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No juzgamos a los que no vinieron,
no sabemos por qué no. Pero qué bueno que podemos estar
aquí, como he estado haciendo las últimas semanas, dando un
anuncio para la conferencia de varones. Por razón de precaución,
hemos decidido posponer la conferencia de varones. Yo sé que en el área
de la bahía han restringido bastante las reuniones de las iglesias
y no queremos ser, sin querer, de pronto causar tropiezo para
otros. Entonces, decidimos mejor esperar. Pero les animo a los varones
en sus iglesias, hagan reuniones de varones, pónganse a orar,
busquen del Señor, créanle a Él, fortalezcas en el Señor y cuando
nos permita, pues haremos lo que habíamos planeado en un principio.
Si tiene alguna pregunta, escríbanos un e-mail y le ayudamos a resolver
cualquier pregunta que tenga en cuanto a la conferencia. Ok,
vamos ahora a enfocarnos en la predicación. El título es Dios
peleará por nosotros. Creo que no tengo el slide que
debo tener aquí. Déjenme arreglo esto antes de
poderlo poner porque lo voy a confundir si no está bien. Es que esta vez lo hice diferente. Y por eso está saliendo en un
orden diferente. El título de Dios peleará por
nosotros, Nehemias capítulo 4. Nehemias capítulo 4. Vamos a
cubrir todo el capítulo. Esta vez lo dividí en secciones. La semana pasada miramos algunos
puntos del capítulo, pero esta vez está dividido en secciones.
Pero hasta este punto hemos visto que Nehemias recibe las noticias
de la condición en que están las murallas, la ciudad, el pueblo
está en oprobio. él se entristece mucho por esto
llora, dice que se sienta a llorar y entra en una postura de luto en su
corazón y está en ayuno y en oración suplicando delante del
Señor le pide gracia con el Rey en el capítulo 2 y vimos las
características de la oración después en el capítulo 2 Nehemias
se da cuenta que Dios responde a su oración cuando le da gracia
con el Rey Y cuando el rey le pregunta qué quieres, él tiene
un plan claro, detallado de qué es lo que va a hacer Han pasado
cuatro meses de oración entre el día que él escuchó la noticia
y el día que le dice al rey Y vemos que él regresa a Jerusalén Lleva
un plan, es un hombre bastante modesto en la manera como lo
hace, sabio, discreto. Y en medio de eso se levantan
algunos enemigos, inmediatamente se notan los enemigos que empiezan
a criticar la obra, pero él sigue adelante, él responde en oración,
llama al pueblo a trabajar y todos dicen manos a la obra, hay unidad. Y eso es lo que nosotros tenemos
que creer y debemos creer como iglesia. Dios nos está dando
unidad y lo he notado en muchos de ustedes. Su hablar representa,
muestra esa unidad que nos está dando Dios a través del libro
de Nehemias. Hay una buena disposición para
trabajar, eso es muy bueno lo que está pasando entre nosotros.
Después, Nehemiás marca una línea con los que se oponen y los declara
como gente que no tiene nada que ver con esa obra en particular.
Después, en el capítulo 3, la semana pasada, vimos 32 versículos,
porciones, donde Nehemiás ha delegado el trabajo y lo ha hecho
de una manera muy sabia y muy bien hecho. El capítulo 3 es
uno de los mejores capítulos del libro de Nehemiah, ¿saben
por qué? Porque usted ve a la gente en acción, hay acción,
no hay oposición, nomás hay unos que no quieren ayudar, pero hay
mucha gente sirviendo, está distribuido unos en una puerta, empiezan
por la puerta de las ovejas, Dan toda la vuelta a la muralla,
terminan la puerta de las ovejas. Está la gente activa, están esforzados. Habla de uno que es baruc, dice
que está con un gran entusiasmo trabajando en el área que él
está reparando. Están solteros trabajando. están
casados trabajando, están familias trabajando, está un hombre con
sus hijas trabajando, están dirigentes, líderes, están también perfumistas,
gente que no sabía o no vivía de la construcción, pero está
haciendo construcción. También hay otros que son los
que trabajaban con metales preciosos, los orfebres, todo tipo de personas
se activó porque entendieron. que Dios estaba dirigiendo a
Nehemias para que hicieran esto y respondieron en unidad. Es
un capítulo, a mí me gusta mucho el capítulo 3 de Nehemias. Yo
creo que a todos nos bendijo mucho ver ese capítulo. Pero
entramos al capítulo 4. Y el capítulo 4 nos deja ver
una situación más detallada de lo que está sucediendo emocionalmente
con ellos, de lo que está sucediendo físicamente con ellos, de las
fuerzas enemigas, lo que están haciendo, de cuál es la respuesta
que deben de dar y quién es el que está detrás de todo esto.
Entonces, vamos a verlo en cinco puntos, ¿sí? Dios peleará por
nosotros, Nehemiah 4, 5 puntos. El primero es frente a la oposición,
versos 1 al 6. Entonces, ya miramos el resumen
que estamos viendo y en el versos 1 al 3 vemos a los enemigos,
hasta ahora han estado enojados, están gruñendo y están criticando.
Pero ahora se intensifica la oposición y los comentarios que
ellos hacen acerca de los que están trabajando en la obra,
Son comentarios de menosprecio y de burla. Mira lo que dice
versos 1 al 3 del capítulo 4. Y sucedió que cuando Zambalat
se enteró de que estábamos reedificando la muralla, se enfureció y se
enojó mucho. No es nuevo. Ya sabemos eso de
los otros capítulos. Pero esto sí es nuevo. Y burlándose
de los judíos. Habló en presencia de sus hermanos,
de los ricos de Samaria. Quiere decir que hizo una reunión. para delante de ellos burlarse
de los judíos. Y esto es lo que dijo. ¿Qué hacen
estos débiles judíos? ¿La restaurarán para sí mismos?
¿Podrán ofrecer sacrificios? ¿Terminarán en un día? ¿Harán
revivir las piedras de los escombros polvorientos? Aún las quemada,
la ciudad había sido tremendamente afectada. Y este se está burlando
de ellos. Pero no es el único. Verso 3. Allí aparece Tobías, el amigo
de Zambalat. Tobías de la Monita estaba cerca
de él y dijo, aún lo que están edificando, si un zorro saltara
sobre ellos, derribaría su muralla de piedra. Se está burlando de
la obra como algo débil, como algo que no tiene estructura,
como algo que no va a prosperar. Eso no se puede hacer. Esto no
va a pasar. No hay que seguir estas ideas.
Están perdiendo su tiempo. Son unos debiluchos. Ustedes
no pueden hacer eso. Comentarios negativos contra
el proyecto que está dirigiendo Nehemias, contra el esfuerzo
que están haciendo los del pueblo para la edificación. Y es bien
interesante que estos enemigos se burlan porque ellos piensan
que la muralla es de los judíos. Que la obra es de los judíos.
Están equivocados. No es de ellos. No es de ellos. Ellos no están
edificando su propio proyecto. No están tratando de embellecer
la ciudad porque se va a ver mejor. No es una acción de mero
patriotismo, pues esta es mi ciudad y yo la tengo que embellecer. No es porque son muy conservadores
y su conservatismo los mueve. No es eso. El muro era una necesidad
para Jerusalén y edificarlo era una declaración contra los enemigos,
pero principalmente sería una muestra del respaldo de Dios
a su pueblo. La gloria de Dios restaurada
como él había prometido que lo haría, a llevar a los chileados
de regreso a la tierra que les pertenecía. Entonces, se espera
que el pueblo de Dios esté laborando en unidad. el Señor Jesucristo. Y ellos lo están haciendo en
obediencia, Nehemiah lo está haciendo en obediencia. Así en
Jesucristo dijo, porque todas las cosas que oí de mi padre
o las he dado a conocer. Quiere decir Jesucristo habló
lo que oyó el padre hablar, hizo lo que vio el padre hacer. Eso
indica obediencia al padre. Nehemiah hace lo que ha hecho.
Nehemiah no es Jesucristo, pero es lo que ha hecho. Ha comunicado
lo que Dios puso en su corazón y el pueblo ha respondido en
unidad, pero los enemigos se están burlando. Siempre que la
obra del Señor se está levantando, siempre hay oposición. Siempre
hay oposición. Hay un enemigo que se llama Satanás
y él usa a personas que se burlan, que desaniman, que traen desunidad.
Así opera él. Es parte de la obra. Es inevitable.
Es parte de la obra. Pero el texto aquí nos deja ver
qué pasó, cómo respondió Nehemiás, cómo respondió al pueblo, qué
es lo que sucedió aquí. Esta es una realidad. La oposición
siempre está ahí. Y miremos qué pasó en los versos
4 al 5. Oye, oh Dios nuestro, cómo somos
despreciados. Devuelve su oprobio sobre sus
cabezas y entregalos por despojo en una tierra de cautividad. No perdones su iniquidad, ni
su pecado sea borrado de delante de ti. Porque han desmoralizado
a los que edifican, se especializan en desmoralizarlos. ¿Qué es lo que está sucediendo
aquí? Los fieles van con Dios. Acuérdese, el título de este
mensaje es Dios peleará por nosotros. Dios peleará por nosotros. Ellos
pudieron ponerse en una confrontación contra los enemigos. Pero no
era lo que tenían que hacer, ellos tenían que orar. En el
capítulo 2, Nehemias oró. Y en este capítulo de nuevo está
orando. Pero hay una diferencia en la
oración ahora. Hay una diferencia en la oración.
Es lo que yo llamo llamar las cosas como son. Llamar las cosas
como son. Porque ellos denuncian delante
de Dios, somos despreciados. Y dice, devuelve su oprobio sobre
sus cabezas y entrégalos por despojo en una tierra de cautividad. Esto se llama imprecación en
la Biblia, es decir, pedir que Dios cobre venganza de los enemigos.
Verso 5, donde llama las cosas por su nombre, dice, no perdone
su iniquidad. Es una iniquidad oponerse a la
obra que Dios quiere hacer. Es una obra inicua, es una obra
opuesta a lo que Dios quiere hacer de edificación. Y continúa,
ni su pecado, ni su pecado sea borrado delante de ti. Y allí
al terminar el verso 5, habla de las consecuencias del pecado,
que está provocando ese pecado en el pueblo que debe edificar
las murallas, porque han desmoralizado a los que edifican. Entonces,
es importante. No vamos a... Pablito está diciendo
amén allí. No vamos a orar imprecatoriamente porque
no estamos en el Antiguo Testamento. La Biblia no nos enseña eso.
Pero vamos a ver el principio que contiene aquí. Hay una ofensa
seria porque hay palabras de Dios. y hay oposición contra
la palabra de Dios. Esa la trajo Nehemias. ¿Cuál
fue la palabra que Dios le dio? Redifica. ¿Qué le dijo? Redifiquemos.
Ellos se juntaron. Y los que se oponen a la obra
están obrando con iniquidad. ¿Cómo deben ser llamados? Iniquos. Si se oponen a la obra. ¿Cómo
deben ser tratados? Como pecadores. Es pecado. Porque
se están oponiendo a la obra. Lo que dice aquí en el capítulo
Dos, Nehemiás trazó la línea, le dijo, ustedes no tienen arte
ni parte porque no fueron llamados a servir aquí. En el capítulo
4 los está denunciando como lo que son. La iglesia debe hacer
esto. No debe pedir, Señor, que les
caigan piedras y los aplasten, no. Pero si la iglesia no hace
esta distinción contra los que son enemigos de esa iglesia,
El resultado simplemente va a ser eso, desmoralización y división. Neemías entendió eso y Neemías
aquí lo está haciendo, está haciéndole frente al problema y le está
pidiendo al Señor que les ayude. Pero en medio de todo eso lo
denuncia como es y actúa de una manera que lo ayuda a él a no
estar preocupado, a no estar airado contra los enemigos, a
no estar en un pleito y usa el principio que Pablo enseña en
Filipenses 4, 6 al 8, por nada estéis afanosos si no sean conocidas
todas vuestras peticiones delante de Dios con oración y ruego,
con acción de gracias y la paz de Dios. La oración es la avenida
por la que el creyente debe caminar. La oración, allí el creyente
tiene que estar clamando a Dios, pidiéndole a Dios. Es esencial
la oración. Nehemias es un ejemplo en la
oración y él lo hace. Pero en la oración hay que llegar
a un punto donde se presenta específicamente una denuncia
cuando el pueblo está sufriendo porque hay oposición. Es importante,
él lo hace aquí y mire el verso 6 lo que sucede. Y edificamos
la muralla hasta que toda la muralla estaba unida hasta la
mitad de su altura porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar. Entonces estaban desmoralizados,
oran y ¿qué sucede después de la oración? Tuvieron ánimo para
trabajar. Iglesia. Hemos llamado a la iglesia
a orar. Yo veo que se van uniendo poco
a poco más y más. Ánimo, no se quede en su casa,
venga a orar. ¿Por qué no? ¿Por qué no? Duerme un poquito menos, pero
se acuesta un poquito más temprano. La noche anterior si puede venir,
vamos a orar. Necesitamos orar juntos. Es lo
que el Señor indica en la palabra que hagamos esta por todas partes,
la oración. ¿Por qué no? Si puede hacerlo,
¿por qué no venir? Entonces ánimo que eso nos va
a ayudar a tener la disposición correcta para servir al Señor
y edificar en unidad como nos está hablando. La obra tiene
que seguir. La primera oposición es superada
por la oración, por la buena distribución, por la buena coordinación,
por la delegación, por la disposición de todos a trabajar y continúa. Pero Eso no indica que las cosas
no se puedan poner más difíciles. A veces las cosas se ponen peor
antes de que se pongan mejor. Punto 2. O bueno, aquí tenía
algunos puntos que me los salté de haberlos puesto allí. Bueno,
pero ustedes ya tomaron nota. Las cosas se ponen peor. Versos
7 hasta el 14. Esta es una porción un poco más
larga. Las cosas se ponen peor. Zambalat y Tobías ahora no sólo
están echando humo porque están enojados, porque la obra está
avanzando. Ahora empiezan a conspirar para
causar disturbio, para parar la obra. Una característica que
usted ve aquí con los enemigos de la obra es esta. No importa
lo que pase, no importa lo que sucede. Ellos no pueden ver la
mano de Dios. Ellos solamente pueden ver el
oponerse a la obra que Dios quiere hacer allí. Es todo lo que pueden
ver. No pueden ver nada más. Y entre más tiempo pasa, peor
se pone. Es lo que muestra el texto aquí con Nehemias. Versos
7 a 8 dice, Aconteció que cuando Zambalat Tobías, ahora son más,
los árabes, los amonitas y los de Asdod, el grupo más grande,
se enteraron que continuaba la reparación de las murallas de
Jerusalén, que las brechas comenzaban a ser cerradas, se enojaron mucho. ¿Cuál es el enojo que estos hombres
tienen? Se enojaron mucho. ¿Saben qué es al fondo? La gloria
de Dios. Porque esta obra se estaba haciendo
para la gloria de Dios. Ellos querían salir de lo probio
porque eso mostraba la gloria de Dios. Y en el verso 8 dice
cómo avanzan, cómo se ponen peor. Y todos ellos, todos en unidad,
se pusieron de acuerdo, conspiraron juntos para venir a luchar contra
Jerusalén y causar disturbio en ella. Tenían su grupo para
desmoralizar, para conspirar y para disturbar lo que quería
suceder allí. ¿Qué dijo el Señor Jesucristo
acerca del creyente en esta época? En Juan 16, versos 2 al 3. Si quiere ir allí y ahorita regresamos
aquí a Nehemias. Juan 16, versos 2 al 3. Él le
hace una promesa a sus discípulos. Siempre que oímos la palabra
promesa pensamos en algo super positivo. No necesariamente. La razón del sufrimiento en esta
obra es parte de lo que sucede regularmente cuando se edifica
la obra del señor Juan 16 versos 2 al 3 dice os expulsarán de
las sinagogas pero viene la hora cuando cualquiera que os mate
pensará que así rinde un servicio a Dios y harán estas cosas porque
no han conocido ni al padre ni a mí no tienen temor de Dios
y no pueden ver la obra de Dios no la pueden ver Jesús les promete
aflicción porque sabe que así es en el mundo de aflicción para
los que obedecen a Dios y lo demuestran con su sumisión y
sus obras en unidad a favor del cuerpo de Cristo. Neemías está
sujeto a la voluntad de Dios. Él está haciendo lo correcto.
El pueblo lo está siguiendo a él porque saben que él está sujeto
a la voluntad de Dios. ¿Y esto qué hace? Provoca a quienes
no conocen a Dios ni le tienen temor. y se preparan para atacar
más la obra. ¿Y qué hace el pueblo? ¿Qué tiene
que suceder aquí? Las cosas se pusieron más difíciles
ahora. ¿Cuál es la respuesta? Verso
9. Miremos lo que dice el verso 9. Entonces, oramos. Oramos a nuestro Dios. Y para
defendernos, montamos guardia contra ellos de día y de noche.
Pero la primera acción es orar. ¿Qué le dijo Dios a Josafat cuando
querían conquistarlo los asirios? Que era un ejército súper numeroso. Isaías le dijo presentemos una
denuncia delante de Dios. Llevaron eso, denunciaron eso
delante del Señor. Y el Señor peleó por ellos. ¿Qué
pasó? El ángel de Jehová mató a 80 mil soldados asirios esa
noche. Y al día siguiente, ¿qué tuvieron que hacer ellos? Salir
y recoger los despojos. ¿Pero qué tuvieron que hacer
antes de que todo eso sucediera? Confiar en Dios. ¿Y cuál fue
el medio que ellos usaron? La oración, porque Isaías fue
y oró delante del Padre. La iglesia necesita orar. Una
y otra vez vemos la oración aquí. Es el recurso principal. Es la
manera de actuar y de responder ante toda circunstancia. Y la oración prevalece en todo
el libro de Neemias. Es la característica principal
de un hombre de Dios, de una mujer de Dios, la oración. Su
dependencia en Dios la demuestra en la oración. ¿Y una oración
cómo? Una oración persistente. Así
comienza el libro, cuatro meses de oración. Oraba día y noche,
dice Nehemias. Y vemos que es como una rueda
que está moviendo todo el asunto en todo el libro con la situación
que está pasando. Es vital para la vida del creyente,
no es un recurso más, es vital. La lucha principal en la vida
del cristiano se desarrolla simplemente, preste atención a esto, porque
la oración, lo que está pasando aquí es súper importante. La
lucha principal para el creyente es esta. O hace la voluntad de
Dios, o hace su propia voluntad. El ejemplo máximo de esto, y
si se fija, lo tenemos en el Señor Jesucristo. La lucha más
grande que Jesús tuvo no fue contra Satanás cuando lo tentó
en Mateo 4 y en Lucas 4. La lucha más grande que tuvo
el Señor Jesucristo fue en Getsemaní. Porque dice que sus sudores eran
como gotas de sangre. ¿Qué está pasando en Getsemaní?
La oración del Señor Jesucristo es, no se haga mi voluntad, sino
la tuya. Esa es, esa es la razón de la
oración, buscar la voluntad de Dios. Pero usted dirá, pero estos
están atacándolos, ¿por qué no van y hacen algo contra ellos?
Porque necesitan orar, porque Dios es el que los defiende. Esa es la lucha principal en
la vida del cristiano. Cuando el Señor enseña a los creyentes
a orar en Mateo capítulo 6, dice, no nos dejes caer en tentación,
líbranos del maligno. Pero el Señor permite que haya
pruebas. Aquí hay pruebas que Dios está permitiendo contra
Neemías y el pueblo en Jerusalén. Dios las está permitiendo. Dios
está usando a estos enemigos de la obra. Para que ellos confíen
en él. Para que ellos se apeguen más
al Señor, para que Dios sea más glorificado. Porque van en oración,
en súplica. Esta batalla que ellos tienen
que pelear aquí solamente se puede vencer por la oración y
lo demuestra el libro en muchas partes. Mire, ¿qué pasa cuando
nos somos presentados con una situación difícil o un problema?
La mente empieza a toda máquina, a generar ideas, a generar planes,
a generar salidas, ¿cierto? Y si hay una dificultad en el
matrimonio con alguien más, pues me va a oír y va a ver y le voy
a decir y me va a oír y voy a hacer esto y voy a ir allá y no voy
a ir allá y se generan un montón de cosas, ¿sí o no? Es la realidad.
Es la realidad. Esa es mi voluntad a plena marcha,
a toda máquina. ¿Cuál es la voluntad de Dios?
Como hizo el hermano Francisco, paremos todo, quedémonos quietos,
guardemos silencio, oremos, vamos con Dios, vamos con Él. Nuestra
mente es nuestro corazón queriéndonos gobernar y no podemos hacer eso,
tenemos que escuchar a Dios. Usted no sigue su corazón, sigue
a Dios. Y esa es la lucha que tenemos
todos, todo el tiempo, todos los días somos confrontados con
muchas decisiones. Hay camino que al hombre le parece
bien porque no ora, no ora y piensa que está bien y sigue ese camino
y no está orando. Pero su fin es camino de muerte,
Proverbios 14, 12. Es necesario orar, depender del Señor. Ellos
eso es lo que hacen, entonces oramos a nuestro Dios. ¿Quiere
decir que porque oraron entonces no tienen nada más que hacer?
Mira lo que dice el verso 9. Y para defendernos, montamos
guardia contra ellos de día y de noche. ¿Por qué? Porque era un
peligro real. Estos hombres están tratando
de disturbar, ¿cómo se diría? Desordenar o dañar. ¿Cómo se
conjuga ese verbo? No sé. De dañar la obra. Están
conspirando. Están conspirando contra ellos.
Ya sabes que están en peligro. y dice pues tenemos que defendernos,
en ese entonces no había policía y no había ejército allí, el
lugar estaba más o menos solo, las personas se defendían a sí
mismo, Nehemiás es el gobernador, él puede armar a las personas,
les dice ármense, vamos a defendernos y eso es lo que ellos hacen,
se preparan, se preparan para defenderse. Miremos el verso
10, pero se decía en Judá desfallecen las fuerzas de los cargadores.
Mire, usted lee esta porción de Nehemias, fíjese cómo está.
Piense en esto como una espiral, una espiral que va para abajo.
Cada verso que estamos leyendo va más abajo, va más abajo, más
problemas, más problemas, más problemas. Pero ellos están a
voluntad de Dios, no deberían de tener problemas. No es cierto.
Jesucristo para llegar a la cruz. Fue un gran problema llegar a
la cruz, pero él tenía que llegar a la cruz. El camino no fue fácil. Verso 10 dice que están desanimados.
Está aumentando. Los enemigos están enojados,
están criticándolos, se están burlando de ellos, los están
menospreciando. El pueblo está desmoralizado. Sin embargo, siguen tratando.
Después viene más ataque, conspiración, siguen orando. Pero la realidad
es que el pueblo está Dice, desfallecen las fuerzas de los cargadores
y queda mucho escombro. Nosotros no podemos reedificar
la muralla. Están cansados. Y cuando están
más cansados es cuando vienen más ataques. En verso 11, mira lo que dice
el verso 11. Crece más el ataque contra ellos. Nuestros enemigos decían, no
sabrán ni verán hasta que entremos en medio de ellos y los matemos. y hagamos cesar la obra. Estos hombres malignos, iniguos,
pecadores, enemigos de la obra han dispuesto en su corazón una
sola cosa y su hablar sólo apunta en una sola dirección. Una nada
más. Es una sola dirección todo el
tiempo. Y a este punto, como eso incrementa, incrementa, incrementa,
incrementa, Están dispuestos aún a matar a enemías y a los
que están con él. Y el propósito lo da allí el
verso 11. Y hagamos cesar la obra. ¿Qué es lo que está detrás de
todo esto? De estos enemigos de la obra.
Que la obra tiene que parar. Están esperando cuando se cae.
Están esperando cuando se desbarata lo que está allí. Están esperando
cuando una zorra camina por encima y hace caer el muro. Es todo
lo que están esperando. Nada más les importa. Eso es
todo. ¿Qué los lleva a ellos a pensar
así? ¿No tienen temor de Dios en realidad? ¿No aman al Señor?
¿No aman la obra del Señor? ¿No aman al pueblo de Dios? ¿Y
solamente enceguecidos por su pecado? No les importa. No les importa aún si tienen
que llevar anemias a la muerte. Es todo lo que cabe en sus corazones.
No hay otra cabida para ellos en sus corazones. La manera de
lograrlo no importa. Para ellos era no quitar la mirada
de parar la obra aún al costo de matar si era necesario. Los
que se oponen piensan que se oponen a un grupo o a una causa. Pero en realidad, la realidad
es esta. Si la obra es dirigida por el
espíritu de Dios, es a Dios mismo a quien terminan oponiéndose.
es a Dios mismo al que se oponen. En los evangelios al estudiar
la vida del Señor Jesús vemos como los fariseos critican a
Jesús, ignoran sus buenas obras, luego lo acusan de ser del diablo
cuando le dice tú echas demonios afuera por el poder de Bersebú.
Están blasfemando, blasfeman al Espíritu Santo al hacer eso
y siguen ignorando la obra de poder manifestada por la vida
del Señor Jesucristo. Luego, ¿qué hacen los fariseos?
Maquinan contra él en cómo apresarlo y matarlo y siguen ignorando. Ignoran la resurrección de Lázaro
como señal y prueba de ser el Mesías y no descansan hasta lograr
llevarlo a la cruz. Pensaban que se estaban oponiendo
a un hombre, pero no se daban cuenta que peleaban contra Dios.
Aparentemente triunfaron, pero en realidad sólo entraron en
el propósito y plan de Dios. Aún el diablo es usado por Dios
para sus propósitos. Lea el libro de Job, se va a
dar cuenta. Jesús, a este punto, necesitaba a Judas para llegar
a la cruz. Y Dios le dio a Judas. Y a los
fariseos hipócritas para que lo entregaran a los romanos.
Y a los soldados para que lo crucificaran. Y al pueblo ingrato
que le escupió para cumplir con las profecías de su menosprecio
y abandono. Todos fueron parte del plan de
Dios. Cada uno responsable por sus palabras y sus obras. Pero
sobre todos estaba Dios llevando a cabo su plan redentor. La obra
de Dios nunca y las puertas ¿de dónde? del infierno no prevalecerán
contra ella. ¿Qué significa eso? Que la iglesia
va a tomar una postura agresiva aún contra las puertas del infierno,
no va a estar defendiéndose, no va a estar guardándose. Porque
dice las puertas del infierno está hablando de protección,
entonces habla de una iglesia triunfante. ¿Por qué? Porque
el Señor es el que la lleva adelante, no es un hombre, no es un grupo.
Pero salen preguntas aquí, Dios es soberano, ¿por qué Dios no
quitó los enemigos que tenían enemías? Porque eran parte de
su plan y estos enemigos permiten ver el carácter de un hombre
de Dios. y un pueblo unido bajo su liderazgo. Así quiso Dios
mostrar su gloria. ¿Por qué no quita a Dios las
aflicciones de nuestras vidas? Los problemas, las dificultades,
la gente chismosa e intrometida, los criticones que ni pichan,
ni cachan, ni dejan batear. ¿Por qué no quita la escasez,
las tentaciones? ¿Por qué Dios no interviene para
quitar todo esto? Como con Neemías y el pueblo
de Jerusalén. Al igual que como en la vida
de Jesús, al igual que como en nuestras vidas, en nuestra iglesia,
Dios así muestra su poder y su gloria. Dios así lo hace. Para Dios no hay ningún obstáculo
que pueda impedir que su obra avance. Ahora, la parte de Nehemias
y del pueblo que trabaja con él es creerle a Dios. Esa es
la parte de ellos. ¿Cuál es la realidad? Están cansados,
están agotados, piensan no vamos a alcanzar. están desanimados,
están experimentando todo esto. Esta es la realidad de la vida.
No porque alguien dice yo confío en Dios, soy más que vencedor,
estoy bendecido. Y entonces no siente temor nunca,
no siente desánimo, no siente cansancio. Todos experimentamos
eso. Es normal, es nuestra humanidad. La diferencia está en qué hacemos,
cómo confrontamos la situación. Nehemiah nos deja ver eso. miren
el verso 2 yo le titule a esto una luz en las tinieblas una
luz en las tinieblas verso 12 y sucedió que cuando los judíos
que habitaban cerca de ellos vinieron y nos dijeron nos dijeron
10 veces subirán contra nosotros de todo lugar adonde volváis
estuve mirando este verso en varias traducciones en traducciones
en inglés y varía tanto tanto tanto yo dije bueno la conclusión
es esta Los que viven cerca de los que son enemigos, de enemías
y del pueblo, están viniendo a decirle, porque es que hay
una contradicción de términos aquí, pero sólo estoy parafraseando.
Vienen y les dicen, los van a atacar. Tengan cuidado, los van a atacar.
Es el término que usted ve en los aeropuertos. Si ve algo,
diga algo. Si usted oye algo que está mal,
diga algo. No se quede callado. Deje saber
qué está pasando. Eso es lo que está sucediendo
aquí. Entonces es como una luz en medio de toda la situación
tan difícil que se pone. Alguien les trae algo de ayuda,
les dice tengan cuidado. Verso 13, mira lo que dice. Entonces
aposté hombres en las partes más bajas del lugar, detrás de
la muralla, en los sitios descubiertos. Aposté al pueblo por familias
con sus espadas, sus lanzas y sus arcos. Los ubica en partes claves
para defender la obra que están haciendo, porque la agresividad
del enemigo está escalando más y más. Entonces, los que están
trabajando en la obra tienen que estar más a la defensiva.
Si habláramos de la iglesia, entonces, miren hermanos, yo
tengo unas espadas por allí, unos cuchillos en ese lado, vamos
a repartir y pues vamos a seguir, no vamos a hacer eso, ¿cierto
que no? No lo vamos a hacer. ¿Qué necesitamos hacer? Orar,
leer la palabra, estar juntos, prevalecer en la dirección que
el Señor nos da, debemos hacer eso. La pelea la tenemos que
pelear comenzando con la oración. Debemos estar bien activos, bien
activos. Nehemiah está bien activo. Ubica
a la gente en lugares estratégicos. Se cerció la hora de cerrar los
huecos por donde pudiera entrar el enemigo. ¿Cómo hace la iglesia
eso? Cierra los brazos. Cierra las
puertas a los comentarios negativos. Cierra las puertas a las críticas.
Cierra las puertas a los que son de afuera y no quieren ver
esta obra levantarse. Se las cierra. Tienen que. Esa
es la visión que el Señor le da a Nehemias y le da al pueblo
que está trabajando en la obra en Jerusalén. Delega y lo delega
muy bien. Entonces hace enfrente a la oposición
y las cosas se ponen peor. Y ahora viene un temor inevitable
en el verso 14. En esta parte nos vamos a identificar
la parte humana que podemos ver en la historia. Bueno, hemos
visto varias partes. Cuando vi su temor, ¿de quién? de los que están trabajando en
la edificación de la obra. Vio su temor. ¿Por qué? Porque
han tenido que tomar armas para defenderse. Porque han escuchado
que aún los quieren matar para parar la obra. Porque desde el
principio ha habido crítica. Desde el principio han hablado
mal de ellos. Y hay gente que no quiere ver
esa obra levantarse. Cada vez se ha incrementado más.
Y los enemigos que ellos tienen son gente poderosa. No son cualquier
cosa, son gente que sí tiene poder. Tienen poder, porque tienen
autoridad. En el área donde ellos son gobernantes
y oficiales, la tienen. Entonces, el pueblo tiene temor.
Nehemiás dice, cuando vi su temor, quiere decir que se fijó en ellos. Se fijó en ellos. Y tiene que
hacer algo Nehemiás aquí. Porque el pueblo tiene temor.
Me levanté y dije a los nobles, a los oficiales y al resto del
pueblo, hace una reunión con todos. Y les da tres cosas que
él les dice aquí para enfrentar el temor. Que de aquí sale una
predicación completa del verso 14, pero lo vamos a ver por encima
nada más. No les tengan miedo. Lo primero
que les dice, no les tengan miedo. Mire Mateo 10, 28 al 31. Mateo 10, 28 al 31. Y no temáis a los que matan el cuerpo,
pero no puede matar el alma, más bien temed a aquel que puede
hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. No
se venden dos pajarillos por un cuarto y sin embargo, ni uno
de ellos caerá a la tierra sin permitirlo a vuestro padre. Y
hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.
Así que no temáis, vosotros valéis más que muchos pajarillos. Si
Dios cuida a los pájaros, ¿no le va a cuidar a usted y a mí?
Él no va a cuidarme. Mira, le está diciendo a ellos,
no teman, no le tengan miedo a esta gente. ¿Por qué se van
a amedrantar con estos que se oponen? No les tengan miedo,
son enemigos, sí. ¿Es real el peligro? Sí. ¿Sienten
algo de temor? Pues es inevitable. Es inevitable. Es un temor inevitable, por eso
lo titulé así esta porción. Es inevitable. Es la realidad
de nuestra humanidad. ¿Ahora qué hacemos? No le tengan
miedo. Él se levanta y los anima, no
tengan miedo. Segundo, acuérdense del Señor. Estamos en el verso 14. No les
tengáis miedo, acordado del Señor que es grande y temible. El enfoque
que Nehemiah le dice, acuérdense del Señor, Nehemiah 1, 5, cuando
oró. Mire, cuando él oró ahí en el
capítulo 1, verso 5, y dije, te ruego, oh Señor, Dios del
cielo, el grande y temible Dios, que guarda el pacto y la misericordia
para con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos. Acuérdese
de la grandeza del Señor. Salmo 103 habla, no vamos a ir
allí, pero habla de una parte, dice acuérdense de darle gracias
a Dios por todos sus beneficios. Piensa en esto, mire, mi sueldo
se redujo en un 50%, 55% hace una semana. Y yo me acuerdo que
sabiendo que venía esa crisis, mi esposa me ayudó mucho en esto
y me dijo acuérdate, de 19 años que señor siempre nos ha provisto
acuérdate acuérdate de las bondades del señor y me puso a pensar
y empecé a alabar al señor y a darle gracias señor gracias por tus
bondades señor gracias por tus bendiciones señor gracias por
todo lo que tú has hecho acordémonos de los beneficios del señor es
más haga algo haga algo, trate de contar las bendiciones que
Dios le ha dado a usted, trate de contarlas, no se pueden Son
tantas. Es todo el tiempo que el Señor
nos bendice, nos ama, nos cuida, nos defiende, nos protege, nos
levanta cuando nos caemos, nos consuela cuando estamos tristes,
nos da dirección cuando estamos confundidos. Nos pone personas
que nos aman, que nos fortalecen cuando estamos en tiempo de necesidad.
En tantas maneras Dios manifiesta sus beneficios sobre sus hijos.
Nehemiah le dice a ellos, acuérdense cómo es Dios. No tengan miedo. Es inevitable experimentar el
temor. No tengan miedo. Acuérdense del Señor. ¿Cómo ha
sido el Señor? El Señor es bueno. Para siempre
es su misericordia. Y el temor no puede estar puesto
en el hombre. Maldito el hombre que confía
en el hombre. Maldito el hombre que le tiene temor al hombre.
Y por eso Mateo le dice, no tengan miedo al que puede destruir el
cuerpo. Teme al que puede destruir el cuerpo y el alma en el infierno. ¿Quién es el que tiene poder
para hacer eso? Es Dios. Cuando estábamos orando al principio,
¿por qué el creyente no le tiene temor a la muerte? Si puede haber
resucitado, resucitado solamente puede resucitar uno que estuvo
muerto, solamente uno que estaba muerto puede resucitar. Quiere
decir que una transacción de muerte a favor del creyente,
el creyente ya no tiene nada que ver con la muerte en el sentido
de pagar por algo, es libre de ese temor. ¿No pone su mirada
en las costas del cielo donde está Cristo sentado a la diestra
de Dios, Padre? Porque su esperanza es la vida eterna y la resurrección.
Cristo fue el que pagó la muerte que usted y yo teníamos que pagar
cuando murió en la cruz. Él pagó la muerte. Él pagó con
su muerte. Se hizo una transacción allí. La justicia de Dios, el
ajusticiamiento contra nosotros no se hizo. Por la justicia de
Cristo, la bondad de Cristo, las buenas obras de Cristo son
puestas sobre nosotros. y ahora estamos libres porque
no debemos nada delante de Dios, estamos libres. Entonces no les
tengan miedo, acuérdense del Señor, cómo es Él, miren los
atributos del Señor, haga una lista de los atributos del Señor. ¿Cuáles son los atributos de
Dios? Todopoderoso, omnisciente, omnipresente, sabio, verdadero,
justo, eterno, el alfa, la omega, el principio y el fin, el que
era, el que es, el que ha de venir, el rey de reyes, el señor
de señores, el creador de los cielos y la tierra, el que sostiene
todas las cosas con su palabra de poder. Muy importante hacer
ese ejercicio de decir los atributos de Dios. Entre nosotros, en la
oración, creo que es importante acordarnos del Señor. Y tercero,
cómo enfrentar el temor inevitable. Luche, luche. Pelee la buena batalla de la
fe. Para el pueblo de Neemías y quienes
trabajaban con él, era poner esos ladrillos donde tenían que
ponerlos, poner esa piedra con el cemento donde tenían que ponerla,
seguir laborando, sudando, trabajando con esfuerzo, con cansancio,
con desánimo aún, pero tenían que seguir adelante y con su
espada puesta a un lado por si tenían que pelear contra los
enemigos. En ese entonces así era, ahora no es así. No somos
llamados a la violencia de ninguna manera. Pero si va a pelear una
batalla, ¿Por qué puede Nehemias animarlos
a ellos? Porque no es una agenda personal.
Por eso. La agenda es la de Dios. En usted está, créele al Señor.
En mí está, créele al Señor. Y trabajar juntos como iglesia
de acuerdo a la agenda de Dios y lo demostramos con lo que hacemos. Cuarto, Dios peleará por nosotros. Versos 15 al 20. Sucedió que
nuestros enemigos, oh perdón, me salté un pedazo de luchen,
me adelanté. Me regreso al verso 14 antes
de entrar a 15. Acordados del Señor que es grande
y temible y luchad por vuestros hermanos, hijos, hijas, mujeres
y vuestras casas. ¿Qué es lo que Dios les ha dado
a ellos? Lo primero es sus seres queridos. las familias que forman
el pueblo, esas familias, luchen por las familias. No se dé por
vencido nunca con su esposo, con su esposa, no se dé por vencido
nunca con sus hijos, con sus hermanos, con sus hermanos en
la fe, no se dé por vencido. luche por ellos, luche por ellos
créale a Dios siga clamando delante del Señor no se los entregue
al enemigo créale a Dios hay que luchar ¿Cómo? no teniendo temor al hombre acordándose
del Señor y luchando esa lucha porque el Señor es el que peleará
por nosotros versos 15 al 20 6.4 sucedió que nuestros enemigos
otra vez salen los enemigos aquí se enteraron que los sabíamos
y que Dios Pero estas son buenas noticias. Había desbaratado sus
planes. Entonces todos nosotros volvimos
a la muralla, cada uno a su trabajo. Dios está defendiendo a su pueblo. Desbarató los planes de los enemigos,
de quererlos atacar. No pudieron. Y el pueblo cobra
ánimo otra vez. ¿Y qué hacen? Volvimos a la muralla,
cada uno a su lugar. Hay un trabajo que hacer. Verso
16 al 18 muestra como cada uno estaba listo para trabajar y
para defenderse. Sucedió que desde aquel día,
la mitad de mis hombres trabajaban en la obra, mientras que la otra
mitad portaba las lanzas, los escudos, los arcos, las corazas,
y los capitanes estaban detrás de toda la casa de Judá. Los
que reedificaban la muralla y los que llevaban cargas, llevaban
la carga en una mano, trabajando la obra, y en la otra empuñaban
un arma. Cada uno de los que reedificaban
tenía ceñida al lado su espada mientras edificaba. El que tocaba
la trompeta estaba junto a mí. Bueno, hasta ayer, el que tocaba
la trompeta estaba junto a mí. Pero todos estaban ceñidos. ¿Qué
significa eso? Ellos no estaban descuidados,
tratando de hacer la obra y pensando que no tenían que pelear una
batalla. ¿Cómo peleamos la batalla? En la oración, prevaleciendo
en la palabra. Hay una batalla que tenemos que
pelear. Hay enemigos que se levantan contra la obra. Sí, uno de esos
enemigos lo podemos nombrar por nombre. El mundo, con su paranoia
de este virus, puede ser un enemigo contra nosotros. No queremos
ser irresponsables, pero se puede convertir un enemigo al quitar
la mirada del Señor y ponerla en el hombre. Tenemos que tener
cuidado. Seguir laborando. ¿Qué hacemos como cristianos?
Vivamos la vida que Dios nos llamó a vivir, prediquemos a
Cristo, anunciemos del amor del Señor, de la salvación en Cristo
Jesús. ¿Y cómo tenemos armas? ¿No llevamos una pistola ni una
espada? Estamos orando, suplicando al Señor. Tomamos la armadura
celestial como iglesia, nos revestimos de la armadura celestial. para
resistir los ataques del adversario y nosotros prevalecer firmes,
victoriosos en un tiempo donde muchos ya están en derrota. Nosotros
no. Nuestro Señor va a pelear por
nosotros. Él nos va a defender. Y esto
es lo que están experimentando Nehemías y el pueblo de Dios. La obra es para la gloria de
Dios. Ellos están dispuestos a dar sus vidas. ¿Qué tienen
las espadas? ¿Qué significa eso? Que están
dispuestos a morir trabajando por esa obra. Eso es el nivel
de compromiso que ellos tienen. Porque bien pudieran estar en
otros lados escondidos o nada más criticando, pero ellos están
trabajando y con armas. Están dispuestos aún a dar su
vida por esa obra. Miren, en la iglesia puede suceder
esto, personas que sean simplemente espectadores. Están en la barda
nomás mirando a ver qué hacen los otros, criticando qué hacen
y qué no hacen, y por qué no hacen, y por qué no mejor allá,
pero ellos no mueven un dedo. Traen su propia expectativa,
funciona bajo sus propias condiciones. La influencia de la cultura también
está allí. Permanecer como incógnito en
la obra del señor, con un compromiso medido, pero lejos de manifestar
un amor y una disposición total, una entrega sin reservas. Estos
hombres estaban trabajando y con armas, queriendo inclusive dar
sus vidas por esa obra. Y hoy en día la sociedad nos
empuja mucho a ser individualistas, a ser incógnitos. Y la última
palabra que usamos es me comprometo, y ahí estoy 100%. Hay que dar todo. El Señor dio
todo por nosotros. Estos hombres entendieron que
necesitaban laborar con todo su corazón, con todas sus vidas.
Entonces, el creyente debe manifestar una gran disposición. Gran disposición. Los discípulos, mire, recibieron
lo mejor del Señor Jesús, pero llegó el tiempo en que tuvieron
que decidir usar lo que les había dado y obrar conforme al querer
que habían puesto Dios en ellos. Y lo hicieron, y ahí tenemos
el libro de los hechos. todo el libro de los hechos, hombres
que le creyeron a Dios y murieron trabajando, laborando para la
edificación de la obra. Versos 19 y 20 dice, y dije a
los nobles, a los oficiales y al resto del pueblo, la obra es
grande y extensa, estamos separados en la muralla, lejos el uno del
otro, eso indica que hay peligro. En el lugar que oigáis el sonido
de la trompeta, reunidos allí con nosotros, ¿Por qué? Nuestro Dios peleará por nosotros. Nuestro Dios peleará por nosotros.
Dios peleará por nosotros. ¿Usted puede decir eso? Dios
peleará por mí. Dígale a la persona que está
a su lado de Greg, Dios peleará por nosotros. Él es fiel. Él nos da la convicción
para servirle y nos respalda. Mira, hay una historia muy bonita
en el Antiguo Testamento, David y Goliat. Todos hemos escuchado
esa historia. Pero quiero que miremos rápidamente
Primera de Samuel 17, versos 45 al 50. Primera de Samuel 17, versos
45 al 50. Yo pensé que la predicación hoy
iba a ser corta, pero está bien, tenemos tiempo, ¿no? ¿Para qué
ir a la casa a prender el televisor, a qué? y llenarse más de miedo. Finales de Samuel 17, 45 al 50.
Esto es lo que está sucediendo. David es enviado por su papá
para que le lleve unos sándwiches y un peanut butter a sus hermanos
que están en la batalla, unas coca colas. Entonces él va con
su burrito cargado y llega allá a llevarles eso. Y oye que hay
un tumulto allí, hay un hombre Entre los filisteos que se levanta,
es un guerrero, dice que es un campeón. ¿Qué indica la palabra
con un campeón? Es un hombre invencible. Nadie puede con él. Medía nueve
pies, más de nueve pies de estatura. Yo mido 5'7", imagínense. Nueve pies de estatura. fuerte,
no era un hombre debilucho, era un hombre fuerte con un casco
de bronce, con una malla de bronce se cubría con protección para
las piernas, con una jabalina que era como un rollo de telar,
un rollo grueso que pesaba más que lo que pesaba David mismo
y está amenazando al ejército de Dios y le dice mándeme a uno
de ustedes y si me vence nosotros le servimos y si no, ustedes
no van a servir y qué hace el ejército de Israel, están temblando
Cuando lo oyen hablar, todos están temblando. ¿Por qué? Porque están viendo al gigante,
porque están viendo la armadura que el gigante tiene, porque
saben que es un hombre invencible. Aquí en la tierra era un hombre
invencible, nadie podía contra él. Es todo lo que están viendo.
Pero David oye eso y dice, what? ¿Qué está diciendo este? David
no puede entender. David no, en su cabeza no cabe
¿Cómo es que este hombre está hablándole así al ejército de
Dios? Él no lo puede entender David
no tiene que ir a un curso a ver cómo pelear No tiene que tomar
un curso cómo ser un líder No tiene que ir a alguien que le
indique qué significa honrar a Dios ¿Por qué? Porque David
sabe a cuál Dios le sirve Porque David vive para ese Dios Y cuando
oye algo que indica que su Dios está siendo deshonrado, le molesta
y acciona en fe. Miren lo que dice 45 al 50, bastante
resumido. Ojalá un día miremos esto en
una predicación completa porque es bellísimo este texto, contiene
mucho. 45, entonces dijo David al Filisteo,
y aquí David convenció al rey que él puede pelear contra Filisteo
y viene al campo de batalla. Es un valle pequeño donde están
ellos ahí. De paso les digo que los que van a Israel de turistas
les muestran ese valle donde fue la pelea. Allí está. Y les
venden de las piedras que usó David. porque David usó cinco
piedras con su onda. ¿Saben cómo son esas piedras?
Traen una bolqueta y tiran las piedras y las esparcen, se las
dan a los turistas, se las venden. Cuando se acaban, traen otra
bolqueta, ahí las ponen. Dicen, mira, de las piedras que usó
David, puedes llevarte una. Así funciona. Bueno, entremos
aquí, regresemos al tema. Ese era un comercial. Verso 45.
Entonces David, dijo David al filisteo, tú tienes, tú vienes
a mí con espada, lanza, jabalina, pero yo vengo a ti ¿Con qué arma? En el nombre del Señor de los
ejércitos. Ni siquiera menciona su onda
y sus piedras. Ni siquiera. No lo mencionó porque Goliath
hubiera pensado que era mexicano. De hecho, qué onda. Pero su enfoque está en Dios.
Yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios
de los escuadrones de Israel y describe a Dios como el rey
de ese ejército al que el Filisteo estaba ofendiendo, a quien tú
has desafiado, a quien desafió ese Filisteo, no fue al ejército,
fue a Dios ¿A quién desafiaban los enemigos de Neemías? No era
a Neemías y los que estaban con él, era a Dios. ¿Por qué? Porque
ellos estaban trabajando juntos, hombro a hombro, manos a la obra,
levantando una obra que Dios les encargó que levantaran. Verso 46, la declaración de David.
El Señor te entregará hoy en mis manos y yo te derribaré y
te cortaré la cabeza. Dios me defiende, Dios pelea
por mí, pero yo te voy a cortar la cabeza. Está hablando de una
responsabilidad que él toma ante la fe que él tiene en su Señor
y en su Dios. Y daré hoy los cadáveres del
ejército de los filisteos a las aves del cielo y a las fieras
de la tierra para que toda la tierra que sepa que hay Dios
en Israel vuelve a la gloria de Dios. David parte de la gloria
de Dios, declara lo que va a hacer por el poder de Dios y regresa
a la gloria de Dios para que sepan que hay Dios en Israel.
Y para que sepa toda esta asamblea, los israelitas, que el Señor
no libra ni con espada ni con lanza porque la batalla es del
Señor y Él los entregará en nuestras manos. Sucedió que cuando el
filisteo se levantó y se fue acercando para enfrentarse a
David, se corrió rápidamente hacia el frente de batalla para
enfrentarse, perdón, enfrentarse a David, este corrió rápidamente
hacia el frente de batalla para enfrentarse al filisteo. David
metió la mano en su saco, sacó de él una piedra, la lanzó con
la onda, y hirió al filisteo en la frente. La piedra se hundió
en su frente y Goliat cayó a tierra sobre su rostro. Así venció David
al filisteo con una onda y una piedra e hirió al filisteo y
lo mató. Mas no había espada en la mano
de David. Yo creo que es el mismo concepto
que Nehemiah le está diciendo al pueblo de Israel. Dios peleará
por nosotros. Lo que dice en el verso 20 Si
oyen la trompeta, hay que ir a la batalla. Háganlo, hagámoslo
en unidad. Pero recuérdense, Dios peleará
con nosotros si de verdad estamos sirviéndole a Dios. Si la razón
de ser de lo que hacemos es por la gloria de Dios, Dios peleará
por nosotros. Entonces, Lo que hemos visto hasta ahora
es que hace enfrente a la oposición, las cosas se ponen peor, se encuentran
con un temor inevitable y declaran Dios peleará por nosotros. Ahora
sí lo podemos hacer bien. ¿Le puedo decir a la persona
que está al lado Dios peleará por nosotros? Dios peleará por nosotros. Y
por último, Los líderes son el ejemplo. Versos 21 al 23. Estamos en Enemías 4. Hacíamos
el trabajo con la mitad empuñando lanzas desde el despuntar del
alba hasta que salían las estrellas. En aquel tiempo dije también
al pueblo, cada hombre con su sirviente pase la noche dentro
de Jerusalén para que nos sirvan de guarda por la noche y de obrero
por el día, coordinado, defendiéndose unos a otros, cubriéndose entre
ellos. Y el verso 23, Ni yo, ni mis hermanos, ni mis sirvientes,
ni los hombres de la guardia que me seguían, ninguno de nosotros
se quitó la ropa. Cada uno llevaba su arma en la
mano. Ni mía ni siquiera se quitaba
la ropa. Dice que solamente para bañarse.
Lo dice en otro texto. Ni los que estaban con él. Ellos
no se echaron para atrás. No era tiempo para echarse para
atrás. No era tiempo para estar escondido detrás del fence, mirando
a ver qué pasaba. Era tiempo de trabajar. Y los
líderes tenían que dar el ejemplo. Si son líderes, eso es lo que
se espera. Los primeros que se caen son
los líderes. Los primeros que sufren son los líderes. Los primeros
que son atacados son los líderes. Los que pagan el precio son los
líderes. A los que más les cuesta es a
los líderes. Es a ellos a los que más les
cuesta. Por eso son líderes. Por eso es tan difícil ser líder. Y Nehemias hace ese énfasis al
final. Era un trabajo exhausto, sacrificado,
un esfuerzo demandante, pero no había otra manera de hacerlo.
Entre más oposición, más necesidad de esforzarse, más oración, más
denuncia de lo que va en línea con la convicción o la visión
que Dios muestra, más enfoque en el Señor y su grandeza y una
actitud de servirse unos a otros, de protegerse, y los líderes
los primeros que están haciendo eso. liderando la obra. Los líderes
en el contexto bíblico sirven al pueblo, no se sirven de él. Trabajan más, les cuesta más
y deben ser quienes ponen el ejemplo a seguir. Por eso Pablo
dice, ser imitadores de mí como también yo lo soy de Cristo.
Primera Corintios 11, 1 está eso. Hacen frente a la oposición con
oración y denuncia. Las cosas se ponen peor, hay
desánimo entre ellos, están cansados. Los amenazan más y se encuentran
con un temor inevitable. ¿Y qué hacen? ¿Cuál es la respuesta? Declaran,
Dios peleará por nosotros, como lo hizo David. Y por último,
los líderes son el ejemplo para seguir. Este es el capítulo 4
de Nehemias. Vamos a ponernos de pie, les
invito, y cerramos con una oración. ¿Qué libro, eh? ¿Y qué capítulo
que hemos visto hoy? Cada capítulo así ha estado.
Mañana voy a empezar a decir que el capítulo 4 es mi capítulo
favorito. Hasta ahora decía que era el 13. Pero, ¿saben qué debe
ser? La palabra de Dios debe ser fascinante
para nosotros. Fascinante, fascinante. Y lo
que escuchamos, no salir como, ah, yo pienso que más o menos
estuvo bien el mensaje. ¿Sabes qué pudo haber dicho esto?
No, no hagamos eso. Más bien, consideremos que es
lo que Dios nos ha hablado. Preguntémonos ¿Qué me habló Dios?
¿Cuál es mi parte aquí? ¿Qué es lo que Dios nos dice?
Yo creo que Dios nos habla a todos como iglesia De una manera bastante,
bastante clara Y contesta dentro de ese contexto Situaciones que
estamos viviendo Con la crisis que hay Están dentro de ese contexto
si las sabemos aplicar En los grupos de hogar vamos a mirar
Cómo se aplican, llegue a un grupo Si no tiene un grupo busque
uno en la lista Y allí vamos a mirar juntos Señor Gracias,
padre, por este capítulo cuatro. Esdras puso junto acerca de la
experiencia de Nehemias y el pueblo que estaba edificando
las murallas. Y no solo ellos, pero los que
se oponían también. Y no solo eso, sino lo que sintieron,
el desánimo, el sentir que se burlaban de ellos, que les decían
que no lo podían hacer, que esa obra era muy débil, que no iba
a progresar. Señor, experimentaron un montón
de emociones y de situaciones bien difíciles, pero una y otra
vez nos encontramos con que Oraron, oraron a Dios, clamaron a Dios. Fueron honestos delante de Dios,
expresando, denunciando el pecado como era y orando, confiando
en Dios, organizándose en el trabajo y confiando en Dios. Y declarando, Señor, contra el
temor, el no temer al hombre, mejor acordarse de ti, de tus
beneficios, de tu bondad, de tu grandeza, tus atributos, y
entrándole duro al trabajo, Señor, y después reconociendo que había
una pelea que pelear, una batalla que ganar y quien los iba a defender
eras tú, Señor, como David lo dijo. Y por último, nos deja
ver que los líderes son los que están allí dándole ejemplo, son
los que están pagando el precio, son los que están más disponibles
que todos. Señor, gracias por este orden
que nos muestra que necesitamos conocer como iglesia Gracias
por la respuesta que están mostrando los hermanos más y más. Gracias
por el hablar, que todo se parece a esto porque hemos creído que
tú sí nos estás hablando y que tú sí quieres obrar aquí, Señor.
Ayúdanos a tomar acción, la acción que cada uno debe tomar en obediencia
a ti. Ayúdanos a responder a la oración,
a los grupos de hogar, a lo que tú nos has dado ahora que quieres
que hagamos y que cuidemos, Señor, que seamos edificados mutuamente.
Señor, gracias que tenemos esa confianza de decir Dios peleará
por mí. Dios peleará por nosotros. Esto
es posible porque Cristo Jesús peleó contra el pecado, contra
Satanás, contra la tentación, contra el mundo, contra el desánimo,
contra la tristeza, contra el temor. Puso su rostro para ir
a la cruz. y morir entregando su vida allí.
Muriendo como un criminal, siendo inocente, siendo justiciado,
entregó su vida. Venció. Venció y venció cuando
se levantó de entre los muertos declarando ser el hijo de Dios.
En él tenemos la victoria. Por eso podemos decir hoy con
mayor certeza, aún más que en Nehemias, Dios peleará por nosotros. Dios peleará por nosotros. ¿Cómo
no lo va a hacer si nos pide que hagamos lo que a él le satisface
y le trae gloria? Tú lo harás, Señor. Tú pelearás
por nosotros. Ayúdanos a confiar, oh Dios.
Ayúdanos a tener paz en nuestro corazón. Señor, oramos por los
que no tienen esa paz. Por los que no pueden seguir
esta obra, que les des paz, que les ayude, Señor, en sus corazones.
Si no están en Cristo, que puedan saber que son invitados a la
salvación a través de la obra de Cristo. Y si lo están y han
estado desanimados por alguna razón, que puedan descansar,
Señor, que puedan confiar en Ti. Y los que están laburando,
Señor, que nos fortalezcamos más y más, que nos apoyemos,
poniendo manos a la obra, trabajando hombro a hombro, sabiendo que
Tú pelearás por nosotros. Gracias, Señor. Gracias. Te damos
la gloria y la honra en el nombre de Jesucristo. Amén.
Dios Peleara Por Nosotros
Series NEHEMIAS
La oposición a la obra aumenta a la burla, el menosprecio, pero no se queda allí, sigue hasta las amenazas de muerte. Los obreros están cansados, desanimados y sienten miedo. El liderazgo de Nehemias esta a prueba, es el momento de dirigir con fidelidad a un pueblo en peligro y en mucha necesidad.
| Sermon ID | 31920436401299 |
| Duration | 1:06:36 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Nehemiah 4 |
| Language | Spanish |
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