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Queridos hermanos muy buenas
noches estamos en el estudio de la confesión bautista de fe
de Londres de 1689 este es el estudio 3.6 párrafos 4 al 7 3.6 porque estamos
aún en el capítulo número 3 6 porque este es el sexto perdón mensaje
y hoy estudiaremos o consideraremos los párrafos o parágrafos es
lo mismo 4 5 6 y 7 particularmente el 6 el título que tenemos de
este estudio es sencillamente el ordo salutis ordo salutis
es lo que vamos a ver en la noche de hoy A manera de repaso, mis
queridísimos hermanos, hablamos de la reprobación en la clase
pasada. Definimos la reprobación como
la elección libre y soberana hecha por Dios en la eternidad
pasada en la que, recuerden, vimos dos puntos, en la que Él
primero decide pasar sobre ciertos o por encima de o ignorar a ciertos
individuos dejándolos en su estado natural o pecaminoso en el estado
en el que ellos nacieron y a eso le damos el nombre de preterición.
Pero en segundo lugar, esa es la parte pasiva, si usted lo
quiere ver de esa manera. Pero en segundo lugar, vimos
la parte activa, es decir, pero también decide castigarlos por
sus pecados para la magnificación de su justicia. Esa es la parte
activa. Si usted lo quiere ver, esa es
la precondenación. Esto es, el señor obra pasivamente
al pasar por encima de algunos, pero obra activamente al precondenar
o al condenar a otros en virtud de que estos han sido ignorados. Nos impactó también, creo yo.
Leí sus reacciones corporales. Nos impactó mucho lo que dijo
alguien. Dios actúa poderosamente para
convertir a un impío. en un santo para la gloria de
su nombre, pero Dios no obra para convertir un santo en un
impío en la reprobación. Y eso lo dejamos también en claro. Así que hermanos, con ese sucinto
diminuto recorderis, entreguémonos a la consideración de estos temas
en la noche de hoy. Hermanos, vamos a leer el párrafo
número cuatro del capítulo tres del decreto de Dios. dice el párrafo 4 dice estos ángeles
y hombres así predestinados y preordenados están designados particular e
inalterablemente y su número es tan cierto y definido que
no se puede aumentar ni disminuir. Hablar de estos asuntos mis queridos
hermanos Como nos lo indica el párrafo 7 es un asunto delicado
y cuando hablemos de predestinación, cuando hablemos de elección,
de reprobación, todos estos asuntos los debemos abordar tal y como
nos lo indica el párrafo número 7 con prudencia y con mucho cuidado
en ningún verdadero hijo de Dios, en ninguno repito, soy claro,
debería haber orgullo que lo lleve, que lo mueva a decir es
que yo soy elegido para la gloria de Dios y quizás diciéndolo en
un tono que traiga duda, que traiga incertidumbre, que traiga
a cualquier tipo de desasosiego en otras personas. De hecho,
el verdadero hijo de Dios se conoce porque bueno, entre las
marcas de gracia a las que tanto hemos hecho referencia, Se conoce
por la humildad y la cautela en estos temas. El Hijo de Dios
no está haciendo alarde ni está haciendo publicaciones de continuo
de la reprobación. Y estos son los elegidos y fuimos
elegidos y pobrecitos aquellos otros. No, nosotros no hacemos
eso, hermanos. Una de las marcas de gracia es
que, por el contrario, somos humildes y prudentes al respecto
de esto. No escondemos la doctrina, pero
cuando nos toca hablar de ella, somos prudentes y cuidadosos. Pero en aras de la brevedad,
hermanos, al respecto de este párrafo número cuatro, solo deseo
afirmar que este párrafo en realidad responde muy, muy bien a la pregunta
¿Puede un elegido para vida perderse? Es decir, puede disminuir el
número de los elegidos y por ende aumentar el número de los
reprobados? O como alguien me preguntó en
esta semana, puede un reprobado tener esperanzas? Es una pregunta,
creo yo, innecesaria a la luz de todo esto, pero muy útil.
Entonces ¿Cuál es el punto mis amados? El punto es que el número
de los elegidos y por ende de los reprobados es tan inmutable
como lo es el decreto de Dios y como lo es el Dios del decreto. Luego todos aquellos a quienes
el Señor eligió en Cristo para vida eterna y para gloria ese
número no cambia es inmutable luego no importa mis amados hermanos
el número de personas que hayan sido predestinados para muerte
o reprobados, ese número es invariable. ¿En virtud de qué, pastor? En
virtud de que el decreto de Dios es invariable. Luego, la pregunta,
¿puede tener alguien ya predestinado para muerte o reprobado esperanza? Bueno, es una pregunta interesante,
pero hablándolo crudamente, la persona no, no tiene esperanza,
y no tiene esperanza porque Dios le niegue la esperanza. No tiene
esperanza porque él no quiere venir a Dios como lo vimos la
vez pasada, no quiere venir a Cristo para ser salvo. Así lo debemos
enfocar, así lo debemos responder. Luego si no sabemos decir esto
entonces luego las personas que no tienen conocimiento digno
de estos asuntos van a decir entonces qué esperanza tenemos
de predicar el evangelio, qué esperanza tenemos de esto y del
otro. No, no sencillamente hermanos el número es invariable y El
elegido, quien ha venido a Cristo, tiene la esperanza fijada en
Cristo, su salvación está fijada en Cristo, no se perderá su salvación
porque está en Cristo, pero él lo sabe, pero la otra persona
no lo sabe. Y si esa otra persona algún día
quiere hacerse la pregunta, cómo sé yo que he sido elegido para
vida? Muy sencillo, mis amados. viniendo
a Cristo, teniendo la plena convicción de que Cristo no desprecia un
corazón contrito y humillado. Entonces, hermanos, son maneras
básicas, hermanos, no tenemos tiempo de hacer un curso de apologética
al respecto de estas cosas, pero son maneras básicas y claras
y puntuales de responder estas cuestiones. Así que dicho número
será el número que Dios estableció desde antes de la fundación del
universo. La inmutabilidad de Dios está relacionada con el
decreto de Dios. y el decreto de Dios no cambia. Esa es la sencilla explicación
del párrafo 4. Vamos a considerar el párrafo
5 a los humanos que están predestinados para vida. Dios antes de la fundación
del mundo, según su propósito eterno, inmutable y el consejo
secreto y beneplácito de su voluntad. Mire ese grande paréntesis que
hay ahí. Noten ustedes que los redactores
de la confesión de fe esto esto ya lo hemos leído antes. Esto
no es la primera vez que lo leemos. Los redactores de la confesión
de fe están muy, muy interesados en que todos los que leemos la
confesión y en que, claro, los que nos adherimos a la confesión,
entendamos que esto de la elección o la predestinación para vida,
bueno, lo mismo la reprobación, fue algo que ocurrió antes de
la fundación del universo. Fue algo que ocurrió en el seno
de la Trinidad, fue algo que no ocurrió en virtud de algo
que Dios conociese de antemano o que Dios viese en esas personas. Esto lo repetimos, hasta este
punto lo hemos repetido al menos dos o tres veces, claro con diferentes
palabras, pero aquí hay un interés claro de los redactores de la
confesión de fe al hacer este paréntesis tan largo. Luego dice,
Dios los ha escogido en Cristo para gloria eterna meramente
por su libre gracia y amor o otro asunto que ya hemos leído en
varias veces sin que ninguna otra cosa en la criatura como
condición o causa le moviera ello. No hermanos, Dios no nos
salvó a nosotros porque nos vio en la miseria, le dio pesar y
entonces dijo vamos a salvarlos. Dios nos salvó o decidió no salvar
algunos porque preconoció algo en ellos que los hiciera dignos
de esa salvación. Dios incluso no vio el pecado
de aquellos a quienes reprobó para reprobarlos, porque si Dios,
ojo con esto, porque si Dios hubiese visto el pecado para
reprobar, ¿a quiénes hubiera reprobado? A todos. Entonces
el pecado no es la causa por la que Dios reprueba, la causa
está en Él mismo. Pero hermanos, este párrafo nos
recuerda algo de lo que ya hablamos, de hecho de varios asuntos nos
recuerda. La elección, esto es básico,
espero que usted ya lo sepa, la elección es un acto tan eterno
como Dios mismo. Dice la confesión de fe antes
de la fundación del mundo. Segundo, la elección es un acto
soberano. Note lo que dice, según su propósito
eterno. Nada de lo que vio la criatura,
nada de lo que hizo, nada en lo que dejó de hacer fue el propósito
eterno de Dios. Y tercero es un acto inmutable. Ahí lo dices, un acto inmutable.
Ya lo acabamos de ver en el parágrafo anterior. El número es el número
que va a ser. Pero además de lo anterior, mis
amados, hay un aspecto muy, muy importante. Ya lo veremos. Y
bueno, es el siguiente. Recuerde, nadie conoce la causa
por la que fue elegido. Nadie. Usted no puede decir yo
fui elegido porque es que es. No, nadie conoce la causa primaria
hermano. Sabemos por la escritura que
Dios nos escogió porque nos amó. Si usted lo quiere ver de esta
manera, Dios nos amó y entonces nos amó de manera soberana y
entonces nos eligió para vida. Pero nadie, nadie sabrá la razón
por la cual fue escogido reprobado. De ahí que la confesión diga
según el consejo secreto. Nadie lo sabe. Las cosas secretas
permanecen en Dios, se quedan con el Señor, son del Señor.
Entonces, hermanos, con eso debemos tener contentamiento, no especular. Nadie conoce la razón por la
que fue escogido. Por eso se dice una elección
soberana. Nos recuerda también que nada,
absolutamente nada en la criatura lo movió a elegir a alguien en
Cristo para vida eterna. No es de lo que dice la confesión.
Los ha escogido en Cristo sin que ninguna otra cosa en la criatura
como condición o causa le moviera a ello. No lo voy a explicar.
Ustedes ya lo saben. pero una cosa que nos enseña
ya no tanto nos recuerda sino una cosa que nos enseña este
parágrafo hermanos es que los elegidos aquellos quienes van
a glorificar al Señor en su gloria para siempre ellos fueron elegidos
esta partícula es muy importante en Cristo Es una partícula que
el apóstol Pablo usa en diferentes oportunidades, particularmente
me interesa mucho el uso que Pablo le da esa partícula en
cristo en primera de corintios ellos fueron fuimos elegidos
en cristo dios los ha escogido en cristo es lo que dice fecios
1 4 según no se escogió en cristo en él hablando de cristo antes
de la fundación del mundo para que fuésemos santos y sin manchas
delante de él querido hermano yo quiero desafiarlo haciéndole
una pregunta sabe usted ¿Qué significa eso de haber sido elegido
en Cristo? Significa que aparte de la persona,
de la obra, de la muerte sustitutiva y de la resurrección gloriosa
de Cristo, nadie, absolutamente nadie puede ser salvo. Y de tajo
nosotros tenemos que excluir en este punto cualquier persona,
cualquier conjunto de ideas, cualquier religión que piense
que puede ser salvo o puede estar en paz con Dios aparte de la
persona de Cristo. Eso tiene que quedar muy claro.
Entonces cuando Efesios nos dice que nosotros, bueno gloria al
Señor, fuimos escogidos en Cristo lo primero que nos está recordando
este punto aquí la confesión y claro por supuesto primero
la escritura es que hermanos aparte de Cristo no hay salvación. Sencillo, resúmalo de esa manera. Segundo, Ese ser elegidos en
Cristo significa que son los méritos de la vida de Cristo
la base sobre la que los elegidos tienen vida eterna Los méritos
de la vida de Cristo ¿Qué más significa? Significa que aparte
de Cristo jamás habría esperanza para nosotros como ya lo dijimos
Significa que Cristo es la fuente y la causa misma de todas las
bendiciones. ¿Recuerdan ese pasaje? Hoy lo
vamos a ver. ¿Recuerdan ese pasaje en el que
el apóstol Pablo nos dice cuál es esa Efesios 1? Efesios capítulo 1 los primeros
versículos de la carta del apóstol Pablo de los Efesios nos dice,
nos habla de las bendiciones celestiales ¿Se acuerdan? Bueno,
todas las bendiciones que las vamos a ver, todas las bendiciones
celestiales que nosotros tenemos, las tenemos en virtud de Cristo. Ninguna bendición de las que
vamos a hablar está disponible aparte de Cristo. Así que hermanos, nuestro bendito
Señor es la fuente, pero no solamente es la fuente, sino la causa de
cada una de las bendiciones del orden de la salvación o del ordo
salutis. Pero de eso vamos a hablar en
un momento. Hermanos, Si el Señor no nos
hubiera escogido para que Cristo fuera nuestra cabeza federal,
¿qué es cabeza federal? Cuando se habla de cabeza federal
en la teología o en la teología, iba a decir otra
cosa, se me escapó, me disculpa. Cuando se habla de cabeza federal
en los estudios teológicos o en la teología pactual, estamos
hablando de cabeza, lo que se ve, federal que representa un
conjunto de personas. Luego, cabeza federal es alguien
que representa un conjunto de personas. La cabeza federal de
cada ser humano en su nacimiento es Adán. Adán es la cabeza federal. Adán es el representante de cada
ser humano al momento de nacer. y eso vamos a hablar más adelante
pero luego cuando por la gracia del Señor el creyente viene a
Cristo en fe en ese momento de la unión a Cristo o de la comunión
con Cristo en ese momento ya la cabeza federal no es Adán
Cristo es la cabeza federal Ahora, Adán era nuestra cabeza federal
porque él representaba, digo, al hombre delante de Dios en
la creación. Las consecuencias de la violación
del pacto de obras también entonces no solamente la recibió la cabeza
federal Adán, sino todos los que estamos adscritos a ese pacto
por nacimiento en virtud de que somos descendencia de Adán, es
decir, todos los seres humanos. porque hablamos de esto hermanos
porque si Dios no nos hubiera escogido para que Cristo fuera
nuestra cabeza federal y por ende para que en el tuviéramos
todas las bendiciones del pacto de gracia entiéndase regeneración
justificación adopción, etcétera, etcétera. Si no hubiésemos sido
escogidos para que Cristo fuera nuestro representante, hermanos,
no seríamos otros, sino los más miserables entre todos. Gente
sin esperanza, pecadores vagabundos deambulando de un lado para otro,
sin deseos de hacerlo bueno. Y hermanos, eso nos debería llevar
a una profundísima humildad y a una cuantiosa gratitud por la obra
inmerecida que Dios ha hecho en cada uno de nosotros. Entonces recordemos, hermanos,
en el parágrafo o en el párrafo 4 nos está hablando de la inmutabilidad
del decreto, el que fue elegido para vida, ese número permanece,
los que fueron predestinados para muerte por medio de la preterición
y precondenación, ese número permanece. En el capítulo, en
el párrafo número 5, resumamos la esencia del párrafo número
5 hablando de que aparte de Cristo no puede haber salvación para
ningún ser humano y es en virtud de que hemos sido elegidos en
Cristo de que nosotros tenemos la esperanza de la gloria futura. pero venimos hermanos entonces
al párrafo número 6 es el párrafo que me interesa párrafo número
6 vamos a leerlo con cuidado dice así como Dios ha designado
a los escogidos nótese ojo nótese que el párrafo número 4 que el
párrafo número 5 y que el párrafo número seis me está hablando
de los elegidos para vida. Ahí ya no me está hablando de
los reprobados. Ya eso lo vimos en el párrafo número tres. Aquí ya estamos hablando de manera
positiva de los predestinados para vida. Entonces sigamos así
como Dios ha designado a los escogidos para la gloria o de
la misma manera por el propósito eterno y libérrimo de su voluntad.
Aquí volvemos a ver otra vez a los redactores de la confesión
de fe recordándonos es por su propósito eterno. Dice ha preordenado
todos los medios para ello, es decir, el señor no solamente
ha preordenado a los elegidos para vida, sino que ha preordenado
todos los medios para que esos elegidos logren efectivamente
la vida. no solamente ha dicho ustedes,
ustedes, a vida, no, las salvaciones de Jehová. Y eso significa de
que no solamente la preordenación para vida es lo que Dios ha decretado,
sino los medios para que esos elegidos alcancen vida eterna. Es muy importante, hermanos,
tener eso en cuenta. Ahora dice, por lo tanto, los
que son escogidos, habiendo caído en Adán, son redimidos por Cristo. eficazmente llamados a la fe
en Cristo por su espíritu, obrando a su debido tiempo? Estos son
justificados, adoptados, santificados y guardados por su poder mediante
la fe para salvación. Esto es obvio lo que sigue. Nadie
más es redimido por Cristo o eficazmente llamado, justificado, adoptado,
santificado y salvado, sino solamente los escogidos. Eso vuelve y responde
al punto de la inmutabilidad en el número de los elegidos.
Nadie aparte de aquellos a quienes Dios amó y eligió para vida,
nadie aparte de ellos es elegido. Ahora bien, hermanos, Si ustedes
le prestaron atención, quizás ustedes en casa lo puedan hacer,
puedan hacer el ejercicio. Si ustedes prestaron atención
a la lectura de este párrafo, casi que en la mitad del párrafo
usted encuentra la palabra adopción, santificación y guardados mediante
el poder de su fe para salvación y después luego casi que vuelve
usted a leer las mismas cosas. ¿Qué es eso de ¿Qué es eso de
adopción, santificación? ¿Qué es eso de salvación? ¿Qué es eso de justificación?
Bueno, hermanos, hoy nos reunimos precisamente no para hablar de
cada una de esas cosas en detalle, sino para establecer el marco
sobre el que luego vamos a hablar de cada una de esas cosas en
detalle. Así que hoy, hermanos, literalmente
estamos reunidos para hablar del Ordo Salutis. Pero antes
de eso hermanos hagámonos una pregunta sencilla ¿Qué es lo
que en realidad? Si yo le pidiera a usted o si
alguien le solicitara a usted que resumiera este párrafo ¿Usted
hermano haría bien quizás en decir que de la misma manera
Como los elegidos fueron predestinados para vida, así también Dios predestinó
o preordenó todos los medios que conducirían a esos elegidos
a la vida eterna. Así que ese es el resumen del
parágrafo sencillo. Si yo le pregunto hermanos de
nuevo, resúmame ese parágrafo, usted resúmalo solamente en términos
de esto. Bueno, usted lo puede hacer como desee. Les recomiendo
que lo haga en términos de lo siguiente. De la misma manera
que los elegidos fueron predestinados para vida, así también Dios predestinó
todos los medios, es decir, preordinó todos los medios, organizó, planeó,
decretó, más técnicamente, todos los medios para que esos elegidos,
a quienes él amó de manera soberana, llegaran efectivamente a la salvación
y a ser glorificados en la eternidad. Esto nos habla de que Dios entonces
no solamente preordena para salvación, sino que también tiene absoluto.
Creo que es algo obvio que ustedes deberían aprender a detallar,
sino que organiza todo para que esos elegidos efectivamente y
sin dilación alguna lleguen a la gloria eterna. Las salvaciones
de Jehová como se los decía ahora, Él no solamente entonces elige
sino que Él le concede todas las bendiciones y los favores
inmerecidos para que esos elegidos en Cristo terminen después del
juicio glorificando a Cristo por toda la eternidad. otras palabras Dios no preordina
a individuos para la gloria y les dice bueno ya hice mucho por
ustedes ahora al trote mar hagan ustedes lo que ustedes puedan
hacer yo ya los encaminé no mis amados hermanos no les provee
también en Cristo todos los medios para que la gracia los conduzca
a la gloria. Les provee en Cristo todos los
medios para que esa gracia los conduzca a la gloria. Así que cuando la confesión nos
dice que Dios ha preordenado todos los medios para ello, a
lo que hace referencia con medios es a que Dios ha dispuesto o
con esto, dos cosas en particular sin las cuales nadie podría ser
salvo. Primero, la redención en Cristo. Dios no solamente vio en Cristo
a algunos, sino que Dios también decretó. Ojo con lo que dice
el parágrafo. Dice que todos, incluso los elegidos,
cayeron en Adán. Todos. Nadie nace salvo. Todos, como se los expliqué ahora,
nacieron con Adán como cabeza federal o como representante. Luego, técnicamente, todos los
hombres necesitan salvación. Ahora bien, no solamente entonces
Dios vio a algunos, o sea, decidió amar soberanamente a algunos
y los vio en Cristo y los predestinó para vida, sino que también decretó
como ustedes bien lo conocen decretó que ese Cristo pagara
el precio para satisfacer su justicia lo decretó Luego, el
asesinato de nuestro Señor Jesucristo por manos de impíos movidos por
los religiosos de aquel entonces, fue un hecho desgraciado, fue
un hecho horrible, fue una violación de la ley del Señor, pero en
última instancia fue parte del decreto de Dios. El sacrificio
de su propio hijo, hermanos, la redención que derrama, que
emana de la cruz del Calvario fue un acto que Dios decretó
sin el que ninguno de nosotros puede ser salvo pero entonces
Dios no sólo decretó hermanos esa redención en el Hijo sino
que también decretó que el Espíritu Santo fuese el agente que aplicara
a los elegidos en la eternidad pasada todos los beneficios de
la obra de Cristo en la cruz del Calvario. Primero, Dios es
el que elige. Segundo, Cristo es el que en
la cruz del Calvario, y claro, mediante una vida perfecta, es
el que gana todos los méritos para la salvación de los elegidos.
Pero entonces, ¿cómo los elegidos pueden ser salvos? Bueno, no
hay manera de que lo sean, aparte de que todos esos beneficios
y bendiciones ganados por Cristo en la cruz del Calvario sean
aplicados por el Espíritu Santo. Miren la obra de la Trinidad.
El Padre elige, el Hijo gana los méritos y las bendiciones,
y el Espíritu Santo aplica a su debido tiempo a su debido tiempo
todas esas bendiciones. Entonces, hermanos, cuando pensemos
en este parágrafo número 6, Cuando pensemos en este parágrafo,
sepámoslo definir en términos de que Dios preordenó la salvación
de los elegidos, pero también todos los medios para que esos
elegidos lograsen, por la gracia del Señor, alcanzar esa gloria
eterna. Es una obra de Dios. Es una obra
de Dios y no obstante, como lo vamos a ver en este Ordo Salutis,
hay puntos específicos donde no es que el hombre sea aquel
a quien se le pueda atribuir algo, sino que es el hombre en
el libre ejercicio ya de su voluntad regenerada el que ejerce las
gracias de la fe y del arrepentimiento. Pero de eso vamos a hablar más
adelante, hermanos. Así que vamos bien hasta ahí,
¿no? Vamos a hablar un poquitico de
pactos. ¿Por qué vamos a hablar de pactos?
Si esto de los pactos lo vamos a ver más adelante. Bueno, hay
que hablar de pactos, hermanos, hay que hablar de pactos. Se
lo voy a decir desde ahora la razón del por qué. Hay que hablar
de pactos porque en última instancia resalde esto si tiene por ahí
un lapicero o tintas de sobra, pero el ordo salutis es en cierta
manera el cumplimiento del pacto de redención. Véalo de esa manera. El ordo salutis puede ser considerado
como el cumplimiento del pacto de redención. Vamos a ver entonces
qué es pacto. Yo le voy a decir que no es pacto y yo sé que ninguno
de ustedes necesita mi amado que yo le explique esto. Pacto
no es señor voy a pactar contigo yo te voy a dar esto y tú me
vas a dar lo otro. No hermanos de Dios es todo nosotros
no tenemos nada que darle al señor. En qué piensa usted cuando habla
de un pacto. Bueno Un pacto es un acuerdo
entre dos partes cuyo cumplimiento depende del cumplimiento de una
condición. Un pacto es un acuerdo entre
dos partes en el que una parte promete, se compromete a hacer
una cosa Cuando una condición es cumplida,
piense en una promesa de compraventa. Eso es un pacto. Señor, yo me
comprometo a comprarle su casa. Ese es mi compromiso. Es mi compromiso. Me comprometo
a comprarle su casa. Si no le compro esa casa, entonces
hay una multa. La multa es la famosa multa de
la promesa de compraventa. Cuando una de las partes rompe
ese pacto, entonces esa multa es impuesta sobre la parte que
rompió el pacto. Pero vamos a verlo desde el punto
de vista de las Sagradas Escrituras. Hermanos, un pacto divino es
un acto soberano, soberano, porque mana de Dios sin concertación
con el hombre. Cuando hablamos de pactos divinos,
no pensemos jamás en Dios preguntándole al hombre, será que yo me comprometo
a esto si tú quieres hacer esto. No, un pacto es en cierta manera
una imposición, digámoslo así. Pero un pacto divino es un acto
soberano porque emana de Dios sin concertación con el hombre
y es condescendiente porque Dios no tiene que hacerlo, sino que
él lo quiere hacer. Y ese pacto, hermanos, hablando
de ese acto soberano y condescendiente, lo podemos definir como aquel
acto por medio del cual Dios se compromete a hacer algo o
a darle algo al hombre o a bendecir al hombre bajo el cumplimiento
de una condición de la que el hombre es responsable. Es decir,
en el momento en el que el hombre no cumpla con la condición del
pacto, entonces viene el castigo del pacto. El cristianismo bíblico hermano
reconoce en esencia y en resumen dos pactos. El pacto de obras
y el pacto de gracia. ¿Cómo podemos definir el pacto
de obras? Muy sencillo hermanos, es el compromiso que Dios contrae
con el hombre de bendecirlo y de darle vida eterna bajo la condición
de obediencia perfecta del hombre. Sabemos que Adán fue creado en
un estado de inocencia, de justicia, de perfección. Así las cosas. Si Adán deseaba seguir siendo
feliz y seguir viviendo con el favor y bajo el favor de Dios,
él tenía que obedecer perfectamente la ley de Dios. En aquel entonces,
la ley había sido sintetizada en Génesis 2.16. y mandó Jehová
al hombre diciendo de todo árbol del huerto podéis comer más del
árbol de la ciencia del bien y del mal no comeréis ese es
mi pacto tienes bendición tienes vida
eterna mientras que no comas de ese árbol ese es el pacto esa es la condición no comeréis
de ese árbol La bendición, tendráis bendición para ti, para todos
tus descendientes. El castigo, ¿qué es lo que vendría
del incumplimiento? Moriréis, porque el día que ustedes,
parece decirle el Señor, que usted viole el pacto que yo acabo
de hacer, ese día habrá muerte para ustedes y para su posteridad. Así que, Se dice pacto de obras
porque la bendición del hombre dependía literalmente de las
obras del hombre, de las obras de obediencia. Si el hombre falla,
entonces la bendición cesa, la maldición entra y la condenación
también. Si el hombre tuviese éxito, la
bendición sería suya y de su posteridad para siempre. Cuando
usted escuche la expresión pacto de obras, piense ¿Cuándo fue
anunciado el pacto de obras? ¿Desde toda la eternidad? ¿Qué
dirán ustedes? No, porque el hombre no ha existido
desde toda la eternidad. El pacto de obras fue anunciado
en el jardín del Edén. ¿Quiénes son los contrayentes?
Dios Padre ¿Y el hombre? ¿Quiénes son los beneficiarios?
Todos los que puedan obedecer. ¿Cuál es la condición? No se
me eleven hermanos, no se me eleven. Vuelvo y repito hermanos, vuelvo
y repito, estas son cuestiones básicas, préstales atención.
Cuando usted piense en el pacto de obras, piense cuando fue anunciado
en el Jardín del Edén. ¿Quiénes son los contrayentes?
Bueno, es Dios y es el hombre. ¿Quiénes son los beneficiados
del pacto? El hombre mientras el hombre
pueda obedecer. ¿Cuál es la condición? Perfecta
obediencia por parte del hombre. ¿Cuál es la promesa? Vida eterna. Pero evidentemente hermanos,
Adán no pudo cumplir. Él cayó y con esa caída también
toda su descendencia. Y si usted lee, si usted lee
el párrafo que estamos estudiando, ahí nos muestra que todos los
hombres caímos en Adán. No solamente los elegidos, sino
también los elegidos y los reprobados. Toda la humanidad cayó en Adán. La caída del pecado no fue acto,
no fue algo exclusivo de los reprobados. Todos caímos en Adán,
hermanos. Ahora bien, desde el comienzo, desde la creación,
este pacto de obras ha ido entrelazado de otro pacto, del pacto de redención. Entonces ya hablamos del pacto
de obras, ahora hablemos del pacto de redención. ¿Qué es? ¿Cómo lo podemos definir? Ahora,
note bien esto. El pacto de obras fue entre Dios
y el hombre. Obedece, como dice la escritura
en Deuteronomio, haz esto y vivirás. Pero el pacto de redención entre
quienes fue hecho espero que ustedes al final de esta explicación
tan sucinta lo puedan determinar. Nota que ya les dije el Padre
elige Cristo obtiene los méritos por medio de una vida santa y
de la muerte sustitutiva y el Espíritu Santo es el que aplica
los méritos. Luego cuando hablamos de pacto
de redención hablamos de algo, de un acto divino que ocurrió
en la eternidad pasada y en la eternidad pasada no había nadie
sino Dios mismo. Luego cuando hablamos del pacto
de redención hablamos del compromiso que Dios hace en sí mismo y consigo
mismo de darles vida eterna y gloria a los elegidos. Sencillamente
hablando, ese es el pacto de redención. Es el compromiso que
hacen los miembros de la Trinidad de darles vida eterna. Cada uno
en la economía trinitaria, cada uno jugando su papel, si puedo
expresarme de esa manera que no es quizás el más sabio o apropiado,
pero en donde cada uno participa para a la postre dar luz a la
gloria eterna de cada uno de los elegidos. Ezequiel 36 26 os daré corazón
nuevo y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros y quitaré
de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de
carne. Ahora bien, vamos a hacer el mismo ejercicio que hicimos
ahora pacto de redención. Cuando fue anunciado? Bueno, hermanos, no ten esto
fue anunciado desde la eternidad pasada. Cuando fue reiterado? Génesis 3.15 Esa es la primera
reiteración que el Señor hace del pacto de redención Contrayentes ¿Dios y el hombre? No Los miembros de la Trinidad
Beneficiarios ¿Los hombres? No ¿Quiénes son los beneficiarios?
Los elegidos en Cristo Esos son los beneficiarios ¿Cuál es la
condición? ¡Ojo con esto! Recuerda que estamos
en este ejercicio de estudio En el que quiero también que
ustedes ejerciten la mente hermanos ¿Cuál es la condición? Para que los elegidos tengan
vida eterna y gloria ¿Cuál es la condición? Les pongo estas
tres La fe de los elegidos La obediencia de los elegidos o la justicia perfecta de Cristo.
Esa era la condición. Porque ni siquiera la fe de los
elegidos es una condición, hermanos. Porque todo aquel que piense
que la fe es una condición para la salvación está pensando en
salvación por obras, solo que de una manera un poco más refinada. ¿Sabía usted que nosotros somos
salvos por obras? Por la obra de Cristo. no por
la nuestra. Entonces, la condición era que
los elegidos habrían de tener vida eterna y gloria perpetua. Y la condición, la justicia perfecta
de Cristo, cosa que él cumplió. Luego, hermanos, vemos la hermosura
de este pacto en su esplendor, la promesa, claro, vida eterna. Ahora, ¿de qué manera se relacionan
esta cuestión del pacto de redención y del ordo salutis? Bueno, ya
se los había dicho. En que todas las promesas, ojo,
todas las promesas del pacto de redención para los elegidos
en Cristo se cumplen en el ordo salutis. o si quiere lo vuelve
a poner como se lo explique ahora. El ordo salutis puede ser considerado
como el cumplimiento. De la promesa del pacto de redención. En otras palabras, todas las
bendiciones que Dios se comprometió a otorgar a quienes él mismo
eligió en Cristo se van aplicando en el tiempo decretado por Dios
en el ordo salutis. Y antes de entrar en el ordo
salutis, quiero hermanos hacer un breve paréntesis. Este tema, mis amados hermanos,
es un tema que no es tan complejo. Es un tema relativamente sencillo. Hermanos, esta es una muy, muy
buena oportunidad para que todos nos aperemos de este conocimiento
para la gloria del Señor. que cuando a usted le pregunten,
mi amado, recuerde la campaña que hemos venido adelantando,
robustezcamos nuestro cuerpo de teología, dejemos la simplicidad
en las respuestas, Abandonemos aquel, usted porque es salvo,
yo soy salvo por la gracia de Dios, si diga yo soy salvo por
la gracia de Dios, pero entienda que más allá de la gracia de
Dios está la aplicación de esa gracia y eso es lo que veremos
en el Ordo Salutis, porque cada eslabón del Ordo Salutis o lo
que es igual del orden de la salvación Cada eslabón es gracia,
es bendición. Así que hermanos, intente la
próxima vez robustecer ese, yo soy salvo por la gracia de Dios.
Sí, responda, yo soy salvo por la gracia de Dios, pero también
soy salvo porque Dios aplicó la gracia en mi corazón. Y cuando
estaba muerto en mis delitos y pecados, Él me dio vida juntamente
en Cristo. El Espíritu Santo me regeneró.
y junto con la regeneración me concedió el don o los dones concomitantes
de la gracia de la fe y del arrepentimiento y entonces en virtud de ese poder
de Dios sobrando en mí en el espíritu claro de manera voluntaria
y libre ejercí la fe y el arrepentimiento por la gracia de Dios y para
la gloria de Dios y fue en ese momento en el que entré en la
comunión con Cristo y fue en ese momento en el que fui unido
a Cristo por medio de la fe y al estar unido en Cristo entonces
se desprenden más y más bendiciones de esa bendita unión como por
ejemplo el hecho de que ahora soy parte de la familia de Dios
fui adoptado en la familia de Dios y adoptado en la familia
de Dios. Entonces entré en un proceso
de santificación. Es cierto. Delante de los ojos
del Señor soy un santo de manera puntual, pero también estoy siendo
santificado de manera gradual y progresiva. Aprendamos, hermanos,
entonces a definir nuestra salvación no solamente en términos de una
frase cliché de cajón somos salvos por gracia sino que aprendamos
a robustecer las manos bendito sea el nombre de nuestro buen
y gran señor
Ordo Salutis u Orden de la Salvación, p1
Series Confesión de Fe Bautista 1689
La relación entre el Pacto de Redención y el Orden de la Salvación (u Ordo Salutis)
| Sermon ID | 321241933164220 |
| Duration | 48:59 |
| Date | |
| Category | Bible Study |
| Bible Text | Genesis 3:15; Romans 8:29-30 |
| Language | Spanish |
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