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Vamos al libro de Mateo, y el
título que le he dado a este mensaje es Los efectos de una
fe débil y el alcance de una fe poderosa. Antes de leer el texto, es muy
importante que pensemos en el concepto de la fe. La Biblia
define la fe como la certeza de lo que se espera, la convicción
de lo que no se ve, es algo que está enfrente, no se puede ver
todavía. Y la fe no es un ente suelto. Ente, cuando digo esa palabra
me refiero, no es algo que por sí mismo existe y se puede mover
de aquí para allá o llevar de un lado para otro. Es algo más
bien, Dios lo da para que las personas confíen en Él. Es un
don de Dios. Y Él da a sus hijos para que
sus hijos vivan para Él. Es ese el propósito de la fe.
Vivir para Dios. ¿Por qué hago énfasis en esto?
Porque fuera de obedecer a Dios, no hay ley. Y hay un concepto
falso, no aquí, pero hay un concepto falso que el movimiento carismático
y pentecostal ha hecho famoso, dándole significado a la fe fuera
de lo que la Biblia dice. Ese significado es que usted
puede pedir lo que quiera y lo va a lograr. Que si usted cree
lo suficiente en lo que usted anhela, lo va a tener. Eso no
es fe. Eso es terquedad, eso es otra cosa, eso no es fe. La
fe está fundamentada en obedecer a Dios, es lo que quiero que
miremos juntos hoy y este texto nos deja ver la importancia. de que es para el creyente desechar
lo que la fe no es y abrazar y vivir de acuerdo con lo que
la fe sí es. Y este texto debe ayudarnos a
tener una mejor comprensión de lo que la fe es y cómo tomar
acción para tener una fe poderosa. Yo he meditado mucho en este
texto y he visto una gran ayuda en mi caminar con el Señor. Espero
que así sea para ustedes y lo vamos a ver en dos puntos. Vamos a ver los efectos de una
fe débil y el alcance de una fe poderosa. El primero es los
efectos de una fe débil, pero quiero leer todo el texto y después
nos regresamos al primer punto. Verso 14 de Mateo 17. Cuando llegaron a la multitud,
se acercó a Jesús un hombre, que arrodillándose delante de
él dijo, Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico
y sufre terriblemente, porque muchas veces cae en el fuego
y muchas en el agua. Lo traje a tus discípulos y ellos
no pudieron curarlo. Jesús respondió, oh generación
incrédula y perversa, ¿hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta
cuándo tendré que soportarlos? tráiganmelo acá. Jesús lo reprendió
y el demonio salió de él y el muchacho quedó curado desde aquel
momento. Entonces los discípulos llegándose
a Jesús en privado dijeron ¿por qué nosotros no pudimos expulsarlo? Y él les dijo por la poca fe
de ustedes porque en verdad les digo que si tienen fe como un
grano de mostaza tiran a este monte, pásate de aquí allá y
se pasará y nada les será imposible. Padre Oramos pidiendo ayuda para
comprender lo que Mateo quiso dar a entender al escribir esta
narrativa de este encuentro tuyo con tus discípulos y lo que sucedió
con este muchachito. Abre nuestro entendimiento, Señor,
y ayúdanos a no asumir que ya sabemos todo, pero más bien que
necesitamos ser instruidos en la palabra para ejercer una fe
verdadera, una fe que te honra a Ti, Padre. Ayúdame a estar
bajo la autoridad de Tu Palabra, entregar este texto así como
está, siendo fiel a Él, Padre. En el nombre de Jesucristo. Amén
y Amén. Entonces, la primera parte de
los efectos de una fe débil, versos 14 al 18 y en la letra
A de este punto es que causa caos y dolor, la fe débil causa
caos y dolor. Miren lo que está sucediendo
allí en el verso 14, dice cuando llegaron a la multitud, entonces
la pregunta es quiénes son los que llegaron y cuál multitud
es esta. Si leemos desde el verso 1 en
adelante, encontramos que Jesús fue con sus discípulos al monte
conocido como el monte de la transfiguración. Y cuando él
va al monte, él va con tres de sus discípulos y hay nueve de
los discípulos que no van a ese monte. ¿Quién creen ustedes que
estuvo en prueba en ese momento? ¿Los tres o los nueve? Obviamente
los nueve. Porque los nueve se quedaron
sin Jesús, ya no los están viendo, ya no están acompañados por Él. Los otros tres andan con Él y
tienen la experiencia preciosa de ver la transfiguración de
Señor Jesucristo. Pero me imagino los nueve que
quedan allí abajo, las preguntas que pueden empezar a venir a
su mente. ¿Por qué no nos llevó? ¿Será
que somos menos en este equipo? ¿Cuáles son las dudas que se
están generando en el corazón de ellos? ¿Por qué solamente
ellos tres? No sabemos, el texto no nos dice.
Yo solamente trato de identificarme como estos hombres se están sintiendo
porque ellos están en prueba aquí. Su fe está siendo probada. Así que Jesús regresa de su retiro
en la montaña, viene con los tres que han ido con Él. y encuentran
a una multitud. El libro de Marcos, hablando
de este texto, dice que hay una multitud que están esperando
a Jesús y que se acercan a Él. Y también describe que hay un
altercado entre los nueve discípulos y algunos escribas. Entonces uno dice, ok, ¿qué está
sucediendo aquí? Parece que lo que encuentran
al venir de la montaña es un caos, una situación caótica lo
que está sucediendo allí. Y Jesús viene y la multitud se
acerca a Él y dice el texto en el verso 14 que se acercó a Jesús
un hombre que arrodillándose delante de él dijo Señor ten
misericordia de mi hijo porque es epiléptico y sufre terriblemente
porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua lo
traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo si usted
tiene reina valera lleva de ser lunático pero el día de hoy ese
término es un término que no encaja bien cuando queremos describir
a una persona enferma. Entonces, epiléptico es el término
y los efectos de la enfermedad son descritos en el libro de
Marcos, que es espumaradas, la boca como laqueada, entra en
una situación bien difícil, estirado al suelo, Entonces este hombre
viene al Señor Jesucristo y dice que se arrodilla delante de él,
dice Mateo Marcos y Lucas dan detalles diferentes, unos detalles
un poco diferentes que quiero que miremos más adelante Pero
lo que nos deja ver aquí es un hombre desesperado Se arrodilla
delante del Señor, ruega que el Señor tenga misericordia de
su hijo y describe la condición de su hijo como un sufrimiento
terrible. Sufre, no solamente sufre, pero
sufre terriblemente porque muchas veces cae en el fuego y muchas
veces en el agua. Imagínense la condición de este
papá, posiblemente es un padre sin esposa porque ella no es
mencionada aquí. y él es el encargado de cuidar
a este niño y en cualquier momento ese demonio tira a este niño
al fuego o lo tira al agua, lo puede ahogar, lo puede quemar,
entonces yo me imagino que este niño tiene marcas en su cuerpo
del sufrimiento que vive y este hombre tiene una angustia continua,
es una angustia constante, pero cuando él se presenta delante
del Señor Jesucristo, él no pide por él, él está pidiendo por
su niño, él está pidiendo ayuda porque su niño está sufriendo
y él sabe que en Jesús puede encontrar esa ayuda y se postra
ante el Señor pidiéndole que le ayude. Pero mira lo que dice
el verso 16 Lo traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo. Algo que este texto nos deja
ver aquí es que este hombre sabe de Jesús, sabe de los discípulos. Él seguramente ha visto los milagros
que los discípulos ya han hecho y va con ellos y ellos no pueden
ayudarle a su hijo. Y quiero que miremos la importancia
de lo que él está diciendo aquí. Ellos no pudieron curarlo. En
Mateo 10, versos 7 al 8, ahí mismo en el libro de Mateo. en
el capítulo diez, verso siete al ocho. El Señor Jesucristo
en Mateo diez ha escogido a sus doce discípulos, a los doce apóstoles,
y les ha encargado que ellos hagan algo. Verso siete al ocho,
dice, y cuando vayan prediquen diciendo el reino de los cielos
se ha acercado que tienen que predicar. Cierto es una orden
de parte del Señor. Ellos tienen que obedecer y predicar.
¿Qué más dice? Sanen enfermos. Tienen que sanar
a los enfermos. Si no sanan a los enfermos, sería
un acto de desobediencia, un acto de falta de fe. ¿Qué más
tienen que hacer? Limpien leprosos. Cuando se encontraran
leprosos, tenían que limpiarlos. Esa es la orden que el Señor
les está dando a ellos. Esta orden que el Señor está
hablando de predicar, de sanar, de resucitar muertos. Sanen enfermos, resuciten muertos,
limpien leprosos, expulsen demonios. De gracia recibieron, den de
gracia. No es una opción para los discípulos.
Es una misión, es una comisión de parte del Señor para que ellos
hagan esto. Entonces, ¿qué se espera que
los discípulos hagan en Mateo 17 cuando este hombre que tiene
a su hijo que sufre terriblemente lo trae con ellos y este muchachito
está endemoniado? ¿Qué se espera de ellos considerando
la orden que el Señor les dio en Mateo 10? Que lo liberen,
que echen fuera al demonio. Ellos tienen la autoridad, ellos
tienen la habilidad, ellos han sido delegados, tienen la misma
autoridad que Cristo tiene para hacer estas cosas. Y lo han hecho. El otro texto dice que después
de Mateo 10, cuando son encomendados a hacer eso, vienen contentos
y le dicen, Señor, los demonios se nos someten, los enfermos
son sanados, los muertos son levantados. Quiere decir que
ellos están haciendo todo lo que Jesús les dijo. Pero cuando
llegamos a Mateo 17, no pueden, no pueden. Este hombre le dice
al Señor Jesucristo, lo traje a tus discípulos, pero ellos
no pudieron hacerlo. Cuando Cristo les da esa comisión
a ellos, él también les da algunas advertencias y le dicen, los
van a perseguir. se van a levantar contra ustedes,
va a haber oposición. Sanar a los enfermos no va a
ser fácil, sacar fuera a los demonios no va a ser fácil, levantar
los muertos no va a ser fácil, porque va a haber personas que
se van a oponer a ustedes. Él les advierte que hacer lo
que les ordenó no va a ser fácil, va a tener dificultades. Le dice
cuídense de los hombres, cuídense porque serán odiados. Y también
les da palabras de ánimo cuando les da esa comisión. Y le dice
no tengan miedo, Les dice, no tengan miedo, no teman al hombre.
Y les dice, si eso hacen conmigo, ¿qué no van a hacer con ustedes?
Así que no se les haga raro que encuentren dificultad. Llegamos
a Mateo 17 y ellos han encontrado una dificultad. ¿Cuál es esa
dificultad? La principal dificultad que ellos
han encontrado es que Jesucristo no está con ellos, están solos.
ellos están solos y otra dificultad es que ellos están separados,
hay nueve no doce. tres están con el Señor en la
montaña, los otros nueve están tal vez con pensamientos de duda,
con pensamientos raros en su mente de por qué ellos se tuvieron
que quedar, por qué no fueron llevados ellos allá. Y es cuando
sucede este evento acá. Miremos un poquito más de detalles
en Marcos 9, 14 al 18. Estamos enfocados ahorita en
el hombre que viene a pedir ayuda, ¿Y cuál es el sering? ¿Qué es
lo que está pasando aquí cuando Él pide ayuda y los discípulos
no pudieron ayudarle? Entonces Él viene con el Señor
Jesucristo. Mire Marcos 9, 14 al 18. Cuando regresaron a donde estaban
los otros discípulos, Jesús con los tres viene donde están los
otros nueve. Vieron una gran multitud que los rodeaba y a
unos escribas que discutían con ellos. ¿La multitud a quién está
rodeando? A los nueve discípulos. ¿Y quién
está hablando con los nueve discípulos? Dice que unos escribas. ¿Y qué están haciendo con esos
escribas? Están discutiendo con los escribas. ¿Pero qué está
sucediendo allí? Allí está ese muchachito que
está enfermo, que está endemoniado. Él está allí en medio de esta
situación. Sigamos leyendo allí. En el verso
16, perdón, el 15, enseguida cuando toda la multitud vio a
Jesús, quedó sorprendida y corriendo hacia Él los saludaban, ¿qué
discuten con ellos? Les preguntó. Y uno de la multitud
le respondió, maestro, te he traído a mi hijo que tiene un
espíritu mudo. No hay respuesta a lo que discuten.
Porque este hombre en esa necesidad corre con el Señor Jesucristo.
Él no espera que ese diálogo se desarrolle, él tiene una necesidad.
Y dice, mi Hijo tiene un espíritu mudo y siempre que se apodera
de él lo derriba y echa espumarajos, cruje los dientes y se va consumiendo. Dije a tus discípulos que expulsaran
al espíritu, pero no pudieron. Aquí nos están dando más detalles
de lo que está sucediendo, de las situaciones que se encuentran
y cómo los nueve discípulos que Señor Jesucristo les ordenó echen
fuera a demonios, no han obedecido al Señor. Aquí hay un quiebre
en la fe de los discípulos. Mantengamos esto en mente. La
fe, el fundamento de la fe, la razón de la fe tiene que ver
exclusivamente con obedecer a Dios. De eso se trata la fe. No se
dejen cañear por el concepto del mundo, que es lograr lo que
usted quiere, o si tienes mucha fe lo vas a lograr, o todo lo
que tú quieras lo vas a lograr, o todo lo que, todo lo puedo
en Cristo que me fortalece, lo usan como si fuera una descripción
de la fe y lo usan mal. Es falso. Es falso. Estos hombres debieron haber
echado fuera a ese demonio. y no lo han echado fuera porque
están distraídos. Están entrados en una discusión
con los escribas. ¿Trataron de ayudarle? Sí, porque
el hombre dice, lo traje con ellos, pero no le pudieron ayudar. No dice que no le quisieron ayudar,
lo que dice es que no le pudieron ayudar. Es decir, trataron y
no pudieron. ¿Qué pasó allí? Parece que este
es un demonio que no sale con facilidad. y los discípulos en
su primer intento se echaron para atrás y seguramente lo que
está sucediendo es como, no sé si ha visto cuando alguien queda
atrapado en una situación como los jóvenes en Asia, de un equipo
de soccer que quedaron dentro de unas cuevas y vieron las lluvias,
monsoon rain se llama eso, queda inundado y esos niños quedan
atrapados, todo el equipo de soccer allá adentro. Están todos
los que vienen a rescatarlos, Cruz Roja y el ejército y toda
esa gente y están discutiendo entre ellos cómo los van a rescatar
mientras tanto el oxígeno se les está acabando a estos muchachos
allá en esa cueva. Muchas veces sucede así, alguien
está en necesidad y los demás están mirando nada más. Yo recuerdo
una vez iba en mi bicicleta en Colombia, trabajaba como mensajero
para una farmacia y un carro me atropelló y caí al suelo y
quedé enredado en la bicicleta y no me podía parar. Y todas
las personas, la multitud se paró alrededor, en ese entonces
no había teléfonos, no había teléfonos celulares, pero todos
estaban parando, hablando entre ellos como yo estaba tirado allí,
enredado en esa bicicleta, la condición en que había quedado.
Y nadie me ayudaba, nadie me ayudaba. Yo creo que esa es la
situación en que estos discípulos se encuentran. Trataron, no funcionó,
entonces empezaron a alegar cómo se haría, y qué dicen los escribas,
y qué dice la ley, y la multitud alrededor de ellos, pero el muchacho
no estaba siendo ayudado. Estos discípulos estaban distraídos. Esto es importante para que entendamos
cómo opera la fe. Esto es muy importante, estos
detalles que el texto nos está dando aquí. Ellos han perdido
el enfoque de lo que Jesús les ordenó que hicieran. Recordemos,
tienen la misma autoridad, el mismo poder que operan Jesús
para llevar a cabo esta obra, pero no pudieron. Entonces, lo
que estamos viendo aquí es una ilustración clara de lo que es
una fe débil. La fe débil se desenfoca. La
fe débil es una fe que ha sido descuidada. Es una fe que pone
su enfoque en el lugar equivocado. Y lo que produce esta fe débil
es dolor, confusión, duda, produce más falta de fe. Mira lo que
dice en Marcos 9, 22. Dice, muchas veces ese espíritu
lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Mira
lo que le dice el hombre en Marcos a Jesús, que este detalle no
está en Mateo. Pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia
de nosotros y ayúdanos. ¿Qué indican estas palabras?
Este hombre está dudando aún de Jesús. Porque los discípulos
están actuando con una fe débil que está causando esta confusión.
Y este hombre en Marcos le dice, pues si tú puedes ayudarlo, ten
misericordia. No suena como lo que dice Mateo.
No suena como lo que dice el libro de Mateo. En el verso 23
mire lo que el Señor Jesucristo contesta. ¿Cómo si tú puedes? Le dijo Jesús. Todas las cosas
son posibles para el que cree. Todas las cosas son posibles
para el que cree. Para los nueve no fue posible
porque ellos pararon de creer en el momento que se desenfocaron
de donde tenían que poner la mirada. La fe débil de estos
discípulos había producido desconfianza, incredulidad en el padre que
estaba tan necesitado y los discípulos que son los que representan a
Jesús que son sus embajadores, inevitablemente la fe que muestran
va a contagiar a las personas a su alrededor. Piense en esto,
usted que es cristiano, según la manera como usted vive su
fe, si es una fe débil, usted está afectando su matrimonio,
usted está afectando a sus hijos, usted está afectando a sus vecinos,
usted está afectando a sus compañeros en la escuela, si usted dice
que usted es un cristiano. Si usted afirma que es un hijo
de Dios y usted tiene una fe débil, eso es lo que está provocando
a su alrededor. Los nueve discípulos no tenían
esa intención, pero eso es lo que están causando por tener
una fe débil. La fe débil se caracteriza porque
pierde de enfoque la razón de ser de la fe. La razón de ser
de la fe es el Señor Jesucristo. es poner la mirada en él. Es
peligroso descuidar la fe. Se vuelve una fe débil. Téngalo
en cuenta. No descuide su fe. Usted no tiene
que producir fe. Si usted es un hijo de Dios,
usted ya recibió fe. La fe viene a ser como un músculo,
pudiéramos decir. Si usted deja de usar un músculo
de su cuerpo, ese músculo se va a atrofiar, se va a enfermar,
se va a debilitar. Usted necesita ejercitarlo. La
fe que usted recibió necesita ejercitarla. ¿Cómo? Poniendo
la mirada en Cristo Jesús. ¿Y cómo hace eso? Atendiendo
lo que Él dice en la palabra y procurando hacer exactamente
como Él dice que haga. De lo contrario, la fe débil
va a afectar a todos alrededor. Le va a robar la esperanza a
las personas que lo conocen a usted. le va a confundir, va a causar
dudas en ellos. Usted está posicionado en el
Señor exactamente donde usted vive, donde usted trabaja, con
la familia que usted tiene, con los familiares que tiene, con
los vecinos que usted tiene, exactamente Dios ha querido que
usted esté allí. Y usted está haciendo un efecto,
la palabra dice somos la luz del mundo, no dice que producimos
luz, lo somos. Entonces reflejamos lo que Cristo
es en la manera como nosotros nos comportamos y los discípulos,
los nueve discípulos están con una fe débil y han afectado a
toda esta multitud, han afectado el testimonio del Señor, han
afectado la fe de este Padre que aún le habla a Jesucristo
dudando de él. Entonces la fe débil causa caos
y dolor y no sólo eso, Vamos a la letra B La fe débil también
ofende a Dios Y regresamos a nuestro texto base Mateo 17 Versos 17 y 18, verso 17 dice
Jesús respondió Ok, ¿a qué está respondiendo el Señor Jesucristo?
Acordémonos El hombre viene y le dice Mi hijo sufre terriblemente
Lo traje a tus discípulos y ellos no lo pudieron ayudar Entonces
Jesucristo está respondiendo a esa última parte Lo traje a
ellos y ellos no lo pudieron ayudar Esta es su respuesta,
Jesús respondió Oh generación incrédula y perversa ¿Hasta cuándo
estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? No son muy suaves las palabras
de Señor Jesucristo aquí No son muy suaves. Generación incrédula
y perversa. ¿Alguna vez le han dicho a usted
eso? Bueno, yo lo estoy diciendo desde aquí al que le caiga, ¿no?
Porque esa es una represión de parte del Señor al que tiene
una fe débil. Y usted y yo hemos tenido una
fe débil. Hemos tenido situaciones en que
hemos tenido una fe débil. La fe débil ofende a Dios. Ofende
a Dios. ¿Sabe por qué Jesucristo habla
así? Porque en el libro de Deuteronomio, en el capítulo treinta y dos,
en el verso cinco, en el verso veinte, Dios por medio de Moisés,
el canto de Moisés, le dice a Israel, generación incrédula y perversa,
porque no han creído en mí, que los he guiado a través del desierto,
porque no han puesto su confianza en mí, la han puesto en otros
dioses, han hecho otros dioses, han esperado tener ayuda de otro
lado, y se han olvidado de mi palabra, así les habla el Señor
Jesucristo está usando las mismas palabras que Dios usa en Deuteronomio
para reprender a Israel y le dice a ellos, oh generación incrédula
y perversa hasta cuándo estaré con ustedes, hasta cuándo tendré
que soportarlos y la pregunta es, se está refiriendo a los
nueve discípulos o se está refiriendo a la multitud o se está refiriendo
al hombre que le está pidiendo ayuda Yo creo que se está refiriendo
a los nueve discípulos y Jesucristo los está identificando a ellos
con la multitud que se encuentra alrededor porque esa multitud
es una multitud de incrédulos. Cuando el creyente quita su mirada
del Señor, de la palabra del Señor, de enfocarse en obedecerlo
a Él y pone su mirada en el mundo, se hace como el mundo, como una
generación incrédula y perversa. Pablo habla en el libro de Filipenses,
hagan todos sin murmuración y sin contienda en medio de una generación
perversa, así habla la palabra en muchas partes. El creyente
cuando, sabiendo que tiene que obedecer al Señor y escucha la
psicología, entonces se hace como una generación incrédula
y perversa y su fe se debilita. Cuando en lugar de ir con el
Señor va con personas que no tienen temor de Dios y habla
con ellos y abre su corazón con ellos, su fe se debilita. Se
desenfoca de quién es el que gobierna su vida, de qué es lo
que gobierna su vida, que es la palabra del Señor. Cuando
el creyente se distrae con tanta distracción que hay hoy en día,
entonces su fe se debilita. Su fe ya no tiene eficacia. Ya
no tiene fuerza, se olvida de los mandamientos del Señor, los
pasa por alto, quita su confianza en el Señor. Estos discípulos
trataron de sacar a ese demonio, pero seguramente lo hicieron
por su propia fuerza. Jesús no estaba con ellos y se
habían desenfocado. Estaban poniendo la mirada en
otro lugar. Trataron de hacerlo en su propia fuerza y fracasaron.
Y Jesús los llama generación incrédula y perversa. Y perversa
se refiere a tener un concepto distorsionado de quién es Dios. ¿Cómo se hace un concepto distorsionado
de quién es Dios? Cuando no se toma el concepto
de Dios desde las escrituras, no existe ninguna fuente en la
cual podamos encontrar la verdad que no sea la Biblia. La Biblia
es suficiente, es la palabra inspirada por Dios. La persona
que quiere tener su fe fuerte necesita prevalecer en el estudio
de la palabra, en la lectura de las escrituras, en la meditación,
en la memorización, haciendo como dice allí, la fe está ligada
al conocimiento de la verdad. Cuando el Señor dice generación
perversa es porque su concepto de quien es Jesucristo cambió
en su mente y los está arrepintiendo por eso, porque se han descuidado
y eso ha empezado a pasar en su corazón. ¿Y qué es eso? ¿Qué
es eso? Cuando alguien dice algo acerca
de Dios que no coincide con Dios, no describe a Dios, eso es idolatría. Nosotros lo identificamos facilísimo.
Mi Diosito, ya sabemos, es un menosprecio a Dios, es un diminutivo,
no existen diminutivos para referirse a Dios. Está hablando de algo
muy pequeño, lo puede cargar en el bolsillo. Pero, ¿qué de
los otros ídolos en nuestro corazón? Cuando nuestra confianza no está
en Él y lo que Él dice, sino que estamos buscando en otros
recursos, estamos buscando en otros lados. Hay que tener cuidado
con eso. No hay manera de integrar la
verdad de Dios con otros recursos, créanme que no. La palabra de
Dios es suficiente y la palabra de Dios es la que somos llamados
a obedecer, eso es fe. Hay un movimiento en consejería
que se llama Consejería Cristiana. Yo no acepto la Consejería Cristiana,
cero, nada, no. La única consejería válida es
la consejería bíblica, no la consejería cristiana. La consejería
cristiana es una sombrilla amplia que abarca cristianismo, conceptos
bíblicos con psicología, conceptos bíblicos con cosas que funcionan
para otras personas, cosas prácticas, etc. Esa es la consejería cristiana. Usted no quiere esa consejería.
La consejería bíblica es la que se basa en ayudarle al aconsejado
a entender que lo que dice la palabra, esto es lo que tú tienes
que hacer. Ejercita tu fe en base a lo que
Dios dice y entonces el caos en tu vida se va a terminar.
Esa es la garantía, cien por ciento. Esa es la consejería
bíblica. Los discípulos se habían hecho
como consejeros cristianos, yo creo, y eso ha sido la tría.
Habían mezclado las cosas de Dios con lo que estaba a su alrededor,
perdieron el enfoque y no estaban ayudando a ese muchacho. ¿Dónde
está puesta su atención el día de hoy? Déjeme le pregunto, ¿qué
es lo que usted hizo esta semana pasada? en lo que usted pasó
la mayor parte de su tiempo. ¿Qué fue eso que capturó sus
pensamientos? ¿Qué fue eso que capturó su esfuerzo? ¿Qué fue eso en lo que usted
al final de la semana, si hace una medida dice, esta fue mi
inversión principal esta semana? En esto invertí mi mente, en
esto invertí mis pensamientos, en esto invertí mi vida esta
semana. Tenga cuidado. de no dejar que
su mente se forme un concepto perverso o distorsionado de quien
es Dios. La fe débil ofende a Dios. Y
Él responde de una manera confrontacional ante la fe débil. No se aleje
de la palabra del Señor. No pase por alto la comunión
con los hermanos en la fe. Haga como el Señor le dice. No
haga su propia versión de lo que significa ser un cristiano.
Muchos cristianos tienen su propia versión. Y quieren caminar de
acuerdo a su propia versión. No hacen discípulos, no disipulan,
no evangelizan. No crecen, no sirven a la iglesia.
Tienen su propia versión. Es una fe débil y la fe débil
va a causar caos, confusión, dudas y va a provocar ofensa
en el Señor. No provoque al Señor con una
fe débil. No lo provoque. Mantenga el enfoque
donde tiene que mantenerlo. Mira lo que el Señor dice. Aquí
vemos el ejemplo de una fe poderosa en el verso 17. En nuestro texto de Mateo 17,
la segunda parte de ese texto, después de que el Señor Jesucristo
los regaña, dice, tráiganmelo acá. Tráiganmelo acá. Y verso 18. Jesús lo reprendió
y el demonio salió de él y el muchacho quedó curado desde aquel
momento. ¿Qué era lo que tenía que hacer
Jesús? ¿Qué le encargó el Padre al Señor Jesucristo? Hay un texto
que habla de eso, dice el Espíritu del Señor está sobre mí porque
me ha ungido para anunciar el Evangelio a los pobres, me ha
enviado para proclamar libertad a los cautivos, la recuperación
de la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos,
para proclamar el año favorable del Señor. Esto es San Lucas
4, 18-19. ¿Y qué es lo que vemos a Jesús haciendo aquí? Traigan
al muchacho y él reprende al demonio y libera a ese muchacho,
lo deja libre. ¿Por qué es importante esta parte
en la narrativa que Mateo nos está presentando aquí? Porque
el caos está allí, la confusión está allí, el sufrimiento sigue
allí, seguramente ese muchachito está revolcándose en el piso
porque el demonio lo está atormentando, la preocupación del padre está
allí, la duda del padre está allí, La falta de los discípulos
está allí, la oposición de los escribas está allí, es caótica
la situación, ¡pero no importa! La situación no determina que
la persona obedezca al Señor Jesucristo, obedece al Padre
y echa fuera al demonio. ¿Qué es lo que él hace? Se enfoca
en lo único que tiene que hacer. Lo único válido es eso, amar
a ese muchachito y darle la liberación que está necesitando ser liberado
de ese demonio. Lo que aprendemos aquí es que
las circunstancias no tienen absolutamente nada que ver con
la efectividad de la fe. La fe del Señor Jesucristo es
una fe poderosa. La fe de los discípulos es una
fe débil porque están distraídos. Mire, Dios le dio fe a usted. El Espíritu es un don de Dios,
es un regalo que Dios le dio si usted está en Cristo. Satanás
no le puede quitar la fe a usted. Pero Satanás puede hacer algo,
distraerle, distraerle. Y muchos están distraídos horas
y horas y horas en sus teléfonos, horas en la televisión o en la
computadora, horas haciendo cosas que no tienen sentido, que es
lo que el mundo hace, el mundo lo celebra, conocen más de las
celebridades del mundo que los personajes de la Biblia. Una
fe débil, desenfocada, Teniendo la autoridad y el poder que el
Señor nos da para obedecer su palabra, no lo hace. Se le pasan
las horas, y los días, y las semanas, y los meses, y los años,
y no se experimenta un crecimiento espiritual. No se manifiesta
una fe poderosa, sino una fe débil, que causa caos, confusión,
y ofende al Señor. Ofende mucho al Señor. Dios no
es glorificado. Jesucristo nos da un ejemplo
de lo que es glorificar al Padre porque Él dice yo nunca hago
lo que quiero hacer sino lo que veo al Padre que me dice que
haga no hago mi voluntad sino que hago la voluntad del Padre
ese es el enfoque del Señor Jesucristo Usted debe pensar en qué es lo
que el Señor le ha pedido a usted que haga Jesucristo no le pidió
a usted que eche fuera demonios tampoco le ha pedido que sane
enfermos Se lo pidió a los discípulos en Mateo, esa es una descripción
de algo que está sucediendo aquí, no es una didáctica, no es una
orden para nosotros. Debemos orar por los enfermos,
debemos orar si hay alguien endemoniado, pero no tenemos la orden de sanar
a los enfermos si no estuviéramos en los hospitales vaciando los
hospitales, ¿por qué no? La fe se basa en obedecer al
Señor. ¿Qué es lo que Dios le ha pedido a usted que haga? ¡Varón!
¿Qué le dice Dios a usted como esposo? ¡Ama a tu esposa! Pero es que me cae bien gorda,
usted no sabe. ¡Ama a tu esposa! Pero es que es bien complicada.
¡Ama a tu esposa! Pero es que usted no sabe cómo
se llama. ¡Ama a tu esposa! No hay ninguna condición. Las
circunstancias no tienen que ver con la fe. No tienen que
ver. Y es algo que vamos a ver porque
el Señor habla de una montaña aquí. Esposas, ¿qué le dice el
Señor a usted que haga? Que se someta a su esposo. Entonces
usted ora por su sumisión. Es algo que usted tiene bien
alto porque aparece en la Biblia como primordial para la esposa.
Entonces usted ora mucho por eso. Usted estudia esa palabra. Usted lee los textos donde habla
de la sumisión y usted se mueve obedeciendo a menos que se distraiga
con el feminismo. a menos que se distraiga con
el mundo como habla el día de hoy y entre en discusiones que
no le van a ayudar a hacer la parte que a usted le corresponde
para no traer un caos en su casa, para no traer dudas en su casa
y para no estar ofendiendo al Señor, igual el esposo. Hijos,
igual, obedezcan a sus padres, honren a sus padres. Es muy clara
la escritura. A un hijo no le queda deshonrar
a sus padres. ¿Por qué? Eso ofendía a Dios.
Esa es una fe débil, causa confusión en los demás. ¿Quién lo hace?
Todos los demás lo hacen. ¿Quién lo hace con los discípulos?
Los fariseos están desenfocados de Dios, no quieren agradar a
Dios, sino su propio concepto idólatra de quien es Dios. Ellos
se dejan arrastrar por eso y empiezan a ofender al Señor. No se distraiga,
no pierda su tiempo con los escribas de este mundo, no lo pierda. Un amigo me decía, estoy leyendo
un libro acerca de la oración, un libro bien grueso. Le digo
yo, ¿por qué no mejor oras? ¿Para qué pierdes tu tiempo? O voy a ir a escuchar a este
predicador que es bien conocido. Tú sabes que él no enseña bien
la palabra de verdad. Pero es que tengo curiosidad,
no pierdas tu tiempo. ¿Para qué vas a escuchar a alguien
que no te está enseñando a obedecer a Dios? ¿Para qué? No pierda
su tiempo, no se distraiga. Mira Hebreos 12, verso 1 y 2. Allí el escritor de Hebreos habla
de la fe, habla mucho de la fe. Los capítulos 11 y 12. Y en el
verso 12 dice, por tanto puesto que tenemos en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, está la parte que estamos viendo
porque los discípulos cayeron aquí. Despojémonos también de
todo peso y del pecado que tan difícilmente, no cierto, tan
fácilmente nos envuelve y corramos con paciencia la carrera que
tenemos por delante. Las distracciones del mundo no
es nada difícil que nos envuelvan, nada, nada difícil, es bien fácil. Verso 2, puesto los ojos en Jesús,
el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante
de él, soportó la cruz despreciando la vergüenza y se ha sentado
a la diestra del trono de Dios. Las circunstancias no determinaron
el éxito de la misión del Señor Jesucristo. Él mantuvo su mirada
puesta en el Padre, en obedecerlo a Él, en Gesemaní, oró, no sea
haga mi voluntad, sino la tuya, no sea lo que yo anhelo, sino
lo que tú dices, eso es fe. Y cuando estaba en la cruz, soportó
el oprobio, la humillación, el dolor, la angustia, la separación
del Padre, lo está soportando. ¿Por qué? Porque eso es fe, eso
es obedecer al Padre. Así el creyente. Entonces, obedecer
al Señor. Es necesario y evitar las distracciones
es muy importante porque puede causar una fe débil. Entonces
Satanás trabaja para provocar eso en usted, una fe débil. No
le puede robar la fe porque Dios ya se la dio. No le puede quitar
la salvación, es un regalo de Dios, es un don de Dios. ¿Pero
qué puede hacer en el creyente? Hacer un inútil del creyente,
uno que está distraído. Distraído y no hay fruto en su
vida, no hay evidencia. El fruto de la fe se puede ver,
se puede tocar. La palabra dice, sin fe es imposible
agradar a Dios. La palabra dice, todo lo que
hagas, hazlo con fe. Entonces usted se pregunta, ¿estoy
viendo esto con fe o el Señor me va a decir incrédulo y perverso? ¿Hay fe en lo que estoy haciendo?
¿Y la fe en qué se basa? En obedecer al Señor, no en lograr
lo que yo quiero. Obedecer al Señor es la esencia. ¿Qué pasa en las escuelas hoy
en día? Acabo de escuchar de unos muchachitos que andaban
abusando, unos muchachitos de octavo grado abusando niños de
quinto y cuarto grado sexualmente en la escuela. Es modesto. Así está el mundo. Y va a seguir
y es peor. Así está el nivel de suicidio,
más alto que nunca ahora en este tiempo. La muerte de jóvenes
por ataque al corazón nos dice, what? ¿Por qué? Los jóvenes no
duermen casi. Casi no duermen los jóvenes.
Se meten en sus teléfonos, se meten en sus devices y no están
viviendo la vida que deberían de vivir. Están bien distraídos.
Pero ¿cuál es el efecto de quienes pueden alcanzarlos a ellos si
los que los pueden alcanzar tienen una fe débil? Están distraídos.
Tenemos que creerle a Dios, que Dios nos llamó para hacer un
impacto a nuestro alrededor, que sea notable donde quiera
que nosotros estemos, porque no es una fe débil, sino una
fe fuerte. Que no causamos confusión a nuestro
alrededor, sino una atracción para creer en Cristo Jesús. No
podemos ignorar la voz de Dios, a no considerar cómo obedecerlo
a Él semana tras semana, día tras día. Mientras tanto si hay
distracción, Satanás está tomando ventaja, está trayendo aflicción,
confusión, robando la poca fe de los incrédulos, lo que tengan
de poca fe y nosotros los creyentes tenemos que ser lo que somos,
la luz, no podemos descuidar nuestra fe. La fe débil causa
caos, dolor y ofende a Dios. Y Mateo continúa en la narrativa
y ahora se enfoca en la atención que Jesús le da a sus discípulos.
Él lo reprende. Miren la situación. Jesucristo
viene, está en la multitud, está el caos, está la confusión, está
el altercado entre ellos. Este hombre le pide ayuda, dice
esto, le pide ayuda, no pudieron ayudarlo. Jesucristo lo reprende,
pero no pierde el enfoque. Tráigame al joven y lo sana.
¿Y qué sigue en el enfoque del Señor Jesucristo? Él tiene una
misión todavía que cumplir y es enseñar a sus discípulos. Inmediatamente
cambia y dice, esa es la segunda parte, el alcance de una fe poderosa,
verso 19, entonces los discípulos llegándose a Jesús en privado
dijeron, ¿por qué nosotros no pudimos expulsarlo? Y Él les
dijo, por la poca fe de ustedes. A pesar de que Jesucristo les
ha dicho generación incrédula y perversa, todavía ellos se
acercan al Señor porque Él los ama. Ellos saben que Jesucristo
los ama. Y le preguntan, ¿qué pasó? ¿Cómo es que tú, de un
solo, sacaste ese demonio y nosotros no pudimos? ¿Qué fue lo que pasó
aquí? Y la respuesta del Señor es por
la poca fe de ustedes. ¿Cuántos eran ellos contra ese
demonio? 9. ¿Cuánto deberá Jesús contra ese
demonio? 1. ¿Quién venció al demonio? El que mantuvo su enfoque,
Cristo Jesús, en hacer la voluntad del Padre. Ellos estaban desenfocados.
Y Jesucristo identifica el problema con los discípulos y les dice,
por la poca fe de ustedes. Fíjense que Él no les dice que
no tenían fe, les dice que tenían poca fe. La fe ya la habían recibido,
el poder ya lo han recibido en Mateo capítulo 10. Ellos tienen
fe, pero la han descuidado y ha venido a ser una fe raquítica,
débil, ineficaz. Santiago, cuando habla de la
fe, ¿qué dice de la fe? La fe sin obras es una fe muerta. Tiene que haber acción cuando
hay fe y esa acción está fundamentada en obedecer al Señor, obedecer
lo que Él dice. Esas obras se tienen que ver. Esas obras de la fe se tienen
que tocar. Esas obras de la fe tienen que
ser vistas por otros. La fe no es un ente, como dije
al principio, que está por allí suelto y alguien lo agarra y
dice yo tengo ahora esa fe. La fe significa obedecer a Dios
y actuar en base a lo que su palabra del Señor dice. Entonces
hay una evidencia. Hay gente que proclama tener
fe y no hay ninguna evidencia en sus vidas de que tienen fe.
No tienen fe o es una fe muy débil que no logra hacer nada. Si usted es un hijo de Dios,
usted tiene el poder para manifestar obras de obediencia. Acuérdese,
el enfoque de la fe no es hacer lo que usted quiere hacer. El
enfoque de la fe es obedecer al Señor a pesar de que se encuentre
en medio de un caos. El enfoque de la fe, hay un problema,
digamos que es un problema grande, una gran dificultad. El enfoque
de la fe no es vencer esa dificultad, no se confunda. El propósito
de la fe es no tener grandes logros en las dificultades, no
se trata de eso. El enfoque de la fe es este,
a pesar de las dificultades, a pesar del caos, a pesar de
que hay una corriente contraria, obedezco al Señor en medio de
eso. Esa es la fe. No se trata de,
oh, vencí el problema, vencí al gigante. No. Es, obedecí al
Señor. El Señor se encarga de lo demás.
El Señor es el que está en control. Mi parte es obedecerle a Él.
La esencia de la fe tiene que ver con obedecer al Señor en
medio de la situación caótica, en medio del sufrimiento, en
medio de las dificultades. Obedecer a Dios, eso es fe. Los nueve discípulos en su distracción
se habían hecho inútiles con una fe débil. El problema por
lo que no hubo sanidad para este muchacho es una fe débil. Jesús
les había ordenado echar fuera a los demonios. y no habían obedecido
al Señor. Están desenfocados. Entonces,
la falta de fe está ligada con la desobediencia a Dios. La desobediencia
a Dios está ligada con el desenfoque en lo que es principalmente en
la vida. Es una sola cosa la que tenemos
que hacer es obedecer a Dios. Ahora, la poca fe de ellos, como
Jesús les dice, era poca en cantidad. ¿O era poca en calidad? ¿De qué
está hablando el Señor Jesucristo aquí? ¿Qué nos deja ver el texto
de esto? Esa pregunta surge allí y Jesús
la contesta. Aunque la pregunta no está en el texto, la tenemos
que hacer al texto. Y Jesús la contesta. Dice, porque
en verdad les digo que si tienen fe, Como un grano de mostaza
dirán a este monte, pásate de aquí a allá y se pasará y nada
les será imposible. Entonces, Jesucristo, ellos le
preguntan, ¿cuál es el problema? Su poca fe. ¿Y qué les dice? Si tiene fe como un grano de
mostaza. Una pausa aquí. ¿Ustedes han visto un grano de
mostaza? La mayoría seguramente sabemos que es un grano de mostaza.
Un grano de mostaza en la mano es un puntito nada más. Bien
pequeño. Es una semilla muy pequeña. Es
algo pequeño, tengamos esto en cuenta. ¿Cuál es el problema,
Jesús? ¿Por qué nosotros no pudimos
sacar al demonio? Por su poca fe. Es algo muy pequeño. Tenga fe como un grano de mostaza,
es algo muy pequeño. ¿Hay una contradicción aquí entonces
o no? Parece que hubiera una contradicción
porque si Jesús le dice, ustedes tienen poca fe y le dice tengan
fe como un grano de mostaza, un grano de mostaza es muy pequeño,
es como que le estuviera diciendo tengan bien poquita fe, es todo
lo que van a necesitar. No ese es el punto que Jesucristo
está haciendo. No ese es el punto. Y esto se ha usado mal para enseñar
acerca de la fe. Yo mismo lo he enseñado mal antes
y por eso tengo la necesidad de enseñar bien ahora. Él no
está hablando de eso. Miren, voy a leer algunos textos. Obviamente Mateo diecisiete de
diez, el que leímos, dice, si tiene fe como un grano de mostaza,
le dirían a este monte, pásate de aquí allá y se pasará. Lucas
diecisiete seis dice, entonces el Señor dijo, si tuvieran fe
como un grano de mostaza, o sea, la misma frase, dirán a este
sicómoro, un árbol, desarraigate y plántate en el mar y les obedecerá. Y en Lucas trece dieciocho diecinueve,
Jesucristo usa otra vez la misma analogía y dice, entonces Jesús
decía, ¿A qué es semejante el reino de Dios y con qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza
que un hombre tomó y echó en su huerto y creció y se hizo
árbol y las aves del cielo anidaron en sus ramas. ¿De qué está hablando
Jesús? No puede ser que Jesús, después
de que le dice que tuvieron poca fe, le está diciendo tengan bien
poquita fe y va a ser suficiente. No se trata de eso. No se trata
de eso. En las dos primeras ocasiones
se refiere a mover la montaña y a mover el árbol. En la tercera
lo está comparando con el reino de Dios. El orden de las comparaciones
comienza con la tercera, yo lo leí al revés. Lo primero que
Jesús dice cuando habla del grano de mostaza es una comparación
con el reino de los cielos. ¿Cómo es el reino de Dios o el
reino de los cielos? Porque dice es como un hombre
que plantó ese grano de mostaza. Lo que está hablando Jesucristo
no es necesariamente en lo poquito, sino la persistencia que esa
semilla tiene. Porque pensar en una semilla
tan pequeñita, una de las más pequeñas que hay, enterrada en
la tierra, toda la oposición que hay para que esta cosita
crezca de allí, pero persiste y persiste y persiste y persiste
y crece y crece y crece, crece tan grande que las aves pueden
hacer nido en sus ramas. Jesucristo está hablando de la
persistencia y es consistente con lo que acabamos de leer.
¿Cuál es el problema de los discípulos? Ellos trataron de sacar al demonio
y no pudieron, pero no persistieron ahí donde falló la fe. Ellos
no persistieron, están alegando con los escribas, están ocupados
con lo que está pasando a su alrededor. Ellos deberían orar
y orar y orar y orar y orar y quedarse allí porque Jesucristo les había
dicho a ellos, echen fuera demonios. No se trata si sucede la primera
vez o la segunda vez. Se trata de que va a suceder
porque Él dijo que va a suceder. La fe se trata de obedecer al
Señor. Las circunstancias que están
alrededor de ellos es la montaña que se ha levantado. Si tuvieran
fe como un grano de mostaza, le dirán a esta montaña, vete
de otro lugar y se va a mover. Lo que Él está diciendo es, a
pesar de todo eso, mantengan el enfoque en obedecer lo que
Dios dijo. Eso es la fe. Obedecer al Señor. De eso es que está hablando el
Señor aquí, de la perseverancia. Por eso el texto nos muestra
la distracción de ellos mirando a otros lados, en lugar de estar
perseverando en qué? En conocer la palabra, escuchar
la voz del Señor, saber qué es lo que Él dice, qué es lo que
Él quiere, qué pide Dios de mí, qué demanda esto de mí, como
el ejemplo que puse ahora como esposo. pues ya tengo más de
30 años de casados, yo ya amo a mi esposa, me puedo distraer
en otras cosas, al cabo yo ya la amo a ella, no me debe preocupar. Pero resulta que leo el texto
y dice maridos amen a sus esposas, cuando tienen un año de casado,
cuando tiene 15 años de casados, cuando tiene 30 años de casado,
cuando tiene 40 años de casados, no tienen número. La orden está
allí, la orden no ha cambiado, las circunstancias sí, pero no
la orden. Entonces, para tener fe y vencer la montaña es mantener
el enfoque, orar por eso y pedirle al Señor antes de llegar a mi
casa, cada vez que llego del trabajo, Señor ayúdame a amar
a mi esposa, porque estoy en otro día, no estoy en el día
de ayer, estoy hoy en ese día. Igual usted en su sometimiento,
igual ustedes hijos en el honor a los padres, igual usted como
trabajador en ser honroso en el lugar donde usted trabaja,
igual en el área donde usted sirve, donde usted ayuda, sea
pequeño, sea grande, no importa. Persista, persista en lo que
la palabra del Señor le dice, no busque sus sueños, no busque
sus propósitos, no busque su voluntad, busque la del Señor.
¿Qué dice allí? y haga como él le dice para que
tenga una fe fuerte porque la fe fuerte puede hacer mucha diferencia
donde quiera que usted se encuentre y no tiene que esperar las circunstancias
adecuadas o perfectas o cómodas como usted las espera lo que
necesita hacer es obedecer ir y obedecer la fe perdón, la fe estaba basada
en la palabra, el mensaje de la palabra, y el mensaje de la
palabra no se tiene que cambiar, no se tiene que integrar, no
se tiene que mejorar, no se tiene que hacer una renovación, no
necesita un upgrade, no necesita ideas nuevas que se le agreguen,
es la misma semilla, es la misma palabra, que es fuerte y poderosa,
que penetra, que transforma, nuestra parte es creer. No deja
de trabajar la palabra. Se expande, continúa, mantiene
una sola ruta, tiene una sola meta y es proclamar la voluntad
de Dios para todos los hombres, sin excepción. Decirle a una
montaña que se traslade de un lugar a otro no es algo que Jesús
jamás le pidió a sus discípulos. Tengamos esto en cuenta. Dios
jamás le pidió a Jesús tampoco que lo hiciera. El punto no es
mover algo físico, Ese no es el punto. En el caso de los discípulos,
mirando esta porción de lo que es la montaña, Jesús dice y califica
la palabra montaña cuando dice esta montaña, no dice una montaña,
dice esta montaña. ¿Cuál montaña? La montaña donde
Él acaba de descender, la montaña de la transfiguración, Esa fue
lo que causó el caos para los discípulos. Esa fue la prueba
de ellos. Esa era su montaña, porque Jesús
no estaba con ellos. Y Jesucristo dice, si tuvieran
fe como un grano de mostaza, le dirán a esta montaña, muévete. Ellos dudaron y se desenfocaron
de lo que tenían que hacer. Igual nosotros. ¿Cuál es su montaña? No piensen, ¿cuál es mi problema? No. ¿Qué es lo que me ha llevado
a desenfocarme en el Señor? ¿Qué es lo que me ha llevado
a escuchar al mundo, a los escribas del mundo? ¿Qué es lo que me
ha llevado a combinar la verdad de Dios con otras cosas? Eso
es lo que usted tiene que vencer en el sentido de mantener el
enfoque en el Señor a pesar de que eso esté allí. Y buscar,
buscar y buscar hasta que suceda. Igual cuando dice del árbol,
Pensemos en esto, porque estoy explicando lo de la montaña y
lo del árbol. Digamos que Jesucristo lo está
usando así, porque esto se puede discutir. ¿Qué le está diciendo
a los discípulos? Mira, si Dios te ordena que muevas
esa montaña, tú ve y muévela. Si Dios te ordena que le hables
a ese árbol para que se desarraigue y se mueva y se plante en el
mar, algo que es imposible, tú hazlo, tú lo que tienes que hacer
es no cuestiones a Dios, tú enfócate en lo que Él dijo que tienes
que hacer y ora por eso, entra en ayuno si tienes que entrar
en ayuno, Marcos dice que este espíritu no sale sino con mucha
oración, Mateo lo agrega pero en los originales no aparece
por eso no lo lee, Marcos entonces la insistencia, la persistencia
en lo que Dios dijo Esa es cuando la fe se mantiene viva, fuerte,
efectiva, agradable a Dios, quita el caos, trae la paz y termina
glorificando al Señor. Porque eso es lo que dice Lucas
al final, cuando termina de dar esta narrativa, dice se maravillaban
de ver el poder de Dios. El poder de Dios se va a ver
en su vida cuando usted mantenga el enfoque donde tiene que estar
ese enfoque. Los discípulos tenían que cuidar
su fe, de mantenerla enfocada en lo que Jesús les ordenó. Mateo
10, ahí está la orden. El demonio no había salido la
primera vez y desistieron, y se desenfocan. Entran en el razonamiento
del mundo, escuchan a los que no obedecen a Dios, Pierden el
tiempo y el enfoque. Cuidado, no escuche a una persona
que no obedece a Dios. Tenga cuidado. Una persona que
no tiene temor de Dios, no la escuche. Ayúdele, pero no la
escuche. No siga su consejo. Usted siga
el consejo de Dios. Obedezca a Dios. Los discípulos
tenían que orar, persistir, hasta que ese demonio se fuera, porque
esa fue la orden del Señor. No se trataba de decir una vez
y usarlo como una varita mágica y decir, ya lo declaré, usted
declárelo y es suyo. Eso es falso, es mentira, eso
es diabólico, eso es del infierno. Se trata de obedecer a Dios lo
que Él declaró. Nosotros no declaramos nada y
si declaramos algo, declaramos la misma palabra de Dios y sobre
ella caminamos, en esa línea solamente. Jesucristo, a pesar
de las circunstancias, Él se enfoca en lo que tiene que hacer,
para Él todo lo demás era irrelevante. Hay escasez, es irrelevante. Hay abundancia, es irrelevante. Hay una situación seria emocional,
es irrelevante. ¿En qué sentido? ¿En que ignoremos
nuestras emociones? No, allí van a estar, el sufrimiento
ahí va a estar. Pero la Palabra de Dios es relevante, es lo que
hacemos. No lo que está a nuestro alrededor,
no las circunstancias, es la Palabra de Dios. Los discípulos
tenían que hacer eso. Ellos podían sanar cualquier
enfermedad, podían sacar todos los demonios, podían resucitar
a los muertos. En el libro de los hechos vemos
la evidencia que ellos siguen adelante, obedeciendo al Señor. Pablo, Pedro, hacen muchos milagros
y maravillas y miles de personas son afectadas por eso. ¿Pero
cuál es el enfoque de ellos? Obedecer al Señor. Obedecieron
al Señor. Y el Señor los usó grandemente. Dios a nosotros concluyamos. No nos ordena sanar a los enfermos.
Dios no nos ordenó que sanemos a los enfermos, estamos claros
con eso. Él no nos ordenó que echemos fuera demonios, estamos
claros con eso. Esa es una narrativa. Esa no
es una norma para el creyente el día de hoy. Yo no estoy diciendo
que un creyente no pueda echar fuera demonios o que no pueda
haber una sanidad. Lo que estoy diciendo es que
esa no es una orden del Señor. ¿Qué pasa cuando sabemos de un
enfermo? ¿Qué hacemos todos? ¿Vamos y lo sanamos? ¿Por qué
no? Porque no nos ordenó hacer eso.
Nuestro enfoque no está allí. Nuestro enfoque está en orar
por ese enfermo y creer que Dios es poderoso para sanar a esa
persona. Tratamos de levantar a los muertos. Sé de una iglesia
en San José que murió alguien y estaban, reunieron toda la
iglesia tratando de levantar a ese muerto. Completamente desenfocados,
proclamando una fe falsa, diabólica. Confundidos porque no están leyendo
las escrituras, no conocen que es lo que Dios pide. Perdiendo
el tiempo, confundiendo a la gente, causando caos. Tienen
una fe débil. ¿Qué si nos ordenó el Señor?
Pablo se presenta a sí mismo en el libro de Romanos, en el
capítulo 1, dice Pablo, siervo de Jesucristo, apartado para
el Evangelio. ¿Quién más está apartado para
el Evangelio? El que está en el Evangelio. Usted ha sido apartado
para el Evangelio. ¿Qué dijo el Señor Jesucristo
en Mateo 28, 19 y 20? Vayan y hagan discípulos. No hacer discípulos es tener
una fe débil, distraída en lo que usted no tiene que hacer.
Jesucristo le ordenó que vaya y haga discípulos. Entonces,
¿qué dice el Señor de usted? Incrédulo y perverso, ¿o qué
dice el Señor de usted? Bravo, buen siervo fiel. Usted
dice, bueno, hemos hecho solamente, y está la descripción de la fe,
lo que se nos pidió que hiciéramos. Buen siervo fiel, has hecho lo
que se te pidió. De eso se trata la fe. ¿Qué más
debemos hacer que el Señor nos ha ordenado? Que no dejemos de
creer. Algunos tenemos hijos inconversos.
No dejemos de creer. Oramos y oramos, pero todavía
no. Oramos y oramos, pero todavía
no. Métete a ayunar. Hay que persistir. ¿Por qué?
Porque sabemos que Dios lo puede hacer. Nos ordenó que salvemos
a alguien. No, no podemos salvar a nadie.
Pero sí creemos que Él lo puede hacer y tenemos la orden de orar
y persistir y hacer discípulos. ¿Qué más? No nos cansemos de
hacer el bien, dice la palabra. No nos cansemos de hacer el bien.
El otro día estaba hablando con una persona en el teléfono, le
contaba al grupo del sábado. Y esa persona me contestaba bien
golpeado. Y yo estaba, uy, pero quería
decirle. Pero dije, no, Dios me ordena.
Dios me ordena que no conteste mal al que me habla mal. Dios
me ordena que bendiga al que me maldice. Y mantuve mi compostura
y procuré ser bendición para esa persona. Hasta el final yo
lo logré. Hay que persistir, bendigamos a los que nos maldicen,
hagamos bien a los que nos persiguen, proclamemos el mensaje del evangelio,
hagamos discípulos a todas las naciones, que no dejemos de congregarnos,
seamos generosos, hospitalarios, compasivos, misericordiosos,
prevalezcamos en la fe, puestos los ojos en Jesús, haciendo tal
como Él nos ha ordenado que hagamos. No distraídos con una fe débil,
sino enfocados con una fe fuerte. Hay que mantener ese enfoque
en el Señor. Pablo dice, pon la mirada en
las cosas de arriba, no en las de la tierra. Para la tierra
no hay plan, el mundo no tiene plan, el mundo no tiene salida,
es un caos. Es oscuridad, es tinieblas, es
pecado abierto, es pecado celebrado. Eso no debe afectarnos a nosotros
para obedecer a Dios. Debe afectarnos en sentir compasión
y buscar llevar el evangelio, pero no hacernos como ellos.
Entonces debemos tener fe como un grano de mostaza, es decir,
persistente. Cuidar que esta fe no se haga
débil, persistir en la verdad, que sea fortalecida día a día.
Creer que podemos obedecer a Dios, ¿en qué? Jesucristo le dijo a
los discípulos cosas imposibles. humanamente imposibles. Y ellos
las hicieron cuando creyeron. Jesucristo nos ha pedido a nosotros
que vivamos de una manera específica, una vida de santidad honrosa
para Él y siendo efectivos en llevar el Evangelio. Todo mandamiento
que contiene la Biblia, todo, sin excepción, usted lo puede
cumplir. Todos. Y si no ha cumplido algunos,
persista, persista, persista hasta que usted vea que sucede.
Eso es fe. Esa es la esencia de la fe. Está
fundamentada en obedecer a Dios, no en lograr lo que nosotros
queramos. Entonces, lo que vimos fue los efectos de la fe débil
causa caos, dolor y ofende a Dios. Eso es por las malas decisiones
que tomamos. Y lo segundo es el alcance de una fe poderosa,
donde Dios es honrado, donde viene orden. Cuando Jesús sana
a ese muchacho, llegó la calma. Finalmente hay calma allí, hay
orden y Dios es honrado. Pero necesitamos estar enfocados. Debemos ser persistentes como
un grano de mostaza. ¿Por qué no nos ponemos de pie
y cerramos así esta sesión? Vamos a orar. Padre, Señor, oramos
creyendo que Tú estás escuchándonos. Y oramos creyendo que lo que
acabamos de estudiar es verdad. fue inspirado por tu espíritu
para que hoy nosotros lo leyéramos y lo consideráramos Señor. Tenemos tu palabra que nos da
a conocer tu voluntad y tu voluntad es que todo lo que dice allí
lo hagamos, lo que está prescrito para nosotros. Señor, queremos
creer, tomamos la decisión de creer y hacer tal como tú dices,
manteniendo el enfoque en la verdad, manteniendo la mirada
en Cristo Jesús, quitando las distracciones, eliminando lo
que sobra y no permitiendo que las circunstancias nos opaquen, sino que mantengamos
una persistencia definida en obedecerte a ti, Señor. Gracias
por este mensaje. Oramos por quienes no tienen
fe, no están en Cristo. Usted no tiene seguridad en la
perdón de sus pecados. Tal vez no sabe dónde va a ir
si muere hoy. y rogamos que el Señor le dé la fe para creer,
que el Señor abra los ojos de su entendimiento para que sepa
quién es Cristo, y que su Espíritu Santo le dé convicción de pecado
en su corazón para que se arrepienta, para que clame a Jesús como el
Señor y como el Salvador de su vida. y por la iglesia señor
oramos que seamos hallados hoy como hombres y mujeres de fe
que testificamos del poder de tu palabra porque la obedecemos
persistimos en ella señor gracias padre en el nombre de jesucristo
amén
Los efectos de una fe débil y el alcance de una fe poderosa
Series La Fe
Mateo 17:14-20
- Los Efectos de una Fe débil (v. 14-18)
a. Causa caos y dolor vs. 14-16
Mat. 10:7-8 …sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios… estas eran sus órdenes.
Marcos 9:14–18 da mas detalles del mismo evento
Mr. 9:22 el padre del niño duda
Es peligroso descuidar la fe, se vuelve una fe débil.
b. Ofende a Dios vs. 17-18
La fe débil es desagradable a los ojos de Dios
Heb. 12:1-2 …despojemonos
- El Alcance de una Fe Poderosa. Vs. 19-20
El Grano de Mostaza:
Mat. 17:20 …dirían a este monte "pásate de aquí allá, y se pasara"
Lucas 17:6 dirían a este sicómoro: "Desarráigate y plántate en el mar", y les obedecería."
Lucas 13:18-19 Jesús compara el reino de Dios con un grano de mostaza.
| Sermon ID | 2623642455303 |
| Duration | 1:09:37 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Matthew 17:14-20 |
| Language | Spanish |
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