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Marcos capítulo 6 versículo 7
al 13 dice la palabra de la siguiente manera hermanos. Después llamó
a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos y les dio autoridad
sobre los espíritus inmundos. y les mandó que no llevarse nada
para el camino, sino solamente bordón, ni alforja, ni pan, ni
dinero en el cinto, sino que calzasen sandalias y no vistiesen
dos túnicas. Y les dijo, dondequiera que entréis
en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar. Y
si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de ahí y
sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies para testimonio
de ellos. De cierto os digo que en el día
del juicio será más tolerable el castigo para los de Sodoma
y Gomorra que para aquella ciudad. Y saliendo predicaban que los
hombres se arrepintiesen y echaban fuera muchos demonios y ungían
con aceite a muchos enfermos y los sanaban. Yo quiero comenzar
en esta mañana hermano nuestro estudio con una serie de preguntas
que nos hacen pensar acerca de nuestro conocimiento en Cristo
y es ¿Cuántos de ustedes conocen al Señor Jesucristo? Y obviamente
con esta pregunta no me refiero cuánto ustedes tienen información
acerca de Cristo o conocen que hay un personaje que se llama
Jesucristo, sino que hablo acerca del conocimiento del cual las
escrituras hablan, del conocimiento experimental, de un conocimiento
que se tiene por conocer la persona no solamente por nombre y por
información, sino por la experiencia de la comunión. La segunda pregunta
es ¿Quién de ustedes le conoce personalmente? Y cuando hablamos
de conocer personalmente, obviamente nos referimos a tener una comunión
continua con el Señor Jesucristo. Es decir, yo le conozco a Él
y Él me conoce a mí. Por ejemplo, si ustedes me preguntan
que si yo conozco al presidente de los Estados Unidos, les voy
a decir sí. Pero lo más seguro es que Él no me conoce a mí.
Y es que en realidad no me conoce a mí. Entonces este conocimiento
que yo tengo de Él no es un conocimiento personal. ¿Cuántos de ustedes
viven en una estrecha relación de comunión con Él? Noten que
las preguntas van aumentando en un grado de intensidad. La
tercera pregunta tiene que ver con tener una estrecha relación
con Él. Es decir, que hay una comunión
que se mantiene continuamente y si en algún momento se rompe
por causa del pecado, se restaura otra vez porque no se quiere
perder esa comunión con Él. Cuando venimos al conocimiento
de Cristo, hermanos, simplemente comenzamos a conocerle. Pero
no nos damos cuenta de que mientras más pasan los años la vamos conociendo
de una manera más profunda. Yo conocí del Señor hace 33 años
y mientras más conozco del Señor me doy cuenta que más el conocimiento
acerca de su bella persona se va enriqueciendo. Allá en el
año de 1876 había un predicador afroamericano que dio una especie de recitación
acerca de quién es el Señor Jesucristo y así a la pregunta a su audiencia,
¿lo conoces? Déjame decirte quién es mi Rey.
Y ustedes pueden encontrar ese video en diversas formas en el
YouTube. Este famoso predicador afroamericano
expresa tanto conocimiento acerca del Señor Jesucristo y eso lo
puede ser únicamente el resultado de una estrecha relación de conocimiento
a Él. Entonces cuando vinimos al conocimiento
de Cristo empezamos a conocerle. Y este conocimiento empieza en
que tiene un comienzo pero pasa toda la vida conociendo al Señor
Jesucristo. Conocemos acerca de su eternidad
con el Padre, lo que la Biblia dice acerca de la eternidad.
Conocemos acerca de su nacimiento en Belén, que las profecías decían
donde habría de nacer. Conocemos acerca de su vida perfecta
sin pecado. Cómo observar que en toda su
vida terrenal nadie le pudo acusar de pecado y como él mismo dijo
¿Quién de vosotros me redargulle de pecado? Conocemos acerca de
esa impecabilidad de Cristo. También conocemos de su poderoso
ministerio público, como durante su ministerio terrenal él enfrentó
tantos enemigos y tuvo un ministerio poderoso. Conocemos también acerca
de su sufrimiento en Getsemaní, un sufrimiento incomparable. Conocemos acerca de el infame
e injusto juicio que recibió antes de ser crucificado. Conocemos
acerca de su crucifixión, cada pequeño detalle de la crucifixión
del Señor Jesús. También conocemos acerca de su
poderosa resurrección. y su eminente retorno. Eso es
algo que cada uno de nosotros vive con esa gran expectativa.
Como ustedes pueden ver, esto tiene que ver con el conocimiento
de él. En esta mañana, el pasaje que acabamos de leer, nos vamos
a estudiar ahí esta porción de las escrituras que nos muestra
el poder del Señor para llamar a los discípulos, para comisionarlos
y para enviar esos hombres al ministerio de la predicación
y llamar a las personas al arrepentimiento. Pero queremos irnos de este lugar
entendiendo lo que esta porción de la escritura dice y cómo se
puede aplicar a nuestras vidas para tener un cambio y una transformación.
Así que en este estudio lo que nosotros vamos a hacer es conocer
más acerca de la poderosa autoridad del Señor Jesucristo que llama
a las personas, los comisiona y produce el poder de la obediencia
para que nosotros conozcamos más de esa autoridad y le adoremos
sometiéndonos a Él. La primera parte de mi mensaje
tiene que ver un poco con el contexto, la segunda en sí tratando
el pasaje y la tercera con aplicaciones. Pero quiero comenzar en primer
punto viendo en este versículo número 6, capítulo número 6,
versículo número 7, donde dice la escritura, Después llamó a
los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos y les dio autoridad
sobre los espíritus inmundos. En primer lugar, observamos la
comisión de los doce. Y aquí el Señor en primer lugar
les llama y los envía de dos en dos. Eso nos dice el versículo
número siete porque dice después llamó a los doce y comenzó a
enviarlos de dos en dos. Los doce son aquellos discípulos
que Él ya ha seleccionado anteriormente para que estén con Él, para que
aprendan de Él y para enviarlos a predicar posteriormente. Y
eso lo observamos en el capítulo número tres, en el versículo
número trece hasta el versículo número diecinueve. Ven conmigo
allá, por favor, hermanos. Capítulo 3, 13 al 19, vamos a
leer solo un par de versículos. Después subió al monte y llamó
así a los que él quiso y vinieron a él y estableció a doce, escuche
esto, para que estuviesen con él y para enviarlos a predicar. Es decir que desde este punto
que llamó a los 12 comenzó a hacer una serie de demostraciones de
su poder, de su autoridad para que los discípulos vieran, para
que los discípulos observaran porque posteriormente él los
habría de enviar a predicar. Y aquí hemos llegado a una nueva
sección del Evangelio en donde en este versículo número 7 vemos
que el Señor Jesús ya ha llegado al punto de que estos a los que
había llamado están listos para salir. Los discípulos ya han
pasado tiempo con el Señor Jesús. Él ya los ha instruido y ahora
es tiempo de que lleven el mensaje. Ya han estado con Él, ya han
aprendido de Él, ya están listos para salir. Pero noten ahí que
el versículo nos dice que Él les dio autoridad sobre los espíritus
inmundos. La frase les dio autoridad es
la frase principal en todo este pasaje y es el tema del contexto
que nosotros ya hemos estudiado. Marcos tiene el propósito de
enfatizar la autoridad del Señor Jesucristo. En el capítulo 1,
versículo 1, lo está presentando como el Hijo de Dios. Pero este
Hijo de Dios se presenta con poder y autoridad. En el capítulo
1, versículo 16, él tiene autoridad para llamar a los que él quiere
atraer a sí mismo. Versículo 16 dice, andando junto
al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, su hermano, que echaban
la red en el mar porque eran pescadores. Y en el versículo
17 dice, y les dijo Jesús, venid en pos de mí y haré que seáis
pescadores de hombres. Vean, hermanos, el poder, la
autoridad para llamar a dos hombres ya adultos a que abandonen todo
y vengan a seguirlo a él. Y este es un llamado que no lo
podían resistir. Entonces Marcos dice aquí que
Jesús les dio autoridad a los discípulos y esta autoridad es
sobre los espíritus inmundos. Pero no solamente es sobre eso,
porque más adelante vamos a leer en el capítulo número 6 que tienen
autoridad también para predicar como dice el versículo número
12 y tienen autoridad para echar fuera demonios y sanar a los
enfermos. O sea que lo que los apóstoles
están haciendo es duplicar el ministerio del Señor Jesucristo.
La fama de Cristo ya se ha extendido y ahora se va a extender aún
mucho más por los apóstoles. La palabra que utiliza aquí Marcos
autoridad tiene que ver con el poder o derecho de dar órdenes
o tomar decisiones. Cristo es el único ser en todo
el universo que tiene el poder y el derecho de hacer lo que
él quiera. Y lo que él quiere está perfectamente
bien. Él dice y es hecho. Él da la
orden y la orden se cumple. Se hace la voluntad del Señor
Jesucristo. Jesús aquí les da autoridad a
sus discípulos porque Él posee toda autoridad. Y ya lo hemos
visto en el contexto. Esta autoridad se manifiesta
desde el principio en el capítulo número 1 y en el versículo número
21 y 22 dice que Jesús entra a la sinagoga y enseñaba. Pero
cuando la gente empieza a escuchar dice que se admiraban de su doctrina
porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los
escribas. Él tiene autoridad. En el versículo
número 27. Y todos se asombraron de tal
manera que discutían entre sí diciendo ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta?
Que con autoridad manda a uno los espíritus inmundos y le obedecen. en el versículo número 31. Entonces,
él se acercó y la tomó de la mano y la levantó inmediatamente,
le dejó la fiebre y ella le servía, tenía autoridad sobre la enfermedad,
sobre los espíritus inmundos. Y esta autoridad es algo que
se va, perdón, se va extendiendo por todo el libro. Y en el capítulo
En el capítulo, en este contexto, en este capítulo, entonces predica
la palabra, echa fuera demonios, calma la tempestad y su autoridad
se va mostrando en la enseñanza, en el echar fuera demonios, en
el salvar a los enfermos y tener poder sobre la autoridad. Es
decir, su autoridad no tiene límites. No tiene límites. Al principio cuando les dije
a ustedes que el título de este mensaje es creciendo en el conocimiento
de Cristo es porque usted y yo necesitamos de crecer en el conocimiento
de la autoridad de Cristo. Cuando conozcamos cada día más
la autoridad del Señor Jesucristo nos someteremos a él más voluntariamente,
confiaremos en él más que ninguna persona y le temeremos sólo a
él más que ningún otro hombre que pueda tener autoridad sobre
nuestras vidas. Entonces el Señor aquí les da
esta autoridad a estos doce. Ahora los discípulos poseen autoridad
que ha sido delegada por el mismo Señor y ellos están listos para
predicar. Ahora quiero que noten antes
algo, no me quiero adelantar, pero creo que es importante ver
lo que tenemos al frente. Noten que en el versículo número
siete la frase es y les dio autoridad sobre los espíritus. Pero luego,
más adelante, ya que termina las instrucciones del Señor,
en los versículos 12 y 13, dice, y saliendo, ellos tenían la capacidad
ahora de predicar que los hombres se arrepentían. ¿Por qué? Porque
tenían autoridad. Versículo 13, tenían la capacidad
de echar fuera demonios y de ungir con aceite a muchos enfermos
y sanaban porque ellos tenían esta autoridad. delegada por
el Señor. Entonces es importante reconocer
eso. En segundo lugar, segundo punto, vamos a ver las instrucciones
a los 12. Versículo 8 al versículo 11.
Vemos que se les dice qué pueden llevar y qué no deben llevar. Básicamente estas instrucciones
es a viajar lo más liviano que se pueda, pero no es tanto viajar
liviano o tener una comodidad para viajar sin equipaje, sino
más bien es viajar en una total dependencia del Señor Jesucristo. Confiar que Él proveerá todo.
Versículo 8 dice ahí que les manda llevar un bastón, pero
no provisiones. Dice y les mandó que no llevasen
nada para el camino, sino solamente bordón, ni alforja, ni pan, ni
dinero en el cinto. O sea que básicamente lo único
que se les pide que lleven es este bordón que utilizaban usualmente
los viajeros para caminar. Recuerden que no había Uber,
no había transportación de ninguna clase, por lo tanto ellos tenían
que caminar. Era difícil pagar transportación.
Él les manda a los discípulos que dependan solamente de la
provisión que les va a dar. Noten ahí en el lenguaje, el
vocabulario. Les manda que no hacen nada para el camino. Y la primera pregunta que nos
hacemos es ¿Qué clase de instrucción es esta? ¿Qué clase de planeación
es esta? ¿Cómo es que vamos a ir a hacer
un viaje misionero y no estamos planeando lo que vamos a hacer?
Bueno, en este contexto el Señor Jesucristo quería que ellos dependieran
totalmente de su autoridad, de su autoridad. Entendemos que
el contexto es distinto, la hospitalidad es distinta, la provisión es
distinta, pero el principio no cambia y es que en este caso
uno que va a la obra del Señor depende totalmente del Señor. Está una dependencia total del
Señor Jesucristo. Jesús quería que ellos dependieran
totalmente en Dios, que ellos no llevaran nada y menciona cosas
que no deben de llevar. En primer lugar, la alforja.
Esto era una bolsa de cuero utilitaria, es decir, que podía poner diferentes
cosas que utilizaban los viajeros para guardar el suministro o
las cosas que llevaban. Pero también, según la historia
o el contexto cultural, esta bolsa era conocida como la bolsa
de mendigar. Había gente que iba por las calles
con su bolsa y en cualquier lugar que paraba pedía cosas y la gente
se les llenaba de comida de lo que tuvieran a su alcance. Y
eso no es nuevo. Si usted es persona que viene
de una zona rural, de una zona de pueblo, sabrá que ese tipo
de gente hasta el día de hoy existe. Hombres o mujeres que
no trabajan, que no hacen nada generalmente, pero a donde quiera
que van llevan una bolsa. ¿Por qué cargan esa bolsa? Bueno,
en esa bolsa ahí ponen todo lo que piden o todo lo que la gente
les da. Yo conocí a algunos en los años
de mi infancia en el pueblo, en el campo, que había gente
que se dedicaba a esto. Un comentarista bíblico dice
el bolso de mendigar que llevaban los filósofos cúnicos En este
caso, Jesús puede estar diciendo que no actúen como los cúnicos
que decían estar apartados del mundo, pero iban pidiendo dinero
y comida a los demás. Sin embargo, la influencia de
tales filósofos en los contextos en los que se mueve Jesús era
un tanto incierta y no había sinceridad en ellos. Entonces
Cristo no quiere que los de él se parezcan a ningún otro. Él
quiere que los de él dependan únicamente en él mismo, en el
Señor Jesucristo. No deben de llevar pan. Aquí
el pan era esta masa que se podía utilizar para cortar en pedazos
y no se descomponía fácilmente, la utilizaban por el camino.
El cinto era una banda de cuero donde usualmente se escondían
las monedas para si los asaltaban y el asalto era muy rápido pues
no les quitaban el dinero que ellos pudieran llevar. Entonces
el mensaje del Señor aquí es claro. viajen en una total dependencia
de mí, del Señor. Ellos debían de llevar únicamente
la ropa que les cubría, las sandalias, este bastón, y eso era simplemente
lo que ellos debían de cargar. Versículo 9 dice, sino que calzasen
sandalias y no vistiesen dos túnicas. Ahorita que estaba leyendo
esta frase y pensando en la gente esa que viaja, Yo tenía un familiar
de parte de mi padre que así era su vida. Viajaba y viajaba
con una bolsa. Era muy poco trabajador. Generalmente
se quedaba donde lo recibieran. Y en una ocasión llegó a casa
y le dieron lugar ahí donde quedarse. Y una de las cosas que observé
es que cuando estaba preparándose para dormir, se quitó una camisa
y tenía otra debajo. Se quitó la otra camisa y tenía
otra debajo, hasta que quedó únicamente la playera. Se quitó
un pantalón y tenía otro debajo. Se quitó el otro pantalón y tenía
otro debajo. ¿Por qué? Bueno, para no cargar
las cosas en la bolsa, para mantenerse seguramente más caliente. Los
discípulos no debían de hacer ni siquiera esto. Solamente su
túnica, sus sandalias, su bordón, y eso único era con lo que debían
ellos de caminar. No vistiesen dos túnicas, dice
el versículo. Las túnicas eran comunes en aquella
época y era simplemente la vestimenta que se utilizaba como una especie
de vestido corto para los hombres y que era necesario para el viaje. Los discípulos habían recibido
esta autoridad de Jesús y eso era lo que les debería ser suficiente. Hermanos, si usted conversa con
un misionero en el día de hoy, Ellos se dan cuenta de que mientras
más tiempo pasa, más deben de depender del Señor Jesucristo.
La mayoría de los misioneros reportan que cuando ellos salen
de las iglesias que los están enviando o de la iglesia que
los están enviando, la promesa era de cubrir los gastos 100%.
En el primer año, la mayoría pierde más del 50% de apoyo. y en eso comienzan a depender
del Señor Jesucristo. Yo no sé cómo ver esto. Una persona puede decir, bueno,
pues los cristianos somos muy infieles, no cumplimos nuestras
promesas. Pero creo que en la falta del cumplimiento de la
promesa, el Señor obra en el corazón de los misioneros y les
hace ver de que su tarea misionera va a depender ciertamente sí
del apoyo, pero tiene que depender al final simplemente de Dios,
quien es quien provee las demás cosas. Versículo 10. Dice aquí
que ellos tenían que aceptar la hospitalidad de la gente.
Y les dijo, dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta
que salgáis de aquel lugar. Ya hemos, en otras ocasiones,
hablado acerca de los viajeros de ese entonces. No había hoteles
en cada esquina. Hoy, si usted va, por más pequeña
que sea una ciudad, encontrará diferentes hoteles a las entradas
de la ciudad, o del pueblo, o a la salida, y en todas partes se
encuentra moteles, hoteles, y de todo tipo de hospedaje. El hospedaje
en la antigüedad era algo muy común de que si un viajero iba
cruzando un pueblo y el primero que lo veía le preguntaba hacia
dónde vas y le contaba su historia, generalmente esa persona le iba
a dar hospedaje. Pero al recibirlos a los apóstoles
no era simplemente para que ellos recibieran un pan para comer
y tener una cama donde descansar. En realidad, ellos entraban para
predicar el evangelio. Ese era el objetivo principal.
Entonces, estos discípulos fueron cuidadosos de elegir los sitios
a donde ellos estaban yendo. Y una vez al llegar al lugar,
ellos posaban hasta que salían de ese lugar. Y en el versículo
número 11 hay instrucciones que dicen y si en algún lugar no
recibieren y escucha esto, ni os oyeren. O sea, esta es la
actitud del rechazo de algunos. Quizás unos les iban a recibir,
otros les iban a rechazar. Pero si no los reciben, si no
los escuchen, salgan de ahí y sacuden el polvo que está debajo de vuestros
pies para testimonio de ellos. De cierto os digo que en el día
del juicio será más tolerable el castigo para los de Sodoma
y Gomorra que para aquella ciudad. Aquí, hermanos, el juicio no
es por la falta de hospitalidad. El juicio es por el rechazo al
mensaje. Y esto, hermanos, es grave. Rechazar
el mensaje del evangelio es algo que es realmente grave y es peligroso. Y eso es lo que nosotros le decimos
a las personas que nos escuchan predicar el evangelio, que crean
en el Señor Jesucristo, que vengan a él en arrepentimiento y fe.
Pero la pregunta es, ¿Qué tal nosotros que leemos la Palabra
todos los días? ¿Cómo la estamos recibiendo?
¿Estamos realmente creyendo o estamos dispuestos a sufrir las penas
y los dolores que vienen por nuestra desobediencia a la Palabra
de Dios? A la Palabra de Dios. Estos aquí
tenían que tener cuidado con los que los recibían Tiene que
tener cuidado con los que lo rechazaban. Ahora en el versículo
12 al 13 vemos la misión de estos 12. Ellos están saliendo, ya
han sido convocados, ya han recibido instrucciones, ya han recibido
la autoridad necesaria. Ahora ellos tienen que hacer
algo que es el producto de la autoridad del Señor Jesucristo.
¿Saben hermanos por qué ellos, dice el versículo número 12,
salieron implicando obediencia? Esto es obediencia. Ellos escuchan
la instrucción del Señor e inmediatamente hacen lo que uno debe de hacer
cuando escuchan la instrucción de la palabra de Dios. Dios nos
instruye y lo que Dios espera de nosotros es obediencia. Pero la pregunta es, ¿Por qué
estos salieron inmediatamente? ¿Por qué estos obedecieron? Y
la respuesta es que la autoridad del Señor Jesucristo de comisionarlos
y de que ellos fueran estaba surgiendo efecto en sus vidas.
Esta autoridad no puede tener un rechazo. Ellos salieron inmediatamente
y ellos salen y saliendo dice la Escritura que la primera cosa
que estos discípulos hacen es mostrar obediencia a lo que ya
han escuchado. Ellos salieron obedeciendo las
instrucciones del Señor Jesús. Lo único que iban haciendo iban
de dos en dos. Y ellos llevaban simplemente
su túnica, su bordón o bastón y sus sandalias. Ninguna otra
cosa. Iban en esa dependencia del Señor
Jesucristo. Y en el versículo número 12,
la siguiente frase, nos habla de sus predicaciones, porque
ellos estaban predicando constantemente. Dice ahí, y dice, predicaban
que los hombres se arrepintiesen. Hermanos, esta es una frase a
la cual debemos de prestar atención. Porque esto es exactamente lo
que la iglesia en el día de hoy debe de hacer. Noten hermanos
que los apóstoles predicaban, predicaban la palabra de Dios.
La palabra predicar tiene que ver con publicar, publicar con
voz alta, voz audible y predicar con autoridad. es la actitud
de un vasallo, de un siervo, de un rey que va y llega ante
sus súbditos y abre el edicto del rey y lo proclama con toda
autoridad no porque el vasallo tiene autoridad sino porque la
autoridad está en el decreto del rey y eso es importante de
entender porque la iglesia debe de predicar nosotros debemos
de predicar Hay una lucha muy grande hay un esfuerzo muy constante
de muchos aún en la iglesia en el día de hoy donde dicen es
que la gente ya se cansó que se les predique la gente lo que
ahora quiere es que les compartamos que intercambiemos ideas Hermanos,
el pecador no necesita intercambiar de ideas. El pecador necesita
escuchar la predicación del evangelio y responder en arrepentimiento
y fe. Y la iglesia necesita de predicar.
No debemos de caer en el error, hermanos, de minimizar nuestra
responsabilidad de predicar. De quitar este tiempo durante
el servicio Donde estamos juntos, reunidos Escuchando la proclamación
de la palabra de Dios Para escucharla y someternos a ella Ellos predicaban,
no compartían Ellos predicaban Note que los apóstoles ahora
están predicando ¿Y a quien dice hermanos? ¿A quien le predicaban?
A los hombres A todos los hombres Todos los hombres de todo tiempo,
de todo lugar necesitan de escuchar la predicación de la palabra
de Dios. No importa quién sea, no importa cuánta piedad muestra
la persona, necesita de escuchar la predicación de la palabra
de Dios y que se le haga un llamamiento, un llamado al arrepentimiento
y a la fe en el Señor Jesucristo, sin importar qué tan buena sea
la persona humanamente hablando. Sin importar que tan bueno y
tan limpio es ese aspecto exterior, que parece que todo lo tiene
en orden, que no hay absolutamente ningún desorden en su vida, hay
que llamarle al arrepentimiento y a la fe. Entonces, la predicación
es a todos. En Hechos 17, 30, Pablo dice
que Dios, habiendo pasado la ignorancia de esos tiempos, ahora
manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan. O sea que los apóstoles predicaban
y le predicaban a todos sin excepción de personas. Ellos sabían que
el mensaje es para todos los hombres de todas las épocas. Todos los hombres lo necesitan.
Y también es el versículo ahí que les predicaban a los hombres
que se arrepintiesen. Esta frase, hermanos, siempre
ha estado en peligro a través de toda la historia. Porque dice
el versículo que se arrepientan, que se arrepintiesen. Uno de
los elementos más odiados por Satanás es el llamado al arrepentimiento. Uno de los elementos más atacados
en la predicación de la iglesia contemporánea siempre será el
llamado al arrepentimiento. Y habrá un esfuerzo de parte
de Satanás, de parte de los falsos maestros de que la iglesia no
predique el arrepentimiento. Simplemente que le diga a las
personas ven tal como estás y no te preocupes nada, no pasa absolutamente
nada. La Escritura dice hay que llamar
al arrepentimiento. Hay que decirle a los hombres
que han vivido fuera de la ley de Dios. Han vivido como si no
existiera Dios, como si no existiera ley. Han vivido en rebelión contra
Dios y ahora necesitan de arrepentirse para el perdón de sus pecados.
Entonces la frase predicaban a los hombres que se arrepintieran.
Eso es lo que la iglesia contemporánea en muchas partes no quiere hacer. No quiere predicar porque la
predicación tiene una connotación de autoridad y la gente en el
día de hoy, especialmente algunas generaciones, no quieren escuchar
nada que sea autoritario. Las generaciones de nuestro tiempo
quieren conversaciones, quieren diálogos, lo cual tiene un lugar,
se puede hacer, pero la iglesia no puede cesar de predicar. La
predicación no puede parar. La predicación es para todos
y el llamado al arrepentimiento es para todos. Entonces estos
elementos deben de estar ahí y los discípulos los tenían todos. Este es el fundamento de la predicación,
de la predicación evangélica. Es un llamado a predicar. Es una predicación que llama
a todos los hombres a que se arrepientan y siempre debe estar
ahí. Nunca puede ser eliminado. En
el momento que nosotros lo quitemos de acá, hermanos, el mensaje
del evangelio se convierte en algo que no tiene efecto. No sirve más para nada. Es como
si nosotros tuviéramos una bomba para fumigar. Y cuando me refiero
a una pompa, ya sea eléctrica o manual, que usted le pone el
veneno, el agua, para fumigar hierbas. Y dice, esta es una
bomba manual para esprayar veneno. Y uno la ve y dice, wow, tiene
veneno, cuidado. Pero si la bomba está vacía,
¿de qué sirve? Tiene que estar llena, tiene que tener ese elemento
que es el que mata la hierba. La predicación de la palabra
de Dios, si se le quita el elemento de promulgación, si se le quita
el elemento de que es para todos, que no se haga selectiva, y se
le quita la predicación, deja de ser predicación. Llámenle
cualquier otra cosa, pero ya no es predicación. Entonces ahora
en el versículo número 13 vemos las liberaciones que ellos hacían. Algunos comentaristas bíblicos
dicen sus exorcismos. Pero cuando usted va y busca
la definición de la palabra exorcismo en los diccionarios, no tiene
mucho que ver con lo que ellos estaban haciendo acá. Tiene una
connotación de fetichismo. de su petición. No, ellos liberaban. Es decir que a las personas cautivas
por los demonios las dejaban libres. Dice y echaban fuera
muchos demonios. Esta es la habilidad del Señor
Jesucristo porque Él tenía la autoridad. Ahora se la ha dado
a sus discípulos y ellos tienen la capacidad de echar fuera estos
demonios que vienen a la vida de las personas y las tomaban.
Hermanos, quizás en el día de hoy no veamos tantas posesiones
demoníacas como se veían entonces, pero sí tenemos filosofías y
doctrinas de demonios que dominan la mente de las personas. Hay
muchas. Y una manera de creer produce
una manera de actuar. Y por esa razón nosotros debemos
de tener cuidado de estas cosas. La verdad de la palabra de Dios
siempre se debe estar proclamando tal y como es porque siempre
ha habido y habrá una conspiración contra la palabra de Dios. Un
ataque continuo contra la palabra de Dios que viene de un frente
que es Satanás. Pero Satanás tiene sus agentes
y estos agentes son los falsos maestros y también son aquellos inconversos, aquellos
rechazadores de Dios que abiertamente y públicamente rechazan a Dios.
Entonces los falsos maestros buscan desviar a la iglesia,
hacerla irse en una dirección que no deben de ir. Por esa razón
hermanos, aunque no veamos muchas liberaciones de demonios, debemos
de tener cuidado con las doctrinas de demonios. Las doctrinas de
demonios. Una doctrina de demonios es que
si una joven que no se ha casado está embarazada, es que ella
puede practicarse un aborto porque es su cuerpo. Es tu cuerpo. Tú puedes hacer con tu cuerpo
lo que tú quieras. Por lo tanto, puedes practicarte
un aborto. Esa es una enseñanza satánica. Es una doctrina de
demonios. Y sin contar tantas que hay acerca
de la persona de Cristo en cualquier tópico de las Escrituras. Versículo
número 3, la segunda parte dice, Noten que aquí ellos están haciendo
algo que no se ha visto en el contexto. Pero están utilizando
el aceite para ungir a las personas. El aceite en este contexto cultural,
hermanos, se utilizaba como un aspecto médico. para curar heridas. Ustedes recordarán la parábola
del buen samaritano donde le curó las heridas con aceite.
Pero también la escritura utiliza el aceite en un sentido figurado,
en un sentido metafórico y en un sentido de medicina. Vayan
conmigo al profeta Isaías. En el profeta Isaías en el capítulo
número uno, en el versículo número seis, dice el profeta Desde la
planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino
herida, hinchazón y podrida llaga. No están curadas, ni vendadas,
ni suavizadas con aceite. Si bien el profeta está hablando
de una condición espiritual del pueblo, aquí está implícita en
la forma metafórica lo que la cultura hacía en esos días. Las
heridas se curaban, se vendaban y se suavizaban con aceite. Entonces los discípulos aquí
están utilizando aceite, pero el aceite aquí es más probable
que se use en el sentido como como una representación del poder
sanador del Señor Jesucristo y no en un sentido como de la
medicina, como si ellos por alguna razón fueran doctores. Ellos
lo están utilizando para ungir a la gente. Ahora hermanos, volviendo
de regreso a nuestro pasaje, Si el tema principal de aquí
es la autoridad de Cristo que da autoridad delegada para que
su palabra se lleve a lugares, su palabra sea predicada, aquí
podemos nosotros encontrar principios que pueden ser aplicados a nuestras
vidas. Y en conclusión quiero ver algunos
de ellos. Hermanos, hermanos, cada vez
que estudiamos la escritura, crecemos en nuestro conocimiento
acerca del Señor Jesucristo. Cuando usted tiene tiempo de
leer los evangelios hasta este punto y meditar en cada uno de
los pasajes donde se menciona la palabra autoridad, la conclusión
a la cual debemos de llegar es que Jesucristo tiene toda autoridad. y que Él merece que toda criatura
se someta a Él y que Él merece que todo mundo lo alabe a Él
y que si Él tiene toda autoridad no debo de temer temor a ningún
hombre que tiene autoridad ya que Él es la máxima autoridad
sobre todo y sobre todos si algún hombre tiene autoridad es porque
le ha sido delegada por Dios Y por esa razón, este conocimiento
de Cristo me debe de mover hacia la adoración. Hermanos, el Señor
tiene poder de darnos la vida. El Señor tiene poder de quitarnos
la vida. Eso debería ser un pensamiento
que no nos debe de turbar, pero debe producir temor en nosotros.
Un temor que viene a reverenciar al Señor. En segundo lugar, este
conocimiento nos acerca más a Él. De tal manera que crecemos en
nuestra obediencia y el amor a Él. Este es el conocimiento
experimental. Este es el conocimiento de cuando
yo reconozco que Él tiene autoridad y yo me someto a su autoridad,
veo como resultado en mi vida un gozo extraordinario que es
producido por la obediencia. La mayoría de los cristianos
tristes viven tristes porque ignoran la verdad o porque viven
en desobediencia. La desobediencia a la palabra
de Dios roba el gozo. La ignorancia de la palabra de
Dios elimina el gozo. Por esa razón debemos de tener
cuidado. Este conocimiento nos debe de
acercar más a Él. Nos debe de hacer más cercanos
al Señor Jesucristo. Y a tener un deseo mayor de nuestra
obediencia y nuestro amor hacia Él. En tercer lugar, hermanos
aquí los discípulos debemos de entender que eran hombres incompetentes
en sí mismos. Pero el Señor los llamó, los
comisionó y les dio su poder para llevar a cabo la tarea de
hacer discípulos. Cuando vemos a los discípulos,
hermanos, nos damos cuenta que eran hombres como usted y yo.
Eran iguales que nosotros. En un momento están que dicen
que nadie se acerca al Señor Jesucristo porque ellos van a
impedir que alguien se lleve a Cristo. Y en otro momento todos
han huido. y no queda ni siquiera uno solo.
Pero al ver la vida de estos hombres que son incompetentes
en sí mismos para hacer la tarea que el Señor les ha mandado,
esto nos debe de fortalecer a nosotros para hacer la tarea evangelística
que el Señor nos ha mandado sabiendo que aún en nuestra incompetencia
somos competentes en Cristo cuando predicamos el Evangelio. Nuestra
competencia no está en cómo nos sentimos para predicar el evangelio.
Nuestra competencia está en predicar el mensaje tal y como es. Y ahí
viene la autoridad. La autoridad es de la palabra
de Dios, no es mía, no es suya. En cuarto lugar, hermanos, la
iglesia debe de imitar al Señor identificando a aquellos que
Él ha llamado. para enviarlos al campo misionero
y así que el evangelio llegue a todo el mundo. Cuando tenemos
el conocimiento de un misionero, alguien que va, que está capacitado,
que entiende el evangelio y que sabemos que va a ir a un lugar
por una larga temporada, necesitamos ser participantes con ellos.
Ustedes vieron hace unos días que vino el misionero Fernando
Jaime y su esposa. Tenemos seis años ya en compañerismo
con ellos. en la obra misionera y parece
que se quedan seis años más, quizás ocho, no lo saben. Y nuestro
deseo es que podamos seguir apoyándolos y podamos seguir. Si podemos
aumentar en nuestro apoyo, aumentar. Si podemos ayudar de alguna otra
forma, ayudar. ¿Por qué razón? Porque la predicación
del evangelio tiene que ser en todas partes. Y si hemos identificado
a hombres que tienen este deseo y que están listos para preparar
a otros y que de una manera indirecta, no estando ahí, podemos nosotros
contribuir de una manera, debemos de hacerlo. Pero también hermanos
debemos ser sabios y no invertir nuestro dinero donde el dinero
no tiene una buena inversión. No debemos de dar a agencias
misioneras donde no sabemos qué está pasando con el dinero. No
debemos de dar el dinero a personas que no conocen el evangelio.
Aquí el punto no es enviar misioneros, sino que el punto es que el evangelio
sea llevado por esos misioneros. El evangelio necesita ser llevado
por hombres que lo custodien. y que lo proclamen con poder.
Entonces la iglesia tiene que involucrarse en esto y esto es
lo que vemos aquí. Cristo llamó, identificó, llamó,
entrenó y ahora los envió. Entonces la iglesia imita esto. Y finalmente hermanos, los misioneros
dependen de la provisión de Dios. Y Dios provee a sus misioneros
a través de la generosidad de la iglesia. No nos canseamos,
hermanos, de ofender para la obra misionera. A veces no nos
damos cuenta de las cosas que los misioneros están pasando. No les voy a mencionar el caso
de un hombre, pero el caso, el nombre de un misionero que actualmente
apoyamos, pero en una ocasión las cosas aquí en la iglesia,
las finanzas estaban bastante recortadas a principio de la
pandemia y tomamos decisión de cancelar algunas cosas y le llamamos
a uno de los misioneros y le dijimos solamente te vamos a
poder apoyar por los próximos tres meses. a lo cual el hermano
hizo una súplica de que no le dejáramos de apoyar porque había
recibido dos cancelaciones ese mismo mes. Y me decía, hermano,
yo te puedo mostrar mi cuenta de banco para que sepas lo que
tengo y sepas en qué gasto mi dinero. No creas que estamos
viviendo con ningún lujo. Y pues gracias al Señor reconsideramos
y continuamos. Y esa misma semana un amigo mío
me llama y me dice nuestra congregación no apoya la obra misionera todavía
y queremos apoyar a un misionero que está en necesidad. ¿Conoce
a alguno? Y yo sí, sí conozco a uno que le acaban de hacer
dos cancelaciones. Y esa congregación se unió en
el apoyo y ya va casi los tres años. colaborando. Pero este es el punto hermanos,
que aunque en sí nuestro tema aquí no es la obra misionera,
hay un subtema que puede ser la obra misionera. Pero aquí
el punto es la autoridad del Señor Jesucristo. Esta autoridad
que ha comisionado a su iglesia a predicar a todos los hombres
que se arrepientan y que de la misma manera que el Señor Jesucristo
catalizó a estos hombres para mandarlos al campo misionero.
Así la iglesia siempre debe de estar buscando que el Señor levante
obreros para que la iglesia los envíe, la iglesia los apoye y
que la iglesia provea. Y hermanos, esta prohibición
debe de ser sacrificial. no dar de lo que nos sobra, dar
con generosidad, obviamente hasta donde podemos, eso se entiende,
pero ser generosos en nuestra ofrenda. ¿Por qué? Porque todo
esto viene de aquel que tiene autoridad sobre nuestras vidas,
del Señor Jesucristo. Él nos ha dado todo. Nada de
lo que tenemos es nuestro. Pablo dice, ¿qué tienes que no
has recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te
glorías? Todo ha sido dado de parte del
Señor. Por eso, hermanos, nosotros exaltamos, reverenciamos, obedecemos
la grandiosa y magnífica autoridad de nuestro Señor Jesucristo.
Amén. Vamos a orar, hermanos. Una vez más, Padre, te damos
gracias por el tiempo que nos has permitido compartir juntos
esta porción de la Escritura. en donde observamos que tú, Señor
Jesucristo, tienes toda autoridad y que esa autoridad tuya tú la
delegas a tus siervos para que vayan y hagan tu voluntad. Y
tu voluntad es que tu evangelio se predique, que sea predicado
a todos los hombres y que todos los hombres se arrepientan. Ayúdanos,
Señor, a ser fieles como iglesia en esta tarea Ayúdanos Señor
a que cada vez que haya un hombre que se prepare para el campo
misionero podamos ser fieles compañeros con ellos y apoyarles
en lo que ellos van y predican tu palabra. Gracias Señor por
tu palabra en esta hora. En el nombre de Cristo Jesús
oramos y agradecemos. Amén.
Creciendo En El Conocimiento De Cristo
Series Marcos
| Sermon ID | 272316377828 |
| Duration | 48:12 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 6:7-13 |
| Language | Spanish |
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