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y un distrito escolar que hay
una universidad cerca que manda a diferentes estudiantes de la
universidad que están estudiando la educación para poder enseñar
en las escuelas de ese distrito. Entonces, casi todas las áreas
tienen eso, donde un estudiante de la universidad que está estudiando
educación pasa un semestre enseñando en una escuela en esta área.
Y esa universidad había mandado estudiantes a esta distrito para
enseñar en las escuelas públicas por casi 11 años. Y este año
el concilio de la escuela del distrito se juntaron y decidieron
que no iban a dejar esa universidad mandar más estudiantes para enseñar
en sus escuelas. Y la razón que dieron es que
no se sintieron que los niños iban a estar seguros con esos
maestros enseñando. Y la razón no era porque los
maestros de la universidad habían maltratado a los niños, no era
porque los maestros de la universidad estaban haciendo algo malo. La razón es porque fueron al
sitio web de la universidad. En el sitio web de la universidad
tiene escrito allí que enseñan a todos sus estudiantes por medio
de lentes cristianos. Y la escuela, eso es lo que dijeron
los del distrito allí, dijeron, no es un rechazo de ninguna fe
particular, como estamos abiertos para trabajar con organizaciones
religiosas que comparten nuestro compromiso a equidad e inclusión. En otras palabras, dijeron que
los estudiantes no iban a estar seguros porque los maestros habían
sido entrenados por medio de una visión del mundo de la Palabra
de Dios. Y eso dijeron que no era aceptable
para ellos porque los estudiantes no iban a sentirse seguros, supuestamente. Y lo que estaban diciendo era
cierto. Los estudiantes sí estaban estudiando
en una escuela cristiana que tenía una visión muy diferente
del mundo que ellos tenían. Y esa visión del mundo afectaba
la manera que se comportaban y afectaba mucho de cómo vieron
el mundo. Y es cierto de que cómo vemos
el mundo va a afectar mucho. Y aquí en Tito capítulo 1 habla
de la verdad, de la manera en que vemos al mundo siempre viene
de nuestro corazón. Podemos decirlo de esta manera,
tu visión viene de tu corazón. Tu visión viene de tu corazón. Y empezamos a leer aquí en Tito
1 versículo 15, Tito 1 15, y dice, todas las cosas son puras para
los puros. Más para los corrompidos y incrédulos,
nada les es puro, pues hasta su mente y su conciencia están
corrompidas. Profesan conocer a Dios, pero
con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados
en cuanto a toda buena obra. Recuerda, la semana pasada hablamos
un poco del contexto de esos versículos. Hablamos de cómo
allí en versículo 10 habla de que hay muchos contumaces, habladores
de vanidad que van a venir. Ahí dicen especialmente los de
la circuncisión. Y hablamos del hecho de que había
muchos falsos profetas que estaban diciendo, nosotros somos cristianos.
Nosotros creemos en Jesús, creemos en Cristo, pero creemos que para
ser salvo, para agradar al Señor, también tienes que ser circuncidado,
también tienes que seguir la ley. y estaban añadiendo esas
cosas pensando que ellos por su propio esfuerzo podían añadir
a la joven de Cristo, podían ganar su propia salvación de
una manera. Y Pablo tenía que decir que esas
personas estaban trastornando casas eternas y tenemos que reprenderlos
duramente porque solamente están siguiendo fábulas judaicas y
esa doctrina va a apartarlos de lo que es en verdad es oro.
lo que es en verdad, lo que es la verdad. Y entonces siguen
versículo 15 hablando de esas personas y dice que todas las
cosas son puras para los puros, más para los corrompidos y incrédulos. Nada les es puro. Ellos creían que ellos podrían
limpiar su corazón por medio de hacer cosas religiosas. Ellos
creían que la manera para llegar a ser puro era hacer cosas puras
por medio de ser circuncidados, seguir la ley, seguir sus doctrinas,
que eso podría hacer los puros. Pero Pablo dice aquí no es cierto,
es lo opuesto. No hacemos cosas puras para llegar
a ser puros. Tenemos que ser puros para poder
hacer las cosas puras. Y eso es lo que Cristo mismo
dice en Lucas capítulo 11. En Lucas capítulo 11, Cristo
está hablando a los fariseos y los fariseos estaban criticando
a sus Discipulos, si dicen Lucas 11, 37, luego que hubo hablado,
le rogó un fariseo que comiese con él. Y entrando Jesús en la
casa, se sentó a la mesa. El fariseo cuando lo vio, se
extrañó que no se hubiese lavado antes de comer. Entonces el fariseo,
los fariseos creían que no está hablando de lavar las manos para
quitar los gérmenes. Tenían que lavarse con agua santificada
de una manera ritual antes de poder comer. Y Jesús no hizo
eso y ellos creían y eso no estaba en la palabra de Dios, no estaba
en la ley. Solamente era doctrinas que los
fariseos habían añadido a la ley y ellos creían por medio
de hacer esas cosas religiosas podrían ser limpios por dentro.
Y se maravillan que Jesús no siga sus doctrinas que ellos
añadan a la ley y piensan que Jesús no va a ser puro. Versículo
39. Pero el Señor le dijo Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis
lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos
de rapacidad y de maldad. Necios. El que hizo lo de fuera
no hizo también lo de adentro. Pero dadme la limosna de lo que
tenéis, entonces todo será limpio. Habla de la misma cosa en Marcos,
capítulo 7, un libro atrás en Marcos, capítulo 7. Y dice en
versículo 14, Marcos 7, 14. Otra vez, en versículo 5, critican
a los discípulos porque no andan conforme a la tradición de los
ancianos, sino que comen pan con manos inmundas, la misma
cosa. Y dice en versículo 14, llamando
así, toda la multitud les dijo. Oídme todo, si entendéis. Nada
hay fuera del hombre que entre en él que le pueda contaminar. Pero lo que sale de él, eso es
lo que contamina al hombre. Si alguno tiene oídos para oír,
Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron
sus discípulos sobre la parábola. Él les dijo, ¿también vosotros
estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo que
fuera que entra en el hombre no le puede contaminar? Porque
no entra en su corazón, sino en el vientre y sale a la letrina. Esto decía siendo limpios todos
los alimentos. Pero decía que lo que del hombre
sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro del corazón
de los hombres salen los malos pensamientos, los adulterios,
las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las
maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledecencia,
la soberbia, la insensatez. Todas esas maldades de dentro
salen y contaminan al hombre. Los fariseos igual como esos
de la circuncisión en el libro de Tito, del cual Pablo está
hablando, pensaron que la manera que podemos ser puros por dentro
es por no comer ciertas cosas, por limpiar las manos ceremonialmente
para que lo que comemos no nos contamine, por hacer ritos religiosos. Pero Cristo dice las cosas que
comes no es lo que te hace impuro, no es lo que pones en tu cuerpo,
es lo que sale de tu corazón. Es lo que ya está en tu corazón,
lo que te contamina. Y por eso Pablo dice. Lo mismo
a los de la circuncisión. Él dice que para los que ya son
puros, ellos hacen cosas puras. Ellos saben lo que es puro y
viven en la pureza. ¿Por qué? Porque ya tienen sus
corazones limpiados. Pero para las personas que tienen
corazones sucios, llenos de maldad, como los fariseos, no importaba
cuántas veces lavaban las manos, no importaba cuánta comida buena,
limpia, supuestamente comían, no importaba cuántas veces fueron
al templo y hicieron sacrificios, su corazón iba a ser sucio. Y por eso todo lo que vieron
en la vida iban a verlo con ojos sucios. No iban a entender lo
que Dios quería por ellos. Y por eso dice allí en versículo
15 al final, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. Tenían todo al revés. Ellos pensaron
que por medio de hacer esas cosas podían limpiar su corazón. Pero
el problema es que no vieron correctamente el problema. El
problema no era primeramente sus acciones, el problema primero
era su mente y su conciencia. Como su corazón no había sido
limpiado por la sangre de Cristo, como su corazón no estaba bien
con Dios, lo que ellos pensaban que era puro en verdad no era
puro. era impuro y todas sus decisiones eran incorrectas porque
su conciencia no estaba bien con Dios. La conciencia es lo
que nos dice lo que es bueno y lo que es malo. Y su conciencia
era impuro. Y si mi conciencia es impuro,
todo lo que hago va a ser impuro. Y por eso, como miramos al principio
ese concilio de ese sistema de escuelas, su conciencia era todo
malo. Lo que ellos querían que era
malo era en verdad era bueno. Seguir la palabra de Dios y lo
que ellos creían que era era bueno aceptar a todos y no decir
que nada es malo. En verdad era malo. Por qué? Porque su conciencia, su mente,
lo que pensaron, lo que creían que era bueno y malo, eran corrompidos
porque su corazón no estaba limpio y afectaba todas sus decisiones.
La manera en que vieron el mundo, porque tu visión viene de tu
corazón. Entonces tenemos que ver que
si nuestro corazón no es puro, va a afectar todas nuestras decisiones,
toda nuestra vida. En estos días recientes hemos
tenido mucha lluvia, verdad? Algunos en sus testimonios hablaban
de diferentes problemas con la lluvia que hemos tenido. Varios
personas mencionaron diferentes accidentes y otras cosas que
casi pasaron por la lluvia. En una de las razones, hay varias
razones por las que la lluvia causa problemas, pero una razón
es porque Sus parabrisas muchas veces se llenan de agua, o de
lodo, o de otras cosas, y ya no puedes ver tan claramente
como cuando no hay lluvia. Entonces, cuando usted, cuando
sus parabrisas no está bien limpio, si hay suciedad ahí y miras a
la derecha, a veces piensas que hay un carro cuando no hay un
carro. Solamente es la suciedad en sus parabrisas o piensas que
no hay carro y si hay un carro ahí, pero no puedes ver el carro.
Por qué? Porque las lentes, el vidrio está muy sucio. Y muchas
veces hacemos decisiones muy necias en el carro y vamos y
cambiamos de de a otro lugar cuando hay un carro allí que
no lo vemos. Por qué? Porque todo está distorsionado
por el lobo en el parabrisas y en por el agua. Y muchas veces
ni podemos leer las letreras y pensamos que dice una cosa
cuando en verdad dice otra cosa. Todo está distorsionado. Por
qué? Porque el vidrio por el cual estamos viendo el camino
está muy sucio. La manera en que vemos el mundo
por medio de nuestras mentes, por medio de nuestras conciencias,
nuestros ojos espirituales. Si es sucio, vamos a tomar muchas
decisiones muy necias. Por qué? Porque para los impuros,
hasta su mente y conciencia están corrompidas. Todo lo que ven,
todo lo que dicen, aún lo que piensen que es bueno y malo,
es a la revés. Entonces muchos se preguntan
¿Por qué mi vida es un desastre? ¿Por qué tengo tantos problemas
con mis padres? Dicen los jóvenes. ¿Por qué tengo
tantos problemas con mi esposo? ¿Por qué tengo tantos problemas
en el trabajo? ¿Por qué estoy batallando tanto
con esos vicios? ¿Por qué hay tantos problemas?
Bueno, la primera razón puede ser que tu corazón no está limpio. Y si corazón no está bien con
Dios y nunca ha sido salvo, si nunca has tenido tu corazón limpiado
por la sangre de Cristo, entonces tu mente y tu corazón están corrompidos. Y no importa cuántas veces vienes
a la iglesia, no importa cuántos diezmos das, no importa cuántos
rezos haces. Todas esas cosas no pueden limpiar
el corazón y no pueden arreglar tu camino. Y tenemos que reconocer
En primer lugar, tenemos que buscar la purificación de Cristo
para limpiar nuestro corazón. Tenemos que buscar la purificación
de Cristo para poder limpiar nuestro corazón. Sin eso, vamos
a ir y tomar decisiones muy necias. ¿Por qué? Porque nuestra conciencia,
la cosa que nos guía, no está bien. La hermana mencionó que
su celular falló y ya no podría saber a dónde ir. Si nuestro
celular no está trabajando o si usted está usando otra cosa para
direcciones y no está funcionando bien, te va a guiar a una dirección
más. Y lo mismo con nuestra conciencia. Nuestra conciencia nos dice qué
es bueno y qué es malo. Pero si nuestra conciencia está
corrompida, ¿cómo vamos a saber lo que es bueno y lo que es malo?
Es imposible. Y por eso es tan importante tener
corazones limpios por la sangre de Cristo. Por eso Cristo habla
otra vez a los fariseos. No tiene que buscar, solamente
escuchar. Pero dice en Mateo 15, 14. Otra vez, hablando a
los fariseos, dice Dejarlos son ciegos, guías de ciegos. Y si el ciego guiar al ciego,
ambos caerán en el hoyo. Y eso es lo que vemos todos alrededor.
Hay ciegos guiando a ciegos, personas con conciencias y mentes
corrompidas diciendo a otros eso es lo que es bueno, eso es
lo que es malo y todo es impuro. Llaman lo puro, puro, lo puro,
impuro y lo impuro, puro. Por qué? Porque sus conciencias
y mentes están corrompidos y se preguntan por qué sus vidas son
tan. Son un desastre. Y eso es la razón. Otra vez Cristo
habla a los fariseos en Mateo capítulo 23. Y si quieren pueden
buscar ahí porque es muy importante ver eso. Mateo capítulo 23. Y vamos a empezar a leer el versículo
14. Y quiero que mientras leemos, vamos a leer ese pasaje. Mientras
que leemos, quiero que noten cuántas veces habla de ciegos
en ese pasaje. 14. Hay de vosotros escribas
y fariseos hipócritas, porque devoráis las casas de las viudas
y como pretexto hacéis largas oraciones. Por esto recibiréis
mayor condenación. O sea, para no solamente por
un momento y vemos dos cosas opuestas, parecen completamente
opuestas. Devoran casas de viudas, una
cosa terrible. Pero al otro lado argan oraciones
largas. Y para la mayoría ven a esos
fariseos y piensan oh, son muy religiosos, son muy puros y buenos. Pero están devorando casas de
viudas como el siglo 15. Hay de vosotros escribas y fariseos
hipócritas porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito.
Qué bueno están haciendo un prosélito. Y una vez hecho, le hacéis dos
veces más hijo del infierno que vosotros. 16 Hay de vosotros guías ciegos
que decís si alguno jura por el templo, no es nada. Pero si
alguno jura por el oro del templo, es deudor. Insensatos y ciegos. Porque ¿cuál es mayor? ¿El oro
o el templo que santifica el oro? También decir si alguno
jura por el altar no es nada, pero si alguno jura por la ofrenda
que está sobre el altar es deudor. Necios y ciegos. Porque cuál es mayor la ofrenda
o el altar que santifica la ofrenda? Pues el que jura por el altar
jura por él y por todo lo que está sobre él y el que jura por
el templo jura por él y por lo que por él que lo habita. Y el que jura por el cielo jura
por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él. Hay de
vosotros escribas y fariseos hipócritas, porque desmáis la
menta y el enaldo y el comino y dejáis lo más importante de
la ley, la justicia, la misericordia y la fe. Era necesario. Esto era necesario hacer. Hacemos
sin dejar de hacer aquello. Justicia, Misericordia y Fe. ¡Guías ciegos que coláis el mosquito
y tragáis el camello! Hay de vosotros escribas y fariseos
hipócritas porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato,
pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. Fariseo
ciego limpia primero lo de dentro del vaso y del plato para que
también lo de fuera sea limpio. Hay de vosotros escribas y fariseos
hipócritas porque sois semejantes a sepulcros blanqueados que por
fuera a la verdad se muestran hermosos. más por dentro están
llenos de huesos, de muertos y de toda inmundicia. Así también
vosotros por fuera, la verdad, os mostráis justos a los hombres,
pero por dentro estáis llenos de hipocresía y iniquidad. Los fariseos estaban tratando
otra vez de hacerse puros por medio de hacer cosas buenas.
Pero por dentro estaban llenos de injusticias. Es tan tonto
como Cristo menciona aquí es tomar un vaso que por dentro
está lleno de bacteria, de corrupción, de cosas tan feas y limpias el
lodo de afuera, pero no limpias de por adentro. Entonces echas
tu leche o tu agua. Y qué va a pasar? Va a ser muy
impuro. va a contaminarse. ¿Por qué?
Porque lo que es importante es por dentro. Si por dentro está
limpio, lo de afuera va a limpiarse. Pero él está diciendo que esas
personas eran ciegos. No podían ver. que su corazón
estaba afectando todas sus acciones. Entonces estaban enfocados en
las cosas pequeñas, el mosquito y estaban batallando. Tengo que
limpiar. Limpié mis manos de la manera
correcta, pero estaban dejando a un lado la justicia, la misericordia. No tenían ningún interés en ayudar
a las personas que estaban muriendo a todos alrededor de ellos. porque
estaban ciegos. No podían ver correctamente porque
su corazón estaba corrompido. Y la primera cosa que necesitaban
era salvación, era limpieza. Sólo Cristo puede lavarlos. Por eso Cristo mismo dice, En Juan 8.12, otra vez Jesús
les habló diciendo, Primeramente, tenemos que asegurarnos que somos
salvos. Si no somos salvos, todo lo de
afuera va a ser limpio. Puedes hacer todas las cosas
limpias, pero si su corazón no está limpio, no vas a poder hacer
lo correcto. Pero como cristianos, muchas
veces también dejamos nuestros corazones ensuciarnos. No podemos
perder la salvación. Seguimos siendo hijos de Dios.
Seguimos en camino al cielo. Pero si nuestro corazón está
corrompido. Va a afectar como vemos el mundo. Si no estamos confesando nuestro
pecado diariamente a Cristo, dejando su sangre y limpiarnos
diariamente, constantemente, va a afectar nuestra vida exterior. Y a veces tratamos de cambiar
las cosas por afuera, pero no confesamos el pecado que está
adentro. Muchas veces, por ejemplo, tenemos
amargura en nuestro corazón. Y tratamos, vamos a la iglesia,
leemos la palabra, hacemos cosas buenas, y pensamos, ¿por qué
mi relación con mis padres está tan mal? Bueno, sabes que tienes
amargura en tu corazón contra ellos. Y hasta confesar esa amargura,
todo lo que tus padres hacen va a parecer mal. ¿Te dan un
chocolate? Oh, solamente me dan eso porque
me odian y quieren matarme. Traten de ayudarte con su tarea
o solamente quieren hacer mi vida más difícil. Por qué? Porque
todo está viendo todo por medio de la amargura que está pintando
todo. Verdad? Para algunos es avaricia. Todo es dinero. Eso es lo que
se hicieron los fariseos. No les importaba el templo, solamente
el oro. No les importaba el altar, solamente la ofrenda que estaba
sobre el altar. Si toda tu mente está en yo tengo que ganar más
dinero, yo tengo que tener más dinero, va a influir todo. Va
a destruir tu relación con tu esposo y con tu esposa. Por qué? Porque cada vez que gastan un
penny, gastaron mi penny. Cada vez que algo pasa en la
vida va a causar problemas. Por qué? Porque estás viendo
todo por medio de tu avaricia. y está influyendo toda tu vida.
Para algunos es el orgullo. Yo soy el mayor que todos. Entonces,
si alguno dice que es bueno o algo, no saben nada porque yo soy el
mejor. Si alguno no me trata como yo creo que debo ser tratado,
entonces yo voy a dejarles a un lado. No voy a hablarles más
con ellos porque ellos no entienden que yo soy el mejor que todos
y que merezco todo. Y al amor no lo pensamos en esas
palabras, pero esa es la razón por qué maltratamos a otros.
Porque nuestro orgullo influye en la manera que vemos a todos
los demás. Para algunos es la envidia. Esa persona tiene algo
que yo quiero. Tiene el carro que yo quiero,
o el trabajo que yo quiero, o la familia que yo quiero, o lo que
sea. Y entonces yo odio a esa persona
y todo lo que dice solamente está jactando de lo que tienen.
Solamente están burlándose de mí porque yo no tengo lo que
ellos tienen y todo se ve por medio de ese orgullo. Afecta
como vemos a otros. Por algunos es egoísmo. Yo merezco eso. Yo quiero eso. Y si no estamos aún como cristianos
diariamente diciendo Señor examina mi corazón. Perdóname por ese
orgullo, esa amargura, esa avaricia. Perdóname. Límpiame de eso. Ayúdame a ver cuán ciego soy. Ayúdame a en verdad ver claramente. Ese corazón impuro va a afectar
nuestra mente y nuestra conciencia para que veamos que todos los
demás son impuros cuando en verdad somos nosotros que somos impuros.
Y va a afectar la manera que vemos a todo el mundo y va a
destruir relaciones, va a destruir nuestra, nuestro gozo, nuestra
satisfacción. Por qué? Porque vemos a todo
el mundo por medio de nuestra impureza. Y hasta confesar ese
pecado y arreglar cuentas con Dios y dejar la sangre de Cristo
limpiarnos, no vamos a poder ser puros para los puros. Los
que han sido purificados, todo es puro. Pero para los impuros,
hasta su conciencia y su mente están corrompidas. Y ven todo
por medio de esos ojos. Tu visión viene de tu corazón. Y en primer lugar, tenemos que
buscar la purificación de Cristo para limpiar nuestro corazón. Regresando a Tito 1, miramos
versículo 16. Tito 1, 16. Dicen, profesan conocer
a Dios. pero con los hechos lo niegan,
siendo abominables y rebeldes. No solamente tenemos que buscar
la purificación de Dios para limpiar nuestro corazón, pero
tenemos que buscar el temor de Dios para producir nuestra sumisión. Tenemos que buscar el temor de
Dios para producir sumisión en nuestros corazones. Esos falsos
maestros pensaron, yo soy cristiano. Yo creo en Cristo. Solamente
creo que yo puedo añadir mis buenas obras y yo soy mejor que
los que no son circuncidados, los que no siguen la ley. Y es
mi esfuerzo que también me gana la salvación. Cristo me ayuda
también, pero también son mis fuerzas. Y eso es lo que todas
las religiones falsas enseñan. Los católicos, si preguntas a
un católico, si creo en Cristo, si él me salva, pero también
yo tengo que hacer eso. Un testigo de Jehová, lo mismo,
si creo en Cristo, si él tiene que salvarme, un mormón, pero
yo también tengo que hacer eso. Si ellos creen que ellos mismos
tienen que añadir a la obra de Cristo para parcialmente limpiarse
a ellos mismos, es sus obras que les limpia y creen que son
cristianos, profesan conocer a Dios, pero no tienen un conocimiento
verdadero. El dios que conoce no es el dios
de la Biblia, es un dios falso, es un dios de su propia imaginación.
Profesan a conocer a Dios y la manera que sabemos que no conocen
a Dios es como ¿Qué dice la palabra? Por sus frutos, por sus hechos.
Sus hechos lo niegan. ¿Cómo? Son abominables. Hacen las cosas que Dios odia
y son rebeldes. Ellos creen, yo sé mejor que
Dios. Yo sé lo que es mejor para mi
vida. Yo sé lo que es correcto. Yo no voy a someterme a la palabra
de Dios. Yo voy a hacer lo que yo creo
que me va a traer más gozo. Yo no voy a someterme a lo que
Dios cree. Y no reconocen que lo que están
muy sexy y se acercan a Moab y a Balak había escuchado que
a Israel había conquistado a otros, había escuchado el poder de Dios
y pensé y pidió a Balaam, ese profeta. A venir para maldecir
a Israel. Y Balaam, Dios dice a Balaam,
no debe ser. Entonces Balaam parece no queriendo
hacerlo, pero si Dios me dice que tengo que hacerlo, y dice,
ok, yo no puedo ir. Y regresan otra vez y sabemos
por otros pasajes en Judas habla de la avaricia de Balaam. Sabemos que él quería ese dinero,
él quería esa fama. Entonces Dios dice, bueno, puedes
ir. Si quieres ir, vayas. Y él va y en el camino dice en
versículo 22 la ira de Dios se encendió porque él iba y el ángel
de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba pues
el montado sobre su asna y con él dos criados suyos y tres veces
su asna de el ángel. del peligro, de que si sigue
adelante va a morir, va a ser matado por el ángel y empieza
a ir por otro lado. Y tres veces Balaam pega a su
asno, pega a su burro. Y finalmente llegan a un lugar
donde no pueden ir a un lugar u otro y solamente se sienta
y el burro y empieza a pegarlo y dice Si yo tenía una espada,
yo voy a matar. Y eso es lo que muchas veces
pasa con nosotros. Con las personas nos dicen lo que no queremos
escuchar. En vez de reconocer que están tratando de guardarnos,
queremos matarlos. Pero finalmente Dios da a ese
burro, esa asna, la habilidad de hablar. Y dice en el versículo
30, no soy yo tu asna sobre mi has cabalgado desde que tú me
tienes hasta este día. He acostumbrado a hacerlo así
contigo. Y él respondió no. Entonces,
en el siglo 31, Jehová abrió los ojos de Balán. Y vio al ángel
de Jehová que estaba en el camino. Y en el siglo 32, el ángel de
Jehová le dijo, ¿Por qué has azotado tu asna esas tres veces? Y aquí yo he salido para resistirte
porque tu camino es perverso delante de mí. Pero la avaricia
de Balaam había cegado sus ojos. No podía ver en cuánto peligro
estaba. Versículo 33. El asna me ha visto
y se ha apartado luego delante de mí esas tres veces y sin de
mí no se hubiera apartado. Yo también ahora te mataría a
ti y a ella dejaría viva. Balaam no reconoció que estaba
yendo por un camino que iba a literalmente matarle. ¿Por qué? Porque no
podía ver. ¿Por qué? Porque sus ojos estaban
cegados por su avaricia. Pero Lasna podría ver y salvó
su vida por forzarle a Noye por ese camino. Y solo cuando Dios
abrió sus ojos, finalmente pudo ver el peligro. Pero tristemente
no aprendió su lección. Él siguió en rebeldía en contra
de Dios y cuando no pudo maldecir, animó a los Moabitas a hacer
inmoralidad con los israelitas y él terminó siendo matado por
Israel. Y en Judas leemos que él es un
ejemplo de lo que no debemos hacer. Pero él no pudo ver que
lo que él estaba haciendo era perverso y que iba a guiar a
su destrucción, que iba a ser matado por lo que estaba pasando. Por qué? Porque estaba ciego. Su corazón no estaba bien con
Dios. El profecía conocer a Dios. Dije
yo soy un profeta de Dios. Pero su corazón no estaba bien
con Dios. No estaba sumiso a Dios. No quería
hacer la voluntad de Dios. Él pensaba, yo puedo hacer lo
que yo quiero hacer. Y solamente por su asna fue salvo
la primera vez, pero la segunda vez después sí es matado. ¿Por qué? Porque nunca aprende
a temer a Dios. Y dice otra vez en Tito, esas
personas profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan
siendo abominables y rebeldes. Tristemente, hay muchas personas
en la iglesia que profesan conocer a Dios. Pero en sus vidas, todas
sus decisiones, ellos viven cegados por su orgullo, por su avaricia,
por su egoísmo, por su envidia, y no quieren someterse a la palabra
de Dios. No piensan qué quiere que Dios,
qué quiere Dios que yo haga hoy. Solamente hacen lo que ellos
quieren hacer. Y no entienden que lo que están haciendo es
abominable a Dios y que ellos van a enfrentar el castigo de
un Dios todopoderoso. Si no son salvos como esos, van
a enfrentar la ira eterna de Dios en el infierno. Y para los
que sí son salvos van a enfrentar la disciplina de Dios. Pero tenemos
que reconocer que si nosotros somos ciegos, creemos que somos cristianos,
profesan conocer, pero con nuestros hechos negamos al Señor, no nos
sometemos a Él en nuestra vida diaria, en las decisiones que
hacemos cada día, vamos a ser abominables a Él. y vamos a enfrentar
su ira. Tenemos que ver claramente que
el temor de Dios es la única cosa que puede producir la sumisión
que necesitamos para vivir una vida que le agrada. Tu visión
viene de tu corazón, buscar la purificación de Dios para limpiar
tu corazón, buscar el temor de Dios para producir esa sumisión. Y para terminar, versículo 16,
título 1, título 1, 16, al final, Termina dices que ellos son reprobados
en cuanto a toda buena obra. Esa palabra reprobado significa
literalmente que no están aprobados, que no están aprobados por Dios. Ellos creen nosotros somos los
aprobados por Dios, pero en verdad el camino en el cual están yendo
no está aprobado por Dios. Y en vez de hacer lo que agrada
a Dios y recibir el galardón de Dios, dicen que no hacen ninguna
buena obra. Ellos creen que están haciendo
todas las cosas buenas, pero en verdad no hacen ninguna buena
obra y por eso están reprobados. El 26 de enero del 2020. Algunos conocen esa fecha. Probablemente
la mayoría no. El 26 de enero del 2020, un helicóptero
de Calabasas, California, salió de allí para ir a una ciudad
cercana en California. El piloto de ese helicóptero
había sido entrenado para cómo usar los instrumentos en un clima
muy difícil. Y en ese día había un clima muy…
Había muchas tormentas en el área y el clima era muy difícil.
Pero había pasado muchos años y ya no tenía su certificación
para volar el helicóptero en condiciones difíciles. solamente
podría manejarlo cuando podía ver claramente. Entonces, si
no puedes ver claramente, tienes que saber cómo usar los instrumentos
muy bien. Porque si confías en tu vista,
si hay muchas nubes y si hay mucho problema, entonces llegan
a tener muchos problemas. Muchos de los pilatos están entrenados
para confiar en los instrumentos, no en lo que pueden ver y lo
que pueden sentir. Porque si estás en nubes y hay
tormentas, lo que ves muchas veces se siente que estás haciendo
algo mal cuando en verdad estás haciendo algo bien o al revés.
Y como él no estaba entrenado bien para usar sus instrumentos,
confió en su vista, en sus sentimientos. Y él pensó tengo que subir y
empezó a subir y él pensó que él estaba subiendo, pero en verdad
estaba yendo para abajo. y fue directamente a la tierra,
pegó a la tierra, se explotó y todos los nuevos pasajeros
murieron. Incluyendo allí, algunos de ustedes
han escuchado del hombre Kobe Bryant, que fue un hombre que
jugó baloncesto muy famoso con su hija y siete otras personas
murieron en ese accidente. Pero la razón era porque ese
piloto pensó que estaba yendo para arriba cuando en verdad
estaba yendo para abajo. Y la razón por qué pensó eso,
porque confió en sus ojos y en su sentimiento en vez de saber
cómo leer los instrumentos y seguir lo que los instrumentos estaban
diciendo acerca de su posición en el cielo. Lo mismo pasa con
los cristianos. Piensen que están yendo para
arriba. Piensen que están haciendo lo correcto. Piensen que están
viviendo su vida buena, pero están confiando en lo que ellos
se sienten. No leen los instrumentos de la
Palabra de Dios. No siguen el consejo del Espíritu
Santo, quien en verdad es infalible. Y por eso sus vidas van directo
para la destrucción. Y la última cosa que vemos es
no solamente tenemos que buscar la purificación de Dios para
limpiar nuestro corazón, el temor de Dios para producir sumisión,
pero la llenura del Espíritu para corregir nuestra dirección. Ese piloto necesitaba los instrumentos
para corregir su dirección. Estaba yendo para abajo y él
pensó que estaba yendo para arriba. Muchas veces nosotros confiamos
en nuestros sentimientos y pensamos que estamos yendo para arriba
cuando estamos yendo para abajo. Y necesitamos los instrumentos
del Espíritu Santo usando su palabra para corregir nuestra
dirección y decir, no, si sigues en ese camino, es un camino de
destrucción. Pero nosotros no podemos ver
porque nuestros corazones no están bien con Dios. Y hasta
acercarnos a Dios, tenemos que reconocer que tu visión viene
de tu corazón. En Mateo 7, Cristo dice que muchos
en los últimos días van a venir a Él y decir, yo he hecho todas
esas cosas. Yo he sanado a personas, yo he
predicado tu palabra, he ido a la iglesia, he hecho muchas
buenas cosas en tu nombre. Y Cristo va a decir, nunca os
conocí. Estaban yendo todo el tiempo
en la dirección equivocada y no lo sabían. Porque para los puros,
los que han sido purificados, los que están bien con Dios,
todo es puro. Pero para los impuros, hasta su mente y su conciencia
están corrompidas y ni saben que están yendo en la dirección
equivocado. Profesan conocer a Dios mientras
que sus obras lo niegan. ¿Por qué? Porque sus corazones
no están sometidos a Dios. Son abominables, rebeldes. Y
por eso van a ser reprobados. Tu corazón guía tu visión, tu
visión, la manera en que ves el mundo viene de tu corazón.
Si tu corazón no está bien con Dios, no vas a poder tomar decisiones
buenas. Al amor a algunos aquí que reconocen
que su vida no está yendo en la dirección correcta. Han tomado
decisiones que no han resultado bien. Y creían eso es la mejor,
la mejor dirección para mi vida. Pero a lo mejor esta noche reconoces
la razón por qué mis relaciones no están muy bien. La razón por
qué estoy perdiendo la batalla en contra de Satanás es porque
no estoy bien con Dios. Necesito confesar mi pecado. Necesito acercarme a Dios. Necesito
buscar la dirección del Espíritu Santo y no confiar mis sentimientos. Y a lo mejor hay algunos aquí
que todavía como ese piloto están bien confiados. Yo estoy yendo
para arriba. Pero tengo que preguntarte, ¿tienes
pecado en tu corazón? ¿Amargura? ¿Envidia? ¿Estás seguro
que eres salvo? ¿Estás confiando en tus emociones
o en la palabra de Dios? Porque si nosotros tenemos pecado
en nuestro corazón, si estamos confiando en nuestras emociones
más que en la palabra de Dios, aunque pensamos que estamos yendo
para arriba, es muy posible que la tierra está a cinco pies y
vamos a ir muy pronto a la destrucción. Tenemos que reconocer que nuestro
corazón es lo que determina lo que vemos. Y si nuestro corazón
no está bien con Dios, vas a estar cegado. Y ni vas a reconocer
que estás yendo a la dirección equivocado hasta destruir tu
vida y muchas veces como ese piloto las vidas de las personas
que están alrededor. Tu visión viene de tu corazón. Vamos a orar. Padre, gracias
por tu palabra. Señor, tantas veces en mi vida
yo sé que el pecado me ha cegado y me ha quitado de la dirección
correcta y muchas veces ni lo notaba. Señor, ayúdanos a ver
que solamente cuando somos purificados por la sangre de Jesús, solamente
cuando estamos confesando nuestro pecado y estamos bien con Dios,
dependiendo en Él para guiarnos, podemos ver correctamente. Si
no, vamos a ser cegados. Vamos a guiar, tomar decisiones
que guíen a la resolución. Señor, que guardas a cada hermano,
a cada hermana. Si alguien aquí esta noche que
no es hermano y hermana, que no es salvo, ayúdalos a ver.
Que no pueden ver. Ayúdalos a ver que hacer cosas
exteriores como venir a la iglesia o ayudar a otros o hacer rezos,
esas cosas no pueden purificar sus corazones, no pueden quitar
el velo que está sobre sus ojos. Solo tú puedes hacer eso. Solamente
tu sangre puede limpiarnos y puede ayudarnos a ver correctamente.
En nombre de Cristo pedimos esas cosas. Amén. Vamos a terminar
esta noche cantando el número 440. Si lo necesitan, un himno muy
simple, un corito, pon tus ojos en Cristo. están llenos de gracia
y amor, y lo terrenal sin valor será la luz del glorioso Señor.
Vamos a ponernos de pie. Normalmente no doy una invitación,
pero esta noche solamente vamos a cantarlo una vez. Si usted
necesita oración, si usted sabe que ¿Hay pecado en tu vida? ¿O sabes que has estado confiado
demasiado en tus sentimientos y necesitas acercarse a Jesús
para ver correctamente? Ven adelante para que podamos
orar por ti. O a lo mejor solamente hay entusiasmo,
quieres arreglar cuentas con Dios, asegurarte que no hay pecado
en tu vida, que no te has separado de Dios. Y si no estás seguro
que eres salvo, ven. Y hable conmigo y con mucho gusto
podemos mostrarte cómo puedes asegurarte que tu corazón esté
limpio para que puedas ver claramente. 440 puntos ojos en Cristo.
Corrompido para los corrompidos
Series Epistolas Pastorales
| Sermon ID | 321231814182166 |
| Duration | 46:03 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Titus 1:15-16 |
| Language | Spanish |
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