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Colosenses capítulo 2 verso 1
al 7 el tema del mensaje en esta mañana peleando por la iglesia
peleando por la iglesia Colosenses capítulo 2 verso 1 al 7 nos dice
así la palabra del señor porque quiero que sepan qué gran lucha
tengo por ustedes y por los que están en la odisea y por todos
los que no me han visto en persona. Espero que con esto se ha alentado
sus corazones y unidos en amor alcancen todas las riquezas que
proceden de una plena seguridad de comprensión, resultando en
un verdadero conocimiento del misterio de Dios, es decir, de
Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría
y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie
los engañe con razonamientos persuasivos, porque aunque estoy
ausente en el cuerpo, sin embargo estoy con ustedes en espíritu,
regocijándome al ver su buena disciplina y la estabilidad de
la fe de ustedes en Cristo. Por tanto, de la manera que recibieron
a Cristo Jesús el Señor, así anden en Él, firmemente arraigados
y edificados en Él y confirmados en su fe, tal como fueron instruidos,
rebosando de gratitud. Amén. Dios bendiga su palabra. Pueden sentarse mis hermanos. Pablo, al igual que todo creyente
que se dispone para ser usado por Dios y ministrar a su pueblo,
Debe de saber todo creyente que va a sostener una lucha o una
contienda constante en pos del bienestar de todos aquellos a
quienes ha dado testimonio de la verdad. Es decir, si usted
se decide a servir al Señor por completo, de verdad allí, usted
sabe que esta va a ser una tarea ardua y no va a estar exenta
de problemas, de luchas, de batallas, de pruebas. sobre su vida. Y esa primera lucha que nosotros
libramos es interior, porque muchas veces nosotros tenemos
que permitir que la obra del Espíritu Santo se lleve a cabo
en nuestros corazones, separándonos de esa naturaleza o esa inclinación
que hay en nosotros para el mal, esa naturaleza carnal que todavía
habita en nosotros. Y necesitamos hacer morir, hacer
morir esa naturaleza carnal. Y la otra, el otro frente de
batalla con el cual vamos a luchar es precisamente el mundo. Este
presente siglo malo, como nos dice la palabra de Dios, es Satanás
y sus huestes. Entonces, nosotros podemos ver
en estas escrituras, que al igual que toda iglesia que esté viva,
también la iglesia en Colosas tenía sus problemas, tenían sus
batallas, y Pablo como todo pastor que ama a su señor, pues él sufría
por la iglesia que es el cuerpo de Cristo. la iglesia va a tener
tiempos de enfermedad y y y sus siervos vamos a experimentar
sufrimientos, ambos son inevitables en esta vida, tanto la enfermedad,
tanto momentos de escasez como momentos de sufrimiento, y ambas
cosas están estrechamente estrechas, estrechamente ligadas, mis hermanos. Entonces, nosotros podemos ver
que Pablo ha expresado todo el sufrimiento en este primer capítulo,
que ya lo hemos visto en los domingos pasados, ha expresado
todos los sufrimientos que él había sufrido, valga la redundancia,
por causa de la iglesia como un todo, no solamente la iglesia
de Colosa, sino toda la iglesia de aquel entonces que él había
ministrado, y aquellas que había levantado de manera indirecta,
como en el caso de Colosas, que no fue él quien la levantó, no
fue él quien la estableció, pero uno de sus, probablemente uno
de sus acólitos, uno de sus convertidos, como era Epafras, posiblemente
era el fundador de esta iglesia. entonces nosotros vemos a todo
este sufrimiento pero ahora vamos a ver esa batalla concreta que
el apóstol libraba en la iglesia de Colosas y eso nosotros lo
podemos ver en el verso 1 si usted lo puede leer conmigo de
nuevo dice porque quiero que sepan qué gran lucha tengo por
ustedes y por los que están en la odisea y por todos los que
no me han visto en persona los colosenses y sus hermanos de
otra ciudad llamada la odisea estaban en peligro es cierto
que el evangelio era reverenciado entre ellos es cierto que el
evangelio estaba dando fruto la fe de la mayoría de ellos
era sana y su amor los unos por los otros era real y era práctico
eso está claro mis hermanos Pero parecía, da la impresión que
ellos anhelaban algo nuevo, anhelaban, ansiaban recibir algo nuevo. Quizás, porque es una suposición,
la iglesia en Colosas estaba cansada de su rutina diaria.
posiblemente se sentían tentados a buscar por otro lado otras
experiencias, otras emociones y doctrinas de, entre comillas,
mayor profundidad que los falsos maestros que pululaban en aquel
entonces estaban dispuestos a prometerles o enseñarles. Por eso nosotros
lo vemos ahí en el verso 4 como el apóstol Pablo dice, esto lo
digo para que nadie los engañe con razonamientos persuasivos. Algo que nosotros tenemos que
aprender es que en todas las épocas, en todas las épocas,
en todas las épocas han habido diferentes movimientos o sectas
que han estado a la búsqueda de gente insatisfecha que se
encuentra en todas las iglesias ofreciéndole fórmulas para profundizar
en sus vidas espirituales o algún tipo de una enseñanza más avanzada
y esos Falsos maestros no dudan en pretender que mediante la
lectura de sus libros, la asistencia a sus conferencias y la aceptación
de su enseñanza, todos pueden adquirir un conocimiento más
amplio, un conocimiento superior que provee la clave para todos
sus problemas. Tanto los individuales, ¿verdad?,
los problemas individuales como los del mundo. Y entonces esa
imperfección obvia de las iglesias en ocasiones hace más probable
que esos argumentos consigan una recepción favorable de parte
de algunos que están, vamos a decir, no están todavía firmemente establecidos
en la Palabra de Dios. No es de extrañar, mis hermanos,
que todos nosotros, de una forma u otra, en algún momento de nuestra
vida, también pudimos haber recibido algún tipo de influencia de esos
movimientos o sectas. Todo depende, ¿verdad?, de cómo
hemos respondido, cómo hayamos respondido a esas... sugerencias a esas palabras bonitas, altisonantes,
pero que muchas veces están vacías, están sin sentido, pero que al
presentarse de una manera muy filosófica, muy hermosa, quizás
en algún momento pudiéramos haber sido influenciados por estas
sectas. La apetencia por lo original,
por lo novedoso, por lo misterioso, eso que aparentemente había ganado
terreno en la iglesia de Colosas y esos efectos desestabilizantes
que esto estaba teniendo era precisamente lo que perturbaba
al apóstol Pablo tanto más puesto que él estaba muy lejos y nunca
había conocido a esa iglesia en persona entonces eso lo perturbaba
al apóstol Pablo y esa es la razón por la que por un lado
él luchando en oración y por otro lado entonces aprovecha
esta carta para advertir a los cristianos colosenses de esas
a esos movimientos que podían dañar el fundamento sobre el
cual ellos habían sido establecidos. Entonces en estos versos Pablo
se propone influir en lo que es la atmósfera dentro de la
iglesia y también en el carácter de sus miembros. Entonces por
esto estos versos vienen a ser como una introducción acerca
de cuál es nuestro deber como parte del cuerpo de Cristo, cuál
es nuestra responsabilidad para batallar en contra de toda filosofía
de todo concepto que parece muy bonito y que gana mucha aceptación
en la sociedad, pero que pudiera alejarnos del verdadero Evangelio
si le damos cabida, si seguimos esas sugerencias. Al igual que
la Iglesia de Colosas. al igual que la iglesia de Colosas. En el próximo domingo, nosotros
vamos a ver, si Dios quiere, cómo la suficiencia de Cristo,
es decir, la suficiencia total de Cristo, debe de llevarnos
a sentirnos, como es el tema de esta carta, completos en Él. Amén. Completos en Él, sin que
nada, ninguna otra cosa, nos falte. Pero vamos a ver lo primero,
mis hermanos, Y aquí nosotros en estos versos vemos como el
apóstol Pablo utiliza un enfoque indirecto y trata lo que es la
atmósfera dentro de la iglesia. Es decir, cómo estaba el ambiente,
esa es la idea, dentro de la iglesia. Y los dos factores determinantes
que nosotros podemos aprender en lo que es la la biología humana
para que podamos conocer cuál es la condición de una persona,
el grado de enfermedad de una persona, tenemos que verlo en
dos cosas. En primer lugar, es cómo está
su alimentación y, en segundo lugar, cómo está su organismo
en cuanto a la defensa. Entonces, cualquier tratamiento
que busque erradicar alguna enfermedad en un cuerpo físico, en un organismo
vivo, siempre debe de buscar mejorar la salud del paciente. Es decir, que el paciente pueda
aumentar sus defensas. Generalmente eso es lo que hacen
gran parte de los medicamentos que utilizamos, es aumentar hasta
cierto grado las defensas. Claro está, hay otros medicamentos
que contrarrestan la enfermedad, pero si el organismo no aumenta
sus defensas, entonces esos medicamentos no van a ser del todo efectivos. Entonces nosotros también, como
parte de un organismo vivo, cuando en nosotros existe poca salud,
entonces, en salud espiritual, entonces ese terreno es un terreno
fértil para las herejías. cuando nosotros no estamos alimentados
correctamente por la Palabra de Dios, cuando en nosotros no
hay una dedicación a las cosas de Dios, cuando nosotros no somos
robustos espiritualmente hablando, entonces en nosotros están dadas
las condiciones para ser un terreno fértil para las herejías. Eso se da en todo organismo vivo.
Un organismo que tenga las defensas bajitas está predispuesto a que
cualquier enfermedad que llegue a su vida le va a dar con fuerza.
Un cristiano que no está firme en las cosas de Dios, que está
robusto espiritualmente porque ha hecho uso de los medios de
gracia, es un cristiano que está tan bien, tiene las condiciones
dadas para que cualquier tipo de herejía o de enseñanza contraria
a la Palabra de Dios gane terreno en su vida. Es igual, mis hermanos. Y por esa razón nosotros vemos
que el apóstol Pablo ora fervientemente por la iglesia de Colosas. Él
ora en el verso 2 y dice, espero que con esto sea alentado sus
corazones. la tristeza, la pesadumbre, la
preocupación, son forma de insatisfacción y frecuentemente explican la
búsqueda que existe en el creyente de buscar novedades o remedios
maravillosos en otras cosas. Por ejemplo, nosotros tenemos
el caso de esa ansiedad que se da muchas veces acerca de los
muertos. Cuando una persona ha partido,
que le hace mucha falta a esa persona, entonces conduce a algunos
a buscar el contacto a través del ocultismo. Tenemos un caso
patético en las escrituras. El rey Saúl, que ya había sido
desechado por parte de Dios a causa de su desobediencia, el rey Saúl
se llenó de temor Y recurrió a esa práctica, a lo que es el
ocultismo, a consultar a los muertos para intentar conseguir
lo que Dios les estaba negando. De forma similar, en algunos
cristianos hoy en día, en el cual no aprovechan los medios
de gracia que Dios le ha dado para poder crecer en la fe, para
estar robustos espiritualmente hablando, buscan alguna respuesta
a su angustia o a su necesidad en algún movimiento, una secta
equivocada. Algunos que son que en medio
de la enfermedad son incapaces de encontrar la paz en la consoladora
presencia de su amigo celestial, buscan una solución más radical
volviéndose aquellos que están especializados en la sanidad
divina. Yo me acuerdo hace muchos años
que cuando Yo fui a visitar una señora que había estado muy enferma,
una gripe mala le había dado y quizás su organismo precisamente
estaba bajo en defensa, le había dado con fuerza aún más. Esta
señora en un momento dado de la conversación expresa, si fulano
hubiese venido y orado por mí, yo estoy seguro que hubiese sido
sana. Es decir, esa persona había puesto
su confianza en el hombre, no en Dios, porque Dios es capaz
de obrar a través de cualquier persona. Dios no tiene favoritos
en el ámbito espiritual. Muchas veces también cuando nosotros
estamos descuidados en lo que es la búsqueda de Dios, lo que
es la lectura de la Palabra, lo que es la oración, lo que
es recibir ese alimento regular de la Palabra que es brindado
en lo que es la Iglesia, pues fácilmente somos dejados a arrastrar
por cualquier movimiento que presente palabras bonitas, palabras
muy bien organizadas, a tal punto que dejamos de lado lo que el
Señor ya nos ha dado, lo que el Señor nos ha revelado en su
Palabra. La ansiedad y el temor son malos
consejeros. La ansiedad y el temor son malos
consejeros y atraen a falsos consoladores y falsas consolaciones
que pueden conducir a peligrosos errores. Por esa razón cuando
llegue ese momento de ansiedad y de temor tenemos que estar
lo suficientemente robustos espiritualmente hablando para que entonces así
no seamos arrastrados por esas falsas enseñanzas. pero también
las divisiones pueden, en la iglesia, pueden abrir la puerta
al mejor, y es por esa razón que el apóstol Pablo lucha en
oración para que los colosenses, como nos dice aquí, en esta porción
de las escrituras, estén unidos en amor, como dice ahí el verso
2, la unidad en el amor, ese amor que es el vínculo de la
unidad, como también nos dice aquí en el capítulo tres, verso
catorce. Eso, eso es uno de los mejores
antídotos contra el error. Es decir, en vez de alejarnos
de las cosas de Dios, ahí es que tenemos que estar más cerca
de nuestros hermanos. Ahí es que tenemos que estar más cerca
para buscar consejo, para buscar alguna palabra de ánimo, con
nuestros hermanos en la fe, nuestros hermanos más maduro. En otra
porción de las Escrituras, en otra carta del apóstol Pablo,
el apóstol Pablo escribe, hagan completo amigoso, siendo del
mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu,
dedicados a un mismo propósito. Filipenses, dos y añaden sentido
negativo, no hagan nada por egoísmo o por vanagloria. Filipenses
2.3. Entonces, cuando nosotros formamos
grupos exclusivos, comenzamos a ir mal. Nosotros siempre debemos
de estar dispuestos a fortalecer, a animar a nuestros hermanos.
No podemos ser esos cristianos super espirituales que no necesitan
de algún tipo de consejo de otra persona, que no necesita de algún
tipo de oración de otra, de otro. creyente y especialmente lo que
es la iglesia local visible, porque para esto el Señor nos
ha llamado a formar parte de una iglesia local visible. Entonces no existen en los caminos
del Señor cristianos súper espirituales que puedan pelear y que puedan
batallar y que puedan ganar. las batallas sin la ayuda de
otros cristianos. Es precisamente lo que nos dice
Filipenses, capítulo 2, verso 3 al 5, sino que con actitud
humilde, cada uno de ustedes considere al otro como más importante
que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino
más bien los intereses de los demás. haya pues en ustedes esta
actitud que hubo también en Cristo Jesús. Ese es el secreto de la
unidad pero también es un poderoso baluarte contra el error cuando
yo puedo buscar la ayuda, la consejería de otras personas.
Ni siquiera yo como pastor estoy exento de necesitar en algún
momento consejería. de otros pastores, de otros líderes
que me puedan guiar, que me puedan dirigir en lo que es mi vida
espiritual como hijo de Dios en primera instancia y luego
también como pastor. muchas veces la falta de discernimiento
espiritual también es otra razón por la que la gente se extravía
en el error esa es la razón por la que el apóstol Pablo trabajaba
y luchaba por los colosenses orando de que ellos puedan alcanzar
como nos dice allí todas las riquezas que proceden de una
plena seguridad de comprensión eso nosotros lo podemos ver ahí
también en el verso dos Amar, mis hermanos, no significa
aceptarlo todo para no ofender a nadie. La unidad en la que
piensa el apóstol no es una unidad ciega conseguida a cualquier
precio. Muchas veces no estamos dispuestos a consultar a alguien
para que nos dé un consejo porque sabemos que ese consejo que nos
va a dar esa persona no es el que yo quiero oír. Pero debemos de saber que el
amar a una persona no es negarle a dar a conocer la verdad o a
darle a conocer el error en el cual está. Al contrario, debemos
de hablar la verdad en amor, pero siempre hablar la verdad. Siempre hablar la verdad. Entonces, mis hermanos, en lo
que es este terreno espiritual nunca ha sido tan necesario el
discernimiento espiritual como este tiempo que nos ha tocado
vivir a nosotros como iglesia. ¿Por qué? Porque hay muchos seudos
cristianos, seudos apóstoles, seudos profetas, personas que
se dicen ser cristianas pero están propagando el error Y la
Palabra de Dios nos dice en 1ª de Juan, capítulo 4, verso 1,
No crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver
si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al
mundo. Debemos de entender eso, mis
hermanos. Nosotros estamos viviendo tiempos muy difíciles y tenemos
que ser cuidadosos incluso de lo que vemos en la radio, de
lo que vemos en la televisión. Debemos de ser cuidadosos. Debemos de ser cuidadosos. El
cristianismo se debilita siempre que la iglesia, en nombre de
lo que se entiende por amor, no discierne el error, no lo
condena de forma inequívoca o no se desliga de él con valor. Tenemos
que ser cuidadosos y proclamar estas verdades. En nuestro tiempo
hay muchas personas que han hecho de esos falsos apóstoles, de
esos falsos profetas, ídolos. Y cuando usted proclama algo
en contra de esos ídolos, ahí usted lo tiene en contra, porque
a pesar de que se hacen llamar cristianos muchas veces, han
hecho del hombre su Dios. Tomando la última frase que el
apóstol Pablo enuncia en el verso 7, rebosando de gratitud, nosotros
podemos decir que tenemos que aprender a ser agradecidos en
medio de toda situación, en medio de todo quebranto. El ser desagradecido o exigir
siempre más forman parte de un error fundamental, muestran una
falta de apreciación del costo real de la gracia, de la salvación,
de la verdad, y por esa razón se convierten en fuentes del
error. Tenemos que aprender, esa es la clave del contentamiento
cristiano, aprender a confiar y a depender del Señor. aprender a depender del Señor
en todo momento, en toda situación. En ese momento de lucha, en ese
momento de batalla, en ese momento de pruebas, el Señor nos invita
a confiar en Él. El Señor nos invita a depender
de Él. El Señor nos invita a contrarrestar
el error, confiado siempre de que el Señor sabe mejor que nosotros. Y por lo tanto, todo lo que ocurre
a nuestro alrededor tiene algún propósito, que busca glorificar
a Dios, a pesar de que quizás el momento sea difícil. Un espíritu recto dentro de la
Iglesia Es importante para la sana doctrina. Pero también la
sana enseñanza, es decir, exacta, completa y equilibrada, es también
necesaria. Una combinación de ambas cosas.
Ser recto pero en base a lo que el Señor nos ha revelado en su
Palabra. Una correcta enseñanza nos va
a llevar a ser personas rectas. El ser recto debe de llevarnos
siempre constantemente a la Palabra de Dios. Yo no puedo ser recto
por capricho. yo no puedo ser recto porque
a mí me enseñaron incluso eso, eso es un término que muchas
veces usamos como una excusa, no que a mí me enseñaron que
era así, ok, pero hay momentos en la vida que tenemos que pararnos
y reconocer de que eso que a mí me enseñaron no fue lo correcto
y quizás ellos me lo enseñaron estando también en el error sin
saberlo, porque no fue que lo hicieron con maldad. Entonces
un espíritu recto siempre debe de estar basado en una sana enseñanza. Y esta enseñanza es la revelación
del misterio de Dios, el Padre y de Cristo, como nos dice ahí
en este verso, en quien están escondidos todos los tesoros
de la sabiduría y del conocimiento. Verso 3. En quien está escondido. Pablo aquí está para decirnos
ya, está para decirnos qué es lo que él quiere decir con ese
misterio del cual nosotros comenzamos a ver el domingo pasado. En pocas
palabras lo que él ya está para decirnos es que la totalidad
del cristianismo se resume en Cristo. Eso es lo que veremos
el próximo domingo. En Cristo están cubiertas todas
nuestras necesidades emocionales. En Él, tanto el cristiano inclinado
al misticismo como aquel a quien sólo le preocupan los aspectos
prácticos de la fe, tanto los incrédulos como los manualmente
habilidosos hayan plena satisfacción. No se puede tener una experiencia
más enriquecedora, ni otro conocimiento que obtener, ni un misterio más
profundo que sondear que lo que nosotros hallamos en Cristo. Ninguna sabiduría es mayor, ningún
conocimiento es más necesario, ningún entendimiento es más útil
que el que proporciona Jesucristo. No hay otra cosa. Cualquiera
que posea a Jesucristo, o más bien aquel que sea poseído por
Cristo Jesús, lo tiene todo. Un cristiano que se vuelva a
otro lugar con esperanza de incrementar su conocimiento, su felicidad,
su experiencia, probablemente no conoce a Jesucristo como debería. No lo conoce, aún no vive en
él. Cristo no vive en él, aún no
le ha conocido, o al menos no le conoce en el sentido dinámico
y bíblico de la Palabra de Dios. Nosotros no conocemos un libro
porque simplemente hayamos observado su índice o porque hayamos observado
la presentación, mis hermanos, Para nosotros conocer algo tenemos
que familiarizarnos con él, tenemos que pasar tiempo, tenemos que
dedicar tiempo para decir yo conozco ese libro. Entonces nadie
puede decir que conoce a Cristo si no pasa tiempo con él, si
no dedica tiempo con él, si no obedece lo que ya Dios ha revelado
en su palabra. y por esa razón el apóstol Pablo
continúa acá diciéndonos a nosotros en este en este en este verso
seis de la manera que recibieron a Cristo Jesús el Señor así ¿Cómo
debemos de hacer? ¿Cómo debemos de hacer? Verso
seis anden en él, juntamente con él,
continuate en el camino que ustedes comenzaron. Esa es la idea. Pablo tuvo el privilegio de ser
una persona muy preparada, de ser una persona erudita, pero
a pesar de ello, él decía al final de su vida, que todas las
cosas que él había recibido la estimaba como pérdida por el
incomparable valor de conocer a Cristo Jesús mi Señor. Como nos dice aquí la Palabra
del Señor. Mis hermanos, nosotros somos
llamados a vivir el resto del tiempo que nos queda
en esta tierra, conociéndole a él, batallando
por él, padeciendo juntamente con él.
Como dijo el apóstol Pablo en Filipense 3.10, a través del
poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos. Nosotros somos llamados como dijo también en otra porción
de las Escrituras, padecer juntamente con Él. Esto es en la práctica
vivir una vida como la Suya, como la de Cristo, con un corazón
en armonía con el Suyo, con el de Cristo, vivir una vida victoriosa
con Él, vivir una vida sufriendo con Él. Cuando aquí nosotros
leemos que debemos de andar en Él, ahí al final del verso 6,
no simplemente con Él, sino en Él, no deambulando aquí y allá
en búsqueda de nuevas emociones, sino firmemente arraigados y
edificados en Él. Eso es lo que nos dice ahí el
verso 6, verso 7. No buscando alguna idea nueva,
alguna enseñanza nueva, sino tal como fueron. ¿Cómo dice allí? Tal como fueron. Verso 7. Tal como fueron instruidos. Rebozando de gratitud. El Evangelio que nosotros hemos
recibido no necesita ser suplementado, no necesita recibir algún tipo
de añadidura, no admite añadidura. Ninguna revelación privada ni
experiencia inusual puede añadirle algo. Nuestro estudio y nuestro
crecimiento deben de estar a un nivel profundo, arraigados en
el Evangelio. Esa antigua verdad que siempre
es nueva para nosotros. Ese tesoro inagotable de todo
conocimiento, de toda sabiduría. Ese estudio y crecimiento debe
de llevarnos a la praxis, a la práctica diaria. porque el verdadero
conocimiento se incrementa al obedecer simple y gozosamente
lo que ya conocemos. Esa es la actitud que debe demostrar
el creyente, el creyente, perdón. No buscar nuevas revelaciones,
como vemos a cada rato en la televisión, en la radio, en las
redes sociales. No buscar nuevas experiencias,
no un nuevo misticismo, no un nuevo legalismo, sino solamente
Jesucristo y su Evangelio. Ahora, como en aquel entonces,
Él es el único que puede cubrir las necesidades de nuestra conciencia,
razón y corazón. Él es el único que puede dar
plenitud a nuestras vidas, sólo Jesucristo. y en eso es que consiste
la salvación en plenitud de vida, en Cristo. Todos los cristianos han recibido
al Señor Jesucristo, por lo menos por profesión, le aceptaron,
le tomaron como suyo, entonces nosotros no podemos edificar
ni crecer en Cristo si primero no estamos arraigados o fundamentados
en lo que ya Él ha hablado en Su Palabra. Esta batalla, esta
lucha que debemos de librar en estos tiempos demanda una fuerte
apreciación, una fuerte responsabilidad de conocer lo que Él ya nos ha
revelado en Su Palabra, aprendérnosla, estudiarla y aplicarla en nuestro
diario vivir. Esa es la batalla que tenemos
como Iglesia, que esos conocimientos que hemos adquirido, claro está,
tienen que comenzar por la mente, Luego deben de ser llevados al
corazón y luego deben de ser llevados a la práctica. Debe
de ser nuestra responsabilidad diaria dar esos pasos. ¿Cuál? Primero en la mente, que
bueno, estamos acá reunidos, estamos recibiendo esta palabra.
Segundo lugar, al corazón. ¿De qué forma esto puede llevarme
a mí a cambiar mis emociones, mis percepciones de la sociedad?
porque constantemente estoy siendo bombardeado por la sociedad,
con filosofías, con huecas sutilezas como nos dice la palabra, con
conceptos que muchas veces hasta parecen cristianos, aparecen
muy bonitos y yo tengo que aprender a discernir para que esos conceptos
no se entremezclen y entonces también lleguen a mi corazón
y gobiernen mi vida. Y luego cuando ya ha llegado
a mi corazón, entonces esto demanda una praxis diaria, una práctica
diaria, una defensa pública del mensaje que hemos creído, que
hemos aceptado y que ahora debemos de vivir. Ahora más que nunca necesitamos
ser personas meticulosas en las verdades que hemos recibido para
saber cuándo aquello viene de la palabra de Dios. o cuando
estas verdades que aparentan ser cristianas están siendo influenciadas
por el mundo. Demanda un esfuerzo consciente
y una actitud de lucha, de batalla para que estas verdades no sean
opacadas por el error. que Dios nos bendiga y nos dé
esa gracia para entonces nosotros presentarnos delante del Señor
en aquel día y ser premiados por el Señor porque hicimos lo
que el Señor nos mandó a hacer. Estemos de pie mis hermanos y
oremos al Señor.
Peleando por la Iglesia
Series Colosenses
El Evangelio no necesita ser suplementado. En cualquier caso, no admite añadiduras. Ninguna revelación privada, ni experiencia inusual pueden añadirle algo. Nuestro estudio y nuestro crecimiento deben estar a un nivel profundo, arraigados en el Evangelio, aquella antigua verdad que es siempre nueva, ese tesoro inagotable de toda sabiduría y conocimiento.
| Sermon ID | 31421203277146 |
| Duration | 36:10 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Colossians 2:1-7 |
| Language | Spanish |
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