00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Vivo en la ciudad de Medellín,
soy bogotano, pero el señor me llevó a estar pastoreando una
iglesia en la ciudad de Medellín. ¿Cuánto tiempo llevas pastoreando?
Creo que son alrededor de 22 años que el señor me ha permitido
llevar su palabra en su gracia y misericordia. Contanos de tu
familia, tu esposa. Bueno, tengo una amada esposa
que yo creo que está ahorita conectada, mirándome, entonces
tengo que mandarle salud allá. No, tengo una maravillosa esposa,
llevo 28, voy a cumplir 28 años de casado, por la gracia y la
misericordia del Señor, de los cuales desde esa unión de matrimonio,
el Señor nos regaló, nos bendijo con tres maravillosos hijos,
mi hija Alexandra, mi hija Juanita, y mi hijo David, y tengo ya un
nieto que se llama Tiago. Entonces, es una familia maravillosa
en la gracia del Señor, como toda familia que se une, como
dicen, caminando día a día en vivir para la gloria del Señor
y esforzarnos. por siempre sustentarlos a ellos,
apoyarlos, aun cuando tengo hijos ya grandes, 27, 25, 21 años y
ese chiquitín de 6 años que está siempre ahí, cuando pueda a mi
lado. Ok, quiero hacer algo antes de
entregarte el tiempo. ¿Por qué no oramos por David
y su familia? Lo necesito. Y por la iglesia
en Medellín, donde lo que el Señor está haciendo allá. Padre,
queremos bendecir a nuestro hermano David, Señor. Gracias por su
disposición, su corazón de estar ahora con nosotros. Pedimos que
lo uses hoy conforme a tu bondad, a tu gracia. Pedimos por tu provisión
para él, para su familia, para la iglesia. Nos alegramos, Señor,
de ver a uno de nuestros hermanos que viene de esta región para
compartirnos la palabra, Señor. Nos ponemos en tus manos y oramos
que nuestra respuesta sea en obediencia a lo que nos enseñes
hoy. En el nombre de Jesucristo Señor, le quisiera orar por los
niños que sean edificados, fortalecidos en sus corazones, que la semilla
que hoy se planta en ellos se quede allí, Señor, por el resto
de sus vidas. Dios mío, usa a la hermana María,
a la hermana Verónica, Señor, para fluir, y también las personas
que les ayudan, las que están en los cuneros también, Padre.
En el nombre de Jesucristo te lo pedimos, Señor, y damos gracias.
Amén y amén. Pueden ir entonces los niños
a sus clases y enseguida el pastor David nos comparte la palabra.
Gracias. Listo, hermano, gracias. Sr. Enrique dijo, bueno, vamos
a orar por David, yo por dentro estaba aclamando que oraran por
mí, porque muchas veces nos podemos parar en un lugar como estos
y pensar que lo que hemos preparado pues obviamente va a llegar a
la vida de cada uno de ustedes. Pero creo que sin la dirección
del Espíritu Santo en nuestras vidas, difícilmente su vida y
mi vida pueden llegar a ser transformadas, pueden llegar a ser cambiadas.
Usted podrá llegar a pararse de este lugar nuevamente, salir
y sentirse bien y decir, salí de la iglesia, ya fui señor,
ya cumplí, me siento bien conmigo mismo, pero su vida sigue siendo
igual. Y lo que tal vez no nos damos
cuenta es que es de lo más peligroso que hay. el pastor Enrique estaba
hablando de el del pastor eh de Paul Me impactó eso porque el día
en que lo vi, el miércoles, él estaba con un gozo, con una alegría
y aproveché y me tomé una foto con él y dije, wow, qué privilegio
poder charlar con él. Y tomé unos cinco minuticos para
hablar de cuándo podía ir a Colombia y me dijo algunas cosas. Entonces, me sentí feliz y estaba
ahí alegre, pero cuando después, creo que fue el viernes, ayer,
antes de ayer, El viernes nos encontramos, yo estaba hablando
con Enrique casualmente y él pasó ahí, fue cuando Enrique
le comentó lo que ya les dijo a ustedes. Me sorprendió, realmente
porque lo único que le dijo fue, ora por mí. Y él se tomaba su
pierna y caminaba y sus manos le temblaban. Pero él posteriormente
estuvo dando un taller que fue impactante porque Durante unos
minutos lo dejaron sentado en una silla y había médicos a su
alrededor tomándole la presión a este hombre. Y me disculpa
que me trate de quebrantar un poco porque a veces perdemos
la sensibilidad. A veces nosotros nos llamamos
iglesia y nos encontramos pero no conocemos el dolor de los
otros. Sabemos que estamos acá. Hola, ¿cómo estás? José, Enrique,
cualquiera de quienes estamos acá. Pero nunca nos preguntamos
cómo está, cuál es su lucha, qué es lo que está viviendo.
Y lo cierto fue que un hermano se paró y le dijo, Paul, ¿quieres
que oremos por ti? Y él dijo, no, yo no quiero que
oren por mí. Yo quiero es predicar la Palabra, que tenga la fuerza
para pararme en ese púlpito para hablar la Palabra de Dios, porque
cuando yo hablo la Palabra de Dios, la Palabra de Dios me fortalece
a mí. Eso entró como un cuchillo en
mi corazón y dije, es eso lo que nosotros necesitamos Señor.
que nosotros estemos pensando la palabra de Dios que nosotros
estemos hablando la palabra de Dios que nosotros estemos contemplando
como lo cantábamos hace un momento contempla a Dios y contemplar
a Dios en la adoración en nuestro corazón a pensar que todo lo
que estoy haciendo debe estarle dando la gloria a Dios No sé si usted ha escuchado,
pero J. C. Riley, el nombrado y piadoso
obispo comentarista anglicano de Inglaterra del siglo XIX,
escribió un libro de bosquejos biográficos tales como los de
George Whitefield, Juan Wesley y Daniel Rowlands. Y al comienzo
de su compilación, lo que hizo Riley es que ofrece una reveladora
perspectiva general de lo que esos hombres tenían en mente.
Abro comillas, ellos enseñaron siempre la inseparable conexión
que hay entre la fe verdadera y la santidad personal. Estos
hombres nunca permitieron, continúo diciendo, ni por un instante,
y préstale atención mi amado, que el ser miembro de una iglesia
o hacer una profesión religiosa fuera prueba de que alguien era
un cristiano verdadero. siempre debe ser conocido por
sus frutos y esos frutos deben ser claramente manifiestos e
inconfundibles en todos los aspectos de su vida. Continúa diciendo,
si no hay frutos, no hay gracia. Era la nota invariable de su
predicación de estos hombres. y creo que nosotros necesitamos
realmente tener en cuenta eso, porque actualmente hay una gran
necesidad de esa misma perspectiva en la iglesia de hoy. En vez
de eso, tristemente, muchos creyentes realmente declarados modernos
piensan que el manifestar el fruto espiritual realmente no
es tan importante, es algo opcional, no se tiene que notar. En realidad
ellos llegan a pensar que no es un producto necesario y natural
de la vida para la salvación hoy en día. Es decir, como una
prueba de que verdaderamente se es salvo. Sin embargo el apóstol
Pablo mostraba y veía las cosas de una manera completamente diferente.
El libro romanos capítulo 7 versículo 4 el apóstol afirma vosotros
habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de cristo para que
seáis de otro del que resucitó de los muertos a fin de que llevemos
fruto para dios Iglesia déjame decirte que la
santidad y el llevar fruto espiritual son tan importantes para los
creyentes que lo que Pablo hacía era que oraba con frecuencia
para que sus convertidos crecieran en piedad y madurez cristiana
y algo en lo que la iglesia se tiene que centrar es en eso en
estar orando para que esta iglesia crezca en piedad y la piedad
tiene que ver con la devoción a Dios y en esa madurez cristiana
como Pablo lo escribe en Colosenses capítulo 1 versículo 28 para
que cada día tú y yo nos parezcamos más a Cristo que la gente pueda
ver a Cristo en nuestras vidas no podemos pasar en una simpleza
o en una religiosidad donde entramos por la puerta y dicen hola, buenos
días, cómo estás y estamos acá bien, pero realmente nuestra
vida no deja ver más allá y cuando estamos en la calle como que
nadie nota la diferencia, nos confundimos entre lo común de
la gente. Pero el progreso constante en
la santificación es crucial y sin este es imposible tener una vida
de integridad. Tenemos que empezar a mirar que
el deseo de vivir piadosamente significará la diferencia entre
su susceptibilidad a comprometerse y su capacidad de mantenerse
firme. Ser susceptible mantenerme y
la capacidad realmente llegar a comprometerme en las cosas
que competen a una vida de piedad si usted me acompaña el libro
de filipenses que es el del que quiero hablar en esta mañana
en el capítulo 1 versículos 1 al 9 el apóstol pablo realmente no
debe haber algo maravilloso en esta porción de la escritura
porque a través de esta carta es interesante ver que el apóstol
Pablo esta es una de las cartas que menos tiene realmente como
ese estudio de doctrina sin embargo no quiere decir que no lo mantenga
pero no como sus otras cartas sino que esta carta usted la
puede tomar y yo la puedo tomar y es una carta muy práctica mi
amado es una carta que nos está instando siempre a que pongamos
en práctica lo que él está diciendo Esta carta fue escrita a la iglesia
de Filipos y esta fue la primera iglesia que se fundó en Europa
aproximadamente entre el año 52 y 54 después de Cristo en
el segundo viaje misionero del apóstol Pablo y es interesante
ver que cuando nosotros observamos como Dios obra, la manera como
hace las cosas, nos damos cuenta que realmente todo lo que Dios
hace está por supuesto sobre su control, su perfección y su
propósito. Y si usted va al libro de los
hechos en el capítulo 16, usted observará que en el versículo
6 nos dice que Pablo estaba con el deseo de ir hacia Asia y les
fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. Y el versículo 7 nos vuelve a
decir que el Espíritu de Jesús no se los permitió en el versículo
7 como ya lo mencioné. Es decir, no los deja ir allá
y lo que hace es que Pablo en una visión ve a un hombre en
Macedonia diciendo ven a Macedonia. y ellos obedecen a ese direccionamiento y cuando encontramos que Pablo
en esta preciosa carta en los versículos 9 al 11 si usted me
acompaña pero quiero asegurarme que usted tenga en sus manos
la palabra de Dios y si no la tiene yo creo que aquí en la
iglesia debe haber Biblia, ve y búscala porque yo no soy el
que voy a cambiar tu vida Es la Palabra de Dios la que va
a cambiar tu vida, la que te va a regenerar mediante el poder
del Espíritu Santo. ¿Y por qué lo digo, mis amados?
Porque esta es la pura, santa, limpia, perfecta, suficiente,
inherente, eficaz y autoritativa Palabra de Dios. Y es el único
motivo por el cual tú estás aquí. Escucha la Palabra de Dios para
darle la gloria a Dios. tenemos eso y acompáñenme a la
lectura de esta porción de la escritura y dice la palabra del
señor en el versículo 9 al 11 dice y esto pido en oración Que
vuestro amor abunde más y más en conocimiento verdadero y en
todo discernimiento, a fin de que escojáis lo mejor para que
seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos
de fruto de justicia que es por medio de Jesucristo para la gloria
y alabanza de Dios. Ahora, el punto es que cuando
nosotros empezamos a mirar, y observamos, hay una petición del apóstol
Pablo en su corazón, hay un deseo y lo que todo el capítulo nos
empieza a mostrar es lo que Pablo realmente deseaba en su corazón
y era siempre tener presente a la iglesia de Filipos. Habían
pasado 10 años, él escribe esta carta aproximadamente en el año
62 al 64, estando en la prisión estaba próximo a ser ejecutado
pero si tú miras es impresionante que él en los versículos 3 y
4 está diciendo doy gracias a mi dios siempre que me acuerdo de
vosotros orando siempre con tristeza porque mi vida se va a acabar
si observa lo que dice la escritura no dice eso dice orando siempre
¿con qué? ¿con qué está orando? con gozo
con gozo en cada una de mis oraciones por vosotros. El gozo de Pablo
era impresionante, aún cuando estaba en una prisión, cuando
estaba en una situación que tal vez para usted o para mí no sería
la mejor y tal vez usted y yo estaríamos diciendo, oh pobrecito
yo, realmente, no, usted no se imagina la situación por la que
estoy pasando. Pero eso no es lo que nos permite Pablo, Pablo
está realmente mostrando y escribiéndole por supuesto a la iglesia de
Filipos el gozo que él tenía de saber que, observa el versículo
5, estoy entrándome para en un contexto de esta carta que es
hermosa y Pablo dice Guardando siempre con gozo versículo 4
en cada una de mis oraciones por todos vosotros, por vuestra
participación en el evangelio, ¿desde cuándo? Desde el primer
día hasta ahora. ¡Qué interesante! Habían pasado
10 años, Pablo no había ido a Filipus, no había vuelto a Filipus y sin
embargo él estaba ahí conociendo de ellos, llevándolos en oración
y comprendiendo que realmente era una iglesia que llevaba en
su corazón, que oraba por ellos. Ahora, si usted observa, el título
que le hago a esta enseñanza es una oración por la santidad
y cuando miramos, como en el contexto uno dice ¿Cómo que santidad? Yo no veo por ningún lado que
nombre la santidad. ¿Sabes por qué? Porque muchas
veces nosotros pensamos que la santidad tiene que ver con lo
que estoy viendo o tal vez lo que oí, lo que hablé, la forma
como me vestí, la forma como me comporté y de alguna manera
claro que sí, yo no estoy diciendo que no. Pero ¿sabes una cosa? La santidad comienza con lo que
hay en mi mente en la comprensión y el entendimiento de toda la
obra de Dios en Jesucristo para traer salvación a los pecadores. Ese es el punto. Entonces si
la santidad no empieza es en cómo yo me comporto porque uno
de los peligros que tenemos es que tal vez tú estás haciendo
cosas que la Biblia enseña que son externas pero realmente internamente
no estás convencido de ellas, las estás siguiendo como ley,
por eso leí Romanos 7.4 cuando el apóstol dice ok, ya no estás
obedeciendo a la ley y tú y yo entonces podemos llegar a pensar
que nuestra relación y nuestra salvación está segura porque
yo estoy haciendo lo que Dios ha pedido pero tu salvación no
depende de lo que tú hagas o dejes de hacer Tu salvación depende
es de si tú has reconocido tu condición de pecador, el arrepentimiento
en la visión que ustedes tienen acá y el reconocimiento que solamente
en Jesucristo hay salvación. Es ahí donde parte todo. Ahora
metamos en el texto y en el texto el punto aquí que tú observas
es que el apóstol Pablo está diciendo y esto pido en oración. ¿Qué era lo que Pablo pedía?
¿Por qué Pablo está diciendo que esto pido en oración? y es que lo que pasa es que nos
deja ver la pasión con la que Pablo realmente llevaba adentro
anhelando ver un crecimiento espiritual de la iglesia de Éfeso
aquella iglesia que Dios había puesto bajo su cuidado y como
te dije en Hechos capítulo 16 nos deja ver como allí hubo el
primer convertido como Lidia que era una mujer que vendía
púrpura y que dice la escritura que esta mujer adoraba a Dios
Después nos dice que Dios le abrió el entendimiento. ¿Para
qué? Para que entendiera lo que Pablo
está diciendo. Lo cual me deja ver que tal vez yo puedo estar
sentado en una congregación como esta, escuchar y decir estoy
adorando al Señor, pero realmente simplemente ser un religioso.
Ese es el punto. Pero había la necesidad de que
Dios abriera los ojos de Lidia para que ella entendiera lo que
Pablo estaba enseñando. Y por eso es que el apóstol Pablo
entonces está diciendo esto pido en oración. El centro de las
oraciones era el bienestar espiritual de otros. Es decir, el centro
de lo que había en el corazón de Pablo era el bienestar espiritual
de que otros estuvieran bien, de que otros crecieran. Y mis
amados, iglesia, no existe un indicador más exacto del nivel
de madurez espiritual de un cristiano que su vida de oración. En Efesios
capítulo 4 versículos 1 y 2 usted encontrará que Pablo está diciendo,
yo preso en el Señor os ruego que viváis de una manera digna
del llamamiento que hemos recibido. La palabra digna que se encuentra
allí está hablando de un equilibrio, de una balanza, de un equilibrio.
¿Un equilibrio en qué? Un equilibrio entre la teología
que recibimos dentro de esta congregación o de la palabra
de Dios y la práctica diaria. Tiene que haber un equilibrio.
Pero tú no puedes tener una buena práctica si no tienes una buena
teología. La vida de oración del apóstol
Pablo revela más acerca de su verdadera espiritualidad que
realmente de su predicación, de su verdadera, pues de su enseñanza,
de los milagros y por supuesto de todo lo maravilloso y santo
que fuera. Lo que más nos muestra Pablo
a través de sus cartas es cómo él vivía realmente esa pasión,
ese anhelo por estar orando. Y es indiscutible que la oración
debe ser un deber espiritual en la vida de un creyente. Lo
triste es que muchas veces nosotros encontramos que las oraciones
están centradas única y exclusivamente en nosotros mismos. Pero Pablo
lo que hacía era que él sentía ese anhelo, ese deseo de orar
por una obra poderosa y continua del Espíritu Santo de Dios en
el corazón de aquella iglesia. Y eso nos enseña, nos muestra
que nosotros necesitamos realmente llevar a nuestra congregación
en oración, llevar a nuestros hermanos para que ellos crezcan
cada vez más y más. en el conocimiento de la verdad
por eso es que él en el versículo 5 dijo por vuestra participación
en el evangelio desde el primer día hasta cuando dice él hasta
ahora hasta ahora era permanente continuaba realmente sin embargo
tenemos que entender iglesia que la oración es mucho más que
un deber es una premio para el cristiano maduro espiritualmente
La oración ferviente no nace de un simple sentido de deber,
sino de un anhelo interno y profundo que se lleva dentro del corazón.
No surge de la exigencia externa, como si el pastor le estuviera
diciendo, hermano tienes que orar, hermano tienes que orar. No,
tiene que ser aquello que realmente sale de una pasión interna. Es
el fuego que hay en nosotros como creyentes porque el Espíritu
Santo nos está llevando a eso. A estar en oración. El nivel
de madurez espiritual de una persona no es una conformación
externa al mandato de la oración. Como que estoy bien pastor, estoy
orando, estoy leyendo mi Biblia. El punto es cuán constreñido
realmente se siente para orar por el gran amor de Dios y el
amor que usted siente hacia el prójimo. Ahí es donde Pablo se estaba
enfocando. ¿Saben por qué, mis amados? Porque un corazón egoísta
y superficial realmente, centrado ante todo en problemas, en luchas,
en intereses personales, realmente producirá oraciones egoístas
y superficiales. Estará centrado solamente en
lo que tú necesitas en tu vida. Estará centrado realmente en
tus deseos y anhelos en el corazón. Pero un corazón realmente centrado
en la gloria del Señor, en su pueblo, en el pueblo que Dios
ha redimido, realmente redundará en oraciones enfocadas para que
Dios sea exaltado y glorificado en cada persona a las que Él
ha llamado a salvación. Y por supuesto también en las
necesidades de su prójimo. Y aquí es donde encontramos esos
cinco puntos que tú tienes, cinco elementos. en la hoja que te
entregaron como una guía. Porque nos muestra esas cinco
peticiones específicas que Pablo hacía para la iglesia de Filipos
en sus oraciones y realmente entonces encontramos su progreso
espiritual en el amor, su progreso en excelencia, su progreso en
integridad, el progreso en buenas obras, su progreso en glorificar
a Dios. Y estos son elementos espirituales
esenciados, ordenados por Dios, que todos los cristianos deben
pedir unos a otros. Es decir, esto es algo de lo
que va a reflejar realmente qué tan unida es la iglesia. En Efesios
capítulo 4, como ya lo mencioné, versículos 1 y 2, Pablo está
diciendo con toda humildad, mansedumbre, paciencia. esforzándonos por
mantener la unidad en el espíritu y sabes una cosa iglesia no se
mantiene la unidad del espíritu es rico cuando tú y yo y me encanta
cuando vengo aquí a los Estados Unidos porque muchas de las cosas
se llevan a cabo es por medio de almuerzos y compartir, y yo
le decía a Enrique qué lugar, el de frente, no sé cuál sea
el término, tan agradable para hacer un asado, un barbecue y
compartir. Y seguro que si ustedes se la
pasaran haciendo eso, la iglesia crecería y llenaríamos este lugar.
Pero esa no es la finalidad que nosotros podemos tener. la finalidad
que te debe atraer a un lugar como estos es la exposición de
la palabra de Dios que penetre en tu vida y te lleve a como
lo estamos cantando mi hermano acá dirigiendo la alabanza y
es contempla a Dios en su trono está venir y adorarle y cuando
lo repetías yo cerraba mis ojos y decía señor y me veía como
cuando uno llega ante el gran rey en este caso el rey celestial
y me postro y me humillo e inclino mi rostro para decirle tú eres
dios tú eres santo tú me has redimido tú me has salvado y
qué privilegio que tengo de venir a invocar tu nombre en cristo
jesús tu hijo a quien enviaste en humillación
esta carta es preciosa daba gracias al señor cuando estamos en el
tiempo ahí de la adoración en los cánticos estamos también
adorando al señor a través de su palabra pero sabes por qué
porque el hermano estaba aquí y tomó y mencionó Filipenses
2 5 al 8 que no escoatimó el ser igual a Dios como cosa que
aferrarse y es profundo ese texto pero en la mayoría de las cartas
está llevada a la práctica y cuando uno estudia en el contexto se
da cuenta que aunque Pablo está haciendo una declaración majestuosa,
maravillosa, ese texto está siendo enfocado realmente a que veas
el ejemplo más grande que es Cristo Jesús para imitarlo, para
seguirlo. No está diciendo de morir en
la cruz sino de vivir de la manera como
realmente él lo hizo y observa ya que encontramos el primer
punto precisamente y es el amor la búsqueda del amor y es cuando
Pablo dice y esto pido en oración cuál es la solución que vuestro
amor que vuestro amor el amor de ustedes el amor de nosotros
bueno el amor de la iglesia en filipo abunde más y más, en otras
versiones dice, crezca más y más. ¿En qué? En conocimiento y entendimiento. Necesitamos crecer en ese amor.
algo que percibo dentro de la gran mayoría de iglesias es que
hay hermanos creyentes, personas que han declarado la fe en Jesucristo
pero que no entienden realmente el significado del amor del que
el Pablo transmite en sus epístolas. Y ese amor realmente está enfocado,
Pablo lo toma acá y dice que vuestro amor abunde aún más y
más y la palabra aquí para amor es la palabra en el griego agape
que hace referencia precisamente al amor divino con el que Dios
nos ha amado y como lo manifiesta Pablo en Romanos capítulo 5 versículo
5 y nos dice que Dios ha derramado todo su amor en nuestros corazones
no es que lo dio a poquitos sino es un amor completamente derramado,
haz de cuenta cuando tú tomas algo por hacer una ilustración
y lo vacías completamente, Dios no nos dio su amor a pedacitos,
el problema es que tu amor y mi amor cuando lo basamos en la
carne nos limita, si tú te portas bien conmigo entonces yo te doy
amor y en nuestra relación como esposos entonces lo llevamos
a ese punto, tú me das yo te doy, tú me niegas yo te niego
Y no nos estamos dando cuenta que es ese egoísmo que está fluyendo
en nuestras vidas. Y que lo único que estamos pidiendo
es que yo me merezco. Entonces, si tú me das amor,
yo creo que eres digna de que yo te dé amor mío. Pero perdemos
la capacidad realmente de lo que Pablo está diciendo acá.
Y es ese amor ágape realmente del que estamos hablando. Pero
ese amor también lo podemos encontrar como un amor decidido. Es decir,
es un amor determinado por la voluntad y no depende de criterios
comunes del mundo en cuanto al amor. Es la decisión que Dios
tomó de enviar a su propio Hijo Jesucristo. en semejanza de hombre
para que fuese ultrajado, humillado, abofeteado, despreciado, pero
con un propósito. Es ese tipo de amor que podemos
conocer como un amor dinámico que es el amor que parte de una
vida cristiana genuina, de una vida que anhela progresar en
santidad. Constantemente está evaluando
y mirando su vida y, Señor, he pecado acá, necesito esforzarme
más. Está buscando la palabra de Dios
en memorizar, en entender un texto y en caminar cada día de
la manera que Dios quiere. Es un amor profundo. Todo está
concentrado en esa palabra amor ahí en el texto. Un amor que
Pablo demandó y realmente que le pedía a los filipenses que
fuera ese amor profundo y que estuviera basado en todo conocimiento
de la obra en Cristo Jesús. Es a eso a lo que Pablo se refiere.
para que vuestro amor abunde en conocimiento y entendimiento.
La versión de las Américas dice en conocimiento y discernimiento. Es decir, cuando tú entiendes ese conocimiento en la escritura
y tomas la decisión correcta. No es que diferencie solamente
lo bueno de lo malo. No, es que tú realmente entiendes
la diferencia, lo bueno de lo malo, que es el entendimiento,
pero tomas la decisión correcta y dices voy a hacer esto. No
es que solamente conozcas lo bueno y lo malo, sino que actúas
de la manera que es correcta, que es la que la Biblia está
marcando, nos está llevando. Tú lo hablabas esta mañana en
la escuela dominical, importantísima, fundamental. entender todo eso. Sabes una cosa mi amado, si tú
realmente amas al Señor, yo te quiero exhortar a que tu vida
está consagrada a Él. Y cada momento de tu vida es
para la gloria de Dios. Entonces, como dijo el pastor,
duerme más temprano y desde que te levantas busca adorar al Señor.
Y una cosa, una manera como empiezas también a adorarlo, es cuando
vienes a la escuela dominical y te sientas para decir, aquí
estoy Señor. Tócame, háblame, enséñame, guíame
en todo lo que tú quieres en tu palabra. Porque en las predicaciones
no me puede preguntar, pero en la escuela dominical sí. Y es
interesante salir de dudas. Entonces, ese amor realmente
el que estamos compartiendo acá es como el amor realmente que
Pablo quiere aquí dejar claro, de que debían los filipenses
cada día crecer más y más en ese conocimiento. Y nosotros
verdaderamente venimos a entender ese amor más y más cuando más
comprendemos la obra de Cristo. De lo contrario, nuestra lucha,
tu lucha y mi lucha, estará basada en, si lo quiero hacer, como
que hoy sí voy, hoy está haciendo frío, yo no voy, porque tú estás
pensando en ti, más rica la cama, donde estás con tus cobijas y
como hay facilidad online, entonces yo hoy lo puedo ver por vídeo. O decir, bueno, yo voy a salir
para servirle a otros. Porque mi Señor, sin yo merecerlo,
vino y lo hizo por mí. Ese es el punto, mis amados.
y acá nos conectamos con el segundo elemento que Pablo está mencionando
acá y es la busca de la excelencia observa el texto a mí me gusta
rayar mi biblia no sé si a ti te gusta sé que a muchos no les
gusta rayar sus biblias bonitas a mí me fascina realmente y si
tú observas después de que Pablo dice que vuestro amor abonde
más y más en conocimiento verdadero y entendimiento ahora él observa
que en el versículo dice a fin de que aprobéis o escojáis lo
mejor, de que escojáis lo mejor y acuérdate que son cinco elementos
que son secuenciales, el uno te empuja al siguiente Y el amor
es el que te va a impulsar, a empujar para el segundo que es la excelencia. Es decir, si no puedes comprender
el amor, si no comprendemos el amor del que Pablo está pidiéndole
a la iglesia en Filipo, no podemos escoger la excelencia. No vamos
a hacer las cosas con excelencia. Las vamos a hacer mediocremente.
Las vamos a hacer porque nos tocó, nos pidieron el favor,
pero no nos nació. Las vamos a hacer tal vez porque
nos den una aprobación. ¿Cómo te pareció pastor Enrique?
Muy bien. ¿Me comprendes? Estoy viviendo una cosa que me
dijo Enrique. Entonces, ahí es donde está el punto. No lo voy
a disfrutar, ni lo voy a ser consciente, sino más bien para
que otros de pronto estén o aprobando o tal vez desaprobando. Pero
por eso es que Pablo dice, a fin de que escojáis, escojáis lo
mejor. Todos mis amados, todos los creyentes
son controlados por el amor divino. Un verdadero creyente es controlado
por el amor divino. No podemos decir que somos creyentes
y el amor divino no nos controla, a menos de que seamos nacidos
de nuevo pero haya una ignorancia en nuestras vidas. ¿Sabes por
qué? Porque querrán buscar realmente
y aprobar lo que es excelente. Voy a hacerlo lo mejor posible.
Voy a hacer las cosas realmente con la comprensión y el entendimiento
de que es para el Señor y por eso es que Pablo dice, a fin
de que aprobéis Lo mejor. La Reina Valera dice para que
aprobéis lo mejor. La versión de las Américas dice
para que escojáis lo mejor. Es decir, no solamente me voy
a ver lo bueno. Ah, esto es bueno. Sino voy a
buscar lo excelente para mi Señor. Porque la mejor excelencia me
la dio Él. Cuando encontramos en el texto
2.5 precisamente que dice, el cual no es catimo, no es catimo,
me está diciendo es, no sé, en nuestro lenguaje yo sé que de
pronto cambia un poco con ustedes, que son de la parte central latinoamericana,
pero esa, ese escatimar no es, no se pegó, decimos en mi tierra,
no se pegó a algo, como, ay, no, yo hago esto, pero, pero,
De todas maneras no la doy toda, no. Él se despojó completamente
de la condición, del privilegio que tenía. Y eso es cuando uno
busca la excelencia realmente. Hacer las cosas con una comprensión
de que son para Dios. Va más allá de la capacidad de
discernir entre el bien y el mal, entre la verdad y el error. Y Pablo está preocupado, Iglesia,
de que los creyentes sean capaces de distinguir entre lo mejor
y lo superior. Algunos o algo que me llama la atención
más bien, es que pocos cristianos declarados parecen poder hacer
hoy en día eso, escoger lo mejor, la excelencia. Voy a darla toda
para mi Señor. Hay veces pensamos, no, como
la iglesia no es grande, entonces, hay rápido, salga rápido. Voy
a ayudar con el aseo de la iglesia. No se nota el mugre. Es una lucha. Es que no hay nadie que venga
a supervisarme. Acá no hay supervisores. Pero yo fui designado. La iglesia tiene un listado para
hacer el aseo. Yo lo voy a hacer para mí, Señor. Voy a limpiar como si estuviera
limpiando mi casa. Todo, todo eso. Lo hago, ¿por
qué? Porque es la excelencia para
mi Señor. Y aunque mi Señor no habita en templo de hombres,
habita en mi corazón, ¿y qué más quiero de eso? Ese es el
punto, mi amor. Escoger sabiamente lo mejor de
las alternativas entre las que simplemente las buenas, es interesante, pero
a la hora la verdad es mejor ir a lo excelente, porque puedo
llegar a establecer prioridades y concentrar mi tiempo realmente
y mi energía en lo que realmente es importante para mi Señor. Y si tú miras ahí el texto, que
es importante, yo por eso te pedí que miraras la Biblia, Porque la Biblia, es la palabra
de Dios la que te está hablando, te da un imperativo, te da un
mandato ahí. ¿Sí? Y es que nosotros respondamos
cuidadosamente con nuestra mente y no de modo impulsivo. Es decir,
no por emociones. Según nuestros estados de ánimo.
y por eso vemos hermanos que a veces los vemos como una montaña
rusa, a veces es tan alto. Pastor aquí estoy, ¿qué hay que
hacer? Y al otro día no lo ves y ¿qué
pasó? No pude pastor. ¿Dónde estás? Sabes tristemente las emociones
lo dominan. De acuerdo a cómo se sienta,
actúa. Pero un verdadero creyente, una
persona madura, una persona que entiende su vida, hacia dónde
va, no va a estar marcado por las emociones. Y lastimosamente
muchas personas en la iglesia no están respondiendo hoy con
cuidado y reflexión. Si tú miras Romanos capítulo
12, versículo 1, el apóstol Pablo dice que nosotros debemos presentar
nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios,
que es nuestro culto racional. Está diciendo eso. Tú entiendes
lo que estás haciendo. El Espíritu Santo te está dirigiendo.
Y luego él dice en el versículo dos, no os conforméis a este
siglo o a este mundo, sino sean transformados por medio de la
renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuán buena,
agradable y perfecta es la voluntad de Dios. Es algo fundamental. Si tú miras en Efesios capítulo
5, versículo 8, es solamente devolverte unas dos páginas para
llegar ahí a Efesios, sin perder, Filipenses, los versículos 8
al 10, te darás cuenta que Pablo dice, porque antes eras tinieblas,
pero ahora soy luz en el Señor, andad como hijos de luz. Porque
el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad,
examinando qué es lo que cree, lo que agrada al Señor. Cuando yo estoy examinando lo
que agrada al Señor, estoy preocupado por mi santidad. siempre mirando
que esté ajustado en el Señor. Y esto nos conecta aquí fácilmente
con el punto número tres. Y si tú observas el texto, venimos
de que Pablo dice, para que vuestro amor abunde más y más en conocimiento
y entendimiento o discernimiento, para que escojáis lo mejor. Y
presta atención, mi amado, a la siguiente palabra, y es que él
dice, para que seáis puros e irreprensibles". Y ahí encontramos el tercer punto
que es la búsqueda, en busca de la integridad. Para que seáis
puros e irreprensibles. Esa pureza, esa irreprensibilidad
es lo que encontramos acá para hablarnos de integridad. La búsqueda
decidida y constante de ese amor divino hecha con una excelencia
controlada por el Espíritu Santo, realmente nos conducirá invariablemente
a una integridad. La integridad espiritual con
sus componentes significa que el creyente es una persona que
es un todo integrado, que refleja ese hecho en todas las áreas
de su vida. Es decir, es de un mismo corte
tanto aquí adentro en la iglesia como afuera. en todo lo que hace
en su vida, en su trabajo, en su hogar. Es un reto, mi amado. Nosotros nos vemos y fácilmente
nos decimos, hermano, hermana, ¿cómo estás? Dios te bendiga,
gloria a Dios. Y está bien que nos saludamos,
pero todos estamos aquí con una cara de santos. Y somos santos,
nacidos separados, pero esa misma santidad la tenemos que mostrar
afuera. nuestros hogares aún en nuestra lucha en nuestra condición
de nuestra naturaleza pecaminosa caída pero es la palabra de Dios
precisamente presta atención mi amado perdón no mi amor sino
mi amado que ese era el anhelo de Pablo en su corazón y mira
si tú miras el versículo 8 es por eso que él dice porque Dios
¿A quién pone como testigo Pablo? A Dios mismo le dice y les dice
a los hermanos en Filipos, porque Dios me es testigo de cuánto
os añoro a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús. Uy, lo
añoro, los añoro. Qué palabra, qué expresión. Y lo lleva diciendo pero es en
el amor de Cristo Jesús es decir estoy dispuesto a poner mi vida
a tus pies mi hermano no para adorarte sino para servirte que
necesitas que necesitas necesitas tiempo para orar para que nos
sentemos y hablemos lo vamos a hacer ¿Necesitas de mi ayuda? ¿Necesitas
de algo que yo tengo? Con mucho gusto te lo doy. Cuando
la gente nos visita en la iglesia, me sorprende porque cuando terminan
y yo a veces los saludo, digo hola, mucho gusto David. Y les
digo ¿en qué les puedo servir? ¿Qué necesitan? Nuevos, nuevos
nos visitan. ¿En qué te puedo servir? Dime, dime, llévate mi número. ¿Te puedo servir en algo? No
tengo mucho dinero. Pero si así no hay dinero y necesitas
algo, buscamos y te ayudamos de acuerdo a tu necesidad. Entonces
la gente se sorprende de esa manera. Pero es la verdad, no
es algo hipócrita. Una vez llegó una pareja a la
iglesia con unos niños, venían de todo el conflicto que ustedes
conocen en Venezuela. Y este hombre habló conmigo y
me dijo, usted está en una situación terrible, ¿qué vas a hacer? No,
voy a ver si me meto en una deuda para una moto. Y ponerme a hacer
domicilios. Allá le hicimos Rapi, que es
una compañía de domicilios. ¿Y cuánto te vale la moto? No,
vale X cantidad, pero me la van a dejar semanal para que pague
unas cuotas. Y le dije, vas a pagar tres veces en ese lugar donde
tú estabas. Y yo dije, no señor, no. ¿Cómo vamos a hacer esto?
Nuevos. Sabía que él no tenía casi dónde
vivir, comía, su esposa en embarazo, ya tenía un niño, estaba con
su suegra, que tenía falencias físicas, debilidades físicas.
Y lo que hicimos como iglesia fue darles unos mercados para
que pudieran vivir ese tiempo. Pero le dije, no, vamos a buscar
a ver qué otra alternativa hay. Y alguien me dijo, ¿pero cómo
vas a hacer eso si ni los conoces? Y le dije, entonces, ¿cómo voy
a mostrar el amor de Cristo? Y entonces recordé que había
un hermano tiempo atrás que yo había dado un curso de otra iglesia
que me había ofrecido una moto y le llamé y le dije, oye hermano,
¿todavía tienes la moto que me habías ofrecido? Sí, pastor,
dámela, yo te la pago. Y hablé con él y le dije, mira,
esta moto te la entregan, hay que comprarle los seguros y lo
que vas a dar mensualmente durante un año allá en el otro lado,
aquí se puede pagar y fuera de eso solamente te va a salir por
el 30%. Y al final lo hicimos. El resultado
de todo esto es que nunca se acabó en la iglesia. Y la gente
me miraba como, ¿viste? Y a hoy lo volvería a hacer. Porque Jesús lo hizo por mí. Ese es el punto. El amor de Dios
es un amor incondicional. El amor de Dios es un amor desinteresado.
Yo quiero que la iglesia que yo pastoreo crezca. Es más pequeña
que la de ustedes. Pero yo no la voy a llevar a
crecer a mis fuerzas, sino que ella va a crecer como la palabra
de Dios lo describe en Hechos capítulo 2, versículo 39, 42,
y el Señor añadía a la iglesia a los que habían de ser salvos.
Como me dijo Paul Washer un día, no te preocupes, Y no creas que
el Señor te va a preguntar por los 500 o los 1000 que no tienes. Dios te va a preguntar por los
20 que tienes. Y esa es mi preocupación, que los 20 que están en la iglesia
crezcan realmente a la medida, a la estatura de un varón perfecto
donde la gente pueda ver a Cristo en sus vidas. y a eso es lo que
nos está instando la palabra esa es la función del pastor
y sé que lo está haciendo el estudio de la palabra por eso
cuando tú menosprecias la palabra tú no lo estás menospreciando
a él tú le estás diciendo es a Dios sabes que no me interesas
tú viniste a morir por mí pero yo no te quiero seguir a ti a
la forma como tú quieres que yo te siga pero sabes una cosa
el apóstol Pedro lo dijo en primera de Pedro capítulo 1 versículo
22 Sed santos porque yo soy santo, dice la palabra. Tú tienes que
preocuparte por tu santidad, tú tienes que preocuparte por
la iglesia a la que te congregas, que viva en santidad. No es solamente yo, yo cito,
David cito, yo estudio, yo entonces me metí al máster, estoy estudiando,
ah hice el IDES y yo solo, yo solo, yo, ah este no quiso estudiar,
ah este tampoco, Sabes una cosa, si lo estás haciendo
es por la gracia de Dios, pero no porque tú seas mejor. Pero
sabes cuál es tu función, ayudar al débil, animarlo a que te parezca
más a Cristo. Si tú te pareces ya más a Cristo,
entonces dile al otro, yo quiero que tú también te parezcas más
a Cristo, porque juntos vinimos a este lugar a adorar. como la
chica que estaba cantando acá, el Dios que adoramos. Le dije
a Enrique, Enrique, ¿vamos a terminar con canción? Y él me dijo, sí.
Le dije, si no, canta esa canción, por favor. Porque es hermosa,
el Dios que adoramos, exaltado sobre todo en hombre, Dios de
gloria y majestad. Y no estoy siendo pentecostal, sino que como lo dijo el Señor
Jesucristo, El que cree en mí, como dice la escritura, en su
interior correrán ríos de agua viva. No puedes. No puedes decir que estás sentado
ahí y no sientes nada. Es la exposición de la palabra
de Dios. Es decir, ese es mi Dios. Las señoras sé que me van a entender
mejor. cuando si vamos a cocer pan o van a cocer pan, ya saben
que se hace con harina, huevos, leche, pero no pueden ser como
muchas veces nosotros los hombres somos, de que cogemos los huevos
y los tiramos ahí, tiramos la masa y tiramos la leche y lo
metimos ahí. No, necesita ser preparado de
la manera correcta, amasado, colocarle la cantidad de azúcar
o de harina y todo eso. Mi amado, permítame decirle realmente
que usted no puede producir integridad a menos que aplique o que mezcle
correctamente todos los principios de la palabra de Dios en todos
los aspectos de su vida. Nada de lo que hacemos debe estar
desconectado de la verdad bíblica. ¿Qué pena si le piso a los cayos?
Pero si usted no la tiene en sus manos, usted en este momento
no está mezclando los principios bíblicos de manera correcta.
¿Sabes por qué? Porque es que Cuando oímos, solamente
venimos a recordar el 20% de lo que escuchamos. Pero cuando
oímos y vemos, recordamos el 60%. Y cuando venimos, oímos,
vemos y escribimos, recordamos el 80%. Esa es la gran diferencia. Yo no soy amigo de estos aparatos. sé que hay hermanos que tienen
sus Bibles ahí, pero a mí me parece que esto es uno de los
enemigos sutiles de Satanás. Porque yo digo, vamos a buscar
en Jonás o en Abdias y usted... Y lo vuelve perezoso. Pero tal
vez hay alguien que tiene su Biblia y dice, Abdias, Antiguo
Testamento, Y tal vez el pastor llegó y leyó y pasó derecho,
pero él está ahí. Él está haciendo el trabajo lento de saber que
ahí está y lo va a encontrar. A mí me dicen que en mi biblia
aparece un circo lleno de colores. Pero no me interesa, mi amado,
porque yo recuerdo y digo, yo hice algo acá, este resalta.
Lo que resalté acá es porque algo habló Dios a mi vida y no
lo quiero pasar por algo. Cuando Pablo está diciendo aquí
que seáis puros e irreprensibles, la palabra irreprensibles está
siendo tipificada por la persona que no hará nada que haga tropezar
a los demás. Préstale atención a eso. No hará
nada que haga tropezar a los demás. Estaba aquí en Los Ángeles hoy,
hace ocho días después del culto, y me invitaron a un barbecue. ¡Ay, qué feliz! ¡Me fascina! Y entonces fui allá y me senté,
y yo veía que todos los hermanos se saludaban. Claro, todos son
de la misma colonia. y todos hermanos de la iglesia.
Y yo estaba ahí sentado y vino un hermano que tiene confianza
conmigo y me dijo, David, ¿te puedo hacer una pregunta? Y yo dije, sí, claro, dime. Yo
vi que la esposa le dijo algo. Entonces, dijo, ¿tienes problema
si nos tomamos una copa de vino? Y yo le dije, no, no tengo ningún
problema. Y a mí la miró y ellos pensaron primero en mí. Si había
problema, no la tomarían. ¿Por qué? Porque ellos no querían
ser piedra de tropiezo. Había madurez. Fue solo una copa,
no vayan a pensar que fue después pólvora, chicha y globos. No,
no, no. O farra, o farranda. No, no sé
más palabras. No se volvió fiesta, no. Fue
solo un brindis que se hizo. Pero lo que quiero decir, hermano,
es que ellos pensaron siempre en el otro, no en mí. Yo me quiero
tomar el vino, hermano. No, olvídese. Allá sí es inmaduro. No. Ellos pensaron, si esto no
afecta a David, que es el invitado ahí, entonces no lo podemos tomar.
Esa es parte de la integridad y solo una pequeña ilustración
de que una persona que comprende y tiene la palabra de Dios siempre
en su vida, no hará nada que haga tropezar a los demás. Si tú me acompañas a primera
Corintios para que no te vayas a dormir ahí, ¿Qué es ahí entumecido? Primera
de Corintios, capítulo 10, versículos 31 y 32. Devuélvete un poquito,
pero no vayas a perder. Filipenses, ¿dónde estamos estudiando?
Primera de Corintios, acá. El versículo 31 y 32 dice la
palabra del Señor. Entonces ya sea que comáis, que
bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para
la gloria de Dios. No seáis motivo de tropiezo ni
a judíos, ni a griegos, ni a la iglesia de Dios. No seáis tropiezos y mira que
dice ni a ni a griegos, ni a judíos, ni a la iglesia de Dios. Es decir,
no pongas por delante tu deseo del de los demás. Equivocadamente muchas veces
pensamos, ¿soy yo? Yo lo quiero hacer, yo me lo
merezco, yo lo compré, para eso trabajé, para eso gané buena
plata. ¿Pero cuánto puede afectar a otros? Esa es la integridad,
mi amado. Tenemos que hacerlo para la gloria
de Dios. Me quedan ocho páginas, ocho páginas y ya termino. Esto nos conecta con el cuarto
elemento que encontramos acá en Filipenses, capítulo 1, versículos
9 al 11. Y es que después de que Pablo
le está diciendo, para que seáis puros e irreprensibles, es decir,
en santidad, en integridad, perdón, que dice que para el día de Cristo,
luego en el versículo 11 encontramos que él dice llenos de fruto de
justicia llenos de fruto de justicia y es en busca de buenas obras
nosotros no hacemos buenas obras para salvación pero nuestras
buenas obras es porque somos salvos y porque Dios las preparó
de antemano para que anduviésemos en ellas ahora las buenas obras
No es que yo vaya y compre mercado y me quede comprando en el mercado
para que vengan más hermanos acá o para que lleguen más personas.
Sí tienen que ver con eso. Pero las buenas obras realmente,
a lo que Pablo se está acá refiriendo, tiene que ver realmente y está
relacionado con nuestra búsqueda de la santidad, de que seguimos
un modelo bíblico que nos llevará inevitablemente de la integridad
a mostrar esas buenas obras, es decir, a servir a los demás.
Y es lo que conocemos en la palabra de Dios como los frutos de justicia
nombrados aquí, precisamente cuando dice lleno de frutos de
justicia. Fruto de justicia. Ahora tiene
un condicionamiento ahí, un condicional. Ese fruto de justicia solamente
es por medio de quién. Obsérvalo. Si tú tienes la Biblia
ahí. Se la perdieron. Este ya se durmió. ¿Cuál es la condición? ¿Cuál
es la condición? ¿Quién me lo dice? ¿Cuál? ¿Perdón? En Jesucristo. Es decir, que
fuera de Jesucristo no puedes mostrar frutos de justicia. Lo
cual significa que si en ti no hay frutos de justicia, blanco es gallina lo pone y frito
se come. Tal vez tienes que reevaluar
si verdaderamente eres salvo. porque los frutos de justicia
son única y exclusivamente por medio de Jesucristo, en Jesucristo. Si tú vas a Juan capítulo 1,
versículo, Juan capítulo 15, versículo 1 al 5, acompáñame
allá, por favor. Él mismo lo dice, ¿sí? Nos lo muestra, por supuesto,
el apóstol Juan, pero fueron palabras de nuestro Señor Jesucristo.
Juan 15, 1 al 5. Juan 15, 1 al 5. Yo soy la vid
verdadera. y mi padre es el viñador. Todo
sarmiento que en mí no ha dado fruto lo quita, y todo el que
da fruto lo poda para que dé más fruto. Vosotros ya estáis
limpios por la palabra que os he hablado. ¡Permaneced en mí! Y yo en vosotros. Como el salmiento
no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Versículo 5. Yo soy la
vid. Jesús está diciendo yo soy la
vida. Si tú te alejas de mí no tienes vida. no puedes mostrar
fruto de justicia vosotros en los almientos el que permanece
en mí yo en él ese da mucho fruto porque separado de mí nada podéis
hacer si en tu vida no hay fruto de
justicia ruega al señor que algo está pasando no puedes ser insensible a eso
Solamente es por Jesucristo y en Jesucristo que podemos mostrar
ese fruto. La clase de fruto espiritual
que Pablo menciona aquí son esas obras y esas actitudes justas,
íntegras. Pastor Enrique, no pretendo doblarlo
acá, pero usted lo dijo en la mañana en la escuela dominical. de que tuviste carácter para
decirle a otro hombre, no, no puedes enseñar junto conmigo
porque estás pensando de manera diferente. O a otros hombres
de Dios orando de manera diferente, no, no puedes estar ahí. ¿Por
qué? Porque estamos llamados a manejarlo
de manera justa, nuestras actitudes justas. ¿Qué es lo correcto?
Es que tienen que estar alineadas con la palabra de Dios. No es
lo que a mí me parezca. Es lo que la Palabra de Dios
me ordena. Pero si no conoces la Palabra de Dios, no puedes
vivir de manera justa. Necesitas conocer la Palabra
de Dios. Necesitas meterte en la Palabra de Dios, conocerla. En Efesios 5, 9, que lo leímos,
dice que el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y
verdad. Acompáñame ahí a 2 Corintios,
por favor. 2 Corintios, capítulo 9, versículo
10. 2 Corintios 9, 10. Dice la Escritura, y el que suministra
semilla, préstale atención ahí, El que suministra semilla al
sembrador y pan para su alimento suplirá y multiplicará vuestra
cementera y aumentará la siega de vuestra justicia. Dios en Cristo Jesús da absolutamente
todo para que nosotros crezcamos y podamos mostrar esos frutos
de justicia. De lo contrario no hay nada.
De lo contrario, no sé si conoces el estoicismo, el estoicismo
es cuando tú sabes todo lo que dice la escritura, sabes que
es por medio del Espíritu Santo pero lo haces en tus propias
fuerzas. Y llega un momento donde tú llegas y uff, claudicaste. y tal vez como cuando encontramos
a un hermano que nos dice pastor pero si yo lo veía correr acá
y ayudaba y limpiaba y organizaba las sillas y estaba ahí activo
y qué pasó sencillo él estaba en sus propias fuerzas y no estaba
bajo la dirección del Espíritu Santo porque en lo humano nosotros
claudicaremos claudicaremos hermano Ese es
el punto. Y hay dolor, hay tristeza cuando
una silla queda vacía. Y cuando uno no vuelve a ver
a esa persona. Y yo sé que cuando uno se para
como pastor en su iglesia aquí, uno ya sabe más o menos dónde
siempre se sientan los hermanos. Y uno los identifica al punto
que al final dice, no vi a fulano o a sultano. ¿Qué pasó? Pero
es mucho más duro cuando uno ya sabe que no va a volver. Y no porque la iglesia sea mala,
sino porque simplemente se acabó completamente las fuerzas en
las que estaba trabajando. Es doloroso. o requiere de ir
a otros lugares a alimentarse de manera diferente de donde
ofrezcan nuevas cosas. Como cuando alguien dice, ya me aburrí de
esta comida, ya me jarté de esta comida, siempre la misma vaina.
Una vez una muchacha en la iglesia me dijo, pastor, pero no sé,
yo estoy como cansado, y le digo, ¿de qué estás cansado? Siempre
usted me habla de Cristo, todo es Cristo. Tremendo, mi amado. es que todo es para Cristo, todo
es por Cristo, todo es en Cristo y toda la gloria de Dios es para
Cristo. Cuando el Padre en esta epístola
preciosa y maravillosa Pablo nos describe en el capítulo 2
en los versículos 9 al 11 que dice que después de que se humilló
dice por eso Dios lo exaltó a lo sumo ¿sabe qué significa la palabra
sumo? sobre exaltar, es decir lo puso
en el lugar más alto Y es cuando dice, para que toda rodilla se
doble en el nombre de Jesús. ¿Pero cuál fue el nombre que
le dio? No fue el nombre de Jesús, porque en esa época el nombre
de Jesús era común. Es Señor. Y es en el señorío
en el que yo estoy exaltando a Cristo. Si tú vienes a un lugar
de estos es porque tú reconoces que Él es tu Señor, Él es tu
amo, Él es tu dueño, Él es tu Rey, Él es el que dirige tu vida.
Si tú no estás dispuesto a eso, lo siento mi amado, no estás
adorando al Dios verdadero. Vamos al quinto punto, el quinto
elemento. Acuérdate que son secuenciales,
amor, excelencia, irreprensible, buenas obras o obras de justicia
o frutos de justicia y el quinto, qué dirección tan preciosa la
que el Espíritu Santo le da a Pablo, para la gloria de Dios, en busca
de la gloria de Dios. Todo, todo lo que el apóstol
Pablo rogaba a Dios por el progreso y la santidad de la iglesia de
Filipos, era en última instancia que Dios fuera exaltado, que
Dios fuera glorificado. Todo, todo, todo. Aquí ustedes
no van a hacer esa conferencia de hombres para que, bueno, digan,
ay, cómo la iglesia del Valle Central, chévere eso, un congreso,
una conferencia, uy, qué chévere, cómo está creciendo esa iglesia.
No, es para que Dios se lleve la gloria. para que hombres entiendan
y sean claros en todo lo que debemos hacer realmente como
hombres de Dios. Esa clase de meta era siempre
evidente cuando Pablo instruía a los creyentes, como cuando
él exhortó a los corintios. Y si tú vas a 1 Corintios capítulo
6 Versículo 20, encontrarás que él dice, porque habéis sido comprados
por precio, glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo. Glorificad
pues a Dios en vuestro cuerpo. Y cuando Pablo está hablando
de glorificar a Dios en vuestro cuerpo, está haciendo referencia
a eso que hemos venido hablando. ¿Sabes una cosa? Este cuerpo
no me pertenece a mí, le pertenece al Señor. Y si hay que madrugar,
madrugamos. Si hay que trasnochar, trasnochamos.
Si hay que salir a servirle a alguien, le voy a servir. Si hay que salir
a apoyar a alguien, lo apoyaremos. Lo que Dios me ha bendecido a
mí es mayor a lo que yo merezco. Pero no solamente pueden ser
palabras que suenen bonito, sino que se noten. Alguna vez le dije
a una persona, necesitas mi carro, llévatelo. No vale mucho, pero
llévatelo. Lo necesitas, utilízalo. Y la
persona se quedó aterrada como, no, no, no, sí. El problema es
que él no quería montarse en un carrito, esos están viejitos.
Pero estaba mi deseo. Si te sirve, utilízalo, hermano.
No tengo problema. Él no tenía carro y quería salir
con su esposa a tener una salida con ella. Llévatelo, no hay ningún
problema. Mis amados, una vida de amor
y de excelencia, una vida de integridad y de buenas sombras,
siempre terminará glorificando al Señor. Cuando tú encuentras
aquí que el apóstol Pablo está diciendo Para la gloria y alabanza
de Dios La palabra gloria en el griego es doxa Que se refiere
a la totalidad de la perfección de Dios Cuando tú le das la gloria
a Dios tú estás diciendo Tú eres lo más grande, tú eres perfecto
Tú eres digno de ser exaltado Tú eres digno de ser honrado
Tú eres digno de ser adorado Señor Y te doy la gloria a ti
en todo lo que me has bendecido cuando tal vez alguien nos aplaude. Por eso nosotros aprendemos en
la formación que tenemos a agacharnos de nuestra cabeza, a nunca decirle
a que alguien llegue y diga, wow pastor que enseñas, gracias. Pero para adentro hay un globito
que se está inflando. No, no, no. Eso es del Señor,
es para la gloria de Dios. Simplemente un instrumento de
su gracia. Él es el que merece la gloria
porque tú y yo somos iguales. El punto es que lo entiendas
para que Dios a través de ti se glorifique. ¿Vas a estar ahí
sentado esperando? Yo le pregunté a un hermano una
vez, oye, ¿cuánto llevas en esta iglesia? Me dijo, 20 años. ¿Y
qué ministerio desarrollas? No, ninguno. Estoy ahí sentado
y de pronto en el internato. Ok, hermano, mira, háblame un
poco acerca de la obra de Jesucristo, lo que es su redención, la expiación
como cordero y cómo fue eso de la sustitución. Él no sabía que
era pastor. Y cómo es eso de la sustitución
y que realmente en él fuimos como redimidos en la propiciación. Y él dijo,
¿qué? ¿Qué son todas esas palabras?
Y yo dije, este hombre no tiene conocimiento de nada. ¿Cuál es
el evangelio que predicas si no entiendes? Y puede sonar a
que, bueno, son palabras, no, son palabras bíblicas, hermano,
y tienes que manejarlas. Entender con seguridad, con firmeza. Porque alguien se pregunta, ¿en
qué crees? Ah, yo creo en Jesucristo. Bueno, ¿y cuál es la diferencia
con lo que yo creo? No, yo creo en Jesucristo. ¿Y
qué crees? Bueno, que él murió en la cruz.
Ah, bueno. Y que murió por mis pecados.
Ah, chévere. Ah, yo entonces también creo
en Jesucristo. Y que murió por mis pecados. Entonces, ¿ya soy
salvo igual que usted? No. Te falta algo grande. rendirte
a los pies de él. Puedes tener el conocimiento,
que es el que Pablo habló en el versículo 9, pero si no tienes
el entendimiento, no ha pasado nada. La gente tiene capacidad para
conocer la Biblia. pero sin entendimiento no pasa
nada porque el entendimiento solamente es por la obra del
Espíritu Santo que nos lleva cuando somos regenerados para
adorar al Señor de gloria. Es por eso que cuando Él recibe
la gloria es una afirmación de su perfección y el gran incentivo
iglesia y el estímulo que tenemos para glorificar a Dios es que
las tres personas de la divinidad apoyan por completo el proceso
de ellos Y ellos, perdón, son las que hacen que eso sea posible. Si tú recuerdas y miras en Juan
15, 8, el Señor Jesucristo dijo, en esto es glorificado mi Padre,
en que llevéis mucho fruto. Efesios 1, 12, a fin de que seamos
para la alabanza de su gloria. Para nosotros, los que primeramente
esperamos en Cristo, Y Efesios 1, 13 y 14 espectacular cuando
dicen que fuimos sellados con el Espíritu Santo de la promesa
para gloria y alabanza de Dios Padre. No solamente la certeza
de que hemos sido sellados y ya tengo salvación, sino es cómo
mi Padre se va a glorificar en mí. ¿Qué se le hace con esto? Una vez que compartía con el
hermano Paul, Paul Washoe, él dijo, mira, es tremendo como Dios siempre
se quiere glorificar en sus hijos, porque sabes una cosa, dijo mi
hermano, Yo no me puedo amarrar los zapatos, los cordones De
mis zapatos, yo solo, siempre dependo de Alguien porque tengo
problemas en las rodillas Y hay momentos en que el dolor no me
deja Pero mi clamor se lo he dicho al Señor es Si tú te quieres
glorificar a través de esto Toda la gloria es para ti, vamos ahora Quiero que incline su rostro
y pongamos en manos del Señor este tiempo. Padre, gracias. Gracias. Gracias por tanta paciencia,
Señor. Porque aun cuando somos infieles,
tú permaneces fiel. Tal vez, ¿cuántas veces escuchamos
el evangelio para salvación? Y en la capacidad que nos dice
como humanos, hemos conocido y hemos dicho, ya lo sé, me lo
sé de memoria, pero tal vez no es real en nuestro corazón. Necesitamos que se haga vivo
en nuestros corazones. Y es por eso que el apóstol Pablo
le dice a la iglesia de Filipos que está gozoso, feliz de saber
que desde el primer día que escucharon el evangelio lo están viviendo. Hasta hoy,
dice él. Vivían en el evangelio, predicaban
el evangelio. se regocijaban realmente en entender
el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz. En entender que el ejemplo más
grande nos lo dio Cristo de humillación. El amor sacrificial al que Pablo
está invitando a la iglesia en Filipos y que también nos invita
a nosotros, tu Santo Espíritu, es a mirar menos de nosotros
y mirar más a los demás. Para que de esa manera, Señor,
nosotros podamos escoger lo mejor. No solamente conformarnos con
lo bueno, sino escoger lo mejor. Porque cuando escogemos lo mejor,
la excelencia, Señor, entonces nos llevará a vivir una vida
de integridad que no está dirigida por los parámetros que el sistema
de este mundo ha establecido. Y de igual manera, Señor, nos
llevará a mostrar frutos de justicia que sólo pueden ser por medio
de Jesucristo, Tu Hijo. Es imposible que mostremos frutos
de justicia sin Jesucristo. y por supuesto para que tú recibas
toda la gloria y toda la honra. Gracias por permitirnos darte
gloria en la persona de tu hijo. Pero también ayúdanos a que nosotros
demos gloria a Jesucristo porque Él es Dios. Independiente a que
haya muerto en la cruz, eres digno, Señor Jesús, de recibir
gloria. Tú y el Padre, el Padre por medio
de Ti y Tú por medio del Padre, bajo la dirección de Tu Santo
Espíritu. Padre, gracias por Jesucristo. Gracias porque nos has enseñado
a través de tu palabra esa obra preciosa que Él hizo, que llevó
a cabo. Gracias a ti, Señor Jesucristo, porque nos has llevado a conocer
al Padre por medio de lo que tú nos has mostrado al estar
aquí en esta tierra. Y gracias, Espíritu Santo, porque
tú eres el que nos llevas a entender todo esto. y sin ti nada podríamos
realmente llevar a cabo, sino solamente quedarnos con el conocimiento
que cualquier ser humano puede tener. Gloria y honra damos a ti, en la persona de Jesucristo,
al Padre de Gloria. Amén. Amados, gracias. Pastor
Enrique.
Una Oración por la Santidad
Series Filipenses
Pastor David Gonzalez
Filipenses 1:9-11
- Su progreso en busca del amor
- Su progreso en busca de la excelencia
- Su progreso en busca de la integridad
- Su progreso en busca de las buenas obras
- Su progreso en busca de la gloria de Dios
| Sermon ID | 315225401536 |
| Duration | 1:21:00 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Philippians 1:9-11 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.