
pensamos en Esteban, y entendemos que este es el mismo concilio
que mató a Jesucristo, y vemos cómo Esteban termina su sermón
acusándoles de que ellos eran los responsables de la muerte
de Cristo, fácilmente podemos decir, qué desperdicio, Esteban
no murió, Esteban se suicidó. ¿Qué esperaba Esteban? Una simple pregunta. Podía responder
y se acababa. Pero hizo todo esto. Esteban
estaba buscando que lo maten. Y por eso puse ahí como último
punto la victoria de Esteban. La victoria de Esteban. Y cuando
quería mostrar en Pedro en su sermón y Esteban el mismo mensaje
pero dos resultados diferentes, es que nosotros tenemos que entender
en la predicación al ser testigos que no somos testigos eficaces
dependiendo del resultado que obtenemos, sino de la fidelidad
al mensaje que proclamamos. Pedro proclamó un mensaje, Esteban
hizo lo mismo, a Esteban lo mataron y en Pedro se arrepintieron.
lo mismo, los acusó de lo mismo. Entonces, el resultado no nos
pertenece a nosotros, solo es ser fieles al mensaje. Y ahora
ya entrando acerca de la victoria de Esteban, y esto es lo último. Esteban fue fiel, y él era un
hombre de sabiduría, y no era alguien que estaba buscando la
muerte, pero tenía un propósito más elevado que era anunciar
a Cristo. aunque estos hombres eran tan duros que habían matado
a Cristo ya antes, era el mismo concilio como he dicho hace rato,
pero algunas cosas sucedieron por la predicación de Esteban,
que Esteban ni siquiera tal vez se dio cuenta que sucedieron.
Y lo primero que nosotros vemos es algo interesante en sus Biblias,
tal vez funciona con los números mejor. Miren lo que pasa en Hechos
capítulo 1. en Hechos capítulo 1 versículo
8, Hechos 1.8 les dice Cristo les está diciendo a los discípulos
lo que empezamos a leer pero recibiréis poder cuando haya
venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos en
Jerusalén en toda Judea en Samaria y hasta lo último de la tierra
viene el Espíritu, reciben poder y es hora de ir a predicar ahora
invertimos los números este es el 1.8 ahora vamos al 8.1 y miren
lo que pasa en el 8.1 En el 8.1 dice, y Saulo consentía
en su muerte, y en aquel día hubo gran persecución contra
la iglesia que estaba en Jerusalén, y todos fueron esparcidos por
las tierras de Judea de Samaria, salvo los apóstoles. Empezó la obra misionera con
la muerte de Esteban. no fueron por voluntad propia,
porque Cristo les dijo van a hacer eso, no fueron por voluntad propia,
fueron por persecución, fueron porque escaparon y de esa manera
hicieron lo que Cristo les dijo que tenían que hacer. Y eso nos
recuerda a nosotros que Dios siempre va a hacer lo que ha
dicho que va a hacer. Depende de ti si quieres ir a
la fuerza o quieres ir de buena voluntad. Pero la muerte de Esteban
empezó la expansión del evangelio. La obra misionera fueron por
todo lugar escapando pero predicando el evangelio. La otra cosa que
logró la muerte de Esteban fue algo que a menudo no se puede
ver. Pero noten que cuando están eligiendo
a los... ¿A cuántos diáconos eligieron?
¿A cuántos? ¡A siete! Y sólo se lo menciona Esteban,
al menos al principio. Pero hay otro, que después de
Esteban, al ver el ejemplo de Esteban, va a cobrar valor al
punto, al punto, de que va a llegar a ser o igual o mejor que Esteban.
Y ese es Felipe, ese es Felipe, miren lo que dice en el 8.5,
en el 8.5 después de la muerte de Esteban en el 8.5 dice entonces
Felipe descendió a la ciudad de Samaria y predicaba a Cristo,
versículo 12 Pero cuando creyeron a Felipe que anunciaba el Evangelio
del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban
hombres y mujeres. Versículo 13. También creyó Simón
mismo, este mago, y habiéndose bautizado, estaba siempre con
Felipe, viendo las señales y grandes milagros que hacía, y estaba
atónito. Versículo 40. Pero Felipe se
encontró en Azoto y pasando anunciaba
el evangelio en todas las ciudades hasta que llegó a Caesarea. Felipe
agarró tal valor, tal ánimo, y nosotros sabemos que el valor
es contagioso, como el desánimo es contagioso. La muerte de Esteban
cobró tanto valor y ánimo en Felipe que el apóstol Pablo,
en uno de sus ya viajes misioneros, se tiene que hospedar un día
en la casa de Felipe. Y otra vez este gran apóstol
Pablo, que le había titulado a Esteban como testigo, le va
a dar un adjetivo a Felipe. Y eso está en el capítulo 21,
en el verso 8, capítulo 21. verso 8 miren cómo lo llama Pablo
a Felipe 21 verso 8 se está hospedando en su casa y dice al otro día
saliendo Pablo y los que está y los y los que con él está estábamos
fuimos a cesarea y entramos a la casa de Felipe él el evangelista
la vida de Esteban fue de tal ánimo para Felipe Y después hay
mucho más de Leonuco y cómo Dios lo traspasó, cómo Elías lo hizo,
cómo esa teletransportación que experimentó Felipe, milagros
de lugar en lugar al punto de que se ganó el título de evangelista. Y esto por el ejemplo y el valor
de Esteban. Y obviamente, otro de los impactos
y la victoria de Esteban fue quién? El apóstol Pablo. Porque
en el capítulo ocho, perdón, en el siete cincuenta y ocho,
miren lo que dice en el siete cincuenta y ocho, en el siete
cincuenta y ocho dice, y echándole afuera de la ciudad
lo apedrearon, ahí lo empiezan a apedrear Esteban, y los testigos
pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Pablo nunca conoció a Esteban.
Ese fue el primer y último sermón que Pablo escuchó de Esteban.
Y Pablo dice que consentía en la muerte de Esteban. Posiblemente
Pablo también es el que dice que crujía los dientes y se tapaba
los oídos y decía, ¿por qué estamos escuchando? Pablo dio su aprobación
para que apedreen a Esteban. Pero después nosotros tenemos
en los capítulos de Hechos la conversión de Pablo. Y una de
las cosas que me llamó mucho la atención en la vida del apóstol
Pablo fue en Hechos 9-9. En Hechos 9-9, después de su
conversión, Pablo queda ciego, lo meten a la ciudad de Damasco
y dice en Hechos 9-9, dice, está en un cuarto, se acaba de
convertir, el señor se le aparece y le dice, Saulo, Saulo, ¿por
qué me persigues? Y entonces Pablo se da cuenta
que es Cristo y es verdad, y todo empieza a cobrar sentido en la
cabeza de Pablo. Y en el verso 9 dice, desde el
8, entonces Saulo se levantó de la tierra y abriendo los ojos
no veía a nadie. Así que llevándole por mano le
metieron en Damasco, donde estuvo tres días. sin ver, no comió
y no bebió. Yo creo hermanos, no dice nada
más la vida sobre esto, pero se acaba de convertir. Días tal
vez, el sermón de Esteban estaba en su mente, lo ha escuchado
completito Pablo, y no ve, no va a comer, no va a beber nada. ¿Qué hizo esos tres días Pablo
ahí? Estaba hablando con un amigo
y le decía, en el cielo van a haber grandes encuentros. Y uno de
esos ha debido ser el de Pablo y el de Esteban. Su verdugo. No sé, mi mente era como Pablo
acercándose a Esteban en el cielo y diciéndole perdón. Pero gracias
al mismo tiempo, porque fue su sermón quien empezó su ministerio
y Pablo nunca paró. No paró. Entonces, Esteban tuvo
victoria en Felipe, en la proclamación del Evangelio, en el apóstol
Pablo. Pero yo puse ahí, en la verdad principal, debemos ser
testigos esperando aquel día de nuestro gran encuentro también.
Y esto es algo, y con esto terminamos la última parte, donde dice acá,
después de que Esteban, dice en el versículo, dice, oyendo
estas cosas se enfurecieron en el 54 y crujían sus, dice, enfurecieron sus corazones y
crujían sus dientes contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu
Santo, puesto los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios
y a Jesús que estaba a la diestra de Dios. Y dijo, he aquí veo
los cielos abiertos y al Hijo del Hombre que estaba a la diestra
de Dios. Entonces ellos, dando grandes
voces, se taparon los oídos y arremetieron a una contra él, y echándole
fuera de la ciudad, lo apedrearon. Lo apedrearon. ¿Y saben qué es
interesante? Hay algo aquí que la Reina Valera
no nos deja ver. Pero si alguien tiene la Biblia
de las Américas o la NBI o la NTV, pueden verlo. Pero en el
original está. Miren esta última parte. Esteban
está muriendo. Lo están parapeteando. Y aquí
dice Lucas, Y Esteban, miren lo que dice, Lucas primero dice,
oyendo estas cosas se enfurecían, y el versículo 55, pero Esteban,
aún en ese momento difícil de su vida, seguía lleno del Espíritu
Santo, manso, puesto los ojos, dice, en el cielo, vio la gloria
de Dios y a Jesús que estaba a la diestra de Dios. Si le preguntamos al escritor
de los hebreos, después de la obra redentora acabada de Cristo,
¿dónde está Cristo y qué está haciendo? Nos responde en el
capítulo 10, 2. Está sentado a la diestra del Padre conforme
al Salmo 110 que dice, siéntate a mi diestra hasta que ponga
tus enemigos por estrado de tus pies. Cristo está sentado en
el sentido de su obra redentora que ya terminó. Pero hay algo
acá que no se ve en la Reina Valera que está en otras vilas
donde dice Lucas primero dice y Esteban vio los ojos dice los
ojos en el cielo vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba
de pie. he revisado la concordancia Strong
y al menos en todo el Nuevo Testamento que aparece esta mención Jesús
a la dieza del Padre o sentado a la dieza del Padre, nunca aparece
Jesús de pie, siempre sentado. Pero en esta oportunidad no se
ve en la Reina Valera, pero en el original Jesús se puso de
pie. Pero algo interesante es que,
miren, Lucas está diciendo, le está describiendo a Esteban,
Lucas lo está describiendo, y Esteban fijó los ojos en el cielo, vio
a Jesús de pie, de pie a la diestra del Padre. Y el versículo 56
es mucho más interesante porque dice, y dijo, he aquí veo los
cielos abiertos, y al hijo del hombre que está sentado a la
diestra de Dios, que está de pie a la diestra de Dios, ¿dónde
había escuchado esto Esteban? ¿Saben qué está sucediendo acá?
Esto me dice que muy probablemente Esteban estaba en el mismo concilio
que lo está juzgando ahora, cuando lo estaban juzgando a Jesús.
¿Quién dijo esas palabras? Cuando le preguntaron a Jesús si él
era el Mesías, Lucas, si ven en Lucas, Jesús responde y dice,
yo lo soy y te digo algo más, que de ahora en adelante veréis
al hijo de Dios a la diestra del padre y lo que aquí está
pasando es algo interesante porque Lucas lo está relatando a Esteban
mirando y viendo a Jesús de pie pero saben Esteban está gritándoles
a ellos como diciéndoles es verdad lo escuchó de Cristo y ahora
lo está confirmando lo que él dijo es verdad, está, lo estoy
viendo y eso ya no pudieron soportar porque fue precisamente cuando
Cristo dijo me veréis a la diestra del Padre que dijeron basta y
Esteban está repitiendo pero está confirmando lo que Cristo
había dicho y obviamente muchos comentaristas coinciden en que
Cristo en ese momento se puso de pie para sostener a Esteban
en este momento y al mismo tiempo para recibirlo. Y algo más, en el versículo 60,
dice, Y puesto de rodillas clamó a gran voz, Señor, no les tomes
en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió. Versículos, capítulos más antes
tenemos Hechos 5, Ananías y Zafira, que murieron. ¿Y saben qué dice
de sus muertes? Cayeron y expiraron. Pero aquí
dice, cayó y durmió. Como decía Cristo, lo sostuvo. Y yo quiero terminar. Este autor normalmente nunca
comparte experiencias, Martín Lloyd-Jones, nunca. Sus sermones
son bien, es muy centrado en la palabra, pero leyendo sus
comentarios sobre este tema, quiero terminar con algo que
él comentó. Primera vez que encontré de este autor una experiencia.
y lo quiero leer para ustedes acerca de esto que está pasando
en Esteban. Lloyd-Jones dice lo siguiente.
Permítanme encontrar y leérselos acerca de Cristo de pie y recibiendo
a Esteban. Lloyd-Jones dice así. Dice, se los leo y con esto terminamos,
hermanos. Querido amigo, permíteme contarte
que recuerdo haber acompañado a un anciano, dice. el cual se
había convertido a los 77 años de edad en su lecho de muerte. El hombre había vivido una de
las vidas más tenebrosas y viles que se pueden vivir. Había sido
un borracho, un adúltero, maltratador de su esposa y puede que hasta
asesino. Había llevado una vida de vicio
y de pecado. Yo lo vi convertirse cumplido
a los 77 años, pero lo que Lo que vi, perdón, pero lo que
contemplé junto a su lecho de muerte fue más maravilloso aún. Tuvo una partida como la de Esteban. Jamás lo olvidaré. Su pobre rostro era un mapa de
cicatrices a causa de las peleas y las reyertas. Pero mientras
miraba, ese rostro se transfiguró. comenzó a brillar como algo de
gloria del cielo. Y entonces jamás olvidaré esto. Justo en el instante en que exhalaba
su último aliento, una sonrisa angélica beatífica invadió su
cara y luego abrió sus brazos. ¿Qué estaba sucediendo? No me
cabe la menor duda de que la respuesta es, vio a Jesús esperándole
y extendió las manos hacia él. Vamos con las manos. Señor, gracias
por la vida de Esteban. Y yo te pido, Señor, que nos ayudes
a entender que el carácter en sí mismo o el conocimiento en
sí mismo Todo esto es con el objetivo de dar testimonio tuyo,
Señor. Y tal vez Esteban no pudo ver
todo esto que sucedió y el impacto que causó su fidelidad y su amor
para ti, Señor. Y aún en este sermón podemos
ver el ánimo que transmite su vida, Señor. Ayúdanos, Señor,
a parecernos a Esteban porque él se parecía a ti, Señor. Ayúdanos
a trabajar en nuestro carácter, a conocer más tu palabra y a
tener el valor a tener, señor, la fuerza, el ánimo que tenía
Esteban, señor, para compartir tu palabra, para ser tus testigos,
señor. Gracias por tu palabra, gracias
por su ejemplo, y sabemos, señor, que también nosotros
nos animamos sabiendo que aquel día llegará para nosotros donde
tú, señor, nos vas a recibir de la misma manera que has hecho
Esteban. Pero también te quiero pedir, señor, por aquellas personas
que están aquí, y no te conocen. Y no tienen
esa esperanza, Señor. Te pido, Señor, que tengas misericordia
de esta iglesia, de las personas que asisten acá y no te conocen,
y que tú traigas salvación a sus vidas, Señor. Te lo pido en tu
nombre. Amén.
Esteban, testigo del Señor
Series Varios
Verdad principal: Hemos sido llamados a ser testigos del Señor, para lo cual, trabajamos en nuestro carácter, buscamos oportunidades para dar a conocer el mensaje y nos animamos con aquel día de nuestro gran encuentro con nuestro Señor.
Escrituras tomadas de:
La Biblia de las Américas® (LBLA®), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.LBLA.com
Y
REINA-VALERA 1960 (SPANISH), Santa Biblia, Reina-Valera Revisión de 1960 (RVR60), © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960.
| Sermon ID | 330232112134916 |
| Duration | 1:13:46 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Acts 6-7 |
| Language | Spanish |
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