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Cuando algo nos está haciendo
sufrir, un dolor físico, un dolor emocional, siempre tendemos a
buscar la causa de eso. En un sentido, lo que vamos a
ver hoy es, si hemos estado hablando tantas semanas acerca de el dolor,
el sufrimiento, persecuciones sobre la Iglesia, hoy vamos a
ver quién es el agente de eso. Y lo que vamos a estar aprendiendo
hoy es cómo el cristiano debe enfrentar a su enemigo. Y quiero
comenzar trazando un paralelismo con un versículo bíblico para
que nos haga reflexionar. Eclesiastes 7.2 dice, mejor es
ir a una casa de luto que ir a una casa de banquete. Porque
aquello es el fin de todo hombre y el que vive lo hará reflexionar
en su corazón. Y al que vive lo hará reflexionar
en su corazón. O sea, la realidad de la muerte
nos hace reflexionar acerca de la transitoriedad de la vida.
De la misma manera, Cuando vemos pasajes como el que vamos a estudiar
hoy, la realidad de las persecuciones nos hace reflexionar acerca de
la realidad de la vida cristiana. Jesús no nos salvó para que tengamos
la mejor vida aquí y ahora, sino que nos salvó para que le sirvamos
y seamos sus colaboradores en la predicación del Evangelio.
Y a veces nos olvidamos de eso. Nos olvidamos de que hemos sido
llamados a una nueva vida, ahora abrazamos la verdad de Dios y
eso obviamente viene con desafíos naturales, debido a nuestra nueva
naturaleza, debido a nuestra posición en Dios. Ahora somos
estandartes de la verdad y dado que amamos la verdad y predicamos
la verdad y testificamos de la verdad y estamos asociados e
identificados con Cristo, entonces tenemos un enemigo en común. Tenemos un enemigo en común con
Cristo. Ese enemigo es el enemigo de
Dios, a quien la Biblia llama Satanás o el diablo. Es debido a esta enemistad con
el diablo que el mundo que está influenciado por él nos odia,
de la misma manera que el mundo odia a Cristo. Y este domingo
estaremos viendo cómo el cristiano tiene que enfrentar a ese enemigo,
cómo el cristiano tiene que enfrentar al enemigo de Dios. No se trata
de andar persiguiendo demonios por todos los rincones. No se
trata de atar y desatar hasta el punto del agotamiento. No
se trata de magnificar a alguien a quien Cristo ya venció rotundamente
en la cruz del Calvario. No se trata de endiozar a una
criatura rebelde que Dios usa para alcanzar sus propósitos
eternos. Dios tiene completo control sobre Satanás, el acusador
de los creyentes. Entonces, llegando al final de
su epístola, el apóstol Pedro identifica al enemigo de los
creyentes, de los cristianos, aquel, el enemigo que es identificado
como el agente responsable de todos los sufrimientos, de todas
las persecuciones que estos cristianos padecen. Entonces, ¿cómo enfrentamos
a este peligroso enemigo de nuestras almas? Eso lo veremos en el mensaje
de hoy, cuando Pedro nos ayuda a mantener las cosas en la perspectiva
correcta. ¿Cuál es esa perspectiva correcta?
Que conforme estamos en esta tierra enfrentaremos al enemigo
de Dios. Recordemos que estamos de paso
en esta tierra, somos peregrinos, nuestra patria está en los cielos.
Pero mientras que atravesamos esta tierra, debido a nuestra
asociación con Cristo, debido a la asociación que tenemos con
la verdad de Cristo, vamos a ser perseguidos. En esta vida enfrentaremos
al mismo enemigo que tiene Dios, Satanás, quien es el padre de
la mentira, el engañador, el calumniador. Y esa realidad es
una realidad, hermanos, de todo creyente. En una manera mínima,
si usted es un creyente, si usted se identifica con Cristo, si
usted ha sido salvo por Cristo, usted va a enfrentar a este adversario. Y es aquí Y al llegar a este
punto de la epístola donde Pedro ha estado hablando del sufrimiento,
en un sentido ahora nos presenta la fuente de este sufrimiento,
el causante del sufrimiento, el causante de la persecución
del creyente. Por eso hoy quiero presentarle
a este causante del sufrimiento del cristiano en el sentido de
que es el agente que trae este sufrimiento. Usted no estaría
padeciendo si Dios no lo permite, pero hay un agente que lo hace.
Pero también quiero ser claro en esto. Este mensaje no apunta
a promocionar a alguien de una manera que no es. Porque al final
del día estamos enfrentando a un enemigo que ya ha sido vencido.
Pero quiero presentarles al causante del sufrimiento del cristiano.
Y veremos cuatro realidades de cómo enfrentarlo. Y a medida
que vemos nuestros cuatro puntos, también estaremos viendo otras
cosas, pensamientos, ahí que vamos a estar viendo conforme
vemos estos dos versículos. Vamos a estar intercalando distintos
pensamientos y digamos también estadística bíblica, si quiere
ponerlo así, que habla de Satanás. Vamos a aprender cómo el cristiano
debe enfrentar a su enemigo. Su enemigo. Fíjense en lo que
dice Pedro, versículo 8. Estamos en primera de Pedro,
capítulo 5. Y dicen, sea de espíritu sobrio, esté en alerta. Su adversario. Este no es el adversario del
vecino. Si usted se llama un cristiano, este es su adversario. Veamos cómo el cristiano debe
enfrentar a su enemigo. Pedro nos dice, versículo 8,
sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo,
anda al acecho como el león rugiente, buscando a quien devorar. Pero
resístanlo firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de
sufrimiento se van cumpliendo en sus hermanos en todo el mundo. Hoy quiero presentarles cuatro
puntos. Siendo sobrios, punto número
uno. Punto número dos es estando alertas. Punto número tres, conociendo
al enemigo. Punto número cuatro, resistiendo
firmes. Cuatro puntos que nos van a ayudar
a saber cómo enfrentar a este enemigo. Siendo sobrios, estando
alertas, conociendo al enemigo, resistiendo firmes. Entonces,
cuando comenzamos con nuestro primer punto, que sale del versículo
8, este mandamiento a estar espiritualmente despierto llega intespectivamente. No hay una preparación para esto,
no hay una introducción para este mandamiento que da Pedro
acá. Esto lo hace en un sentido de
que sea algo que aparece de golpe, introspectivamente hace que este
mandamiento sea conciso, sea incisivo. Sean de espíritu sobrio,
estén alerta. Si bien en el versículo anterior
les pidió a los creyentes que echen toda su ansiedad en Cristo,
¿aquí qué les pide? Aquí les pide vigilancia. Ese
consejo nos debe servir a nosotros también en lo que respecta al
peligro del enemigo de nuestras almas. No debemos estar ansiosos
por lo que él pueda hacernos, es verdad, pero sí debemos estar
vigilantes. Eso también es verdad. El cristiano
debe recordarse a sí mismo de la necesidad imperativa de estar
vigilante. Pedro ya les había recordado
a los cristianos que estuvieran vigilantes de qué? Del regreso
de Jesús, en el 1.7 nos dice eso. Que tenían que estar vigilantes
en la oración, 4.7, ahí lo va a encontrar. Y el sentido literal
de la palabra que usa Pedro para decir estén vigilantes es Estar
sobrio. Aunque aquí lo usan en un sentido
figurado, pero la idea es la misma. Recuerdo, había un video
muy famoso en YouTube de un señor borracho que se mete en el lugar
donde están los leones. Y el león lo miraba, no entendía
nada, el león como diciendo, pero... Fue a acercarse a otro
león, el león, para ver y decía, oléme, por ahí estoy borracho,
este tipo está acá con nosotros, se metió. Estaba borracho el
tipo, no estaba pensando, no estaba claro. Y milagrosamente
lo terminaron salvando antes de que el león, los leones, se
lo comieran. Este hombre no estaba sobrio,
pero acá estamos llamados a estar sobrios. Obviamente, Pedro lo
está usando en un sentido figurado, pero la idea es la misma. Sólo
aquellos que no están borrachos pueden pensar con claridad y
estar preparados para cualquier contingente, porque este enemigo
acecha. Ahora, ¿cuál es la borrachera
del cristiano moderno? ¿Qué es lo que hace e induce
al cristiano moderno a estar completamente borracho y no estar
preparado para los ataques del enemigo. Bueno, el cristiano
moderno está infatuado con este mundo, está enamorado. No puede
poner su vista en el cielo, no puede poner su vista en la segunda
avenida del Señor Jesús. Y esto, hermanos, cuando esto
pasa, hace presa fácil al cristiano de este león que ruge buscando
a alguien a quien devorar. Mi pregunta es, ¿se puede imaginar
a un borracho en medio de la selva? Si se lo imagina, sabe
que ese borracho es presa fácil. Pero hay otro tipo de borrachera
que aleja a los creyentes de estar sobrios espiritualmente,
y esa es la mala doctrina. Hay gente que cree, por ejemplo,
bueno, Dios me quiere rico, pero el diablo me quiere pobre y enfermo. Bueno, a veces Dios lo quiere
pobre y enfermo para que usted se humille. Porque su alma es
más importante que cualquier bienestar pasajero que usted
pueda conseguir. Pero hay otra manera también
de que la mala doctrina influye en los cristianos. Por ejemplo,
cuando Ethan estaba presentando acerca de qué es lo que se van
a encontrar en esas tribus, es el tema, por ejemplo, del animismo.
Hay religiones falsas y hay tribus que creen que todo tiene alma. La piedra esta tiene alma, el
viento tiene alma, y se arrodillan y piensan y creen y adoran e
idolatran a eso. Esa mala doctrina, en un sentido,
emborracha a esta gente que no puede ver que están siendo víctimas,
cayendo presa fácil del enemigo de sus almas. Hermanos, la mala
doctrina es destructiva. Perjudica el juicio racional
y bíblico de los creyentes porque el creyente pone su mente en
doctrinas que lo desorientan. Es todo acerca de vivir el cielo
en la tierra. Las bendiciones son medidas únicamente
materialmente. La santidad y la pureza son conceptos
completamente olvidados y que pertenecen solamente al Antiguo
Testamento. Cuando Dios era malo, pero ahora
Cristo es amor. Él acepta todo. En algunos casos
también la mala doctrina viene a la forma de que se niega la
existencia del diablo o se cree que el creyente tiene poder y
control sobre el diablo. Y entonces ahí andan los creyentes,
ebrios de poder, atando y desatando espíritus y demonios y peleándose
supuestamente contra ellos cuando no tienen ningún poder sobre
ellos. Están ahí brincando incontrolablemente en las iglesias, llevados por
su carne y sus pasiones desenfrenadas, borrachos espiritualmente, llenos
del mosto de la fantasía y la irrealidad. abrazando un cristianismo
que más se parece a un circo que a una iglesia, mientras que
al mismo tiempo le abren la puerta de par en par a Satanás. Porque no hay amor por la verdad,
porque no hay discernimiento espiritual, porque la mala doctrina
Es un vino espiritual que emborracha y saca al cristiano de donde
tiene que estar su mente lúcida en la palabra de Dios, viviendo
los principios bíblicos. Y esa borrachera los hace negar
las persecuciones. No las aceptan, no las entienden. ¿Pero por qué ahora soy un cristiano?
¿Por qué me tiene que ir mal? ¿Por qué alguien me tiene que
odiar? Por eso Pedro dice, sean de espíritu sobrio en el contexto
de una carta que habla de persecuciones y sufrimientos. Les está diciendo,
vean las persecuciones, abracen el sufrimiento por causa de Cristo,
sean sobrios y sensatos. Y Pedro les ordena a los creyentes
en Asia Menor a que sean sobrios y que sepan cómo deben enfrentar
a su enemigo. Por eso usa un mandamiento complementario
a este que acaba de dar. que debemos tomar juntos. ¿Cuál
es? De que también tienen que estar
alertas, sean de espíritu sobrio, estén alerta. Pedro usa estos
dos mandamientos, y este es nuestro segundo punto, que el cristiano
va a enfrentar al enemigo estando alerta. Estos dos mandamientos
que pueden tomarse juntos a modo de darle más fuerza a su mandamiento,
es algo que tenemos que considerar. ¿Cómo debe el cristiano enfrentar
a su enemigo? estando alerta. De nada vale
tener el espíritu sobrio si no se hace nada al respecto. En
otras palabras, la sobriedad debe traducirse en una actitud
de estar alerta y esto es una acción. La vida del cristiano
debe caracterizarse por ese equilibrio constante en su disposición,
en el deseo de hacer algo, pero también en su pensamiento, en
su acción, exhibiendo justamente una vida que está marcada por
ese autocontrol. Este, hermanos y hermanas, este
es un llamado a estar alertamente activo, tanto moral como espiritualmente. Algo que también la gente se
olvida de esa parte. Y para lograr esto, para poder
lograr esto, somos llamados a estar alertas contra los ataques del
pecado y de Satanás. Una vez más, hermanos, recordemos
que cuando hablamos de estar alerta, eso incluye la santificación,
cómo vivimos, pero también incluye un elemento vital para poder
hacer eso. ¿Cuál es? Depender de Dios. ¿Cómo dependemos
de Dios? Orando. Esto incluye estar en
oración. Y Pedro mismo podría atestiguar
de esto, de este error que él mismo comete en el jardín de
Getsemaní. Él se queda dormido. ¿Y qué hace? No ora. Lucas 22.40
nos dice que Jesús les dijo, oren para que no entren en tentación. Y nuevamente en el 22.45, después
de encontrarlos dormidos a causa de la tristeza, ¿qué les dice?
Les repite, levántense y oren para que no entren en tentación.
Y Pedro falló en estar alerta. Y pagó las consecuencias de una
manera muy dolorosa. Y esto nos tiene que a nosotros,
creyentes del siglo XXI, nos debe llevar a pensar en lo siguiente.
¿Qué es lo que verdaderamente creemos? ¿Creemos verdaderamente
que nosotros podemos soportar el ataque de este enemigo en
nuestra propia fuerza? ¿Eso es lo que estamos creyendo?
¿Creemos que nuestros deseos o pensamientos positivos podrán
detener al enemigo de nuestras almas? ¿Eso es lo que estamos
creyendo? Si creemos eso, ¿eso mismo es
señal de que estamos mareados o estamos embriagados espiritualmente,
creyéndonos más fuerte de lo que somos? Algo que queda claro,
basado en el uso que Pedro hace del concepto de estar vigilantes,
Es que está comunicando algo que Cristo ya les instruyera
a estos discípulos, de los cuales Pedro era uno de ellos. En Lucas
12.37 es registrado, dichosos aquellos siervos a quienes el
Señor al venir halle, velando. En verdad les digo que se ceñirá
para servir y los sentará a la mesa y acercándose les servirá.
¿Qué le dice? Que velen. Marcos 13, 37. Y lo que a ustedes digo, a todos
digo, ¡Velen! Sean sobrios, estén alerta. Sean de espíritus sobrios, estén
alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente
buscando a quién devorar. Aún cuando habla de los acontecimientos
de los tiempos finales, el consejo del Señor es siempre que velen,
estén atentos. Y en el contexto del pasaje que
estamos estudiando de 1 Pedro 5, claramente se refiere a velar
enfocándose en el adversario. Velen, tengan cuidado. No se fresqueen. El enemigo de
sus almas andan ahí, anda ahí, dando vueltas, buscando qué,
devorarlos. Y parte de estar alerta, hermanos,
es conocer al enemigo. Y este es nuestro punto número
tres, conociendo al enemigo. La Biblia habla de que el cristiano
enfrenta tres enemigos. ¿Cuáles son? El mundo, la carne,
el diablo. El apóstol Juan nos advierte
acerca del mundo. En primera de Juan 2, 15 y 16
dice, no améis el mundo ni las cosas que están en el mundo.
Si alguno ama el mundo, el amor del Padre no está en él. Porque
todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos
de los ojos y la vana gloria de la vida no proviene del Padre,
sino del mundo. El apóstol Pablo nos advierte
de la carne, ese es otro enemigo. ¿Qué nos dice el apóstol Pablo
de la carne? Miren Gálatas 5.17, porque el deseo de la carne es
contra el espíritu y el del espíritu es contra la carne. Y estos se
oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais. Y luego
también Nos advierte acerca de este enemigo de la carne en Romanos
8, versículos 5 y 6. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Y ahora vimos el mundo un enemigo,
la carne otro enemigo, Satanás es otro enemigo y es Pablo mismo,
nos habla de él, Efesios 6, 11 y 12, vestidos de toda la armadura
de Dios, para que podáis estar firmes contra las hechanzas del
diablo, porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los gobernadores de las
tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad
en las regiones celestes. En otras palabras, al presentar
a Satanás no es que estamos magnificando su poder, sino que lo que debemos
entender es que nuestro conocimiento de los enemigos de nuestra alma
Tienen que ser conocimientos que son firmes y balanceados. Esto es como cuando uno trata
de usar un trípode, ¿no? Esas bases que tienen tres patas.
Bueno, necesitamos las tres patas del trípode si queremos poner
una cámara para tomar fotos. Porque si una de esas tres patas
falla, todo se cae. De la misma manera, Para el cristiano
aprender acerca de sus enemigos son tres, el mundo, la carne,
Satanás. Y si descuidamos lo que Pedro
nos está diciendo acá en primera de Pedro 5, 8 y 9, y no prestamos
atención a este enemigo que anda rugiendo, buscando a quién devorar,
el trípode se nos cae. Nuestra vida está en peligro.
No podemos magnificar a ninguno, pero tampoco podemos ignorar
a ninguno. Y es en ese sentido que Pedro nos advierte acerca
de esto. Miren esto. No estamos tratando
de promocionar a Satanás de una manera que él no es. Todo lo
que vamos a ver ahora para conocer el enemigo de nuestras almas
es bíblico. Quiere decir que Dios cree que
usted necesita saber todo esto. No para mostrarlo como alguien
que no es. Porque miren, Satanás no es omnisciente. Él no lo sabe
todo. Satanás no sabe lo que usted
está pensando en estos momentos. Si es que él estuviera acá. Porque
él no es omnipresente. Él no está en todos lados a la
vez. Él tampoco es omnisciente. Él no sabe todas las cosas. Satanás
no es divino. Él es un ángel creado y caído. Satanás no es libre e independiente
como Dios. Él no puede afirmar, como afirmamos,
la aceidad de Dios, la independencia de Dios, no. Sólo Dios es el
único ser verdaderamente independiente. Satanás es un ser creado, por
eso, hablando del error y del engaño y de estar embriagados
por falsa doctrina, hay una doctrina que se llama dualismo, ¿Dónde
se cree que hay un Dios que es bueno y hay un Dios que es malo?
Eso es dualismo. Si miras la guerra de las galaxias,
va a haber un poco de eso. Eso es un error. Hay un solo
Dios. Hay un solo Dios. Y es bueno. Y es justo. Y es
santo. Y es misericordioso. Y ha permitido,
por un tiempo, que su enemigo este ser que él ha creado y se
ha revelado contra él, que está en rebelión constante con él,
Dios ahora permite que exista y lo está usando para alcanzar
Dios sus propósitos eternos. Pero, hermanos, Satanás es un
ser creado. Hay un solo Dios verdadero. Y
Satanás es una criatura bajo el dominio de Dios. Satanás le
tiene que rendir cuentas a Dios como lo vemos en el libro de
Job. Job, capítulo 1, versículos 6 y 7. Un día vinieron a presentarse
delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también
Satanás. Y dijo Jehová a Satanás, ¿de
dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová
dijo, de rodear la tierra y andar por ella. Y de acá, este andar,
hay una palabra, nosotros en Argentina y Uruguay la usamos,
o no, me voy caminando, me voy pateando, decimos, me voy pateando. Bueno, es la palabra peripateo,
que es andar. Es una palabra que ha sido usada
para lo que es la Septuaginta, que es, digamos, la Biblia hebrea
del Antiguo Testamento. Esa palabra peripateo es usada
ahí. Satanás anda. Y es lo mismo que
Primera de Pedro 5 nos dice. Él anda. Pero aún así, hermanos,
lo que tenemos que tener cuidado es de no irnos para el otro lado.
De que, ah, bueno, sí, él es una criatura, no puede hacer
nada a lo que Dios le permita, entonces, ah, ya me relajé. No. Para nosotros este es un
enemigo formidable. Formidable en el sentido de que
es mucho más de lo que nosotros podemos ser. Es un enemigo poderoso. Es más, mire esto. Si está tomando
notas... Por ejemplo, mire. Mismo uno
va a Walmart a veces y tienen el listado de las personas más
buscadas, ¿no es cierto? El FBI los busca. Bueno, acá
tenemos un listado. El más buscado de este FBI Está
Satanás número uno porque él es FBI, formidable, blasfemo
y es un insurrecto. Y miren todos los crímenes, cosas
registradas en la Biblia de este número uno en la lista de más
buscado. Engaña a Eva en el Edén, Génesis
3.1. Acusa a Job de adorar a Dios
por interés en el libro de Job. Discute con el arcángel Miguel
por el cuerpo de Moisés. Judas 9 nos habla. Obviamente
que quería el cuerpo de Moisés para que la gente lo adore, ¿no?
Luego habla a través de Pedro, Mateo 16. O sea, lo que habla
es que él usa a los creyentes para, ¿qué? Desalentar la verdad
de Dios. Tengan cuidado. Lo que hable,
que sea algo bíblico. Le pasó a Pedro, pasó de decir
que Cristo era el Hijo de Dios y esa revelación increíble, sobre
esta afirmación, edificaré mi iglesia. Y luego pasó inmediatamente
a decir, no, Señor, no vayas a Jerusalén. O sea, ¿qué le dijo
el Señor? Apártate de mí, Satanás. Entonces,
otra cosa que Satanás hizo, entró en Judas, Lucas 22, 23. ¿Qué
nos muestra eso? Él va siempre por el eslabón
más débil de la cadena. Tenga cuidado, esté fuerte en
el Señor. Él persuade a Ananías y Zafiras,
Hechos 5.3, de que le mientan al Espíritu Santo, lo pagaron
con su muerte. Le impide a Pablo que vaya a
Tesalónica, Primera de Tesalonicenses 2.18, o sea, que también nos
muestra que él hace difícil el trabajo cristiano. Decía también
Ethan en su presentación de que necesita por lo menos 50 guerreros
de oración. Hermanos, tenemos que orar por
él y su familia porque él va a un territorio donde Satanás
y sus demonios no lo van a recibir con los brazos abiertos. Va a
haber resistencia. A Pablo le pasó. Él fue impedido de ir a Tesalónica
porque Satanás tenía sus planes. Luego también Satanás lucha contra
Miguel y es arrojado en lo que es este tiempo. Él es arrojado a la tierra en
ese tiempo, los siete años de la gran tribulación, Apocalipsis
12. Ahora, ¿qué más? Tienta a Cristo,
tentó a Cristo, Mateo 4, del 1 al 11. Se hizo pasar por predicadores
y apóstoles, 2 Corintios 11, 13 y 15. Se disfrazó de ángel
de luz. Tenga cuidado lo que escuche.
No todo lo que tiene el rótulo cristiano es bueno. Tenga discernimiento. ¿Cómo puede tener discernimiento?
Conociendo la palabra de Dios. Hay predicadores detrás de púlpitos
como este que están sirviendo a Satanás. Por ahí ni lo saben
ellos. Están engañando porque han sido
engañados. ¿Qué más? Satanás en el futuro
va a energizar al anticristo. Segunda de Tesalonicenses 2,
9. ¿Por qué? Porque esto es lo que él hace,
rebelión. Él ataca a Israel. Daniel 9,
26 y 27. Apocalipsis 12, 13 al 17. Satanás siempre se opone al pueblo
de Dios. Engaña a los inconversos. Segunda
de Corintios 4, 4. ¿Cómo lo hace? Lo ciega. La gente no puede ver la verdad.
También Satanás trae falsas doctrinas a la iglesia. Pero ¿cómo? Sí. Primera de Timoteo 4.1. Este
enemigo que está, es el número uno en la lista del FBI porque
es formidable, blasfemo e insurrecto. Tenemos que tener cuidado. Este
es un enemigo que está, como diría ese cartel, armado y es
peligroso. Hermano, Tenga cuidado de Satanás. Por eso estamos viendo cómo el
cristiano debe enfrentar a su enemigo. Y el tercer punto que
estamos viendo es conociendo al enemigo. Así que la única
manera de enfrentar al enemigo es conociéndolo. Y esa es la
razón por la que Pedro nos pide que seamos de espíritu sobrio
y que estemos alerta debido al peligro que representa un adversario
que está suelto y con deseos de destruirnos. Ahora, miremos
que Pedro nos dice que Satanás es nuestro adversario. ¿A qué
se refiere con adversario? Ya les dije que es su adversario.
Es mi adversario. Esto es algo personal. ¿Pero
a qué se refiere con adversario? Bueno, es un término legal. usado
en las cortes cuando hay una litigación y se refiere a aquel
quien es el que presenta una acusación en un juicio. Apocalipsis
12.10 muestra a Satanás acusando a nuestros hermanos en la fe.
Pero el día llegará cuando va a ser echado de la presencia
de Dios y ya no podrá acusar a los creyentes. Entonces dice
Juan, miren, en Apocalipsis 12, 10, entonces oí una gran voz
en el cielo que decía, ahora ha venido la salvación, el poder
y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque
ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que
los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Para que tengan
una idea, antes de la caída del hombre, ahí fue cuando Satanás
es expulsado del cielo. Pero él todavía tenía comparecencia
delante de Dios. Es lo que nos muestra Job. Aparecía
delante de Dios. ¿Por qué? Él es una criatura
más. Tiene que rendir cuentas de qué es lo que hace. Entonces
todavía, por un tiempo, hasta que llegue el tiempo de la Gran
Tribulación, donde va a batallar con el Arcángel Miguel, y al
Arcángel Miguel le va a dar una buena patada que se merece, y
va a caer en la Tierra, y ya no va a tener acceso al Cielo. Pero por eso la furia de él se
va a desatar con todo aquí en la Tierra, en ese período de
la Gran Tribulación. El problema con Satanás es que
él es un acusador deshonesto. Por eso es que es llamado el
diablo. Porque significa que es alguien que se dedica a la
calumnia y la difamación. Así que si ha experimentado eso
en su vida, está en buena compañía. Todos los cristianos en algún
momento experimentan eso. Ahora, sabemos que este difamador
es quien controla al mundo. Pablo nos recuerda que en nuestro
pasado también nosotros fuimos influenciados y gobernados por
el diablo. ¿Qué nos dice en Efesios? Dios
nos dio vida cuando estábamos muertos en nuestros delitos y
pecados. Y Pablo dice, en Efesios 2.2,
en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente
de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu
que ahora operan los hijos de desobediencia. Cuando usted está
muerto espiritualmente, usted es un hijo de desobediencia.
No importa cuán religioso usted sea, puede venir todos los domingos. Pero si usted no ha, digamos,
sido regenerado por Dios, usted no tiene la capacidad de ser
obediente a Dios. Entonces, Satanás tiene control
sobre usted. Desde el momento mismo que usted
se arrepiente de sus pecados, acepta a Cristo, cree por fe
de la obra perfecta de Cristo en la cruz. Esa es la famosa,
el glorioso intercambio, esa transacción increíble. ¿Y qué
es lo que pasa? El Espíritu Santo lo regenera,
el Espíritu Santo lo bautiza en el cuerpo de Cristo. Y esa
nueva naturaleza que usted tiene le va a permitir, ¿qué? Ser obediente. Y ya usted no seguía por la tradición
familiar o porque no servía a la iglesia antes y yo me justificaba
con mis buenas obras. Usted es una nueva criatura que
ahora va, ¿a qué? A desear y va a poder porque
ahora está capacitado para obedecer a Dios. Entonces, hermanos, esto
es importante. Cuando Pedro está diciéndonos
todo esto, es fácil deducir que este malvado ser que nos acusa,
que influencia al mundo, es quien pone a los inconversos en la
posición de perseguir a la Iglesia. Y eso es lo que está pasando
en el trasfondo histórico de la carta que estamos estudiando.
La iglesia está siendo perseguida y Satanás está usando la calumnia
y la difamación como armas para destruir la fe de los creyentes.
No puede destruir sus vidas, están seguros en la mano de Dios.
Pero miren la difamación. Son caníbales. Hablan de la santa
cena, de que comen el cuerpo y toman la sangre de Cristo.
Son caníbales. Difamación, mentira. ¡Uh! Hacen orgías, hablan de justamente
el amor, ágape, las reuniones, ágapes, hombres, mujeres, mujeres
que son cristianas y no obedecen a su marido y se van de la casa
a la iglesia. Miren lo que hacen, algo malo
están haciendo. Mentira. Esas acusaciones estaban
sobre el cristiano y eso no venía gratis, eso traía sufrimiento. Eso traía que perdieran trabajos,
empleos, que perdieran herencias en las familias, que tuvieran
que mudarse. Hermanos, ser cristiano en el
primer siglo no era algo fácil. Si usted no adoraba la estatua
de César, usted era acusado de que usted no adoraba al dios
del imperio romano. ¿Y qué buscaban hacer? O que
usted lo adoraba o lo mataban. Entonces, Satanás usa la calumnia
y la difamación como armas para destruir a los creyentes. Quiero
que se fije un poco en esto, quiero hablarles un poco de atributos
de la personalidad del diablo, que tiene que ver con eso. Salmo
119, 68 dice que Dios es bienhechor, o sea, hace lo bueno, ¿por qué?
Porque Él es bueno. Bueno, la Biblia nos enseña que
Satanás hace las cosas que hace, calumnia, difama. ¿Por qué él
mintió desde el principio? ¿Por qué él es un asesino desde
el principio? O sea, de la misma manera, su personalidad, estos
atributos de él, son los que traen las consecuencias de las
obras que hacen. Pero miren esto, porque no quiero
que con mucha gente ¿Cree erróneamente? No. ¿Satanás es una fuerza nada
más? No. Satanás es una persona. Es
una persona, un ser espiritual que tiene inteligencia. Segunda
de Corintios 11.3 le habla de eso. Lucas 4.1, ahí claramente
se lo ve conversando con Cristo. Una fuerza, un viento no conversa
con Cristo. O sea, esto no es una fuerza,
una metáfora. Esto es una persona que no solamente
tiene inteligencia, también tiene emociones. Apocalipsis 12, 17. Él está enojado. Él está furioso. Luego, también vemos que él es
una persona porque él tiene voluntad, él hace cosas voluntariamente,
él decide y desea hacer cosas. Segunda de Timoteo 2, 26. Mateo
4, del 8 al 9. Apocalipsis 20, del 7 al 9. Y ya que estamos ahí, vamos a
ir, vaya conmigo a Segunda de Timoteo 2, 26. Segunda de Timoteo
2, 26. Les quiero mostrar, les estoy
mostrando que este ser calumniador, maligno, su enemigo, el enemigo
de su alma es una persona, es un ser que tiene voluntad. Miren, según el Timoteo 2.26
dice, y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo
estado cautivos de él para hacer su voluntad. Su voluntad. El diablo tiene
una voluntad. ¿Cuál es la voluntad del diablo?
Mantenerlo a usted alejado de Dios si usted es un inconverso.
Mantenerlo enamorado del mundo si usted es un inconverso. Y
si usted es un cristiano, va a querer destruir su fe, su testimonio. Va a querer también mantenerlo
alejado de Dios. Entonces, hermanos, Satanás blasfema acusando a Dios
y miente acusando a los creyentes, y el mundo hace lo mismo. El
mundo refleja estas mismas, digamos, cualidades de personalidad de
Satanás, porque siguen los pasos de su padre. Jesús enseñó esto
en sus palabras a aquellos que no le creían. Él está rodeado
de inconversos, religiosos, eso sí, Pero en Juan 8, 44, el Señor
dice esto. Vosotros sois de vuestro padre
el diablo y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido
homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad porque
no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo
habla porque es mentiroso y padre de mentira. Por eso Pedro define
a Satanás como el adversario. como el diablo, el mentiroso,
y los dos términos son bien apropiados para el contexto en el que Pedro
está escribiendo esta carta, porque adversario está expresando
la hostilidad del diablo, él es hostil hacia todos los aspectos
de la vida cristiana, él es hostil. Mientras que cuando usa el término,
Pedro usa el término de diablo, señala cuál es el método favorito,
de esta hostilidad. ¿Cuál es el método favorito para
ultrajar, para calumniar a los creyentes? ¿Cuál es? Lo hace de esa manera y recurre
también a la persecución de la Iglesia. Por eso, el hecho que
llega, digamos, a la persecución espiritual y física, nos debe
invitar a reflexionar de este carácter maligno de este enemigo
que tenemos. Pero otra cosa que debemos aprender
también para enfrentar a nuestro enemigo es que Pedro nos dice
que él anda al acecho como león rugiente. Veamos qué significa
esto. En primer lugar, es un enemigo
poderoso. No dice, anda al acecho como
un gatito recién nacido. No, anda al acecho como un león
rugiente. No podemos subestimarlo. Consideremos
un poco el rugido del león. Mire, supongamos que estamos
aquí en el edificio de la iglesia y todo lo que nos rodea es campo
llano, que no hay casas, que no hay absolutamente nada. ¿Sabe
que podemos escuchar el rugido de un león a ocho kilómetros?
Ocho kilómetros, cinco millas. Hay gente que por ejemplo mide,
digamos, como se llama, los sonidos, y ha registrado el sonido de
este rugido que alcanza los 114 decibeles. O sea, estamos hablando
de que este es un sonido intimidante, es extremadamente poderoso. 114 decibeles, déjenme darles
una idea. Es como que usted dice, voy a ver, no sé, cualquier banda
de heavy metal, de rock pesado, y usted se pone al lado de los
parlantes. la altura, los decibeles que
usted está escuchando, que están lastimando sus oídos, es parecido
al león que ruge. O si usted está al lado en un
aeropuerto pequeño, hay uno acá cerca, y hay un avión, un jet,
cuando prende los motores Ese sonido llega a los mismos decibeles
de un león. O, por ejemplo, si usted es una
persona que hace cosas en su casa o corta árboles, la moto
cierra. Ese sonido también tiene los
mismos decibeles que un león. Estamos hablando de algo que
es fuertísimo, poderosísimo, que inspira miedo. Ahora, trazando una analogía, Con el
león y Satanás podemos aprender algunas cosas interesantes. El
león marca su territorio usando este rugido intimidante, el cual
usa también para comunicarse con su manada. Entonces, podemos
ver entonces que Satanás le marca el territorio a la iglesia. Satanás
alega la propiedad del mundo. Cuando la iglesia evangeliza,
cuando la iglesia vive una vida piadosa, santa, Satanás ruge. ¿Cómo ruge? ¿Con persecuciones? Muchas veces. Porque le está
marcando la cancha a ustedes. No, este territorio es mío. No voy a permitir que ustedes
salven a pecadores que me pertenecen. Él es muy celoso. de sus pecadores
que se están yendo al infierno. Entonces él afirma su dominio
y defiende su espacio. Es una forma, se podría decir,
de marcaje natural que ayuda a definir ese dominio espiritual
que él tiene. Y siguiendo con la ilustración
que les estoy dando, podemos ver que Satanás está rugiendo
En esas iglesias esparcidas en Asia Menor. Porque imagínense,
la persecución esparció a la iglesia, pero a donde la iglesia
iba, iba la verdad de Cristo. Y Satanás no estaba feliz con
eso. porque ellos estaban tomando
territorio que les pertenecía a él espiritualmente. Hay un
comentarista bíblico, Tomás Schreiner, que dice que el rugido puede
ser identificado con la persecución que estaba experimentando el
pueblo de Dios. Entonces, ¿qué busca Satanás con sus rugidos?
Intimidar a los cristianos al punto de que abandonen el camino. Y literalmente el camino. Muchos creyentes dicen, oh, estoy
en el camino. pero escuchan el rugido, son llenados de miedo
y terminan abandonando a Cristo. Estoy hablando de creyentes,
porque recuerden que pueden haber creyentes que no son cristianos
verdaderos. Uf, shockeante. Las iglesias
están conformadas de ovejas y también de cabras. Nosotros no sabemos
quiénes somos. Bueno, por los frutos podemos
ver, podemos ver una vida de un creyente verdadero por sus
frutos. Pero hay un montón de personas religiosas llenando
las bancas de las iglesias que un día van a escuchar, como dice
Mateo 7, nunca os conocí, alejaos de mí, hacedores de maldad. Pero
Señor, no hicimos esto en tu nombre. Entonces, hermanos, el enemigo
trata de asustar a estos creyentos o a aquellos que están buscando
la verdad, apartarlos del camino. Pero a los cristianos verdaderos,
el enemigo también trata de qué? De devorar el celo de ellos,
devorar el celo de los creyentes. Cuando pasó un año y usted mira
para atrás y dice, qué diferencia entre mi yo del 2023 Ahora, antes tenía deseo de buscar
al Señor, de leer la Palabra, de orar, de ir a la Iglesia,
de diezmar, porque es una manera en que honro a Dios también y
glorifico a Dios, y se mira ahora y, no, ¿qué? Cinco dólares, no, ni eso voy
a poner. o y voy, puedo ir una vez al
mes, o elijo a veces, digo este mes a ver cuántos domingos hay,
cinco, yo creo que hasta tres puedo ir, doce me permite no
ir. Pero el punto es que cuando uno
mira todo eso, hay algo que está faltando, es el celo por las
cosas de Dios. Entonces, hermanos, ¿quién produce
todo esto? Es Satanás. Es Satanás. Es él muchas veces atacándonos,
atacando nuestra fe, trayendo problemas, pero también a veces
usando el mundo. ¿Qué es el mundo? Es todo lo
que ya está seteado en lo que tiene que ver con filosofías
humanas, con la manera en la que está organizado todo. ¿Qué
es lo que el mundo espera de usted? ¿Qué es lo que el mundo
espera de un hombre? Bueno, al hombre se lo está tratando
de destruir ahora, ¿no? ¿Cómo hombre? ¿Masculinidad?
¿Qué es eso? Eso es cosa de antes. ¿Familia? Oh, sí. Las gangas también son
familias. ¿Se entiende? El mundo tiene
su manera de pensar y Satanás usa eso. El punto, hermanos,
es que el enemigo del creyente trata de robar ese celo. Pero hay otra cosa que trata
de robar, el gozo. Satanás no soporta a una persona
gozosa. Satanás busca despedazar también,
¿sabe qué? El testimonio de los creyentes.
¿Para qué? Para volverlos inoperantes. Imagínese
usted que está compartiendo el evangelio con alguien y está
diciéndole que usted Juan 14.6, sirve a Cristo quien dijo que
es la verdad. Y a usted se lo conoce por ser un mentiroso. ¿Qué es lo que está pasando ahí?
Hace que su testimonio sea inoperante. Satanás busca despedazar el testimonio
de los creyentes. Ahora, ¿cuál es el uso de un
cristiano? Hablábamos esto en el grupo comunitario
el viernes. ¿Cuál es, digamos, el uso de
un cristiano que no es efectivo en su vida evangelística? Porque
su testimonio delante de la sociedad ha sido destruido. ¿Cuál es?
O sea, si ese cristiano es salvo, ¿sabe lo que va a hacer Dios
muy probablemente? Lo va a llevar a la gloria. Porque en lo que
tiene que ver su función evangelística, es un cero a la izquierda. No
está haciendo nada. Entonces, Es por eso que en su
amor y misericordia Dios muchas veces dice, lleva al cielo aquellos
que son inoperantes en su tarea evangelística. Y a veces, no
es solamente que son inoperantes, con su mal testimonio se convierten
en piedra de tropiezo para otros. O sea, no entran ni dejan entrar,
¿no? Y Satanás busca intimidar a los
creyentes. Esta es una realidad para hacer
de ellos también una presa fácil. Satanás anda al acecho. Y esto,
como les decía, viene de la misma descripción que vemos en Job.
Anda rodeando la tierra, andando incesantemente por ella, busca,
busca, ¿qué? presas a quien devorar. Y él
no está solo. Cuando estamos hablando de Satanás
acá, recuerda que Satanás está en un solo lugar. No sé en qué
lugar físico estará en estos momentos, pero él tiene Un tercio
de esos ángeles que han caído, por ahí casi esa cantidad porque
algunos están en prisiones eternas ya, pero tiene innumerable cantidad
de que, como se dice, sus minions, sus diablos, sus pequeños demonios,
¿no? Entonces ellos andan por todos
lados. Quiero que tenga una idea también
más gráfica de a qué se refiere Pedro cuando dice que nos busca
devorar. Bueno, ¿sabe qué significa ese verbo? Es usado también en
la Biblia, nuevamente la Septuaginta, la Biblia griega del Antiguo
Testamento, para describir en el libro de Jonás cuando el pez
traga a Jonás. Así que imagínese una boca grandota
tragando a una persona entera. ¿Qué es esto? Lo traga, lo enguche. Eso es lo que hace Satanás, eso
es lo que Satanás desea hacer, tragar vivo al creyente. No le
va a dar oportunidad, no le va a dar oportunidad. Por eso, para
saber cómo el cristiano debe enfrentar a su enemigo, debe
resistirle firme. Y este es nuestro último punto,
resistiendo firmes. Este es el tercer mandamiento
en líneas generales en esta sección que Pedro da en el capítulo 5
y estamos viendo el tercer mandamiento. Pedro le entrega a estos creyentes,
le ha dicho, por ejemplo, hagamos memoria, que se humillen, eso
es un mandamiento, versículo 6, 5-6, que sean vigilantes,
versículo 8, es lo que acabamos de ver, y ahora Versículo 9 le
pide que resistan. Más exactamente lo que Pedro
está pidiendo es que de una manera activa estén constantemente,
¿qué? Contraatacando. ¿Cómo es eso? ¿Cómo contraataca un creyente?
Resistiendo firmes en la fe. Y eso se logra con un compromiso
inclaudicable con Cristo. Mi compromiso es con Cristo.
Sea que eso me lleve a la muerte. Eso es el resultado de estar
firmes en la fe y vivir en plenitud las nuevas vidas que Dios nos
ha dado, que Dios nos ha regalado en Cristo. ¿Para qué? Para que
vivamos, para su gloria. Entonces, tengo una pregunta
para usted. ¿Quiere usted saber si está enfrentando
correctamente al enemigo de su alma? ¿Le interesa saber eso? Bueno, primero que nada, considere
si está viviendo a la altura de la nueva vida a la que usted
ha sido llamado. Dios no le dio, digamos, nueva vida en Cristo
para que usted la viva para su propia gloria. Pablo lo dice
en Filipenses 1.27, solamente que os comportéis como es digno
del Evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros o
que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo
espíritu, combatiendo unánimes por la fe del Evangelio. Ahí
ya tiene una manera. Y Pedro ya les había pedido eso
a los creyentes, lo mismo que Pablo les pidió ahí. Porque en
el 2.12 de Primera de Pedro, Pedro les había dicho, manteniendo
vuestra manera de vivir entre los gentiles, para que en lo
que murmuran de vosotros como de mal hechores, glorifiquen
a Dios en el día de la visitación. ¿De qué manera? Al considerar
vuestras buenas obras. O sea, ven el testimonio. Todo eso, saber si usted está
viviendo a la altura de su nueva vida, le va a ayudar a saber
si usted está enfrentando correctamente al enemigo de su alma. Miren,
el Señor Jesús también les había mandado esto mismo. Mateo 5,
16. ¿Qué es lo que dice en el sermón
de la montaña? Así alumbre vuestra luz delante
de los hombres, para que sean vuestras buenas obras, para que
vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos. Entonces, ¿cómo contraataca usted a los ataques del maligno? Manteniendo su posición, sin
retroceder, no retroceda, avanzando el Evangelio con la manera en
la que usted está viviendo para Cristo. Y cuando esto es una
realidad en la vida de los cristianos, esto se convierte en algo contagioso
para otros cristianos. De la misma manera que el sufrimiento
experimentado por otros cristianos dispersados alrededor del mundo
debería servirnos de aliento para continuar contraatacando,
cuando uno ve que hay alguien que está viviendo y está, como
se dice, en fuego para la gloria de Cristo, eso es contagioso.
Entonces Pedro dice que nosotros vencemos a este enemigo resistiéndole
firmes. al mantenernos firmes en la fe,
resistiendo al diablo. Por eso, mire, Pedro los alienta
a estos creyentes en Asia Menor, diciéndoles, sabiendo que las
mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en sus hermanos
en todo el mundo. ¿Por qué dice eso? Es medio raro. Para alentarlos. ¿Pero para alentarlos
de qué manera? Bueno, No era que el reconocer
que otros también estaban sufriendo penurias, eso era lo que iba
a animar a los lectores, sino que lo que iba a animarlos es
la realidad de que la experiencia cristiana de persecución que
ellos estaban experimentando no era única a ellos. Por eso,
como ya lo viéramos anteriormente y lo leímos hoy en la escritura
bíblica, cuando usted se sienta tentado a creer que lo que le
pasa a usted en su vida es único, de que solamente usted está sufriendo
eso, recuerde lo que leímos hoy también en la lectura bíblica.
Primera de Corintios 10.13. No os ha sobrevenido ninguna
tentación que no sea humana, pero fiel es Dios que no os dejará
ser tentado más de lo que podáis resistir, sino que dará también
juntamente con la tentación la salida para que podáis soportar. Entonces, para terminar, vamos
a ponerle una aplicación práctica a este mensaje de hoy, cómo el
cristiano debe enfrentar a su enemigo. Vimos cuatro puntos.
siendo sobrios, estando alertas, conociendo al enemigo, resistiendo
firmes. Amados hermanos, como ovejas
de la manada de Cristo, somos pastoreados en medio de serios
peligros. Somos pastoreados en verdes pastos
y Dios prepara mesa delante de nosotros en medio de que en presencia
de nuestros enemigos, Salmo 23, Por lo tanto, debemos enfrentar
a nuestro enemigo con un espíritu sobrio, con una sobriedad que
apunta a ese control interno, pero también a una vigilancia
que nos alerte de este enemigo externo que tenemos. Por lo tanto,
la manera de resistir al diablo no es huyendo, no es descarrilándonos,
no es abandonando la iglesia, no es dejando de congregar. La
manera de enfrentarle no es apartándonos del camino, tomando un atajo
que va a hacer que nos perdamos. Contrariamente, hermanos, debemos
enfrentarlo manteniéndonos firmes en la verdad. No nos permitamos
vivir vidas de pecado, no idolatremos cosas, no idolatremos personas,
no idolatremos sueños que tenemos, no idolatremos lugares, no hagamos
ni permitamos nada que desvíe nuestra vista de Dios. No debemos
dudar de nuestra posición en Cristo Jesús, porque Él nos mantiene,
Él nos hace perseverar. No debemos dudar nuestra posición
delante de Dios. Si usted está en Cristo, usted
está en las manos de Dios y nadie puede arrebatarlo de la mano
de Dios. No importa cuán poderoso sea
este enemigo, pero también cuidado con esto, hermanos. Algo bien
práctico, no permita que ese enemigo le apague el celo. Usted
tiene que estar en fuego por Cristo. Usted tiene que estar
celoso de buenas obras por Cristo. Usted tiene que estar celoso
de amar a sus hermanos como Cristo quiere que lo ame. De participar
en esa comunión con los santos. No permita que eso se apague. Y si se ha apagado, es cuestión
de pedirle perdón al Señor por ese pecado y permitir que Dios
nos encienda nuevamente. Hermanos, si usted se ha preguntado
cómo el cristiano debe enfrentar a su enemigo, espero que hoy
haya aprendido el consejo de Pedro. Consejo que por otra parte
es una orden, es un mandamiento para cada uno de los cristianos
y que coincide plenamente con lo que dijo Santiago, otro escritor
de la escritura. ¿Qué le dijo Santiago a los cristianos?
Por tanto, sométanse a Dios Resistan pues al diablo y él huirá de
ustedes. Oremos. Señor, te damos gracias porque
tú has vencido al maligno, tú has vencido al mundo y tú nos
has dado también una nueva naturaleza para que nosotros venzamos viviendo
en el espíritu, podamos vencer nuestra carne. No hay enemigo
que se ponga delante del cristiano que no pueda ser vencido. Pero
todo parte por la actitud de querer vivir para tu gloria,
Señor. Ayúdanos, Señor. Ayúdanos a amarte más, a ser
obedientes a ti. Y al vivir vidas teadosas, vidas
puras, vidas en celo, digamos, por tu gloria, que nosotros,
Señor, estemos siendo eficaces en la manera en la que batallamos
contra este enemigo, manteniéndonos firmes en la fe, Señor. Ayúdanos. Bendice esta congregación, Señor,
que te ama y está aquí para agradarte y para vivir para tu gloria.
Oramos en el nombre de Cristo. Amén. Que el Señor les bendiga,
hermanos.
Cómo el Cristiano Debe Enfrentar a Su Enemigo.
Series 1 Pedro.
La manera en la que el cristiano debe de enfrentar a su enemigo es, estar alerta, ser sobrio, deben de conocer a su enemigo y resistir firmes.
No debemos dudar de nuestra posición en Cristo Jesús, si usted está en Cristo, ustedes están las manos de Dios, y nadie puede arrebatarlo de la mano de Dios, no importa cuán poderoso sea este enemigo.
| Sermon ID | 31025225544655 |
| Duration | 1:02:44 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Peter 5:8-9 |
| Language | Spanish |
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