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Y ya pueden ir abriendo sus Biblias
en Primera de Pedro capítulo 3. Me alegra de ver a cada uno
de ustedes. Confiando siempre que la palabra se predica, la
palabra siempre se trae y se lleva con un propósito. El propósito,
por supuesto, es edificarnos a nosotros, crecer más en el
conocimiento y la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Ahora vamos
a abrir en Primera de Pedro capítulo 3. Este abanuncio es para que
usted anime a otros, porque hay varias personas, muchos que están
oyendo y es importante que sigan la Escritura, la Palabra del
Señor, para que se conviertan y el Señor venga pronto. Muy
bien, estamos siguiendo en Primera de Pedro 3. El mensaje de hoy
es difícil. Siempre la Palabra de Dios es
difícil en el sentido del pecado que hay en nosotros, pero ahora
vamos a tocar un punto. en que cuando ustedes vean eso han habido
diferentes bifurcaciones e interpretaciones de aquello. Así que preste atención,
si usted no entiende ahora, lo va a comprender después y así
es con todo en la Escritura. Probablemente hay algunas cosas
que usted al comienzo en su vida cristiana no entendía, pero conforme
usted va creciendo le va haciendo clic, va funcionando en su vida. Lo importante es mantenerse abierto
a la obra del Espíritu de Dios. Vamos a leer el versículo 13
de nuevo en adelante. Primera de Pedro, capítulo 3,
versículo 13. Sufriendo por la injusticia.
¿Y quién les podrá hacer daño a ustedes si demuestran tener
celo por lo bueno? Pero aun si sufren por causa
de la justicia, dichosos son, y no tengan miedo por temor a
ellos ni se turmen, sino santifiquen a Cristo como Señor en sus corazones,
estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el
que les demande razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo
con mansedumbre y reverencia, teniendo buena conciencia para
que en aquello que son calumniados sean avergonzados los que hablan
mal de la buena conducta de ustedes en Cristo. Pues es mejor padecer
por hacer el bien, si así es la voluntad de Dios, que por
hacer el mal. Porque también Cristo murió por
los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para
llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu. En el Espíritu también fue y
predicó a los espíritus encarcelados, quienes en otro tiempo fueron
desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en los días
de Noé durante la construcción del arca, en la cual unos poco,
es decir, ocho personas fueron salvadas por medio del agua.
Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora los salva a ustedes,
no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición
a Dios de una buena conciencia, mediante la resurrección de Jesucristo,
quien está a la diestra de Dios, habiendo subido al cielo después
de que le habían sido sometido ángeles, autoridades y potestades. Oremos. Cuán precioso, Señor,
saber que estamos en tus manos y que estamos en tu voluntad,
que tú nos confirmas en la fe, que estamos haciendo lo que agrada
a tus ojos, y que lo que hacemos, Señor, también bendice a nuestros
hermanos en su comunidad. Oramos que tú derrames tu bendición,
tu entendimiento, que tú alumbres la verdad de tu evangelio para
nosotros, para aquellos que están aquí presencialmente como aquellos
que están en la distancia. No sabemos, Padre, los padecimientos
que cada quien está pasando, pero una cosa es cierta, que
Tú eres Dios, que todo lo ves y que todo lo sabes. Y queremos
Tu consuelo, queremos Tu dirección. Y oramos, pues, que en el nombre
de Jesucristo Tú seas glorificado en todas las cosas. Por amor
de Tu nombre. Amén. Muy bien, en este versículo
17 entonces es como un enlace tanto de lo anterior, lo previo
que hemos leído, como lo que sigue. O sea, no hay nada que
aclarar en el sentido de que si tú y yo sufrimos, si hemos
cometido algo malo, si hemos hecho algo malo. pero usualmente
siempre buscamos algún tipo de excusa o pretexto. Así que si
lo que sembramos, cosechamos, no hay de qué quejarse. El apóstol
Pedro se está dirigiendo a lo que en la vida cristiana comúnmente
va a ocurrir. Comenzamos a sufrir y no hay
una razón, no hay un motivo aparente a menos que creamos en Dios y
que Él tiene el control de todas las cosas. Así que esta es la
voluntad de Dios. que a veces tenemos que sufrir
y no hemos hecho ningún mal, vamos a sufrir el hecho de que
nos critiquen, nos murmuren, el hecho de que nos juzguen mal
en el trabajo, que perdamos muchas cosas en el trabajo, o sea usted
sabe las cosas que usted como ser humano muchas veces dice
esto es injusto y no debe sorprendernos porque somos creyentes Así que
cuando uno lee toda la Biblia muchas veces lo que vamos a encontrar
es personas y hermanos que sufren y a veces no hay razón porque
sino a causa de su fe. Y rápidamente uno puede pensar,
por ejemplo, en José, él es el claro ejemplo típico de un hombre
que pasó muchas cosas adversas y uno pudiera preguntar si dónde
está Dios en ese momento, pero él estaba guiando su vida continuamente
y perfectamente, divinamente. Entonces, cuando el cristiano
sufre injustamente, sabe que Dios controla todo lo que sucede,
lo cual es importante entender. Él trae a nuestra vida todas
las cosas con un propósito, y ese propósito es bueno en su final,
en su propósito, en su objetivo, y es a eso a lo que apuntamos. Nosotros hispanos muchas veces
decimos, ay, ¿pero por qué no me están pasando esto? ¿Dónde
está Dios? Todas estas cosas que me están
saliendo a mí mal ahora, no entiendo. El creyente sí entiende. porque
sabe que si Dios permite que pasen estas cosas que por el
momento no son agradables, Él en su providencia, recuerda,
providencia es que el Señor guíe a todas las causas primaria y
secundaria, aún terciaria, para el bien nuestro y para que Él
cumpla su voluntad y que Él va a dirigir la vida del cristiano
hasta un fin predeterminado. Y ese fin predeterminado nosotros
lo creemos, lo aceptamos en esperanza, porque la obra es de Dios, es
una obra espiritual. Entonces cuando el creyente pasa
por ciertas circunstancias, momentos en su vida en que a veces piensa
que el cielo está cerrado, que Dios no oye sus oraciones, o
que muchas cosas vienen y socavan nuestro ser humano, porque a
veces van a socavar nuestro ser humano. O sea, hay cosas que
tú vas a pasar que van a llegar al límite de tus fuerzas. y aún
más allá, en que ya no puedes más. Entonces, si creemos que
Dios es el que dirige, que Dios es el que está en control, vas
a salir ayoso, vas a salir triunfante, porque sabes que es tu Dios que
está en medio de eso. Y que el Señor está enseñándonos
qué es su voluntad. Cuando oramos, hágase tu voluntad,
estamos orando que Él haga su voluntad en todas las cosas.
Y muchas veces en este sentido tenemos que aceptar que esta
es su voluntad. Y también no solo nos enseña
a madurar sino a entender que es lo primario en nuestra vida.
Recuerden que cuando algo medio triste, pruebas o dolor o enfermedad
viene a su vida, no es preguntarse qué no están haciendo los otros,
es preguntarse qué es lo que Dios quiere para ti. porque él
está bregando contigo, está trabajando contigo. Me encanta ese verbo
bregar, yo lo aprendí en Puerto Rico. Él está lidiando con nosotros
día tras día. Y cuando digo lidiando es porque
sabe que tenemos la testa dura y que somos un pueblo de dura
service, como él lo decía su pueblo en el Antiguo Testamento.
Pero hoy en día aprendemos a ser obedientes, a ser más dóciles
en cuanto a eso. Entonces, ¿qué nos recuerda el
apóstol Pedro? Si esto es este versículo 17,
que acabamos de leer ese enlace, dice, pues es mejor padecer por
el bien, si así es la voluntad de Dios, que por hacer el mal.
O sea, si estás haciendo todas las cosas bien, recuerda que
hay una queja común, ¿no? Estoy haciendo todo bien y mira
lo que pasa. Bueno, ese es Dios. porque se
supone que ahora Él nos prueba y que tú y yo estamos haciendo
bien, continuamente estamos haciendo el bien, no es malo, le deseamos
el bien a todas las demás personas, tratamos de vivir en paz con
todos los hombres como la Escritura nos enseña. Pero a veces las
cosas se reversan o las cosas salen en un sentido que no nos
gusta o que a lo mejor padecemos. Ahora recuerda, es mejor padecer
haciendo ¿qué? El bien que por hacer el mal.
Y entonces él nos recuerda el padecimiento de Jesucristo. Vuelve
al ministerio del Señor Jesucristo en los versículos 18 hasta el
final. O sea, nuestra mirada es Jesús
y podemos preguntarnos ¿Hubo alguien en el mundo que haya
sufrido injustamente y realmente sufrió una injusticia? Sí, lo
ha habido. Y solo uno. Todos nosotros, lo
demás, venimos a un mundo caído. Tenemos el pecado en nosotros.
Y lo que padecemos y pasamos en nuestras situaciones, no hay
ningún motivo de queja contra Dios. Porque mereces eso y quizás
más. Nosotros no podemos reclamar
nada del cielo. todas las personas siempre piensan
de que tienen muchos derechos y déjame decirte cuál es el único
derecho que tú tienes delante de Dios, el infierno. No tienes
ningún otro derecho. Si Dios va a ser justo con nosotros,
la justicia de Dios demanda que tú estés castigado y que tu incredulidad,
tu blasfemia y la manera como tú has vivido lo que tú mereces,
lo que tus hechos merecen es el infierno. Por eso es que la
iglesia de Dios lo que habla es de la gracia. Dios te da algo
que tú no mereces. Dios nos da algo en su gracia
que nosotros no merecemos y por eso la lucha continua de la religión
por las obras, la lucha continua de que tú eres buena gente y
que tienes que mejorarte, ¿cómo? Si has nacido en pecado. Entonces
Pedro, que era un pescador y tenía la habilidad, pero era un apóstol
del Señor. Y uno se puede imaginar cuando
él estaba tirando las redes, según Mateo, según Marcos, según
Lucas, todos estamos de acuerdo desde la antigüedad de que Pedro
era un pescador, tenía su barca, su arco, bueno, una barca, pero
una lancha, algo pequeño. Y él estaba remendando las redes
y tirando las redes y Jesús viene de camino. Quizá no era la primera
vez que oía de él. Y el Señor le dice, hoy te haré
pescador de hombres. Deja esas redes y ven y sígueme.
¿Pero ves en el proceso de que una noche él quiere ir y pescar?
O sea, nos cuesta entender cuál es el liderazgo y el señorío
de Cristo. Pero Él ya lo ha aprendido, es
nuestro apóstol, ha puesto la base y el cimiento para que hoy
en el 2021, en este siglo XXI, este servidor esté predicando
lo que era la experiencia de Él. Y entonces la experiencia
de Él es la experiencia de todos nosotros como creyentes. Hemos
comprendido la maravillosa verdad del Evangelio glorioso de Jesucristo. Que Él ha venido por la orilla
de nuestra vida y nos ha llamado para que seamos salvos. Si a
ti, a nosotros nos ha llamado para que experimentemos lo que
es el perdón de pecados por Dios. Él mismo lo sufrió, él padeció. Y eso es lo que Pedro entiende.
Eso es lo que Pedro le dice a los de Ptinia del Ponto. Tú has creído
en este evangelio maravilloso y este evangelio maravilloso
que quiere decir que Jesucristo llevó en la cruz del Calvario,
no el pecado de la humanidad per se, universalmente, sino
el tuyo. el nuestro. En ese sentido, cuando
tú crees en el Calvario y la obra de Getsemaní, no su llanto,
su sufrimiento, es que él va a la cruz, carga la cruz, es
clavado en la cruz. Y tú, en el espacio del tiempo
que Dios te permite ver, ves que Cristo ha muerto por ti.
Él es nuestro vicario, nuestro representante. Eso es lo que
hemos creído. Y Pedro nos dice, míralo, él
padeció por ti. Lo hizo por nosotros. Y sigue
aclarándonos y diciendo que el ministerio es que padeció una
sola vez por los pecados. No hay gente buena, suficientemente
buena, para que no diga que no ha pecado. El mayor de tus pecados,
el que te va a condenar, es que tú no crees en Dios. Como Dios
quiere. Como Dios lo ha revelado en su
palabra. Porque hay mucha gente que me
dice si yo creo en Dios. Pero acortándote el camino, ¿tú crees
en Dios lo mismo que el diablo cree en Dios? Si tú no te sujetas
y no obedeces a los mandamientos de Dios, a la revelación de la
Escritura y de la Palabra de Dios. Por ejemplo, hay doctrinas
que te enseñan de que tú puedes ser salvo por tus obras, o que
si haces mala obra pierdes tu salvación, porque ahora lo podemos
poner de las dos cosas. ¿Por qué pierdes tu salvación?
Porque pecas. ¿Por qué piensas tú que tú has ganado esa salvación
y que ahora porque pecas otra vez tú lo vuelves a ganar y pierdes
la salvación? ¿Cuántas veces nos hablamos con
mucha persona o gente que piensa que esa salvación depende de
lo que tú hagas o dejes de hacer? Pero Cristo padeció una sola
vez por los pecados. una sola vez. O cuando lees una
teología que dice que es el mismo sacrificio, es lo que dice la
Eucaristía, es el mismo sacrificio de Cristo, pero de una manera
incruenta. Tratan de repetir el sacrificio
de Cristo. Pero ves, el apóstol Pedro, uno
de los que fue llamado por el Señor, él declara juntamente
con todos los demás apóstoles y está en mayúscula una sola
vez. no puedes repetir el sacrificio
de Cristo. Por eso es también que una persona
que en verdad es salva no puede perder ese camino de la salvación,
porque es Cristo quien lo ha perdonado y Dios no hace cosas
a medias. O eres o no eres, o tus pecados
son perdonados o no son perdonados. Y que mientras vas camino en
la santificación, obviamente, vas a ir creciendo en la santificación
de Dios y vas a tener tropiezos. pero Él sufrió y padeció por
nosotros. Y nota que el justo por los injustos,
nos dice aquí, el justo por los injustos. Por eso, cuando el
Señor nos habla a nosotros, nos dice, yo he venido a llamar a
pecadores al arrepentimiento, no a justos. Él es el Salvador
de aquellos que por la gracia de Dios se sienten perdidos.
que tienen la necesidad de clamar a Dios por arrepentimiento y
no necesariamente por las obras malas que tú hayas hecho. Esas
obras malas no son más que el fruto de tu raíz de la incredulidad,
de tu falta de sometimiento a Dios, nuestro Rey y Señor. Por eso,
cuando uno cree en el Señor, Él es en verdad nuestro amo,
nuestro maestro, nuestro Rey, y por lo tanto queremos hacer
las obras de justicia. El apóstol Pablo también nos
enseña a nosotros que él murió y padeció por nosotros, el justo
por los injustos, para que nosotros seamos hecho justicia de Dios
en él. O sea, que a menos que tú seas
justo, jamás entrarás en el reino de los cielos. Y recuerda que
tu justicia es como un trapo de inmundicia. Cualquier explicación
que tú puedas dar en una u otra manera no valen para con Dios.
Porque el justo se dio por los injustos. Así que si hay alguien
que padeció injustamente, ese fue Jesucristo. Y la razón para
llevarnos a Dios, para poder vivir con Él. Y esto el apóstol
Pedro nos está diciendo, dice, el justo por los injustos para
llevarnos a Dios. O sea que la razón y el motivo
no es para que tú te mejores. En el huerto del Edén, cuando
Dios expulsó a Adán y Eva, que no eran personajes míticos, encontramos
que hubo un ángel que les impedía la entrada al huerto otra vez
para que no coman del árbol de la vida. Dios desapareció de
su vista. Nunca más el hombre en su situación
pecaminosa ha podido ver a Dios, ni lo podrá ver porque ese día
muere. No puede el hombre contemplar
el rostro de Dios y eso no lo sacamos porque es una, a lo mejor,
hipótesis de nosotros, sino a través de la lectura de la Biblia, de
la Escritura, hallarás que el Señor le dijo a Moisés, verás
mi espalda, pero no puedes ver, verás mi rostro, porque el día
que el hombre viera mi rostro morirá. Pero las espaldas de
Dios es Cristo. Por eso Jesucristo dijo, el que
me ha visto a mí, ha visto al Padre. Interesante. La parte visible de Dios se encarnó.
Se hizo uno con nosotros. ¿Y cuál fue el motivo de que
Él venga aquí a la tierra? No es mejorar la tierra para
que no se caliente. Hay muchas cosas que pudiéramos
hablar y decir de esto. No es para terminar con el hambre
en el mundo. No es para que la iglesia entre
una nueva justificación y socialización para llevarnos a Dios. Grábate
eso siempre en tu mente y en tu corazón. De nada vale que
podamos lavar un cerdo, lavar un perro, seguir haciendo perro
y seguir haciendo cerdo. Pero en la justificación de Dios,
Él me cambia por completo para vivir con Dios, ver a Dios, morar
con Dios. ¿Recuerdan cuando hablábamos
de Apocalipsis? ¿Tú ves que Juan no tiene otro propósito? Es que
tú y yo vamos a morar con Dios. Vamos a vivir con Dios. No es
que simplemente, ah, yo voy a morir y voy a ir al cielo y estar con
el Señor. ¿Sí? ¿Por qué? ¿Para qué? El
que está en la presencia de Dios tiene que estar sin pecado, limpio,
justificado, es entender el ministerio del Señor Jesucristo para llevarnos
a Dios. Es lo que Pedro está diciendo.
O sea que no hay nada que tú puedas hacer o guardar en tu
religión, cualquiera que ésta sea, para que a lo mejor te sientas
bien en el futuro en la tierra. Porque según tú, si no hay Dios,
¿cuál es tu futuro? ¿Cuál es el futuro de la gente
que no crea a Dios? Porque Dios es el creador de
la vida. Él es el único que vive para siempre. Entonces, no importa
cuál es la idea que tú tengas de la religión o del futuro,
hablando de aquí siglos en adelante, no tiene ningún sentido si tú
no crees en Aquel que creó la vida. No te puedes imaginar otro tipo
de vida o existencia más que una sola razón, vivir con Él. y el apóstol Pedro pone, diciéndonos
al final de este versículo, muerto en la carne pero vivificado en
el espíritu, o sea, las pruebas indubitables de su resurrección
y su ascensión. Vayamos ahí a Hechos, capítulo
1, porque esto es interesante, el poder compartir la lectura
de la Palabra de Dios. Hechos, capítulo 1, versículo
1 hasta el 11. Este es Lucas, el médico amado,
no es uno de los apóstoles contado como uno de los apóstoles Y sabemos
que el Señor ha resucitado. Mucha gente puede cuestionar
la Resurrección del Señor Jesús. No la Iglesia. Con muchas pruebas
indubitables, el Señor apareció a su discípulo. Dice, en el primer
relato, estimado teófilo, escribía acerca de todo lo que Jesús comenzó
a hacer y a enseñar hasta el día en que fue recibido arriba
en el cielo. después de que por el Espíritu
Santo él había dado instrucciones a los apóstoles que había escogido.
A éstos también, después de su padecimiento, entiéndase, sinónimo
padecimiento, muerte, se presentó vivo con muchas pruebas convincentes,
apareciéndoles durante 40 días y hablándoles de lo relacionado
con el reino de Dios. Y reuniéndoles, le mandó que
no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del
Padre, la cual les dijo, oyeron de mí, porque Juan bautizó con
agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo dentro
de pocos días. Entonces los que estaban reunidos
le preguntaban, Señor, ¿Restaurarás en este tiempo el reino de Israel?
Jesús les contestó. No les corresponde a ustedes
saber los tiempos ni las épocas en que el Padre ha fijado con
su propia autoridad, pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo
venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en
toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra, lo
cual ellos hicieron. Después de haber dicho estas
cosas, fue elevado mientras ellos miraban y una nube lo recibió
y lo ocultó de sus ojos. Mientras Jesús ascendía estando
ellos mirando fijamente al cielo, se les presentaron dos hombres
en vestiduras blancas que les dijeron, varones galileos, ¿por
qué están mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido
tomado de ustedes al cielo vendrá de la misma manera tal como lo
han visto ir al cielo. Bueno, y uno de los puntos en
cuanto a Pedro de por qué hace énfasis en la ascensión es el
poco énfasis que la iglesia misma o predicadores hacen acerca de
la ascensión. Cristo está vivo. Él está en
su trono. al lado derecho de Dios, haciendo
lo que es la voluntad del Padre para nosotros también. Él no
está muerto, Él está guiando Su Iglesia, Él te guía a ti,
nos guía a nosotros continuamente por el Espíritu Santo que mora
en nosotros. Entonces, cuando tú y yo vemos
ese ministerio de la crucifixión, de la muerte, pasión y resurrección
del Señor Jesucristo, estamos hablando que Él sufrió injustamente,
pero que Él está velando sobre nosotros. Que esos padecimientos
que no se saben, Pedro que estaba escribiendo a la iglesia, a los
hermanos de Vitinia y el Ponto, o más allá del Ponto, era relacionado
que a veces sufrimos injustamente y padecemos, pero que tenemos
que mirar cuál es el ministerio del Señor Jesucristo. Él nos
llenó de Espíritu Santo. Otra vez la gente se pierde en
atajos en qué cosa es el bautismo del Espíritu. Pero en 150 años
del cristianismo, desde que Cristo ascendió, todo el mundo conocido
de aquel entonces ya estaba y había oído el Evangelio de Jesucristo. Nota nada más que Pedro mismo
está escribiendo a la gente que eran los confines del mundo.
Recibiréis poder, y cuando tengan ese poder, ese poder hace que
nosotros testifiquemos de Cristo nuestro Señor, porque ese poder
de la Palabra, que la Palabra nos da, está en nosotros. Y con
esto, quiero decir que en este tiempo, mientras más gente oye
la Palabra, se da cuenta del poder que tiene, el poder del
Espíritu Santo. Si tú eres creyente, tú tienes
el Espíritu de Dios. Y cuando tú hablas, tú hablas
palabras de Dios. Y esas palabras son las que actúan
en el no creyente, para que el creyente crea, para que el no
creyente deje sus caminos de impiedad y de iniquidad y se
vuelva a Dios, porque tú te has vuelto a Dios. Y tú sabes y ellos
miran como cuando tú sufres injustamente o padece o la gente te insulta
como malhechor, como cosa rara, como ocurría en los primeros
años del cristianismo. Entiendas que estás siguiendo
el camino de nuestro Señor Jesucristo y que nuestra esperanza no es
una esperanza vana. Él es el que controla todo desde el cielo.
Las riendas del mundo y del universo están en sus manos. Descubran
un nuevo planeta o no, o un planeta deje de ser. Millones y millones
de galaxias Él las creó en un solo momento, cuando el Hijo
sea la luz. Y por el poder de la resurrección
de Cristo, tú y yo también estamos aquí en esta tierra, porque Él
no solamente nos creó, sino que también nos ha salvado. Así que,
¿qué significan ahora los siguientes versos de Jesucristo? Y como le digo, el pasaje un
poquito más difícil en esto de la Escritura, porque otra vez
las personas van por atajo. ¿Qué quiere decir? ¿Qué significan
estos versos? Predicar aquí no es una segunda
oportunidad. Por ejemplo, En el Espíritu también
fue y predicó a los espíritus encarcelados, quienes en otro
tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba
en los días de Noé, durante la construcción del arca en la cual
unos poco es decir ocho personas fueron salvados por medio del
agua. Y podemos oír a Pedro en el sentido
de decir, ¿todas estas cosas van a ocurrir o son verdad? ¿Cómo
es esto de que Cristo fue a los espíritus encarcelados? ¿Cómo
es el tiempo de Moisés, el tiempo de Noé, el tiempo de Lot, todo
ese tiempo en el Antiguo Testamento? No va a ser la primera vez que
el apóstol Pedro traiga a colación el diluvio o el arca que construyó
Noé. El arca que construyó Noé, la
gente siempre piensa, bueno, fue un diluvio universal, no
fue un diluvio universal, la ciencia entra en componendas
en que no fue un diluvio universal, y otra vez, cuestión de desviarnos,
¿no? ¿Qué importancia tiene? La tiene,
pero si Dios dice que fue un diluvio universal, bien. Pero
hay algo que quiero que entiendan ustedes, no hay pasaje difícil
en la Biblia, son muy pocos como éste. pero a veces tenemos el
prurito o la picazón de que alguien tiene que explicarnos correctamente
y darnos la respuesta y la solución para esto. No es así, no necesariamente
es así. No quiere decir que cuando alguien
te dé una respuesta no sea tampoco la correcta en un momento. Sobre
todo cuando tú eres menor en la fe, cuando tú estás aprendiendo
en la fe, quizá esto lo digo para pastores más jóvenes, pastores
que no tienen experiencia, que todavía no se han formado, pero
hay muchas cosas que vienen después con la práctica. que vienen después
con el estudio. Igual ha sido con ustedes. Al
comienzo ustedes a lo mejor no sabían abrir la Biblia, comienzan
a entender dónde están los libros, comienzan a explicarse por qué
Cristo es más que un mero maestro, porque es profeta. Todas las
cosas de la escritura tienen para ustedes un mayor sentido,
pero no es para engordarse. Es porque Dios te va a poner
eso en práctica cuando vayas con las demás personas. O sea,
recuerda, no es para tu ego. No es cuantos años tengas tú
de creyente y cuando eso no está respaldado en la transformación
de vida, ni en el hecho de que tú seas bendición no sólo para
ti mismo, sino para otro. En realidad, la comunidad cristiana
se nutre de la bendición de otros hermanos. Por eso el loico funciona. en el hecho de cómo tú estás
tomando participación en la lectura, en el estudio, y entonces cómo
el Espíritu Santo relaciona todo aquello de lo que el pastor predica,
y este entiende A, el otro entiende B, el otro entiende C, el otro
entiende D, pero al final no damos cuenta que sin el abecedario
A, B, C, D, no puede haber entendimiento de cómo es que nuestro idioma
funciona. Igual es con la escritura. El
hecho de que las personas puedan entender o comprender diferentes
puntos nos ayuda a un total entendimiento e integridad de lo que es la
verdad de Dios. La verdad de Dios no es monopolio
de unos cuantos. Por eso siempre tú y yo tenemos
que preguntarnos, ¿qué dice Dios? Y aunque uno puede consultar
muchos teólogos muertos y aún vivos, y puede decirse en su
estudio, a ver qué dice fulano de tal, o a ver qué dice sultano
perensejo, lo importante es qué te dice Dios. O que el pastor
de tu iglesia y congregación te enseñe a ti en guiarte a la
verdad de Dios. Porque no somos apacentados sino
por la verdad de Dios. lo cual es sumamente importante
en este tiempo, amado hermano, donde tanta gente dice por aquí,
por allá, tantas cosas, nota lo de la vacuna, nota de la pandemia,
nota del virus, todo es una confusión y al final tú te preguntas, no
sólo qué es que tiene la verdad, sino a dónde va, cuál es el objetivo. Entonces recuerda que el objetivo
de la Biblia, de la Escritura, vamos a morar con Dios y que
la Biblia es clara, Entonces nuestra Biblia está influenciada
por la Vulgata, está influenciada por lo de los 70, por los manuscritos
que es que comenzaron a descubrir en el año de 1947 en las cuevas
de Qumran. Entonces se trata muchas veces,
el plurito, de decir exactamente qué es lo que hay acá. Y Dios
nos ha dejado algunas cosas en su sola providencia, pero lo
que es claro, hay que obedecerlo. la claridad de la escritura nos
lleva a ser coherentes. No es que aquí dice una cosa
y después mañana acá hay otra y entonces comenzamos a variar
y a cambiar. Por ejemplo, nadie puede poner
el punto final en la escatología. Hay una defensa aquí en este
país premilenial o dispensacional de hace décadas. Pero tu deber
y mi deber es que dice el Espíritu Santo. Cuando tú lees toda la
Biblia sin ningún espejuelo, que tenga alguna luce para filtrar
ciertas cosas, ¿qué te dice Dios? ¿Cómo te guía Dios? Yo creo que
en eso fallan muchos teólogos, aún modernos, gente que trata
de enseñar la Biblia. Es, bueno, este fulano dice este,
este otro fulano dice el otro, y que como quedamos nosotros
afuera, como que la opción es que tengo que seguir lo que este
dice o tengo que seguir lo que otro dice. No, no, no. Tú eres
creyente, tú tienes el Espíritu de Dios. y no solamente a mí
me ha dado esta responsabilidad sino a ti también y creo que
por la providencia de Dios hemos llegado a ser Iglesia Bíblica
Bereana porque tú puedes ir y consultar para ver si estas cosas eran
así. interesantísimo. Ellos no tenían que consultar
a Calvino, no había, no podían consultar a lo mejor a Hodge,
no existía o a John Owen o a Whitefield, ni a todo Thomas Watson o un
puritano en otro idioma que a lo mejor nosotros ni siquiera dominamos
ni tenemos, pero ellos tuvieron ese privilegio. O sea que cuando
uno mira, ellos no lo tuvieron, pero siguieron el momentum bíblico.
Entendieron cuál era la palabra de Dios. Y querido hermano, aunque
nosotros podamos tener, gracias a Dios, una serie de herramientas,
este pasaje es uno de los más difíciles en que la gente no
tiene solución, ni aún los teólogos. Pero vamos a ver lo que dice
la Escritura, a ver qué es lo que nos enseña. Una de las cosas
que tú y yo tenemos que aprender es que nuestra lucha es espiritual. Nosotros estamos batallando con
seres espirituales aquí caídos y nuestro Dios es Espíritu. Entonces,
¿por qué Pedro trae en los días de Noé? O sea, algo en los albores
de esta humanidad. Y así que lo primero que ustedes
tienen aquí que predicar no es una segunda oportunidad. No es
que le están dando una oportunidad a aquellos ángeles que cayeron
o a aquellos seres que cayeron y entonces fue Cristo a predicarles. En el espíritu también fue y
predicó a los espíritus encarcelados. quienes en otro tiempo fueron
desobedientes cuando la paciencia de Dios se esperaba en los días
de Noé, durante la construcción del arca en la cual, uno pudo
decir, ocho personas fueron salvadas por medio del agua. ¿Qué creen
ustedes? Vamos entonces a ver qué es lo
que dice la palabra del Señor en Génesis. Hay tres, cuatro
interpretaciones Son interesantes, pero veamos la palabra de Dios
en su contexto. ¿Qué es lo que nos dice? En primer
lugar, los espíritus encarcelados siempre son demonios. Nunca se
habla de las almas que están en el infierno como espíritus
encarcelados. El Señor Jesucristo mismo hablaba
a aquellos demonios que venían y se arrodillaban ante Él. Sabemos
quién tú eres, quién eres tú, el santo de Dios. Y el Señor
los mandaba a callar o los mandaba a su lugar. Acabamos de emitar
que Apocalipsis El que está encerrado en un foso profundo es Satanás.
El hecho de que los que están son espíritus encarcelados, esos
demonios. Y la gente aquí hoy en día tiene
como una preocupación si el pastor pronuncia mucho el diablo o los
demonios. Créame que no es que me agrada,
pero es para ilustrarlos. Pero hay una lucha. ¿No habla
el apóstol Pablo en Efesios 6 que hay una lucha espiritual? O sea,
¿lo vamos a ver más? Conforme este milenio del Evangelio
está terminando, no nos debe sorprender que comenzaremos a
ver otra vez la obra de Satanás más clara y manifiesta en la
gente, y ya uno lo mira en perversión. Entonces algunos piensan, y si
yo le leo Genesis 6, algunos me van a etiquetar a lo mejor
y decir, ah, el pastor cree que esto fueron la unión de diablos
o demonios, pero los ángeles no tienen sexo, los ángeles no
tienen cómo reproducirse. Leamos aquí los tiempos de Noé. La tierra se había corrompido
de una manera que no podemos comprender. y la violencia reinaba
por lo que era. Aconteció que cuando los hombres
comenzaron a multiplicarse sobre la superficie de la tierra y
les nacieron hijas, los hijos de Dios vieron que las hijas
de los hombres eran hermosas y tomaron para sí mujeres entre
todas las que les gustaban. Entonces el Señor dijo, mi espíritu
no luchará para siempre con el hombre, porque ciertamente él
es carne, serán pues sus días 120 años. Había gigantes en la
tierra en aquellos días, y también después cuando los hijos de Dios
se unieron a las hijas de los hombres y ellas les dieron hijos. Estos son los héroes de la antigüedad,
hombres de renombre. El Señor vio que era mucha la
maldad de los hombres de la tierra, y que toda intención de los pensamientos
de su corazón era sólo hacer siempre el mal. Y el Señor le
pesó haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza
en su corazón. Entonces el Señor dijo, borraré
de la superficie de la tierra al hombre que he creado, desde
el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo,
porque me pesa haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los
ojos del Señor. Eso es algo de marcar. ¿Por qué
Dios salvó a Noé? Él halló gracia ante los ojos
de Dios. No es que lo merecía, pero él fue obediente a lo que
Dios le dijo y va a haber mucho tiempo para hablar lo de Noé.
Pero volvamos a anotar. Había gigantes en la tierra,
los hijos de Dios y el Antiguo Testamento. Se refiere a ángeles. Usualmente. La interpretación
ha devenido después en que el hecho de que, por ejemplo, aquellos
que crecimos o tuvimos la Biblia anotada de Scofield, en una serie
de interpretaciones de Génesis 1.1 a Génesis 1.2, como la teoría
del Gab o como la teoría aquí de Génesis 6, donde dicen no
fueron los descendientes de Seth que comenzaron a ver a las hijas
de los hombres, a las hijas de Cain, Entonces, esas dos generaciones
se comenzaron a juntar y por eso es que la Tierra se corrompió.
Bueno, pero los hijos de Dios, no soy un experto en hebreo,
pero la traducción es completa. Cuando, por ejemplo, Job comienza
a escribir, dice, los hijos de Dios fueron a la presencia de
Dios. Y Dios le dice a Satanás, hijos
de Dios, Satanás, porque él fue creado
como lucero. Has considerado a mi siervo Job. O sea, que siempre que tú ves
en el hebreo los hijos de Dios, no es que sean hijos descendientes,
sino por creación de Dios, siempre se menciona que son ángeles. Recuerda que antes del diluvio
había muchas cosas que ni tú ni yo entendemos. Por ejemplo,
la gente se pregunta, ¿los años que vivió no eran reales? Los
años que vivió Adán 930 o Matusalén, que todo el mundo en el universo
este de la Tierra entendemos que fue el hombre que vivió más
sobre la Tierra, ¿qué números eran? O sea, antes del diluvio
habían cosas que eran completamente inteligibles para nosotros. No
sabemos. Mi espíritu no contenderá con
los hombres. Había también gigante. ¿Quiere
decir que por la posesión demoníaca habían cosas raras que la tierra
se pervirtió? ¿Por qué no? Por supuesto que muchas cosas
cambiaron. pero va contra la doctrina del pecado en que los
descendientes de Zed, por ser descendientes de Zed, eran hijos
de Dios y confesaron el nombre de Dios y que las hijas de Caín,
¡qué casualidad que solo hijas de Caín eran malas pero eran
bonitas! Y que entonces se mezclaron y esa
era una descendencia corrupta. Así que no es que estamos nosotros
inventando nada. La iglesia lo pone la correcta
o no correcta traducción. Uno se pregunta por qué no, porque
a ti te parece porque Jesús dijo que son como los ángeles del
cielo. Sí, pero los ángeles del cielo no se casan ni se dan en
casamiento, pero no los demonios. El demonio goza cuando hay una
posesión demoníaca. El demonio goza en destruir el
cuerpo de una persona. Y puedes creer que hay iglesias
que mencionan que eso era del tiempo pasado, que no ocurre
eso más, que ya no hay milagros de parte de Dios. Y estoy claro
y seguro en cuanto a eso. Pero hay milagros que ocurren
hoy en día. Cada salvación y nuevo nacimiento
es un milagro de Dios. Nadie lo puede negar, porque
tú estabas muerto en tus delitos y pecados y Dios te resucitó
entre los muertos. ¿Alguien tiene objeción en cuanto
a eso? Eras hijo del enemigo, eras hijo del diablo, éramos
por naturaleza hijos de ira, lo mismo que lo demás, pero el
evangelio cambia, el evangelio transforma, el evangelio sí nos
da una nueva oportunidad de ser llamados ahora hijos de Dios
y que ese hijo de Dios no va a ser como aquellos ángeles que
cayeron y que están puestos en prisiones en el tártaro, en esas
prisiones que probablemente en el tiempo del fin sean sueltos.
Querido hermano, cuando tú y yo estamos comenzando a ver estas
cosas, no pienses que el futuro está lejano. No, nosotros estamos
ya en el futuro. Cristo inauguró los postreros
días. Y si comenzamos a ver cosas que por ahí ya son raras y uno
se queda pensando, recuerda que la labor es espiritual. Y que
el Señor dijo como en los días de Noé, la maldad crece, la violencia
crece, la violencia reina en este país o en cualquier lugar
del mundo. Y la gente solo lo que quiere
es el control del mundo de la gente para su propio beneficio.
Así que el contraste entre Noé y nosotros, el mundo en general,
es la obediencia y la desobediencia. Hay una hermana en nuestro eco
que continuamente está diciendo, lo que yo aprendí fue la obediencia.
Claro, esa es la importancia de esto. Es que tú y yo éramos
desobedientes a Dios. Y éramos ignorantes de la verdad
de Dios. Pero conforme vamos creciendo
en la vida cristiana comenzamos nosotros a obedecer a Dios. Así que finalmente hay algunos
que llegan en la paz y lo que dicen es que el Cristo exaltado
pasó por las regiones donde los ángeles caídos son guardados
y proclamó su triunfo sobre ellos. Esta interpretación ha entrado
ecofavorable en círculos protestantes y etc. y que está en consonancia
con el pasaje petrino y con el resto de la escritura. Pero han
habido otros. Tomás de Aquino hizo espita,
hizo otro tipo de interpretación. Pero mientras tú y yo nos quedemos
en el hecho de que cuando Cristo muere, muere en la carne, en
la cruz, proclama su victoria, proclama su triunfo. Entonces
es difícil de creer que Noé construyó el arca. La paciencia de Dios
fue 120 años. O sea, tuvieron 120 años mirando
y no había llovido sobre la tierra, porque hay que entender que había
un solo clima sobre la tierra. Probablemente los continentes
no estaban divididos como están. Hoy en día los continentes andan
a la deriva. Tampoco fue de hacernos la pregunta
muy lógica. Dice, razón de la esperanza que
hay en nosotros. Nuestra fe es razonable, pero
por la razón nunca vas a llegar a Dios. ¿De cómo Noé cogió todas
estas animales? Bueno, yo estoy seguro que muchos
de esos animales Dios los mandó al arco, porque los animales
son más sensibles al sobrevivir y al bienestar de lo que el ser
humano pueda. porque tú piensas que tú sabes
más que Dios, y no es así. Así que no tuvo dificultad, y
cuando ves las dimensiones del arca, y yo no soy ni naval ni
marino, pero uno lee de que las medidas del arca es usualmente
las medidas que los que construyen nave tienen. Dios es el arquitecto y constructor, Y por eso encontramos que más
larga el arca, porque si no hubiera hecho una caja para flotar. Pero
hay muchos puntos que comienza a poner el apóstol Pedro para
darnos la base de entender. El arca fue hecha para flotar.
También de que no creo que no hubo gente que no ayudara a Noé
a construir el arca. Que fueron los mismos que estaban
viendo. Era notorio que Noé estaba construyendo. Estaba haciendo algo inmenso.
¿Qué es lo que piensa la gente usualmente del creyente? De que
estamos locos. Pero el día que Noé con sus siete
familiares entraron en el arca, Dios cerró la puerta y las aguas
del cielo como de la tierra fueron abiertas. Y vino el diluvio y
los destruyó a todos. Alguien dijo con mucha razón,
yo no sé cuántas veces Noé se cayó dentro del arca, dando a
entender que es verdad, el creyente se puede caer muchas veces, pero
no pierde su salvación, pero estaba dentro del arca. no es
tú en el arca. Así que hay un contraste entre
la desobediencia de aquellos ángeles hijos de Dios caídos
y de toda la multitud de personas que desobedecieron porque la
puerta estaba abierta, fue Dios quien cerró la puerta, los animales
mismos obedecieron menos tú. Y cuántas veces nosotros le hablamos
a las personas para que obedezcan lo que es la voluntad de Dios.
Se arrepientan, pero Cristo ha proclamado su triunfo. Nosotros,
en esta esperanza, amado hermano, no pienses que estás derrotado,
que estas cosas no son así, que no serán verdad, porque es verdad.
Cristo Jesús vino a la tierra, murió por nuestro pecado. La
tumba está vacía y viene otra vez. Y todo lo que hemos vivido
tú y yo en un año, cinco, diez, veinte, cincuenta años de creyente,
es el refuerzo continuo de que el Señor Jesucristo ha obrado,
operado en nuestro corazón y que Él viene otra vez. Él ha triunfado
sobre los demonios, triunfado sobre las tinieblas, triunfado
sobre el pecado, triunfado sobre la muerte que arrebata a tus
seres queridos. él es más que victorioso. Así
que él lo presentó y encontramos otro pasaje, el bautismo, hablando
de la obediencia. Hay personas que ponen mucho
pretexto y algunos defienden a otros en cuanto a lo del bautismo.
¿Pero qué dice la Escritura? A veces hay personas que uno
encuentra en el ministerio, bueno, quieren esperar todavía, o que
no se adelante el pastor, o que no se adelanten los hermanos,
porque no quiero apresurarme en estas cosas. Siempre para
las cosas de Dios tenemos pie de plomo. Pero míralo. Siempre le ponemos pretextos
y excusas a Dios. Dios nos llama al ministerio
para hacer las cosas como debemos y no sé hablar Dios. Míralo en Moisés, o sea que es
una línea. ¿Cómo sabes que Dios te ha llamado
al ministerio? Una pregunta. ¿Quisiste ir la
primera vez? ¿Tuviste dudas? Y va para cuando es el inicio
también de nuestra salvación. A lo mejor hoy, ¿qué has hecho?
¿Qué has cometido? ¿Qué es esto de la decisión por
Cristo? ¿Recibir a Cristo? ¿Qué hay de
mi religión pasada? ¿Qué hay de mi familia? Pero
la obediencia a Dios está por encima de todo. Dios se encarga. Él es el Maestro por excelencia.
¿Y en dónde están tus ojos? Si Él es primero o no. si él
tiene el derecho a tu vida primero en todas las cosas. Y muchas
veces el sufrimiento injusto es para que tú y yo podamos sopesar
en dónde están nuestros ojos. Porque el enemigo va a venir
y te va a atacar. Él enfila sus cañones de cuando
en cuando para lanzar esos dardos de fuego. Y si eres de él, saldrás
incólume. Es más, saldrás mucho mejor.
Así que las aguas que destruyeron y ahogaron las masas hicieron
flotar el arco. O sea, lo que condenó a algunos
salvó a otros. Lo que te condena es no creer
en Dios, en el Señor Jesucristo. Y dice, quienes en otro tiempo
fueron desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en
los días de Noé durante la construcción del arco. Entonces esto nos obliga
a pensar que cuando Cristo fue, no eran los meros impíos creyentes
que desobedecieron. Estaba haciendo referencia a
aquellos ángeles caídos, sin lugar a dudas. Por eso es que
el pastor llega a esta conclusión. Sin lugar a duda uno dice ¿por
qué? En lo cual es uno poco decir. Ocho personas fueron salvadas
por medio del agua. Entonces quiere decir que el
agua del diluvio salvó a Noé. No. Lo manifestó. O sea, en el hecho de que el
agua es un simbolismo de muchas cosas. De la palabra, del bautismo,
etc. Y por eso sigue diciendo y correspondiendo
a esto el bautismo ahora lo salvo a ustedes. Y si tú supieras cuánta
gente y doctrinas erróneas hay de que el bautismo salva y perdona
pecados, porque se quedan en esta coma. Eso es llegar a ser un falso
maestro y un falso profeta, porque eso no es lo que enseña la Escritura. La Escritura nos da rico simbolismo
para que tú y yo creamos lo que es la verdad de Dios. Entonces,
Noé, al entrar en el arca, Dejó atrás un mundo de iniquidad.
Son tus acciones, por decirlo así. ¿Qué es lo que condena al
mundo no creyente? Que tú crees. Sería fácil decir, bueno, mejor
no creamos nada, nadie y todos nos salvamos. Pero no es así.
La manera como Dios lo ha hecho. Entonces, el mayor problema que
tiene el incrédulo es que creemos nosotros. no para que te jactes,
no para que te gloríes. Es porque tú fuiste obediente
y entraste al arco. Hemos sido obedientes a la verdad
de Dios por su gracia. Por lo tanto, Noé, al entrar
en el arco, y nota que él pone ocho personas. Cuando tú miras
la proporción, la estadística, uno diría, bueno, pero qué injusto.
La oportunidad estaba ahí. Sólo Noé y su familia entran.
La gente siempre trata de mirar el éxito por números. Puede ser. La gente busca desesperadamente
ver a otra gente que venga a la iglesia porque por lo menos dirán
que estoy haciendo algo. No. La gente piensa que si tiene
un buen éxito en la economía quiere decir que están haciendo
bien. no necesariamente, puede ser que sí. Los números son engañosos,
sobre todo en este país que se mide el éxito por esas cosas
que se ven. Dios nos exige a nosotros fidelidad,
porque si vamos a mirar por el éxito por números, no hay fracaso,
pero no fracasó. Y Pedro está consciente de que
él fue enseñado en la sinagoga continuamente y leyendo la Escritura,
de que lo que se resalta es la obediencia de Noé. Y del mundo
en aflicción en el cual él vivía, en violencia, lo que él estaba
viendo ya no era tolerable. Y que Dios dijo, he decidido
raer toda vida y con ello de animales. todo lo que estaba
aquí, Dios hace una nueva oportunidad en una segunda creación con Noé. Pero Noé no era perfecto, bueno,
no es el tema de Noé. Pero ciertamente, Él nos dice
fueron salvadas por medio del agua. Así que el bautismo es
un símbolo de mi plena identificación con Cristo que me limpió de todos
mis pecados. Porque este versículo sigue diciendo,
él correspondiendo a esto, el versículo 21, el bautismo ahora
lo salva a ustedes no quitando la suciedad de la carne. El bautismo
no hace nada en tu cuerpo ni en tu alma. Te puedes bautizar
por cualquier rito, Puedes hacer cualquier cosa con tu cuerpo
y pensar que hay algo espiritual en ello. No, sino como una petición
a Dios de una buena conciencia mediante la resurrección de Jesucristo. Esto es lo diferente de Juan
el Bautista. porque era la aspiración de una
buena conciencia, porque Juan el Bautista comienza a decirle
generación de víboras, porque fariseos y escribas comenzaban
a venir para oír la predicación de Juan el Bautista. ¿Y por qué
bautizaba a Juan? ¿Cómo llegó a eso? Es tema de
otra historia, es tema de otro mensaje, pero no era otra cosa
más que la plena identificación. de que si en verdad tú no estabas
sobornando, si es que tú no estabas en una coima, en una mordida,
si es que tú querías vivir agradando a Dios y que tú estabas dejando
atrás tu vida, entonces el simbolismo era el bautismo. de que tú te
identificabas plenamente con el Señor. Y cuando él está en
esa prédica, el Señor Jesús viene. He aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Tú vienes a mí para que yo te
bautice, cuando en realidad yo debo ser bautizado por ti. Y
Jesús responde, no, no, no, es necesario que cumplamos toda
justicia. O sea, él mismo se sometió. ¿Cómo yo sé que hay
una persona que es salva y que su compromiso con el Señor es
serio? Cuando su siguiente paso es el bautismo. No hay nada que
orar, no hay nada que esperar. Nosotros le damos unas clases
para que pueda saber. Pero tú ves en el desarrollo
de creer en el Evangelio. Pensemos otra vez en el Eunuco,
en Hechos 8. Dios le dice a Felipe acércate porque este hombre tiene
necesidad de que alguien le explique el evangelio. Y tú y yo sabemos
que la Biblia es un libro que necesita que alguien le explique,
que alguien te lo predique, que alguien te enseñe, que el mensaje
caiga sobre ti, sobre todo de alguien de experiencia que ha
conocido a Dios. Y Felipe era un diácono así,
conocía a Dios y fue obediente a la voluntad de Dios. Y fue
y le explicó, simplemente oyó que el hombre leía Isaías 53,
tenía poder económico, era un funcionario de Cándance, había
hecho un viaje de miles de kilómetros desde Etiopía, había estado en
Jerusalén en la celebración de la Pascua y también del Pentecostés,
pero no era salvo. Estaba cerca, pero no. Y Dios
tiene misericordia, explícale, le explique el Evangelio, cree
en el Señor Jesucristo. Él estaba dilucidando, pero está
hablando de Isaías, de Isaías o Isaías está hablando del siervo
de Dios. ¿De quién está hablando este
profeta? De lo que habla la Biblia siempre, de Cristo Jesús. No
hay otro más. No es que puedas entender algún
profeta o algún iluminado. La gente pierde millones y millones
de tiempo de segundo y minuto en tratar de entender cualquier
otro pastor, cualquier otro profeta, cualquier otro teólogo. Cuando
tu preocupación es estar enraizado en Cristo Jesús. Él es tu todo. Y entonces, mientras le está
explicando que él cree, dice aquí hay agua que impide que
yo sea bautizado. Y por eso es ver gente que se
bautiza en Siberia en aguas heladas. Yo he estado en la cordillera
de los Andes, en esa agua del deshielo y la gente se quiere
bautizar. Cuando hay un corazón que palpita para Dios, que tú
crees que el que murió en la cruz murió él por tu pecado,
tú te vas a bautizar aunque sea el río más sucio del mundo, aunque
te contamine, porque tú quieres estar uno con Cristo y seguir
a Cristo hasta el fin, tomar la cruz de Cristo, aunque nos
amenacen de muerte, aunque suframos injustamente. me he identificado
con él. Y no es porque simplemente querramos
una membresía y que aumente aquello. Oh, que tu nombre esté escrito
en el libro de la vida del Cordero. Cómo me lo muestras a mí? Pastor,
aquí hay agua que impide que yo sea bautizado. Demuéstralo. Vamos a ver si este
año el Señor nos da esa bendición a pesar de la pandemia. Quiero
ser bautizado, es ser el paso adelante, levantar la mano en
profesión de fe, en el hecho en que si, me importa lo que
sea, hay agua fría, agua caliente. Quiero una plena conciencia tranquila
de mi obediencia a Dios, de esa correspondencia con el Señor
es lo que tú y yo queremos. Una buena conciencia hacia Dios,
que hay un compromiso, que hay responsabilidad a Dios y a los
hermanos, que vivimos concienzudamente para su honra y su gloria. Querido
hermano, hoy más que nunca uno mira eso y es una lástima porque
hay muchas ovejas que parecen cabras. Una cualidad de las ovejas
es su lealtad al rebaño. Quizás algunos comiencen a pensar,
escuchen un momento, las ovejas oyen la voz de Cristo y le siguen.
Y tú tienes que aprender a seguir
la voz de Cristo y seguir. En obediencia a tu Maestro y
Señor, celebramos la cena. En obediencia a nuestro Maestro
y Señor, bautizamos. En obediencia a nuestro Maestro
y Señor, nos congregamos. Esta es tu congregación. En obediencia
a nuestro Maestro y Señor, seguimos estas enseñanzas en unidad. No sirviendo a dos amos. Y dos
amos pueden ser muchas cosas, sobre todo el amo del trabajo,
el amo del dinero, el amo de la diversión, el Dios mamón.
Hay muchos becerros que la gente se edifica de oro, pero el creyente
no es así. Uno mira las consecuencias que
hay, tiene ese compromiso, la aspiración de una buena conciencia
mediante la resurrección de Jesucristo, quien está a la diestra de Dios,
habiendo subido al cielo después que le habían sido sometido ángeles,
autoridades y potestades. Y la razón y el motivo de mostrarles
Hechos capítulo uno es que cuando él asciende a los cielos, él
está guiando la vida y la dirección de su iglesia. Es el ministerio
de nuestro Señor Jesucristo en su ascensión. Jesús es victorioso
y somos más que vencedores. El Salmo 110, en el versículo
1, dijo el Señor a mi Señor, siéntate a mi diestra hasta que
ponga tus enemigos por estrado de tus pies. Cuando sufrimos nosotros, el
Señor nos llama a bienaventurados por hacer el bien. Le dice a
nuestros lectores que nuestras condiciones de vida aquí en la
tierra es dar razón de la esperanza que nosotros tenemos con una
buena conciencia y estar dispuestos a sufrir por hacer el bien, mientras
abodecemos a nuestro Señor, en bautizarnos, celebrar la cena
y hacer todas las cosas que como creyentes hacemos, estar en nuestro
oicos, participar de la vida comunitaria de la iglesia. Y
Pedro lo hace referencia en cuanto a Noé y su casa, como ellos fueron
obedientes a Dios. El bautismo, por lo tanto, apunta
a Jesucristo, su muerte y resurrección, lo cual simboliza nuestra limpieza,
que hemos sido limpiados de nuestra vida vieja, pasada, borrón y
cuenta nueva, y queremos vivir ahora para el Señor. Y que Cristo,
cuando asciende a los cielos, se sienta a la diestra de la
Majestad en las alturas, Él está ejerciendo el dominio sobre este
mundo, pero también sobre su iglesia, sobre el diablo y sus
ángeles. Tú y yo podemos estar tranquilos
y seguros, no importa lo que venga. Probablemente no sea nada
bueno, porque el tiempo del fin está cerca, pero somos más que
victoriosos. y que podamos discernir qué es
lo que estamos pasando en este tiempo, sabiendo que el Señor,
que está allá en el cielo, ángeles y potestades, todo le pertenece
a Él. No es uno que está en cualquier
Casa Blanca, ni en la Casa en Palacio de Gobierno de cualquier
país, ni en la Casa Rosada para los argentinos. No es nadie en
este mundo, no es el que es más millonario como soros o como
besos que controla el universo. Hay uno que cuando Él venga,
todas las rodillas se doblarán ante Él. Pero la nuestra ya se
ha doblado antes. Y eso es lo que queremos para
ti. Que tú dobles tus rodillas espirituales y clames a Jesucristo
y digas, quiero que seas mi Rey y mi Señor. Bendito Dios y Padre nuestro,
toda la gloria, la honra y el poder te pertenecen. De eso estamos
claros. Queremos seguir en esa luz. Todo
lo que nosotros tenemos, poseemos nuestros hijos, nuestra descendencia,
tú tienes todo el derecho sobre ellos. En la salud o en la enfermedad,
en la riqueza o en la pobreza, suframos o no suframos, te amamos
porque tú nos amaste primero. Sigue guiando a tu pueblo. Te
agradecemos por todas las cosas buenas que tú nos has dado. Confiamos
que este año será igual y aún más. Sigue y permite que tengamos
un oído obediente a tu verdad. Que los que no se han bautizado
oyendo este mensaje, decidan bautizarse. Vayan a sus líderes,
a sus oicos, que le digan a este servidor, quiero compenetrarme
totalmente con mi Maestro y Señor, porque Él vive, a Él le daremos
cuenta. Y Señor, pues dejamos toda esta palabra que ha sido
expuesta hoy día en tus manos, derrama tu poder, tu gracia en
este tiempo malo que vivimos. Salva Jesús. Salva Señor Jesucristo. Ven pronto.
Si padecemos por hacer el bien como Cristo padeció, somos más que vencedores por medi
-Nuestra parte en el sufrimiento.
-Padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos.
-Resurrección y ascensión.
-Espíritus encarcelados.
-Tiempos de Noé.
-Diluvio y bautismo.
| Sermon ID | 282153521041 |
| Duration | 1:03:35 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Peter 3:13-22; Genesis 6 |
| Language | Spanish |
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