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Hudson Tyler, desde niño, era
rebelde hasta unos 16 años de edad. Allí entonces, su mamá
fue a una conferencia de oración. Ella, una gran cristiana, y la
hermana mayor de él, una cristiana. Y él estaba aburrido. ¿Qué voy a hacer? No hay amigos
aquí. No hay nada para hacer. Y agarró
un libro de su papá, que era un gran cristiano. Incluso su
papá había orado antes de nacer Hudson Tyler que algún hijo suyo
fuera misionero a China. Incluso en cada desayuno, el
papá tenía un mapa de China al lado de la mesa de desayunar
y estaba cada día orando, Señor bendice a China. No hay misioneros
allí, bendice a China. Y entonces, creciendo, él tenía
China en su mente, pero no era cristiano, hace 16 años de edad. Agarró un libro de su papá y
no sabía lo que era, pero tenía que ver con la obra consumada
de Cristo en la cruz. Y entonces, él fue a un granero
allí, entonces se escondió en paja, como para echar una siesta,
pero yendo primero. Pero cuando su mamá estaba en
la conferencia, él estaba allí leyendo el libro, el Espíritu
Santo, tocó su corazón fuerte para creer que Cristo es suficiente.
Y entonces él aceptó a Cristo. Toda su vida se cambió. Se bajó
de allí. El próximo día venía mamá de
la conferencia y él corrió. Mamá, no va a creer que pasó.
Y ella dice, sí, yo entiendo. Usted se convirtió. ¿Cómo? Es que en la conferencia estuve
orando y Dios me dio paz que usted había convertido. No, mi
hermana te dijo, ¿verdad? No, no, hijo, de verdad. Yo estuve
orando y ayunando mucho tiempo y Dios me dio la paz y gracias
a Dios. Él entonces después entrenó por
su propia cuenta para ser un médico, trabajando con médicos
para aprender griego, hebreo, igual como más tarde David Livingstone
y antes de Guillermo Carri habían hecho muchos estudiosos por Vela
y a su propia cuenta muchas veces. Pero entonces fue a la universidad,
estudió un poco y finalmente quería ir a China y fue con la
misión de Londres. Pero incluso de joven, cuando
estaba estudiando, dijo, tengo que aprender a vivir por fe.
Así que en el mismo tiempo, vamos a ver solo muy corto de Jorge
Müller, que tenía muchos huérfanos bajo su orfanato allí en Inglaterra. Él siempre dijo, yo no voy a
pedir nada de nadie. Dios tiene que mandarme dinero.
Si quiere que yo tenga dinero, solo voy a orar. Y entonces Dios
proveyó. Hudson Tyler dijo, yo tengo que
tener esa fe. Así que Hudson Tyler Cuando estaba
creciendo dijo, OK, no voy a pedir nada de nadie. Pero un sábado
ya llegó la renta y ese mismo día el jefe se había olvidado
pagarle su pago de la semana. y no pudo pagar la renta. Dijo,
yo tengo que orar. Dios tiene que proveer. Y Dios
hizo un milagro en que el jefe vino así el sábado después de
la oscuridad. Osentaya le encontró en el camino. Dice, oh no, ¿no le debo algo? Dice, sí. Lo siento. Ya se me recuerda, pero no tengo
dinero ahora. Puse todo en el banco. Y entonces
va de un lugar a otro. Se encuentra otra vez en la calle
con el jefe. El jefe dice, Hudson, tú no vas
a creer qué pasó. Un cliente que me debía mucho
dinero se encontró conmigo y dijo, mira, aunque sea sábado o de
noche, quiero pagarle lo que le debo. Y así que dice, ya tengo
dinero para pagarte tu salario de la semana. Así que con solo
oración, Dios había movido el corazón y la mente olvidadiza
de su jefe para darle casi a media noche el dinero para que no fuera
echado de su casa. Cuando fue a China vivió súper
humildemente, la renta más baja, en el barrio más malo, porque
quería alcanzar los más malos para Cristo. Y entonces, así
vivió por fe. Y de hecho, esto me pasó a mí
cuando llegué a España, ¿verdad? Llegué como en mayo. Entonces,
en agosto, varias iglesias en el verano iban de vacaciones
y las iglesias no enviaron dinero a algunos de sus misioneros.
Yo tenía un salario bien amplio de $600 dólares al mes cuando
fui a España y entonces más de la mitad no venía, solo unos
$250 y yo debía $100 para mi renta y $150 para una profesora
de español, tenía como $50 pesos extra, pesetas extra o algo,
bastante para una barra de pan y oramos, Señor, tú tienes que
proveer. La maestra tomó los $150 y dijo, gracias, ya me voy
de vacaciones, no voy a dar las clases. Nos quedamos sin dinero,
sin clases, solo con la renta pagada y no más. Pero ese fin
de semana, una iglesia que había predicado en el verano una o
dos veces, una iglesia militar americana. Fuimos como dos horas
y media o tres horas a la iglesia cada domingo en la mañana y regresamos. Un par de buses, el metro allí,
diferentes, caminando un par de días. Y entonces llegamos
varias veces allí, pero el pastor apareció ese sábado y dijo, ¿Quieres
predicar mañana? Digo, sí, ¿por qué no? Tenía
Parece que 10 centavos son 10 pesetas para el bar. Entonces llegué, de alguna manera,
y cuando estuvimos allí prediqué y llenaron toda una sala como
esta, una sala cuatro veces más grande. Esta sección llena de
mesas y mesas de comida para nosotros, un estéreo, un radio,
no sé qué cosas más. Y entonces un señor hasta me
regaló un carro ese día, viejo, estropeado, pero trabajó mejor
que mi carro, muchas gracias. Así que allí estaba Dios proveyó. Así aprendí que uno puede orar
y Dios puede proveer. Pero Huston Tyler así era, que
dijo, tengo que aprender a confiar en el Señor. Llegó a cabo un
misionero, y no era como yo, que un mes no podían darle dinero,
es que no le dieron dinero por todo el año. Y su salario anual
no llegaba y no iba a llegar. Así que él dijo, puedo regresar
a Inglaterra o yo puedo orar. Y dijo, voy a orar. Y Dios le
guió para dimitirse de su misión y comenzar la misión al interior
de China. Porque ya tenía un corazón de
todos estaban en la frontera de China y él quería llegar al
interior. Así llamó su misión China Inland
Mission, la misión del interior de China. Y así es que él estaba
orando y orando por su propio salario y Dios no le dejó padecer
hambre. Hasta allí Dios no le dejó sin
esposa. Allí encontró en China una esposa,
¿verdad? ¿Quién va a encontrar una esposa
inglesa en medio de China? Pero él lo hizo de alguna manera.
Una historia larga y muy romántica y una persona que no quería y
así la lucha y todo eso. Pero de cualquier manera, él
entonces dijo, Dios va a proveer, pero yo no puedo hacer China
todo yo. Así que volvió a Inglaterra y
predicó en inglés y dijo, nos hace falta misioneros a China.
Y así que... No sé, vamos a ver aquí como
16, dijeron, iremos. Él dijo, OK, yo no puedo pagar
mi propia renta, ¿cómo voy a pagar la renta de 16 más? Y él tenía
una cosa, no vaya para pedir dinero, orar y orar, presentar
lo que va a hacer, pero no pedir dinero cuando sale como misionero. Y así que era una misión de fe.
que tenía que tener fe para cada cosa. Y así que muy ecuménico
un poco, ¿verdad? Pero de cualquier manera él oraba
mucho. Él siempre dijo dos citas especiales. Uno, Dios puede mover los corazones
de los hombres con la sola oración. Dios puede mover los corazones
de los hombres con la sola oración. Así que no depende de mi inteligencia,
mis debates, depende del poder de Dios. Y Dios puede, como cambió,
como proveyó para el jefe antes para darle dinero, así Dios podía
salvar personas. Y muchas veces había luchas con
el gobierno. Y él dijo, Dios puede mover los
corazones de hombres con solo oración. Lloraba, lloraba, lloraba,
y Dios le guardaba, y Dios proveyó para él y otros 16 misioneros. Más tarde, 100 misioneros querían
ir a China, y Dios proveyó para ellos. Luego, millares de misioneros
iban a China, y Dios proveyó para ellos. La otra cosa es el
título del libro de su biografía, que es El Secreto Espiritual
de Olson Tyler. El secreto espiritual de Hudson
Tyler es Juan 15, versículos 5 al 8, que dice, sin mí nada
podéis hacer. Así que como la vida tiene pápanos,
yo soy pápano en la vida. La sabiduría viene del Señor.
Yo, ¿qué tiene que hacer el pápano? Descansar en la vida. Y ese es
el secreto, descansar en Cristo, reposar en Él, confiar en Él
para fortalecerme, hacerme florecer y así el Señor me dará todo lo
que necesito, no solo para mí, pero para los otros. Fui a China,
había un hombre allí cuando estaba en un barco en un río que se
cayó. Y estaba ahogándose. Llamó a
unos pescaderos. Mira, hay un hombre ahogándose.
Ayúdale con su red. Y ellos dijeron, ¿cuánto nos
tiene para pagar? Y querían regatear allí, ¿verdad?
Para dinero. Y el senador dijo, no importa. Yo daré lo que tenga, que es
muy poco, pero hago. ¿Cuánto es? En regatear, el hombre
se murió, creo, si no me equivoco. Y él pensó, así somos, demasiado
en cosas mundanas, y no nos importan los hombres ahogándose en su
pecado. Solo un poco de Hudson Tyler
aquí, comenzando en 3 minutos 20 segundos, la foto de Hudson
Tyler cuando era más grande, ¿verdad? Atrás aquí, ahí está
eso. Déjame ver esto otra vez. ¿Qué
dije? ¿Tres minutos, treinta segundos?
¿Qué ruido es eso? Ok, déjame ver aquí. ¿Será que
hay alguna conversión? En el 153, un pequeño barco de
tres mástiles salió sigilosamente del puerto de Liverpool con Hudson
Taylor a bordo. Un misionero de 21 años, flaco
y de ojos desorbitados. El joven misionero se dirigía
a un país que recién estaba entrando en la conciencia del occidente
cristiano. Solo unas pocas docenas de misioneros
estaban haciendo labores allí, para cuando Taylor murió medio
siglo más tarde, sin embargo, China era vista como el campo
misionero más fértil y desafiante, y miles se ofrecían anualmente
para servir allí. Bienvenidos a este resumen de
la vida de Hudson Taylor. los cristianos en Inglaterra
a permanecer quietos con los brazos cruzados, mientras estas
multitudes en China están pereciendo por falta de conocimiento, por
la falta de ese conocimiento que Inglaterra posee, tan abundantemente? Taylor se convenció de que se
necesitaba una organización especial, para evangelizar el interior
de China. hizo planes para reclutar a 24
misioneros, dos para cada una de las 11 provincias interiores
no alcanzadas, y dos para Mongolia. Era un plan visionario que habría
dejado a los reclutadores veteranos, sin aliento. Aumentaría el número
de misioneros de China, en un 25 por ciento. El propio Taylor
estaba atormentado por la duda. Le preocupaba enviar hombres
y mujeres sin protección al interior. Al mismo tiempo, se desesperó
por los millones de chinos que se estaban muriendo sin la esperanza
del evangelio. Un amigo lo invitó a la costa
sur de Inglaterra, a Brighton, para un descanso. Y fue allí,
mientras caminaba por la playa, que la tristeza de Taylor se
deshizo. Allí el Señor conquistó mi incredulidad y me entregué
a Dios por este servicio. Le dije que toda la responsabilidad
en cuanto a los problemas y las consecuencias debe descansar
en Él, que como su servidor era mi deber obedecer y seguirlo. Misión al interior de China Su
nueva misión, a la que llamó Misión Interior de China, tenía
una serie de características distintivas. Sus misioneros no
tendrían salarios garantizados ni podrían solicitar fondos.
Simplemente confiarían en Dios para suplir sus necesidades.
Además, sus misioneros adoptarían la vestimenta china y luego llevarían
el Evangelio al interior del país. Un año después de su avance,
Taylor, su esposa y cuatro hijos y 16 jóvenes misioneros salieron
de Londres para unirse a otros cinco que ya estaban en China
trabajando bajo la dirección de Taylor. Controversias En 1876 con 52 misioneros, la
organización constituyó una quinta parte de la fuerza misionera
en China. Ante el incremento de la misión, Taylor instituyó
otra política radical. Envió mujeres solteras al interior,
una acción criticada por muchos veteranos. Pero la audacia de
Taylor no conocía límites. En 1881 le pidió a Dios otros
70 misioneros. A fines de 1884, obtuvo 76. A fines de 1886, Taylor oró por
otros 100. Dentro de un año, en noviembre
de 1887, anunció que 102 candidatos habían sido aceptados para el
servicio. Su estilo de liderazgo y altos
ideales crearon enormes tensiones entre los consejos de la C.I.M.
de Londres y China. Londres pensó que Taylor era
autocrático. Taylor dijo que solo estaba haciendo
lo que pensaba que era mejor para el trabajo. y luego exigió
un mayor compromiso de los demás. China no puede ser ganada para
Cristo por hombres y mujeres tranquilos y complacientes",
escribió. El ritmo de trabajo agotador
de Taylor, tanto en China como en el extranjero a Inglaterra,
Estados Unidos y Canadá, en compromisos de oratoria y reclutamiento,
se llevó a cabo a pesar de la mala salud de Taylor y sus episodios
de depresión. En 1900, su salud se agravó y
tuvo un colapso físico y mental completo. Entre su ética de trabajo
y su confianza absoluta en Dios, A pesar de nunca solicitar fondos,
su CIN creció y prosperó. Inspiró a miles a abandonar las
comodidades de Occidente para llevar el mensaje cristiano al
vasto y desconocido interior de China. También le enseñó a
las generaciones futuras de misioneros la importancia de sumergirse
en la cultura de los no alcanzados y el carácter de ser valientes
y osados en la labor misionera. Muy bien. ¿Dónde era esto? OK. Así que, siguiendo con Robert
Morrison, Hudson Tyler, muchos otros llegaron a China. Uno es
Jonathan Goforth. Llegó y un gran evangelista,
pero se paró la obra. Nadie quería ser salvo. Nada
iba a pasar. Él era un médico. Dios le llamó
al norte de China. Su esposa ni quería seguirle. Tenían como cinco hijos. Y dijo,
mira, no voy a arriesgar a mis niños. Especialmente una muchacha
está bien enferma y puede morir. Y él dice, mira, si no me dices
adiós, puede morir aquí, tanto como allá. Y ella dijo, no, no
me voy. Y él fue al norte y tenía un
mensaje de su esposa. Venga rápido, tu hija está muriendo. Por el tiempo que llegó, la niña
estaba muerta. Ella dijo, mira, ya veo que tengo
que obedecer al Señor. Fue al norte y entonces Dios
guardó a los otros y les dio dos o tres más niños, no sé si
tenían siete o más, y Dios los guardó. Pero allí en una iglesia
un día, un diácono me parece de la iglesia, se paró y dijo,
tengo que confesar. Yo tengo pecado grave en mi vida. He cometido adulterio y estoy
arrepentido y quiero perdón de todos. Y entonces todos le perdonaron,
pero entonces otro se paró y otro. Con allí no solo adulterio, claro,
pero muchos otros pecados fueron descubiertos, ¿verdad? Y entonces
Un gran avivamiento brotó y centenares llegaron a conocer al Señor.
Le llamaron a otro lugar, la misma cosa pasó. Alguien confesó
su pecado, otro, y ya todos, y entonces un gran avivamiento
comenzó. Eso pasó en varios lugares de
China y hasta sobrepasó a otros países con Jonathan Goldforth.
un gran misionero. Luego tiene Gladys Ellsworth,
que puede ver alguna película acerca de ella. Se llama a veces
La Pequeña Mujer de la China. Ella dijo, yo voy a China, nadie
quiere apoyarme. Todos dijeron, tú no puedes ir,
tú no puedes ir. Ella trabajó como sierva en una
casa, limpiando casas, ahorró cada penny. Así que ella ya vendió
todo lo poco que tenía. Compró entonces un boleto después
de caminar no sé cuántos centenares o millares de millas. Compró
un boleto en tren de Inglaterra, creo, y Francia para correr por
medio de Rusia y bajar por Rusia a China. porque había una guerra
entre rusos y chinos y luego los japoneses y los chinos estaban
en guerra pero había un tren bien incómodo de soldados rusos
que le llevó a la mera frontera de china se bajó y ya caminó
no sabiendo dónde iba a ir en china pero de cualquier manera
llegó a una casa verdad que se llama el hospedaje de seis felicidades, o algo así. The end of the sixth happiness,
o algo así. ¿Verdad? Una ancianita misionera
allí que hospedaba gente en esa hospitalidad, en ese hostel,
entonces la recibió, trabajó allí. Una mujer pequeñita, corta
de estatura, pero Luchó mucho en contra de un hábito de chinos
de atar los pies de niñas, ¿verdad? Para que no crecían sus pies,
porque dijeron, queremos pies pequeños para mujeres, ¿verdad? Y así que los ataba sus pies
de niñas y él luchó en contra de eso. Y de hecho, se puso de
parte de un gobernador que dijo que tú vas a ser la inspectora
de pies de mujeres para estar seguro que no hagan eso más,
¿verdad? Pero entonces, una mujer bien
valiente, un día, los peores criminales, como en Sam Quentin,
los asesinos y todo, estaban en gran pelea. y entonces matándose
casi unos a otros. Y el gobernador llamó a Gladys
Ellsworth y dijo, mira Gladys, tienes que venir y calmar la
tempestad de la prisión. Y así que ella dijo, yo soy una
mujercita, me van a matar enseguida. Si tú crees en tu Dios y si tu
Dios es real, tú tienes que hacerlo por tu Dios. Tu Dios te va a
ayudar. Y ella dijo, bueno, ¿qué voy
a decir? Tengo que defender el nombre de Dios. Y así que le
dejaron entrar y cerrar la puerta detrás de ella muy rápido. Y
ella entró allí y dijo, ¿qué hacen ustedes, niños, por aquí?
¡Cállense! Y entonces todos los prisioneros
se callaron y ella les habló y dijeron, no tenemos comida. Y ella dice, bueno, con razón
ustedes están con este alboroto. Yo entiendo, voy a hablar con
esta gente por ustedes, pero tienen que prometerme que se
van a callar. Y entonces ella salió y dijo que les entreguen
comida y ya la cosa se calmó. Pero de cualquier manera, una
mujer bien valiente es de Gladys Ellsworth. Leí su libro alguna
vez. Es muy interesante, ¿verdad? Déjame ver. ¿Dónde estamos? OK. Luego, en ese tiempo de Hudson
Tyler, en Cambridge, la universidad en Inglaterra, en 1885, había
un grupo que se llamaba los Cambridge Seven. Los Siete de Cambridge.
Eran siete jóvenes bien valientes. Uno especialmente, C. T. Stude,
el líder de ese grupo, Era un multimillonario y donó todos
sus millones de dólares para que él fuera comisionero a China. Eso inspiró seis más. Los siete se juntaron y dijeron,
vamos a ir a China. Y puedes ver su foto, ¿verdad? Como siete en la universidad.
Ya son siete en China, con Huston Taylor vestido de chinitos y
todo. Fueron diferentes partes y Dios
les usó grandemente hasta que luego se dividieron y fueron
a diferentes partes del mundo. Pero así, en nuestra iglesia
yo tengo en la lista de oración una cosa. Estoy orando por doce
hombres fieles. y estoy orando por siete jóvenes
misioneros en nuestra iglesia. Mucho basado en estos siete,
¿verdad? Que llegaron a cambiar mucho
el mundo. Sete estuvo después de China, fue a África, después
de África a otro lugar. Era un gran hombre, ¿verdad? Para servir a Dios. Otros en
China, William Borden, ¿verdad? Otro misionero joven, bien rico,
verdad, multimillonario, y dijo voy a dejar todo para ser misionero
en China. Eric Lider en ese tiempo, los
jóvenes leyeron su historia, ganador en las Olimpiadas, el
corredor más rápido, puede verle aquí corriendo, es él, verdad,
corriendo muy rápido en las Olimpiadas, pero dijo, mira, me han asignado
a correr un domingo, me demito. Pero toda Escocia está dependiendo
de ti para ganar para Escocia. No, no voy a correr el domingo,
es el Día del Señor. Y así que cambió con otro y corrió
el lunes y martes y ganó dos o tres medallas diferentes. Entonces
dijo que ya voy a dejar todo esto de las olimpiadas y riquezas
y ir allá para China. Tanto Borden como Liddell. solo estaban unos meses, un año,
dos en China y murieron jóvenes de enfermedad o de prisiones. Y entonces en 1934 tenemos John
y Betty Stumpf, una pareja súper inteligente, súper bien cómodo,
pero los dos por separado fueron a China. No se conocían solo
un poco en la universidad, pero allí se encontraron otra vez,
se casaron allí, tenían un bebé. Entró la guerra de Japón y China,
les secuestraron los dos y les mataron los dos. Tenían su bebé
escondido en una maleta. Como era tan chiquita, le escondieron
la maleta, así que no lo encontraron. Y otra sierva encontró a la niña
y la entregó a algunas autoridades y llegó a Inglaterra y sobrevivió
por un milagro. Pero dijeron los dos. Incluso
esta semana en BBN, cada tarde tiene la historia de John y Betty
Stahm, que murieron como mártires. Mi esposo está escuchándolo cada
día. Es muy bonita su historia, ¿verdad? Tiene un libro de ellos. Porque
sacrificaron todo para servir al Señor allí. Un poco de Borden
aquí. como un ejemplo de los otros.
A pesar de provenir de una familia muy rica, este joven se entregó
misionero. En su corta vida rechazó una
prometedora carrera en los negocios y una vida cómoda para viajar
a Medio Oriente con el objetivo de llevar el Evangelio a los
musulmanes. La famosa frase de este joven
misionero, sin reserva, sin arrepentimiento, sin vuelta atrás, se ha convertido
en un ícono del llamado a las misiones. Bienvenidos a este
resumen de la vida de William Borden. Y no vamos a verlo, solo
quería ver la introducción de eso con ustedes. para mostrar
lo que sacrificaron para servir al Señor. Y cuando estaba para
morir, porque dijeron, tú dejaste riquezas y aquí estás muriendo
de, yo no sé, malaria o COVID o algo. Usted está muriendo de
algo aquí en la China. Así que, ¿vale la pena dejar
todo para venir aquí solo para aprender la lengua? Apenas se
explicaron los cuantos y morir. Dice, sin remordimiento. ¿Verdad? Aquí estoy para servir al Señor
con mucho gozo, si en vida o si en muerte. Pero su vida, como
de los otros, inspiró a millares y millares de jóvenes para ir
y ser misioneros. Así de Eric Liddell. Murió con
un grupo de jóvenes, jugando fútbol con ellos, pero jovencito,
e inspiró a millares para ser misioneros. Luego vamos al Océano
Pacífico, Oceanía. Se llama Luz y Sombra, ¿verdad? Primero llegó un hombre llamado
Samuel Marsden a Nueva Zelandia, cerca de Australia. Luego llegó
Diego Chalmers y llegó a ser él un mártir, ¿verdad?, en Polinesia. allá para las islas. Había establecido
varias iglesias en varias islas, pero tenía un amigo que se embarcó
con él en una nueva isla allá, y allí le martirizaron y le comieron
los canibales. Así que había otros igual como
Diego Chalmers, lo mismo. Se bajó en la isla después de
establecer varias misiones, le mataron, le comieron los canibales. Pero luego viene John Patton,
que llega a las mismas islas allí, y él se llama el misionero
que los canibales no pudieron comer. Quería sacar de aquí,
tenemos historias para niños de John Patton, se llama el Doctor
de los Caníbales o algo así. Les animo a buscar estos libritos
de Alianza Pro Evangelismo del Niño. que da la historia de estos
misioneros a los niños y muestra cómo él se enfrentó con los hechiceros
y dijo, no, no se atreve, ¿verdad? Y entonces los hechiceros siempre
perdieron y Dios ganó y así que la gente confió en Dios por el
valor de John Patton. Luego tiene África, el continente
negro. Primero llegó John Moffitt, o
Roberto Moffitt. Si lee su biografía, wow, es
que es estupendo cómo fue allí. Vivió meses y meses y meses de
nada más sino leche de alguna vaca aquí o allá que pudo encontrar,
¿verdad? Pero pionero sacrificante. Llegó a tener una barba súper
grande. Es famoso por eso, ¿verdad? Y luego su yerno, David Livingston,
se casó con su hija, Mary Moffat. Tenía hijos con Mary Moffat.
Y entonces dijo, pero Dios, usted sabe, usted creció en África,
Mary. Usted sabe que Dios me llamó
ese primero misionero, segundo esposo. Hoy en día hemos cambiado
esa opinión. Creo que la familia es su primer
cabo misionero. No obstante, allí en donde dejó
Mary y sus hijos ir a Inglaterra, mientras que él siguió al centro
de España, su trabajo era hacer mapas para otros misioneros después
de él. Muchas veces casi murió. Un león
le agarró una vez y le sacudió como pedazo de carne y un africano
le mató al león. Pero quedó toda su vida sin el
uso de un brazo. Incluso cuando murió, murió rodeado
al lado de su cama. Y entonces los africanos recortaron
su corazón, todos sus intestinos, pero especialmente su corazón
para hacerle como un momi y le llenaron de especies y cosas. Y enterraron el corazón debajo
del árbol. Dijo, vamos a llevar el cuerpo
para Inglaterra, pero el corazón de Livingston está aquí en África.
Y así que se quedó allí en África su corazón. Descubrió el río
Victoria, las grandes cataratas Victoria. Descubrió la entrada
del río Nilo. Pero tenía mapas de toda África
para otros misioneros que venían detrás. Esto dice 7 minutos 30
segundos. No para verlo en ese tiempo,
pero para comenzar. En ese punto del video, si puedo
hacer esto, trabajar. Con tres palabras memorables,
Dr. Livingstone supongo, palabras que el periodista Henry Morton
Stanley ensayó de antemano, David Livingstone se volvió inmortal.
Stanley se quedó con Livingstone durante cinco meses y luego se
fue a Inglaterra para escribir su éxito de ventas, How I Found
Livingstone. Livingstone, mientras tanto,
se perdió de nuevo en una zona inhóspita. Un año y medio más
tarde, murió en una choza de barro, arrodillado en oración
junto a su cama. Bienvenidos a este día en Westminster. EL LEGADO DEL MISIONERO Y EXPLORADOR
Cuando Livingstone llegó a África en 1841, el continente era llamado
el Cementerio del Ocre Blanco, y la región era tan exótica como
el espacio exterior. Aunque los portugueses, holandeses
e ingleses estaban explorando el interior, los mapas africanos
tenían áreas inexploradas en blanco, sin carreteras, sin países,
sin puntos de referencia. Livingstone ayudó a volver a
dibujar los mapas, explorando lo que ahora son una docena de
países, incluido Sudáfrica, Ruanda, Angola y la República del Congo,
e hizo que Occidente se diera cuenta de la continua maldad
de la esclavitud africana. Livingstone recorrió miles de
kilómetros tomando notas de todo lo que veía, haciendo observaciones
geográficas, atendiendo a los enfermos y predicando el Evangelio.
pero por sobre todo, ganándose el corazón de los africanos.
Sus crónicas registran que estuvo más de 27 veces postrado en cama
por fiebres, pero pronto recobraba sus fuerzas y continuaba explorando. También, desafió las ideas prevalecientes
de misiones en su día. Tenía una visión para el bienestar
económico y espiritual combinado de los pueblos africanos, pero
parecía evitar la mayor parte de la mentalidad colonialista
de sus contemporáneos. Aunque su obra evangelística
no fue muy grande, su valentía por encontrar nuevas rutas y
dibujar los mapas de la inhóspita África Central, allanó el camino
para que nuevos misioneros tuvieran una ruta que les permitiera adentrarse
para llevar el Evangelio. El trabajo de Livingstone creó
las condiciones para el crecimiento del cristianismo, Un siglo y
medio después de su muerte, la iglesia africana se sigue extendiendo. Traído por manos fieles sobre
tierra y mar, dice su lápida, David Livingstone, misionero,
viajero y filántropo. Durante 30 años pasó su vida
en un esfuerzo incansable por evangelizar a las razas nativas,
explorar los secretos por descubrir y abolir la trata de esclavos.
¿Y tú qué piensas? ¿De qué forma puedes ser valiente
para obedecer el llamado del Señor? ¿Crees que las pruebas
y las dificultades Dijeron a David Livingstone al
final de su vida, ¿Cómo has hecho tanto sacrificio? David dijo,
¿Qué sacrificio? Yo no he sacrificado nada por
él que murió por mí. Solo quiero obedecerle y hacer
su voluntad en mi vida. Acabo de derramar agua aquí.
Entonces, David Livingstone tenía un himno que también está en
muchos himnarios. Supongo que está traducido al
español, yo lo conozco más en inglés. Yo iré a cualquier lugar,
solo que vayas conmigo, Señor. Yo sufriré cualquier cosa, solo
que me fortalezcas, Señor." Y así era su vida, así era su trabajo
para la gloria del Señor. Aquí encontramos entonces que
después de Moffat y Livingston, África, la tumba de los blancos,
fue Seguido con otros exploradores
y un explorador en especial, Mary Schleser. Tenemos su historia
aquí también. La reina de los africanos se
llama muchas veces. Ellos le llamaron a ella madre.
Ella encontró una niña o un niño tirado allí porque creían que
había gemelos y si los gemelos eran gemelos creían que tenían
demonios y los tiraba los leones para comer. Mary Slasler encontró
a algunos y los hospedó. Crió una niña y muchos huérfanos
después. Pero era una persona que, igual
como John Patton, no tenía miedo de nada ni nadie. Ella entonces
se enfrentaría con un africano para guerrear con otro africano
y diría, no te atreves, vamos a hablar. Y entonces ya se juntaban
los dos y siempre hacía la paz entre diferentes naciones. Hasta
el gobierno de Inglaterra, venía de Escocia, pero el gobierno
de Inglaterra le dio un premio, incluso le pagó para ser su embajador
a África. Tiene la tumba de los blancos
con María Schleser. Luego el domingo hablé de este
señor, Alexander Mackay. Sr. Mackay venía con ocho misioneros,
él y siete más para Uganda. En camino, dos fueron asesinados. Cuando llegaron, dos más fueron
asesinados o se enfermó para morir. Así que cuatro murieron,
dos dijeron ya no más. y regresaron, y así que solo
quedó Mackay y un amigo más para hacer la obra en Uganda. Allí
había un rey, Mutasi, que se recuerda ahora a Livingstone,
y Stanley, que lo encontró en la selva y dijo Livingston, yo
supongo. Entonces Stanley conoció a este
rey, Musai, y dijo, mira, este señor dice que quiere conocer
más del Evangelio, pero está debatiendo entre el Islam y la
Biblia. ¿Quién era? Él dice que quiere
que alguien le enseñe. Cuando fue, fue un hombre bien
crudo, bien vulgar, bien inconfiable, que iba a entregar sus mejores
amigos. Era muy malo. Pero, Mackay un
día dijo, mira, Jesucristo dijo en el Antiguo Testamento, en
el Antiguo Testamento Dios dijo que él iba a castigar a los malos
y bendecir a los que tenían fe. Y dice, cuando vino Cristo, él
vino a morir por los malos. Pero primero vino Juana Bautista
para decir que venía Cristo. Yo soy como Juana Bautista, Rey
Musaí. Yo he venido para hablarle de
Cristo para que usted me ayude a llevar otros a Cristo. Él murió
apenas con 40 años de edad de una enfermedad de, no sé si era
malaria o algo, pero entonces dejó el otro. De los ocho ya
había uno que siguió la obra y Dios obró para que muchos en
Uganda llegaran a conocer al Señor. Hoy tenemos que orar por
el campo maometano de Islam y el trabajo con los judíos. Puede
ver lo que llaman la ventana de 1040, esa sección en el centro
del globo que tiene tantos musulmanes que nunca han escuchado el Evangelio. Dicen que de todas las obras,
solo un por ciento de todos los obreros del mundo trabajan con
los musulmanes. Hay una razón de eso. Ustedes
saben por qué. Llegan a ser mártires si trabajan
con musulmanes. No les dejan entrar en países
gobernados por los musulmanes. No obstante, en nuestra misión
hay algunos cuantos que van allí con el pretexto de aprender el
idioma, de enseñar, y entonces están tratando de ganar musulmanes
a Cristo en esos lugares para la gloria del Señor. Pero tenemos
entonces los judíos, el esparcido de Dios, esparcido. Tenemos entonces
Rusia, España. Dos que en el último siglo en
Rusia, muy importante, el hermano Andrés. Él trabajó con llevar
Biblias a Romania, a Rusia, escondidos en el carro. Muchas veces un
soldado miraría en el carro, ¿qué tiene allí? ¿Cajas de qué?
¡Oh, cosas! ¡Oh, que está bien! Y eran Biblias,
la cosa que estaba buscando prohibido, pero como si les hizo ciegos
para las cosas. Pero él entró en varios países
solo para llevar Biblias, ¿verdad? Y entonces allí en Rusia, en
la Unión Soviética, Georgie Vins, apoyamos a su misionero, que
viene de su misión de Frontline Missions, Creo que George Wings,
no, es el hermano de Andrew que todavía vive. Pero George Wings
fue a la prisión allí. Le golpearon, le maltrataron,
le querían matar. Pero allí tiene varios libros
que están escritos acerca de él de ocho años en el gulag soviético. Se llama allí, ¿verdad? Tenemos
que orar por esos países que no van a permitir misioneros.
Pero para terminar, el nuevo mundo, ¿verdad?, de Sudamérica,
el mundo hispano. Conocen de 1955 y 1956 los cinco
mártires misioneros en Ecuador, entre los AUCA con la misión
de Allá. Pensaron que todo estaba
bien y bajaron al avión para llevar regalos. El Evangelio,
los Hawks no les confiaban y venían para matarlos y hasta hacer canibales. Los comieron, ¿verdad? Porque
eran canibales. Pero no sé si usted sabe cómo
llegó el Evangelio realmente a Sudamérica y México, Centroamérica. Para eso mucho tiene que ver
con James o Diego Thompson y él trabajando con las sociedades
bíblicas. Pionero incansable y uno de los
precursores de la obra protestante en América Latina. Durante 30
años recorrió el mundo hispanohablante casi por completo, desde la península
del Labrador hasta la Tierra de Fuego en la Patagonia, difundiendo
la Palabra de Dios. Su labor es un ejemplo para la
iglesia latinoamericana de hoy. Bienvenidos a este resumen de
la vida del educador y misionero James Diego Thompson. James Thomson nació el 1 de septiembre
de 1788 en la pequeña localidad de Cretetown, al suroeste de
Escocia. En 1816, Robert Haldane preparó
un viaje misionero por el continente europeo que lo llevaría por la
ciudad de Ginebra y el sur de Francia. El joven James Thomson
formaba parte del equipo misionero, pero por providencia divina,
finalmente no pudo emprender el viaje. A pesar del traspié,
la llama se había encendido en su corazón y dos años más tarde
pudo concretar su anhelo cuando se presentó la posibilidad de
viajar al sur del continente americano. Así fue como el 6
de octubre de 1818 llegó al puerto de Buenos Aires. Ni bien llegado, adaptó su nombre
a Diego como respeto a la cultura. Su labor oficial era establecer
escuelas bajo el sistema lancasteriano. Desarrollada en Inglaterra, la
educación lancasteriana estaba basada en la enseñanza mutua
entre alumnos. Aquellos estudiantes más avanzados
ejercían de monitores para otros alumnos de niveles inferiores.
De esta manera, un solo maestro podía hacerse cargo de un largo
número de niños, además de fomentar valores morales y civiles. Por su practicidad y bajos costos,
se volvió popular en Inglaterra, permitiendo el acceso a la educación
de los sectores más pobres. Por las mismas razones, el sistema
Lancasteriano se volvió la mejor alternativa para los recientes
gobiernos sudamericanos que no contaban con grandes presupuestos
ni con maestros capacitados. Entre 1818 y 1822 estuvo en Argentina,
Uruguay y Chile, a donde fue invitado por el gobierno de Bernardo
O'Higgins. Gracias a la buena disposición
de los gobiernos de aquellos países, pudo utilizar la Biblia
como libro de estudio, incluyendo pasajes seleccionados de distribuir
ejemplares entre los estudiantes y sus familias. Sus primeros
años estuvieron marcados por una fuerte impronta pedagógica. Él mismo reconoció en sus cartas
que su principal labor era fundar escuelas lancasterianas. Hubiera
sido imprudente anunciarse de parte de la sociedad bíblica
de Inglaterra, pues hubiera significado un gran obstáculo. Muchos sacerdotes
católicos desconfiaban de su presencia, pero aceptaron En 1822 aceptó con entusiasmo
la invitación del nuevo gobierno de Perú. El general San Martín
lo recibió con un abrazo y le dio su respaldo para implementar
sus escuelas en el territorio peruano. Fue nombrado primer
director de la Escuela Normal de Preceptores, actualmente la
Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán Iballe. Por la
fecha de su fundación, hoy se recuerda el Día del Maestro en
Perú. La gran inestabilidad social
y política impidieron el desarrollo de toda su propuesta educativa.
Pero a la misma vez, Diego Thompson fue cambiando en estos años. Su mirada acerca Se involucró en discusiones cordiales
acerca de su fe en su labor de distribución bíblica y participó
del debate sobre la tolerancia religiosa. Cuenta en sus cartas
un hecho cómico, en el cual un sacerdote argumentaba exaltado
que la religión en Perú debía ser solo y exclusivamente el
catolicismo. Cuando el sacerdote se sentó,
Thompson vio que tenía en sus manos una copia del Nuevo Testamento
que él se dedicaba a distribuir. También trabajó en la traducción.
En 1823 completó toda la Biblia en Quechua, gracias a la colaboración
de otros cuatro eruditos. Un gran logro para la época y
para los recursos con los que contaba. se perdió. Vivió en Perú momentos
altos y bajos que lo llevaron a plantearse volver a Inglaterra. La soledad que a veces sentía,
la oposición católica y la inestabilidad política fueron los motivos para
emprender su regreso. Decidió que salir al Atlántico
por la Gran Colombia sería la mejor opción y de esa forma distribuir
Biblias en el camino. Emprendió desde Guayaquil una
emocionante travesía de cuatro meses por los Andes, viajando
a pie o en mula y navegando tramos en balsa. Por cada ciudad que
pasó, dejó Biblias y compartió el mensaje del Evangelio. En
enero de 1825 llegó a Bogotá, donde quiso fundar una sociedad
bíblica. Se levantó una oposición tan
grande que el debate debió resolverse en asambleas públicas hasta que
la fundación fue autorizada. Para Diego Thompson fue un gran
triunfo para el avance del reino, aunque la sociedad duró poco
tiempo después de su partida. De regreso en Inglaterra, la
sociedad bíblica vio en Thomson la energía, prudencia y celo
necesarios para la obra. Su personalidad magnética y buen
trato con la gente, más su facilidad con los idiomas eran muy útiles
en la misión. Fue nombrado agente oficial y
enviado a trabajar en México. Llegó al país en 1827 e hizo
un primer viaje hacia el noreste por las ciudades de Querétaro,
Aguascalientes y San Luis Potosí. Al año siguiente, emprendió un
segundo viaje hacia el sureste del país por Puebla y Jalapa
hasta Oaxaca. Una vez más, la inestabilidad
política y la oposición católica lo obligaron a frenar sus viajes. Volvió a Inglaterra pasando primero
por Estados Unidos y Canadá, donde ayudó a reorganizar las
estrategias y a revitalizar la obra. Permaneció en Inglaterra
un año hasta que en 1831 fue enviado a las Islas del Caribe.
Recorrió con gran éxito las colonias inglesas de la región e incluso
cumplió su deseo de llegar a Venezuela. Su obra floreció en el Caribe,
especialmente en la isla de Jamaica. Los esclavos de las haciendas
habían ganado su libertad legal, pero en la práctica seguían sometidos. Thompson fundó asociaciones de
lectura entre la población negra, fomentando la educación y alfabetización,
al estilo de sus primeros años en América del Sur. Diego Thompson
fue un gran defensor de la dignidad y libertad de aquellas. Muy distinta
fue su experiencia en Cuba. En 1837 recorrió la isla de oeste
a este, asombrado por la gran falta de interés de la gente.
En la ciudad de Camagüey descubrió la razón. El arzobispo de Cuba
había difamado su nombre y lo acusaba de fomentar el alzamiento
de esclavos. Fue llevado a juicio y tuvieron
la intención de arrestarlo, pero logró escapar de la isla a tiempo. En esa época tuvo también una
diferencia con la sociedad bíblica en Inglaterra, que deseaba enviarlo
por segunda vez a México. Thompson sentía que aún no era
el momento, y luego de un intervalo lograron resolver la cuestión.
Diego Thompson permaneció un tiempo más en el Caribe y luego
fue enviado nuevamente a Canadá para apoyar la obra allí. Estuvo
en Canadá entre 1838 y 1841 viajando por las heladas tierras del norte. trabajó mucho con los colonos
franceses en las regiones de Acadia, Terranova y la península
de Labrador. Para este momento, Diego Thompson
había recorrido el continente americano de Nuevos Testamentos y predicando
el Evangelio. Desde el Cabo de Hornos hasta
la península de Labrador en tan solo 23 años. En 1842 regresó
al país mexicano tratando de trabajar en la península de Yucatán. Por más que mantuvo esperanzas,
la mayoría de sus oportunidades se cerraron y poco pudo hacer. En una celebración regional,
vio una multitud de personas vestidas enteramente de blanco,
como es la costumbre allí. Aquello le recordó la visión
del Apocalipsis y elevó una oración para que muchos de ellos puedan
clamar a gran voz en aquel glorioso día. La salvación pertenece a
nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero. una
oración por Latinoamérica que lo acompañó el resto de su vida. En 1847 se trasladó a España
para apoyar la tarea que un ex sacerdote convertido realizaba
por la península ibérica. Nuevamente la oposición católica
fue su gran obstáculo. Dedicó sus últimos años a promover
la causa en Hispanoamérica y a apoyar diferentes iniciativas misioneras. Murió el 25 de febrero de 1854
en Inglaterra a la edad de 66 años. Su vida pionera y llena
de aventuras quedó postergada en la historia latinoamericana.
Pago el precio de la inestabilidad política de los países que visitó,
como también de la fuerte oposición católica, vale la pena reflexionar
también en el enfoque de su tarea. No se puede minimizar la importancia
de la distribución de las Escrituras, pero poco pudo prosperar sin
nadie que pudiera enseñarlas, especialmente en condiciones Mientras en otras partes del
mundo, bien o mal, las misiones intentaban establecerse, la temprana
labor de Thomson careció de iglesias locales. A la larga, el mensaje
del Evangelio se diluyó o quedó ahogado por otras enseñanzas.
Su ejemplo nos de su entusiasmo incansable y
arduo trabajo, como también de sus errores. Si quieres conocer
más a profundidad los detalles de la vida y del ministerio de
Diego Thompson, visita nuestra página web Ok. Y con eso terminamos, me parece. Así que, quería tomar más tiempo
para eso. Como estamos en una iglesia de
habla español, ¿verdad? Creo que había interés en eso.
Un señor un poco aburrido, ¿verdad, en su vida? Yo tengo 68 años
de edad. Estoy notando aquí que muchos
de ellos murieron con 66 años de edad. Y miro atrás mi vida
y digo, ¿qué he hecho yo? ¿Qué has hecho tú? En comparación con esto, ¿verdad? Pero la importancia de iglesias
locales para seguir la obra tan importante, o todo se acaba, Queremos que seamos fieles misioneros. Lo siento, hermanos. Hemos tomado
hora y media más de lo que pensé tomar. No prometo que voy a ser mucho
más corto. Vamos a ser más cortos la próxima
vez. No pensé que tardaría tanto, pero creo que es una de las lecciones
más importantes que podemos tener este año. Así que vamos a orar. Francisco, ¿oraría usted para
despedirnos? Padre nuestro que estás en los
cielos santificado sea su nombre. Amado Señor, usted nos ha enseñado
tanto en este día. Gracias por esos misioneros,
amado Padre, que son ejemplos que nosotros, aparte de usted,
Señor, sabemos que solo usted es el que nos guía, guía nuestros
pasos, nuestro corazón, pensamientos, de la manera que usted nos va
a utilizar en algún rincón que nos ponga, amado Señor, aquí
con esta persona, amado Padre. que pedimos también por esta
iglesia, amado señor, que ha estado sufriendo, señor, por
la escasez o ese Dios, señor, que conoce, padre, que haga que
sobreabuche nuevamente esa misión, amado padre, que esos corazones
vuelvan a arder, amado señor, como en cada uno de los que están
en este día aquí, señor. Te agradezco, padre, por esta
gran bendición de poder escuchar nuevamente las Escrituras de
poder aprender, amado Señor. Gracias por todo, Padre. En el
nombre de Cristo Jesús, amén y amén. Amén, amén. Muchas gracias, hermanos. Señor,
les bendiga grandemente. Si los hermanos de la iglesia
me ayudan a doblar mesas y ponerlos allí y poner las sillas, gracias. Pasar el aspirador un poco, aunque
no hay mucha suciedad. Muchas gracias.
Historia de Misiones 2
Series Historia de la Iglesia
La Historia de Misiones #2 comienza con el ministerio en China de Hudson Taylor y estudia misiones alrededor del mundo, terminando en Latino America
| Sermon ID | 26222336127934 |
| Duration | 56:53 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Language | Spanish |
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