00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Buenas tardes, hermanos. Vamos
a buscar en la Palabra de Dios el libro de Marcos y leer el
capítulo 2. Marcos 2, comenzando en el versículo
23. Vuestros de pie, si son amables de seguir
con sus vistas, la lectura de este pasaje. Marcos 2, 23. Compartan sus Biblias. Si hay
alguna persona que no tiene una Biblia, por favor, hacérselo
saber en alguno de los diáconos. Con mucho gusto podemos compartir
Biblias. El Evangelio según San Marcos,
capítulo 2, y también vamos a leer del capítulo 3. Marcos 2, 23,
y luego siguiendo hasta el 3, 6. Marcos 2, 23. Refiriéndose a
nuestro Señor Jesucristo dice, acondició que al pasar e ir por
los sembrados un día de reposo, sus discípulos andando, Comenzaron
a arrancar espigas. Entonces los fariseos le dijeron,
Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?
Pero él les dijo, ¿Nunca leíste lo que hizo David cuando tuvo
necesidad y sintió hambre él y los que con él estaban? ¿Cómo
entró en la casa de Dios, siendo aviatar sumo sacerdote, y comió
los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer
sino a los sacerdotes, y aún dio a los que estaban con él?
y aún dio a los que con él estaban? También les dijo, El día de reposo
fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del
día de reposo. Por tanto, el hijo del hombre
es señor aún del día de reposo. Otra vez entró Jesús en la sinagoga,
y había allí un hombre que tenía seca una mano. Y las echaban
para ver si en el día de reposo les sanaría, a fin de poder acusarle. Entonces dijo el hombre que tenía
la mano seca, Levántate y ponte en medio. Y les dijo, es lícito
en los días de reposo hacer bien o hacer mal, salvar la vida o
quitarla. Pero ellos callaban. Entonces,
mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de
sus corazones, dijo al hombre, «Extiende tu mano». Y él la extendió,
y la mano le fue restaurada sana. Y salido los fariseos tomaron
consejo con los herodianos contra él para destruirle. Seguir la
lectura, la escritura, o todos vamos a leer del Salmo 119, Salmo
119, el versículo 105 al 112 a manera de oración, Salmo 119,
del versículo 105 al versículo 110, 12 a manera de oración.
Todos juntos, en voz alta, orando sinceramente este pasaje. Salmos
119, del 105 al 112. Lámpares a mis pies tu palabra
y lombrera mi camino. Juré y ratifiqué que guardaré
tus justos juicios. Afligido estoy en gran manera. Vivifícame, oh Jehová, conforme
a tu palabra. Te ruego, oh Jehová, que te sean
agradables los sacrificios voluntarios de mi boca y me enseñes tus juicios. Mi vida está de continuo en peligro,
mas no me he olvidado de tu ley. Me pusieron lazo de los impíos,
pero yo no me desvié de tus mandamientos. Por heredad he tomado tus testimonios
para siempre, porque son el gozo de mi corazón. Mi corazón incliné
a cumplir tus estatutos de continuo hasta el fin. En nombre de Cristo
Jesús. Amén. Sentémonos, hermanos. Vamos
a volver a Marcos 2, 23. Marcos 2, 23. Y siguiendo con
nuestra serie de este libro, ahora nos toca estudiar estos
dos incidentes que leímos de Marcos 2, 23 al 3, 6. Y lástima que los impresores
del siglo XVI separaron los incidentes por la división de capítulos
aquí en Marcos. Estos dos incidentes, los discípulos
recogen espigas en día de reposo y el hombre de la mano seca Obviamente
tienen mucho que ver. Los dos incidentes sucedieron
en día de reposo. Y si ustedes leen en Mateo y
Lucas, ahí no están separados. En Mateo están en Mateo 12, 1
al 8. En Mateo 12, 9 a 14. Y en Lucas
6, 1 a 5. En Lucas 6, del versículo 6 al versículo
11. Y los evangelistas registraron estos incidentes juntos para
recalcar que desde estos roces que tuvieron los líderes judíos
con nuestro Señor Jesucristo por el día de reposo, ellos comenzaron
a tramar la muerte del Señor. Leemos en el versículo 6, el
capítulo 3, Marcos 3, 6. Salido los fariseos, tomaron
consejo con los herodianos contra él para destruirle. Este fue
el incendio, ¿verdad? El principio del incendio de
estos dos incidentes. Y por eso están seguidos el uno
del otro. Y por eso son tan importantes
que nosotros estudiemos y comprendamos las lecciones. Ahora, no es que
los líderes religiosos, los fariseos, comenzaron aquí a tener problemas.
Ya traían las semillas de crítica, de odio, de envidia contra nuestro
Señor. Lo vimos esto en el caso del
pecador paralítico y también el caso de Mateo. ¿Se acuerdan
que estaba enfermo de dineritis aguditis? Desde entonces, ellos
ya tenían problemas con nuestro Señor Jesucristo. Y esas semillas
de maldad brotaron y al final planearon cómo destruirle, cómo
asesinarle, que nos dicen estos versículos 3, 6. Ahora, no estudiaremos
estos párrafos, versículos por versículo, palabra por palabra,
como generalmente lo hacemos, pero enlistaremos sus lecciones
principales, lecciones principales de estos dos incidentes. Y la
primera lección es que debemos santificar el día de reposo,
pero sin extremos, sin dejar de hacer obras de caridad y misericordia. debemos santificar el día de
reposo, pero sin extremos, sin olvidar las obras de caridad
y misericordia. Leemos en el capítulo 2 y versículo
24. Entonces los fariseos le dijeron, mira, ¿por qué hacen
en el día de reposo lo que no es lícito? Y luego nos dice en
el versículo 4 del capítulo 3, 3-4. Y les dijo, es lícito en
los días de reposo hacer bien o hacer mal, salvar la vida o
quitarla. Pero ellos callaban. ¿Verdad? Los fariseos de ese tiempo no
eran como los fariseos de este tiempo de cuaresma, precisamente,
¿Verdad? En los en los tiempos de cuaresma aquí en Sonora. Esto
no sucede en todas las partes del mundo. Yo creía que sucedía
en otras partes de de México, pero esto es particular para
el estado de Sonora. No se imaginen los fariseos de
ese tiempo como los fariseos de aquí, con con máscaras grotescas
que andan danzando, ¿Verdad? En las calles de Jerusalén, al Los fariseos de tiempos bíblicos
eran unos hombres ortodoxos, conservadores, pudiéramos decir
fundamentalistas, en cuanto a la ley, irreprensibles. Querían
ser los más buenos, los más santos, para así ganarse el cielo. El
problema, como vemos en los evangelios, el problema de la mayoría de
esos fariseos es que eran muy hipócritas. Y en su celo por
querer hacer lo bueno, agregaron, añadieron reglas a la ley de
Dios. Agregaron sus tradiciones a la
palabra de Dios. Y su súper problema, tenían muchos
problemas, pero su súper problema, lo más grave, es que, como dicen
romanos, ignorando la justicia de Dios, trataban de establecer
la suya propia. En su soberbia, en su orgullo,
creían que eran lo suficientemente buenos para que Dios los aceptara.
Creían que los demás, por supuesto, estaban mal. Pero ellos eran
lo suficientemente buenos, no necesitaban la misericordia de
Dios, no necesitaban la justicia que Dios da por la fe en Cristo. Según ellos, ellos estaban bien.
Ahora, es claro por los incidentes que leímos aquí en estos pasajes
que los fariseos tenían un gran celo por el día de descanso. En nuestros días sería el domingo,
por supuesto, el día de descanso. Y por querer obedecer el cuarto
mandamiento, si se acuerdan, ¿verdad?, el cuarto mandamiento
que debemos santificar el día del Señor. por querer ellos obedecer
ese cuarto mandamiento, se fueron a extremos y agregaron otros
39 submandamientos a ese cuarto mandamiento. De tal manera que
prohibieron hacer cualquier cosa, ya sea al vestirse, al alimentarse,
al sanarse, aún al caminar, que no estuviera bajo sus reglas
específicas vanas por sus tradiciones. Voy a dar un ejemplo de esto.
Por sus reglas muy extremistas, por ejemplo, no podían verse
en un espejo en día de reposo. Las mujeres no podían, y los
hombres también, ¿verdad?, no podían verse en un espejo colgado.
Y no sé cómo le hacían las pobres judías, ¿verdad?, para ponerse
su máscara de make-up el día de reposo. No podían verse al
espejo. Si una gallina Ponía un huevo
en el sábado, en el día de reposo, no podían comérselo, porque la
gallina había trabajado para poner el huevo. No podían prender
una vela. No podían prender una vela en
el día de reposo. Curiosamente, estaba leyendo,
¿y cómo le hacían ellos entonces para prender velas? contrataban
a los vecinos gentiles, a los goyim, que no eran judíos. Ellos
sí podían prender velas. Ellos sí podían vender y comprar
en ese día. Entonces ellos contrataban a
esas personas que ellos sí lo hicieran. Pero ellos como judíos,
por supuesto que no podían. Ahora, el pecado de los discípulos
aquí no fue que arrancaron unas espigas de un campo ajeno. Eso
no era pecado. Según Deuteronomio 23, 25, ellos
podían hacer eso. Específicamente nos dicen Deuteronomio
23, 25, cualquier persona, aunque no era dueña del campo, podía
pasar y arrancar esas espigas y comérselas. Pero para los fariseos,
Arrancar espigas era trabajo. En Día de Reposo no podían hacer
eso. Arrancar espigas era como un tipo de cosechar y eso lo
prohibían. Entonces estaban agregando, añadiendo
reglas a la ley de Dios. Ahora, los fariseos estaban en
lo correcto al querer santificar el día de reposo. Por supuesto,
lo debemos de hacer. Hoy en día muchos cristianos
pisotean el cuarto mandamiento. Y en el último día, el día del
juicio, los fariseos los van a condenar. Pero su pecado, el
pecado de los fariseos, es que se olvidaron de la misericordia.
Se olvidaron de la caridad para con los demás. Se olvidaron,
como el Señor les explicó, que el día, el día sábado, el día
de reposo, fue hecho para el hombre, para su bienestar, para
el descanso de su alma y su cuerpo. Y es de notarse que en la Biblia
leemos en Génesis y en Éxodo que el día de reposo no fue hecho
para los judíos, fue hecho para el hombre, para todos los hombres
y todas las mujeres del mundo, para nuestro beneficio, para
que descansemos. Y por supuesto, como vemos en
estas historias, se olvidaron que debemos ayudar a las personas
necesitadas, a las personas enfermas, a hacer el bien sin importar
el día. No importa si es lunes, martes,
miércoles, jueves, viernes o sábado o domingo, debemos de hacer el
bien. Entonces, la primera lección
de este pasaje, debemos de santificar el día de reposo, pero sin extremos,
sin olvidar las horas de caridad y misericordia. Segunda lección,
debemos de vivir según las enseñanzas de la Biblia, no según las enseñanzas
de los hombres. Versículo 25, 2-25. Pero él les dijo, Nunca leísteis
los que hizo David cuando tuvo necesidad y sintió hambre, él
y los que con él estaban, como entró en la casa de Dios, siendo
aviatar, sumó sacerdote, y comió los panes de la proposición,
de los cuales no es lícito comer, sino a los sacerdotes, y hundió
a los que con él estaban? Nunca leísteis. ¿Dónde leyeron
eso? Por supuesto, en las historias
del Antiguo Testamento, en el libro de Samuel, el capítulo
21, el versículo 1 al versículo 6. Y el punto es, debemos de
vivir según las enseñanzas de la Biblia, no según las enseñanzas
de los fariseos, o de los hombres, o de los filósofos de este mundo.
Debemos de vivir según las enseñanzas de Dios. Como vimos en esta mañana,
Dios es nuestro creador. Dios es nuestro legislador. y agregarle a sus enseñanzas,
agregarle a los mandamientos de Dios, es decir, que somos
más sabios que Dios, es decir, que somos más santos que Dios,
si nosotros hacemos esto. Y el punto positivo aquí es que
cuando tengas un problema, un dilema, coteja la Biblia, ¿qué
dice Dios sobre este problema? ¿Qué dice Dios? ¿Qué dice la
Biblia? La Biblia es un gran don de Dios,
un gran regalo de Dios. Aquí tenemos toda clase de preceptos,
toda clase de historias, toda clase de promesas que nos enseñan
que es lo mejor para nosotros, que es lo mejor para la familia,
que es lo mejor para la iglesia. Nos enseña la voluntad de Dios. Como dice el salmista, y lo acabamos
de leer en el Salmo 119, la Biblia es una lámpara a nuestros pies
y lumbrera a nuestro camino. O como dice el himno, la Biblia
es un tesoro aquí, contiene la verdad de la divina voluntad,
nos dice lo que somos, de quien venimos y a quien vamos. Esas
preguntas existencialistas, ¿verdad? ¿Por qué existo? Aquí está en
la Biblia. ¿Qué hago aquí? ¿Qué debo de
hacer en el mundo? ¿De qué se trata la vida? Aquí
está la Biblia. ¿A dónde vamos? ¿Qué va a pasar?
Aquí está en la Biblia. Y esto, hermanos, es una lección
súper importante, especialmente para nuestros días. El mundo,
la llamada ciencia, atacan, menosprecian las reglas de Dios. Aún, escucha
bien esto, está impresionando para que nos
honremos a Dios conforme a su palabra. Les voy a dar dos ejemplos
aquí. Probablemente ustedes han escuchado
de un pastor muy famoso de nombre Rick Warren, autor del libro
Una Vida con Propósito. Muy popular este libro, se vendió
mucho. La semana pasada, yo con mis
propios oídos, Escuché los argumentos que este pastor tan famoso y
tan influencial hizo en una conferencia de pastores en la Convención
del Sur de Estados Unidos. Él argumentó que las mujeres
pueden predicar, pueden ser pastores. En estos días, en días pasados,
Hubo una explosión eclesiástica porque un famosísimo pastor reformado
aconseja que podemos asistir a bodas de transsexuales. En esto y en todas las cosas
de la vida, tenemos que aferrarnos a qué dice la Biblia. No los famosos pastores de este
mundo, no los famosos maestros de este mundo o filósofos ¿Qué
dice la Biblia sobre el matrimonio? ¿Qué es el matrimonio? ¿Qué es
el pastorado? ¿Quién puede ser pastor? ¿Quién
puede predicar según Dios? ¿Qué debemos de hacer en la educación
de nuestros hijos? ¿Qué dice la Biblia sobre el
trabajo? ¿Cuántos días debemos de trabajar? ¿Cuál es la relación empleado-patrón? ¿Cuál es nuestra responsabilidad
respecto al medio ambiente, la naturaleza? La Biblia nos enseña
de esto. Según la lección del pasar, debemos
de vivir según la Biblia, no las enseñanzas de los hombres.
Tercera lección. Debemos de respetar el domingo
porque Cristo es el Señor del día de reposo. Debemos de respetar
el día de reposo, porque Cristo es el Señor del día de reposo. Versículo 28, 2-28. Por tanto, el Hijo del hombre
es Señor aún del día de reposo. El Señor muchas veces describe
como Hijo de Hombre. Es una descripción, un sobrenombre
favorito de Él para Consigo mismo. Él es el Hijo del Hombre, por
supuesto. Y no significa que nació de hombre. Realmente no
nos habla de su humanidad. pero de su gran poder y autoridad
sobre todas las cosas, sobre todas las personas, sobre todo
el tiempo y circunstancias. Vean conmigo, Daniel. La profecía de Daniel es donde
se menciona y de donde saca nuestro Señor Jesucristo. Esta descripción
también se menciona en el libro de Ezequiel. Pero vemos aquí
en Daniel claramente de qué se trata de ser un hijo de hombre.
Según los judíos, ¿quién era el hijo del hombre? Daniel capítulo
7 y el versículo 13. Ustedes pueden leer los versículos
anteriores, las profecías de Daniel. Está después de Daniel
en el foso de los leones y comienzan en el capítulo 7 una serie de
profecías de bestias y animales. Y nos hablan del futuro, lo que
pasó en la historia en Israel y en el mundo. Y nos dice el
final de esas visiones en el capítulo 7 y versículo 13. acerca
del gran reino del Mesías. Miraba yo en la visión de la
noche, y aquí, con las nubes del cielo, venía uno como, ¿qué? un hijo de hombre, que vino hasta
el anciano de Díaz, le hicieron acercarse delante de él, y le
fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones
y lenguas le sirvieran. Su dominio es dominio eterno,
que nunca pasará, y su reino uno, que no será destruido. ¿Quién es el hijo del hombre?
¿Quién es este rey de reyes? Por supuesto, es nuestro Señor.
Y se le da aquí, de eso se trata, que el Hijo del Hombre tiene
toda autoridad, tiene todo poder. Él es Dios. Entonces, Cristo
permitió que los discípulos arrancaran y comieran espigas ese día. ¿Por qué? Porque Él es el Señor,
el Hijo del Hombre, que tiene toda autoridad para permitir
lo que sea en el día de reposo. Él sanó al hombre de la mano
seca en el día de reposo, porque Él es Señor de ese día. Los fariseos
decían, no pueden venir a sanarse en día de reposo, no pueden ir
a terapias en día de reposo. Nuestro Señor Jesucristo dice,
yo soy el que tengo autoridad de hacer cualquier cosa en mi
día. Yo permito, yo prohíbo. Yo soy el hijo del hombre. Ahora,
esta declaración conmocionó tanto a los fariseos que dijeron, tenemos
que destruir a este. Tenemos que destruirlo. ¿Por
qué? Y aquí comenzó, por supuesto,
su consejo que llevó a Cristo a la cruz. Por eso estos incidentes
están grabados y registrados aquí y de forma consecutiva,
como mencioné al principio. Porque ellos conocían a Daniel
7. Ellos sabían de esa frase, hijo
de hombre. Ellos entendieron perfectamente
que Cristo estaba haciéndose igual a Dios. Ven conmigo Juan
5, 18. No es mi interpretación. Esta
es lección bíblica. Juan capítulo 5 y el versículo
18. Juan 5, 18. Juan 5, 18. Por esto, los judíos
aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de
reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre,
haciéndose igual a Dios. Ese fue su gran problema, haciéndose
igual a Dios. Y por eso querían destruirle,
deshacerse de él a toda costa. Y eso fue el principio de sus
consejos para llevarlo al Golgotha. Y esa declaración, entonces,
ha de haber conmocionado mucho a los fariseos. Y esta declaración
del Señor nos debe de conmocionar a nosotros también. Nos debe
despertar, hermanos y hermanas. debemos de respetar el Día del
Señor. Por supuesto, no a los extremos
extra bíblicos de los fariseos, pero ciertamente debemos de santificar
el Día del Señor conforme a la palabra de Dios. Porque Él es
Dios. Porque Él es el Señor del Día
de Repos. De este día, juzgad vosotros mismos según la Biblia. Podemos comprar y comerciar en
domingo. Podemos comprar y comerciar en
domingo. Podemos vender tamales, café,
dulces en la iglesia en domingo. Juzgad vosotros mismos. Podemos
hincarnos en domingo. Podemos ir a restaurantes en
domingo. Podemos venir a la iglesia en domingo. Podemos jugar en
domingo. Podemos ir a galerías mall en
domingo. Podemos comprar en Amazon en
domingo o en Temu. Podemos visitar el albergue en
domingo. Podemos visitar a un hermano en el hospital en domingo.
Juzgad vosotros mismos. Tercera lección. Debemos vivir
respetando el domingo porque Cristo es el Señor del día de
reposo. Cuarta lección. Debemos tomar en cuenta que a
veces nos pasan cosas muy malas para la gloria del Señor. Debemos
de tomar en cuenta que a veces nos pasan cosas muy malas para
la gloria del Señor. Capítulo 3 y versículo 1. Otra
vez entró Jesús en la sinagoga y había allí un hombre que tenía
seca una mano. Una mano seca, una mano lisiada. Los comentaristas creen que estaba
paralizada de alguna manera. Bueno, no sabemos por qué el
hombre tenía una mano lisiada. Tal vez un accidente. Hay un
evangelio apócrifo. Si saben qué es apócrifo, falso,
hay un evangelio falso llamado el evangelio de los hebreos.
Y en ese evangelio se menciona que ese hombre era un albañil.
Tal vez, no sabemos. Tal vez tuvo un accidente como
albañil. O tal vez nació así. Problema genético. Pero ciertamente
era una cosa mala, muy mala, sobre todo en ese tiempo, la
tragedia. ¿Por qué? Porque era su mano
derecha. ¿Cómo sé eso? Un médico me dijo,
¿cómo se llama el médico? Lucas. Lucas se registra, él
como médico se dio cuenta y lo registró en su mano derecha. ¿Sí saben que esta es la diestra?
¿Y saben cómo se llama esta? Siniestra. Algo muy negativo
en ese tiempo, y en muchas culturas, es la siniestra. Este hombre,
la diestra, no podía moverla, no podía hacer nada con su mano
derecha. Sufría mucha pena, mucha vergüenza. Se la debe haber escondido
entre su túnica, ¿verdad? Me imagino como niño, en la escuela,
debe tener mucha vergüenza, Tal vez uno de sus compañeros pensó
y le dijo, ¡Ja! Se te secó la mano porque trataste
de pegarle a tu mamá, ¿verdad? A mí cuando era niño me decían
eso, nunca le vayas a pegar a tu mamá porque si le pegas a tu
mamá se te va a secar la mano. ¿Les dijeron ustedes eso o nada
más a mí? ¿Algunos de ustedes le dijeron eso? Y de cualquier
forma, vergüenza, pena, este hombre sufrió bastante. Pero
lo último, cómo se alegró, ¿verdad? Yo pienso que lo veremos en el
cielo. Y si le preguntamos en el cielo, ya santificado él,
por supuesto, ya transformado y perfeccionado con dos manos
perfectas. Si le preguntamos en el cielo,
¿qué opinas? ¿Fue Dios injusto, cruel, el
permitir que tú tuvieras una mano seca? ¿Qué nos respondería
él? No, mil veces no. Yo nací pecador. Yo pequé muchas
veces. Yo debí de haber nacido con las
dos manos secas, pequetando con mis manos. Debí de haber nacido
con las dos manos secas. Y Él nos diría, pero lo mejor,
lo mejor es que yo conocí al Señor. Y Él me mostró su gran
poder, sanándome completamente delante de sus fariseos hipócritas. Y mi mano seca resultó para la
gloria de Dios. En el cielo no se llora, pero
yo me lo imagino llorando de felicidad. A ese hombre, la mano
seca. Bueno, hermano o hermana, usted
esta tarde no vio a ninguno que entrara con la mano seca. Pero
tal vez tenga otra discapacidad. Tal vez tenga otra enfermedad.
Tal vez tenga un problema grave en su familia, una tragedia dolorosa
o alguna necesidad. Usted puede aferrarse a esta
verdad bíblica. Eso, hermano o hermana, será
para la gloria de nuestro Dios y Cualquier tragedia, como hermana,
como hermano, usted puede estar seguro que resultará para la
gloria de Dios. Ahí pueden apuntar Romanos 8,
28, 29. Ahora, tal vez usted, como yo
y como cualquier cristiano normal, tiene problemas a veces para
entender cómo es que las cosas malas, tan malas, que pasan en
la vida y nos pasan a nosotros como cristianos, van a resultar
para la alabanza de Dios. A veces me han llamado o me han
escrito y Yo lo que hago generalmente, y por supuesto, muchas veces,
como le expliqué a una hermana que murió la madre de una amiga
y me dice, ¿qué le digo? ¿Qué le digo? Muchas veces en
ese tiempo tenemos que seguir el consejo de Pablo, hay que
llorar con los que llora. ¿Verdad? No podemos ir y darles
teología sistemática. Muchas veces lo que ellos necesitan
es un abrazo bíblico y llorar con ellos. Pero a veces sigue
el problema, ¿verdad? Sigue la tragedia y queda un
trauma ahí. Y como cristianos tenemos que
hacer algo con esos hermanos y esas hermanas y aún con nosotros
mismos. ¿Qué podemos hacer? Me han escrito
y yo he hablado con este tipo de personas. Lo último que les
digo es, ¿sabes qué? Lo que hay que hacer aquí es
reflexionar y pensar en la cruz de Cristo. Marcos 3,6 nos lleva
directamente al Gólgota. Salidos los fariseos tomaron
consejo con los herodianos contra él para destruirle. Los líderes
religiosos y políticos conspiraron y al final crucificaron al Señor
de Gloria. Y por cierto, entre paréntesis,
esto es increíble. Los fariseos eran los contrarios
a los herodianos políticamente hablando. Pero se juntaron, fíjense,
sí, tanta la enemistad contra Cristo que fueron con los erodianos
de Herodes, de los romanos, para conspirar contra el Señor. Increíble.
Pero cerrando el paréntesis, esos hombres, por así decirlo,
le secaron sus dos manos al Señor al horadarlas con grandes clavos
oxida. Entonces es que vemos pinturas,
¿verdad? Y las personas ven los crucifijos
y creen que la cruz era muy finita, muy barnizada, colchonadita,
muy suave. ¡Era una cruz rústica! Los clavos
eran clavos viejos que habían usado antes en crucifixiones. Oxidados. Llenos de los microbios y asquerosidad
de cadáveres del Gólgota. Piensa en eso. ¡Qué horrible!
Bueno, el punto aquí es. En la crucifixión, por así decirlo,
las dos manos del Señor quedaron secas. Y los dos pies quedaron
immovibles, secos, inhabilitados, al clavarlos al madero. Pero,
A lo último, esa maldad, la cosa más mala del universo, la más
dolorosa. ¿Acaso hay otra cosa más dolorosa
que la crucifixión del Señor? ¡Claro que no! Físicamente, espiritualmente,
moralmente. Y divinamente, porque eso nunca
lo vamos a entender, ni a quien en el cielo. Cuánto es lo que
Cristo sufrió. Hay algunos que han dicho vamos
al infierno y si vamos al infierno, vamos a entender lo que Cristo
sufrió. No, no, no, no, no. No vamos
a entender lo que el Señor sufrió al sufrir la ira que nosotros
merecíamos. Y era la ira de Dios, la ira
del diablo. No es nada en comparación con
la ira justa, tremenda, infinita de Dios. Y Él sufrió todo eso
en el Calvario. Entonces, la cosa más mala del
universo, la tragedia de tragedias, la tristeza de tristezas, Lo
más doloroso resultó en que Dios lo transformó, lo cambió en nuestra
salvación para la alabanza de la gloria de su gracia. Y déjame
decirte en esta tarde, garantizado por la palabra de Dios, Dios
tiene la sabiduría, el poder, la providencia para usar tus
tragedias para que su plan se cumpla en tu vida y la de muchos
para su gloria. Me acuerdo hace muchos años,
nunca se me va a olvidar. Una hermana me preguntó y me
dijo, Han violado a la hija de mi vecina y no sé qué decirle. La han violado. Y quizá le puede
decir a un padre, a una madre en esa situación. Como les digo, a la hora de la
hora no vamos a ir, le vamos a dar una cátedra de teología
sistemática sobre la providencia de Dios y la soberanía de Dios.
Porque en esos momentos lo que necesitan es ver nuestras lágrimas
y que lloramos con los que lloran. Y que sepan que a lo último la
maldad de este mundo, el pecado, lo que ha causado tanto desastre,
tanta maldad, tanta destrucción, tanto terrorismo, y que Dios es tan grande, tan
poderoso, tan sabio, que esas cosas terribles las puede transformar
de tal manera que resulten para la alabanza de la gloria de su
gracia. Y decirles y explicarles la gracia
del Señor es lo que más necesitamos y que nos baste. que descansemos
y nos abracemos y descansemos en esa gracia. Cuarta lección
debemos de tomar en cuenta que a veces nos pasan cosas muy malas
para la gloria del Señor. En penúltimo lugar, debemos alertarnos
que el Señor mira, se enoja y se entristece por los que tienen
un corazón endurecido. El Señor mira, se enoja y se
entristece por los que tienen un corazón endurecido. Salomón
escribió en uno de sus proverbios, los ojos de Jehová están en todo
lugar, mirando a los malos y a los buenos. Ustedes reconocen esa
melodía, ¿verdad? El Señor mira en todo lugar a
los malos y a los buenos. Y eso es muy cierto, por supuesto,
porque Dios es omnipresente. Él está en todo lugar y Él sabe
todas las cosas. Es omnipresente, omnisciente. Nos mira a todos. Y no nada más
por afuera, por supuesto. Él puede ver el corazón. Como
aquí, precisamente, nos dice el capítulo 3 y versículo 5.
Entonces, refiriéndose a nuestro Señor Jesucristo, entonces mirándolos
alrededor con enojo entristecido por la dureza de sus corazones.
¿Cómo supo nuestro Señor que tenían endurecidos los corazones? Porque Él ve el corazón. Él es
Dios, es el Señor, por supuesto. Esa tarde, Él sabe lo que hay
en tu corazón. Lo que estás pensando en este
instante, Él sabe. Él sabe si estás endurecida o enternecida
a las cosas de Dios. Él sabe si estás endurecido o
enternecido a las cosas de Dios. Él sabe si le andas buscando,
quieres aprender más, quieres ser cristiano de verdad. Él lo
sabe. Y este incidente, por supuesto, resalta que tan necios somos
los hombres, que tan duros somos de corazón. Estos hombres vieron
a Cristo con sus propios ojos. Estos hombres habían visto los
milagros del Señor. Supieron del paralítico, el pecador
paralítico que él sanó. Estos hombres escucharon las
predicaciones del Señor. pero seguían endurecidos en su
envidia, hipocresía, no querían arrepentirse, no querían creer.
Aquí vieron al hombre extender su mano y que quedó completamente
restaurada. ¿Qué hicieron? ¿Se hincaron? ¿Se arrepintieron? ¿Lloraron? Señor, perdónanos. No. Esos hombres no se encararon
a adorar a Cristo como el Mesías de Dios, como el Hijo del Hombre.
No, no, no, no. Se juntaron con sus enemigos
políticos para destruirlo. Y así somos todos los hombres
de corazón. A lo mejor, por cierto, a lo
mejor tú te imaginas, si yo hubiera un milagro, si yo hubiera Cristo,
entonces yo iba a creer de verdad. No es cierto. Somos duros, como
dice la profecía, tan duros como diamantes, como piedras. Todos
los hombres somos duros, necios, rebeldes, pecadores. Y lo que
quiero que subrayen aquí es que Cristo se enojó. Cristo se enojó. Entonces, mirándolos alrededor
con enojo, Cristo se enojó. Pero sin pecado, por supuesto.
Pero se enojó, de verdad se enojó. La palabra aquí... que se traduce
enojo, es la misma, exactamente la misma palabra que en el libro
de Apocalipsis se traduce ira. ¿Se acuerdan de la expresión
la ira del cordero? Es exactamente la misma palabra,
el enojo del cordero, la ira del cordero, lo mismo. Hermanos
amigos, alerta, cuidado, el señor se enoja, de verdad. Dice un
salmo, él está airado contra el pecador todos los días. No
pienses que al Señor no le importa cómo pecas contra Él, en tu indiferencia
a Él. Hay otro Salmo que dice, se inflama
de pronto su ira. Si tú no le adoras, no oras a
Él, si no vives conforme a su voluntad, ¿tú crees que no le
afecta? ¿Tú crees que no? Dios no va
a hacer nada, como dice el profeta, ni va a hacer nada malo, ni nada
malo. No. Él se enojó y se entristeció. ¿Por qué? ¿Por qué? Porque estás
pecando contra la majestad de Dios. Porque él de verdad amaba
a Dios sobre todas las cosas y estaba tan triste, tan enojado,
que los hombres pecamos contra Dios. Entonces, debemos alertarnos
que el Señor mira, se enoja y se entristece por los que tienen
un corazón endurecido. La última lección. La última
lección la vamos a ver de Mateo 12. Si buscan en sus Biblias
se van a dar cuenta que Mateo 12 es la misma historia y agrega
algo en particular. Mateo capítulo 12, un pasaje
paralelo, el mismo incidente, Mateo capítulo 12. Voy a comenzar en el versículo
2 para comprobar. Bueno, con versículo 1 tenemos
tiempo. Mateo capítulo 12, versículo
1. En aquel tiempo iba Jesús por los emperados en un día de
reposo, y sus discípulos tuvieron hambre y comenzaron a arrancar
espigas y a comer. Viéndolo, los fariseos le dijeron,
y aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el
día de reposo. Pero él les dijo, ¿no habéis leído lo que hizo
David cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre? ¿Cómo
entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición que
no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban,
sino solamente a los sacerdotes? ¿O no habéis leído en la ley
cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan
el día de reposo y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que
el templo está aquí. ¿Quién es el mayor del templo?
¡Dios mismo! Y si supieses qué significa misericordia,
quiero y no sacrificio otra porción de la palabra de Dios de la profecía
y no condenarías a los inocentes. Es lo que quiero que subrayen.
Esa última frase no condenaríais a los inocentes porque el hijo
del hombre es señor del día de reposo. La lección es debemos
alabar a Dios porque en Cristo nos considera inocentes. En Cristo
nos considera inocentes. Ahora, el Señor, después vamos
a ver en Marcos, y en los otros evangelios también se nota, el
Señor selecciona a sus doce discípulos hasta después. Así que todavía
no está incluyendo aquí a Judas Iscariote con ellos. Pero con
él estaban, ¿qué discípulos? Cuando menos, Juan, Jacobo, Andrés,
Felipe, Natanael y Mateo. Y el Señor los llama aquí inocentes. Justos. Les dijo a los fariseos,
ustedes están condenados a unas personas inocentes. Pero cómo
es posible que Cristo haya dicho que Jacobo, Juan, Pedro, Andrés,
Felipe, Nataniel y Mateo eran inocentes justo delante de Dios.
No sabía Cristo que Pedro le iba a negar tres veces que era
un hombre muy wishy-washy, se dice en inglés. De repente se
me fue la palabra en español. Wishy-washy. Muy variable, muy... A veces sí, a veces no. Y ahora
Bolub leí. Ahora, señor, yo voy a hacer
esto. Yo no te voy a negar. Y va para abajo otra vez, ¿verdad?
¿Y Juan? ¿Y su hermano? ¿Cómo les decía
el señor a Juan y a su hermano? ¿Hijos de él? Bueno, ¿por qué?
Porque eran muy enojones. Estaban ahí ante Samaria y los
de Samaria no los quisieron recibir en esa ciudad. ¿Y qué dijeron
esos discípulos? Señor, ¡que caiga un rayo! El Señor les dijo a ustedes,
no saben de qué están. Ahora, ¿se acuerdan? Ahora, nuestro
Señor a esas personas, nuestro Señor a estos discípulos les
dijo, estos hombres son inocentes. Mintió el Señor. No sabía lo
que había en el corazón de los discípulos, de que ellos fallaban
y caían y que eran así. ¿Por qué dice que son inocentes? Cristo sabía que esos hombres
habían puesto su fe en él como el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Habían escuchado a Juan el Bautista. Juan era un discípulo de Juan
el Bautista, ¿se acuerdan? Y habían escuchado a Juan el Bautista
cuando dijo, cuando Cristo estaba de lejos, este es el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Este es el Salvador del
mundo. Dios les había otorgado la inocencia. a cuenta de Cristo. Dios los
declaró totalmente justos e inocentes, porque sus hombres se habían
negado a sí mismos, habían tomado su cruz y estaban siguiendo a
Cristo. Y esto, hermanos y amigos, hace
lo mismo con nosotros que creemos en Él. Entonces, hay que honrarlo
con nuestra voz, con nuestra vida, porque realmente somos
inocentes. Justos, ¿cuántos de nosotros
fallamos hoy en no santificar el día del Señor como lo debemos
de hacer? Yo soy el primero en levantar la mano. ¿Cuántos de nosotros fallamos
la semana pasada en palabra, acción, pensamiento, actitud,
muecas, en el internet, en el trabajo, en la escuela? ¿Quién
puede decir, yo soy inocente? Ninguno. Pero Dios, que es mayor
que nosotros y que nuestro corazón, nos dice, ustedes son inocentes
en Cristo. Ese es el evangelio. ¡Qué buenas
noticias! Que a pecadores como nosotros,
simultáneamente, somos inocentes y pecadores. ¿Cómo es posible?
Ese es el evangelio, las buenas noticias. Porque Dios nos ve
en Cristo. Y por gratitud, entonces, nos
arrepentimos, nos esforzamos para vivir para él, para su gloria,
con nuestra voz y con nuestra vida. Esta tarde tú, usted puede
ser tan inocente como Cristo delante de Dios para siempre,
como creyendo que Dios nos declara inocentes, justos por la vida
perfecta de Cristo y la muerte de Cristo. Que fue castigado
toda esa ira, él fue castigado por nosotros, por nuestros pecados
en la cruz. Hoy ya arrepiéntase de su ingratitud,
de su indiferencia a Dios y vuélvase a él. Y como dice el profeta,
el cual es amplio en perdón. Pero es que no sabe quién soy
yo y lo que he hecho, no sé. No sé, pero lo que sí sé es que
tengo un poderoso salvador que les puedo predicar. En la palabra
de Dios y nos dice, tenemos un poderoso salvador como veíamos
en esta mañana y él puede salvarte de cualquier pecado. Para gloria
de Dios Padre. Oremos al Señor. Aconteció que al pasar el por
los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron
a arrancar espigas. Entonces los fariseos le dijeron,
Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?
Pero él les dijo, ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo
necesidad y sintió hambre? Él y los que con él estaban,
como entró en la casa de Dios, siendo aviatar sumo sacerdote,
y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer,
sino los sacerdotes, y hundió a los que con él estaban. También
les dijo, el día de reposo fue hecho por causa del hombre, y
no el hombre por causa del día de reposo. Por tanto, el hijo
del hombre es señor aún del día de reposo. Y otra vez entró Jesús
en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía seca una
mano. Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría,
a fin de poder acusarle. Entonces dijo al hombre que tenía
la mano seca, levántate y ponte en medio. Y les dijo, ¿es lícito
en los días de reposo hacer bien o hacer mal, salvar la vida o
quitarla? Pero ellos callaban. Entonces,
mirándolos alrededor con enojo entristecido por la dureza de
sus corazones, dijo al hombre, ¡escinde tu mano! Y él la extendió,
y la mano le fue restaurada sana. Y salido a los fariseos, tomaron
consejo con los herodianos contra él para destruirle. Padre Santísimo, nuestro gran
Dios misericordioso, soberano, te pedimos ahora por los méritos
de Cristo que tú inyectes esas lecciones a nuestras vidas, que
escuchemos las promesas del Evangelio, que como cristianos nos alegremos,
nos gocemos, nos motivemos, que quitemos esas cargas que traemos
muchos de nosotros desde nuestra juventud, sabiendo que tú nos
ves con la misma inocencia de Cristo. por sus méritos, por
lo que él vivió y murió y resucitó por nosotros. Te pedimos, Señor,
por sus méritos, que tú salves a tu pueblo, que tú nos bendigas,
nos transformes, nos santifiques, nos edifiques como lo has prometido
a nosotros y a nuestros hijos. Esta semana que con nuestra voz,
con nuestras vidas te honremos, glorifiquemos tu nombre. En Cristo
Jesús. Amén. Vamos a despedirnos cantando
una estrofa del último...
Cristo, Rey de domingo?
Series Marcos
Marcos relata dos historias que nos enseñan que la persecución de Cristo empezó por los problemas que tuvo con los lideres religiosos acerca del día del Señor.
| Sermon ID | 312414845592 |
| Duration | 49:58 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 2:23-3:6 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.